Lágrimas de la Vida

Isha – Salmos

DÍA 52 – Salmo 32

Dosis: Restauración

Lágrimas de la Vida

“Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia, caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. (Salmo 32:5–7) (NVI)

Como estamos viendo, este salmo constituye una oración de gratitud de una persona que reconoce humildemente sus pecados, recibe el perdón de Dios y lo adora. Puedo recordar con claridad las veces en que estuve de rodillas gimiendo en un mar de lágrimas, arrepentida ante el trono de la gracia. Recuerdo que solía identificarme con aquella mujer desconocida, que enjugó los pies de Jesús con sus lágrimas y secó con sus cabellos. Al igual que ella supliqué en varias ocasiones perdón y siempre hallé una respuesta de gracia.

Me identifico también con David, pues como él aprendí, que solo Dios tiene la capacidad de salvar, sanar, restaurar, restablecer y rehabilitar al ser humano. Y al experimentar la dicha del perdón comprobé que la genuina felicidad procede del favor de Dios y sus bendiciones espirituales.

David nos describe su grave situación antes de la confesión para animarnos a hacer lo mismo: “Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado”, anima así al arrepentimiento y la confesión en el momento oportuno y adecuado que podemos hallar a Dios, para no sucumbir antes las crisis de la vida ni en las consecuencias de nuestros errores. Inmediatamente registra una promesa: “Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él”. ¿Reconoces que Dios te libró de una gran inundación en tu vida? Yo sí soy muy consciente de terribles consecuencias que hubiera experimentado si no me arrepentía a tiempo y decidía obedecer su palabra.

Inmediatamente después David declara la esperanza y seguridad que tenemos en Dios: “Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás.” Tremendas expresiones de confianza, donde David le dice literalmente a Dios, tú eres mi “escondedero”, en ti tengo paz, y estoy fuera del alcance del mal. Soy libre, me rodeas de tu favor, de tu gracia y misericordia. Tu perdón es maravilloso, te alabo por la maravillosa liberación que me has dado.”

Todas hemos sido perdonadas. Aprendamos a glorificar a Dios por su misericordia, a ser agradecidas y a confiar en su dirección divina.

Oración: Señor enséñame a orar reconociendo mis pecados y a confiar en tu gracia y misericordia.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 67). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Diagnóstico y sanación

Martes 15 Octubre

Señor, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.

Salmo 41:4

Jesús… anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo.

Hechos 10:38

Diagnóstico y sanación

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Pedro tenía fuertes dolores y fiebre alta. Era urgente ir al médico. Allí le practicaron un examen y le ordenaron un tratamiento. Pero el diagnóstico no sanaría a Pedro: para recobrar la salud debía tomar los medicamentos indicados en la receta.

Pedro debió hacer cuatro cosas: reconocer que realmente estaba enfermo, ir a un médico, aceptar su diagnóstico y seguir el tratamiento indicado.

Moralmente todos los hombres han sido alcanzados por la «enfermedad» del pecado, ese profundo deseo de vivir sin Dios. Para ser sanados de esta enfermedad, sigamos los mismos pasos que Pedro.

1. Reconozcamos que no estamos bien, que nuestra alma necesita cuidados.

2. Vayamos a Dios y confiemos plenamente en él, el único médico competente para cuidar nuestra alma. Él se presenta a nosotros como el Médico divino: “Yo soy el Señor tu sanador” (Éxodo 15:26).

3. Aceptemos su diagnóstico: “Todos pecaron”, y su veredicto: “La paga del pecado es muerte” (Romanos 3:23; 6:23).

3. Sigamos su receta: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). “Todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados” (Hechos 10:43).

“Cristo padeció por nosotros… llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero (de la cruz)” (1 Pedro 2:21, 24), y “por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5).

Nehemías 1 – Juan 6:22-40 – Salmo 118:1-4 – Proverbios 25:12-13

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Testimonio de un sabio

Lunes 14 Octubre

He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos.

Job 36:26

¡Cuán innumerables son tus obras, oh Señor! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios.

