Una ventaja táctica

19 Septiembre 2017

Una ventaja táctica
por Charles R. Swindoll

Salmos 91

Una vez que su éxito en la batalla contra los ataques del diablo ha sido predicho, el Salmo  91 continúa con varios compromisos de parte del Señor. Él ha prometido darle una ventaja táctica, la cual el compositor enumera en los versículos finales.

Apoyo en contra de la maldad

Dios ha prometido enviar a sus ángeles como apoyo cuando enfrentamos los ataques en las áreas sobrenaturales. Tiene sentido. Satanás y los demonios son seres sobrenaturales así como los ángeles. Necesitamos ayuda sobrenatural cuando estamos enfrentándonos a enemigos sobrenaturales. En los versículos 11 al 13, el compositor describe tres actividades específicas que los ángeles realizan en nuestro favor.

A sus ángeles dará órdenes acerca de ti (v. 11). Este término, «órdenes» viene del hebreo, «tzawa», que significa señalar, instalar, o dar una orden. Existen otros pasajes en la Escritura que sugieren que el Señor tiene ángeles designados, ángeles de la guardia, para que nos ayuden cuando seamos atacados por las fuerzas naturales (Mateo 18:10; Hechos 12:15).

2. Para que te guarde en todos tus caminos (v. 11). El verbo en hebreo es, «shamar» que significa proteger, observar, preservar o cuidar. Los ángeles son los supervisores del pueblo de Dios. Son centinelas silenciosos que protegen a aquellos que buscan refugio en el Señor, preservando sus pasos.

3. En sus manos te llevará (v.12).  El verbo, «nasah» da la idea de levantar, cargar o llevar a alguien brazos. Se utiliza figurativamente en referencia a una persona y da la idea de apoyar o sostener a alguien. En el contexto de Salmo 91, los ángeles cuidan de sus necesidades espirituales, emocionales y mentales para que usted no se sienta abrumado por el engaño del diablo y sus secuaces.

Protección en contra de la maldad

Durante trece versículos el compositor le ha hablado directamente a usted. Ahora es Dios el que habla y se compromete dándole seis promesas a aquellos que buscan refugio en él.

Yo lo libraré (v. 14).
Lo pondré en alto (v. 14).
Le responderé (v. 15).

Estaré con él en la angustia. (v. 15).
Lo libraré y lo glorificaré (v. 15).
Lo saciaré (v. 16).

¡Qué lista de promesas! De la boca de Dios a la pluma del salmista y ahora ante sus propios ojos. Estas son promesas que Dios le ha hecho usted. Él ha dicho que aquellos que le aman y aquellos que le conocen tienen esta esperanza segura en Él. El término hebreo que se utiliza para la palabra, “amor” no es común. Frecuentemente se utiliza como referencia a unir dos cosas. En el idioma hebreo incluye la idea de poner una montura a un caballo. El versículo 14 del Salmo 91 puede leerse entonces: «porque él me abraza afectivamente».

Afirmando el alma
Si usted fuese a  entrar en una batalla sabiendo que su mejor esfuerzo le garantizará la victoria, ¿de qué forma esa seguridad mejoraría su capacidad de pelear? ¿De qué manera la victoria garantizada afecta su perspectiva sobre la adversidad? El Salmo 91 dice que refugiarse en la verdad divina es la clave para la victoria. ¿Cuál será su plan de guerra de ahora en adelante? Sea específico.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Refugiándose en Dios

18 Septiembre 2017

Refugiándose en Dios
por Charles R. Swindoll

Salmos 91

En el Salmo 91, el compositor reconoce que Dios es un refugio cuando las fuerzas del mal lo atacan. Analice a su enemigo y calcule cuales son sus oportunidades de sobrevivir (al igual que las nuestras) en una batalla. (Le aviso con anticipación que nosotros llevamos el cien por ciento de ventaja para ganar).

Actitud en contra de la maldad (vv. 5-10)

Casi toda la canción fue escrita utilizando la segunda persona singular. Fue compuesta como si fuera hecha especialmente para una persona. Se puede decir que es cierto porque esa canción fue compuesta para usted. Comenzando en el versículo 5, el compositor realiza una serie de predicciones sobre usted donde asume que usted confía en el Señor y que le buscará para que le proteja del enemigo. Éstas son las predicciones:

No tendrá temor (vv. 5-6). Observe los términos descriptivos que representan las prácticas del enemigo: espanto… flecha… peste… destrucción. Todo esto describe los ataques satánicos y demoniacos en contra de nosotros. Note también que estos ataques ocurren en cualquier momento del día o de la noche. Nuestro enemigo hará todo lo posible por causarnos miedo. La intimidación es uno de los dardos más efectivos del engaño.

No obstante el salmista le asegura que no debe tener miedo porque la fidelidad de Dios le cubrirá como una cobija caliente en el invierno. Aunque el enemigo incesantemente lance sus flechas contra usted, usted está rodeado y protegido por la coraza de la fortaleza de Dios. El salmista lo representa a usted en un lugar protegido fuera del alcance de las flechas. Usted observa tranquilo como miles de misiles caen patéticamente al suelo y no le hacen nada.

