14/63 – El Salvador de las causas perdidas | Marcos 5:21-43 

Iglesia Biblica del Señor jesucristo

Serie: Marcos

14/63 – El Salvador de las causas perdidas | Marcos 5:21-43

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Qué dice la Biblia acerca del cáncer?

Got Questions

¿Qué dice la Biblia acerca del cáncer?

La Biblia no dice nada concreto sobre la enfermedad del cáncer. Sin embargo, eso no significa que no aborda la cuestión de las enfermedades. El rey Ezequías estaba enfermo de una llaga (2º Reyes 20:6-8), que en realidad pudo haber sido el cáncer bajo un nombre diferente. Aunque la palabra cáncer no se encuentra en las Escrituras, hay condiciones descritas que muy bien pudieron haber sido el cáncer. Cuando Jesucristo estuvo en la tierra, él curó todas las enfermedades que le fueron traídas (obviamente esto incluiría el cáncer) como una señal a los judíos que él era su Mesías. Sin embargo, el cáncer, como todas las enfermedades, es el resultado de la maldición del pecado en el mundo. En Génesis 3:17 leemos: “maldita será la tierra por tu culpa.” La tierra ha sido maldecida por causa del pecado y todos los hombres mueren — todos volvemos al polvo – y el método de la muerte puede ser de la enfermedad que es un resultado natural de la maldición sobre la tierra. Las enfermedades no son un ‘castigo’. Son un resultado de vivir en un mundo caído y en un planeta maldito, y los creyentes y los no creyentes por igual pueden sufrir del cáncer y otras enfermedades que conducen a la muerte. Tenemos que recordar que, en la vida del creyente, Dios hace que “todas las cosas le ayudan a bien” (Romanos 8:28); “Todas las cosas” incluye el cáncer. Lo maravilloso es que, aun cuando en esta vida en la tierra maldita estamos sujetos a enfermedades como el cáncer, tenemos esperanza. Salmo 103 tiene un pasaje maravilloso que nos da una garantía confiada de que habrá un fin a los males de este mundo. Salmo 103:1-4 dice: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, él que sana todas tus dolencias; él que rescata del hoyo tu vida, él que te corona de favores y misericordias.”

¿Este pasaje significa que somos garantizados que Dios nos sanará del cáncer u otras enfermedades en esta vida? No, eso no es el significado de este pasaje. Por el contrario, el mismo Dios que nos perdona nuestros pecados, un día nos llevará a un lugar que él ha preparado para nosotros (Mateo 25:34). Su redención nos preserva de la destrucción y luego no habrá ninguna maldición más, ninguna enfermedad más, ninguna muerte más, y seremos coronados para siempre con su bondad y gracia. La victoria final sobre la maldición del pecado ya es nuestra en Jesucristo.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

32 – Cuando las Emociones Gobiernan : La Depresión Parte II

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

32 – Cuando las Emociones Gobiernan : La Depresión Parte II

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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Elías

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Elías

R.C.Sproul

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En esta sesión estamos empezando el cuarto volumen de «Del polvo a la gloria» y dirigiremos nuestra atención al surgimiento de los profetas importantes del Antiguo Testamento. Pero, para poder hacerlo, quiero adelantarme, solo por un momento, a través los siglos hasta el final del registro del Antiguo Testamento,  porque sabemos que el Antiguo Testamento está literalmente lleno de declaraciones proféticas y oráculos que se ocupan de los eventos futuros.

Pero quiero que presten atención a la última profecía que se registra en el Antiguo Testamento. Se encuentra en el último libro del Antiguo Testamento, el libro de Malaquías, en el último capítulo de Malaquías, el cual es el capítulo cuatro. Leemos en el versículo 4 del capítulo 4 estas palabras: «Acordaos de la ley de mi siervo Moisés, de los estatutos y las ordenanzas que yo le ordené en Horeb para todo Israel. He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición».

La última profecía del Antiguo Testamento es una profecía sobre el día que vendrá el Señor. Y el contenido de esta profecía es que antes del día que venga el Señor, Dios enviaría a su profeta Elías. Ahora bien, creo que es significativo que aún el día de hoy, según las costumbres del judaísmo moderno, durante la celebración de la Pascua, cuando la mesa está puesta, siempre queda una silla vacía a la cabecera de la mesa.

Nadie debe sentarse en esa silla durante la celebración de la Pascua, porque esa silla está reservada para Elías, ya que el judaísmo moderno no cree que el Mesías ha venido. Ellos aún están a la espera del Mesías y no creen que esta profecía se haya cumplido.

Sin embargo, el registro del Nuevo Testamento inicia con la aparición de una figura muy extraña, algunos incluso la han llamado figura extravagante: Juan el Bautista. Donde la voz de la profecía había estado en silencio durante 400 años en Israel, de repente sale del desierto, el lugar de encuentro tradicional entre Dios y sus profetas. Sale esta figura extraña usando las prendas y viéndose, para efectos prácticos, como el profeta Elías del Antiguo Testamento.

Juan el Bautista crea una gran consternación e interés, por lo que los líderes religiosos salen de Jerusalén y empiezan a interrogarlo y le preguntan quién es y qué hace. Y le preguntan directamente, “¿Eres Elías? Y él dijo: No soy”. Pero luego, más tarde, nuestro Señor identifica a Juan el Bautista, de una manera un tanto enigmática, con la manifestación de Elías, cuando Jesús dijo: “Y si queréis aceptarlo,” (refiriéndose a Juan) “él es Elías, el que había de venir.”

