Guerreras de Dios

DÍA 25

Salmo 18

Dosis: Victoria

Guerreras de Dios

“Con tu apoyo me lanzaré contra un ejército; contigo, Dios mío, podré asaltar murallas. El camino de Dios es perfecto; la palabra del SEÑOR es intachable. Escudo es Dios a los que en él se refugian.” (Salmo 18:29–30) (NVI)

Todas libramos batallas personales en la vida. David reconoce que la victoria siempre es de Dios, por eso le da la gloria por todas sus obras. Hace una lista minuciosa de todos los favores que ha recibido de Él durante toda su vida. Muchas eran las circunstancias que habían contribuido al progreso de David, y él reconoce a Dios en todas ellas. ¡Qué corazón tan agradecido!

“¿Quién es Dios, si no el SEÑOR? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? Es él quien me arma de valor y endereza mi camino; da a mis pies la ligereza del venado, y me mantiene firme en las alturas; adiestra mis manos para la batalla, y mis brazos para tensar arcos de bronce. Tú me cubres con el escudo de tu salvación, y con tu diestra me sostienes; tu bondad me ha hecho prosperar. Me has despejado el camino, así que mis tobillos no flaquean.

Perseguí a mis enemigos, les di alcance, y no retrocedí hasta verlos aniquilados. Los aplasté. Ya no pudieron levantarse. ¡Cayeron debajo de mis pies! Tú me armaste de valor para el combate; bajo mi planta sometiste a los rebeldes. Hiciste retroceder a mis enemigos, y así exterminé a los que me odiaban”.

David llegó a ser un guerrero victorioso porque Dios le dio pericia y talento en los asuntos militares, siendo él un simple pastor, talentoso para la música y la poesía, por eso dice: “Contigo desbarataré ejércitos y con mi Dios asaltaré ciudades amuralladas”, David también reconoce que Dios le había dado fuerzas físicas para soportar las batallas: “Él es quien adiestra mis manos para la batalla. “Dios es el que me ciñe de poder”, “me ceñiste de fuerza para la pelea”, “puedo entesar bien un arco de bronce”.

Reconoce que Dios le concedió agilidad para huir de sus enemigos: “Quien hace mis pies como de ciervas” “Ensanchaste el camino debajo de mis pasos”, “mis pies no resbalaron.” Dice que Dios le dio valentía, por eso aunque acampasen ejércitos a su alrededor, no temía, sino que los desbarataba, ni los muros lo detenían pues con Dios estaba dispuesto a asaltarlos.

Dios lo había protegido y puesto a salvo en medio de los mayores peligros: “Me diste asimismo el escudo de tu salvación”. Dios lo había prosperado en todas las cosas “Tu diestra me sustentó” y “Tu benignidad me ha engrandecido”. Dios le dio un trono y lo hizo grande y respetable “Me has hecho cabezas de naciones, pueblo que yo no conocía me sirve.” Cumplió en su vida todas sus promesas.

Resulta conmovedor que quien alcanza el éxito en la vida ¡de a Dios toda la gloria! ¿Estás dispuesta a hacerlo?

Oración: Señor sé tú mi escudo en las batallas de mi vida y adiestra todo mi ser para tener victoria espiritual. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 40). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

El cristianismo en diez lecciones

Sábado 14 Septiembre

Si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.

1 Corintios 8:2

Los que creen en su nombre (el de Jesús)… no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Juan 1:12-13

El cristianismo en diez lecciones

Mariana y Julia son buenas compañeras en la universidad. Mariana es cristiana, Julia no lo es. Julia quiere mucho a su amiga y decide volverse cristiana. Hace preguntas a Mariana, se interesa en su fe, le indaga sobre la Biblia. Por último decide acompañarla a la iglesia. Julia es sincera y trata de comprender verdaderamente. Sin embargo, algo no está bien…

Julia trata de volverse cristiana con su mente. Quisiera asimilar una clase de «cristianismo en diez lecciones», y adherirse intelectualmente a él. Pero su corazón y su conciencia no están implicados en su búsqueda, ella no tiene sed. Un curso de química sobre la estructura de la molécula de agua es interesante, pero ¡es necesario tener sed para apreciar un vaso de agua!

