Sueño y locura de Nabucodonosor

Daniel 4-6

9781586403546

Sueño y locura de Nabucodonosor

4 [a]Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Que abunde vuestra paz[b]. 2 Me ha parecido bien declarar las señales y maravillas que ha hecho conmigo el Dios Altísimo.

3 ¡Cuán grandes son sus señales,
y cuán poderosas sus maravillas!
Su reino es un reino eterno,
y su dominio de generación en generación.

4 [c]Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y próspero en mi palacio.5 Tuve[d] un sueño que me hizo temblar; y estas fantasías, estando en mi cama, y las visiones de mi mente[e] me aterraron. 6 Por lo cual di órdenes que trajeran ante mí a todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer la interpretación del sueño. 7 Entonces vinieron los magos[f], los encantadores, los caldeos[g] y los adivinos y les[h] conté el sueño; pero no pudieron darme su interpretación. 8 Pero al fin vino ante mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, en quien está el espíritu de los dioses santos[i], y yo le[j] conté el sueño, diciendo:9 “Oh Beltsasar, jefe de los magos, ya que sé que en ti está el espíritu de los dioses santos y que ningún misterio te confunde, declárame las visiones del sueño que he visto, y su interpretación. 10 “Y las visiones de mi mente[k], que viestando en mi cama, fueron así:

Vi un árbol en medio de la tierra,
cuya altura era muy grande.
11 “El árbol creció y se hizo fuerte,
su copa[l] llegaba hasta el cielo,
y era visible desde los confines de la tierra.
12 “Su follaje era hermoso y su fruto abundante,
y en él había alimento para todos.
Debajo de él hallaban sombra las bestias del campo,
las aves del cielo hacían morada en sus ramas,
y de él se alimentaban todos los seres vivientes[m].

13 “En las visiones de mi mente[n] que vi estando en mi cama, he aquí, un vigilante, un santo, descendió del cielo. 14 “Clamando fuertemente, dijo así:

‘Derribad el árbol, cortad sus ramas,
arrancad su follaje, desparramad su fruto;
huyan las bestias que están debajo de él,
y las aves de sus ramas.
15 ‘Pero dejad en tierra el tocón[o] con[p] sus raíces,
con ataduras de hierro y bronce
entre la hierba del campo;
que se empape con el rocío del cielo,
y comparta[q] con las bestias la[r] hierba de la tierra.
16 ‘Sea cambiado su corazón de hombre,
y séale dado corazón de bestia,
y pasen sobre él siete tiempos[s].
17 ‘Esta sentencia es por decreto de los vigilantes,
y la orden es por decisión de los santos,
con el fin de que sepan los vivientes
que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres,
y se lo da a quien le place,
y pone sobre él al más humilde de los hombres.’

18 “Este es el sueño que yo, el rey Nabucodonosor, he tenido[t]. Y tú, Beltsasar, dime su interpretación, ya que ninguno de los sabios de mi reino ha podido darme a conocer su interpretación; pero tú puedes, porque el espíritu de los dioses santos está en ti.”

19 Entonces Daniel, a quien llamaban Beltsasar, se quedó atónito por un momento, y le turbaron sus pensamientos. El rey habló, y dijo: “Beltsasar, no dejes que el sueño ni su interpretación te turben.” Beltsasar respondió, y dijo: “Señor mío; sea el sueño para los que te odian, y su interpretación para tus adversarios. 20 “El árbol que viste, que se hizo fuerte y corpulento, cuya copa[u] llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra, 21 y cuyo follaje era hermoso y su fruto abundante, y en el que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, 22 eres tú, oh rey, que te has hecho grande y fuerte, y tu grandeza ha crecido y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra. 23 “Y en cuanto al vigilante, al santo que el rey vio, que descendía del cielo y decía: ‘Derribad el árbol y destruidlo, pero dejad el tocón con[v] sus raíces en la tierra, con ataduras de hierro y bronce en la hierba del campo, y que se empape con el rocío del cielo, y que comparta[w] con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos[x],’24 esta es la interpretación, oh rey, y este es el decreto del Altísimo que ha venido sobre mi señor el rey: 25 Serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo, y te darán hierba para comer como al ganado, y serás empapado con el rocío del cielo; y siete tiempos[y] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que lo da a quien le place. 26 “Y en cuanto a la orden de dejar el tocón con[z] las raíces del árbol, tu reino te será afirmado[aa] después que reconozcas que es el Cielo el quegobierna. 27 “Por tanto, oh rey, que mi consejo te sea grato: pon fin a[ab] tus pecados haciendo justicia, y a tus iniquidades mostrando misericordia a los pobres; quizás sea prolongada tu prosperidad.”

28 Todo esto le sucedió al rey Nabucodonosor. 29 Doce meses después, paseándose por la azotea del palacio real de Babilonia, 30 el rey reflexionó[ac], y dijo: “¿No es ésta la gran Babilonia que yo he edificado como residencia[ad] real con la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad?” 31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz vino[ae] del cielo: “Rey Nabucodonosor, a ti se te declara: El reino te ha sido quitado, 32 y serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo; te darán hierba para comer como al ganado, y siete tiempos[af] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y que lo da a quien le place.” 33 En aquel mismo instante se cumplió la palabra acerca de Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, comía hierba como el ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo hasta que sus cabellos crecieron como las plumas de las águilas y sus uñas como las de las aves.

34 Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón[ag], y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre;

porque su dominio es un dominio eterno,
y su reino permanece de generación en generación.
35 Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo
y entre los habitantes de la tierra;
nadie puede detener[ah] su mano,
ni decirle: “¿Qué has hecho?”

36 En ese momento recobré mi razón[ai]. Y mi majestad y mi esplendor me fueron devueltos para gloria de mi reino, y mis consejeros[aj] y mis nobles vinieron a buscarme; y fui restablecido en mi reino[ak], y mayor grandeza me fue añadida.37 Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, ensalzo y glorifico al Rey del cielo, porque sus obras son todas verdaderas[al] y justos[am] sus caminos; El puede humillar a los que caminan con soberbia.

El festín y la escritura en la pared

5 El rey Belsasar dio un gran banquete a mil de sus nobles, y en presencia de los mil se puso a beber vino. 2 Mientras saboreaba el vino, Belsasar ordenó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor su padre[an] había sacado del templo queestaba en Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. 3 Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellos. 4 Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra.

5 De pronto aparecieron los dedos de una mano humana y comenzaron a escribir frente al candelabro sobre lo encalado de la pared del palacio del rey, y el rey vio el dorso[ao] de la mano que escribía. 6 Entonces el rostro del rey palideció[ap], y sus pensamientos lo turbaron, las coyunturas de sus caderas se le relajaron y sus rodillas comenzaron a chocar una contra otra. 7 El rey gritó fuertemente que trajeran a los encantadores, a los caldeos[aq] y a los adivinos. El rey habló, y dijo a los sabios de Babilonia: Cualquiera que pueda leer esta inscripción y declararme su interpretación, será vestido de púrpura, llevará un collar de oro al cuello y tendrá autoridad como tercero[ar] en el reino. 8 Entonces entraron todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la inscripción ni dar a conocer al rey su interpretación. 9 Y el rey Belsasar se turbó en gran manera, su rostro palideció aún más[as]; también sus nobles quedaron perplejos.

10 La reina, al enterarse de las palabras del rey y de sus nobles, entró en la sala[at]del banquete y[au] tomando la palabra, dijo: ¡Oh rey, vive para siempre! No te turben tus pensamientos ni se mude tu semblante[av]. 11 Hay un hombre en tu reino en quien está el espíritu de los dioses santos[aw]; y en los días de tu padre se halló en él luz, inteligencia y sabiduría como la sabiduría de los dioses. Y tu padre, el rey Nabucodonosor, tu padre el rey[ax], lo nombró jefe de los magos[ay], encantadores, caldeos[az] y adivinos, 12 debido a que se halló un espíritu extraordinario, conocimiento e inteligencia, interpretación de sueños, explicación de enigmas y solución de problemas difíciles en este hombre, Daniel, a quien el rey llamaba Beltsasar. Llámese, pues ahora, a Daniel, y él declarará la interpretación.

13 Entonces Daniel fue traído ante el rey. El rey habló y dijo a Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los deportados[ba] de Judá, que el rey mi padre trajo de Judá? 14 He oído de ti que el espíritu de los dioses[bb] está en ti, y que luz, inteligencia y extraordinaria sabiduría se hallan en ti. 15 Ahora mismo los sabios y encantadores fueron traídos delante de mí para que leyeran esta inscripción y me dieran a conocer su interpretación, pero no pudieron declarar la interpretación del escrito[bc]. 16 Mas yo he oído decir de ti que puedes dar interpretaciones y resolver problemas difíciles. Ahora, si puedes leer la inscripción y darme a conocer su interpretación, serás vestido de púrpura y llevarás un collar de oro al cuello, y tendrás autoridad como tercero[bd] en el reino.

17 Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Sean para ti tus regalos y da tus recompensas a otro. Yo leeré, sin embargo, la inscripción al rey y le daré a conocer su interpretación. 18 Oh rey[be], el Dios Altísimo concedió a tu padre Nabucodonosor soberanía[bf], grandeza, gloria y majestad. 19 Y a causa de la grandeza que El le concedió, todos los pueblos, naciones y lenguas temían y temblaban delante de él; a quien quería, mataba, y a quien quería, dejaba con vida; exaltaba a quien quería, y a quien quería humillaba. 20 Pero cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció en su arrogancia, fue depuesto de su trono real y su gloria le fue quitada. 21 Y fue echado de entre los hombres[bg], su corazón se hizo semejante al de las bestias y con los asnos monteses tuvo su morada. Se le dio a comer hierba como al ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que pone sobre él a quien le place. 22 Mas tú, su hijo[bh] Belsasar, no has humillado tu corazón aunque[bi] sabías todo esto, 23 sino que te has ensalzado contra el Señor del cielo; y han traído delante de ti los vasos de su templo[bj], y tú y tus nobles, tus mujeres y tus concubinas, habéis estado bebiendo vino en ellos y habéis alabado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden; pero al Dios que tiene en su mano tu propio aliento y es dueño de todos tus caminos, no has glorificado; 24 por lo cual El envió de su presencia la mano[bk] que trazó esta inscripción.

25 Y ésta es la inscripción que fue trazada: Mene[bl], Mene[bm], Tekel[bn], Ufarsin[bo].26 Esta es la interpretación del escrito[bp]: Mene: Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin. 27 Tekel: has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso.28 Peres: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y persas[bq].

29 Entonces Belsasar ordenó que vistieran a Daniel de púrpura y le pusieran un collar de oro al cuello, y que proclamaran acerca de él, que él tenía ahoraautoridad como tercero[br] en el reino.

30 Aquella misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los caldeos. 31 [bs]Y Darío el medo recibió el reino cuando tenía sesenta y dos años.

Daniel en el foso de los leones

6 [bt]Le pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas que gobernaran en todo el reino, 2 y sobre ellos, tres funcionarios (uno de los cuales era Daniel) a quienes estos sátrapas rindieran cuenta, para que el rey no fuera perjudicado. 3 Pero[bu] este mismo Daniel sobresalía entre[bv] los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino. 4 Entonces los funcionarios y sátrapas buscaron un motivo para acusar a Daniel con respecto a los asuntos del reino; pero no pudieron encontrar ningún motivo de acusación ni evidencia alguna de corrupción, por cuanto él era fiel, y ninguna negligencia ni corrupción podía hallarse en él.5 Entonces estos hombres dijeron: No encontraremos ningún motivo de acusación contra este Daniel a menos que encontremos algo contra él en relación con la ley de su Dios. 6 Estos funcionarios y sátrapas, de común acuerdo[bw], fueron entonces al rey y le dijeron así: ¡Rey Darío, vive para siempre! 7 Todos los funcionarios del reino, prefectos, sátrapas, altos oficiales y gobernadores, han acordado que el rey promulgue un edicto y ponga en vigor el mandato de que cualquiera que en el término de treinta días haga petición a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. 8 Ahora pues, oh rey, promulga el mandato y firma el documento para que no sea modificado, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[bx]. 9 Por tanto, el rey Darío firmó el documento, esto es, el mandato.

10 Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como[by]lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios. 11 Entonces estos hombres, de común acuerdo[bz], fueron y encontraron a Daniel orando y suplicando delante de su Dios; 12 por lo cual se presentaron ante el rey y le hablaron tocante al mandato real: ¿No firmaste un mandato que cualquier hombre que en el término de treinta días hiciera petición a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, fuera echado en el foso de los leones? El rey respondió, y dijo: La orden[ca] es cierta, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[cb]. 13 Entonces ellos respondieron y dijeron al rey: Daniel, que es uno de los deportados[cc] de Judá, no te hace caso, oh rey, ni del mandato que firmaste, sino que tres veces al día hace su oración.14 Al oír estas palabras, el rey se afligió mucho y se propuso librar a Daniel; y hasta la puesta del sol estuvo buscando la manera de librarlo. 15 Entonces aquellos hombres vinieron de común acuerdo[cd] al rey y le dijeron[ce]: Reconoce, oh rey, que es ley de los medos y persas que ningún mandato o edicto que el rey establezca, puede ser revocado.

16 El rey entonces dio órdenes que trajeran a Daniel y lo echaran en el foso de los leones. El rey habló a Daniel y le dijo: Tu Dios, a quien sirves con perseverancia, El te librará. 17 Trajeron una piedra y la pusieron sobre la boca del foso; el rey la sellócon su anillo y con los anillos de sus nobles, para que nada pudiera cambiarse de lo ordenado en cuanto a Daniel. 18 Después el rey se fue a su palacio y pasó la noche en ayuno; ningún entretenimiento fue traído ante él y se le fue el sueño.

19 Entonces el rey se levantó al amanecer, al rayar el alba, y fue a toda prisa al foso de los leones. 20 Y acercándose al foso, gritó a Daniel con voz angustiada. El rey habló a Daniel y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia, ¿te ha podido librar de los leones? 21 Entonces Daniel respondió al[cf] rey: Oh rey, vive para siempre. 22 Mi Dios envió su ángel, que cerró la boca de los leones, y no me han hecho daño alguno porque fui hallado inocente[cg] ante El; y tampoco ante ti, oh rey, he cometido crimen alguno. 23 El rey entonces se alegró mucho y mandó sacar a Daniel del foso. Cuando Daniel fue sacado del foso, no se encontró en él lesión alguna, porque había confiado en su Dios. 24 El rey dio órdenes que trajeran a aquellos hombres que habían acusado falsamente a[ch] Daniel, y que los echaran, a ellos, a sus hijos y a sus mujeres en el foso de los leones. No habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se habían apoderado de ellos y triturado todos sus huesos.

25 Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitaban en toda la tierra: Que abunde vuestra paz[ci]. 26 De parte mía se proclama un decreto de que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen delante del Dios de Daniel,

porque El es el Dios viviente que permanece para siempre,
y su reino no será destruido
y su dominio durará para siempre[cj].
27 El es el que libra y rescata, hace señales y maravillas
en el cielo y en la tierra,
el que ha librado a Daniel del poder[ck] de los leones.

28 Y este mismo Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el Persa.

Notas al pie:

  1. Daniel 4:1 Los vers. 1-3 aparecen en el texto aram. como 3:31-33
  2. Daniel 4:1 O, vuestro bienestar
  3. Daniel 4:4 En aram., cap. 4:1
  4. Daniel 4:5 Lit., Vi
  5. Daniel 4:5 Lit., cabeza
  6. Daniel 4:7 O, sacerdotes adivinos, y así en el vers. 9
  7. Daniel 4:7 O, astrólogos
  8. Daniel 4:7 Lit., ante ellos
  9. Daniel 4:8 O posiblemente, el espíritu del Dios santo, y así en el resto del cap.
  10. Daniel 4:8 Lit., ante él
  11. Daniel 4:10 Lit., cabeza
  12. Daniel 4:11 O, altura
  13. Daniel 4:12 Lit., toda carne
  14. Daniel 4:13 Lit., cabeza
  15. Daniel 4:15 O, cepa, y así en los vers. 23 y 26
  16. Daniel 4:15 Lit., de
  17. Daniel 4:15 Lit., sea su porción
  18. Daniel 4:15 O, en la
  19. Daniel 4:16 I.e., años
  20. Daniel 4:18 Lit., he visto
  21. Daniel 4:20 O, altura
  22. Daniel 4:23 Lit., de
  23. Daniel 4:23 Lit., sea su porción
  24. Daniel 4:23 I.e., años
  25. Daniel 4:25 I.e., años
  26. Daniel 4:26 Lit., de
  27. Daniel 4:26 Lit., duradero
  28. Daniel 4:27 O, redime ahora
  29. Daniel 4:30 Lit., respondió
  30. Daniel 4:30 Lit., casa
  31. Daniel 4:31 Lit., respondió
  32. Daniel 4:32 I.e., años
  33. Daniel 4:34 Lit., conocimiento
  34. Daniel 4:35 Lit., golpear
  35. Daniel 4:36 Lit., conocimiento
  36. Daniel 4:36 O, altos oficiales
  37. Daniel 4:36 O, soberanía
  38. Daniel 4:37 Lit., verdad
  39. Daniel 4:37 Lit., justicia
  40. Daniel 5:2 O, antepasado, y así en el resto del cap.
  41. Daniel 5:5 Lit., la palma
  42. Daniel 5:6 Lit., se le cambió su brillantez
  43. Daniel 5:7 O, astrólogos
  44. Daniel 5:7 O, un triumviro
  45. Daniel 5:9 Lit., su brillantez cambió en él
  46. Daniel 5:10 Lit., casa
  47. Daniel 5:10 Lit., la reina
  48. Daniel 5:10 Lit., se cambie tu brillantez
  49. Daniel 5:11 O posiblemente, el Espíritu del Dios santo
  50. Daniel 5:11 U, oh rey
  51. Daniel 5:11 O, sacerdotes adivinos
  52. Daniel 5:11 O, astrólogos
  53. Daniel 5:13 Lit., hijos del destierro
  54. Daniel 5:14 O posiblemente, el Espíritu de Dios
  55. Daniel 5:15 Lit., de la palabra
  56. Daniel 5:16 O, un triumviro
  57. Daniel 5:18 Lit., Tú, oh rey
  58. Daniel 5:18 O, el reino
  59. Daniel 5:21 Lit., hijos del hombre
  60. Daniel 5:22 O, descendiente
  61. Daniel 5:22 Lit., por cuanto
  62. Daniel 5:23 Lit., casa
  63. Daniel 5:24 Lit., la palma de la mano
  64. Daniel 5:25 O, una mina (50 siclos), del verbo contar
  65. Daniel 5:25 O, una mina (50 siclos), del verbo contar
  66. Daniel 5:25 O, un siclo, del verbo pesar
  67. Daniel 5:25 O, y medios siclos, del verbo dividir (singular aram., peres)
  68. Daniel 5:26 Lit., de la palabra
  69. Daniel 5:28 Aram.: paras
  70. Daniel 5:29 O, un triumviro
  71. Daniel 5:31 En aram., cap. 6:1
  72. Daniel 6:1 En aram., cap. 6:2
  73. Daniel 6:3 Lit., Entonces
  74. Daniel 6:3 Lit., sobre
  75. Daniel 6:6 O, en grupo
  76. Daniel 6:8 Lit., nunca dejará de ser
  77. Daniel 6:10 O, porque
  78. Daniel 6:11 O, en grupo
  79. Daniel 6:12 Lit., palabra
  80. Daniel 6:12 Lit., nunca dejará de ser
  81. Daniel 6:13 Lit., hijos del destierro
  82. Daniel 6:15 O, en grupo
  83. Daniel 6:15 Lit., y dijeron al rey
  84. Daniel 6:21 Lit., habló con el
  85. Daniel 6:22 Lit., inocencia fue hallada en mí
  86. Daniel 6:24 Lit., habían comido los pedazos de
  87. Daniel 6:25 O, vuestro bienestar
  88. Daniel 6:26 Lit., hasta el fin
  89. Daniel 6:27 Lit., de la mano

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Daniel y sus compañeros en la corte de Nabucodonosor

Daniel 1-3

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Daniel y sus compañeros en la corte de Nabucodonosor

1 En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalén y la sitió. 2 Y el Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, y algunos de los utensilios de la casa de Dios; los llevó a la tierra de Sinar, a la casa de su dios[a], colocando[b] los utensilios en la casa del tesoro de su dios[c]. 3 Entonces el rey mandó[d] a Aspenaz, jefe de sus oficiales[e], que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia[f] real y de los nobles, 4 jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama delsaber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir[g] en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos. 5 El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran[h] por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio[i] del rey. 6 Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. 7 Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.

