El amor de Dios por Israel

Malaquías 1-4

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El amor de Dios por Israel

alimentemos_el_alma1 Profecía[a] de la palabra del Señor a Israel por medio[b] de Malaquías[c].

2 Yo os he amado —dice el Señor—. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esaú hermano de Jacob? —declara el Señor—. Sin embargo, yo amé a Jacob, 3 y aborrecí a Esaú, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto. 4 Aunque Edom dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos[d] las ruinas, el Señor de los ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero yo destruiré. Y los llamarán territorio impío[e] y pueblo contra quien el Señor está indignado[f] para siempre. 5 Vuestros ojos lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido[g] el Señor más allá de la frontera[h] de Israel.

Reprensión a los sacerdotes

6 El hijo honra a su padre, y el siervo a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si yo soy señor, ¿dónde está mi temor? —dice el Señor de los ejércitos a vosotros sacerdotes que menospreciáis mi nombre—. Pero vosotros decís: “¿En qué hemos menospreciado tu nombre?” 7 Ofreciendo sobre mi altarpan inmundo. Y vosotros decís: “¿En qué te hemos deshonrado?” En que decís: “La mesa del Señor es despreciable.” 8 Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Y cuando presentáis el cojo y el enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces[i] a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te recibiría con benignidad? —dice el Señor de los ejércitos. 9 Ahora pues, ¿no pediréis el favor[j]de Dios, para que se apiade de nosotros? Con tal ofrenda de vuestra parte[k], ¿os recibirá El con benignidad? —dice el Señor de los ejércitos. 10 ¡Oh, si hubieraentre[l] vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais mi altar en vano! No me complazco en vosotros —dice el Señor de los ejércitos— ni de vuestra mano aceptaré ofrenda[m]. 11 Porque desde la salida del sol hasta su puesta, mi nombre será grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrecerá incienso a mi nombre, y ofrenda pura de cereal; pues grande será mi nombre entre las naciones —dice el Señor de los ejércitos. 12 Pero vosotros lo profanáis, cuando decís: “La mesa del Señor es inmunda, y su fruto, su alimento despreciable.”13 También decís: “¡Ay, qué fastidio[n]!” Y con indiferencia lo despreciáis —dice elSeñor de los ejércitos— y traéis lo robado, o cojo, o enfermo; así traéis la ofrenda[o]. ¿Aceptaré eso de vuestra mano? —dice el Señor. 14 ¡Maldito sea el engañador que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un animal dañado al Señor! Porque yo soy el Gran Rey —dice el Señor de los ejércitos— y mi nombre es temido[p] entre las naciones.

2 Y ahora, para vosotros, sacerdotes, es este mandamiento. 2 Si no escucháis, y si no decidís de corazón dar honor a mi nombre —dice el Señor de los ejércitos— enviaré sobre vosotros maldición, y maldeciré vuestras bendiciones; y en verdad,ya las he maldecido, porque no lo habéis decidido de corazón. 3 He aquí, yo reprenderé a vuestra descendencia[q], y os echaré estiércol[r] a la cara, el estiércol[s]de vuestras fiestas, y seréis llevados con[t] él. 4 Entonces sabréis que os he enviado este mandamiento para que mi pacto siga[u] con Leví[v] —dice el Señor de los ejércitos. 5 Mi pacto con él era de vida y paz, las cuales le di para que mereverenciara[w]; y él me reverenció[x], y estaba lleno de temor ante mi nombre. 6 La verdadera instrucción[y] estaba en su boca, y no se hallaba iniquidad en sus labios; en paz y rectitud caminaba conmigo, y apartaba a muchos de la iniquidad. 7 Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la instrucción[z] de su boca, porque él es el mensajero del Señor de los ejércitos.8 Pero vosotros os habéis desviado del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley[aa], habéis corrompido[ab] el pacto de Leví —dice el Señor de los ejércitos.9 Por eso yo también os he hecho despreciables y viles ante[ac] todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos y hacéis acepción de personas en la ley[ad].

