El fracaso de los líderes

Mayo 21

El fracaso de los líderes

A ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. (Filipenses 2:20)

La historia de la Iglesia pudiera referirse a nuestra época como la del desastroso fracaso en el liderazgo de la iglesia. Se han bajado las normas del liderazgo, y millares han perdido trágicamente su camino.

¿Dónde están los hombres piadosos y veraces? ¿Dónde están los humildes y desinteresados modelos de virtud? ¿Dónde están los ejemplos de la victoria sobre la tentación? ¿Dónde están quienes nos muestren cómo orar y vencer las pruebas o la adversidad?

Tenemos una iglesia estancada y deformada porque hemos perdido de vista a Cristo, su Palabra y al Espíritu. Hemos perdido de vista nuestro claro ejemplo de crecimiento en la vida del apóstol Pablo. Y hemos tolerado una norma de liderazgo más baja que la permitida por la Biblia. La esencia del cristianismo es ser más semejante a Cristo. Se atenderán asuntos tales como las buenas relaciones, el servicio y la evangelización si procuramos alcanzar esa meta santa.

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La “trivialización” de Dios

La “trivialización” de Dios

Sugel Michelén

Uno de los problemas religiosos más profundos del hombre moderno no es tanto el ateísmo sino más bien la “trivialización” de Dios. El concepto que muchos tienen de Dios es el de una energía impersonal, un “algo” indescriptible que de alguna manera misteriosa incide en el mundo, pero al que no es necesario que tomemos en cuenta a la hora de actuar o tomar nuestras decisiones. Ese “dios” carece de justicia y santidad, y tal parece que su única preocupación es que gocemos de la vida y la pasemos lo mejor que podamos.

Pero independientemente de lo que cada persona piense al respecto, Dios es como Él es, y Él ha revelado de Sí mismo en Su Palabra todo cuanto necesitamos conocer por el momento. Un Dios que no se revela nos dejaría a merced de nuestra imaginación, con la consecuencia inevitable de que terminaríamos fabricando un ídolo a nuestra medida, conforme a nuestra imagen y semejanza. Cuando el hombre fabrica sus dioses hace una proyección en grande de sí mismo. Por eso los dioses olímpicos de la Grecia antigua manifestaban las mismas pasiones pecaminosas y las mismas inconsistencias de sus adoradores.

Pero Dios no nos ha dejado en oscuridad con respecto a la información que necesitamos para conocerle. Él se ha revelado al hombre en la creación (Su revelación general) y en la Biblia (Su revelación escrita).

David nos dice en el Salmo 19 que “los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de Sus manos”. Y el apóstol Pablo dice en un tono similar que “las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas” (Romanos 1:20). La creación revela el poder del Creador, Su sabiduría, Su inmensidad.

Pero esa información no es suficiente. Necesitamos también una revelación escrita en la que Dios nos comunique, con proposiciones lógicas y razonables, lo que necesitamos saber sobre Sí mismo, sobre la creación y sobre la historia. Sin esa revelación la palabra “dios” queda reducida a un símbolo lingüístico desprovisto de significado.

Por eso no basta con decir que creemos en Dios; debemos aceptar sin reservas Su revelación escrita, de lo contrario, nuestro impulso religioso nos conducirá a la idolatría y no a la adoración del Dios Trino, infinito y personal que es digno de toda gloria y honor; ese Dios a quien todos los hombres deben amar y servir con todo su corazón, con toda su mente y con todas sus fuerzas.

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Discernir la voluntad de Dios (1)

Martes 21 Mayo

Tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.

1 Tesalonicenses 2:2

Tenemos lucha… contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Efesios 6:12

Discernir la voluntad de Dios (1)

Patricio se dirigía a un pueblo aislado en África para anunciar el Evangelio. Era la estación de lluvias y el camino se hallaba en muy mal estado. Poco después de su partida, un neumático de su automóvil estalló. ¿Debía renunciar y dar marcha atrás? No, Patricio tenía la convicción de que debía continuar y cambió el neumático bajo una lluvia torrencial. ¡Llegó empapado, pero llegó!

Los habitantes del pueblo, impresionados por su tenacidad, se dijeron: «Debe ser muy importante lo que viene a decirnos». Entonces un gran número de ellos se acercó y escuchó atentamente el mensaje que Patricio quería comunicarles. Muchos de ellos aceptaron a Jesucristo como su Salvador.

