Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó

26 de septiembre

«Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó».

Zacarías 11:2

Cuando en el bosque se oye el estrépito de un roble que cae, es señal de que el leñador se encuentra allí. En tales circunstancias, bien puede temblar cada uno de los árboles del bosque por temor de que, al día siguiente, la afilada hacha lo sorprenda también a él. Todos nosotros somos como árboles destinados para el hacha, y la caída de uno solo debe recordarnos que la hora señalada se acerca apresuradamente y llegará sin previo aviso para todos (ya seamos grandes como el cedro o humildes como el abeto). Espero que no nos hagamos insensibles a la muerte por oír hablar frecuentemente de ella. No seamos como los pájaros del campanario, que hacen sus nidos cuando las campanas están tañendo y duermen tranquilamente mientras los repiques de la solemne ceremonia llenan el ambiente de recogimiento. Consideremos la muerte como el más serio de todos los acontecimientos y encaremos su aproximación con toda cordura. No nos conviene bromear cuando nuestro destino eterno pende de un hilo. La espada está fuera de la vaina; actuemos, por tanto, con seriedad. Su hoja se encuentra acicalada y está muy afilada; no juguemos, pues, con ella. El que no se prepara para la muerte es más que un vulgar insensato: es un demente. Cuando la voz de Dios se deje escuchar entre los árboles del huerto, que tanto la higuera como el sicómoro, la haya como el cedro se apresten a oír.

Procura estar preparado, siervo de Cristo, porque tu Señor viene de repente, en el momento en que el mundo impío menos lo espera. Esfuérzate por ser fiel en su obra, porque pronto se cavará tu sepulcro. Prepárate, padre; procura criar a tus hijos en el temor de Dios, pues pronto pueden quedarse huérfanos. Prepárate tú, comerciante: cuida de que tus negocios sean honrados y de que sirvas a Dios con todo el corazón, pues los días de tu servicio terrenal pronto terminarán y serás llamado a dar cuenta de lo que hayas hecho mientras estabas en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Dios quiera que todos nos preparemos para comparecer ante el tribunal del gran Rey, con un cuidado que pueda recibir como recompensa este encomio lleno de gracia que dice: «Bien, buen siervo y fiel».

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 280). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Una vida de propósito

26 Septiembre 2017

Una vida de propósito
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

Algunas personas parecen vagar sin rumbo durante sus vidas, caminando sin ninguna dirección. Si una persona no tiene objetivos definidos claramente, no es de sorprender que adopte un estilo de vida sin definición ni propósito.

Conozco algunas personas que viven su vida sin ningún plan. Me recuerda la vez que fui invitado a una universidad para dar un discurso. De camino al salón, me encontré con un joven obviamente apático. Le hice algunas preguntas intentando crear interés para que hiciera planes más allá del día de la graduación. Recuerdo preguntarle acerca de sus planes. ¿Sabe cuál fue su respuesta? Sin pensarlo dos veces me respondió: « ¿Planes? Bueno…voy a ir a comer».

Tristemente respuestas como esas son comunes en las personas que han quedado atrapadas en el afán de una vida sin rumbo. Viven de un día para el otro sin preocuparse más que por los programas de televisión la noche. Deambulan por la vida como un tronco en un pantano.

El título del salmo nos dice que esta es una canción de David, cuya vida era guiada con un propósito específico. Él había comprendido el plan de Dios para él y con excepción de una caída temporal en desobediencia, él seguía su rumbo sin distracciones. David tomó decisiones según su propósito, y sirvió a Dios fielmente por muchos, muchos años. Verdaderamente, él era un «hombre conforme al corazón de Dios».

Quizás más que cualquier otro pasaje de la Escritura, esos ocho versículos explican la filosofía de David acerca de la vida. De hecho, un título apropiado para el Salmo 101 podría ser: «La declaración de fe de David». Éste es su credo. Este es un salmo que presenta su dirección espiritual.

David se comprometió asimismo con este credo sin ninguna reservación. Él, por supuesto, falló algunas veces; se salía del curso, pero siempre mantuvo un parámetro delante él. En ese salmo no vemos el mínimo trazo de transigencia diplomática o vacilación, al contrario, lo que observamos son palabras directas de devoción. Por tanto, todos los que deseamos vivir más allá del afán de una vida sin rumbo haríamos bien en analizar cómo David decidió conducirse asimismo.

