Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera

18 de julio

«Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera».

Joel 2:8

Las langostas siempre van en fila y, aunque su número sea incontable, no se amontonan unas sobre otras sembrando el caos entre sus columnas. Este hecho notable de la historia natural muestra cómo el Señor ha infundido en el universo un espíritu de orden, ya que las más pequeñas criaturas están tan dirigidas por él como las esferas celestes o los seráficos mensajeros. Sería conveniente que el creyente se dejara regir por ese mismo influjo en su vida espiritual. En sus virtudes cristianas, ninguna debe usurpar la esfera de la otra o devorar las entrañas de las demás para su propio sostén. El afecto no debe ahogar a la honradez; el coraje no debe arrastrar a la mansedumbre fuera del campo; la modestia no ha de atropellar a la energía; y la paciencia no tiene que asesinar a la resolución. Así, también, ha de pasar con nuestros deberes: uno no debe interferir con el otro. La utilidad pública no tiene que perjudicar a la piedad privada. La obra de la Iglesia no debe arrinconar al culto familiar. Es malo ofrecer a Dios un deber manchado con la sangre del otro. Cada cosa es hermosa en su tiempo, pero no de otro modo. Fue a los fariseos a quienes Jesús dijo: «Esto era necesario hacer sin dejar de hacer aquello» (Mt. 23:23). La misma regla se aplica a nuestra situación personal: debemos procurar conocer nuestro sitio, ocuparlo y conservarlo. Hemos de ministrar según el don que el Espíritu nos ha dado y no meternos en los dominios de nuestro consiervo. Nuestro Señor nos enseñó que no ambicionásemos los puestos elevados, sino que estuviéramos dispuestos a ser los más pequeños entre los hermanos. Lejos esté de nosotros ser de espíritu envidioso; sintamos la fuerza del mandato del Maestro y obremos como él nos ordena, formando fila con el resto del ejército. Veamos si esta noche estamos guardando la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz, y oremos para que en todas las iglesias del Señor Jesús prevalezcan la paz y el orden.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 209). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Facetas de integridad

18 Julio 2017

Facetas de integridad
por Charles R. Swindoll

Salmos 15

La canción de David, el Salmo 15, inicia con una pregunta de sondeo acerca de nuestra experiencia y comunión con Dios en el aspecto temporal, nuestra relación con Él en nuestra vida diaria. Él quería saber cuáles son las características que tiene la persona que puede disfrutar una asociación inhibida con el Creador Todopoderoso del universo. David, inspirado por el Espíritu Santo recibió y luego registró la respuesta de Dios.

La respuesta:

El que anda en integridad y hace justicia,
el que habla verdad en su corazón,
el que no calumnia con su lengua
ni hace mal a su prójimo
ni hace agravio a su vecino;
aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil
pero que honra a los que temen al Señor;
aquel que, a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;
aquel que no presta su dinero con usura
ni contra el inocente acepta soborno. (vv. 2 -5)

La respuesta de David describe varias facetas de esa gema que llamamos integridad (v. 1). Él tiene la perspectiva de un hombre que «camina en integridad». La palabra hebrea transmite el significado de «ser sólido, completo, entero». El creyente que quiere mantener esa comunión temporal se fija cuidadosamente en la forma en que vive, donde va, y lo que dice. Una persona «sólida» camina en el área de la verdad, y rehúsa vivir una mentira.

El texto presenta diez características específicas de la integridad y cada una merece nuestra atención.

1. Hace justicia. Esto tiene que ver con lo que hacemos. La justicia debe ser el hábito de nuestra vida consciente. Nuestros tratos deben ser honestos, nuestras actividades no deben tener ninguna transigencia. Debemos obedecer las leyes del lugar donde vivimos y permitir que la ley de Dios guíe nuestras decisiones. En otras palabras, no sólo vivir simplemente siguiendo la ley y la moral si no hacerlo de tal forma que no haya ningún reproche. Algo menos que ello, sería debilitar nuestra integridad.

2. Habla verdad en su corazón. Esto tiene que ver con la forma en que pensamos. Note que la verdad que se menciona aquí se habla «en el corazón». David está refiriéndose a las actitudes, las reacciones, los planes y los motivos que tenemos. El origen de estas cosas (el corazón—Proverbios 23:7) debe ser el fundamento de la verdad. No hay lugar para el engaño, las mentiras o alguna agenda encubierta.

3. No calumnia con su lengua. Ésta, al igual que las siguientes dos características tiene que ver con lo que decimos. El término hebreo de la palabra calumniar significa literalmente hacer una zancadilla. En algunos países se usa el término: «Serrucharle el piso a alguien». Se refiere a una persona que va de aquí para allá esparciendo calumnias maliciosas, echando veneno verbalmente y envenenando las reputaciones de los demás a sus espaldas.