Abominaciones del pueblo

10 ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué nos portamos deslealmente unos contra otros, profanando el pacto de nuestros padres? 11 Deslealmente ha obrado Judá, y una abominación se ha cometido en Israel y en Jerusalén; pues Judá ha profanado el santuario del Señor, que El ama[ae], y se ha casado con la hija de un dios extraño. 12 Que el Señorextermine de las tiendas de Jacob al hombre que hace esto (sea testigo o defensor[af]) aunque presente una ofrenda[ag] al Señor de los ejércitos. 13 Y esta otra[ah] cosa hacéis: cubrís el altar del Señor de lágrimas, llantos y gemidos, porque El ya no mira la ofrenda[ai] ni la acepta con agrado de vuestra mano. 14 Y vosotros decís: “¿Por qué?” Porque el Señor ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto. 15 Pero ninguno que tenga un remanente del Espíritu lo ha hecho así[aj]. ¿Y qué hizo éste mientras buscaba una descendencia[ak] de parte de Dios? Prestad atención, pues, a vuestro espíritu; no seas[al] desleal con la mujer de tu juventud. 16 Porque yo detesto el divorcio[am] —dice el Señor, Dios de Israel— y al que cubre de iniquidad[an] su vestidura —dice el Señor de los ejércitos—. Prestad atención, pues, a vuestro espíritu y no seáis desleales.

17 Habéis cansado al Señor con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos El se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia[ao]?

El día del juicio

3 He aquí, yo envío a mi mensajero[ap], y él preparará[aq] el camino delante de mí. Y vendrá de repente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el mensajero[ar] del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene —dice elSeñor de los ejércitos. 2 ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando El aparezca? Porque El es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos. 3 Y El se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas[as] en justicia al Señor.4 Entonces será grata al Señor la ofrenda[at] de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años pasados. 5 Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del extranjero[au] y los que no me temen[av] —dice el Señor de los ejércitos. 6 Porque yo, el[aw] Señor, no cambio; por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis sido consumidos[ax].

El pago de los diezmos

7 Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a mí y yo volveré a vosotros —dice el Señor de los ejércitos. Pero decís: “¿Cómo hemos de volver?” 8 ¿Robará[ay] el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado?” En los diezmos y en las ofrendas[az]. 9 Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando[ba]. 10 Traed todo el diezmo al alfolí[bb], para que haya alimento[bc] en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto —dice el Señorde los ejércitos— si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde[bd]. 11 Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril —dice el Señor de los ejércitos. 12 Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis una tierra de delicias —dice el Señor de los ejércitos.

El justo y el injusto

13 Vuestras palabras han sido duras contra mí —dice el Señor—. Pero decís: “¿Qué hemos hablado contra ti?” 14 Habéis dicho: “En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos sus ordenanzas y en que andemos de duelo delante del Señor de los ejércitos? 15 “Por eso ahora llamamos bienaventurados a los soberbios. No sólo prosperan los que hacen el mal, sino que también ponen a prueba a Dios y escapan impunes.”

16 Entonces los que temían[be] al Señor se hablaron unos a otros, y el Señor prestó atención y escuchó, y fue escrito delante de El un libro memorial para los que temen[bf] al Señor y para los que estiman[bg] su nombre. 17 Y ellos serán míos —dice el Señor de los ejércitos— el día en que yo prepare[bh] mi tesoro especial[bi], y los perdonaré[bj] como un hombre perdona al[bk] hijo que le sirve. 18 Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

El gran día del Señor

4 [bl]Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen el mal serán como paja; y el día que va a venir les prenderá fuego —dice el Señor de los ejércitos— que no les dejará ni raíz ni rama. 2 Mas para vosotros que teméis[bm] mi nombre, se levantará el sol de justicia con la saluden sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo. 3 Y hollaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies el día en que yo actúe —dice el Señor de los ejércitos.

4 Acordaos de la ley de mi siervo Moisés, de los estatutos y las ordenanzas que yo le ordené en Horeb para todo Israel. 5 He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. 6 El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición[bn].

Notas al pie:

