M22 – La belleza de tu paz

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M22 – La belleza de tu paz

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Carmen Espaillat: Una mujer le escribió a Nancy Leigh DeMoss ilustrándole la forma en que se desarrolla un sano juicio.

Nancy Leigh DeMoss: Ella dijo, “Usted me ha ayudado a darme cuenta de mi ingratitud y de mi espíritu quejumbroso son una realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando”. Dios comenzó a transformar su forma de pensar mientras ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Ella dijo: “Gracias por hacerme entrar en razón—sophron—y por mostrarme otra vez la bondad del Dios al que servimos.”

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante varias semanas, el apóstol Pablo nos ha estado hablando de algunos temas muy relevantes de nuestros días. Hemos estado estudiando sus palabras en Tito 2 con Nancy Leigh DeMoss. Aquí está ella para continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy: Sin lugar a dudas, la nación de los Estados Unidos de América ha sido bendecida con ser la nación más rica y próspera, probablemente en la historia del mundo. Tenemos más oportunidades y más comodidades que cualquier otra generación en la historia. Pero siendo este el caso, me intriga y me pregunto por qué tenemos ciertos padecimientos en nuestra cultura.

● ¿Por qué hay tantas familias atrapadas en deudas de tarjetas de crédito e hipotecas que no pueden pagar?

● ¿Por qué hay tan alto índice de desordenes mentales y emocionales en nuestra sociedad?

● ¿Por qué hay tanta depresión crónica, desórdenes de bipolaridad y déficit de atención con hiperactividad en los niños?

● ¿Por qué somos tan adictos como cultura —lo que hablamos anteriormente en esta serie sobre las cifras aterradoras de consumo de substancias—pornografía fuera de control, desórdenes alimenticios, la obesidad que literalmente nos está matando?

● ¿Por qué somos tan corrompidos moralmente?

● ¿Por qué hay tan alto índice de divorcios y adulterios, pasiones sexuales desenfrenadas y perversión?

● ¿Por qué todos estos tipos de enfermedades, aflicciones y padecimientos en nuestra cultura?

Bueno, hay muchos factores, y no quiero simplificar el tema aquí, pero yo creo que mucho de lo que he descrito es el fruto de no tener una mente sana. Dijimos que ser sensatas, ser sophron, en la palabra griega s-o-p-h-r-o-n, significa ser “sensible, tener autocontrol, pensar con sabiduría”. Pensar sabiamente está basado en una doctrina sana acerca de Dios, de Su Palabra y de Sus caminos. Pero dentro de nuestra cultura, generalmente, hemos fomentado el pensar insensatamente, y esto ha afectado la forma en que vivimos.

A medida que pienso en la época en que Pablo escribió el libro de Tito, que hemos estado estudiando durante estas últimas semanas, pienso acerca del Imperio Romano. Esta fue ciertamente una época conocida por ser decadente, perversa. Había un abuso desenfrenado de substancias e inmoralidad, parecido a nuestros días.

Dentro de esta cultura, en el cumplimento del tiempo, Jesús nació, vivió, murió y resucitó de nuevo y envió a su Espíritu Santo e inició la iglesia. La iglesia de Jesucristo nació en una cultura perversa, corrompida, obscura y caída, y en medio de esta obscuridad, los autores del Nuevo Testamento a medida que escribían las epístolas, las cartas a esas primeras iglesias, a esos primeros creyentes, esos seguidores de Cristo fueron llamados a ser sophron: sensibles, sensatos y a tener dominio propio.

Ellos fueron llamados a destacarse. Ellos tenían un pensamiento sano en un mundo que había perdido el tino. Sus vidas reflejaron la belleza, el balance, la estabilidad que el Evangelio trae a una mente, a una vida, a un hogar y a una cultura.

Ahora bien, en Tito capítulo 2, hemos estado estudiando cómo las mujeres ancianas deben entrenar a las mujeres jóvenes a ser sensatas, a tener una mente sana. Y, ¿cómo se refleja eso? ¿Qué es lo que significa? Esto significa que deben amar a sus esposos e hijos, y que deben tener dominio propio y ser sensatas. Hemos visto que esto es fundamental para hacer realidad nuestras otras obligaciones, funciones y responsabilidades como mujeres.

He estado pensando en lo que significa tener una mente sana, con dominio propio, sensible. Y dependiendo de tu versión de la Biblia. Es la palabra griega, sophron, en tu juicio cabal. El Señor me trajo a la mente un relato de los evangelios. Quiero pedirles que vayan a este pasaje en Marcos capítulo 5. Esta historia se encuentra en todos los demás evangelios sinópticos, en Mateo, Marcos y Lucas, pero quiero que miremos la versión de Marcos, el capítulo 5. Al final de esta historia —y quiero iniciar en el final— después regresaremos al principio. Al final de esta historia, encontramos una palabra relacionada con sophron, mente sana, sensible, con autocontrol.

Veamos el versículo 15 en Marcos, capítulo 5. Nos dice que la gente de la ciudad salió, y ellos encontraron (a este hombre) “sentado, vestido y en su cabal juicio”. Ahora bien, esa palabra “cabal juicio” es la palabra sophronetto… sophoron… sophronetto. Era un hombre que estaba en su cabal juicio. Uno lee esta descripción y uno se dice, “suena tan normal”. Él estaba ahí sentado; él estaba vestido y estaba en su juicio cabal. ¿No es así como todos deben estar? Bueno, lo extraordinario de esta descripción al final de la historia es que esta representa un cambio asombroso de la condición en la que se encontraba este hombre al principio de la historia.

Vayamos de regreso al versículo 1, y ahí veremos esta vívida descripción de un hombre que es todo menos sophron; estaba en todo menos en su sano juicio.

Marcos 5:1,

Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos. Y cuando Él salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo.

En el relato de Lucas capítulo 8 se dice que él tenía demonios. Yo no voy a inquirir en todo lo que esto significa, todo el estudio de demonios y como éstos afectan a la gente. Este es un estudio completamente diferente. Pero lo que quiero que vean es que estos demonios habían afligido a este hombre, y que Satanás, quien es el príncipe de todos los demonios, trabaja a través de nuestras mentes. Él engaña. Él tuerce la verdad, y cuando nosotros creemos sus mentiras, nuestro pensamiento se distorsiona; se destruye y al final nos volvemos irracionales. Más allá de estar en su mente sana, este hombre estaba desquiciado, y esto afectó todo acerca de él.

El versículo 3 nos dice que él vivía entre los sepulcros. Y permítanme solo insertar aquí el pasaje paralelo de Lucas capítulo 8. Así es como describe a este hombre. Dice: “…por mucho tiempo no se había puesto ropa alguna, ni vivía en una casa, sino en los sepulcros” (versículo 27). Ahora bien, este ya no parece una persona normal.

Continuando en Marcos 5:3 dice,

Y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.

Una situación muy trágica aquí. John MacArthur en su estudio de la Biblia dice que “dando gritos” se refiere a un grito sobrenatural continuo pronunciado con intensa emoción, y que las piedras que él usaba para cortarse a sí mismo eran como rocas hechas de pedregales con puntas irregulares filosas.

Así que aquí vemos a un hombre que está en muy, muy mal estado, y miren su condición. No es una condición temporal. No es como que él haya tomado un descanso temporal de sus sentidos. Esto es una condición crónica. Las Escrituras dicen que esto había estado ocurriendo ya por mucho tiempo. Dice que “noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.” Esta era la condición de su vida. Él había perdido el juicio. Él era un hombre salvaje. Él está completamente sublevado, fuera de control.

Él está bajo la influencia, bajo el control de poderes demoníacos—al extremo. Su condición mental era influenciada por demonios; y lo que no sabemos es cómo este hombre haya dado lugar a los demonios, no tenemos ese trasfondo. Pero por lo que haya sido, él termina en este lugar, en esta condición mental; la falta de una mente sana dio como resultado este comportamiento bizarro, extraño y errático.

Aquí está un hombre que andaba completamente desnudo; apartado de las personas. Él estaba aislado, solitario, y él está contaminado, de acuerdo a la ley judía, por estar cerca de las tumbas, porque los judíos no podían tocar cadáveres. Así que él no podía tener ninguna relación con los creyentes judíos. Él es violento. Él es peligroso para él mismo y para los demás. Él necesita ser sujetado, pero se desata repetitivamente. Y esto describe a alguien que está en una agonía mental y emocional—se corta a sí mismo, violento, con un comportamiento destructivo.

Ustedes pensarán, “Vaya, esto es tan extremo. No puedo imaginarme nada como esto”. Bueno, el hecho es que esta es la descripción de cómo muchas mujeres viven hoy en día—a mayor o menor grado. Se cortan a sí mismas. Escuchamos de esto hoy en día, y déjenme decirles que no solo le pasa a las jovencitas. Les pasa a mujeres mayores, maduras, esposas y madres. Hay mujeres en nuestra audiencia que con sus desordenes alimenticios y con su tendencia a cortarse han dañado sus propios cuerpos; o han sido un peligro para la vida de otros debido a su comportamiento errático, extremo y extraño.

En algún grado, mayor o menor, todas nosotras mostramos evidencia en algún momento de un comportamiento que no es el resultado de una mente sana, mostramos no estar en nuestro juicio cabal. Veo esto en ocasiones en los correos electrónicos que nos llegan a Aviva Nuestros Corazones. Una mujer nos escribió recientemente, y ella dijo:

“Acabo de tener un arrebato con mi hija de preescolar. Me duele pensar en ello. Últimamente he estado fuera de control al momento de comunicarme con ella y con mis otros hijos. Me he encontrado haciendo lo mismo que odiaba recibir de mi madre, pero por alguna razón me enojo muchísimo. Leo de padres que abusan de sus hijos, y me pregunto si yo también fuese capaz de hacerlo”.

Ahora, esto podría describir un patrón en tu vida, o tal vez pudiera describir solo unos momentos en tu vida, algo sucede que te hace explotar, pero hay momentos en los que tú simplemente, como mujer, te sientes fuera de control. Tal vez por la gracia de Dios logras controlarlos por las apariencias, pero todas nosotras tenemos tiempos así.

No te sientes ahí y me mires como que no sabes de lo que te estoy hablando. Si tú eres mujer, tú sabes de lo que estoy hablando. Hay momentos en los que sientes, “Si Dios no frenara mi vida, yo estaría muy, pero muy fuera de control en este mismo instante”. Hay momentos que no ponemos atención a las restricciones. Las pasamos por alto y nos salimos de control en nuestro tono de voz, o en lo que decimos, o en la forma que lo decimos, o en nuestro comportamiento.

Recibimos otro correo de un hombre diciendo, “¿Pudieran por favor orar por mi esposa?” No voy a leer todo ni puedo darte todo el contexto, pero aquí está un hombre que estaba muy abatido y consternado por algunas situaciones en su matrimonio. Quiero solo sacar este extracto porque se relaciona con el tema, y creo que describe algunas veces la forma en que vivimos muchas de nosotras. Él dijo:

“Ella vive con altas y bajas—constantes ataques de pánico, ansiedad, acciones y actitudes hirientes hacia mí, hacia la familia e incluso hacia ella misma. Durante todo nuestro matrimonio ha habido cortos periodos de paz, y esos han sido geniales, pero la mayoría de los años han estado repletos de problemas y de confusión espiritual, es como vivir con el enemigo, casi como tener que rescatarla de sí misma a diario. Me rompe el corazón.”

