Hillsong y Dios

Gracia a Vosotros

Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez

Hillsong y Dios

por Cameron Buettel y Jeremiah Johnson

La verdad importa, especialmente cuando se trata de adorar. Eso debería ser obvio; usted no puede adorar de manera apropiada al Señor si usted no sabe quién es Él. Cristo mismo fue inequívoco en este punto – Él dijo que los verdaderos adoradores “deben adorar en espíritu y en verdad” (Juan 4:24, énfasis añadido).

Sin embargo, gran parte de la música de adoración moderna parece apuntar a reducir al único Dios verdadero. Algunas “canciones de adoración” populares no son nada más que una adoración artificial ofrecida a un dios diferente. En su libro Adorar, John MacArthur describe las consecuencias del analfabetismo bíblico que permea a la Iglesia en la actualidad.

La “Adoración” tiene como objetivo ser lo más informal y relajada posible, reflejando una fácil familiaridad con Dios que no es apta para Su majestad trascendente. Este tipo de “adoración” parece apuntar principalmente a lograr que los pecadores estén cómodos con la idea de Dios -suprimiendo de nuestros pensamientos todo lo que sea temor, temblor, reverencia o verdad bíblica profunda…

El derrumbe de la verdadera adoración en las iglesias evangélicas es una señal alarmante. Refleja una degradación de Dios y una apatía pecaminosa hacia Su verdad entre el pueblo de Dios. Los evangélicos han estado jugando una especie de búsqueda trivial en la cultura pop durante décadas; y como resultado, el movimiento evangélico ha perdido la visión de la gloria y la grandeza de Aquel a quien adoramos.

Durante nuestras recientes visitas a Hillsong Los Ángeles hemos visto cómo esa tendencia se desplegó con vívidos detalles. Peor aún, hemos identificado algunas características no bíblicas que Hillsong atribuye a Dios de manera rutinaria.

 

El dios de Hillsong es pasivo

En su declaración de creencias, Hillsong afirma – sin ningún fundamento bíblico – lo siguiente: “creemos que Dios quiere sanarnos y transformarnos para que podamos vivir vidas saludables y bendecidas con el fin de poder ayudar a otros de manera más eficaz.”

Esta declaración plantea algunas preguntas importantes: ¿que está impidiendo a Dios hacernos saludables y bendecidos? Y, ¿por qué está el mundo lleno de enfermedad, pobreza y penurias, si Dios no quiere que así sea?

La respuesta simple es que Hillsong adora a un dios pasivo e impotente. Una y otra vez durante nuestro tiempo en Hillsong Los Ángeles, se nos animó a “invitar a Dios a liderar y guiar” y a “permitir” que Él nos lidere. Fuimos enseñados que la adoración abre la puerta para que Dios obre en nuestras vidas – que le ofrece a Él la oportunidad de traer un quiebre de nuestras circunstancias. Una noche se nos aseguró categóricamente que “nuestras oraciones pueden incluso hacer que Dios cambie de opinión.”

Eso está muy lejos del Dios de la Biblia, quien “hace lo que le place” (Salmo 115:3); cuyos propósitos no pueden ser frustrados (Job 42:2); quien predestina a Su pueblo de acuerdo con Su propósito y voluntad (Efesios 1:11); y quien gobierna de manera soberana sobre toda Su creación (Salmo 103:19). Si bien la soberanía de Dios se menciona ocasionalmente en canciones y sermones, el concepto de un Señor verdaderamente soberano es totalmente ajeno a la teología de Hillsong.

 

El Dios de Hillsong es unidimensional

Pero eso no es una sorpresa, debido a la miopía general de Hillsong cuando se trata de los atributos divinos. En la economía doctrinal de Hillsong, un aspecto del carácter de Dios sobresale con respecto a los demás: Su amor. En más de una ocasión, se nos dijo que “Dios ama desesperadamente a cada persona aquí en Los Ángeles.” Se nos recordó de manera repetida que el Evangelio y el mensaje de Jesucristo son “inclusivos” – que a Dios no le interesan las personas perfectas; que Él te ama “tal como eres” (más acerca de esto la próxima vez).

En un servicio vespertino, escuchamos a Christine Caine, una activista en contra de la trata de personas y conferencista internacional, siendo ella misma un producto de Hillsong. Su mensaje se refirió a la fidelidad de Dios en mantener Sus promesas. Ella utilizó la historia de Abraham y Sara como su texto. Finalizó asegurándonos que Dios aún nos ama después de las “cosas tontas” – un término que ella aplicó a todo tipo de pecado, incluyendo la fornicación de Abraham con Agar. Su punto fue que no hay nada que nosotros podamos hacer – sin importar cuán escandaloso y rebelde el pecado sea – para que Dios nos ame menos. Su gran amor por la humanidad siempre ganará, superando cualquier obstáculo.

