¿Todos somos libres e iguales ?

Jueves 10 Diciembre

Dios, que es rico en misericordia… nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).
Efesios 2 : 4-5

No hay diferencia, por cuanto todos pecaron… siendo justificados gratuitamente.
Romanos 3 : 22-24

¿Todos somos libres e iguales ?

El primer artículo de la declaración universal de los derechos del hombre afirma : “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Estamos de acuerdo con esta declaración, pero desgraciadamente la realidad es muy diferente. ¡Hay tantas desigualdades y situaciones indignas entre los hombres ! Entonces acusamos a la sociedad, en vez de revisar nuestro comportamiento. A los que dijeron : “Jamás hemos sido esclavos de nadie” (Juan 8 : 33-34), Jesús explicó que los que practican el pecado (el mal) son esclavos de su propia naturaleza que les induce a pecar (Juan 8 : 33-34). ¿Quién puede liberarse de su pecado por sí mismo ?

En esto todos somos iguales, todos somos prisioneros del pecado, y Dios no hace diferencia. Pero nos ama a todos, independientemente de nuestro origen o condición. Por ello, sin discriminación, invita a cada uno a creer en Jesucristo. Toda persona puede aceptar a Cristo como su Salvador y ser liberada de su culpabilidad.

Cuando nacemos, todos somos iguales ante Dios debido a nuestro pecado, pero al final de nuestra vida es diferente. La Biblia dice que quienes hayan creído en la obra de Jesús en la cruz irán a pasar una eternidad de paz junto al Señor, y los que no hayan creído permanecerán lejos de Dios, en medio del sufrimiento. Hoy, aún es tiempo para escoger la libertad, el gozo y la paz eternamente con Jesús, quien nos dice : “Venid a mí” (Mateo 11 : 28).

Jueces 3 – Apocalipsis 3 : 7-22 – Salmo 139 : 19-24 – Proverbios 29 : 17-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Cómo vivir en medio de una generación perversa

Grace en Español

Cómo vivir en medio de una generación perversa

John MacArthur

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

http://www.gracechurch.org/espanol

Dos formas de oposición a Jesús

Soldados de Jesucristo

Diciembre 9

Solid Joys en Español

Dos formas de oposición a Jesús

John Piper

Encuentra más devocionales de John Piper en Español
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra más recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
Síguenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
Síguenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
Síguenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

¿Qué es la DEPRAVACIÓN TOTAL?

Teología Express

¿Qué es la DEPRAVACIÓN TOTAL?

Jairo Chaur

Jairo Chaur es pastor en la Iglesia Evangélica de la Gracia, en Barcelona (España). Para más información pueden consultar nuestra web:
http://www.teologiaexpress.jimdo.com

¿Qué es la depravación total?

Para saber cuando subimos vídeo suscríbanse y activen las notificaciones en el botón de la campanita.

No duden en seguirnos tanto en Instagram como en Facebook para recibir las últimas notícias y ver los nuevos vídeos:
http://www.instagram.com/teologia_express/
http://www.facebook.com/teologiaexpress/

Para cualquier duda, pregunta o propuesta pueden escribirnos al email:
teologiaexpress@gmail.com

Música: Samuel Barceló – Vida Eterna (CD Vida Eterna)

Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

Centrándose fielmente en el carácter de Dios

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Centrándose fielmente en el carácter de Dios

R.C.Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue mejor conocido por proclamar, enseñar y defender la santidad de Dios en toda su plenitud. Mira este breve video de R.C. a través de los años enseñando sobre la santidad de Dios y por qué es es central para el propósito de Ligonier.

Transcripción

Mi estrategia fue centrar la atención, lo más posible, en el carácter de Dios; porque pensé que la mayor debilidad en la iglesia, tanto en la iglesia liberal como en la iglesia evangélica, fue una comprensión del carácter de Dios el Padre.

Entonces, organizamos este ministerio y básicamente lo que hacemos es que producimos programas en video para adultos en la Escuela Dominical. Damos un vistazo alrededor del mundo y vemos pedacitos de toda clase de experiencias e información radicalmente diferentes y, a veces, en conflicto.

Y lo que tratamos de hacer es capacitar a las personas para que piensen como cristianos, para que busquen la mente de Cristo, para que comprendan que la fe cristiana no es una reserva de compartimientos que no tiene nada que ver con el resto de la vida.

Y, hasta que no entendamos nuestro pecado, nunca entenderemos lo que él ha logrado por nosotros en la historia, en sus actos redentores, en el éxodo del Antiguo Testamento, en la cruz del Nuevo Testamento, ni entenderemos nuestra propia meta y propósito como cristianos, que son llamados a ser un pueblo santo, santificado del Señor. Hasta que tengamos una idea de todo el concepto de la santidad.

La Biblia usa palabras como: estamos muertos en pecado, somos esclavos del pecado, somos por naturaleza hijos de ira, no queremos a Dios en nuestro pensamiento. Porque Él es santo y nosotros no.