El verdadero cristianismo no se aprende con la cabeza, como una lección, él transforma profundamente desde el interior. Nicodemo, hombre instruido, abordó a Jesús. Y el Señor, dejando de lado su saber, en pocas palabras le enseñó que para entrar en el reino de Dios es necesario nacer de nuevo (Juan 3:7).

Volverse cristiano es convertirse en un nuevo ser, recibir una nueva naturaleza directamente de Dios. Ningún esfuerzo intelectual puede producirlo. El estado de mi conciencia es el que está en juego. ¿Reconozco delante de Dios que necesito su perdón? Él está presto a concedérmelo y perdona a todos los que creen en el nombre de Jesús. Sí, el que cree en él tiene vida eterna (Juan 3:16).

2 Crónicas 30 – 2 Corintios 3 – Salmo 105:23-36 – Proverbios 23:12

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Amor Correspondido

DÍA 24

Salmo 18

Dosis: Amor Eterno

Amor Correspondido

“Extendiendo su mano desde lo alto, tomó la mía y me sacó del mar profundo. Me libró de mi enemigo poderoso, de aquellos que me odiaban y eran más fuertes que yo. En el día de mi desgracia me salieron al encuentro, pero mi apoyo fue el SEÑOR. Me sacó a un amplio espacio; me libró porque se agradó de mí.” (Salmo 18:16–19) (NVI)

Dios da a David una prueba de su amor al darle la victoria. Amenazado por sus enemigos, siente que se ahoga, como si estuviera hundido en el mar, entonces Dios lo libera, lo saca a un lugar espacioso, donde puede moverse a su gusto, ya sin temores y prosperar. David reconoce que la gracia de Dios lo ha salvado, él dice: “me libró porque me amaba”, “porque se agradó de mí.”

David inicia el Salmo declarando su amor a Dios y ahora declara el profundo amor que Dios tiene hacia él. Así es la gracia de Dios, que protege, cuida y levanta. Gracia que transforma nuestras situaciones y que obra por amor. ¿Te ha sacado Dios de las pruebas a un lugar espacioso? Si Dios te ha dado victoria, reconoce su gracia. David ya ha sido consolado por el amor y la liberación de Dios y ahora lo alaba porque Dios ha salido en defensa de su integridad:

“El SEÑOR me ha pagado conforme a mi justicia; me ha premiado conforme a la limpieza de mis manos, pues he andado en los caminos del SEÑOR; no he cometido mal alguno ni me he apartado de mi Dios. Presentes tengo todas sus sentencias; no me he alejado de sus decretos. He sido íntegro con él y me he abstenido de pecar. El SEÑOR me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos.”

David se alegra del testimonio de su conciencia, de haberse comportado con sencillez y sinceridad. Aquí testifica de su inocencia pues estaba siendo acusado falsamente. A pesar que tuvo caídas, continuamente se arrepentía y acudía a Dios. Él había conservado su vista fija en sus mandamientos: “pues delante de mí estuvieron todos sus juicios, y no me he apartado de sus estatutos”. David tenía ese temor de Dios reverente.

¿Tienes esta misma actitud frente a la vida? ¿Tienes presente sus mandamientos y sus estatutos cada día? Hay situaciones en los que somos tentadas a mentir o a ser injustas o indiferentes. Perdemos el temor de Dios y sin darnos cuenta nuestra integridad. Sabemos lo que podemos esperar de Dios, pero él espera también de nosotras: amor, misericordia, santidad, rectitud, justicia y humildad. Si somos fieles disfrutaremos de su misericordia.

Recuerda que Dios está presto a darnos victoria también sobre nuestras debilidades, si nos arrepentimos y le pedimos su fortaleza “Examíname oh Dios y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos y ve si hay en mí camino de perversidad” …para que al final podamos decir como David: “Tú, SEÑOR, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas.”69

Oración: Señor, enséñame a reconocer tu gracia y tu amor y a valorar mi integridad delante de tus ojos. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 39). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros

Viernes 13 Septiembre

El Verbo era Dios… Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.

Juan 1:1, 14

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

Mateo 1:23

En él (Cristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

Colosenses 2:9

Pregunta en suspenso

El rey Salomón, conocido por su gran sabiduría, construyó un magnífico templo para Dios. Con motivo de su inauguración, sorprendido por la grandeza de Dios, Salomón exclamó: “¿Es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?” (1 Reyes 8:27).