Salmo 104:24

Testimonio de un sabio

https://soundcloud.com/user-735458187/14-octubre-2019-la-buena-semilla

El naturista Jean-Henri Fabre (1823-1915), a quien Víctor Hugo llamaba «el Homero de los insectos», celebraba, en el pequeño pueblo de Sérignan, Francia, sesenta años de trabajo. Uno de los asistentes le preguntó: ¿Cree usted en Dios?

He aquí su respuesta: «No solo creo en Dios, sino que lo veo. Sin él no entiendo nada; sin él todo es oscuridad. No solo he conservado esta convicción, sino que ella se fortalece. Toda época tiene sus fantasías; yo considero el ateísmo como una fantasía –es la enfermedad del tiempo presente. ¡Una fantasía con consecuencias trágicas! Me arrancarían más bien la piel que la creencia en el Creador». Observando de cerca la vida de los insectos, el sabio descubrió la sabiduría infinita del que los creó.

“Detente, y considera las maravillas de Dios… ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, las maravillas del Perfecto en sabiduría?” (Job 37:14, 16). “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento” (Proverbios 6:6-8).

“Las cosas invisibles de él (Dios), su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20). Aún más que por su maravillosa creación, Dios se reveló en la persona de su Hijo Jesucristo, el Salvador del mundo

¡Descubrámosle leyendo la Biblia!

Esdras 10 – Juan 6:1-21 – Salmo 117 – Proverbios 25:11

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Un público obligado a escuchar

Octubre 13

Un público obligado a escuchar

Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César.

Filipenses 4:22

No todo sufrimiento es físico. A veces pasamos por sufrimientos emocionales y mentales. Pablo estaba preso en Roma cuando escribió a los filipenses. Se había reducido mucho su ministerio; no obstante, les dijo a los filipenses que su encarcelamiento en realidad había contribuido al adelanto del evangelio. Estando encadenado a soldados romanos, tuvo la oportunidad de ganarlos para el Señor (v. 13).

Estaba ocurriendo una especie de avivamiento en el palacio del César, que evidentemente llevó a la salvación de algunos, como lo indica el versículo de hoy. Los soldados no sabían a quién tenían en sus manos: creían que tenían un preso, pero en realidad tenían a un evangelista para quienes ellos eran un público que no tenía más remedio que escuchar! ¡Qué ejemplo de regocijo en medio de una situación frustrante y desalentadora!

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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José y sus hermanos

Domingo 13 Octubre

(Jesús dijo en la cruz:) Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Lucas 23:34

José y sus hermanos

(leer Génesis 37)

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José era uno de los doce hijos del patriarca Jacob. Sus hermanos no lo querían y pensaron matarlo, pero luego lo vendieron como esclavo a unos extranjeros. Después de varios años y muchas desgracias, los hermanos de José fueron llevados a reconocer su mala conducta. Entonces José los perdonó: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien… para mantener en vida a mucho pueblo” (Génesis 50:20). Es un poco el resumen de las relaciones entre José y sus hermanos.

Pero más allá del alcance histórico de este relato, dicha conclusión se aplica de manera particular a la cruz de Jesucristo. “Vosotros pensasteis mal contra mí” (Génesis 50:20). Esta fue la actitud de los hombres respecto a Jesús. Durante toda su vida en la tierra Jesús anduvo haciendo el bien, aliviando la miseria, sanando a los enfermos y anunciando la Palabra de Dios. Sin embargo, los hombres se pusieron de acuerdo contra él, lo acusaron falsamente. Una multitud agrupada ante el gobernador romano gritó: “¡Crucifícale!”.

No obstante, “Dios lo encaminó a bien” (v. 20). Cuando Jesús fue crucificado y los hombres desataron todo su odio y su maldad contra él, Jesús murió para expiar los pecados de todos los que creen en él. De esta escena trágica de la crucifixión emana la buena noticia: puedo ser librado de todo lo que en mí ofendía a Dios. Él perdona al que se arrepiente, cualquiera que sea su pasado.

Dios quiere que usted acepte a Jesús como su Salvador y se reconcilie con él. Este es el bien que él “encaminó” para usted.

Esdras 9 – Juan 5:24-47 – Salmo 116:12-19 – Proverbios 25:8-10

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Valles y Huesos Secos

Isha – Salmos

DÍA 51 – Salmo 32

Dosis: Sanidad Espiritual

Valles y Huesos Secos

“Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí.” (Salmo 32:3–4) (NVI)

¿Alguna vez callaste y ocultaste algo que te avergonzaba? ¿Cómo te sentiste?