Este es un momento excelente para hacerle la siguiente pregunta. ¿Lo que acaba de leer le describe a usted? ¿Es usted una persona chismosa? ¿Disfruta usted internamente de escuchar o de decir cosas que manchan la reputación de otra persona? Es interesante que cuando leemos la lista de las siete cosas que Dios aborrece en Proverbios 6:16-19, tres de ellas tienen que ver con la lengua.

Hace varios años me dieron un consejo muy sabio acerca del uso de la lengua. Espero que le ayude tanto como me ha ayudado a mí. Antes de que usted diga algo o comente algo sobre otra persona, analícelo por medio de los siguientes cuatro filtros. Si después de hacerlo, usted tiene luz verde, comparta esa información con toda libertad:

Filtro 1: ¿Es algo confidencial? Si es así, no lo mencione nunca.
Filtro 2: ¿Es verdad? Tal vez tenga que hacer un poco de investigación.
Filtro 3: ¿Es necesario? Hay muchas palabras innecesarias.
Filtro 4: ¿Es algo noble? ¿Decirlo llevaría un buen propósito?

Y otro buen consejo: si usted alguna vez tiene que decir la frase: «Odio decirle esto pero…», o «realmente no debería decir esto pero…», entonces no lo diga. La Biblia lo dice muy claro en Efesios 4: 29.

Afirmando el alma
Dos de estas primeras tres facetas de la integridad involucran la lengua. ¿De qué manera usted ha sido dañado a consecuencia de una conversación maliciosa o irresponsable? ¿De qué manera usted ha dañado a otros con lo que dice? ¿Qué puede usted hacer para reparar el daño ya hecho?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Les dijo Jesús: Venid, comed.

18 DE JULIO

ESCRITURA:

Juan 21:12: “Les dijo Jesús: Venid, comed.”

TESORO BÍBLICO:

¿Está Satanás susurrándole que Dios no está a su lado en sus batallas cotidianas? ¿Le está mintiendo al decirle que Dios borrará su nombre del libro de la vida por algo que usted ha hecho y de lo cual aún no se ha arrepentido? ¡Satanás nunca ha estado tan equivocado! ¡Ni el Señor Jesús tan en lo correcto! ¡La salvación en Cristo no es un funeral, sino un festín! La Biblia es un banquete continuo desde Génesis hasta Apocalipsis. Cenas de pactos y de compañerismos toman lugar frecuentemente en la Escritura. Nuestro Pastor, el Señor Jesús, nos ha dado muchos ejemplos de su invitación abierta para satisfacernos de nuevo, restaurados y regocijarnos en su mesa.

PUNTO DE ACCIÓN:

Reúna a su familia y celebre la Santa Cena del Señor Jesús esta semana… recordando la poderosa promesa de su resurrección, llenura y restauración.

Este devocional procede de los mensajes del Dr. Adrián Rogers del Ministerio EL AMOR QUE VALE www.elamorquevale.org

Escúchenos gratuitamente en: http://www.oneplace.com/ministries/el-amor-que-vale/listen/broadcast-archives.html

Véanos en línea en http://www.lightsource.com/ministry/el-amor-que-vale/

Prohibida toda reproducción para la venta. Prohibida la producción o reproducción de los materiales de EL AMOR QUE VALE en video o audio.

El avivamiento no garantiza la ausencia del pecado

18 JULIO

Jueces 1 | Hechos 5 | Jeremías 14 | Mateo 28

El relato de Ananías y Safira, cuyos nombres se encuentran en los registros cristianos más antiguos a causa de su engaño (Hechos 5:1–11) es perturbador en varios aspectos. A la iglesia primitiva ciertamente le pareció así (5:5, 11). Cuatro observaciones nos ayudan a focalizar los asuntos:

Primero, el avivamiento no garantiza la ausencia del pecado en una comunidad. Cuando muchas personas se convierten y experimentan una genuina transformación, cuando muchos son renovados y verdaderamente aprenden a detestar el pecado, a otros les atrae más verse santos que ser santos. El avivamiento ofrece muchas tentaciones para la hipocresía que serían menos potentes si el ambiente de la época fuera secular o pagano.