Luego se nos dice en la Escritura que Juan el Bautista viene en el espíritu y en el poder de Elías y por eso se le ha llamado, “Elías redivivus” es decir, el renacimiento del ministerio de Elías. Bueno, ¿por qué toda esta importancia asociada con Elías? Bueno, creo que hay varias razones para ello y una de ellas es la que recordamos del registro del Antiguo Testamento sobre la vida y el ministerio de Elías.

Elías no muere. Elías asciende al cielo. Todos estamos familiarizados con la famosa película Carros de fuego y este título fue tomado del registro de la ascensión de Elías, cuando al final de sus años, estaban de pie junto a su discípulo Eliseo y al contemplar el cielo vieron carros de fuego y Eliseo gritó, «Padre mío, padre mío, los carros de Israel».

Y Elías fue levantado en un torbellino y llevado al cielo, lo que presumiblemente fue el símbolo del tribunal móvil de Dios. Pero debido a que no muere, existe esta expectativa de que algún momento en el futuro lejano llegaría como el heraldo del Mesías venidero. Y ese es el papel que se le asigna a Juan el Bautista.

Es también significativo en el Nuevo Testamento que cuando Jesús está en el monte de la transfiguración, viene una nube y lo envuelve, y los discípulos ven su transfiguración ¡Y he aquí! Aparecen dos hombres que tienen una conversación intensa con Jesús justo antes de que Jesús inicie su viaje final a Jerusalén y a la cruz.

Y los dos hombres que aparecen en el monte de la transfiguración con Cristo son Moisés y Elías. Ahora, ¿Qué significa esto? Al igual que Moisés, en un verdadero sentido, personifica la ley del Antiguo Testamento, así que la personificación suprema del profeta del Antiguo Testamento era el profeta Elías.

Cuando los judíos hablaban en forma resumida de todo el Antiguo Testamento simplemente decían: “La ley y los profetas”. Ahora, eso puede mal interpretarse porque Moisés, quien es el dador de la ley, es también descrito en el Antiguo Testamento como profeta y él funge en maneras distintas como el profeta.

Él es el vocero de Dios. Y entre Moisés y Elías hay muchas apariciones de profetas de menor rango; pero con la aparición de Elías es como si una institución totalmente nueva emergiera en la escena de Israel. Es decir que, al menos, es elevada a un nuevo grado de significado e importancia.

Y cuando pensamos en los profetas canónicos, es decir, aquellos cuyos libros son parte del canon del Antiguo Testamento, gente como Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, etc., todos ellos van después de la introducción pionera de esta institución hecha por el profeta Elías y por eso es importante cuando Elías aparece en escena.

Él es enviado por Dios al reino del norte, al reino de Israel, tal vez en su hora más oscura, durante el reinado de Acab y Jezabel. Ahora, antes de decir un poco más sobre Elías, en particular, permítanme hablar por un momento sobre algunas de las funciones de los profetas del Antiguo Testamento.

A menudo los cristianos ven a los profetas del Antiguo Testamento y los consideran tan solo videntes o personas que dieron profecías futuras. Es decir, que vemos o tendemos a ver la función primaria del profeta del Antiguo Testamento como la de un adivinador. Es decir, alguien que hace predicciones sobre el futuro.

Sin duda los profetas hacen eso. Y no quiero subestimar o devaluar la suprema importancia de esta tarea y la función de la profecía predictiva en el Antiguo Testamento, pero yo diría que la predicción de eventos futuros, si vamos a ponerlos en la escala de importancia, eso estaría en el segundo lugar en su misión.

Su tarea principal, el primer trabajo que Dios les da es ser lo que llamamos, heraldos. Si alguien inventó la idea de decir las cosas como son, fue el profeta del Antiguo Testamento. Los profetas eran solitarios, despreciados, maltratados, perseguidos, y en muchos casos, asesinados. Individuos que eran llamados de forma excepcional por Dios y capacitados por Dios para la tarea específica de ser la conciencia del pueblo de Dios.

Algunos han descrito la función del profeta en Israel en términos legales. Recuerdan que la nación había sido creada por Dios en términos de un acuerdo, un pacto, un pacto que tenía estipulaciones o leyes, y sanciones o castigos impuestos si es que las estipulaciones del pacto eran quebrantadas.

Y cuando Israel quebrantó el acuerdo que había hecho con Dios, fueron infractores de la ley de Dios, Entonces Dios envió a sus fiscales a la nación.  Y una de las funciones del profeta del Antiguo Testamento era ser el agente divino de Dios que acusaba.

Él presentaba una demanda contra su propio pueblo por quebrantar los términos de su acuerdo y los que entregaban la citación judicial en contra de Israel eran los profetas. Así que pueden imaginar cuán populares eran en el Antiguo Testamento. Habiendo dicho esto sobre los profetas en general, veamos algunos de los destellos que captamos en la Escritura sobre la vida de Elías.

Elías fue descrito por Acab como el «perturbador de Israel». Cuando las transgresiones de Acab llegaron a ser tan severas, Elías oró para que Dios actuara y en medio de la maldad de Acab, Dios maldice a Israel con una sequía que destruye sus cultivos y que duró tres años, como resultado de la oración de Elías.

Y Acab sabe que es este Elías el que está detrás de todos los juicios de los que él es objeto ahora. Entonces leemos en el Antiguo Testamento sobre el último enfrentamiento entre los seguidores de Acab y los seguidores de Elías en el combate que se realiza en el monte Carmelo. Esto se registra en el Capítulo 18 del primer libro de Reyes.

