M27 – El amor que exige pureza

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M27 – El amor que exige pureza

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Carmen Espaillat: La pureza se mantiene a través de pequeñas decisiones. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss : Satanás hará que tú pienses que esa conversación, ese intercambio de correos electrónicos, ese toque, esa expresión cálida, que ese intercambio de miradas responde a alguna necesidad, te hará creer que llenarán algún vacío en tu corazón. Lo que él no te dice es cuán mortal y destructivo será el resultado. He oído esto de parte de las mujeres todo el tiempo.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Tus pequeñas decisiones de hoy tendrán un gran efecto. Esto es cierto en muchas áreas de la vida, pero una de las más importantes es la de la pureza moral. Las malas elecciones en este ámbito pueden conducirte hacia resultados devastadores.

Si tienes hijos pequeños, es posible que desees desviar su atención mientras escuchas a Nancy, quien continúa hoy con una serie tituladaEl hermoso diseño de Dios para la mujer .

Nancy: En 1894 Ruth Smythers, quien era la esposa del Reverendo L. D. Smythers, escribió una guía para esposas jóvenes. En una sección de esa guía, ella dice lo siguiente:

Para una mujer joven y sensata, que tiene los beneficios de una educación adecuada, el día de su boda es irónicamente el más feliz así como el más aterrador de su vida. En el lado positivo, está la boda en sí, en la que la novia es la atracción central en una hermosa e inspiradora ceremonia, que simboliza su triunfo en la obtención de un hombre para proveer para todas sus necesidades durante el resto de su vida.

Leí eso, y pensé, “No se ha creado el hombre que pueda satisfacer todas las necesidades de una mujer para toda su vida.” Pero esto fue lo que ella dijo en el 1894. Entonces ella sigue diciendo,

En el lado negativo, hay una noche de bodas, durante la cual la novia debe “afrontar las consecuencias”, pudiéramos decir, enfrentando por primera vez la terrible experiencia del [lo que era una palabra muy difícil de decir en aquellos días] “sexo”.

Hay una regla cardinal del matrimonio que nunca debe ser olvidada: DA POCO, DA SOLO EN OCASIONES, Y SOBRETODO, DA DE MALA GANA. De lo contrario, lo que pudiera haber sido un matrimonio adecuado se pudiera convertir en una orgía de lujuria sexual.1

Ahora, seguramente estás rezongando. Si hubieras leído más de lo que ella dice en ese libro de seguro que te quejarías aún más. De verdad que hay algunas formas de pensar que están totalmente desacertadas —algunas ideas que no son sanas, que no van de acuerdo a la Palabra de Dios— en esta guía para las novias jóvenes, escrita por la esposa de un ministro en el 1894.

Mientras leía eso, pensaba, es tan de Satanás el distorsionar nuestros pensamientos. Él tratar de convencernos de que lo que Dios llama bueno es malo; y que lo que Dios prohíbe o dice que está fuera de límites, Satanás nos convence de que es bueno.

Mientras pensaba sobre esto me llamó la atención algo y me preguntaba ¿Cómo es que hoy tantas niñas y mujeres no pueden esperar para tener relaciones sexuales, y creen que no pueden vivir sin el sexo, y son atraídas por la emoción del sexo ilícito fuera del matrimonio, mientras que al mismo tiempo tantas mujeres que están casadas piensan que la intimidad física con sus esposos es como un deber —en el mejor de los casos— un mal necesario, algo que tienen que hacer, algo que hay que soportar?

¿Ves cómo Satanás tuerce nuestra manera de pensar? Él nos hace pensar que lo que es bueno es malo y que lo que es malo es bueno.

Es por eso que tenemos que tener un pensamiento sano, y obtenemos nuestro pensamiento sano de la sana doctrina, la cual obtenemos de la Palabra de Dios.

Un versículo que me vino a la mente rápidamente mientras estaba leyendo esa guía para esposas jóvenes fue Hebreos 13:4 “Honroso sea en todo el matrimonio, y el lecho sin mancilla”. Esto es bueno.

En el contexto del matrimonio, es maravilloso; es extraordinario; es un regalo. La intimidad física del esposo y de la esposa no es una orgía de lujuria sexual. El que una esposa y un esposo tengan intimidad física. “Honroso sea en todo el matrimonio”.

Hebreos 13 dice; y entonces aquí está el otro lado, “Porque Dios juzgará a los inmorales sexuales [la palabra hebrea es pornos] y adúlteros,” aquellos que deshonran el lecho matrimonial, que entran en intimidad física fuera de los límites del matrimonio.

Estaba revisando algunos correos electrónicos que han llegado a nuestro ministerio mientras me preparaba para esta serie. Resulta interesante que cada vez que tocamos este tema tenemos una avalancha de respuestas. Permítanme leerles un par de correos que me encontré mientras repasaba esos archivos.

Una persona escribió y dijo,

“Me preguntaba si ustedes pudieran hacer algunos programas sobre el problema de las mujeres que han quedado atrapadas por el deseo de buscar autosatisfacerse sexualmente a través de películas explícitamente sexuales, libros, o líneas telefónicas para el sexo, y de cómo se puede superar esta esclavitud.”

Aquí está otra— Dudé si leer esto, pero no es poco común ver esto. Esta mujer dice,

“Tengo un buen matrimonio, pero mi corazón se está deleitando en el pecado, ¡con nada más y nada menos que con mi pastor! Esto ha estado sucediendo durante 3 años. Quiero desesperadamente liberarme de esta atracción tan peligrosa, sin embargo me siento tan atraída por ella.”

Como hemos venido diciendo a lo largo de esta serie, un pensamiento erróneo y una doctrina errónea resultan en una manera de vivir errónea. Si no tenemos un pensamiento sano basado en una sana doctrina, vamos a terminar en impureza.

Hemos estado hablando sobre Tito 2, donde las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes a ser puras. Si vamos a ser puras, debemos tener un pensamiento correcto que nos guíe hacia elecciones puras. Todo este asunto de la impureza y de la sexualidad es una que es muy enfatizado en las Escrituras.

Por ejemplo, Efesios capítulo 4 habla de que el pensamiento incorrecto en la doctrina nos conduce a una vida equivocada y a la impureza.

Efesios 4:17 dice,

No andéis así como andan los gentiles [paganos, impíos], en la vanidad de sus mentes [aquí es donde comienza la batalla]. Ellos están entenebrecidos en su entendimiento… [Versículo 19] Y ellos habiendo llegado a ser insensibles, se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezas.

Ves como el pensamiento equivocado te dirige a vivir de forma impura…

Por otro lado, el pensamiento sano y una mente sana te guían a la pureza y al amor, dos de las cualidades de las que estamos hablando en Tito 2.

Aun en Efesios capítulo 4, en el versículo 20:

¡Pero vosotros no habéis aprendido a Cristo de esta manera! [Entregándose a la sensualidad y la impureza. Tú fuiste enseñado] A ser renovados en el espíritu de vuestra mente, [sophron, una mente sana, y a que] os vistáis del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad (versículos 23-24).

¿De dónde viene la santidad? ¿De dónde viene la pureza? Del pensamiento sano, siendo renovados en nuestras mentes.

Efesios 5:1-2 continúa diciendo:

Sed pues imitadores de Dios como hijos amados; y andad en amor. [El amor y la pureza son el resultado del pensamiento sano, el cual está arraigado en la sana doctrina.] Así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.

Si tuviéramos corazones puros y el amor de Cristo en nuestros corazones, no habría pecado sexual, porque no puedes ser puro de corazón y amar a otros como te amas a ti mismo, y pecar contra ellos sexualmente; con la mente, o el pensamiento, con la palabra o con la acción. No lo puedes hacer.

Así que la pureza de corazón y el amor del cual hemos venido hablado en Tito capítulo 2 —el amar a tu esposo y a tus hijos— si amas a otros con el amor de Cristo, si tienes un corazón puro, entonces tú serás pura sexualmente .

1 Pedro 1:22 lo dice de esta manera: “Puesto que en obediencia a la verdad [esa es la mente] habéis purificado vuestras almas para un amor sincero de hermanos, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.” ¿Ves la conexión entre el amor y un corazón puro?

