Mi alegría es tan efímera ¿Cómo puedo hacer que dure?

Soldados de Jesucristo

Mi alegría es tan efímera ¿Cómo puedo hacer que dure?

John Piper Responde

Episodio 38

John Piper

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.

Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es  caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.

El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.

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A20 – Enseña con tu vida

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A20 – Enseña con tu vida

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Ensena-con-tu-vida/

Carmen Espaillat: ¿No te sientes capacitada para enseñar a otros? Nancy Leigh DeMoss comprende el sentir que tienen muchas mujeres en cuanto a esto.

Nancy Leigh DeMoss : He desperdiciado una gran parte de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “no hay nada que puedas ofrecer”.

Enseña de tus fracasos. Enseña de lo que Dios te mostró cuando echaste algo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, sobre dónde te encontró Dios, de las adicciones que tenías; enseña sobre las maneras como fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mi vida ha sido muy enriquecida debido a algunas personas mayores que han invertido en mi vida.

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hoy al continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 escucharás buenas noticias para las personas imperfectas.

Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy : Pat Moore era una diseñadora industrial que diseñaba productos que eran usados por la gente para diferentes aplicaciones. Un día a la edad de 26 años, se dio cuenta que —debido a una variedad de razones— muchos de los productos que se usaban en nuestra cultura no eran adecuados o no funcionaban bien para los ancianos. Así que a la edad de 26 años, Pat Moore se propuso descubrir cómo era la vida realmente para los ancianos e hizo un experimento fascinante.

En el transcurso de tres años, ella viajó a través de los Estados Unidos y Canadá, visitando 116 ciudades, disfrazada de una indefensa anciana de 85 años. Ella usó maquillaje profesional; una peluca canosa; unos lentes especiales que le causaban una visión borrosa. Hizo muchas cosas. Usó un aparato ortopédico especial que hacía que su cuerpo se moviera más despacio, y que la hacía sentir y actuar y conducirse como una anciana. Ella quería ver qué tipo de respuesta y qué reacciones provocaría en las personas. Yo he visto fotos de ella en ese disfraz, y no creerías que esta sea una mujer de 26 años.

En 1984, después de transcurridos los tres años de este experimento, ella escribió un libro llamado “Disfrazada” (“Disguised”). Es un relato de primera mano de lo que ella experimentó durante esos años. Habla acerca de cómo los ancianos, como regla general, la trataban con cariño, pero como las personas jóvenes a menudo eran ásperos con ella. En un momento dado, fue asaltada por un grupo de niños de 13 años. Fue golpeada tan severamente que sufrió lesiones serias y permanentes en su espalda. Ella usa el término “rechazo social” para describir cómo la trataban los más jóvenes.

La actitud de la Escritura hacia los ancianos nunca pudiera ser caracterizada como “rechazo social”. Nada pudiera estar más lejos de como Dios ve a los ancianos. Contrariamente al “rechazo social,” en Tito capítulo 2, vamos a ver que los ancianos, los creyentes ancianos, juegan un papel vital en la iglesia y en el progreso del reino de Dios.

Déjame tomar un momento para restablecer donde estamos. Espero que a través de esta serie, que continuará por un buen número de semanas, estés leyendo junto con nosotras el libro de Tito. Espero que estés tomando tiempo cada día por 30 días (lanzamos un reto de 30 días para leer el libro) para meditar en él, para dejar que Dios te hable por medio de él. Eso es importante para que al estudiar estos pocos versos de Tito 2 en los que nos vamos a enfocar, tengas mejor sentido de cómo encajan y cómo se relacionan al resto del libro.

Vimos que en el capítulo 1, el apóstol Pablo se dirige a los líderes espirituales—a los ancianos o supervisores. Estos líderes deben vivir vidas piadosas; eso es lo que los califica. No pueden ser líderes espirituales en la iglesia —o no deben serlo— si sus vidas y sus familias no son ejemplares. Su función y su responsabilidad es enseñar sana doctrina y corregir a aquellos que no la enseñan, para que el rebaño sea protegido de lo que no es sana doctrina (ver versículos 5-9).

Luego en el capítulo 2 llegamos a un énfasis para los miembros de la iglesia, para los seguidores, para aquellos que no necesariamente son líderes. Vemos que deben vivir sus vidas de una manera que sea consistente con la sana doctrina. Vemos la influencia y el impacto que nuestras vidas tienen en los demás. Ya sea que seamos hombres o mujeres, jóvenes o ancianos, independientemente de la posición o la época de la vida, debemos vivir de acuerdo con la sana doctrina. Nuestras vidas deben tener influencia sobre los demás—de hecho tiene influencia, sea para bien o para mal.

