La aventura de su vida

6 Diciembre 2016

La aventura de su vida
por Charles R. Swindoll

Ester 7:3-5

alimentemos_el_almaAl leer este pasaje, no podemos menos que decirnos: ¡Qué autoridad la de esta mujer! ¡Qué diplomacia y qué sensibilidad la de Ester, en medio del ruego que hace por su vida y por la vida de su pueblo! “Si sólo hubiéramos sido vendidos para ser esclavos, no te habría molestado con este asunto. Tú tienes muchas cosas importantes de las cuales ocuparte, y por eso no te habría importunado ¡Pero él quiere exterminarnos!” Ester retrata admirablemente en este momento las cualidades de carácter de la grandeza. ¡Su esposo es todo oídos!

El rey Asuero le preguntó entonces a la reina Ester: “¿Quién es ese, y dónde está el que ha concebido hacer tal cosa?” (Ester 7:5).

En ese momento, confieso que mi respuesta podía haber sido algo así: ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? Tú sabes que fue Amán quien te propuso esta perversidad. Tú le diste el sello para que firmara el edicto. ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? ¡Abre los ojos!” Menos mal que yo no estaba allí, pues de seguro que habría metido la pata.

Vivimos en un mudo de personas ocupadas en muchas cosas. También viven en una niebla, la niebla del ajetreo, del estrés y de las obligaciones. ¡Quién sabe cuántos edictos había firmado Asuero ese día! ¡Quién sabe cuántos asuntos urgentes de gobierno estaban en su mente! El rey tenía innumerables decisiones que tomar. Y Amán, un funcionario de confianza había presentado el asunto de tal manera que parecía estar resolviendo un problema que afectaba directamente al bienestar del reino. Probablemente fue por eso que el rey firmó el decreto sin darle mucha atención, creyendo que Amán, un hombre en quien él confiaba, sabía lo que estaba haciendo.

Pero, de repente, las cosas cambiaron. Nunca trate usted de convencerme de que algunas situaciones de esta vida son absolutamente permanentes. Dios puede actuar en el corazón de un rey. Él puede actuar en toda una nación. Puede echar abajo la que una vez fue la impenetrable Cortina de Hierro. Puede cambiar la mente de su testarudo cónyuge. Él puede actuar en los asuntos de su comunidad. Puede modificar las decisiones de los presidentes, de los primeros ministros, de los reyes de hoy, y de los dictadores de las naciones. Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él, porque Dios no está limitado por el tiempo o el espacio, ni por lo visible o lo invisible. Recuerde que Él vive en una esfera que trasciende todo eso. Él es todopoderoso. Cuando Dios está listo para actuar, actúa. ¡Y cuando lo haga, sujétese bien, porque le espera la gran aventura de su vida!

Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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CAUSA Y EFECTO

CAUSA Y EFECTO

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-06

alimentemos_el_almaEn física se tiene el principio de que los fenómenos que se suceden tienen un comienzo o un “algo” que los provocan (Causa) y un desarrollo o consecuencia (Efecto). Es decir, cualquier evento es causado o propiciado por otro evento anterior. Entonces, si se conoce el estado de algo (un fenómeno), es posible la predicción ulterior de sus resultados (efecto). En resumen, se entiende que, a toda acción corresponde una reacción de igual o mayor magnitud. A esto se le llama principio de causalidad, en donde la relación entre un evento (a lo que se le denomina causa), sigue un segundo evento (denominado efecto), entendiéndose de esto que el segundo evento, es consecuencia del primero. Isaac Newton comprendió muy bien este hecho el día que, recostado en la hierba de su jardín debajo de un manzano, una fruta cayó del árbol y golpeó su cabeza, siendo este simple hecho el puntapié inicial para que desarrollase su teoría de la fuerza gravitacional. Sin ánimo de darte una clase de física (sería el menos indicado para hacerlo) debo decirte que en ámbito moral y espiritual se da exactamente la misma ecuación que en la física.

