Las falsificaciones

jueves 27 abril

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Salmo 51:10

Las falsificaciones

Un día le preguntaron a Picasso (1881-1973) quién era, según él, el pintor más célebre. Y Picasso respondió riendo: «¡Rubens, pues pintó unos 600 cuadros durante su vida, de los cuales conservamos 2.700 en la actualidad!».

Las falsificaciones son una plaga de la economía moderna que cuestan muy caro a las empresas y al Estado. En 2010, un poco más de 103 millones de productos falsificados fueron descubiertos y destruidos en las fronteras de la Unión europea, por un valor total de mil millones de euros.

Pero la falsificación en el ámbito religioso es mucho más peligrosa. La Biblia nos habla severamente de esas personas que dicen ser cristianas, que tienen la “apariencia de piedad”, pero “negarán la eficacia de ella” (2 Timoteo 3:5). Frecuentan los servicios religiosos, pero su corazón está muy lejos de Dios. A menudo pronuncian su nombre, y tal vez incluso citen pasajes bíblicos, pero no se someten a su Palabra.

Recordemos estas advertencias de Jesús a las multitudes que lo seguían: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). No podemos engañar a Dios, pues “todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).

No tratemos de aparentar lo que no somos. Podríamos engañar a los demás, y tal vez a nosotros mismos, pero nunca podremos engañar a Dios.

Abdías – Marcos 3 – Salmo 49:10-15 – Proverbios 14:17-18

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¡Arrepiéntase!

Aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Lucas 13:4-5

Arrepentíos, y creed en el evangelio.

Marcos 1:15

¡Arrepiéntase!

Aquí y allá en el mundo hay catástrofes. Terremotos, tempestades, huracanes y tifones destruyen bienes, vidas, y sumergen en la desesperación a mucha gente. Podemos hacernos esta pregunta: ¿Por qué en ese lugar y no en otro? El versículo de hoy nos enseña que no debemos tratar de comprender la responsabilidad de unos y otros, sino que más bien debemos examinar nuestro propio caso.

¡La muerte puede alcanzar súbitamente a cualquier persona en cualquier punto del globo! Por lo tanto es preciso estar preparado para encontrar a Dios. Jesús explicó a sus oyentes cómo prepararse, y sus apóstoles lo repitieron después de él. “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados” (Hechos 3:19). Arrepentirse es estar de acuerdo con Dios en que somos pecadores. Convertirse significa dar media vuelta, volverse a Dios; es aceptar la gracia que perdona y da la vida eterna.

Los juicios caerán sobre un mundo que rechaza a Dios y se hunde en el desorden moral. Las calamidades que Dios permite son como advertencias, señales precursoras de lo que pronto sucederá a todos los que no se hayan vuelto a él a tiempo. “¿Piensas… que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:3-4).

Ezequiel 48 – Marcos 2 – Salmo 49:1-9 – Proverbios 14:15-16

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La gracia es para todos

martes 25 abril

Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.

Juan 9:25

(El apóstol Pablo dijo:) Fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.

1 Timoteo 1:16

La gracia es para todos

En su libro «Dios existe, lo he encontrado», André Frossard (1915-1995) cuenta su conversión. Había sido criado en el ateísmo, «donde el tema de la existencia de Dios ni se menciona».

8 de julio de 1935: Sucedió algo que operó «en mí una revolución tan extraordinaria, que cambió en un instante mi manera de ser, de ver, de sentir, que transformó mi carácter e hizo que hablase un lenguaje tan insólito que mi familia se alarmó… Entonces experimenté el gozo que siente un náufrago que es salvado a tiempo, con esta diferencia: solo en el momento en que fui sacado, tomé conciencia del lodo en el que estaba hundido sin saberlo… Y me pregunto, todavía con la imagen de medio cuerpo hundido en aquel lodo, cómo pude vivir y respirar allí.

