La estrategia de Satanás y tu defensa 

Agosto 5

La estrategia de Satanás y tu defensa

Devocional John Piper

1 Pedro 5:9: «al cual resistid firmes en la fe»

Los dos grandes enemigos de nuestras almas son el pecado y Satanás. Y el pecado es el peor enemigo, porque es la única forma en que Satanás puede destruirnos: haciéndonos pecar.

Puede que Dios le de cabida suficiente para tratarnos ásperamente, como hizo con Job, o incluso para matarnos, como hizo con los santos de Esmirna (ver Apocalipsis 2:10). Pero Satanás no puede condenarnos o robarnos la vida eterna. La única forma en que puede hacernos un daño definitivo es influenciándonos para que pequemos. Y eso es exactamente lo que trata de hacer.

Así que el principal negocio de Satanás es defender, promocionar, ayudar, hacer brillar y confirmar nuestra inclinación a pecar.

Lo vemos en Efesios 2:1-2: «estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, … conforme al príncipe de la potestad del aire». El pecado se conforma con el poder de Satanás en el mundo. Cuando consigue traer la maldad moral, es a través del pecado. Cuando pecamos, nos movemos en su influencia, y nos ponemos de acuerdo con él. Cuando pecamos, damos «lugar al diablo» como dice Efesios 4:27.

La única cosa que puede condenarnos en el día del juicio son los pecados no perdonados, ni las enfermedades, ni las aflicciones, ni las persecuciones, intimidaciones, apariciones o pesadillas pueden condenarnos. Satanás lo sabe. Por tanto su enfoque principal no es ver cómo asusta a los cristianos con fenómenos extraños (aunque existen bastantes), sino ver como corrompe a los cristianos con novedades inútiles y malos pensamientos.

Satanás quiere atraparnos en un tiempo en que nuestra fe no esté firme, cuando está vulnerable. Tiene sentido que la misma cosa que Satanás quiere destruir es también el medio para resistir sus esfuerzos. Es por eso que Pedro dice: «resistid, firmes en la fe» . Es también por lo que Pablo dice que el «escudo de la fe» puede «puede apagar todos los dardos de fuego del maligno» (ver Efesios 6:16).

La manera de atajar al diablo es fortalecer aquello que más quiere destruir: tu fe.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/satan-s-strategy-and-your-defense

El único evangelio

Agosto 4

El único evangelio

Y en ningún otro hay salvación. (Hechos 4:12)

Si usted da testimonio a otros de que el evangelio de Jesucristo es el único evangelio, el único camino a Dios, no está proclamando su propio punto de vista de la religión correcta, sino la revelación de la verdad de Dios. Usted no predica el evangelio de Cristo sencillamente porque lo conoce, porque se ajusta a su personalidad o porque quiere ser intolerante y exclusivo. Usted presenta el evangelio de Cristo porque es el único camino provisto por Dios para que las personas encuentren la salvación del pecado y de la muerte eterna.

Usted predica el evangelio de Cristo como el único evangelio porque Él dijo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” (Jn. 10:9). Usted da testimonio de ese evangelio porque está de acuerdo con el apóstol Pablo en que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

De modo que está en buena compañía y tiene un fundamento sólido cuando da testimonio a quienes no conocen a Jesucristo del único camino de salvación dado por Dios.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Cuando Dios habla

Domingo 4 Agosto

El Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?… Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo… y me escondí.

Génesis 3:9-10

No hable Dios con nosotros, para que no muramos.

Éxodo 20:19

El gentío se agolpaba sobre él (Jesús) para oír la palabra de Dios.

Lucas 5:1

Cuando Dios habla

Después de haber desobedecido, Adán y Eva oyeron la voz de Dios que los llamaba en el huerto de Edén. Su reacción fue inmediata: tuvieron miedo de Dios y se escondieron.

En el Sinaí, Dios transmitió los diez mandamientos de la ley a Moisés. Ante los truenos, los relámpagos y el monte que humeaba, el pueblo de Israel estaba aterrorizado y pidió que Dios no hablara más con él.

Pero cuando Jesús vino a vivir entre los hombres, la voz divina no fue más la que condena, sino la que anuncia su misericordia. Oír a Jesús es escuchar a Dios (Juan 12:49-50). Las palabras divinas ya no provocan terror:

– “El gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios” (Lucas 5:1).

– “Estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca” (Lucas 4:22).

– “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (Juan 7:46).

– “Todo el pueblo estaba suspenso oyéndole” (Lucas 19:48).

¿Ha cambiado Dios? De ninguna manera. Sigue siendo el Dios justo y santo que no tolera el menor pecado. Pero Jesucristo, su Hijo, se presentó para llevar sobre sí mismo el juicio que merecían nuestros pecados. Solo así Dios puede perdonar a los hombres. “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Oigamos a Dios sin temor. Dejémonos atraer hacia él y permitamos que su gracia nos gane.