Pablo dice en el capítulo 2, versículo 1, “pero en cuanto a ti, Tito, enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”. Nuevamente, eso quiere decir no solo la sana doctrina por sí sola, sino como ésta se aplica a la vida. Es la Palabra de Dios la que produce vidas agradables al Señor.

Luego él sigue en el versículo 2, él dice a los ancianos—esto es lo que va de acuerdo con la sana doctrina, esta es la aplicación de la sana doctrina, así es como luce cuando la encarnas: “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Luego, así es como luce la sana doctrina en el caso de las ancianas, versículo 3, “asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes”.

Así es como luce la sana doctrina para las mujeres jóvenes: “[enseña a] las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada”.

Versículo 6, “Asimismo, exhorta a los jóvenes que sean prudentes”. Así es como se manifiesta la sana doctrina en los hombres jóvenes. Luego él sigue hablando a aquellos que son esclavos o sirvientes y continúa en el siguiente texto.

Déjame detenerme aquí porque este es el párrafo en el que nos queremos enfocar durante esta serie. Nota que antes que todo Pablo da dirección distintiva a los hombres y mujeres, y es diferente para cada uno. Pienso que es porque los hombres y mujeres tienen tentaciones diferentes, tendencias diferentes, inclinaciones diferentes en cuanto a cómo caemos en pecado.

Todos necesitamos sana doctrina, pero la forma como esta se encarna en nuestras vidas y las cosas que deben ser enfatizadas pudieran diferir. Él hace distinciones entre jóvenes y ancianos, porque en las diversas épocas de la vida hay diferentes tentaciones, diferentes maneras en las que tenemos que ser recordados sobre la necesidad de aplicar sana doctrina. Hay personas en diversos estados socio-económicos, personas con diferentes papeles y responsabilidades, líderes y seguidores. Pablo hace distinciones entre esas categorías de personas porque la forma en que vivimos la sana doctrina tiene implicaciones prácticas para cada una de esas categorías.

Observa también que, en este párrafo que acabamos de leer, no hay excepciones. Casi todos caen en una de estas categorías. O eres un hombre o eres mujer; o eres joven o anciano. Ahora bien, debería estar muy claro si eres un hombre o una mujer, lo que quizás no esté muy claro es si eres joven o eres mayor, pero esto nos cubre a todos. Él incluye a los líderes e incluye a los seguidores. Él está diciendo que la doctrina aplica a todos.

No solo los ministros están supuestos a conocer la doctrina y vivir la doctrina. Alguna clase de cristiano maduro que se supone que conozca y viva la doctrina. Él está diciendo que cada persona en cada época y categoría de la vida tiene implicaciones que necesitan seguir en relación a la doctrina.

Observa que él comienza con los ancianos, luego pasa a las ancianas. Comienza con las ancianos primero, y es lo que vamos a hacer en esta serie. Luego pasa a las mujeres jóvenes y luego a los hombres jóvenes. Queremos tomarlo en el mismo orden. Hoy solo quiero introducir el concepto de los creyentes mayores, de los ancianos. Vamos a revisar los pasajes dirigidos a los hombres y a las mujeres, porque hay aplicaciones para todas nosotras como mujeres.

Primero solo quiero concentrarme en este asunto sobre la participación de los ancianos en la iglesia. La iglesia necesita y debe tener personas jóvenes y ancianas. Resulta triste para mí ver hoy ciertas iglesias o grupos cristianos haciéndose tan homogéneos que solo acomodan a un grupo de personas. Escuchas acerca de iglesias que están tratando de alcanzar a esta o aquella generación, o a un grupo particular de personas.

Recientemente estuve en una iglesia; era una iglesia pequeña que consistía, casi exclusivamente, de personas mayores. Pensé, “Esta iglesia se está perdiendo de lo que la gente joven podría traer a la vida de esa congregación”. Pero luego hay algunas iglesias hoy que atraen casi exclusivamente a personas de veintitantos, o treinta y tantos, o familias jóvenes, o profesionales jóvenes, o jóvenes solteros. Tienes estos grupos que quizás se disfruten entre ellos, o tengan mucho en común unos con otros, pero no tienen el beneficio de la sabiduría y la gracia o la oportunidad de tener mentores ancianos.