El problema con esa perspectiva del amor de Dios es que ignora muchos de Sus otros atributos fundamentales. No se medita en Su santidad, Su justicia o Su ira justa. De hecho, tal como muestra Romanos 5:8-9, el amor de Dios y Su ira se comprenden mejor conjuntamente. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en Su sangre, por Él seremos salvos de la ira.”

Hillsong se apresura en aplicar las bendiciones y beneficios del gran amor de Dios. Pero fuera de esos otros aspectos vitales de Su carácter, parece poco más que un afecto confuso. Dicho de manera simple, el amor de Dios pierde su brillo en el vacío.

Tal como John MacArthur explica en un vídeo blog a principios de este año, “no se puede tomar un atributo de Dios – cualquier atributo de Dios – y aislarlo como si el mismo definiera a Dios. Dios debe ser entendido en todo el conjunto de Sus atributos.” En la naturaleza divina de Dios, dichos atributos se complementan uno con el otro – no compiten entre sí. Y no pueden ser comprendidos en su totalidad o de manera precisa si están aislados.

 

El Dios de Hillsong es familiar

Quizás uno de los otros peligros de sobre enfatizar el amor de Dios es que lo convierte en un benefactor benévolo, robándole la debida reverencia y respeto. Los servicios de adoración no necesitan ser sombríos, pero existe una falta de sobriedad notoria que es difundida en los encuentros de Hillsong.

Y no es tan sólo un tema del ambiente parecido al de un club o a la parafernalia de un concierto de rock. No se percibe un sentido de reverencia o temor reverente a Dios – ninguna noción de que Él es un fuego consumidor (Hebreos 12:28-29). Y si bien pasan un tiempo importante atrayendo a las personas para que entren en una relación con Cristo, no hay un sentido de “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos 10:31). Más bien, el Dios de Hillsong es un mayordomo cósmico, atento a todas nuestras necesidades y deseoso de dar rienda suelta a nuestros logros, sanar nuestras relaciones y derramar bendiciones en nuestras vidas. Él está a nuestro servicio y disposición.

El sentido de la trascendencia o la santidad de Dios ha desaparecido por completo. De hecho, las reacciones de hombres como Moisés, Isaías, Ezequiel, Pablo y Juan, quienes de manera humilde cayeron sobre sus rostros ante la presencia del Señor, atónitos en temor reverente, parecen inapropiados para una deidad tan íntima y familiar como la que Hillsong describe.

Esa actitud puede conducir a un alarmante debate casual y negligente de la persona y la obra de Dios. Por ejemplo, en el mensaje de Christine Caine mencionado anteriormente, ella condujo a la audiencia a la histeria con la siguiente descripción de la obra creadora de Dios: “Dios despertó un día y eructó y (gestos) la Tierra y dijo: “Uy, mira lo que he hecho.”” Estas, simplemente, no son palabras de alguien que toma a Dios y a Su palabra en serio.

 

Una Palabra Acerca de la Palabra de Dios

Ese mismo descuido frívolo se despliega en la mayoría de la predicación que oímos en Hillsong Los Ángeles. Los oradores con frecuencia juegan con la Escritura y su significado. Rara vez se preocupan por su contexto. El modelo general es aislar una porción narrativa de la Escritura; y convertirla en una analogía para la audiencia y en una promesa de bendición y favor de Dios.

Inclusive los versículos y pasajes más familiares son extremadamente flexibles en manos del liderazgo de Hillsong. El primer domingo que atendimos, el pastor líder de Hillsong Los Ángeles, Ben Houston, convirtió a Juan 3:16 en una exhortación a ofrendar a la Iglesia, explicando cómo “Dios amó de tal modo que dio,” y que nuestro amor por la Iglesia debería impulsarnos a dar nuestro dinero.

Ese tipo de flexibilidad posmoderna es traída al texto en cada servicio; y convierte a cada lección en un recordatorio del provocador amor de Dios por usted, Su ardiente deseo de bendecirlo y su parte integral en desatar esa bendición en su propia vida. No es más que una versión diluida del Evangelio de la prosperidad o el movimiento Palabra de Fe.

