Un libro singular

Diciembre 5

Un libro singular

Lectura bíblica: Salmo 119:137–144

Sumamente pura es tu palabra; tu siervo la ama. Salmo 119:140

a1Después de cinco años escolares con los mismos compañeros de clase en la escuelita de su pueblo, Aurora estaba encantada de ver un nuevo rostro en el pupitre de al lado. Gem, con sus padres y su hermano mayor, habían llegado directamente desde Asia.

A los pocos días, Aurora la invitó a Gem al programa de Navidad de su iglesia. Le explicó que ella tenía el papel de María, la madre de Jesús.

—Muchas gracias por tu invitación —le dijo Gem con cortesía—. Pero nosotros somos budistas. No sé casi nada de Jesús.
Aurora la explicó que podía aprender acerca de Jesús en la Biblia.
—Nunca he leído la Biblia —dijo Gem—. ¿Te resulta provechosa?

Durante estos últimos días has visto por qué la Biblia es nuestra guía para poder tomar las decisiones acertadas. Pero eso es sólo la mitad de por qué vale la pena leer la Biblia. La Biblia no sólo es un mapa del camino para la vida. Es un mapa en el que puedes confiar.
Creemos que la Biblia merece nuestra confianza por ciertos factores importantes.

• Unidad. La Biblia fue escrita en un lapso de 1.500 años por más de 40 autores (reyes, campesinos, pescadores, poetas y estadistas) en tres continentes distintos (Asia, África y Europa) y en tres distintos idiomas (hebreo, arameo y griego). No obstante, la Biblia habla con asombrosa unidad sobre cientos de temas controversiales. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
• Circulación. Con más de 2.500 millones ejemplares impresos, la Biblia es el libro de mejor venta de todos los tiempos. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
• Traducciones. La Biblia ha sido traducida totalmente o en parte a más de 1.600 idiomas. Se puede conseguir en los idiomas y dialectos de más del 95 por ciento de la población mundial. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
• Sobrevivencia. Pocos manuscritos del mundo antiguo han sobrevivido. Pero 24.633 manuscritos del Nuevo Testamento han sobrevivido. ¡No hay ningún otro libro que se le compare!

Todos juntos, estos datos se aplican únicamente a la Biblia. No son prueba de que la Biblia sea verdad, pero son prueba de que la Biblia es singular. Ese es el primer paso para comprender que la Biblia es digna de confianza.

Ahora bien, ¿por qué ha venido a parar en tus manos este libro? Porque su Autor te ama y quiere que tengas la orientación que necesitas para vivir una vida exitosa que te satisfaga.

PARA DIALOGAR
¿Qué opinas de la forma en que Dios produjo y protegió su Palabra?

PARA ORAR
Señor, gracias por darnos tu Palabra única y digna de toda confianza.

PARA HACER
Practica lo que dirías para explicar la singularidad de la Biblia a un amigo no creyente. Después, ¡vé y hazlo!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Las cuatro “C”

Diciembre 4

Las cuatro “C”

Lectura bíblica: Salmo 119:97–104

Por tus mandamientos me has hecho más sabio que mis enemigos, porque para siempre son míos. Salmo 119:98

a1Apenas te has acomodado en tu asiento cuando la maestra deja caer la bomba:
—Niños, tengo que tener un registro de quiénes completaron la tarea de lectura de la semana pasada. Pasen esta hoja de papel, cada uno firme su nombre y ponga sí o no, según haya completado la tarea. Luego les daré la calificación correspondiente.

¡Ay, cabeza hueca! te reprochas. Tendría que haber terminado de leer el libro el viernes en lugar de andar vagueando después de clase. ¡Ahora sí que estoy frito!
Te domina el pánico. Se te hace un nudo en el estómago Eh, yo me leí más de la mitad del libro. Podría escribir sí, argumentas contigo mismo. Y sé cómo termina la historia, así que eso equivale a leerla. Además, he leído más que la mayoría de los chicos que están poniendo “sí”.

