EL DUELO POR LA PÉRDIDA

EL DUELO POR LA PÉRDIDA

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 Pablo Martini
Programa No. 2016-10-05

Desprenderse de algo o de alguien que amamos intensamente, genera en nosotros cierto “duelo” por lo perdido. Ese duelo es algo progresivo que atraviesa varias etapas. La primera podemos pensarla como un momento de IMPACTO. Es cuando lo que estaba ya no está más; pero ese estado es tan fuerte que luego hay otro momento que funciona como al resguardo del dolor, CONSERVANDO LA ILUSIÓN DEL OBJETO PERDIDO. Para no entrar directamente en un dolor insostenible, nuestras emociones se resguardan y aparecen allí conductas como: conectarse con un perfume que me recuerda a… o miro las fotos de… o hablo todo el tiempo de un trabajo del que me despidieron…o espero ese mensaje, o ese llamado, y estoy pendiente del teléfono aun cuando ese llamado nunca va a venir. Son mecanismos defensivos que, ilusoriamente, me permiten conservar, aunque sea en la fantasía, a ese objeto (persona o circunstancia) que ya no está más. Luego y de a poco todas estas creencias dan lugar a LA VIVENCIA DE LA PÉRDIDA y recién ahí nos encontramos disponibles para otras tareas y otros vínculos u otros proyectos.

Así se construye toda nuestra historia, cerrando etapas para abrir otras nuevas. No es un movimiento lineal sino en espiral, con riesgos, pérdidas, ganancias, evoluciones, regresiones y progresos.
Pero sabemos que la otra cara de PERDER es GANAR porque siempre algo nuevo viene. La cosa se pone preocupante cuando eso “bueno” nunca llega. De alguna manera la raza humana ha persistido con este sentimiento de pérdida casi genético del cual nunca acaba de acostumbrarse. Es que somos una raza caída, dañada, en pérdida. Desde los albores de nuestra existencia como especie gobernante en este mundo, hemos tomado malas decisiones que nos han transformado en perdedores. Allá, muy lejos, en el paraíso “perdido”, nuestros primeros padres perdieron también su inocencia, sus privilegios, el Edén y su misma vida eterna. Pero hoy quiero decirte que Dios puede devolverte todo lo que Satanás te quitó y puede transformar tu experiencia de derrota en triunfo para hacerte, de un perdedor crónico, a más que vencedor.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Así se construye toda nuestra historia, cerrando etapas para abrir otras nuevas.

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¿QUÉ HAY EN SU CORAZÓN?

¿QUÉ HAY EN SU CORAZÓN?

la-verdad-para-hoy

10/4/2016

Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.

2 Crónicas 32:31

Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte.

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Cuando golpea la tragedia

4 Octubre 2016

Cuando golpea la tragedia
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:17-19

Estoy sumamente impresionado por la benignidad de Elías. Aunque él no merecía ningún reproche de la mujer, se mantiene callado durante la descarga. Eso es benignidad. Alguien, en algún lugar, ha llamado a esto el fruto del Espíritu, «la marca de que algo fue hecho en el cielo.» Cuando la benignidad está presente en un ambiente tan cargado como este, se convierte en un testimonio del Espíritu de Dios actuando en alguien que pudiera reaccionar con dureza, pero no lo hace. Es la vida del Señor en él que se hace evidente, en ese momento de benignidad y de ternura.

También me impresiona esta afligida madre. Ella, sin ninguna vacilación, pone su precioso hijo sin vida en los brazos de Elías. Quizás la benignidad del profeta derritió de pronto su corazón y la indujo, una vez más, a confiar en él.

Después, Elías, el siervo de Dios, sube silenciosamente la escalera hasta la habitación donde él batallaba con regularidad delante de Dios. Digo esto porque creo que Elías había pasado horas, incluso días, de rodillas en ese cuarto. Se había formado ese hábito mientras estuvo solo con Dios en Querit.

