Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida

CONSULTORIO BÍBLICO

Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida

DAVID LOGACHO

 

Es un gozo saludarle mi amiga, mi amigo. Bienvenida o bienvenido a nuestro Consultorio Bíblico. Damos gracias a Dios por la oportunidad de estar juntos a través de las ondas radiales de esta emisora amiga. Gracias sinceras a todos los amigos oyentes que nos apoyan de diversas maneras. Apreciamos mucho sus oraciones por nosotros. Sus ofrendas nos han sido de mucha bendición y ¿qué decir de aquellos que nos han hecho llegar sus consultas para este programa? Solo podemos decir: Gracias amigos oyentes. En instantes más estará David Logacho respondiendo las consultas de hoy. Y no olvide que está abierta la posibilidad para que Usted reciba gratuitamente una copia del librito que lleva por título: ¿Qué habría ocurrido si Cristo no hubiera nacido? Escrito por Ord. L. Morrow. Este librito es ideal para la época navideña. Usted se beneficiará de este librito al meditar en lo grandioso que es el hecho que el Hijo de Dios se hizo carne. Y si Usted tiene algún conocido que necesita saber lo que Dios ha hecho por él, este librito le hará mucho bien. Obséquielo por Navidad. Se lo agradecerá. Para pedidos por correo escriba una carta con su nombre completo, su dirección postal y el nombre de la emisora por la cual escucha este programa y envíela a la siguiente dirección postal: La Biblia Dice… casilla 1701-3715 Quito, Ecuador. Para pedidos por fax o por teléfono, marque cualquiera de estos números: 475563, o 475564 o 472292, todos en Quito, Ecuador. Si desea hacer su pedido por Internet, venga a nuestro web site en la siguiente dirección: HYPERLINK «http://www.labibliadice.org» http://www.labibliadice.org

Abrimos el Consultorio para dar respuesta a preguntas de un amigo oyente quien se ha comunicado con nosotros por Internet. La primera dice así: Mateo 7:14 dice que estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan, pero Lucas 3:6 dice que toda carne verá la salvación de Dios. También en Juan 12:32 Jesús dice que atraerá a todos a él. Parece que hubiera algún tipo de contradicción porque por un lado Jesús dice que son pocos los que se salvan, pero por otro lado la Biblia dice que todos verán la salvación o que todos serán atraídos por Jesús. Deme su opinión.

Con mucho gusto amigo oyente. Demos lectura al texto que se encuentra en Mateo 7:13-14 para incluir el contexto. Dice así: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” La enseñanza presentada por el Señor Jesucristo es muy sencilla y a la vez, en extremo profunda. Jesús habló de dos destinos. El uno es perdición. O lo que llamaríamos el infierno o la condenación eterna. El otro es la vida. O lo que llamaríamos el cielo o la vida eterna. Jesús habló también de dos caminos. El que conduce a la perdición es espacioso. No tiene restricciones. El que conduce a la vida es angosto. Tiene sus limitaciones. Jesús habló además de dos puertas. La puerta que lleva a la perdición por el camino espacioso es ancha. Mientras que la puerta que lleva a la vida por el camino angosto es estrecha. También existen dos grupos de personas. Los que entran por la puerta ancha y transitan por el camino espacioso que lleva a la perdición son muchos. Los que entran por la puerta estrecha y transitan por el camino angosto que lleva a la vida son pocos. De esta manera el Señor Jesucristo mostró con claridad que mientras que son muchos los que atraviesan por la puerta ancha y el camino espacioso pero que conduce a la condenación eterna, son pocos los que atraviesan por la puerta estrecha y el camino angosto que conduce a la vida eterna. La puerta ancha y el camino espacioso son una manera figurada de hablar del intento del hombre por entrar al cielo sobre la base de sus propias obras y sobre la base de la religión cualquiera que sea. La mayoría de la gente atraviesa por esta puerta y transita por este camino, sin saber que conduce a la condenación eterna. En contraste, la puerta estrecha y el camino angosto son una manera figurada de hablar de la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. Es un camino que conduce a la vida eterna y son pocos los que transitan por él. Pero ahora consideremos los textos que Usted piensa que afirman que todos son salvos. El primero, se encuentra en Lucas 3:6. Vamos a leer desde el versículo 4 para no dejar de lado el contexto. Dice así: “como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados; y verá toda carne la salvación de Dios.” Este pasaje bíblico es citado por Lucas, el autor del evangelio que lleva su nombre, para poner en la perspectiva correcta la obra de Juan el bautista, el ilustre precursor de Jesús, el Cristo. Lucas cita textualmente la profecía de Isaías 40:3-5. Cuando el profeta dijo que toda carne verá la salvación de Dios, no está dando a entender que todo ser humano llegará a ser salvo por el solo hecho de que el Hijo de Dios estaba en forma humana en el mundo. Lo que está diciendo Isaías es que todo el mundo, tanto judíos como gentiles, verán con sus propios ojos a Jesús, por medio de quien Dios está en capacidad de salvar al mundo. Pero obviamente, para apropiarse de esa salvación es necesario primeramente creer en Jesucristo como Salvador. Juan 3:36 dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” Ahora veamos el otro texto que Usted mencionó. Se encuentra en Juan 12:32 donde dice: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Unos griegos habían manifestado gran deseo de ver a Jesús. Jesús dijo por tanto que había llegado su hora. En clara alusión a su muerte en sacrificio por el pecado del mundo. Cuando Jesús dice que va a ser levantado de la tierra está refiriéndose a su muerte por crucifixión. Cuando eso pase, Jesús será el único medio para que tanto judíos como gentiles puedan llegar a ser salvos. Es a esto a lo que se refieren esas palabras: A todos atraeré a mí mismo. Igualmente aquí, si bien es cierto que la muerte de Cristo es suficiente para salvar a todo el mundo, sin embargo no todo el mundo es automáticamente salvo, porque como señalamos antes, para ser salvo es necesario primeramente poner la confianza en Cristo como Salvador o creen en Jesucristo.

La segunda consulta del amigo oyente que hizo la consulta anterior dice así: En Mateo 7:21 dice que no todo el que dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, mientras que en Hechos 2:21 y Romanos 10:13 dice que el que invocare el nombre del Señor será salvo. ¿Cómo es esto?

Vamos a leer Mateo 7:21-23. Dice así: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Impresionante amigo oyente. Estas personas, incrédulas todas, se llenaban la boca diciendo que son del Señor. Inclusive, profetizaron en el nombre del Señor, echaron fuera demonios en el nombre del Señor e hicieron muchos milagros en el nombre del Señor, pero tristemente no conocían al Señor. Eran falsos creyentes. Jesús los llamó falsos profetas, lobos rapaces vestidos de ovejas. Jamás había hecho la voluntad del Padre, lo cual es recibir por la fe a Jesucristo como Salvador. Por este motivo es que no pudieron entrar al reino de los cielos. Pero ahora consideremos Hechos 2:21 donde dice: “ Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Exactamente lo mismo leemos en Romanos 10:13. Ambas citas han sido tomadas del Antiguo Testamento, en el libro de Joel capítulo 2 versículo 32 donde dice: “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo” Cuando en estos textos se habla de invocar al Señor o a Jehová, no se está dando a entender una mera articulación de la palabra. No está hablando solo de pronunciar la palabra como lo hicieron los falsos creyentes de quienes habló Jesús. Está hablando de abandonar cualquier esperanza que uno haya tenido para ser salvo y abrazar con todas las fuerzas la única esperanza válida para ser salvo, la fe en Cristo como Salvador. Solo este tipo de personas son genuinamente salvas. El resto, aunque se maten pronunciando la palabra Señor, no serán salvos jamás.

 

PRESENTADO POR

Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice… durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
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¿Qué significa SOLA SCRIPTURA?

Teología Express

¿Qué significa SOLA SCRIPTURA?

Javier Pérez

Javier Pérez es pastor en la Iglesia Bíblica Evangélica de Sabadell, cerca de Barcelona. Para más información pueden consultar nuestra web:
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Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

Juan 3:16 y la capacidad del hombre para elegir a Dios

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Juan 3:16 y la capacidad del hombre para elegir a Dios

 R.C. Sproul

Es irónico que en el mismo capitulo en el cual nuestro Señor enseña la necesidad absoluta del nuevo nacimiento para ver el Reino, o siquiera poder escogerlo, aquellos que no son reformados encuentran uno de los textos principales que “apoyan” que el hombre caído retiene una pequeña capacidad de escoger a Cristo. Me refiero al versículo de Juan 3:16 que dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

¿Qué enseña este famoso versículo de la capacidad que tiene el hombre caído para elegir a Cristo? La repuesta sencilla es que no enseña nada. El argumento usado es que el texto enseña que todas las personas en el mundo tienen el poder para aceptar o rechazar a Cristo. Pero una vista cuidadosa del texto revela que no enseña nada de eso. Lo que el texto enseña es que todos los que creen en Cristo serán salvos. Quienquiera que haga lo primero (creer) recibirá lo segundo (la vida eterna). El texto no dice nada, absolutamente nada, de quiénes creerán. No dice nada de la capacidad moral natural del hombre caído. Tanto la gente reformada como la gente no-reformada están de acuerdo que todos los que creen serán salvos; donde no están de acuerdo es sobre quién tiene la capacidad de creer.