Segundo, el tema no es tanto la utilización del dinero que Ananías y Safira recibieron al vender una propiedad, sino más bien la mentira que dijeron. Aparentemente, algunos miembros estaban vendiendo propiedades y donando las ganancias a la iglesia para aportar a sus diversos ministerios, siendo uno de los principales la ayuda a los hermanos necesitados. De hecho, Bernabé era ejemplar en este tema (4:36–37) y le sirve de modelo a Ananías y Safira. Pero estos dos vendieron su propiedad, se quedaron con parte de las ganancias y fingieron estar dándolo todo. Esta alegación de santidad y autonegación, su pretensión de generosidad y piedad, fue lo verdaderamente ofensivo. Si no se le ponía un freno, fácilmente podría multiplicarse. Ciertamente, otorgaría posiciones de honor a personas que no las merecían debido a su conducta. Pero, peor aún, era una mentira rotunda en contra del Espíritu Santo – como si el Espíritu de Dios no pudiera conocer la verdad o no le importara. En este sentido, fue un acto supremamente presuntuoso, tan alejado de la fe genuina que se centra en Dios, que llegó a ser idolatría.

Tercero, otro elemento de este tema fue la conspiración. No bastaba con que Ananías cometiera este acto malvado solo. Actuó “en complicidad con su esposa Safira” (5:2); de hecho, la mentira de ella no fue meramente pasiva, sino activa (5:8), revelando un compromiso compartido para engañar a los creyentes y desafiar a Dios.

Cuarto, en épocas de verdadero avivamiento, el juicio puede ser más inmediato que en momentos de decadencia. Cuando Dios se aleja de la iglesia y le da rienda suelta al pecado multiplicador, es el peor juicio de todos; inevitablemente, acabará en un desastre irreparable. Pero cuando Dios responde al pecado con severidad rápida, se aprende la lección y la iglesia se salva de una desviación mayor. En este caso, un gran temor cayó sobre la iglesia y sobre todos los que escucharon acerca de estos sucesos (5:5, 11).

Escrito está: “El que va por buen camino teme al Señor; el que va por mal camino lo desprecia” (Proverbios 14:2).

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 199). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Vuestro Padre sabe

No os preocupéis por lo que habéis de comer… de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

Lucas 12:29-31

Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Mateo 6:8

Vuestro Padre sabe

Qué consoladora es esta pequeña frase: ¡“Vuestro Padre sabe”! Jesús no dice: «Vuestro Padre vendrá a ayudarles», cosa que es cierta, sino que insiste en el hecho de que él conoce perfectamente todas nuestras necesidades. Él sabe. ¿No nos basta saber, en todas las situaciones, que nuestro Padre sabe todo lo que nos concierne, que siempre nos escucha, que su amor no cambia? Él sabe. No se le escapa nada relativo a sus criaturas. ¡Descansemos en esta seguridad!

Nuestro Padre sabe cuáles son nuestras necesidades. Las contó, las pesó y se ocupa de ellas con sabiduría y amor. La simpatía de los hombres siempre tiene sus límites, pero cuando una persona que sufre experimenta que Dios está a su lado, ¡qué alivio!

El apóstol Pablo, encadenado en una cárcel, lo experimentó. Con respecto a su comparecencia ante el tribunal del emperador escribió a Timoteo: “El Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas” (2 Timoteo 4:17). En otra ocasión dramática, a punto de naufragar, declaró a sus compañeros de viaje: “Esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas” (Hechos 27:23-24).

Dios se ocupaba de su siervo y lo fortalecía en la tempestad. Quizá no nos envíe un ángel, pero él “sabe”, y este pensamiento calma nuestras inquietudes y nos da ánimo.

Nahum 3 – Lucas 6:20-49 – Salmo 85:1-7 – Proverbios 19:20-21

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Oración genuina

Oración genuina

7/17/2017 

Constantes en la oración. (Romanos 12:12)

Para los cristianos consagrados, la oración será tan constante en su vida espiritual como el respirar lo es en su vida física. Eso fue así con los primeros creyentes y cómo adoraron, antes y después de la llegada del Espíritu Santo en el día de Pentecostés (Hechos 1:14; 2:42). Al principio la iglesia designó diáconos para que los apóstoles pudieran dedicarse persistentemente a “la oración y [al] ministerio de la palabra” (Hch. 6:4).

Dios quiere que usted ore “con el espíritu, pero… también con el entendimiento” (1 Co. 14:15) y “sin cesar” (1 Ts. 5:17). Por eso Pablo exhortó a Timoteo a que hiciera que “los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas” (1 Ti. 2:8).

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
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Energía para los quehaceres de hoy

JULIO, 17

Energía para los quehaceres de hoy

Devocional por John Piper

…Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito. (Filipenses 2:12-13)

Dios es el actor decisivo aquí. Él obra tanto el querer como el hacer para su beneplácito. Pero creer esto no hace que los cristianos sean pasivos, sino que los llena de esperanza y los vuelve vigorosos y valientes.

