Jesús y las religiones

Sábado 23 Abril

El hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo.

Gálatas 2:16

Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

Tito 3:4-5

Jesús y las religiones

Todas las religiones tienen como propósito ofrecer un camino para ir a Dios. Los caminos difieren, pero generalmente proponen acercarnos a Dios mediante esfuerzos personales, alzarnos hacia Dios, suponiendo que esto fuera posible.

¡El mensaje de Jesús es muy diferente! No nos pide adoptar o practicar una religión, sino que nos ofrece gratuitamente la posibilidad de tener una verdadera relación con Dios.

La Biblia dice que debido a nuestros pecados todos merecemos la condenación divina; y por nuestros propios esfuerzos no podemos escapar de esta condenación. Entonces Dios abrió el camino hacia nosotros: para liberarnos, vino en la persona de Jesucristo, quien murió en nuestro lugar. Así, pues, Dios me concede su perdón, si creo que Jesús murió por mis pecados.

¡No despreciemos esta gracia divina que le costó tan caro! El apóstol Pablo escribió: “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).

Dios nos llama a cada uno de nosotros. Hoy lo hace por medio de este corto mensaje, pues nos ama y quiere hacer de nosotros sus hijos.

Jesús dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Isaías 34 – 2 Pedro 3 – Salmo 47 – Proverbios 14:9-10

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Desfigurado para salvar a otro

Viernes 22 Abril

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores… y como que escondimos de él el rostro… y no lo estimamos.

Isaías 53:3

A este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

Hechos 2:36

Desfigurado para salvar a otro

En una casa de un pueblo se produjo un incendio. Los vecinos llegaron corriendo. De repente se escuchó un grito desesperado… ¡Un niño pequeño había quedado prisionero por las llamas! La madre, que había ido de compras, llegó desesperada e intentó entrar a la casa en llamas, pero un hombre la detuvo y se enfrentó a las llamas en su lugar. Logró subir al primer piso, se quitó su chaqueta, envolvió al pequeño y bajó por en medio de las llamas. ¡El niño estaba a salvo! Pero el hombre, gravemente quemado, soportaría largos e intensos sufrimientos. Cuando se curó, su rostro era irreconocible.

El niño salvado de las llamas creció; poco a poco este acontecimiento se fue olvidando en el pueblo… Los niños tenían miedo del hombre del rostro desfigurado. Cuando lo veían, salían corriendo, y a veces se burlaban de él. El niño salvado formaba parte de ellos…

Pero sus padres no habían olvidado la tragedia. Un día, cuando el niño estaba en edad de comprender, le contaron lo que había marcado para siempre el rostro de ese valiente y bondadoso hombre.

El niño se echó a llorar. ¿Cómo había podido burlarse del hombre que había arriesgado su vida para salvarlo? Lleno de vergüenza y remordimientos, corrió a su encuentro y se echó en sus brazos. ¡Ahora lo amaría!

Esta historia nos recuerda los sufrimientos de Jesús, a quien debemos la vida eterna. Él es digno de nuestro agradecimiento, amor y obediencia. Desea que nos acordemos de él. ¿Queremos hacerlo? (1 Corintios 11:23-24).

Isaías 33 – 2 Pedro 2 – Salmo 46:8-11 – Proverbios 14:7-8

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La Escritura no puede ser quebrantada.

Jueves 21 Abril

El Señor dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo.

Éxodo 34:27

Escribe en un libro lo que ves, y envíalo.

Apocalipsis 1:11

La Escritura no puede ser quebrantada.

Juan 10:35

La Escritura

Durante mucho tiempo, en muchas culturas la sabiduría popular se transmitió oralmente. Esto permitía a algunos jefes espirituales tener el monopolio y el control del saber. Parece que todavía hoy, los brujos animistas emplean el mismo método. Esto les permite dominar a los demás y mantenerlos asustados y sumisos.

Algo totalmente distinto sucede con Dios, el Creador. Él quiso revelar por escrito todo lo que debiéramos saber para conocerlo y para conocernos. Así, por ejemplo, hace más de 3500 años ordenó a Moisés escribir lo que oía; lo mismo hizo con los profetas… y con el apóstol Juan: “Escribe en un libro lo que ves”.