No hay nada que me predispusiera a tener una religión, aparte del hecho de no tener ninguna. La Escritura dice que la gracia no hace acepción de personas, y creo haber mostrado que dirigiéndose a mí, se dirigía a todas las personas. Lo que me sucedió le puede suceder a cualquiera, al mejor, al peor, al que no sabe e incluso al que cree saber».

Este testimonio muestra que la conversión no es una simple adhesión intelectual. Es dar media vuelta hacia una nueva dirección. Es tomar conciencia de mi estado pecaminoso ante Dios y aceptar que Jesucristo dio su vida para salvarme.

Ezequiel 47 – Marcos 1:21-45 – Salmo 48:9-14 – Proverbios 14:13-14

En el camino seguro

lunes 24 abril

Plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.

Romanos 4:21

Si tú le buscares, lo hallarás.

1 Crónicas 28:9

En el camino seguro

Desde su infancia, Roberto acompañaba a sus padres a las reuniones cristianas. A medida que el tiempo pasaba se sentía menos motivado; decía que había otras religiones, entonces cómo podía saber si la de sus padres era la buena. Además, decía que cuanto más fiel se es a una religión, más se practica, y más difícil es salir de ella. También pensaba que los líderes religiosos están tan seguros de tener la verdad, que a la mínima duda nos ponen en «el camino correcto» mediante explicaciones que no podemos contradecir, por falta de conocimiento, incluso si no nos satisfacen totalmente.

A pesar de ello, Roberto continuó leyendo la Biblia. El ejemplo de la conversión de Pablo le llamó la atención. Judío, seguidor de las enseñanzas de los maestros de la ley, fiel y activo para defender su fe, Pablo podía creer que estaba en el camino correcto. Pero un día el Señor Jesús se le reveló de manera tan clara que ya no hubo lugar a dudas (Hechos 9:1-22).

Este ejemplo puso fin a su confusión. Roberto quedó convencido de que si Dios está vivo, se da a conocer, según su promesa, a aquellos que lo buscan sinceramente. Comprendió que debía buscar no una religión, sino una verdadera relación con Dios. Solo su Palabra podía permitir que lo conociese, solo ella podía responder a las necesidades de su alma.

“Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras” (Salmo 145:18).

“Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que el Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro” (Deuteronomio 4:39).

Ezequiel 46 – Marcos 1:1-20 – Salmo 48:1-8 – Proverbios 14:11-12

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¿Qué es la verdad?

domingo 23 abril

Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.

Juan 18:37-38

¿Qué es la verdad?

Algunas preguntas de la Biblia

La comparecencia de Jesús ante Pilato es el juicio más conocido de todos los tiempos. Jesús era inocente y Pilato lo sabía muy bien porque ya lo había interrogado. Además, su mujer le había dicho: “No tengas nada que ver con ese justo” (Mateo 27:19). Pilato estaba perplejo, y los roles se invirtieron. Entonces fue el acusado quien advirtió a su juez, pues Jesús declaró a Pilato que si él era recto, y si “era de la verdad”, escucharía a aquel a quien juzgaba. Pilato respondió con esta pregunta, que era una escapatoria: ¿Qué es la verdad? Pilato era un escéptico: para él toda verdad era relativa. Pero si no existe la verdad absoluta, entonces la verdad no existe. En vez de escuchar la respuesta de Jesús, Pilato puso fin al diálogo y salió.

Quería liberar a Jesús y al mismo tiempo complacer a la multitud. ¡Eso era imposible! Entonces decidió condenar a muerte a quien sabía que era inocente. ¡Su habilidad política no le impidió cometer un crimen!

Si tenemos dudas sobre la verdad, debemos escuchar las respuestas que nos da la Biblia. Ella nos dice que la verdad está en Jesús (Efesios 4:21). Y Jesús mismo afirma: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6).

No hay nada más grave que oír las palabras de Jesús y no creerlas. Esto endurece la conciencia, y luego, como Pilato, podemos llegar a cometer el mal que no queríamos hacer, y a desviarnos del camino que conduce a la vida eterna.