Creo que una de las cosas más importantes que hacemos es tratar de profundizar nuestra comprensión del carácter de Dios.

Si Ligonier es fiel a sus fundamentos y creo que lo será, deberíamos estar en medio de una renovación mundial de la fe reformada.

En lo que a mí respecta, ese es el tipo de cosas que no puedes programar en un estudio: ¡Dios es soberano!

No hay “moléculas sueltas” en un universo donde Dios es soberano. Si Dios no es soberano, Dios no es Dios.

Quiero ponerlo simple. El Evangelio es tan claro en las Escrituras que un niño puede entenderlo.

Lo que quiero transmitirles es que, a menos que un hombre nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Si Dios es Dios; si realmente es Dios, no solo es Dios de la iglesia, es Dios del gobierno, es Dios de las artes, es Dios sobre todo.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

Latigazos Religiosos

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Diecisiete –

Latigazos Religiosos

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 24 – ¿Quién es el centro de tu mundo?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Esperando por su corazón

Aviva Nuestros Corazones

Ago 24 – ¿Quién es el centro de tu mundo?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/quien-es-el-centro-de-tu-mundo/

Carmen Espaillat: Mark McClain recuerda cuándo probó alcohol por primera vez.

Mark McClain: Yo tenía como cinco años cuando probé mi primer sorbo. Veía la botella de papá sobre la mesa y tomaba un trago. Y luego tomaba un trago de Coca Cola y esto hacía que la Coca Cola supiera más dulce. Y así fue como todo esto empezó.

Carmen: Mark comenzó a tomar más cuando estaba en el bachillerato.

Mark: Solo salía y pasaba un buen tiempo con mis amigos. Realmente era muy fácil salir y disfrutar.

Carmen: La prometida de Mark sabía que él estaba tomando.

Mark Yo creía que ella realmente no se preocupaba mucho por eso. Luego, después que nos casamos, todo hizo pssst… Empezó a ser un problema diario.

Carmen: Para el tiempo cuando sus tres hijos tuvieron edad suficiente para darse cuenta de lo que estaba pasando, la vida de Mark estaba dominada por el alcohol y tuvo un efecto enorme en su familia.

Mark: Tomemos por ejemplo un día ¿Ok? Yo llegaba a casa del trabajo.

Hija: Todos los problemas empezaban al poco rato de que él llegaba del trabajo.

Mark: Al principio no había problemas.

Hija: Habría pasado una media hora en casa y ya estaba borracho.

Mark: Pero a medida que la noche avanzaba…

Hija: Solo recuerdo estar acostada en la cama y oyendo más que todo a mi papá dando gritos.

Mark: Gritando, peleando.

Hija: Y muchas veces esto no me dejaba dormir de noche.

Mark: Comencé a ser un poco más impaciente.

Hija: Tenía una mala sensación en el estómago cada vez que oía a mi papá gritar.

Mark: Cada vez estaba más enojado.

Hija: No sabía de lo que sería capaz de hacernos.

Mark: Y una vez llegaba a ese nivel, explotaba por cualquier cosa.

Hija: Cualquier cosa negativa que te puedas imaginar, eso era lo que nos decía.

Mark: Y al otro día me levantaba, iba al trabajo, y empezaba todo de nuevo. Se convirtió en algo que nos consumía a todos.

Carmen: Entonces, ¿cómo estaban las cosas para la esposa de Mark mientras esto sucedía? Esa es la historia que escucharemos hoy en Aviva Nuestros Corazones.

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, como se pueden imaginar, en Aviva Nuestros Corazones recibimos todo el tiempo correos electrónicos, cartas y llamadas de mujeres que están en situaciones muy difíciles en sus matrimonios. En muchos casos las voces de las personas que les rodean les están diciendo que es hora de avanzar, que no hay razón para continuar en un matrimonio tan difícil. He encontrado que muchas de esas mujeres realmente quieren rendirle honor al Señor y permanecer fieles a sus votos matrimoniales, pero algunas veces esto parece tan difícil.

Hace unos años una mujer llamada Joy McClain escribió a Aviva Nuestros Corazones, ella estaba en una situación muy difícil. Estaba comprometida con su matrimonio y quería seguir comprometida con él, aunque por años su esposo había estado esclavizado por el alcohol.

Dios había estado usando durante un largo tiempo a Aviva Nuestros Corazones para animarla, pero cada día traía tantas preguntas: ¿Cómo manejo esta situación? ¿Cómo Dios proveerá para mí? ¿Cambiará mi esposo algún día? ¿Realmente debo permanecer en este matrimonio?

Todavía puedo recordar la primera vez que Joy se acercó a mí después de un evento y compartió conmigo un poco de su historia. Desde ese entonces ha sido un gozo increíble a través de los años mirar al Señor trabajar en el corazón de esta mujer y milagrosamente también en el corazón de su esposo.