  1. Malaquías 1:1 O, Carga
  2. Malaquías 1:1 Lit., mano
  3. Malaquías 1:1 O, mi mensajero
  4. Malaquías 1:4 O, a edificar
  5. Malaquías 1:4 O, frontera de impiedad
  6. Malaquías 1:4 O, a quien el Señor ha maldecido
  7. Malaquías 1:5 O, Será grande
  8. Malaquías 1:5 O, del territorio
  9. Malaquías 1:8 Lit., Ofrécelo, por favor
  10. Malaquías 1:9 Lit., ablandad el rostro
  11. Malaquías 1:9 Lit., De vuestra mano ha sido esto
  12. Malaquías 1:10 Lit., también entre
  13. Malaquías 1:10 U, ofrenda de cereal
  14. Malaquías 1:13 Lit., He aquí, fatiga
  15. Malaquías 1:13 U, ofrenda de cereal
  16. Malaquías 1:14 O, reverenciado
  17. Malaquías 2:3 Lit., simiente
  18. Malaquías 2:3 O, vómito
  19. Malaquías 2:3 O, vómito
  20. Malaquías 2:3 Lit., a
  21. Malaquías 2:4 Lit., sea
  22. Malaquías 2:4 O, para que sea mi pacto con Leví
  23. Malaquías 2:5 O, temiera
  24. Malaquías 2:5 O, temió
  25. Malaquías 2:6 O, La ley de verdad
  26. Malaquías 2:7 O, ley
  27. Malaquías 2:8 O, instrucción
  28. Malaquías 2:8 O, violado
  29. Malaquías 2:9 Lit., a
  30. Malaquías 2:9 O, instrucción
  31. Malaquías 2:11 O, en que él ha amado
  32. Malaquías 2:12 Lit., el que despierte y responda
  33. Malaquías 2:12 U, ofrenda de cereal
  34. Malaquías 2:13 Lit., la segunda
  35. Malaquías 2:13 U, ofrenda de cereal
  36. Malaquías 2:15 O, ¿No hizo El uno, aunque tenía el remanente del Espíritu?
  37. Malaquías 2:15 O, ¿Y porqué uno? El buscaba una simiente
  38. Malaquías 2:15 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., y él no sea
  39. Malaquías 2:16 Lit., Porque El detesta el repudio
  40. Malaquías 2:16 O, violencia
  41. Malaquías 2:17 O, del juicio
  42. Malaquías 3:1 O, ángel
  43. Malaquías 3:1 O, allanará
  44. Malaquías 3:1 O, ángel
  45. Malaquías 3:3 U, ofrendas de cereal
  46. Malaquías 3:4 U, ofrenda de cereal
  47. Malaquías 3:5 O, peregrino
  48. Malaquías 3:5 O, no me reverencian
  49. Malaquías 3:6 O, Yo soy el
  50. Malaquías 3:6 O, acabados
  51. Malaquías 3:8 O, Defraudará
  52. Malaquías 3:8 U, ofrendas alzadas
  53. Malaquías 3:9 O, defraudando
  54. Malaquías 3:10 Lit., a la casa del tesoro
  55. Malaquías 3:10 Lit., presa
  56. Malaquías 3:10 O, no haya suficiente lugar
  57. Malaquías 3:16 O, reverenciaban
  58. Malaquías 3:16 O, reverencian
  59. Malaquías 3:16 O, piensan en
  60. Malaquías 3:17 Lit., haga
  61. Malaquías 3:17 O, propiedad personal
  62. Malaquías 3:17 O, les tendré compasión
  63. Malaquías 3:17 O, se compadece del
  64. Malaquías 4:1 En el texto heb., cap. 3:19
  65. Malaquías 4:2 O, reverenciáis
  66. Malaquías 4:6 O, anatema
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ESPERANZA DEL CIELO

ESPERANZA DEL CIELO

la-verdad-para-hoy

10/15/2016

Gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos.

Romanos 8:23-24

alimentemos_el_almaLas pruebas en la vida de un creyente aumentan su esperanza del cielo. Así como las pruebas crean un creciente desinterés por el mundo efímero, también crean un mayor deseo, por ejemplo, de reunirse con un ser querido que se ha ido para estar con el Señor. Si los seres más queridos de su vida han ido a la presencia de nuestro Salvador, y si usted ha invertido su tiempo y su dinero en las cosas eternas, entonces no tendrá muchas ataduras con este mundo transitorio.

Más allá de esta vida de sufrimiento hay un futuro glorioso para el creyente que nos hace desear aun más el cumplimiento de la salvación. De modo que las pruebas nos dan un mayor aprecio de lo que es eterno; nos ayudan a anhelar la ciudad eterna del cielo.

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LO HARÁ DE TODOS MODOS

LO HARÁ DE TODOS MODOS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-15

10350414_516436341790096_3737687015717083030_n-e1414331566657Erróneamente pensamos que todo proyecto, servicio o actividad dentro del obrar de Dios, depende de nuestra intervención y nuestras capacidades. Llegamos al punto de pretender someter a Dios a nuestro plan reduciéndolo al papel de “colaborador” cuando en realidad es a la inversa. “Somos colaboradores de Dios”, dijo San Pablo en su magistral carta enviada a los corintios. Dije: “pretendemos someter a Dios” porque esto es una completa utopía. ¿Piensas que el Creador del universo, quien ordenó y puso en órbita los planetas y las constelaciones y llenó los océanos, necesita de tu ayuda para realizar sus propósitos?… ¡Por favor! Él bendecirá a quienes quiera bendecir, y tú y yo somos invitados a participar en ese proyecto como observadores de la administración de Su Gracia. En esa invitación (que también es por gracia) somos bendecidos igualmente nosotros. Somos educados, transformados y moldeados en el servicio a Su Causa. Aquellos que estamos dedicados a la Causa divina, después de varios años de servirle, hemos llegado a la conclusión que el verdadero propósito que Dios tenía con nuestras vidas al incluirnos en Sus Proyectos no era tanto ayudar en ese proyecto como ayudarnos a nuestro desarrollo. Con el paso del tiempo descubrimos que el proyecto ¡éramos nosotros!