Ezequiel 45 – 2 Pedro 3 – Salmo 47 – Proverbios 14:9-10

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¿Qué significa la Biblia para mí?

sábado 22 abril

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Hebreos 4:12

Recibisteis la palabra de Dios… no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios.

1 Tesalonicenses

¿Qué significa la Biblia para mí?

«Cuando la Escritura (la Biblia) habla, Dios habla».

San Agustín

«La Biblia tiene vida y me habla; tiene pies y me persigue; tiene manos y me agarra».

Martin Luther King

«Detrás de toda palabra está el que la pronuncia. Debido a lo que Dios es, creemos lo que dijo».

John Stott

«La Biblia es uno de los libros más sorprendentes del mundo: cada vez que lo abrimos, tal pasaje familiar que hemos leído decenas de veces, de repente resplandece con un brillo nuevo».

T. Woodrow Wilson

«La belleza de la Biblia crece a medida que crecemos en su comprensión».

Goethe, escritor alemán

Nosotros también tenemos la firme convicción de que la Biblia es la Palabra de Dios. En un mundo cada vez más turbado, ella da seguridad, verdadera luz y una esperanza viva a todos los que la reciben como la Palabra de Dios.

“La palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1 Pedro 1:25).

Ezequiel 44 – 2 Pedro 2 – Salmo 46:8-11 – Proverbios 14:7-8

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Contradicciones

viernes 21 abril

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

1 Timoteo 3:16

Que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

1 Corintios 2:5

Contradicciones

La luz blanca que nos deslumbra sobre la inmaculada nieve está compuesta, no obstante, por diferentes colores. Diversos fenómenos físicos, por ejemplo el arco iris o un prisma de vidrio, nos permiten distinguirlos.

Esto nos ayuda a comprender por qué el Espíritu de Dios, para presentarnos la persona del Hijo de Dios, inspiró cuatro evangelistas diferentes. Cada uno de ellos presenta la vida de Jesús bajo un enfoque particular, y todos los detalles que leemos están en armonía con el objetivo que persiguen.

Si comparamos los evangelios, encontraremos diferencias. Pensemos en el arco iris que tiene todos los colores reunidos. La persona del Hijo de Dios es insondable, y los evangelios se complementan maravillosamente para presentárnosla. Cada enfoque es como uno de los rayos del sol que nos revela uno u otro esplendor particular de la vida de Jesús.

En vez de confrontar los diferentes pasajes para tratar de hallar contradicciones, pidámosle a Dios que ilumine nuestra inteligencia mediante su Espíritu para que distingamos los distintos rasgos del Señor Jesús. Dejémonos enseñar como si fuésemos niños.

“Nadie conoce al Hijo, sino el Padre” (Mateo 11:27). Solo Dios, mediante su Espíritu, pudo comunicarnos una revelación completa del Señor y suficiente para la fe.

Ezequiel 43 – 2 Pedro 1 – Salmo 46:4-7 – Proverbios 14:5-6

Ezequiel 42 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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Señor, ¡muéstranos al Padre!

jueves 20 abril

Jesús… dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis. Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió.

Juan 7:28-29

El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Juan 14:9

Señor, ¡muéstranos al Padre!

¿Quién es Jesús? Nació en Belén de Judea, en el primer siglo de nuestra era. Vivió toda su infancia en Nazaret de Galilea. Ejerció la profesión de carpintero hasta la edad de 30 años. Luego, durante unos tres años, recorrió las provincias de Galilea y Judea anunciando la Buena Nueva del reino de Dios. Juzgado y condenado a muerte, fue crucificado entre dos malhechores. Desde principios de la era cristiana, los historiadores reconocieron estos hechos y los escribieron.

Pero si usted realmente quiere saber quién es Jesús, debe leer los evangelios, los primeros libros del Nuevo Testamento. Estos nos cuentan cómo Jesús llamó a doce hombres para que fuesen sus discípulos, y con ellos recorrió el país llamando a los hombres al arrepentimiento y anunciando el perdón de Dios. Esos discípulos fueron testigos de lo que sucedió durante los tres años de la vida pública de Jesús. También fueron testigos de su muerte, pero lo vieron de nuevo vivo, como Cristo resucitado. Estuvieron allí cuando Jesús fue alzado al cielo.