En palabras de Dios, esta “Ley de Causa y Efecto” suena algo así: “Todo lo que el hombre sembrare, esto también segará. No se equivoquen”. (Gálatas 6:7) ¿No se equivoquen en qué?… En creer que soy libre para escoger mis acciones y, al mismo tiempo, pensar que quedaré inmune de sus efectos. ¡Para nada! Dios te hizo libre para decidir, pero no te hizo libre para manipular el resultado de tus decisiones. No vivas resistiendo a Dios y su Palabra durante tu vida. Más bien dedícate a sembrar para el Espíritu, que de ese mismo Espíritu segarás Vida Eterna. Reconoce tu inútil independencia de Dios, ábrele hoy mismo tu corazón, y prepárate para la cosecha. Cuando Dios comience a ser tu Causa, se producirá en ti un efecto renovador que el mismo Jesús llamó: Nuevo nacimiento.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Si quieres lanzarte de un décimo piso puedes hacerlo, pero que tus familiares no culpen a Isaac Newton en tu velatorio.

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Ver la realidad de una vida transformada

Ver la realidad de una vida transformada

la-verdad-para-hoy

12/5/2016

 

Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. (Hechos 28:30-31)

alimentemos_el_almaEl versículo de hoy muestra que, aunque Pablo estaba bajo arresto domiciliario “en una casa alquilada”, siguió predicando. A pesar de las circunstancias, Pablo siguió haciendo lo que se le había llamado a hacer.

Tal vez usted esté pensando: No puedo ir y predicar el evangelio. No puedo ser evangelista, ni maestro bíblico. Estoy atado a mi trabajo. Pero no importa si usted está encadenado a un escritorio, a una línea de montaje en una fábrica, a un aula, a un vehículo o a un puesto de vendedor; todo eso brinda oportunidades de predicar el evangelio. Cuanto peor es su confinamiento, tanto mayor es la oportunidad de brillar con una vida de santidad.

A menudo me dicen lo difícil que es dar testimonio en el centro laboral. Mi respuesta es que por lo general es más difícil dar testimonio en condiciones ideales que en una situación más difícil. Se debe a que en las situaciones difíciles la realidad de una vida transformada es más patente, y eso no puede menos que impresionar a quienes no la han experimentado.

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La niebla se está disipando

5 Diciembre 2016

La niebla se está disipando
por Charles R. Swindoll

Ester 7:1-2

alimentemos_el_almaImagine que está nadando en un inmenso lago, y que se encuentra a unos trescientos o cuatrocientos metros de la playa, cuando de repente se forma una niebla anómala y ésta le rodea. Usted está atrapado en este diminuto círculo de luz difusa, pero no puede ver más allá del alcance de su brazo.

Usted y yo estamos atrapados en un pequeño espacio de este nublado lago llamado presente. Debido a que toda nuestra perspectiva se basa en este momento en el que nos encontramos, hablamos del presente, del pasado y del futuro. Si queremos saber la hora, el minuto o el segundo, simplemente vemos nuestro reloj. Si queremos saber el día o el mes, el año o el siglo, vemos el calendario. Se trata del tiempo. Lo marcamos fácilmente, y lo medimos cuidadosamente. Todo es muy objetivo: medible, obvio y con sentido.

Pero Dios no es así en lo absoluto. En realidad, Él vive y se mueve fuera de la esfera del tiempo terrenal. En su tiempo, y solamente en su tiempo, Él comienza a moverse de manera impalpable hasta que, de repente, a medida que se revela su sorprendente soberanía, se produce un cambio. Es la manera que tiene Dios de disipar la niebla, ¡lo que siempre ocurre cuando Él lo decide y cuando a Él le place!

¿“Cuál es tu petición”, le pregunta el rey a Ester? “¿Qué es lo que solicitas?” Él ya le había preguntado esto un par de veces antes, cuando ella se le acercó, y él le extendió su cetro; y después, en el primer banquete. Pero Ester nunca le respondió, porque el momento no era el indicado. Ester tenía un oído sensible, un corazón sabio; sentía que algo todavía no estaba totalmente bien. Por tanto, no presionó. Sabía cuándo actuar, y sabía cuándo esperar.