La pregunta de Salomón permanecerá mucho tiempo sin respuesta. Pero mil años más tarde, en la ciudad de Belén, la virgen María trajo al mundo al niño Jesús, Dios “manifestado en carne” (1 Timoteo 3:16). En ese niño, Dios el Hijo vino a habitar en la tierra. Él nos revela su amor por sus criaturas y su deseo de estar presente con ellas. La pregunta recibe así una respuesta maravillosa.

Hoy Jesús ya no está en la tierra, él murió, resucitó y subió al cielo. Por haber dado su vida en la cruz, su sangre purifica de todo pecado al que cree en él. Así, ahora Dios puede morar, por su Espíritu, en cada creyente en la tierra, como en un templo (1 Corintios 6:19). Y, todos juntos, los creyentes constituyen la casa de Dios, una “morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:22).

Por último, cuando el mundo actual haya dado lugar a nuevos cielos y una nueva tierra, leemos: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos” (Apocalipsis 21:3). Dios habitará eternamente con todos los redimidos por la sangre de Jesús.

2 Crónicas 29 – 2 Corintios 2 – Salmo 105:16-22 – Proverbios 23:9-11

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Salvos por Completo

Grace en Español

Josías Grauman

Salvos por Completo

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

¿Puede ser bueno el sufrimiento?

12 de septiembre

¿Puede ser bueno el sufrimiento?

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones.

2 Corintios 1:3-4

A veces no nos detenemos a pensar que Dios puede convertir lo malo del sufrimiento en una lección para bien, una lección que podemos aprovechar para crecer espiritualmente. A veces el sufrimiento en forma de persecución se produce sencillamente porque no queremos comprometer nuestra fidelidad al Señor. Muchas otras veces es simplemente el dolor común, la dificultad, la enfermedad y los conflictos resultantes de la corrupción del pecado del mundo.

Sin embargo, a veces Dios trae el sufrimiento como un medio de disciplinarnos cuando caemos en pecado. Eso fue lo que les ocurrió a Ananías y Safira en la iglesia primitiva (vea Hch. 5:1-11). De igual manera, Dios castigó a algunos miembros de la iglesia de Corinto por sus pecados (1 Co. 11:29-30).

Cualquiera que sea el caso, no hay que ver el sufrimiento como malo. Puede enseñarnos bondad, solidaridad, humildad, compasión, paciencia y mansedumbre. Mucho más importante es que Dios puede usar el sufrimiento de formas excepcionales para hacer que usted se acerque más a Él.

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

6/6 – ¿Por qué Existo?

El Amor que Vale

Ponga primero lo primero

6/6 – ¿Por qué Existo?

Adrian Rogers

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

Más acerca del Dr. Adrián Rogers:

http://www.lwf.org/eaqv

https://www.youtube.com/channel/UCZzYpoVHFyZ3GKddF9YGZ1A

Las 4 “C” del liderazgo bíblico

Coalición por el Evangelio

Las 4 “C” del liderazgo bíblico

 

¡El liderazgo importa! Importa en el hogar. Importa en el lugar de trabajo. Importa en equipos deportivos y en grupos musicales. Y, por supuesto, el liderazgo es importante en la iglesia.

El liderazgo es un tema tan importante que parece no haber fin de escribir, vender, y comprar libros de liderazgo. De hecho, pudiéramos decir que este artículo se trata sobre el liderazgo y tiene como propósito ayudar a los pastores a crecer en su liderazgo de la iglesia. Pero, ¿cómo debemos evaluar a los líderes, tanto los líderes hoy como los de mañana? Desafortunadamente, nosotros (y nuestras iglesias) evaluamos a los líderes con base en su capacidad y resultados. ¿Puede “predicar”? ¿Está la iglesia “creciendo”?

Ahora, antes de entrar en lo que estoy a punto de decir sobre el liderazgo, permíteme ofrecer una nota: no soy un experto en liderazgo (lo que sea que signifique eso). Sin embargo, he cometido muchos errores de los cuales el Señor me ha enseñado mucho. De todos modos, lo que diré sobre el liderazgo no depende de haberme inscrito en “la escuela de los duros golpes pastorales”. En cambio, lo que diré depende de lo que la Escritura misma dice sobre el liderazgo en la iglesia. Y de acuerdo con las Escrituras, hay cualidades más importantes para evaluar a los líderes que la “capacidad” y los “resultados”. Permíteme ofrecer, entonces, algunos pensamientos bíblicos sobre la evaluación y el desarrollo del liderazgo.