El pasaje y su patrón

El Salmo 101 podría ser llamado el salmo de las resoluciones. Aparecen al menos diez acciones específicas. Ese salmo me recuerda la declaración de Josué cuando la nación de Israel quería desobedecer al Señor: . . . escojan hoy a quién sirvan. . . pero yo y mi casa serviremos al Señor» (Josué 24: 15). David implica durante los primeros cuatro versículos esa misma actitud de Josué y presenta cinco resoluciones. Luego, en los versículos 5 al 8 habla de su reino, y hace una lista de siete diferentes tipos de personas y comenta algo acerca de cada una de ellas. Un bosquejo de este salmo podría ser siguiente:

I. Yo: resoluciones (vv. 1-4)
A. Cantaré (v. 1)
B. Daré atención (v. 2a)
C. Andaré (v. 2b)
D. No pondré (v. 3)
E. No reconoceré (v. 4)

II. Mi reino: declaraciones (vv. 5-8)
A. Difamador (v. 5a)
B. Altanero (v. 5b)
C. Fiel (v. 6a)
D. Integro (v. 6b)
E. Fraudulento (v. 7a)
F. Mentiroso (v. 7b)
G. Impío (v. 8)

Afirmando el alma
¿Cuál es su propósito específico en la vida? Si no lo sabe, hoy es un buen tiempo para preguntar: Señor, ¿Por qué me tienes en el planeta tierra? ¿Cuál es mi función específica dentro de tu plan? La contestación no es una simple respuesta, más bien es un proceso que comienza con la decisión de servir a Dios con su vida. Si usted no lo ha hecho antes, comprométase a servirle a él sin reservaciones.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

 

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

“Hermanos falsos”

26 SEPTIEMBRE

2 Samuel 22 | Gálatas 2 | Ezequiel 29 | Salmo 78:1–39

Algunos comentaristas entienden que lo que dice Pablo en Gálatas 2:1 ss., es que después de varios años regresó a Jerusalén para presentar a los apóstoles y a otros líderes el evangelio que había estado predicando entre los gentiles, para que ellos le evaluaran y afirmaran. Lo hizo en privado, desde luego, pero el asunto era que Pablo temía haber estado corriendo o haber corrido en vano su carrera (2:2). Esto demuestra que Pablo no se sentía tan seguro como aparentaba serlo en el capítulo anterior. En cierto sentido, sí que era una imitación de un apóstol.

Esta lectura no se sostiene. Lo que Pablo quiere decir es algo totalmente distinto. Los gálatas han sido invadidos por agitadores del exterior, hombres que se presentan a sí mismos como autorizados por Jerusalén, como si fueran apoyados por los apóstoles “habituales”. El libro de los Hechos presenta evidencias de que este tipo de personas a veces perseguía a Pablo. De manera que él va a Jerusalén, no para que le validen o le redirijan su evangelio (en este momento, Pablo no va a cambiar de opinión ni de dirección), sino para asegurar que no hubiera, entre los líderes de Jerusalén, una idea errónea sobre lo que él predicaba. Además, quería animar a esos líderes a separarse por completo de los “hermanos falsos” que injustamente apelan a Jerusalén para perjudicar a Pablo y a su ministerio entre los gentiles. Es decir, que Pablo busca asegurar que no está corriendo en vano su carrera porque estos agitadores intentan deshacer su obra. Él quiere hacer lo que sea necesario para socavar sus pretensiones y destruir su influencia. Hechos 15 muestra que eso es justamente lo que consiguió el Concilio de Jerusalén. De hecho, Gálatas 2:11–14 sugiere que Pablo logró la consistencia en el evangelio más rápido que algunos de los otros apóstoles. No estaba sometiéndose al criterio de ellos sobre el contenido de su predicación, sino todo lo contrario. Estaba dispuesto a emitir su propia reprensión si los veía comportarse de manera inconsistente.