La he animado a compartir su historia con el permiso de su esposo, por supuesto, y hemos visto como el Señor usa la situación por la que Joy ha pasado, para animar a otras mujeres a luchar por sus matrimonios aun cuando pareciera que no hay esperanza.

Joy ha escrito un libro llamado, “Waiting for His Heart: Lessons from a wife who chose to stay” (Esperando por Su Corazón: Lecciones de una esposa que eligió permanecer—este libro está disponible solamente en inglés).

Ahora, puede que tengas un hijo o una hija, o un nieto, o una amiga cercana que se encuentre en un matrimonio muy difícil, y creo que encontrarás que esta historia en particular los puede animar. Si estás en una situación donde sientes que tu matrimonio no tiene esperanza, espero que escuches durante los próximos días, pidiéndole al Señor no solo que cambie el corazón de tu esposo, sino también diciéndote: “Señor, ¿usarías esta dificultad para acercarme más a Tí? Escuchemos ahora la historia de Joy.

Joy: Mark era un año mayor que yo y cuando empecé a tratarlo había algo en él que llamó mi atención. Empezamos a salir juntos. Crecí con una perspectiva procedente de una familia muy sólida y calmada. Nuestra familia fue formada alrededor de la iglesia y la familia, pero alrededor de mis dieciséis años, Dios tomó un lugar secundario en mi vida.

Mi vida social se volvió más importante que mi relación con el Señor. Y esto ciertamente se mostró en mi relación con Mark, quien profesaba conocer a Dios pero tenía muchas preguntas. Yo realmente no sabía si él era salvo o no, y en ese tiempo no estoy tan segura de que eso me importara.

Nos íbamos a casar en mayo. Antes de casarnos, mi esposo alquiló una casa pequeña en el campo. Estaba situada en una colina y desde la ventana de la cocina se podían ver los silos (almacenes) de la granja de mi papá, lo cual me parecía fantástico. Plantamos un huerto antes de decir nuestros votos matrimoniales, así que ahí estábamos plantando nuestro huerto.

Recuerdo estar pensando que era tan apropiado que plantáramos estas semillas de promesas que crecerían y serían como nuestro amor. Era muy idílico, muy romántico. Es casi una expectativa irreal de lo que un matrimonio debe ser, de lo que puede ser y de lo que sería. Así que mientras sembrábamos nuestro jardín, yo solo pensaba, “oh, esto va a ser tan maravilloso. Va a salir todo perfecto y va a ser bueno y verde, todo va a crecer y a prosperar”. Pero no siempre resulta así en la jardinería y tampoco resulta así en la vida real.

Justo antes de mi boda, yo estaba afuera con mi mamá colgando la ropa lavada en el tendedero. Estaba con ella y cuando terminamos, subimos por la colina y ella fue hasta donde yo estaba sentada y me dijo: “hay veces en tu matrimonio cuando sientes como si quisieras abandonarlo todo”.

Pensé en lo extraño que eso era. Número uno: según mi perspectiva, mis padres tenían un matrimonio sólido, bueno, y centrado en Dios. Número dos: Pensé, “eso nunca va a pasar mamá, porque amo tanto a Mark, y yo sé que todo va a ser bueno y va a estar bien”. Y nunca pensé que llegaría el día en que yo estuviera dispuesta a abandonar mi matrimonio.

El día de nuestra boda fue un precioso día de mayo y yo estaba tan entusiasmada. No podía esperar más para convertirme en su esposa. No podía esperar para llevar su apellido. Fui la primera en llegar a la iglesia. Me senté en los escalones por un momento. Siempre he escrito en un diario. Siempre me ha gustado escribir, y recuerdo ese día escribir sobre mi boda y lo feliz que me sentía. No podía esperar para caminar por ese pasillo y decir mis votos.

Mientras decía esos votos, realmente los sentí. Eran palabras que yo iba a tomar muy en serio y yo las iba a cumplir sin importar lo que viniera. Esa tarde escribí en mi diario palabras que más tarde tuvieron un gran significado porque dije: “hoy tomé un voto de amor y honor a mi esposo, y eso es lo que pienso hacer no importa lo que venga.”

Si hubiera sabido cómo lucía ese “no importa lo que venga”, ciertamente me hubiera estado preguntando cómo lo iba a superar, pero yo creía en verdad lo que dije. Dios sometería esos votos a pruebas que yo no podía imaginar, pero ellas serían para Su propósito y para Su gloria.

Yo siempre supe que Mark tomaba, no a un nivel que me preocupara, era más bien algo social. Al principio de nuestro matrimonio esto no me molestaba mucho. No vi señales de peligro. Cuando nuestro primer hijo nació, me di cuenta que no quería que mi hijo creciera en un ambiente donde se consumía alcohol en el hogar.