¡Qué amor el de Dios! Hizo escribir su Palabra y la puso al alcance de los hombres. Algunos trataron de prohibirla, otros la quemaron, pero no pudo ser destruida porque “la palabra del Señor permanece para siempre” (1 Pedro 1:25). Otros la aceptaron como lo que es realmente, es decir, la Palabra de Dios, y ella actuó en su ser interior como la Palabra “viva y eficaz” (Hebreos 4:12). Si creemos en la Palabra de Dios, ella cumple en nuestro corazón lo que dice.

Hoy, cada persona puede leer la Escritura por sí misma, sin pasar por un intermediario. Pero no basta con escuchar, leer o estudiar la Biblia, hay que recibirla en el corazón, dejarla actuar en la conciencia por medio de un acto de fe personal; de otra manera no sirve de nada “por no ir acompañada de fe en los que la oyeron” (Hebreos 4:2).

Isaías 32 – 2 Pedro 1 – Salmo 46:4-7 – Proverbios 14:5-6

¡No basta con ser inteligente!

Miércoles 20 Abril

Cosas que ojo no vio… Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

1 Corintios 2:9-11

¡No basta con ser inteligente!

La inteligencia es una facultad extraordinaria que Dios dio al hombre. Gracias a ella ha podido avanzar en el conocimiento del universo y en las creaciones técnicas más complejas. Por medio de la inteligencia, al contemplar la naturaleza, podemos conocer la existencia de Dios y discernir “las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad” (Romanos 1:20).

Sea como sea, el hombre no deja de ser una criatura, un ser limitado. Es incapaz de discernir la verdadera naturaleza del Dios infinito: amor, luz y santidad. Y es más incapaz todavía cuando decide vivir sin Dios, independientemente de lo que Él es y de Su voluntad.

Entonces Dios se reveló a los hombres hablándoles en su lenguaje humano. Lo hizo progresivamente: hombres de fe recibieron y transmitieron el conocimiento del único y verdadero Dios. Luego se reveló completamente enviando a su Hijo, Jesucristo, a la tierra. Ahora, por medio de su Espíritu y de la Biblia, se revela a nuestro corazón y a nuestra conciencia.

La Palabra de Dios no se impone a nosotros mediante una demostración argumentada, intelectual. Ella nos presenta a una persona: Jesucristo, Dios mismo hecho hombre, santo y sin pecado, quien nos amó y se entregó por nuestros pecados. Es un Salvador vivo, el único que puede ponernos en relación con Dios, a quien nos reveló como Padre. Esta revelación es hecha a los “niños”, y no a los sabios y entendidos (Mateo 11:25).

Isaías 30-31 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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La ecología (2): El hombre y la naturaleza

Martes 19 Abril

(Dios dijo a Adán y Eva:) Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Génesis 1:28

Tomó, pues, el Señor Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Génesis 2:15

La ecología (2): El hombre y la naturaleza

¿Quién puede enseñarnos mejor que nuestro Creador nuestra función en la naturaleza? Veamos qué dice la Biblia.

Desde su creación, la tierra refleja la gloria de su Creador. Todo es sostenido mediante el poder de Dios, quien vivifica todas las cosas (Nehemías 9:6).

Dios se comprometió a no destruir nunca más la tierra mediante un diluvio (Génesis 9:9-17). Dios cuida a todos los animales (Mateo 6:2610:29). Da al hombre la posibilidad de alimentarse de carne (Génesis 9:3), participando de ella con acciones de gracias (1 Timoteo 4:3-5).

Así Dios estableció al hombre como su administrador, el “jardinero” de la creación, con tres responsabilidades específicas definidas en los versículos del día:

 – Multiplicarse y llenar la tierra.

 – Dominar la creación, señorear sobre todas las especies vivientes, lo que supone una autoridad y un control sobre los animales.

 – Cultivar y preservar la naturaleza. En su función administrativa, el hombre debe honrar al Creador mediante su manera de cultivar y proteger la naturaleza que lo rodea.

Pero el ser humano fracasó, y esto de forma irreversible. Y no por falta de conocimiento, sino más bien de un compromiso moral y espiritual. El hombre perdió la relación con el Creador, e hizo de sí mismo su propio centro.

(continuará el próximo martes)

Isaías 29 – 1 Pedro 4 – Salmo 45:10-17 – Proverbios 14:1-2

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Cuando Dios habla fuerte

Lunes 18 Abril

Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando al Señor tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida.