1 Timoteo 1:5 dice: “Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro”, un corazón lavado. Si quieres ofrecerles amor verdadero a otros, debes tener un corazón puro, y si vas a tener un corazón puro, tienes que tener una mente sana, un pensamiento sano.

Hemos estado leyendo hacia el final del capítulo 4 de Efesios y el principio del 5. Escucha lo que dice. Se nos dice que nos amemos los unos a los otros, que vivamos una vida de amor, y entonces él dice en el versículo 3:

Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos. [Ustedes son santos—necesitan vivir como santos].

Ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias. Porque con certeza sabéis esto, que ningún inmoral, impuro o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de la desobediencia. Por tanto, no seáis partícipes con ellos; porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), examinando que es lo que agrada al Señor (versículos 4-10).

Si eres un hijo de Dios esto no será una carga para ti. Si eres la novia de Cristo, será un deleite para ti descubrir lo que le agrada al Señor.

Versículo 11, “Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas.” La pureza—es una característica de una vida redimida.

La pureza externa, visible —en nuestras palabras, acciones y comportamiento, pero también la pureza interna— la pureza de corazón, pensamientos, deseos, y motivaciones. Esas dos están conectadas, porque si tenemos corazones puros, entonces tendremos manos limpias.

Los pensamientos, las inclinaciones, el estado de ánimo de nuestro corazón determinará nuestro comportamiento.

Estaba hablando con una amiga, mientras me preparaba para esta serie, sobre este asunto de la pureza. Mi amiga me comentaba sobre la frecuencia con que nos conformamos con menos de lo que Dios nos llamó a ser—con un nivel que es menor a lo que Dios quiere lograr en nosotros en el área de la pureza, porque nos estamos comparando, no con la santidad inmaculada de Dios, sino con los tristes intentos de bondad que vemos a nuestro alrededor.

Así que comparándonos con los demás, pensamos, “Bueno, yo no voy a dormir por ahí, no soy tal cosa…yo no hablo de esa manera, yo no hago eso.” Entonces nos transamos a veces por menos que la imponente santidad de Dios. A veces somos propensas a manejar algunos asuntos obvios, pero debiéramos estarnos preguntando: “¿Se extiende mi nivel de pureza a través —y por medio de— mi corazón, mi mente, mis pensamientos, mis motivaciones, mis palabras, mis acciones, y mis relaciones?”

Volviendo al pasaje, en Tito 2 vemos que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres jóvenes a ser puras (versículos 3-5). Creo que en ese contexto tiene que ver con castidad moral principalmente; con la pureza sexual, con ser fiel a su pareja.

Hemos dicho que el pasaje de Tito 2 se asume que la mayoría de las mujeres son esposas y madres; que el llamado de Dios para la mujer es ser una ayuda para su esposo y para mantener y alimentar a sus hijos. Así que en este contexto, él les está diciendo a estas mujeres que están casadas, “Sean moralmente fieles a su pareja.”

Aun si no estás casada, sé fiel a una pareja futura que pudieras tener, y sé fiel a las parejas de otras mujeres. Yo soy una mujer soltera, pero parte de la castidad sexual y la pureza para mí no es solamente proteger mi propio corazón y mi propia vida, sino proteger tu matrimonio; es proteger los matrimonios de otras mujeres.

Ser pura hasta la médula; pura no solamente en nuestro comportamiento en cuanto a la fidelidad conyugal y conducta modesta; sino también no estar coqueteando y no responder de forma inadecuada a la atención masculina—cosa que las mujeres saben muy bien cómo hacer. ¿No es cierto?

Así que la pureza sexual, la castidad, tiene que ver con los problemas de comportamiento, pero se extiende también a cada área de nuestros pensamientos—a las fantasías , a no permitir que nuestras mentes vaguen hacia lugares que no son santos, que no son apropiados; a no comprometernos emocionalmente, algo que puede ser alimentado por las novelas y películas románticas y por los programas de televisión.

Permítanme leerles algunos correos que las mujeres nos han enviado. Algunas veces yo los cambio un poco para que no puedan ser identificados. En este caso esta mujer escribe:

“Debido a muchas circunstancias y a las horas que mi esposo pasaba en el trabajo, nos convertimos en extraños mientras vivíamos bajo el mismo techo. La soledad que sentía en casa provocó que yo disfrutara de la amistad de un hombre en mi trabajo.”

Ahora bien, cuando hablamos anteriormente acerca de las mujeres que aman a sus esposos, dijimos que se trataba más bien de una amistad. Se trata de disfrutar la compañía del otro. Es disfrutar a nuestro esposo. Es salir a pasear con él. Es tener compañerismo con él. Si no estás protegiendo tu amistad con tu esposo, serás más vulnerable de cultivar una relación inapropiada con alguien fuera de tu matrimonio.

Así que esta mujer siguió diciendo “Comencé a disfrutar la amistad de un hombre en el trabajo.” ¿La amistad de quién ella debió estar disfrutando? La de su esposo, por supuesto.

Ella dijo, “Lo consideraba casual al principio.” ¿No es siempre ese el caso? Se ve tan inofensivo. Es simplemente inocente.

“No tenía intenciones de nada. No estábamos haciendo nada. No siento nada.” Pero ella ya dijo, “Estaba disfrutando la amistad de este hombre en el trabajo.” Ella continuó diciendo,

“Lo consideraba casual en un principio. Sin embargo, se convirtió en una creciente atracción emocional. . . Yo estaba muy decepcionada conmigo misma—habiendo sido cristiana la mayor parte de mi vida, que conocía las Escrituras, y sin embargo había permitido que algo así se desarrollara. Ahora veo que es muy común y lo mucho que tenemos que guardar nuestros corazones de los engaños sutiles del enemigo.”

Aquí hay otra, y es interesante ver cuántos de estos —no todos, sino muchos— se relacionan con el lugar de trabajo y las relaciones que se establecen ahí. Esta mujer dijo,

“En mi trabajo hablo con muchos hombres diferentes alrededor de todo el país vía correo electrónico y por teléfono. Durante este último año he visto que en ocasiones algunos correos y llamadas telefónicas se han ido fuera de control, y he sentido de Dios que esto no está bien, que debía parar”.

Ese es el Espíritu Santo. ¡Gracias Dios por el Espíritu Santo! Ahora, si tienes buen juicio, una mente sana, podrías discernir mucho más rápido que si no la tuvieras.

Si no estás pensando con claridad, quizás nunca podrás tener ese discernimiento, pero si tienes una mente sana —si eres sophron, como hemos hablado antes— vas a escuchar la voz del Espíritu Santo y la voz de la cordura y el razonamiento espiritual diciéndote, “No, esto no está bien. Detente. ¡Alto!”

Ella dijo, “Yo paraba por un tiempo, pero entonces mi mente vagaba de nuevo.” ¿Qué no estaba haciendo esta mujer? Ella no estaba “llevando cada pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo” (2 Cor. 10:5).

Ella dijo, “Con una de estas personas, lo que comenzó como una amistad evolucionó en mucho más—diciéndonos el uno al otro secretos bien profundos.”

Ahora, aquí estamos viendo a una mujer necia —ella lo está admitiendo— ella sufre de falta de discreción. Ella no está pensando correctamente. Ella se ha puesto en una situación que la llevará al fracaso moral y a la destrucción de su matrimonio.

Ella dijo, “A pesar de que los correos electrónicos y las llamadas telefónicas eran a un cliente fuera del país, mi mente estaba pensando todo tipo de fantasías que podrían hacerse realidad.”

Esta mujer está en camino hacia la destrucción—no solo a su destrucción, sino la destrucción de su matrimonio, la de este hombre y otros hombres y sus matrimonios, la de sus hijos, sus nietos—comienzas a pensar sobre todas las posibles consecuencias, y te dan ganas de querer tener una mente sana que se traduzca en pureza sexual.

Permítanme leerle una más. He aquí una mujer que ya tenía muchas luchas en su matrimonio; ella habló de eso, y luego dijo,

“La semana pasada, me detuve en una tienda, y un empleado muy agradable me ayudó. Pasamos 30 minutos hablando de… [Y entonces ella pasa a describir un interés común que tenían]. Sentí como una oleada de sentimientos; en esos 30 minutos sentí una conexión con esta persona que NUNCA había experimentado con mi esposo, aun después de 7 años juntos.”