Así que después del nacimiento de nuestro hijo, yo empecé a pensar seriamente en que no era algo bueno que Mark tomara, y empecé a interrogarlo. Comencé a preguntar, “¿será esto una buena idea?” Y él reaccionó con mucho resentimiento a mis preguntas.

Mark: “¿Por qué me estás haciendo esas preguntas? ¿Por qué te opones a lo que yo hago? Tengo derecho a hacerlo.”

Joy: Para él, yo estaba siendo controladora, yo le estaba diciendo lo que tenía que hacer.

Mark: Pero yo tengo el derecho de hacer lo que quiera. ¿Y Por qué yo no podría hacerlo? Esto es lo que quiero hacer, además yo no estoy haciéndole daño a nadie.

Joy: Si yo escuchara de nuevo las palabras que dije entonces, pienso que probablemente no creería que mi motivo era puro porque la mayoría de veces no lo era. Era algo como, “necesitas cambiar para que yo sea feliz.”

Mark: El ídolo del alcohol, ese era mi ídolo. Quiero decir, todos tenemos ídolos.

Joy: Mis expectativas del matrimonio y de mi esposo realmente se volvieron como un ídolo para mí, porque yo pensaba que mi esposo debía llenar mis necesidades y hacerme feliz. Él debía de satisfacer lo que yo quería y deseaba. Y ningún hombre fue hecho para hacer eso. Ese no es El Plan de Dios.

No entendía eso en ese entonces. Yo veía a mi esposo como el hombre que yo amaba. Yo le había entregado todo lo que podía. Yo quería que él me devolviera lo mismo en nuestra relación, y él no tenía la capacidad de llenar esas necesidades, especialmente cuando el comenzó a tomar aún más y a distanciarse de mí. Él no tenía la capacidad de satisfacer esas necesidades, y yo ciertamente hice al matrimonio–un matrimonio de Dios—mi ídolo.

El comenzó a empeorar. Ya no era un trago ocasional. No tomaba solo los fines de semana. Se volvió algo de todos los días. Desde que él llegaba a casa del trabajo hasta el momento en que perdía el sentido o se dormía en la noche. Comía con nosotros con menos frecuencia. Cada vez pasaba menos tiempo con nuestros hijos.

Jordan: Mi mamá trató todo lo que pudo desesperadamente, para protegernos de toda esta situación.

Carmen: Este es Jordan, el hijo mayor de los McClain.

Jordan: Fue probablemente en sexto grado cuando empecé a notarlo. Empiezas a poner más atención cuando estás en la escuela secundaria. Recuerdo estar acostado en la cama y oír a mi mamá y a mi papá discutir, principalmente mi papá gritando. Así que el solo tener que oír eso casi todas las noches…Recuerdo que algunas veces era abrumador.

Kristen: Vi a mi papá actuando casi como un adolescente. Alguien probablemente de poco más de veinte años aunque él estaba ya bien entrado en los treinta.

Carmen: Esta es Kristen, la hija de los McClain.

Kristen: Me di cuenta que mi papá muchas veces no estaba cuerdo. Lo veía algunas veces en el piso, desmayado frente a la televisión. Pensé que esto era normal, hasta que visité las casas de mis amigos y me di cuenta que no lo era. No era normal que mis padres pelearan a diario. Yo no sabía que pelear no era normal.

Joy: A medida que los niños fueron creciendo, creció la intensidad de la situación en la casa. El caos aumentó y el problema con la bebida empeoró.

Kristen: Podía verlo decirle cosas a mi mamá que nunca debían ser dichas a una dama, y recuerdo que él también me decía nombres feos. Nos dijo todo lo negativo que te puedas imaginar. Recuerdo que una vez que le pregunté si amaba más al alcohol que a nosotros, y no pudo responder. Creo que esta fue una de las heridas más grandes en mi vida.

Joy: Me sentí tan agobiada, y me di cuenta cómo el alcohol había absorbido nuestras vidas y cuánto yo había gastado, cuánto tiempo había gastado tratando de limpiar las cosas detrás del pecado.

Carmen: Finalmente Joy llegó a la conclusión de que la única manera de permanecer fiel a su compromiso matrimonial era por el poder de Cristo trabajando en ella. En vez de poner a su esposo en el centro de su mundo, Joy reconoció a Cristo como el centro.

Joy: Me tiré de rodillas al piso de la sala y grité al Señor, “Te quiero a Tí. Estoy desesperada por Tí.” Y desde ahí en adelante yo empecé a estudiar la Palabra de Dios. Comencé a pedirle a Dios por verdades. “Muéstrame Tus verdades, Señor”. Había puesto a Dios por tanto tiempo en segundo lugar y había convertido a mi esposo en mi dios. Había hecho un ídolo de un matrimonio basado en él, y obviamente esto no estaba funcionando. Me sentía muy sola y como si me hubieran abandonado.