Bueno, esta es una situación extrema, y este matrimonio está obviamente en crisis. Esto no pasó de un día para otro, pero aquí está una mujer, aquí vemos dos mujeres —recordando la que describí primero— que no tienen una mente sana. Ellas no son sophron, sus vidas están fuera de control porque sus mentes están fuera del control del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios.

Si regresamos al hombre que vivía en los sepulcros en Marcos capítulo 5, las Escrituras nos dicen que nadie podía detenerlo o frenarlo. Nadie podía ayudarlo. De nuevo, a medida que pienso en las mujeres que nos escriben a Aviva Nuestros Corazones, con todos los diagnósticos psicológicos que hay hoy en día, las mujeres están siendo atendidas de muchas formas diferentes, con muchos métodos y medios diferentes.

Pero lo que veo en muchas de estas mujeres es que nadie ha sido capaz de ayudarlas. Ellas no encuentran ayuda. Ellas van donde un terapeuta. Ellas van donde un doctor. Ellas van donde un consejero. Ellas van donde su pastor. Ellas van donde una amiga. Pero ellas no mejoran. Nadie es capaz de ayudarlas a controlarse y tener una mente sana. En muchos casos ellas no cambian.

Esta era la realidad de este hombre. Este hombre que había sido tan oprimido y afligido por esta posesión demoníaca y por este descontrol, irracional, sin juicio y con un comportamiento extraño, ahora se encuentra con Cristo. Cristo es su única esperanza. Quiero decirte, aún si tu comportamiento es tan extremo como el de este hombre, o si solo son pequeñas faltas de sophron en tu vida cotidiana, Cristo es tu única esperanza. El poder de Cristo fue el único poder que pudo confrontar y doblegar a los demonios y restaurarle a este hombre su cordura.

En el versículo 6 nos dice que, “cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de Él”, lo que necesitamos hacer muchas de nosotras las mujeres es ir a Cristo, ir a Jesús. Correr a Él. Postrarnos delante de Él. Pero aquí todavía hay una lucha. Miren el versículo 7, “y gritando a gran voz, [esto en realidad es el demonio gritando dentro de él] dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes”.

A medida que sigan este pasaje recordarán que Jesús sacó a estos demonios y les dio permiso de entrar en un hato de cerdos que estaban paciendo cerca de ahí. Los cerdos se precipitaron por un despeñadero al mar y se ahogaron. Pero lo que vemos en este pasaje, al llegar al final del versículo 14, es que un encuentro con Jesucristo es transformador. Lo cambia todo. Como resultado de encontrarse con Cristo, los demonios fueron echados fuera y la mente de este hombre fue sometida al control de Cristo. El encuentro con Cristo fue transformador. La mente de este hombre fue sometida al control de Cristo.

No quiero que en este instante tu mente se desvié a pensar cómo la actividad demoníaca pudiera afectarte a ti o a este hombre o a otros—ese no es el punto que quiero obtener de este pasaje. El punto es que a este hombre le fue restaurada su cordura porque Cristo vino y trajo estabilidad a su mente.

Miren el versículo 14, “y los que cuidaban a los cerdos huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Y la gente vino a ver lo que había sucedido”. Les diré algo, cuando las mujeres someten sus mentes al control del Espíritu Santo de Dios, habrá tal cambio que la gente vendrá a ver lo que pasó. Ellos querrán saber, “¿Qué te pasó? ¿Qué pasó?” Estarán sorprendidos. Ellos estarán maravillados.

Y ahora, para la última parte de este relato, permítanme citar la forma en que Lucas lo dice en Lucas 8:35,

Salió entonces la gente [esto es la gente de la ciudad y del campo], a ver qué había sucedido; y vinieron a Jesús, y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio.

Ese pequeño detalle de que él estaba sentado a los pies de Jesús es un detalle que no vemos en el evangelio de Marcos. Marcos solo nos dice que él estaba sentado, vestido y en su cabal juicio, pero Lucas nos dice dónde estaba él sentado —estaba sentado a los pies de Jesús— vestido. Este hombre había andado completamente desnudo por años, o al menos por mucho tiempo, y ahora estaba vestido y en su cabal juicio. ¿Le tomó diez años de terapia? No. Al instante Jesús restauró su mente —sophronetto – sophron— su mente sana.

Rápidamente se corrió la voz. Todos sabían acerca del cambio de este hombre.

El enemigo está trabajando en las mentes de un sin número de mujeres hoy en día, aun en mujeres cristianas. Hemos adoptado patrones de pensar que no son sensatos, y como resultado, hemos dado lugar a que el enemigo gane terreno y se dé gusto en tantas de nuestras mentes y de nuestras vidas. Muchas veces la razón por la que nos sentimos tan fuera de control es porque nuestro pensamiento no está basado en una mente sana, pero alabado sea Dios por el poder de Cristo para restaurarnos a un nuestro juicio cabal. Verán, ser sophron —ser sensibles, con autocontrol o dominio propio— es en realidad tener la mente de Cristo; la mente de Cristo.

Déjenme leerles un ejemplo. No es particularmente uno dramático, pero es una ilustración, creo yo, de cómo vivimos muchas de nosotras. Es una ilustración de cómo Cristo puede transformar una mente sin juicio a tener una mente sana.

Una mujer nos escribió, y ella nos dijo,

“Mi esposo fue llamado al ministerio hace alrededor de 9 meses y nuestra familia tuvo que mudarse a otro estado. Nuestro sueldo se redujo en un 50%, nuestra vivienda se redujo en un 50% y mi gozo también se redujo en un 50%. Por los últimos nueve meses he estado murmurando en mi corazón y a veces en voz alta sobre las cosas que ya no tenemos o las que desearía tener. He codiciado [esto es una verdadera lucha en mi mente] toda posesión imaginable y me he sentido completamente miserable en la vida que Dios me ha dado en Su gracia.”

Aquí está una mujer que no tiene un pensamiento sano, y como resultado ella se sentía miserable e hizo a otros miserables a su alrededor, estoy segura de esto. Ella continuó,

“Usted me ha ayudado a darme cuenta que mi ingratitud y mi espíritu quejumbroso son en realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando.” [Dios comenzó a transformar su forma de pensar al paso que ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Y ella dijo,] “Gracias por devolverme mi sano juicio y mostrarme otra vez la bondad del Dios al cual servimos.”

Ven, cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se estaba enfocando en las cosas que ella no tenía. Pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, ella se enfocó en la bondad de Dios. Cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se sentía miserable. Ella redujo su gozo a la mitad, pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, su gozo regresó; y es cuando ella dice, “Este pequeño apartamento” —su circunstancia no ha cambiado; ella todavía tiene la mitad del espacio que tenía antes— pero “este pequeño apartamento estará ahora lleno de gozo cada mañana al darle gracias al Señor por todo lo que Él ha escogido para mí”.

Él restaura nuestras mentes. Un encuentro con Cristo nos restaurará y nos devolverá el juicio cabal.

John Greenleaf Whittier fue un poeta en el siglo 19, un nombre quizás familiar para ustedes. En 1872, él escribió un largo poema narrativo que lo llamó “The Brewing of Soma” (“La Cerveza de Soma”). Este poema épico describe a sacerdotes vedas o hindúes que tratan de evocar una experiencia religiosa al ir al bosque y tomar un brebaje llamado Soma hasta llegar al estupor y perder los sentidos. Es un poema muy extraño. Tal vez no les sea familiar, no lo era para mí hasta que lo encontré en el internet el otro día.

Después de describir esta rara escena de los sacerdotes tomando hasta perder sus sentidos, Whittier escribe este extenso poema, un himno, que nos es familiar a muchas de nosotras, y proviene de este poema, y es un himno que tal vez puede ser más relevante hoy en día que cuando primero fue escrito, casi 140 años atrás. En nuestro contexto contemporáneo, habla de una cultura que es dependiente a las sustancias o de sentir emociones.

Aquí está lo que el himno dice:

Amado Señor, Padre de todos,

¡Perdónanos nuestras necedades!

Revístenos en mente buena y justa.

Que con vidas puras te sirvamos,

Y con más honda humildad te adoremos.

Qué oigamos el llamado de tu gracia

Con la llana confianza de los pescadores.

Y al igual que aquellos,

Sin palabras levantémonos

Y sigamos en pos de ti.

En el descanso del séptimo día,

En la calma de las colinas galileas,

Jesús se arrodilló compenetrándose

Con tu silencio eterno y con tu amor.

Con tu profunda quietud

Ven y avasalla todas esas palabras

Y obras nuestras que ensordecen el delicado silbo del llamado,

Y haz que en silencio tu bendición,

Como el maná, nos caiga.

Esparce tu rocío de sosiego

Hasta que cesen todas nuestras luchas.

Quita de nuestras almas la fiebre y el bullicio;

Y haz que nuestras vidas ordenadas

Confiesen lo bello de tu paz.

Sopla por entre los ardores del deseo

Tu frescura y tu bálsamo;

Enmudece los sentidos, aquieta la carne;

Y por entre el terremoto, el viento, el fuego,

Habla tú, oh voz apacible de calma.

Oh Padre, como oro que Tú pudieras, por medio del poder de Cristo, nombre que es sobre todo nombre, ante el cual los demonios mismos tienen que inclinarse y huir, en el poder de Su nombre, que Tú pudieras revestirnos con una mente sana, y que nuestras vidas ordenadas manifiesten la belleza de Tu paz. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss te ha estado invitando a tener una vida hermosa y pacífica—no la que viene por trabajar o esforzarse más, sino la que proviene de tener una mente sana.

Cuando desarrollas un juicio cabal, nadie puede ver lo que está pasando, pero ese proceso interno, silencioso puede llevar a un éxito exterior visible. Sabrás cómo, la próxima semana, espero que nos volvamos a reunir en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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3 – Confortará mi alma 

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Jehová es mi pastor

3 – Confortará mi alma

David Barceló

 

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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M21 – Pensamiento sano

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M21 – Pensamiento sano

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Carmen Espaillat: La Biblia te invita a desarrollar buen juicio. De acuerdo a Nancy Leigh DeMoss, esto es muy importante.

Nancy Leigh DeMoss: No puedes amar a tu esposo y a tus hijos si no tienes sano juicio. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes claridad de pensamiento, vas a responder de manera poco amorosa.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

A veces, las presiones vienen hacia ti tan rápido, que parece que no pudieras pensar con claridad, pero Nancy ha estado explicando cómo Dios nos puede enseñar a pensar con claridad, a tener un sano juicio, no importa qué. Es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: En esta serie de Tito capítulo 2, estamos hablando sobre una virtud que he llegado a creer que es fundamental para vivir la vida cristiana. Si no dominamos esta virtud en particular, creo que lucharemos con todo lo demás. Estoy empezando a ver… o el Señor está comenzando a conectar algunos puntos en mi propia vida, en mi propia forma de pensar acerca de por qué esta virtud es tan importante.