Su fe prevalecerá, mientras que otros caen (vv. 7-10). Leo esos tres versículos y veo la fe hilvanando cada una de esas palabras. Dios nos pide que nos afirmemos en su palabra, sus promesas y su fortaleza. Lea Efesios 6:10-11 y 16 y verá que el «escudo de la fe» puede desviar cualquier cosa que el maligno lance en su camino. Recuerde, la fe demanda un objeto. Existen al menos cuatro principios bíblicos específicos que los cristianos debemos recordar cuando Satanás y sus demonios nos atacan.

1. La cruz. Busque los versículos que muestran la derrota de Satanás en el calvario y léalos en voz alta (Colosenses 2:13-15, Hebreos 2:14-15 y 1 Juan 3:8).

2. La sangre. Mientras considera y afirma la derrota de Satanás en la cruz, recuerde aquellos pasajes específicos que hablan de la sangre del Señor Jesucristo. (Romanos 5:8-9 y Apocalipsis 12:10-11).

3. El nombre. Mientras busca liberación y fortaleza en medio de la batalla, afirme verbalmente que el Señor Jesucristo es su refugio y su Dios soberano. (Proverbios 18:10 y Filipenses 2 9-10).

4. La Palabra de Dios. Manténgase firme en la Palabra escrita de Dios. Tal como lo hizo Jesús cuando el diablo lo tentó para que cediera a su engaño. (Mateo 4:4, 7, 10, y Efesios 6, 11, 17).

Si usted utiliza esto como una guía práctica y por fe se apodera de cada uno de estos aspectos, usted descubrirá que puede vivir más allá del afán del ataque del enemigo.

Afirmando el alma
Ahora que sabe que alguien ya predijo que usted vencerá en la batalla contra los poderes de la oscuridad, ¿cómo se siente? Eso sí, hay una condición: usted debe llenar su mente de la Verdad para poder refutar los engaños de Satanás. En mi caso, yo me aprendo versículos de la Biblia de memoria así como una gran cantidad de himnos. ¿Qué haría usted?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Lo que Dios hace

16 Septiembre 2017

Lo que Dios hace
por Charles R. Swindoll

Salmos 91

Los dos primeros versículos del Salmo 91 representan el carácter fiel de Dios. Ahora los versículos 3 y 4 describen lo que Dios hace. El salmista menciona tres acciones que el Señor realiza a nuestro favor:

a. Él nos libra de la trampa del cazador y de la peste destructora.
b. Él nos cubre con sus plumas y debajo de sus alas.
c. Él se convierte en nuestro escudo debido a su fidelidad.

La estructura de la oración en el idioma hebreo nos permite señalar énfasis particulares de vez en cuando. En este caso, el énfasis de los versículos 3 y 4 se encuentra en el pronombre «él». El versículo podría decirse de esta forma: «solo él» o «¡él y nadie más!» En otras palabras, usted no encontrará ninguna otra ayuda o liberación que no venga únicamente del Señor.

Analicemos cada una de las acciones específicas que Dios realiza para protegernos y sostenernos del ataque enemigo. El salmista describe sus acciones usando tres analogías diferentes.

1. Él nos libra de la trampa del cazador. La primera analogía representa la idea de un ave atrapada en la trampa del cazador y que cayó allí atraído por una carnada, que a primera vista, parecía ser algo que el ave necesitaba. El diccionario dice que una trampa es un «ardid para burlar o perjudicar a alguien». Ese ardid tiene que ser algo engañosamente atractivo.

La palabra, «librar» viene del hebreo, «natzal», que significa separar o remover. Sugiere la idea que el ave ya ha sido engañada y ha caído en la trampa. La muerte le espera tal como lo describe la frase, «la peste destructora». Una traducción de la Biblia lo dice de esta forma: «una muerte violenta».

2. Él nos cubre con sus plumas y debajo de sus alas. Aquí, el Señor, está representado como un ave que está cuidando sus crías. Tanto el Salmo 36:7 como el Salmo 57:1 mencionan la protección que tenemos bajo las «alas» de nuestro Dios. Tal vez usted ha observado a los patos o a los gansos. Si hay alguna situación de peligro, los pequeños patitos jovencitos se acurrucan debajo de su madre, quien con sus alas los protege y los aleja de cualquier depredador.

3. Él se convierte en nuestro escudo debido a su fidelidad. El salmista ha ilustrado la protección de Dios de tres formas distintas en los versículos 3 y 4. Primero, en el caso de una trampa. Segundo, la escena representa un ave y sus crías. Y ahora el escenario es una batalla. Él nos asegura que nos resguarda con su presencia fiel. La palabra, «escudo» en este versículo ilustra una barrera de protección suficientemente grande como para proteger a un soldado de las flechas enemigas. El término hebreo lleva la idea de rodear algo. Una especie de escudo grande que a la vez también denota una barrera fortificada ya que el hebreo también utiliza esa expresión para una clase particular de roca tal como el muro de un castillo.