8 Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse. 9 Dios concedió a Daniel hallar favor[j] y gracia ante el jefe de los oficiales, 10 y el jefe de los oficiales dijo a Daniel: Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado vuestra comida y vuestra bebida; ¿por qué ha de ver vuestros rostros más macilentos que los de los demás jóvenes de vuestra edad? Así pondríais en peligro[k] mi cabeza ante el rey. 11 Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de los oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber. 13 Que se compare después[l] nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas.

14 Los escuchó, pues, en esto y los puso a prueba por diez días. 15 Al cabo de los diez días su aspecto parecía mejor y estaban más rollizos[m] que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey. 16 Así que el mayordomo siguió suprimiendo[n] los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbres.

17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase deliteratura[o] y sabiduría; además Daniel entendía toda clase de visiones y sueños.18 Al cabo de los días que el rey había fijado[p] para que fueran presentados[q], el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor. 19 El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio[r] del rey. 20 Y en todo asunto de sabiduría y[s]conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos[t] y encantadores que había en todo su reino. 21 Daniel estuvo allí hasta el año primero del rey Ciro.

El sueño del rey

2 En el año segundo del reinado de Nabucodonosor, éste tuvo sueños[u], y se turbó su espíritu y no podía dormir[v]. 2 Mandó llamar el rey[w] a los magos[x], los encantadores, los hechiceros y a los caldeos[y], para que le explicaran al rey sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron ante el rey. 3 Y el rey les dijo: He tenido un sueño[z], y mi espíritu se ha turbado por el deseo de entender[aa] el sueño.

4 Y hablaron los caldeos al rey en arameo[ab]: ¡Oh rey, vive para siempre! Cuenta el sueño a tus siervos, y nosotros te declararemos la interpretación. 5 El rey respondió y dijo a los caldeos: Mis órdenes son firmes[ac]: si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis descuartizados y vuestras casas serán reducidas a escombros[ad]. 6 Pero si me declaráis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí regalos, recompensas y grandes honores; por tanto, declaradme el sueño y su interpretación. 7 Respondieron ellos por segunda vez, y dijeron: Refiera el rey su sueño a sus siervos, y declararemos la interpretación.8 Respondió el rey, y dijo: Ciertamente sé que queréis ganar[ae] tiempo, porque veis que mis órdenes son firmes, 9 que si no me declaráis el sueño, hay una sola sentencia[af] para vosotros. Porque os habéis concertado para hablar delante de mí palabras falsas y perversas[ag] hasta que cambie la situación[ah]. Por tanto, decidme el sueño para que yo sepa que me podéis dar su interpretación. 10 Los caldeos respondieron al[ai] rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto al[aj] rey, puesto que ningún gran rey o gobernante jamás ha pedido cosa semejante a ningún mago[ak], encantador o caldeo. 11 Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarar al[al] rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres[am]. 12 A causa de esto el rey se indignó y se enfureció en gran manera y mandó matar a todos los sabios de Babilonia. 13 Y se publicó el decreto[an] de que mataran a todos los sabios; buscaron también a Daniel y a sus amigos para matarlos.

14 Entonces Daniel habló con discreción y sensatez a Arioc, capitán de la guardia[ao] del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia; 15 habló y dijo a Arioc, capitán del rey: ¿Por qué es tan riguroso[ap] el decreto[aq] del rey? Entonces Arioc informó a Daniel sobre el asunto. 16 Y Daniel fue a pedirle al rey que le diera tiempo[ar] para declarar la interpretación al rey.

17 Entonces Daniel fue a su casa e informó el asunto a sus amigos Ananías, Misael y Azarías, 18 para que pidieran misericordia del Dios del cielo acerca de este misterio, a fin de que no perecieran Daniel y sus amigos con el resto de los sabios de Babilonia. 19 Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo. 20 Daniel habló, y dijo:

Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos,
porque la sabiduría y el poder son de El.
21 El es quien cambia los tiempos y las edades;
quita reyes y pone reyes;
da sabiduría a los sabios,
y conocimiento a los entendidos[as].
22 El es quien revela lo profundo y lo escondido;
conoce lo que está en tinieblas,
y la luz mora con El.
23 A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo,
porque me has dado sabiduría y poder,
y ahora me has revelado lo que te habíamos pedido,
pues el asunto del rey nos has dado a conocer.

24 Después fue Daniel adonde estaba Arioc, a quien el rey había designado para dar muerte a los sabios de Babilonia. Fue y le habló así: No des muerte a los sabios de Babilonia; llévame ante el rey, y declararé al rey la interpretación.

25 Entonces Arioc se apresuró a llevar a Daniel ante el rey, y le dijo así: He hallado a un hombre entre los deportados[at] de Judá que dará a conocer al rey la interpretación. 26 El rey respondió, y dijo a Daniel, a quien llamaban Beltsasar: ¿Eres tú capaz de darme a conocer el sueño que he visto y su interpretación?27 Respondió Daniel ante el rey, y dijo: En cuanto al misterio que el rey quiere saber, no hay sabios, encantadores, magos[au] ni adivinos que puedan declararlo al rey. 28 Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y El ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Tu sueño y las visiones que has tenido[av] en tu cama eran éstos: 29 A ti, oh rey, en tu cama te surgieron pensamientos sobre lo que habrá de suceder en el futuro[aw], y el que revela los misterios te ha dado a conocer lo que sucederá. 30 En cuanto a mí, me ha sido revelado este misterio, no porque yo tenga[ax] más sabiduría que cualquierotro viviente, sino con el fin de dar a conocer al rey la interpretación, y para que tú entiendas los pensamientos de tu corazón.

31 Tú, oh rey, tuviste una visión, y he aquí, había una gran estatua; esa estatua eraenorme y su brillo extraordinario; estaba en pie delante de ti y su aspecto eraterrible. 32 La cabeza de esta estatua era de oro puro, su pecho y sus brazos de plata, y su vientre y sus muslos de bronce, 33 sus piernas de hierro, sus pies en parte de hierro y en parte de barro. 34 Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó. 35 Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez[ay], el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra.

36 Este es el sueño; ahora diremos ante el rey su interpretación. 37 Tú, oh rey, eres rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino[az], el poder, la fuerza y la gloria; 38 y dondequiera que habiten los hijos de los hombres, las bestias del campo o las aves del cielo, El los ha entregado en tu mano y te ha hecho soberano de todos ellos; tú eres la cabeza de oro. 39 Después de ti se levantará otro reino, inferior a ti, y luego un tercer reino, de bronce, que gobernará sobre toda la tierra. 40 Y habrá un cuarto reino, tan fuerte como el hierro; y así como el hierro desmenuza y destroza todas las cosas, como el hierro que tritura, así él desmenuzará y triturará a todos éstos. 41 Y lo que viste, los pies y los dedos, parte de barro de alfarero y parte de hierro, será un reino dividido; pero tendrá la solidez del hierro, ya que viste el hierro mezclado con barro corriente[ba]. 42 Y así como los dedos de los pies eran parte de hierro y parte de barro cocido, así parte del reino será fuerte y parte será frágil. 43 En cuanto al hierro mezclado con barro corriente[bb] que has visto, se mezclarán mediante[bc] simiente humana; pero no se unirán el uno con el otro, como no se mezcla el hierro con el barro. 44 En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, yeste reino no será entregado[bd] a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, 45 tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro[be]. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel.

46 Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, se postró ante Daniel, y ordenó que le ofrecieran presentes[bf] e incienso[bg]. 47 El rey habló a Daniel, y dijo: En verdad que vuestro Dios es Dios de dioses, Señor de reyes y revelador de misterios, ya que tú has podido revelar este misterio. 48 Entonces el rey engrandeció a Daniel y le dio muchos y espléndidos regalos, y le hizo gobernador sobre toda la provincia de Babilonia y jefe supremo[bh] sobre todos los sabios de Babilonia. 49 Por solicitud de Daniel, el rey puso sobre la administración de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y a Abed-nego, mientras que Danielquedó en la corte[bi] del rey.

La imagen de oro

3 El rey Nabucodonosor hizo una estatua[bj] de oro cuya altura era de sesenta codos[bk] y su anchura de seis codos; la levantó en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia. 2 Y el rey Nabucodonosor mandó reunir a los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para que vinieran a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado. 3 Entonces se reunieron los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y todos estaban de pie delante de la estatua que Nabucodonosor había levantado. 4 Y el heraldo proclamó con fuerza: Se os ordena a vosotros, pueblos, naciones y lenguas, 5 que en el momento en que oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira[bl], el arpa[bm], el salterio[bn], la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; 6 pero el que no se postre y adore, será echado inmediatamente[bo] en un horno de fuego ardiente. 7 Por tanto, en el momento en que todos los pueblos oyeron el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita[bp] y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado.

8 Sin embargo[bq] en aquel tiempo algunos caldeos se presentaron y acusaron a[br]los judíos. 9 Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: ¡Oh rey, vive para siempre!10 Tú, oh rey, has proclamado un decreto de que todo hombre que oiga el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro, 11 y el que no se postre y adore, será echado en un horno de fuego ardiente. 12 Pero hay algunos judíos a quienes has puesto sobre la administración de la provincia de Babilonia, es decir, Sadrac, Mesac y Abed-nego, y estos hombres, oh rey, no te hacen caso; no sirven a tus dioses ni adoran la estatua de oro que has levantado.

13 Entonces Nabucodonosor, enojado y furioso, dio orden de traer a Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos hombres, pues, fueron conducidos ante el rey.14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad Sadrac, Mesac y Abed-nego que no servís a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 ¿Estáis dispuestos ahora, para que cuando oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adoráis, inmediatamente[bs] seréis echados en un horno de fuego ardiente; ¿y qué dios será el que os libre de mis manos?16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: No necesitamos darte una respuesta acerca de este asunto. 17 Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has levantado.

Librados del horno de fuego

19 Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y demudó su semblante contra Sadrac, Mesac y Abed-nego. Respondió ordenando que se calentara el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar. 20 Y mandó que algunos valientes guerreros de su ejército ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, y losecharan en el horno de fuego ardiente. 21 Entonces estos hombres fueron atados y arrojados con sus mantos[bt], sus túnicas[bu], sus gorros y sus otras ropas en el horno de fuego ardiente. 22 Como la orden[bv] del rey era apremiante[bw] y el horno había sido calentado excesivamente, la llama del fuego mató a los que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. 23 Pero estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente.

24 Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantándose apresuradamente preguntó[bx] a sus altos oficiales: ¿No eran tres los hombres que echamos atados en medio del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Ciertamente, oh rey. 25 El rey respondió y dijo: ¡Mirad! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno[by], y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses. 26 Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y[bz] dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid acá. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. 27 Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los altos oficiales del rey se reunieron para ver a estos hombres, cómo el fuego no había tenido efecto[ca] alguno sobre sus cuerpos, ni el cabello de sus cabezas se había chamuscado, ni sus mantos[cb] habían sufrido daño alguno[cc], ni aun olor del fuego había quedado en ellos.

28 Habló Nabucodonosor y dijo: Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a su ángel y ha librado a sus siervos que, confiando en El, desobedecieron la orden[cd] del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios. 29 Por tanto, proclamo un decreto de que todo pueblo, nación o lengua que diga blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego sea descuartizado y sus casas reducidas a escombros[ce], ya que no hay otro dios que pueda librar de esta manera. 30 Entonces el rey hizo prosperar a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Notas al pie:

  1. Daniel 1:2 O, sus dioses
  2. Daniel 1:2 Lit., llevando
  3. Daniel 1:2 O, sus dioses
  4. Daniel 1:3 O, dijo
  5. Daniel 1:3 O, eunucos, y así en el resto del cap.
  6. Daniel 1:3 Lit., simiente
  7. Daniel 1:4 Lit., estar de pie
  8. Daniel 1:5 O, criaran
  9. Daniel 1:5 Lit., estarían de pie delante
  10. Daniel 1:9 Lit., misericordia
  11. Daniel 1:10 Lit., haríais culpable
  12. Daniel 1:13 Lit., Que se vea
  13. Daniel 1:15 Lit., llenos de carne
  14. Daniel 1:16 Lit., llevándose
  15. Daniel 1:17 O, escritura
  16. Daniel 1:18 Lit., dicho
  17. Daniel 1:18 Lit., traídos
  18. Daniel 1:19 Lit., estuvieron de pie delante
  19. Daniel 1:20 Lit., de
  20. Daniel 1:20 O, sacerdotes adivinos
  21. Daniel 2:1 Lit., Nabucodonosor soñó sueños
  22. Daniel 2:1 Lit., su sueño se fue de sobre él
  23. Daniel 2:2 Lit., Dijo el rey que llamaran
  24. Daniel 2:2 O, sacerdotes adivinos
  25. Daniel 2:2 O, astrólogos, y así en el resto del cap.
  26. Daniel 2:3 Lit., Soñé un sueño
  27. Daniel 2:3 Lit., saber
  28. Daniel 2:4 El texto está escrito en aram. desde aquí hasta el cap. 7:28
  29. Daniel 2:5 Otra posible lectura es: La palabra se ha ido de mí; y así en el vers. 8
  30. Daniel 2:5 Lit., muladares
  31. Daniel 2:8 Lit., comprar
  32. Daniel 2:9 O, ley
  33. Daniel 2:9 Lit., palabra falsa y perversa
  34. Daniel 2:9 Lit., el tiempo
  35. Daniel 2:10 Lit., delante del
  36. Daniel 2:10 Lit., del
  37. Daniel 2:10 O, sacerdote adivino
  38. Daniel 2:11 Lit., delante del
  39. Daniel 2:11 Lit., no está con carne
  40. Daniel 2:13 O, la ley
  41. Daniel 2:14 O, los verdugos
  42. Daniel 2:15 O, apremiante
  43. Daniel 2:15 O, la ley
  44. Daniel 2:16 O, le señalara un tiempo
  45. Daniel 2:21 Lit., conocedores del entendimiento
  46. Daniel 2:25 Lit., hijos del destierro
  47. Daniel 2:27 O, sacerdotes adivinos
  48. Daniel 2:28 Lit., de tu cabeza
  49. Daniel 2:29 Lit., después de esto
  50. Daniel 2:30 Lit., que esté en mí
  51. Daniel 2:35 Lit., como uno
  52. Daniel 2:37 O, la soberanía
  53. Daniel 2:41 Lit., barro de lodo
  54. Daniel 2:43 Lit., barro de lodo
  55. Daniel 2:43 O, con
  56. Daniel 2:44 Lit., dejado
  57. Daniel 2:45 Lit., después de esto
  58. Daniel 2:46 O, una ofrenda
  59. Daniel 2:46 Lit., y olores gratos
  60. Daniel 2:48 Lit., jefe de los prefectos
  61. Daniel 2:49 Lit., puerta
  62. Daniel 3:1 O, imagen, y así en el resto del cap.
  63. Daniel 3:1 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  64. Daniel 3:5 O, cítara, y así en el resto del cap.
  65. Daniel 3:5 O, lira triangular, y así en el resto del cap.
  66. Daniel 3:5 O, una especie de arpa, y así en el resto del cap.
  67. Daniel 3:6 O, en la misma hora
  68. Daniel 3:7 Así en muchos mss. y en algunas versiones antiguas; el T.M. omite: la gaita
  69. Daniel 3:8 Lit., Por tanto
  70. Daniel 3:8 Lit., comieron los pedazos de
  71. Daniel 3:15 O, en la misma hora
  72. Daniel 3:21 O, pantalones
  73. Daniel 3:21 O, calzas
  74. Daniel 3:22 Lit., palabra
  75. Daniel 3:22 O, severa
  76. Daniel 3:24 Lit., respondió y dijo
  77. Daniel 3:25 Lit., no hay daño en ellos
  78. Daniel 3:26 Lit., respondió, y
  79. Daniel 3:27 Lit., poder
  80. Daniel 3:27 O, pantalones
  81. Daniel 3:27 Lit., cambio
  82. Daniel 3:28 Lit., y cambiaron la palabra
  83. Daniel 3:29 Lit., muladar

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La gloria de Dios llena el templo

Ezequiel 43-45

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La gloria de Dios llena el templo

43 Entonces me llevó a la puerta, la puerta que mira hacia el oriente; 2 y he aquí, la gloria del Dios de Israel venía de la parte del oriente. Su voz era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía de su gloria. 3 Y tenía[a] el aspecto de la visión que vi, como la visión que había visto cuando El vino[b] a destruir la ciudad; y las visiones eran como la visión que yo había visto junto al río Quebar. Entonces me postré sobre mi rostro. 4 La gloria del Señor entró en el templo[c] por el camino de la puerta que da hacia el oriente. 5 Y el Espíritu me levantó y me llevó al atrio interior, y he aquí, la gloria del Señor llenó el templo.

6 Y oí a uno que me hablaba desde el templo, mientras el hombre estaba de pie junto a mí, 7 y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar de las plantas de mis pies, donde habitaré entre los hijos de Israel para siempre. Y la casa de Israel no volverá a profanar mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus prostituciones y con los cadáveres de sus reyes cuando mueran[d], 8 poniendo su umbral junto a mi umbral, y sus postes junto a mis postes con sólo un muro entre ellos y yo. Ellos han profanado mi santo nombre con las abominaciones que han cometido; por eso los he consumido en mi ira. 9 Que alejen ahora de mí sus prostituciones y los cadáveres de sus reyes, y yo habitaré entre ellos para siempre.

10 Y tú, hijo de hombre, describe[e] el templo[f] a la casa de Israel, para que se avergüencen de sus iniquidades, y tomen las medidas de su plano[g]. 11 Y si se avergüenzan de todo lo que han hecho, enséñales el diseño[h] del templo, su estructura, sus salidas, sus entradas, todos sus diseños[i], todos sus estatutos[j] y todas sus leyes. Y escribe esto ante sus ojos para que guarden todas sus leyes[k] y todos sus estatutos, y los cumplan. 12 Esta es la ley del templo: todo su territorio[l]sobre la cumbre del monte por todo alrededor será santísimo. He aquí, ésta es la ley del templo.

13 Estas son las medidas del altar en codos[m] (cada codo de un codo y un palmo menor): la base[n], un codo, el ancho, un codo; su reborde en la orilla por todo alrededor, un palmo. Y ésta será la altura[o] del altar: 14 desde la base en el suelo hasta el zócalo inferior será de dos codos, por un codo de ancho; y desde el zócalo menor hasta el zócalo mayor será de cuatro codos, por un[p] codo de ancho. 15 El hogar del altar[q] será de cuatro codos, y del hogar del altar[r] se extenderán hacia arriba cuatro cuernos. 16 El hogar del altar[s] será de doce codosde largo por doce de ancho, cuadrado por sus cuatro lados. 17 Y el zócalo será de catorce codos de largo por catorce de ancho por sus cuatro lados; el borde alrededor será de medio codo, y su base, de un codo alrededor; sus gradasmirarán al oriente.

18 Y me dijo: Hijo de hombre, así dice el Señor Dios[t]: “Estos son los estatutos para el altar el día que sea construido, para ofrecer holocaustos sobre él y para esparcir sobre él sangre. 19 “A los sacerdotes levitas que son de la descendencia de Sadoc, que se acercan a mí para servirme” —declara el Señor Dios— “darás un novillo de la vacada para la ofrenda por el pecado. 20 “Y tomarás de su sangre y la pondrás sobre sus cuatro cuernos, en los cuatro ángulos del zócalo y en el borde todo alrededor; así lo limpiarás y harás expiación por él. 21 “Luego tomarás el novillo para la ofrenda por el pecado, y será quemado en el lugar señalado del templo, fuera del santuario. 22 “Al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto para la ofrenda por el pecado, y purificarás el altar como lo purificaroncon el novillo. 23 “Cuando hayas terminado de purificarlo, ofrecerás un novillo sin defecto de la vacada y un carnero sin defecto del rebaño. 24 “Los ofrecerás delante del Señor, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos y los ofrecerán en holocausto al Señor. 25 “Durante siete días prepararás diariamente un macho cabrío para la ofrenda por el pecado; también serán preparados un novillo de la vacada y un carnero sin defecto del rebaño. 26 “Durante siete días harán expiación por el altar y lo purificarán; así lo consagrarán[u]. 27 “Cuando hayan terminado estos[v] días, sucederá que del octavo día en adelante, los sacerdotes ofrecerán[w]sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y yo me complaceré en vosotros” —declara el Señor Dios.

Deberes de los levitas y sacerdotes

44 Entonces me hizo volver por el camino de la puerta exterior del santuario que da hacia el oriente, y estaba cerrada. 2 Y el Señor me dijo: Esta puerta estará cerrada; no se abrirá y nadie entrará por ella, porque el Señor, Dios de Israel, ha entrado por ella; por eso permanecerá cerrada. 3 En cuanto al príncipe, él, como príncipe, se sentará allí para comer pan delante del Señor; entrará por el camino del vestíbulo de la puerta y por el mismo[x] camino saldrá.

4 Luego me llevó por el camino de la puerta del norte al frente del templo[y]; miré, y he aquí, la gloria del Señor llenaba la casa del Señor, y me postré sobre mi rostro.5 Y el Señor me dijo: Hijo de hombre, pon atención[z], mira con tus ojos y oye con tus oídos todo lo que te digo acerca de todos los estatutos de la casa del Señor y acerca de todas sus leyes; y fíjate bien[aa] en cuanto a la entrada del templo y a todas las salidas del santuario. 6 Y dirás a los rebeldes[ab], a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios[ac]: ‘Son ya demasiadas todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel, 7 cuando introdujisteis extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para que estuvieran en mi santuario y profanaran[ad] mi casa; cuando les ofrecisteis mi alimento, la grosura y la sangre; invalidasteis[ae], pues, mi pacto; esto además de todas vuestras abominaciones. 8 ‘No os habéis ocupado de guardar mis cosas sagradas, sino que habéis puesto extranjeroscomo guardas de mis ordenanzas en mi santuario.’

9 “Así dice el Señor Dios: ‘Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario; ninguno de los extranjeros que están entre los hijos de Israel. 10 ‘Y los levitas que se alejaron de mí cuando Israel se descarriaba, que se alejaron de mí tras sus ídolos, llevarán el castigo por su iniquidad. 11 ‘Serán servidores en mi santuario, encargados de las puertas del templo y servidores en el templo; ofrecerán[af] el holocausto y el sacrificio para el pueblo, y estarán delante de ellos para servirles. 12 ‘Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron tropezadero de iniquidad para la casa de Israel, por tanto he jurado[ag] contra ellos,’ —declara el Señor Dios— ‘que llevarán el castigo por su iniquidad. 13 ‘No se acercarán a mí para servirme de sacerdotes, ni se acercarán a ninguna de mis cosas santas, ni a las cosas santísimas, sino que cargarán su ignominia y las abominaciones que han cometido. 14 ‘Los pondré[ah]como guardas de las ordenanzas del templo, de todo su servicio y de todo lo que se ha de hacer en él.

15 ‘Pero los sacerdotes levitas, hijos de Sadoc, que se ocupaban de guardar mi santuario cuando los hijos de Israel se alejaron de mí, se acercarán a mí para servirme, y estarán delante de mí para ofrecerme la grosura y la sangre’ —declara el Señor Dios. 16 ‘Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme y guardar mis ordenanzas. 17 ‘Y[ai] cuando entren por las puertas del atrio interior, se pondrán vestiduras de lino; no se pondrán lana[aj] mientras estén sirviendo en las puertas del atrio interior y en el templo. 18 ‘Llevarán turbantes de lino sobre sus cabezas, y calzoncillos de lino sobre sus lomos; no se ceñirán denada que los haga sudar. 19 ‘Cuando salgan al atrio exterior, al atrio exterior donde está el[ak] pueblo, se quitarán las vestiduras con que han estado sirviendo y las dejarán en las cámaras sagradas, y se pondrán otras vestiduras a fin de no santificar[al] al pueblo con sus vestiduras. 20 ‘No se afeitarán la cabeza, ni se dejarán crecer[am] el cabello; sólo se recortarán el pelo de su cabeza. 21 ‘Ningún sacerdote beberá vino cuando entre al atrio interior. 22 ‘No tomará por mujer ni a viuda ni a divorciada, sino que tomará a una virgen del linaje de la casa de Israel, o a una viuda que sea viuda de sacerdote. 23 ‘Enseñarán a mi pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y harán que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio. 24 ‘En un pleito actuarán como jueces; lo decidirán conforme a mis ordenanzas. También guardarán mis leyes y mis estatutos en todas mis fiestas señaladas, y santificarán mis días de reposo. 25 ‘No se acercarán[an] a persona muerta para no contaminarse; pero por el padre, la madre, el hijo, la hija, el hermano, la hermana que no tenga marido, sí podrán contaminarse. 26 ‘Después de haberse purificado, se le contarán siete días. 27 ‘Y el día que entre en el santuario, en el atrio interior, para ministrar en el santuario, ofrecerá su ofrenda por el pecado’ —declara el Señor Dios.

28 ‘Y[ao] con respecto a la heredad para ellos, yo soy su heredad; no les daréis posesión en Israel: yo soy su posesión. 29 ‘Comerán la ofrenda de cereal, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa; toda cosa consagrada en Israel será de ellos. 30 ‘Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y de toda clase de ofrenda[ap] de vuestras ofrendas[aq], serán para los sacerdotes; también daréis al sacerdote las primicias de vuestras masas[ar] para que haga reposar una bendición sobre vuestra casa. 31 ‘Los sacerdotes no comerán el cuerpo muerto o despedazado de ninguna ave ni de ningún animal.

Tierra para los sacerdotes

45 ‘Cuando repartáis por suertes la tierra en heredad, ofreceréis una parte[as] alSeñor, una porción sagrada de la tierra; la longitud será de veinticinco mil codos[at], y la anchura será de veinte mil[au]. Será sagrada en toda su extensión alrededor.2 ‘De ella se tomará[av] para el santuario quinientos codos por quinientos, en cuadro alrededor, y un espacio abierto en derredor[aw] de cincuenta codos. 3 ‘Y de esta área[ax] medirás una longitud de veinticinco mil codos, y una anchura de diez mil; y en ella estará el santuario, el lugar santísimo. 4 ‘Esta será la porciónconsagrada de la tierra para los sacerdotes, ministros del santuario, que se acercan para ministrar al Señor; será un lugar para sus casas y un lugar sagrado para el santuario. 5 ‘Y un área de veinticinco mil codos de largo y de diez mil de ancho será para los levitas, ministros del templo[ay], para su posesión, con ciudades donde habitar[az]. 6 ‘Daréis a la ciudad en posesión un área de cinco mil codos de ancho y de veinticinco mil codos de largo junto a la parte[ba] reservada de la porción sagrada; ésta será para toda la casa de Israel. 7 ‘Y el príncipe tendrátierra a ambos lados de la parte[bb] sagrada y de la propiedad de la ciudad, a lo largo de la parte[bc] sagrada y de la propiedad de la ciudad; por el lado occidental hacia el occidente y por el lado oriental hacia el oriente, su longitud corresponderá a una de las porciones, desde el límite occidental hasta el límite oriental. 8 ‘Esta tierra será su posesión en Israel; así mis príncipes no oprimirán más a mi pueblo, sino que darán el resto de la tierra a la casa de Israel según sus tribus.’

9 “Así dice el Señor Dios[bd]: ‘Basta ya, príncipes de Israel; dejad la violencia y la destrucción, y practicad el derecho y la justicia. Acabad con las extorsiones que hacéis a mi pueblo’ —declara el Señor Dios. 10 ‘Tendréis balanzas justas, efa[be]justo y bato[bf] justo. 11 ‘El efa y el bato serán de la misma[bg] cantidad, de modo que el bato contenga un décimo del homer[bh] y el efa un décimo del homer; se les medirá de acuerdo con el homer. 12 ‘Y el siclo[bi] será de veinte geras[bj]. Veinte siclos, veinticinco siclos y quince siclos serán una mina[bk] para vosotros.

Ofrendas y fiestas

13 ‘Esta es la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un efa por cada homer de trigo; la sexta parte de un efa por cada homer de cebada; 14 y la ordenanza para el aceite, para el bato de aceite, será la décima parte de un bato por cada coro[bl];éste equivale a diez batos o un homer (porque diez batos son un homer); 15 y una oveja por cada rebaño de doscientas de los abrevaderos de Israel, para la ofrenda de cereal, para el holocausto y para las ofrendas de paz, a fin de hacer expiación por ellos’ —declara el Señor Dios. 16 ‘Todo el pueblo de la tierra contribuirá[bm] a esta ofrenda para el príncipe en Israel. 17 ‘Y al príncipe le corresponderá proveerlos holocaustos, las ofrendas de cereal y las libaciones en las fiestas, en las lunas nuevas y en los días de reposo, en todas las fiestas señaladas de la casa de Israel. El proveerá la ofrenda por el pecado, la ofrenda de cereal, el holocausto y las ofrendas de paz para hacer expiación por la casa de Israel.’

18 “Así dice el Señor Dios: ‘En el mes primero, el primer día del mes, tomarás de la vacada un novillo sin defecto y purificarás el santuario. 19 ‘Y el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por el pecado y la pondrá sobre los postes de la puerta del templo[bn], en los cuatro ángulos del zócalo del altar y sobre los postes de la puerta del atrio interior. 20 ‘Y así harás el día séptimo del mes para todo aquel que se desvíe o que sea ingenuo[bo]. Así haréis expiación por el templo[bp]. 21 ‘En el mesprimero, a los catorce días del mes, será para vosotros la Pascua, fiesta de siete días; en ella se comerá el pan sin levadura. 22 ‘En ese día, el príncipe ofrecerá por sí mismo y por todo el pueblo de la tierra un novillo en ofrenda por el pecado. 23 ‘Y en los siete días de la fiesta ofrecerá en holocausto al Señor siete novillos y siete carneros sin defecto, cada día de los siete días, y en ofrenda por el pecado un macho cabrío cada día. 24 ‘Y proveerá como ofrenda de cereal un efa por novillo, un efa por carnero, y un hin[bq] de aceite por efa. 25 ‘En el mes séptimo, a los quince días del mes, en la fiesta, proveerá de igual manera por siete días para[br] la ofrenda por el pecado, para[bs] el holocausto, para[bt] la ofrenda de cereal y para[bu]el aceite.’

Notas al pie:

  1. Ezequiel 43:3 Lit., Y era como
  2. Ezequiel 43:3 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., yo vine
  3. Ezequiel 43:4 Lit., la casa, y así en los vers. 5 y 6
  4. Ezequiel 43:7 La mayoría de los mss. dicen: en sus lugares altos
  5. Ezequiel 43:10 Lit., declara
  6. Ezequiel 43:10 Lit., casa, y así en el resto del cap.
  7. Ezequiel 43:10 Lit., la perfección o el diseño
  8. Ezequiel 43:11 O, la forma
  9. Ezequiel 43:11 O, formas
  10. Ezequiel 43:11 El T.M. agrega de nuevo: todos sus diseños
  11. Ezequiel 43:11 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., su forma
  12. Ezequiel 43:12 Lit., frontera
  13. Ezequiel 43:13 Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.
  14. Ezequiel 43:13 Lit., cavidad o seno
  15. Ezequiel 43:13 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., borde o parte posterior
  16. Ezequiel 43:14 Lit., el
  17. Ezequiel 43:15 O, Y el ariel
  18. Ezequiel 43:15 O, y del ariel
  19. Ezequiel 43:16 O, Y el ariel
  20. Ezequiel 43:18 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  21. Ezequiel 43:26 Lit., y llenarán sus manos
  22. Ezequiel 43:27 Lit., los
  23. Ezequiel 43:27 Lit., harán
  24. Ezequiel 44:3 Lit., por su
  25. Ezequiel 44:4 Lit., casa, y así en el resto del cap.
  26. Ezequiel 44:5 Lit., pon tu corazón
  27. Ezequiel 44:5 Lit., pon tu corazón
  28. Ezequiel 44:6 Lit., la rebelión
  29. Ezequiel 44:6 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  30. Ezequiel 44:7 Lit., para profanarlo, a
  31. Ezequiel 44:7 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., invalidaron
  32. Ezequiel 44:11 Lit., degollarán
  33. Ezequiel 44:12 Lit., alzado mi mano
  34. Ezequiel 44:14 Lit., Los daré
  35. Ezequiel 44:17 Lit., Y será que
  36. Ezequiel 44:17 Lit., no vendrá lana sobre ellos
  37. Ezequiel 44:19 Lit., al
  38. Ezequiel 44:19 O, no transmitir santidad
  39. Ezequiel 44:20 O, colgar
  40. Ezequiel 44:25 Lit., No irá
  41. Ezequiel 44:28 Lit., Y sucederá que
  42. Ezequiel 44:30 U, ofrenda(s) alzada(s)
  43. Ezequiel 44:30 U, ofrenda(s) alzada(s)
  44. Ezequiel 44:30 O, harina gruesa
  45. Ezequiel 45:1 O, contribución
  46. Ezequiel 45:1 Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.
  47. Ezequiel 45:1 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., diez mil
  48. Ezequiel 45:2 Lit., será
  49. Ezequiel 45:2 O, tierra de pasto
  50. Ezequiel 45:3 Lit., medida
  51. Ezequiel 45:5 Lit., de la casa
  52. Ezequiel 45:5 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., veinte cámaras
  53. Ezequiel 45:6 O, contribución
  54. Ezequiel 45:7 O, contribución
  55. Ezequiel 45:7 O, contribución
  56. Ezequiel 45:9 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  57. Ezequiel 45:10 Un efa equivale aprox. a 22 litros
  58. Ezequiel 45:10 Un bato equivale aprox. a 22 litros
  59. Ezequiel 45:11 Lit., serán una
  60. Ezequiel 45:11 Un homer equivale aprox. a 220 litros
  61. Ezequiel 45:12 Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos de plata
  62. Ezequiel 45:12 Un gera equivale aprox. a 0.57 gramos de plata
  63. Ezequiel 45:12 Aquí la mina es de 60 siclos o 684 gramos de plata
  64. Ezequiel 45:14 Un coro equivale aprox. a 220 litros
  65. Ezequiel 45:16 Lit., estará
  66. Ezequiel 45:19 Lit., de la casa
  67. Ezequiel 45:20 Lit., simple
  68. Ezequiel 45:20 Lit., la casa
  69. Ezequiel 45:24 Un hin equivale aprox. a 3.7 litros
  70. Ezequiel 45:25 Lit., según
  71. Ezequiel 45:25 Lit., según
  72. Ezequiel 45:25 Lit., según
  73. Ezequiel 45:25 Lit., según

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Visión del templo futuro

Ezequiel 40-42

9781586403546

Visión del templo futuro

40:1 En el año veinticinco de nuestro destierro, al principio del año, a los diez días del mes, catorce años después de haber sido tomada[a] la ciudad, en aquel mismo día vino sobre mí la mano del Señor, y me llevó allá. 2 En visiones de Dios, El me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual, hacia el sur, había una construcción parecida a una ciudad. 3 Me llevó allá; y he aquí, había allí un hombre cuyo aspecto era semejante al bronce, con un cordel de lino y una caña de medir en la mano, y estaba de pie en la puerta. 4 Y el hombre me dijo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, oye con tus oídos y presta atención a[b] todo lo que te voy a mostrar; porque para mostrártelo has sido traído aquí. Declara todo lo que ves a la casa de Israel.

5 Y he aquí, por el exterior del templo[c] había un muro, todo alrededor, y en la mano del hombre había una caña de medir de seis codos[d] (cada codo de un codo[e] y un palmo menor[f]). Midió el espesor del muro[g], y tenía una caña; y la altura, una caña.6 Entonces fue a la puerta que miraba al oriente, subió las gradas, y midió el umbral de la puerta, y tenía una caña de ancho[h], y el otro umbral, una caña de ancho[i]. 7 La cámara[j] tenía una caña de largo y una caña de ancho; y entre las cámaras había cinco codos; el umbral de la puerta junto al vestíbulo de la puerta hacia[k] el interior tenía una caña de fondo. 8 Entonces midió el vestíbulo de la puerta, hacia[l] el interior, y tenía una caña. 9 Midió el vestíbulo de la puerta, y tenía ocho codos, y sus pilares, dos codos. Y el vestíbulo de la puerta estaba hacia[m] el interior. 10 Las cámaras de la puerta hacia el oriente eran tres por cada lado; las tres tenían la misma medida. Los pilares a cada lado tenían también la misma medida. 11 Midió la anchura del vestíbulo[n], y tenía diez codos, y la longitud de la puerta, trece codos. 12 Y había una barrera[o] frente a las cámaras de un codo por un lado, y de un codo por el otro; cada cámara tenía seis codos por un lado y seis codos por el otro. 13 Midió la puerta desde el techo de una cámara al techo de la otra; una anchura de veinticinco codos desde una puerta hasta la puerta opuesta[p]. 14 Midió[q] también los pilares, y tenía sesenta codos de altura. El atrio alrededor de la puerta se extendía hasta el pilar lateral. 15 Y desde el frente de la puerta de entrada hasta el frente del vestíbulo de la puerta interior había cincuenta codos. 16 Y había ventanas estrechas[r] que daban hacia las habitaciones, hacia sus pilares de dentro de la puerta por todo alrededor y asimismo para los pórticos. Habíaventanas todo alrededor por dentro, y en cada pilar había figuras de palmeras.

17 Entonces me llevó al atrio exterior, y he aquí, había cámaras y un pavimento construido todo alrededor del atrio; treinta cámaras daban al pavimento. 18 El pavimento (esto es, el pavimento inferior) estaba al lado[s] de las puertas, correspondiendo a la longitud de las puertas. 19 Midió el ancho desde el frente de la puerta inferior hasta el frente del atrio interior por fuera, y tenía cien codos al oriente y al norte.

20 Y con respecto a la puerta del atrio exterior que daba al norte, midió su longitud y su anchura. 21 Había tres cámaras[t] en cada lado, y sus pilares y sus pórticos eran de la misma medida que la primera puerta. Su longitud era de cincuenta codos, y la anchura de veinticinco codos. 22 Sus ventanas, sus pórticos y sus figuras de palmeras teníanlas mismas medidas de la puerta que daba al oriente; se subía a ella por siete gradas, y su pórtico estaba[u] delante de ellas. 23 El atrio interior tenía una puerta frente a la puerta del norte así como también a la puerta del oriente; y midió cien codos de puerta a puerta.

24 Luego me llevó hacia el sur, y he aquí, había una puerta hacia el sur; y midió sus pilares y sus pórticos conforme a aquellas mismas[v] medidas. 25 La puerta[w] y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor como las otras[x] ventanas; la longitud era de cincuenta codos y la anchura de veinticinco codos. 26 Y había siete gradas para subir a ella, y sus pórticos estaban delante de ellas; y tenía figuras de palmeras sobre sus pilares, una a cada lado. 27 El atrio interior tenía una puerta hacia el sur; y midió de puerta a puerta hacia el sur, y eran cien codos.

28 Después me llevó al atrio interior por la puerta del sur, y midió la puerta del sur conforme a aquellas mismas medidas. 29 También sus cámaras, sus pilares y sus pórticos eran conforme a aquellas mismas medidas. Y la puerta[y] y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor; era de cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho. 30 Y había pórticos todo alrededor de veinticinco codos de largo y cinco codos de ancho. 31 Sus pórticos daban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares, y se subía por ocho gradas.

32 Entonces me llevó al atrio interior que daba al oriente, y midió la puerta conforme a aquellas mismas medidas. 33 También sus cámaras, sus pilares, y sus pórticos eranconforme a aquellas mismas medidas. Y la puerta[z] y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor; era de cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho. 34 Y sus pórticos daban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares a cada lado, y se subía por ocho gradas.

35 Me llevó luego a la puerta del norte, y la midió conforme a aquellas mismas medidas,36 con sus cámaras, sus pilares y sus pórticos. La puerta[aa] tenía ventanas todo alrededor; era de cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho. 37 Sus pilaresdaban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares a cada lado, y se subía por ocho gradas.

38 Había una cámara con su entrada junto a los pilares de las puertas; allí lavaban el holocausto. 39 Y en el vestíbulo de la puerta había a cada lado dos mesas, en las cuales se degollaban el holocausto, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa.40 Y por el lado[ab] de afuera, conforme uno subía[ac] a la entrada de la puerta, hacia el norte, había dos mesas; y al otro lado[ad] del vestíbulo de la puerta había dos mesas.41 Había cuatro mesas a un lado y cuatro mesas al otro lado, junto a[ae] la puerta: ocho mesas sobre las cuales degollaban los sacrificios. 42 Y para el holocausto había cuatro mesas de piedra labrada de un codo y medio de largo, un codo y medio de ancho y un codo de alto, sobre las cuales se colocaban los instrumentos con que degollaban el holocausto y el sacrificio. 43 Ganchos dobles, de un palmo menor de longitud, estaban colocados en el interior, todo alrededor; y sobre las mesas estaba la carne de la ofrenda.

44 Fuera de la puerta interior, en el atrio interior, había dos cámaras[af], una de las cualesestaba al lado[ag] de la puerta del norte con su fachada hacia el sur, y la otra al lado[ah]de la puerta del sur[ai] con su fachada hacia el norte. 45 Y él me dijo: Esta cámara cuya fachada da al sur, es para los sacerdotes encargados del templo[aj]; 46 y la cámara cuya fachada da al norte, es para los sacerdotes encargados del altar. Estos son los hijos de Sadoc, que, de los hijos de Leví, se acercan al Señor para servirle. 47 Y midió el atrio, un cuadrado de cien codos de largo y cien codos de ancho; y el altar estaba delante del templo.

48 Me llevó después al pórtico del templo y midió cada pilar del pórtico, cinco codos por un lado y cinco por el otro; y la anchura de la puerta, tres codos por un lado y tres codos por el otro. 49 La longitud del pórtico era de veinte codos y la anchura de once codos; y junto a las gradas por donde se subía a él, había columnas junto a los pilares, una a un lado y otra al otro.

41 Entonces me llevó a la nave[ak] y midió los pilares; seis codos[al] de ancho por un lado y seis codos de ancho por el otro era la anchura de cada pilar[am]. 2 Y la anchura de la entrada era de diez codos, y los lados[an] de la entrada eran de cinco codos por un lado y cinco codos por el otro. Midió la[ao] longitud de la nave y tenía cuarenta codos, y la anchura, veinte codos. 3 Luego entró al interior y midió cada pilar de la entrada, y tenían dos codos, la entrada tenía seis codos de altura, y la anchura de la entrada, siete codos. 4 Midió su longitud y tenía veinte codos, y la anchura, veinte codos delante de la nave. Entonces él me dijo: Este es el lugar santísimo.

5 Después midió la anchura del muro del templo[ap] y tenía seis codos, y la anchura de las cámaras laterales, cuatro codos por todos los lados alrededor del templo. 6 Las cámaras laterales estaban superpuestas[aq] en tres pisos, treinta en cada piso[ar]; y las cámaras laterales se extendían hasta[as] el muro que estaba en su lado interior[at], todo alrededor, para que fueran aseguradas sin que fueran aseguradas al muro del templo.7 Las cámaras laterales alrededor del templo se ensanchaban en cada piso sucesivo. Debido a que la estructura alrededor del templo se ensanchaba por etapas por todos los lados del templo, la[au] anchura del templo aumentaba según se subía. Así se podía subir del piso inferior al más alto por el piso intermedio. 8 También vi que el templo tenía todo alrededor una plataforma elevada[av]; los cimientos de las cámaras laterales tenían de alto una caña entera de seis codos largos[aw]. 9 La anchura del muro exterior de las cámaras laterales era de cinco codos. Pero el espacio libre entre[ax] las cámaras laterales que pertenecían al templo 10 y las cámaras exteriores era de veinte codos de anchura por todos los lados alrededor del templo. 11 Y las entradas de las cámaras laterales[ay] que daban hacia el espacio libre consistían en una entrada hacia el norte y otra entrada hacia el sur; y la anchura del espacio libre era de cinco codos, todo alrededor.

12 El edificio que estaba enfrente de la zona separada, hacia el lado occidental, teníasetenta codos de ancho; y el muro del edificio tenía cinco codos de ancho, todo alrededor, y su longitud era de noventa codos. 13 Midió el templo y tenía cien codos de largo; la zona separada con el edificio y sus muros tenían también cien codos de largo.14 La anchura del frente del templo y la de las zonas separadas[az] a lo largo del ladooriental también sumaban cien codos.

15 Midió la longitud del edificio a lo largo del[ba] frente de la zona separada que habíadetrás de él, con una galería[bb] a cada lado, y era de cien codos; también midió la nave interior y los pórticos del atrio. 16 Los umbrales, las ventanas con celosías[bc] y las galerías[bd] alrededor de sus tres pisos, frente al umbral, estaban recubiertos de madera todo alrededor, desde el suelo hasta las ventanas (mas las ventanas estaban cubiertascon celosías), 17 sobre la entrada, hasta el santuario[be] interior y el exterior, y alrededor de todo el muro, por dentro y por fuera, según sus medidas. 18 Y había esculpidos[bf]querubines y palmeras; una palmera entre querubín y querubín, y cada querubín tenía dos caras: 19 cara de hombre hacia la palmera por un lado y cara de leoncillo hacia la palmera por el otro lado; estaban esculpidos alrededor de todo el templo. 20 Desde el suelo hasta encima de la entrada había esculpidos querubines y palmeras, así como enla pared de la nave.

21 Los postes de la nave eran cuadrados, también los del frente del santuario; el aspecto de uno era como el aspecto del otro. 22 El altar era de madera de tres codos de alto, y su longitud de dos codos; sus esquinas, su base[bg] y sus lados[bh] eran de madera. Y él me dijo: Esta es la mesa que está delante del Señor. 23 La nave y el santuario tenían puertas dobles. 24 Las puertas tenían dos hojas, dos hojas giratorias; dos hojas una puerta y dos la otra. 25 También estaban esculpidos en ellas, en las puertas de la nave, querubines y palmeras como los esculpidos en las paredes; y habíaun portal de madera en[bi] la fachada del vestíbulo por el exterior. 26 Y había ventanascon celosías[bj] y palmeras a uno y otro lado, a los dos lados[bk] del vestíbulo; así eranlas cámaras laterales del templo y los umbrales[bl].

42 Luego me sacó al atrio exterior, hacia el norte, y me llevó a la cámara que estabafrente a la zona separada y frente al edificio hacia el norte. 2 A lo largo de la longitud,que era de cien codos[bm], estaba la puerta del norte; la anchura era de cincuenta codos. 3 Frente a los veinte codos del atrio interior, y frente al pavimento del atrio exterior, había una galería[bn] frente a la otra galería[bo] en los tres pisos. 4 Y delante de las cámaras había un corredor interior de diez codos de ancho, una vía de ciencodos[bp]; y sus entradas daban al norte. 5 Las cámaras superiores eran más estrechas porque las galerías[bq] les quitaban más espacio que a las inferiores y a las intermedias del edificio. 6 Pues estaban en tres pisos y no tenían pilares como los pilares de los atrios; por tanto las cámaras superiores se estrechaban a partir del suelo más que las inferiores y las intermedias. 7 Y el muro exterior a lo largo de las cámaras, en dirección al atrio exterior frente a las cámaras, tenía cincuenta codos de largo. 8 Porque la longitud de las cámaras que estaban en el atrio exterior era de cincuenta codos; y[br] las que estaban frente al templo tenían cien codos. 9 Y debajo de estas cámaras estaba la entrada del lado oriental, para entrar en ellas desde el atrio exterior.

10 A lo ancho del muro del atrio hacia el oriente, frente a la zona separada y frente al edificio, había cámaras. 11 Y el corredor delante de ellas era semejante al de las cámaras que estaban al norte; su longitud era igual a su anchura; y todas sus salidas, así como sus disposiciones y sus entradas, eran iguales. 12 Y correspondiendo a las entradas de las cámaras que daban hacia el sur, había una entrada al comienzo del corredor, el corredor frente al muro que daba al oriente, según se entra a ellas.

13 Entonces él me dijo: Las cámaras del norte y las cámaras del sur que están frente a la zona separada, son las cámaras santas donde los sacerdotes que están cerca delSeñor, comerán las cosas santísimas. Allí pondrán las cosas santísimas, la ofrenda de cereal, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa; porque el lugar es santo.14 Cuando entren los sacerdotes allí, no saldrán[bs] al atrio exterior desde el santuario sin haber dejado las vestiduras con que ministran, porque son santas. Se pondrán otras vestiduras para poder acercarse a lo que es del pueblo.

15 Cuando acabó de medir el interior del templo, me sacó por el camino de la puerta que daba al oriente, y lo midió todo alrededor. 16 Midió el lado oriental con la caña de medir, y tenía alrededor quinientas cañas de[bt] la caña de medir. 17 Midió el lado norte con la caña de medir, y tenía alrededor quinientas cañas. 18 Al lado sur midió quinientas cañas con la caña de medir. 19 Se volvió al lado occidental y midió quinientas cañas con la caña de medir. 20 Por los cuatro lados lo midió; tenía un muro todo alrededor de quinientas cañas de largo y quinientas de ancho, para dividir[bu] entre lo sagrado y lo profano.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 40:1 Lit., herida
  2. Ezequiel 40:4 Lit., pon tu corazón en
  3. Ezequiel 40:5 Lit., de la casa
  4. Ezequiel 40:5 Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.
  5. Ezequiel 40:5 El codo común equivale aprox. a 45 cm.
  6. Ezequiel 40:5 El palmo menor equivale aprox. a 7.5 cm.
  7. Ezequiel 40:5 Lit., edificio
  8. Ezequiel 40:6 O, fondo
  9. Ezequiel 40:6 O, fondo
  10. Ezequiel 40:7 O, cuarto(s) de guardia(s), y así en el resto del cap.
  11. Ezequiel 40:7 Lit., desde
  12. Ezequiel 40:8 Lit., desde
  13. Ezequiel 40:9 Lit., desde
  14. Ezequiel 40:11 Lit., de la entrada de la puerta
  15. Ezequiel 40:12 Lit., un borde
  16. Ezequiel 40:13 Lit., entrada frente a entrada
  17. Ezequiel 40:14 Lit., Hizo
  18. Ezequiel 40:16 O, sesgadas por dentro
  19. Ezequiel 40:18 Lit., hombro
  20. Ezequiel 40:21 Lit., Y sus cámaras eran tres
  21. Ezequiel 40:22 O, y sus pórticos estaban
  22. Ezequiel 40:24 Lit., a estas, y así en el resto del cap.
  23. Ezequiel 40:25 Lit., Y ella
  24. Ezequiel 40:25 Lit., como estas
  25. Ezequiel 40:29 Lit., ella
  26. Ezequiel 40:33 Lit., ella
  27. Ezequiel 40:36 Lit., Y ella
  28. Ezequiel 40:40 Lit., hombro
  29. Ezequiel 40:40 Lit., al que subía
  30. Ezequiel 40:40 Lit., hombro
  31. Ezequiel 40:41 Lit., del hombro de
  32. Ezequiel 40:44 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., había cámaras para los cantores
  33. Ezequiel 40:44 Lit., hombro
  34. Ezequiel 40:44 Lit., hombro
  35. Ezequiel 40:44 Así en la versión gr.; en el T.M., este
  36. Ezequiel 40:45 Lit., de la casa, y así en los vers. 47 y 48
  37. Ezequiel 41:1 I.e., el salón interior principal
  38. Ezequiel 41:1 Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.
  39. Ezequiel 41:1 Lit., de la tienda
  40. Ezequiel 41:2 Lit., hombros
  41. Ezequiel 41:2 Lit., su
  42. Ezequiel 41:5 Lit., de la casa, y así en el resto del cap.
  43. Ezequiel 41:6 Lit., cámara sobre cámara
  44. Ezequiel 41:6 Lit., treinta veces
  45. Ezequiel 41:6 Lit., y venían hacia
  46. Ezequiel 41:6 Lit., al interior de las cámaras laterales
  47. Ezequiel 41:7 Lit., por tanto la
  48. Ezequiel 41:8 Lit., una elevación
  49. Ezequiel 41:8 Lit., hasta la juntura
  50. Ezequiel 41:9 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., de la casa de
  51. Ezequiel 41:11 Lit., Y la entrada de la cámara lateral
  52. Ezequiel 41:14 Lit., zona separada
  53. Ezequiel 41:15 Lit., al
  54. Ezequiel 41:15 O, pasillo
  55. Ezequiel 41:16 O, con marcos
  56. Ezequiel 41:16 O, los pasillos
  57. Ezequiel 41:17 Lit., casa
  58. Ezequiel 41:18 Lit., hechos, y así en el resto del cap.
  59. Ezequiel 41:22 Lit., largo
  60. Ezequiel 41:22 Lit., paredes
  61. Ezequiel 41:25 O, un pabellón de madera sobre
  62. Ezequiel 41:26 O, con marcos
  63. Ezequiel 41:26 Lit., hombros
  64. Ezequiel 41:26 O, pabellones
  65. Ezequiel 42:2 Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.
  66. Ezequiel 42:3 O, pasillo
  67. Ezequiel 42:3 O, pasillo
  68. Ezequiel 42:4 Así en la Sept. y Siríaca; el T.M., dice: un codo
  69. Ezequiel 42:5 O, los pasillos
  70. Ezequiel 42:8 Lit., y he aquí
  71. Ezequiel 42:14 Lit., y allí dejarán
  72. Ezequiel 42:16 Lit., con
  73. Ezequiel 42:20 O, para separar

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Visión de los huesos secos

Ezequiel 37-39

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Visión de los huesos secos

37:1 La mano del Señor vino sobre mí, y me sacó en[a] el Espíritu del Señor, y me puso en medio del valle que estaba lleno de huesos. 2 Y El me hizo pasar en derredor de ellos, y he aquí, eran muchísimos sobre la superficie del valle; y he aquí, estaban muy secos. 3 Y El me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y yo respondí: Señor Dios[b], tú lo sabes. 4 Entonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: “Huesos secos, oíd la palabra del Señor. 5 “Así dice el Señor Diosa estos huesos: ‘He aquí, haré entrar en vosotros espíritu[c], y viviréis. 6 ‘Y pondré tendones sobre vosotros, haré crecer carne sobre vosotros, os cubriré de piel y pondré espíritu en vosotros, y viviréis; y sabréis que yo soy el Señor.’”

7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y mientras yo profetizaba hubo un ruido, y luego[d] un estremecimiento, y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.8 Y miré, y he aquí, había tendones sobre ellos, creció la carne y la piel los cubrió, pero no había espíritu en ellos. 9 Entonces El me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: “Así dice el Señor Dios: ‘Ven de los cuatro vientos, oh espíritu, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.’” 10 Y profeticé como El me había ordenado, y el espíritu entró en ellos, y vivieron y se pusieron en pie, un enorme e inmenso ejército.

11 Entonces El me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel; he aquí, ellos dicen: “Nuestros huesos se han secado, y nuestra esperanza ha perecido. Estamos completamente destruidos[e].” 12 Por tanto, profetiza, y diles: “Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, abriré vuestros sepulcros y os haré subir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. 13 ‘Y sabréis que yo soy el Señor, cuando abra vuestros sepulcros y os haga subir de vuestros sepulcros, pueblo mío. 14 ‘Pondré mi Espíritu[f] en vosotros, y viviréis, y os pondré en vuestra tierra. Entonces sabréis que yo, el Señor, he hablado y lo he hecho’ —declara el Señor.”

15 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 16 Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: “Para Judá y para los hijos de Israel, sus compañeros.” Toma luego otra vara y escribe en ella: “Para José, vara de Efraín, y para toda la casa de Israel, sus compañeros.” 17 Júntalas la una con la otra en una sola vara para que sean una sola en tu mano. 18 Y cuando los hijos de tu pueblo te hablen, diciendo: “¿No nos explicarás qué quieres decir con esto?”, 19 diles: “Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, tomaré la vara de José, que está en la mano de Efraín, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Judá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.’” 20 Y las varas en que escribas estarán en tu mano a la vista de ellos, 21 y diles: “Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra. 22 ‘Y haré de ellos una nación en la tierra, en los montes de Israel; un solo rey será rey de todos ellos; nunca más serán dos naciones, y nunca más serán divididos en dos reinos. 23 ‘No se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; sino que los libraré de todos los lugares[g] en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.

24 ‘Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; andarán en mis ordenanzas y guardarán mis estatutos y los cumplirán. 25 ‘Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será su príncipe para siempre. 26 ‘Y haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Y los estableceré[h], los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27 ‘Mi morada estará también junto a ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28 ‘Y las naciones sabrán que yo, el Señor, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre.’”

Profecía contra Gog

38 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Gog, de la tierra de Magog, príncipe de Ros, Mesec[i] y Tubal, y profetiza contra él, 3 y di: “Así dice el Señor Dios[j]: ‘He aquí estoy contra ti, oh Gog, príncipe de Ros, Mesec[k] y Tubal. 4 ‘Te haré dar vuelta, pondré garfios en tus quijadas y te sacaré con todo tu ejército, caballos y jinetes, todos ellos bien equipados[l]; una gran compañía con pavés y escudo, todos ellos empuñando espada; 5 Persia, Etiopía[m] y Fut con ellos, todos con escudo y yelmo; 6 Gomer con todas sus tropas, Bet-togarmá, de las partes remotas del norte, con todas sus tropas; muchos pueblos están contigo.

7 ‘Disponte y prepárate, tú y toda la multitud que se ha reunido alrededor tuyo, y sé para ellos guarda. 8 ‘Al cabo de muchos días recibirás órdenes; al fin de los años vendrás a la tierra recuperada de la espada, cuyos habitantes han sido recogidos de muchas naciones[n] en los montes de Israel, que habían sido una desolación continua. Este pueblo fue sacado de entre las naciones[o] y habitan seguros todos ellos. 9 ‘Tú subirás y vendrás como una tempestad; serás como una nube que cubre la tierra, tú y todas tus tropas, y muchos pueblos contigo.’

10 “Así dice el Señor Dios: ‘Sucederá en aquel día que pensamientos[p] vendrán a tu mente[q] y concebirás un plan malvado, 11 y dirás: “Subiré contra una tierra indefensa[r]. Iré contra los que viven tranquilos, que habitan confiados, que habitan todos ellos sin murallas, sin cerrojos ni puertas; 12 para tomar botín y para proceder al saqueo, para volver tu mano contra los lugares desolados, ahorapoblados, y contra el pueblo reunido de entre las naciones, que ha adquirido ganado y posesiones, que habita en medio[s] de la tierra.” 13 ‘Sabá y Dedán, y los mercaderes de Tarsis con todos sus pueblos[t] te dirán: “¿Has venido para tomar botín? ¿Has reunido tu compañía para saquear, para llevar plata y oro, para llevar ganado y posesiones, para tomar gran botín?”’”

14 Por tanto, profetiza, hijo de hombre, y di a Gog: “Así dice el Señor Dios: ‘En aquel día cuando mi pueblo Israel habite seguro, ¿no lo sabrás tú? 15 ‘Vendrás de tu lugar de las partes remotas del norte, tú y mucha gente contigo, todos montados a caballo, una gran multitud y un poderoso ejército; 16 y subirás contra mi pueblo Israel como una nube para cubrir la tierra. Sucederá en los postreros días que te traeré contra mi tierra, para que las naciones me conozcan cuando yo sea santificado por medio de ti ante sus ojos, oh Gog.’

17 “Así dice el Señor Dios: ‘¿Eres tú aquel de quien hablé en tiempos[u] pasados por medio[v] de mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquellos días, durante años, que yo te traería contra ellos? 18 ‘Sucederá en aquel día cuando venga Gog contra la tierra de Israel’ —declara el Señor Dios— ‘que subirá mi furor y[w] mi ira. 19 ‘Y en mi celo y en el fuego de mi furor declaro queciertamente en aquel día habrá un gran terremoto[x] en la tierra de Israel. 20 ‘Y los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y todos los animales que se arrastran sobre la tierra, y todos los hombres sobre la faz de la tierra temblarán en mi presencia; también se derrumbarán los montes, se desplomarán[y] los precipicios y todo muro caerá por tierra. 21 ‘Y en todos mis montes llamaré contra él[z] la espada’ —declara el Señor Dios. ‘La espada de cada cual se volverá contra su hermano. 22 ‘Con pestilencia y con sangre haré juicio contra él; haré caer una lluvia torrencial[aa], de piedras de granizo, fuego y azufre sobre él, sobre sus tropas, y sobre los muchos pueblos que están con él. 23 ‘Y mostraré mi grandeza y santidad, y me daré a conocer a los ojos de muchas naciones; y sabrán que yo soy el Señor.’”

Destrucción de Gog

39 Y tú, hijo de hombre, profetiza contra Gog, y di: “Así dice el Señor Dios[ab]: ‘He aquí, yo estoy contra ti, Gog, príncipe de Ros, Mesec[ac], y Tubal. 2 ‘Te haré dar vuelta y te empujaré, te recogeré de las partes remotas del norte y te traeré contra los montes de Israel. 3 ‘Romperé el arco de tu mano izquierda, y derribaré las saetas de tu mano derecha. 4 ‘Sobre los montes de Israel caerás, tú y todas tus tropas y los pueblos que están contigo. Te daré por comida a toda clase[ad] de ave de rapiña y a las bestias del campo. 5 ‘Sobre el campo abierto[ae] caerás; porque soy yo el que ha hablado’ —declara el Señor Dios. 6 ‘Enviaré fuego sobre Magog y sobre los que habitan seguros en las costas; y sabrán que yo soy el Señor.

7 ‘Mi santo nombre daré a conocer en medio de mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que mi santo nombre sea profanado; y sabrán las naciones que yo soy elSeñor, el Santo en Israel. 8 ‘He aquí que viene y se cumplirá’ —declara el SeñorDios. ‘Este es el día del cual he hablado.

9 ‘Entonces saldrán los habitantes de las ciudades de Israel y harán hogueras con las armas, y quemarán escudos, paveses, arcos y saetas, mazas y lanzas, y harán fuego con ellos durante siete años. 10 ‘No tomarán leña del campo ni la recogerán de los bosques, porque harán hogueras con las armas; despojarán a sus despojadores y saquearán a sus saqueadores’ —declara el Señor Dios.

11 ‘Y sucederá en aquel día que daré a Gog un lugar para sepultura allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar, y cortará el paso a los viajeros. Allí enterrarán a Gog con toda su multitud, y lo llamarán el valle de Hamón-gog[af].12 ‘Durante siete meses la casa de Israel los estará enterrando para limpiar la tierra. 13 ‘Todo el pueblo de la tierra los enterrará; y será para ellos memorable el día en que yo me glorifique’ —declara el Señor Dios. 14 ‘Y escogerán hombres que constantemente recorran la tierra y entierren a los que pasen, a los que queden sobre la superficie de la tierra, para limpiarla. Al cabo de siete meses harán un reconocimiento. 15 ‘Y cuando pasen los que recorran la tierra, el que vea un hueso humano, pondrá[ag] señal junto a él, hasta que los sepultureros lo entierren en el valle de Hamón-gog. 16 ‘Y el nombre de la ciudad será Hamona[ah]; y dejarán limpia la tierra.’”

17 En cuanto a ti, hijo de hombre, así dice el Señor Dios: “Di a toda clase[ai] de ave y a toda bestia del campo: ‘Congregaos y venid, juntaos de todas partes al sacrificio que voy a preparar para vosotros, un gran sacrificio sobre los montes de Israel, y comeréis carne y beberéis sangre. 18 ‘Comeréis carne de poderosos y beberéis sangre de los príncipes de la tierra, como si fueran carneros, corderos, machos cabríos y toros, engordados todos en Basán. 19 ‘Comeréis grosura hasta que os hartéis, y beberéis sangre hasta que os embriaguéis, del sacrificio que he preparado para vosotros. 20 ‘Os hartaréis a mi mesa de caballos y jinetes, de poderosos y de todos los hombres de guerra’ —declara el Señor Dios.

21 ‘Y pondré mi gloria entre las naciones; y todas las naciones verán el juicio que he hecho y mi mano que he puesto sobre ellos. 22 ‘Y sabrá la casa de Israel que yo soy el Señor su Dios desde ese día en adelante. 23 ‘Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue al cautiverio por su iniquidad porque actuaron pérfidamente contra mí; escondí, pues, mi rostro de ellos, los entregué en manos de sus adversarios y todos ellos cayeron a espada. 24 ‘Conforme a su inmundicia y conforme a sus transgresiones, así los traté, y de ellos escondí mi rostro.’”

25 Por tanto, así dice el Señor Dios: Ahora restauraré el bienestar[aj] de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso de mi santo nombre. 26 Y ellos olvidarán[ak] su ignominia y todas las infidelidades que cometieron contra mí, cuando habiten seguros en su tierra sin que nadie losatemorice. 27 Cuando yo los traiga de entre los pueblos y los reúna de las tierras de sus enemigos, seré santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones.28 Entonces sabrán que yo soy el Señor su Dios, porque los hice ir al cautiverio entre las naciones, y después los reuní de nuevo en su propia tierra, sin dejar allí a ninguno de ellos. 29 No les ocultaré más mi rostro, porque habré derramado mi Espíritu sobre la casa de Israel —declara el Señor Dios.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 37:1 O, por
  2. Ezequiel 37:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  3. Ezequiel 37:5 O, aliento, y así en el resto del cap.
  4. Ezequiel 37:7 Lit., y he aquí
  5. Ezequiel 37:11 Lit., Nos hemos separado de nosotros mismos
  6. Ezequiel 37:14 O, aliento
  7. Ezequiel 37:23 Lit., moradas; muchos mss. dicen: rebeliones
  8. Ezequiel 37:26 Lit., les daré
  9. Ezequiel 38:2 O, príncipe jefe de Mesec
  10. Ezequiel 38:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  11. Ezequiel 38:3 O, príncipe jefe de Mesec
  12. Ezequiel 38:4 O, vestidos de armadura completa
  13. Ezequiel 38:5 Heb., Cush
  14. Ezequiel 38:8 Lit., pueblos
  15. Ezequiel 38:8 Lit., pueblos
  16. Ezequiel 38:10 Lit., palabras
  17. Ezequiel 38:10 Lit., corazón
  18. Ezequiel 38:11 O, de campo abierto
  19. Ezequiel 38:12 Lit., en el ombligo
  20. Ezequiel 38:13 O, leoncillos
  21. Ezequiel 38:17 Lit., días
  22. Ezequiel 38:17 Lit., mano
  23. Ezequiel 38:18 Lit., en
  24. Ezequiel 38:19 O, estremecimiento
  25. Ezequiel 38:20 Lit., caerán
  26. Ezequiel 38:21 I.e., Gog
  27. Ezequiel 38:22 Lit., desbordante
  28. Ezequiel 39:1 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  29. Ezequiel 39:1 O, príncipe jefe de Mesec
  30. Ezequiel 39:4 Lit., toda ala
  31. Ezequiel 39:5 Lit., la faz del campo
  32. Ezequiel 39:11 I.e., la multitud de Gog
  33. Ezequiel 39:15 Lit., edificará
  34. Ezequiel 39:16 I.e., multitud
  35. Ezequiel 39:17 Lit., toda ala
  36. Ezequiel 39:25 O, haré volver a los cautivos
  37. Ezequiel 39:26 Otra posible lectura es: cargarán
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Profecía contra los pastores de Israel

Ezequiel 34-36

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Profecía contra los pastores de Israel

34 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y di[a] a los pastores: “Así dice el Señor Dios[b]: ‘¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? 3 ‘Coméis la grosura, os habéis vestido con la lana, degolláis la oveja engordada, pero no apacentáis el rebaño. 4 ‘Las débiles no habéis fortalecido, la enferma no habéis curado, la perniquebrada no habéis vendado, la descarriada no habéis hecho volver, la perdida no habéis buscado; sino que las habéis dominado con dureza y con severidad. 5 ‘Y han sido dispersadas por falta de pastor, y se han convertido en alimento para toda fiera del campo; se han dispersado. 6 ‘Mis ovejas andaban errantes por todos los montes y por todo collado alto; mis ovejas han sido dispersadas por toda la faz de la tierra, sin haber quien las busque ni pregunte por ellas.’”

7 Por tanto, pastores, oíd la palabra del Señor: 8 Vivo yo —declara el Señor Dios—, ya que mi rebaño se ha convertido en presa, que incluso mi rebaño se ha convertido en alimento para todas las fieras del campo por falta de pastor, y que mis pastores no han buscado mis ovejas, sino que los pastores se han apacentado a sí mismos y no han apacentado mi rebaño, 9 por tanto, pastores, oíd la palabra del Señor: 10 “Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, yo estoy contra los pastores y demandaré mi rebaño de su mano y los haré dejar de apacentar el rebaño. Así los pastores ya no se apacentarán más a sí mismos, sino que yo libraré mis ovejas de su boca, y no serán más alimento para ellos.’”

11 Porque así dice el Señor Dios: He aquí, yo mismo buscaré mis ovejas y velaré por ellas. 12 Como un pastor vela por su rebaño el día que está en medio de sus ovejas dispersas, así yo velaré por mis ovejas y las libraré de todos los lugares adonde fueron dispersadas un día nublado y sombrío. 13 Las sacaré de los pueblos y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las barrancas y por todos los lugares habitados del país. 14 Las apacentaré en buenos pastos, y en los altos montes de Israel estará su apacentadero. Allí reposarán en apacentadero bueno, y apacentarán en ricos[c]pastos sobre los montes de Israel. 15 Yo apacentaré mis ovejas y las llevaré a reposar[d] —declara el Señor Dios. 16 Buscaré la perdida, haré volver la descarriada, vendaré la perniquebrada y fortaleceré la enferma; pero destruiré la engordada y la fuerte. Las apacentaré con justicia.

17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor Dios: “He aquí, yo juzgaré entre oveja y oveja[e], entre carneros y machos cabríos. 18 “¿Os parece poco pacer en los buenos pastos, para que holléis con vuestros pies el resto de vuestros pastos; o que bebáis de las aguas claras, para que enturbiéis[f] el resto con vuestros pies? 19 “Y en cuanto a mis ovejas, tienen que comer lo que habéis hollado con vuestros pies, y tienen que beber lo que con vuestros pies habéis enturbiado[g].”

20 Por tanto, así les dice el Señor Dios: He aquí, yo mismo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca. 21 Por cuanto vosotros habéis empujado con el flanco y con el hombro, y habéis embestido con vuestros cuernos a todas las débiles[h]hasta dispersarlas fuera, 22 libraré mis ovejas y ya no serán presa; juzgaré entre oveja y oveja. 23 Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor. 24 Y yo, el Señor, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, el Señor, he hablado.

25 Haré un pacto de paz con ellos y eliminaré de la tierra las bestias feroces, para que habiten seguros en el desierto y duerman en los bosques. 26 Y haré de ellos y de los alrededores de mi collado una bendición. Haré descender lluvias a su tiempo; serán lluvias de bendición. 27 El árbol del campo dará su fruto y la tierra dará sus productos, y ellos estarán seguros en su tierra. Y sabrán que yo soy elSeñor cuando yo quiebre las varas de su yugo y los libre de la mano de los que los han esclavizado. 28 No serán más presa de las naciones, y las fieras de la tierra no los devorarán; sino que habitarán seguros y nadie los atemorizará. 29 Y estableceré para ellos un plantío de renombre, y no serán más víctimas[i] del hambre en la tierra, ni sufrirán más los insultos de las naciones. 30 Entonces sabrán que yo, el Señor su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo —declara el Señor Dios. 31 Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño de mi prado, hombres sois, y yo soy vuestro Dios —declara el Señor Dios.

Profecía contra Edom

35 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia el monte Seir, y profetiza contra él, 3 y dile: “Así dice el Señor Dios[j]:

‘He aquí, estoy contra ti, monte Seir,
extenderé mi mano contra ti,
y te convertiré en desolación y en soledad.
4 ‘Dejaré en ruinas tus ciudades,
y serás convertida en desolación;
y sabrás que yo soy el Señor.

5 ‘Por cuanto tuviste enemistad perpetua y entregaste[k] a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su calamidad, en el tiempo del castigo[l] final,6 por tanto, vivo yo —declara el Señor Dios—, que a sangre te entregaré[m] y la sangre te perseguirá; ya que no has odiado el derramamiento de sangre, la sangre te perseguirá. 7 ‘Haré del monte Seir desierto y desolación, y cortaré de él al que vaya y al que venga. 8 ‘Y llenaré sus montes de sus muertos; en tus collados y en tus valles y en todas tus barrancas caerán los muertos a espada. 9 ‘Te haré desolación perpetua, y tus ciudades no serán habitadas; y sabréis que yo soy elSeñor.

10 ‘Por cuanto has dicho: “Las dos naciones y las dos tierras serán mías, y las[n]poseeremos”, aunque el Señor estaba allí. 11 ‘Por tanto, vivo yo’ —declara el Señor Dios—, ‘haré contigo conforme a tu ira y conforme al celo que mostraste a causa de tu odio contra ellos, y me haré conocer entre ellos cuando te juzgue.12 ‘Entonces sabrás que yo, el Señor, he oído[o] todas las injurias que has hablado contra los montes de Israel, diciendo: “Están desolados; nos han sido dados para alimento.” 13 ‘Con arrogancia habéis hablado[p] contra mí y habéis multiplicado vuestras palabras contra mí; yo lo he oído.’ 14 “Así dice el Señor Dios: ‘Para alegría de toda la tierra, yo haré de ti una desolación. 15 ‘Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel porque fue asolada, así te haré yo a ti. Serás una desolación, monte Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy el Señor.’”

Los montes de Israel bendecidos

36 Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: “Montes de Israel, oíd la palabra del Señor. 2 “Así dice el Señor Dios[q]: ‘Por cuanto el enemigo ha dicho contra vosotros: “¡Ajá!” y: “Las alturas[r] eternas han pasado a ser posesión nuestra,” 3 por tanto, profetiza y di: “Así dice el Señor Dios: ‘Porque os han asolado y aplastado por todos lados, para que fuerais posesión de las demás naciones, os han hecho el blanco de la habladuría[s] y de la calumnia del pueblo.’”’4 “Por tanto, montes de Israel, oíd la palabra del Señor Dios. Así dice el Señor Diosa los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas, que han venido a ser presa y escarnio de las demás naciones alrededor; 5 por eso, así dice el Señor Dios: ‘Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado[t] para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón y con desprecio de alma, para dejarla[u] como presa.’ 6 “Por tanto, profetiza acerca de la tierra de Israel, y di a los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles: ‘Así dice el Señor Dios: “He aquí, yo he hablado en mi celo y en mi furor porque habéis soportado los insultos de las naciones.” 7 ‘Por lo cual, así dice el Señor Dios: “Yo he jurado[v] que las naciones que os rodean, ellas mismas soportarán sus insultos. 8 “Pero vosotros, montes de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque pronto vendrán. 9 “Pues, he aquí, estoy por vosotros y me volveré a vosotros, y seréis labrados y sembrados. 10 “Multiplicaré hombres en vosotros, toda la casa de Israel, toda ella; y las ciudades serán habitadas, y las ruinas reedificadas.11 “Multiplicaré en vosotros hombres y animales, y se multiplicarán y serán fecundos. Haré que seáis habitados como lo fuisteis anteriormente y os trataré mejor[w] que al principio; y sabréis que yo soy el Señor. 12 “Sí, haré andar hombres sobre vosotros, a mi pueblo Israel. Ellos tomarán posesión de ti, y serás su heredad, y nunca más les privarás de sus hijos.” 13 ‘Así dice el Señor Dios: “Porque os dicen: ‘Eres devoradora de hombres y has privado de hijos a tu nación[x]’, 14 por tanto, ya no devorarás hombres y ya no privarás de hijos a tu nación” —declara el Señor Dios. 15 ‘Y nunca más te haré oír el ultraje de las naciones, ni soportarás más los insultos de los pueblos, ni harás que tu nación tropiece más’ —declara el Señor Dios.”

16 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 17 Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y con sus obras; como la impureza de una mujer en su menstruación fue su conducta delante de mí. 18 Por tanto, derramé mi furor sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre la tierra y por haberla contaminado con sus ídolos.19 Los esparcí entre las naciones y fueron dispersados por las tierras. Conforme a sus caminos y a sus obras los juzgué. 20 Cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron mi santo nombre, porque de ellos se decía: Estos son el pueblo del Señor, y han salido de su tierra. 21 Pero yo he tenido compasión de mi santo nombre, que la casa de Israel había profanado entre las naciones adonde fueron.

22 Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre, que habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis. 23 ‘Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el Señor’ —declara el Señor Dios— ‘cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. 24 ‘Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra. 25 ‘Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 ‘Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27 ‘Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas. 28 ‘Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios. 29 ‘Os libraré de todas vuestras inmundicias; llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no traeré[y] hambre sobre vosotros.30 ‘Y multiplicaré el fruto de los árboles y el producto del campo, para que no recibáis más el oprobio del hambre entre las naciones. 31 ‘Entonces os acordaréis de vuestros malos caminos y de vuestras obras que no eran buenas, y os aborreceréis a vosotros mismos[z] por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. 32 ‘No hago esto por vosotros’ —declara el Señor Dios— ‘sabedlo bien. Avergonzaos y abochornaos de vuestra conducta, casa de Israel.’

33 “Así dice el Señor Dios: ‘En el día que yo os limpie de todas vuestras iniquidades, haré que las ciudades sean habitadas y las ruinas reedificadas. 34 ‘La tierra desolada será cultivada en vez de ser desolación a la vista de todo el que pasa. 35 ‘Y dirán: Esta tierra desolada se ha hecho como el huerto del Edén; y las ciudades desiertas, desoladas y arruinadas están fortificadas y habitadas. 36 ‘Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabrán que yo, el Señor, he reedificado los lugares en ruinas y plantado lo que estaba desolado; yo, el Señor, he hablado y lo haré.’

37 “Así dice el Señor Dios: ‘Aún permitiré a la casa de Israel que me pida hacer esto por ellos: Multiplicar sus hombres como un rebaño. 38 ‘Como el rebaño para los sacrificios[aa], como el rebaño en Jerusalén en sus fiestas señaladas, así se llenarán las ciudades desiertas de rebaños de hombres. Entonces sabrán que yo soy el Señor.’”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 34:2 Lit., diles
  2. Ezequiel 34:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  3. Ezequiel 34:14 Lit., gordos
  4. Ezequiel 34:15 Lit., las haré reposar
  5. Ezequiel 34:17 O, entre cordero y cordero
  6. Ezequiel 34:18 Lit., pisoteéis
  7. Ezequiel 34:19 Lit., pisoteado
  8. Ezequiel 34:21 O, enfermas
  9. Ezequiel 34:29 Lit., los recogidos
  10. Ezequiel 35:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  11. Ezequiel 35:5 Lit., derramaste
  12. Ezequiel 35:5 O, de la iniquidad
  13. Ezequiel 35:6 Lit., te prepararé
  14. Ezequiel 35:10 Lit., la
  15. Ezequiel 35:12 O, que yo soy el Señor; he oído
  16. Ezequiel 35:13 Lit., os habéis engrandecido con vuestra boca
  17. Ezequiel 36:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  18. Ezequiel 36:2 Heb., Bamoz
  19. Ezequiel 36:3 Lit., labio de la lengua
  20. Ezequiel 36:5 Lit., dieron
  21. Ezequiel 36:5 Lit., arrojarla
  22. Ezequiel 36:7 Lit., he alzado mi mano
  23. Ezequiel 36:11 Lit., causaré más bien
  24. Ezequiel 36:13 O, tus naciones, y así en el resto del cap.
  25. Ezequiel 36:29 Lit., pondré
  26. Ezequiel 36:31 Lit., ante vuestros rostros
  27. Ezequiel 36:38 Lit., de cosas sagradas
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Destino de Asiria

Ezequiel 31-33

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Destino de Asiria

31:1 Y sucedió en el undécimo año, el tercer mes, el día primero del mes, que vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, di a Faraón, rey de Egipto, y a su multitud:

“¿A quién te pareces en tu grandeza?
3 “He aquí, Asiria era un cedro en el Líbano
de hermosas ramas y frondoso, de sombra abundante
y de elevada estatura,
y su copa estaba entre las nubes[a].
4 “Las aguas lo hicieron crecer y las corrientes profundas lo encumbraron;
con sus ríos se extendía[b] en torno al lugar donde estaba plantado,
y enviaba sus corrientes a todos los árboles del campo.
5 “Por eso su altura era mayor que la de todos los árboles del campo;
se multiplicaban sus ramas y se alargaba su ramaje,
extendiéndose[c] a causa de las muchas aguas.
6 “En sus ramas anidaban todas las aves del cielo,
bajo su ramaje parían todas las bestias del campo,
y a su sombra habitaban todas las grandes naciones.
7 “Era, pues, hermoso en su grandeza, por la extensión de sus ramas;
porque sus raíces estaban junto a muchas aguas.
8 “Los cedros no lo igualaban en el huerto de Dios;
los cipreses[d] no se podían comparar con su ramaje,
y los plátanos no igualaban sus ramas.
Ningún árbol en el huerto de Dios podía compararse a él en su hermosura.
9 “Hermoso lo hice por la multitud de sus ramas,
y lo envidiaban todos los árboles del Edén que estaban en el huerto de Dios.

10 “Por tanto, así dice el Señor Dios[e]: ‘Porque es[f] de elevada estatura, y ha puesto su copa entre las nubes, y su corazón es altivo por su altura, 11 lo entregaré, pues, en manos de un déspota[g] de las naciones que lo tratará con dureza. Conforme a su maldad lo he echado fuera. 12 ‘Y extranjeros, los más crueles de entre las naciones, lo han derribado y abandonado; sobre los montes y en todos los valles han caído sus ramas, y su ramaje ha sido quebrado en todas las barrancas de la tierra; todos los pueblos de la tierra se han retirado de su sombra y lo han abandonado. 13 ‘Sobre sus ruinas habitarán todas las aves del cielo, y sobre su ramaje derribado estarán todas las bestias del campo, 14 para que no se exalten en su altura ninguno de los árboles junto a las aguas, ni alcen su copa entre las nubes, ni confíen en su altura sus poderosos bien regados[h]. Porque todos han sido entregados a la muerte, a las profundidades de la tierra, entre los hijos de los hombres, con los que descienden a la fosa.’

15 “Así dice el Señor Dios: ‘El día en que descendió al Seol[i] causé lamentaciones, le cerré las corrientes profundas y detuve sus ríos. Sus muchas aguas cesaron, e hice que el Líbano se lamentara[j] por él y por él todos los árboles del campo se marchitaron. 16 ‘Al estruendo de su caída hice temblar a las naciones, cuando lo hice descender al Seol con los que descienden a la fosa; entonces todos los árboles bien regados[k] del Edén, los escogidos y los mejores del Líbano, se consolaron en las profundidades de la tierra. 17 ‘También ellos descendieron con él al Seol, con los que murieron a espada; y los que eran su fuerza[l] habitaban bajo su sombra en medio de las naciones. 18 ‘¿A quién, pues, eres semejante en gloria y grandeza entre los árboles del Edén? Sin embargo, serás derribado con los árboles del Edén a las profundidades de la tierra; yacerás en medio de los incircuncisos, con los que fueron muertos a espada. Así es Faraón y toda su multitud’” —declara el Señor Dios.

Lamentación por Faraón

32:1 Y sucedió en el año duodécimo, el mes duodécimo, el día primero del mes, que vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, eleva una elegíapor Faraón, rey de Egipto, y dile:

“Parecías[m] un leoncillo de las naciones
pero eras como el monstruo de los mares;
prorrumpías en tus ríos,
enturbiabas las aguas con tus pies
y ensuciabas[n] sus ríos.”
3 Así dice el Señor Dios[o]:
Mi red sobre ti tenderé
en compañía de muchos pueblos,
y ellos te alzarán en mi red.
4 Te dejaré en tierra,
te echaré en campo abierto[p],
y haré que habiten sobre ti todas las aves del cielo,
y saciaré de ti a las bestias de toda la tierra.
5 Pondré tu carne sobre los montes,
y llenaré los valles de tu carroña.
6 También haré que la tierra se empape con el derramamiento de tu sangre
hasta los montes,
y las barrancas se llenarán de ti.
7 Cuando te hayas extinguido, cubriré los cielos
y oscureceré sus estrellas;
cubriré el sol de nubes,
y la luna no dará su luz.
8 Todos los astros brillantes del cielo
oscureceré por causa tuya,
y pondré tinieblas sobre tu tierra
—declara el Señor Dios.

9 También turbaré el corazón de muchos pueblos, cuando haga llegar la noticia detu destrucción entre las naciones hasta tierras que no has conocido. 10 Y haré que muchos pueblos se queden pasmados por causa tuya, y sus reyes en gran manera se aterrorizarán de ti cuando yo blanda mi espada ante ellos; temblarán constantemente, cada uno por su vida, el día de tu caída.

11 Pues así dice el Señor Dios: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.12 Con las espadas de los poderosos haré caer tu multitud, tiranos todos ellos de las naciones,

que asolarán el orgullo de Egipto,
y toda su multitud será destruida.
13 También destruiré todo su ganado junto a aguas abundantes;
no las enturbiará más pie de hombre,
ni pezuñas de animales las enturbiarán.
14 Entonces haré asentarse sus aguas,
y haré correr sus ríos como el aceite
—declara el Señor Dios.
15 Cuando yo haga de la tierra de Egipto una desolación,
y la tierra quede despojada de lo que la llenaba,
cuando yo hiera a todos los que en ella viven,
entonces sabrán que yo soy el Señor.

16 Esta es la lamentación y la cantarán[q]; las hijas de las naciones la cantarán[r]. Sobre Egipto y sobre toda su multitud la cantarán[s] —declara el Señor Dios.

17 Y sucedió en el año duodécimo, el quince del mes, que vino a mí la palabra delSeñor, diciendo: 18 Hijo de hombre, laméntate por la multitud de Egipto, hazla descender, a ella y a las hijas de las naciones poderosas, a las profundidades de la tierra, con los que descienden a la fosa;

19 “¿A quién superas en hermosura?
Desciende, y yace con los incircuncisos.”

20 En medio de los muertos a espada caerán. A la espada[t] es entregada; la han arrastrado con toda su multitud. 21 Los fuertes entre los poderosos hablarán de Egipto[u] y de sus auxiliares de en medio del Seol[v]: “Han descendido, yacen los incircuncisos muertos a espada.”

22 Allí está Asiria con toda su multitud, sus tumbas la rodean; todos ellos muertos, caídos a espada. 23 Sus tumbas están en las partes más profundas de la fosa, y su multitud está alrededor de su tumba; todos ellos muertos, caídos a espada, los cuales infundían[w] terror en la tierra de los vivientes.

24 Allí está Elam y toda su multitud alrededor de su tumba; todos ellos muertos, caídos a espada, los cuales descendieron incircuncisos a las profundidades de la tierra; ellos que infundían[x] su terror en la tierra de los vivientes, cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa. 25 Le han hecho un lecho en medio de los muertos con toda su multitud. Sus tumbas lo rodean; todos son incircuncisos, muertos a espada, por haber infundido[y] su terror en la tierra de los vivientes, cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa; fueron puestos[z] en medio de los muertos.

26 Mesec, Tubal y toda su multitud están allí; sus tumbas los[aa] rodean; todos ellos incircuncisos, fueron muertos a espada, por haber infundido[ab] su terror en la tierra de los vivientes. 27 Y no yacen junto a los héroes[ac] caídos de entre los incircuncisos que descendieron al Seol con sus armas de guerra, cuyas espadas estaban colocadas debajo de sus cabezas; pero el castigo de su iniquidad cayó sobre sus huesos, porque el terror de estos héroes[ad] prevalecía en la tierra de los vivientes. 28 Pero tú, en medio de los incircuncisos serás quebrantado, y yacerás con los muertos a espada.

29 Allí está Edom, sus reyes y todos sus príncipes[ae], quienes con todo su poderío fueron puestos con los muertos a espada; ellos yacen con los incircuncisos y con los que descienden a la fosa.

30 Allí están los jefes[af] del norte, todos ellos y todos los sidonios, quienes a pesar del terror causado por su poderío, descendieron avergonzados con los muertos. Yacen incircuncisos con los muertos a espada y cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa.

31 A éstos verá Faraón y se consolará con respecto a toda su multitud muerta a espada, Faraón y todo su ejército —declara el Señor Dios. 32 Aunque yo infundí[ag]terror de él en la tierra de los vivientes, a Faraón y a toda su multitud se le hará yacer entre los incircuncisos con los muertos a espada —declara el Señor Dios.

El deber del centinela

33:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: “Si yo traigo una espada sobre un país, y la gente del país toma a un hombre de entre ellos y lo ponen de centinela, 3 y éste ve venir la espada sobre el país, y toca la trompeta y advierte al pueblo, 4 y el que oye el sonido de la trompeta no se da por advertido, y viene una espada y se lo lleva, su sangre recaerá sobre su propia cabeza. 5 “Oyó el sonido de la trompeta pero no se dio por advertido; su sangre recaerá sobre él. Pero si hubiera hecho caso[ah], habría salvado su vida. 6 “Pero si el centinela ve venir la espada y no toca la trompeta, y el pueblo no es advertido, y una espada viene y se lleva a uno[ai] de entre ellos, él será llevado por su iniquidad; pero yo demandaré su sangre de mano del centinela.”

7 Y a ti, hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel; oirás, pues, la palabra de mi boca, y les advertirás de mi parte. 8 Cuando yo diga al impío: “Impío, ciertamente morirás”, si[aj] tú no hablas para advertir al impío de su camino, ese impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. 9 Pero si tú, de tu parte adviertes al impío para que se aparte de su camino, y él no se aparta de su camino, morirá por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida.

10 Y tú, hijo de hombre, di a la casa de Israel: “Así habéis hablado, diciendo: ‘Ciertamente nuestras transgresiones y nuestros pecados están sobre nosotros, y por ellos nos estamos consumiendo; ¿cómo, pues, podremos vivir?’” 11 Diles: “Vivo yo” —declara el Señor Dios[ak]— “que no me complazco en la muerte del impío, sino en que el impío se aparte de su camino y viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos. ¿Por qué habéis de morir, oh casa de Israel?” 12 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: “La justicia del justo no lo salvará el día de su transgresión, y la maldad del impío no le será tropiezo el día que se aparte de su maldad; como tampoco el justo podrá vivir por su justicia[al] el día que peque.” 13 Cuando yo diga al justo que ciertamente vivirá, si[am] él confía tanto en su justicia que hace iniquidad, ninguna de sus obras justas le será recordada, sino que por la misma iniquidad que cometió morirá. 14 Pero cuando yo diga al impío: “Ciertamente morirás”, si[an] él se aparta de su pecado y practica el derecho y la justicia, 15 si el impío devuelve la prenda, restituye lo que ha robado, anda en los preceptos de vida sin cometer iniquidad, ciertamente vivirá, no morirá. 16 Ninguno de los pecados que ha cometido le será recordado. El ha practicado el derecho y la justicia; ciertamente vivirá.

17 Pero los hijos de tu pueblo dicen: “No es recto el camino del Señor”, pero es su propio camino el que no es recto. 18 Cuando el justo se aparta de su justicia y hace iniquidad, morirá por ello[ao]. 19 Pero cuando el impío se aparta de su maldad y practica el derecho y la justicia, vivirá por ello. 20 Y decís: “No es recto el camino del Señor.” Yo os juzgaré a cada uno de vosotros según sus caminos, oh casa de Israel.

Devastación de la tierra

21 En[ap] el año duodécimo de nuestro destierro, a los cinco días del décimo mes, vino a mí un[aq] fugitivo de Jerusalén, diciendo: La ciudad ha sido tomada[ar]. 22 Y la mano del Señor había venido sobre mí la tarde antes de llegar el fugitivo. Y El abrió mi boca cuando aquel llegó a mí por la mañana; mi boca se abrió y dejé de estar mudo.

23 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 24 Hijo de hombre, los que viven en estos lugares desolados de la tierra de Israel, dicen: Uno solo era Abraham, y poseyó la tierra; así que a nosotros que somos muchos se nos ha dado la tierra en posesión. 25 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Coméiscarne con sangre, alzáis los ojos a vuestros ídolos mientras derramáis sangre. ¿Poseeréis entonces la tierra? 26 ‘Confiáis[as] en vuestra espada, cometéis abominaciones, cada uno contamina la mujer de su prójimo. ¿Poseeréis entonces la tierra?’”

27 Así les dirás: “Así dice el Señor Dios: ‘Vivo yo, que los que están en los lugares desolados caerán a espada, y los que están en campo abierto[at] los entregaré a las fieras para ser devorados, y los que están en los refugios y en las cuevas, de pestilencia morirán. 28 ‘Y convertiré la tierra en desolación y en soledad, y cesará el orgullo de su poder; los montes de Israel serán desolados, y nadie pasará por ellos. 29 ‘Y sabrán que yo soy el Señor, cuando yo convierta la tierra en desolación y en soledad por todas las abominaciones que han cometido.’”

30 Pero en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros y en las entradas de las casas; hablan el uno al otro, cada cual a su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd cuál es la palabra que viene del Señor. 31 Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, oyen tus palabras y no las hacen sino que siguen los deseos sensuales expresados por su boca, y sus corazones andan tras sus ganancias. 32 Y he aquí, tú eres para ellos como la canción de amor de uno que tiene una voz hermosa y toca bien un instrumento; oyen tus palabras, pero no las ponen en práctica. 33 Y cuando suceda, como ciertamente sucederá[au], sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 31:3 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., entre ramajes, y así en los vers. 10 y 14
  2. Ezequiel 31:4 Lit., iba
  3. Ezequiel 31:5 Lit., en su extenderse
  4. Ezequiel 31:8 O, enebros (de Fenicia)
  5. Ezequiel 31:10 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  6. Ezequiel 31:10 Lit., eres
  7. Ezequiel 31:11 O, poderoso
  8. Ezequiel 31:14 Lit., bebedores de agua
  9. Ezequiel 31:15 I.e., región de los muertos
  10. Ezequiel 31:15 Lit., se oscureciera
  11. Ezequiel 31:16 Lit., bebedores de agua
  12. Ezequiel 31:17 Lit., brazo
  13. Ezequiel 32:2 O, Eras semejante a
  14. Ezequiel 32:2 Lit., pisoteabas
  15. Ezequiel 32:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  16. Ezequiel 32:4 Lit., en la faz del campo
  17. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  18. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  19. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  20. Ezequiel 32:20 O, La espada
  21. Ezequiel 32:21 Lit., él
  22. Ezequiel 32:21 I.e., región de los muertos
  23. Ezequiel 32:23 Lit., daban
  24. Ezequiel 32:24 Lit., daban
  25. Ezequiel 32:25 Lit., dado
  26. Ezequiel 32:25 Así en las versiones antiguas; en el T.M., fue puesto
  27. Ezequiel 32:26 Lit., lo
  28. Ezequiel 32:26 Lit., dado
  29. Ezequiel 32:27 O, poderosos
  30. Ezequiel 32:27 O, poderosos
  31. Ezequiel 32:29 O, líderes
  32. Ezequiel 32:30 O, príncipes
  33. Ezequiel 32:32 Lit., di
  34. Ezequiel 33:5 Lit., se hubiera dado por advertido
  35. Ezequiel 33:6 Lit., un alma
  36. Ezequiel 33:8 Lit., y
  37. Ezequiel 33:11 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  38. Ezequiel 33:12 Lit., por ella
  39. Ezequiel 33:13 Lit., y
  40. Ezequiel 33:14 Lit., y
  41. Ezequiel 33:18 Lit., ellas
  42. Ezequiel 33:21 Lit., Y sucedió que en
  43. Ezequiel 33:21 Lit., el
  44. Ezequiel 33:21 Lit., herida
  45. Ezequiel 33:26 Lit., Os apoyáis
  46. Ezequiel 33:27 Lit., la faz de la tierra
  47. Ezequiel 33:33 Lit., he aquí viene
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Profecía contra el rey de Tiro

Ezequiel 28-30

9781586403546

Profecía contra el rey de Tiro

28:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: “Así dice el Señor Dios[a]:

‘Aun cuando tu corazón se ha enaltecido
y has dicho: “Un dios soy[b],
sentado estoy en el trono de los dioses[c],
en el corazón de los mares”,
no eres más que un hombre y no Dios,
aunque hayas igualado[d] tu corazón al corazón de Dios.
3 ‘He aquí, tú eres más sabio que Daniel;
ningún secreto te es oculto.
4 ‘Con tu sabiduría y tu entendimiento
has adquirido riquezas para ti,
y has adquirido oro y plata para tus tesoros.
5 ‘Con tu gran sabiduría, con tu comercio,
has aumentado tus riquezas,
y se ha enaltecido tu corazón a causa de tus riquezas.
6 ‘Por lo cual, así dice el Señor Dios:
“Por cuanto has igualado[e] tu corazón
al corazón de Dios,
7 por tanto, he aquí, traeré sobre ti extranjeros,
los más crueles de entre las naciones.
Y ellos desenvainarán sus espadas
contra la hermosura de tu sabiduría
y profanarán tu esplendor.
8 “Te harán bajar al sepulcro,
y morirás con la muerte de los que mueren
en el corazón de los mares.
9 “¿Dirás aun: ‘Un dios soy[f]’,
en presencia de tu verdugo,
tú que eres un hombre y no Dios,
en manos de los que te hieren?
10 “Con la muerte de los incircuncisos morirás
a manos de extraños,
porque yo he hablado” —declara el Señor Dios.’”

11 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 12 Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: “Así dice el Señor Dios:

‘Tú eras el sello de la perfección[g],
lleno de sabiduría y perfecto en hermosura.

13 ‘En el Edén estabas, en el huerto de Dios;
toda piedra preciosa era tu vestidura:
el rubí, el topacio y el diamante,
el berilo, el ónice y el jaspe,
el zafiro, la turquesa y la esmeralda;
y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes[h],
estaba en ti.
El día que fuiste creado
fueron preparados.
14 ‘Tú, querubín protector de alas desplegadas[i],
yo te puse allí.
Estabas en el santo monte de Dios,
andabas en medio de las piedras de fuego.
15 ‘Perfecto eras en tus caminos
desde el día que fuiste creado
hasta que la iniquidad se halló en ti.
16 ‘A causa de la abundancia de tu comercio
te llenaste[j] de violencia,
y pecaste;
yo, pues, te he expulsado por profano
del monte de Dios,
y te he eliminado, querubín protector[k],
de en medio de las piedras de fuego.
17 ‘Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura;
corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor.
Te arrojé en tierra,
te puse delante de los reyes,
para que vieran en ti un ejemplo.
18 ‘Por la multitud de tus iniquidades,
por la injusticia de tu comercio,
profanaste tus santuarios.
Y yo he sacado fuego de en medio de ti,
que te ha consumido;
y te he reducido a ceniza sobre la tierra
a los ojos de todos los que te miran.
19 ‘Todos los que entre los pueblos te conocen
están asombrados de ti;
te has convertido en terrores,
y ya no serás más.’”

Profecía contra Sidón

20 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 21 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Sidón, profetiza contra ella, 22 y di: “Así dice el Señor Dios:

‘He aquí, estoy contra ti, Sidón,
y seré glorificado[l] en medio de ti;
y sabrán que yo soy el Señor, cuando ejecute juicios en ella,
y manifieste en ella mi santidad.
23 ‘Enviaré a ella pestilencia
y sangre a sus calles;
los heridos caerán[m] en medio de ella
por la espada que está sobre ella por todos lados;
y sabrán que yo soy el Señor.

24 ‘Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian; y sabrán que yo soy el Señor Dios.’

25 “Así dice el Señor Dios: ‘Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos mi santidad a los ojos de las naciones, entonces habitarán en su tierra que di a mi siervo Jacob. 26 ‘Y habitarán en ella seguros; edificarán casas, plantarán viñas, y habitarán seguros, cuando yo haga juicios sobre todos los que a su alrededor la desprecian. Y sabrán que yo soy elSeñor su Dios.’”

Profecía contra Egipto

29:1 En el décimo año, el décimo mes, a los doce días del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro contra Faraón, rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto. 3 Habla y di: “Así dice el SeñorDios[n]:

‘He aquí, estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto,
el gran monstruo[o] que yace en medio de sus ríos[p],
que ha dicho: “Mío es el[q] Nilo, yo mismo me lo hice.”
4 ‘Pondré garfios en tus quijadas,
y haré que se peguen los peces de tus ríos a tus escamas;
te sacaré de en medio de tus ríos,
con todos los peces de tus ríos pegados a tus escamas.
5 ‘Y te abandonaré en el desierto,
a ti y a todos los peces de tus ríos.
Caerás en campo abierto[r],
no serás juntado ni recogido[s].
A las fieras de la tierra y a las aves del cielo
te he dado por alimento.
6 ‘Entonces sabrán todos los habitantes de Egipto que yo soy el Señor,
porque han sido sólo vara de caña para la casa de Israel.
7 ‘Cuando te tomaron en la mano,
te quebraste, y desgarraste todas sus manos[t];
y cuando se apoyaron en ti,
te quebraste y les hiciste estremecer[u] todos sus lomos.’

8 “Por tanto, así dice el Señor Dios: ‘He aquí, traeré contra ti la espada, y cortaré de ti hombres y animales. 9 ‘Y la tierra de Egipto se convertirá en desolación y ruina. Entonces sabrán que yo soy el Señor.

Porque dijiste[v]: “El Nilo es mío y yo lo he hecho”, 10 por eso, he aquí, estoy contra ti y contra tus ríos, y haré de la tierra de Egipto una ruina completa, una desolación, desde Migdol hasta Sevene y hasta la frontera de Etiopía[w]. 11 ‘No pasará por ella pie de hombre, ni pie de animal pasará por ella, ni será habitada por cuarenta años. 12 ‘Y haré de la tierra de Egipto una desolación en medio de tierras desoladas; y sus ciudades, en medio de ciudades devastadas, estarán desoladas por cuarenta años. Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los esparciré por las tierras.’

13 “Porque así dice el Señor Dios: ‘Al cabo de cuarenta años recogeré a los egipcios de entre los pueblos donde estaban dispersos; 14 y cambiaré la suerte[x]de Egipto y los haré volver a la tierra de Patros, a la tierra de su origen; y allí serán un reino humilde. 15 ‘Será el más humilde de los reinos y jamás se levantará sobre las naciones; y los empequeñeceré para que no dominen a las naciones. 16 ‘Y nunca más será la confianza de la casa de Israel, al recordar[y] la iniquidad de haber vuelto a Egipto[z]. Entonces sabrán que yo soy el Señor Dios.’”

17 En el año veintisiete, el primer mes, el día primero del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 18 Hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo que su ejército realizara una gran campaña[aa] contra Tiro; toda cabeza ha quedado calva y toda espalda desollada. Pero él y su ejército no recibieron pago de Tiro por la campaña que había realizado[ab] contra ella. 19 Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, daré la tierra de Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Se llevará sus riquezas[ac], capturará su botín y tomará su despojo; y esto será la paga para su ejército. 20 Le he dado la tierra de Egipto por la obra que realizó contra Tiro[ad], porque trabajaron para mí —declara el Señor Dios.

21 Aquel día haré brotar el poderío[ae] de la casa de Israel, y abriré tu boca[af] en medio de ellos; y sabrán que yo soy el Señor.

Egipto caerá en manos de Babilonia

30:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

2 Hijo de hombre, profetiza y di: “Así dice el Señor Dios[ag]:
‘Gemid: “¡Ay de aquel día!”
3 ‘Porque cerca está el día,
sí, está cerca el día del Señor;
día de nubarrones,
la hora de las naciones.
4 ‘La espada vendrá sobre Egipto
y habrá angustia en Etiopía[ah],
cuando caigan traspasados en Egipto,
se lleven sus riquezas[ai]
y sean derribados sus cimientos.

5 ‘Etiopía[aj], Put, Lud, toda Arabia[ak], Libia[al], y el pueblo de la tierra en alianza[am]caerán a espada con ellos.’

6 “Así dice el Señor:

‘Ciertamente caerán los que apoyan a Egipto,
y se vendrá abajo el orgullo de su poder;
desde Migdol hasta Sevene
caerán a espada con él’
—declara el Señor Dios.
7 ‘Estarán desolados
en medio de las tierras desoladas,
y sus ciudades, en medio de las ciudades devastadas estarán.
8 ‘Y sabrán que yo soy el Señor,
cuando ponga fuego a[an] Egipto
y sean destrozados todos los que le ayudan.

9 ‘Aquel día saldrán de mi presencia mensajeros en naves para aterrorizar a la confiada Etiopía[ao]; y vendrá angustia sobre ellos como en el día de Egipto; porque he aquí, viene.’ 10 “Así dice el Señor Dios:

‘Acabaré con la multitud[ap] de Egipto
por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
11 ‘El, y su pueblo con él,
la más cruel de las naciones,
será traída para destruir la tierra;
sacarán sus espadas contra Egipto
y llenarán de traspasados la tierra.
12 ‘Convertiré en sequedal los canales del Nilo[aq]
y venderé la tierra en manos de malvados;
desolaré la tierra
y cuanto hay en ella por mano de extraños.
Yo, el Señor, he hablado.’

13 “Así dice el Señor Dios:

‘Destruiré también los ídolos
y haré cesar las imágenes[ar] de Menfis[as].
Ya no habrá príncipe en la tierra de Egipto,
y pondré temor en la tierra de Egipto.
14 ‘Asolaré a Patros,
pondré fuego en Zoán,
y ejecutaré juicios contra Tebas[at].
15 ‘Derramaré mi furor sobre Sin[au],
la fortaleza de Egipto;
también exterminaré a la multitud de Tebas[av].
16 ‘Y pondré fuego en Egipto;
Sin[aw] se retorcerá de dolor,
Tebas[ax] será destruida,
y Menfis[ay] tendrá angustias[az] cada día.
17 ‘Los jóvenes de On[ba] y de Pi-beset
caerán a espada,
y las mujeres[bb] irán al cautiverio.
18 ‘En Tafnes el día se oscurecerá[bc]
cuando yo quiebre allí los yugos de Egipto,
y cesará en ella la soberbia de su poderío;
una nube la cubrirá,
y sus hijas irán al cautiverio.
19 ‘Así ejecutaré juicios en Egipto,
y sabrán que yo soy el Señor.’”

20 Y sucedió en el año once, el mes primero, el día siete del mes, que vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 21 Hijo de hombre, he quebrado el brazo de Faraón, rey de Egipto, y he aquí, no ha sido vendado para curarlo[bd], ni ligado con vendasde modo que cobre fuerzas para empuñar la espada. 22 Por tanto, así dice el Señor Dios: “He aquí, estoy en contra de Faraón, rey de Egipto; quebraré sus brazos, tanto el fuerte como el fracturado, y haré que la espada caiga de su mano.23 “Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los esparciré por las tierras.24 “Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia y pondré mi espada en su mano; y quebraré los brazos de Faraón, que delante de él gemirá con gemidos de un mal herido. 25 “Fortaleceré, pues, los brazos del rey de Babilonia, pero los brazos de Faraón caerán. Entonces sabrán que yo soy el Señor, cuando ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la esgrima contra la tierra de Egipto. 26 “Cuando yo disperse a los egipcios entre las naciones y los esparza por las tierras, entonces sabrán que yo soy el Señor.”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 28:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  2. Ezequiel 28:2 O, Dios soy
  3. Ezequiel 28:2 O, de Dios
  4. Ezequiel 28:2 Lit., puesto
  5. Ezequiel 28:6 Lit., puesto
  6. Ezequiel 28:9 O, Dios soy
  7. Ezequiel 28:12 Lit., el que sellaba un diseño
  8. Ezequiel 28:13 O, tus tamboriles y flautas
  9. Ezequiel 28:14 O, querubín ungido, que cubre
  10. Ezequiel 28:16 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., llenaron tu interior
  11. Ezequiel 28:16 O, que cubre
  12. Ezequiel 28:22 O, me glorificaré
  13. Ezequiel 28:23 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., serán juzgados
  14. Ezequiel 29:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  15. Ezequiel 29:3 Heb., tannim
  16. Ezequiel 29:3 O, Nilos, y así en el resto del cap.
  17. Ezequiel 29:3 Lit., mi
  18. Ezequiel 29:5 Lit., sobre la faz del campo
  19. Ezequiel 29:5 En algunos mss. y en el Targum, enterrado
  20. Ezequiel 29:7 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., hombros
  21. Ezequiel 29:7 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., estar en pie
  22. Ezequiel 29:9 Lit., él dijo
  23. Ezequiel 29:10 Heb., Cush
  24. Ezequiel 29:14 O, cautividad
  25. Ezequiel 29:16 Lit., haciendo recordar
  26. Ezequiel 29:16 Lit., tras ellos
  27. Ezequiel 29:18 Lit., un gran servicio
  28. Ezequiel 29:18 Lit., por el servicio con que había servido
  29. Ezequiel 29:19 O, su multitud
  30. Ezequiel 29:20 Lit., con que sirvió contra ella
  31. Ezequiel 29:21 Lit., un cuerno
  32. Ezequiel 29:21 Lit., te daré el abrir de la boca
  33. Ezequiel 30:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  34. Ezequiel 30:4 Heb., Cush
  35. Ezequiel 30:4 O, su multitud
  36. Ezequiel 30:5 Heb., Cush
  37. Ezequiel 30:5 O, todo el pueblo mixto
  38. Ezequiel 30:5 Heb., Cub
  39. Ezequiel 30:5 Lit., los hijos de la tierra
  40. Ezequiel 30:8 Lit, en
  41. Ezequiel 30:9 Heb., Cush
  42. Ezequiel 30:10 O, las riquezas
  43. Ezequiel 30:12 Lit., los ríos
  44. Ezequiel 30:13 O, vanidades
  45. Ezequiel 30:13 O, Nof
  46. Ezequiel 30:14 O, contra No
  47. Ezequiel 30:15 O, Pelusium
  48. Ezequiel 30:15 O, de No
  49. Ezequiel 30:16 O, Pelusium
  50. Ezequiel 30:16 O, No
  51. Ezequiel 30:16 O, Nof
  52. Ezequiel 30:16 O, adversarios
  53. Ezequiel 30:17 O, Avén
  54. Ezequiel 30:17 Lit., y ellas
  55. Ezequiel 30:18 Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., refrenará
  56. Ezequiel 30:21 Lit., poniéndole medicamentos
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

El cinturón de lino podrido

Jeremías 13-16

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El cinturón de lino podrido

 

13:1 Así me dijo el Señor: Ve y cómprate un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en agua. 2 Compré, pues, el cinturón conforme a la palabra delSeñor, y me lo puse en la cintura. 3 Entonces vino a mí la palabra del Señor por segunda vez, diciendo: 4 Toma el cinturón que has comprado, que llevas a la cintura, y levántate, vete al Eufrates[a] y escóndelo allá en una hendidura de la peña. 5 Fui, pues, y lo escondí junto al Eufrates como el Señor me había mandado.6 Y sucedió que después de muchos días el Señor me dijo: Levántate, vete al Eufrates y toma de allí el cinturón que te mandé que escondieras allá. 7 Fui, pues, al Eufrates y cavé, tomé el cinturón del lugar donde lo había escondido, y he aquí, el cinturón estaba podrido; no servía para nada.

8 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 9 Así dice el Señor: “De la misma manera haré que se pudra la soberbia de Judá y la gran soberbia de Jerusalén. 10 “Este pueblo malvado, que rehúsa escuchar mis palabras, que anda en la terquedad de su corazón y se ha ido tras otros dioses a servirles y a postrarse ante ellos, ha de ser como este cinturón que no sirve para nada.11 “Porque como el cinturón se adhiere a la cintura del hombre, así hice adherirse a mí a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá” —declara el Señor— “a fin de que fueran para mí por pueblo, por renombre[b], por alabanza y por gloria, pero no escucharon.”

Los cántaros estrellados

12 También les dirás esta palabra: “Así dice el Señor, Dios de Israel: ‘Todo cántaro se llenará de vino.’” Y cuando ellos te digan: “¿Acaso no sabemos bien que todo cántaro ha de llenarse de vino?”, 13 entonces les dirás: “Así dice el Señor: ‘He aquí, voy a llenar de embriaguez a todos los habitantes de esta tierra: a los reyes sucesores de David que se sientan sobre su trono, a los sacerdotes, a los profetas y a todos los habitantes de Jerusalén; 14 y los estrellaré unos contra otros, los padres con los hijos por igual’ —declara el Señor. ‘No tendré piedad, ni lástima, ni compasión, para dejar de destruirlos.’”

15 Escuchad y prestad atención, no seáis altaneros,
porque el Señor ha hablado.
16 Dad gloria al Señor vuestro Dios
antes que haga venir las tinieblas,
y antes que vuestros pies tropiecen
sobre los montes oscuros,
y estéis esperando la luz,
y El la transforme en profundas tinieblas,
la torne en lobreguez.
17 Pero si no escucháis esto,
mi alma sollozará en secreto por tal orgullo;
mis ojos llorarán amargamente
y se anegarán en lágrimas,
porque ha sido hecho cautivo el rebaño del Señor.
18 Di al rey y a la reina madre:
Humillaos, sentaos en el suelo,
porque ha caído de vuestras cabezas
vuestra hermosa corona.
19 Las ciudades del Neguev[c] han sido cerradas,
y no hay quien las abra:
todo Judá ha sido llevado al destierro,
llevado al cautiverio en su totalidad.

20 Alzad vuestros ojos, y ved
a los que vienen del norte.
¿Dónde está el rebaño que te fue confiado,
tus hermosas ovejas?
21 ¿Qué dirás cuando El ponga sobre ti
(a los que tú mismo habías enseñado)
a antiguos compañeros[d] para ser cabeza tuya?
¿No te vendrán dolores
como de mujer de parto?
22 Y si dices en tu corazón:
“¿Por qué me han sucedido estas cosas?”
Por la magnitud de tu iniquidad
te han quitado las faldas
y descubierto[e] tus calcañares.
23 ¿Puede el etíope mudar su piel,
o el leopardo sus manchas?
Así vosotros, ¿podréis hacer el bien
estando acostumbrados a hacer el mal?
24 Por tanto, os[f] esparciré como paja arrastrada
por el viento del desierto.
25 Esta es tu suerte, la porción que ya he medido para ti
—declara el Señor—
porque me has olvidado,
y has confiado en la mentira.
26 Por lo cual yo también te levantaré[g] las faldas sobre tu rostro,
para que se vea tu vergüenza.
27 En tus adulterios y en tus relinchos,
en la bajeza de tu prostitución
sobre las colinas del campo,
he visto tus abominaciones.
¡Ay de ti, Jerusalén!
¿Hasta cuándo seguirás sin purificarte?

La gran sequía

14:1 Lo que vino como palabra del Señor a Jeremías respecto a la sequía:

2 De luto está Judá,
y sus puertas languidecen,
están por tierra enlutadas,
y sube el clamor de Jerusalén.
3 Sus nobles enviaban a sus siervos[h] por agua;
iban a las cisternas y no hallaban agua;
volvían con sus vasijas vacías.
Quedaron avergonzados y humillados,
y se cubrieron la cabeza.
4 El suelo está agrietado[i],
pues no ha habido lluvia sobre la tierra;
los labradores, avergonzados,
se han cubierto la cabeza.
5 Porque aun la cierva en el campo ha parido, pero abandona su cría
porque no hay hierba.
6 Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladas,
jadeando por aire como chacales;
desfallecen sus ojos
porque no hay vegetación.
7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros,
oh Señor, obra por amor de tu nombre.
En verdad han sido muchas nuestras apostasías,
contra ti hemos pecado.
8 Tú, esperanza de Israel,
Salvador suyo en tiempo de angustia,
¿por qué has de ser como forastero en la tierra,
o como caminante que ha plantado su tienda para pasar la noche?
9 ¿Por qué has de ser como hombre desalentado,
como guerrero incapaz de salvar?
Sin embargo tú estás en medio nuestro, oh Señor,
y por tu nombre somos llamados;
¡no nos abandones!

10 Así dice el Señor de este pueblo: ¡Cómo les ha gustado vagar! No han refrenado sus pies. El Señor, pues, no los acepta[j]; ahora se acordará El de su iniquidad y castigará sus pecados. 11 Y el Señor me dijo: No ruegues por el bienestar de este pueblo. 12 Cuando ayunen, no escucharé su clamor; cuando ofrezcan holocausto y ofrenda de cereal, no los aceptaré; sino que con espada, con hambre y con pestilencia los destruiré.

13 Y yo dije: ¡Ah, Señor Dios[k]! He aquí, los profetas les dicen: “No veréis espada ni tendréis hambre, sino que os daré paz verdadera en este lugar.” 14 Entonces elSeñor me dijo: Mentira profetizan los profetas en mi nombre. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he hablado; visión falsa, adivinación, vanidad y engaño de sus corazones ellos os profetizan. 15 Por tanto, así dice el Señor: En cuanto a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, y que dicen: “No habrá espada ni hambre en esta tierra”, a espada y de hambre esos profetas perecerán[l]. 16 También el pueblo a quien profetizan estará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y de la espada; no habrá quien los entierre a ellos, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas, pues derramaré sobre ellos su maldad. 17 Y les dirás esta palabra:

“Viertan lágrimas mis ojos noche y día,
y no cesen,
porque de gran quebranto ha sido quebrantada la virgen hija de mi pueblo,
de una dolorosa herida muy grave.
18 “Si salgo al campo,
he aquí, muertos a[m] espada;
y si entro en la ciudad,
he aquí, enfermedades por el hambre.
Porque tanto el profeta como el sacerdote
andan errantes[n] en una tierra que no conocen.”

19 ¿Has desechado por completo a Judá,
o ha aborrecido tu alma a Sion?
¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotros?
Esperábamos[o] paz, y no hubo bien alguno;
tiempo de curación, y he aquí, terror.
20 Reconocemos, oh Señor, nuestra impiedad,
la iniquidad de nuestros padres, pues hemos pecado contra ti.
21 No nos desprecies, por amor a tu nombre,
no deshonres el trono de tu gloria;
acuérdate, no anules tu pacto con nosotros.
22 ¿Hay entre los ídolos[p] de las naciones alguno que haga llover?
¿O pueden los cielos solos dar lluvia?
¿No eres tú, oh Señor, nuestro Dios?
En ti, pues, esperamos,
porque tú has hecho todas estas cosas.

Dios rechaza a su pueblo

15:1 Entonces el Señor me dijo: Aunque Moisés y Samuel se presentaran ante mí, mi corazón[q] no estaría con[r] este pueblo; échalos de mi presencia, y que se vayan. 2 Y será que cuando te digan: “¿Adónde iremos?”, les responderás: “Así dice el Señor:

‘Los destinados para la muerte, a la muerte;
los destinados para la espada, a la espada;
los destinados para el hambre, al hambre,
y los destinados para el cautiverio, al cautiverio.’”

3 Y pondré sobre ellos cuatro géneros de males —declara el Señor—: la espada para matar, los perros para despedazar, y las aves del cielo y las bestias de la tierra para devorar y destruir. 4 Y los haré motivo de espanto para todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalén.

5 Porque, ¿quién se compadecerá de ti, oh Jerusalén?
¿Quién llorará por ti,
o quién se apartará de su camino para preguntar por tu bienestar?
6 Tú me has dejado —declara el Señor—,
sigues retrocediendo.
Extenderé, pues, mi mano contra ti y te destruiré;
estoy cansado de compadecerme.
7 Los aventaré con el bieldo
en las puertas del país;
los privaré de hijos, destruiré a mi pueblo,
pues no se arrepintieron[s] de sus caminos.
8 Por mí sus viudas serán más numerosas
que la arena de los mares.
Traeré[t] contra la madre de sus jóvenes[u],
al destructor en pleno mediodía;
de repente traeré sobre ella
angustia y pavor.
9 Languidece la que dio a luz siete hijos;
exhala su alma.
Se puso su sol siendo aún de día,
ha sido avergonzada y humillada;
a sus sobrevivientes los entregaré a la espada
delante de sus enemigos —declara el Señor.

Lamento de Jeremías y respuesta de Dios

10 ¡Ay de mí, madre mía, porque me diste a luz
como hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra!
No he prestado ni me han prestado,
y todos me maldicen.

11 El Señor dijo:

Ciertamente te libraré para bien;
ciertamente haré que el enemigo te haga súplica
en tiempo de calamidad y en tiempo de angustia.

12 ¿Puede alguno destrozar el hierro,
el hierro del norte, y el bronce?
13 Tus riquezas y tus tesoros
entregaré al saqueo, sin costo alguno,
por todos tus pecados
en todas tus fronteras.
14 Y haré que tus enemigos te lleven
a una tierra que no conoces;
porque un fuego se ha encendido en mi ira
que sobre vosotros arderá.

15 Tú que lo sabes, oh Señor,
acuérdate de mí, atiéndeme,
y véngame de mis perseguidores.
Conforme a tu paciencia[v], no dejes que sea yo arrebatado;
sabes que por ti sufro oprobio.
16 Cuando se presentaban tus palabras, yo las comía;
tus palabras eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón,
porque se me llamaba por tu nombre[w],
oh Señor, Dios de los ejércitos.
17 No me senté en la asamblea de los que se divierten, ni me regocijé.
A causa de tu mano, solitario me senté,
porque de indignación me llenaste.
18 ¿Por qué es mi dolor perpetuo
y mi herida incurable, que rehúsa sanar?
¿Serás en verdad para mí como corriente engañosa,
como aguas en las que no se puede confiar?

19 Entonces[x] dijo así el Señor:

Si vuelves, yo te restauraré,
en mi presencia estarás;
si apartas lo precioso de lo vil,
serás mi portavoz[y].
Que se vuelvan ellos a ti,
pero tú no te vuelvas a ellos.
20 Y te pondré para este pueblo
por muralla de bronce inexpugnable;
lucharán contra ti,
pero no te vencerán,
porque contigo estoy yo para salvarte
y librarte —declara el Señor.
21 Te libraré de la mano de los malos,
y te redimiré de la garra[z] de los violentos.

Calamidades venideras

16:1 Entonces la palabra del Señor vino a mí, diciendo: 2 No tomes para ti mujer ni tengas hijos ni hijas en este lugar. 3 Porque así dice el Señor acerca de los hijos e hijas nacidos en este lugar, y acerca de las madres que los dieron a luz, y de los padres que los engendraron en esta tierra: 4 De muertes crueles morirán; no serán llorados ni sepultados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; a espada y por hambre serán acabados, y sus cadáveres servirán de comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierra.

5 Porque así dice el Señor: No entres en casa de duelo[aa], ni vayas a lamentar, ni los consueles; pues he retirado mi paz de este pueblo —declara el Señor—, la misericordia y la compasión. 6 Morirán grandes y pequeños en esta tierra; no serán enterrados, ni llorados, y nadie se sajará ni se rapará por ellos; 7 no partiránel pan en el duelo para ellos, a fin de consolarlos[ab] por el muerto, ni les darán a beber la copa de consolación por su padre o por su madre. 8 Tampoco entres en casa de banquete para sentarte con ellos a comer y beber. 9 Porque así dice elSeñor de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, voy a hacer que desaparezca de este lugar, ante vuestros ojos y en vuestros días, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia.

10 Y sucederá que cuando anuncies a este pueblo todas estas palabras, ellos te dirán: “¿Por qué el Señor ha pronunciado toda esta gran calamidad contra nosotros? ¿Cuál es nuestra iniquidad y cuál es nuestro pecado que hemos cometido contra el Señor nuestro Dios?” 11 Entonces les dirás: “Es porque vuestros padres me abandonaron” —declara el Señor— “y siguieron a otros dioses y los sirvieron y se postraron ante ellos, pero a mí me abandonaron y no guardaron mi ley. 12 “Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres, porque he aquí, cada uno de vosotros anda tras la terquedad de su malvado corazón, sin escucharme. 13 “Por tanto, yo os arrojaré de esta tierra a una tierra que no habéis conocido, ni vosotros ni vuestros padres; y allí serviréis a otros dioses día y noche, pues no os mostraré clemencia.”

La restauración prometida

14 Por tanto, he aquí, vienen días —declara el Señor— cuando ya no se dirá: “Vive el Señor, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”, 15 sino: “Vive elSeñor, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había desterrado.” Porque los haré volver a su tierra, la cual di a sus padres.

16 He aquí, enviaré a muchos pescadores —declara el Señor— que los pescarán; y después enviaré a muchos cazadores, que los cazarán por todo monte y por todo collado y por las hendiduras de las peñas. 17 Porque mis ojos están puestos sobre todos sus caminos, que no se me ocultan, ni su iniquidad está encubierta a mis ojos. 18 Pero primero, pagaré al doble su iniquidad y su pecado, porque ellos han contaminado mi tierra con los cadáveres de sus ídolos abominables y han llenado mi heredad con sus abominaciones.

19 ¡Oh Señor, fuerza mía y fortaleza mía,
refugio mío en el día de angustia!
A ti vendrán las naciones
desde los términos de la tierra y dirán:
Nuestros padres heredaron sólo mentira,
vanidad y cosas sin provecho[ac].
20 ¿Puede hacer el hombre dioses para sí?
¡Pero no son dioses!
21 Por tanto, he aquí, voy a darles a conocer,
esta vez les haré conocer
mi mano y mi poder;
y sabrán que mi nombre es el Señor.

Footnotes:

  1. Jeremías 13:4 Heb., Perat, y así hasta el vers. 7
  2. Jeremías 13:11 Lit., nombre
  3. Jeremías 13:19 I.e., región del sur
  4. Jeremías 13:21 O, jefes
  5. Jeremías 13:22 O, han sufrido violencia
  6. Jeremías 13:24 Lit., los
  7. Jeremías 13:26 Lit., te despojaré de
  8. Jeremías 14:3 Lit., pequeños
  9. Jeremías 14:4 Lit., despedazado
  10. Jeremías 14:10 O, no se complace en ellos
  11. Jeremías 14:13 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  12. Jeremías 14:15 Lit., serán acabados
  13. Jeremías 14:18 Lit., atravesados con la
  14. Jeremías 14:18 Lit., han estado negociando
  15. Jeremías 14:19 Lit., Se espera
  16. Jeremías 14:22 Lit., las vanidades
  17. Jeremías 15:1 Lit., alma
  18. Jeremías 15:1 Lit., hacia
  19. Jeremías 15:7 Lit., se volvieron
  20. Jeremías 15:8 Lit., Traeré contra ellos
  21. Jeremías 15:8 Lit., del joven
  22. Jeremías 15:15 Lit., a lo lento de tu ira
  23. Jeremías 15:16 Lit., tu nombre era invocado sobre mí
  24. Jeremías 15:19 Lit., Por tanto
  25. Jeremías 15:19 Lit., como mi boca
  26. Jeremías 15:21 Lit., palma
  27. Jeremías 16:5 O, banquete
  28. Jeremías 16:7 Lit., consolarle
  29. Jeremías 16:19 Lit., y no hay nada provechoso en ellas
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Amenaza de ruina y destierro

Jeremías 9-12

9781586403546

La Biblia de las Américas (LBLA)

9:1 [a]Quién me diera que mi cabeza se hiciera agua,
y mis ojos fuente de lágrimas,
para que yo llorara día y noche
por los muertos de la hija de mi pueblo.
2 [b]Quién me diera en el desierto
un albergue de caminantes,
para dejar a mi pueblo
y alejarme de ellos.
Porque todos ellos son adúlteros,
una asamblea de traidores.
3 Tensan su lengua como su arco;
la mentira y no la verdad[c] prevalece en la tierra;
porque de mal en mal proceden,
y a mí no me conocen —declara el Señor.
4 Guárdese cada uno de su prójimo,
y no confíe en ningún hermano;
porque todo hermano obra con engaño[d],
y todo prójimo anda calumniando.
5 Cada uno engaña a su prójimo,
y no habla la verdad,
han enseñado sus lenguas a hablar mentiras;
se afanan por cometer iniquidad.
6 Tu morada está en medio del engaño;
por causa del engaño rehúsan conocerme —declara el Señor.

7 Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos:

He aquí, los refinaré y los probaré,
porque ¿qué más puedo hacer con la hija de mi pueblo?
8 Saeta mortífera es su lengua,
engaño habla;
con su boca habla cada uno de paz a su prójimo,
pero dentro de sí le tiende emboscada.
9 Por estas cosas ¿no los castigaré? —declara el Señor.
De una nación como ésta
¿no se vengará mi alma?

Amenaza de ruina y destierro

10 Alzad[e] por los montes lloro y lamentación,
y una elegía por los pastos del desierto,
porque han sido desolados; nadie pasa por ellos,
ni se oye el bramido del ganado;
desde las aves del cielo hasta las bestias han huido, se han ido.
11 Haré de Jerusalén un montón de ruinas,
una guarida de chacales,
y de las ciudades de Judá una desolación, sin habitante.

12 ¿Quién es el hombre sabio que entienda esto? ¿A quién ha hablado la boca delSeñor que pueda declararlo? ¿Por qué está arruinado el país, desolado como un desierto sin que nadie pase por él? 13 Respondió el Señor: Porque han abandonado mi ley que puse delante de ellos, y no han obedecido mi voz ni andado conforme a ella, 14 sino que han andado tras la terquedad de sus corazones y tras los baales, tal como sus padres les enseñaron. 15 Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, yo daré de comer ajenjo a este pueblo y le daré de beber agua envenenada. 16 Los esparciré entre naciones que no conocieron ni ellos ni sus padres, y enviaré tras ellos la espada hasta aniquilarlos.

17 Así dice el Señor de los ejércitos:

Considerad, llamad a las plañideras, que vengan;
enviad por las más hábiles, que vengan,
18 que se apresuren y eleven una lamentación por nosotros,
para que derramen lágrimas nuestros ojos
y fluya agua de nuestros párpados.
19 Porque voz de lamentación se oye desde Sion:
“¡Cómo hemos sido arrasados!
En gran manera estamos avergonzados,
porque tenemos que abandonar la tierra,
porque han derribado nuestras moradas.”
20 Oíd, pues, mujeres, la palabra del Señor,
y reciba vuestro oído la palabra de su boca;
enseñad la lamentación a vuestras hijas
y la endecha cada una a su vecina.
21 Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas,
ha entrado en nuestros palacios,
exterminando a los niños de las calles,
a los jóvenes de las plazas.

22 Di: Así declara el Señor:

“Los cadáveres de los hombres caerán
como estiércol sobre la faz del campo,
y como gavillas tras el segador,
y no habrá quien las recoja.”

23 Así dice el Señor:

No se gloríe el sabio de su sabiduría,
ni se gloríe el poderoso de su poder,
ni el rico se gloríe de su riqueza;
24 mas el que se gloríe, gloríese de esto:
de que me entiende y me conoce,
pues yo soy el Señor que hago misericordia,
derecho y justicia en la tierra,
porque en estas cosas me complazco —declara el Señor.

25 He aquí, vienen días —declara el Señor— en que castigaré a todo el que estécircuncidado sólo en la carne[f]: 26 a Egipto, a Judá, a los hijos de Amón, a Moab y a todos los que se rapan las sienes, a los que habitan en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón.

Los dioses falsos y el Dios verdadero

10:1 Oíd la palabra que el Señor os habla, oh casa de Israel. 2 Así dice el Señor:

El camino de las naciones no aprendáis,
ni de las señales de los cielos os aterroricéis,
aunque las naciones les tengan terror.
3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad;
pues un leño del bosque es cortado,
lo trabajan las manos de un artífice con la azuela;
4 con plata y oro lo adornan,
con clavos y martillos lo aseguran
para que no se mueva.
5 Como los espantapájaros de un pepinar,
sus ídolos[g] no hablan;
tienen que ser transportados,
porque no andan.
No les tengáis miedo,
porque no pueden hacer ningún mal,
ni tampoco hacer bien alguno.

6 No hay nadie como tú, oh Señor;
grande eres tú, y grande es tu nombre en poderío.
7 ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones?
Porque esto se te debe.
Porque entre todos los sabios de las naciones,
y en todos sus reinos,
no hay nadie como tú.
8 Mas ellos a una son torpes y necios
en su enseñanza de vanidades[h], pues su ídolo es un leño.
9 Plata laminada es traída de Tarsis
y oro de Ufaz,
obra de un artífice y de manos de un orfebre;
su vestido es de violeta y púrpura;
todo ello obra de peritos.
10 Pero el Señor es el Dios verdadero;
El es el Dios vivo y el Rey eterno.
Ante su enojo tiembla la tierra,
y las naciones son impotentes ante su indignación.

11 [i]Así les diréis: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, perecerán de la tierra y de debajo de los[j] cielos.

12 El es el que hizo la tierra con su poder,
el que estableció el mundo con su sabiduría,
y con su inteligencia extendió los cielos.
13 Cuando El emite su voz, hay estruendo de aguas en los cielos;
El hace subir las nubes desde los extremos de la tierra,
hace los relámpagos para la lluvia
y saca el viento de sus depósitos.
14 Todo hombre es torpe, falto de conocimiento;
todo orfebre se avergüenza de su ídolo[k];
porque engañosas son sus imágenes fundidas,
y no hay aliento en ellas.
15 Vanidad son, obra ridícula,
en el tiempo de su castigo perecerán.
16 No es como ésta la porción de Jacob;
porque El es el Hacedor[l] de todo,
e Israel es la tribu de su heredad;
el Señor de los ejércitos es su nombre.

17 Recoge del suelo tus pertenencias,
tú que moras sitiada.

18 Porque así dice el Señor:

He aquí, en esta ocasión, tiro con honda a los habitantes de la tierra,
y los afligiré
para que me puedan hallar.

19 ¡Ay de mí, por mi quebranto!
Mi herida es incurable.
Mas yo me dije: De cierto esta es una enfermedad,
y debo soportarla.
20 Mi tienda está destruida,
y todas mis cuerdas rotas;
mis hijos me han abandonado y no queda ninguno.
No hay quien plante de nuevo mi tienda
ni coloque mis cortinas.
21 Porque los pastores se han entorpecido
y no han buscado al Señor;
por tanto, no prosperaron,
y todo su rebaño se ha dispersado.
22 ¡Se oye un rumor! He aquí, viene
una gran conmoción desde la tierra del norte,
para convertir las ciudades de Judá
en desolación, en guarida de chacales.

23 Yo sé, oh Señor, que no depende del hombre su camino,
ni de quien anda el dirigir sus pasos.
24 Repréndeme, oh Señor, pero con justicia,
no con tu ira, no sea que me reduzcas a nada.
25 Derrama furor sobre las naciones que no te conocen,
y sobre los linajes que no invocan tu nombre;
porque han devorado a Jacob,
lo han devorado y lo han consumido,
y han asolado su morada[m].

Consecuencias por violar el pacto

11:1 La palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo: 2 Oíd las palabras de este pacto, y decidlas a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén. 3 Les diréis: “Así dice el Señor, Dios de Israel: ‘Maldito el hombre que no obedezca las palabras de este pacto 4 que mandé a vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: “Escuchad mi voz, y haced[n] conforme a todo lo que yo os mando; y vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios”, 5 para confirmar el juramento que juré a vuestros padres, de darles una tierra que mana leche y miel, como lo es hoy.’” Entonces respondí y dije: Amén, Señor.

6 Y el Señor me dijo: Proclama todas estas palabras en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, diciendo: “Oíd las palabras de este pacto y cumplidlas.7 “Porque bien advertí a vuestros padres el día que los hice subir de la tierra de Egipto, y hasta hoy los he amonestado con insistencia[o], diciéndoles: ‘Escuchad mi voz.’ 8 “Pero no escucharon ni inclinaron su oído, sino que cada cual anduvo en la terquedad de su malvado corazón. Por tanto, hice caer sobre ellos todas las palabras de este pacto, que yo les mandé cumplir y no lo cumplieron.”

9 Entonces el Señor me dijo: Se ha descubierto una conspiración entre los hombres de Judá y entre los habitantes de Jerusalén. 10 Se han vuelto a las iniquidades de sus antepasados[p], los cuales rehusaron escuchar mis palabras, y se han ido tras otros dioses para servirlos. La casa de Israel y la casa de Judá han violado mi pacto, el cual hice con sus padres. 11 Por tanto, así dice el Señor: He aquí, traigo sobre ellos una calamidad de la que no podrán escapar; aunque clamen a mí, no los escucharé. 12 Entonces irán las ciudades de Judá y los habitantes de Jerusalén, y clamarán a los dioses a quienes queman incienso, pero ellos ciertamente no podrán salvarlos en la hora de su aflicción. 13 Porque según el número de tus ciudades son tus dioses, oh Judá, y según el número de las calles de Jerusalén, son los altares que has levantado a lo vergonzoso, altares para quemar incienso a Baal.

14 Pero tú no ruegues por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque no escucharé cuando clamen a mí a causa de su aflicción.

15 ¿Qué derecho tiene[q] mi amada en mi casa
cuando ha hecho tantas vilezas?
¿Puede la carne consagrada quitar de ti tu calamidad
para[r] que puedas regocijarte?
16 Olivo frondoso, hermoso en fruto y forma,
te puso por nombre el Señor.
Con ruido de un gran estrépito
ha prendido fuego en él,
y sus ramas son inservibles.

17 El Señor de los ejércitos, que te plantó, ha decretado una calamidad contra ti a causa de la maldad que la casa de Israel y la casa de Judá han hecho[s], provocándome al ofrecer sacrificios[t] a Baal.

Intrigas contra Jeremías

18 El Señor me lo hizo saber y lo comprendí. Entonces me hiciste ver sus obras.19 Pero yo era como un cordero manso llevado al matadero, y no sabía que tramaban intrigas contra mí, diciendo: Destruyamos el árbol con su fruto[u], y cortémoslo de la tierra de los vivientes, para que no se recuerde más su nombre.

20 Mas, oh Señor de los ejércitos, que juzgas rectamente,
que examinas los sentimientos[v] y el corazón,
vea yo tu venganza contra ellos,
porque a ti he expuesto[w] mi causa.

21 Por tanto, así dice el Señor en cuanto a los hombres de Anatot que buscan tu vida, diciendo: No profetices en el nombre del Señor, para que no mueras a manos nuestras; 22 así, pues, dice el Señor de los ejércitos: He aquí, voy a castigarlos. Los jóvenes morirán a espada, sus hijos e hijas morirán de hambre,23 y no quedará de ellos remanente, porque traeré una calamidad sobre los hombres de Anatot, el año de su castigo.

Queja de Jeremías

12:1 Justo eres tú, oh Señor, cuando a ti presento mi causa;
en verdad asuntos de justicia voy a discutir contigo.
¿Por qué prospera el camino de los impíos
y viven en paz todos los que obran con perfidia?
2 Tú los plantas, y[x] echan raíces;
crecen, dan fruto.
Cerca estás tú de sus labios[y],
pero lejos de su corazón[z].
3 Pero tú me conoces, oh Señor,
tú me ves,
y compruebas la actitud de mi corazón para contigo.
Arrástralos como ovejas para el matadero
y sepáralos[aa] para el día de la matanza.
4 ¿Hasta cuándo estará de luto la tierra
y marchita la vegetación de todo el campo?
Por la maldad de los que moran en ella
han sido destruidos los animales y las aves,
porque han dicho: Dios no verá nuestro fin.

Respuesta de Dios

5 Si corriste con los de a pie y te cansaron,
¿cómo, pues, vas a competir con los caballos?
Si caes en tierra de paz,
¿cómo te irá[ab] en la espesura[ac] del Jordán?
6 Porque también tus hermanos y la casa de tu padre,
también ellos te han traicionado,
también ellos han dado gritos en pos de ti;
no les creas aunque te digan cosas agradables.

7 He dejado mi casa,
he abandonado mi heredad,
he entregado a la amada de mi alma
en manos[ad] de sus enemigos.
8 Mi heredad vino a ser para mí
como león en la selva;
rugió[ae] contra mí;
por tanto, la aborrecí.
9 ¿Es acaso mi heredad para mí como ave de rapiña de varios colores?
¿Están las aves de rapiña por todos lados contra ella?
Id, reunid a todas las bestias del campo,
traedlas para que la devoren.
10 Muchos pastores han arruinado mi viña,
han hollado mi heredad[af];
han hecho de mi hermosa heredad[ag]
un desierto desolado.
11 Fue hecha una desolación,
llora sobre mí desolada;
todo el país ha sido desolado,
porque no hubo nadie a quien le importara.
12 Sobre todas las alturas desoladas del desierto
han venido destructores,
porque la espada del Señor devora
de un extremo de la tierra al otro[ah];
no hay paz para nadie[ai].
13 Han sembrado trigo y han segado espinos,
se han esforzado sin provecho alguno.
Avergonzaos, pues, de vuestras cosechas
a causa de la ardiente ira del Señor.

14 Así dice el Señor en cuanto a todos mis malvados vecinos que atacan la heredad que he dado en posesión a mi pueblo Israel: He aquí los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellos. 15 Y sucederá que después que los haya arrancado, volveré y les tendré compasión, y los haré regresar cada uno a su heredad y cada cual a su tierra. 16 Y sucederá que si ellos de verdad aprenden los caminos de mi pueblo, jurando en mi nombre: “Vive elSeñor”, así como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, serán restablecidos en medio de mi pueblo. 17 Pero si no escuchan, entonces arrancaré esa nación, laarrancaré y la destruiré —declara el Señor.

Footnotes:

  1. Jeremías 9:1 En el texto heb., cap. 8:23
  2. Jeremías 9:2 En el texto heb., cap. 9:1
  3. Jeremías 9:3 Lit., fidelidad
  4. Jeremías 9:4 I.e., como Jacob (juego de palabras)
  5. Jeremías 9:10 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., Alzaré
  6. Jeremías 9:25 Lit., en el prepucio
  7. Jeremías 10:5 Lit., ellos
  8. Jeremías 10:8 O, ídolos
  9. Jeremías 10:11 Este vers. está escrito en aram.
  10. Jeremías 10:11 O, estos
  11. Jeremías 10:14 O, su imagen tallada
  12. Jeremías 10:16 Lit., Diseñador
  13. Jeremías 10:25 O, pastizal
  14. Jeremías 11:4 Lit., hacedles
  15. Jeremías 11:7 Lit., madrugando y amonestando
  16. Jeremías 11:10 Lit., primeros padres
  17. Jeremías 11:15 Lit., ¿Qué hace
  18. Jeremías 11:15 Lit., entonces
  19. Jeremías 11:17 O, hecho para sí mismos
  20. Jeremías 11:17 O, quemar incienso
  21. Jeremías 11:19 Lit., pan
  22. Jeremías 11:20 Lit., riñones
  23. Jeremías 11:20 Lit., revelado
  24. Jeremías 12:2 Lit., también
  25. Jeremías 12:2 Lit., en sus bocas
  26. Jeremías 12:2 Lit., sus riñones
  27. Jeremías 12:3 Lit., conságralos
  28. Jeremías 12:5 Lit., harás
  29. Jeremías 12:5 Lit., el orgullo
  30. Jeremías 12:7 Lit., palmas
  31. Jeremías 12:8 Lit., levantó su voz
  32. Jeremías 12:10 O, campo
  33. Jeremías 12:10 O, campo
  34. Jeremías 12:12 Lit., al otro extremo de la tierra
  35. Jeremías 12:12 Lit., toda carne
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