El versículo 17 dice: «Y sucedió que cuando Acab vio a Elías, Acab le dijo: ¿Eres tú, perturbador de Israel?” Y él respondió, es decir, Elías respondió: “Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, porque habéis abandonado los mandamientos del Señor y habéis seguido a los baales. Ahora pues, envía a reunir conmigo a todo Israel en el Monte Carmelo, junto con 450 profetas de Baal y 400 profetas de Asera que comen a la mesa de Jezabel».

¿Ves lo que está pasando aquí? Jezabel había importado a todos estos profetas y sacerdotes de las religiones paganas. Así que ahora están 850 de ellos en el complejo del palacio y Elías lanza un desafío al rey, pues le dice que busque a todos sus profetas y todos los líderes religiosos del culto de Baal y Asera y los traiga aquí y así resolverán sus diferencias.

«Acab envió mensaje a todos los hijos de Israel y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él.»

Algunos del pueblo, se acercaron a Elías, y le dijeron: ‘Elías, cálmate’.  He hecho una costumbre en mi vida de nunca discutir sobre religión y política, porque asuntos de este tipo tienen una tendencia a dividir.

Esto no es parte del registro, pero era inevitable porque ocurre cada vez que la verdad de Dios está en riesgo. Y Elías lo puso tan conciso como pudo. Reunió al pueblo de Israel, y dijo: “¿Hasta cuándo vacilaréis” o dudaréis “entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidle a él; y si Baal, seguidle a él».

Recuerden que les dije antes que lo que haría fracasar a la nación de Israel sería el sincretismo, la mezcla, la fusión, la combinación de elementos de la verdadera piedad con elementos de la religión pagana.

Lo que estaba ocurriendo era que la verdad de Dios había sido secularizada y paganizada, así que la verdad de Dios ahora estaba borrosa y las peculiaridades del gobierno del pacto de Dios estaban ahora confusas a los ojos del pueblo.

Y Elías dijo: ‘decídanse’. No traten de jugar para ambos equipos. No se queden sentados en la banca. Si van a seguir a Dios, entonces sigan a Dios y eso significa que tienen que dejar de ir en pos de Baal y de Astarot; y si van a ser discípulos de Baal, entonces, sean discípulos de Baal y dejen de tratar de justificarlo con una pizca de religión bíblica.

Ese es el desafío que Elías da al pueblo. «Pero el pueblo no le respondió ni una palabra. Entonces Elías dijo al pueblo: Solo yo he quedado como profeta del Señor, pero los profetas de Baal son 450 hombres.

Que nos den, pues, dos novillos; que escojan un novillo para ellos y lo despedacen, y lo coloquen sobre la leña, pero que no le pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro novillo y lo colocaré sobre la leña, y no le pondré fuego. Entonces invocad el nombre de vuestro dios, y yo invocaré el nombre del Señor; y el Dios que responda por fuego, ése es Dios”. Y el pueblo dijo: “La idea es buena».

Luego leemos la narrativa de cómo los profetas de Baal tomaron su novillo y lo prepararon y leemos que: “invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: Oh, Baal, respóndenos. Pero no hubo voz ni nadie respondió.

Y danzaban alrededor del altar que habían hecho. Y sucedió que ya al mediodía, Elías se burlaba de ellos y decía: Clamad en voz alta, pues es un dios; tal vez estará meditando o se habrá desviado, o estará de viaje, quizá esté dormido y habrá que despertarlo. Y gritaban a grandes voces y se sajaban, según su costumbre, con espadas y lanzas hasta que la sangre chorreaba sobre ellos».

Ustedes hablan de fervor religioso. Estas personas son religiosas hasta la médula. Ellos están tan comprometidos y dedicados a su religión que se cortan así mismos, se arrancan la carne, saltan y corren por todo el lugar, invocan durante horas cada vez, pero por mucho que invoquen, por mucho que llamen a su dios, no hay respuesta.

Cuando pasó el mediodía profetizaron hasta la hora de la ofrenda del sacrificio de la tarde; pero no hubo voz. Nadie respondió. Nadie prestó atención, hasta que finalmente Elías dijo a todo el pueblo: “Acercaos a mí.” Y él “reparó el altar del Señor que había sido derribado.  Elías tomó doce piedras conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra del Señor, diciendo: Israel será tu nombre. Y con las piedras edificó un altar en el nombre del Señor». Y también en nombre de la nación en la que está hablando.

«E hizo una zanja alrededor del altar, suficientemente grande para contener dos medidas de semilla. Dispuso después la leña, cortó el novillo en pedazos y lo colocó sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Después dijo: Hacedlo por segunda vez; y lo hicieron por segunda vez. Y añadió: Hacedlo por tercera vez;” y lo hicieron por tercera vez. El agua corría alrededor del altar, y también llenó la zanja de agua.

Y sucedió que, a la hora de ofrecerse el sacrificio de la tarde, el profeta Elías se acercó y dijo: Oh Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel.” Él está diciendo esto en la presencia de personas que eran descendientes y que fueron juramentados por lealtad del pacto para seguir al Señor, Dios de Abraham, de Isaac, y no en este caso Jacob, sino de Israel.

«Que se sepa hoy que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu siervo y que he hecho todas estas cosas por palabra tuya. Respóndeme, oh Señor, respóndeme, para que este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios, y que has hecho volver sus corazones.

Entonces cayó el fuego del Señor, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y lamió el agua de la zanja. Cuando todo el pueblo lo vio, se postraron sobre su rostro y dijeron: El Señor, Él es Dios; el Señor, Él es Dios».

Ahora bien, ¿qué creen que pasó? Algunos de ellos se levantaron y dijeron a Elías: ‘Bueno, Elías, eso fue una magnífica demostración de la verdad de Dios, pero espero que no te importe que continúe como miembro en la iglesia de Baal porque quiero ser de influencia allí y quiero crear vínculos con estas personas que se han extraviado.’