En cualquier caso la idea es la misma: en medio de una batalla, cuando los ataques del enemigo son demasiado para nosotros, la fidelidad de Dios es nuestra protección; escóndase en Él.

Afirmando el alma
El arma principal de Satanás, en esa época al igual que en la actualidad, es el engaño. Entonces ¿cómo puede una persona refugiarse en el Señor? ¿Cuáles fuentes de verdad divina tiene usted a su disposición? ¿Cómo puede usted utilizarlas más frecuentemente y cómo puede tenerlas a su alcance en caso de una emergencia?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

La protección y el cuidado de Dios

15 Septiembre 2017

La protección y el cuidado de Dios
por Charles R. Swindoll

Salmos 91

El primer versículo de Salmo 91, una canción acerca de luchar contra las fuerzas del mal, establece el contexto del resto del capítulo. Examinemos los dos primeros renglones.

Protección en medio de la maldad

No debemos olvidar que los creyentes en el Señor Jesucristo siguen rodeados por la presencia de la impiedad. De hecho, nuestro Salvador oró, de manera específica, diciendo: » No ruego que los quites del mundo sino que los guardes del maligno» (Juan 17: 15). Es difícil comprender la razón pero Dios ha planeado que continuemos viviendo en un mundo secular hostil e impío (kosmos).

Dios, de manera deliberada, no nos ha removido de esa atmósfera de hostilidad. Más bien, nos ha prometido protegernos en medio del conflicto. Aunque no nos ha aislado del mundo, Él nos ha dado su protección, una especie de aislante que nos protege de los ataques del maligno. Dios no quiere que nos alejemos como si fuésemos ermitaños a una cueva sino que más bien vivamos valientemente en la línea de fuego, protegidos con su poder en medio de un ambiente maligno.

Para que nosotros podamos disfrutar los beneficios de esa protección, debemos vivir a la luz del Salmo 91, el cual utiliza analogías y metáforas para transmitir verdades espirituales. El secreto de la supervivencia es » habitar al abrigo del Altísimo» y «morar bajo la sombra del Todopoderoso».

La palabra «habitar» (v. 1) se traduce de la palabra hebrea, «yashav», que significa mantenerse, acatar o acomodarse. El término transmite la idea de permanencia y en ese versículo el verbo, «habitar» se utiliza de manera figurativa para expresar la idea de vivir dentro de una comunión consciente con alguien y de recibir fortaleza diaria de ese alguien. ¿Ha escuchado usted la expresión, «vivir de la tierra»? La idea que este versículo nos da es que «vivamos de Dios», que recibamos lo que necesitamos de Él. Esto requiere una actitud de continuo reconocimiento de la presencia y la participación de Dios en nuestras vidas. El concepto se amplía aún más cuando leemos el término «sombra» en el versículo 1. Aquí la palabra es «sathar», que significa un lugar secreto, una cueva. Cuando un varios soldados se encuentran detrás de la línea enemiga, necesitan encontrar un lugar escondido para descansar y por ende a salvo del enemigo. El pasaje dice que el Señor es nuestro refugio donde podemos encontrar seguridad y descanso.

Antes de seguir adelante, permítame enfatizar que el Salmo 91 fue escrito para los «residentes». El texto no promete liberación o protección a todo el mundo sino solamente a los «residentes». Los residentes son aquellas personas que reciben fortaleza diaria del Señor mientras participan de una comunión íntima con Él. No debemos olvidar eso.

La última parte del versículo nos dice que para mantener esta comunión especial, debemos «morar bajo la sombra del Todopoderoso».

La palabra, «morar», viene del término hebreo «lun» que significa pasar la noche. Esto transmite la idea de quedarse temporalmente en algún lugar, un descanso temporal.

¿Qué es lo que nos quiere decir entonces el versículo 1? El pasaje sencillamente nos dice que si aquellos que conocemos al Señor Jesucristo vivimos conscientemente en una comunión con él (confesamos nuestros pecados y caminamos todos los días en dependencia total de Él), disfrutaremos los beneficios de vivir bajo su protección en aquellas ocasiones cuando necesitamos descansar. Si mantenemos nuestro caminar con él, podemos contar con él para que nos libre durante los momentos difíciles.

La canción continúa desarrollando la idea de protección y refugio contra los ataques de Satanás utilizando símbolos de guerra.

Diré yo al Señor: “¡Refugio mío y castillo mío, mi Dios en quien confío!”.

Un refugio es un lugar para descansar. Un castillo es un lugar de defensa. Note que el pasaje no dice que el Señor va proveer esas cosas. Más bien dice que el Señor es un refugio y un castillo. Por esa razón vivir en él es esencial; sólo en él encontraremos descanso y protección. Y en el podemos poner toda nuestra confianza.