¿Tiene usted esa misma sensibilidad? ¿Sabe cuándo escuchar? ¿Sabe cuándo hablar claro, y cuando permanecer en silencio? ¿Sabe cuánto decir y cuándo decirlo? ¿Tiene la sabiduría para reprimirse hasta exactamente el momento preciso, para obtener los máximos resultados? Estas cosas son importantes. La pregunta es: ¿Tiene usted la suficiente sintonía con Dios para leer sus sutiles señales? Es fácil ponerse en movimiento a la primera señal de que la niebla se está disipando.

Como escribió Salomón: “Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… tiempo de callar y tiempo de hablar” (Eclesiastés 3:1, 7).

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CAMBIO DE HOMBROS

CAMBIO DE HOMBROS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-05

alimentemos_el_almaLa actitud con que encares los proyectos y desafíos cotidianos es esencial para regular las fuerzas y no quedar, como tantos, a la vera del camino y exhaustos. Es por eso que Jesús dijo: “Vengan a mí todos los que se sientan agotados y sin fuerzas que les voy a decir un secreto: Si cultivan una actitud de corazón tranquila y humilde, cada vez que se vean abocados en alguna tarea, así como lo ven hacer en mí, por más que sea pesada como un yugo,  la encontrarán liviana, y experimentarán esa paz interior que regula las fuerzas para continuar”. (Paráfrasis del autor).  Mansedumbre(espíritu dócil y rendido), y humildad (sumisión, obediencia, acatamiento). Escasean hoy ¿verdad?… De ahí el estrés, el mal genio, la ira y los “nervios de punta”.

Cierta vez una anciana caminaba al costado de una carretera arrastrando su pesada carga sobre las espaldas. Un conductor la vio y se compadeció de ella. Detuvo su camioneta y le indicó que subiera en la parte trasera. Luego de andar algunos metros observó que la mujer viajaba parada cargando aun su peso. ¡Señora, deje la carga sobre el piso del vehículo, por favor!” “No”, exclamó la anciana. “Me está llevando a mí, eso ya es bastante como para que lleve también mi  carga”. ¡Casi cómico! ¿Verdad? Bueno así de ridícula es la actitud de todo aquel que le entrega el destino eterno de su alma al Fiel Creador, pero se niega a entregarle sus cargas. Permíteme decirte que, cuando Él te invitó a subir lo hizo calculando tu peso y el de tus cargas también. Ya sabía de tus luchas, de tus temores, de tus fracasos y de tus retrasos. Igual te invitó a unirte a Él. No es sorpresa tu carga pesada. Quizás sea hora de darte cuenta de esto y dejar tu peso a Sus pies en oración, pues  la oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro. La letra de una canción cristiana dice: “Si el peso del mundo cargó sobre sus hombros, sabe, mi hermano, que Él te sostendrá a ti”.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro.

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PRESO POR CRISTO

PRESO POR CRISTO

la-verdad-para-hoy

12/4/2016

 

alimentemos_el_almaMis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. (Filipenses 1:13)

El apóstol Pablo siempre se consideró un preso por la causa de Cristo; nunca por un delito. Estaba encadenado porque creía en Cristo, lo predicaba y lo representaba.

Desde el punto de vista de Roma, Pablo era un preso encadenado a un guarda romano. Pero desde la perspectiva de Pablo, los guardas romanos eran esclavos cautivos encadenados a él. El resultado de tal confinamiento fue que la causa de Cristo se había llegado a conocer “en todo el pretorio”. Lejos de ser una condición opresiva, a Pablo se le había dado la oportunidad de dar testimonio de Cristo a cada guardia asignado a él, cada seis horas.

 ¿Qué veían los soldados? Veían el carácter santo de Pablo, su misericordia, su paciencia, su amor, su sabiduría y su convicción. Al convertirse los miembros de la guardia de palacio, se difundía la salvación más allá de ellos hasta “los de la casa de César” (Fil. 4:22).

Por muy difícil que pueda parecer a primera vista, nadie es demasiado difícil de evangelizar.