1 Crónicas 17 – Lucas 14 – Salmo 90:7-12 – Proverbios 20:23-24

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Jesús guarda a sus ovejas

Agosto 4

Jesús guarda a sus ovejas

Devocional John Piper

Romanos 8:30: «Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó»

Entre la eternidad pasada en la predestinación de Dios, y la eternidad futura en la glorificación de Dios, no se pierde nadie.

Nadie que haya sido predestinado para ser hijo deja de ser llamado. Nadie de los que han sido llamados deja de ser justificado. Y tampoco nadie de los que son justificados deja de ser glorificado. Es una cadena de acero inquebrantable de fidelidad divina al pacto.

Y por eso Pablo dice en Filipenses 1:6: «Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo»  y también en 1 Corintios 1:8-9: «el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor»

Estas son las promesas de nuestro Dios, quien no puede mentir. Aquellos que han nacido de nuevo están tan seguros como que Dios es fiel.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/as-secure-as-god-is-faithful

La puerta estrecha

Agosto 3

La puerta estrecha

Entrad por la puerta estrecha. (Mateo 7:13)

Muchos han admirado los principios enseñados en el Sermón del Monte, pero la mayoría no ha seguido esos principios. Muchos han respetado a Jesús como un gran maestro pero nunca lo han recibido como Salvador y Señor.

Eso es porque no han entrado por “la puerta estrecha”; la puerta de Dios, la única que lleva a la vida eterna.

El camino angosto de la vida cristiana es por la puerta estrecha de Cristo mismo. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí” (Jn. 14:6). ¿Ha entrado usted por la puerta estrecha?

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Obra maestra de la creación

Sábado 3 Agosto

Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.

Salmo 139:14

Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…

1 Tesalonicenses 5:23

Obra maestra de la creación

Después de haber creado los seres vivos que pueblan los mares, el aire y la tierra, Dios creó al hombre, obra maestra de una creación perfecta. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un “ser viviente” (Génesis 2:7). Este soplo divino hizo del hombre una criatura especial, distinta, y la ubicó por encima de los animales.

El hombre es una criatura maravillosa, posee un cuerpo –parte material de su ser, en relación con el mundo exterior–, un espíritu y un alma, los cuales constituyen la parte espiritual, inmortal, responsable e inteligente del hombre. Gracias a su espíritu, el hombre puede entrar en relación con su Creador (cosa que los animales no pueden hacer).

El cuerpo humano es admirable. Las facultades del alma y del espíritu también lo son. El hombre piensa, reflexiona, razona, estudia, compara… Está dotado de una memoria, tiene deseos, decide, hace proyectos, siente, ama, es feliz, espera…

Desde el principio, Dios quiso establecer una relación con el hombre. Pero esta relación fue dañada por el pecado, y la humanidad entera dio la espalda a Dios.

Jesús vino y dio su vida en la cruz para reconciliar al hombre con Dios. Él da una nueva vida a todos los que creen en él: “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Corintios 5:17). Los introduce en una nueva relación mucho más íntima: la de hijos de Dios (Juan 1:12). Renueva sus pensamientos, sus corazones, sus espíritus. Libera sus conciencias.

1 Crónicas 16 – Lucas 13:18-35 – Salmo 90:1-6 – Proverbios 20:22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¿Por qué tienes un cuerpo?

Agosto 3

¿Por qué tienes un cuerpo?

Devocional John Piper

1 Corintios 6:20: «Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo»Dios no creó el universo físico y material simplemente porque sí. Tenía un propósito, y este era añadir nuevas formas en que su gloria sería manifestada. Salmos 19:1 dice: «Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos».

Nuestros cuerpos encajan en la categoría de elementos físicos que Dios creó con el propósito de manifestar su gloria. Dios no va a retroceder en su plan de glorificarse a través de los seres humanos y los cuerpos humanos.

¿Por qué se molesta Dios en ensuciar sus manos, por así decirlo, con nuestra carne corruptible y manchada por el pecado para reestablecerla en un cuerpo resucitado y revestirla de inmortalidad? La respuesta es porque su Hijo pagó el precio de la muerte para que el propósito que tenía el Padre para el universo material se cumpliese, para que el Padre fuese glorificado en él, incluyendo nuestros cuerpos, por siempre y para siempre.

Eso es lo que este texto dice: «habéis sido comprados por precio (la muerte de su Hijo), glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo». Dios no va a desechar o deshonrar la obra de su Hijo. Dios honrará la obra de su Hijo levantando nuestros cuerpos de la muerte, y utilizará nuestros cuerpos para glorificarle, por siempre y para siempre.