El hombre caído está en la carne; en ese estado él no puede hacer nada para complacer a Dios.

Algunos pueden decir “Está bien. El texto no enseña explícitamente que el hombre caído tiene la capacidad de elegir a Cristo sin primero haber nacido de nuevo, pero eso es lo que insinúa”. No estoy diciendo explícitamente que el texto insinúa algo así. Sin embargo, aun si lo hiciera no marcaría una diferencia en el debate. ¿Por qué no? Nuestra regla de interpretar las Escrituras es que las implicaciones que vienen de las Escrituras siempre necesitan ser subordinadas a la enseñanza explicita de las Escrituras. Nunca, nunca, nunca tenemos que revertir este orden para subordinar la enseñanza explicita de las Escrituras a las implicaciones posibles que vienen de las Escrituras.

Si el versículo de Juan 3:16 mostrara una capacidad humana natural y universal del hombre caído de elegir a Cristo, esta implicación sería arrasada por la enseñanza explicita de Jesús en sentido contrario. Jesús enseñó explícitamente y sin ambigüedad que el hombre no tiene la capacidad de venir a Él excepto si Dios hace algo para darle esa capacidad, a menos que lo atraiga a Él.

El hombre caído está en la carne; en ese estado él no puede hacer nada para complacer a Dios. Pablo declara, “la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, y ni siquiera puede hacerlo. Y los que están en la carne no pueden agradar a Dios” (Romanos 8:7,8).

Preguntamos, entonces, “¿Quienes son los que están ‘en la carne’?” Pablo continúa declarando: “Sin embargo, ustedes no están en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en ustedes. Pero si alguien no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El” (Romanos 8:9). La palabra crucial aquí es “si”. Lo que distingue a los que están en la carne de los que no están es la presencia del Espíritu Santo. Nadie que no ha nacido de nuevo tiene la presencia del Espíritu Santo que mora en ellos. La gente que está en la carne no ha nacido de nuevo. A menos que primero hayan nacido de nuevo, nacido del Espíritu Santo, no pueden someterse a la ley de Dios. No pueden complacer a Dios.

Dios nos manda a creer en Cristo. Él se complace con los que eligen a Cristo. Si la gente no regenerada pudiera elegir a Cristo, pudiera someterse por lo menos a uno de los mandamientos de Dios y por lo menos pudieran hacer algo agradable a Dios. Si esto es verdad, el apóstol ha errado aquí cuando insiste que los que están en la carne no pueden someterse a Dios ni complacerle.

Llegamos a la conclusión de que el hombre caído todavía está libre para escoger lo que desea, pero ya que sus deseos son absolutamente malvados, le falta la capacidad moral para venir a Cristo. En tanto que permanece en la carne, el no regenerado nunca elegirá a Cristo. No puede elegir a Cristo precisamente porque no puede actuar en contra de su propia voluntad. No tiene ningún deseo para Cristo. No puede elegir a lo que no desea. Su caída es grande. Es tan grande que solo la gracia eficaz de Dios, obrando en su corazón, puede traerlo a la fe.

Publicado originalmente en Ligonier. Traducido por la Coalición por el Evangelio.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

2/18 – Casada con un alcohólico

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

2/18 – Casada con un alcohólico

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/casada-con-un-alcoholico/

Carmen Espaillat: A Ester le estuvo sucediendo una cosa tras otra, pero Dios estuvo con ella…

Nancy Leigh DeMoss: En Su providencia, Dios tomó el control de una situación trágica, por el bien de Su pueblo y para cumplir el propósito de Su plan redentor. Dios se especializa precisamente en esto.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si alguna vez te ves tentada a enfocarte en los errores de tu esposo, imagínate si te hubieras casado con un dictador borrachín con varias esposas. Esta es la historia sobre la que Nancy ha venido hablando. Es una historia que nos va a permitir poner nuestra esperanza en Dios sin importar con quien estemos casadas, o como se vea nuestro futuro, o a qué tipo de oposición estemos enfrentando.

Con ustedes Nancy en la Serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy: Bien, aún estamos en el primer párrafo del libro de Ester, y estamos leyendo el primer capítulo, el cual nos presenta el escenario en donde ella llega a convertirse en una reina.

Hasta ahora hemos estamos viendo que el personaje central es el rey Asuero, o Jerjes;

En este primer capítulo estaremos viendo palabras como mandato, orden, decretos; reyes, reinando sobre, gobernante, grandeza, palacio— y todas esas palabras que implican poder. Este es un hombre que piensa que el es un hombre verdaderamente grande.

Pero es interesantemente, que se nos recuerda que Dios no está en nada de esto. Dios no está en medio de todo ese esfuerzo, de toda esa maquinación; en toda esa intriga.

Ya te puedes imaginar todas estas personalidades tratando de llegar a la mesa del rey, tratando de ser vistos, tratando de ser reconocidos, dándose codazos unos a otros, tratando de llegar a ser alguien en esa tierra. Dios no está en nada de eso; ni en aquel entonces, ni ahora.

Dios habita en las pequeñas cosas, en lo humilde, en los lugares despreciados —en el pesebre donde nació el Hijo de Dios. Es en medio de las pequeñas cosas, en medio de las personas insignificantes y con los humildes de corazón, donde Dios está presente.

El rey Asuero por su lado no tiene conciencia de Dios, ni conocimiento de Dios. Él es el centro de su propio universo, y piensa que él es el centro del universo.

Nosotras hemos visto su autoridad, su arrogancia, sus riquezas, y hoy veremos su uso del alcohol y su ira —que son dos cosas que sobresalen en este capítulo.

Y comencemos leyendo el versículo 7, y aquí nos encontramos en medio de la fiesta más grande en la ciudad capital. Dicen los versículos 7 y 8:

« Las bebidas se servían en vasijas de oro de diferentes formas, y el vino real abundaba conforme a la liberalidad del rey. Y se bebía conforme a la ley, no había obligación, porque el rey así había dado órdenes a todos los oficiales de su casa para que hicieran conforme a los deseos de cada persona».

La razón por lo que esta orden era importante durante esta fiesta de seis meses (más una semana) era que había una ley persa que disponía que cada vez que el rey tomaba una copa, las demás personas tenían que tomar una copa también. Este rey era dado a la bebida, así que él no quería que la gente sintiera que tenía que beber cada vez que él bebía, por lo que esta ley no aplicó específicamente en esta fiesta.

La palabra fiesta, como aparece en este capítulo—la palabra banquete, en algunas traducciones quizás está relacionada a la palabra hebrea que se usa para «bebida». Las dos palabras van juntas.

En el libro de Ester hay ocho referencias a la bebida, y vamos a ver el impacto significativo que el alcohol tenía en la conducta de las personas —produjo un impacto entonces, y aún lo produce ahora. Aun hoy no trae ningún resultado positivo.

Ahora, al llegar al versículo 9, se nos introduce a un segundo personaje a este elenco, y es la reina Vasti. Su nombre significa «una que es deseada» o «amada» Eso es un poco irónico, ¿verdad? Especialmente al ver que la que era deseada se convirtió en una no deseada. Pero ¿Cómo sucedió esto?

Bien, en el versículo 9, «La reina Vasti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio que pertenecía al rey Asuero». Ahora, en las fiestas y los banquetes de aquellos días había segregación; es decir los hombres estaban en un lado y las mujeres en otro. En aquellos días las mujeres no entraban a los lugares donde los hombres tenían sus fiestas—eso era contrario a la etiqueta y el protocolo.

Así que la reina Vasti, siendo la reina, está asumiendo y cumpliendo con su rol de reina. Ella está entreteniendo a las mujeres mientras el rey está entreteniendo a los hombres.

Ahora vemos en los versículos 10 y 11 que:

«Al séptimo día, cuando el corazón del rey estaba alegre por el vino, él ordenó a Mehumán, a Bizta, a Harbona, a Bigta, a Abagta, a Zetar y a Carcas, los siete eunucos que servían en la presencia del rey Asuero, que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real…»

Estos eunucos eran oficiales en las tareas de la casa del rey, estaban asignados a guardar y a manejar el harem de las mujeres. A menudo eran castrados. No siempre, pero usualmente estos eunucos lo eran. Él envió estos siete eunucos, que estaban a cargo del harem del rey para…

«que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real, para mostrar al pueblo y a los príncipes su belleza, porque era muy hermosa. Pero la reina Vasti rehusó venir al mandato del rey transmitido por los eunucos. Entonces el rey se enojó mucho y se encendió su furor en él.»