Es algo que se enfatiza en el libro de Tito y también muy particularmente a través de 1era y 2da cartas a Timoteo, las epístolas pastorales. Pablo habló a los pastores sobre el desarrollo de estas iglesias jóvenes y destacó la virtud del dominio propio, el autocontrol.

Así que mientras estudiamos Tito capítulo 2, permítanme recordarles la razón por la cual estamos estudiando este curriculum. Se trata de un plan de estudios para la formación de mujeres y que éstas lleguen a convertirse en seguidoras y discípulas de Jesucristo. Es así como luce la madurez cristiana en una mujer. Esta es la forma como se lleva a cabo.

Lo vemos en mujeres mayores viviendo vidas ejemplares, que son modelos de santidad, y en mujeres que son intencionales en la formación y la enseñanza de las mujeres más jóvenes para que tengan las cualidades y las características que necesitan para vivir su cristianismo.

Hemos dicho que estas cualidades son muy personales. Están basadas en nuestras relaciones, y se centran mucho en nuestras relaciones dentro de la familia. Déjenme retomar Tito capítulo 2, comenzando en el versículo 2, solo para darnos un poco de contexto aquí.

Quiero que veamos este concepto de dominio propio que estábamos viendo en nuestra última sesión, y que tiene que ver con una mente sobria; con el dominio propio. Vemos cómo esta frase aparece tres veces en estos versículos que hemos estado viendo.

Tito 2:2: Primero que nada, “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes…” Ahí está nuestra palabra —sophron— autocontrolados. Dominio propio. Necesitan ser “sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Versículo 3: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno…”

Aquí no ves la palabra “autocontrol”, pero la palabra “enseñen” pertenece a la misma familia de palabras en el griego original que la palabra sophron. Significa enseñarlas a tener un sano juicio, enseñarlas a ser prudentes, enseñarlas a ser sobrias.

No puedes ver todo esto en la traducción al español, pero es lo que está detrás del original. “Que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes” (versículo 4). Aquí está nuestra palabra nuevamente, sophron—sobria, dominio propio. En la Nueva Versión Internacional tienes la palabra “sensata” aquí…y “juiciosas”, en la versión Dios Habla Hoy. Con dominio propio; de buen entendimiento.

La palabra sophron es algo que, como veíamos en la última sesión, está enraizada en la sana doctrina. Primero que nada, debemos pensar correctamente acerca de la Palabra de Dios: ¿Quién es Él? ¿Qué es el Evangelio? ¿Cómo luce? Y, ¿cómo funciona? Si tenemos una sana doctrina, eso resultará en buen entendimiento en todos los aspectos de la vida—seremos sabias, discretas, sensatas, auto controladas, viviremos prudentemente en todas las áreas del vivir. Esto resultará en una vida sana y prudente.

Un diccionario bíblico habla acerca de la esta palabra —sophron— sensata, con dominio propio. Dice, “Esta es una persona que ha desarrollado la capacidad para gobernar o disciplinarse a sí misma, su mente, sus pasiones, sus afectos, y su comportamiento.» 1 Por lo tanto, se trata de ponerle riendas a tu vida—a tus afectos, a tu comportamiento, a tu lengua, a tus pensamientos. Todo esto está siendo gobernado por el Espíritu Santo como resultado de tener dominio propio.

Esta virtud es fundamental para todos los creyentes en todas las etapas de la vida. Me estoy dando cuenta de que no podemos cumplir las demás cualidades y características que se encuentran en este plan de estudios para las mujeres jóvenes y mayores por igual, si no estamos sophron, si no tenemos un sano juicio. No puedes amar a tu marido y a tus hijos si no tienes una mente clara. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes buen entendimiento, vas a responder sin amor.

No podrás ser pura ni ser una guardadora del hogar; una ama de casa; una trabajadora del hogar; no podrás ser amable. No puedes tener un sano juicio.

Ahora, he estado tratando de entenderlo a medida que voy meditando en esta palabra, en este concepto en las últimas semanas. Estoy tratando de entender cómo luce una mujer sophron y qué diferencia hace si tenemos una mente prudente o no la tenemos. Así que hoy quiero describir los dos tipos de mujeres que hay. Aquella que es sophron y la que no es sophron.

Me tomé un tiempo en los últimos días solo para hacer dos listas, una lista de las características de estos dos tipos de mujeres. Quiero empezar con las características que describen a la mujer que no es sophron; una que no tiene dominio propio. Esta mujer no es prudente.

Eso no quiere decir que una sola persona tendrá todas estas cualidades. Porque cuando tenemos buen entendimiento, esto se manifestará de diversas maneras, dependiendo de nuestra personalidad, de nuestras circunstancias, de nuestra educación. Pero he aquí una especie de retrato de las características que podrían ser el caso de una mujer que no tiene buen entendimiento.

Por ejemplo, ¿cómo podría afectar nuestra mente y nuestras actitudes no ser sophron? ¿Cómo luce esto? Una mujer que no es sophron puede ser impetuosa e impulsiva. Por ejemplo, en relación con los gastos, con la compra de cosas que no pueden pagar y que no son necesarias. En relación con la alimentación, la forma de hablar, las decisiones—es impulsiva. Lo ves, tienes que tenerlo. Esta mujer actúa ahora y luego lamenta haberlo hecho.

Eso es una mujer que no es sophron. Una mujer que no es sophron no discierne. Ella no es cuidadosa en relación con las cosas que ella permite que entren en su pensamiento, en su mente. Si quieres todo esto puedes obtener la lista completa al final de la transcripción y luego puedes orar por esta lista.

Así que escucha con tu corazón, y solo quizás anota algunos que son muy específicos, como el Señor te los vaya mostrando y que son importantes para ti. Una mujer que no es sophron va a ser fácilmente engañada por filosofías mundanas y por las formas equivocadas de pensar. Alimentará su carne. Su carne va a controlar su espíritu, en lugar de su espíritu controlar su carne. Ella tiende a ser víctima de sus circunstancias o de su pasado.

Una mujer que no es sophron puede tener buenas intenciones, pero es lenta en el seguimiento. Es rápida para hacer compromisos, pero le cuesta trabajo mantenerlos y vivirlos. Ella tiende a tener una vida centrada en sí misma. ¿Cómo me afecta esto a mí? Esta es la forma como ella piensa.

Muy fácilmente es una persona descontenta. Ella tiene este modo de pensar, «Yo merezco algo mejor que esto.» De hecho, a medida que me relaciono con la mentalidad y las actitudes de una mujer que no es sophron, he llegado a creer, y he estado pensando en esto, que muchos de los trastornos mentales y emocionales que son muy frecuentes en las mujeres hoy en día son el resultado de no tener un sano juicio; de no pensar con claridad.

¿Cómo afecta esto nuestras emociones? Si no estamos sophron, tendemos a ser inestables, fuera de control; somos como una montaña rusa emocional, nuestras emociones son controladas por las circunstancias. Nuestro comportamiento y nuestras respuestas tienden a ser controladas por las circunstancias. Así que si tenemos ganas de hacer algo, lo hacemos. Y si no tenemos ganas de hacerlo, no lo hacemos.

Eso tiene que ver con levantarse de la cama, con la forma de comer, con la forma en que respondemos a la gente difícil —impulsadas por nuestras emociones. Tiene que ver con cambios de humor, depresión crónica; todas estas cosas pueden ser evidencias de no tener un sano juicio. Estas mujeres son propensas a los estallidos emocionales o a grandes variaciones de subidas y bajadas emocionales. Esos pueden ser indicios de que no estamos teniendo dominio propio; no tenemos una forma sana de pensar.

Una mujer que no es sophron tratará siempre de escapar de sus problemas; hará cualquier cosa para evitar el dolor y las dificultades en la vida. Ella pudiera hacerlo en la forma en que come, o bebe, o se medica a sí misma, tratando de librarse del dolor, en lugar de enfrentarlo y tratar con él a la manera de Dios.

Una mujer que no es sophron tiende a ser fácilmente provocada. Puede perder los estribos con facilidad, puede tener un problema con la ira o mal genio. Otras lo guardan en su interior, acumulando o internalizando ira contra las personas en sus corazones. Puede ser hacia adentro o hacia afuera. Puede explotar, o puede guardarlo por dentro, pero es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron tenderá a desmoronarse en una crisis o cuando recibe una mala noticia. Ella puede ser una persona temerosa. Cuando la vida no funciona —algo que muchas veces ocurre, de diversas maneras. Cuando la vida no funciona, una mujer que no es sophron tenderá a enojarse, o a llenarse de resentimiento, de miedo, o a deprimirse; a perder las esperanzas.

Una mujer que no es sophron dirá lo que pase por su cabeza sin pensar. Simplemente va a salir por su boca. Ella va a dejarlo escapar de sus labios. Ella es rápida para expresar su frustración o su ira, o para ventilarla. Ella puede ser muy obstinada, rápida al hablar o argumentativa; ella tiene que tener la última palabra.

Una mujer que habla con palabras ásperas, fuertes o groseras; de forma vulgar o profana, evidencia de que ella no es sophron—ella no tiene buen entendimiento. A veces, las mujeres que no son sophron, se expresan de otra forma: no hablan o no se sienten cómodas hablando con los demás porque están demasiado preocupadas por lo que otros piensan, o por lo que los demás piensan de ellas. No son sophron, por lo que se quedan paralizadas. Ellas no pueden hablar.

De manera que también vemos que esto afecta nuestro comportamiento. Una mujer que no es sophron, su vida tenderá a estar fuera de orden. Habrá caos y confusión. Su comportamiento puede ser impredecible. Ella puede ser moralmente descuidada, en vez de cuidadosa. Si ella no es sophron, carece de discreción, puede ser coqueta y sensual, o fácilmente desviada sexualmente, y ella puede hasta llegar a llevar a otros por el mal camino.

La mujer de Proverbios 7, la esposa adúltera, la mujer seductora—si vas atrás y examinas ese pasaje, esta mujer definitivamente no es sophron. Una mujer que no es sophron tiende a posponer las cosas, a aplazar las tareas que no le agradan o que son difíciles—juego ahora y trabajo más adelante, si tengo que hacerlo. Eso no es sophron, no es sobria o sensible, no tiene dominio de sí misma en su pensamiento.

Una mujer que no es sophron puede ser entregada a los excesos y a los extremos en su comportamiento, o puede vivir una vida frívola. Ella puede ser amante de los placeres vanos. Ella vive para la diversión, vive para el placer. Ella está consumida por las cosas que son temporales y terrenales, en lugar de las cosas que son espirituales y eternas.

Ella cede fácilmente a la tentación. Por supuesto, la primera persona que viene a mi mente es Eva, la madre de todos nosotros, que no era sophron. Como resultado, ella se dejó llevar por sus emociones y por lo que —a su entender— era mejor, aunque al final era una necedad y terminó pecando y haciendo decisiones insensatas y pecaminosas.

Una mujer que no es sophron tendrá que luchar para desarrollar disciplinas constantes y rutinas en su vida. ¿Cuántas de nosotras luchamos aún con la constancia en áreas prácticas, como en nuestra vida devocional? Esa constancia o falta de ella es una evidencia de si somos o no sophron—de si tenemos dominio propio.

