“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7.

24 de Febrero
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7.

Noten bien que debemos oír hablar a Jesús, si esperamos que Él nos oiga hablar. Si no tenemos un oído para Cristo, Él no tendrá un oído para nosotros. En la proporción en que oigamos, seremos oídos.

Además, todo lo que oigamos, ha de permanecer, ha de vivir en nosotros, y ha de permanecer en nuestro carácter como una fuerza y un poder. Hemos de recibir las verdades que Jesús enseñó, los preceptos que promulgó, y los movimientos de Su Espíritu dentro de nosotros; de lo contrario, no tendremos poder ante el propiciatorio.

Si recibiéramos las palabras de nuestro Señor, y permanecieran en nosotros, ¡qué campo ilimitado de privilegio sería abierto para nosotros! Nuestra voluntad se cumplirá a través de la oración, debido a que ya hemos sometido nuestra voluntad al mandamiento del Señor. De esta manera son entrenados los ‘Elías’ para manejar las llaves del cielo, y cerrar o abrir las nubes. Un hombre así tiene el valor de mil cristianos comunes. ¿Deseamos humildemente ser intercesores en favor de la iglesia y del mundo, y como Lutero, ser capaces de recibir del Señor lo que queramos? Entonces debemos inclinar nuestro oído a la voz del Bienamado, y atesorar Sus palabras, y obedecerlas cuidadosamente. Quien quiera orar eficazmente, ha de “oír atentamente”.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7.

23 de Febrero
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7.

Necesariamente debemos estar en Cristo para poder vivir para Él, y hemos de permanecer en Él para ser capaces de argumentar la largueza de esta promesa Suya. Permanecer en Jesús es no abandonarlo nunca por otro amor, o por otro objeto, sino que es permanecer en una unión viva, amorosa, consciente y dispuesta, con Él. El pámpano no sólo está siempre cerca del tallo, sino que siempre está recibiendo vida y fertilidad de él. Todos los verdaderos creyentes permanecen en Cristo en un sentido; pero hay un significado más elevado que debemos conocer antes de que podamos alcanzar un poder ilimitado en el trono. “Pedid todo lo que queréi s para los ‘Enocs’ que caminan con Dios, para los ‘Juanes’ que se recuestan en el pecho del Señor, para aquellos cuya unión con Cristo los conduce a una constante comunión.

El corazón debe permanecer en amor, la mente debe estar enraizada en la fe, la esperanza debe estar cimentada en la Palabra, el hombre entero debe ser unido al Señor, pues de lo contrario sería peligroso que se nos confiara el poder de la oración. La carte blanche (carta blanca) puede ser otorgada únicamente a alguien cuya misma vida es: “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” ¡Oh, ustedes que rompen su comunión, cuánto poder pierden! Si quisieran ser poderosos en sus súplicas, el Señor mismo ha de permanecer en ustedes, y ustedes en Él.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.” 1 Samuel 17:37.

22 de Febrero
“Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.” 1 Samuel 17:37.

a1Esta no es una promesa si consideráramos únicamente las palabras, pero lo es verdaderamente en cuanto a su sentido; pues David habló una palabra que el Señor endosó haciéndola verdadera. Él argumentaba, partiendo de pasadas liberaciones, que recibiría ayuda en algún nuevo peligro. En Jesús, todas las promesas son Sí y Amén para la gloria de Dios por medio de nosotros, y así los tratos anteriores del Señor con Su pueblo creyente, serán repetidos.

Procedamos, entonces, a recordar las anteriores misericordias del Señor. Nosotros no podríamos haber esperado ser librados anteriormente por nuestra propia fuerza; pero el Señor nos liberó. ¿Acaso no nos salvará otra vez? Estamos seguros que lo hará. Así como David corrió para enfrentarse al enemigo, así lo haremos nosotros. El Señor ha estado con nosotros, está con nosotros, y ha dicho: “No te desampararé, ni te dejaré.” ¿Por qué nos estremecemos? ¿Acaso fue un sueño el pasado? Piensen en el oso y en el león, ya muertos. ¿Quién este filisteo? Es cierto que no se trata del mismo filisteo, y tampoco es oso ni león; pero Dios sí es el mismo, y Su honor está tan involucrado en un caso como en el otro. Él no nos salvó de las bestias del bosque para permitir que un gigante nos mate. Tengamos mucho ánimo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

20 de Febrero
“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

a1¿Qué te aqueja? ¿Has perdido tu camino? ¿Estás enredado en un siniestro bosque y no puedes encontrar tus senderos? Quédate quieto, y mira la salvación de Dios. Él conoce el camino, y Él te guiará en ese camino cuando clames a Él.