Al final del versículo 2, aparece la palabra «confiar». Esa misma palabra hebrea aparece en Proverbios 3: 5:

Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.

La confianza en Dios debe ser total. Un constructor que realiza su trabajo a cuarenta pisos de altura en un edificio de la ciudad depende de una cuerda de seguridad que evite la caída en caso de que pierda el equilibrio. Él confía que el cable y el arnés lo sostengan en caso de una emergencia. Esa es la clase de confianza que Dios quiere de nosotros.

Afirmando el alma
¿Por qué cree usted que Dios eligió dejar a Su pueblo en el mundo, en medio de la maldad, en lugar de llevarnos al cielo inmediatamente? ¿Cuál sería su definición de «protección» del «maligno»? ¿Cuáles pasajes de la Escritura apoyan su definición?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

La canción del desierto

13 Septiembre 2017

La canción del desierto
por Charles R. Swindoll

Salmos 63

El Salmo 63 continúa con una quinta decisión que él había tomado para poder ampliar su relación con el Señor: decidió gozarse en Dios (vv. 9-11).

Los que buscan mi alma para destruirla
caerán en las profundidades de la tierra.
Los destruirán a filo de espada,
y serán la porción de las zorras.
Pero el rey se alegrará en Dios.
Será alabado cualquiera que jura por él,
pero será cerrada la boca de los que hablan mentira.

David concluye este salmo de adoración con un retrato escrito de su situación. Sorprendentemente, David no estaba totalmente solo ya que el versículo 9 testifica que había personas que estaban queriendo destruir su vida. También estaban aquellos que lo criticaban y lo calumniaban. No obstante, en medio del peligro, David elige el gozo. En vez de permitir que esas circunstancias graves dictaran su actitud, el veía el futuro de sus enemigos y celebraba su destino.

Aquellos que intentaban matar a David, no querían que él fuera el rey de Israel, pero al hacerlo, estaban condenándose a sí mismos a la tumba. Vivieron por la espada y su destino fue morir a espada. Tampoco sus vidas serían honradas como héroes después de muertos; ellos solo serían alimento para la carroña. David, por otro lado, había recibido la promesa que en ese momento ocupaba su enemigo, Saúl. David dice: «Pero el rey se alegrará en Dios» (v. 11). David, el rey electo, no dudaba de la protección de su Dios.

¿Tiene usted la determinación, igual que el joven David, de vivir más allá del ritual de la religión? Quiero animarle a que cultive una relación espontánea con Dios de tal forma que no vuelva a caer en ese modo predecible de una religión vacía. Una vez que usted ha saboreado ese tipo de relación, nunca volverá a satisfacerse con los valles de la piedad falsa. Usted solo querrá estar en la presencia de Dios sin importar el lugar donde se encuentre. Es el lugar más especial de la tierra, aun cuando en ese momento, usted se encuentre en un desierto.

Afirmando el alma
Las personas, ya sean religiosas o seculares, se mantienen llenas de actividades ya que los pensamientos breves nos ayudan a poder ser obedientes a la tiranía del urgente. ¿Qué es lo que Dios le ha llamado a hacer? Si no lo sabe, ahora es el momento de descubrir su propósito. ¿Sus actividades diarias contribuyen a su llamado, a su propósito?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Meditar y cantar

12 Septiembre 2017

Meditar y cantar
por Charles R. Swindoll

Salmos 63

Durante su experiencia en el desierto, David tomó cinco decisiones que le ayudarían a profundizar su conexión con Dios. Primero, decidió imaginar la presencia física del Señor. Luego decidió expresar alabanza a Dios en voz alta. Su tercera decisión fue dedicarse a participar de una disciplina mental que muchos en el siglo XXI no entienden claramente: la meditación. David decidió meditar en el Señor (v. 6).

Cuando en mi cama me acuerdo de ti
medito en ti en las vigilias de la noche.

La meditación hindú y la meditación budista dicen que hay que aclarar la mente de todas las distracciones, incluyendo el pensamiento consciente. Aunque ciertamente es bueno hacer a un lado el congestionamiento mental de las rutinas diarias, el propósito de la meditación hebrea no es ese. Más bien es ocupar ese tiempo pensando en Dios. El término hebreo «meditar» significa analizar, tramar, pensar detenidamente. Se basa en un verbo que originalmente denotaba la idea de un sonido bajo característico de una paloma o el sonido de un león sobre su presa».

Es como si alguien cerrara los ojos y dijera: «Hmmmm…»

Esta clase de meditación se realiza de manera conciente y considerando la información reunida durante el día. David, «recuerda», a Dios y luego analiza la información para poder tener una mayor comprensión del Señor y de sus caminos. Según el Salmo 49: 3, la boca habla sabiduría cuando el corazón medita en la Palabra de Dios y de allí viene el entendimiento.