Un día en particular, yo había salido de casa llorando, gritándole a Dios con todas mis fuerzas lo injusto que era esto, que yo no soportaba el mal olor del alcohol un día más. Todo esto…Así llegué al límite. Esto me enfermaba. Sentí en mi espíritu a Dios recordándome que todo pecado es repugnante para Él, y me di cuenta que la manera en que yo trataba de controlar, la manera en que trataba de manipular, mi duda, el creerme superior frente a mi esposo, era también un olor repugnante del pecado.

El pecado de mi esposo era tan evidente, tan obvio. Todos lo veían. Pero el mío estaba escondido. El mío lucía bien ordenado. El sentirme superior podía ser envuelto y justificado en preciosos paquetes pequeños. Emborracharse es un poco más difícil de esconder. Pero mi corazón también era malvado. Mi corazón estaba frío. Mis motivos eran impuros.

Dios me mostró y me reveló la maldad en mi corazón, el egoísmo de mi corazón. Él deseaba trabajar tanto en mí como en mi esposo.

Para ese entonces yo había buscado ayuda. Le había pedido a Mark que fuéramos a consejería matrimonial. Él fue y cuando le dijeron que tenía un problema de alcoholismo y que necesitaban tratarlo, su corazón se endureció, y no quiso volver más. Ellos reconocieron mi necesidad de educación sobre el alcoholismo, y así empecé a ir sola a consejería para recibir ayuda para mí misma.

Yo empecé a buscar a los miembros del Cuerpo de Cristo, a pedirles que oraran, pero mientras más me acercaba al Señor, mientras más me acercaba al Cuerpo de Cristo, Mark se distanciaba aún más. Se volvió más aislado, más iracundo, y estaba más enojado conmigo porque yo estaba buscando ayuda.

Mark: Al principio yo estaba solo un poco enojado, pero luego cuando se volvió más frecuente, fui más áspero.

Joy: Él estaba empezando a abrir hoyos en las puertas.

Mark: Más consistente. Era casi todo el tiempo.

Joy: Estaba empezando a arremeter contra mí, a enojarse conmigo. Y estaba empezando a amenazarme más.

Mark: Y llegó un momento que se acabaron los buenos tiempos.

Joy: Recuerdo una noche en particular que estaba acostada en la cama. Yo estaba sola leyendo un libro y él entró y empezó a gritarme. Y cuando no le respondí, su enojo escaló a tal punto que tomó la cama y la giró sobre un lado, tirándome al piso. La cama volvió a caer de golpe sobre las patas. Me subí otra vez a la cama, sin saber realmente qué hacer. ¿Me voy? ¿Salgo de la habitación? ¿Qué hago? Así que solo me subí a la cama de nuevo.

Él tomó la cama otra vez y la tiró casi al otro lado. Y yo me caí por supuesto, y en ese momento me di cuenta que yo era la próxima cosa que él iba a tocar porque él había pasado del enojo a las paredes, de las paredes a las puertas, de las puertas a reventar cualquier cosa, a tirar algo, a arremeter, y ahora él está tomando la cama donde yo estaba acostada y quería hacerme daño y me estaba amenazando. Así que no pude más con esto.

Jordan: Una vez que tomé conciencia y me di cuenta que este era un problema, lo enfrentaba cuando él estaba así y defendía a mi mamá y algunas veces gritaba yo mismo. Entonces parecía peor, pero estoy seguro que su estado no era mucho peor, pero parecía peor porque lo estábamos confrontando, y él nos atacaba en respuesta. Luego se sentía como si fuera una lucha entre todos nosotros.

Joy: Como familia, le habíamos rogado a Mark. Los niños le habían suplicado más de una vez, “papá, por favor busca ayuda”.

Una imagen que probablemente nunca olvidaré es la de mi hijo. Él tenía cerca de quince años y estaba en la sala. Él estaba hablando con Mark, y le estaba rogando, “por favor busca ayuda. Nosotros haremos cualquier cosa contigo, papá. Por favor. Estamos dispuestos a pasar cualquier cosa contigo, pero por favor, te pedimos que busques ayuda.”

Mis hijas estaban allí. Estaban llorando. Yo estaba llorando. Pero era mi hijo quien hablaba ese día, rogando, y suplicando a su padre.

Y Mark solo nos miró a todos, dió la vuelta y se fue. Se llevó algunas cosas y se fue. Mi hijo cayó de rodillas al piso de la sala, cubrió su cara con sus manos y lloró con gemidos fuertes. Su corazón estaba roto. Nuestros corazones estaban rotos. Papá nos ha dejado y, ¿cómo tú recoges los pedazos de algo así? ¿Qué les dices a tus hijos?