Antes de hablar sobre mujeres u hombres ancianos creyentes, primero vamos a definir ¿quién es un anciano? Todo el mundo está esperando a que yo conteste esa pregunta. Algunos dicen que la ancianidad es siempre 15 años más de la edad que tienes. Cuanto más envejezco, más me convenzo de que eso es verdad. Los comentaristas generalmente están de acuerdo que cuando se menciona a las ancianas en las Escrituras se está refiriendo a personas que ya han pasado sus años de crianza de niños, y están aproximadamente entre los 50 a 60 años de edad o más. Hablaremos más de eso cuando toquemos específicamente en el versículo de las mujeres ancianas.

Recibí un correo electrónico de una amiga hace un tiempo. Estábamos intercambiando pensamientos acerca de esto de la vejez, y ella dijo algo que pienso que muchas mujeres sienten. Ella dijo, “La idea de envejecer me espanta y me horroriza”. Ahora bien, esta era una mujer en sus 40. Pienso que así es como muchas mujeres se sienten. La idea de envejecer es una cosa espantosa y horrorosa, quizás para algunas.

Mientras estaba estudiando este pasaje la semana pasada, dos personas diferentes me mandaron artículos por correo electrónico. Fue interesante ver que las dos señalaron la fijación de nuestra cultura de lucir y mantenerse joven. El primero era una entrevista de AOL con una mujer llamada Anne Kreamer, que tiene 51 años de edad, y ella ha escrito un libro llamado “Going Gray” (“Dejándome las canas”).

Señalaba que 65% de las mujeres sobre la edad de 40 años se tiñen el cabello. En esta entrevista le preguntaron a Anne Kreamer: “Tú decidiste cambiar de un tinte castaño a gris natural. ¿Por qué hiciste eso?” Su respuesta fue,

“Hace dos años, a la edad de 49, me vi en una foto, y pensé, “¿A quién estoy engañando? No se veía real.” Así que después de 24 años de teñirme el cabello cada tres semanas, decidí averiguar mi verdadero color y liberarme de ese yugo.

Estoy agradecida de decir que yo me liberé de esa esclavitud a mediados de mis 30s. Alrededor de ese tiempo decidí, “¿sabes qué?, yo me gané estas canas.” Pero ese es un asunto crítico para muchas mujeres hoy. No quiero decir que el teñirse o dejar de teñirse es un asunto de espiritualidad. Solo estoy diciendo que somos una cultura que le preocupa mucho el mantenerse luciendo joven.

Una hora después alguien me envió otro artículo de The New York Times de la sección de Moda y Estilo. Se titulaba, “¿Es el trabajo de la mamá realmente necesario?” Hablaba acerca de lo que los cirujanos plásticos llaman el “cambio radical de mamá”. Este articulo era acerca de varios procedimientos y cirugías diseñadas para “renovar el cuerpo después de un embarazo”. Ciertamente, no importa cuántas cirugías te hagas, de todas formas vas a envejecer, pero esto muestra que nuestra cultura tiene una fijación de mantenerse luciendo joven.

Al llegar a Tito capítulo 2, donde nos pasaremos las próximas semanas, vemos el valor que tienen los creyentes ancianos y el hecho de que son cruciales para la vida de la iglesia. También vemos un respeto para las mujeres maduras, por su experiencia , por la experiencia que viene con la edad—lo contrario a nuestra manera de pensar de hoy donde idolatramos la juventud. Tendemos a servir a la juventud y a pasar por alto a los ancianos.

Ahora bien, el apóstol Pablo no solo enfatiza la importancia y el valor que las personas mayores traen a la vida de la iglesia, sino que también habla acerca de lo que es importante para los ancianos, acerca de cuáles deben ser sus prioridades, de cuál debe ser su enfoque. Así que, antes de adentrarnos en los detalles y las características específicas y las cualidades que deben ser verdaderas en las mujeres ancianas, solo quiero decirles unas palabras a aquellos que están en la etapa de la ancianidad en su vida y luego unas cuantas palabras a aquellos que son jóvenes.

Antes que todo, unas cuantas palabras a los mayores, y tú puedes decidir si tú estás en ese grupo—todos estamos envejeciendo, así que en un sentido esto podría aplicar a todas nosotras. Primero está la madurez cronológica—esto es envejecer, cumplir años, ir avanzando en años—la madurez cronológica debe estar acompañada con crecimiento espiritual y madurez. A medida que envejeces en edad, debes estar madurando espiritualmente, madurando a la semejanza de Cristo. Me encanta ese versículo, Proverbios capítulo 4, versículo 18, y a menudo pongo esto en tarjetas de cumpleaños o en saludos a cumpleañeros. Dice, “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día”.