Aquí hay una que me ha dado mucha convicción. Una mujer que no es sophron tiende a distraerse fácilmente, saltando de una cosa a otra. La incapacidad para enfocarse o concentrarse o para terminar una tarea es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron podrá disfrutar del entretenimiento vacío, del entretenimiento hueco. La palabra diversión significa «sin pensar». No es que cualquier entretenimiento o diversión sea malo, pero ¿qué de bueno tiene el entretenimiento frívolo, sin sentido o vano? Convertirse en una adicta a la televisión, que solo vive para ser entretenida—esto es una mujer que no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron tiende a desperdiciar su vida, tiende a desperdiciar el tiempo. Come, bebe, regocíjate, vive el momento. ¿No es así como muchas de nosotras tendemos a vivir, solo por el momento,sin pensar a largo plazo; en el futuro, en la próxima generación; en las implicaciones de las decisiones que estamos tomando hoy?. No es sophron. No es sensata, no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron puede tomar decisiones basadas en sus propios sentimientos o en lo que es más fácil o más cómodo, en lugar de lo que es sabio, prudente y bueno.

Una mujer que no es sophron manejará sus anhelos no cumplidos, que todos tenemos, siendo demandante, tomando el asunto en sus propias manos, tal vez haciendo rehenes de los demás.

Podríamos seguir y seguir, pero permítanme decir que en última instancia podemos justificar cualquier tipo de comportamiento irracional, violento, o corrupto hasta el extremo, si no somos sophron, si no somos razonables, si carecemos de un sano juicio.

Ahora, por el contrario —y me voy a mover a través de esto rápidamente. Una mujer que es sophron tiene dominio propio, tiene sano juicio, y presenta las siguientes características —todo lo contrario de lo que hemos estado hablando en estos últimos instantes. Si ella es sophron, su corazón y sus pensamientos están fundamentados en la Palabra y en los caminos de Dios.

La Palabra de Dios y sus caminos construyen límites en su vida. Por otro lado, en el caso de la mujer que no es sophron, su vida es como un río en la etapa de la inundación. No hay límites, está fuera de control—y es capaz de hacer mucho daño a mucha gente.

Pero para una mujer que es sophron, la Palabra de Dios, la verdad de Dios, los caminos de Dios ponen límites a su vida. Por lo tanto, ejerce moderación y autocontrol en todos los ámbitos de su vida y en sus pensamientos. Ella lleva cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Ella no permite que ideas no autorizadas construyan un nido en su mente.

Ella ejerce moderación en relación a la lengua. Ella habla con palabras puras y amables, palabras medidas. Es lenta para hablar. Piensa antes de hablar, no solo habla impulsivamente.

Piensa en Proverbios 29:11 donde se muestra este contraste. «El necio», por un lado, es una persona que no es sophron, “da rienda suelta a su ira, pero un hombre o una mujer sabia», que es sophron, “la reprime».

Una mujer que es sophron ejercita la moderación en su alimentación. Ella es moderada. Ella come para vivir en vez de vivir para comer. Es también moderada en sus gastos. Ella no gasta el dinero que no tiene. Cuando gasta dinero, piensa en términos de los valores eternos.

Ella es moderada y restringe sus reacciones, no se irrita fácilmente, es lenta para enojarse. Es emocionalmente estable. Ella puede estar en calma bajo presión. Ella usa su tiempo con propósito. Ella es unabuena administradora. Ella es moralmente casta y pura. Tiene una vida bien ordenada. Ella tiene un buen juicio; la capacidad de resolver problemas difíciles.

Cuando se enfrenta a una crisis, como todas tendremos que hacer—y realmente, si eres una madre o una esposa, o una empleada, o una estudiante, todos los días te enfrentas a minicrisis. Así que ya sea en las minicrisis o en las crisis más importantes de su vida, la mujer que es sophron mantiene el ánimo. Ella tiene buen entendimiento. Ella sabe qué hacer. Ella no pierde los estribos bajo presión. Ella no se desmorona. Su confianza está en el Señor.

En las Escrituras vemos muchas veces cómo describen esto. En mi tiempo de quietud hace varios días estaba meditando sobre el Salmo 57, donde David es muy realista acerca de las cosas que debe enfrentar. Él dice: «Mi alma está entre leones; tengo que acostarme entre los que vomitan fuego; entre los hijos de los hombres, cuyos dientes son lanzas y saetas, y cuya lengua es espada afilada…Han tendido una red para mis pasos” (versículos 4-6).

Él está en problemas. Él está en medio de una crisis. ¿Pero qué es lo que él dice? Salmo 57:7, “Firme está mi corazón, oh Dios, mi corazón está firme; ¡cantaré y entonaré salmos!”

En medio de la crisis, una persona que es sophron está tranquila y responde y piensa de forma ordenada. La mujer sophron es capaz deresponder con fe frente al miedo cuando se enfrenta a retos. Ella guarda su corazón. Ella guarda su mente. Ella es cuidadosa y exigente con relación a lo que lee, lo que ve y lo que le permite entrar en su mente.

Ella evalúa lo que lee, lo que oye y lo que otros dicen a la luz de las Escrituras, no solo piensa si se siente bien acerca de esto, pero si esto es verdad de acuerdo a la Palabra de Dios. Está mentalmente disciplinada. Ella es capaz de resistir la tentación. Es capaz de posponer la gratificación.

Su comportamiento es controlado por el Espíritu de Dios y por sus convicciones y no por circunstancias y emociones. La mujer que es sophronvive centrada en Dios y en otros. Ella vive a la luz de la eternidad. Eso es lo que determina sus opciones y sus reacciones. Es diligente y fiel en el cumplimiento de sus responsabilidades. Trabaja primero y juega más tarde.

Ella es modesta en su vestimenta y en su comportamiento. Ella vive una vida reflexiva e intencional. Ella no solo va a la deriva o con la corriente. Ella es intencional sobre su vida. Ella está dispuesta y es capaz de soportar las dificultades en aras de una ganancia o recompensa mejor.

Cuando la vida no funciona, la mujer que es sophron espera en Dios de todos modos. Su corazón está firme. Ellapuede dar gracias en todas las cosas. Ella experimenta la gracia en el medio del fuego. Basasus decisiones en lo que es prudente, sabio y bíblico, incluso en lo que respecta a las decisiones difíciles. Ella es capaz de orar.

El Espíritu de Dios controla su carne en lugar de lo contrario. Ella está espiritual y moralmente alerta. Su corazón y su mente están siempre—siempre bajo la vigilancia y la protección del Espíritu de Dios, la verdad de Dios, y la verdad de la Palabra de Dios.

Creo que hemos ido sobre estas características demasiado rápido, pero, ¿has captado la idea? ¿Eres una mujer sophron? Quizás me digas, “Bueno, depende qué día, a qué hora, o en qué circunstancia.”

Yo puedo estar actuando de una manera muy sophron o pensar de una manera muy sophron mientras estoy en la mitad de mi tiempo de quietud o en la primera hora de la mañana. Pero luego, dos horas o diez minutos más tarde, puedo actuar como una mujer salvaje, fuera de control. ¿Qué pasó?

Algunas dirán: «Bueno, es que mi hijo hizo tal cosa…” o, “Es que se produjo esta o aquella llamada telefónica” o, «Me llegó este correo electrónico… o no me llegó…” En fin, sucedió que volví a pensar de una manera que no era la correcta o juiciosa.

Y así vamos hacia delante y hacia atrás. Acabo de empezar a ver y a evaluar en mi propia vida, ¿es esto sophron? ¿Es esto de buen entendimiento? ¿Es este pensamiento sensato? ¿Es mi forma de pensar en esta circunstancia prudente, o imprudente?

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha mostrado la importancia de desarrollar un sano juicio y buen entendimiento. Es parte de esta serieEl hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5. Si te has perdido parte de esta serie puedes escucharla al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Tito 2 nos ha estado ofreciendo una increíble cantidad de valiosa doctrina. Se trata de una ayuda práctica para resolver temas de este tiempo. Continuaremos con esta serie sobre Tito 2, investigando lo que dice acerca de la vida de pureza en un mundo promiscuo.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

1Zodhiates, S. (2000, c1992, c1993). The Complete Word Study Dictionary: New Testament (electronic ed.) (G5182). Chattanooga, TN: AMG Publishers.

Mi Vida Es Cristo

Sovereign Grace Music

Eres Dios ℗ 2012 Sovereign Grace Music

Una mujer que no tiene buen entendimiento:

• Es impulsiva.

• Carece de discreción.

• Sigue las filosofías mundanas.

• Es conducida por su carne.

• Falta de seguimiento.

• Centrada en sí misma.

• Falta de contentamiento.

• Sus emociones son controladas por las circunstancias.

• Busca escapar de los problemas.

• Es fácilmente provocada.

• Se desmorona en las crisis.

• Fácilmente pierde la esperanza.

• Dice lo que piensa sin pensarlo primero.

• Es muy testaruda.

• Habla de manera brusca, profanando o de forma grosera.

• Se preocupa demasiado por lo que piensan los demás.

• Tiene un comportamiento impredecible.

• No tiene prudencia moral.

• Es postergadora.

• Tiende a los extremos.

• Busca placeres.

• Se distrae con facilidad.

• Cae fácil ante la tentación.

• Lucha para desarrollar disciplinas constantes en su vida.

• Disfruta de entretenimiento frívolo.

• Busca las salidas fáciles.

• Piensa en el corto plazo en lugar de ver las consecuencias a largo plazo.

• Es demandante.

• Malgasta el tiempo.

• Toma decisiones basadas en lo que es más fácil.

Una mujer de buen entendimiento:

• Se refrena en…

• Sus pensamientos

• Su lengua

• Su alimentación

• Sus gastos

• Sus reacciones

• Mantiene la calma bajo presión.

• Invierte su tiempo con propósito.

• Es buena administradora.

• Es moralmente casta.

• Tiene una vida ordenada.

• Tiene buen juicio.

• No pierde el control bajo la presión.

• Responde con fe ante el temor.

• Guarda su corazón y su mente.

• Evalúa lo que lee y lo que escucha a la luz de las Escrituras.

• Es mentalmente disciplinada.

• Resiste la tentación.

• Es capaz de retrasar la gratificación.

• Demuestra una vida centrada en otros.

• Es diligente y fiel en sus responsabilidades.

• Es intencional.

• Es modesta en su vestir y comportamiento.

• Su esperanza está en el Señor.

• Da gracias en todo.

• Toma decisiones sabias y bíblicas.

• Ora.

• Demuestra que el Espíritu controla su carne.

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Dios mira tu corazón

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Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

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¿Cuál es mi LLAMADO?

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¿Cuál es mi LLAMADO?

Newton Peña

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¿Cuál es mi LLAMADO?, Llamado, Conocer el llamado de Dios
Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

M20 – Sano juicio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M20 – Sano juicio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/sano-juicio/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss pregunta, “¿Te han vuelto loca tus hijos alguna vez?”

Nancy Leigh DeMoss : ¿Por qué arremetiste contra tu hijo? “Bueno, si no hubiera pintado los muebles de la sala con mantequilla o llenado la secadora con agua, yo nunca hubiera hecho eso.”

¿Qué estás diciendo? “¡Mi niño de tres años me volvió loca!”

