Con amor, la vida es más hermosa

Febrero 13

Con amor, la vida es más hermosa

Lectura bíblica: Filipenses 2:1–4

No considerando cada cual solamente los intereses propios, sino considerando cada uno también los intereses de los demás. Filipenses 2:4

a1Amor. La palabra se desliza en nuestras conversaciones casi sin que la notemos.

Tema para comentar: Piensa en cuántas maneras puedes usar la palabra amor.

Aquí están algunas que se nos ocurren:

• “Aquel chico es un amor”.
• “Mi papá y mi mamá se aman”.
• “Por amor al arte”.
• “Amor por la lectura”.
• “De mil amores”.
• “Amor con amor se paga”.

La palabra amor puede significar muchas cosas diferentes. Por eso, cuando piensas en el amor es importante que sepas las diferencias. Por ejemplo, si un chico no puede reconocer la diferencia entre amar a su perro, amar a su pelota de fútbol favorita y amar a su mamá, tiene un grave problema, con su mamá, no con su perro.
Por todo lo que dice la Biblia acerca del amor —y dice mucho— podemos dar una definición del verdadero amor: Amar es anhelar el bien del ser amado y trabajar para lograrlo.

Escucha esto mismo, dicho de dos maneras distintas: Amar es hacer que el bienestar de otra persona sea tan importante como tu propio bienestar. O Amar es cuidar la salud, felicidad y el desarrollo de otros de la misma manera como cuidas los tuyos propios.

¿Te gusta gozar de buena salud? ¡Por supuesto!
¿Te gusta sentirte feliz? ¡Claro que sí!
¿Te gusta crecer? ¡Naturalmente!

Todos nos esforzamos por mantenernos felices… a salvo… seguros… y cómodos. Nos gusta crecer como cristianos, que nos vaya bien en la escuela, divertirnos con nuestros amigos y hacer lo que sea para mejorar nuestra vida. Así somos los seres humanos. No sólo queremos sobrevivir sino también prosperar en todas las maneras posibles.

Pero el amor verdadero demanda algo más: que quieras que los demás triunfen tanto como tú. Eso es lo que quiso decir Pablo en Filipenses 2:4 cuando dijo: “No considerando cada cual solamente los intereses propios, sino considerando cada uno también los intereses de los demás”.

Ese no es el tipo de amor del que se habla en los pasillos de tu escuela. Pero es el amor verdadero que te llenará de satisfacción a ti y a todos los que amas.

PARA DIALOGAR
Dios siempre está pensando en lo mejor que tiene reservado para ti. Piensa en cómo puedes hacer lo mejor a favor de los demás.

PARA ORAR
Padre, inúndanos de tu clase de amor abnegado, el amor que piensa en los demás.

PARA HACER
Confecciona un cartel que te haga pensar en otros esta semana, ¡y cuélgalo donde lo puedas ver!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

GUIRNALDAS ASESINAS

GUIRNALDAS ASESINAS

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-13
a1Hábitos malos instalados a lo largo de nuestra vida, son aparentemente inofensivos al comienzo, pero a la larga, cual lazo alrededor del tronco del árbol, comienzan a apretar cada vez más, asfixiando, ahorcando, y finalmente estrangulando de tal manera  a ese árbol ya crecido que acaba matándolo. En mi vida de jardinero y decorador de espacios verdes he visto cantidad de árboles con alguna guirnalda colgando de su tronco principal recordando una simpática fiesta infantil bajo su sombra. Los meses pasaron, pasaron los años y aquella guirnalda ya vieja y con su alambre oxidado aun colgaba del tronco, que ya comenzaba a mostrar síntomas de engrosamiento de tal manera que el alambre se estaba hundiendo en la corteza. Más meses y más años y la cosa ya era preocupante. Aun vieja y oxidada, como si se rehusara a romperse esa guirnalda deslucida seguía estrangulando el tronco ya más viejo y más grande mostrando claras heridas y un triste sangrado de resina que emanaba. ¿El final?… Puedes imaginarlo, lento pero seguro, aquello que alguna vez fue un adorno acabó siendo una horca asesina que acabó con un árbol de más de cincuenta años de vida. Malos hábitos. Los excusamos diciendo que son parte de mí, que siempre estuvieron allí, que así fui siempre, que no pasa nada. ¡No pasa hasta que pasa!!! Así como la corteza acaba cubriendo y disimulando  su propio asesino, los malos hábitos de años llegan a convertirse en huéspedes, se hacen parte de mí, se disimulan, ya no los notamos. Al principio nos incomodaba, luego nos asfixiaba, al final, ni cuenta nos damos que nos están matando hasta que ya es tarde, demasiado tarde.