Así que ya hemos visto la arrogancia de Asuero; y desde la perspectiva humana, creo que toda esta serie de eventos fueron provocados precisamente por su orgullo —el deseo de Asuero en parte era mostrar todas sus riquezas, y por otra parte mostrar todos sus logros.

Recordemos, que leímos en el versículo 4 que por 180 días él estuvo exhibiendo la inmensa riqueza de su reino y el esplendor y la gloria de su majestad. ¿No te suena como un hombre arrogante?

Él está exhibiendo sus juguetes, exhibiendo sus posesiones, exhibiendo sus cosas; y el pecado del orgullo siempre, siempre, siempre lleva a otro pecado. Siempre viene antes de la caída (ver Prov. 16:18).

Por lo tanto, aquí vemos un rey que es inseguro. Tú puede ver esto en la medida en que meditamos en este pasaje. Él tiene un increíble deseo de impresionar a los demás con su poder, su riqueza y su poder, y esto lo lleva a buscar la aprobación de los demás.

Como resultado podemos ver que él es impetuoso. Se deja influenciar fácilmente por las ideas y por las opiniones de los demás. Así, después de seis meses de actividades y todo este despliegue de arrogancia, él decide mostrar lo único que no ha tenido todavía la oportunidad de mostrar —a su reina, a Vasti.

Observen que él está bajo la influencia de alcohol en ese momento, que tiene una influencia negativa en su vida, como ocurre con muchos.

Hay diferencias de opinión sobre lo que el rey estaba demandando exactamente, o de por qué Vasti respondió de la forma que lo hizo. Es seguro asumir —siendo esta una fiesta de hombres; hombres que habían estado bebiendo libremente, donde el alcohol había sido provisto en abundancia por semanas y meses— es seguro asumir que seguramente los hombres estaban en un estado de lujuria y ebrios.

Lo que sí sabemos es que el rey demandaba que Vasti saliera para ser exhibida delante de todos sus oficiales. Sabemos, que en el mejor de los casos, se habría violado la costumbre de mantener a los hombres ya las mujeres separados.

Por alguna razón, Vasti se niega, y observa cómo responde el rey. Él se enfurece. Está furioso.

Es importante destacar, que los reyes persas eran considerados como una deidad. El rey es dios. De manera que Asuero está a cargo de todo —por lo menos así lo cree él. Todo el mundo está asombrado ante él.

Durante seis meses todas las personalidades del mundo le han estado rindiendo pleitesía; se han rebajado ante él; han doblado sus rodillas delante de él: «Sí, señor», rendidos, reverentes. «Sí, su majestad» …Y ahora de repente su esposa dice: «No, su majestad.»

Aquí vemos a un hombre acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, el hombre que habla y todo el mundo salta, el hombre más poderoso del planeta, y ahora no puede salirse con la suya. De hecho, ha sido avergonzado delante de la misma gente a quien él ha estado tratando de impresionar durante 6 meses. Él ha sido humillado.

Así que, ¿qué es lo que él hace? Él explota. Su rabia explota. En los versículos 13-14 dice:

« Y el rey dijo a los sabios que conocían los tiempos (pues era costumbre del rey consultar así a todos los que conocían la ley y el derecho, y estaban junto a él Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, los siete príncipes de Persia y Media que tenían entrada a la presencia del rey y que ocupaban los primeros puestos en el reino)»…

Yo no mencioné todos los nombres que aparecen allí, pero había siete nombres de hombres sabios que fueron consultados por el rey también. Ellos eran sus asesores, y consejeros.

Probablemente eran astrólogos. Y aquí dice que eran conocedores de los tiempos. En ese reino. En esa era probablemente consultaban las estrellas y usaban otras formas de adivinación para ofrecer dirección al rey.

Así que el rey les dice a ellos en el versículos15 y 16:

«Conforme a la ley, ¿qué se debe hacer con la reina Vasti, por no haber obedecido el mandato del rey Asuero transmitido por los eunucos? Y en la presencia del rey y de los príncipes, Memucán dijo: La reina Vasti no sólo ha ofendido al rey sino también a todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.»

Nota la palabra todos en este párrafo. «Ella ha hecho un daño no solo a ti, oh rey», pero ella ha hecho mal a «todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.» Eso era cerca de 100 millones de personas. Ella ha perjudicado a todas estas personas al negarse a asistir a su banquete.

«Porque la conducta de la reina llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos, y digan: «El rey Asuero ordenó que la reina Vasti fuera llevada a su presencia, pero ella no fue.»Y desde hoy las señoras de Persia y Media que han oído de la conducta de la reina hablarán de la misma manera a todos los príncipes del rey, y habrá mucho desdén y enojo.» (V. 17-18)

Ahora, yo diría que la conclusión a la que ellos llegaron aquí puede ser un poco exagerada. Mientras leo esto pienso que estos funcionarios no son hombres de integridad. Ellos solo quieren decir lo que ellos piensan que el rey quiere escuchar.

Él está furioso. Ellos están respondiendo a su ira. Así que dicen en el versículo 19,

«Si le place al rey, proclame él un decreto real y que se escriba en las leyes de Persia y Media para que no sea revocado, que Vasti no entre más a la presencia del rey Asuero…»

Sal de ella, divórciate, elimínala…

«…Y que el rey dé su título de reina a otra que sea más digna que ella. Y cuando el decreto que haga el rey sea oído por todo su reino, inmenso que es, entonces todas las mujeres darán honra a sus maridos, a mayores y a menores.» (v. 20)

Quisiera hacer algunas observaciones en este respecto. Primero en el versículo 19, en cuanto a la ley de los medas y los persas—esta era una ley que no podía ser revocada. No podía ser revocada ni derogada, ni siquiera por el mismo rey.

Verás, en aquellos días los reyes podían hacer leyes precipitadas. Si ellos lo determinaban.. ¡Wao! ¡Así se hacía! Pero ellos no podían echar estas leyes para atrás; no podían cambiarlas. Aparentemente el pueblo sentía que era mejor que estuvieran gobernados por reyes que hacían leyes precipitadas, pero que por lo menos estas no se pudieran estar cambiando a cada rato.

Así que este hecho viene a ser bastante significativo más tarde en la historia. Ellos están diciendo: «Emite un decreto, una ley de medos y persas que no pueda ser revocada».

De hecho, cuando el rey sale de su estupor y de su borrachera llega a extrañar a la reina, y dice, «¿Dónde está ella?» Y ellos le contestan, «Oh, rey, no puedes traerla de vuelta. Usted firmó una ley, usted firmó un decreto, ella se ha ido». No podría traerla de vuelta después de haber sido emitida esa ley…

Ahora, al ver los consejos que le dan estos hombres sabios al rey, se ve que están animando a los hombres a gobernar en sus hogares como autócratas, como dictadores. Ese es el concepto pagano del matrimonio, el concepto pagano de la autoridad. Estos hombres gobernaban sobre sus esposas como reyes, como autoridades, como autócratas.

¡Qué diferente es esta imagen, esta descripción, del tipo de amor y respeto que debe existir entre un esposo y una esposa, tal y como se enseña en el Nuevo Testamento! A lo largo de este libro de Ester, podemos ver la perspectiva tan diferente que el mundo tiene de los hombres y las mujeres dentro del matrimonio, en cuanto a sus roles. Es tan diferente a lo que enseña el Nuevo Testamento, y todas las Escrituras..

«Esta palabra pareció bien al rey y a los príncipes, y el rey hizo conforme a lo dicho por Memucán. Y envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia conforme a su escritura y a cada pueblo conforme a su lengua, para que todo hombre fuera señor en su casa y que en ella se hablara la lengua de su pueblo.» (V. 21-22)

Así que estos asesores le dijeron al rey lo que él quería oír. Lo motivaron a actuar precipitadamente. Reforzaron o apoyaron su ego y su comportamiento irracional en lugar de decir lo que el rey necesitaba escuchar en ese momento de estupor.

Él necesitaba una voz que le hablara razonablemente, pero, ¿no es difícil a veces ser honestos con personas como el rey Jerjes, con personas que son autocráticas? Estas personas están en control; son crueles, estas personas están gobernando; tienen el poder. Era difícil ser honesto.

Al pensar en este rey Asuero y lo difícil que fue para las personas el hablarle con honestidad, puedo ver el contraste con el texto de Santiago capítulo 3, que nos habla de la sabiduría que proviene de lo alto, de la sabiduría de Dios. Estos hombres solo le ofrecieron consejo humano.

Pero la sabiduría de Dios, dice, es condescendiente. Está llena de misericordia. Está llena de mansedumbre [véase Santiago 3:17]. Ese es el tipo de sabiduría que viene de lo alto, de Dios, y no la clase de sabiduría que estos hombres le dieron a su rey.