De pronto, la hoja aterriza en tu escritorio. La firmas, luego vacilas ante el espacio donde tienes que escribir sí o no. ¿Qué escribirás?

Tema para comentar: ¿Qué harías tú en una situación similar? ¿De qué manera determinarías qué hacer?

Nos encontramos ante decisiones similares todos los días. Seguro, decidir entre el bien y el mal es muy simple si la decisión es entre robar un disco compacto o ahorrar dinero para comprar uno. Pero, ¿cómo podemos decidirnos cuando la línea entre el bien y el mal es borrosa?

Los mandatos de Dios son imprescindibles para obtener el discernimiento y la orientación que necesitas ante las decisiones desconcertantes que te toca tomar. Y un modo de poner en práctica la Palabra de Dios cuando tienes que tomar decisiones difíciles es un proceso que puedes recordar como las cuatro “C”. Funciona así:
C-1: Considera las opciones. Cada decisión es un oportunidad para escoger la voluntad de Dios o la tuya. ¿Cuál, exactamente, es la decisión que debes tomar?
C-2: Compárala con Dios. ¿Hay en la Biblia algún mandato concreto que te indica qué hacer en esta situación? ¿Algún principio claro? ¿Es el carácter de Dios una indicación de lo que debes hacer? ¿Cómo es Dios? ¿Que haría él?
C-3: Comprométete con la voluntad de Dios. Determina hacer lo que Dios y su Palabra te indican que hagas. Sin excepciones. Sin excusas. Comprométete y sé fiel a tu compromiso.
C-4: Cuenta con la protección y los recursos de Dios. Que Dios te cuide no significa que todo será color de rosa. Pero vivir según la voluntad de Dios brinda amplias bendiciones espirituales, como la libertad del sentimiento de culpa y la bendición de Dios sobre tu vida.

La próxima vez que te preguntes cuál es la opción buena o cuál es la mala en alguna decisión que tengas que tomar, recuerda las cuatro “C”. ¡Siguiendo el proceso de las cuatro “C” podrás saber claramente lo que Dios quiere que hagas!

PARA DIALOGAR
¿Qué decisiones relacionadas con el bien y el mal has tenido que tomar últimamente? ¿Se mantienen tus decisiones al confrontarlas con la prueba de las cuatro “C”?

PARA ORAR
Señor, gracias por la orientación segura que ofrece tu Palabra.

PARA HACER
Reúnete con un amigo para hablar de las decisiones difíciles que tienes que tomar. Y hazle a tu decisión la prueba de las cuatro “C”.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Brújula señalando hacia el sur?

Diciembre 3

¿Brújula señalando hacia el sur?

Lectura bíblica: Salmo 119:33–40

Aparta mis ojos para que no vean la vanidad; vivifícame en tu camino. Salmo 119:37

a1Aunque Dios es la persona más inteligente del universo, mucha gente sigue buscando orientación de muchos modos que no lo tienen en cuenta a él. No dependen de Dios. Hasta juegan con el ocultismo. Este cuento te explicará lo que quiero decir.

El público aplaude enloquecido cuando aparece en el escenario el maestro de ceremonias.

—Bienvenidos a los Premios Anuales Brújula de la Cadena Orientación —dice—. Señoras y señores, la Cadena Orientación transmite programas para ayudar al público a encontrar dirección para su vida. Esta noche premiaremos al mejor de estos programas con el codiciado Premio Brújula.
—El primer programa nominado de este año es la popular serie Imita lo que yo hago, donde personas adineradas, famosas y triunfadoras cuentan cómo viven su vida para que nuestros televidentes puedan imitarlos.
—El segundo programa nominado es la maravillosa y cálida serie Si no puedes confiar en tus amigos, ¿en quién puedes confiar?, donde los televidentes reciben el consejo de vivir su vida basados exclusivamente en los consejos de sus amigos.
—Le sigue el exitoso programa de los lunes a la noche Cómo estar al día con la sociedad. Esta serie extraordinaria nos dice que si nos guiamos por lo que vemos en TV, en el cine y en otros medios, lograremos el éxito.
—El cuarto programa nominado es la serie espiritual Orientación desde lo oculto. Esta serie enfoca prácticas del ocultismo, desde los horóscopos hasta echar cartas, presentaciones de adivinos y de cómo leer la mano.
—El último programa nominado es el popular drama de los jueves a la noche, Hago lo que siento, que demuestra que “Si sientes que esto está bien para ti, entonces está bien”.
El maestro de ceremonias muestra un sobre grande y sellado, y comienza a abrirlo:
—Y el ganador del Premio Brújula de este año es…