En su libro Adorar, John MacArthur señala varios ejemplos del Antiguo Testamento para ilustrar cuán seriamente Dios considera la adoración. Ya sea que se trate de los israelitas moldeando un becerro de oro en los pies del monte Sinaí, o el fuego extraño ofrecido por Nadab y Abiú o Uza, para asegurar el arca del pacto, el mensaje es claro:

Dios no aceptará la adoración pervertida. Algunos insisten en que cualquier tipo de adoración sincera es aceptable a Dios, pero eso simplemente no es verdad. La Biblia enseña que aquellos que ofrecen adoración diseñada por ellos mismos es inaceptable a Dios, sin importar sus buenas intenciones. No importa cuán pura pueda parecer nuestra motivación o cuán sincera pueda ser nuestra intención, si no somos capaces de adorar a Dios como Él lo ha ordenado, Él no puede bendecirnos.

En el mejor de los casos, el dios de Hillsong es una sombra pálida e incompleta de la plenitud definida en la Escritura. En el peor de los casos, él es un ídolo falso, hecho en la imagen del hombre e incapaz de proveer la redención y la transformación que los pecadores necesitan de manera tan desesperada.

* Cameron Buettel y Jeremiah Johnson son los escritores regulares del blog de Grace To You.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2017 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Hillsong y la adoración

Gracia a Vosotros

Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez

Hillsong y la adoración

por Cameron Buettel y Jeremiah Johnson

 

Traigo mi alabanza

Es más que palabras

Esto no es una actuación

No es por emociones

Por lo que yo canto

Solo tú eres la razón

 

Por siempre cantaré

Y con todo gritaré

Solo a ti Jesús mi Rey

 

No puedo imaginar

Cantar solo por cantar

Lo que quiero es adorar

 

En este momento de la canción – titulada “Por Siempre Cantaré” – la música se eleva, las luces estroboscópicas se encienden y todos en el escenario y en la multitud comienzan a bailar con un abandono excesivo.

Es difícil pasar por alto la ironía.

Esa canción – de la banda Hillsong Young and Free – resume numerosos problemas con mucha de la música de adoración de Hillsong: contenido lírico impreciso, perspectivas doctrinales confusas y un énfasis en el estilo por sobre la sustancia.

 

Apelar por Medio de la Ambigüedad

 La filosofía de Hillsong encaja bien con el espíritu de nuestros días. Los científicos sociales nos dicen ahora que la moralidad es subjetiva, el género es fluido y la verdad es una ilusión. Claramente, la teología precisa adoptada en los himnos antiguos ya no logra el objetivo.

Hillsong probablemente ha hecho un mejor trabajo que los demás en llenar el vacío musical que muchas iglesias modernas han experimentado. Sus canciones son pegadizas, sus músicos son excelentes y sus compositores saben cómo “sonar lo suficientemente cristianos” como para suavizar las conciencias de todos los que asisten. En consecuencia, su música permea el mundo cristiano y las ventas de sus álbumes son masivas – inclusive para los estándares seculares.

En este punto, nosotros necesitamos decirle claramente que no espere que éste sea un discurso fundamentalista: éste no es un escrito largo y aburrido en contra de la música moderna que se infiltra en la Iglesia.

Pero debemos ser cautelosos cuando nuestra fe antigua y exclusiva es invadida con canciones modernas que muestran un mensaje fluido y vago. En muchas instancias, las letras de Hillsong son tan vagas que podrían ser aceptadas por la mayoría de las religiones.

 

Al despertar

Te cantaré

Mis ojos en

Ti fijaré

Al ritmo de

Tu corazón

Caminaré

Hacia tu amor

 

Tu fuego en mi interior

Ardiendo está

Salvaje amor

Que brillará

Esta pasión

Todos verán

Tu gloria resplandecerá

 

Tú nunca me dejarás

Tu amor me sostendrá

Junto a mí estarás

Y por siempre brillarás

 

Tú vives en mí

Vives en mí

Soy tuyo para siempre

 

Esta letra es de “Vives en Mí,” una canción sin ningún elemento cristiano distintivo. De hecho, muy poco la distingue de los desvaríos de abandono de una carta de amor escrita durante el colegio secundario.

Los pastores de Hillsong señalan rápidamente que todas sus canciones son analizadas por su exactitud teológica. Pero cuando se trata de canciones como “Vives en Mí,” y “Por Siempre Cantaré,” ¿qué es lo que hay que examinar?

 

Lagunas Doctrinales y Negligencia

No todas las canciones de adoración de Hillsong son ambiguas; algunas muestran evidencia de intentar ser más concretas teológicamente. “Hermoso Nombre[1]” es un ejemplo en donde los temas bíblicos son al menos discernibles.

El primer verso hace referencia a la eternidad y a la deidad de Cristo: “Tú fuiste el verbo en el principio / Unigénito de Dios” (cp. Juan 1:1). Más adelante, la canción se refiere a Su resurrección: “La muerte venciste / El velo partiste… Resucitaste en majestad.” Y a lo largo de la canción, Cristo es referido como Rey.