No, este era el momento, no para dividirse por pequeñas diferencias, no me refiero a eso, pero aquí la verdad central de Dios mismo está en juego y esto es lo que Elías hizo con el poder de Dios.

Los milagros rodean su vida. Él levanta una persona de entre los muertos. Él viene y se enfrenta a Acab en otras ocasiones. Pensemos cuando Acab se apodera de la viña de Nabot y otra vez, Elías viene y lo reprende y lo amonesta por su injusticia, porque lo que ocurre ahora en Israel es que las personas se alejan de Dios y se desvían de la ley de Dios.

¿No es esto lo que hizo Juan el Bautista cuando viene y, antes que nada, llama al pueblo al arrepentimiento y a la verdadera religión? “Arrepentíos, porque el reino de Dios se ha acercado”. Ese fue el mensaje de Juan el Bautista. Y entonces, ¿qué es lo que hace él? Él apunta con su dedo al rey y reprende al rey por su comportamiento impío.

Ahora bien, esto es importante porque a veces hoy en día se nos dice que la iglesia nunca debe comentar sobre las prácticas paganas del ámbito civil o del estado secular. Aunque la iglesia hoy en día no está llamada a ser el estado, la iglesia en cada generación está llamada a ejercer la crítica profética cuando los gobiernos se vuelven injustos.

Es por eso que Elías fue un hombre perseguido, acosado ​​implacablemente por el odio y la furia de Jezabel y Acab hasta que el juicio de Dios cayó sobre la casa de Acab. Y como lo había profetizado, cuando estos murieron, su sangre fue lamida por los perros de la calle.

Lean toda la historia de Elías. Es rica en drama e ilustra lo que era típico en la vida de todos los profetas piadosos en el Antiguo Testamento. Porque el mensaje de Elías debe ser escuchado hoy y en cada generación.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

6/27 – La juventud de Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El Cristo incomparable

6/27 – La juventud de Cristo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-juventud-de-cristo/

Nancy Leigh DeMoss: En los últimos años hemos visto un fenómeno cultural que ha sido llamado  adolescencia extendida.

Leslie Basham: Con ustedes Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: ¿Has escuchado alguna vez este término? Adolescencia extendida,  se refiere a personas que no han crecido o madurado. Hay cierto número de personas que han estado hablando sobre esto. Ha estado tanto en el pensamiento secular como en el pensamiento cristiano. Al Mohler, por ejemplo, quien es el presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur en Louisville, Kentucky, tiene un blog. Él ha estado hablando sobre esto en varias ocasiones. Él dice, por ejemplo,

La transición hacia la edad adulta solía ser una de las principales metas de la juventud. La vida adulta era vista como un estatus digno de alcanzar y era entendida como un conjunto de responsabilidades dignas de cumplir. Al menos, esta era la forma en que solía ser. Ahora, una generación entera parece estar viéndose a sí misma encerrada en las garras de la eterna juventud, sin querer o sin poder crecer.

La preocupación sobre este fenómeno se ha ido construyendo desde hace algún tiempo. Los Baby-boomers [la generación entre 1940 y 1969] que son padres están perplejos cuando sus hijos en edad adulta regresan a vivir a su casa, fallan en encontrar un trabajo y parecen no tener prisa en casarse. Claro que en la actual generación de adultos jóvenes se incluyen excepciones espectaculares que rápidamente han entrado en la plenitud de la responsabilidad adulta,  la generación en general parece que estuviera esperando que algo suceda— ¿quién sabe qué? 1

Leslie: Estás sintonizando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy continúa en la serie llamada El Cristo incomparable, siguiendo el bosquejo del libro de  Oswald Sanders  [The Incomparable Christ – disponible en inglés].

Hoy daremos una mirada a la vida de Jesús. Él es un buen ejemplo para contrarrestar la tendencia hacia la adolescencia extendida.

Nancy: Mientras pensamos sobre este fenómeno llamado adolescencia extendida, de personas que no crecen, pienso en el contraste que tenemos en Cristo—El Cristo incomparable a quien hemos estado considerando durante toda esta temporada previo a la Semana Santa, de la Pasión de Cristo, el Viernes Santo y la Pascua.

Permítanme invitarles a ir a sus Biblias al Evangelio de Lucas, al capítulo 2. Queremos ver un incidente en la juventud de Cristo, el tiempo que hoy pudiéramos llamar Su adolescencia o años de adolescente.  Este es Jesús a los 12 años de edad. Muchos de ustedes están familiarizados con esta historia, pero espero que hoy podamos encontrar algunas ideas frescas que nos recuerden lo verdaderamente único que es Jesús.

Jesús tiene 12 años. Se encuentra al final de su infancia y está en la transición hacia convertirse en un hombre. Veamos el versículo 41, en el capítulo 2, de Lucas: “Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta.”

Ahora, no sabemos si esta era la primera vez que Jesús iba a Jerusalén con Sus padres. Es muy posible que Él haya ido en los años previos, pero esta es una etapa significativa porque Jesús ahora está alcanzando la edad en la cual los jovencitos Judíos llegaban a ser miembros plenos de la comunidad religiosa del judaísmo. Durante esta etapa, de los 12 a los 13 años de edad, los niños  serían instruídos en los caminos de Dios y en la Palabra de Dios, y serían recibidos en el judaísmo, como lo que se llamaba un “hijo de la Ley”.