Amigo, amiga, ten cuidado. Esas inofensivas guirnaldas con el paso del tiempo pueden transformarse en tu propia horca. Cada día, a la luz de la Palabra de Dios, regido por sus santas y eternas normas, ajusta tu conducta con la asistencia del Espíritu Santo morando en tu interior. Y si aún no lo tienes reclámalo hoy mismo antes que sea demasiado tarde.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Las obras de la carne, tarde o temprano se manifiestan.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/13/guirnaldas-asesinas/

Ver cosas malas

Febrero 12

Ver cosas malas

Lectura bíblica: Salmo 141:4

No dejes que mi corazón se incline a cosa mala, para hacer obras perversas. Salmo 141:4

a1Si fueras un elefante, podrías detectar el peligro en el suelo o en el aire simplemente por mover la trompa.
Si fueras una mosca, podrías fácilmente detectar un matamoscas usando los 4.000 lentes en tu ojo.
Si fueras un pez, podrías sentir a un predador aun antes de verlo por medio de un órgano de sentido especial llamado línea lateral.
Pero ésta es la pregunta importante: ¿Puedes tú reconocer un peligro espiritual cuando te acecha? ¿Puedes detectar cuándo está por aparecer una situación que te puede hacer daño?
Estás en casa o en la escuela o con tus amigos, y de pronto te sientes tentado a hacer algo que no debes. Cederás aun antes de saber qué sucedió. A menos de que estés atento para percibir las cosas malas, tendrás problemas en poder alguna vez reconocer y elegir lo correcto que corresponde hacer.
Hay tres maneras muy importantes de ser más sensible a los peligros espirituales, de desarrollar tus sentidos a fin de percibir lo malo antes de que te tome por sorpresa:

1. Estudia la Biblia. La Palabra de Dios muestra cómo reconocer la diferencia entre lo bueno y lo malo. Cuando Tonia se sentía confundida en cuanto a cómo llevarse bien con una compañera difícil, buscó en la Biblia para ver qué decía acerca de amar a otros. La ayudó a ver lo malo antes de actuar de un modo que entristeciera a Dios.

2. Escucha al Espíritu Santo. No es la intención de Dios que estés solo cuando necesitas detectar lo malo. Miguel se sentía incómodo cuando estaba con sus amigos y ellos se zafaban y se metían en líos. A menudo sentía como si alguien le estuviera diciendo que se retirara de esa situación desagradable. Pero le llevó tiempo comprender que no era únicamente su cabeza lo que le hablaba. Era el Espíritu Santo impulsándolo a huir del mal.

3. Entrega tu corazón a Dios. Las tentaciones son más fuertes cuando no hemos decidido si vamos a obedecer a Dios o no. Hasta que Carla se decidió por fin a tratar mejor a su hermanito, no sentía el peligro. No veía la diferencia entre lo bueno y lo malo. Decidirse realmente a hacer lo bueno resultó que fuera para ella más fácil detectar el mal y hacer el bien.

Dios quiere que estés vigilante para percibir el mal. Déjale que te enseñe a ver lo malo por lo que realmente es: ¡un peligro para ti!

PARA DIALOGAR: PARA DIALOGAR
¿Qué puedes hacer para estar más consciente del mal a tu alrededor? ¿Cómo pueden ayudarse los unos a los otros a permanecer vigilantes?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos para que nuestro corazón no se sienta atraído por el mal. Ayúdanos a detectar las cosas malas antes de que nos venzan.