Jonás, el profeta, fue llamado a ser parte de un mega plan de parte de su Dios. Predicar un mensaje de arrepentimiento a una ciudad pagana que sería convertida de corazón por dicho mensaje. Él se rehusó y huyó en sentido contrario, embarcándose en la nave de la desobediencia. El mismo Dios que lo llamó, envió una gran tormenta y la nave se hundía. Deprimido, enojado y rebelde, este profeta prefirió ser lanzado al mar para acabar con su vida antes que cambiar de actitud. Los marineros así lo hicieron y la tormenta se calmó. ¿Conclusión?… Toda la tripulación alabó a Dios, se convirtió, hizo un sacrificio y votos a Jehová. ¿Lo puedes ver? Dios estaba tan decidido a salvar sus vidas como a salvar sus almas, y lo haría con Jonás o sin él. De ahora en adelante, cuando digas: “Aviva tu obra en medio de los tiempos” mira para adentro, tal vez el que está siendo avivado eres tú.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Él bendecirá a quienes quiera bendecir, y tú y yo somos invitados a participar en ese proyecto.

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EL LOGRO DE UNA MENTE COMPRENSIVA

EL LOGRO DE UNA MENTE COMPRENSIVA

la-verdad-para-hoy

10/14/2016

Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Santiago 1:3

alimentemos_el_almaNunca dude que las pruebas lograrán algo positivo. Están destinadas a producir “paciencia” o, mejor traducido, “resistencia” o “perseverancia”. Con cada prueba forjamos la tenacidad de espíritu que resiste bajo presión mientras esperamos con paciencia que Dios quite la prueba a su debido tiempo y entonces nos recompensa. Eso nos fortalece a medida que obtenemos más resistencia.

Dios nos edifica de la misma manera que un corredor va desarrollando poco a poco la capacidad de correr largas distancias. Él comienza por lo más insignificante y va aumentando hasta la capacidad máxima. Dios permite mayores pruebas en nuestra vida a fin de aumentar nuestra resistencia para un mayor servicio y gozo, ya que cuanto más difícil la batalla, tanto más grata la victoria. Cuando usted sale de una prueba difícil, puede regocijarse por la liberación que Dios le ha dado. Eso prueba que se puede confiar en Él, y eso fortalece su fe.

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Invencible

14 Octubre 2016

Invencible
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:22-40

alimentemos_el_almaDios escuchó la oración de Elías. Esto no solo trajo el fuego, sino algo mucho más importante, ayudó a que los corazones del pueblo se volvieran a Dios. También el país se libró de los profetas de Baal.

Elías les dijo después: «¡Prended a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno de ellos! Los prendieron, y Elías los hizo descender al arroyo de Quisón, y allí los degolló! (1 Reyes 18:40).

Algunos leen este último versículo, y dicen : «¡Qué respuesta tan extrema!». ¿Lo es? ¿Qué pensaría usted de un médico que le descubre una masa cancerosa que está creciendo rápidamente en su abdomen, y le dice: «Creo que lo mejor será quitar algunas de estas células». O: «Me gustaría hacer solamente una operación pequeña«? No. Un buen médico vería esa masa letal y diría: «Tenemos que sacar todas estas células de allí, junto con cualquiera parte que pudiera estar contaminada.» Eso no es ser extremo. Eso es sabio.

Los profetas de Baal eran un maligno tumor inmoral, hostil y opuesto a Dios en la tierra de Israel. Elías sabía que tenía que extirpar toda evidencia de esa amenaza impía.

Nada nos produce más incertidumbre ni inseguridad que no estar seguros de que estamos en la voluntad de Dios. Y nada es más alentador que estar seguros de que lo estamos. Entonces, no importa cuáles sean las circunstancias, no importa lo que suceda, podemos mantenernos firmes.

Podemos estar sin un empleo, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Podemos enfrentar una situación amenazante, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Podemos tener todas las circunstancias en contra nuestra, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Nada intimida a los que saben que lo que creen está basado en lo que Dios ha dicho. La ecuación nunca es 850 contra uno. Es 850 contra uno, más Dios.

Cuando sabemos que estamos en la voluntad de Dios somos invencibles.

Elías no se sintió intimidado en ningún momento. En este pasaje, habla siete veces y cada vez que lo hace está mandando. Sí, todas las veces. No cambió de posición, no tartamudeó, no insinuó; dio una orden. No estuvo a la defensiva; estuvo en la defensiva. Sabía dónde estaba parado. ¿Sabe cuál es la palabra para describir eso? Invencible.