Así que Asuero toma una decisión muy tonta en relación a su reina, y creo que él lo hace bajo la influencia combinada de su arrogancia, el alcohol, y la ira. Cuando ponemos estas tres cosas juntas, tomaremos algunas decisiones realmente estúpidas. Y eso fue exactamente lo que él hizo.

Ahora, esta decisión de desterrar a Vasti, para divorciarse de ella, plantea dos preguntas. En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto al desafiar la orden de su marido? En segundo lugar ¿es siempre adecuado para una mujer a desobedecer a su marido? No se puede estudiar el libro de Ester sin abordar estas dos preguntas.

En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto? Bueno, yo solo diré esto: Si estudiamos todos los comentarios (y te voy a ahorrar un poco de tiempo aquí), algunos dicen que sí, y algunos dicen que no. Algunos grandes comentaristas, que van desde Matthew Henry, Charles Spurgeon hasta Warren Wiersbe, y otros —algunos dicen que sí, y algunos dicen «no».

El hecho es que no sabemos por qué se negó a ir, y no sabemos de qué forma se negó. No sabemos acerca de su verdadero carácter. No sabemos acerca de su corazón. No sabemos acerca de sus motivaciones. No sabemos cómo se manejó la situación. Las Escrituras no nos dicen lo suficiente para poder saber.

Creo que es importante recordar que ella era una reina pagana. Ella estaba viviendo sin el conocimiento bíblico que tenemos hoy.

Lo que ella hizo en esta situación es solo una muestra de los varios comportamientos y elecciones controversiales que encontramos en el libro de Ester. No solo esta desobediencia de Vasti, sino también el que Ester fuera al harem de Jerjes.

Hay otras cosas a lo largo de este libro que no pueden justificarse o explicarse sin saber más antecedentes que los que ofrecen las Escrituras. Las Escrituras no nos ofrecen suficiente luz sobre algunos de estos asuntos, por lo que pudiéramos debatir entre lo correcto y lo incorrecto de cada una de ellas. Pero es mejor no sacar conclusiones en asuntos donde realmente Dios no nos muestra todos los hechos.

Lo que sí sabemos es que Dios usó la situación de Vasti para posicionar a Ester en el palacio «para un tiempo como este,» y sabemos que en la providencia de Dios, Él invalidó lo que pudo ser una situación trágica por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan de redención.

Eso es lo que Dios se especializa en hacer —en tus circunstancias, en tu situación. En Su providencia, Dios es capaz de invalidar incluso la peor de las situaciones. No importa lo equivocado que esté el rey, no importa lo equivocada que esté la reina, Dios es capaz de ir por encima de todo esto por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan.

Entonces surge la pregunta, ¿es correcto para una mujer que en algún momento desobedezca una orden de su marido? Permíteme decirte algo, si estás buscando una razón para no ser sumisa a tu esposo o a otra autoridad ordenada por Dios, no encontrarás esa respuesta en este pasaje. Querrás hacer un razonamiento, pero no vas a poder encontrar las respuestas aquí.

Mientras la historia se va desarrollando podremos ver en la Reina Esther algunas buenas ilustraciones sobre cómo apelar a una autoridad que ha hecho una mala decisión o algunas elecciones impías, pero no podremos sacar conclusiones sobre el matrimonio y la sumisión basándonos en este pasaje del Antiguo Testamento. Hay otros textos, especialmente en el Nuevo Testamento, que claramente abordan estos temas, y ahí es donde tenemos que ir a buscar esas respuestas.

Por el Nuevo Testamento sabemos que existe un equilibrio entre la autoridad bíblica amorosa y la sumisión respetuosa. También sabemos que hay extremos que deben evitarse; como la agresividad en un extremo y la pasividad en el otro; extremos donde la mujer se convierte en un limpiapiés o el marido se convierte en un dictador abusivo y se enseñorea sobre su esposa .

Sabemos que estos no son los patrones bíblicos que Dios ideó. Debe haber autoridad amorosa y debe haber sumisión respetuosa a la autoridad.

Por lo tanto, si te vas a resistir a los deseos de tu marido, a las directrices de su autoridad, es mejor que estés segura de que no es en referencia a algún asunto de preferencia personal, sino que sea en relación a algo claramente contrario a las Escrituras . Esto es muy importante.

Algunas mujeres nos han llamado o nos han escrito, sobre las cosas que sus maridos quieren que ellas hagan, y dicen: «Eso no lo voy a hacer». Pero es porque no quieren hacerlo. No es porque sea claramente contrario a la Escritura, es solo que no quieren estar bajo la autoridad. O también dicen: «Es que mi esposo no es cristiano».

Realmente no importa. Dios puso a los maridos allí, y les dio un papel de autoridad, así que si vas a desobedecer a sus directrices, es mejor que estés segura que es en relación a algo que está claramente violando las Escrituras.

Y si vas a ir en contra de su dirección, aun en asuntos que sean claramente contrarios a lo señalado en las Escrituras, debes asegurarte de que lo haces con un espíritu correcto delante de Dios —con respeto, con mansedumbre, con un espíritu de humildad— no con un espíritu rebelde, terco, resentido o resistente.

Este pasaje no autoriza a las mujeres a desobedecer a sus maridos. Lo que sabemos es que el Nuevo Testamento enseña que Dios ha ordenado una autoridad y que debemos obedecer y someternos a ella a menos que claramente esta vaya en contra de la Palabra de Dios. Entonces, cuando decimos «no», esto debe ser comunicado con un espíritu manso con un espíritu humilde, no con un espíritu rebelde.

Ahora, déjame regresar aquí por un momento al versículo 16 y los siguientes, donde los hombres sabios del rey hicieron esta gran exageración al dirigirse al rey, ellos dijeron:

“Si permites que Vasti se conduzca de esa forma esto «llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos…”

Esto es una exageración obvia, pero el hecho es que otras personas van a ser influenciadas por la forma en cómo nosotras respondamos a la autoridad. Así como me ven responder a mí, así como te ven responder a ti, —ya sea ante una autoridad humana o ante la autoridad del mismo Dios— las personas serán influenciadas.

Yo quiero que mi vida sea una vida de sumisión, una vida que influencie a otras mujeres que me vean y puedan decir: «quiero estar bajo la autoridad de Dios. Quiero obedecer la autoridad».

El corazón del rey está en las manos del Señor. Puedes confiar en Dios aun cuando dicha autoridad tome una decisión que no parezca sabia o que no sea la mejor. Puedes confiar en que Dios está en control, su protección está sobre ti, Dios interviene en tu defensa desde el mismo instante en que te colocas bajo Su autoridad, y cuando demuestras esto colocándote debajo de las autoridades humanas que Él ha puesto en tu vida.

Señor, te ruego que nos des esa clase de sabiduría que es fácil de persuadir, que está llena de mansedumbre y de misericordia, de buenos frutos, y que nos des un corazón de sumisión, un corazón obediente, que nuestras vidas puedan influenciar a los demás a querer obedecer.

Señor, danos esa sabiduría que está llena de mansedumbre, misericordia y buenos frutos. Pon en nosotras un corazón de sumisión; un corazón de obediencia, que nuestras vidas puedan ser de influencia para que otros lleguen a obedecerte.

Danos ese equilibrio. Ayúdanos a saber cuándo hay que decir que sí y cuando que no, y siempre ayúdanos a ser mujeres que viven en obediencia a Tu autoridad máxima, suprema, sobre nuestras vidas. Pido todo esto en el nombre de Jesús, Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado ayudando a ver por qué el libro de Ester es tan relevante aun para nosotras hoy.

Una de nuestras oyentes respondió a nuestro programa anterior. El programa introducía el libro de Ester y tocaba algunos de los temas prácticos que este estudio abarca.

Esta oyente trabaja en una misión y comentó cómo disfrutaba de esta serie sobre Ester, debido a «los hombres y mujeres con los que tiene que relacionarse.» Ella trabaja con adictos, con asuntos emocionales y con personas sin hogar. Esta oyente se da cuenta cuán práctica y confiable puede ser la Palabra de Dios al tratar estos asuntos.

Ya sea que el problema que estés enfrentando sea alcoholismo, ira o temor, encontrarás este estudio de Ester enriquecedor y práctico.

Para ver más recursos como estos puedes visitar nuestra página: AvivaNuestrosCorazones.com.

Hasta ahora no hemos llegado a conocer a Ester, pero llegaremos a conocerla en nuestro próximo programa. En Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries…

Toda la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿La felicidad consiste en dar o en recibir?

Miércoles 27 Mayo
Dad, y se os dará… porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
¿La felicidad consiste en dar o en recibir?

A lo largo del siglo XX (20) los hombres imaginaron que la mejoría de las condiciones de vida haría que la gente fuese más feliz y fraternal. Hoy fácilmente constatamos que eso no basta.