PARA HACER
¡Practica estar en guardia para percibir las advertencias de Dios de que estás por hacer algo malo!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

GIGANTES CAÍDOS

GIGANTES CAÍDOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-12
a1El capítulo 11 del segundo libro de Samuel, es uno de los capítulos más tristes de la Biblia. Ante nuestros ojos se derrumba un grande, entre el pueblo de Israel su líder admirado, valeroso y héroe nacional es vencido. Nos identificamos con él, nos duele, nos da vergüenza pero lo hacemos. Es la carne en toda su potencia, es el diablo en toda su astucia, es la debilidad humana ante la arrolladora concupiscencia, es David contra su gigante personal, es la nobleza avasalladla, es el rey hecho esclavo. Esclavo de su lujuria, de su egoísmo y de sus mentiras. Es lo fétido de la muerte, la muerte que viene justo después de pecar. Pero pasaron muchos años y nos encontramos con la herida curada, con el caos saneado y el pecado confesado. Un David nuevo resurgió de las cenizas del fracaso personal. Nunca más se quedó en el palacio en tiempos de guerra, porque aprendió que cuando no hacemos lo que debemos, acabamos haciendo lo que no debemos, porque aprendió que aunque hayamos derrotado gigantes afuera; nunca cesan los gigantes de adentro.  Diez capítulos más adelante le vemos nuevamente en el suelo pero no derrotado, caído pero de pie en sus convicciones, a punto de ser traspasado pero no de vergüenza sino de valor, el valor que lo llevó al campo de batalla, y de no ser por su amigo Abisai, hubiera muerto por la espada de un gigante. Las cosas cambiaron. Ahora el gigante estaba de pie y Él en el suelo. Pero no importaba, estaba donde debía estar, combatiendo, con su ejército, con la espada en su mano, y prefería morir en los campos de batalla del Señor que vivir derrotado en la terraza del palacio de los placeres.

No sé cuál será tu gigante, no sé cuán gigante tú te creas, pero “el que piensa estar firme mire que no se caiga”. Y si ya haz caído, debes levantarte, ¡y puedes hacerlo! Este capítulo 11 y elcapítulo 21 atestiguan que Dios es un Dios de oportunidades.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Es mejor morir en los campos de batalla del Señor que vivir derrotado en la terraza del palacio de los placeres.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/12/gigantes-caidos/

¿Qué explicación se podría dar a las manifestaciones como lenguas y profecías que se ve en algunas iglesias como la que yo visité? ¿Es real?