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CADENA FATAL

CADENA FATAL

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-04

alimentemos_el_almaEn muchos aspectos la vida es cíclica. De manera inconsciente somos parte de una espiral que nos lleva vez tras vez al mismo punto, llegando al borde del hastío y la oquedad. En lo que respecta a la ansiedad y el afán por progresar y avanzar que tanto seduce al hombre pos moderno, esta patología se repite de manera constante. Los hombres pierden su salud tratando de conseguir fortuna y luego, con mucho gusto, gastan todo lo que poseen para conseguir de nuevo su salud. Es sabido por todos que las aseguradoras privadas que “prometen” cobertura de salud a sus afiliados lucran con el dinero de aquellos que, por el miedo a que algún accidente o enfermedad grave detenga su “escalada social”, pagan cuotas siderales cada mes. Estos pobres ¿asegurados? Ignoran que justamente ese miedo a la enfermedad es lo que les roba su salud. ¡Qué ironía! Déjame parafrasear el texto de Mateo 16:26 reemplazando una palabra para aplicarlo a nuestro tema: ¿De qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y pierde su salud? ¿O qué dará el hombre para recuperar sus salud?… He visto (y seguramente también tú) tantos hombres tener que gastar gran parte de su fortuna, sino toda, en cirugías, prótesis y tratamientos costosísimos en otros países porque alguna enfermedad crónica le consume día a día y le impide continuar con sus ambiciosos proyectos financieros…

No, la vida no es así. No debemos vivir para trabajar sino trabajar para vivir. Teniendo lo necesario debemos aprender a contentarnos. Si aparte de ello viene algo más, ¡amén! ¡Aprovecha!, pues dice el Predicador: En el día del bien goza el bien. Pero haz todo lo que te venga a la mano según tus fuerzas, no más allá de ellas. De lo contrario te verás obligado a gastar mañana todo lo que acumulaste hoy. No seas necio. Dijo Jesús: “fíjense bien, y cuídense de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”. (Lucas 12:15)

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Los hombres ignoran que justamente es el miedo a la enfermedad  lo que les roba su salud.

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Saludo

Filipenses 1-4

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_alma1 Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús:

A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos[a]y diáconos: 2 Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Pablo ora por los filipenses

3 Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo[b] de vosotros, 4 orando[c] siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos vosotros, 5 por vuestra participación en el evangelio[d] desde el primer día hasta ahora, 6 estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús. 7 Es justo que yo sienta[e] esto acerca de todos vosotros, porque os llevo en el corazón, pues tanto en mis prisiones[f]como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia. 8 Porque Dios me es testigo de cuánto os añoro a todos con el entrañable amor[g] de Cristo Jesús. 9 Y esto pido en oración: que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento, 10 a fin de que escojáis lo mejor[h], para que seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo; 11 llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.

La vida es Cristo

12 Y quiero que sepáis, hermanos, que las circunstancias en que me he visto, han redundado en el mayor progreso del evangelio, 13 de tal manera que mis prisiones[i]por la causa de Cristo se han hecho notorias en toda la guardia pretoriana[j] y a todos los demás; 14 y que la mayoría de los hermanos, confiando en el Señor[k] por causa de mis prisiones[l], tienen mucho más valor para hablar la palabra de Dios sin temor. 15 Algunos, a la verdad, predican a Cristo aun por envidia y rivalidad, pero también otros lo hacen de buena voluntad; 16 [m]éstos lo hacen por amor, sabiendo que he sido designado para la defensa del evangelio; 17 aquéllos proclaman a Cristo por ambición personal, no con sinceridad, pensando causarme angustia en mis prisiones[n]. 18 ¿Entonces qué? Que de todas maneras, ya sea fingidamente o en verdad, Cristo es proclamado; y en esto me regocijo, sí, y me regocijaré. 19 Porque sé que esto resultará en mi liberación[o] mediante vuestras oraciones[p] y la suministración[q] del Espíritu de Jesucristo, 20 conforme a mi anheloy esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. 21 Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia. 22 Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál escoger, 23 pues de ambos lados me siento apremiado, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor; 24 y sin embargo, continuar en la carne es más necesario por causa de vosotros. 25 Y convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos vosotros para vuestro progreso y gozo en la fe, 26 para que vuestra profunda satisfacción por mí abunde en Cristo Jesús a causa de mi visita[r] otra vez a vosotros.