Una y otra vez después de estas escenas, los abrazaba y orábamos juntos. Le rogábamos al Señor, le suplicábamos a Dios. Yo sentía que si no dirigía a mis hijos completamente hacia Dios, ellos tomarían el camino de la amargura en sus corazones. Una y otra vez y otra vez tuve que tomarlos y dirigir sus miradas a Dios. Cuando yo estaba tan desesperada, tan rota y en pedazos, ellos también lo estaban. Era un tiempo de desesperación para nosotros.

Jordan: Tantas personas lo hubieran abandonado inmediatamente, y si no inmediatamente, quizás después de un par de años de soportar este problema, cinco, diez años, pero ella se quedó con él.

Joy: Me quedé con mi esposo por el simple hecho de que yo había hecho un voto, y había llegado a entender que el matrimonio es un ejemplo vivo de Cristo y Su Novia, y Él nunca abandona a Su Novia, y entendí que mi rol en todo esto era orar por mi esposo.

Nadie en la tierra va a orar por este hombre como tú. Eres una con este hombre, y esta relación se ha dañado. Que increíble es entender esto cuando entiendes a Cristo y a Su Novia, la Iglesia, y lo importante e íntimo que es para nosotros el caminar con Él. Nadie, nadie va a clamar a gritos por mi esposo como sus hijos y yo.

Carmen: Hemos estado escuchando la historia de Joy y Mark McClain. Sé que muchas oyentes se identificarán con la historia de Joy. Quizás estés en una situación difícil en tu matrimonio, y la historia de hoy te alienta a que permanezcas comprometida y que tengas fe en que Dios puede ser glorificado en tu situación. Y creo que todas nosotras podemos identificarnos con los problemas de idolatría que esta historia presenta.

Nancy regresa para ayudarnos a considerar algunos de estos asuntos.

Nancy: Bueno, creo que la pregunta principal que Joy enfrentó es la misma pregunta que tú y yo necesitamos contestar cada día de nuestras vidas.

No importa si estás pasando por una crisis o si estás en una temporada en que las cosas andan bien, todas necesitamos preguntarnos: ¿quién o qué es el centro de mi mundo?

En un punto de su vida Joy hubiera dicho: “Mark es el centro de mi mundo”. Pero cuando ese mundo empezó a derrumbarse, ella se dio cuenta que el lugar central de nuestras vidas debe estar reservado para Jesús y solamente Jesús.

Así que ¿quién está en el centro de tu mundo? ¿Está tu vida edificada sobre una relación con Cristo, o está alguien o algo desplazando a Cristo? Espero que hoy tomes un momento para detenerte y hacer un inventario, dejar que el Señor examine tu corazón y te preguntes, “¿hay algo o alguien que está tomando el lugar de Cristo en mi vida?” Y decir otra vez, “Señor, quiero que toda mi vida se trate de Tí, dándote solo a Tí la gloria”.

Joy McClain escribe sobre la transformación de corazón que ella experimentó en su libro llamado “Waiting for His Heart: Lessons from a wife who chose to stay” (Esperando por Su Corazón: Lecciones de una esposa que eligió permanecer). Sé que este libro será de gran aliento a cualquiera que esté en una situación matrimonial difícil, pero creo que este libro también es de valor y ánimo para otros. La crisis en el matrimonio de Joy la empujó hacia Cristo e hizo que ella se apoyara en Él de maneras más profundas, y eso es algo que todas nosotras necesitamos ser retadas a hacer día tras día.

Ahora, yo sé que la historia de Joy va a retumbar en los oídos de muchas, muchas oyentes y puede traer algunas preguntas difíciles sobre tu situación particular. No hay respuestas rápidas y fáciles, pero déjame animarte a que no atravieses esta crisis sola. Puede que necesites encontrar una mujer piadosa en tu iglesia que te ayude y te aliente a considerar algunas de las decisiones difíciles que tienes delante de tí. Y puede que también sea necesario involucrar a los líderes, los pastores, los ancianos de tu iglesia local.

Espero que puedas visitar nuestro portal, AvivaNuestrosCorazones.com para que puedas ver un video con la historia de Joy. Quizás sea un recurso que quieras compartir con otras que estén atravesando situaciones difíciles en su matrimonio.

Carmen: ¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarles a otras mujeres? Entonces este evento es para ti. En “Revive 15” contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler dirigiendo la alabanza. Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres, uno de los mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la Palabra de Dios.

Si has estado confundida, desesperada, temerosa hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras. Ven a escuchar por qué es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, importar y recibir ayuda de otras mujeres como tú, conoce a: Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell, durante tres horas de ideas prácticas y mucho más. «Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres”. Indianápolis, septiembre 25 y 26. Acompáñanos.

Nancy: En el próximo programa escucharemos la segunda parte de la historia de Joy, no te lo pierdas mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Omar Salas, No Importa Quien Soy, Dependo de ti ℗ 2007 Omar Salas

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Acepta o rechaza la salvación de su alma ?

Miércoles 9 Diciembre

Yo soy el Señor vuestro Dios, y no hay otro… Todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.
Joel 2 : 27, 32

¿Acepta o rechaza la salvación de su alma ?