Sin embargo, el segundo verso es un gran ejemplo de las enfermedades doctrinales que plagan la mayor parte del catálogo de Hillsong – negligencia, antropocentrismo y falta de información.

No querías el cielo sin nosotros

Así que Jesús Tú trajiste el cielo hacia abajo

Mi pecado fue grande, Tu amor fue mayor

Qué podría separarnos ahora. . .[2]

El autor de “Hermoso Nombre” nos haría creer que el motivo para la vida, muerte y resurrección de Cristo fue porque Él no quería el cielo sin nosotros. Ese es un sentimiento agradable, pero no es ni siquiera remotamente bíblico. De hecho, es negligencia doctrinal por parte de personas que ya deberían saberlo.

La Biblia no expresa en ningún lugar que una soledad poco satisfactoria en el cielo fue el motivo de Dios para redimir a las personas. Más bien, el tema que resuena a lo largo de la Escritura es el deseo de Dios de glorificarse a sí mismo mediante la redención de pecadores. Romanos 3:21-26 describe de manera explícita la expiación de Cristo como la manifestación de la justicia de Dios. Sin lugar a dudas, la cruz también fue la demostración del gran amor de Dios por los pecadores (Juan 3:16), pero eso no significa que Él se sentía solo sin nosotros.

Además, esta declaración no bíblica fluye de una cosmovisión centrada en el hombre que se extiende en casi todo lo que Hillsong hace. En lugar de vernos a nosotros mismos como los beneficiarios que no merecen el plan redentor de Dios, nos convertimos en los personajes principales de una historia que tiene como propósito glorificar a Dios.

El otro gran problema que afecta inclusive a las mejores canciones de Hillsong también es evidente en “Hermoso Nombre”. Inclusive cuando logran ser teológicamente correctos, la información que falta le quita al contenido lírico cualquier significado útil. “Mi pecado fue grande, tu amor fue mayor,” provoca más preguntas de las que ellos están dispuestos a responder. Es extremadamente inusual que la adoración de Hillsong siquiera mencione al pecado, pero inclusive si lo hacen, queda completamente sin definir.

Temas similares como la ira de Dios, el arrepentimiento, el juicio, la depravación y la santidad personal están virtualmente ausentes de todo el catálogo de Hillsong. Estas realidades bíblicas componen el trasfondo necesario para explicar la mayoría de las cosas acerca de las cuales Hillsong habla: la gracia, la misericordia, el perdón y la salvación. Si la gracia es un favor inmerecido, necesitamos saber por qué no la merecemos. La misericordia carece de significado sin la comprensión de la ira que merecemos. El perdón es incomprensible si no entendemos nuestra culpa personal delante de Dios. Y la salvación parece algo en vano si nunca se nos dice de qué somos salvos.

En la Conferencia Fuego Extraño, John MacArthur dijo esto acerca de otra banda cristiana popular y lo que en muchas iglesias de hoy en día es considerado como música de adoración:

Permítame explicar la adoración de un modo sencillo. Cuanto más profundo es su entendimiento de la verdad de Dios, más profundo su entendimiento de Dios mismo, más elevada es su adoración. La adoración está directamente relacionada con el entendimiento. Cuanto más rica sea su teología, mayor será su comprensión de la verdad bíblica y su adoración será más elevada. Usted no tiene que poner música para que yo pueda adorar. Un entendimiento limitado de Dios -superficial, fútil comprensión de Dios- conduce a una histeria superficial, sin contenido. Usted puede estimular esto, puede crear esta clase de frenesí. No tiene nada que ver con la adoración; no es adoración. No está relacionado con la adoración; es simplemente histeria en una expresión necia. Ustedes han estado cantando himnos esta semana. ¿Por qué? Porque existe una teología rica en los himnos. No tenemos que ser histéricos; queremos que su mente esté completamente comprometida… No necesito coros 7-11, siete palabras repetidas once veces. Necesito avanzar la doctrina. Necesito avanzar la riqueza. Necesito profundizar la verdad y ampliar la verdad; y los himnos tienen versos, no simplemente cinco palabras repetidas, y repetidas, y repetidas y repetidas, pero nunca con matices de teología. Entonces, sí… Eso no es adoración, eso ni siquiera es cristiano. No es diferente de un concierto de rock. Hay muchos modos de manipular la mente de las personas y ellos han descubierto cómo hacerlo.

La doctrina importa. En el mejor de los casos, una dieta constante de música de Hillsong lo dejará a usted con una teología incompleta de salvación. En el peor de los casos, promueve falsedades no bíblicas acerca de Dios, nosotros, y cómo podemos ser reconciliados con Él.