Algunas de ustedes me miran con los ojos bien abiertos mientras leo esto, pero quiero decirles que son muchas más las mujeres que han experimentado esto que las que no lo han experimentado. Experimentar la tentación no es el pecado. La pregunta es, ¿qué haces con esos pensamientos cuando vienen a la mente?

¿Tienes una mente sana para traer esos pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo? ¿Huyes? ¿Escapas? O, ¿te quedas por 30 minutos hablando con el tipo? Eso es lo que determina o revela si tienes o no una mente sana. Ella dijo,

“Durante una semana completa he vivido en una novela de fantasía, sueño con este hombre con el cual pasé 30 minutos hablando. Al otro día cuando él llamó para darle seguimiento a mi visita a la tienda, mi corazón desesperado de hecho me llevó a pensar que esto era una señal de atracción de su parte, y hasta le envié un correo electrónico esa noche.”

Lo que digo es que debieron haberse disparado sirenas en la mente y en el corazón de esta mujer—no cuando empieza la aventura amorosa, sino en esa misma etapa. ¡No mandes el correo electrónico! ¡No te quedes en la tienda!

Tú dices, “Bueno, tendría que ir de compras a otra parte.” ¡Compra en otro lugar! Elimina cualquier indicio de indulgencia de tu carne de manera que protejas la pureza de tu matrimonio. Ella continuó, dijo,

“¿Cómo llegué hasta aquí? Un año atrás yo estaba empeñada en salvar mi matrimonio a TODA COSTA, y ahora no siento absolutamente NADA hacia mi esposo y soy tan vulnerable que unos meros 30 minutos con otro hombre me pueden llevar a fantasear de este modo. ¿CÓMO llegué hasta aquí, y CÓMO puedo escapar?

Nada se ha materializado con este hombre [ella se refiere a lo físico, pero yo diría que algo se ha materializado en su mente y en su corazón], pero por mi reacción inmediata puedo decir que soy TAN vulnerable. Satanás ha hecho conmigo lo que ha querido”.

Satanás hace que la fruta prohibida luzca seductora. La hace atractiva. Satanás provocará que tú pienses que esa conversación, ese intercambio de correos, ese toque, esa expresión calurosa, ese intercambio de miradas, que llenarán algún espacio vacío en tu vida.

Lo que él no te dice es cuán mortal y destructor será el resultado, y escucho esto de todas las mujeres todo el tiempo.

Una mujer escribió y dijo, “A cualquiera que esté contemplando una relación inmoral, ¡POR FAVOR NO LO HAGAS! ¡ES MUERTE! Siento que me estoy muriendo. Este es el dolor más grande de mi vida.”

Otra mujer dijo,

“Me ha entristecido la pérdida de mi virginidad, tan profundamente, que casi me mata literalmente. Lo único que quería era ser capaz de presentarme a mi marido en nuestra noche de bodas, pura y sin mancha. Me sentí en ruinas, destrozada, que no servía para nada, que ya no era íntegra.”

Pero, ¡gracias a Dios por Su gracia! “La sangre de Jesús. . . nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7), y no hay pecado, incluyendo aquel de infidelidad marital, o pecado sexual, que no pueda ser perdonado y lavado por la sangre de Cristo.

Pero hay huellas que dejas en tu corazón cuando no piensas apropiadamente, cuando no piensas de manera sensata, y cuando te das por vencida, aun entregando tu corazón, emocional y mentalmente, a un hombre que no te pertenece. Así que Pablo dice,

Porque esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación: es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual; que cada uno de vosotros sepa cómo poseer su propio vaso en santificación y honor, no en pasión de concupiscencia como los gentiles que no conocen a Dios; y que nadie peque y defraude a su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas estas cosas, como también antes os lo dijimos y advertimos solemnemente (1 Tes 4:3-7).

Carmen: Nancy Leigh DeMoss estará de regreso. Espero que ustedes oren con ella por el poder de decir no al pecado y por el amor que nos motivará hacia la pureza.

Se nos manda en Filipenses 4:8 a pensar en todo lo que es puro, a pensar en cosas que son excelentes y dignas. El hermoso diseño de Dios para la mujer ha sido de gran ayuda para enseñarnos a pensar de forma sensata. En nuestro próximo programa continuaremos la enseñanza práctica y espero ustedes nos acompañen.

Si deseas contribuir de alguna forma con nuestro ministerio, ya sea económicamente o en oración, llámanos al 1-800-569-5959 desde los EE. UU. o Canadá.

Para terminar la sesión de hoy sobre la importancia de la pureza personal, aquí regresa Nancy para orar.

Nancy: Padre, oro por alguna mujer que esté escuchando hoy que está jugando con fuego, y está justificando y defendiendo cosas que están ocurriendo en su corazón, en su mente y en sus actos, algo que ella quizás ha tenido que mantener oculto o secreto.

Oh, Señor, yo oro que Tú tengas misericordia y le des convicción de pecado y la convenzas de la insensatez de descarriarse moralmente, y que Tú Señor proveas la gracia que solamente Tú puedes dar para huir de esa situación, para escapar, para hacer lo que sea necesario para perseguir la pureza y la santidad de corazón.

Oh Señor, ¿rescatarías Tú, redimirías y protegerías a aquellos que no han tomado ese camino? ¿Protegerías sus matrimonios y pondrías un cerco de protección alrededor de los esposos y esposas y los matrimonios; alrededor de las parejas jóvenes y parejas de edad avanzada?

Guárdanos del pecado, oh Señor, que nuestras vidas y nuestros matrimonios puedan reflejar al mundo la pureza de Cristo y Su amor por Su novia. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.`

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

40/62 – Engaño, persecución y gozo al mismo tiempo

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

40/62 – Engaño, persecución y gozo al mismo tiempo

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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31/41 – Filipenses 31 – Dejando el Pasado Atrás

Sabiduría para el Corazón

Serie: Filipenses

31/41 – Filipenses 31 – Dejando el Pasado Atrás

Stephen Davey

Texto: Filipenses 3:12-14

Aunque todo cristiano cruzará la linea de meta, todos tenemos la responsabilidad de correr nuestra carrera de buena manera. En estos versículos, el apóstol Pablo nos provee cinco actitudes esenciales para correr la carrera de la vida.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

https://www.sabiduriaespanol.org

M26 – La belleza de la santidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M26 – La belleza de la santidad

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Carmen Espaillat: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: En una cultura grosera, en medio de la cual las jóvenes se han vuelto salvajes y libertinas, las mujeres cristianas deben destacarse por su pureza. Ahora bien, no estoy hablando acerca de ser autosuficientes o bonachonas, hasta ingenuas, sino de llevar una vida sana y pura en Cristo de forma que nuestro estilo de vida brille en medio de la oscuridad de este mundo.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si tienes hijos pequeños te recomendamos mantenerlos ocupados en otro lugar mientras tratamos este tema, luego regresas con nosotras. Hoy veremos lo práctica que resulta ser la Biblia al tratar sobre algunas de las conductas más indignantes que se publican en las portadas de los tabloides y sobre otras conductas indignantes que suceden detrás de las puertas con personas que nunca te hubieras imaginado. Nancy continúa en la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: Como sabrán el año 2008 fue nombrado por el ministerio Aviva Nuestros Corazones, como el año de la mujer verdadera, y tratamos de enfocar todos los programas de ese año en particular hacia lo que significa ser una mujer verdadera de Dios. Ahora bien, a medida que estudiamos el libro de Tito en el capítulo 2 tenemos el retrato de una mujer verdadera como luce ella cuando ya es una mujer mayor y que es lo que ella hace para ayudar a las mujeres más jóvenes a convertirse en mujeres verdaderas.

Tito capítulo 2 en el versículo 3 dice, “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta.” Así que nos muestra un cuadro de piedad, de mujeres que temen al Señor, cuyo comportamiento refleja su reverencia por Dios, y luego vemos que ellas están para entrenar a las mujeres más jóvenes, versículo 4: “Que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos.”