¡Un momento! No existe ninguna Cadena Orientación de TV, y si la hubiera ¿a quién le importa cuál de estos “programas” ganaría? ¡Ninguno valdría para nada! Las prácticas que promoverían: copiar el estilo de vida de los ricos y famosos, depender de tus amigos para que te digan qué hacer, seguirle la corriente a la sociedad, buscar la iluminación del ocultismo, basarte en tus propios sentimientos no son las maneras en que Dios brinda orientación para la vida.

Dios, quien te creó y te ama, tiene una manera mejor de orientarte en la vida. ¿Estás dependiendo de su Palabra, o de esas “orientaciones” ridículas que no pueden darte la sabiduría que necesitas?

PARA DIALOGAR
Dilo en tus propias palabras: ¿Cuáles son algunas de las maneras equivocadas en que las personas buscan orientación?

PARA ORAR
Señor, queremos que orientes nuestra vida.

PARA HACER
¿Alguna vez tú o tus amigos han dependido de métodos inútiles para recibir orientación? Habla del asunto con el Señor.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Encuentra tu camino un paso a la vez

Diciembre 2

Encuentra tu camino un paso a la vez

Lectura bíblica: Salmo 119:105–112

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Salmo 119:105

a1A algunos nos encantaría ser Gary Hobson, el personaje principal de una serie de televisión de hace unos años. Gary es un joven algo tímido que empieza a hacer verdaderas hazañas cuando todos los días recibe misteriosamente el periódico del día siguiente en que aparecen noticias de tragedias que entonces él previene antes de que sucedan.
Piensa en las ventajas de saber el futuro.

 

• Podrías estudiar para todos los exámenes sorpresa en la escuela.
• Podrías estar preparado para poner cara de contento cuando tus abuelos te regalan para tu cumpleaños un disco compacto de un cantante de la época de ellos.
• Podrías estar avisado cuando alguien a la mesa está por decir un chiste comiquísimo que te hace atragantar de la risa.

¿No sería lindo conocer por adelantado los detalles de la voluntad específica de Dios para los asuntos más importantes de tu vida? Tu vida sería mucho menos complicada si pudieras saber a qué universidad irás, a qué profesión te dedicarás, con qué persona afortunada te casarás y aun cuándo te jubilarás y morirás. ¿No desearías que Dios, que sí sabe el futuro, te contara un poquito de lo que te espera?

En su sabiduría llena de amor, Dios opta por mantener en secreto el futuro. En cambio, escoge revelar su plan específico para tu vida una día a la vez, paso a paso.
Dios tiene un plan para mostrarte su voluntad específica. El primer paso crítico es discernir paso a paso su dirección para tu vida es que te interiorices de su Palabra.

Un segundo paso es la oración. No seas tímido en pedirle que te dé su sabiduría. Un tercer paso es el consejo de creyentes maduros. Obtener sabiduría por medio de otros te protege de tomar decisiones impulsivas o inmaduras. Y un cuarto paso es el de las circunstancias. Eso es estar atento para notar cuando Dios abre y cierra las puertas en tu vida.

Dios no te esconde el futuro por maldad. Se guarda la información porque sería demasiado para ti. Y la manera como te guía paso a paso por la vida es también su modo tierno de mantenerte muy cerca de él.

PARA DIALOGAR
¿Qué opinarías de Dios si te dejara encontrar solo tu camino por la vida?