CONSULTORIO BÍBLICO

Programa No. 2016-02-11
PABLO LOGACHO
Nos escribe un amigo oyente desde La Paz, Bolivia y dice así: Quiero saludarles y agradecerles por el trabajo que llevan adelante, predicando y enseñando el evangelio. Mi hija escucha su programa todos los días a las 6:30 de la mañana antes de ir al colegio y veo como va creciendo en el conocimiento de la palabra de Dios. Desde hace algún tiempo estamos buscando una congregación donde asistir juntamente con mi familia, pero aún no hemos decidido. He visitado una congregación cristocéntrica donde se ora y adora al Señor, se habla en lenguas y se profetiza sobre hechos que sucederán en la vida de los miembros de la congregación, en la vida de nuestro país, inclusive en el mundo. Particularmente yo no tengo el don de lenguas ni de profecía, pero mi preocupación es lo que dice en Hechos 2:4 cuando el Espíritu Santo llenó a las personas y estas comenzaron a hablar en otras lenguas. En su página web pude leer en la sección de Consultorio Bíblico, la parte de Hechos 2:16-21 donde se explica que los eventos sobrenaturales que tuvieron lugar aquel día fueron un anticipo de lo que hará el Espíritu Santo cuando se cumpla totalmente la profecía de Joel al final de la tribulación y comienzo del milenio. Mi pregunta es entonces: ¿Qué explicación se podría dar a las manifestaciones como lenguas y profecías que se ve en algunas iglesias como la que yo visité? ¿Es real? Pido al Espíritu Santo que me guíe y ponga en mi corazón su voluntad, y quisiera saber si Ustedes me pueden dar su parecer.
DAVID LOGACHO
a1Muchas gracias por su testimonio amable oyente. La honra y la gloria son para el Señor. En cuanto a su consulta, debo decirle que los eventos sobrenaturales que acontecieron en el día de Pentecostés, tal cual como los registra Lucas en Hechos 2:2-4, fueron una señal para indicar algo nuevo que Dios estaba haciendo. Lo que estaba comenzando era la iglesia de Cristo. La señal hizo que la gente se quede atónita y perpleja y se vea obligada a hacerse la pregunta: ¿Qué quiere decir esto? Fue en respuesta a esta pregunta que Pedro tomó la palabra y predicó su primer sermón. En la parte inicial de su sermón, Pedro citó la profecía que aparece en Joel 2:28-32, para explicar que los eventos ocurridos en el día de Pentecostés son de la misma clase de eventos que Dios hará justo antes de establecer el reino milenial, lo cual es el tema de la profecía en Joel 2:28-32. En ese tiempo todavía futuro, el Espíritu de Dios será derramado sobre toda carne, tanto hombres como mujeres y profetizarán, los jóvenes verán visiones y los ancianos soñarán sueños. Dios entonces dará prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre. Esto ocurrirá antes que venga el día del Señor grande y manifiesto. Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. Todo esto tiene su correspondencia con lo que le fue revelado al Apóstol Juan y que consta en el libro de Apocalipsis. En otras palabras, los eventos sobrenaturales que acontecieron en el día de Pentecostés tal cual como aparecen en Hechos 2:2-4, no fueron el cumplimiento de la profecía de Joel, sino solamente una demostración de lo que el Espíritu Santo hará cuando sea derramado sobre toda carne durante el reino milenial de Cristo. En sus notas de estudio, John McArthur, dice al respecto: La profecía de Joel no se cumplirá totalmente sino hasta el reino milenial de Cristo y el juicio final. Pero Pedro, al usar esta profecía en su mensaje, muestra que Pentecostés fue un pre-cumplimiento, una pequeña muestra de lo que sucederá en el reino milenial cuando el Espíritu Santo sea derramado sobre toda carne. De manera que, desde un punto de vista práctico, no se puede fundamentar en el episodio de Hechos 2:2-4 para afirmar que todo creyente hoy en día debe hablar en lenguas, profetizar en el sentido de declarar anticipadamente algún evento que está en el futuro, o saber cosas ocultas o futuras por medio de sueños. Usted me pregunta acerca de qué explicación se debe dar a manifestaciones aparentemente sobrenaturales que ocurren hoy en día en algunas iglesias como hablar en lenguas, profetizar eventos que todavía no han acontecido, soñar cosas que más tarde se cumplen, tener visiones de cosas que están por cumplirse, desmayarse y tantas otras cosas más. Pues, como ya mencioné, prácticas así no pueden sustentarse en la experiencia del día de Pentecostés, porque lo que allí ocurrió fue una señal para indicar que estaba comenzando la iglesia y además fue un anticipo de lo que más tarde, hará el Espíritu Santo cuando se derrame sobre toda carne en el milenio. Además, en el día de Pentecostés, los que estaban presentes en el aposento alto y sobre quienes se derramó el Espíritu Santo, hablaron idiomas que nunca antes lo habían aprendido, no pronunciaron un balbuceo incoherente, como cuando alguien pierde control de sí mismo y entra a un estado de éxtasis. Esto último no fue lo que ocurrió el día de Pentecostés, ni lo que ocurrió todas las veces que el Nuevo Testamento dice que se habló en lenguas.