Versículo 5: “A ser prudentes, puras”. Aquí hay pureza, una de las virtudes. “Hacendosas en el hogar”, aquí vemos la domesticidad. “Amables”, y luego tenemos la cuarta virtud, sumisión, “sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.”

Estamos yendo a través de estas cualidades que representan verdaderas características de las mujeres cristianas, y tanto hoy como en la próxima sesión, queremos echar un vistazo a la virtud de la pureza, a ser puras. Ahora bien, como es el caso de cada una de estas virtudes, la pureza cristiana contrasta de forma muy marcada con lo que es característico o generalmente cierto en un mundo incrédulo. A lo largo del libro de Tito, como hemos visto en esta serie anteriormente, la descripción del mundo es bastante gráfica y resulta ser cualquier cosa menos pura.

Por ejemplo, recuerda cuando Pablo dijo en Tito capítulo 1, versículos 15 y 16, “Mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e inútiles para cualquier obra buena.” Luego él nos dice en el 3:3, “esclavos de deleites y placeres diversos.”

Ellos no son puros. Ellos son esclavos de las pasiones y de los placeres. Ellos sencillamente hacen lo que su carne tiene deseo de hacer, sin importar si esté bien o mal. Esta es una descripción del mundo incrédulo.

Y quiero hablar de una forma bien clara aquí. A veces dudo acerca de este tipo de cosas porque sé que tenemos algunos oyentes quienes, gracias a Dios, tienen una exposición limitada a esos aspectos de la cultura, y tenemos adolescentes y oyentes jóvenes. No quiero en lo absoluto tentar o decir cosas que produzcan un apetito o sed por el pecado

Nunca pretendo glorificar el pecado, pero para la mayoría de nosotras, si estás respirando hoy día, de seguro tienes conocimiento de esto. No es un secreto para nadie que esta es una época que no es pura. Esta es la época de “Las Chicas Hooters”, de los desfiles de moda de “Victoria’s Secret”, de los infocomerciales de televisión —tarde en la noche— promoviendo videos de “Chicas Salvajes” en los que atractivas y jóvenes mujeres exponen sus cuerpos y cometen otros actos sexuales en público para las cámaras. Esta es la Era de Fiestas de Sexo en las universidades, donde a los estudiantes se les regalan condones y consejos para tener sexo seguro.

Esta es la época de los “swingers”, que celebran y promueven la actividad sexual no monógama y quizás —este puede que sea un término nuevo para ti— el poliamor. Esta es la práctica de tener múltiples relaciones sexuales a la vez con el pleno conocimiento y consentimiento de todos los involucrados. A esto le llaman “poliamor” que significa “amor múltiple”.

Esta es la era de Bridget Jones y otra Chick Lit con sus francos temas sexuales. Esta es la época de las series “Sex and the City” (Sexo y la Ciudad) y “Grey’s Anatomy” (Anatomía de Grey) y “America’s Top Model,” (La Top Model de América) y si no sabes de lo que estoy hablando, cuenta tus bendiciones. Es la época de música popular con contenido, tonos y líricas sexuales las cuales no podemos ni queremos leer en este programa y la época de las líneas telefónicas calientes, y así sucesivamente.

Ahora bien, en el contexto de la cultura del primer siglo donde los instintos más básicos y carnales, no estaban restringidos, donde la promiscuidad era celebrada, el apóstol Pablo nos dice en Tito capítulo 3, empezando en el versículo 3: “Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos…pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y Su amor hacia la humanidad, Él nos salvó”.

El obró por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo, que el derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo. ¡Él nos salvó! ¿De qué? Del pecado, de la impureza, del libertinaje, de la decadencia, de nuestra carne, de ser esclavos de varias pasiones y placeres.

Aquellos que pertenecen a Cristo han sido salvados. Ellos han sido rescatados de esa vida impura. Ellos han sido libertados del pecado. Ellos son diferentes de aquellos que no siguen a Cristo, y esta diferencia debe ser obvia para todos.

Esta es la parte que tanto me impacta acerca del libro de Tito a medida que he estado meditando en estos tres capítulos completos —el contexto del pasaje que estamos estudiando en Tito 2— y es el marcado contraste entre aquellos que siguen a Cristo y los que no lo hacen. Así es como debe ser. Debe existir un fuerte contraste.

No debería ser difícil identificar cuando alguien es realmente un cristiano. El mundo que no cree se caracteriza por la impureza y los creyentes en Cristo deben ser puros.

El capítulo 2, versículo 14 del libro de Tito dice acerca de Cristo “Quien se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad”. ¿Qué tanto? De toda iniquidad, para “purificar para sí un pueblo para posesión suya, celoso de buenas obras.” ¿Puedes observar el contraste aquí?

● Ustedes eran inicuos; no respetaban la ley.

● Ustedes eran necios.

● Ustedes fueron desobedientes.

● Ustedes eran impuros, pero Cristo murió. Él se dio a sí mismo para redimirles de todo eso.

De acuerdo al capítulo 1 de Tito, los creyentes están supuestos a ser irreprochables en todos los aspectos de sus vidas; en lo relativo a su moral, y a su comportamiento en general. El capítulo 2, versículo 12, se nos dice que nosotros debemos “renunciar a la impiedad y los deseos mundanos y vivir de forma sobria, justa y piadosamente.”

En una cultura grosera, donde las mujeres se han vuelto salvajes, las mujeres cristianas están llamadas a destacarse por ser puras. Ahora bien, no estoy hablando de que se muestren autosuficientes, bonachonas o hasta ingenuas, sino que deben reflejar una vida sana y pura en Cristo que brille como una luz en un mundo oscuro.

La palabra pura, o como está traducida en la Reina Valera del 60 como sobria y en otras versiones como casta, es una palabra algo pasada de moda pero que me gustaría traerla de nuevo al uso. Casta o pura significa “limpia de toda culpa, limpia de mancha, inmaculada, no contaminada”. Se habla de pureza moral o inocencia, de ser sin defecto moral o culpa, ser pura de mente y corazón, ser modesta y casta. Esto define como los cristianos en general y las mujeres cristianas en particular, deben vivir en este mundo.

Entonces, ya sabes que existen dos aspectos de pureza en nuestras vidas como cristianos. Primero, esta esa pureza posicional. Esa pureza es la que se da en nuestras vidas desde el momento en que nacemos de nuevo. Fuimos regenerados. Fuimos declarados justos o justificados y puras posicionalmente por el sacrificio de Cristo—esto es la justificación.

Esta es nuestra salvación inicial. Dios nos ve no como nosotros éramos sino como somos ahora en Cristo. Hemos sido salvados, y esa pureza posicional es una verdad en cada creyente.

Esa es la razón por la que, a lo largo del Nuevo Testamento, los cristianos son llamados santos. Esto no se debe a que siempre actuaron santamente. Sino que se debe a que ellos han sido hechos —han sido declarados— justos por Dios a través de la obra hecha por nuestro Señor Jesucristo, quien tomó nuestro lugar, librándonos de la muerte debido a nuestros pecados—nos declaró justos, puros delante de Dios.

Somos posicionalmente puros, y luego tenemos la otra clase de pureza pureza práctica. Esto es lo que los teólogos llaman frecuentemente santificación. Esto no ocurre en un momento y listo se acabó. Esta pureza es un proceso que se da a lo largo de nuestras vidas donde nos vamos convirtiendo en personas puras al vivir lo que Dios ha declarado —posicionalmente— que es verdad sobre nosotros. Esta es la parte —la pureza práctica— que requiere entrenamiento. Las mujeres mayores capacitan y enseñan a las mujeres más jóvenes a ser puras.

Tú no puedes entrenar a alguien para que sea un cristiano. Esta parte sucede por la gracia de Dios, a través de la fe. Es un trabajo que Dios hace en nuestros corazones, haciéndonos semejantes a Él, y Él es quien salva, no por obras que hayamos hecho.

No puedes convertir a nadie en un cristiano. El Espíritu de Dios es quien lo hace dentro de nosotros. Él nos declara justos y rectos ante Dios por Cristo Jesús. En cambio las mujeres mayores sí pueden discipular a las mujeres más jóvenes. Nos podemos discipular una a la otra en el proceso de purificarnos, de hacernos prácticamente puras, de santificarnos.