 

Cuando sabemos que estamos en la voluntad de Dios somos invencibles.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LIBERTAD RELATIVA

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-14

alimentemos_el_almaVivo en un conjunto habitacional donde la mayoría de los propietarios tienen sus mascotas, mayormente de raza canina que disfrutan de cierta “libertad relativa”. Gran parte del día pasan solos, encerrados en sus casas, (porque sus dueños trabajan) o en sus estrechos patios exteriores. Esperan con ansias el momento del día en que los saquen a pasear. Pero aun entonces su libertad es relativa pues deben ser paseados sujetados a una correa, esas son las reglamentaciones del condominio. Así que, ya sea por una reja del patio, por una pared de la casa, o por una correa atada a su cuello, siempre están sometidos y reprimidos. A veces se escapan, pues sus dueños, en un descuido, dejaron alguna puerta de la casa abierta. ¿Sabés lo que hacen estas mascotas al darse cuenta que pueden disfrutar de verdadera libertad?… Corren, corren, corren y no dejan de correr. Por una vez pueden sentirse libres de verdad, usar sus potenciales al máximo, estirar y exigir sus músculos hasta la fatiga extrema, saltar, alcanzar velocidades que ni ellos mismos conocían. Al regresar a sus casas, (arrastrados por sus dueños que salieron en su búsqueda), llegan exhaustos, con su lengua afuera, sedientos, porque corrieron en media hora lo que no pudieron correr quizás en todo un año. Pero felices, felices de haberse sentido libres de verdad.

De alguna manera es lo que sucede con todo hombre y toda mujer que no ha experimentado la verdadera libertad en Jesús. Sobreviven con dosis de independencia relativa y temporal sabiendo que todo tiene un final. Hijos reprimidos por sus padres huyen de sus casas y viven en media hora o en una noche de placer lo que no han tenido en un año. Esposos cansados de serles fieles a sus esposas,  esperan poder vivir su “aventura amorosa” lejos del control de los horarios de su hogar. Es una evidencia de la esclavitud que llevan dentro. Esclavitud de la que solo Dios y su Palabra pueden librar. Entonces aprenderás a vivir con límites pero libre, pues vivir sin límites es vivir encadenado al libertinaje.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Vivir sin límites es vivir encadenado al libertinaje.

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Juicio contra las naciones vecinas

Zacarías 9-11

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Juicio contra las naciones vecinas

alimentemos_el_alma9 Profecía[a] de la palabra del Señor contra la tierra de Hadrac y Damasco, su lugar de reposo (porque hacia el Señor están puestos los ojos de los hombres y de todas las tribus de Israel),

2 y también Hamat, que linda con ella,
y Tiro y Sidón, aunque[b] sean muy sabias.
3 Tiro se ha edificado una fortaleza,
y ha amontonado plata como polvo
y oro como barro de las calles.
4 He aquí, el Señor la despojará,
arrojará al mar su riqueza
y ella será consumida por el fuego.
5 Ascalón lo verá y temerá,
también Gaza, y se retorcerá con gran dolor,
lo mismo Ecrón, pues su esperanza ha sido confundida.
Además perecerá el rey de Gaza,
y Ascalón no será habitada.
6 Un pueblo bastardo habitará en Asdod,
y yo destruiré el orgullo de los filisteos.
7 Quitaré la sangre de su boca,
y sus abominaciones de entre sus dientes.
Entonces él será también un remanente para nuestro Dios,
será como una tribu[c] en Judá,
y Ecrón será como el jebuseo.
8 Y yo acamparé junto a mi casa como un guardián[d]
para que nadie vaya ni venga[e],
y no pasará más sobre ellos el opresor,
porque ahora he visto con mis ojos.

Restauración del pueblo

9 Regocíjate sobremanera, hija de Sion.
Da voces de júbilo, hija de Jerusalén.
He aquí, tu rey viene a ti,
justo y dotado de salvación[f],
humilde, montado en un asno,
en un pollino, hijo de asna.
10 Destruiré el carro de Efraín
y el caballo de Jerusalén,
y el arco de guerra será destruido.
El hablará paz a las naciones,
y su dominio será de mar a mar,
y desde el río[g] hasta los confines de la tierra.