No. Lo que pasó es que tu niño de tres años actuó de tal manera que trajo a la superficie o reveló el hecho de que tú no estabas pensando en tu sano juicio.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Por varias semanas, Nancy nos ha estado desempacando el capítulo 2 de Tito. Ha sido una serie muy útil acerca de lo que significa vivir como una mujer para la gloria de Dios

Hoy regresamos a la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: Seguramente recordarás un artículo que salió… me parece que fue en la cubierta de una edición de la revista Time en 1995, acerca del factor “CE”. CE significa “coeficiente emocional”.

Este artículo estaba sugiriendo que la inteligencia emocional quizás sea más importante que el coeficiente intelectual (IQ, en inglés). Estaba basado en un proyecto de investigación conducido por un investigador en Stanford quien llevó a niños de cuatro años de edad uno por uno a una habitación.

Él les mostró a los niños un malvavisco, y luego les dijo, “puedes tener este malvavisco ahora mismo; pero si te esperas hasta que yo regrese de hacer un mandado y no te lo comes, cuando regrese, podrás tener dos malvaviscos.” Luego el investigador puso el malvavisco en la mesa, salió de la habitación como por 20 minutos, y observaba.

Había una ventana por la que solo se podía ver por un lado, y ellos observaban lo que hacían los niños en esos 20 minutos que no estaba el investigador.

Cerca de un tercio de los niños no podían esperar. Agarraban el malvavisco en cuanto el hombre salía del cuarto. Esos fueron identificados como niños impulsivos.

Otro tercio duraba solo unos cuantos minutos. Realmente trataron; podías verlos luchar, pero al fin cedieron y se comieron el malvavisco.

Luego estaba el último tercio que esperaron a que regresara el hombre, y fueron recompensados con dos malvaviscos. Ese grupo de niños de cuatro años fue identificado como los de impulso controlado. Eran capaces de retrasar su gratificación para obtener el malvavisco.

A menudo pienso qué hubiese hecho yo a la edad de cuatro años. Y te puedo decir lo que haría a mi edad—“¡Dame ese malvavisco!”

Luego, 14 años después, a la edad de 18 años, esos niños fueron examinados otra vez, y los resultados fueron sorprendentes. En conjunto, los niños que pudieron esperar por el segundo malvavisco, los niños con impulso controlado, se convirtieron en adolescentes con, “mejor capacidad de adaptación, más populares, aventureros, seguros de sí mismos y confiables.

Los niños que cedieron ante la tentación al momento [los impulsivos] eran más inclinados a ser aislados, se frustraban fácilmente, y eran obstinados. Ellos se rendían bajo estrés, y rehuían de los retos. Y cuando algunos de los estudiantes de los dos grupos tomaron la prueba de aptitud académica, los que aguantaron más tiempo obtuvieron un promedio de 210 puntos sobre los demás.”1

Ahora bien, mientras leía acerca de eso, pensaba en toda esta cuestión del dominio propio, al cual llegamos hoy en nuestro estudio de Tito capítulo 2. Es un concepto crucial para cada creyente en cada estación de la vida, y es repetido más que cualquier otra cualidad o característica en el libro de Tito.

Seis veces en el libro de Tito tenemos referencia a este concepto de dominio propio , como algo que las mujeres ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes. A tener dominio propio. Pero no es solo para mujeres.

En el capítulo 1 vimos que esta característica del dominio propio, “impulso controlado,” debe caracterizar a los ancianos, a los líderes espirituales de la iglesia. La persona que no tiene dominio propio no está espiritualmente calificada para guiar al rebaño de Dios. Pero no es solo para líderes espirituales.

Vimos en el capítulo 2 de Tito, versículo 2, donde habla acerca de hombres ancianos, y dice que ellos deben “ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia.” Ellos deben ser ejemplo del dominio propio.

Luego en el capítulo 2, versículo 6, les habla a los hombres jóvenes y dice, “exhorta a los jóvenes que sean prudentes.” De hecho, esa es la única característica que es mencionada en relación a los hombres jóvenes.

Luego en el capítulo 2, versículo 12, vemos que esto es algo que debe caracterizar a todos los creyentes. Lee conmigo en el versículo 11 del capítulo 2.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, quien se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad [iniquidad = falta de dominio propio] y purificar para sí un pueblo para posesión suya, celoso de buenas obras.

Así que hemos visto que los líderes, los ancianos, los hombres jóvenes, y todos los creyentes deben tener esta cualidad de dominio propio.

Ahora venimos al pasaje en Tito 2:4-5 en el cual nos hemos estado enfocando en relación a las ancianas y mujeres jóvenes. El versículo 4 nos dice que las ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes.

Vimos la palabra enseñar hace unas sesiones, “enseñar” —sophronidzo— a estas mujeres a ser prudentes, a ser sensibles, a traerlas a tener un sano juicio, a ser razonables. Todo eso está incluido en la palabra enseñar; aunque no veas las palabras dominio propio allí, se refiere al dominio propio.

¿Qué deben enseñarlas a hacer? “A que amen a sus maridos y a que amen a sus hijos” (versículo 4), y luego a “ser prudentes” (versículo 5). La palabra prudente es en la que nos queremos enfocar en esta sesión y en las próximas.

En este pasaje, el apóstol Pablo les está hablando a las mujeres ancianas y a las mujeres jóvenes. ¿Qué les está diciendo a las ancianas?

Necesitas modelar la prudencia. No puedes guiar a otros a donde tú no has estado. No puedes discipular a alguien más allá de tu propia madurez espiritual. Pero no solo debes modelar esto; debes tener la intención de enseñar a las mujeres jóvenes a ser prudentes.

¿Qué les está diciendo a las mujeres jóvenes? Debes cultivar la prudencia, y debes hacerlo mientras aún eres joven. ¿Cuántas de ustedes desearían haber aprendido más prudencia cuando eran jóvenes? Sientes como que hoy tienes algunas luchas que quizás no hubieras tenido si hubieses obtenido más de eso cuando eras joven.

Quiero darte un poco de clase de griego en esta sesión. No soy una erudita en griego. En realidad, nunca he tenido una clase de griego, pero hay unas herramientas maravillosas en el internet, y otros recursos que están disponibles.

Quiero enseñarte una palabra y tratar de darte un concepto de todo este asunto de la prudencia y del dominio propio. La palabra aquí que es traducida como “prudencia” en la versión de la Biblia de Las Américas es la palabra griega sophron.

En la Nueva Versión Internacional es traducida como sensata. Si tienes otras traducciones esta palabra pudiera ser traducida como templada—ser templada. Dominio propio. Prudente. Sensata. Templada.

Otras versiones traducen esa misma palabra griega sophron de tres diferentes maneras solo en el libro de Tito. Unas la traducen como “sobrio”. Otras la traducen como “templado”, y aquí lo traduce como “prudente”.

Tú dirás, “¿Por qué hay tantas traducciones diferentes en español de esta misma palabra griega?” Bueno, pienso que la razón por qué hay tantas diferentes traducciones es porque sophron es una palabra que tiene muchos significados y es difícil de captar en una sola palabra en español. Las palabras en español dan sombras del significado, pero no el significado completo, así que quiero que veamos algunos aspectos diferentes del significado de sophron.

Primero, la palabra no es la misma palabra griega que es usada para dominio propio cuando hablamos del fruto del Espíritu en Gálatas 5. Sophron, prudencia, tiene que ver más bien con la manera de pensar.

Un estado mental sophron es lo que nos permite vivir una vida que es prudente en nuestro comportamiento, pero comienza con un estado mental, un sano juicio. Un estado mental sophron es el que nos permite refrenar nuestros deseos carnales. Un estado mental sophron resultará en la práctica de la prudencia en cada área de nuestras vidas —nuestra lengua, nuestro comportamiento, nuestros hábitos, el dominio de los apetitos sexuales— todo esto fluirá de un estado mental sophron.

Me voy a enfocar aquí en esta palabra más de lo que había planeado en esta serie. Pensé que podríamos hacerlo en solo una sesión, pero en realidad me tendré que tomar varias sesiones, porque al estudiar esto he llegado a pensar que es un tema crucial.

¿Por qué habla el apóstol Pablo acerca de esto seis veces en el libro de Tito, que tan solo tiene tres cortos capítulos? Porque es crucial, y el Señor ha estado hablando a mi propia mente, como lo mencioné antes.

He comenzado a darme cuenta de que muchas de mis luchas personales y fallas en la vida cristiana están relacionadas con mi necesidad de ser más sophron, así que quiero compartir con ustedes un poco de mi historia con relación a esta palabra y ayudarlas a tratar de obtener una mejor compresión de esto.

La palabra sophron está compuesta por dos palabras. La primera palabra es so, de sozo, que significa “salvar”, o de soas, que significa “sano”, y luego phren, que significa “mente”. Significa tener una “mente salva” o un “sano juicio”.

Es una persona que actúa como si su mente hubiese sido salvada. Tiene una mente sana. Está en su juicio cabal, espiritualmente hablando.

Mencioné antes en esta serie que la última parte de sophron, la palabra phren, en realidad es la palabra griega moderna para los frenos en tu carro—frenos de carro. ¿Has estado alguna vez en tu carro cuando se han desgastado los frenos?

Pienso que debe ser muy, muy espantoso, especialmente si vas rápido en la autopista o si un camión se mete enfrente de ti y no tienes frenos, o si estas bajando una por una montaña inclinada y tus frenos te fallan. Tú quieres estar segura de que tus frenos funcionan si vas en tu carro con seguridad; si no, te verás en un grave problema.

Mientras pienso en eso, sé que muchas mujeres están hoy en problemas —en grandes problemas— porque no sirven sus frenos. Me refiero a los frenos de sus pensamientos, los frenos de sus lenguas, los frenos de sus actitudes y de sus emociones .

La persona que es sophron sabe cómo ponerse los frenos, sabe cómo parar, sabe decir no y cuándo decir no. La persona que es sophron refrena sus deseos e impulsos.

Se autocontrola. Se disciplina a sí misma. Es el “ejercicio de dominio de sí mismo que gobierna todas las pasiones y deseos”, dice un recurso de estudio bíblico (Vine’s Dictionary). Gobierna sus pasiones y deseos.

La persona que tiene una manera correcta de pensar es sophron, y esa persona ha desarrollado la habilidad de gobernar y disciplinarse a sí misma—gobernar su mente, sus pasiones, sus afectos y su comportamiento. Voluntariamente se pone límites en su libertad (The Complete Word Study Dictionary).

Estoy leyendo de otra guía de estudio bíblico aquí: Es la habilidad de auto-gobernarse; de aplicar frenos en tu vida, sobre tus pasiones, tus instintos, tu mente, tu comportamiento, y tus afectos; por consiguiente tienes la habilidad de resistir tentaciones, de resistir la atracción y el encanto del mundo, al tener una mente sophron, una mente sana.

Otros comentaristas describen esta palabra como “sensata”. De hecho, así es como la Nueva Versión Internacional traduce la palabra sophron —sensata—alguien que demuestra buen sentido o buen juicio. Cuando hablamos de una joven sensata, ella es sophron; es sabia.

Otro comentarista dice que es “ese hábito de autogobierno interno, con constantes riendas sobre todas las pasiones y deseos” (Vine’s Dictionary). Se trata de aprender cómo poner los frenos.