Ahora bien, quisiera que miráramos en el Antiguo Testamento un pasaje que considero es una imagen maravillosa acerca de la pureza práctica, y lo encontramos en el libro de los Salmos en el Salmo 101. Este es un salmo de David, y en mi Biblia se titula “Decisión de vivir rectamente” (LBLA).

La misericordia y la justicia cantaré, a ti, oh SENOR, cantaré alabanzas. Prestaré atención al camino de integridad (Salmo 101: 1-2).

En la medida que voy leyendo este Salmo, selecciono las palabras que describen un corazón que es puro o que está libre de culpa. Hay diferentes sinónimos utilizados.

Prestaré atención (voy a meditar, me detendré en) al camino de integridad. ¿Cuándo vendrás, Señor, a mí? En la integridad de mi corazón andaré dentro de mi casa. No pondré cosa indigna delante de mis ojos.

Algunas de sus traducciones dicen: todo lo “injusto” o lo “perverso”. No pondré delante de mis ojos nada de eso.

Aborrezco la obra de los que se desvían, no se aferrará a mí. El corazón perverso se alejará de mí; no conoceré maldad. Destruiré al que en secreto calumnia a su prójimo; no toleraré al de ojos altaneros y de corazón arrogante.

Mis ojos estarán sobre los fieles de la tierra, para que moren conmigo; el que anda en camino de integridad me servirá. El que practica el engaño no morará en mi casa; el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia. Cada mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, para extirpar de la ciudad del SEÑOR a todos los que hacen iniquidad” (versículo 1-8).

A medida que leemos este pasaje, necesitamos recordar que David tenía las mejores intenciones cuando elevó su oración al Señor. Esto reflejó su corazón durante la mayor parte de su vida, pero en algunas situaciones durante la vida de David, él hizo una serie de compromisos y no siempre vivió conforme al compromiso de tener un corazón puro como él expresó en este pasaje. Él no siempre vivió con los estándares de vida que él había establecido para sí mismo, y eso solo nos dice que para ser puros se requiere de una constante vigilancia.

No puedes bajar la guardia. Nunca llegarás al punto —no importa cuál sea tu edad— que hayas madurado de tal forma en Cristo o que lleves tanto tiempo caminando con el Señor, que llegues al punto de no necesitar de la gracia de Dios para protegerte y para salvaguardar tu corazón y para mantenerlo apartado del pecado.

Si piensas que has llegado a un lugar donde estarás exento de algún pecado, te habrás vuelto vulnerable a ese pecado y a otro tipo de pecados. Pero a medida que leemos el texto, vemos que es una expresión del corazón de David que caracterizó la mayor parte de su vida. Esto genera algunas preguntas que nos ayudan a personalizar esto.

A medida que lees este pasaje, ¿te has hecho la determinación de tener un corazón irreprensible, que sea intachable? ¿Te has propuesto vivir una vida intachable, inmaculada de principio a fin, ser pura de corazón, en tu caminar y tu hablar? ¿Estás determinada a hacerlo? ¿Has establecido esto en tu corazón?

¿Has resuelto ser pura, no solamente en público, sino también en privado? “En la integridad de mi corazón andaré dentro de mi casa” (versículo 2). Cualquiera de nosotras puede lucir espiritual, sentada en este salón donde grabamos Aviva Nuestros Corazones; seguramente nadie gritará o dirá groserías ni actuará de forma egoísta. Quizás tengas pensamientos de este tipo, pero probablemente no los expresarás abiertamente.

La verdadera prueba de pureza no es lo que haces sentada en esta sala. La prueba de tu pureza es quien eres cuando llegas a tu hogar y como tratas a tus hijos, como tratas a tu esposo, como tratas a tus padres o a tu compañera de cuarto y a las personas con quienes trabajas y también a tu jefe—quien no siempre te trata de la forma como tu quisieras. Lo vemos en la forma como tratas a las personas que trabajan para ti. Se trata de tener integridad de corazón en los ambientes más íntimos y privados.

¿Te molesta la impureza? ¿Te perturba? Esto es algo que observo en David aquí. Él está preocupado. Él está perturbado cuando ve algo impuro. ¿Te molesta la impureza cuando la ves en los demás, cuando la ves en nuestra cultura, cuando leo ese listado que leí al principio de esta sesión acerca de la cultura de obscenidad en la que vivimos… o sencillamente ya te estás acostumbrado a ello?

¿Has visto tanta grosería y obscenidades en la televisión que ni siquiera te sacude nada de esto? ¿Te has acomodado o has aceptado el mal? O, ¿acaso has dicho “No, hay un nivel de tolerancia ‘cero’ en cuanto al pecado en mi vida”? Eso es lo que está en el corazón de David aquí—no simplemente que te moleste cuando lo ves en otros o en la cultura, sino más importante aún… te molesta cuando lo ves en ti mismo.

● ¿Lo ves en ti misma?

● ¿Tienes los ojos bien abiertos para ver el pecado en cualquier otra persona pero eres muy orgullosa para ver tus propios defectos?

● ¿Estás dispuesta a ser entretenida por aquellas cosas que son pecaminosas, que no son santas, para reírte con ellas y disfrutar de ellas?

● ¿Qué nivel de tolerancia tienes por las cosas que no son puras? ¿Toleras un poco de ello?

● ¿Alrededor de qué tipo de personas gravitas o compartes? Vemos a David en los Salmos diciendo, “Me siento atraído por las personas de corazones puros. Quiero rodearme de esas personas.”

● ¿Te sientes atraída por las personas de corazón puro, o te sientes atraída por aquellas personas cuya conversación y estilo de vida son inapropiados, fuera de tono o perversos?

● Una vez más, e igualmente importante, ¿qué tipo de gente gravita hacia ti? ¿Se sienten cómodas las personas groseras y perversas contigo, mientras cuentan sus historias? Y de ser así, ¿te podrías preguntar, por qué?

Ahora bien, no estoy diciendo que nuestras vidas deben hacer sentir mal a las personas que no conocen a Dios, en el sentido de que se sientan que les estamos juzgando o condenándoles o criticándolos. Necesitamos corazones llenos de compasión y de misericordia hacia los pecadores, pero debemos preguntarnos si las personas perciben que nos sentimos cómodos con la impureza.

Ahora quiero decir que el objetivo de todo esto, el objetivo de la integridad y el de ser libre de culpa y ser puros de corazón, no es hacernos lucir bien. Esto sería auto-rectitud o auto-justicia. El objetivo es hacer a Dios lucir bien. Es glorificar a Dios al reflejar la pureza de Cristo en nuestro mundo.

En Hebreos 7:26 se nos dice que Jesús es un sumo sacerdote santo, inocente e inmaculado. Cuando somos puros así como Él es puro, reflejamos a Cristo y glorificamos a Dios en nuestro mundo. La gente pura o las mujeres que tienen un corazón puro tienen un impacto en un mundo oscuro e impío. El impacto de sus vidas es exponer la oscuridad y atraer a otros a la luz de Cristo.

Pienso en ese pasaje de Filipenses 2 que dice “haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones”. ¿Para qué? “Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo” (versículos 14-15).

Esta pequeña luz en mí, la dejaré brillar, déjala brillar, déjala brillar.

Ahora bien, ¿cuál es esa luz? ¿Es acaso mi santidad? No, es la pureza de Cristo, la bondad de Cristo que es santa e inocente y pura. Permíteme decirte que hay un impacto específico que las Escrituras prometen que tendrá lugar en los esposos cuando sus esposas tengan vidas puras. 1 Pedro 3 nos habla acerca de los esposos que no son creyentes o no están caminando con Dios, que “pueden ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres, al observar vuestra conducta casta y respetuosa” (versos 1-2).

Por cierto, ayer me encontré con un significado de la palabra puro en un diccionario griego, definición esta que nunca antes había notado. Este diccionario decía que esta palabra, hagnos, originalmente significaba “lo que despierta temor y asombro”, y pensé en 1 Pedro 3 cuando leo eso. Esto es lo que despierta temor y asombro en un esposo inconverso, cuando él ve a su esposa teniendo un comportamiento puro—actitud y forma de pensar puros.