PARA ORAR
Señor, gracias por guiarnos en todos los aspectos de la vida en que tenemos que tomar decisiones.

PARA HACER
¿Tienes amigos o familiares que están buscando la orientación de Dios? Explícales cómo la pueden conseguir un paso a la vez.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Cómo llegar allí desde aquí

Diciembre 1

Cómo llegar allí desde aquí

Lectura bíblica: Salmo 119:57–64

Consideré mis caminos y volví mis pies a tus testimonios. Salmo 119:59

a1Resulta difícil tenerle lástima a los siguientes personajes imaginarios:
El doctor Doblón, famoso historiador de la época de los piratas del Caribe, encontró el mapa del naufragio de un galeón español cargado de oro. Después de poner el mapa en una caja fuerte, el doctor Doblón partió en búsqueda del tesoro para hacerse rico. Pero después de 16 años, todavía está buscando en el Caribe señales del tesoro enterrado.

Leticia Materiagris, niña genio, terminó la secundaria a los 12 años y empezó sus estudios universitarios con la meta de recibirse de abogada. Pero después de siete años estudiando abogacía, la señorita Materiagris no había aprobado ni una materia. “Los libros de abogacía son muy pesados y no tienen dibujos”, les explicó Leticia a sus padres. “Voy a ser abogada a mi manera”.

En su lecho de muerte, un eminente hombre de ciencia le dictó a su asistente, Sinusitis Nariztapada, una cura para el resfrío común. Después de escribir la fórmula en su computadora, Nariztapada la apagó y empezó a hacer experimentos. Pero el mejor remedio que ha logrado hasta ahora es un jarabe para la tos que tiene un gusto tan feo que ni las ratas de laboratorio lo quieren tomar.

No puedes encontrar el naufragio de un galeón cargado de oro si el mapa del tesoro está bajo llave en una caja fuerte. No puedes llegar a ser abogado si no estudias los libros de texto. Y no puedes desarrollar una cura para el resfrío si la fórmula se está muriendo de risa en la memoria de tu computadora.

Nadie es tan tonto, pero algunos casi, casi. Parece que hay bastantes creyentes que cometen el mismo error de nuestros extraños amigos. Queremos encontrar las indicaciones de Dios para nuestra vida, pero no tenemos en cuenta el recurso más obvio que Dios nos ha dado para guiarnos: la Biblia. Ella es nuestro mapa para encontrar los tesoros de Dios para nuestra vida. Es nuestro libro de texto para obtener sabiduría y conocimiento. Es nuestra fórmula para resolver los problemas. Si no nos valemos de la Biblia para recibir orientación, somos peor que los tres personajes imaginarios puestos juntos.

En el pasado mes de julio hablamos de la voluntad universal de Dios y de su voluntad específica. La voluntad universal de Dios es para todos los seres humanos del universo, y qué es justamente resulta muy claro porque su Palabra lo explica. Abarca los mandatos que se aplican a todos. La voluntad específica de Dios incluye detalles que son exclusivamente para ti.

Dios te tiene reservadas cosas buenas. Él dijo en el Antiguo Testamento: “Porque yo sé los planes que tengo acerca de vosotros… planes de bienestar y no de mal, para daros porvenir y esperanza” (Jeremías 29:11). ¡Pero lo única manera de descubrir esos buenos planes es que sigas las indicaciones de Dios!

PARA DIALOGAR
¿No te parece magnífico que Dios te ama tanto que te da todas las indicaciones que necesitas para tu vida? ¿Cómo te hace sentir saber esto?

PARA ORAR
Señor, gracias por guiarnos por medio de tu Palabra.