La Biblia nos enseña que la felicidad no consiste en amontonar riquezas materiales, sino en tener una buena relación con Dios y, por lo tanto, con nuestros semejantes. Tales relaciones, basadas en la justicia y el amor, dan a la vida su verdadero sentido. No están marcadas por la posesión, sino por la acción de compartir y dar.

Para vivir relaciones así, Jesús nos dice que es necesario nacer de nuevo (Juan 3:3). Solo esta nueva vida nos permite entrar en el ámbito del amor divino. Dios nos concedió esta entrada mediante el don más extraordinario: su Hijo unigénito, y el Hijo dio su propia vida para expiar nuestros pecados.

Este regalo tiene algo especial: es universal, pero al mismo tiempo va dirigido a cada uno de nosotros personalmente. “Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). Entonces se crea una relación verdadera y feliz con Dios, conocido no como el que exige, sino como aquel que da y a quien nos entregamos.

Nuestras relaciones con nuestros semejantes se benefician de esta actitud dictada por el amor divino. Entonces tratamos de descubrir las necesidades materiales (y espirituales) de nuestro prójimo y procuramos ayudarle sin esperar nada a cambio.

9 – La circuncisión del corazón | Romanos 2:25-29

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

9 – La circuncisión del corazón | Romanos 2:25-29

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org/sobre-nosotros/

¿Quieres ser como Michael Jordan?

Coalición por el Evangelio

¿Quieres ser como Michael Jordan?

Cuando la grandeza encuentra un vacío: Michael Jordan cumple 50

MATT SMETHURST

Nota del editor:  El documental acerca de la vida de Michael Jordan, “The Last Dance”, recién terminó, rompiendo récords de audiencia. Vale la pena visitar esta reflexión sobre los 50 años de la estrella del baloncesto y el estado de su alma.

Si sintonizaste ESPN en algún momento de la semana pasada, sabes que Michael Jordan acaba de cumplir 50 años. Con 6 títulos de la NBA, 5 MVPs (jugador más valioso), 14 apariciones en los juegos de estrellas, y muchas otras hazañas inmortalizadas en los carteles de mi antigua habitación, el legado que ha dejado Jordan en la cancha de básquet es inigualable.

Pero su vida fuera de la cancha, especialmente después de su retiro final en el 2003, no ha sido tan prístina. Anticipando el cumpleaños número 50 de Jordan, el escritor senior de ESPN, Wright Thompson, pasó un buen tiempo con el Número 23. Lo que surgió de ese encuentro fue un artículo de Outside the Lines titulado “Michael Jordan no ha salido del edificio”, una fascinante vista detrás de cámaras a la mente del hombre que revolucionó el mundo de los deportes.

Un fuego insaciable
El artículo de Thompson nos hace sentir que Jordan no es feliz. “Yo daría todo por volver a jugar básquetbol”, confiesa el jugador. Cuando es cuestionado sobre cómo lo ha reemplazado, Jordan simplemente dice: “No lo haces. Uno aprende a vivir así”. Durante casi tres décadas en el escenario supremo del básquetbol, Jordan vivió en busca del próximo desafío, del próximo rival. Los detractores se convirtieron en amigos, puesto a que proveyeron el combustible que reavivó su empuje por el desempeño, por la conquista, por el poder vindicar su nombre. Ese empuje insaciable de probarse a sí mismo impulsó a Jordan al tope del mundo de los deportes… y lo mantuvo allí. Aun hoy, escribe Thompson, a Jordan le importa lo que digan sus críticos. “Él necesita saber, es como agua para el sediento”.

Jordan dejó el baloncesto, pero su furor sigue ahí. El fuego permanece, por eso busca alivio en el campo de golf o en la mesa de blackjack, por eso invierte tanto tiempo en los Bobcats de Charlotte, y por eso es que sueña con volver a jugar.

El hombre ha dejado la cancha, pero las adicciones no han dejado al hombre.

Hasta “Yahweh” envejece
El entorno de Jordan solo ha fortalecido significativamente la percepción de que él viene de otro mundo. Thompson explica:

Jordan está en el centro de varios universos solapados, en el tope de la billonaria marca Jordan en Nike, de los Bobcats, de su propia compañía con docenas de empleados y contratistas en nómina. En el extraño caso de que alguien de su círculo íntimo olvide quién está a cargo, solo tiene que recordar los sobrenombres que les han sido dados por el equipo de seguridad. Estee es Veneno. George es Mayordomo. Yvette es Armonía. Jordan es llamado Yahweh… la palabra hebrea para Dios.

Yahweh. Yo soy el que soy. Yo seré el que seré. Este no es un sobrenombre que incita a la humildad.

“Mi ego es tan grande que tengo ciertas expectativas”, admite Jordan. Pero, como observa Thompson, esta es la consecuencia natural de vivir la vida en la cima. “Jordan está acostumbrado a ser la persona más importante en todo lugar al que entre y, todavía más allá, en la vida de toda persona que conoce… Las personas atienden a cada uno de sus caprichos”. Imagina vivir de esa manera. Ponte en sus zapatos (Air Jordans, por supuesto). No poder recordar la última vez que no eras la persona más importante del lugar. No importa a dónde vayas, eres el rey. Así ha sido por más de 40 años. ¿Qué causaría tal fama en una persona? ¿Qué causaría en ti?

Un parpadeo que desvanece
Una existencia tan anormal trae consigo esperanzas, promesas, y expectativas anormales. Como escribe Thompson:

“La mayoría de las personas viven vidas anónimas, y cuando envejecen y mueren, todo registro de sus vidas desaparece. Son olvidados; algunos más lentamente que otros, pero eventualmente le pasa a prácticamente todo el mundo. Sin embargo, para los pocos de cada generación que alcanzan la cúspide de logros y famas, un espejismo destella: la inmortalidad. Ellos llegan a creerlo. Aun después de que Jordan se haya ido, él sabe que las personas le recordarán. Aquí yace el mejor basquetbolista de todos los tiempos. Ese es su epitafio.

Hay una fábula sobre los generales romanos que atravesaban las calles de la capital entre desfiles de victorias: un esclavo les seguía, suspirando a sus oídos “toda gloria es efímera”. Nadie juega ese papel para los atletas profesionales. No había forma de que Jordan supiera que lo más cerca que él estaría de la inmortalidad fue durante esa última salida de la cancha… todo lo que pase en los días y años venideros contribuirá a que ese lujoso monumento que construyó sea erosionado y desgastado. Su autoestima siempre ha estado, como él mismo dice, “atado directamente al juego”. Sin él, se siente a la deriva. ¿Quién soy? ¿Qué estoy haciendo? Por los últimos 10 años, luego de retirarse por tercera vez, Jordan ha estado corriendo, moviéndose tan rápido como le sea posible, creando distracciones y distancias”.

En su arrogante discurso para el Salón de la Fama del 2009, Jordan llamó al juego de baloncesto su “refugio”, el “lugar a donde he acudido cuando he necesitado consuelo y paz”. Tres años más tarde, la inquietud permanece. Sucede que ese impulso voraz que transformó a ese chico tímido de Carolina del Norte en un nombre familiar para todos vino con un precio. Y mientras desaparece el destello de la inmortalidad, Jordan se mira a sí mismo en el espejo, preguntándose a dónde acudir. “¿Cómo puedo disfrutar los próximos 20 años sin que esto me consuma?”, se pregunta. “¿Cómo puedo encontrar paz lejos del baloncesto?”.

De Chicago al Calvario
Como cristianos, es fácil leer el artículo escrito por Thompson y sentirnos desanimados y hasta asqueados por el egocentrismo de Jordan. Pero mientras los psicólogos procuran diagnosticar su condición, no sentimos sorpresa. Después de todo, la distancia entre él y nosotros no es muy ancha. Nosotros queremos ser la persona más importante en cada lugar; él lo es.

Como diría el apóstol, para estas cosas ¿quién está capacitado? En el mundo, el estatus está atado al desempeño. Lo mismo pasa en el evangelio. La diferencia, sin embargo, es que nuestro estatus como creyentes no está atado a nuestro desempeño, sino al de Cristo. Solo el evangelio nos puede ofrecer recursos para combatir nuestro orgullo, exponer nuestro vacío, e inundar nuestros corazones de paz.

“¿Cómo puedo encontrar paz alejado del juego del basquetbol?”, pregunta la envejeciente leyenda. Michael, tú nunca tuviste paz. Triunfo y fama sí, pero no paz. James Naismith inventó un juego que te dio un sentido de propósito, de valor, de calma. Pero era solo eso… un sentido, una imitación de lo real. Nunca encontrarás vida afuera del baloncesto por la misma razón que no la encontraste adentro. No está ahí. La paz que estás buscando no está disponible en una cancha de básquet, o en un campo de golf, sino que está en un pequeño monte a las afueras de Jerusalén. Allí, Yahweh encarnado se colgó en un madero en el lugar de los pecadores, los que suplantan a Yahweh, como tú y como yo. Has ganado el mundo entero y no te ha bastado, Mike. No pierdas tu alma.