PABLO LOGACHO
Por medio del correo electrónico nos ha llegado la siguiente consulta. Escuché su comentario acerca del diezmo y su conclusión fue la siguiente: Los pasajes bíblicos que la iglesia usa para extraer enseñanza sobre lo que se debe devolver al Señor, siempre hablan de ofrendas. Por ejemplo, Romanos 15:26, 1 Corintios 16:1-2; 2 Corintios 8:20. ¿Significa esto que debemos ofrendar y no diezmar?
DAVID LOGACHO
Gracias por su consulta. De entrada debo decir que este es un asunto bastante controversial. Yo tengo mi convicción personal al respecto, la cual se fundamenta en lo que yo conozco de las Escrituras, pero estoy plenamente consciente de que existen otros fieles hermanos que tienen una convicción diferente sobre el mismo asunto. El Antiguo Testamento contempla entregar a Dios, como mandato, dos diezmos completos y otro más cada tres años. Es decir que por obligación, todo Israelita tenía que dar a Jehová el 23.33% de sus ingresos. Así que no es correcto pensar que los Israelitas daban el 10%, o el diezmo de sus ingresos. Sobre esto, la Ley de Moisés contemplaba entregar a Jehová las primicias, lo cual significa la mejor parte de la cosecha, el ganado, y todo lo demás. A Jehová no se le debían dar las sobras, o lo que ya no sirve, sino lo mejor. Y como si eso fuera poco, sobre todo lo dicho, los Israelitas entregaban ofrendas voluntarias. Por otro lado, el pacto en el cual los Israelitas tenían que dar a Jehová todo lo explicado, era un pacto muy inferior al pacto en el cual estamos hoy en día, porque el pacto en el cual estaos hoy en día es un pacto con mejores promesas, un pacto sellado con la sangre preciosa del Señor Jesucristo, quien murió en la cruz del Calvario. Si en al antiguo pacto, los Israelitas entregaban a Jehová dos diezmos completos por año y uno más cada tres años, y las primicias, y las ofrendas voluntarias, ¿piensa que en el nuevo pacto, nuestro dar al Señor debería ser menos o de menor calidad? Yo personalmente creo que no. Por eso es que en el Nuevo Testamento, Dios deja en libertad al creyente para dar una ofrenda de corazón, no por obligación, sino como una respuesta de gracia a la gracia demostrada previamente por Dios al habernos dado a su Hijo el Señor Jesucristo. Esto ha movido a algunos creyentes, a dar al Señor el 20 o 30 o 40 o 50 o hasta el 90 por ciento de sus ingresos. Este fue el caso de un fiel hombre de negocios de Texas, cuyo apellido era Le Turneau, dueño de una gigantesca empresa que se dedicaba al diseño y construcción de equipo pesado para el movimiento de tierra, como tractores y palas mecánicas. Al final de sus días, este hermano se encontró entregando a la obra del Señor el 90% de sus ganancias, y se quedaba con el 10% de sus ganancias, y con eso vivía de lo mejor. Esto es muy diferente a dar el diezmo y esto es a lo que conduce el ofrendar siguiendo los principios del Nuevo Testamento. Pero si se insiste en el diezmo hoy en día, entonces los hermanos llegarán a pensar que con tal de entregar el 10% de sus ingresos ya han cumplido con el Señor, pero eso ni siquiera es la mitad de lo que por obligación daban a Jehová los Israelitas en el Antiguo Testamento, aunque la triste realidad es que una basta mayoría de creyentes ni siquiera llega a dar el 10% de sus ingresos. Si no estoy equivocado, existen estadísticas en cuanto a que los creyentes dan en promedio apenas del 3 al 4% de sus ingresos, y un buen número de hermanos en la fe no da nada al Señor. Son una minoría los que llegan a dar el 10% y menos aun los que superan esa cifra. Esta es mi convicción, compartida por muchos hermanos en la fe, y ciertamente desaprobada por algunos otros. Si Usted está de acuerdo, Amén. Si no está de acuerdo, respeto su convicción. Que Dios le guíe a formar su propia convicción al respecto.
DAVID LOGACHO
Bueno ya estamos terminando pero seguramente abra mas programas como esté, Usted sabia que La Biblia Dice es un ministerio sin fines de lucro que se mantiene gracias a las oraciones y ofrendas de muchos hermanos al rededor del mundo, bueno si Dios a dispuesto este deseo en el corazón por favor comuníquese con nosotros para indicarle la manera de hacerlo y antes de despedirme quiero dejarle con ustedes nuestra pagina web para que conozca la respuesta a LA PREGUNTA DEL DÍA, esta es http://www.labibliadice.org y la pregunta de hoy es así, se trata de una persona convertida a Cristo desde hace como un mes y medio, tiene muchas dudas y por que no decirlo hasta temores de fallar ¿Qué consejo le podríamos dar? busque esta respuesta en nuestra pagina web le repito la dirección http://www.labibliadice.org Que Dios le bendiga el día de hoy sera hasta la próxima.
https://soundcloud.com/labibliadice/lbd-2016-02-11
http://labibliadice.org/programa-no-2016-02-11/