El pastor debe ser un hombre que sigue la santidad y se caracteriza por luchar contra el pecado.

Al evaluar a los líderes de la iglesia (tanto líderes actuales como potenciales), considera estas cuatro “C” del liderazgo bíblico:

Carácter: Mientras que tendemos a elevar la capacidad como si fuera la cualidad más alta para el liderazgo, la Biblia destaca el carácter: hombres de carácter piadoso, como se describe en 1 Timoteo 3:1-14 y Tito 1:5-16. La cualidad básica del carácter de un hombre piadoso es que sea irreprochable. Estar por encima del reproche significa que cuando (no “si…”) las acusaciones lleguen contra un pastor, sean desechadas porque no caracterizan al acusado. Pablo comparte cuatro áreas en las que un anciano debe estar por encima de cualquier reproche:

  • Irreprochable en su carácter: el pastor, aunque no se espera que sea perfecto, debe ser un hombre que sigue la santidad y se caracteriza por luchar contra el pecado: “irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso” (1 Ti. 3:2-3).
  • Irreprochable en su vida familiar: el pastor debe ser un hombre que primero haya demostrado madurez al pastorear bien su propio hogar. Debe ser fiel a su esposa, sin descuidarla. Debe amarla y cuidarla. Debe ser fiel en su crianza al disciplinar a sus hijos. Si alguien no puede administrar su propia casa, ¿cómo podrá administrar la casa de Dios (1 Ti. 3:4-5)?
  • Irreprochable en su vida pública: el pastor también debe ser de buena reputación ante los extraños (1 Ti. 3:7). ¿Cómo liderará un pastor si no tiene una buena reputación?

Convicción: Un pastor también debe ser un hombre de convicciones bíblicas y sin reproche en su vida doctrinal. Debe ser un creyente maduro (no un nuevo converso). “Debe retener la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen” (Ti. 1:9).

Cuidado: La palabra pastor indica alimentación, protección, y el cuidado de un rebaño. Los pastores o ancianos, entonces, están llamados a “pastorear el rebaño de Dios que está entre ustedes” con amor y compasión, liderando con el ejemplo (1 Pe. 5:1-4). Algunas evidencias de un hombre que cuida del rebaño son: está con el rebaño cuando se reúne en el día del Señor (mañana y tarde, si así se acostumbra); está con la iglesia cuando se cuida entre ella públicamente, en las reuniones de miembros; se preocupa por mostrar amor a otros miembros (como orar por los miembros, visitar a los enfermos o en prisión, practicar la hospitalidad con otros miembros de la iglesia); se preocupa por otros hermanos al entablar relaciones de discipulado; y cuida de los no creyentes al compartir el evangelio regularmente.

Capaz: Si bien las Escrituras enfatizan el carácter sobre la capacidad, el pastor debe ser un hombre que sea “capaz de enseñar” (1 Ti. 3:2). Él debe poder no solo enseñarle al pueblo de Dios la Palabra de Dios, sino que también debe poder refutar con amabilidad y paciencia a quienes se oponen al evangelio, para que el Señor pueda concederles el arrepentimiento, incluso a los enemigos del evangelio (2 Ti. 2:24-26).

Debemos considerar a hombres que están por encima de cualquier reproche y que aman a la iglesia lo suficiente como para cuidar y proteger al rebaño.

Estas cuatro “C”, si se demuestran a lo largo de un tiempo (1 Ti. 5:22), producen credibilidad. En nuestra iglesia utilizamos la siguiente fórmula de liderazgo cuando estamos considerando hombres para el cargo de pastor (anciano):

C (carácter) + C (convicción) + C (cuidado) + C (capacidad) = Credibilidad

T (tiempo)

Nuevamente, no soy un experto en liderazgo, pero las Escrituras son claras: para los cargos públicos en la iglesia, debemos considerar a hombres que están por encima de cualquier reproche y que aman a la iglesia lo suficiente como para cuidar y proteger al rebaño, alimentándolo con la Palabra de Dios. Como pastor, luchemos por ser hombres así, y busquemos cultivar a hombres así en nuestras iglesias. A medida que nos enfocamos en la fidelidad como líderes, somos libres de confiar en el Señor para recibir cualquier resultado que Él considere que sea apropiado para bendecirnos.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN FACTS AND FRIENDS. TRADUCIDO POR EQUIPO COALICIÓN.