 

Estilo sobre el Contenido

Vale la pena señalar que nosotros no escogimos las letras que se mencionan arriba. En un catálogo musical tan extenso como el de Hillsong, no sería difícil encontrar algunas canciones para criticar.

En cambio, las canciones mencionadas anteriormente provienen directamente de nuestras visitas a los servicios religiosos de Hillsong. Desde hace unos meses, hemos estado visitando Hillsong Los Ángeles – una de las iglesias más recientes del ministerio. Mientras que el público estadounidense está familiarizado principalmente con las bandas de adoración, CDs y conciertos de Hillsong, en la mayor parte del resto del mundo, son una de las redes de iglesias de más rápido crecimiento dentro del evangelicalismo. Con franquicias establecidas en todo el mundo, recientemente han comenzado a expandirse en los Estados Unidos de América.

En nuestra opinión, Hillsong representa la próxima ola del tipo de buscador sensible acerca de la cual John MacArthur nos ha advertido a lo largo de su ministerio. Ellos están cortados por la misma tijera de Robert Schuller, Bill Hybels, y Rick Warren, ellos sólo están apuntando a una audiencia más joven y moderna.

Los servicios religiosos de la Iglesia Hillsong de Los Ángeles son prácticamente idénticos a los conciertos de rock. Desde el momento en el que usted entra, sus ojos y oídos son asaltados por pantallas multimedia confusas, con un arte indefinido que se hace pasar por profundo.

Si bien los elementos familiares de un servicio de Iglesia están ahí – la oración, la adoración, la enseñanza, etc. – son usualmente diseñados y desplegados como algo atractivo para sus sentidos, no su alma. Hace que uno se pregunte qué piensa la gente que se está comprometiendo durante el pseudo-llamado al altar con el cual finaliza cada servicio.

Finalmente, el descuido y la ambigüedad de Hillsong se extiende más allá de sus letras, tocando cada elemento de su ministerio global. En los días venideros, veremos la teología práctica que ellos proclaman y la compararemos con sus propias afirmaciones doctrinales y, en última instancia, con las Escrituras.

Lo que va a ver – tal como nosotros hemos visto de primera mano – es que la influencia significativa que Hillsong ejerce está sembrando confusión y corrupción en la siguiente generación de la Iglesia.

* Cameron Buettel y Jeremiah Johnson son los escritores regulares del blog de Grace To You.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2017 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.


[1] La versión en español de esta canción es un poco diferente a la versión original.

[2] Esta es la traducción literal de la versión original en inglés.

Una venida poderosa

Una venida poderosa

5/31/2017

[Cristo] transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (Filipenses 3:21)

El versículo de hoy nos asegura que Jesucristo tiene el poder para hacer las cosas asombrosas que nos ha prometido. Aunque no puede someter a todo el universo a su control soberano, sin duda tiene el poder suficiente para resucitar nuestro cuerpo y hacernos semejantes a Él. Dios tiene el poder de crear providencialmente leyes naturales y milagrosamente anularlas. Tiene el poder de dar vida y de quitarla. El apóstol Pablo dijo: “Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies” (1 Co. 15:24-25).

El mismo poder que retomará todo el universo caído y lo devolverá a Dios es el que hace posible que seamos semejantes a Cristo. ¿En dónde se está concentrando? Espero que sea en el cielo y que no se distraiga.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

«El que sana todas tus dolencias».

31 de mayo

«El que sana todas tus dolencias».

Salmo 103:3

Aunque esta declaración resulte humillante, el hecho, sin embargo, es cierto: pues todos nosotros de alguna manera estamos sufriendo por la enfermedad del pecado. ¡Qué consuelo da saber que tenemos un gran Médico que puede y quiere sanarnos! Pensemos en él por un momento en esta noche. Sus curas son rápidas: con solo mirarlo, tenemos vida. Sus curas son radicales: él saca el mal de raíz; de ahí que sus sanidades sean seguras y ciertas. Él nunca falla, y la enfermedad jamás vuelve. Donde Cristo sana no hay recaídas. No hay por qué temer que sus pacientes vayan a ser meramente emparchados por algún tiempo. El Señor hace de ellos hombres nuevos; les da también un nuevo corazón y pone un espíritu recto dentro de ellos. Él es muy entendido en toda clase de enfermedades. Los médicos son, generalmente, especialistas en algo. Aunque conocen un poco de casi todas las enfermedades, hay, por lo regular, una enfermedad que han estudiado más detenidamente. Sin embargo, Jesús conoce completamente toda la naturaleza humana. Él conoce a fondo a cada uno de los pecadores, y nunca se ha encontrado con un caso particular que le fuera difícil resolver. Ha tenido que vérselas con raras complicaciones de enfermedades extrañas, pero con una mirada de sus ojos ha sabido cómo tratar al paciente. Él es el único doctor universal, y la medicina que da constituye la única panacea que sana en todos los casos. Cualquiera que sea la enfermedad espiritual que tengamos debemos recurrir enseguida a este Médico divino. No hay quebranto de corazón que Jesús no pueda curar: «La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado» (1 Jn. 1:7). No tenemos más que pensar en los miles y miles que fueron librados de toda suerte de enfermedades por el poder y la virtud de su contacto, y alegremente nos pondremos en sus manos. Al confiar en él, el pecado muere; al amarlo, la gracia vive; al esperar en él, la gracia es corroborada y, al mirarlo tal cual es, la gracia se perfecciona para siempre.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 160). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