11 Y[h] en cuanto a ti, por la sangre de mi pacto contigo,
he librado a tus cautivos de la cisterna
en la que no hay agua.
12 Volved a la fortaleza[i],
oh cautivos de la esperanza;
hoy mismo anuncio
que el doble te restituiré.
13 Porque entesaré a Judá como mi arco[j],
y cargaré el arco con Efraín.
Incitaré a tus hijos, oh Sion,
contra tus hijos, oh Grecia,
y te haré como espada de guerrero.
14 Entonces el Señor aparecerá sobre ellos,
y saldrá como un rayo su flecha;
el Señor Dios[k] tocará la trompeta,
y caminará en los torbellinos del sur.
15 El Señor de los ejércitos los defenderá;
ellos devorarán y pisotearán las piedras de la honda,
beberán y alborotarán como embriagados de vino,
se llenarán como tazón de sacrificio,
empapados como las esquinas del altar.
16 Los salvará el Señor su Dios aquel día
como rebaño de su pueblo;
porque como piedras de una corona
brillan[l] sobre su tierra.
17 Pues ¡cuánta es su gracia[m] y cuánta su hermosura!
El trigo hará florecer a los jóvenes y el mosto a las doncellas.

Promesas de bendición

10 Pedid lluvia al Señor
en el tiempo de la lluvia tardía[n],
al Señor que hace los nubarrones[o];
El les dará aguaceros,
y hierba en el campo a cada uno.
2 Porque los terafines[p] hablan iniquidad[q],
y los adivinos ven visiones mentirosas[r],
y cuentan sueños falsos;
en vano dan consuelo.
Por tanto, el pueblo vaga[s] como ovejas,
está afligido porque no hay pastor.
3 Contra los pastores se enciende mi ira,
y a los machos cabríos[t] castigaré;
porque el Señor de los ejércitos ha visitado su rebaño, la casa de Judá,
y hará de ellos como su caballo de honor en la batalla.
4 De él saldrá la piedra angular,
de él la clavija,
de él el arco de guerra,
de él todo gobernante[u]; juntos
5 serán como valientes,
que en la batalla huellan al enemigo en el barro de las calles;
pelearán, porque el Señor estará con ellos,
y serán avergonzados los que montan a caballo.
6 Fortaleceré la casa de Judá
y la casa de José salvaré,
y los haré volver[v]
porque me he compadecido de ellos;
y serán como si no los hubiera rechazado,
porque yo soy el Señor su Dios, y les responderé.
7 Efraín será como un valiente,
y se alegrará su corazón como por el vino;
sus hijos lo verán y se alegrarán,
y se regocijará[w] su corazón en el Señor.
8 Y les silbaré para reunirlos,
porque los he redimido;
y serán tan numerosos como eran[x].
9 Cuando yo los esparza[y] entre los pueblos,
aun en lejanas tierras se acordarán de mí,
y vivirán con sus hijos, y volverán.
10 Los haré volver de la tierra de Egipto,
y de Asiria los recogeré;
los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano,
hasta que no haya[z] sitio para ellos.
11 Pasarán por el mar de la angustia,
y El herirá las olas en el mar
y se secarán todas las profundidades del Nilo;
y será abatido el orgullo de Asiria
y apartado el cetro de Egipto.
12 Yo los fortaleceré en el Señor,
y en su nombre andarán —declara el Señor.

11 Abre tus puertas, Líbano,
y consuma el fuego tus cedros.
2 Gime, ciprés[aa], porque ha caído el cedro,
porque los árboles majestuosos han sido derribados;
gemid, encinas de Basán,
porque ha caído el bosque impenetrable[ab].
3 Voz de gemido de pastores,
porque su esplendor está arruinado;
voz del rugido de leoncillos,
porque derribada está la gloria[ac] del Jordán.

El buen pastor y el falso

4 Así dice el Señor mi Dios: Apacienta las ovejas destinadas para la matanza. 5 Los que las compran las matan y salen impunes[ad], y el que las vende dice: “¡Bendito sea el Señor, porque me he enriquecido!”; y ni sus propios pastores se compadecen de ellas. 6 Pues yo no me compadeceré más de los habitantes de esta[ae] tierra —declara el Señor— sino que he aquí, haré que los hombres caigan[af]cada uno en manos de otro y en manos de su rey; y ellos herirán la tierra y yo nolos libraré de sus manos. 7 Apacenté, pues, las ovejas destinadas para la matanza, esto es, los afligidos del rebaño[ag]. Y tomé para mí dos cayados: a uno lo llamé Gracia[ah] y al otro lo llamé Unión[ai]; y apacenté las ovejas. 8 Y destruí a los tres pastores en un mes, pues mi alma se impacientó con ellos y su alma también se cansó de mí[aj]. 9 Entonces dije: No os apacentaré más. La que ha de morir, que muera[ak]; y la que ha de ser destruida, que sea destruida[al]; y las que queden, cómanse[am] la carne unas a otras. 10 Y tomé mi cayado Gracia[an] y lo quebré para romper el pacto que yo había hecho con todos los pueblos. 11 Y fue roto aquel día; así los afligidos del rebaño[ao] que me observaban, conocieron que era la palabra del Señor. 12 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi paga; y si no, dejadla[ap]. Y pesaron como mi salario treinta piezas de plata. 13 Entonces el Señorme dijo: Arrójalo al alfarero (ese magnífico precio con que me valoraron). Tomé pues, las treinta piezas de plata y las arrojé al alfarero en la casa del Señor. 14 Y quebré mi segundo cayado, Unión[aq], para romper la hermandad entre Judá e Israel.