Me parece interesante notar que el versículo 6 se refiere a las vigilias de la noche y su meditación antes de acostarse. Esto sugiere que uno de los mejores momentos para analizar la Palabra de Dios y meditar en Él, es cuando nos vamos a acostar. David dice que ese era el momento cuando él recordaba al Señor. Una noche agitada puede ser calmada por momentos de meditación.

Él decidió cantar con gozo (7-8)

Porque tú eres mi socorro,
bajo la sombra de tus alas cantaré de gozo.
Mi vida está apegada a ti;
tu mano derecha me sostiene.

David se encontraba en el desierto. No tenía ninguna audiencia, ni estaba buscando alguna. Dios era su único objetivo de adoración y su alma se aferraba a Él. David, en su deseo de reforzar su relación con Dios, canta con gozo. Son pocos pero muy bendecidos aquellos discípulos de David que descansan lo suficiente en la presencia de Dios como para cantarle.

Cuando yo estaba en el ejército de infantería viviendo en Okinawa, me hice amigo de un misionero de los Navegantes llamado Bob Newkirk. Él me ayudó en mi desarrollo espiritual en una época cuando necesitaba un mentor. Su vida también estaba pasando por un momento crítico mientras soportaba una prueba severa. Lo supe porque él me lo compartió. Y vi cómo reaccionó ante ella. Él no parecía estar desanimado o perder su amor por Dios. Una noche fui a su casa y su esposa me contó que todavía no había llegado. Me dijo que él estaba en una oficina pequeña en la ciudad de Naha. Tomé el autobús esa noche lluviosa y fui a su oficina. Estaba sacudiéndome los zapatos cuando lo escuché cantando un himno:

Fuente de la vida eterna
y de toda bendición,
ensalzar tu gracia tierna
debe todo corazón.
Tu piedad inagotable
se deleita en perdonar;
sólo tú eres adorable;
gloria a ti debernos dar.
De los cánticos celestes
te quisiéramos cantar,
entonados por las huestes
que viniste a rescatar.
De los cielos descendiste
porque nos tuviste amor;
tierno te compadeciste
y nos diste tu favor.
Toma nuestros corazones,
llénalos de tu verdad,
de tu Espíritu los dones,
y de toda santidad.
Guíanos en la obediencia,
humildad, amor y fe;
nos ampare tu clemencia;
Salvador, propicio sé.

Mi amigo misionero se encontraba cantando a solas en su oficina. Él había aprendido la verdad de este versículo del Salmo 63. En medio de las tensiones de la prueba, mi amigo cantaba con gozo. Mientras le escuchaba sentía como si estuviera en terreno sagrado.

Afirmando el alma
La meditación, esa disciplina mental de comprender a Dios y sus caminos, requiere de silencio y tiempo a solas. Esta noche, antes de que se vaya a dormir, dedique unos treinta minutos a analizar la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que Dios trató de enseñarme hoy? Es más, intente hacer esto durante las próximas noches.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Satisfacción en la alabanza

11 Septiembre 2017

Satisfacción en la alabanza
por Charles R. Swindoll

Salmos 63

El santuario solitario del desierto donde estaba David  lo había dejado sediento y hambriento, no solo de alimento sino de una interacción significativa con su Dios. Su canción continúa y ahora David describe una segunda decisión que él tomó para seguir desarrollando una relación con el Señor: David decidió alabar al Señor(vv. 3-5).

Porque mejor es tu misericordia que la vida;
mis labios te alabarán.
Por eso te bendeciré en mi vida
y en tu nombre alzaré mis manos.
Como de sebo y de gordura se saciará mi alma;
mi boca te alabará con labios de júbilo.

No hay nada místico ni misterioso en alabar a Dios. Los versículos 3 y 5 nos dicen que la alabanza es algo que hacemos con nuestros labios, no solamente con nuestras mentes. Decimos algo en voz alta para que los demás escuchen nuestras palabras de afirmación concerniente al Señor e igualmente importante, para que nosotros podamos oír esas palabras. El versículo 4 dice que David le alabará toda la vida, eso significa que no es una cuestión de una vez a la semana. Es más, el pasaje dice que la misericordia de Dios hace que David le alabe (v. 4) y que la misma alabanza sacia el alma de acuerdo con el versículo 5.

Ciertamente la alabanza es un aspecto significativo profundo de nuestra adoración personal. Desafortunadamente, muchos tienen miedo de alabar a Dios porque lo asocian con algún acto descontrolado y emocional que han visto en algún, entre comillas, servicio de alabanza, donde los individuos se desmayan, gritan, saltan y bailan descontroladamente en los pasillos. Esa no es la alabanza. La alabanza es algo importante. No se limita únicamente a los servicios organizados. La alabanza es un fluir constante de apreciación por Dios en cada circunstancia del día. Y cuando estamos solos, la alabanza toma un aspecto de oración.

Una oración puede dividirse en cinco partes:

Confesión, lea Proverbios 28:13; 1 Juan 1:9. Tratamos completamente con los pecados de nuestra vida, conviniendo con Dios que tales cosas son dañinas y luego pedimos su perdón.