PARA HACER
¿Hay alguna decisión difícil —pequeña o grande— que tienes que tomar en este momento? ¿Qué dice de eso la Palabra de Dios?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Una salida

Noviembre 30

Una salida

Lectura bíblica: 1 Corintios 10:12, 13

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, quien no os dejará ser tentados más de los que podéis soportar, sino que juntamente con la tentación dará la salida para que la podáis resistir. 1 Corintios 10:13

a1Rebeca es una bocasucia. Es fácil ver que heredó esa mala costumbre de su papá, quien se ganaría una medalla de oro por la malas palabras si éstas fueran un deporte en las Olimpíadas. Una amiga le dijo a Rebeca que cuando se sintiera tentada a decir malas palabras, debía orar sobre el asunto.
—Aconsejarme que ore acerca de no decir una mala palabra es como aconsejarme que no piense en un elefante violeta —se quejó Rebeca—. Pienso todavía más en ella. Orar acerca de la cosa mala que quiero hacer no me ayuda.

Rebeca tiene razón. La presión de volver a una mala costumbre es fuerte. Seguro que sientes presiones a tu alrededor empujándote a hacer cualquier cosa excepto lo que Dios quiere.

Memorizar versículos de la Biblia transforma tu mente. Cuando oras recurres al poder de Dios. Pero también necesitas algunas estrategias específicas para manejar las tentaciones. Prueba estos “caminos de salida” del pecado:
Decídete con anterioridad a hacer lo bueno. No esperes hasta que aparezca la presión para decidirte entre lo bueno y lo malo. En el momento que eres tentado, hacer lo malo siempre parece lo mejor. (¡Eso es lo que lo convierte en una tentación!).

Evita situaciones malas. Si estás manejando un auto, es peligroso virar hacia una salida en el último segundo. De la misma manera, es peligroso ponerte en una situación en que enseguida te puedes meter en líos. Si ves que viene la tentación, vete enseguida a un lugar donde estés a salvo.

Escoge amigos que te lleven en una buena dirección. Anda con los que creen lo mismo que tú. Involúcrate en grupos que apoyan tus decisiones acertadas.
Busca la sabiduría de terceros. La Biblia dice que puedes adquirir mucha sabiduría por las experiencias ajenas. Hablar con tus padres, pastores o líderes juveniles puede ayudarte a tomar buenas decisiones.

Rompe tus relaciones dañinas. Si estás siendo presionado o cediendo a la presión de alguien, apartarte de esa relación o terminarla alivia la presión.
A correr. Sé honesto en cuanto a tu debilidad. Si crees que no puedes manejar una situación, emprende una retirada rápida y estratégica.

Ora. Ya que lo estás haciendo, no te olvides de orar. Pídele a Dios que te ayude, porque ninguna de estas otras estrategias dará resultado a menos que sepas que realmente necesitas el poder de Dios. Sea la oración tu primer paso para evitar las tentaciones, y úsala a cada paso del camino.

PARA DIALOGAR
¿Qué presiones sientes en este momento para hacer algo malo? ¿De qué manera puedes usar estas estrategias para hacer lo bueno?

PARA ORAR
Dedica tiempo a hablar con Dios acerca de las presiones que sientes.

PARA HACER
Piensa en una tentación que sientes con frecuencia. Apunta tres caminos de salida que puedes usar para evitar lo malo. ¡Coloca tus apuntes donde puedas verlos!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Fuera lo malo, venga lo bueno

Noviembre 29

Fuera lo malo, venga lo bueno

Lectura bíblica: Efesios 4:17–24

Despojaos del viejo hombre que está viciado por los deseos engañosos; pero renovaos en el espíritu de vuestra mente. Efesios 4:22, 23

a1Si Marisa tuviera un peso por cada vez que le daban ganas de darle un puñetazo en la nariz a alguien, sería la mujer más rica del mundo. Ante la amenaza de ser expulsada de la escuela, decidió evitar las peleas a puñetazos. Pensaba que limitar sus conflictos a gritos e insultos era una buena meta. Todavía quería ser mala, pero no tan mala como antes.

Tema para comentar: ¿Cuál es la mejor manera de librarte de una mala costumbre?

El juego de química que tienes en el estante de los juguetes te da una pista. ¿Cuál es la mejor manera de sacar a la fuerza el gas de una probeta? Si contestaste: “Echar agua en la probeta”, acertaste. El líquido saca el gas a la fuerza porque ambos no pueden ocupar el mismo espacio.