¿Tiene una habitación como esa, un lugar de encuentro con Dios? ¿Tiene un tranquilo retiro donde usted y el Señor se comunican regularmente? Si no lo tiene, lo animo seriamente a buscar ese lugar, un lugar especial donde usted y Dios puedan reunirse. Será allí donde usted se preparará para las contingencias de la vida. Sin ese, usted no tendrá el acero necesario en el fundamento de su fe.

¿Qué hace usted cuando le golpea la tragedia? ¿Qué hace cuando viene una prueba? ¿Cuál es su primera reacción? ¿Quejarse? ¿Enojarse? ¿Culpar a otros? ¿Buscar una salida utilizando su propio razonamiento? ¿O se ha formado el hábito de hacer lo que Elías hacía? ¿Va a su lugar especial para estar a solas con Dios? Elías nos ofrece un maravilloso ejemplo. Nada de pánico. Nada de temor. Nada de apresuramiento. Nada de dudas.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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DONDE SE UNEN DOS CAMINOS

DONDE SE UNEN DOS CAMINOS

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 Pablo Martini
Programa No. 2016-10-04

Hoy vamos a pararnos en un lugar incómodo de la experiencia humana. Esos momentos donde la vida nos pone en una “Encrucijada”, donde el camino de la vida nos sorprende con un desvío en dos direcciones, donde al igual que la topografía de un laberinto, no vemos fácilmente la salida aunque sabemos que en algún punto está. ¿Qué sentimos cuando esto nos está pasando? confusión, miedo, duda, inseguridad, desesperación a veces… ¿Por qué creemos que la vida nos enfrenta a situaciones así? Porque somos seres finitos, y no tenemos la total dimensión de lo que sucede. Vemos “en parte”. Nuestra visión tiene la limitación del tiempo y del espacio, y no está (todavía) ampliada en la dimensión eterna. ¿Para qué atravesamos estos laberintos?.. A veces, estas circunstancias se nos presentan para desarrollar o desplegar confianza y fe en la persona de Cristo, y para profundizar una relación espiritual con Él en la que yo pueda llegar a ese punto de entregar y ceder todos mis derechos a Su voluntad. Ahora bien… ¿cómo puedo salir? Si en medio de esos laberintos desarrollamos un carácter de dependencia de Dios y obramos con “sabiduría” entonces, la SALIDA será visualizada antes que perezcamos en el intento, porque Dios tiene esa salida y porque ese crecimiento nos permitirá subir un escalón para ver las cosas con o desde otra dimensión.

Filipenses 4:8 nos orienta a pensar en lo correcto. Si seguimos esas luces encendidas por la palabra de Dios, no habrá laberinto tan oscuro ni encrucijada tan contradictoria que nos confunda o nos deje en el exilio espiritual. Es una cuestión de mirada. Habrá muchas alternativas “aparentemente” sabias, buenas y razonables, pero ten cuidado, pues la Biblia dice que si un ciego mira a otro ciego ambos caerán al pozo. Basta una pizca de sinceridad contigo mismo y con Dios, basta una cuota de optimismo con sabor a fe y algunos buenos amigos que te rodeen y nunca perderás el rumbo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El crecimiento nos permitirá subir un escalón para ver las cosas con o desde otra dimensión.

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NADA DE FELICIDAD ENGAÑOSA

NADA DE FELICIDAD ENGAÑOSA

la-verdad-para-hoy

10/3/2016

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.

Salmo 23:4

Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18-16:6).

El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad.

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Confiado en el Poder del Señor

3 Octubre 2016

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Confiado en el Poder del Señor
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:17-19

Las lágrimas corren en abundancia sobre el rostro de la mujer mientras sostiene el cadáver de su hijo en brazos. En ese preciso momento, Elías extiende sus brazos y dice: «Dámelo.»

Elías le dice: «Dame tu hijo.» Entonces lo toma de sus brazos y lo lleva a la habitación de arriba donde él vivía, y lo acuesta en su propia cama (1 Reyes 17:19).
Allí está la mujer, sosteniendo el cuerpo marchito, sin vida, de su único hijo. Su mundo se le ha venido al paso de repente y sin previo aviso. Elías simplemente le dice: «Dámelo.»