Así descubrimos que Jesús es mucho más que un profeta que transmitió la Palabra de Dios. Él mismo es esa palabra viva, el Verbo de Dios que revela a Dios como Padre.

Algunas personas piensan que Dios es duro, que quiere castigarnos, hacernos pagar… Jesús destruye nuestras falsas ideas sobre Dios para mostrarnos su amor y su nombre: Dios Salvador. Todos los que creen en Jesús, el Hijo de Dios, pasan a ser hijos de Dios.

Ezequiel 42 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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El escudo del creyente

miércoles 19 abril

El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado.

Salmo 28:7

Tomad toda la armadura de Dios… Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

Efesios 6:13, 16

El escudo del creyente

El escudo, arma defensiva muy antigua, todavía es utilizado por las fuerzas policiales. La Biblia menciona frecuentemente este instrumento de defensa de los guerreros. Pero muy a menudo la palabra escudo es empleada en sentido figurado.

Dios se presenta como un escudo que asegura la protección del que confía en él. Fortaleció a Abraham mediante estas palabras: “No temas… yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15:1). Para expresar su agradecimiento a Dios, quien lo libró de sus enemigos, David escribió este cántico: “Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo… mi alto refugio” (2 Samuel 22:3).

Para todos los creyentes, hoy Dios sigue siendo ese escudo que los protege. Pueden decir, al igual que el apóstol Pablo: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31).

El escudo forma parte de “toda la armadura de Dios” que está a disposición del creyente. Es llamado el escudo de la fe porque representa la confianza en Dios quien lo protege de los ataques del diablo, de sus “dardos de fuego”. En efecto, Satanás trata de desestabilizar al creyente para impedirle obedecer a la Palabra de Dios e introducir dudas en su mente. Esos “dardos de fuego” pueden ser pérfidas insinuaciones, burlas, calumnias, humillaciones…

Amigos cristianos, sepamos resistir al diablo estando “firmes en la fe” (1 Pedro 5:9). Recordemos que “mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

Ezequiel 41 – 1 Pedro 4 – Salmo 45:10-17 – Proverbios 14:1-2

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Nuestras familias

martes 18 abril

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

Hechos 16:31

Yo y mi casa serviremos al Señor.

Josué 24:15

Nuestras familias

Con razón muchas personas se conmueven al ver que la célula familiar se desintegra, pues la familia es la estructura sobre la cual está fundada toda la sociedad.

La Biblia habla mucho de la familia. Nos dice que Dios conoce a cada familia: “… el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra” (Efesios 3:15). La casa del creyente tiene una posición privilegiada, pero también una gran responsabilidad.

–Privilegiada porque el deseo de Dios es salvar la familia del creyente. Es cierto que cada miembro de esta familia tendrá que creer personalmente en Jesucristo para ser salvo, pero el plan de Dios es bendecir tal casa. Noé “preparó el arca en que su casa se salvase” (Hebreos 11:7), de manera que él y los suyos escaparon del diluvio.

–Una gran responsabilidad, porque los padres deben enseñar a sus hijos las preciosas verdades de la fe y ponerlas en práctica ante ellos. ¡Feliz el hogar donde padres e hijos acostumbran reunirse un momento cada día para leer la Biblia, orar y cantar himnos juntos! Los hijos serán criados “en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4).

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).

Quizás usted diga que este cuadro idílico no se parece al de su casa… ¿Le gustaría que eso cambiase? ¡Entonces deje a Jesucristo entrar en su hogar y llenarlo con su presencia! Como a Zaqueo, el Señor nos dice: “Hoy es necesario que pose yo en tu casa” (Lucas 19:5).

Ezequiel 40:24-49 – 1 Pedro 3 – Salmo 45:6-9 – Proverbios 13:24-25

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