Cuando estas llegando a tus 50, 60, 70, no tiendes a ver tu vida como cada vez más brillante y más plena. Tendemos a pensar que estamos yendo cuesta abajo—así es como la gente habla sobre el envejecimiento hoy en día. La perspectiva de Dios consiste en que si eres una persona justa, si eres una creyente, tu vida es como la luz de la aurora—comienza como un rayito de luz, y luego a medida que transcurre el día y se acerca más y más al mediodía, el sol se pone más y más alto en el cielo, hasta que justo al mediodía la luz está en su máximo esplendor.

Espiritualmente hablando, así es como debe verse el envejecimiento. Nunca debe haber un tiempo en tu vida —sin importar la edad que tengas— cuando pares de florecer, de crecer, y de ser fructífera; nunca. Nunca llegará el momento de jubilarte espiritualmente; nunca llegará el momento donde te tengas que echar a un lado.

Una vez más, aquí está otro pasaje que me encanta, Salmos capítulo 92 versículos 12-15.

El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, [imagen de vitalidad] para anunciar cuan recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

Esa es una descripción de personas ancianas piadosas. Están floreciendo. Están creciendo. Están llenos de vitalidad espiritual . Sus cuerpos físicos pueden estar disminuyendo, es parte de la maldición de la caída. Pero su hombre interior si está siendo renovado día a día. Están creciendo; están floreciendo, y nunca dejan de dar fruto. Ellos nunca paran de proclamar a otros la bondad y las maravillas de Cristo y de Su Evangelio.

Miro hacia allá y veo a mi amiga Peg Campbell. Los padres de Peg, Al y Margaret, son una imagen de este pasaje—una pareja anciana piadosa, ahora en sus 80, que son espiritualmente vibrantes. Ahora bien, todavía no han llegado, y ellos serán los primeros en decirte eso. Eso no pasa hasta que veamos a Jesús cara a cara. Pero yo he observado a esta pareja a través de los años, y algunos de ustedes han escuchado a Al Sanders, es la voz en el programa radial de Joni Eareckson Tada. Los Sanders han estado en la radio cristiana por muchos años, pero qué increíble desafío y qué bendición ha sido ver a parejas como Al y Margaret creciendo en gracia, cada vez más llenos y brillantes y amando al Señor y amando a la gente y viviendo la sana doctrina, como octogenarios—así es como debe ser.

Y ahora me dirijo a las personas ancianas: déjame decirte que tú debes ser modelo. Debes ser ejemplo. Tu carácter, tu estilo de vida debe ser digno de respeto. Debes tener una vida que los demás puedan señalar y decir, “así es como quiero ser cuando tenga tu edad,” una vida que es digna de imitar; una vida que es digna de seguir. Porque tú sigues a Cristo, debes ser un modelo para otros.

Pero hay algo más—también debes ser un mentor—no solo un modelo, sino también un mentor. Necesitas estar enseñando de tus propias experiencias para proveer aliento y exhortación y desafío a aquellos que son más jóvenes que tú.

Ahora, tú dirás, “He desperdiciado mucho de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos”. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “No hay nada que puedas ofrecer”.

Enseña de tus fracasos. Enseña sobre lo que Dios te mostró cuando echaste todo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, donde te encontró Dios, sobre de las adicciones que tenías, acerca de las maneras en que fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mientras avanzo en años siento que mi vida es mucho más rica hoy gracias a las personas mayores que invirtieron en mi vida y modelaron para mí y fueron mis mentores en los caminos de Dios.

Quiero retar a las personas mayores a estar dispuestas a tomar iniciativa y acercarse a las personas jóvenes en la comunidad de la fe. Una de las cosas que escuché sobre de las ancianas, acerca de mujeres mayores en la iglesia, escuché decir, “simplemente no quieren ser mentores”. Luego, claro, escucho también algunas de las personas mayores decir que los jóvenes simplemente no quieren tener un mentor.

¿Sabes qué? Ya seas joven o anciana, toma la iniciativa. Acércate. Si eres anciana, busca a una mujer joven. No tienes que tener un doctorado en teología. No tienes que haber ido al seminario. No tienes que ser una gran maestra de la Biblia. Solo abre tu vida y abre la Palabra de Dios, y camina al lado de algunas de estas mujeres jóvenes y disponte a compartir de tu vida.

Finalmente solo una breve palabra a aquellas que son jóvenes: Job 12:12 dice, “En los ancianos está la sabiduría, y en largura de días el entendimiento”. Puedes ser joven y sabio, pero hay algunos aspectos de sabiduría y entendimiento que solo puedes obtener con la experiencia de la vida. Acuérdate de eso, y luego recuerda que Dios se preocupa sobre cómo tratamos a los creyentes mayores. Deben ser tratados con honor y respeto.