Intercesión, lea 1 Timoteo 2:1-2. Recuerde a los demás y sus necesidades en oración.

Petición, lea Filipenses 4:6; Hebreos 4:15-16. Traemos nuestras necesidades a Dios, recordando y pidiendo cosas de Dios para nosotros.

Agradecimiento, lea 1 Tesalonicenses 5:18. La oración expresa gratitud a Dios por sus bendiciones y regalos específicos a nosotros.

Alabanza, lea 1 Crónicas 29:11-13). Expresiones de adoración dirigidas a Dios sin mencionarnos a nosotros mismos o los demás, solamente a Dios. Vamos a Dios y le expresamos palabras que honren su carácter, su nombre, su voluntad, su palabra, su gloria, etc.

Cuando un hombre corteja a su futura esposa, los elogios se convierten en algo importante de la relación. Cuando a él le gusta la belleza de su cabello, él debe decírselo verbalmente. Debe darle un cumplido por su belleza, su elección de perfume y ropa y sus excelentes gustos. Si disfruta la comida que le prepara o un regalo especial, él debe expresar su apreciación libremente. Si él admira la forma en que ella se expresa, debe decirle algo. Cuando uno ama a alguien, los elogios surgen de manera natural ya que son parte genuina y estimulante de una buena relación.

La alabanza realmente no es algo que hacemos para Dios; Él no tiene un ego que tenemos que satisfacer. Alabamos a Dios por lo que Él hace por nosotros. David encontró una satisfacción personal al expresarle alabanza a su Señor.

Afirmando el alma
En lugar de contar sus bendiciones (planee hacerlo otro día), haga una lista de afirmaciones sobre Dios. Escriba la frase: «Yo apreció al Señor por…» y agregue sus comentarios. Mantenga esa lista en un lugar conveniente y agregue alabanzas a Dios cada vez que se acuerde durante la semana. Léala en voz alta de vez en cuando.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

La necesidad más profunda

9 Septiembre 2017

La necesidad más profunda
por Charles R. Swindoll

Salmos 63

La canción de David del alma sedienta, reservada para nosotros como el Salmo 63, puede tocar fibras muy profundas dentro de usted. Quizás usted ya está harto de esa religión frenética. Espero que haya decidido dejar el síndrome de la vida  a toda velocidad y haya podido encontrar la satisfacción completa en nuestro Salvador y en adorarle. Si es así, usted es una persona singular. De hecho, casi no hay personas como usted. Pero si usted ha llegado al final de esa actividad religiosa solo para encontrar más vacío, entonces esta canción antigua es para usted.

En caso que usted no se encuentre en esa situación, el Salmo le parecerá un tanto místico y hasta quizás un poco aburrido. Lo que pasa es que la canción de David fue escrita para unos pocos que todavía tienen sed, para aquellos que prefieren la calidad a la cantidad.

El título de la canción dice: «Salmo de David, compuesto cuando estaba en el desierto de Judá».  David no compuso este himno antiguo mientras visitaba el tabernáculo. Lo hizo mientras se encontraba en el desierto árido al sur de Jerusalén. Probablemente huyendo de Saúl, llegó a alguna cueva donde se sintió solo, y alejado de cualquier comodidad y amigos. Sin lugar a duda estaba sintiendo los efectos agudos de la sed, el hambre, el dolor, la soledad y el cansancio. El primer versículo identifica su necesidad más profunda:

¡Oh Dios, tú eres mi Dios!
Con diligencia te he buscado;
mi alma tiene sed de ti.
Mi cuerpo te anhela
en tierra árida y sedienta, carente de agua.

Con solo leerlo nos damos cuenta de que no estaba buscando literalmente agua, comodidad o descanso. Lo que él necesitaba desesperadamente era la comunión con su Señor. La «tierra árida y sedienta» es una imagen clara de lo que le rodeaba en el desierto de Judea y de la misma manera, lo que nos rodea en el mundo actual. Son muy pocos los creyentes que viven más allá del afán diario de la actividad. Muchos han sido cautivos por la obsesión de coleccionar «cosas», almacenar sus «cosas» y después seguir buscando más «cosas». El resultado es que sus casas están llenas pero sus almas cada vez más vacías. Ciertamente la tierra es «árida y seca» pero eso es lo que hace que el anhelo sea más profundo. Ya que la tierra es «carente de agua», David anhela que el agua sea saciada desde el cielo.

El siguiente versículo expresa que una vez que David muestra su anhelo por Dios, su deseo no es algo pasajero. Al contrario, es un anhelo permanente. La tierra no puede satisfacer el alma de David y por eso prefiere tener a Dios consigo. En efecto él dice: «ya que no hay nada alrededor mío que pueda darme esa sensación de cercanía o compañía, debo cultivar esa relación yo mismo.