La sumisión es parte de eso, y retomaremos este tema más adelante dentro de esta serie. Los cristianos siendo puros así como Cristo es puro despertarán asombro en nuestro mundo caído. La luz se encenderá. Que sea la luz. ¿Qué es la luz? Es la luz de Cristo que vive Su vida pura y santa a través de nosotros.

Luego, el objetivo final es que nosotros seamos una novia pura para Cristo. Cristo amó a Su iglesia. Él,

Se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la Palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada (Efesios 5:25-27).

Su propósito es presentar a la iglesia ante Él mismo como una novia pura y santa. Por eso es que queremos ser puros, no solo por nuestro testimonio ante el mundo, sino también por nuestro amor por Cristo; es por eso que quisiéramos ser su novia pura. A medida que somos santificados, que nos vamos purificando, y que las mujeres mayores van entrenando a las más jóvenes para ser puras, llegará el día —y esta es nuestra esperanza— cuando nos uniremos a la gran multitud en el cielo.

De acuerdo con el libro de Apocalipsis 19:6, la gran multitud es:

Como el estruendo de muchas aguas y como el sonido de fuertes truenos, que decía: ¡Aleluya! Porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina. Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio (hasta el versículo 8).

Así que a medida que escoges decir “sí” a la pureza de Cristo y “no” a todo lo que sea impuro y dices, “Yo quiero caminar dentro de mi casa en integridad de corazón y pureza de mis manos y vida”, no lo estás haciendo para ser recta o por tu propia justicia. No lo estás haciendo para verte bien.

Lo estamos haciendo para crear asombro, no lo estás haciendo para verte bien, lo estás haciendo para crear asombro, crear admiración en un mundo caído para que todos puedan ver la luz de Cristo encendida en nosotros, y lo estamos haciendo por amor, devoción y pasión por Cristo, cuya novia somos nosotros, para que podamos presentarnos ante Él sin culpa, sin mancha, sin tachas, sin arruga ni cosa semejante, de lino fino, brillante y puro.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado ofreciendo un llamado a la santidad. ¿Refleja tu vida esa belleza a un mundo en necesidad? El mensaje de hoy es parte de la serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer . Puedes acceder a todos los programas de esta serie al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Si realmente amas a otros con el amor de Cristo, esto te mantendrá sexualmente pura. Nancy lo explicara en la próxima entrega del programa.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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28 – Predestinados a ser como Cristo | Romanos 8:28-30

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

28 – Predestinados a ser como Cristo | Romanos 8:28-30

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org/sobre-nosotros/

59 – «El evangelio de la prosperidad»

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

59 – «El evangelio de la prosperidad»

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

 https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

Todo ayuda para bien

Coalición por el Evangelio

Todo ayuda para bien

GERSON MOREY

https://www.coalicionporelevangelio.org/podcasts/un-sermon-para-tu-semana-podcast/todo-ayuda-para-bien/

Lamentablemente es común encontrarnos con una interpretación bíblicamente defectuosa y espiritualmente dañina de Romanos 8:28. Si el apóstol Pablo, inspirado por Dios, estuviera mostrándonos un enfoque exclusivamente terrenal y material de esta verdad, entonces no seríamos muy diferentes al mundo.

En este sermón, el pastor Gerson Morey nos ayuda a entender mejor las profundas riquezas y verdades de esta reconocida porción de las Escrituras, mientras aprendemos a qué se refiere Pablo cuando dice “todas las cosas”, cuál es el “bien” al que ayudan todas estas cosas, y finalmente a quiénes están dirigidas estas palabras –“los que aman a Dios”.

M25 – Preparando tu mente

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M25 – Preparando tu mente

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preparando-tu-mente/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy, continuando con las enseñanzas de la serie de Tito 2.

Nancy Leigh DeMoss: Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que el campo de batalla son nuestras emociones, nuestras circunstancias, u otras personas— aunque algunas veces todo esto entra en la contienda. Pero al final todo se trata de la forma en que pensamos.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En las Escrituras, Dios nos llama a no poner la mente en las cosas de la carne sino a vivir conforme al Espíritu, a perseverar en Él aun con nuestros pensamientos. Hoy continuaremos aprendiendo acerca de la importancia de esto para enfrentar los desafíos de la vida.

Nancy: Quiero continuar con una sesión más sobre este concepto de ser sophron– s-o-p-h-r-o-n- (Estamos recibiendo una pequeña lección de griego en estas últimas sesiones.) Es una palabra que aparece en múltiples ocasiones en el libro de Tito.

Es traducida en la NVI como “sensata”. Si tienes La Biblia de Las Américas, está traducida como “prudente”. Es una palabra que significa “domino propio; de buen entendimiento”. Es una mente salva, sano juicio, una mente sana, una mente restringida, una mente que es dominada por la Palabra de Dios y la verdad de la Palabra de Dios.

Mientras hablábamos durante un receso antes de esta sesión, comentábamos entre nosotras que esto afecta todo. La manera que pensamos determina la manera como vivimos. Si tenemos una mente sana, entonces nuestras emociones, nuestros apetitos, nuestras pasiones, nuestros pensamientos, nuestras palabras—todo seguirá ese patrón. Nuestras decisiones y nuestro comportamiento seguirán el patrón de nuestros pensamientos.

Y si no tenemos una mente sana, entonces nuestro comportamiento, nuestras palabras, nuestras actitudes, nuestras emociones—todo seguirá a ese pensamiento no sano. Ahí es cuando terminamos en problemas.

Hemos estado hablando sobre esta palabra basados en el pasaje de Tito 2 que nos dice que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes a ser sobrias—sophronizo; es una palabra relacionada a esto. Deben enseñar a las mujeres a pensar con claridad.

Todas nosotras podemos recordar. . . aquellas de nosotras que ya no somos mujeres jóvenes, podemos recordar cuando, como mujeres más jóvenes, necesitábamos en ocasiones alguien que se nos acercara y nos dijera, “No estás pensando con claridad.”

De hecho, aquellas de nosotras que somos mujeres mayores todavía necesitamos personas que nos acompañen en ocasiones y nos digan, “Tú no estás pensando con claridad”, y ayudarnos al aconsejar nuestros corazones de acuerdo a la verdad de la Palabra de Dios.

Así que las mujeres mayores deben enseñar a las más jóvenes a ser sobrias —a ser auto controladas, discretas, pensar con una mente sana— para que puedan amar a sus maridos y a sus hijos, para que puedan ser puras, para que puedan cuidar sus hogares, puedan ser amables, y puedan ser sumisas a sus esposos. Todo lo demás sobre nuestros roles y responsabilidades en la vida fluye, en cierta medida, si tenemos un sano juicio.

Ahora, hablando de ser sobrias, esa misma palabra sobria o sana suena como muy seria. Estoy un poco preocupada de que algunos puedan pensar que esta mujer sophron —esta mujer sobria – sana— nunca se divierte o que es aburrida, rígida, cerrada, legalista, siempre disciplinada, restringida y reprimida, toda cabeza y nada corazón.

No es de eso de lo que estoy hablando. No es eso a lo que Dios nos está llamando. Estamos hablando sobre una cualidad, una característica que está viva, es vital, vibrante y palpable en nuestras vidas. Esta cualidad, esta sensibilidad espiritual —este buen juicio, o auto-control o esta mentalidad sobria —esta cualidad es iniciada, producida y permitida por la gracia de Dios.

No es algo que se puede fabricar. No es algo que simplemente hacemos que pase por la fuerza de voluntad.

¿Cómo sabemos esto? Bueno, hemos estado leyendo y estudiando en Tito capítulo 2 de que la mujer sophron es autocontrolada. Pero miren en el versículo 11 de Tito capítulo 2. El apóstol Pablo ha repasado todas estas maneras en las que hombres mayores, los hombres jóvenes, las mujeres mayores, las mujeres los jóvenes, los siervos, etc., deben vivir el Evangelio, hablando de cómo luce eso. Él habla continuamente del dominio propio, sophron, no solamente cuando le habla a las mujeres, sino cuando habla acerca de los hombres mayores y jóvenes por igual.