Nuestro Creador quería ser conocido como un Padre amoroso y perfecto por cada uno de nosotros. Pero nuestra actitud de independencia y nuestro rechazo a Dios nos han privado de esta feliz relación. Y esta actitud nos condena sin apelación.

Pero hay una buena noticia : Dios viene a nosotros sin esperar que demos el primer paso. Se acerca a nosotros en la persona de Jesucristo, quien nos dice : “Venid a mí” ; “yo soy el camino, y la verdad, y la vida ; nadie viene al Padre, sino por mí” (Mateo 11 : 28 ; Juan 14 : 6).

Quizás usted diga : “¿Por qué necesito a Jesucristo ? ¿Por qué tengo que creer en él ? ¡Estoy bien, soy fuerte, y de todos modos me arreglo muy bien sin él !”. Esto es lo que usted piensa, pero ni sus capacidades ni sus pretensiones tendrán ningún valor cuando comparezca ante Dios…

Otra persona dirá : “No puedo creer que Dios se interese en mí, soy demasiado malo. He cometido grandes errores, incluso me da vergüenza hablar de ello. Sufriré las consecuencias toda mi vida”. ¡A pesar de esto Dios se interesa por usted ! Él quiere perdonarlo y ayudarle a comenzar de nuevo. Lo hizo por mí y también puede hacerlo por usted.

No querer arrepentirse, ni creer, es despreciar el más maravilloso regalo que Dios hizo a los hombres : Jesucristo, a quien él condenó y castigó en nuestro lugar. Rechazar esta oferta es permanecer intencionalmente del lado de los culpables. Pero aceptarla es recibir el perdón de Dios y pasar a ser, desde hoy y para siempre, su hijo muy amado. ¿Dará usted ese paso ahora ?

Jueces 2 – Apocalipsis 2 : 18-3 : 6 – Salmo 139 : 13-18 – Proverbios 29 : 15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La estrella sobrenatural de Belén

Soldados de Jesucristo

Diciembre 8

Solid Joys en Español

La estrella sobrenatural de Belén

John Piper

Encuentra más devocionales de John Piper en Español
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra más recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
Síguenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
Síguenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
Síguenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

Considera a tu oponente

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Considera a tu oponente

Keith A. Mathison

Nota del editor: Esta es la sexta parte de la serie de artículos de Tabletalk Magazine referente al tema de la controversia.

Fui convencido de la verdad de la teología reformada mientras asistía al Dallas Theological Seminary, la institución emblemática de la teología dispensacional. Algunos de mis compañeros me acusaron de ser un apóstata cuando descubrieron que había rechazado el dispensacionalismo. Después de haberme puesto mi nuevo uniforme de los cinco puntos del calvinismo, asumí una actitud de superioridad y condescendencia hacia aquellos que permanecían comprometidos con el dispensacionalismo. La burla se convirtió en el arma principal de mi arsenal. Cuando llegué al Reformed Theological Seminary [Seminario Teológico Reformado], aterricé justo en medio de debates entre estudiantes sobre temas que eran desconocidos para mí —debates acerca de teonomía, metodología apologética entre otros— y que eran poco frecuentes en Dallas. No era capaz de contribuir mucho a estas discusiones, pero continué con mi burla hacia los dispensacionalistas.

Con cuánta frecuencia olvidamos tratar a los hermanos en Cristo como a hermanos en Cristo, aquellos a quienes el Padre ama y con quienes compartiremos la eternidad en el cielo nuevo y tierra nueva.

Estaba en lo que Michael Horton llama la «etapa de jaula»: ese periodo de tiempo en el cual un nuevo convertido a la teología reformada debe ser encerrado en una jaula por su propio bien y el bien de los demás a su alrededor. Durante la etapa de jaula, el novato reformado está frecuentemente airado porque las doctrinas de la gracia no le fueron enseñadas antes. Él puede ser particularmente mordaz hacia la tradición de la cual vino, y ay de aquellos que permanecen en esa tradición (ya sea dispensacionalismo o cualquier otra). A menudo ellos son vistos como intelectualmente inferiores por no ser capaces de ver la clara verdad de la Escritura que la megamente calvinista sí ve. Se vuelven el objeto de la burla y el blanco del sarcasmo y el escarnio. El nivel de arrogancia y orgullo que uno puede alcanzar durante la etapa de jaula es imposible de comprender y desagradable de contemplar..

No sé si John Newton pasó por algo similar a la «etapa de jaula» después que vino a Cristo. Lo que sí sé es que su carta Sobre la controversia me ayudó a ver lo que había estado haciendo. Newton escribió esta carta a un compañero de ministerio que estaba planeando tomar la pluma contra otro ministro que consideraba que estaba en error. Esto es a veces necesario, pero Newton ofrece sabios consejos sobre cómo hacerlo. En su escrito, le recomienda a su amigo que piense en tres cosas: su oponente, su audiencia y en sí mismo. En este artículo, consideraremos cómo debemos pensar acerca de nuestros oponentes en una controversia.