Aunque de estas confrontaciones surgen muchos temas teológicos de vital importancia, en esta coyuntura podemos considerar uno muy práctico. Si bien merece la pena luchar por el evangelio, hay maneras correctas e incorrectas de hacerlo. Cuando la inconsistencia de Pedro se hizo pública y ocasionó un daño público, la reprensión de Pablo también fue pública (2:11–21). Cuando Pablo intenta aclarar las cosas, averiguar lo que está sucediendo y presentar la valoración de su propia obra, se acerca a los demás de manera “privada” (2:2). Después de todo, le preocupa el avance del evangelio sin diluir y no su propia reivindicación. Cuando nos encontremos en posición de contender tenazmente por el evangelio, debemos pensar en cómo hacerlo de la manera más agradable y estratégica.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 269). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Qué significa ser Bautista Reformado?

Sujetos a la Roca

Qué significa ser Bautista Reformado?

Ya otros han escrito artículos queriendo describir una iglesia Bautista Reformada. Sin embargo, hasta ahora no he leído artículos describiendo brevemente lo que significa ser un Bautista Reformado. El pastor Tom Hicks de la Iglesia Bautista Morningview en Alabama lo hizo recientemente en su blog. Es mi deseo compartir su artículo con el fin de brindarle a todos los lectores de este blog una breve definición de lo que me identifica a mí y a los miembros de mi iglesia.

El pastor Hicks definió a un Bautista Reformado así:

Qué es lo que hace a un “Bautista Reformado” diferente de otros tipos de Bautistas y gente Reformada? Los Bautistas Reformados surgieron de la Reforma Inglesa, emergiendo del Congregacionalismo en los 1640’s por razones teológicas muy específicas. Aquí hay algunas marcas teológicas que identifican a las Iglesias Bautistas Reformadas.