Existe un principio similar relacionado con las malas costumbres. No te libras de ellas por remplazarlas con costumbres que son menos malas. Reemplazas lo malo con lo bueno. Y la manera de hacerlo es cambiando tu modo de pensar.

Si quieres inyectar buenos pensamientos, puedes hacerlo memorizando textos bíblicos. La Palabra de Dios saca a la fuerza a los pensamientos malsanos llenado el cerebro con los mejores pensamientos.

Empieza por memorizar un versículo bíblico por semana. Aquí van algunos buenos para comenzar: Salmo 51:10; Salmo 119:9, 10; Romanos 12:1, 2; 1 Corintios 10:13; Filipenses 4:8.

Memoriza cada versículo palabra por palabra. Consíguete una versión de la Biblia fácil de entender, luego escribe el versículo en una tarjeta pequeña que puedas guardarte en el bolsillo.

Medita sobre el versículo. Piensa en lo que significa. Piensa todo el día en el versículo.

Aplica el versículo a tu vida. Completa la frase: “Como resultado de este versículo resuelvo…”.

Repásalo. Repasa el versículo nuevo todos los días durante dos meses, después una vez por semana.

La mejor manera de acordarte de los versículos bíblicos es responder de alguna manera a lo que memorizaste. Cuando te sientes tentado a volver a una mala costumbre, saca uno de tus versículos memorizados, repásalo y repítelo hasta que los pensamientos buenos saquen a la fuerza los pensamientos malos.

PARA DIALOGAR
Dilo con tus propias palabras: ¿De qué manera te ayuda la Biblia a librarte de las malas costumbres?

PARA ORAR
Señor, transfórmanos de modo que pensemos como tú por medio de los versículos bíblicos que memorizamos.

PARA HACER
Hazte un plan para llenar tu cerebro con los mejores pensamientos de Dios, lenta pero seguramente.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Hasta aquí puedes

Noviembre 28

Hasta aquí puedes

Lectura bíblica: Deuteronomio 10:12, 13

¿Qué pide Jehovah tu Dios de ti? Sólo… que guardes los mandamientos de Jehovah y sus estatutos que yo te prescribo hoy, para tu bien. Deuteronomio 10:12, 13

a1—¿Qué tal el grupo juvenil? —preguntó el padre de Andrés.
—¡Horrible! —contestó Andrés disgustado. Qué raro. A Andrés le gustaba su grupo de estudio bíblico. —Hoy enseñó Jorge.
Allí está el secreto. Jorge era el único líder que a Andrés no le gustaba. Para ser sinceros, lo volvía loco. Era un líder que parecía muy inmaduro a pesar de que ya tenía casi 30 años.
—Siempre me pareció que Jorge era malo —siguió Andrés—. Ahora entiendo por qué. Esta noche nos contó cómo su papá le pegaba cuando era chico y que sus padres todavía se emborrachan.

El papá de Andrés se sorprendió.
—Eso sí que es duro, y duro oírlo —dijo—. Quizá por eso es que no sabe trabajar con chicos, ¿no te parece?
—Sí, eso fue lo que comentó él. Me da mucha lástima. Es que no sabe cómo hacerlo. Y se está esforzando muchísimo por cambiar. Lo que me da rabia es que ahora no puedo tener una razón para pensar mal de él. ¿No puedo por lo menos detestarlo un poquitito?
Cuando de seguir a Jesús se trata, muchos creyentes se hacen una pregunta: ¿Cuánto puedo pecar y todavía andar bien con Dios? A muchos chicos les gustaría que alguien trazara una línea bien gruesa y dijera: “Aquí está. Todo de este lado de la línea está bien. Pero si te pasas de esta línea, estás fuera de la voluntad de Dios”. Eso sería lindo y simplificaría las cosas, pero la cuestión no funciona así.

Presta atención: Tratar de calcular con cuánto te puedes salir con la tuya es no comprender lo que significa ser hijo de Dios.