De acuerdo a William Barkley, sophron describe a “alguien con una mente que tiene todo bajo control…esa fuerza mental que limpia, salva y que ha aprendido a gobernar cada instinto y pasión hasta que cada uno tiene su lugar correcto y no más.”

Los niños que fueron capaces de ver el malvavisco en la mesa y aguantarse las ganas de comerlo, demoraron su deleite y esperaron hasta que el hombre regresara —los que pudieron refrenarse y controlar esos impulsos— tenían una mente sophron. No en el sentido redimido, pero estaban ejercitando el autocontrol, el dominio propio—fueron capaces de decir no, capaces de esperar, capaces de que sus deseos fueran cumplidos más tarde.

Hay muchas, muchas mujeres en nuestra cultura y en nuestras iglesias hoy —y muchas veces es cierto de nosotras también— que están tomando decisiones imprudentes y destructivas y están justificando sus decisiones. He oído algunas de las cosas más ridículas ser justificadas y defendidas, aun por algunas mujeres cristianas. Me refiero a, dejar sus maridos, dejar a sus hijos—algunas cosas realmente increíbles en las que las mujeres se meten hoy en día.

Pienso que si lo rastreas, puedes decir que es porque no fueron sophron en las cosas pequeñas. No cultivaron un sano juicio. No tuvieron autogobierno. No se pusieron los frenos.

La mayoría de las mujeres simplemente no se levanta de la cama una mañana y dice, “pienso que voy a salir a tener una aventura con un joven en el trabajo hoy”. Ellas ceden ante una serie de momentos comprometedores; donde no piensan con sano juicio . No actúan sanamente. No se pusieron los frenos.

Oportunidad tras oportunidad, situación tras situación en los que pudieron haber esperado para comerse el malvavisco —para decir sí o decir no— decidieron comerse el malvavisco. Dijeron, “Voy a hacer esto. Es solo un malvavisco. No es gran cosa. Es algo pequeño. Es solo un saludo. No es algo porque preocuparme. No es una aventura.”

No fueron sophron, no tuvieron sano juicio en las cosas pequeñas. Aparentemente hicieron pequeños compromisos, y luego terminaron en estas situaciones y circunstancias desastrosas.

A menudo he dicho de mis propios pensamientos, cuando se trata de tus emociones y de tu estado mental, si le das una pulgada al mal pensamiento, se tomará una milla. Pienso que no hay ni una de nosotras, como mujeres, que no pudiera volverse loca si permitimos que nuestras mentes se vayan en direcciones poco saludables e insensatas.

Por eso necesitamos ser sophron. Sophron es lo que te mantiene sana y estable y funcionando eficaz, sabia y sensiblemente. Es tener buen juicio.

Si no tienes una mente sophron, si no tienes buen juicio, una mente autocontrolada, entonces eventualmente te encontrarás actuando y llevando a cabo cosas que tú pensaste que nunca harías, diciendo cosas que nunca pensaste decir, actuando de formas que nunca pensaste que actuarías. No ayuda el solo mirar el comportamiento; necesitas mirar hacia atrás y analizarlo. “¿Qué cosa en mi forma de pensar no estuvo bien, no fue sensato? ¿Dónde fue que no puse los frenos en mi mente?”

Sophron es crucial para otras características que están en todo este currículum que estamos viendo en Tito capítulo 2. Las mujeres deben amar a sus esposos y amar a sus hijos. Deben ser puras, trabajando en su casa, amables, sumisas a sus propios esposos—y en medio de eso está la prudencia, sophron.

Si no tienes una mente sana, no podrás hacer estas otras cosas. No vas a poder amar a tu esposo cuando él no sea digno de ser amado.

Tu mente te llevará por un camino que dirá, “Me merezco un descanso. Necesito sacarme de adentro lo que pienso. Merezco ser egoísta después de como él me trató.” ¿Ves como una mente insensata te evitará el ser capaz de amar a tu esposo cuando es probada?

Si no tienes una mente sana, no serás capaz de amar a esos tres niños preescolares cuando estás enojada y duermes muy poco en la noche…o a esos tres adolecentes que están desafiando tu buen juicio y tu sensatez.

Necesitas tener buen juicio, ese pensamiento prudente. Si no, no podrás ser pura. La ausencia de una mente sana y de discreción resultará en falta de castidad moral. No serás casta si no tienes un juicio sano.

Si no tienes una mente sana, eso afectará tu motivación y tu habilidad de cumplir tus responsabilidades básicas en la casa. ¿Cuántas de nosotras en ocasiones hemos visto el reguero y el desorden y el caos en nuestras casas y pensamos, “¡No puedo con esto!” porque mentalmente, o emocionalmente, o físicamente tiramos la toalla? Porque no tuvimos un sano juicio.

Si tienes niños, ¿cuándo llega el fin? Ropa que lavar, limpiar, recoger, cocinar, una cosa tras otra tras otra, reguero tras reguero, y si no tienes una mente sana, te vas a volver loca. No vas a tener la motivación o la habilidad de trabajar en tu casa, para administrarla bien, como dice Tito que debemos hacer.

Así que sophron primeramente tiene que ver con el estado mental, el modo de pensar, la actitud mental; pero afecta todo en cuanto a la manera en que vivimos. Es un modo de pensar sensato y sano y resultará en un comportamiento sensato y sano.

¿Alguna vez has visto a alguien que esté haciendo algo realmente fuera de lo normal o inapropiado, y piensas, “¿Por qué tal y tal hizo eso?”? O quizás te miras a ti misma y piensas, “¿Por qué hice eso?”

La razón por la que hacemos esas cosas, y la razón por la que la persona que viste hizo esas cosas, es porque no tiene un sano juicio. No está pensando correctamente.

Comportamiento irracional, comportamiento compulsivo, comportamiento impulsivo, comportamiento inestable, comportamiento carnal—todas estas cosas son evidencia de una mente que no está en su sano juicio, porque “como piensa [el hombre] dentro de sí, así es” (Proverbios 23:7). Por eso es que la batalla comienza en la mente, por eso Dios dice que debes tener una mente sana; debes pensar correctamente.

Una mentalidad inestable resultará en comportamiento inestable. Una mente sana resultará en comportamiento sano. Una mente disciplinada resultará en comportamiento disciplinado y piadoso.

¿Recuerdas cuando comenzamos a ver todo este asunto de la sana doctrina en esta serie? Ahí es realmente el lugar donde comienza una mente sana, y por eso Pablo dice en Tito 1:9 que los ancianos deben enseñar a sus congregaciones a conocer la sana doctrina.

Luego él dice en el capítulo 2, versículo 1, ahora “enseña [las cosas] que están de acuerdo a la sana doctrina”. Tú debes enseñar cosas que encajan con la sana doctrina. Si tienes sana doctrina, eso producirá pensamientos sanos, buen juicio; y si tienes una mente sana, eso producirá una vida sabia, piadosa y sana.

Al estar estudiando esto he pensando en, ¿cuánto de nuestro comportamiento es irracional o errático o fuera de control o inapropiado? ¿Qué cosas que decimos y hacemos son compulsivas o impulsivas? O vemos y decimos, “¿Por qué hice eso? ¿Por qué los demás hacen eso?”

Pienso que muchas veces nos enfocamos mucho en tratar de cambiar o detener el comportamiento, cuando el apóstol Pablo está diciendo aquí: NO, necesitas regresar y averiguar qué tipo de pensamiento produjo ese tipo de comportamiento.

¿Por qué arremetiste contra tu esposo? “Bueno, es que el hizo ____________.” No, no es por lo que él hizo. Es porque tú no tuviste sano juicio.

¿Por qué arremetiste contra tu hijo? “Bueno, si no hubiera pintado los muebles de la sala con mantequilla o llenado la secadora con agua, yo nunca hubiera hecho eso.”

¿Qué estás diciendo? “¡Mi niño de tres años me volvió loca!”

No. Lo que pasó es que tu niño de tres años actuó de tal manera que trajo a la superficie o reveló que tú no estabas pensando con un sano juicio. No tuviste una mente sana.

Así que, si queremos cambiar el comportamiento, si queremos tratar con esas adicciones, si queremos tratar con esos impulsos fuera de control y ansias y motivaciones y deseos y lujurias de la carne, tenemos que regresar y analizar nuestro pensamiento y asegurarnos de que es sano y que está enraizado en la sana doctrina, en los caminos y en las palabras de Dios.

Por eso es tan importante que llenes tu mente y tu corazón con la Palabra de Dios, con la Escritura; que medites día y noche en ella; que te estés adoctrinando con la Palabra de Dios, la cual dará forma y moldeará y transformará y renovará tu mente, y de eso saldrá el comportamiento y las palabras y los hábitos y los patrones en tu vida que serán sabios, sanos y piadosos.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss estará de regreso para orar. Todos necesitamos orar por ese tipo de sanidad mental de la que ella nos ha estado hablando.

¿Qué tan bien piensas bajo presión? Bueno, Dios te puede ayudar a aprender a pensar rápido. Descubre cómo, en el próximo programa. Ahora oremos con Nancy.

Nancy : Señor, queremos ser mujeres en su sano juicio. Hay muchas mujeres en el mundo de hoy que no están pensando con claridad; mujeres que están pensando neciamente, y los resultados de eso se ven en el hecho de que están viviendo vidas sin prudencia.

¿Cuántos matrimonios y hogares están siendo devastados y destrozados por mujeres que no están pensando ni viviendo con claridad? No estoy diciendo que los hombres no tienen parte en esto, pero, Señor, nosotras como mujeres tenemos que tomar mucha responsabilidad y decir que una gran parte del alboroto y el caos en nuestros hogares es porque no estamos pensando con claridad.

Así que te pido, te suplico, que durante estas próximas sesiones Tú nos ayudes a entender en qué consiste tener un sano juicio y luego muéstranos cómo obtenerlo y que Tú realmente transformes nuestras vidas. Gracias, gracias porque tenemos la mente de Cristo.

No nos has dado un espíritu de temor sino de amor y de dominio propio. Así que, Señor, te pido que Tú nos renueves de adentro hacia afuera, y que nuestras vidas y nuestra forma de pensar estén enraizadas en la sana doctrina, y que nuestras familias y aquellos a nuestro alrededor vean los resultados y glorifiquen Tu Nombre. Lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

http://www.time.com/time/classroom/pshych/unit5_article1.html

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38/62 – Lecciones de ayer para la iglesia de hoy

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

38/62 – Lecciones de ayer para la iglesia de hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Queda prohibida la reproducción total o parcial de este recurso, por cualquier medio o procedimiento, sin para ello contar con nuestra autorización previa, expresa y por escrito. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en las leyes internacionales de Derecho de Autor. Derechos Reservados.

30/41 – Filipenses 30 – Hambre de Dios

Sabiduría para el Corazón

Serie: Filipenses

30/41 – Filipenses 30 – Hambre de Dios

Stephen Davey

 

 

Texto: Filipenses 3:10-11

¿Es posible que una persona común llegue ha ser un gigante espiritual? En estos versículos aprenderemos que para crecer espiritualmente, lo único que necesitamos es un mayor apetito por las cosas del Señor.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

https://www.sabiduriaespanol.org

M19 – Criando con un propósito

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M19 – Criando con un propósito

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/criando-con-un-proposito/

Carmen Espaillat : Nancy Leigh DeMoss dice que cada madre necesita ser llenada con el amor de Dios.