  1. El Principio Regulativo de la Adoración. Los Bautistas primitivos se separaron de las Iglesias Congregacionalistas que practicaban el bautismo de infantes porque creyeron que los elementos de la adoración pública estaban limitados por lo que las Escrituras ordenaban. Debido a que la Biblia no ordena el bautismo de infantes, los Bautistas primitivos creyeron que el bautismo de infantes está prohibido en la adoración pública, y sólo el bautismo de creyentes es permitido. El principio regulador de la adoración limita los elementos de adoración pública a la predicación y lectura de la Palabra, los sacramentos, la oración, canto de Salmos, himnos, y cánticos espirituales, y todo lo demás que ordena la Escritura.Muchos Bautistas hoy en día han abandonado completamente el principio regulador de la adoración en favor de la adoración orientada en el entretenimiento, consumismo, las preferencias individuales, emocionalismo, y el pragmatismo. Tales Bautistas han abandonado el mismo principio que los llevó a su surgimiento inicial. Dudo que tales Iglesias tengan el derecho de identificarse como “Bautistas,” ya que debido a que no sostienen este principio que es una precondición histórica de la existencia de los Bautistas.
  2. Teología de los Pactos. Mientras las iglesias paidobautistas Reformados frecuentemente aseguran que solamente ellas con herederas de la verdadera teología pactual, los Bautistas Reformados históricos afirmaron abandonar la práctica del bautismo de infantes precisamente por la teología pactual de la Biblia. Los Bautistas Reformados creen que Dios hizo un pacto de obras con Adán, el cual él quebrantó y así trajo condenación sobre toda la raza humana. Pero Dios misericordiosamente hizo un pacto de gracia con Su pueblo elegido en Cristo, que reveló progresivamente en el Antiguo Testamento y lo estableció formalmente en el Nuevo pacto con la muerte de Cristo. La única manera en la que alguien fue salvo bajo el pacto antiguo fue en virtud de este pacto de gracia en Cristo. Los teólogos pactuales Bautistas creen que ellos son más consistentes que los teólogos pactuales paidobautistas con respecto a la hermenéutica teológica pactual de la prioridad del Nuevo Testamento. De acuerdo con el Nuevo Testamento, la promesa del Antiguo Testamento de “a ti y a tu simiente” fue hecha ultimadamente a Cristo, la verdadera simiente. La descendencia física de Abraham fueron incluidos en el antiguo pacto, no porque ellos fueran todos los hijos de la promesa, sino porque Dios estaba preservando la línea de la promesa, hasta que Cristo, la verdadera simiente, viniera. Ahora que Cristo ha llegado, no hay ninguna razón para preservar la línea física. Por el contrario, todos los que creen en Jesús son hijos de Abraham, los verdaderos israelitas, miembros del Nuevo pacto, y de la iglesia del Señor Jesús. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el “Nuevo pacto” es revelado como un pacto compuesto solamente de creyentes, quienes han sido perdonados de sus pecados, y tienen la ley de Dios escrita en sus corazones. Los Bautistas de hoy que se adhieren al dispensacionalismo y a la Teología del Nuevo Pacto han salido de sus raíces históricas y de la visión hermenéutica de la unidad orgánica de la Biblia echada por sus antepasados.
  1. Calvinismo. Debido que los Bautistas Reformados mantenían la teología del pacto (federalismo) del siglo 17, eran todos calvinistas. Cuando Adán transgredió el pacto de obras, Dios maldijo a todos los seres humanos con naturalezas depravadas, haciéndoles incapaces y sin el deseo de venir a Cristo para salvación. Pero Dios no dejó a la raza humana morir en su pecado; sino que Él formó un pacto eterno de redención con Cristo e incondicionalmente escogió un número definido de personas para salvar en Él. En el momento designado, Cristo vino al mundo y obedeció los términos del pacto de la redención, cumpliendo los términos del pacto de obras que Adán quebrantó. Jesús murió en la cruz, expió los pecados de los elegidos, y se levantó de los muertos, habiendo merecido eficazmente la salvación por ellos. Dios hizo el pacto de gracia con Sus elegidos en el cual Él aplica todas las bendiciones de vida merecidas por Cristo en el pacto de la redención. El Espíritu Santo misericordiosamente une al pueblo escogido de Dios a Cristo en el pacto de gracia, irresistiblemente atrayéndolos a Él mismo en el llamamiento eficaz, dándoles un corazón vivo, una fe viva y arrepentimiento, el veredicto vivo de la justificación, y una viva y perdurable santidad, para que ellos perseveren hasta el fin, y todas estas bendiciones de vida son los méritos de Jesucristo, adquiridos en el pacto de la redención, aplicados en el pacto de gracia.
  2. La Ley de Dios. Los Bautistas Reformados creen que los 10 mandamientos son un resumen de la Ley moral de Dios. Ellos creen que a menos que comprendamos correctamente la ley, no podemos entender el evangelio. El evangelio son las buenas noticias que Jesucristo cumplió la ley para nuestra justificación viviendo en perfecta obediencia para ganar las bendiciones de la ley y muriendo una muerte sustitutiva para pagar por la pena de la ley. Pero el evangelio no es solo la promesa de la justificación. Es también las buenas noticias que Cristo promete por gracia dar Su Espíritu Santo a Su pueblo para destruir su iniquidad y hacerlos más y más santos. Por lo tanto, mientras que los creyentes justificados están libres de la ley como un pacto de obras para ganar su justificación y la vida eternal, Dios les da Su ley como un estándar de conducta o regla de vida en su santificación. La ley moral de Dios, resumida en los 10 mandamientos, incluyendo el mandamiento del Día de reposo, es un instrumento de santificación en la vida del creyente. Los creyentes descansan en Cristo para su total salvación. Cristo toma sus cargas de culpa y vergüenza, y Su pueblo toma el yugo de Su ley, y ellos aprenden obediencia de un humilde y tierno Maestro.
  3. La Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689. La mayoría de los Bautistas primitivos, tanto en Inglaterra como en América, se adherían a la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689. Esta confesión, basada en la Confesión de Westminster (Presbiteriana) y a la Declaración de Saboya (Congregacionalista), fue originalmente compuesta y adoptada en 1677, pero fue formalmente publicada en 1689 después de que la persecución inglesa fuera levantada. Los Bautistas Reformados históricos fueron confesionales. Ellos no eran “biblicistas.” Ellos no creían que los miembros individuales de Iglesias o pastores individuales tenían el derecho de la interpretación privada divorciada de la enseñanza histórica de la iglesia. Ellos creían que solo la Biblia era suficiente para la doctrina y práctica, pero creían que la Biblia debía ser interpretada a la luz de la tradición interpretativa de la Iglesia. Los Bautistas Reformados creían qye su teología estaba anclada en la rica herencia teológica de la Iglesia y que era un desarrollo natural de la doctrina de la iglesia a la luz del entendimiento central de la Reforma (sola Scriptura: no bautizar infantes; sola fide: solo los convertidos son el pueblo de Dios). Muchos cristianos hoy en día son de la opinión que ellos tienen el derecho de leer la Biblia y llegar a sus propias conclusiones sobre lo que significa. Pero la Escritura enseña que la iglesia es el “fundamento y baluarte de la verdad.” La iglesia como un todo fue encargada con la interpretación de la Biblia y Dios ha autorizado maestros en la iglesia a través de la historia. Mientras cada Cristiano individualmente es responsable de comprender las Escrituras por él mismo, no debe hacerlo sin el cuidadoso estudio y entendimiento que lo que los grandes maestros del pasado han dicho. Los Bautistas Reformados se adhieren a la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689 porque creen que es un compendio de teología que mejor resume la enseñanza de la Escritura en pequeña escala.