Dios no hizo que su pueblo del Antiguo Testamento vagara por el desierto sin tener una razón. Cuando los libró de la esclavitud en Egipto, al principio creían que su meta era matarlos (ver Éxodo 14:11). No podían creer que los ayudaría a conquistar la tierra prometida (ver Números 13). No confiaban en Dios, no creían que él realmente quería el bien de ellos. Necesitaban volver a aprender. Entonces Dios los mandó de penitencia al desierto donde pudieran pensar en dos sencillas verdades: “Obedézcanme sólo a mí” y “Mis mandatos son para el propio bien de ustedes”.

Si tienes ganas de hacer algo que “no es tan malo”, te equivocas. Claramente no es para tu bien. ¡Y Dios tiene reservadas para ti cosas mejores!

PARA DIALOGAR
¿Qué opinas acerca de tu Dios que no quiere que te salgas con la tuya haciendo algo que “no es tan malo”? ¿Es muestra de su amor o qué?

PARA ORAR
Señor, gracias por amarnos y darnos tus buenos mandamientos. Ayúdanos a aspirar a lo mejor que tienes reservado para nosotros, siempre y completamente.

PARA HACER
Recuerda por qué Dios dio sus mandatos, y qué respuesta quiere de ti. ¡Memoriza el pasaje bíblico de hoy!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Hasta la muerte

Noviembre 27

Hasta la muerte

Lectura bíblica: Filipenses 3:7–11

Por su causa lo he perdido todo y lo tengo por basura, a fin de ganar a Cristo y ser hallado en él. Filipenses 3:8, 9

a1El árbitro levanta tarjeta roja. El jugador ha cometido una segunda infracción que merece amonestación y tiene que salir del campo de juego. Furioso, el director técnico de su equipo desafía al árbitro, y exige que cambie su decisión. Está bien que el jugador no es ningún Maradona, pero es uno de los mejores del equipo. Al ser suspendido, no sólo lo pierden a él sino que tienen que jugar con un jugador menos. El árbitro es inflexible. El director técnico sigue furioso hasta el final del partido cuando aumenta su furia porque perdieron.

Inmediatamente después del partido se va derecho a la cabina donde tienen el monitor de vídeo. Exige ver la jugada que provocó la tarjeta roja. Se la muestran y… ¡tiene que callarse la boca! Allí está la prueba irrefutable de que el jugador cometió la falta.

Las videocintas permiten volver a ver instantáneamente cualquier jugada. Pero no sirven para ver los acontecimientos históricos. No obstante, hay una manera digna de confianza de descubrir los hechos. Uno se compenetra del testimonio de los testigos oculares.

La vida de los primeros cristianos, los que vivían en aquel tiempo, brindan una descripción asombrosa de la resurrección de Cristo.

Tema para comentar: ¿Qué hubieran ganado los primeros cristianos con inventar una mentira acerca de la resurrección de Cristo? ¿Qué hubieran perdido?

Durante décadas después de la muerte de Jesús en la cruz, la vida de los que declaraban ser sus seguidores era más que difícil. Las autoridades se valían de todos los medios imaginables para que dejaran de testificar. Los primeros cristianos eran azotados, apedreados hasta morir, echados a los leones, torturados. Hasta los clavaban en cruces.

Los primeros cristianos no reaccionaban como hubiéramos esperado si todo era un invento. No decían: “Eh, estaba bromeando cuando decía eso de Jesús. Todavía está muerto”. En cambio, daban su vida como prueba de su seguridad total en la verdad de su mensaje.

Algunos dicen que los discípulos han de haber inventado un cuento sobre la resurrección. Pero si la resurrección era un cuento, ¿no te parece que por lo menos uno de los discípulos hubiera admitido la supuesta mentira por la cual algunos de los apóstoles fueron decapitados, apedreados o crucificados? ¿Y qué de las docenas de seguidores de Cristo que se negaban a ceder al ser torturados? ¿O los miles de creyentes del siglo I echados a los leones por negarse a dejar de creer en Cristo? Si la resurrección fuera un mentira, alguien hubiera flaqueado, dicho la verdad, traicionado a la causa y hubiera desenmascarado el complot secreto.