¡El pacto!

31 MAYO

¡El pacto!

Deuteronomio 4 | Salmo 86–87 | Isaías 32 | Apocalipsis 2

La estructura del libro de Deuteronomio contiene muchos paralelos detallados con antiguos pactos o tratados que los poderes regionales establecían con sus Estados vasallos. Uno de los componentes de estos acuerdos era una especie de prolegómeno histórico, una recapitulación breve y selectiva de las circunstancias históricas que habían llevado a ambas partes a ese punto. Es el tipo de cosa que uno encuentra en Deuteronomio 1–3. Cuando el pueblo del pacto de Dios hizo su segundo acercamiento a la Tierra Prometida, cuarenta años después del Éxodo (1:3), y con toda una generación perdida, Moisés se apresura a grabar en la congregación la naturaleza del pacto, la magnitud del rescate que ahora era su herencia, la triste historia de rebeldía y, por encima de todo, la pura majestad y gloria de Dios a quienes están vinculados en esta relación sorprendentemente generosa del pacto.

Los tres capítulos de historia selectiva preparan el camino para Deuteronomio 4. Aquí, el repaso histórico ya ha acabado en gran parte; ahora las lecciones principales de dicha historia se hacen más evidentes. Revisar siempre y recordar lo que Dios ha hecho. Dios no nos debe a nosotros su asombrosa salvación. Ni mucho menos: “El Señor amó a tus antepasados y escogió a la descendencia de ellos; por eso te sacó de Egipto con su presencia y gran poder.” (4:37). Pero existen vínculos: “A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que el Señor es Dios, y que no hay otro fuera de él” (4:35). “Reconoce y considera seriamente hoy que el Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro.” (4:39). “Tened, pues, cuidado de no olvidar el pacto que el Señor vuestro Dios ha hecho con vosotros. No os fabriquéis ídolos de ninguna figura que el Señor vuestro Dios os haya prohibido, porque el Señor vuestro Dios es fuego consumidor y Dios celoso.” (4:23–24). En otras palabras, debemos servir a Dios; pero solo él es Dios. Todas las generaciones de creyentes deben tener en cuenta esta verdad o enfrentarse a la ira de Dios.

De las muchas lecciones que surgen de este recuento histórico, surge silenciosamente un tema relativamente menor, doloroso para Moisés e importante para nosotros. El líder recuerda una y otra vez al pueblo que a él mismo no se le permitirá entrar en la tierra. Está aludiendo a la ocasión en que golpeó la roca en lugar de hablarle (Números 20; ver también la meditación del 9 de Mayo). Pero, ahora, señala con sinceridad que su pecado y castigo sucedieron, según él, “por causa vuestra” (Deuteronomio 1:37; 3:23–27; 4:21–22). Por supuesto que Moisés era responsable de su propia acción, pero, de haberse tratado de un pueblo piadoso, él no habría sido tentado. Su incredulidad persistente y sus quejas lo agobiaron.

Medite en una articulación de este principio en el Nuevo Testamento: Hebreos 13:17.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 151). Barcelona: Publicaciones Andamio.

El ancla de la realidad

Palabras Para Vivir

31 Mayo 2017

El ancla de la realidad
por Charles R. Swindoll

Hechos 27:39-44

Todos los que están en medio de una tormenta necesitan hacer algo en el proceso. A nadie se le ha prometido una cláusula de evasión mágica. La pasividad es la enemiga de la fe. Cruzarnos de brazos y esperar que la tormenta pase no es una opción aceptable.