¿Sabe usted lo que me impresiona de verdad aquí? El silencio de Elías. De alguna manera, él sabe que nada que pueda decir en este momento consolará a esta acongojada madre. Ninguna palabra que le diga podrá aliviar su abatido espíritu. Por tanto, no argumenta con ella. No la reprende. No trata de razonar con ella. No le recuerda todo lo que ella le debe, ni la vergüenza que debiera darle echarle la culpa a él. Simplemente le pide que ponga su carga en sus brazos.

Haga una pausa por un momento para darse cuenta de que Elías está una vez más en una situación que, al menos desde un punto de vista humano, no se lo merece. Obedeció a Dios presentándose ante Acab, y luego se escondió en Querit. Caminó con el Señor desde Querit hasta Sarepta. Había hecho exactamente lo que el Señor le dijo. Confió en Dios, y ahora está recibiendo todo el peso del reproche de esta mujer.

Dios parece a veces ponernos en un torno, y luego aprieta y aprieta hasta que pensemos, en medio del dolor de su soberana presión: «¿Qué está tratando el Señor de hacer conmigo?». Caminamos, entonces, más y más cerca de Él. No sé cómo podríamos caminar más cerca, pero siguen viniendo las pruebas, una tras otra.

Así es cómo se encuentra Elías, pero no flaquea. Se mantiene confiado y callado a la sombra de Dios, firme en su fe, confiado en el poder del Señor. Esa es humildad en su mejor expresión.

Elías no cuestiona a Dios. Se mantiene tranquilo. No pierde el control. No discute con la mujer. Simplemente le dice, con calmada compasión: «Dame el niño.»

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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COMUNIÓN MÁS QUE CONEXIÓN

COMUNIÓN MÁS QUE CONEXIÓN

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 Pablo Martini
Programa No. 2016-10-03

Vivimos en el siglo de las conexiones. Muchas personas alrededor del mundo literalmente viven conectadas. Conexiones inalámbricas, redes sociales que en verdad son antisociales, porque están creando adolescentes y jóvenes despersonalizados que no saben comunicarse “face to face”, sólo “pantalla a pantalla” a través del… ¿Face? Conexiones vía Internet, conexión satelital, conexiones de fibra óptica  del alta velocidad… Cristo ya se despedía y, casi adelantándose a los siglos, recomendó a sus seguidores a que vivan conectados, sí, conectados a Él. De lo contrario todo lo que sean capaz de realizar en sus fuerzas no tendría rédito alguno cuando de valores eternos se habla. “Permaneced en mí y yo en vosotros. Como una rama nada puede producir si no está permanentemente conectada a la planta tampoco vosotros si se separan de mí.” (Paráfrasis del autor) La palabra “conectados”, que Jesús utilizó, en el idioma original en la que fue escrita, significa literalmente participación de vida, común unión. Es una conexión vital. Cuando un equipo de telefonía móvil, por ejemplo, se conecta a un toma corriente en la pared para recargar su batería, ni la pared pasa a formar parte del circuito de ese celular ni el celular pasa a formar parte del material de la pared. Así también cuando   tu computador se conecta a Internet, se activa una vía a través de la cual se puede transferir información, pero tu computador nunca será parte del satélite ni el satélite de tu computador ¿verdad? Eso es solamente una conexión momentánea, externa y circunstancial. En cambio, cada vez que tú haces conexión con Jesús, Él vive en ti y tú en Él. Eso se llama “comunión” y es la fuente de poder capaz de revolucionar de tal manera todo tu ser comenzando desde adentro, a tal punto que nunca más volverás a ser igual. Cuando Jesús dijo: Yo soy la vid y ustedes las ramas, estaba diciendo: Yo soy todo, (hojas, flor, rama, raíz) y ustedes son parte de ese todo, ¡Son parte de mí!

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Él nos amó tanto que decidió quedarse a vivir en nosotros.

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LA FE DE ABRAHAM

LA FE DE ABRAHAM

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10/2/2016

 

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos.