En estos versículos David describe la miseria de una conciencia culpable por el pecado escondido o no confesado. Mientras calló y ocultó su pecado David no prosperó. Es tanto el dolor que siente, que afecta lo más profundo y supuestamente insensible del cuerpo humano como son los huesos, hasta estos fueron afectados y por eso llora y gime. Cuando dice: “Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano”, se está refiriendo a lo que él siente como el juicio de Dios. A veces Dios agrava su mano sobre nosotras para hacernos reaccionar, permite enfermedades o que suframos otras consecuencias del mal que estamos permitiendo en nuestras vidas.

Dios nos ha dado una conciencia que no puede ser fácilmente atropellada y seguir viviendo feliz ocultando el pecado. No hay estrategia psicológica que produzca una verdadera salud mental y espiritual sin arrepentimiento. David sentía culpa porque le había fallado a Dios y a los que lo rodeaban. Por eso confiesa su pecado, Dios lo perdona y sana su cuerpo, su alma y su espíritu.

Este salmo nos enseña que podemos estancar nuestro crecimiento espiritual si intentamos mantener una apariencia. Debemos ser honestas y reconocer que no somos perfectas. Si pecamos y nos equivocamos y reconocemos nuestra condición y necesidad de perdón y creemos y esperamos en la misericordia de Dios, vamos a ser verdaderamente libres. Todas somos vulnerables, debemos quitarnos la máscara de la espiritualidad y ser muy honestas con el Señor si queremos experimentar su misericordia divina.

David llegó a este punto en su vida. Mientras calló, el silencio sólo produjo dolor y angustia, la confesión lo libera y lo lleva a experimentar la misericordia y la gracia de Dios.

Dios quiere que el valle de nuestra vida siempre esté fresco y fértil, conserve su verdor y sea una eterna primavera. Por eso dijo que de nuestro interior correrían ríos de agua viva. No permitamos que ningún pecado escondido lo eche a perder. Podemos elegir languidecer en nuestra necedad o hallar el verdadero descanso espiritual y la paz interior que necesitamos para enfrentar la vida cada día.

Oración: Señor ayúdame a ser honesta conmigo misma y contigo y jamás ocultar mi pecado. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 66). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Escanear nuestros pensamientos

Sábado 12 Octubre

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Filipenses 4:8

Escanear nuestros pensamientos

http://labuenasemilla.net/20191012

El tema de nuestros pensamientos ocupa un lugar importante en la Biblia. Es mencionado más de trecientas veces. ¿Por qué nuestros pensamientos son tan importantes? Porque ellos dan origen a nuestras palabras, a nuestros actos y decisiones. Hay interacción constante entre nuestros pensamientos, el sentido que damos a nuestra vida y nuestros actos.

Cristianos, vigilemos nuestros pensamientos. No nos permitamos pensar en todo lo que nos complace. Nadie ha sucumbido a una tentación sin antes haber pensado en ella. Entonces, ¿de qué alimentamos nuestro espíritu? Hay lecturas, películas o canciones que despiertan en nosotros malos deseos, mientras otras lecturas, amistades, elecciones de vida, etc., nos encaminan hacia el bien, hacia Cristo.

Cuando vamos a tomar un avión, nuestras maletas pasan por un escáner para verificar que no llevemos objetos prohibidos. Sería bueno establecer un escáner espiritual para nuestros pensamientos. Podría ser el versículo citado en el encabezamiento de esta hoja: “Todo lo que es verdadero, todo lo honesto…”.

Y si los malos pensamientos nos asaltan, ¡oremos! También podemos hablar del asunto a un amigo y orar con él por este tema. El Señor quiere darnos la victoria sobre el mal; desea que gustemos su amor, el cual es más grande y más poderoso que todo lo que trata de esclavizarnos.

La grandeza de su obra hacia sus redimidos se discierne en esta exhortación: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús” (Filipenses 2:5).