Lo intocable

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Lo intocable

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/26332695

Continuando con nuestro estudio de la santidad de Dios, recordaremos que en nuestra última sesión empezamos a ver el problema de la justicia de Dios, cuando ésta se manifiesta en maneras que son difíciles de entender para nosotros. Y vimos, por ejemplo, la ejecución repentina que Dios dio a los hijos de Aarón: Nadab y Abiú, cuando ellos ofrecieron fuego extraño sobre el altar. Pero eso, por supuesto, es solo uno de esos incidentes en el Antiguo Testamento donde encontramos varios eventos que muestran el repentino derramamiento de ira de Dios sobre las personas. Una de las situaciones más famosas es la muerte de Uza.

Recuerdan esa historia cuando después de que el Arca del Pacto había sido restaurada en Israel y había estado guardada por un tiempo; David quería devolver el Arca a un lugar central de prominencia en la ciudad. Y realizó esta procesión donde en un desfile triunfal el Arca iba a ser regresada a la ciudad. Y el Arca del Pacto sería cargada en un carro de bueyes conducido por seres humanos, y algunas personas caminaban junto a esta carreta de bueyes y el más notable de ellos era un hombre llamado Uza.

Y sucedió algo que arruinó el desfile. Algo pasó que interrumpió aparatosamente esa procesión sagrada donde todos estaban celebrando y animando el regreso del trono de Dios a la ciudad. Leamos el relato de esto en 1 Crónicas 13. Y dice: “Entonces David reunió a todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta la entrada de Hamat, para que trajesen el arca de Dios de Quiriat-jearim. Y subió David con todo Israel a Baala de Quiriat-jearim, que está en Judá, para pasar de allí el arca de Jehová Dios, que mora entre los querubines, sobre la cual su nombre es invocado. Y llevaron el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uza y Ahío guiaban el carro. Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas. Pero cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano al arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió, porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de Dios. Y David tuvo pesar, porque Jehová había quebrantado a Uza; por lo que llamó aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. Y David temió a Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer a mi casa el arca de Dios?

Entonces vemos que, en este caso, Dios ejecuta nuevamente a alguien de la línea sacerdotal, debido a una conducta inapropiada con el manejo de los utensilios sagrados. Pero nos parece asombroso que Dios actúe de una manera tan aparentemente arbitraria. ¿Tienen la idea? El Arca es llevada en procesión en el carro de bueyes. Y de repente uno de los bueyes tropieza y el carro está a punto de volcarse y lo que está por suceder es que el utensilio más sagrado en todo Israel, el Arca del Pacto, está a punto de caerse del carro, en el barro, en el suelo y quedar cubierto de suciedad; y para evitar que eso ocurra, Uza, quien ha dedicado toda su vida a cuidar de los utensilios sagrados, instintivamente estira la mano para estabilizar el Arca y así evitar que caiga en el barro y se profane.

Uno esperaría que en ese momento las nubes se abrirían y del cielo saldría una gran voz diciendo: gracias Uza. En cambio, Dios lo fulmina y muere. Bueno, este es otro de esos relatos que digo que los teólogos modernos miran a ese evento en la antigüedad y dicen que ven ahí un burdo ejemplo de personas primitivas ingenuas y orientadas mitológicamente que atribuyen a Dios algo que Dios nunca haría.

Seguramente Dios no mataría a Uza por esta acción, que desde nuestra perspectiva realmente fue una acción heroica. Probablemente lo que sucedió fue que Uza había admirado tanto estos utensilios sagrados y el mobiliario sagrado y santo, y nunca en su vida había pretendido tocar alguno de estos objetos con sus propias manos, pero cuando lo hizo, estaba tan aterrorizado que le dio un infarto y cayó muerto. Esa es la interpretación moderna de lo que sucedió.