Cuando ellos llegaban a ser un “hijo de la Ley,” lo cual ahora es celebrado como un Bar Mitzvah, esto significaba que era un joven judío, y ahora era un hombre adulto, responsable ante Dios por su propio crecimiento y desarrollo espiritual. Ya no eran más niños bajo el liderazgo y protección de sus padres. Ahora ellos se estaban moviendo hacia la adultez y eran responsables por sí mismos de obedecer a Dios.

Así que Jesús a esta edad, en la que Él se convierte en un miembro pleno de la comunidad religiosa del judaísmo, va con Sus padres en el tiempo de la Pascua a adorar en el templo. Versículo 43: “y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén”.

Puedes ver esta transición entre ser un niño y un hombre. Él está justo en esa etapa. Él se quedó en Jerusalén, pero “sin que lo supieran sus padres, y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos. Y al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas”. (vv. 43-46)

Así que aquí nos hacemos una idea acerca de Jesús, en este tiempo que podríamos llamar etapa adolescente, este periodo de transición entre niño y hombre. Vemos esto en Su corazón, un hambre por la verdad, un deseo de conocer; una inclinación de Su corazón a crecer espiritualmente, a crecer en sabiduría, de conocer a Dios. Esto era en lo que Él estaba interesado.

Él se quedó en el templo hablando con los ancianos, hablando con estos líderes porque ahí era donde estaba su corazón, hacia donde Él se inclinaba. Eso era en lo que Él estaba interesado. Nadie le dijo,  “Ok, es tiempo de interesarte en las cosas espirituales”. Era ahí donde estaba su corazón. Es la clase de corazón, que dicho sea de paso, tú quieres que tus hijos tengan, ¿o no es así?, mientras ellos van de su niñez hacia su adultez. Ves a Jesús teniendo un espíritu humilde, un espíritu enseñable. Piensa sobre esto: Él era Aquél cuya Palabra ellos estaban estudiando. Él era Aquél que había creado a todos estos maestros.

Proverbios dice “el que escucha consejos es sabio”. (Ver 12:15). Vemos a Jesús mostrando esto. A pesar de que, como Dios, Él era omnisciente; como hombre Él estaba mostrándonos lo que es tener un espíritu humilde, enseñable y crecer en sabiduría.

Y luego dice en el versículo 47: “Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas”. Así que Él estaba involucrándose con estos líderes. Él estaba escuchando; haciendo preguntas, pero incluso Sus preguntas y luego Su diálogo con ellos daba muestras de alguien que tiene una madurez excepcional.

Pero es fácil mirar este pasaje y decir, “Claro, Él era Dios. Él tenía todas las respuestas”. Pero ten en mente, que Él no está usando su divinidad en este momento. Él está viviendo, funcionando y creciendo como un hombre, mostrándonos lo que se supone que debe ser para todos nosotros y lo que puede ser cuando crecemos con el favor y la gracia sobre nosotros así como vimos en la última sesión anterior que era verdad en Jesús.

Se supone que se tenga madurez y sabiduría a la edad de 12 o de  15 ó 17 y 27. De nuevo, no puedes tener la misma sabiduría a los 7 años que la que tendrás a los 27 años, pero debería haber una madurez y un crecimiento en las cosas de Dios y la habilidad de dialogar sobre asuntos serios y eternos de una forma coherente.

Esto es lo que estos líderes están viendo en Jesús. Él no tiene, como hombre, todo el conocimiento hasta ese momento, pero Él mostró una madurez. Él mostró una inclinación hacia la verdad y una aptitud hacia la verdad, y ellos estaban asombrados con esto.

Ahora, ¿de dónde venía ese entendimiento? Una de las cosas que me pregunto al pensar sobre Jesús en el templo a esta edad y al pensar acerca de sus 12 años—estaría en edad de escuela intermedia más o menos, los alumnos de intermedia no son conocidos por su sabiduría o por su revelación y su madurez.  Bueno, una pregunta que me hago a mi misma es: ¿Qué rol tuvo Su madre en enseñarle desde la infancia a través de su niñez?

Sabemos que María conocía la Palabra de Dios. Ella la amaba. En el Magníficat que oró en Lucas, capítulo 1, ella citó docenas de Escrituras del Antiguo Testamento, en una época en que las mujeres no eran enseñadas a leer o a escribir en la mayoría de los casos. Ella conocía la Palabra de Dios por repetición verbal y el paso oral de la Palabra.

Ella debió de haber estado hablando estas Escrituras, estas alabanzas, estas oraciones, estos pasajes de las Escrituras del Antiguo Testamento a su Hijo mientras Él estaba creciendo. Ella era una mujer que meditaba en los caminos de Dios, ¿lo recuerdan? Se nos dijo que ella guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba en ellas (ver Lucas 2:19).

  • Ella era una mujer que meditaba.
  • Era contemplativa.
  • Ella no estaba siempre hablándose a sí misma.
  • Ella sabía cómo escuchar la voz de Dios.
  • Ella sabía cómo responder a la inspiración del Espíritu de Dios en su corazón.

Y qué influencia debió de haber tenido esto en el pequeño Jesús.

¿Quieres tener adolescentes sabios? Un gran paso hacia esto sería que tuvieran mamás sabias, papás sabios, mujeres que están escuchando al Señor, padres que están escuchando al Señor. Ahora, esto no significa que tus hijos nunca harán nada tonto, que ellos nunca pecaran, o que si ustedes son padres piadosos y sabios sus hijos serán siempre piadosos y sabios.

Tus hijos no son Jesús. Tú sabes esto. No tengo que decírtelo. Pero lo que pienso es que hay una visión aquí de que la sabiduría de los padres ayuda a cultivar una atmósfera en el hogar que conduce a los hijos a crecer y a llegar a ser sabios.