Nancy Leigh DeMoss : Si tú descuidas tu relación con Él —y yo sé que tú sabes esto— tu amor por tus hijos va a menguar porque Cristo es la fuente de ese amor. Si tú no dejas que Él te llene de Su amor, entonces llegarás al punto en que tu amor se acabará.

Solo podrás hacerlo por determinación y empeño, pero serás incapaz de hacerlo con gozo y paz si no permaneces conectada a la Vid de donde proviene la vida verdadera.

Carmen : Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

La Biblia es un libro práctico. Las oyentes han ido descubriendo cómo un pasaje de Tito puede transformar sus matrimonios y la crianza de sus hijos. Nancy está tratando en esta serie con ideas útiles para las madres.

Nancy : Estamos hablando sobre mujeres que están aprendiendo a amar a sus hijos. Pero quiero desviarme un poco hacia un pasaje diferente en la Escritura. Hemos estado en Tito 2 hace unas semanas.

Pero ahora quiero dirigir tu atención a 1ra a los Tesalonicenses capítulo 2. Es posible que quieras buscarlo ya que iremos a través de los primeros 12 versículos de este pasaje.

Me gustaría algún día hacer una serie completa sobre este texto. Pero hoy solo quiero darles un vistazo general de un pasaje que no es específicamente sobre la crianza de los hijos, pero creo que tiene muchos principios prácticos que se pueden aplicar a este tema.

Pablo estuvo involucrado en la fundación de la iglesia en Tesalónica. Ahora se encuentra escribiendo a los creyentes de allí. Él se preocupaba por ellos como si fueran sus propios hijos. Pablo tenía un corazón de padre. Un corazón de padre para sus hijos espirituales. A menudo habla a Timoteo y a Tito como sus verdaderos hijos en la fe.

Él vio que el cuerpo de Cristo consiste en relaciones familiares —madres, padres, hijos, hermanos y hermanas. Él utiliza mucho esas imágenes porque el Cuerpo de Cristo es una familia. Así que hay una gran cantidad de metáforas del cuerpo de Cristo que son también aplicables a nuestras familias biológicas.

Así que Pablo le dice a los Tesalonicenses en el capítulo 2, en el versículo 1, “Porque vosotros mismos sabéis, hermanos.” Aun allí les llama hermanos; y habla en el contexto de las relaciones familiares. “Que nuestra visita a vosotros no fue en vano.”

No quiero estirar el texto aquí, pero para mí es interesante al estar meditando sobre esto, que Pablo toma la iniciativa para ir a ver a los tesalonicenses; a los habitantes de Tesalónica. El tomó la iniciativa.

Es una ilustración de la iniciativa que los padres toman con sus hijos. La crianza de los hijos requiere de mucha iniciativa de parte de los padres. Porque “no esperamos a que vinieran a nosotros. Fuimos a ellos”. Nosotros iniciamos esto. Nosotros teníamos el Evangelio. A nosotros se nos confió y nosotros quisimos que lo tuvieran ustedes, por eso lo llevamos a ustedes.

Casi siempre son los padres los que toman la iniciativa de evangelizar y discipular espiritualmente; la iniciativa del desarrollo de sus hijos.

Pablo los llama hermanos. Él quiso tener una relación espiritual de familia con los que eran sus hijos en la fe. En última instancia, quieres que tus hijos sean tus hermanos y hermanas espirituales, no solo que sean tus hijos. Ellos siempre lo serán. Pero además, quieres que lleguen al conocimiento de Cristo y a crecer en Cristo de tal manera que se conviertan en parte de tu familia espiritual como hermanos y hermanas en Cristo.

Él dice, “nuestra visita a vosotros no fue en vano.” Hubo dificultades. Si regresamos al libro de los Hechos, podemos leer sobre el tiempo que Pablo pasó con los tesalonicenses. Hubo algunos desafíos y contratiempos que él enfrentó, pero por la gracia de Dios, Dios trajo un fruto del ministerio de Pablo.

Permíteme decir que por la gracia de Dios tu ministerio como madre no será en vano. Habrá un fruto. El fruto puede que no venga tan rápido como quisieras. La crianza misma, por su naturaleza, no nos deja ver los resultados inmediatos.

Pero al mirar hacia atrás, tú podrás ver que tras tu perseverancia Dios trae el fruto. Tu compromiso, y tu fidelidad y tu testimonio para tus hijos no serán en vano.

Eso no significa que todos tus hijos serán unos gigantes espirituales. Algunos de tus hijos escogerán, quizás, rechazar los caminos de Dios. Pero por tu fidelidad al ministerio que Dios te dio como padre de familia, como madre de familia, lo que hayas hecho no será en vano y Dios será glorificado en alguna forma. Ten eso en mente durante los días difíciles, cuando estés enfrentando los desafíos de la crianza día a día.

En el versículo 2 Pablo dice, “Sino que después de haber sufrido y sido maltratados en Filipos, como sabéis.” Esto es lo que le sucedió a Pablo antes de su regreso a Tesalónica. “Tuvimos el valor confiados en nuestro Dios de hablaros el Evangelio de Dios en medio de mucha oposición”.

Aquí veo, solo a modo de aplicación, una ilustración de la disposición de servir a tus hijos y de criarlos fielmente aun si tienes cosas difíciles en tu vida. Pero Dios te puede dar la gracia para criar fielmente esos hijos aun cuando tienes otros asuntos difíciles ocurriendo en tu vida.

Veo esta audiencia aquí y sé que algunas mujeres han criado a sus hijos aun a través de tiempos difíciles, y lo están haciendo ahora. Hay gracia disponible para que lo hagas.

Y luego, ¿cuál era la meta de Pablo cuando vino a los tesalonicenses? “Tuvimos el valor confiados en Dios de hablaros del Evangelio de Dios.”

El Evangelio lo era todo para Pablo. Fue por eso que vivió y respiró y comió y durmió, y sufrió, y fue maltratado, y pasó persecución, para que la gente pudiera conocer el Evangelio de Jesucristo.

Tu meta como padre es “evangelizar” a tus hijos, para que tus hijos no solo hagan una profesión de fe, sino para que tus hijos en realidad lleguen a conocer a Jesucristo de una manera genuina, auténtica y transformadora, para que sean seguidores y discípulos de Cristo.

Así que debes estar dispuesta a perseverar y a soportar lo que sea para que puedas valientemente declarar el Evangelio a tus hijos —a largo plazo— a través de tu vida y de tus palabras.

En los versículos 3-6, Pablo habla acerca de los motivos ¿por qué estamos haciendo esto? Él dice: “Pues nuestra exhortación no procede de error ni de impureza ni es con engaño; sino que así como hemos sido aprobados por Dios para que se nos confiara el Evangelio, así hablamos, no como agradando a los hombres, sino a Dios que examina nuestros corazones.”

Déjenme detenerme aquí por un momento. ¿Alguna vez te has encontrado como madre esclavizada al temor a los hombres, sobre lo que los otros piensan de ti como madre? Si tus hijos se portan mal, es a veces tu primer pensamiento: “¿Qué reflejo estoy dando como madre?”

Pablo dice, “No como agradando a los hombres, sino a Dios. Él fue quien nos llamó a esto. Si pudiera saber que estoy agrandando a Dios, entonces no importa lo que piensen los demás.”

Versículo 5: “Porque como sabéis, nunca fuimos a vosotros con palabras lisonjeras, ni con pretexto para lucrar, Dios es testigo” (parafraseado).

Él está diciendo, no estamos haciendo nada de esto para sacar algo de provecho para nosotros mismos. Cualquiera que tenga ideas románticas acerca de la crianza, si tienen esas ideas será desengañada porque si lo haces por lo que vas sacar de esto, terminarás decepcionada.

En última instancia, puede haber muchas recompensas. Pero Pablo dice: “No hicimos esto para obtener ganancia personal. Lo hicimos porque Dios nos llamó a hacerlo, porque los amamos y estamos comprometidos con ustedes para que tengan el Evangelio” (parafraseado).

Versículo 6: “Ni buscando gloria de los hombres.” No estamos tratando de obtener premios por ser “La mejor madre del año.”

Nuestra meta no fue tener la gloria de los hombres, “ni de vosotros ni de otros, aunque como apóstoles de Cristo hubiéramos podido imponer nuestra autoridad.” “Pero,” versículo 7 —y me encanta este párrafo— “más bien demostramos ser benignos entre vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos.”

La gente piensa del apóstol Pablo como alguien fuerte, enérgico, dinámico, o quizás hasta enojado, o algunos podrían llamarle arrogante. Yo no uso esas palabras, pero he oído que algunos lo describen así.

¡Qué imagen usa el apóstol Pablo! El pensar como una madre que amamanta con ternura a sus propios hijos. ¿Hay alguna imagen más tierna que ésta?

Conozco a una madre que está lactando. Ella, junto a esposo y su bebé, están viviendo en mi casa ahora mismo. Cuando entro a la sala algunas veces Sara está amamantando a su pequeña Caitlin. Es una imagen preciosa. Con ternura, con compasión, con suavidad. Hay una ternura que percibes en una madre al amamantar a su bebé.

El apóstol dice, así éramos: “como si fuéramos sus padres espirituales.” Fuimos delicados, fuimos tiernos. No que no hubiera asuntos que atender, sí los había. Pablo quería atenderlos, y quería ser firme cuando era necesario. Pero también tenía esa ternura.

Vemos de dónde viene en el versículo 8: “Teniendo así un gran afecto por vosotros, nos hemos complacido en impartiros no solo el Evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, pues llegasteis a sernos muy amados.”

Este es el lenguaje del amor. Esto es hablar de amor. Esto es un padre espiritual amoroso. ¡Qué ejemplo para los padres y sus hijos!

“Tuvimos un gran afecto por ustedes. No vinimos solo a darles el mensaje del Evangelio. Vinimos a darnos a ustedes porque nos importan. Los amamos. Tenemos un gran afecto hacia ustedes” (parafraseado).

Y esto me recuerda a aquel pasaje en Isaías 49:15-16 donde vemos ese corazón tierno de Dios, ese corazón compasivo de un padre. Él dice, “¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ella se olvide, yo no te olvidaré. He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado.”

Ese es un corazón de padre. O en el Salmo 103:13-14, “Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el SEÑOR de los que le temen. Porque Él sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos solo polvo.” Él es un Dios bondadoso.

Pablo estaba diciendo, no solo compartimos palabras con ustedes, sino que compartimos nuestras vidas también recordando que los hechos hablan más que las palabras a la hora de disciplinar a los hijos.

Luego en el versículo 9—he aquí la parte que sabías que vendría: “Porque recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas.”

Trabajo—una palabra que va lado a lado con la maternidad. Yo nací en el día del trabajo. Fue un día de verdadero trabajo para mi madre. Yo fui la primera de siete hijos. Mi madre estuvo embarazada la mayor parte de sus primeros cinco años de casada. Ella tuvo seis hijos en sus primeros cinco años de matrimonio. Imagínense, mucho trabajo.