Esto puede significar que habrá que trabajar duro. Podrá requerir que usted se humille delante de Dios y de otros. Puede significar un período de terapia espiritual bajo la dirección de una persona entrenada y comprensiva que le ayude a reordenar su vida. Es posible que ella le pida que reconozca ciertas acciones equivocadas y que busque la reconciliación mientras hace restitución. Cualquiera que sea el caso, necesitará ser parte del proceso. La realidad exige ese tipo de respuesta madura. Es parte de lanzar el anda de la realidad y confiaren que Dios le traerá a la playa.

El mejor plan para sobrevivir a una tormenta es la preparación. Ningún pescador veterano o capitán responsable se lanza a alta mar sin tener un conocimiento completo de los equipos de la embarcación, y sin asegurarse de que todo podrá funcionar perfectamente. Rara vez parten sin primero haber pasado suficiente tiempo examinando las cartas náuticas, estudiando los patrones climáticos y familiarizándose con las rutas peligrosas.

Y nunca salen del puerto sin las anclas, eso es seguro. Nadie quiere sufrir un naufragio. Pero la realidad es que los naufragios suceden, no solo en alta mar, sino también en la vida.

El secreto para sobrevivir es lo que usted hace antes cuando las aguas están tranquilas. Si mientras usted lee este libro su vida está libre de tormentas, le aconsejo que aproveche este período de calma. Dedique tiempo a la Palabra de Dios. Estudie las cartas inspiradas que el Señor le ha dado para el viaje de la vida. Profundice su andar con él por medio de la oración y de devoción personal.

Luego, cuando comiencen a soplar los inevitables vientos de la adversidad, que soplarán con toda seguridad, usted estará listo para responder con fe, no con temor. Revise esas anclas mientras el mar esté tranquilo. En el futuro se alegrará de haberlo hecho.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/ministerio/devocional/ancla-realidad#sthash.5gEZSDl1.dpuf

La ganancia de servir a Dios

MAYO, 31

La ganancia de servir a Dios

Devocional por John Piper

Pero serán sus siervos para que aprendan la diferencia entre servirme a mí y servir a los reinos de los países. (2 Crónicas 12:8)

Servir a Dios es totalmente diferente que servir a cualquier otra persona.

Dios es extremadamente celoso de que entendamos esto —y que lo disfrutemos—. Por ejemplo, nos manda: «Servid al Señor con alegría» (Salmos 100:2). Hay una razón para sentir esta alegría, y se encuentra en Hechos 17:25: « [Dios] no es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas».

Lo servimos con alegría porque no cargamos con la responsabilidad de suplir sus necesidades. Al contrario, nos regocijamos en un servicio en el que él suple nuestras necesidades. Servir a Dios siempre significa recibir gracia de Dios.

Para mostrar cuán celoso es Dios de que comprendamos esto y nos gloriemos en ello, observemos la historia en 2 Crónicas 12. Roboam, el hijo de Salomón, quien gobernó el reino del sur luego de la rebelión de las diez tribus, «abandonó la ley del Señor» (12:1). Escogió no servir al Señor y servir a otros dioses y otros reinos. El castigo de Dios fue enviar a Sisac, el rey de Egipto, a subir contra Roboam con mil doscientos carros y sesenta mil hombres a caballo (12:3).

En su misericordia, Dios envió al profeta Semaías a darle a Roboam el siguiente mensaje: «Así dice el Señor: “Vosotros me habéis abandonado, por eso también yo os abandono en manos de Sisac”» (12:5). El feliz resultado de tal mensaje fue que Roboam y sus príncipes se humillaron arrepentidos y dijeron: «Justo es el Señor» (12:6).

Cuando el Señor vio que se habían humillado, dijo: «Se han humillado; no los destruiré, sino que les concederé cierta libertad y mi furor no se derramará sobre Jerusalén por medio de Sisac» (12:7). Pero la disciplina fue: «Pero serán sus siervos para que aprendan la diferencia entre servirme a mí y servir a los reinos de los países» (12:8).

El punto es claro: servir a Dios es un regalo y una bendición y una fuente de gozo y un beneficio.

Por eso digo con tanto celo que la alabanza del domingo por la mañana y la alabanza de la obediencia cotidiana no son en el fondo un servicio gravoso a Dios sino un recibir con gozo de parte de Dios.

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

¿Qué es el hombre?

miércoles 31 mayo

El Señor miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Salmo 14:2-3

¿Qué es el hombre?

«¿El hombre está condenado a hacerse ilusiones sobre sí mismo?». ¿Qué respuesta hubiésemos dado a este tema de filosofía propuesto a los estudiantes de bachillerato?