Deuteronomio 30:19-20

Cuando Dios habla fuerte

En 1995, después de la caída de la Cortina de Hierro, y aprovechando la libertad religiosa nuevamente adquirida, se terminaba la construcción de un lugar de reuniones en Faget, Rumania. Dos obreros que no eran creyentes y un miembro de la comunidad trabajaban para terminar el techo. De repente el andamio, mal instalado, se derrumbó con gran estruendo y los tres hombres cayeron desde una altura de seis metros.

Podrían haber muerto o quedado paralíticos. Sin embargo, ahí estaban, ¡sin el más mínimo rasguño! Dios no solo intervino para salvar a estos hombres, ¡sino que cambió en bendición lo que hubiese podido ser una terrible tragedia! En efecto, poco después los dos obreros incrédulos declararon a un creyente, quien había acudido al lugar de los hechos: “Ahora sabemos que su Dios es un Dios vivo. Nosotros también queremos conocerlo”.

Era un viernes. El domingo siguiente los dos hombres asistieron con sus familias a la reunión de culto. Al comentar este accidente, alguien dijo: ¡tuvieron que caer del techo del edificio para que entrasen en él!

Dios emplea diferentes medios, pero su objetivo siempre es recordarnos a todos y a cada uno que él es un Dios vivo y poderoso, que se interesa en cada uno en particular. ¿Usted ya le respondió?

“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1 Timoteo 1:15).

“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3).

Isaías 28 – 1 Pedro 3 – Salmo 45:6-9 – Proverbios 13:24-25

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Tiempo de celebrar

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Tiempo de celebrar

Charles Stanley

Considere su vida durante los últimos 6 meses. ¿Qué puede celebrar?

17 de abril de 2022

Para sacarle el máximo provecho a este devocional, lea los pasajes a los que se hacen referencia.

Es probable que haya escuchado la parábola en la que un pastor pierde una oveja y deja atrás a las otras 99 para encontrarla (Lc 15.3-7). Esta es una imagen conmovedora del amor de Dios por nosotros, pero ¿ha notado que el relato se centra en la celebración? Primero, el pastor se regocija al encontrar la oveja, luego se alegra con sus amigos, y después Cristo dice que en el cielo hay júbilo por nuestro arrepentimiento.

Hoy en día, celebramos el cumpleaños de nuestros seres queridos, pero ¿con qué frecuencia celebramos lo que Dios ha hecho en la vida de esa persona? ¿O de lo que Él ha hecho en nuestra propia vida? Por lo general, estamos apurados y distraídos como para hacer un inventario de la fidelidad del Señor, o subestimamos la importancia del regocijo. Pero en esta parábola, el Señor deja claro que debemos celebrar la fidelidad de Dios, sin importar cuán grande o pequeña pueda parecer la ocasión. Cuando nos tomamos el tiempo para festejar las bendiciones del Señor, en el Domingo de Pascua y durante todo el año, reconocemos su provisión y lo honramos.

PIENSE EN ESTO

  • Considere su vida durante los últimos 6 meses. ¿Qué puede celebrar? ¿A quién puede invitar a regocijarse con usted?

Biblia en un año: 1 Reyes 10-12

El día de la resurrección

Domingo 17 Abril

Muy de mañana, el primer día de la semana, (las mujeres) vinieron al sepulcro, ya salido el sol… Buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado.

Marcos 16:26

(Cristo) él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Colosenses 1:15

El día de la resurrección

Pasado el sábado, las mujeres que habían seguido al Señor durante su ministerio se apresuraron a comprar especias aromáticas para tributar a su amado Maestro los últimos honores que se deben a un difunto. Deseaban cumplir con fidelidad y amor lo que estimaban deberle a aquel que las había salvado y amado tanto. Pero, cuando llegaron al sepulcro, ya era demasiado tarde: la tumba estaba vacía.

Resucitado por el poder, la justicia y el amor del Padre, el Señor había dejado la tumba victorioso. Con la salida del sol, no solo empezó un nuevo día, sino también, como se podría decir, una nueva creación. El Señor permaneció en la tumba hasta que el sábado, el séptimo día, terminara y comenzara el primer día de la semana. En los propósitos de Dios, el séptimo día debía marcar el fin de la antigua creación, de la antigua era, y el primer día introducir una nueva. Por eso, Dios resucitó a Jesús el primer día de la semana, colocándole a la cabeza de una nueva creación, “para que en todo tenga la preeminencia” (Colosenses 1:18).