Newton comienza esta sección con un consejo muy sabio. Él escribe:

En cuanto a tu oponente, deseo que antes de que pongas la pluma sobre el papel en su contra, y durante todo el tiempo que estés preparando tu respuesta, puedas encomendarlo con una oración fervorosa a las enseñanzas y la bendición del Señor. Esta práctica llevará tu corazón a amarlo y a compadecerse de él; y tal disposición tendrá una buena influencia en cada página que escribas.

¿Alguna vez has pensado en orar por aquellos con quienes estás involucrado en algún tipo de controversia? Parece obvio, pero tendemos a quedar tan atrapados en el calor de la batalla que fácilmente nos olvidamos de hacer esto. Vemos a nuestro oponente teológico de la misma manera que un soldado ve a un enemigo de combate, como alguien que debe ser destruido antes de que nos destruya a nosotros. Así, los debates teológicos en los círculos calvinistas a veces degeneran en el equivalente verbal de la Federación Internacional de Lucha Libre. Si oráramos por aquellos con quienes nos involucramos en controversias, estaríamos menos inclinados a la ira y la malicia hacia ellos.

Newton después explica que necesitamos considerar si nuestro oponente en la controversia es un creyente o no.

Si lo consideras como un creyente, aunque muy equivocado en el tema sobre el cual debaten, las palabras de David a Joab acerca de Absalón, son muy pertinentes: «Por amor a mí tratadlo bien». El Señor lo ama y es paciente con él; por lo tanto, no debes despreciarlo, ni  tratarlo con dureza. El Señor es paciente contigo de la misma manera, y espera que muestres compasión a los demás, considerando el mucho perdón que tú mismo necesitas. Dentro de poco se verán en el cielo; entonces él te será más querido que el amigo más cercano que tienes ahora en esta tierra. Ten presente ese periodo en tus pensamientos; y aunque puede que consideres necesario oponerte a sus errores, velo personalmente como un alma gemela, con quien serás feliz en Cristo por siempre.

Con cuánta frecuencia olvidamos esto. Con cuánta frecuencia olvidamos tratar a los hermanos en Cristo como a hermanos en Cristo, aquellos a quienes el Padre ama y con quienes compartiremos la eternidad en el cielo nuevo y tierra nueva.

Por otro lado, si vemos a nuestro oponente como un incrédulo, debemos recordar que “por la gracia de Dios soy lo que soy”. Dios pudo haber abierto sus ojos en lugar de los tuyos. Debemos permanecer humildes. Debemos recordar que nosotros también estábamos alejados de Dios. Nosotros también éramos enemigos del Señor. Nuestra oración en este caso debe ser por su conversión, y debemos tener cuidado de no hacer algo que sea una innecesaria piedra de tropiezo en su camino. Debemos hablar o actuar con la esperanza de que nuestras palabras puedan ser usadas por Dios para traer a esta persona a la fe y al arrepentimiento.   

La carta de Newton nos anima a tratar a nuestros oponentes en la controversia como desearíamos ser tratados, y si hay algo que a todos nos desagrada, es ser tergiversado o calumniado. Debemos, por lo tanto, hacer el mayor esfuerzo por representar con precisión la perspectiva de nuestro oponente. Aunque Newton no trata con este tema de manera explícita, está implícito en sus palabras.

El noveno mandamiento nos prohíbe hacer daño a nuestro prójimo por medio de las mentiras (Éx 20:16). Aquellos que siguen a Cristo no deben dar falso testimonio de otras personas, oponentes teológicos o de otra naturaleza (Éx 23:1, 7; Lv 19:11, 14, 16). Distorsionar una posición del  oponente en medio de una controversia teológica es calumniar a esa persona, y calumniar es un ejemplo de un uso malvado de las palabras y el lenguaje (Stg 4:11).

Distorsionar los puntos de vista de aquellos con los que no estamos de acuerdo no solo es deshonesto, sino que no tiene sentido. Debemos esforzarnos por representar los puntos de vista de nuestros oponentes con honestidad. Golpear a un hombre de paja es un ejercicio inútil y nos hace parecer bastante tontos en el proceso. Uno no puede convencer a un oponente del error de su punto de vista si uno está argumentando en contra de un punto de vista que este oponente no sostiene.  

En la controversia, entonces, esforcémonos por recordar a nuestro oponente. Recordemos orar por él, tratarlo amablemente y hacerle frente con los estándares más altos de honestidad.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Keith A. Mathison
Keith A. Mathison

El Dr. Keith A. Mathison es profesor de teología sistemática en Reformation Bible College en Sanford, Florida. Es autor de varios libros, incluyendo From Age to Age.