Pero Su madre no puede tomar todo el crédito, ni ella querría tomar el crédito por como Él pudo tener esta sabiduría y este entendimiento. Por sobre todo, sabemos que fue el impacto del Espíritu de Dios dándole esta sabiduría.

Leemos en Isaías en el capítulo 11, versículo 2, un pasaje profético sobre el Mesías. Este es un pasaje que pienso nos da la idea de Jesús en el templo a los 12 años. Dice, “Y reposará sobre Él el Espíritu del SEÑOR, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del SEÑOR.”

¿Dónde comienza esta sabiduría? De acuerdo con Proverbios capítulo 1, “El temor del Señor es el principio de la sabiduría” (v.7). Así que el Espíritu Santo estuvo trabajando en la vida de Jesús. Ahora, Padre, Hijo y Espíritu, ellos son uno, pero ellos son distintos. No podemos entender esto completamente, pero lo aceptamos como una verdad. Y sabemos que el Espíritu Santo había estado derramando favor y gracia sobre el niño Jesús.

Cuando el Espíritu del Señor reposa sobre nosotras, cuando el Espíritu del Señor reposa sobre tus hijos, tus nietos, ellos tendrán sabiduría y entendimiento, consejo y poder, conocimiento y el temor del Señor.

El versículo 48 dice: “Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces Él les dijo. . .” Este es el primer registro de palabras provenientes de los labios de Jesús que tenemos en las Escrituras. “Entonces Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre?’”—o como dice en algunas de sus traducciones “Debo estar en los negocios de mi Padre’” (vv. 48-49).

Es como si Jesús estuviera diciendo, ¿No saben que yo debería estar en el templo? Es donde pertenezco, es donde encajo.  Es donde está  mi corazón. Es donde prefiero estar, cerca de las cosas de Dios.

Estoy muy agradecida de haber tenido unos padres que realmente nos alentaron en las cosas de Dios, a querer estar cerca de las cosas de Dios. Pero también estoy muy agradecida por el Espíritu Santo, quien, desde que yo era una niña pequeña, me dio un corazón interesado en las cosas espirituales. Yo no puedo tomar ningún crédito por ello. Le debo dar a mis padres mucho del crédito, pero mis padres no podrían tomar este crédito, tampoco. Ellos dirían,  “Esto es la obra de la gracia de Dios”.

Pídele a Dios que haga esto por tus hijos. No esperes que el Espíritu de Dios le de a tus hijos un hambre mayor por las cosas espirituales que tú tienes. Si lo que tú amas son las películas mundanas y los libros y revistas y amigos y actividades sociales y seculares—si esto es lo que tú amas y llenas tu vida con estas cosas, entonces no te sorprendas cuando tus hijos no estén implorando por tener influencia espiritual en sus vidas.  Así que es el trabajo de padres piadosos; y es también el trabajo del Espíritu de Dios.

Ahora, cuando Jesús dijo “¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre, o en los asuntos de mi Padre?,” Claramente, para este momento,  Él estaba consciente de que era el Hijo de Dios. No sabemos en qué momento vino esta conciencia a Él como ser humano, pero sabemos que estaba ahí cuando tenía 12 años.

Y de nuevo repito, tus hijos no son Jesús, pero quiero decirte que el Espíritu de Dios puede dar a tus hijos una seriedad acerca de su relación con Él a una edad más temprana de lo que muchos padres pueden darse cuenta. Y esto es algo para lo cual debemos creerle a Dios, orarle y pedirle que lo haga.

Ahora, aún a esta joven edad, una vez más recordemos que estamos hablando de un joven en edad de escuela intermedia, Jesús estaba viviendo lo que leemos proféticamente en el Salmo 69, en el versículo 9: “El celo de tu casa me consume”.

Este fuego estaba en Él, esta pasión y este deseo por la casa de Dios, por la cosas de Dios. Para este momento, ya Él se había dado cuenta de que Su verdadero hogar no era donde Él había crecido físicamente en Nazaret, sino en el templo donde Su Padre Celestial vivía.

“Debo estar en la casa de mi Padre. En los asuntos de mi Padre.” Y aquí vemos que Jesús tenía un sentido de responsabilidad y de obligación hacia Su Padre, a la edad de 12 años. “Debo. Estoy llamado a esto. Fui apartado para esto. Esto es una obligación. La prioridad de Mi vida es servir a Mi Padre Celestial, estar en sus asuntos”.

Aquí tenemos a Jesús, quien había crecido en el negocio de carpintería de Su padre terrenal, pero Él está diciendo “Mi Padre Celestial tiene un negocio, y yo soy llamado a ser parte de este negocio. Esto es lo que yo tengo que estar haciendo, donde yo debo estar sirviendo”.

La palabra ‘debo’ es una palabra interesante de trazar a través de los evangelios, particularmente a través del evangelio de Lucas, donde estamos leyendo justo ahora. Si tú tomas un comentario y miras esta palabra, debo, y le sigues la pista a través del evangelio de Lucas, verás esta divina compulsión en la vida de Jesús.

Permíteme leerte algunos de estos versículos:

Lucas 4, versículo 43: “[Jesús], Él les dijo: También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto yo he sido enviado.”

Lucas 9, versículo 22: “El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día”. Había una sensación de compulsión, de obligatoriedad sobre su venida a esta tierra, no solo para vivir, sino para morir por los pecados del mundo.

Capítulo 19, versículo 5 de Lucas: “Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa”. Él tenía un sentido de Su llamado, misión y obligación sobre ministrar a aquellos que el Señor ponía en Su camino.