Pero de nuevo, como en el caso de Nadab y abiú, si miramos hacia atrás, a la institución del tabernáculo y del sacerdocio, y que Dios había apartado a toda una tribu de Israel, los levitas, quienes debían cuidar el templo y los asuntos de adoración en el tabernáculo. Y dentro del grupo o la tribu de los levitas, había varios clanes. Estaban los coatitas, por ejemplo, que eran una sola familia entre los levitas, y la responsabilidad de los coatitas como grupo familiar era cuidar de los utensilios sagrados, levantar la tienda, desmontarla, etc, transportar el mobiliario sagrado. Y también se les dio instrucciones explícitas sobre cómo iban a realizar sus tareas particulares.
Ahora, si recuerdan, esas instrucciones y la forma en que el Arca fue construida, que en las cuatro esquinas de este trono, de este cofre sagrado, había anillos de metal adheridos y el propósito de esos anillos era para que cuando los Coatitas tuvieran que transportar el Arca de Dios, ellos pudieran insertar palos a través de estos anillos y luego poner esos palos sobre sus hombros y así llevar el trono de Dios a pie.

Para empezar, no había, en absoluto, ninguna disposición en la ley con respecto a transportar el arca sagrada en una carreta de bueyes. Tenía que ser cargada. Ahora, recuerdan que fue devuelta a Israel por los Filisteos en una carreta arrastrada por vacas. Pero Israel debía transportarla a pie. Y la razón para todas estas instrucciones detalladas de usar palos y demás fue porque la única ley que no se podía violar era que ningún ser humano debía tocar el Arca de Dios. De hecho, cuando el Arca estaba debidamente colocada en el Lugar Santísimo, solo podía verla una persona, y esa era el Sumo Sacerdote, y aún él mismo, lo podía hacer solo una vez al año, en el día de la Expiación, el cual era el único día donde el sumo sacerdote estaba autorizado a entrar en el Lugar Santísimo, donde estaba el Arca. Y él entraba y esparcía sangre sobre el Arca, pero incluso el Sumo Sacerdote no debía tocar el trono de Dios.

Pero en esta ocasión, cuando los bueyes tropezaron, y el Arca estaba a punto de caer al suelo, Uza extendió la mano y la tocó. Su motivo pudo haber sido justo. Él puede haber estado pensando en querer evitar que el Arca caiga al suelo. Pero, amados, a los ojos de Dios, no era el suelo el que profanaría este mueble sagrado. No hay nada contaminado en la tierra. El barro hace lo que se supone que debe hacer en obediencia a las leyes de Dios. Es una ley de Dios que cuando mezclas tierra con agua, esta se convierte en barro. No hay nada de pecado en eso. Lo que no estaba permitido era tocar el Arca de Dios con manos humanas. La única cosa que podía contaminar el Arca en ese momento, no era el suelo, era Uza. Fueron las manos de Uza las profanas. Y fueron las manos del hombre lo que Dios dijo que nunca debían ensuciar su santo trono. Y Uza olvidó eso, y lo pagó con su vida.

Jonathan Edwards predicó una vez sobre el pecado de la presunción y el pecado de la arrogancia. Y usó como su principal ilustración para el pecado humano de presunción, este suceso en el que un hombre impuro e impío pretendió tocar el Arca sagrada de Dios. Ahora, si Dios nunca hubiera prohibido este tipo de acción y luego fulmina a alguien que realiza tal acción, entonces se podría plantear preguntas razonables sobre la justicia de Dios.

Pero, una vez más, lo que hizo Uza fue una clara y directa violación de la ley de Dios. Y entonces Dios lo ejecutó, dándole la pena que Uza y todo Coatita sabía que era la ley de Dios, que era una ofensa capital tocar esa Arca. Pero aún nos queda una pregunta. ¿No hay misericordia en Dios? Tal vez la ley estipuló que era una ofensa capital hacer tal cosa, pero ¿no es eso en sí un castigo cruel e inusual?
Recuerdo que hace unos años, leía en la revista Time acerca de un incidente que tuvo lugar en el estado de Maryland, donde un conductor de camión fue arrestado por conducta inapropiada. Y cuando la policía vino a arrestarlo, se volvió verbalmente ofensivo con los oficiales que lo arrestaron.