¿Todavía quieres ser como Michael Jordan?

Publicado originalmente el 21 de Febrero 2013 en The Gospel Coalition.

Matt Smethurst sirve como editor asociado para The Gospel Coalition y es autor de 1–2 Thessalonians: A 12-Week Study (Crossway, 2017). Él y su esposa, Maghan, tienen tres hijos y viven en Louisville, Kentucky. Son miembros en Third Avenue Baptist Church, donde Matt sirve como anciano. Puedes seguirle en Twitter.

50 – «El Impacto de Cristo en la Humanidad » 1ra Parte

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

50 – «El Impacto de Cristo en la Humanidad » 1ra Parte

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

 https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

1/18 –Tres temas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, «Mujer de Dios en el tiempo de Dios»

1/18 –Tres temas

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/tres-temas/

Nancy Leigh DeMoss: Aun en este mundo desordenado y loco Dios está ahí, aunque no puedas verlo.

Carmen Espaillat: Esa es Nancy Leigh DeMoss explicando qué los teólogos quieren decir cuando hablan sobre la providencia de Dios.

Nancy Leigh DeMoss: Él siempre está vivo, siempre activo tras bastidores, muchas veces escondido, pero siempre, siempre, siempre, trabajando para el bien de Su pueblo y para Su gloria.

Carmen Espaillat: Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Ya estamos a un mes de la Conferencia Mujer Verdadera para América Latina. Ayúdanos a orar para que la presencia de Dios sea manifiesta en medio de esa reunión de mujeres que vienen desde diversos lugares del mundo.

Ustedes nos han escuchado hablar acerca de True Woman (o “Mujer Verdadera”) la conferencia nacional para mujeres que se llevó a cabo del 9 al 11 de Octubre del 2008 en Chicago. El versículo lema de esta conferencia fue «¿Quién sabe si has venido al reino para un tiempo como este?» eso esta es (Ester 4:14). También es el lema de nuestra próxima conferencia en Santo Domingo.

Ese verso viene de la interesante historia que estamos a punto de explorar. Hollywood no puede ofrecer algo mejor que Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy Leigh DeMoss: Estoy muy emocionada con el estudio del libro de Ester que he estado haciendo en los últimos años, y también durante estas últimas semanas mientras nos preparábamos para estas grabaciones.

Permítanme ofrecerles un poco de trasfondo. Yo creo que esta historia es muy familiar para la de la mayoría de nosotras. Pero recordarán que Ester era una joven judía que vivía en la capital del Imperio Persa, alrededor de 450 años antes de Cristo.

Aproximadamente 100 años antes, los judíos habían sido deportados de su tierra natal, de Jerusalén a Babilonia, como una disciplina de Dios por su pecado.

Ellos estuvieron cautivos en Babilonia durante 70 años. Luego, después de estos años, el imperio babilónico fue derrotado por los persas, y Dios levantó un rey, un rey pagano, el rey Ciro, quien le dio a los judíos la libertad de ir de vuelta a su tierra natal.

En ese momento 50,000 judíos retornaron a su tierra. Ahora, parecerían ser muchos, pero en realidad eran un pequeño porcentaje de todos los judíos que vivían en ese tiempo en el imperio persa.

El resto de los judíos se quedaron en Persia. Ellos habían vivido allí por generaciones. Habían asimilado la cultura. Y al leer el libro de Ester vemos que muchos comentaristas creen que aquellos que se quedaron en Persia estaban fuera de la voluntad de Dios, que se habían secularizado, y que no estaban buscando a Dios.

Yo creo que eso pudo haber sido cierto para muchos de ellos. Pero aun así Dios tenía un plan para Su pueblo, para la nación judía, y Dios quería traer al Mesías al mundo a través de ese pueblo.

Dios tiene un plan, pero Satanás siempre tiene un contra-ataque. Y en este caso, el plan de Dios fue atacado por un hombre llamado Amán. Amán era enemigo de los judíos. Aprenderemos por qué a medida que vayamos estudiando este libro. Y Amán llega a tomar la segunda posición en esa tierra, la posición de Primer Ministro; Primer Ministro de este imperio.

Y contando con el apoyo del rey, que en ese tiempo era el rey Asuero, Amán toma la determinación de exterminar a toda la raza judía, a toda la población judía.

Como podrás imaginarte, entre los judíos se desencadena una total confusión, «¿Qué hacemos? ¿Qué haremos?» La situación parecía no tener solución.

Pero justo en ese tiempo Dios trae a una joven, una joven, probablemente solo una adolescente, una joven sin un trasfondo que le permitiera llegar a hacer algo grande para Dios, una mujer que saldría de una serie de circunstancias extremadamente difíciles e increíbles. Dios levanta a esta mujer llamada Ester para que sea Su instrumento para salvar al pueblo judío.

Es una historia increíble. Es una historia de valor y coraje. Es una historia de fe. Es una historia de la providencia, del plan y del poder de Dios.

Mientras voy estudiando este libro, me asombra la cantidad de similitudes que hay entre la cultura del imperio persa de hace 2,500 años y la cultura de occidente del siglo XXI.

Estas dos culturas, la del imperio persa y nuestra cultura, están obsesionadas con la riqueza. Podemos observar:

● Alcoholismo

● Poder

● Diversión

● Inmoralidad sexual y promiscuidad

● Exaltación de la belleza física

● Religiones falsas

● Personas malvadas siendo promovidas a grandes posiciones de poder

● Muy poca conciencia de la existencia de Dios y muy pocas personas que realmente creen que hay un Dios que marca una diferencia.

Es un reto para nosotras, como también lo era en el tiempo de Ester, el vivir como una hija de Dios en un mundo que no reconoce a Dios. Y creo que este libro nos ayudará mientras tratamos de hacer eso precisamente.

Ahora, quiero motivarte a través de estas próximas semanas… Nos tomaremos nuestro tiempo con el libro de Ester. No vamos a apresurarnos a través del mismo. Son diez capítulos. Nos tomaremos varias semanas.

Pero quiero motivarte a leer el libro de Ester por tu cuenta. Léelo una y otra vez, como lo he hecho yo en estas pasadas semanas. Cuando lo hagas, quisiera motivarte a buscar tres cosas, tres temas o tres hilos conectores a través del libro de Ester.

Primero verás que se está desarrollando una batalla entre dos reinos. En primer lugar tenemos al reino del hombre, y luego tenemos el reino de Dios.

● El reino del hombre, que es natural.

● El reino de Dios, que es sobrenatural.

● El reino del hombre, que es visible. Corresponde a lo que se puede ver.

● El reino de Dios, que es invisible.

● El reino del hombre que es terrenal.

● El reino de Dios que es celestial.

● El reino del hombre es un reino de oscuridad.

● El reino de Dios es un reino de luz.

● El reino del hombre es temporal. Es vulnerable a ser derrocado.

● Pero el reino de Dios es eterno. Nunca será derrocado.

Como bien le dijera Daniel al rey Nabucodonosor décadas antes:

«El Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre.» (Daniel 2:44)

Así que mientras leemos este libro, quiero que estés alerta para ver la batalla entre estos dos reinos: el reino del hombre y el reino de Dios.

Número dos , busca contrastes entre dos tipos de personajes en el libro de Ester. Hay dos tipos de personajes y son tan diferentes como la noche y el día. Uno es el rey Jerjes, o como se le llama en algunas traducciones, el rey Asuero, es la misma persona. El rey Jerjes y Amán, quien era el segundo hombre en poder en la tierra.

El rey Asuero y Amán —ambos representan un tipo de persona y representan el reino del hombre, el reino de oscuridad. Ellos muestran las características de aquellos que pertenecen al reino de la oscuridad. Son hombres malvados.

Ahora, antes de que seamos muy críticas de Asuero y de Amán, tengo que confesar que a medida que he ido estudiando este libro, me he encontrado retratada, mi propio corazón, en Asuero y en Amán. Veo algunas de sus características merodeando allí en la profundidad de mi corazón.

Así que mientras vayas leyendo pídele al Señor que te muestre, «¿Tengo yo características de oscuridad? ¿Se habrán adentrado en mi corazón algunas de las características de estos dos hombres?» Dios expondrá nuestros corazones mientras estudiamos estos personajes.

Ahora, hay dos personajes más muy contrastantes en el libro, y estos son Mardoqueo y Ester. Mardoqueo y Ester —son los otros dos personajes claves. Ellos representan, en un sentido, el reino de Dios. Su historia representa una batalla entre los dos reinos; entre el bien y el mal, entre las fuerzas de Dios y las fuerzas de Satanás.