Luego Lucas 24, versículo 44: “…Era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.”

Lo cual me lleva a preguntar: “¿Está en mi corazón, está en  tu corazón que debemos hacer la voluntad de nuestro Padre? No en el sentido de que tenemos que hacerlo y lo estamos haciendo de mala gana. Sino en el sentido de que nos encontramos bajo una compulsión divina, y nos deleitamos en hacer aquello para lo que Él nos ha llamado y es Su voluntad en nuestras vidas.

¿Estoy resuelta a hacer aquello que Él me ha enviado a hacer, aquello para lo que Él me ha llamado? ¿O lo considero algo opcional?  

Yo sé lo que es argumentar con el Señor, tristemente, sobre cosas que yo siento que Él me está llamando a hacer, pero que algunas veces son muy duras. Algunas veces prefiero no hacerlas. Algunos aspectos de mi trabajo son terriblemente aburridos, y yo preferiría no hacer esas cosas. Algunos aspectos de tu trabajo son terriblemente aburridos.

Si eres mamá por ejemplo, hay algunos aspectos de tu llamado que son realmente duros. Si tú estás sirviendo al Señor trabajando en el ambiente de un trabajo secular, o si estás en una institución académica secular tratando de ser luz ahí… Hay cosas duras en el llamamiento de cada vida. Pero sientes un sentido de ‘deber’, un sentido de “debo estar en la casa de mi Padre; debo estar en los negocios de mi Padre”.

Así que, ¿he resuelto hacer aquello que Dios me ha llamado a hacer, o, batallo con esa idea? ¿Lo considero opcional, algo que puedo escoger hacer si quiero hacerlo, pero que puedo decir “no” si  me inclino a ello o si lo encuentro demasiado difícil? Mientras seguimos al Salvador, hay este sentido de divina compulsión “Debo estar en los negocios de mi Padre”.

Me encanta enseñar la Palabra de Dios, pero hay aspectos que son duros. Como a la 1 en punto de la mañana, cuando estaba tratando de terminar esta sesión y meterla en mi cabeza, y estoy allí cansada y pensando, “No voy a dormir mucho” pero había un sentido de que “Dios me apartó y me llamó para esto, y es un privilegio”. Es una obligación, pero es también un privilegio.

Pues bien, el versículo 50 de Lucas, capítulo 2 dice: “Pero ellos no entendieron las palabras que Él les había dicho. Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón” .(vv. 50-51)

Jesús expresa Su sumisión a Su Padre Celestial al estar sujeto a Sus padres terrenales. Ser un seguidor de Cristo no nos hace libres de nuestras responsabilidades—en nuestros hogares, con nuestras familias, con nuestras relaciones humanas. Lo que debería es hacernos mejores miembros de nuestra familia y mejores amigos.

El seguir a Cristo y obedecerle en el contexto de la vida real no son metas en conflicto. Como, “No puedo ser espiritual porque tengo que cocinar el desayuno para mi familia.” ¡No! Ser espiritual puede significar cocinar el desayuno para tu familia—viviendo el llamado de Dios para tu vida. Así es como agradamos y servimos al Señor.

Así, al crecer de niño a hombre, Jesús mostró un apropiado respeto y obediencia a ambos, a Su Padre celestial y a Sus padres terrenales.

Y luego el versículo 52.  Y me encanta este versículo, dice, “Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres”.

Ahora, regresemos un momento al versículo 40, que nos dice “y el niño crecía” Ahora es una palabra diferente. El primero dice, “el niño crecía”… durante estos primeros 12 años, Él creció. Los siguientes 18 años, de los 12 a los 30, dice que “Jesús crecía en sabiduría”. En algunas de sus traducciones dice que “Él seguía creciendo.”(DHH)

La palabra que se usa aquí, en esta segunda oportunidad, según un comentarista, es derivada de los pioneros derribando árboles en el camino frente a ellos, abriendo camino a través de los bosques. Esto significa, cortar hacia adelante, superar para seguir tu camino, abrirte paso hacia adelante. El término seguía creciendo significa ser intencional acerca de su crecimiento. Los primeros 12 años, el niño crecía. Él simplemente crecía. Pero los siguientes 18 años, Él avanzaba, progresaba. La idea aquí es de una actividad extenuante, siendo intencional en lugar de un desarrollo pasivo.

Y que palabra esta,  mientras pensamos en todo este asunto de la adolescencia extendida… Nos damos cuenta de que el corazón de Dios es que crezcamos de la niñez a la vida adulta no solo físicamente, sino emocional, espiritual, psicológica, e intelectualmente. Hacemos esto durante los años de adolescencia, siendo intencionales en lo relativo al crecimiento.

Esto es algo con que retar a tus hijos, haciéndoles saber que esos años de adolescencia no son años solo para participar en actividades sin propósito en tu camino por la vida, o simplemente jugando juegos de video. Los niños que hacen esto durante todo su paso por los años de adolescencia, seguramente lo harán al llegar a los 20 y a los 30. Luego ellos probablemente se casarán con una pareja que les dirá “¿Por qué nunca creciste?”

Así que vemos en Cristo un patrón para crecer, para avanzar, para desarrollarse—no para estar estático, no para estar estancado, no para quedarte en el mismo lugar, sino ir en  aumento, ir creciendo, y ser intencional acerca del crecimiento espiritual.