  Hebreos 11:17-19

La obediencia de Abraham requirió una gran fe. Estuvo dispuesto a obedecer a Dios porque creía que Dios podía resucitar a los muertos, aunque nunca había visto que los muertos resucitaran. Creía que Dios era tan fiel a su Palabra y a su carácter que, si hacía una promesa, resucitaría aun a los muertos para cumplirla. ¿Es acaso asombroso que sea el ejemplo humano más grande de fe?

El apóstol Pablo también comentó sobre la fe de Abraham: “Los que son de fe, éstos son hijos de Abraham… Los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (Gál. 3:7, 9). Cualquiera que vive por la fe en Dios es en un sentido espiritual hijo de Abraham. Él es el padre de los fieles. La historia de Abraham nos dice que un hombre puede pasar por la más severa prueba de la vida imaginable si confía en Dios, creyendo que cumplirá su promesa y logrará sus propósitos sin cometer un error.

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CONCÉNTRATE EN LO QUE ESTÁ DELANTE

CONCÉNTRATE EN LO QUE ESTÁ DELANTE

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-02

Una de las armas que mayor rédito trae a las fuerzas del mal sobre nuestra experiencia de vida, es el sentimiento de culpa por lo sucedido en el pasado. Si ese recuerdo traumático, es debido a daños colaterales que provocamos a alguna persona, vivimos gran parte de nuestras vidas transitando nuevamente esa huella de dolor. Si el recuerdo hace alusión a heridas que nos han provocado, el sabor amargo es el del rencor, que también se torna una pesada carga. Pero de una u otra manera andamos por la vida con “exceso de equipaje”. Así somos muchos de nosotros cuando tratamos con nuestras viejas heridas y pasado traumático. Queremos hacerles saber a todos el dolor que todavía sentimos por algo que nos hicieron o que hicimos en el pasado. Cada vez que podemos, se lo tratamos de echar en cara. Pensamos, ingenuamente, que recordando el dolor y alimentando mi rencor con deseos de venganza, nos cobramos el daño sufrido, cuando, en realidad, sólo hacemos más pesado el resto de nuestro viaje.

Cuando decido olvidar el mal trance y perdonar, me siento liberado. Comprendo que el principal perjudicado era yo mismo al persistir en ese estado de rencor o de culpa. No en vano, el escritor a los Hebreos, refiriéndose a la amargura enraizada, dice: “Despojaos de todo peso”.  Pero vivir recordando pasados traumáticos no le hace bien a nadie. Obvio que no podemos “seleccionar” un párrafo de nuestra vida y presionar “delete” para continuar como si nada hubiese pasado. Al fin y al cabo la memoria es un mecanismo de defensa puesto en nuestro interior por Dios y nos preserva de cometer el mismo error dos veces. Pero ¡cuidado quién tenga la clave de acceso al banco de tus recuerdos! Una memoria bien entrenada será la que te permita olvidar todo lo que no valga la pena recordar. Al margen de cuál haya sido tu pasado, el futuro todavía permanece sin mancha, y allí debes concentrar todas tus energías para volver a empezar.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Al margen de cual haya sido tu pasado, el futuro todavía permanece sin mancha alguna.

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LA CONFESIÓN DE JOB

LA CONFESIÓN DE JOB

10/1/2016

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Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Job 42:3

En los momentos difíciles de nuestra vida, Dios puede parecer esquivo o desinteresado en nuestra difícil situación. Se debe a que nuestras emociones humanas pueden dañar la confianza en la verdad de Dios, y podemos llegar a creer que no hay ningún resultado deseable para nuestra situación actual.

Sin embargo, Job nos muestra que con resistencia y paciencia podemos aprender cualquier lección que Dios quiere que aprendamos. Fue esa misma confianza la que hizo que glorificara a Dios al terminar su tiempo de sufrimiento: “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42:5-6).

Como resultado de la paciencia y la confianza constantes durante su larga prueba, Job alcanzó un nuevo conocimiento de su Dios soberano y una mayor seguridad de las alegrías de ser tratado como uno de sus hijos.

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