Cada día hay trabajo que hacer en nuestro ministerio específico. Pablo nos manda trabajar en ello, pero nos dice cómo hacerlo en el poder de la gracia venidera: creer en la promesa de que este día Dios estará obrando en nosotros el querer y el hacer para su beneplácito.

Es Dios mismo, en su gracia llegando a cada momento, quien trae el futuro al presente. Pablo no hace hincapié en la gratitud por la gracia pasada para explicar cómo ha «trabajado mucho más que todos ellos». Es gracia nueva para cada nueva conquista de su labor misionera.

El poder de la gracia venidera es el poder del Cristo vivo —siempre listo para obrar en nosotros en cada momento futuro al que entramos—. Por lo tanto, cuando Pablo describe los efectos de la gracia de Dios en él, dice: «no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, en palabra y en obra» (Romanos 15:18).

Entonces, dado que no se atrevía a hablar de nada sino de lo que Cristo había hecho a través de su ministerio, pero aun así hablaba de lo que la gracia había hecho a través de su ministerio (1 Corintios 15:10), esto debe significar que el poder de la gracia es el poder de Cristo.

Por lo tanto, el poder que necesitamos para el ministerio de mañana es la gracia venidera del Cristo omnipotente, quien siempre estará allí para nosotros —listo para obrar el querer y el hacer para su beneplácito—.


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 291-292 

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

FRENAR UNO PARA QUE FRENE OTRO

17 jul 2017

FRENAR UNO PARA QUE FRENE OTRO

Roberto Albanés estaba observando su velocímetro. Cuando ascendió a ciento veinte kilómetros por hora, decidió aminorar la velocidad de su Volvo, último modelo.

En eso vio en el espejo retrovisor un vehículo que se acercaba a mucha más velocidad que la suya. Una mujer se había desmayado sobre el volante, y el niño que la acompañaba lloraba a gritos. El vehículo ya se iba contra la cerca de cemento de la autopista.

Roberto, entonces, tomó una decisión heroica. Puso su Volvo entre ese auto y la cerca, y hundió fuertemente los frenos. Saltaron chispas, y ambos vehículos quedaron trabados, pero después de trescientos metros de frenada, los dos autos pararon. La mujer había sufrido un desmayo diabético y había perdido el control del carro. Pero el arrojo del valiente Albanés, y los frenos del auto, evitaron la tragedia.

Se necesitan coraje y resolución para hacer lo que hizo ese joven. Vio que un vehículo grande iba a chocar a gran velocidad, e interpuso su auto. Los paragolpes se trabaron, pero frenó su auto poco a poco, y así logró que se frenara el otro también. A la mujer la atendieron de inmediato, de modo que ni ella ni el niño sacaron del accidente más que el susto.

Es interesante esto de frenar uno para que frene otro. Esa acción ha salvado a muchos en la vida moral. Un hombre en Caracas, Venezuela, que acostumbraba a pasar todos los viernes un buen rato en la cantina con su amigo, decidió un día ponerle freno al asunto. De ahí en adelante, cada viernes bebieron una copa menos de las acostumbradas. Así, en sólo ocho semanas, los dos se libraron del vicio.

Una muchacha, que con su prima no había encontrado más oficio que el de la prostitución en Los Ángeles, California, decidió frenar esa actividad e ingresar en una escuela. Ambas encontraron otro oficio y se casaron. El freno que puso una, ayudó a la otra también a frenar.

Los ejemplos abundan, porque lo mismo ha ocurrido una infinidad de veces. La fuerza y el ejemplo de una persona ha sido todo lo que se ha requerido para cambiar por completo el rumbo equivocado de otra.

Querámoslo o no, nuestra vida es un ejemplo. Todos, aunque no lo advirtamos, somos guías de alguien. Hay personas que tienen sus ojos puestos en nosotros, de modo que nuestra vida dirigirá a otro, ya sea por buen o por mal camino. Nuestros pasos se convertirán en la senda que otros seguirán.

¿A dónde los estamos llevando: a la vida o a la muerte? Aprendamos de Jesucristo cuál es el buen camino, y transitemos por él. El Señor nunca nos engañará.

http://www.conciencia.net/

«Que no escape ninguno»

17 de julio

«Que no escape ninguno».