Luchando unánimes por la fe

27 Solamente comportaos de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a veros[s], o que permanezca ausente, pueda oír que vosotros estáis firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes[t] por la fe del evangelio;28 de ninguna manera amedrentados por vuestros adversarios, lo cual es señal de perdición para ellos, pero de salvación para vosotros, y esto, de Dios. 29 Porque a vosotros se os ha concedido por amor[u] de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El, 30 sufriendo el mismo conflicto que visteis en mí, y que ahora oís que está en mí.

Humillación y exaltación de Cristo

2 Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto[v] y compasión, 2 haced completo mi gozo, siendo[w] del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. 3 Nada hagáis por egoísmo[x] o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, 4 no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. 5 Haya, pues, en[y] vosotros esta actitud[z] que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo[aa] tomando forma de siervo, haciéndose[ab] semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, 10 para que al[ac] nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Exhortación a la obediencia

12 Así que, amados míos, tal como siempre habéis obedecido, no sólo en[ad] mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvacióncon temor y temblor; 13 porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para[ae] su beneplácito. 14 Haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa[af], en medio de la cual resplandecéis como luminares[ag] en el mundo, 16 sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. 17 Pero aunque yo sea derramado como libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos vosotros. 18 Y también vosotros, os ruego, regocijaos de la misma manera, y compartid vuestro gozo conmigo.

Timoteo y Epafrodito, soldados fieles

19 Mas espero en[ah] el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, a fin de que yo también sea alentado al saber de vuestra condición. 20 Pues a nadie más tengo del mismo sentir mío y que esté sinceramente interesado en vuestro bienestar.21 Porque todos buscan sus propios intereses, no los de Cristo Jesús. 22 Pero vosotros conocéis sus probados méritos, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio como un hijo sirve a su padre. 23 Por tanto, a éste espero enviarlo inmediatamente tan pronto vea cómo van las cosas conmigo; 24 y confío en el Señor que también yo mismo iré pronto. 25 Pero creí necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de milicia, quien también es vuestro mensajero[ai] y servidor[aj] para mis necesidades; 26 porque él os añoraba[ak]a todos vosotros, y estaba angustiado porque habíais oído que se había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no sólo de él, sino también de mí, para que yo no tuviera tristeza sobre tristeza. 28 Así que lo he enviado con mayor solicitud, para que al verlo de nuevo, os regocijéis y yo esté más tranquilo en cuanto a vosotros.29 Recibidlo, pues, en el Señor con todo gozo, y tened en alta estima a los que soncomo él; 30 porque estuvo al borde de la muerte por la obra de Cristo, arriesgando su vida para completar lo que faltaba en vuestro servicio hacia mí.

El valor infinito de conocer a Cristo

3 Por lo demás, hermanos míos, regocijaos en el Señor. A mí no me es molesto escribiros otra vez lo mismo, y para vosotros es motivo de seguridad. 2 Cuidaos de los perros, cuidaos de los malos obreros, cuidaos de la falsa circuncisión[al];3 porque nosotros somos la verdadera circuncisión[am], que adoramos en el Espíritu de Dios[an] y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne,4 aunque yo mismo podría confiar[ao] también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más: 5 circuncidado el octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de[ap] la ley, hallado irreprensible. 7 Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a[aq] Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, 10 yconocerle a El, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como El en su muerte[ar], 11 a fin de llegar[as] a la resurrección de entre los muertos. 12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder[at] alcanzar aquello para lo cual también[au] fui alcanzado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrásy extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que todos los que somos perfectos[av], tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta, eso también os lo revelará Dios; 16 sin embargo, continuemos viviendo[aw]según la misma norma que hemos alcanzado.

La ciudadanía celestial

17 Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemploque tenéis en nosotros. 18 Porque muchos andan como[ax] os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo,19 cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito[ay] y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. 20 Porque nuestra ciudadanía[az] está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, 21 el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación[ba] en conformidad al cuerpo de su gloria[bb], por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.

Regocijo y paz en el Señor

4 Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.

2 Ruego a Evodia y a Síntique, que vivan en armonía[bc] en el Señor. 3 En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han compartido mis luchas en la causa del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.

4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos! 5 Vuestra bondad sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. 6 Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento[bd], guardará vuestros corazones y vuestras mentesen Cristo Jesús.