Ahora, seré franca y admitiré rápidamente que Mardoqueo y Ester tienen sus fallas. No son individuos perfectos y hay mucho debate entre los comentaristas de si ellos eran realmente personas temerosas de Dios. Algunos comentaristas han dicho que ellos estaban totalmente secularizados.

Yo creo que este libro contiene evidencias que nos llevan a pensar que sí, que en efecto se habían secularizado en cierta medida, pero también que ellos tenían un corazón para Dios. Ciertamente ellos no son como Asuero y Amán, y ellos demuestran muchas características piadosas.

De todas formas, la realidad es que los judíos en ese tiempo estaban viviendo en una condición apartada de Dios. Yo creo que eso es lo que hace que esta intervención de Dios, el rescate de Dios y la protección que les provee, sea aún más magnífica, además del hecho de que Dios usa instrumentos imperfectos para llevar a cabo Sus propósitos.

Eso me hace pensar que quizás Dios pudiera usarme a mí también. Él puede. Si creemos que para que Dios nos use tenemos que haber llegado completamente, que tenemos que haber alcanzado la totalidad de nuestra madurez espiritual antes de que Dios nos pueda usar, entonces quizás nunca seamos usadas. Pero Dios escoge, Él elije, Él usa instrumentos imperfectos para llevar a cabo Sus planes.

La realidad es que el hecho de que Mardoqueo, Ester y los judíos estuvieran o no donde se suponía que estuvieran —espiritualmente hablando— ellos eran el pueblo elegido por Dios así como nosotros somos el pueblo elegido por Dios como creyentes.

Y vemos que Dios todavía se preocupa por ellos; Él obra a favor de ellos para protegerlos y para librarlos de sus enemigos. Y Él los usa para mostrar Su poder y gloria a Sus enemigos.

Ten muy presente mientras estudias estos personajes, que Ester no es la heroína de esta historia, Dios es el héroe. Y esa es la tercera cosa que quiero que busques mientras lees el libro de Ester. Busca a Dios. Busquen a Dios en este libro.

Ahora, de manera interesante vemos que Ester es uno de solo dos libros en la Biblia en el que el nombre de Dios no aparece ni una sola vez. El otro libro es, por supuesto, el Cantar de los Cantares. Y algunas se preguntarán, «¿Dónde está Dios en esta historia?»

Pero quiero decirles mientras lo lees, mientras lo estudias, mientras meditas en él, que Dios está en todos lados en esta historia. Puedes ver sus huellas en cada capítulo. Búscalo y lo encontrarás.

Estas son algunas de las cosas que encontrarás mientras buscas a Dios. Encontrarás Su fidelidad —Su fidelidad a Su pacto y a Su pueblo aun cuando ellos eran infieles. Verás el control soberano de Dios sobre cada circunstancia, sobre cada situación y cada asunto del hombre.

Dios tiene el control sobre el rey Asuero y sobre el malvado Amán. Él es un Dios que tiene el corazón del rey en sus manos. Dios siempre tiene la última palabra. Eso es lo que verán en esta historia.

Verás la providencia de Dios. Un diccionario bíblico dice que, «La providencia de Dios es el cuidado continuo que Dios ejercita sobre el universo que ha creado». Esa es la providencia de Dios. Y verás la providencia de Dios en todos lados.

Verás que Dios tiene un plan y que nada puede cambiar el plan de Dios; que Dios librará a Su pueblo. Dios al final llevará a cabo Sus propósitos en este mundo.

Esta historia, al estudiarla, al meditarla, me ha ayudado a reconocer la invisible mano de Dios en mi vida, siempre presente, siempre trabajando.

Y solo quiero recordarte que aun cuando no puedas ver a Dios, cuando no puedas ver lo que Él está haciendo en tu matrimonio, o en tu clase, en tu trabajo, en tu iglesia, en este mundo loco y desordenado; aun cuando no puedas verlo, Dios está ahí. Él siempre está vivo, activo, tras bastidores sin poder ser visto, escondido muchas veces, pero siempre, siempre, siempre, trabajando para el bien de Su pueblo y para Su gloria.

Así que Dios nos dio esta historia increíble inspirada por Él para que nos maravillemos de Su providencia, para que nos maravillemos de la forma magistral en que Dios orquesta y teje cada detalle y las circunstancia de nuestras vidas y del universo entero.

Vamos a leer los versículos 1 y 2 de Ester, capítulo 1:

«Aconteció en los días de Asuero, el rey Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias, que en aquellos días, estando el rey Asuero sentado en su trono real, en la fortaleza de Susa…»

Detengámonos por un momento y observemos lo que estamos leyendo aquí. Este es el imperio persa. Era un imperio muy vasto que iba desde la India—hoy lo que es Pakistán, en el lado este—, hasta lo que llamamos Etiopía en el oeste. Esta sería la región norte del Nilo, área que incluye hoy día el sur de Egipto, todo Sudán, y el norte de Etiopía—un gran imperio. En ese tiempo había como 100 millones de personas. Este es un gran imperio.

Ahora bien, Susa era la residencia de invierno de los reyes persas. Algunas de sus traducciones dirán «Susán», pero es lo mismo. Susa es como le llama la versión de la Biblia de las Américas. Susa estaba básicamente en el centro del imperio. Hoy día esto es Irán. Allí era donde estaba Susa. Seguramente recordarás que años antes Daniel, y Nehemías algunos años después, sirvieron a reyes en Susa, probablemente en ese mismo palacio.

De pronto verás el nombre del rey que aparece tres veces en estos dos primeros versículos, Asuero, o como puede aparecer en otras traducciones, el rey Jerjes —es el mismo hombre. Asuero era su titulo persa, significa «Alto padre” o «Rey venerable». Era conocido como «Jerjes el Grande». Ese era su titulo griego.

Gobernó sobre el imperio persa desde 486 hasta 465 A.C. Él era el gobernador soberano sobre la mayor parte del mundo conocido de ese tiempo. Sin duda el hombre más poderoso en la faz de la tierra en ese tiempo. Él era orgulloso, era rico y era controlador.

Y este primer versículo nos dice que Asuero reinaba, versículo 2, «Y se sentaba en su trono real».

Él era un hombre que tenía absoluta autoridad. Gran autoridad. Él declaró varios decretos a lo largo de este libro, y esos decretos eran considerados irrevocables. Eran finales. Él se constituía en la última palabra. Nadie podía sobrepasarle. En realidad era como un ‘playboy’ de la antigüedad.

Había una vez un historiador griego llamado Herodoto, quien había nacido alrededor del tiempo en que Asuero fue hecho rey. Así que era casi contemporáneo de Asuero. Y Herodoto describió a Asuero como impaciente, con mal temperamento, y lascivo. Él era conocido en la historia por su temperamento, por sus horribles arranques de cólera y por su crueldad. Él era dado a ejercer el control.

Algunas de las ilustraciones que leí se quedaron en mi mente— solo para darles una idea del tipo de hombre con el que Ester terminó casada. En una ocasión Asuero trató de seducir a la esposa de su propio hermano. Cuando ella no accedió, el terminó practicando incesto con la hija de ella y luego mandó a matar a toda la familia.

Este era un hombre cruel. Era un hombre malvado. Había un hombre de negocios en su reino quien le dio a Asuero el equivalente a $11M de dólares en dinero de hoy día para que fuera a luchar contra los griegos.

Y luego de haberle dado todo el dinero… El hombre tenía cinco hijos que eran soldados. Él le pidió a Asuero que dejara a uno de sus hijos quedarse en la casa con él para que le ayudara. Asuero mandó a cortar a este hijo por la mitad y luego le envió las dos mitades a su padre, con el mensaje: «Toma. Aquí lo tienes ahora.»

● Él era un hombre cruel.

● Un hombre vengativo.

● Este es un hombre que tiene ejércitos.

● Él tiene poder.

● Él tiene autoridad.

● Él tiene riqueza.

● Él tiene influencia.

● Él tiene posesiones.

● Pero hay algo que él no tiene, y es dominio propio.

● Él tiene lujuria por el poder.

● Él es controlado por su temperamento. Ustedes verán su ira surgiendo a través de toda esta historia.

● Él también tiene problemas con la bebida.

Mientras leo sobre Asuero, pienso en aquellas mujeres que nos han escrito a Aviva Nuestros Corazones o en mujeres que entregan sus peticiones de oración durante nuestras conferencias. Algunas mujeres están casadas con hombres parecidos a Asuero—hombres iracundos, hombres crueles y hombres vengativos.

Este estudio será de gran ayuda a la hora de adquirir perspectivas frescas acerca de como Dios obra, mientras piensas sobre hombres, quizás en tu propia vida, u otros hombres que conoces.

Debo decir que algunas de nosotras tenemos algo de Asuero en nuestros corazones. Nos damos cuenta de que luchamos con nuestro temperamento, con asuntos de dominio propio. Puede que el problema no sea tan profundo como el de Asuero, pero seguramente observamos que hay un problema de falta de dominio en nuestras propias vidas.