Esa es la razón por la que ahora tienes un cuerpo, y ese es el por qué será resucitado para que sea como el cuerpo glorioso de Cristo.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/why-you-have-a-body

Dos religiones

Agosto 2

Dos religiones

¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? (1 Reyes 18:21)

La humanidad siempre ha tenido dos sistemas religiosos a su disposición. Uno es de Dios y se basa en su obra misericordiosa. El otro es de la humanidad y se basa en las obras de hombres y mujeres. Uno es únicamente de gracia soberana y se acepta por fe. El otro es únicamente de obras humanas y se efectúa en la carne. Uno brota de un corazón sincero, el otro de la hipocresía exterior.

Aun la ley de Moisés, aunque de Dios, no era un medio de salvación. Era un medio de mostrarles a las personas su necesidad de salvación. “Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Ro. 3:20). Cuando Jesucristo vino, nos enseñó que no podemos por nosotros mismos cumplir esa perfecta ley. Él puso en claro que debemos escoger la religión de la gracia y de la fe y no la religión de la ley y de las obras.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Nadie es perfecto

Viernes 2 Agosto

(Jesús dijo:) Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo 5:48

Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

2 Pedro 3:18

Nadie es perfecto

Solemos decir que nadie es perfecto. Todos tenemos conciencia de ello. Pero esto no nos autoriza a acomodarnos a los «pequeños pecados» que diariamente tienden a acortar la diferencia entre el bien y el mal.

Al decir Jesús: “Sed perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”, no baja el nivel exigido, cualesquiera que sean nuestras debilidades. Entonces, ¿cómo llegar a tal meta? ¿Cómo comparecer delante de Dios con todas nuestras imperfecciones? Algunos piensan que nuestras buenas obras equilibran nuestros malos actos. Es como si quisiéramos justificar un exceso de velocidad en la ruta por el hecho de haber ido despacio el resto del camino.

No, la solución es otra. Jesús perdona nuestras faltas si las reconocemos, entonces nos hace justos delante de Dios. Es él quien nos comunica la nueva vida, una vida perfecta.

Después, a través de su Espíritu y por su Palabra, él conduce al cristiano hacia el bien, lo ayuda a progresar espiritualmente. Y así, en la vida diaria, podremos tender hacia la perfección del Señor Jesús, si estamos ocupados de él.

La vida cristiana es un combate, con sus victorias y derrotas, pero no cedamos al desaliento. Procuremos estimularnos al amor fraternal y a las buenas obras, “exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25). Pronto estaremos con Jesús en el cielo, y allí será la perfección.

1 Crónicas 15 – Lucas 13:1-17 – Salmo 89:46-52 – Proverbios 20:20-21

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Ya no me asusta la muerte

Agosto 2

Ya no me asusta la muerte

Devocional John Piper

Hebreos 2:14-15: «Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre»

¿Cómo hace Cristo para librarnos del temor a la muerte? ¿Cómo hace para dejarnos libres para vivir con el tipo de abandono amoroso que deja los bienes, la parentela y también esta vida mortal?

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre

El término «hijos» se toma del versículo previo y se refiere a la descendencia espiritual de Cristo, el Mesías. Estos son también los «hijos de Dios». En otras palabras, al enviar a Cristo, Dios tiene en mente de forma especial la salvación de sus «hijos».

Él también participó de lo mismo [de sangre y carne]

El Hijo de Dios, que existió antes de encarnarse como el Verbo eterno (ver Juan 1:1), tomo la forma de carne y sangre y revistió su divinidad con humanidad. Se convirtió completamente en hombre, y siguió siendo completamente Dios.

Por medio de la muerte

La razón por la que Cristo se hizo humano, fue la de morir. Como Dios preencarnado, no podía morir por los pecadores. Pero uniéndose a la carne y a la sangre, sí podía. Su objetivo era morir, por eso tuvo que nacer como humano.

Para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo

Al morir, Cristo quitó los colmillos al diablo. ¿Cómo? Cubriendo todo nuestro pecado (ver Hebreos 10:12). Esto significa que Satanás no tiene bases legítimas para acusarnos delante de Dios. Romanos 8:33 dice «¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica». ¿En base a qué nos justifica? A través de la sangre de Jesús (ver Hebreos 9:14 y Romanos 5:9).

El arma final que Satanás tiene contra nosotros es nuestro propio pecado. Si la muerte de Jesús se lleva el pecado, el arma principal del diablo le ha sido quitada de las manos. En ese sentido, el diablo ha quedado sin poder.

Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre

Por tanto somos liberados del miedo a la muerte. Dios nos ha justificado. Frente a nosotros, solamente hay gracia por venir. Satanás no puede anular ese decreto. Y Dios quiere que esa seguridad definitiva tenga un efecto inmediato sobre nuestras vidas. Quiere que ese final feliz se lleve de nosotros la esclavitud y el miedo al presente.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/afraid-of-death-no-more