El versículo 2 parece introducir varios cambios que David realiza para poder encontrar satisfacción a su deseo interno, a su profundo deseo de un caminar significativo con su Dios. En este pasaje veo cinco decisiones que el compositor toma para poder encontrar satisfacción en su Creador. Los examinaremos en las siguientes páginas.

La primera decisión tiene que ver con la imaginación del compositor: él ha decidido crear una imagen mental del Señor (v. 2).

Te he contemplado en el santuario
para admirar tu poder y tu gloria.

Cuando él escribe: «te he contemplado», quiere decir que se imagina el poder y la gloria de Dios en su mente. David no podía ir al tabernáculo a ver al Señor en su santuario así que pasa su tiempo en el desierto pensando en el poder, la gloria y el trono majestuoso de Dios.Toma las Escrituras que conoce acerca del Dios Todopoderoso y las utiliza para dibujar una imagen mental de él en su mente. En otras palabras, piensa y se ocupa en el Señor. Esa es una manera genial de deshacerse de los rituales que la religión ofrece.

La imaginación puede ser un instrumento poderoso, para bien o para mal. La mente puede ser un instrumento de arrogancia, lujuria, odio o envidia; en otras palabras , podemos crear en nuestras mentes imágenes que pueden llevarnos a cometer pecados terribles. Ese es precisamente el caso de «cometer adulterio con el corazón» que el Salvador menciona en Mateo 5:28. Pensamientos ociosos pueden terminar en actos ilícitos de pasión. Pero la mente también puede convertirse en un instrumento asombroso de comunión con Dios. David utilizó sus momentos de soledad en el desierto para pensar en el Señor mismo.

Para cultivar una relación más cercana con Dios, utilice su imaginación para «verle».

Afirmando el alma
Estimule su imaginación, leyendo los siguientes pasajes y recreando los escenarios en su mente. Imagínese estando allí, en la presencia de Dios, viendo su interacción con su pueblo, y cuando digo pueblo me refiero a usted también: Isaías 6:1-13; Ezequiel 1:22-28; Daniel 7:9-14; Apocalipsis 4:2-11).

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Una canción de quietud

8 Septiembre 2017

Una canción de quietud
por Charles R. Swindoll

Salmos 63

¡Qué fácil es caer en la trampa del «ritual de la religión»! Muy pocos cristianos conocen lo que es una relación diaria fresca y vital con el Señor. Note que no quise decir una relación activa. Los cristianos son muy activos. El problema no es la teoría; más bien es la tiranía del urgente. Muchos creyentes dejan las actividades de los domingos sólo para meterse en más actividades entre semana. Actividades como reuniones, funciones, ensayos, clubes, compromisos, banquetes, estudios, comités, y retiros. Estoy de acuerdo con la persona que dijo: “Mucha de la actividad religiosa de hoy no es nada más que un anestésico barato para silenciar el dolor de una vida vacía».

Eso no es fácil de digerir. Como pastor, espero ayudarle a que usted cultive un caminar consistente y significativo con el Señor Jesucristo, una relación que crezca sin necesidad de ser recargada por medio de una interminable cantidad de actividades. Me encantaría que todos conociéramos al Señor de tal forma que su divina compañía y una relación vertical saludable se convierta en nuestra comunión diaria, serena y constante. Debemos encontrar formas de vivir más allá del afán de ritual de la religión.

A.W. Tozer en su libro, The Pursuit of God [La búsqueda de Dios] escribe:

«Mi intención es estimular ese deseo de buscar de Dios. Es la carencia de ese deseo, de esa hambre, lo que ha producido la actual situación de desgano, tibieza y desinterés en que está hundida la iglesia. La vida religiosa, fría y mecánica que vivimos es lo que ha producido la muerte de esos deseos. La complacencia es la enemiga mortal de todo crecimiento espiritual.

Si no sentimos deseos de verle, Cristo nunca se manifestará a su pueblo. ¡Él quiere que le deseemos! Y es triste decirlo, él nos ha estado esperando a muchos de nosotros por mucho tiempo. Cada época tiene sus propias características. Actualmente estamos en una época de complejidad religiosa. Es muy raro encontrar la sencillez que hay en Cristo. Esta ha sido reemplazada por planes, métodos, organizaciones y un mundo de actividades frenéticas que se llevan todo nuestro tiempo y atención, pero que no satisfacen los anhelos del alma. La escasa profundidad de nuestra experiencia, lo hueco de nuestro culto, y la manera servil como imitamos al mundo, todo indica el superficial conocimiento que tenemos de Dios. Y que por ende resulta en lo poco que sabemos acerca de su paz. 11

El Salmo 63 es una canción de David sobre lo que significa tener un anhelo desesperado por Dios y lo que significa que Dios sea el único que nos satisfaga. No es una canción de actividad sino más bien de quietud. David no escribió una marcha que pusiera a mover los pies, sino más bien un soneto para calmar las almas sedientas.