¿Por qué Patricio no retrocedió ante la adversidad? Porque sabía que Dios amaba a esas personas y deseaba salvarlas. No se sorprendió por ese incidente desagradable, pues sabía que Satanás trata de oponerse al Evangelio por todos los medios. Si Patricio hubiera renunciado, Satanás habría obtenido una victoria. Pero no se dejó turbar ni desanimar. Dios permitió este obstáculo para sacar un bien de ello.

Cristianos, todos encontramos obstáculos en nuestro camino. A veces Dios quiere detenernos, y no debemos obstinarnos si estamos en un mal camino. Pero si sabemos que Dios nos aprueba, no nos dejemos turbar en cuanto surja una dificultad. Perseveremos y confiemos en él tranquilamente. No tardará en transformar las dificultades en circunstancias positivas, para su gloria.

(mañana continuará)

1 Reyes 17 – Marcos 15:21-47 – Salmo 61 – Proverbios 15:29-30

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Los guías espirituales

Mayo 20

Los guías espirituales

Mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. (Filipenses 3:17)

Los guías espirituales son esenciales para la iglesia porque necesitamos ver vivir el cristianismo delante de nosotros. Pablo le dijo a Timoteo: “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Ti. 4:12). Un guía espiritual debe llevar una vida ejemplar porque debe mostrarles a otros la senda. Las personas pueden ver la perfección en Cristo y pueden leer acerca de Pablo, pero también necesitan a alguien a quien puedan observar y con quien puedan hablar. Necesitan ver la virtud, la humildad, el servicio altruista, la disposición a sufrir, la devoción a Cristo, el valor y el crecimiento espiritual en la vida de alguien cerca de ellas.

Una gran carga en mi corazón es que los pastores y ancianos de todas las iglesias sean el tipo de ejemplos que Dios les ordena que sean. Es muy importante enseñar la verdad, pero es igualmente importante que esa verdad sea apuntalada por una vida virtuosa.

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Nuevas energías

Lunes 20 Mayo

Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan… pero los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Isaías 40:29-31

Nuevas energías

La disminución progresiva de las energías fósiles como el petróleo y el gas, junto a los problemas ambientales creados por la energía atómica, han llevado a buscar nuevas fuentes de energía no contaminantes para satisfacer las crecientes necesidades del hombre. Así aparecieron los aerogeneradores en los campos, los paneles solares fotovoltaicos sobre los techos de los edificios, y desde hace poco se intenta explotar la energía de las corrientes marinas.

Sin embargo, ¿necesitamos renovar energías solo en el plano material? Cuando sobreviene el desempleo, la enfermedad o problemas familiares, enseguida nos abatimos, nos desanimamos. «Cuide su mente a través del deporte», «explote al máximo sus recursos naturales», dicen los periódicos. ¡Pero esas energías también son limitadas!

Necesitamos una «nueva energía», una renovación de nuestro espíritu, aquella que solo la fe puede producir. El Señor renueva en nosotros esa energía, esa esperanza, por medio del Espíritu que nos ha dado. Se trata de ser “llenos del Espíritu” (Efesios 5:18) y de alabar al Señor. El que cree, confía y se apoya en Dios, ha encontrado la verdadera fuente de esa energía espiritual y moral. Esta le es comunicada mediante la lectura de la Palabra de Dios, la cual vivifica, transforma y obra en todo su ser. El creyente experimentará entonces lo que el apóstol afirma: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

1 Reyes 16 – Marcos 15:1-20 – Salmo 60:6-12 – Proverbios 15:27-28

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Un ejemplo excelente

Mayo 19

Un ejemplo excelente

Sed imitadores de mí. (Filipenses 3:17)

No hay mejor ejemplo histórico de un cristiano que el apóstol Pablo. Él es una figura dominante en el Nuevo Testamento, de modo que podemos deducir que Dios quiere que imitemos su vida.

Pablo es un dechado de virtudes, adoración, servicio, paciencia a través del sufrimiento, victoria sobre la tentación y buena administración de bienes y relaciones. Él nos muestra cómo un hombre santo se enfrenta a su naturaleza caída, algo que Cristo no podía hacer porque era sin pecado (He. 4:15)

La vida de Pablo es un admirable ejemplo para nosotros. Por eso les dijo a los corintios: “Sed imitadores de mí” (1 Co. 11:1). También elogió a los tesalonicenses diciéndoles: “Vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor” (1 Ts. 1:6). Pablo es mi propio ejemplo personal en el ministerio. Observo cómo resolvió las situaciones y trato de reaccionar igual que él.

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Levantemos los ojos hacia Jesús

Domingo 19 Mayo

Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.