Tienes amigos en lugares muy extraños

Febrero 11

Tienes amigos en lugares muy extraños

Lectura bíblica: Juan 15:12–16

Os he llamado amigos… Vosotros no me elegisteis a mí; más bien, yo os elegí a vosotros. Juan 15:15, 16

a1Dondequiera que Elena miraba, veía dos tipos de chicos. Había un núcleo pequeño, exclusivo, popular. Y después estaban todos los demás, un montón de perdedores patéticos.

Elena sabía que quería ser parte del núcleo exclusivo, y evitar ser vista jamás con alguien del grupo de excluidos. Tenía miedo de contagiarse de lo patético de los perdedores o de lo que fuera que los hacía perdedores. O que alguien sacara una foto de ella con una barra de perdedores. Elena estaba decidida a evitar a todos los perdedores… y pusilánimes… y debiluchos… y bobos… y asegurarse de que nada arruinara nunca su fama de perfecta excelencia.

Sería maravilloso si los cristianos nunca pensaran en las consecuencias de ser amigos de gente que otros rechazan. Pero con frecuencia nos preocupa que los demás nos desprecien si nos hacemos amigos de los que el grupo exclusivo desprecia. Quizá uno de tus mayores temores es de que te vean con gente marginada.
Creélo o no, Jesús luchó contra la enorme presión de andar con el núcleo exclusivo. Siendo un maestro judío, se suponía que sólo tenía que ser visto en compañía de otros maestros y de gente realmente religiosa.

Un grupo llamado los fariseos estableció reglas especialmente duras acerca de la gente apropiada y la gente inapropiada con quien asociarse. Pero Jesús arrasó con el código de ellos. Comió con los cobradores de impuestos. Tocó a un leproso. Le habló a una mujer samaritana, una prohibición doble porque era extranjera y también mujer. Llegó a conocer todo tipo de gente del grupo de los despreciados. Como resultado, Jesús fue llamado “amigo de publicanos y de pecadores” (Lucas 7:34).

Pero Jesús no le hizo caso al menosprecio de los fariseos. Al final de cuentas, muchos de sus amigos más fieles eran del grupo de los despreciados. Mateo, un aborrecido cobrador de impuestos, fue uno de sus 12 apóstoles. Y María Magdalena, una mujer a quien Jesús había librado de siete demonios, fue una de las pocas que no lo abandonaron durante la crucifixión.

Amar a todos como Dios ordena significa brindar nuestra amistad a los que quizá no son aceptados por los demás. Significa brindar nuestra amistad del modo que Jesús nos brindó la suya. Al final de cuentas, Jesús nos escogió para ser sus amigos; y en realidad no somos perfectos, ¿no es cierto?

PARA DIALOGAR
¿Qué te costaría ser como Jesús al mostrar tu amistad a personas fuera de tu grupo actual? ¿Cuáles serían las posibles recompensas, para ti y para otros?

PARA ORAR
Pídele a Dios que te ayude a brindar tu amistad a alguien que la necesita, sin importar a qué grupo pertenece.

PARA HACER
Programa una ocasión para juntarte con alguien que por lo general evitas.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

FE CON FUNDAMENTO

FE CON FUNDAMENTO

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-11
a1Todos necesitamos de una esperanza para vivir. Una vida sin expectativas, sin metas a corto, mediano y largo plazo es una vida sin propósito que vaga a la deriva en este mundo. Algunos depositan su esperanza  en una persona, ya sea padres, cónyuge o hijos. Quizás amigos, políticos o personajes famosos que llegan a cautivar cual ídolo a sus fans. Otros depositan sus esperanzas no en alguien sino en algo: Una profesión, una ideología de vida, el dinero y las posesiones, Etc. Pero de una o de otra forma todos necesitan confiar en algo o en alguien. Dios, consiente de esta necesidad innata del ser humano presenta su propuesta u oferta de esperanza en cosas eternas y en una persona eterna. La esperanza de un cielo de gloria, cuyo acceso se basa en la persona de su Hijo Jesucristo. Aquel que tiene esta esperanza se purifica a sí mismo, dice el apóstol Juan. Imagínate que alguien te ofrece unas vacaciones totalmente pagadas en un crucero al Caribe. Tú no lo crees al comienzo, por su puesto. Pero con el tiempo esa misma persona comienza a pasarte información cada vez más específica respecto a ese viaje. Fechas, tickets de vuelo, nombre del hotel en el que te alojarás, nombre de la persona que te recibirá en el aeropuerto… Entonces la cosa cambia. Tu corazón comienza a latir y consideras cada vez más cierta la promesa. Sumado a esto te contactas con varias personas que han recibido la misma propuesta y testifican que la palabra se ha cumplido al pie de la letra. A medida que pasa el tiempo y aumentan los detalles, más se fortalece tu fe hasta que estás plenamente convencido de que es una realidad y se cumple la promesa.