Pueden leer el artículo original aquí.

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Ya otros han escrito artículos queriendo describir una iglesia Bautista Reformada. Sin embargo, hasta ahora no he leído artículos describiendo brevemente lo que significa ser un Bautista Reformado. El pastor Tom Hicks de la Iglesia Bautista Morningview en Alabama lo hizo recientemente en su blog. Es mi deseo compartir su artículo con el fin de brindarle a todos los lectores de este blog una breve definición de lo que me identifica a mí y a los miembros de mi iglesia.

El pastor Hicks definió a un Bautista Reformado así:

Qué es lo que hace a un “Bautista Reformado” diferente de otros tipos de Bautistas y gente Reformada? Los Bautistas Reformados surgieron de la Reforma Inglesa, emergiendo del Congregacionalismo en los 1640’s por razones teológicas muy específicas. Aquí hay algunas marcas teológicas que identifican a las Iglesias Bautistas Reformadas.

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El Matrimonio es Difícil Porque el Pecado es Fácil

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El Matrimonio es Difícil Porque el Pecado es Fácil

Por Kim Wine

Dos pecadores que se unen para convertirse en una sola carne en pacto matrimonial pueden ser bastante desordenados. Puede crear un desastre maravilloso, gloriosamente bueno, hermoso, pero lo más a menudo es un desastre de cualquier manera que usted lo corte. La gente a menudo se refiere al matrimonio como difícil. ¿Es difícil el matrimonio?

En sólo unas semanas, mi esposo y yo estaremos celebrando veinte años de matrimonio. No estoy seguro de cómo eso pasó porque todavía tengo sólo veinticinco años. Veinte años de todas las cosas de la vida. Lo bueno, lo grande, lo malo, lo feo y lo verdaderamente pecaminoso – nos hemos enfrentado a todo, y un poco más.

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¿Tiene grandes preocupaciones?

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Mateo 11:28

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

1 Pedro 5:7

¿Tiene grandes preocupaciones?

Tres versículos de la Biblia nos muestran cuál es la voluntad de Dios con respecto a nuestras cargas. Si bien: “Cada uno llevará su propia carga” (Gálatas 6:5), o también: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros” (Gálatas 6:2), lo más consolador es esto: “Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará” (Salmo 55:22). Siempre podemos hacer esto. ¡Dios no dice que llevará nuestra carga, sino que nos sostendrá a nosotros, y no únicamente nuestra carga!

Una carga no es necesariamente un pecado, sino todo lo que nos hace sufrir en nuestra vida, en la vida de nuestros familiares y amigos, en la de nuestros hermanos y hermanas en la fe… Sufrimientos de los cuales esperamos ser liberados. Si perdemos la paciencia, Satanás puede aprovecharse de ello para desanimarnos. No se trata de evitar las preocupaciones, sino de entregárselas al Señor. Entonces él nos dará la fuerza para soportarlas. (Lea otra vez los versículos del encabezamiento).

–¿Qué hacer? Echar sobre Dios toda nuestra preocupación.

–¿Cómo hacerlo? Mediante oraciones y súplicas.

–¿Por qué podemos hacerlo? Porque Dios cuida de nosotros.

Cada día podemos llevar a Dios todas nuestras preocupaciones, pequeñas o grandes, sean de tipo sentimental, familiar, profesional, etc. El Señor cuida de nosotros, podemos confiar en su bondad. No hay nada demasiado difícil para su poder (Jeremías 32:17), ni demasiado insignificante para su amor (Mateo 10:29-31).