Cada día trae su propia perplejidad. ¡Cuán dulce es sentir que la guía del Señor es continua! Si nosotros escogemos nuestro propio camino, o consultamos con carne y sangre, desechamos la guía del Señor; pero si nos abstenemos de nuestra terquedad, entonces Él dirigirá cada paso de nuestro camino, cada hora del día, y cada día del año, y cada año de nuestra vida. Si nos dejamos guiar, seremos guiados. Si queremos confiar nuestro camino al Señor, Él dirigirá nuestro curso de tal forma que no nos perderemos.

Pero noten a quién está hecha esta promesa. Lean el versículo previo: “Si dieres tu pan al hambriento.” Debemos apiadarnos de otros, y darles, no sólo tiesos mendrugos de pan, sino las mismas cosas que nosotros desearíamos recibir. Si mostráramos un tierno cuidado por nuestros semejantes en la hora de su necesidad, entonces el Señor cuidará de nuestras necesidades, y se constituirá en nuestro continuo Guía. Jesús es el Líder, no de los avarientos, ni de aquellos que oprimen al pobre, sino de los generosos y de los que tienen un tierno corazón. Tales individuos son peregrinos que nunca perderán su camino.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

20 de Febrero
“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

a1¿Qué te aqueja? ¿Has perdido tu camino? ¿Estás enredado en un siniestro bosque y no puedes encontrar tus senderos? Quédate quieto, y mira la salvación de Dios. Él conoce el camino, y Él te guiará en ese camino cuando clames a Él.

Cada día trae su propia perplejidad. ¡Cuán dulce es sentir que la guía del Señor es continua! Si nosotros escogemos nuestro propio camino, o consultamos con carne y sangre, desechamos la guía del Señor; pero si nos abstenemos de nuestra terquedad, entonces Él dirigirá cada paso de nuestro camino, cada hora del día, y cada día del año, y cada año de nuestra vida. Si nos dejamos guiar, seremos guiados. Si queremos confiar nuestro camino al Señor, Él dirigirá nuestro curso de tal forma que no nos perderemos.

Pero noten a quién está hecha esta promesa. Lean el versículo previo: “Si dieres tu pan al hambriento.” Debemos apiadarnos de otros, y darles, no sólo tiesos mendrugos de pan, sino las mismas cosas que nosotros desearíamos recibir. Si mostráramos un tierno cuidado por nuestros semejantes en la hora de su necesidad, entonces el Señor cuidará de nuestras necesidades, y se constituirá en nuestro continuo Guía. Jesús es el Líder, no de los avarientos, ni de aquellos que oprimen al pobre, sino de los generosos y de los que tienen un tierno corazón. Tales individuos son peregrinos que nunca perderán su camino.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Bastante te he afligido; no te afligiré ya más.” Nahum 1:12.

19 de Febrero
“Bastante te he afligido; no te afligiré ya más.” Nahum 1:12.

a1Hay un límite para la aflicción. Dios la envía y Dios la quita. ¿Acaso suspiras y dices: “cuándo acabará”? Recuerda que nuestras congojas acabarán segura y finalmente cuando termine esta pobre vida terrenal. Esperemos quietamente, y acatemos pacientemente la voluntad de Dios hasta que Él venga.

Mientras tanto, nuestro Padre en el cielo retirará la vara cuando Su designio al usarla esté plenamente cumplido. Cuando Él haya azotado nuestra necedad, no habrá más golpes. O, si la aflicción fuere enviada para probarnos, para que nuestras gracias glorifiquen a Dios, acabará cuando el Señor nos haya conducido a dar testimonio para Su alabanza. No queremos que la aflicción se vaya mientras Dios no haya extraído todavía todo el honor que podamos rendirle.

Hoy podría haber “una grande bonanza”. ¿Quién podría saber cuándo esas furibundas ondas darán paso a un mar de cristal, y los pájaros marinos se posen sobre las delicadas olas? Después de una prolongada tribulación el flagelo es colgado y el trigo descansa en el granero. Podríamos, antes de que pasen muchas horas, ser tan felices como ahora estamos tristes.

Para el Señor no es difícil convertir a la noche en día. Él, que envía las nubes, puede con igual facilidad limpiar los cielos. Tengamos buen ánimo. El futuro será mejor que el pasado. Cantemos Aleluya en anticipación

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.” Salmo 145:19.

18 de Febrero
“Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.” Salmo 145:19.

a1Su propio Espíritu ha obrado este deseo en nosotros, y por tanto, lo satisfará. Es Su propia vida interior la que incita el clamor, y, por ello, lo oirá. Los que le temen son hombres que están bajo la más santa influencia, y, por ello, su deseo es glorificar a Dios, y gozar de Él para siempre. Como Daniel, son hombres de deseos, y el Señor los conducirá a cumplir sus aspiraciones.