15 Y el Señor me dijo: Toma otra vez los aperos de un pastor insensato[ar].16 Porque he aquí, yo voy a levantar en la tierra un pastor que no se preocupará de la que perece, ni buscará a la descarriada, ni curará a la herida, ni sustentará a la fuerte, sino que comerá la carne de la cebada y arrancará sus pezuñas.

17 ¡Ay del pastor inútil
que abandona el rebaño!
¡Caiga la espada sobre su brazo
y sobre su ojo derecho!
Su brazo se secará por completo,
y su ojo derecho totalmente se oscurecerá.

Notas al pie:

  1. Zacarías 9:1 O, Carga
  2. Zacarías 9:2 O, porque
  3. Zacarías 9:7 O, un jefe
  4. Zacarías 9:8 Lit., guarnición
  5. Zacarías 9:8 Lit., pase ni regrese
  6. Zacarías 9:9 O, vindicado y victorioso
  7. Zacarías 9:10 I.e., el Eufrates
  8. Zacarías 9:11 Lit., También
  9. Zacarías 9:12 O, Fortaleza
  10. Zacarías 9:13 Lit., para mí
  11. Zacarías 9:14 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  12. Zacarías 9:16 O, desplegada
  13. Zacarías 9:17 Lit., bondad
  14. Zacarías 10:1 O, de primavera
  15. Zacarías 10:1 O, rayos
  16. Zacarías 10:2 O, ídolos domésticos
  17. Zacarías 10:2 O, vanidad
  18. Zacarías 10:2 Lit., una mentira
  19. Zacarías 10:2 Lit., andan
  20. Zacarías 10:3 I.e., jefes
  21. Zacarías 10:4 U, opresor
  22. Zacarías 10:6 O, habitar
  23. Zacarías 10:7 O, regocíjese
  24. Zacarías 10:8 Lit., como eran numerosos
  25. Zacarías 10:9 Lit., siembre
  26. Zacarías 10:10 Lit., y no se hallará
  27. Zacarías 11:2 O, junípero
  28. Zacarías 11:2 Otra posible lectura es, de la vendimia
  29. Zacarías 11:3 O, selva
  30. Zacarías 11:5 Lit., no se les tiene por culpables
  31. Zacarías 11:6 Lit., la
  32. Zacarías 11:6 Lit., se hallen
  33. Zacarías 11:7 Otra posible lectura es, para los mercaderes de ovejas
  34. Zacarías 11:7 O, Delicia
  35. Zacarías 11:7 O, Cuerdas
  36. Zacarías 11:8 O, me aborreció
  37. Zacarías 11:9 O, morirá
  38. Zacarías 11:9 O, será destruida
  39. Zacarías 11:9 O, comerán
  40. Zacarías 11:10 O, Delicia
  41. Zacarías 11:11 Otra posible lectura es, los mercaderes de ovejas
  42. Zacarías 11:12 Lit., desistid
  43. Zacarías 11:14 O, Cuerdas
  44. Zacarías 11:15 O, inútil
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Un público obligado a escuchar

Un público obligado a escuchar

la-verdad-para-hoy

10/13/2016

Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César.

Filipenses 4:22

alimentemos_el_almaNo todo sufrimiento es físico. A veces pasamos por sufrimientos emocionales y mentales. Pablo estaba preso en Roma cuando escribió a los filipenses. Se había reducido mucho su ministerio; no obstante, les dijo a los filipenses que su encarcelamiento en realidad había contribuido al adelanto del evangelio. Estando encadenado a soldados romanos, tuvo la oportunidad de ganarlos para el Señor (v. 13).

Estaba ocurriendo una especie de avivamiento en el palacio del César, que evidentemente llevó a la salvación de algunos, como lo indica el versículo de hoy. Los soldados no sabían a quién tenían en sus manos: creían que tenían un preso, pero en realidad tenían a un evangelista para quienes ellos eran un público que no tenía más remedio que escuchar! ¡Qué ejemplo de regocijo en medio de una situación frustrante y desalentadora!