El secreto de la paz

8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable[be], si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. 9 Lo que también habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practicad, y el Dios de paz estará con vosotros.

Actitud ejemplar de Pablo hacia las cosas materiales

10 Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin habéis reavivado vuestro cuidado para conmigo; en verdad, antes os preocupabais, pero os faltaba la oportunidad. 11 No que hable porque tenga escasez[bf], pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir en pobreza[bg], y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo[bh] que me fortalece. 14 Sin embargo, habéis hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. 15 Y vosotros mismos también sabéis, filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino vosotros solos; 16 porque aun a Tesalónica enviasteis dádivas más de una vez para mis necesidades. 17 No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en vuestra cuenta. 18 Pero lo he recibido todo y tengo abundancia; estoy bien abastecido[bi], habiendo recibido de Epafrodito lo que habéis enviado[bj]: fragante aroma[bk], sacrificio aceptable, agradable a Dios. 19 Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.20 A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Saludos y bendición

21 Saludad a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigoos saludan. 22 Todos los santos os saludan, especialmente los de la casa del César.

23 La gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu[bl].

Notas al pie:

  1. Filipenses 1:1 O, supervisores
  2. Filipenses 1:3 Lit., por todo recuerdo
  3. Filipenses 1:4 Lit., haciendo oración
  4. Filipenses 1:5 O, participación en la predicación del evangelio
  5. Filipenses 1:7 Lit., Así como es justo para mí sentir
  6. Filipenses 1:7 Lit., cadenas
  7. Filipenses 1:8 Lit., en las entrañas
  8. Filipenses 1:10 O, aprobéis, o, distingáis entre cosas que son diferentes
  9. Filipenses 1:13 O, mi encarcelamiento; lit., mis cadenas
  10. Filipenses 1:13 O, todo el palacio del gobernador
  11. Filipenses 1:14 O, hermanos en el Señor, confiando
  12. Filipenses 1:14 O, mi encarcelamiento; lit., mis cadenas
  13. Filipenses 1:16 Algunos mss. invierten el orden de los vers. 16 y 17
  14. Filipenses 1:17 O, mi encarcelamiento; lit., mis cadenas
  15. Filipenses 1:19 O, salvación
  16. Filipenses 1:19 Lit., súplicas
  17. Filipenses 1:19 O, provisión
  18. Filipenses 1:26 Lit., venida
  19. Filipenses 1:27 Lit., vaya y os vea
  20. Filipenses 1:27 Lit., con un alma
  21. Filipenses 1:29 O, por causa
  22. Filipenses 2:1 Lit., algunas entrañas
  23. Filipenses 2:2 Lit., para que seáis
  24. Filipenses 2:3 O, rivalidad
  25. Filipenses 2:5 O, entre
  26. Filipenses 2:5 O, sentir, o, esta manera de pensar
  27. Filipenses 2:7 Lit., se vació de sí mismo; i.e., renunció temporalmente a sus privilegios
  28. Filipenses 2:7 Lit., hecho
  29. Filipenses 2:10 O, en el
  30. Filipenses 2:12 Lit., como en
  31. Filipenses 2:13 O, por
  32. Filipenses 2:15 O, deforme
  33. Filipenses 2:15 O, estrellas, o, luces
  34. Filipenses 2:19 O, confío en
  35. Filipenses 2:25 Lit., apóstol
  36. Filipenses 2:25 O, ministro
  37. Filipenses 2:26 O, añoraba veros
  38. Filipenses 3:2 Lit., de la mutilación; (gr., katatomé)
  39. Filipenses 3:3 Lit., el cortamiento; (gr., peritomé)
  40. Filipenses 3:3 O, adoramos a Dios en espíritu
  41. Filipenses 3:4 Lit., tener confianza
  42. Filipenses 3:6 Lit., en
  43. Filipenses 3:8 Lit., del conocimiento de
  44. Filipenses 3:10 Lit., conformado a su muerte
  45. Filipenses 3:11 Lit., si de alguna manera llegue
  46. Filipenses 3:12 Lit., por si acaso pudiera
  47. Filipenses 3:12 O, porque también
  48. Filipenses 3:15 O, maduros
  49. Filipenses 3:16 Lit., siguiendo en línea
  50. Filipenses 3:18 Lit., los cuales
  51. Filipenses 3:19 Lit., vientre
  52. Filipenses 3:20 O, patria, lit., comunidad
  53. Filipenses 3:21 O, nuestro humilde cuerpo
  54. Filipenses 3:21 O, su cuerpo glorioso
  55. Filipenses 4:2 O, que sean del mismo sentir
  56. Filipenses 4:7 Lit., toda mente
  57. Filipenses 4:8 O, de buena reputación
  58. Filipenses 4:11 Lit., conforme a la escasez
  59. Filipenses 4:12 Lit., vivir humildemente
  60. Filipenses 4:13 Lit., en aquel
  61. Filipenses 4:18 Lit., lleno
  62. Filipenses 4:18 Lit., las cosas de parte de vosotros
  63. Filipenses 4:18 Lit., un olor de fragancia
  64. Filipenses 4:23 Algunos mss. antiguos agregan: Amén
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¿QUÉ LO HACE FUNCIONAR A USTED?