Esto trae a mi mente, mientras miro la juventud de Jesús, ese maravilloso versículo en Proverbios capítulo 4, versículo 18, que dice: “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día.”—creciendo, avanzando, incrementando, madurando en santidad, en sabiduría, en el temor del Señor; convirtiéndose en jóvenes y luego en luego adultos quienes aman al Señor apasionadamente, quienes le temen, quienes le sirven, quienes le siguen con todo su corazón.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado proyectando una visión para los padres—que enseñen a sus hijos a crecer en sabiduría.

Usualmente no escuchamos mucho sobre la adolescencia de Cristo, por lo que la enseñanza de hoy ha sido fascinante. Esto es parte de la serie llamada, El Cristo incomparable. Nancy está siguiendo un bosquejo a partir del libro de Oswald Sanders, también llamado El Cristo incomparable.

Bien, por años Jesús pasó Su tiempo como un artesano. Él era un obrero. Su vida muestra que el trabajo duro puede ser santificado cuando es hecho para la gloria de Dios. Nancy lo discutirá en el próximo programa de El Cristo incomparable. Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1  http://www.albertmohler.com/2005/08/19/what-if-there-are-no-adults-3

2 Robin Marantz Henig. “What Is It About 20-Somethings?”The New York Times Magazine. Domingo, Agosto 22, 2010.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Padres, Joivan Jimenez, Hoy Ven Conmigo ℗ 2010 Joi Music Group.

Cuadro de Maldad

Isha – Salmos

DÍA 90 – Salmo 53

Dosis: Oración Imprecatoria

Cuadro de Maldad

“Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.» Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno! Desde el cielo Dios contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y busque a Dios. Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido.” (Salmo 53:1–3)

¿Crees que el mundo puede llegar a este nivel de maldad? ¡Un mundo enteramente apartado de Dios!

Hace dos días escuché una noticia terrible, un padre y una madre habían asesinado a golpes a su hijo de dos años. Se habían dejado dominar por la ira hasta matar a un inocente. Casi no podía creerlo, ¡tanta violencia y brutalidad! Dios, quien es el único que puede leer los corazones de los seres humanos, en este Salmo, con las mismas palabras del Salmo 14, vuelve a conmoverse diciendo, que él contempla desde los cielos y encuentra que: “No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo! ¿Acaso no entienden todos los que hacen lo malo, los que devoran a mi pueblo como si fuera pan? ¡Jamás invocan a Dios!

El salmo describe que una causa de la maldad de los hombres, es porque no tienen temor de Dios en sus corazones. Nuestra Teología determina nuestra conducta. El concepto que tengamos de Dios afectará siempre nuestras acciones. Los ateos, calificados en el salmo como insensatos, llegan a hacer malas obras que son determinadas por sus malos principios. Como dice el Proverbio: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.

Estos hombres insensatos no se dan cuenta que están cautivos por la suciedad del pecado, pues se “han corrompido” y son sumamente crueles pues “devoran a los demás como si comiesen pan”. Metáfora que aludía a la situación del pueblo de Israel en aquel tiempo, oprimido por sus enemigos; pero que describe con exactitud los niveles de maldad y depravación a los que hemos llegado en nuestra generación. Como he reseñado, padres que matan a sus hijos, hijos que asesinan a sus padres. Jóvenes sin límites, que no tienen el mínimo respeto por la vida humana. Adultos que no pueden inculcar principios porque ellos mismos los han perdido.

El salmista describe que el temor y la vergüenza acompaña a los que hacen maldad: “Allí los tienen, sobrecogidos de miedo, cuando no hay nada que temer. Dios dispersó los huesos de quienes te atacaban; tú los avergonzaste, porque Dios los rechazó.”

Pero los que buscan a Dios tienen fe y esperanza en su poder: “¡Quiera Dios que de Sión venga la salvación para Israel! Cuando Dios restaure a su pueblo, se regocijará Jacob; se alegrará todo Israel.”

Oración: Señor, enséñame a ser luz en esta generación, para los que no creen en tu salvación se conviertan a ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 105). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Una frase sin terminar

Lunes 2 Diciembre

(Jesús dijo:) Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Mateo 7:7

Una frase sin terminar

http://labuenasemilla.net/20191202

En el puesto de un vendedor de libros observé intrigado a un hombre que estaba mirando los libros de segunda mano. Entonces me acerqué y le pregunté:

–¿No encuentra lo que busca?

–¡Efectivamente! Hace muchos años que estoy buscando un libro, sin lograrlo.

–¿Puedo ayudarle? ¿Cómo se llama el libro?

–¡Ese es precisamente el problema, no lo sé! E inmediatamente sacó de su bolsillo una hoja amarillenta y arrugada.

–Me gustaría encontrar el libro de donde proviene esta página, pues quisiera saber el final de esta frase.

La frase era la siguiente: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo…”. Faltaba la continuación. Entonces le dije: –Es una página del Nuevo Testamento, tengo ese libro en mi casa, ¿quiere venir a consultarlo?

Abrí el Nuevo Testamento y comparamos el texto de la página arrugada con el texto bíblico de Romanos 5:6. –Mire, le dije, ¡es exactamente igual! Lea usted mismo la continuación.

El hombre susurró sorprendido: “murió por los impíos”.

Entonces le expliqué: –Así es, Jesús no murió por quienes se consideran justos e irreprochables ante Dios. Él murió por mí, por usted. Solo necesitamos ser un poco honestos y reconocer cuán a menudo desobedecemos voluntariamente a Dios con nuestros pensamientos y actos. Pero no se desaliente con esta constatación. Piense también en la primera expresión: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles…”. Él murió por los que reconocen su culpabilidad.

Llévese este Nuevo Testamento y léalo tranquilamente. ¡Jesús lo ama!

Job 39-40 – Santiago 1 – Salmo 136:10-22 – Proverbios 29:1-2

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