El cristiano recuerda esta pregunta que hicieron dos hombres de la Biblia: “¿Qué es el hombre?” (Job 7:17). Se trata de Job, cuando estuvo agobiado por la tristeza, y de David, quien tuvo conciencia de su pequeñez (Salmos 8:4; 144:3). En Dios encontraron la respuesta. Solo él puede instruirnos para que no nos hagamos ilusiones sobre nosotros mismos. El versículo de hoy nos muestra cómo Dios nos evalúa. El hombre es una criatura insignificante si lo comparamos con la inmensidad del universo, y sobre todo está moralmente alejado de Dios. “Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). La constatación es terrible y sin maquillaje, ¡pero hay un remedio!

Dios nos muestra en Jesucristo un hombre nuevo que satisface perfectamente su corazón. Él descendió del cielo, se encargó de nuestra causa y cumplió la obra que nos acercaba a Dios. Resucitó y subió al cielo, y desde allí nos ofrece compartir la misma vida y la misma gloria suya (Juan 14:3-4).

No estamos condenados a permanecer en la ilusión. Creamos lo que Dios nos revela. Consciente de la inmensa gracia de Dios, el apóstol Juan exclamó: “Amados, ahora somos hijos de Dios”. Esta es la seguridad de todos los que han creído en Jesucristo y esperan verle “tal como él es” (1 Juan 3:2).

2 Reyes 2 – Romanos 8:18-27 – Salmo 66:1-7 – Proverbios 16:15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El ancla de la renovación

30 Mayo 2017

El ancla de la renovación
por Charles R. Swindoll

Hechos 27:33-38

Piense por un momento en lo que le estaba sucediendo a Pablo, ¿Imagina usted lo que es luchar contra una tormenta durante dos semanas y no comer nada durante ese tiempo? Eso fue lo que experimentaron los hombres que iban en el barco con Pablo.  Pero más extraordinario aun es como responder la mayoría de las personas a las tormentas de la vida. Nos quedamos sin combustible dando las batallas por nuestra propia cuenta, y terminamos físicamente debilitados, emocionalmente consumidos y sin poder conciliar el sueño.  El ancla de la renovación nos protege contra esa clase de agotamiento. Por eso Pablo animo a los hombres a comer y a renovar sus fuerzas. Pero primero oró. ¡Todos oraron!

¿Puede usted imaginar la escena? La tormenta rugía alrededor de ellos, mientras que casi 300 hombres tenían inclinados sus cabezas en oración mientras Pablo daba gracias por la poca comida que tenían; luego todos participaron juntos de la comida.

Su alimentación espiritual es crucial durante los períodos de tormenta. En los momentos de pánico, usted querrá comer menos. Asímismo, no dormirá lo suficiente.  No pasará mucho tiempo sin que deje de orar por completo, y se verá vacío espiritualmente. El cada vez mayor dolor emocional combinado con la cada vez menor renovación espiritual, puede ser fatal para su fe.

La renovación espiritual se logra fundamentalmente por medio de la oración. Pocas disciplinas tienen mayor importancia que la oración cuando todo se ve tétrico. Simplemente, dígale a Dios lo que le está sucediendo. Luche por saber cuál fue la razón de la tormenta. Busque la dirección de Dios, y no desista hasta estar satisfecho con la respuesta del Señor. Pablo fue ejemplo de eso en la cubierta de aquella tosca embarcación.

En cuanto a los hombres que se encontraban a bordo, estoy seguro de que fue la primera vez en sus vidas que oraron. ¡Fue, sin lugar a dudas la primera vez que oraron al Todopoderoso! Y es posible que fuera la primera vez en toda su vida que escucharon orar dando gracias por una comida. En medio de una rugiente tormenta de lluvia y vientos, hicieron  una pausa para ver a un hombre reverente y humilde ofrecer una oración de gratitud al Señor Dios, Creador del cielo y de la tierra, Capitán de los vientos y de las olas. Eso los animó. Fue algo sencillo, pero el efecto fue profundo. Pablo les había mostrado el ancla de la renovación, un destello de esperanza.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.NoPS3skt.dpuf

Goce anticipado de la gloria

30 de mayo

Goce anticipado de la gloria

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Efesios 1:3

En la actualidad no vivimos físicamente en el cielo, pero en cierto sentido sí vivimos en el reino celestial. Aunque no estamos en el cielo, estamos experimentando la vida celestial. Tenemos la vida de Dios en nosotros. Estamos bajo el gobierno de un Rey celestial, y obedecemos las leyes del cielo.

Como resultado, recibimos «gracia divina, santo poder», como escribiera Fanny Crosby en el himno «Dulce consuelo», es decir, un goce anticipado de la gloria divina. Estamos viviendo en una nueva comunidad, disfrutando de una nueva comunión que llegará a su cumplimiento en un lugar llamado cielo.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).