¿QUÉ LO HACE FUNCIONAR A USTED?

la-verdad-para-hoy

12/3/2016

 

Fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros. (Colosenses 1:25)

alimentemos_el_alma ¿Qué lo motiva a usted? ¿Qué ocupa su energía, domina su tiempo y lo hace funcionar? Para el apóstol Pablo era el progreso del evangelio. Lo que pudiera ocurrirle a su propio cuerpo o a su carrera tenía poca importancia para él. En Hechos 20:24 dijo: “Ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús”. Rindió su vida, sus bienes, sus ropas, su reconocimiento, su reputación y su prestigio a una meta: “para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (v. 24).

Pablo escribió a la iglesia de Roma: “En cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma” (Ro. 1:15). Y en 1 Corintios 9:16 da testimonio de lo que lo impulsaba: “Me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!”

Pablo se sentía impulsado a ver que el evangelio siguiera adelante. Él es un ejemplo para todo cristiano. ¿Es su vida como la de Pablo?

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Cuando Dios parece estar ausente

2 Diciembre 2016

Cuando Dios parece estar ausente
por Charles R. Swindoll

Ester 6:12-14

alimentemos_el_almaSi usted es como yo, muchas veces esperará a que se cumpla el adagio popular que dice que “el que la debe la paga”. En este caso, estamos esperando, y hasta deseando, que Amán reciba lo que se merece. Todo nuestro ser anhela que se haga justicia, especialmente con un fracasado como Amán, quien ya se ha pavoneado bastante.

Ni una sola vez ha ignorado Dios todo el envanecimiento de Amán ni su inicuo plan de asesinar a Mardoqueo y los judíos. Al Señor no se le han escapado sus palabras, el orgullo de su corazón, ni los motivos violentos y los prejuicios que hay detrás de sus decisiones. Dios estaba invisible, pero no inconsciente o pasivo. No había olvidado a su pueblo ni las promesas que les había hecho a ellos, y a sus enemigos.

Tocan a la puerta, y antes de que pueda poner sus pensamientos en orden, Amán es sacado de la casa y escoltado al palacio para el banquete que significará su desgracia. No puedo evitar pensar si en trayecto hacia el palacio, Amán vio una vez más la horca que había construido para Mardoqueo, si sacudió la cabeza, o si sintió remordimiento por lo que había hecho.

Un magnífico principio teológico subrayado una y otra vez en las Escrituras es este: Cuando Dios parece ausente, Él está presente. Aunque usted piense que lo ha perdido todo, Dios utiliza eso como una oportunidad para que se dé cuenta de que Él sigue teniendo el control, y también para ponerle de rodillas.

¿Siente que Dios ha estado ausente o inactivo en su vida, distante de alguna manera? Entonces, quiero recordarle esto: Es posible que Él haya parecido estar ausente, pero el Señor ha estado presente todo el tiempo. Además, Él conoce su corazón. Él conoce la verdadera condición de su alma. Conoce las impurezas ocultas de su motivación. Conoce la abismal perversidad de su pecado. Pero también ha oído su clamor, y Él no le rechazará.

Cuando Dios parece ausente, Él está presente.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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