Los deseos santos son gracia en la hierba, y el Labrador celestial los cultivará hasta que lleguen a ser grano lleno en la espiga. Los hombres temerosos de Dios desean ser santos, ser útiles, ser una bendición para otros, y así honrar a su Señor. Ellos desean provisiones para sus necesidades, ayudas cuando están bajo el peso de sus cargas, guía en medio de la perplejidad, liberación en la calamidad; y algunas veces este deseo es tan fuerte, y su caso es tan apremiante, que claman en agonía, como niños pequeñitos que sufren dolor, y entonces el Señor obra de una manera sumamente integral, y hace todo lo que es necesario, de conformidad a Su palabra: “Y los salvará”.
Sí, si tememos a Dios, no debemos temer nada más; si clamamos al Señor, nuestra salvación es cierta.

El lector ha de poner este texto en su lengua, y ha de conservarlo en su boca todo el día, y será para él como “una hojuela con miel”.

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Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.” 2 Crónicas 15:7.

17 de Febrero
“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.” 2 Crónicas 15:7.

a1Dios había hecho grandes cosas para el rey Asa y para Judá, pero ellos permanecían siendo una nación débil. Sus pies eran muy vacilantes en los caminos del Señor, y sus corazones muy indecisos, de tal forma que necesitaban ser advertidos de que el Señor estaría con ellos mientras ellos estuvieran con Él, pero que si lo abandonaban, Él también los dejaría.También se les recordaba del reino hermano, y cuán mal le fue en su rebelión, y cómo el Señor había sido misericordioso con ese reino cuando mostró arrepentimiento. El designio del Señor era confirmarlos en su camino, y hacerlos fuertes en justicia. Lo mismo ha de ser con nosotros. Dios merece ser servido con toda la energía de que seamos capaces.

Si el servicio de Dios es digno de algo, entonces es digno de todo. Encontraremos nuestra mejor recompensa en la obra del Señor si la llevamos a cabo con resuelta diligencia. Nuestra labor no es en vano en el Señor, y lo sabemos. Una obra a medias no traerá recompensa; pero cuando entregamos nuestra alma entera a la causa, veremos la prosperidad. Este texto fue enviado al autor de estas notas en un día de una terrible tormenta, y le sugirió avanzar a todo vapor, con la certeza de llegar a puerto a salvo y con una carga gloriosa.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre” Oseas 11:9.

16 de Febrero
“No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre” Oseas 11:9.

a1El Señor da a conocer así Sus pacientes misericordias. Pudiera ser que el lector se encuentre en medio de una grave desgracia, y todo amenace su pronta condenación. Que permita entonces que el texto lo saque de la desesperación. El Señor te invita ahora a considerar tus caminos, y a confesar tus pecados. Si Él fuera un hombre, desde hace mucho tiempo te habría cortado. Si fuera a actuar ahora según la manera de los hombres, sería una palabra y un golpe, y luego llegarías a tu fin: pero no es así, pues “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos.”

Juzgas correctamente que Él está enojado, pero Él no guarda Su ira para siempre: si te apartas del pecado y vienes a Jesús, Dios se apartará de su ira. Porque Dios es Dios, y no hombre, hay perdón todavía para ti, aunque estuvieras hundido hasta tu garganta en la iniquidad. Tienes a un Dios que tratar, y no a un hombre duro, y ni siquiera simplemente a un hombre justo. Ningún ser humano podría tener paciencia contigo: habrías cansado a un ángel, como has cansado a un padre afligido; pero Dios es paciente. Ven y pruébalo de inmediato. Confiesa, cree, y regresa de tu mal camino, y serás salvo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

15 de Febrero
“El Señor se acordó de nosotros; nos bendecirá.” Salmo 115:12.

a1Yo puedo poner mi sello en la primera frase. ¿No puedes hacerlo tú? Sí, Jehová se ha acordado de nosotros, nos ha provisto, nos ha consolado, nos ha liberado y nos ha guiado. En todos los movimientos de Su providencia se ha acordado de nosotros, sin pasar nunca por alto nuestros nimios asuntos. Su mente ha estado llena de nosotros: esa es otra forma de decir que “se acordó”. Este ha sido el caso todo el tiempo, sin ninguna interrupción. Sin embargo, en momentos especiales, hemos visto más claramente Su interés, y queremos recordar esos momentos con desbordante gratitud. Sí, sí, “el Señor se acordó de nosotros.”

La siguiente frase es una inferencia lógica de la anterior. Como Dios es inmutable, Él continuará acordándose de nosotros en el futuro, tal como lo ha hecho en el pasado; y que nos recuerde es equivalente a que nos bendiga. Pero tenemos aquí no sólo una conclusión de la razón sino una declaración de la inspiración: recibimos esto sobre la base de la autoridad del Espíritu Santo: “NOS BENDECIRÁ”. Esto quiere decir cosas grandes e inescrutables. La propia amplitud de la promesa indica su infinito alcance. Él nos bendecirá de conformidad a Su propia divina manera, y lo hará por siempre y para siempre. Por tanto, cada uno de nosotros ha de decir: “¡Bendice, alma mía, a Jehová!”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

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