Lo mismo sucede con nuestra esperanza de gloria fundada en Jesús, Dios y su Palabra. La Biblia es una carta de promesas y detalles sobrados entregados a los que creen para alimentar su fe hasta que aquel día llegue. Solo esa clase de esperanza es la que realmente sirve para avanzar y experimentar una vida con propósito.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Depositar tu esperanza en cosas de esta vida solo te ata a esta vida, nada más.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/11/fe-con-fundamento/

¿Los buenos terminan último?

Febrero 10

¿Los buenos terminan último?

Lectura bíblica: Lucas 14:7–11

Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Lucas 14:11

a1Te toca hacer la próxima jugada del partido. Estás preparado. Estás listo. Vas a hacer lo mejor que puedas, y luego miras una vez más al entrenador de baloncesto. Él te lanza una mirada que dice: “¡Juega sucio!”. Sabes que lo que quiere es que le des una zancadilla a tu contrincante.
Quizá tengas un entrenador como Leo “el bocón” Durocher. Jugó en varias ligas nacionales de béisbol en las décadas de 1930 y 1940 en los Estados Unidos de América, luego pasó a ser director deportivo de su equipo. Pero es más famoso por su dicho: “Las personas buenas terminan en último lugar”.

Durocher esperaba que sus jugadores ganaran a toda costa, incluyendo el uso de patadas, arañazos, mordidas y choques. Pero comparemos a Leo Durocher con otro jugador de las ligas nacionales de béisbol: Orel Hershiser. Fue el lanzador estrella de los Dodgers de Los Ángeles que ganó el Campeonato Mundial en 1988. Ganó 23 partidos ese año y lanzó un total de 59 entradas (estableciendo un récord) sin que le marcaran una carrera. Fue votado el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, y el mejor lanzador del año de la Liga Nacional.

Orel Hershiser es un hombre bueno. Y es cristiano. Después de lograr ese récord de entradas sin carreras, se puso de rodillas en el montículo para dar gracias a Dios. En el vestuario, le dijo a los reporteros que había cantado himnos en silencio durante el partido para mantenerse tranquilo. Esa noche, en una transmisión nacional de televisión, dijo: “Este no es un programa religioso, pero quiero darle gracias a Dios”.
Si los buenos son perdedores, ¿cómo es que Orel logró el primer lugar? Escucha la verdad:

• Leo Durocher dice que las personas buenas terminan al último. Pero la Biblia dice: “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mateo 5:5).
• Leo Durocher dice que tenemos que abrirnos paso a la cumbre. Pero la Palabra de Dios dice: “Humillaos delante del Señor, y él os exaltará” (Santiago 4:10).
• Leo Durocher dice que tenemos que pisotear a los demás para ganar. Pero la Biblia dice: “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes” (Santiago 4:6).

La realidad es que el equipo de Durocher terminó en último lugar en algunas temporadas. Es cierto que a veces los hombres buenos también terminan al último. Pero ante los ojos de Dios, la persona humilde y bondadosa siempre será la ganadora.

PARA DIALOGAR
¿Cómo te sientes cuando ganas de la manera más noble, por haber trabajado intensamente y por ser humilde?

PARA ORAR
Señor, tú sabes cuánto nos gusta ganar. Pero queremos ganar haciendo las cosas a tu manera.