Después de que ha hablado acerca de todo esto, Pablo dice en el versículo 11,

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria [aquí está de nuevo la palabra sophron], justa y piadosamente.

Nosotros dependemos del poder del Espíritu Santo y de la gracia de Dios. Como Pablo le dijo a Timoteo en 2da de Timoteo 1 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía” —eso no es una mente sophron— “sino de poder, de amor y de mente sana” sophronismos, o una “mente sana”, como dice en la Reina Valera (versículo 7).

¿De dónde viene? ¿Quién nos lo dio? Dios. No tenemos eso naturalmente, no pensamos con claridad de manera natural. Es la gracia de Dios dentro de nosotras que nos permite pensar de manera sana.

Así que este tipo de dominio propio de pensamiento sensato del que estamos hablando se produce por la gracia de Dios y por el Espíritu de Dios, tendremos una persona que no será tensa, rígida o legalista, sino una persona que será encantadora, persuasiva, hermosa y libre—libre de vivir dentro de los parámetros que Dios ha diseñado para nuestras vidas. Teniendo este sophron, o siendo sophron, aumenta nuestra capacidad de orar, de amar y de servir a los demás.

Mientras pensamos sobre cómo desarrollar un estilo de vida sophron, ¿Cómo podemos desarrollar este tipo de pensamiento sano? Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que son nuestras emociones o nuestras circunstancias u otras personas que son el campo de batalla—y a veces se meten en la lucha. Pero en última instancia vuelve a ser la forma en que pensamos.

Y es por eso que en Filipenses en el capítulo 4, Pablo dice, “Piensen en las cosas que son verdaderas, buenas, amables y excelentes y digno de elogio. Piensa en esas cosas” (versículo 8, parafraseado).

En Colosenses capítulo 3, Pablo dice, “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (versículo 2).

Y en Romanos capítulo 8 Pablo dice,

Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al espíritu, en las cosas del Espíritu. [Esos son las personas que son sophron.] Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz (versículos 5-6).

Isaías capítulo 26, versículo 3: dice “Tú guardarás en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Versión Reina Valera).

¿De dónde viene esa paz? De la mente, sophron, está fija en Dios.

Primera de Timoteo capítulo 5 describe a una mujer que es viuda. Ella se ha quedado sola, pero tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y en oraciones noche y día (versículo 5). Ella vive una vida sophron. Ella podría tener muchas razones para desesperarse, para estar deprimida, para estar melancólica, para estar desanimada, o para ser egocéntrica, demandante. Pero no: Ella pone su esperanza en Dios. Entonces, ¿qué ella hace? Ella invierte su tiempo provechosamente orando, en un ministerio de intercesión.

Entonces, en el siguiente versículo, Pablo describe a la mujer que no es sophron. La otra viuda que es autoindulgente. Esta mujer que no es sophron, él dice, esta está “muerta aún viviendo” (versículo 6). Ella no experimenta la vida y la paz que proviene de una mente puesta en las cosas del Espíritu. Necesitamos tener nuestras mentes renovadas, transformadas por la Palabra de Dios.

Estaba hablando con un amigo hace días que acaba de nacerle un nieto con un defecto congénito grave. El niño ha tenido convulsiones y no está fuera de peligro todavía, así que no estoy segura exactamente cuál sea el desenlace. Pero mi amigo ha estado caminando con su hija a través de todo este proceso.

Creo que su hija ya tiene tres o cuatro niños más, así que tiene sus manos llenas. Ella es una mamá que enseña en el hogar, y ahora ella tiene este pequeño que necesita cuidado y atención constantes y que rápidamente puede dejar de respirar. Por lo tanto, ella no puede alejarse ni un segundo o dejar de prestarle atención. Se requiere de un cuidado continuo de 24 horas. Es un tiempo en sus vidas aterrador, difícil, agotador.

Pero mi amiga Susan, quien es la abuela en esta situación, ha sido enseñada a ser sophron en este tipo de crisis. ¿Sabes cómo ella ha aprendido? Porque treinta y pico de años atrás, ella tuvo un hijo que nació con un defecto congénito grave y que requirió años de atención durante todo el día.

Susan estuvo noche tras noche, tras noche, tras noche, por días y semanas y meses y años, cuidando a su hijo. En el proceso, ella me dijo, “No tenía ningún lugar adonde ir sino al Señor.” Ella me dijo, “No tenía una mujer en mi vida que me enseñara a fijar mi pensamiento en la Palabra de Dios. Pero estaba desesperada. Fui al Señor, y el Señor fijó mi corazón y mi mente en Su Palabra.»

Bueno, ¿Qué está haciendo ella ahora? Ya han transcurrido décadas. Ella es una mujer mayor que ya ha pasado por esto. Ahora, como una madre a su hija mayor, ella le está enseñando a la más joven a ser sophron, a ser de mente sana. Ella está dirigiendo a su hija Lacy hacia la Palabra de Dios y ayuda a Lacy a pensar claramente en medio de esta situación.

Es algo tan hermoso de observar, en esta situación tan difícil, el poder de una mujer mayor acompañando y entrenando a una mujer más joven a ser sophron.

Después de nuestra última sesión de grabación, un grupo de nosotras nos reunimos con una amiga muy querida que estaba aquí en la sesión. En esa sesión nos dijo que había sido diagnosticada con leucemia aguda y se estaba alistando para ir al hospital, donde ahora se encuentra, para quimioterapia extrema. Durante las próximas semanas, esta mujer tendrá dosis masivas de quimioterapia para tratar y lidiar con esta leucemia.

El pronóstico, humanamente hablando, da miedo. Mientras hablábamos y orábamos con esta mujer, algo que verdaderamente me tocó… Yo conozco a esta mujer desde hace mucho tiempo, y esta no es la primera situación difícil que ella ha enfrentado… He visto a esta mujer, a través de las pruebas, la he visto meterse en la Palabra de Dios y obtener sophron.

Ella ha recurrido a las caminatas ya que así puede memorizar y meditar en las Escrituras. Por años, ella estaba haciendo esto porque estaba desesperada. Tenía que hacerlo. Ella ha estado renovando su mente con la Palabra de Dios día tras día, semana tras semana, año tras año.

Bueno, aquí está ella ahora en la mayor crisis física de su vida, una crisis de vida o muerte, enfrentando solamente lo que Dios sabe qué, y sabiendo que lo mejor que ella enfrenta, humanamente hablando, no es una situación placentera— por lo menos por las próximas semanas. Pero ella está sophron.

Claro, ella está tentada a atemorizarse; ella tiene emociones. Todo esto es muy real. Pero su mente está tan cimentada en la Palabra de Dios que cuando llega la presión o viene la crisis, su decisión es pensar, “Confía en Dios”, tener un corazón firme, cantarle al Señor, como vimos en una sesión anterior.

Así que vemos la importancia de meditar en las Escrituras, llenando tu mente y tu corazón. Y no esperes hasta que llegue la crisis para hacerlo, porque si esperas hasta ese entonces, no lo tendrás cuando lo necesitas.

Hemos estado estudiando sophron —el pensamiento sensato, con dominio propio; mente sana— en libro de Tito. Pero quiero que vayamos por un momento al libro de 1ra de Pedro, donde se ve este mismo concepto. Hay tres referencias en la carta de 1ra de Pedro a la sensatez y al autocontrol. Vayan conmigo a 1ra de Pedro capítulo 1, a los versículos 13 y 14.

Pedro dice, “Por tanto”—y el “por tanto” está hablando de lo que acaba de preceder, la maravilla de la salvación que él acaba de describir. Debido a lo que Dios ha hecho y esta obra impresionante de la salvación, “ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.”

Pedro está diciendo, “Si tienes un buen entendimiento sobre el Evangelio y preparas tu mente para la acción sobre la base de lo que sabemos que es verdad, entonces tendrás una vida santa en vez de llevarte de tus pasiones carnales naturales.”

Eso es lo que él describe en el versículo 14:

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.

Así que el pensar con buen juicio, de forma sensata, el ser de mente sobria, tiene como resultado el vivir de manera piadosa.