Oseas 9-10 – Filipenses 1 – Salmo 107:17-22 – Proverbios 24:5-6

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

UNA FUENTE INAGOTABLE

UNA FUENTE INAGOTABLE

9/25/2017

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido.

1 Pedro 1:22

Los cristianos tenemos la gran responsabilidad de amar a los demás, pero ¿cómo la cumpliremos? Comprendiendo nuestro recurso.

El amor está a nuestro alcance, y es nuestra culpa si no aprovechamos el recurso necesario. Tenemos que someternos al Espíritu y aprender a amar. Debemos purificar nuestro corazón confesando nuestro pecado y comprender la urgencia de atraer a otros a Cristo mediante nuestro amor. Tenemos que tomar una decisión consciente de amar a los demás, tener comunión con otros creyentes y pensar en los demás y no en nosotros mismos. Y debemos considerar el efecto de amar a otros. El amor que se da inevitablemente regresa.

Cuando Dios lo salvó a usted, Él lo hizo una nueva criatura con la capacidad de cumplir la deuda del amor. La fuente del amor es inagotable. Usted tiene el privilegio de representar a Dios en el mundo amando a los demás como Él los amó y recibir amor a cambio.

DERECHOS DE AUTOR © 2017 Gracia a Vosotros
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La vida depende de la Palabra de Dios

SEPTIEMBRE, 25

La vida depende de la Palabra de Dios

Devocional por John Piper

Les dijo: Fijad en vuestro corazón todas las palabras con que os advierto hoy, las cuales ordenaréis a vuestros hijos que las obedezcan cuidadosamente, todas las palabras de esta ley. Porque no es una palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais, cruzando el Jordán a fin de poseerla. (Deuteronomio 32:46-47)

La Palabra de Dios no es una nimiedad; es una cuestión de vida o muerte. Si tratáramos las Escrituras como palabras triviales o vacías, esto nos costaría la vida.

Incluso la vida de nuestro cuerpo físico depende de la Palabra de Dios, porque por su Palabra fuimos creados (Salmos 33:6Hebreos 11:3) y él «sostiene todas las cosas por la palabra de su poder» (Hebreos 1:3).

Nuestra vida espiritual empieza por la Palabra de Dios: «En el ejercicio de su voluntad, Él nos hizo nacer por la palabra de verdad» (Santiago 1:18); «Pues habéis nacido de nuevo… mediante la palabra de Dios que vive y permanece» (1 Pedro 1:23).

No solo empezamos a vivir por la Palabra de Dios, sino que también seguimos viviendo por la Palabra de Dios: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4Deuteronomio 8:3).

Nuestra vida física fue creada y sigue en pie por la Palabra de Dios, y nuestra vida espiritual surge y se sostiene por la Palabra de Dios. ¡Cuántas historias podríamos reunir que dieran testimonio del poder que la Palabra de Dios tiene para dar vida!

Sin lugar a dudas, la Biblia «no es una palabra inútil» para nosotros: ¡es nuestra vida! El fundamento de todo gozo es la vida. No hay nada más básico que la pura existencia —nuestra creación y la preservación de nuestra vida—.

Todo esto se lo debemos al poder de la Palabra de Dios. Por medio de este mismo poder, Dios habló en las Escrituras, para la creación y el sustento de nuestra vida espiritual. Por lo tanto, la Biblia no es palabra inútil, sino la vida misma: ¡la llama que enciende nuestro gozo!

Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, página 145

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

«El cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría»

25 de septiembre

«El cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría».