El hecho de que el Señor haya resucitado el primer día de la semana señala ese día; es “el día del Señor”, el domingo, un día de regocijo para los cristianos. Consagrémosle ese día con gozo y agradecimiento. Utilicémoslo para reunirnos con los hijos de Dios, particularmente para empezar juntos el servicio de adoración que pronto cumpliremos de manera perfecta en el cielo. Así hacían los primeros creyentes “el primer día de la semana, reunidos los discípulos…” (Hechos 20:7).

Isaías 27 – 1 Pedro 2:11-25 – Salmo 45:1-5 – Proverbios 13:22-23

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Jesús condenado a muerte (2)

Sábado 16 Abril

Acuérdate, oh Señor, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Señor.

Salmo 25:6-7

Jesús condenado a muerte (2)

Leer Lucas 23:39-43

En la colina se veían tres cruces. Jesús fue crucificado entre dos malhechores que, al principio, lo injuriaban. Luego uno de ellos cambió de actitud porque reconoció que Jesús estaba sufriendo un castigo no merecido. ¿Este cambio se produjo debido a la oración de Jesús por sus enemigos? El evangelio no lo dice, pero sí nos cuenta lo que dijo este hombre crucificado que defendió a Jesús, solo contra todos. Escuchaba las burlas, y veía a Jesús reducido, en apariencia, a una impotencia total. Sin embargo, inesperadamente, se dirigió a él con confianza: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” (v. 42). Ese crucificado, que iba a morir, tuvo la mirada lúcida de la fe, es decir, discernió en Jesús al rey que iba a volver.

La respuesta de Jesús fue inmediata: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (v. 43). En las palabras del Salvador no había ni un atisbo de duda con respecto al futuro del ladrón.

El malhechor comprendió que sus pecados no eran una barrera para ir a Jesús. Esta es la fe: creer en el amor de Dios, que dio a su Hijo para expiar todos nuestros pecados. Por amor a los pecadores Jesús aceptó ser castigado y puesto, como este ladrón, en ese lugar de vergüenza y sufrimiento, para salvarlo y abrirle las puertas del paraíso de Dios.

Si nuestra conciencia es despertada para reconocer nuestros pecados, nuestros ojos serán abiertos para discernir la grandeza y la belleza moral del Salvador.

Isaías 26 – 1 Pedro 2:1-10 – Salmo 44:17-26 – Proverbios 13:20-21

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Jesús condenado a muerte (1)

Viernes 15 Abril

Pilato salió otra vez, y les dijo: Mirad, os lo traigo fuera, para que entendáis que ningún delito hallo en él. Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre!

Juan 19:4-5

Jesús condenado a muerte (1)

Leer Juan 19:1-7

“¡He aquí el hombre!”, declaró Pilato mientras sacaba a Jesús del palacio del gobernador. Para burlarse de él le pusieron un manto real y una corona de espinas. Así fue presentado Jesús ante la multitud. ¿Cómo reaccionó esta ante las palabras de Pilato? Pudo pedir la liberación de Jesús… pero pidió su muerte a grandes gritos.

A lo largo de la historia, a menudo se ha hecho de Jesús el símbolo de todas las condenas de inocentes. En efecto, ¡cuántas personas han sufrido y sufren todavía un juicio arbitrario! El Dios justo es muy sensible a las injusticias y no las dejará impunes.

Sin embargo, la muerte de Jesús es infinitamente más que una injusticia atroz. Aunque conoció el sufrimiento intenso de la crucifixión, aunque fue sacrificado siendo el único justo, Jesús dio su vida voluntariamente, sin que nadie lo obligara: “Yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre” (Juan 10:17-18). Era Dios hecho hombre, que se entregó por amor.

El profeta Zacarías escribió con respecto al pueblo de Israel: “Mirarán a mí, a quien traspasaron” (Zacarías 12:10), y el apóstol Juan cita estas palabras en su evangelio (Juan 19:37). Es una advertencia para todos los que rechazan a Cristo. Pero, ¡qué gozo para los que lo miran con fe! Contemplan con adoración al hombre justo y perfecto que murió para salvar a los pecadores, a usted y a mí.

(mañana continuará)

Isaías 24-25 – 1 Pedro 1:13-25 – Salmo 44:9-16 – Proverbios 13:18-19

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