Esdras 8 – Juan 5:1-23 – Salmo 116:1-11 – Proverbios 25:6-7

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

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Confesar para ser Libres

Isha – Salmos

DÍA 50 – Salmo 32

Dosis: Perdón

Confesar para ser Libres

“Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Dichoso aquel a quien el SEÑOR no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño.” (Salmo 32:1–2) (NVI)

En este Salmo David expresa una experiencia de vida que le hizo conocer la dicha del perdón divino. El Salmo destaca el perdón como una fuente de alegría y seguridad. David nos enseña que la verdadera felicidad consiste en contar con el favor, la gracia y la misericordia de Dios. David pecó, y mientras no confesó su pecado a Dios, sintió que se secaba espiritualmente. El pecado oculto, afectó sus emociones y hasta su salud física. Arrepentirse y confesar su transgresión no sólo lo liberó sino lo sanó y restauró. Sólo entonces obtuvo paz en su conciencia.

David utiliza cuatro palabras o nombres para referirse en forma completa al pecado del hombre: transgresión, pecado, iniquidad y engaño. Conocer el significado de estas palabras nos ayudarán a examinar nuestro corazón:

Transgresión significa: rebelión. Denota violación de la ley de Dios, mediante un acto consciente que se opone al mandato divino. Es desobediencia e incluye todos los actos de pecado, ya sean hechos, palabras y pensamientos contra los preceptos de Dios. Pecado significa “faltar a la voluntad y a la ley de Dios, errar el blanco”. Ya sea de pensamiento, palabra u obra. Iniquidad se refiere a algo que es torcido, pervertido o tornado de las intenciones divinas. Expresa la entera depravada naturaleza del hombre. Representa la profunda fuente de corrupción de donde proceden transgresiones y pecados. Engaño es un elemento sutil falso, torcido, deshonesto. ¿Erraste en el blanco, te rebelaste a la ley de Dios?

Pero lo interesante es que Dios proveyó una solución para cada una de estas situaciones. Por eso David puede decir que seremos bienaventuradas, felices y dichosas si experimentamos su misericordia manifiesta en: Perdón: Frente a la transgresión. Cuando Dios nos perdona, nos absuelve, nos libra de culpa por la sangre que Cristo derramó en la cruz por nosotras y nos trata como si no hubiéramos cometido el pecado.

Cubierto: Cristo es la propiciación por nuestros pecados. Él es la cubierta sobre la que nos protegemos. De la misma forma en que se cubre la desnudez para que no aparezca nuestra vergüenza. Nuestro pecado es cubierto por la justicia de Cristo.116 No culpa de iniquidad: Significa “no imputar” la palabra en el original significa literalmente “no pensar en ello”. Significa que al perdonarnos Dios olvida, nos justifica y nos trata como si fuéramos dignas de confianza. Por último la expulsión del engaño a la que hace referencia David es el limpiamiento. Dios quiere quitar el mal de nuestro corazón y darnos un espíritu nuevo. Si quieres experimentar la dicha del perdón examina tu corazón y confiésale a Dios aquello que te avergüenza.

Oración: Señor enséñame a reconocer mis transgresiones y pecados, y líbrame de iniqudad y engaño. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 65). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

NUESTRA CORONA FUTURA

Gracia a Vosotros

John MacArthur

Octubre 11

NUESTRA CORONA FUTURA

Cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de la vida.

Santiago 1:12

La vida eterna es la corona que Dios ha prometido a quienes lo aman. Es el galardón supremo del creyente. Aunque en el presente experimentamos algunos de los beneficios de vida eterna, la tenemos como una promesa. Algún día la recibiremos en su plenitud. Seguimos esperando recibir el galardón futuro. Cuando venga el Señor, nos dará la plenitud de vida eterna.

El apóstol Pablo expresó un pensamiento similar: “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Ti. 4:8). Cuando Cristo regrese por la iglesia, a los cristianos se les dará una vida de justicia eterna. Todos recibiremos la misma corona de las recompensas de vida eterna, justicia y gloria.

La resistencia no gana la vida eterna. Sin embargo, la resistencia es la prueba de la fe y del amor genuino, y eso es recompensado con la plenitud de vida eterna.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Episodio 5 – La Biblia Y No Siento Nada, ¿Qué Debo Hacer?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

Leo La Biblia Y No Siento Nada, ¿Qué Debo Hacer?

Episodio 5

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.