Ahora, esa frase, “ceñid vuestro entendimiento para la acción”—esa es la manera que se lee en la LBLA, la cual he estado usando. Pero la frase literal en el griego original sería “ceñir los lomos de tu mente”. De hecho, esa es la forma en que leen algunas de sus traducciones.

Ceñir los lomos de vuestro entendimiento, o preparar sus mentes para la acción, se refiere a esa antigua práctica de recoger sus túnicas cuando necesitaban actuar con rapidez, cuando necesitaban correr o pelear en una batalla.

Aquí se aplica a la forma en que pensamos, ciñendo los cabos sueltos de tu pensamiento —recogiendo tus pensamientos— para que puedas rechazar formas equivocadas de pensamiento y la seducción de la tentación y de lo mundano, para que puedas vivir una vida santa porque tu pensamiento es sobrio.

Pero para hacer esto, para ceñir los lomos de tu mente, para ser prudente, para ir preparando nuestras mentes para la acción, requiere esfuerzo y vigilancia. Y la idea de la disciplina no es un concepto popular. No suena muy divertido hoy en día.

Queremos los resultados finales—un cuerpo en forma, un matrimonio feliz y relaciones saludables. Pero no queremos disciplinarnos nosotros mismos o trabajar para llegar allí. Queremos ser capaces de tomarnos una pastilla o llamar un número 800 y que esto sencillamente ocurra.

Pero Pedro dice —vayan al capítulo 4 de 1ra de Pedro— “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes”—sophroneo; ahí está de nuevo nuestra palabra—“y de espíritu sobrio para la oración” (versículo 7). La Nueva Versión Internacional dice, “Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada.”

Mientras estaba estudiando este pasaje, fue casi como una revelación en mi mente, se me ocurrió que una de las razones por la cual lucho tanto con la oración privada es porque mi mente se distrae. Me distraigo tan fácilmente. Y pensé, “Si no aprendo a ceñir los lomos de mi mente, si no logro tener una mente sobria, sophron, disciplinada; si no logro ser controlada de mente, una de las cosas que pudiera obstaculizarse es mi vida de oración.”

De hecho, obstaculiza mi vida de oración. Y yo pienso, “¿Qué querrá hacer Dios a través de mi vida? ¿Qué podrá querer hacer Él a través de tus oraciones como esposa, como madre, como una mujer en tu lugar de trabajo? Pero no puedes orar porque estás demasiado distraída.”

Es otra razón para convertirse en sophron. Y ser sophron no solo nos permite orar, sino que también nos permite amar correctamente.

Miren los versículos 8-9:

Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones. (NIV).

Verás que como una mujer de capítulo Tito 2, vas a ser llamada a dar, a servir, a amar, a derramar tu vida cuando no sea fácil, cuando lo tengas que hacer 24 horas los 7 días de a la semana, cuando tengas al bebé llorando o al niño enfermo despierto a la mitad de la noche. ¿Cómo lo vas a manejar?

Tienes que ser sophron si quieres ser capaz de amar bien y extender hospitalidad —primero a aquellos en tu propia familia— sin quejarte. Comienza con ser sobria y prudente.

Y luego en 1ra de Pedro capítulo 5, versículo 8, dice: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar.” Si no somos prudentes, sophron, y vigilantes, no vamos a tener ninguna defensa espiritual.

Proverbios 25 dice, “Como ciudad invadida y sin murallas es el hombre que no domina su espíritu” (versículo 28).

¿Recuerdas al comienzo de esta serie cuando les di una ilustración, una historia, acerca de un experimento que fue conducido por un investigador de Stanford? Él tomó niños, de cuatro años de edad, a una habitación y les mostró un malvavisco.

El dijo, “Voy a salir de esta habitación y voy a hacer algunas diligencias. Estaré fuera como por 20 minutos. Mientras esté fuera, si dejan este malvavisco aquí y no se lo comen, cuando regrese les daré otro malvavisco, y podrán tener ambos.”

Entonces él salió de la habitación y observó lo que estos niños hacían. Algunos de estos niños eran tan impulsivos que no se podían controlar. De inmediato se comieron los malvaviscos.

Luego otros trataron. Resistieron durante un tiempo, pero no pudieron resistir más. Finalmente cedieron y se comieron el malvavisco.

Y hubo cerca de un tercio de los niños que esperaron hasta que el hombre regresara. Controlaron sus impulsos, y obtuvieron la recompensa del segundo malvavisco.

Entonces, 14 años después, los investigadores estudiaron a esos niños de cuatro años, cuando ya tenían 18 años, y mostraron el curso tan diferente que sus vidas habían tomado—los que ejercitaron dominio propio con los que no lo ejercitaron. Si has escuchado esta sesión, recordarás esa ilustración.

Vino a mi mente mientras estudiaba 1ra de Pedro y Tito sobre este asunto de la sensatez y el autocontrol. Tanto Pedro como Pablo, en el libro de Tito, atan el autocontrol a la recompensa futura, a una esperanza futura.

Escucha lo que dice Tito en el capítulo 2, versículos 11-13:

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente. [¿Cuál es la clave?] Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

¿No te suena eso como un niño esperanzado a que el hombre vuelva para así poder ganarse otro malvavisco? Estamos esperando algo mucho más maravilloso que lo que nuestra mente puede comprender. Eso es lo que nos va a mantener con mentes sobrias, autocontroladas; lo que mantendrá nuestro pensamiento sano, ahora; mientras aguardamos la esperanza bienaventurada.

Pedro dice la misma cosa: “Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza, completamente en la gracia que se os tendrá en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:13).

Pedro dice, “Mas el fin de todas las cosas se acerca. Por lo tanto”—a la luz de lo que viene, a la luz de nuestra esperanza futura, a la luz de nuestra recompensa futura—“sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración” (1 Pedro 4:7).

Algunas de ustedes han leído La Travesía del Viajero del Alba, uno de los libros de las Crónicas de Narnia. En ese libro, Edmund, Lucy y Caspian están en un viaje desde Narnia, dirigiéndose hacia el Este, hacia el país de Aslan en el fin del mundo.

En un punto de su largo viaje, su barco, el Viajero del Alba, ancla cerca de la tierra y todos desembarcan. En este punto, algunos de los marineros están cansados del largo viaje. Quieren detenerse y pasar el invierno donde están, para entonces devolverse hacia el oeste y regresar al hogar en Narnia en la primavera. Les han dicho que si permanecían donde estaban, se les ofrecería una fiesta digna de un rey cada noche. Esto los hace aun más reacios a continuar hacia el final del mundo y al país de Aslan.

Pero mientras esto sucede, Caspian y Edmund están tratando de descifrar cómo pueden motivar a los marineros a mantenerse en camino hacia el país de Aslan.

¿Recuerdas a Reepicheep, el ratón noble que habla? Él habla, y expresa su determinación de mantenerse avanzando sin importar nada. Esto es lo que Reepicheep dice:

“Mis planes están hechos. Mientras pueda, navegaré hacia el este en el Viajero del Alba. Cuando me falle, voy a remar hacia el este en mi barquilla [que es un barco pequeño], y cuando ella se hunda, nadaré al este con mis cuatro patas. Y cuando ya no pueda nadar, si no he llegado al país de Aslan, me hundiré con mi nariz hacia la salida del sol.”

Preparando sus mentes para la acción y siendo de mente sobria. Pon tu esperanza completamente en la gracia que te traerá la revelación de Jesucristo. Vivan vidas autocontroladas, justas y piadosas—esperando, deseando, anhelando, anticipando ansiosamente, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín te ha estado llamando a algunas disciplinas de la mente para que estés lista para cualquier desafío que tengas que enfrentar. El mensaje de hoy es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer .

Bueno, en un mundo en el que parecería que las muchachas se han vuelto salvajes, el libro de Tito se hace muy práctico. Descubre por qué, mañana cuando regresemos a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

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1/8 – Ángeles y demonios 

 

Para mi el vivir es Cristo

Serie: Ángeles y demonios

1/8 – Ángeles y demonios

Samuel Pérez Millos

 

Samuel Pérez Millos

 Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es