Sólo la verdad de las apariciones reales del Cristo resucitado podría haber causado que estas personas se mantuvieran firmes hasta la muerte en creer que Jesús vive y que es Señor. ¿Estás contento por la fidelidad de ellos que hace posible que conozcas la verdad?

PARA DIALOGAR
¿Crees que los discípulos hubieran muerto por una mentira? ¿Por qué sí o por qué no?

PARA ORAR
Señor Jesús, ayúdanos a conocer por experiencia el poder de la resurrección que mantuvo fieles hasta la muerte a los primeros cristianos.

PARA HACER
En la actualidad, como en el pasado, hay creyentes perseguidos por su fe. Conversen, como familia, sobre cómo se manifiesta en la actualidad esta persecución.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Es imposible negar la tumba vacía

Noviembre 26

Es imposible negar la tumba vacía

Lectura bíblica: Hechos 1:1–5

a1A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios. Hechos 1:3

Durante 40 días después de su crucifixión, Jesús se hizo ver por sus discípulos. Le brindó al mundo una prueba viva de que realmente había resucitado. A pesar de esa evidencia, algunos todavía argumentan que Jesús en realidad no resucitó. Creen que todavía está en una tumba, tan muerto como el día que falleció.

Supón que vivías en los tiempos bíblicos y odiabas todo lo que Jesús representaba. Aborrecías totalmente sus enseñanzas. Tan antipático te resultaba este obrador de milagros de Nazaret que querías probar que sus discípulos habían ido a la tumba equivocada aquel domingo de Pascua. Querías que todos creyeran que en lugar de ir a la tumba donde había sido sepultado Jesús, sus seguidores habían ido a otra tumba.

Para refutar la resurrección, lo único que necesitabas era una evidencia. Si sabías que Jesús estaba muerto y que a los discípulos simplemente les falló el sentido de dirección, lo único que tenías que hacer era abrir el sepulcro correcto y mostrar el cadáver. Eso, por supuesto, no sucedió.

Las otras excusas que la gente presenta para justificar la tumba vacía no son nada mejor.

Algunos insisten en que los discípulos se robaron el cuerpo de Cristo. Pero un puñado de discípulos hubieran sido fácilmente repelidos por las tropas romanas especiales que vigilaban el sepulcro.

Y otros creen que Jesús en realidad no murió en la cruz, que simplemente estaba inconsciente debido a su agotamiento y por haber perdido tanta sangre, y que recobró el conocimiento en la frescura del sepulcro. Pero la idea de que un Cristo azotado, herido y debilitado pudiera salir de una tumba sellada con una piedra de dos toneladas… ¡eso da risa!

Esos son cuentos ridículos.

La realidad es ésta: Tres días después de haber sido crucificado, su tumba estaba vacía. Los seguidores de Jesús lo vieron con vida. Se les apareció durante un lapso de 40 días, dándoles muchas pruebas indudables que nadie podía negar. Pablo reportó que Jesús hasta se les había aparecido a más de 500 seguidores de una vez, mucho de los cuales todavía vivían cuando Pablo escribió y podían haber apoyado o refutado su informe.

Los creyentes creemos que Jesús fue resucitado de los muertos por el poder sobrenatural de Dios, y que Jesús dio pruebas irrefutables de su resurrección corporal. Puede ser difícil creer que un hombre pudiera resucitar, pero los problemas de no creer resultan aún más difíciles.

PARA DIALOGAR
Esa es la evidencia. ¿El veredicto? Jesús realmente resucitó de entre los muertos y hoy vive. ¿Estás dejando que viva hoy en ti?

PARA ORAR
Señor Jesús, queremos que el poder de tu resurrección nos llene hoy. Sé nuestro Señor y hazte cargo de nuestra vida.

PARA HACER
Habla con un amigo no cristiano acerca de por qué es más difícil creer que Jesús no resucitó que creer que sí lo hizo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.