PARA HACER
Piensa en una manera en que puedes demostrar una conducta correcta en tu deporte favorito o en los juegos del recreo, ¡y hazlo!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

EXPECTATIVAS EQUIVOCADAS

EXPECTATIVAS EQUIVOCADAS

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-10
a1Quien busque entre los hombres aquello que Dios se ha comprometido darnos se expone a una vida de desilusiones constantes. No está mal el hecho de buscar la paz, la estabilidad, el amor y la provisión tanto emocional como material, pues Dios nos hizo seres dependientes, no autosuficientes. El peligro radica en buscar esa paz, esa estabilidad, ese amor y  provisión en personas o ideales de vida pero no en Dios. Él quiere darnos todo eso y mucho más; a su tiempo, y en la exacta medida según nuestras capacidades. Lo ha prometido, y la esencia de su corazón es bendecirnos pues está hecho de puro amor. Vivimos decepcionados cuando corremos detrás de falsas promesas de provisión y protección que, cual espejismos en el desierto de la vida, agotan nuestras ilusiones por crear falsas expectativas. El profeta Jeremías es más que claro en su libro al expresarse así al respecto: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”.

Entonces, cuando los hombres te fallen, no te enojes con ellos, mas bien deberías enojarte contigo mismo por poner tus expectativas en tus semejantes. Tienes que volver a transferir tu lealtad al Único cuyo compromiso contigo es seguro.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Quien busque entre los hombres aquello que Dios se ha comprometido darnos se expone a una vida de desilusiones constantes.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/10/expectativas-equivocadas/

¿Qué incluye tu lista de deseos?

Febrero 9

¿Qué incluye tu lista de deseos?

Lectura bíblica: Lucas 12:13–21

Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste de la abundancia de los bienes que posee. Lucas 12:15

a1Scriiich adquirió su sobrenombre por el ruido que hacía cuando frenaba su bicicleta. Estaba tan obsesionado con el dinero que iba a toda velocidad por el camino, apurándose para examinar cada objeto brillante con la esperanza de que fuera una moneda, y cada pedazo de papel que parecía un billete.
Scriiich también era muy trabajador. Entre su reparto de periódicos, cuidado de niños y caddie en el campo de golf, iba juntando mucho dinero. Y con el dinero que conseguía, podía comprar casi cualquier cosa que el corazón de un chico de 12 años pudiera desear.

Lamentablemente, cuando Scriiich hizo que apilar dinero fuera su principal meta en la vida, no le quedaba tiempo para familia, amigos o iglesia. Así que aunque sus bolsillos estaban repletos de dinero, no tenía con quien disfrutarlo. Scriiich había creído que comprar cosas le daría una felicidad total, pero no fue así.

¿Qué incluye tu lista de deseos? ¿Qué equipos deportivos o ropa o juguetes te darían completa satisfacción? ¿Sería posible que obtuvieras todo lo que incluye tu lista de deseos y que entonces no querrías nada más? ¿O sencillamente empezarías otra lista?

En la Biblia, Pablo parece ser un hombre que lo tenía todo. Tenía lo que se necesita para ser feliz. En un libro de la Biblia —su carta a los filipenses— ¡menciona gozo y regocijo 17 veces!

Pero, ¡espera un momento! Si vuelves a mirar ese libro verás que Pablo estaba en la cárcel cuando escribió esas palabras acerca del gozo y la felicidad (ver Filipenses 1:12–14). No tenía una casa cómoda, tenía muy pocas posesiones y no tenía libertad. Pero era feliz. Más adelante en su carta escribió: “He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé vivir en la pobreza, y sé vivir en la abundancia. En todo lugar y en todas las circunstancias, he aprendido el secreto de hacer frente tanto a la hartura como al hambre, tanto a la abundancia como a la necesidad. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!” (Filipenses 4:11–13).

La felicidad no depende de que nos abarrotemos de “cosas”. De hecho, el verdadero gozo no tiene nada que ver con cuánto tenemos. Podemos tener gozo —seamos ricos o pobres— porque tenemos a Jesús. No lo podemos perder. No se lo pueden robar. Nunca se rompe ni pasa de moda. Y conocerlo a él nos puede dar un gozo que ningún objeto nos puede dar.

PARA DIALOGAR
¿Hasta qué punto estás satisfecho con lo que tienes? ¿Es Cristo tu posesión más preciada?

PARA ORAR
Señor Jesús, enséñanos a contentarnos con lo que tenemos. Y ayúdanos a comprender cuán maravilloso es tenerte a ti.

PARA HACER
En lugar de pensar únicamente en las cosas que quisieras tener, escoge un juguete, un libro o una prenda de vestir y regálalo a alguien que tiene menos que tú.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.