El apóstol Pablo dice que hay mucha labor y fatiga en la crianza de los hijos. “Trabajando de noche y de día” —suena como la descripción del trabajo de una madre— “para no ser carga a ninguno de vosotros, mientras os proclamamos el Evangelio de Dios.”

Pablo dice, “Estamos dispuestos a hacer lo que sea por pasarles la fe en Jesucristo a ustedes” (parafraseado).

Steve y Janet Blye escribieron un libro llamado “Cómo ser una buena madre”, permítanme leerles un párrafo del libro, dice:

Ningún trabajo en el mundo exige más fuerza física, mental, social, emocional, y espiritual que el ser una buena esposa y madre. Si una mujer busca una vida fácil, mejor que trate de enseñar a jugar tenis, a cortar diamantes, o que se una a un equipo de derby. No es nada fácil el ser una buena madre. Puede ser agotador, desgarrador y producir ansiedad. Y eso es solo el principio.

Es un trabajo duro. El ser madre requiere de sacrificio, abnegación, trabajo, fatiga. Es un empleo de 24 horas los 7 días de la semana, ¿no es cierto? No hay vacaciones. Tu familia puede salir de vacaciones, pero es ahí cuando más duro tú trabajas. No hay días de descanso, no es un empleo de medio tiempo.

Hay momentos en que sientes que no te queda nada más que dar. Eso es verdad en todo lo que Dios nos llama a hacer, dicho sea de paso. A propósito , yo estoy haciendo el papel de madre espiritual a través de Aviva Nuestros Corazones, y hay días en que la labor y la fatiga duran el día y la noche y siento que no me queda nada más que dar.

Eso es parte del llamado. Pero también Dios te puede dar gracia para esta parte del llamado. He visto algunas madres y yo pienso, “¿Cómo lo hacen, con tan pocas horas de sueño?”

No estoy diciendo que tengas que abusar de tu cuerpo. Creo que hay algunas formas prácticas para descansar cuando lo necesites. Pero hay tiempos en que no vas a poder dormir una noche entera por varias noches corridas. Pero si Dios te ha colocado en esa etapa, Él te puede dar la gracia para eso.

Cuando sirves, recuerda que las recompensas no vendrán de la cultura ni de tus hijos a corto plazo. Pero Dios lo ve. Él conoce tu trabajo y tu labor. Él conoce tus fatigas. Dios es el que te dará la recompensa.

Cuando sirves de esta manera con este trabajo de noche y de día y tienes esta labor ardua de madre, tienes que permanecer conectada al Señor para tener Su fortaleza, para tener Su gracia, Su gozo, para servir a tu familia.

Si descuidas tu relación con Él —y yo sé que sabes esto— entonces el amor por tus hijos va a menguar porque es Cristo la fuente de ese amor. Si no dejas que Él te llene con Su amor, llegará un momento en que tu amor se acabará.

Solo podrás hacerlo por determinación y empeño, pero serás incapaz de hacerlo con gozo y paz si no permaneces conectada a la Vid de donde proviene la vida verdadera.

El versículo 10 de 1ra a los Tesalonicenses 2 dice: “Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes.”

¡Qué versículo! Se trata de la importancia de un mensaje de vida, practicándolo, modelando a tus hijos lo que tú quieres que ellos crean y abracen. No es suficiente con decirles el Evangelio, pero qué importante es que ellos puedan ver tu vida y ver una vida santa, una vida justa e intachable.

No quiero decir que tengas que ser perfecta. Acabas de dar un suspiro de alivio porque pensaste: “Porque, ¿y quién es?” Pero esto es lo que sí significa: tienes que ser humilde. Significa que cuando te equivoques, debes ser honesta y decir, “Me equivoqué”.

Tuve el privilegio hace dos semanas de entrevistar a una niña de 10 años de nombre Ana quien escribió a nuestro ministerio. Le llamé y hablé con ella por teléfono. Al final de la llamada le pregunté si había alguna cosa que me quisiera decir acerca de su madre.

Una de las primeras cosas que Ana dijo fue, “Esto no ocurre muy a menudo, pero cuando mi mamá hace algo mal, pronto viene a nosotros y nos dice que se equivocó y dice, ‘¿Me perdonan?’”

Esta niña de diez años no estaba impactada por el hecho de que su mamá haya hecho algo mal, sino por el hecho de que ella era capaz de humillarse y pedir perdón.

Versículos 11 y 12: “Así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos, para que anduvierais como es digno de Dios que os ha llamado a Su reino y a Su gloria.”

Así que hay un tiempo en que eres tierna y suave cuando tienes un bebé en tus brazos. Esos son momentos de baja confrontación cuando te inviertes en la vida de ese niño y hay una intimidad, ese gozo y ese disfrute en la relación.

Pero luego hay momentos en que tienes que decir algunas cosas duras. Cuando tienes que ser directa, cuando tienes que exhortar y animar y ordenar a tus hijos para que caminen de una manera digna de Dios. Cuando se requiere la palabra con “D”, de “disciplina”, entrenamiento y corrección.

Son difíciles las dos etapas, y ninguna se logra de la noche a la mañana. Pero no hay amor… no los estás amando correctamente si nos los estás disciplinando, entrenando y corrigiendo. El amor no significa complacerlos, ni ceder ante sus demandas y caprichos.

Creo que esto es una realidad para muchos padres, especialmente cuando tienen adolescentes; sienten la necesidad de que sus hijos los aprueben y temen el enfrentar su descontento. ¿Quién quiere que sus hijos se enojen con uno?

Sin embargo, hay ocasiones en las que tienes que arriesgar su descontento y darte cuenta que antes de que tú seas su amiga, eres su madre. Hay veces que en un espíritu de mansedumbre con una vida que la respalda —ya que no estamos diciendo que los entrenes con una vida hipócrita donde los niños saben que dices una cosa y haces otra— sino que con una vida santa y humilde seas honesta con tus hijos acerca de las áreas donde tienen que ser entrenados y corregidos en los caminos del Señor.

De hecho, Proverbios 13:24 nos dice, “El que escatima la vara odia a su hijo, mas el que lo ama lo disciplina con diligencia”. Pero él dice, “si no corriges a tus hijos bíblicamente entonces los estas odiando.”

“El que lo ama es diligente en disciplinarlo.”

No es fácil; y se tiene que hacer con cuidado y con amor —no con enojos, no con ira, no con violencia. Pero hay formas bíblicas y quizás algún día haremos una serie acerca de esto en Aviva Nuestros Corazones. Va de acuerdo a la disciplina del Señor, que dice en Hebreos 12, «AL QUE AMA, DISCIPLINA, Y AZOTA A TODO AQUEL QUE RECIBE POR HIJO” (verso 6).

Vi un artículo recientemente acerca de una nueva encuesta de Barna. El título del artículo era “Muchos padres cristianos eligen satisfacer a sus hijos por encima de Dios”. El estudio muestra que muchos padres cristianos están comprando medios de entretenimiento como son DVDs, música y juegos de vídeo a sus adolescentes e hijos más jóvenes, a pesar de tener convicciones que son contrarias al contenido de esas cosas que compraron.

Un gran número de padres de familia, en un margen de 25 a un 30% dependiendo del tipo de medios al que nos refiramos—los padres de familia que compran cosas a sus hijos que saben que no es bueno para sus almas. El encabezado era “Padres cristianos eligen satisfacer a sus hijos por encima de Dios.”

Antes de vernos muy apenados por esto, preguntémonos, “¿Habrá alguna manera en la que no estoy disciplinando a mis hijos para pensar y vivir a la manera de Dios?”

Recientemente vi un segmento del programa “60 Minutos” de la cadena televisiva CBS, llamado “The Millenials are Coming” [“Vienen los Mileniales”]. Se trataba de una nueva generación de trabajadores norteamericanos. No tengo tiempo para leer toda la transcripción pero hay aproximadamente 80 millones de mileniales nacidos entre 1980 y 1995. Estos son los que van a llenar las plazas laborales, y que remplazarán a los “baby boomers” quienes están ahora entrando a los 60.

Este segmento decía que estos niños, los mileniales, “fueron criados por padres que les tuvieron un cariño ciego, excesivo que siempre se les dijo que eran especiales, que jugaron en las pequeñas ligas de béisbol sin perdedores o ganadores; siempre se les dijo que todos eran ganadores. Se les dieron trofeos solo por participar.”

Alguien dijo, “Ahora tenemos una generación que creció con la expectativa de que vienen a su trabajo creyendo que automáticamente van a ganar y que siempre se les recompensará por solo aparecerse”.

Los empleadores están aprendiendo que la única forma de mantener los empleados en medio de esta generación es “darles lo que quieren.”

Eso no quiere decir que no haya cosas buenas que decir acerca de las habilidades y el corazón de algunos de esta generación. Pero quiero decir, padres de familia, ustedes están determinando lo que será escrito sobre la siguiente generación de trabajadores. ¿Qué será? ¿Cómo se les describirá?

Esta generación de nuevos trabajadores se formó en los últimos 18-25 años por padres que tenían cierta filosofía de la crianza, y ahora se manifiesta en la cultura adulta. Así que lo que estás haciendo ahora con tus hijos, la forma en que los estás criando y disciplinando, y entrenando y corrigiéndolos, o animándolos y amándolos sabiamente, no solo te impactará a ti y a tus hijos sino a toda una cultura en la próxima generación.

Al entrenar, recuerda que este es el medio de transmitir el Evangelio a la próxima generación. Eso es lo que hace tu tarea como padre tan crucial. Por eso, madres, necesitan amar a sus niños aun si ellos no lo entienden, o incluso cuando no sean dignos de ser amados.

Es por eso que como madre tienes que perseverar y ser fiel en este llamado de la crianza. Recuerda ese pasaje en Oseas 11:1-4 donde Dios dice, “Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Sin embargo yo enseñé a andar a Efraín, yo lo llevé en mis brazos.” Entonces Dios habla de ese tiempo cuando Israel se fue tras la idolatría, el adulterio espiritual, pero Dios nunca dejó de amarlos. Él dijo: “Pero ellos no comprendieron que yo los amaba. Con cuerdas humanas los conduje, con lazos de amor.”

Dios hizo eso por sus hijos rebeldes y obstinados, que no entendían. Dios dice, nunca dejé de amarlos. Nunca dejé de cuidarlos, nunca dejé de alimentarlos, nunca dejé de invertir en ellos.

Algunas de ustedes están en un tiempo de su vida con los niños en que tienen que dar un amor firme. Esto no significa que los debes amar necesariamente de la forma que ellos quieren ser amados o que ellos demandan. Pero nunca dejes de amarlos. Así como Dios nunca ha dejado de amarte a ti.

Carmen : Nancy Leigh DeMoss ha estado ofreciendo consejos útiles para las madres. No puedes amar a tus hijos si no te has llenado de Su amor. Eso es verdad en todos los aspectos de la feminidad bíblica. En cualquier rol al que Dios te haya llamado, en cualquier etapa de la vida, tú necesitas Su visión y fortaleza como mujer. Nosotros podemos apoyarte por medio de recursos y artículos especialmente para ti. Visítanos en www.AvivaNuestrosCorazones.com.

El dominio propio es una parte fundamental para llegar a ser una verdadera mujer de Dios. Aprende por qué mañana cuando regresemos a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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