No los atacó físicamente, pero los llamó de todo y en medio de sus maldiciones contra los policías, dijo todo tipo de blasfemia. Así que cuando lo llevaron ante el juez, arrestado por conducta inapropiada, el juez en ese momento tenía pensado darle la sentencia más severa que le era posible otorgar, le iba a caer con todo el peso de la ley por ser tan ofensivo, lo iba a poner en la cárcel por treinta días más una multa considerable. Esa era la pena máxima permitida por la ley.

Pero el juez también hizo uso de una ley que estaba en el código penal de Maryland, la cual prohibía la blasfemia pública, por lo que el juez agregó otros 30 días de encarcelamiento más otra multa razonable debido a que en su conducta inapropiada, este conductor de camión también había blasfemado públicamente.

Y el objetivo de este artículo en la revista Time fue expresar la indignación de la revista contra este castigo cruel e inusual mediante el uso de un código penal anticuado acerca de la blasfemia pública. Decía: ¿en qué tipo de cultura vivimos, donde se sentencia a alguien con 30 días de cárcel más una multa y todo porque blasfemó el nombre de Dios en público?

Cuando leí eso, pensé que el camionero realmente estaría feliz de saber que no vivía en Israel, porque si hubiera hecho en Israel lo que hizo en Maryland, no le habría tocado 30 días de prisión más una multa, le habría tocado pena de muerte por tal atrocidad contra la santidad de Dios. Pero pensamos que fue atroz el solo hecho que lo multaran porque vivimos en una época impía, en una cultura impía que no tiene respeto por lo que es sagrado.

Así que, cuando leemos el Antiguo Testamento que respira, vive y se mueve en una atmósfera de asombro, reverencia y respeto ante la majestad y la gloria de Dios, nos ofendemos cuando Dios actúa para demostrar su celo por su propia santidad. No solo Uza, no solo Nadab y Abiú, sino que si miramos el Antiguo Testamento, vemos que hay más de 30 crímenes enumerados en el Antiguo Testamento que se mencionan como delitos capitales. Y creemos que el Antiguo Testamento es duro en su justicia.

Hans Kung, el teólogo católico romano, una vez hizo la interesante observación de que existe tal contraste entre el Antiguo y Nuevo Testamento, ya que en el Nuevo Testamento solo hay un delito, si acaso, que podamos considerar como capital y ese es un asesinato; mientras que, en el Antiguo Testamento hubo múltiples crímenes, los cuales todos fueron castigados con la muerte dentro de la comunidad de Israel.

Así que por comparación pensamos que el Antiguo Testamento es duro, y Kung dijo que pasamos por alto la diferencia entre la creación y el pacto mosaico. Él nos recuerda que en la creación, cada pecado es una ofensa capital, que de acuerdo a la creación, el pecado mismo es digno de muerte. La justicia original de Dios fue esta: que el alma que peca, muera. Y no solo el alma debe morir, sino que la sentencia de muerte debe ser impuesta inmediatamente.

Recordamos la advertencia a Adán y Eva. “porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Pero Dios en su bondad redujo las ofensas capitales, desde un número casi infinito de posibles delitos capitales hasta unos 30. Y también mitigó su justicia con su misericordia al permitir que los culpables que han pecado y profanado a Dios, continúen viviendo en su misericordia. Entonces vemos que toda esa gracia está ahí. Pero Kung dice: nos acostumbramos tanto a esa gracia que comenzamos a darla por sentada.

Y así su teoría es, de vez en cuando, en varios momentos donde Dios es tolerante y paciente y considerado con los pecados constantes de su pueblo, de vez en cuando, en la rebelión de Coré, en el diluvio, por ejemplo, en la muerte de Nadab y Abiú, en la ejecución repentina de Uza, e incluso en el Nuevo Testamento, fue una experiencia similar con la muerte repentina de Ananías y Safira, Dios le recuerda a su pueblo la ley, de lo que se trata la justicia máxima y de que cada uno de nosotros podría ser justamente ejecutado en cualquier momento por Dios, por las transgresiones que hemos cometido.