Créalo o no, muchas personas no saben que tienen sed. Pudiese ser que usted no tenga un deseo profundo de cultivar una interacción continua con Dios. Y eso puede ser porque usted ha opacado sus sentidos espirituales y los ha llenado de actividades. Actividades de trabajo, actividades sociales, actividades religiosas. Si eso le está sucediendo, le sugiero que baje la velocidad y simplifique su vida.

Afirmando el alma
En una hoja de papel, dibuje siete cuadros y en cada uno de ellos escriba un día de la semana. Luego escriba en cada uno de esos cuadros, sus horas de trabajo, las citas, las actividades rutinarias, etcétera. Trate de registrar cada una de las actividades recurrentes. Es probable que tenga que sacrificar alguna de esas cosas. Si eso no es posible, trate de encontrar espacios de tiempo en la semana y resérvelos para estar a solas y en silencio.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

La liberación de Dios

7 Septiembre 2017

La liberación de Dios
por Charles R. Swindoll

Salmos 54

El versículo final del Salmo 54 describe un cambio repentino. Los primeros versículos describen una situación caótica, que hacen que David pida la ayuda de Dios. Cuando llegamos el versículo 7, su desesperación se ha convertido en un triunfo. David dice: «me has librado de toda angustia». Y esa frase tiene el verbo conjugado en el tiempo pasado perfecto. Cuando leemos la literatura hebrea con frecuencia se utiliza el tiempo perfecto para declarar un evento futuro. David no sabe cuando ni cómo Dios va actuar a su favor; sin embargo, él escribe con total confianza:

Porque me has librado de toda angustia.
Mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.

Cuando leemos 1 Samuel 23:26-29, nos damos cuenta de que Dios intervino para proteger a David de sus enemigos:

Saúl iba por un lado del monte, y David con sus hombres iba por el otro lado del monte. David se daba prisa para escapar de Saúl, porque Saúl y sus hombres estaban rodeando a David y a sus hombres, a fin de capturarlos. Entonces llegó a Saúl un mensajero, diciendo:
—Date prisa y ven, porque los filisteos han hecho una incursión en el territorio.
Por tanto, Saúl desistió de perseguir a David y partió contra los filisteos. Por esta razón pusieron por nombre a aquel lugar Sela-hamajlecot.
De allí David subió y habitó en los lugares de difícil acceso de En-guedi.

De un momento a otro, quizás tan pronto como David dijo: Daré gracias a tu nombre, oh Señor, porque es bueno», sus enemigos regresaron a su tierra y la amenaza del peligro inmediato se fue con ellos. Note  que David dijo que sus «ojos han visto la derrota de mis enemigos». Otras versiones de la Biblia agregan la frase, «con satisfacción» dándole una mayor claridad a esta expresión hebrea. Las palabras que usó David denotan un hombre sin amargura. Él podía ver a sus enemigos de frente sin malicia o resentimiento. Él los había entregado a Dios y Dios había tratado con ellos de manera perfecta y soberana.

Si vamos a declarar la guerra que sea en contra de esos hábitos que cultivamos en contra de los demás. Me refiero a los sentimientos negativos, a la falta de perdón, al resentimiento, a la competitividad, a la envidia, la venganza, el odio, el chisme, la crítica y la sospecha. ¡Abandonemos ese camino de una sola vez y para siempre! La única ruta alterna que debemos tomar es la ruta del amor. Los años y el tiempo con Dios (y con los demás), me han enseñado a responder a la mayoría de personas problemáticas con un amor inmerecido, sincero y lleno del poder del Espíritu Santo. A eso le llamo yo poner en práctica la gracia de Dios. Una vez que Cristo es el centro de atención, es asombroso ver lo poderoso que es el amor.

Le dejo con un extracto del hermoso libro que escribió Amy Carmichael titulado, «Si…» y que nos habla de esto exactamente:

«Si denigro a aquellos a los que Dios me llama a servir, si hablo de sus puntos débiles comparándolos con mis puntos fuertes; si adopto una actitud superior, olvidando que Dios nos hizo diferentes y que lo que tengo no es mío si no lo he recibido, entonces no sé nada acerca del amor del calvario.

Si me ofendo con facilidad, si me alegro en no hacer amigos, aun cuando la amistad es una posibilidad, entonces no sé nada acerca del amor del calvario.

Si siento amargura hacia los que me condenan pensando que injustamente lo hacen, sabiendo que si ellos me conocieran tanto como yo me conozco mi misma, me condenarían mucho más, entonces no sé nada acerca del amor del calvario.«

Afirmando el alma
Una vez más, vuelva a la lista de las personas difíciles. Ya usted les perdonó. Ahora, dé un paso más. Es momento para que la gracia y el amor fluyan. Ore por cada una de esas personas. No solo para que se sometan a la voluntad de Dios o «vean la luz». Pídale a Dios que proteja a cada uno de sus enemigos y que les provea sus necesidades (Lucas 6:28). ¿Qué cree usted que el Señor hará para contestar esa oración?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.