1 Reyes 18:40

Cuando el profeta Elías recibió la respuesta a su oración y el fuego del cielo consumió el sacrificio en presencia de todo el pueblo, pidió a los israelitas reunidos que prendieran a los sacerdotes de Baal, y clamó severamente: «Que no escape ninguno». Luego Elías llevó a estos últimos al arroyo de Cisón y allí los degolló. Lo mismo debe suceder con nuestros pecados: todos ellos están sentenciados a muerte y no se deben tolerar. Nuestras transgresiones favoritas tienen que morir. No las perdones por mucho que te rueguen: hiérelas aunque sean tan queridas como Isaac. Hiere, pues. Dios atacó al pecado poniéndolo sobre su propio Hijo. Con una muy firme resolución debes condenar a muerte el pecado que en otro tiempo causó el dolor de tu corazón. ¿Acaso preguntas cómo tienes que hacerlo? Jesús será tu poder. Para derrotar al pecado cuentas con la gracia que se te ha concedido en el pacto de gracia. Dispones de fuerza suficiente para obtener la victoria en esa cruzada contra las codicias secretas, pues Cristo Jesús prometió estar contigo hasta el fin. Si quieres triunfar sobre las tinieblas, ponte en la presencia del Sol de Justicia. No hay sitio más apropiado para descubrir el pecado y librarse de su poder y su culpa que la presencia inmediata de Dios. Job nunca supo cómo liberarse del pecado hasta que su ojo de fe descansó en Dios; entonces, se aborreció a sí mismo y se arrepintió en polvo y ceniza. El oro fino del cristiano se oscurece con frecuencia; necesitamos el fuego sagrado para que consuma la escoria. Recurramos, pues, a nuestro Dios: él es fuego consumidor. No consumirá nuestro espíritu, sino nuestros pecados. Que la bondad divina nos infunda un celo sagrado y nos mueva a una santa venganza contra las iniquidades que son odiosas en su presencia. Sal, pues, con el poder de Dios a combatir a Amalec y destruye completamente a su maldita banda: ¡Que no escape ninguno!

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 208). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Comunión con Dios

17 Julio 2017

Comunión con Dios
por Charles R. Swindoll

Salmos 15

Si usted lee el Salmo 15 cuidadosamente, descubrirá que toda la canción surge del primer versículo. El versículo 1 es crucial debido a su pregunta de sondeo. La respuesta de David conforma el resto del salmo y finaliza con una promesa maravillosa.

Un bosquejo sencillo podría ser:

I. Pregunta: «¿Quién habitará en tu tabernáculo?» (v. 1)
II. Respuesta: «El que anda en integridad» (vv. 2-5)
III. Promesa: «No será conmovido jamás» (v. 5)

El salmo de David inicia con una pregunta de sondeo, hecha a manera de metáfora.
Oh Señor, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién residirá en tu santo monte? (v. 1)

Esta canción es una oración dirigida a Dios, cuyo nombre aparece en hebreo con las cuatro letras consonantes JHVH. David utiliza el nombre sagrado de Dios y hace dos preguntas que a primera vista parecen ser diferentes pero en realidad buscan la misma respuesta. La poesía hebrea, tal como lo vimos anteriormente utiliza con frecuencia lo que llamamos un paralelismo sinónimo donde dos frases expresan el mismo pensamiento usando dos palabras o frases distintas. Este versículo literalmente se puede leer: “JHVH. ¿Quién puede morar en tu tabernáculo? ¿Quién puede hacer su residencia en tu santo monte?»

Esas referencias sobre «tabernáculo» y «santo monte» son símbolos de la presencia de Dios, expresiones descriptivas de una comunión íntima.

En esa época, el templo no había sido construido aún; los israelitas adoraban a Dios en el tabernáculo, una gran tienda. El arca del pacto se encontraba en el centro del tabernáculo, en el lugar santísimo y allí se encontraba la gloria shekinah de Dios. Esta luz especial de shekinah representaba la presencia especial de Dios entre los israelitas, estableciéndoles como nación, protegiéndoles del mal y bendiciendo su fidelidad.

La expresión, «santo monte» refleja el evento en el libro de Éxodo cuando Moisés se encontró con Dios en el monte Sinaí y allí recibió su ley (Éxodo 24: 12-18). En esa ocasión, una nube cubría la cima. La expresión también se refiere a la cumbre de Jerusalén, el hogar futuro del templo, donde la presencia de Dios estará y donde todos los pueblos serán invitados a adorarle.

David preguntaba: «¿Qué clase de persona se necesita ser para poder mantener y disfrutar una comunión íntima contigo, Señor?»

Afirmando el alma
Recuerde que esto tiene que ver con nuestra relación con Dios en este momento y no en el futuro. ¿Qué clase de persona puede tener esa comunión gozosa con Dios? ¿De qué manera un pecado habitual afecta la experiencia de comunión con Dios en una persona? ¿Tiene usted actualmente esta clase de experiencia con Él?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos