Visiones del rollo y del efa

Zacarías 5-8

9781586403546

Visiones del rollo y del efa

alimentemos_el_alma5 Alcé de nuevo mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. 2 Y me dijo el ángel: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos[a] y su anchura de diez codos. 3 Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito[b] en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito[c]en el otro lado. 4 La haré salir —declara el Señor de los ejércitos— y entrará en casa del ladrón y en casa del que jura por mi nombre en falso; y pasará la noche dentro de su casa y la consumirá junto con sus maderas y sus piedras.

5 Salió el ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos y mira qué es esto que sale. 6 Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Esto es el efa[d] que sale. Y añadió: Esta es la iniquidad[e] de ellos en toda la tierra. 7 Y he aquí, una tapa de plomo fue levantada, y había[f] una mujer sentada dentro del efa. 8 Entonces dijo: Esta es la Maldad. Y la arrojó al interior del efa y arrojó la tapa[g] de plomo sobre su abertura[h]. 9 Luego alcé los ojos y miré, y he aquí dos mujeres salían con el viento en sus alas; y tenían alas como alas de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y el cielo. 10 Dije entonces al ángel que hablaba conmigo: ¿Adónde llevan el efa? 11 Y me respondió: A la tierra de Sinar para edificarle un templo[i]; y cuando esté preparado, será asentado allí sobre su base.

Visión de los cuatro carros

6 Alcé de nuevo mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y los montes eran montes de bronce. 2 Del primer carro tiraban caballosrojos, del segundo carro caballos negros, 3 del tercer carro caballos blancos y del cuarto carro fuertes caballos tordos. 4 Entonces hablé, y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son éstos, señor mío? 5 Y el ángel contestó, y me dijo: Estos son los cuatro vientos[j] del cielo que salen después de presentarse ante el Señor de toda la tierra. 6 Con uno de ellos salen los caballos negros hacia la tierra del norte, y los blancos salen tras ellos, mientras los tordos salen hacia la tierra del sur.7 Briosos[k] salían, impacientes por[l] ir a recorrer la tierra. Y El dijo: Id, recorred la tierra. Y recorrieron la tierra. 8 Entonces me llamó y me habló, diciendo: Mira, los que salen hacia la tierra del norte aplacan mi espíritu[m] en la tierra del norte.

La corona simbólica

9 Y vino la palabra del Señor a mí, diciendo: 10 Toma ofrendas de los desterrados, de Heldai, de Tobías y de Jedaías; y el mismo día ve y entra en la casa de Josías, hijo de Sofonías, adonde ellos han llegado de Babilonia. 11 Toma plata y oro, haz una corona[n] y ponla en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac.12 Y háblale, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos[o]: ‘He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque El brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Señor. 13 ‘Sí, El reedificará el templo del Señor, y El llevará gloria y se sentará y gobernará en su trono. Será sacerdote sobre su trono y habrá consejo de paz entre los dos oficios[p].’” 14 La corona[q] será para Helem, Tobías, Jedaías[r] y Hen, hijo de Sofonías, como recuerdo en el templo del Señor. 15 Y los que están lejos vendrán y reedificarán el[s] templo del Señor. Entonces sabréis que el Señorde los ejércitos me ha enviado a vosotros. Esto sucederá si escucháis obedientes la voz del Señor vuestro Dios.

Pueblo rebelde y de duro corazón

7 Y sucedió que en el año cuarto del rey Darío vino la palabra del Señor a Zacarías el cuarto día del mes noveno, Quisleu. 2 La aldea de Betel había enviado a Sarezer, a Regem-melec y a sus hombres a implorar el favor[t] del Señor, 3 y a hablar a los sacerdotes que eran de la casa del Señor de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Debemos llorar en el mes quinto y abstenernos como lo hemos[u] hecho durante tantos años? 4 Entonces vino a mí la palabra del Señor de los ejércitos, diciendo: 5 Habla a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes, y di[v]: “Cuando ayunabais y os lamentabais en el quinto y el séptimo mes durante[w]estos setenta años, ¿ayunabais en verdad por mí? 6 “Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos?[x] 7 “¿No son estas las palabras que el Señor proclamó por medio[y] de los antiguos profetas, cuando Jerusalén estaba habitada y próspera[z] con sus ciudades a su alrededor, y el Neguev[aa] y la tierra baja[ab] estaban habitados?”

8 Entonces vino la palabra del Señor a Zacarías, diciendo: 9 Así ha dicho el Señorde los ejércitos[ac]: Juicio verdadero juzgad, y misericordia y compasión practicad cada uno con su hermano. 10 “No oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre, ni traméis el mal en vuestros corazones unos contra otros.” 11 Pero ellos rehusaron escuchar y volvieron la espalda[ad] rebelde y se taparon[ae] los oídos para no oír. 12 Y endurecieron sus corazones como el diamante[af] para no oír la ley ni las palabras que el Señor de los ejércitos había enviado por su Espíritu, por medio[ag] de los antiguos profetas; vino, pues, gran enojo de parte del Señor de los ejércitos. 13 Y sucedió que, como yo[ah] había clamado y ellos no habían querido escuchar, así ellos clamaron y yo no quise escuchar —dice el Señor de los ejércitos— 14 sino que los dispersé en torbellino entre[ai] todas las naciones que no conocían. Y la tierra fue desolada tras ellos, sin que nadie fuera ni viniera[aj]; convirtieron la tierra deseable en desolación.

Futura paz y prosperidad de Sion

8 Y vino la palabra del Señor de los ejércitos, diciendo: 2 Así dice el Señor de los ejércitos: “He celado a Sion con gran celo, sí, con gran furor la he celado.” 3 Así dice el Señor: “Volveré a Sion y en medio de Jerusalén moraré. Y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad[ak], y el monte del Señor de los ejércitos, Monte Santo.” 4 Así dice el Señor de los ejércitos: “Aún se sentarán ancianos y ancianas en las calles[al] de Jerusalén, cada uno con su bastón en la mano por causa de sus muchos días. 5 “Y las calles[am] de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas que jugarán en sus calles[an].” 6 Así dice el Señor de los ejércitos: “Si en aquellos días esto parece muy difícil[ao] a los ojos del remanente de este pueblo, ¿será también muy difícil[ap] a mis ojos?” —declara el Señor de los ejércitos. 7 Así dice el Señor de los ejércitos: “He aquí, salvaré a mi pueblo de la tierra del oriente[aq] y de la tierra donde se pone el sol; 8 y los traeré y habitarán en medio de Jerusalén; y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios en verdad[ar] y en justicia.”

9 Así dice el Señor de los ejércitos: “Sean fuertes vuestras manos, vosotros que escucháis en estos días estas palabras de la boca de los profetas, los cualeshablaron el día en que se pusieron los cimientos de la casa del Señor de los ejércitos para la reedificación del templo. 10 “Porque antes de aquellos días no había paga para hombre ni paga para el ganado; y no había paz[as] para el que salía o entraba a causa del enemigo[at], y yo puse a todos los hombres unos contra otros. 11 “Pero ahora yo no trataré al remanente de este pueblo como en los días pasados” —declara el Señor de los ejércitos. 12 “Porque habrá simiente de paz: la vid dará su fruto, la tierra dará su producto y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo herede todas estas cosas. 13 “Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré para que seáis bendición. No temáis, mas sean fuertes vuestras manos.”

14 Porque así dice el Señor de los ejércitos: “Tal como me propuse haceros mal cuando vuestros padres me hicieron enojar” —dice el Señor de los ejércitos— “y no me he arrepentido, 15 así me he propuesto en estos días volver a hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá. ¡No temáis! 16 “Estas son las cosas que debéis hacer: decid la verdad unos a otros, juzgad con verdad y con juicio de paz en vuestras puertas[au], 17 no traméis en vuestro corazón el mal uno contra otro, ni améis el juramento falso; porque todas estas cosas son las que odio” —declara elSeñor.

18 Entonces la palabra del Señor de los ejércitos vino a mí, diciendo: 19 Así dice elSeñor de los ejércitos: “El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y fiestas alegres[av]. Amad, pues, la verdad y la paz.” 20 Así dice el Señor de los ejércitos: “Y será que aun vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades;21 y los habitantes de una irán a otra, diciendo: ‘Vamos sin demora a implorar el favor[aw] del Señor, y a buscar al Señor de los ejércitos. Yo también iré.’ 22 “Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar al Señor de los ejércitos en Jerusalén y a implorar el favor del Señor.” 23 Así dice el Señor de los ejércitos: “En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán[ax] el[ay]vestido de un judío, diciendo: ‘Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.’”

Notas al pie:

  1. Zacarías 5:2 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  2. Zacarías 5:3 Lit., según ella
  3. Zacarías 5:3 Lit., según ella
  4. Zacarías 5:6 Un efa equivale aprox. a 22 litros
  5. Zacarías 5:6 Así en un ms. y algunas versiones antiguas; en el T.M., el ojo
  6. Zacarías 5:7 Lit., y esto
  7. Zacarías 5:8 Lit., piedra
  8. Zacarías 5:8 Lit., boca
  9. Zacarías 5:11 Lit., una casa
  10. Zacarías 6:5 O, espíritus
  11. Zacarías 6:7 Lit., Y los briosos
  12. Zacarías 6:7 Lit., procuraron
  13. Zacarías 6:8 Aquí espíritu equivale a ira
  14. Zacarías 6:11 Lit., coronas
  15. Zacarías 6:12 Lit., ejércitos, diciendo
  16. Zacarías 6:13 Lit., entre ellos dos
  17. Zacarías 6:14 En el T.M., coronas
  18. Zacarías 6:14 I.e., Josías
  19. Zacarías 6:15 Lit., en el
  20. Zacarías 7:2 Lit., ablandar el rostro
  21. Zacarías 7:3 Lit., Debo…absteniéndome como he
  22. Zacarías 7:5 Lit., diciendo
  23. Zacarías 7:5 Lit., y
  24. Zacarías 7:6 Lit., ¿no sois vosotros los que coméis y vosotros los que bebéis?
  25. Zacarías 7:7 Lit., mano
  26. Zacarías 7:7 O, tranquila
  27. Zacarías 7:7 I.e., región del sur
  28. Zacarías 7:7 Heb., Sefela
  29. Zacarías 7:9 Lit., ejércitos, diciendo
  30. Zacarías 7:11 Lit., dieron el hombro
  31. Zacarías 7:11 Lit., hicieron pesados
  32. Zacarías 7:12 Lit., corindón
  33. Zacarías 7:12 Lit., mano
  34. Zacarías 7:13 Lit., El
  35. Zacarías 7:14 Lit., sobre
  36. Zacarías 7:14 Lit., pasara ni regresara
  37. Zacarías 8:3 O, Fidelidad
  38. Zacarías 8:4 O, plazas
  39. Zacarías 8:5 O, plazas
  40. Zacarías 8:5 O, plazas
  41. Zacarías 8:6 O, maravilloso
  42. Zacarías 8:6 O, maravilloso
  43. Zacarías 8:7 Lit., de la salida del sol
  44. Zacarías 8:8 O, fidelidad
  45. Zacarías 8:10 O, seguridad
  46. Zacarías 8:10 O, adversario
  47. Zacarías 8:16 I.e., lugar donde se reunían los tribunales
  48. Zacarías 8:19 O, festivas solemnidades
  49. Zacarías 8:21 Lit., a ablandar el rostro, y así en el vers. 22
  50. Zacarías 8:23 Lit., asirán y asirán
  51. Zacarías 8:23 O, el borde del
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Exhortación al arrepentimiento

Zacarías 1-4

9781586403546

Exhortación al arrepentimiento

alimentemos_el_alma1 El octavo mes del año segundo de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: 2 El Señor se enojó mucho contra vuestros padres. 3 Diles, pues: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Volveos a mí’ —declara el Señor de los ejércitos— ‘y yo me volveré a vosotros’ —dice elSeñor de los ejércitos. 4 ‘No seáis como vuestros padres, a quienes los antiguos profetas proclamaron, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Volveos ahora de vuestros malos caminos y de vuestras malas obras.’” Pero no me escucharon ni me hicieron caso’ —declara el Señor. 5 ‘Vuestros padres, ¿dónde están? Y los profetas, ¿viven para siempre? 6 ‘Pero mis palabras y mis estatutos que yo ordené a mis siervos los profetas ¿no alcanzaron a vuestros padres? Por eso se arrepintieron y dijeron: “Como el Señor de los ejércitos se propuso hacer con nosotros conforme a nuestros caminos y conforme a nuestras obras, así ha hecho con nosotros.”’”

Visiones de los caballos, de los cuernos y de los artesanos

7 El día veinticuatro del mes undécimo, que es el mes de Sebat, el año segundo de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: 8 He aquí, de noche vi un hombre que iba montado en un caballorojo; él estaba entre los mirtos que había en la quebrada, y detrás de él, caballos rojos, castaños y blancos. 9 Entonces dije: ¿Quiénes son éstos, señor mío? Y el ángel que hablaba conmigo me dijo: Te mostraré quienes son éstos. 10 Y el hombre que estaba entre los mirtos respondió y dijo: Estos son los que el Señorha enviado a recorrer la tierra. 11 Y ellos respondieron al ángel del Señor que estaba entre los mirtos y dijeron: Hemos recorrido la tierra, y he aquí, toda la tierra está en paz[a] y tranquila.

12 Entonces respondió el ángel del Señor y dijo: Oh Señor de los ejércitos, ¿hasta cuándo seguirás sin compadecerte de Jerusalén y de las ciudades de Judá, contra las cuales has estado indignado estos setenta años? 13 Y el Señorrespondió al ángel que hablaba conmigo palabras buenas, palabras consoladoras.14 Y el ángel que hablaba conmigo me dijo: Proclama, diciendo: “Así dice el Señorde los ejércitos: ‘Estoy celoso en gran manera por Jerusalén y por Sion, 15 y con gran enojo estoy yo enojado contra las naciones que están confiadas; porque cuando yo estaba un poco enojado, ellas contribuyeron al mal.’ 16 “Por tanto, así dice el Señor: ‘Me volveré a Jerusalén con compasión; en ella será reedificada mi casa’ —declara el Señor de los ejércitos— ‘y el cordel será tendido sobre Jerusalén.’” 17 Proclama de nuevo, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Otra vez rebosarán mis ciudades de bienes, otra vez el Señor consolará a Sion y de nuevo escogerá a Jerusalén.’”

18 [b]Después alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro cuernos. 19 Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son éstos? Y me respondió: Estos son los cuernos que dispersaron a Judá, a Israel y a Jerusalén. 20 Entonces el Señor me mostró cuatro artesanos[c]. 21 Y dije: ¿Qué vienen a hacer éstos? Y él respondió, diciendo: Aquéllos son los cuernos que dispersaron a Judá, de modo que nadie ha podido levantar la cabeza; pero estos artesanos han venido para aterrorizarlos, para derribar los cuernos de las naciones que alzaron sus cuernos contra la tierra de Judá para dispersarla.

Futura gloria de Jerusalén

2 [d]Entonces alcé los ojos y miré, y he aquí, vi un hombre con un cordel de medir en la mano. 2 Y le dije: ¿Adónde vas? Y me respondió: A medir a Jerusalén para ver cuánta es su anchura y cuánta su longitud. 3 Y he aquí, cuando el ángel que hablaba conmigo salía, otro ángel le salió al encuentro, 4 y le dijo: Corre, habla a ese joven, y dile: “Sin muros[e] será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganados dentro de ella. 5 “Y yo seré para ella” —declara el Señor— “una muralla de fuego en derredor, y gloria seré en medio de ella.”

6 ¡Ea, ea! Huid de la tierra del norte —declara el Señor— porque como a los cuatro vientos del cielo os dispersé yo —declara el Señor. 7 ¡Ea, Sion, tú que moras con la hija de Babilonia, escápate! 8 Porque así dice el Señor de los ejércitos, cuya[f]gloria me ha enviado contra las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca la niña de su ojo: 9 He aquí, alzaré mi mano contra ellas, y serán despojo para sus esclavos. Entonces sabréis que el Señor de los ejércitos me ha enviado. 10 Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion; porque he aquí, vengo, y habitaré en medio de ti —declara el Señor. 11 Y se unirán muchas naciones alSeñor aquel día, y serán mi pueblo. Entonces habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti. 12 Y el Señor poseerá[g] a Judá, su porción en la tierra santa, y escogerá de nuevo a Jerusalén. 13 Calle toda carne delante del Señor, porque El se ha levantado de su santa morada.

Visión sobre el sumo sacerdote Josué

3 Entonces me mostró al sumo sacerdote Josué, que estaba delante del ángel del Señor; y Satanás[h] estaba a su derecha para acusarlo. 2 Y el ángel del Señor[i]dijo a Satanás: El Señor te reprenda, Satanás. Repréndate el Señor que ha escogido a Jerusalén. ¿No es éste un tizón arrebatado del fuego? 3 Y Josué estaba vestido de ropas sucias, en pie delante del ángel. 4 Y éste habló, y dijo a los que estaban delante de él[j]: Quitadle las ropas sucias. Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti tu iniquidad y te vestiré[k] de ropas de gala. 5 Después dijo[l]: Que le pongan un turbante limpio en la cabeza. Y le pusieron un turbante limpio en la cabeza y le vistieron con ropas de gala; y el ángel del Señor estaba allí[m].

6 Entonces el ángel del Señor amonestó a Josué, diciendo: 7 Así dice el Señor de los ejércitos: “Si andas en mis caminos, y si guardas mis ordenanzas, también tú gobernarás mi casa; además tendrás a tu cargo mis atrios y te daré libre acceso[n]entre éstos que están aquí. 8 “Escucha ahora, Josué, sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan ante ti, que son hombres de presagio, pues he aquí, yo voy a traer a mi siervo, el Renuevo. 9 “Porque he aquí la piedra que he puesto delante de Josué, sobre esta única piedra hay siete ojos. He aquí, yo grabaré una inscripción en ella” —declara el Señor de los ejércitos— “y quitaré la iniquidad de esta tierra en un solo día. 10 “Aquel día” —declara el Señor de los ejércitos— “convidaréis cada uno a su prójimo bajo su parra y bajo su higuera.”

Visión del candelabro y los olivos

4 Entonces el ángel que hablaba conmigo volvió, y me despertó como a un hombre que es despertado de su sueño. 2 Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He aquí, veo un candelabro todo de oro con su depósito en la parte superior, y sus siete lámparas encima de él con siete tubos para cada una de las lámparas que tiene encima; 3 y junto a él hay dos olivos, uno a la derecha del depósito y el otro a la izquierda. 4 Continué, y dije al ángel que hablaba conmigo[o]: ¿Qué es esto señor mío? 5 Respondió el ángel que hablaba conmigo, y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y respondí: No, señor mío. 6 Continuó él, y me dijo[p]: Esta es la palabra delSeñor a Zorobabel[q]: “No por el poder ni por la fuerza, sino por mi Espíritu” —dice el Señor de los ejércitos. 7 “¿Quién eres tú, oh gran monte? Ante Zorobabel, te convertirás en llanura; y él sacará la piedra clave entre aclamaciones de ‘¡Gracia, gracia a ella!’” 8 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 9 Las manos de Zorobabel han puesto los cimientos de esta casa, y sus manos la acabarán. Entonces sabréis[r] que el Señor de los ejércitos me ha enviado a vosotros.10 ¿Pues quién ha menospreciado el día de las pequeñeces? Estos siete se alegrarán cuando vean la plomada en la mano de Zorobabel; estos son[s] los ojos del Señor que recorren toda la tierra.

11 Entonces hablé, y le dije: ¿Qué son estos dos olivos a la derecha y a la izquierda del candelabro? 12 Hablé por segunda vez, y le dije: ¿Qué son las dos ramas[t] de olivo que están junto a los dos tubos de oro, que vierten de sí el aceitedorado? 13 Y me respondió, diciendo: ¿No sabes qué son éstos? Y yo dije: No, señor mío. 14 Entonces él dijo: Estos son los dos ungidos[u] que están de pie junto al Señor de toda la tierra.

Notas al pie:

  1. Zacarías 1:11 Lit., sentada
  2. Zacarías 1:18 En el texto heb., cap. 2:1
  3. Zacarías 1:20 O, herreros
  4. Zacarías 2:1 En el texto heb., cap. 2:5
  5. Zacarías 2:4 Lit., Como aldeas sin muros o Como campo abierto
  6. Zacarías 2:8 Lit., tras la
  7. Zacarías 2:12 O, heredará
  8. Zacarías 3:1 I.e., el adversario
  9. Zacarías 3:2 Así en la versión siriaca; en el T.M., Y el Señor
  10. Zacarías 3:4 Lit., de él, diciendo
  11. Zacarías 3:4 Lit., para vestirte
  12. Zacarías 3:5 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., Y dije
  13. Zacarías 3:5 Lit., de pie
  14. Zacarías 3:7 Lit., daré jornadas
  15. Zacarías 4:4 Lit., conmigo, diciendo
  16. Zacarías 4:6 Lit., me dijo, diciendo
  17. Zacarías 4:6 Lit., Zorobabel, diciendo
  18. Zacarías 4:9 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., sabrás
  19. Zacarías 4:10 O, Pero se alegrarán…Zorobabel. Estos siete son
  20. Zacarías 4:12 O, racimos
  21. Zacarías 4:14 Lit., hijos de aceite nuevo
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Exhortación a la reedificación del Templo

Hageo 1-2

9781586403546

Exhortación a la reedificación del Templo

alimentemos_el_alma1 El año segundo del rey Darío, en el mes sexto, el día primero del mes, vino la palabra del Señor por medio[a] del profeta Hageo a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac, diciendo: 2 Así dice el Señor de los ejércitos[b]: “Este pueblo dice: ‘No ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del Señor sea reedificada.’” 3 Entonces vino la palabra delSeñor por medio[c] del profeta Hageo, diciendo: 4 ¿Es acaso tiempo para que vosotros habitéis en vuestras casas artesonadas mientras esta casa está desolada? 5 Ahora pues, así dice el Señor de los ejércitos: Considerad bien[d]vuestros caminos. 6 Sembráis mucho, pero recogéis[e] poco; coméis, pero no haysuficiente para que os saciéis; bebéis, pero no hay suficiente para que os embriaguéis; os vestís, pero nadie se calienta; y el que recibe salario, recibe salario en bolsa rota.

7 Así dice el Señor de los ejércitos: Considerad bien[f] vuestros caminos. 8 Subid al monte, traed madera y reedificad el templo[g], para que me agrade de él y yo sea glorificado —dice el Señor. 9 Esperáis mucho, pero he aquí, hay poco; y lo que traéis a casa, yo lo aviento. ¿Por qué? —declara el Señor de los ejércitos—. Por causa de mi casa que está desolada, mientras cada uno de vosotros corre a su casa. 10 Por tanto, por causa vuestra, los cielos han retenido su[h] rocío y la tierra ha retenido su fruto. 11 Y llamé a la sequía sobre la tierra, sobre los montes, sobre el trigo, sobre el mosto, sobre el aceite, sobre lo que produce la tierra, sobre los hombres, sobre el ganado y sobre todo el trabajo de vuestras manos[i].

12 Y Zorobabel, hijo de Salatiel, el sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac, y todo el remanente del pueblo, obedecieron la voz del Señor su Dios y las palabras del profeta Hageo, como el Señor su Dios le había mandado. Y temió el pueblo delante del Señor. 13 Entonces Hageo, mensajero del Señor, por mandato[j] delSeñor, habló al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros —declara el Señor. 14 Y despertó el Señor el espíritu de Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac, y el espíritu de todo el remanente del pueblo. Y vinieron y comenzaron la obra en la casa del Señor de los ejércitos, su Dios, 15 el día veinticuatro del mes sexto, en el año segundo del rey Darío.

Promesa de Dios a Zorobabel

2 El día veintiuno del mes séptimo, vino la palabra del Señor por medio[k] del profeta Hageo, diciendo: 2 Habla ahora a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac, y al remanente del pueblo, diciendo: 3 “¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto este templo[l] en su gloria primera? ¿Y cómo lo veis ahora? Tal como está, ¿no es como nada a vuestros ojos? 4 “Pero ahora, esfuérzate, Zorobabel” —declara el Señor— “esfuérzate tú también, Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote, y esforzaos todos vosotros, pueblo de la tierra” —declara el Señor— “y trabajad, porque yo estoy con vosotros” —declara el Señor de los ejércitos. 5 “Conforme a la promesa[m] que os hice[n] cuando salisteis de Egipto, mi Espíritu permanece[o] en medio de vosotros; no temáis.” 6 Porque así dice el Señor de los ejércitos: “Una vez más, dentro de poco[p], yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme. 7 “Y haré temblar a todas las naciones; vendrán entonces los tesoros[q] de todas las naciones, y yo llenaré de gloria esta casa” —dice el Señor de los ejércitos. 8 “Mía es la plata y mío es el oro” —declara el Señor de los ejércitos.9 “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera” —dice el Señor de los ejércitos— “y en este lugar daré paz” —declara el Señor de los ejércitos.

10 El día veinticuatro del mes noveno, en el año segundo de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Hageo, diciendo: 11 Así dice el Señor de los ejércitos: “Pide ahora instrucción[r] a los sacerdotes[s]: 12 ‘Si alguno lleva carne consagrada en la falda[t] de su vestidura, y toca con su falda[u] pan, alimento cocido, vino, aceite o cualquier otro alimento, ¿quedará éste consagrado?’” Y los sacerdotes respondieron, y dijeron: No. 13 Y dijo Hageo: Si alguno, inmundo por el contacto con un cadáver[v], toca cualquiera de estas cosas, ¿quedará inmunda? Respondieron los sacerdotes, y dijeron: Quedará inmunda. 14 Entonces volvió a hablar Hageo y dijo: “Así es este pueblo y así es esta nación delante de mí” —declara el Señor— “y así es toda obra de sus manos; y lo que aquí ofrecen, inmundo es. 15 “Ahora pues, considerad bien[w] esto de hoy en adelante[x]: antes que se pusiera piedra sobre piedra en el templo del Señor, 16 desde aquel tiempo[y], venía alguno a un montón de veinte medidas, y había sólo diez; veníaalguno al lagar para sacar cincuenta cántaros, y había sólo veinte. 17 “Os herí conviento abrasador, con añublo y con granizo en toda obra de vuestras manos; pero ninguno de vosotros se volvió a mí[z]” —declara el Señor. 18 “Pero considerad bien[aa] esto desde hoy en adelante[ab], desde el día veinticuatro del mes noveno; desde el día en que se pusieron los cimientos del templo del Señor, considerad bien[ac]: 19 “¿Está todavía la semilla en el granero? Todavía la vid, la higuera, el granado y el olivo no han dado fruto; pero desde hoy yo os bendeciré.”

20 Y la palabra del Señor vino por segunda vez a Hageo, el día veinticuatro del mes, diciendo: 21 Habla a Zorobabel, gobernador de Judá, diciendo: “Yo estremeceré los cielos y la tierra, 22 y volcaré el trono de los reinos y destruiré el poder de los reinos de las naciones[ad]; y volcaré el carro y a los que montan en él, y caerán los caballos y sus jinetes, cada uno por la espada de su hermano. 23 “En aquel día” —declara el Señor de los ejércitos— “te tomaré a ti, Zorobabel, hijo de Salatiel, siervo mío” —declara el Señor— “y te pondré como anillo de sello, porque yo te he escogido” —declara el Señor de los ejércitos.

Notas al pie:

  1. Hageo 1:1 Lit., mano
  2. Hageo 1:2 Lit., ejércitos, diciendo
  3. Hageo 1:3 Lit., mano
  4. Hageo 1:5 Lit., Poned vuestro corazón en
  5. Hageo 1:6 Lit., traéis
  6. Hageo 1:7 Lit., Poned vuestro corazón en
  7. Hageo 1:8 Lit., la casa
  8. Hageo 1:10 Lit., del
  9. Hageo 1:11 Lit., de las palmas
  10. Hageo 1:13 Lit., mensaje
  11. Hageo 2:1 Lit., mano
  12. Hageo 2:3 Lit., casa
  13. Hageo 2:5 Lit., palabra
  14. Hageo 2:5 Lit., grabé con vosotros
  15. Hageo 2:5 O, mientras mi Espíritu estaba
  16. Hageo 2:6 Lit., es un poco
  17. Hageo 2:7 O, y vendrá el Deseado
  18. Hageo 2:11 Lit., ley
  19. Hageo 2:11 Lit., sacerdotes, diciendo
  20. Hageo 2:12 Lit., el ala
  21. Hageo 2:12 Lit., el ala
  22. Hageo 2:13 Lit., alma
  23. Hageo 2:15 Lit., poned ahora vuestro corazón en
  24. Hageo 2:15 O, hacia arriba
  25. Hageo 2:16 Lit., desde que eran
  26. Hageo 2:17 O, tal vez: pero ¿qué teníamos en común?
  27. Hageo 2:18 Lit., poned ahora vuestro corazón en
  28. Hageo 2:18 O, hacia arriba
  29. Hageo 2:18 Lit., poned ahora vuestro corazón en
  30. Hageo 2:22 O, gentiles
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La ira del Señor sobre Judá

Sofonías 1-3

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La ira del Señor sobre Judá

alimentemos_el_alma1 Palabra del Señor que vino a Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en los días de Josías, hijo de Amón, rey de Judá:

2 Eliminaré por completo todo
de la faz de la tierra[a] —declara el Señor.
3 Eliminaré hombres y animales,
eliminaré las aves del cielo
y los peces del mar,
y haré tropezar a[b] los impíos;
extirparé al hombre de la faz de la tierra —declara el Señor.
4 Extenderé mi mano contra Judá
y contra todos los habitantes de Jerusalén;
cortaré de este lugar al remanente de Baal
y los nombres de los ministros idólatras junto con sus sacerdotes;
5 a los que se postran en las terrazas
ante el ejército del cielo,
a los que se postran y juran por el Señor
y juran también por Milcom[c],
6 a los que han dejado de seguir al Señor,
y a los que no han buscado al Señor ni le han consultado.

7 ¡Calla delante del Señor Dios[d]!,
porque el día del Señor está cerca,
porque el Señor ha preparado un sacrificio,
ha consagrado a sus invitados.
8 Y sucederá que en el día del sacrificio del Señor
castigaré a los príncipes,
a los hijos del rey
y a todos los que visten ropa extranjera.
9 Aquel día castigaré
a todos los que saltan sobre el umbral,
a los que llenan la casa de su señor[e]
de violencia y de engaño.
10 Y habrá aquel día —declara el Señor—
gritos de auxilio desde la puerta del Pescado,
y gemidos desde el segundo distrito[f],
y gran estruendo desde las colinas.
11 Gemid, habitantes del Mortero[g],
porque será silenciado todo el pueblo de Canaán[h],
exterminados todos los que pesan plata.
12 Y sucederá en aquel tiempo
que yo escudriñaré a Jerusalén con lámparas,
y castigaré a los hombres
que reposan como el vino[i] en sus heces,
los que dicen en su corazón:
“Ni bien ni mal hará el Señor.”
13 Sus riquezas se convertirán en despojos,
y sus casas en desolación;
edificarán casas, mas no las habitarán,
plantarán viñas, mas no beberán su vino.

14 Cercano está el gran día del Señor,
cercano y muy próximo.
El clamor del día del Señor es amargo;
allí gritará el guerrero.
15 Día de ira aquel día,
día de congoja y de angustia,
día de destrucción y desolación,
día de tinieblas y lobreguez,
día nublado y de densa oscuridad,
16 día de trompeta y grito de guerra
contra las ciudades fortificadas
y contra los torreones de las esquinas.
17 Traeré angustia sobre los hombres,
y andarán como ciegos,
porque han pecado contra el Señor;
su sangre será derramada como polvo,
y su carne como estiércol.
18 Ni su plata ni su oro
podrán librarlos
en el día de la ira del Señor,
cuando por el fuego de su celo
toda la tierra sea consumida;
porque El hará una destrucción
total y terrible
de todos los habitantes de la tierra.

Castigo de los enemigos de Judá

2 Congregaos, congregaos,
oh nación sin pudor[j],
2 antes que entre en vigencia[k] el decreto
(como tamo pasa el día),
antes que venga sobre vosotros
el ardor de la ira del Señor,
antes que venga sobre vosotros
el día de la ira del Señor.
3 Buscad al Señor,
vosotros todos, humildes de la tierra
que habéis cumplido sus preceptos[l];
buscad la justicia, buscad la humildad.
Quizá seréis protegidos[m]
el día de la ira del Señor.

4 Porque Gaza será abandonada,
y Ascalón desolada;
Asdod será expulsada al mediodía,
y Ecrón será desarraigada.
5 ¡Ay de los habitantes de la costa del mar,
la nación de los cereteos[n]!
La palabra del Señor está contra vosotros:
Canaán, tierra de los filisteos,
yo te destruiré hasta que no quede habitante alguno.
6 Y la costa del mar se convertirá en pastizales,
en praderas[o] para pastores y apriscos para ovejas.
7 La costa será
para el remanente de la casa de Judá;
allí apacentarán
y en las casas de Ascalón reposarán al atardecer;
porque el Señor su Dios los cuidará
y los hará volver de su cautiverio[p].

8 He oído las afrentas de Moab
y los ultrajes de los hijos de Amón,
con los cuales afrentaron a mi pueblo
y se engrandecieron sobre su territorio.
9 Por tanto, vivo yo —declara el Señor de los ejércitos,
Dios de Israel—
que Moab será como Sodoma,
y los hijos de Amón como Gomorra:
campo de ortigas y mina de sal,
una desolación perpetua.
El remanente de mi pueblo los saqueará,
y el resto de mi nación los heredará.

10 Esto tendrán ellos como pago por su orgullo, porque han afrentado y se han engrandecido sobre el pueblo del Señor de los ejércitos. 11 Terrible será el Señorcontra ellos, porque debilitará[q] a todos los dioses de la tierra; y se inclinarán a Eltodas las costas de las naciones cada una desde su lugar.

12 También vosotros, etíopes, seréis muertos por mi espada.

13 El extenderá su mano contra el norte
y destruirá a Asiria,
y hará de Nínive una desolación,
árida como el desierto;
14 y se echarán en medio de ella los rebaños,
toda clase de animales[r],
tanto el pelícano[s] como el erizo
pasarán la noche en los capiteles;
el ave[t] cantará en la ventana,
habrá desolación en el umbral,
porque El ha dejado al descubierto el entablado de cedro.
15 Esta es la ciudad divertida
que vivía confiada,
que decía en su corazón:
Yo soy, y no hay otra más que yo.
¡Cómo ha sido hecha una desolación,
una guarida de fieras!
Todo el que pase por ella silbará
y agitará su mano.

Reproches a Jerusalén y a las naciones

3 ¡Ay de la rebelde y contaminada,
la ciudad opresora!
2 No escuchó la voz,
ni aceptó la corrección.
No confió en el Señor,
ni se acercó a su Dios.
3 Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes,
sus jueces, lobos al anochecer;
no dejan nada para la mañana.
4 Sus profetas son temerarios, hombres pérfidos;
sus sacerdotes han profanado el santuario,
han violado la ley.
5 El Señor es justo en medio de ella;
no cometerá injusticia.
Cada mañana saca a luz su juicio,
nunca falta;
pero el injusto no conoce la vergüenza.
6 Yo he exterminado naciones;
sus torreones están en ruinas,
hice desiertas sus calles,
sin que nadie pase por ellas;
sus ciudades están desoladas,
sin hombre alguno, sin ningún habitante.
7 Dije: “Ciertamente me temerás[u],
aceptarás corrección.”
Entonces no será destruida su morada
a pesar de todo lo que yo había determinado sobre ella;
pero ellos se apresuraron a corromper todas sus acciones.

8 Por tanto, esperadme —declara el Señor—
hasta el día en que me levante como testigo[v],
porque mi decisión es reunir a las naciones,
juntar a los reinos,
para derramar sobre ellos mi indignación,
todo el ardor de mi ira;
porque por el fuego de mi celo
toda la tierra será consumida.
9 En ese tiempo daré[w] a los pueblos labios puros,
para que todos ellos invoquen el nombre del Señor,
para que le sirvan de común acuerdo[x].
10 Desde más allá de los ríos de Etiopía[y]
mis adoradores[z], mis[aa] dispersos,
traerán mi ofrenda.
11 Aquel día no te avergonzarás
de ninguna de tus acciones
con que te rebelaste contra mí;
porque entonces yo quitaré de en medio de ti
a los que se regocijan en tu orgullo,
y nunca más te envanecerás
en mi santo monte.
12 Y dejaré en medio de ti
un pueblo humilde y pobre,
que se refugiará en el nombre del Señor.
13 El remanente de Israel no hará injusticia
ni dirá mentira,
ni se hallará en su boca
lengua engañosa,
porque ellos se alimentarán y reposarán
sin que nadie los atemorice.

Júbilo por la restauración de Israel

14 Canta jubilosa, hija de Sion.
Lanza gritos de alegría, Israel.
Alégrate y regocíjate de todo corazón,
hija de Jerusalén.
15 El Señor ha retirado sus juicios contra ti,
ha expulsado a tus enemigos.
El Rey de Israel, el Señor, está en medio de ti;
ya no temerás mal alguno.
16 Aquel día le dirán a Jerusalén:
No temas, Sion;
no desfallezcan tus manos.
17 El Señor tu Dios está en medio de ti,
guerrero victorioso[ab];
se gozará en ti con alegría,
en su amor guardará silencio[ac],
se regocijará por ti con cantos de júbilo.
18 Reuniré a los que se afligen por las fiestas señaladas,
tuyos son, oh Sion,
el oprobio del destierro es una carga para ellos[ad].
19 He aquí, en aquel tiempo me ocuparé
de todos tus opresores;
salvaré a la coja
y recogeré a la desterrada,
y convertiré su vergüenza en alabanza y renombre
en toda la tierra.
20 En aquel tiempo os traeré,
en aquel tiempo os reuniré;
ciertamente, os daré renombre y alabanza
entre todos los pueblos de la tierra,
cuando yo haga volver a vuestros cautivos[ae] ante vuestros ojos
—dice el Señor.

Notas al pie:

  1. Sofonías 1:2 Lit., del suelo
  2. Sofonías 1:3 Lit., y los tropiezos con o y las ruinas con
  3. Sofonías 1:5 O, su rey; en el T.M., Malcam, posible variante ortográfica de Milcom
  4. Sofonías 1:7 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  5. Sofonías 1:9 O, Señor
  6. Sofonías 1:10 I.e., un distrito de Jerusalén
  7. Sofonías 1:11 I.e., un distrito de Jerusalén
  8. Sofonías 1:11 O, pueblo mercader
  9. Sofonías 1:12 Lit., que se espesan
  10. Sofonías 2:1 O, añoranza
  11. Sofonías 2:2 Lit., nazca
  12. Sofonías 2:3 O, su juicio
  13. Sofonías 2:3 Lit., cubiertos
  14. Sofonías 2:5 I.e., una rama de los filisteos con raíces en Creta
  15. Sofonías 2:6 O, cisternas
  16. Sofonías 2:7 O, restaurará su bienestar
  17. Sofonías 2:11 Lit., hará flacos
  18. Sofonías 2:14 Lit., toda bestia de una nación
  19. Sofonías 2:14 O, búho
  20. Sofonías 2:14 Lit., una voz
  21. Sofonías 3:7 O, reverenciarás
  22. Sofonías 3:8 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., para la presa
  23. Sofonías 3:9 Lit., cambiaré
  24. Sofonías 3:9 Lit., con un solo hombro
  25. Sofonías 3:10 Heb., Cush
  26. Sofonías 3:10 O, suplicantes
  27. Sofonías 3:10 Lit., la hija de mis
  28. Sofonías 3:17 Lit., salvador
  29. Sofonías 3:17 Algunas versiones antiguas dicen: te renovará en su amor
  30. Sofonías 3:18 Lit., ella
  31. Sofonías 3:20 O, restaure vuestro bienestar
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Castigo de Judá por medio de los caldeos

Habacuc 1-3

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Castigo de Judá por medio de los caldeos

alimentemos_el_alma1 Profecía[a] que tuvo en visión el profeta Habacuc.

2 ¿Hasta cuándo, oh Señor, pediré ayuda,
y no escucharás,
clamaré a ti: ¡Violencia!
y no salvarás?
3 ¿Por qué me haces ver la iniquidad,
y me haces mirar la opresión?
La destrucción y la violencia están delante de mí,
hay rencilla y surge discordia.
4 Por eso no se cumple[b] la ley
y nunca prevalece[c] la justicia[d].
Pues el impío asedia al justo;
por eso sale pervertida la justicia[e].

5 Mirad entre las naciones, observad,
asombraos, admiraos;
porque haré[f] una obra en vuestros días
que no creeríais si se os contara.
6 Porque he aquí, yo levanto a los caldeos[g],
pueblo feroz[h] e impetuoso,
que marcha por la anchura de la tierra
para apoderarse de moradas ajenas.
7 Imponente y temible es;
de él mismo proceden su justicia[i] y su grandeza.
8 Sus caballos son más veloces que leopardos
y más astutos[j] que lobos al anochecer.
Al galope vienen sus jinetes[k],
sus jinetes vienen de lejos,
vuelan como águila que se precipita a devorar.
9 Vienen todos ellos para hacer violencia,
su horda de rostros[l] avanza,
recoge cautivos como arena.
10 Se mofa de los reyes,
y los gobernantes le son motivo de risa;
se ríe de toda fortaleza,
amontona escombros para tomarla.
11 Entonces pasará como el viento y seguirá,
y se le tendrá por culpable,
porque hace de su poder su dios.

12 ¿No eres tú desde la eternidad,
oh Señor, Dios mío, Santo mío?
No moriremos.
Oh Señor, para juicio lo has puesto;
tú, oh Roca, lo has establecido para corrección.
13 Muy limpios son tus ojos para mirar el mal,
y no puedes contemplar la opresión.
¿Por qué miras con agrado
a los que proceden pérfidamente,
y callas cuando el impío traga
al que es más justo que él?
14 ¿Por qué[m] has hecho a los hombres como peces del mar,
como reptiles que no tienen jefe?
15 A todos los saca con anzuelo el pueblo invasor,
los arrastra con su red
y los junta en su malla.
Por eso se alegra y se regocija,
16 por eso ofrece sacrificio a su red
y quema incienso[n] a su malla,
pues gracias a ellas su pesca[o] es abundante[p],
y suculenta[q] su comida.
17 ¿Vaciará, pues, su red
y seguirá matando sin piedad a las naciones?

2 Estaré en mi puesto de guardia,
y sobre la fortaleza me pondré;
velaré para ver lo que El me dice,
y qué he de responder cuando sea reprendido[r].

Respuesta de Dios

2 Entonces el Señor me respondió, y dijo:
Escribe la visión y grábala en tablas,
para que corra el que la lea[s].
3 Porque es aún visión para el tiempo señalado;
se apresura[t] hacia el fin y no defraudará[u].
Aunque tarde, espérala;
porque ciertamente vendrá, no tardará.

4 He aquí el orgulloso:
en él, su alma no es recta,
mas el justo por su fe[v] vivirá.
5 Además, el vino traiciona al hombre arrogante,
de modo que no se queda en casa.
Porque ensancha su garganta[w] como el Seol[x],
y es como la muerte, que nunca se sacia;
reúne para sí todas las naciones,
y recoge para sí todos los pueblos.

6 ¿No pronunciarán todos éstos contra él una sátira,
y burlas e intrigas contra él?
Y dirán[y]: “¡Ay del que aumenta lo que no es suyo
(¿hasta cuándo?)
y se hace rico[z] con préstamos!”
7 ¿No se levantarán de repente tus acreedores[aa],
y se despertarán tus cobradores[ab]?
Ciertamente serás despojo para ellos.
8 Porque tú has despojado a muchas naciones,
todos los demás pueblos te despojarán a ti,
por la sangre humana y la violencia hecha a la tierra,
al pueblo y a todos sus habitantes.

9 ¡Ay del que obtiene ganancias ilícitas para su casa,
para poner en alto su nido,
para librarse de la mano[ac] de la calamidad!
10 Has maquinado cosa vergonzosa para tu casa,
destruyendo a muchos pueblos,
pecando contra ti mismo.
11 Ciertamente la piedra clamará desde el muro,
y la viga le contestará desde el armazón[ad].

12 ¡Ay del que edifica una ciudad con sangre
y funda un pueblo[ae] con violencia[af]!
13 ¿No viene[ag] del Señor de los ejércitos
que los pueblos trabajen para el fuego
y las naciones se fatiguen en vano?
14 Pues la tierra se llenará
del conocimiento de la gloria del Señor
como las aguas cubren el mar.

15 ¡Ay del que da de beber a su prójimo!
¡Ay de ti que mezclas tu veneno hasta embriagarlo,
para contemplar su desnudez[ah]!
16 Serás saciado de deshonra más que de gloria.
Bebe tú también y muestra tu desnudez[ai].
Se volverá sobre ti el cáliz de la diestra del Señor,
y la ignominia sobre tu gloria.
17 Porque la violencia contra el[aj] Líbano te cubrirá,
y el exterminio de las fieras te[ak] aterrará,
a causa del derramamiento de sangre humana y la violencia hecha a la tierra,
a la ciudad y a todos los que habitan en ella.

18 ¿De qué sirve el ídolo[al] que su artífice ha esculpido,
o la imagen fundida, maestra de mentiras,
para que su hacedor confíe en su obra
cuando hace ídolos mudos?
19 ¡Ay del que dice al madero: “Despierta”,
o a la piedra muda: “Levántate”!
¿Será esto tu maestro?[am]
He aquí, está cubierto de oro y plata,
y no hay aliento alguno en su interior.
20 Pero el Señor está en su santo templo:
calle delante de El toda la tierra.

Oración de Habacuc

3 Oración del profeta Habacuc, en tono de Sigionot[an].

2 Oh Señor, he oído lo que se dice de ti[ao] y temí.
Aviva, oh Señor, tu obra[ap] en medio de los años[aq],
en medio de los años[ar] dala a conocer;
en la ira, acuérdate de tener compasión.

3 Dios viene de Temán,
y el Santo, del monte Parán. (Selah[as])
Su esplendor cubre los cielos,
y de su alabanza está llena la tierra.
4 Su resplandor es como la luz;
tiene rayos que salen de su mano,
y allí se oculta su poder.
5 Delante de El va la pestilencia,
y la plaga sigue sus pasos[at].
6 Se detuvo, e hizo temblar[au] la tierra,
miró e hizo estremecerse a las naciones.
Sí, se desmoronaron los montes perpetuos,
se hundieron[av] las colinas antiguas.
Sus caminos son eternos.
7 Bajo aflicción vi las tiendas de Cusán,
temblaban las tiendas[aw] de la tierra de Madián.

8 ¿Te indignaste[ax], Señor, contra los ríos?
¿Contra los ríos fue tu ira,
contra el mar tu furor,
cuando montaste en tus caballos,
en tus carros de victoria[ay]?
9 Tu arco fue desnudado por completo,
las varas de castigo[az] fueron juradas. (Selah)
Con ríos hendiste la tierra;
10 te vieron los montes y temblaron,
el diluvio de aguas pasó;
dio el abismo su voz,
levantó en alto sus manos.
11 El sol y la luna se detuvieron en su sitio;
a la luz de tus saetas se fueron,
al resplandor de tu lanza fulgurante.
12 Con indignación marchaste por la tierra;
con ira hollaste[ba] las naciones.
13 Saliste para salvar a tu pueblo,
para salvar a tu ungido.
Destrozaste la cabeza de la casa del impío,
descubriéndolo de arriba abajo[bb]. (Selah)
14 Traspasaste con sus propios dardos
la cabeza de sus guerreros[bc]
que irrumpieron para dispersarnos[bd];
su regocijo fue como el de los que devoran en secreto a los oprimidos.
15 Marchaste por el mar con tus caballos,
en el oleaje de las inmensas aguas.

16 Oí, y se estremecieron mis entrañas[be];
a tu voz temblaron mis labios.
Entra podredumbre en mis huesos,
y tiemblo donde estoy.
Tranquilo espero el día de la angustia,
al pueblo que se levantará para invadirnos[bf].
17 Aunque la higuera no eche brotes,
ni haya fruto en las viñas;
aunque falte el producto del olivo,
y los campos no produzcan alimento;
aunque falten las ovejas del aprisco,
y no haya vacas en los establos,
18 con todo yo me alegraré en el Señor,
me regocijaré en el Dios de mi salvación.
19 El Señor Dios[bg] es mi fortaleza;
El ha hecho mis pies como los de las ciervas,
y por las alturas me hace caminar.

Para el director del coro, con mis instrumentos de cuerda.

Notas al pie:

  1. Habacuc 1:1 O, Carga
  2. Habacuc 1:4 Lit., está entumecida
  3. Habacuc 1:4 Lit., sale
  4. Habacuc 1:4 O, el derecho
  5. Habacuc 1:4 O, el derecho
  6. Habacuc 1:5 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., se hará
  7. Habacuc 1:6 O, babilonios
  8. Habacuc 1:6 Lit., amargo
  9. Habacuc 1:7 O, derecho
  10. Habacuc 1:8 O, más feroces
  11. Habacuc 1:8 O, piafan sus corceles
  12. Habacuc 1:9 O, la impetuosidad de sus rostros
  13. Habacuc 1:14 Lit., Y
  14. Habacuc 1:16 O, sacrifica
  15. Habacuc 1:16 Lit., porción
  16. Habacuc 1:16 Lit., grosura
  17. Habacuc 1:16 Lit., y grasosa
  18. Habacuc 2:1 Lit., sobre mi reprensión
  19. Habacuc 2:2 O, para que corra el que la va a proclamar, o, para que se pueda leer de corrido
  20. Habacuc 2:3 Lit., jadea
  21. Habacuc 2:3 O, mentirá
  22. Habacuc 2:4 O, fidelidad
  23. Habacuc 2:5 O, apetito
  24. Habacuc 2:5 I.e., región de los muertos
  25. Habacuc 2:6 Lit., dirá
  26. Habacuc 2:6 Lit., pesado
  27. Habacuc 2:7 Lit., los que te muerden
  28. Habacuc 2:7 Lit., los que te sacuden violentamente
  29. Habacuc 2:9 Lit., palma
  30. Habacuc 2:11 Lit., la madera
  31. Habacuc 2:12 O, una villa
  32. Habacuc 2:12 O, injusticia
  33. Habacuc 2:13 Lit., He aquí, ¿no
  34. Habacuc 2:15 Lit., sus desnudeces
  35. Habacuc 2:16 Lit., y muéstrate incircunciso; los M.M.M. y algunas versiones antiguas dicen: y tambaléate
  36. Habacuc 2:17 Lit., del
  37. Habacuc 2:17 Lit., las
  38. Habacuc 2:18 O, la imagen tallada
  39. Habacuc 2:19 Lit., ¿Enseñará él?
  40. Habacuc 3:1 I.e., canto vehemente
  41. Habacuc 3:2 O, tu fama
  42. Habacuc 3:2 O, de ti, estoy maravillado de tu obra, avívala, oh Señor
  43. Habacuc 3:2 O, tiempos
  44. Habacuc 3:2 O, tiempos
  45. Habacuc 3:3 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o, Interludio
  46. Habacuc 3:5 Lit., sale a sus pies
  47. Habacuc 3:6 Lit., y midió
  48. Habacuc 3:6 Lit., se inclinaron
  49. Habacuc 3:7 Lit., cortinas
  50. Habacuc 3:8 Lit., ¿Se indignó el
  51. Habacuc 3:8 O, salvación
  52. Habacuc 3:9 Lit., la palabra
  53. Habacuc 3:12 O, trillaste
  54. Habacuc 3:13 Lit., desde el cimiento hasta el cuello
  55. Habacuc 3:14 O, multitudes, o, aldeanos
  56. Habacuc 3:14 Lit., dispersarme
  57. Habacuc 3:16 Lit., estremeció mi vientre
  58. Habacuc 3:16 O, que se levantará sobre el pueblo que nos invada
  59. Habacuc 3:19 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
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La ira de Dios contra Nínive

Nahúm 1-3

9781586403546

La ira de Dios contra Nínive

alimentemos_el_alma1 Profecía[a] sobre Nínive. Libro de la visión de Nahúm de Elcos.

2 Dios celoso y vengador es el Señor;
vengador es el Señor e irascible[b].
El Señor se venga de sus adversarios,
y guarda rencor a sus enemigos.
3 El Señor es lento para la ira y grande en poder,
y ciertamente el Señor no dejará impune al culpable.
En el torbellino y la tempestad está su camino,
y las nubes son el polvo de sus pies.
4 El reprende al mar y lo hace secar,
y todos los ríos agota.
Languidecen Basán y el Carmelo,
y las flores del Líbano se marchitan.
5 Los montes tiemblan ante El,
y los collados se derriten;
sí, en su presencia se levanta la tierra,
el mundo y todos los que en él habitan.
6 En presencia de su indignación, ¿quién resistirá?
¿Quién se mantendrá en pie ante el ardor de su ira?
Su furor se derrama como fuego,
y las rocas se despedazan ante El.
7 Bueno es el Señor,
una fortaleza en el día de la angustia,
y conoce a los que en El se refugian.
8 Pero con inundación desbordante
pondrá fin a Nínive[c],
y perseguirá a sus enemigos aun en las tinieblas.

9 Lo que traméis contra el Señor,
El lo hará completa destrucción;
no surgirá dos veces la angustia.
10 Porque ellos como espinos enmarañados,
y ebrios con su bebida,
serán consumidos como paja totalmente seca.
11 De ti ha salido
el que ha tramado el mal contra el Señor,
un consejero perverso[d].
12 Así dice el Señor:
Aunque estén con todo su vigor y por más que sean muchos,
aun así serán cortados y desaparecerán.
Aunque te haya afligido,
no te afligiré más.
13 Y ahora, quebraré su yugo de sobre ti,
y romperé tus coyundas.

14 El Señor ha dado una orden en cuanto a ti[e]:
No se perpetuará[f] más tu nombre.
De la casa de tus dioses
arrancaré los ídolos[g] y las imágenes de fundición.
Yo prepararé tu sepultura, porque eres vil.

15 [h]He aquí sobre los montes
los pies del que trae buenas nuevas,
del que anuncia la paz.
Celebra tus fiestas, Judá,
cumple tus votos.
Porque nunca más volverá
a pasar por ti el malvado[i];
ha sido exterminado por completo.

Ataque contra Nínive

2 [j]El destructor[k] ha subido contra ti[l].
Monta guardia en la fortaleza,
vigila el camino;
fortalece tus lomos,
refuerza más tu poder.
2 Porque el Señor restaurará la gloria[m] de Jacob
como la gloria[n] de Israel,
aunque devastadores los han devastado
y destruido sus sarmientos.

3 El escudo de los valientes[o] es rojo,
los guerreros están vestidos de escarlata,
y de acero centelleante[p] los carros
cuando están en formación[q],
y se blanden las lanzas de ciprés.
4 Por las calles corren furiosos[r] los carros,
se precipitan por las plazas[s],
su aspecto es semejante a antorchas,
como relámpagos se lanzan.
5 Se acuerda él de sus nobles
que tropiezan en su marcha,
se apresuran a su muralla,
y es preparada la defensa[t].
6 Las compuertas de los ríos se abren,
y el palacio se llena de terror[u].
7 Está decretado:
la reina es despojada y deportada,
y sus sirvientas gimen como palomas,
golpeándose el pecho[v].

8 Aunque Nínive era como estanque de aguas desde la antigüedad[w];
ahora ellos huyen.
¡Deteneos! ¡Deteneos!
Pero nadie se vuelve.
9 ¡Saquead la plata!
¡Saquead el oro!
No hay límite a los tesoros,
a las riquezas de toda clase de objetos codiciables.
10 ¡Vacía está! Sí, desolada y desierta[x].
Los corazones se derriten y las rodillas tiemblan;
hay también angustia en todo el cuerpo[y],
y los rostros de todos han palidecido.
11 ¿Dónde está la guarida de los leones
y el lugar[z] donde comen los leoncillos,
donde andaban el león, la leona y su cachorro,
sin que nada los asustara?
12 El león desgarraba lo suficiente para sus cachorros,
mataba[aa] para sus leonas,
llenaba de presa sus guaridas
y de carne desgarrada sus cubiles.

13 Heme aquí contra ti —declara el Señor de los ejércitos. Quemaré y reduciré a humo tus[ab] carros, la espada devorará tus leoncillos, arrancaré de la tierra tu presa, y no se oirá más la voz de tus mensajeros.

Ruina total de Nínive

3 ¡Ay de la ciudad sanguinaria,
toda llena de mentira y de pillaje,
que nunca cesa en su rapiña!
2 Chasquido de látigos,
ruido del crujir de ruedas,
galopar de caballos,
y saltar de carros;
3 carga de caballería,
flamear de espadas,
fulgor de lanzas;
multitud de heridos,
montones de muertos,
innumerables[ac] cadáveres;
tropiezan en los[ad] cadáveres.
4 Todo por las muchas prostituciones de la ramera,
la encantadora, la maestra de hechizos,
que seduce[ae] a las naciones con sus prostituciones
y a los pueblos[af] con sus hechizos.
5 Heme aquí contra ti —declara el Señor de los ejércitos.
Levantaré[ag] tus faldas sobre tu rostro,
y mostraré a las naciones tu desnudez
y a los reinos tu vergüenza.
6 Echaré sobre ti inmundicias[ah],
te haré despreciable, y haré de ti un espectáculo.
7 Y sucederá que todo el que te vea
huirá de ti, y dirá:
“¡Asolada está Nínive!
¿Quién llorará por ella?”
¿Dónde te buscaré consoladores?

8 ¿Eres tú mejor que Tebas[ai],
la asentada junto al Nilo[aj],
rodeada de aguas,
cuyo baluarte era el mar[ak]
y las aguas[al] su muralla?
9 Etiopía[am] era su fortaleza,
también Egipto, y no tenía límite.
Fut y Libia estaban entre los que la[an] ayudaban.
10 Sin embargo ella fue desterrada,
llevada al cautiverio;
también sus niños fueron estrellados
en todas las bocacalles;
sobre sus nobles echaron suertes,
y todos sus principales fueron atados con cadenas.
11 Tú también quedarás embriagada,
estarás escondida;
tú también buscarás refugio del enemigo.
12 Todas tus fortalezas son higueras
cargadas de brevas;
si se sacuden, caen
en la boca de quien las va a comer.
13 He aquí a tu pueblo: sólo mujeres en medio de ti.
A tus enemigos se abren de par en par
las puertas de tu tierra;
el fuego devora tus cerrojos.
14 Abastécete de[ao] agua para el asedio,
refuerza tus fortalezas,
métete en el lodo y pisa el barro,
toma el molde de ladrillos.
15 Allí te consumirá el fuego,
te destruirá la espada,
te devorará como el pulgón.

Multiplícate como el pulgón,
multiplícate como la langosta.
16 Has multiplicado tus mercaderes
más que las estrellas del cielo;
el pulgón despoja[ap] y vuela.
17 Tus oficiales son como la langosta,
tus jefes como nubes de langostas
posados sobre las tapias
en un día de frío;
sale el sol, y se van,
y no se sabe donde están[aq].
18 Duermen tus pastores,
oh rey de Asiria;
tus nobles reposan.
Tu pueblo está disperso por los montes
y no hay quien lo reúna.
19 No hay remedio para tu quebranto,
tu herida es incurable.
Todos los que oigan noticias de ti
batirán palmas sobre ti,
porque ¿sobre quién no pasó
continuamente tu maldad?

Notas al pie:

  1. Nahúm 1:1 O, Carga
  2. Nahúm 1:2 Lit., poseedor del furor
  3. Nahúm 1:8 Lit., su lugar
  4. Nahúm 1:11 O, inútil; heb., Belial
  5. Nahúm 1:14 I.e., el rey de Nínive
  6. Nahúm 1:14 Lit., No se sembrará
  7. Nahúm 1:14 O, imágenes talladas
  8. Nahúm 1:15 En el texto heb., cap. 2:1
  9. Nahúm 1:15 O, inútil; heb., Belial
  10. Nahúm 2:1 En el texto heb., cap. 2:2
  11. Nahúm 2:1 Lit., El que dispersa
  12. Nahúm 2:1 Lit., tu rostro
  13. Nahúm 2:2 Lit., magnificencia
  14. Nahúm 2:2 Lit., magnificencia
  15. Nahúm 2:3 I.e., los que atacan a Nínive
  16. Nahúm 2:3 Lit., fuego de acero
  17. Nahúm 2:3 Lit., en el día de su preparación
  18. Nahúm 2:4 Lit., andan como locos
  19. Nahúm 2:4 Lit., los lugares amplios
  20. Nahúm 2:5 O, el parapeto
  21. Nahúm 2:6 Lit., se disuelve
  22. Nahúm 2:7 Lit., su corazón
  23. Nahúm 2:8 Lit., desde los días de ella
  24. Nahúm 2:10 Lit., Vacuidad y desolación y devastación
  25. Nahúm 2:10 Lit., lomo
  26. Nahúm 2:11 Lit., pastizal
  27. Nahúm 2:12 Lit., estrangulaba
  28. Nahúm 2:13 Lit., sus
  29. Nahúm 3:3 Lit., no hay fin de
  30. Nahúm 3:3 Lit., sus
  31. Nahúm 3:4 Lit., vende
  32. Nahúm 3:4 O, las familias
  33. Nahúm 3:5 Lit., Descubriré
  34. Nahúm 3:6 Lit., cosas abominables
  35. Nahúm 3:8 Heb., No-amón
  36. Nahúm 3:8 Lit., a los ríos
  37. Nahúm 3:8 I.e., el Nilo
  38. Nahúm 3:8 I.e., el Nilo
  39. Nahúm 3:9 Heb., Cush
  40. Nahúm 3:9 Lit., te
  41. Nahúm 3:14 Lit., Saca para ti
  42. Nahúm 3:16 I.e., devora la vegetación; o, se transforma
  43. Nahúm 3:17 Lit., su lugar
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Reinado del libertador

Miqueas 5-7

9781586403546

Reinado del libertador


alimentemos_el_alma5
 
[a]Agrúpate ahora en tropas, hija de guerreros[b];

han[c] puesto sitio contra nosotros.
Con una vara herirán en la mejilla al juez de Israel.
2 [d]Pero tú, Belén Efrata,
aunque eres[e] pequeña entre las familias de Judá,
de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel.
Y sus orígenes[f] son desde tiempos antiguos,
desde los días de la eternidad[g].
3 Por tanto, El los abandonará[h] hasta el tiempo
en que dé a luz la que ha de dar a luz.
Entonces el resto de sus hermanos
volverá a los hijos de Israel.
4 Y El se afirmará y pastoreará su rebaño
con el poder del Señor,
con la majestad del nombre del Señor su Dios.
Y permanecerán[i],
porque en aquel tiempo[j] El será engrandecido
hasta los confines de la tierra.
5 Y El[k] será nuestra paz.

Cuando el asirio invada nuestra tierra,
y cuando huelle nuestros palacios[l],
levantaremos contra él
siete pastores y ocho príncipes del pueblo[m].
6 Y ellos pastorearán la tierra de Asiria con espada,
la tierra de Nimrod en sus puertas;
El nos librará del asirio
cuando invada nuestra tierra
y huelle nuestro territorio.

7 Entonces el remanente de Jacob,
en medio de muchos pueblos,
será como rocío que viene del Señor,
como lluvias sobre la hierba
que no espera al hombre
ni aguarda a los hijos de los hombres.
8 Y será el remanente de Jacob
entre las naciones,
en medio de muchos pueblos,
como león entre las fieras de la selva,
como leoncillo entre los rebaños de ovejas,
que si pasa,
huella y desgarra,
y no hay quien libre.
9 Se alzará tu mano contra tus adversarios,
y todos tus enemigos serán exterminados.

10 Y sucederá en aquel día —declara el Señor—
que exterminaré tus caballos de en medio de ti,
y destruiré tus carros.
11 También exterminaré las ciudades de tu tierra,
y derribaré todas tus fortalezas.
12 Exterminaré las hechicerías de tu mano,
y no tendrás más adivinos.
13 Exterminaré tus imágenes talladas
y tus pilares sagrados de en medio de ti,
y ya no te postrarás más
ante la obra de tus manos.
14 Arrancaré tus Aseras[n] de en medio de ti,
y destruiré tus ciudades.
15 Y con ira y furor tomaré venganza
de las naciones que no obedecieron.

Juicio de Dios contra su pueblo

6 Oíd ahora lo que dice el Señor:
Levántate, litiga con los montes,
y oigan las colinas tu voz.
2 Oíd, montes, la acusación[o] del Señor,
y vosotros, perdurables cimientos de la tierra,
porque el Señor tiene litigio contra su pueblo,
y con Israel entablará juicio.
3 Pueblo mío, ¿qué te he hecho,
o en qué te he molestado? ¡Respóndeme!
4 Pues yo te hice subir de la tierra de Egipto,
y de la casa de servidumbre[p] te redimí,
y envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a Miriam.
5 Pueblo mío, acuérdate ahora
de lo que maquinó Balac, rey de Moab,
y de lo que le respondió Balaam, hijo de Beor,
desde Sitim hasta Gilgal,
para que conozcas[q] las justicias del Señor.

La injusticia y su castigo

6 ¿Con qué me presentaré al Señor
y me postraré ante el Dios de lo alto?
¿Me presentaré delante de El con holocaustos,
con becerros de un año?
7 ¿Se agrada el Señor de millares de carneros,
de miríadas de ríos de aceite?
¿Ofreceré[r] mi primogénito por mi rebeldía,
el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?
8 El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno.
¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti,
sino sólo practicar la justicia[s], amar la misericordia[t],
y andar humildemente con tu Dios?

9 La voz del Señor clamará a la ciudad
(prudente es temer tu nombre):
Oíd, oh tribu, ¿quién ha señalado su tiempo[u]?
10 ¿Hay todavía alguien en casa del impío
con tesoros de impiedad
y medida[v] escasa que es maldita?
11 ¿Puedo justificar balanzas falsas[w]
y bolsa de pesas engañosas?
12 Porque los[x] ricos de la ciudad están llenos de violencia,
sus habitantes hablan mentiras
y su lengua es engañosa en su boca.
13 Por eso yo también te haré enfermar, hiriéndote,
asolándote por tus pecados.
14 Tú comerás, pero no te saciarás,
y tu vileza[y] estará en medio de ti.
Apartarás, pero nada salvarás,
y lo que salves, yo lo entregaré a la espada.
15 Sembrarás, pero no segarás;
pisarás la oliva, pero no te ungirás con aceite,
y la uva, pero no beberás vino.
16 Han sido guardados los estatutos de Omri
y todas las obras de la casa de Acab,
y andas en sus consejos.
Por tanto te entregaré a la destrucción,
y a tus[z] habitantes para burla,
y soportaréis el oprobio de mi pueblo.

Lamento por la corrupción de Israel

7 ¡Ay de mí!, porque soy
como los recogedores de frutos de verano, como los rebuscadores en la vendimia.
No hay racimo de uvas que comer,
ni higo temprano que tanto deseo[aa].
2 Ha desaparecido[ab] el bondadoso[ac] de la tierra,
y no hay ninguno recto entre los hombres.
Todos acechan para derramar sangre,
unos a otros se echan la red.
3 Para el mal las dos manos[ad] son diestras.
El príncipe pide, y también el juez, una recompensa;
el grande habla de lo que desea su alma,
y juntos lo traman.
4 El mejor de ellos es como un zarzal,
y el más recto como un seto de espinos.
El día que pongas tus centinelas,
tu castigo llegará.
¡Entonces será su confusión!
5 No os fiéis del vecino,
ni confiéis en el amigo.
De la que reposa en tu seno,
guarda tus labios[ae].
6 Porque el hijo trata con desdén al padre,
la hija se levanta contra la madre,
y la nuera contra su suegra;
los enemigos del hombre son los[af] de su propia casa.

Dios, fuente de luz y salvación

7 Pero yo pondré mis ojos en el Señor,
esperaré en el Dios de mi salvación;
mi Dios me oirá.
8 No te alegres de mí, enemiga mía.
Aunque caiga, me levantaré,
aunque more en tinieblas, el Señor es mi luz.

9 La indignación del Señor soportaré,
porque he pecado contra El,
hasta que defienda mi causa y establezca mi derecho.
El me sacará a la luz,
y yo veré su justicia.
10 Entonces mi enemiga lo verá,
y se cubrirá de vergüenza la que me decía:
¿Dónde está el Señor tu Dios?
Mis ojos la contemplarán;
entonces[ag] será pisoteada[ah]
como el lodo de las calles.
11 Viene el día para la edificación de tus muros;
aquel día se extenderán tus límites.
12 Viene el día cuando ellos vendrán[ai] hasta ti
desde Asiria y las ciudades de Egipto;
desde Egipto hasta el Río[aj],
de mar a mar y de monte a monte.
13 Y la tierra será desolada a causa de sus habitantes,
por el fruto de sus obras.

14 Pastorea a tu pueblo con tu cayado,
el rebaño de tu heredad[ak],
que mora solo en el bosque,
en medio de un campo fértil[al].
Que se apacienten en Basán y Galaad
como en los días de antaño.
15 Como en los días de tu salida de la tierra de Egipto,
te[am] mostraré milagros.
16 Verán las naciones y se avergonzarán
de todo su poderío;
se pondrán la mano sobre la boca,
sus oídos se ensordecerán.
17 Lamerán el polvo como la serpiente,
como los reptiles de la tierra.
Saldrán temblando de sus fortalezas[an],
al Señor nuestro Dios vendrán amedrentados,
y temerán delante de ti.
18 ¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad
y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad[ao]?
No persistirá en[ap] su ira para siempre,
porque se complace en la misericordia.
19 Volverá a compadecerse de nosotros,
hollará nuestras iniquidades.
Sí, arrojarás a las profundidades del mar
todos nuestros[aq] pecados.
20 Otorgarás a Jacob la verdad[ar]
y a Abraham la misericordia,
las cuales juraste a nuestros padres
desde los días de antaño.

Notas al pie:

  1. Miqueas 5:1 En el texto heb., cap. 4:14
  2. Miqueas 5:1 Lit., tropa
  3. Miqueas 5:1 Lit., ha
  4. Miqueas 5:2 En el texto heb., cap. 5:1
  5. Miqueas 5:2 Lit., para ser
  6. Miqueas 5:2 O, apariciones
  7. Miqueas 5:2 O, de antaño
  8. Miqueas 5:3 Lit., entregará
  9. Miqueas 5:4 O, habitarán seguros
  10. Miqueas 5:4 Lit., ahora
  11. Miqueas 5:5 Lit., éste
  12. Miqueas 5:5 O, nuestras fortalezas
  13. Miqueas 5:5 Lit., de hombres
  14. Miqueas 5:14 I.e., símbolos de madera de una deidad femenina
  15. Miqueas 6:2 O, el litigio
  16. Miqueas 6:4 Lit., esclavos
  17. Miqueas 6:5 Lit., para conocer
  18. Miqueas 6:7 Lit., Daré
  19. Miqueas 6:8 O, el derecho
  20. Miqueas 6:8 O, lealtad
  21. Miqueas 6:9 Lit., lo ha señalado
  22. Miqueas 6:10 Lit., efa; un efa equivale aprox. a 22 litros
  23. Miqueas 6:11 Lit., de impiedad
  24. Miqueas 6:12 Lit., sus
  25. Miqueas 6:14 O posiblemente, desperdicio
  26. Miqueas 6:16 Lit., sus
  27. Miqueas 7:1 Lit., mi alma desea
  28. Miqueas 7:2 Lit., perecido
  29. Miqueas 7:2 O, leal
  30. Miqueas 7:3 Lit., palmas
  31. Miqueas 7:5 Lit., las aberturas de tu boca
  32. Miqueas 7:6 Lit., los hombres
  33. Miqueas 7:10 Lit., ahora
  34. Miqueas 7:10 Lit., se convertirá en lugar pisoteado
  35. Miqueas 7:12 Lit., él vendrá
  36. Miqueas 7:12 I.e., el Eufrates
  37. Miqueas 7:14 O, posesión
  38. Miqueas 7:14 O, del Carmelo
  39. Miqueas 7:15 Lit., le
  40. Miqueas 7:17 Lit., lugares seguros
  41. Miqueas 7:18 O, posesión
  42. Miqueas 7:18 Lit., No se aferrará a
  43. Miqueas 7:19 Así en varias versiones antiguas el T.M. dice: sus
  44. Miqueas 7:20 O, fidelidad

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Condenación de Israel y Judá

Miqueas 1-4

9781586403546

Condenación de Israel y Judá

1 Palabra del Señor que vino a Miqueas de Moréset en los días de Jotam, Acaz yEzequías, reyes de Judá; lo que vio acerca de Samaria y Jerusalén.

2 Oíd, pueblos todos[a],
escucha, tierra y cuanto hay en ti;
sea el Señor Dios[b] testigo contra vosotros,
el Señor desde su santo templo.
3 Porque he aquí, el Señor sale de su lugar,
y descenderá y hollará las alturas de la tierra.
4 Debajo de El los montes se derretirán,
y los valles se hendirán,
como la cera ante el fuego,
como las aguas derramadas por una pendiente.
5 Todo esto por la rebelión de Jacob
y por los pecados de la casa de Israel.
¿Cuál es la rebelión de Jacob?
¿No es Samaria?
¿Cuál es el lugar alto[c] de Judá?
¿No es Jerusalén?
6 Haré, pues, de Samaria un montón de ruinas en el[d] campo,
lugares para plantar viñas;
derramaré sus piedras por el valle,
y pondré al descubierto sus cimientos.
7 Todos sus ídolos serán destrozados,
y todas sus ganancias serán quemadas por el fuego,
y asolaré todas sus imágenes,
porque las juntó de ganancias de ramera,
y a ganancias de ramera volverán.

8 Por eso me lamentaré y gemiré,
andaré descalzo y desnudo,
daré aullidos como los chacales
y lamentos como los avestruces.
9 Porque es incurable su herida[e],
pues ha llegado hasta Judá;
se ha acercado hasta la puerta de mi pueblo,
hasta Jerusalén.
10 En Gat no lo anunciéis,
tampoco[f] lloréis.
En Bet-le-afrá[g] revuélcate en el polvo.
11 Vete[h] al cautiverio, habitante de Safir[i], en vergonzosa desnudez.
La que habita en Zaanán[j] no escapa[k].
La lamentación de Bet-esel[l] es
que El quitará de vosotros su apoyo[m].
12 Porque se debilita esperando el bien
la que habita en Marot[n],
pues la calamidad ha descendido del Señor
hasta la puerta de Jerusalén.
13 Unce al carro los corceles,
habitante de Laquis
(ella fue principio de pecado
para la hija de Sion);
porque en ti fueron halladas
las rebeliones de Israel.
14 Por tanto, darás presentes de despedida
a Moréset-gat;
las casas de Aczib[o] serán un engaño
para los reyes de Israel.
15 Además, traeré contra ti
al que toma posesión,
oh habitante de Maresa[p].
Hasta Adulam se irá la gloria de Israel.
16 Arráncate los cabellos y ráete
por los hijos de tus delicias;
ensancha tu calva como la del buitre,
porque irán al cautiverio lejos de ti.

¡Ay de los opresores!

2 ¡Ay de los que planean la iniquidad,
los que traman el mal en sus camas!
Al clarear[q] la mañana lo ejecutan,
porque está en el poder de sus manos.
2 Codician campos y se apoderan de ellos,
casas, y las toman.
Roban[r] al dueño[s] y a su casa,
al hombre y a su heredad.
3 Por tanto, así dice el Señor:
He aquí, estoy planeando traer contra esta familia un mal
del cual no libraréis vuestro cuello,
ni andaréis erguidos;
porque será un tiempo malo.
4 En aquel día se dirá[t] contra vosotros un refrán[u]
y se proferirá[v] una amarga lamentación, diciendo:
“Hemos sido totalmente destruidos;
El ha cambiado la porción de mi pueblo.
¡Cómo me la ha quitado!
Al infiel[w] ha repartido nuestros campos.”
5 Por tanto, no habrá quién eche para vosotros[x]
el cordel en el sorteo
en la asamblea del Señor.

6 “No profeticéis[y]” dicen, y profetizan[z].
Aunque ellos[aa] no profeticen[ab] acerca de estas cosas,
no serán retenidos los reproches.
7 ¿No se dice, oh casa de Jacob:
“Es impaciente el Espíritu del Señor?
¿Son éstas sus obras?”
¿No hacen bien mis palabras
al que camina rectamente?
8 Hace poco[ac] mi pueblo se ha levantado como enemigo.
De sobre las vestiduras arrebatáis el manto[ad]
a los que pasan confiados,
a los que vuelven de la guerra.
9 A las mujeres de mi pueblo arrojáis
de la casa de sus delicias;
de sus hijos arrebatáis mi gloria para siempre.
10 Levantaos y marchad,
pues este no es lugar de descanso
por la impureza que trae destrucción,
destrucción dolorosa.
11 Si un hombre, andando tras el viento y la falsedad,
hablara mentiras, diciendo:
“Os hablaré[ae] del vino y del licor”,
ése sería el profeta[af] para este pueblo.

12 Ciertamente os reuniré a todos[ag], oh Jacob,
ciertamente recogeré al remanente de Israel,
los agruparé como ovejas en el aprisco;
como rebaño en medio de su pastizal,
harán estruendo por la multitud de hombres.
13 El que abre brecha subirá delante de ellos;
abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella;
su rey pasará delante de ellos,
y el Señor a su cabeza.

Denuncia contra los gobernantes

3 Y dije:

Oíd ahora, jefes de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel.
¿No corresponde a vosotros conocer la justicia[ah]?
2 Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo,
que les[ai] arrancáis la piel de encima
y la carne de sobre sus huesos;
3 que coméis la carne de mi pueblo,
les[aj] desolláis su piel,
quebráis sus huesos,
y los hacéis pedazos como para la olla,
como carne dentro de la caldera.
4 Entonces clamarán al Señor,
pero El no les responderá;
sino que esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo,
porque han hecho malas obras.

5 Así dice el Señor acerca de los profetas
que hacen errar a mi pueblo,
los cuales cuando tienen algo que morder[ak],
proclaman: Paz.
Pero contra aquel que no les pone nada en la boca,
declaran guerra santa.
6 Por tanto, para vosotros será noche sin visión,
y oscuridad sin adivinación.
Se pondrá el sol sobre los profetas,
y se oscurecerá el día sobre ellos.
7 Los videntes serán avergonzados,
y confundidos los adivinos.
Todos ellos se cubrirán la boca[al]
porque no hay respuesta de Dios.
8 Yo, en cambio, estoy lleno de poder,
del Espíritu del Señor,
y de juicio y de valor,
para dar a conocer a Jacob su rebelión,
y a Israel su pecado.
9 Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel,
que aborrecéis la justicia[am]
y torcéis todo lo recto,
10 que edificáis a Sion con sangre
y a Jerusalén con iniquidad.
11 Sus jefes juzgan por soborno,
sus sacerdotes enseñan por precio,
sus profetas adivinan por dinero,
y se apoyan en el Señor, diciendo:
¿No está el Señor en medio de nosotros?
No vendrá sobre nosotros mal alguno.
12 Por tanto, a causa de vosotros,
Sion será arada como un campo,
Jerusalén se convertirá en un montón de ruinas,
y el monte del templo[an] será como las alturas de un bosque.

Reinado futuro del Señor

4 Y sucederá en los últimos días
que el monte de la casa del Señor
será establecido como cabeza[ao] de los montes;
se elevará sobre las colinas,
y afluirán a él los pueblos.
2 Vendrán muchas naciones y dirán:
Venid y subamos al monte del Señor,
a la casa del Dios de Jacob,
para que El nos instruya en sus caminos,
y nosotros andemos en sus sendas.
Porque de Sion saldrá la ley,
y de Jerusalén la palabra del Señor.
3 El juzgará entre muchos pueblos,
y enjuiciará a naciones poderosas y lejanas[ap];
entonces forjarán sus espadas en rejas de arado
y sus lanzas en podaderas.
No alzará espada nación contra nación,
ni se adiestrarán[aq] más para la guerra.
4 Cada uno se sentará bajo su parra
y bajo su higuera,
y no habrá quien los atemorice,
porque la boca del Señor de los ejércitos ha hablado.
5 Aunque todos los pueblos anden
cada uno en el nombre de su dios,
nosotros andaremos
en el nombre del Señor nuestro Dios para siempre jamás.

6 En aquel día —declara el Señor—
reuniré a la coja
y recogeré a la perseguida,
a las que yo había maltratado.
7 Haré de la coja un remanente,
y de la perseguida una nación fuerte.
Y el Señor reinará sobre ellos en el monte de Sion
desde ahora y para siempre.
8 Y tú, torre del rebaño[ar],
colina[as] de la hija de Sion,
hasta ti vendrá,
vendrá el antiguo dominio,
el reino de la hija de Jerusalén.

9 Ahora, ¿por qué gritas tan fuerte?
¿No hay rey en ti?
¿Ha perecido tu consejero,
que el dolor te aflige como a mujer de parto?
10 Retuércete y gime[at],
hija de Sion,
como mujer de parto,
porque ahora saldrás de la ciudad
y habitarás en el campo,
e irás hasta Babilonia.
Allí serás rescatada,
allí te redimirá el Señor
de la mano[au] de tus enemigos.
11 Pero ahora se han juntado contra ti muchas naciones,
que dicen: “Sea profanada,
y que se deleiten[av] en Sion nuestros ojos.”
12 Mas ellos no conocen los pensamientos del Señor,
ni comprenden su propósito,
porque los ha recogido como gavillas en la era.
13 Levántate y trilla, hija de Sion,
pues yo haré tu cuerno de hierro
y haré tus pezuñas de bronce,
para que desmenuces a muchos pueblos,
para que consagres al Señor su injusta ganancia,
y sus riquezas al Señor de toda la tierra.

Notas al pie:

  1. Miqueas 1:2 Lit., todos ellos
  2. Miqueas 1:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  3. Miqueas 1:5 Lit., ¿Cuáles los lugares altos
  4. Miqueas 1:6 Lit., del
  5. Miqueas 1:9 Lit., sus heridas
  6. Miqueas 1:10 O posiblemente, en Acó no
  7. Miqueas 1:10 I.e., casa de polvo
  8. Miqueas 1:11 Lit., Pasa para vosotros
  9. Miqueas 1:11 I.e., delicias
  10. Miqueas 1:11 I.e., salida
  11. Miqueas 1:11 Lit., saldrá
  12. Miqueas 1:11 I.e., casa de retención
  13. Miqueas 1:11 Lit., su sitio
  14. Miqueas 1:12 I.e., amargura
  15. Miqueas 1:14 I.e., engaño
  16. Miqueas 1:15 I.e., posesión
  17. Miqueas 2:1 Lit., En la luz de
  18. Miqueas 2:2 Lit., Oprimen
  19. Miqueas 2:2 Lit., hombre
  20. Miqueas 2:4 Lit., se levantará
  21. Miqueas 2:4 O, insulto
  22. Miqueas 2:4 Lit., se hará lamentación con
  23. Miqueas 2:4 O, apóstata
  24. Miqueas 2:5 Lit., para ti
  25. Miqueas 2:6 Lit., No destiléis
  26. Miqueas 2:6 Lit., destilan
  27. Miqueas 2:6 I.e., los profetas de Dios
  28. Miqueas 2:6 Lit., destilan
  29. Miqueas 2:8 Lit., Y ayer
  30. Miqueas 2:8 O, los adornos
  31. Miqueas 2:11 Lit., destilaré
  32. Miqueas 2:11 Lit., uno que destila
  33. Miqueas 2:12 Lit., a ti todo
  34. Miqueas 3:1 O, el derecho
  35. Miqueas 3:2 I.e., al pueblo
  36. Miqueas 3:3 Lit., de sobre ellos
  37. Miqueas 3:5 Lit., morder con sus dientes
  38. Miqueas 3:7 Lit., el bigote
  39. Miqueas 3:9 O, el derecho
  40. Miqueas 3:12 Lit., de la casa
  41. Miqueas 4:1 O, en la cumbre
  42. Miqueas 4:3 Lit., hasta lejos
  43. Miqueas 4:3 Lit., aprenderán
  44. Miqueas 4:8 Heb., Migdal-eder
  45. Miqueas 4:8 O, fortaleza; heb., Ofel
  46. Miqueas 4:10 Lit., haz brotar
  47. Miqueas 4:10 Lit., palma
  48. Miqueas 4:11 Lit., contemplen
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Desobediencia de Jonás

Jonás 1-4

9781586403546

Desobediencia de Jonás

1 Vino palabra del Señor a Jonás, hijo de Amitai, diciendo: 2 Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama contra ella, porque su maldad ha subido hasta[a]mí. 3 Pero Jonás se levantó para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. Y descendiendo a Jope, encontró un barco que iba a Tarsis, pagó el pasaje y entró en él para ir con ellos a Tarsis, lejos de la presencia del Señor.

4 Y el Señor desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse. 5 Los marineros tuvieron miedo y cada uno clamaba a su dios; y arrojaron al mar la carga[b] que estaba en el barco para aligerarlo[c]. Pero Jonás había bajado a la bodega del barco, se había acostado y dormía profundamente. 6 El capitán se le acercó y le dijo: ¿Cómo es que estás durmiendo? ¡Levántate, invoca a tu Dios! Quizás tu Dios piense en nosotros y no pereceremos. 7 Y cada uno dijo a su compañero: Venid, echemos suertes para saber por causa de quién nos ha venido esta calamidad. Y echaron suertes, y cayó la suerte sobre Jonás. 8 Entonces le dijeron: Decláranos ahora por causa de quién nos ha venido esta calamidad. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? 9 Y él les respondió: Soy hebreo, y temo al Señor Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra[d].

10 Los hombres se atemorizaron en gran manera y le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho? Porque ellos[e] sabían que él huía de la presencia del Señor, por lo que él les había declarado. 11 Entonces le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se calme en torno nuestro[f]? Pues el mar se embravecía más y más. 12 Y él les dijo: Tomadme[g] y lanzadme al mar, y el mar se calmará en torno vuestro[h], pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.13 Los hombres se pusieron a remar con afán para volver a tierra firme, pero no pudieron, porque el mar seguía embraveciéndose contra ellos. 14 Entonces invocaron al Señor, y dijeron: Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque tú, Señor, has hecho como te ha placido.

15 Tomaron[i], pues, a Jonás y lo lanzaron al mar; y el mar cesó en su furia. 16 Y aquellos[j] hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio alSeñor y le hicieron votos.

17 [k]Y el Señor dispuso un gran pez que se tragara a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.

Oración de Jonás

2 [l]Entonces oró Jonás al Señor su Dios desde el vientre del pez, 2 y dijo:

En[m] mi angustia clamé al Señor,
y El me respondió.
Desde el seno[n] del Seol[o] pedí auxilio,
y tú escuchaste mi voz;
3 pues me habías echado a lo profundo,
en el corazón de los mares,
y la corriente me envolvió[p];
todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí.
4 Entonces dije: “He sido expulsado de delante de tus ojos;
sin embargo volveré a mirar hacia tu santo templo.”
5 Me rodearon las aguas hasta el alma,
el gran abismo me envolvió[q],
las algas se enredaron a mi cabeza.
6 Descendí hasta las raíces de los montes,
la tierra con sus cerrojos me ponía cerco para siempre;
pero tú sacaste de la fosa[r] mi vida, oh Señor, Dios mío.
7 Cuando en mí desfallecía mi alma,
del Señor me acordé;
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo templo.
8 Los que confían en vanos ídolos[s]
su propia misericordia abandonan,
9 mas yo con voz de acción de gracias
te ofreceré sacrificios.
Lo que prometí, pagaré.
La salvación es del Señor.

10 Entonces el Señor dio orden al pez, y éste vomitó a Jonás en tierra firme.

Predicación de Jonás en Nínive

3 Vino palabra del Señor por segunda vez a Jonás, diciendo: 2 Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama en[t] ella el mensaje que yo te diré. 3 Y Jonás se levantó y fue a Nínive conforme a la palabra del Señor. Y Nínive era una ciudad sumamente grande[u], de un recorrido de tres días. 4 Jonás comenzó a recorrer[v] la ciudad camino de un día, y proclamaba, diciendo: Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada.

5 Y los habitantes[w] de Nínive creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. 6 Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza[x]. 7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por decreto del rey y de sus grandes, diciendo: Ni hombre ni bestia, ni buey ni oveja prueben cosa alguna; no pasten ni beban agua, 8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos[y]. 9 ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de su ira, y no perezcamos.

10 Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.

Queja de Jonás y respuesta de Dios

4 Pero esto desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. 2 Y oró al Señor, y dijo: ¡Ah Señor! ¿No era esto lo que yo decía[z] cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del malcon que amenazas. 3 Y ahora, oh Señor, te ruego que me quites la vida[aa], porque mejor me es la muerte que la vida. 4 Y el Señor dijo: ¿Tienes acaso razón para enojarte?

5 Entonces salió Jonás de la ciudad y se sentó al oriente de la misma[ab]. Allí se hizo un cobertizo y se sentó bajo él a la sombra, hasta ver qué sucedería en la ciudad. 6 Y el Señor Dios dispuso que una planta[ac] creciera sobre Jonás para que hiciera sombra sobre su cabeza y lo librara de su incomodidad. Y Jonás se alegró grandemente por la planta[ad]. 7 Pero Dios dispuso que un gusano al rayar el alba del día siguiente atacara la planta, y ésta se secó. 8 Y sucedió que al salir el sol, dispuso Dios un sofocante viento solano, y el sol hirió la cabeza de Jonás y él desfallecía, y deseaba con toda su alma morir, diciendo: Mejor me es la muerte que la vida.

9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tienes acaso razón para enojarte por causa de la planta? Y él respondió: Tengo razón para enojarme hasta la muerte. 10 Y dijo elSeñor: Tú te apiadaste de la planta por la que no trabajaste ni hiciste crecer, que nació[ae] en una noche[af] y en una noche[ag] pereció, 11 ¿y no he de apiadarme yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, y también muchos animales?

Notas al pie:

  1. Jonás 1:2 Lit., delante de
  2. Jonás 1:5 Lit., las vasijas
  3. Jonás 1:5 Lit., para aligerar de sobre ellos
  4. Jonás 1:9 Lit., tierra seca
  5. Jonás 1:10 Lit., los hombres
  6. Jonás 1:11 Lit., de sobre nosotros
  7. Jonás 1:12 Lit., Levantadme
  8. Jonás 1:12 Lit., de sobre vosotros
  9. Jonás 1:15 Lit., Levantaron
  10. Jonás 1:16 Lit., los
  11. Jonás 1:17 En el texto heb., cap. 2:1
  12. Jonás 2:1 En el texto heb., cap. 2:2
  13. Jonás 2:2 Lit., Desde
  14. Jonás 2:2 Lit., vientre
  15. Jonás 2:2 I.e., región de los muertos
  16. Jonás 2:3 Lit., me rodeó
  17. Jonás 2:5 Lit., me rodeó
  18. Jonás 2:6 O, corrupción
  19. Jonás 2:8 Lit., vanidades huecas
  20. Jonás 3:2 Lit., a
  21. Jonás 3:3 Lit., una ciudad grande para Dios
  22. Jonás 3:4 Lit., entrar en
  23. Jonás 3:5 Lit., hombres
  24. Jonás 3:6 O, el polvo
  25. Jonás 3:8 Lit., palmas
  26. Jonás 4:2 Lit., ¿No era ésta mi palabra
  27. Jonás 4:3 Lit., el alma
  28. Jonás 4:5 Lit., ciudad
  29. Jonás 4:6 Posiblemente, un ricino, y así en los vers. 7, 9 y 10
  30. Jonás 4:6 Posiblemente, un ricino, y así en los vers. 7, 9 y 10
  31. Jonás 4:10 Lit., fue
  32. Jonás 4:10 Lit., hijo de una noche
  33. Jonás 4:10 Lit., hijo de una noche
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Humillación de Edom

Abdías

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Humillación de Edom

 1 Visión de Abdías.

Así dice el Señor Dios[a] acerca de Edom:
Hemos oído un mensaje del Señor,
y un mensajero ha sido enviado a las naciones, diciendo:
Levantaos y alcémonos contra él en batalla.
2 He aquí, te haré pequeño entre las naciones;
despreciado eres en gran manera.
3 La soberbia de tu corazón te ha engañado,
tú que habitas en las hendiduras de la peña[b],
en las alturas de tu morada;
que dices en tu corazón:
“¿Quién me derribará por tierra?”
4 Aunque te remontes como el águila,
y aunque entre las estrellas pongas tu nido,
de allí te derribaré —declara el Señor.
5 Si vinieran a ti ladrones
o salteadores de noche[c]
(¡cómo quedarías arruinado!),
¿no robarían hasta que les bastara?[d]
Si vinieran a ti vendimiadores,
¿no dejarían rebuscos?
6 ¡Cómo será escudriñado Esaú,
y rebuscados sus tesoros escondidos!
7 Hasta la frontera te echarán
todos tus aliados[e];
te engañarán, te dominarán
los que están en paz contigo;
los que comen tu pan
tenderán emboscada contra ti.
(No hay entendimiento en él[f].)
8 ¿No destruiré en aquel día
—declara el Señor— a los sabios de Edom
y el entendimiento del monte de Esaú?
9 Entonces tus valientes serán atemorizados, oh Temán,
de modo que todo hombre será cortado del monte de Esaú con muerte violenta.

10 Por la violencia contra tu hermano Jacob,
te cubrirá la vergüenza,
y serás cortado para siempre.
11 El día que te pusiste a un lado,
el día en que extraños se llevaban su riqueza,
y extranjeros entraban por su puerta
y sobre Jerusalén echaban suertes,
tú también eras como uno de ellos.
12 No te alegres[g] en el día de tu hermano,
en el día de su exterminio;
no te alegres de los hijos de Judá
en el día de su destrucción;
sí, no te jactes[h]
en el día de su angustia.
13 No entres por la puerta de mi pueblo
en el día de su ruina.
Sí, no te alegres tú de[i] su desgracia
en el día de su ruina;
no te apoderes de sus riquezas
en el día de su ruina.
14 No te apostes en la encrucijada
para exterminar a sus fugitivos,
y no entregues a sus sobrevivientes
en el día de su angustia.

Restauración de Israel

15 Porque se acerca el día del Señor sobre todas las naciones.
Como tú has hecho, te será hecho;
tus acciones recaerán sobre tu cabeza.
16 Como vosotros bebisteis en mi santo monte,
así beberán continuamente todas las naciones.
Beberán y tragarán[j],
y serán como si no hubieran sido.
17 Pero en el monte Sion quedará un remanente,
y será lugar santo,
y la casa de Jacob volverá a tomar sus posesiones.
18 Entonces la casa de Jacob será un fuego,
y la casa de José una llama,
y rastrojo la casa de Esaú.
Los[k] quemarán y los[l] consumirán,
y no quedará sobreviviente alguno de la casa de Esaú
—porque el Señor ha hablado.
19 Entonces los del Neguev[m] poseerán el monte de Esaú,
y los de la Sefela[n] la llanura de los filisteos;
poseerán también el territorio de Efraín y el territorio de Samaria,
y Benjamín poseerá Galaad.
20 Y los desterrados de este ejército de los hijos de Israel
que están entre los cananeos hasta Sarepta,
y los desterrados de Jerusalén que están en Sefarad,
poseerán las ciudades del Neguev.
21 Y subirán libertadores al monte Sion
para juzgar al monte de Esaú,
y el reino será del Señor.

Notas al pie:

  1. Abdías 1:1 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  2. Abdías 1:3 O, de Sela
  3. Abdías 1:5 Lit., devastadores nocturnos
  4. Abdías 1:5 Lit., ¿no robarían su suficiencia?
  5. Abdías 1:7 Lit., los hombres de tu pacto
  6. Abdías 1:7 I.e., Esaú; o, en ello
  7. Abdías 1:12 Lit., No mires
  8. Abdías 1:12 Lit., no agrandes tu boca
  9. Abdías 1:13 Lit., no mires tú
  10. Abdías 1:16 O, se tambalearán
  11. Abdías 1:18 I.e., el pueblo de Esaú
  12. Abdías 1:18 I.e., el pueblo de Esaú
  13. Abdías 1:19 I.e., región del sur
  14. Abdías 1:19 I.e., las faldas de los montes
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