Hebreos 12:1-2

Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Isaías 55:9

Levantemos los ojos hacia Jesús

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda…

El Señor es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.

El Señor te guardará de todo mal; él guardará tu alma.

El Señor guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”.

Salmo 121

Hacia Jesús eleva los ojos,

Contempla su mirada de amor,

Si elevas hacia Jesús los ojos:

Lo terrenal perderá su valor.

Cristo mi Salvador admirable,
Buen consejero y amigo fiel,
Nombre bendito, incomparable,
¿Quién puede ser semejante a ti?
Si la duda toma mi corazón,
Su Palabra alumbra mi camino;
Puedo hablar con él en oración,
Siempre me ayuda mi Amigo.

1 Reyes 15 – Marcos 14:53-72 – Salmo 60:1-5 – Proverbios 15:25-26

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Jesús escucha y responde

Sábado 18 Mayo

Así ha dicho el Señor:… Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Jeremías 33:3

Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.

Isaías 65:24

Jesús escucha y responde

Testimonio

«Cierto día fui invitado por unos amigos a un encuentro de cristianos. Allí me sorprendió la manera en que las personas relataban con mucha humildad cómo habían dejado su pasado poco glorioso, y habían ido al encuentro de Jesús. Vi en ellos un amor que no conocía. Al finalizar la reunión me sentí como impulsado hacia adelante, no quería dejar pasar la ocasión de conocer a Jesucristo.

Entonces fue mi turno de conocer ese amor maravilloso. Después de hacer una retrospectiva de mi vida, comprendí que varias veces el Señor me había salvado de la muerte, así como del peligro del hipnotismo en el que me había extraviado.

Con la ayuda de mi Padre celestial, con quien desde entonces tengo una relación personal, pude pedir perdón a mi hijo por la falta de amor que tuve hacia él durante 15 años, pues nunca había sido un buen padre para él. Dios también me libró del poder del alcohol.

Después de haber aprendido a aceptarme como era, comprendí que el Señor no solo quería sanarme, sino que deseaba construir conmigo una relación de amor recíproca. Nunca había tenido tanta paz con mi esposa, mis hijos, en mi trabajo y en la vida en general, como ahora, que vivo con Jesús.

Jesús me enseñó lo que es el verdadero amor, la paciencia, el perdón, y finalmente también me dio el valor para hablar de él. En adelante, no quiero dejarlo nunca. Él es mi confidente, mi apoyo. Puedo contar con él para todo, pues él escucha y responde».

Jean-Luc

1 Reyes 14 – Marcos 14:26-52 – Salmo 59:8-17 – Proverbios 15:23-24

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Todo lo que necesitamos

Mayo 17

Todo lo que necesitamos

El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mateo 13:44)

El apóstol Pablo tuvo una vida compleja antes de ser cristiano (Fil. 3:4-6). Él trató de cumplir todas las leyes y tradiciones del judaísmo. Trató de hacer varias obras que esperaba se le acreditaran a su cuenta. Pero en todas sus búsquedas, buscaba algo que no podía encontrar. Entonces un día, en el camino hacia Damasco, fue confrontado por el Cristo vivo y comprendió que Él era todo lo que Pablo había estado buscando.

Pablo describe el cambio que hizo: “Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:7-8). Cuando Pablo conoció a Cristo, comprendió que todo lo que estaba en su balance como activo era en realidad pasivo. Halló que Cristo era todo lo que necesitaba.

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Un Dios fiel, lleno de misericordia

Viernes 17 Mayo

Vuélvase al Señor, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Isaías 55:7

Un Dios fiel, lleno de misericordia

Fragmentos de la Biblia

“Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio” (Marcos 1:40-41).

“Con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo el Señor tu Redentor” (Isaías 54:8).

“Como el padre se compadece de los hijos, se compadece el Señor de los que le temen” (Salmo 103:13).

“Perdóname según la grandeza de tu misericordia” (Nehemías 13:22).

“Señor, no retengas de mí tus misericordias; tu misericordia y tu verdad me guarden siempre” (Salmo 40:11).

“Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22-23).

“Los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo el Señor, el que tiene misericordia de ti” (Isaías 54:10).

“El Señor es muy misericordioso y compasivo” (Santiago 5:11).

Tu tierna compasión,

Sostén en día de prueba,
Gracia, perdón, fortaleza y paz,
Como un río Señor tu corazón renueva,
Que no se seca, ni agota jamás.

1 Reyes 13 – Marcos 14:1-25 – Salmo 59:1-7 – Proverbios 15:21-22

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