Mientras uno piensa sobre estos tipos de personas malvadas y difíciles, a veces parecería que ese es el tipo de persona que está manejando el mundo —personas paganas, iracundas y malvadas. A veces parecería que este es el tipo de personas que dirigen nuestras vidas. Hay mujeres casadas con hombres como estos. Hay jefes que son así. Hay instituciones que están siendo administradas por personas así.

A veces en Su providencia Dios permite que sean personas impías las que están a cargo. Necesitamos reconocer eso. Durante esos tiempos nos sentimos como que no podemos hacer nada. Es fácil perder la esperanza o pensar que nunca las cosas van a cambiar.

Solamente tenemos que ver algunas de las personas que están ejerciendo los altos puestos en los gobiernos. Ahí es cuando más tenemos que recordar lo que dice el Salmo 47:7 que Dios sigue siendo el Rey sobre toda la tierra. Dios gobierna. Él reina. Él todavía es soberano. Él está obrando.

Dios es capaz de gobernar aun por encima de los decretos de los hombres malvados.

Ahora hay momentos en que parece que los malvados prosperan, y Dios les permite prosperar por un tiempo. Pero tenemos que recordar que el capítulo final todavía no está escrito. Tenemos que mirar hacia adelante, hacia el final de la historia y darnos cuenta que ellos no durarán para siempre.

En este primer capítulo veremos a Asuero. Parece ser más grande que la vida misma; quiero decir, el está en todos lados. Es tan controlador. Y tú te preguntarás, «¿Dónde está Dios?». Quiero decirles que Dios está ahí, no puede ser visto pero está activo. Él está trabajando todavía desde Su trono.

Así que Asuero es un hombre de gran autoridad. También vemos en este capítulo que tiene gran abundancia y una gran arrogancia. Esto son solo algunas de las palabras que vinieron a mi mente mientras leía el capítulo 1.

Nota el versículo 3:

«En el año tercero de su reinado, hizo un banquete para todos sus príncipes y servidores».

Esta no será la última vez que vamos a leer sobre una fiesta en el libro de Ester. De hecho, hay dieciocho referencias sobre fiestas y banquetes en el libro de Ester. En los primeros tres capítulos veremos que el rey ofrece varios banquetes. Después en los capítulos intermedios verás que Ester ofrece varios también. Y luego en los últimos tres verás a los judíos disfrutando de fiestas y banquetes.

Podemos notar una diferencia palpable entre los banquetes del rey al principio del libro y la fiesta de los judíos al final. Las fiestas del rey que encontramos en los primeros capítulos no tenían nada de significado, mientras que las fiestas de los judíos al final del libro tenían un propósito. Ellos celebraban la salvación que Dios les había brindado.

En las fiestas del rey al principio del libro no encontrarás ninguna referencia -ni siquiera una- al gozo o a la alegría. Ahora, de seguro pensarás que las fiestas debieran estar acompañadas de felicidad y de contentamiento. Pero sabes también que cuando el mundo hace fiestas en realidad no tiene razón para estar feliz.

Las fiestas del rey Asuero no tenían ninguna referencia al gozo o a la alegría; y por el contrario, en los últimos tres capítulos cuando leas sobre las fiestas que los judíos tuvieron al final del libro, verás muchas referencias a felicidad y alegría. Ellos celebraban con contentamiento de corazón porque ellos tenían algo por que celebrar. Veremos más adelante qué era lo que celebraban.

También verás que las fiestas del rey al principio del libro comenzaron con celebración pero terminaron con tristeza. Cuando llegamos al final del libro encontramos que los judíos comenzaron entristecidos pero terminaron con celebración.

Y es que Dios transforma el llanto en alegría para Su pueblo.

Así que vemos en el versículo 3 del capítulo 1 que el rey Asuero ofreció una fiesta para todos sus oficiales y siervos.

«…Estando en su presencia los oficiales del ejército de Persia y Media, los nobles y los príncipes de sus provincias. Y él mostró las riquezas de la gloria de su reino y el esplendor de su gran majestad durante muchos días, ciento ochenta días. (Versos 3-4).»

¿Ves las enormes riquezas? ¿Ves su arrogancia? Él está jactándose.

«Cuando se cumplieron estos días, el rey hizo para todo el pueblo que se encontraba en la fortaleza de Susa, desde el mayor hasta el menor, un banquete de siete días en el atrio del jardín del palacio del rey.» (v 5)

Luego el versículo 6 procede a describir la gran opulencia del palacio y de esta fiesta y de toda su ambientación. Aquí tenemos una fiesta que duró seis meses; una exhibición del poder y de la riqueza que duró seis meses. Y toda la gente importante del imperio vino a la fiesta.

No sabemos si vinieron todos al mismo tiempo, o si vinieron por grupos, pero había gobernadores presentes, los más grandes de la milicia, líderes de negocios, líderes cívicos. Algunos historiadores piensan que esta fiesta fue probablemente ofrecida con el propósito de planear y ganar respaldo para una guerra que Asuero quería llevar a cabo contra los griegos, cosa que de hecho hizo en el próximo capítulo.

Y durante este tiempo él está desplegando toda su riqueza, quizás tratando de probar que tenía los recursos necesarios para llevar a cabo una guerra contra Grecia. El clímax de todo este evento, de estos seis meses, fue un banquete masivo para todo el pueblo en la ciudad capital.

Era una semana de fiesta, una semana de bebida en el ambiente más opulente posible. Puedes notar el orgullo del rey, puedes notar su arrogancia. Él lo tiene todo. Tiene autoridad. Tiene afluencia y es orgulloso. Él quiere que todos vean lo mucho que él tiene.

Bueno, veremos que todo ese orgullo eventualmente fue la causa del rompimiento de su matrimonio porque el orgullo siempre precede la caída. Y aun así, este orgullo de parte de este rey humano fue algo que Dios usó para demostrar Su poder y Su reino, que reina sobre todos los reyes y los reinos de esta tierra.

Carmen Espaillat: Quizás este rey te recuerde a alguien que conoces. O quizás, si quieres ser honesta, te recuerde a ti misma. Espero que permanezcas con nosotras a través de esta serie para que puedas escuchar como Dios usó a este rey tan arrogante para Su propia gloria.

Esta serie se llama Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios. Nuestro equipo ha creado un estudio de la Biblia inspirado por las enseñanzas de Nancy a través de Ester. Te ayudará a ver elementos de esta historia que quizás nunca hayas pensado antes. También te ayudará a evaluar tus propias acciones.

¿Ves cualidades de este rey en tu vida? ¿Ves algo de Ester? Te ofrecemos un devocional que te asistirá para hacer de esto más que sólo una historia, una parte de tu vida. Visita nuestra página de internet, AvivaNuestrosCorazones.com para que veas los recursos que tenemos disponibles para ti.

Ester se encontró en una situación con la que muchas mujeres se pueden relacionar. ¿Cómo manejas un esposo alcohólico? Eso lo veremos en nuestro próximo programa en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y quiero ser una mujer verdadera.

Toda las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Dios sabe contar

Lunes 25 Mayo
¿No ve él mis caminos, y cuenta todos mis pasos?
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Tú cuentas los pasos de mi vida errante.
Salmo 56:8, V. M.
Dios sabe contar

Cierta mañana una madre de familia hizo unas galletas para la hora de la merienda y las puso en el comedor. Carlos y Sara decidieron ir a jugar precisamente en ese lugar de la casa.

–¡Oh, qué galletas tan ricas!, exclamó Carlos, voy a tomar una.

–No debes hacerlo, dijo Sara reteniéndolo, mamá se va a enojar, ¡son para la merienda!

–No las contó, dijo el niño.

–Sí, pero el Señor Jesús dice que incluso los cabellos de nuestra cabeza están contados (Mateo 10:30), y Dios te ve.

Dios sabe contar. Un día un rey pagano tuvo que experimentarlo (Daniel 5). Belsasar había olvidado a Dios, pero Dios había contado y evaluado cada uno de los días de su reino. Y una noche de orgía de repente Belsasar, aterrorizado, vio la mano de Dios escribir en la pared de la sala del festín: “Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin” (Daniel 5:26). ¡Había llegado el momento de ajustar las cuentas! El profeta Daniel explicó el sentido de esta inscripción: «Dios contó tu reino y le ha puesto fin. Has sido pesado en la balanza y fuiste hallado falto. Tu reino ha sido roto y dado a tus enemigos». Esa noche el rey fue asesinado y el reino de Babilonia pasó a manos del imperio de los medos y los persas.

Los días de cada uno de nosotros están contados, pero no sabemos cuántos nos quedan. Por ello es urgente prepararse para el encuentro con Dios. ¡No esperemos a que Dios nos pida cuenta de nuestros actos!