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Oración de fe

13 Octubre 2016

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Oración de fe
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:22-40

alimentemos_el_alma!Mirando alrededor, ¿no ha pensado que es increíble la frecuencia con que la gente prueba todo, menos la oración? Es como dice el viejo dicho: «Cuando todo lo demás falla, lea las instrucciones.» Lo mismo sucede con la oración. Cuando todo lo demás falla, pruebe la oración. «De acuerdo. . . de acuerdo, quizás debamos orar por esto.» Pero Elías no usó la oración como el último recurso. La oración fue su primer y único recurso. Su principal contacto con el Dios vivo fue una sencilla oración de fe, y esto puso todo en movimiento.

Permítame hacerle una pregunta sin rodeos: ¿Ora usted, personalmente? Note que no dije: «¿Conoce usted un buen estudio sobre la oración?». Tampoco dije: «¿Ha enseñado usted sobre la oración?». Le pregunté: «¿Ora usted, personalmente?» ¿Puede usted pensar en los últimos siete días y señalar con precisión las veces que se apartó deliberadamente para orar? ¿Aunque solamente fueran unos diez o quince minutos de tiempo ininterrumpido con Dios?

Todo este incidente gira alrededor de una vida dedicada, la vida de Elías. El era un hombre que estaba completamente solo, superado numéricamente, por un rey hostil, la poderosa y malvada esposa del rey, 850 profetas y sacerdotes paganos de Baal, e innumerables israelitas incrédulos. Pero todos ellos fueron silenciados e intimidados por este hombre dedicado de Dios.

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.

¡Qué emocionante sería si usted, gracias a su dedicación a Jesucristo, pudiera influenciar a alguna persona la próxima semana, ya sea conduciéndola a Jesús o edificándola en la fe! ¿Le parece imposible? Usted sabe que no lo es. La Biblia y la historia de la iglesia están llenas de historias de la indiferencia que ha hecho la dedicación de una persona a Dios.

Elías escenificó un grandioso enfrentamiento con los profetas de Baal. Pero el mayor enfrentamiento de todos los tiempos fue en el Calvario, donde el enemigo de Dios fue derrotado por el sacrificio del propio Hijo de Dios. ¿Por qué razón? Porque Dios tuvo una vida dedicada con la que podía contar: su amado Hijo, Jesús. De hecho, la diferencia que Él hizo cambió toda la historia.
Por lo tanto, ¡le invito a dar un paso al frente!

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LAS VERDADERAS RIQUEZAS

LAS VERDADERAS RIQUEZAS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-13

10350414_516436341790096_3737687015717083030_n-e1414331566657Hablar del dinero, las riquezas y las posesiones sería tema para todo un libro. Es que se torna mayormente problemático, adictivo y estresante aprender a darle a las posesiones el lugar correcto en nuestra escala de valores. No en vano se dice que  el dinero es un buen siervo pero un mal amo. Es verdad. La competitividad y el consumismo que se bombardea desde los medios de comunicación, cual arma de destrucción masiva nos confunden. Consideremos algunos cortos textos que al respecto hace tal vez el hombre más rico y poderoso en su época que vivió sobre la tierra, Salomón:

“Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Pues los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores… En cambio, el que es generoso será bendecido, pues comparte su comida con los pobres”. Es interesante considerar el relato como un todo, y descubrir algunos eslabones en esta cadena de consejos sobre el materialismo. En primer lugar observamos que la instrucción respecto a la administración del dinero debería ser materia de primer orden desde la niñez, tanto en las aulas como en los hogares. ¿Por qué nuestros hijos no tienen como asignatura en la escuela, colegio y universidad la “Correcta administración del dinero” en todas las carreras?… Tú medirás: “Pablo, eso es responsabilidad de los padres”; te lo acepto, y también te pregunto: ¿Se educa en los hogares, desde la base del ejemplo paterno, a ser diligentes en el uso del dinero, a no derrochar, a no “tarjetear” y a no comprar por comprar?… ¿Se les enseña a los hijos las virtudes del ahorro desde que tienen uso de razón?… (Piensa)

Continuando con los consejos salomónicos se revela lo cruel del estado al que llega todo aquel que gasta más de lo que gana: ESCLAVITUD. Por último, un consejo que va en contra de la corriente de nuestra consumista sociedad: Ayuda al necesitado. Tú serás el primer beneficiado. Lee el “Manual de Administración Económica” por excelencia: La Biblia, y el dinero dejará de ser para ti un problema.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Cuando lo que posees comienza a poseerte a ti estás en graves problemas.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

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