1 Corintios 1:30

El intelecto del hombre busca la tranquilidad, pero, por naturaleza, la busca lejos del Señor Jesucristo. Los hombres cultos, aun cuando sean conversos, son propensos a considerar con poca reverencia y afecto la sencillez de la cruz de Cristo. Están atrapados en la antigua red que lo fueron también los griegos, y evidencian una marcada voluntad de mezclar la filosofía con la revelación. El hombre de pensamiento refinado y de elevada cultura tiene la tentación de apartarse de la sencilla verdad de Cristo e idear una doctrina (como expresa el término) más intelectual. Esto condujo a las iglesias cristianas primitivas al gnosticismo y las embelesó con toda suerte de herejías. Ahí tenemos la raíz de la Neología y de las otras exquisiteces que en días pasados estaban tan de moda en Alemania y que ahora entrampan a cierta clase de teólogos. Quienquiera que seas, querido lector, y cualquiera que sea tu preparación, ten por cierto que si eres del Señor no encontrarás ninguna tranquilidad en la teología filosófica. Puedes recibir tal o cual dogma de este gran pensador o tal o cual desvarío de aquel otro filósofo profundo, pero como la paja es al trigo, así serán esas cosas al lado de la pura Palabra de Dios. Todo lo que la razón (cuando está muy bien guiada) puede resolver es simplemente el abecedario de la verdad y, aun en eso, carece de certeza; mientras que en Cristo «están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento» (Col. 2:3). Cualquier tentativa por parte de los cristianos de satisfacerse con sistemas que merezcan la aprobación de los pensadores unitarios y de la Iglesia en general está abocada al fracaso. Los genuinos herederos del Cielo tienen que volver a esa realidad tan sencilla que hace brillar de gozo el ojo del gañán y alegra el corazón del pobre piadoso: «Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores». Cuando se le recibe con fe, Jesús satisface al intelecto más preparado; sin embargo, fuera de él, la mente del regenerado no encontrará sosiego. «El principio de la sabiduría es el temor del Señor. Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos» (Sal. 111:10, LBLA).

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 279). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Agradecimiento y alabanza

23 Septiembre 2017

Agradecimiento y alabanza
por Charles R. Swindoll

Salmos 100

El Salmo 100 continúa con dos preceptos finales y presenta tres razones específicas para «cantar con gozo» (v. 1). Ambos preceptos nos invitan a hablar directamente con el Señor.

6. Denle gracias (v. 4). La palabra hebrea para dar gracias viene de un verbo que significa confesar, alabar, reconocer, exaltar o agradecer. En otras palabras no es sencillamente decir: «gracias Dios, por los bendiciones». En este texto el verbo da a entender una persona que tiene razones específicas para dar gracias, que relata una historia donde Dios es el héroe. Nosotros hacemos esto cuando estamos contándoles a nuestros amigos acerca de algún buen doctor que nos ayudó con una larga enfermedad. La expresión de gratitud es impresionante. Sentimos que las palabras no nos alcanzan para poder hablar bien de ese doctor. De manera similar en este pasaje, la expresión «denle gracias» da la intención de expresar que literalmente no podemos decir con palabras lo bueno que es el Señor y lo que él hace por nosotros.

Una de las señales que muestra que estamos en los últimos días, es la ingratitud. 2 Timoteo 3: 1-5 escribe la palabra «malagradecido» en una lista de actitudes que marcan los días malos antes del fin del mundo. Hay que tener cuidado con esa generación ingrata y mal agradecida. Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.

7. Bendigan su nombre (v. 4). La palabra hebrea es «barak» y tiene el significado de arrodillarse, elogiar o saludar. La idea es mostrar honor y honra a Dios, reconociendo su nombre por encima de cualquier otro nombre. En el Oriente Antiguo, una persona «bendecía» a un superior arrodillándose o inclinándose ante él. Él o ella entonces expresaban su deseo para que esa persona tuviera poder, prosperidad, longevidad, éxito, etc.

Claro está que el Señor ya posee todo el poder, la prosperidad, la longevidad y siempre tendrá éxito en todo lo que haga; al «bendecir su nombre», afirmamos su poder y su bondad y nos comprometemos a unirnos a su causa.

Esas dos acciones, «dar gracias» y «bendecir su nombre» tiene un significado especial muy arraigado a la tradición del Oriente Antiguo. Recibir la hospitalidad de un noble y pronunciar la bendición como resultado establecía efectivamente una alianza, una deuda duradera que unía a ambas personas en un lazo de amistad. En este caso, el salmista nos invita a que demos lealtad al rey supremo.

Afirmando el alma
Durante los siguientes días, dedique su tiempo de oración a darle gracias y alabar al Señor. Esto no es tan fácil como pedirle al Señor ayuda, sabiduría, fortaleza, sanidad u otras necesidades así que debe prepararse antes de orar. Haga una lista de agradecimientos. Investigue los atributos de Dios. Luego, en oración, relate la historia de la bondad de Dios hacia usted.

Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.