Una vez, recibí por correo un libro de citas y no tenía idea de por qué el editor me lo había enviado. Y comencé a hojearlo, y vi citas de George Washington, de Emanuel Kant, de Shakespeare y de todas esas personas. Y estaba absolutamente asombrado de encontrar una cita mía. Y pensé, ¿qué he dicho alguna vez que valga la pena mencionarlo en un libro de citas? Y miré las citas y encontré algo que yo había dicho en una ocasión con estas palabras: “El pecado es una traición cósmica”. Olvidamos que, en el pecado más leve, el pecadillo más pequeño, cuando pecamos contra Dios, estamos atacando su soberanía. Estamos poniendo nuestra autoridad sobre la suya. Estamos usurpando su derecho a gobernar. De hecho, en cada pecado que cometemos, estamos involucrados en la traición. Nos rebelamos contra nuestro Rey. Socavamos su santo gobierno, pero debido a que Él es característicamente tan amable y paciente, olvidamos lo que está en juego.

CORAM DEO

En nuestro pensamiento Coram Deo de hoy, quisiera que pensemos en mi cita que llegó a estar en el libro: que el pecado es una traición cósmica. Dije que hemos olvidado esto y que damos por sentada la misericordia y la paciencia de Dios. Lo mismo hizo Uza. Y lo hizo a tal punto en su vida que se volvió presuntuoso.

Y la advertencia para nosotros está aquí. Lo que el profesor Kung está diciendo es que estos acontecimientos en la historia están registrados para nuestra instrucción y para nuestra advertencia de no dar por sentada la misericordia de Dios, no asumir su tierna bondad y recordar que todos nosotros hemos pecado lo suficiente contra la santidad de Dios como para merecer nuestra ejecución.

Jesús tiene que lidiar con ese problema en la mente de sus propios discípulos. Veremos eso en nuestra próxima sesión.

http://www.ligonier.es

 

«¿Cómo puedo tener la seguridad de mi Salvación?»

Ministerios Got Question

 

«¿Cómo puedo tener la seguridad de mi Salvación?»

Respuesta: Muchos seguidores de Jesucristo buscan la seguridad de la salvación en los lugares equivocados. Tendemos a buscar la seguridad de la salvación en las cosas que Dios está haciendo en nuestras vidas, en nuestro crecimiento espiritual, en las buenas obras y en la obediencia a la Palabra de Dios que es evidente en nuestro caminar cristiano. Aunque estas cosas pueden ser evidencia de la salvación, no son las cosas en las cuales debemos basar la seguridad de nuestra salvación. Más bien, debemos encontrar la seguridad de nuestra salvación en la verdad objetiva de la Palabra de Dios. Debemos tener confianza en que somos salvos basados en las promesas que Dios ha declarado, no por nuestras experiencias subjetivas.

¿Cómo puedes estar seguro de ser salvo? Considera 1 Juan 5:11-13 “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”. ¿Quién es quien tiene al Hijo? Aquellos que han creído en Él y lo han recibido (Juan 1:12). Si tienes a Jesús, tienes la vida. La vida eterna; no temporal, sino eterna.

Dios quiere que tengamos la seguridad de nuestra salvación. No podemos vivir nuestra vida cristiana dudando y preocupándonos cada día por saber si realmente somos o no salvos. Esto es por lo que la Biblia hace tan claro el plan de salvación. “… cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo…” (Juan 3:16; Hechos 16:31). “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). ¿Te has arrepentido de tus pecados? ¿Crees que Jesús es el Salvador, que Él murió para pagar el castigo por tus pecados y resucitó de entre los muertos? (Romanos 5:8; 2 Corintios 5:21). ¿Estás confiando solamente en Él para tu salvación? Si tu respuesta es sí, ¡entonces eres salvo! La seguridad significa “no tener nada de duda”. Al creer la Palabra de Dios de corazón, puedes estar completamente seguro acerca de la realidad de tu eterna salvación.

Jesús mismo declara esto acerca de aquellos que creen en Él: “Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”. (Juan 10:28-29). La vida eterna es justo eso – eterna. No hay nadie, ni siquiera tú mismo, que pueda quitarte este regalo de Dios en Cristo, que es la salvación.

Gózate en lo que la Palabra de Dios te dice: Al hacer eso en lugar de dudar, ¡podemos vivir con confianza! Podemos tener la seguridad de la propia Palabra de Cristo, de que nuestra salvación nunca estará en duda. Nuestra seguridad de salvación se basa en la salvación perfecta y completa que Dios nos ha dado a través de Jesucristo.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/