Levítico 19:32 dice, “Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; Yo soy el Señor”. La manera como tratas a los ancianos es una evidencia de la manera como tú tratas al Señor.

Ahora eso no quiere decir que nunca van a cometer un error, pero el apóstol Pablo enseñó a los pastores Timoteo y Tito, que si esos ancianos estaban en el error, cuando apelaran a ellos, debían hacerlo de manera humilde y con respeto. No es que no puedes retar su estilo de vida y las elecciones que una persona mayor haga, pero Pablo dice a Timoteo en 1 Timoteo 5, “No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes como a hermanos, a las ancianas como a madres; a las más jóvenes como a hermanas, con toda pureza” (versículo 1).

Luego a las mujeres jóvenes—y todas somos más jóvenes para alguien y todas somos mayores para alguien. Mujeres jóvenes, sean enseñables; humildes. Valora la experiencia de la vida de las mujeres mayores a tu alrededor. Solicita su opinión. Recibe instrucción y corrección con humildad. Haz preguntas. Escucha.

Una vez más, yo he aprendido tanto al buscar a personas mayores. Fui y me senté no hace mucho tiempo con mi querido amigo pastor de mucho tiempo, Ray Ortlund y su esposa Anne, Ray ya está en la presencia del Señor (son buenos amigos de Al y Margaret Sanders los que acabo de mencionar, otra pareja en sus 80s).

Les pedí consejo. Les pedí su opinión. Estoy tan contenta de haberlo hecho, porque en cuestión de meses Ray se fue con el Señor, y no tuve otra oportunidad. Pero ellos se derramaron sobre mi vida en ese almuerzo. Hubo algunas lágrimas. Hubo sabiduría compartida. Todavía estoy viviendo del rejuvenecimiento y aliento y gracia que recibí de esa pareja anciana mientras nos sentamos a almorzar juntos.

Haz preguntas. Escucha. Aprende. Aprende de sus vidas. Aprende al observar. Aprende al escuchar lo que tienen que decir. Si tú quieres ser el tipo de anciana que trae gloria a Dios, entonces aprende de las vidas de ancianas quienes ya han caminado por allí antes que tú.

Carmen: Si no estás aprendiendo de las ancianas, te estás perdiendo recursos incalculables. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado recordando esto y estará de regreso para orar.

Todos tenemos debilidades y defectos en nuestro carácter. Si no le permites a Dios tratar con esas debilidades, se harán más pronunciadas mientras más avanzas en edad. Descubre por qué cuando Nancy continúe en Tito 2 en el siguiente programa.

Ahora ella está de regreso para orar.

Nancy : Gracias, Señor, por el ejemplo sabio y piadoso de algunos de los ancianos que has puesto en mi vida. Te pido que en esta época de mi vida Tú me estés haciendo el tipo de mujer que será modelo y mentora, que tiene una vida digna de imitar para aquellos que vienen detrás. Padre, enséñanos dentro de la iglesia, a ancianos y jóvenes, a glorificarte a Ti en nuestras relaciones y enséñanos cómo crecemos y aprendemos a través de cada vida y a alentarnos unos a otros en nuestra fe como Tú nos has instruido que debemos hacer. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/9 – El papel de la disciplina en el proceso de discipulado

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La iglesia local y el discipulado

3/9 – El papel de la disciplina en el proceso de discipulado

Giancarlo Montemayor

El papel de la disciplina en el proceso de discipulado – Giancarlo Montemayor

La iglesia local y el discipulado
Intensivo 9 Marcas.

17 – 19 de Enero del 2020

Suscríbete: http://www.youtube.com/c/IglesiaEvang…
IEG Barcelona

3/6 – ¿CÓMO DESARROLLAR UNA AUTOIMAGEN POSITIVA?

El Amor que Vale

Serie: “CÓMO CAMBIAR SU FORMA DE PENSAR”

3/6 – ¿CÓMO DESARROLLAR UNA AUTOIMAGEN POSITIVA?

Adrian Rogers

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

http://www.lwf.org/eaqv

A17 – El laboratorio de la vida

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A17 – El laboratorio de la vida

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/El-laboratorio-de-la-vida/

 

Carmen Espaillat: Kim Wagner dice que la Biblia no solamente nos advierte acerca de nuestro pecado. También nos muestra cómo cambiar y evitar ese pecado.

Kim Wagner: Nos enseña cómo aplicar la verdad de la Palabra de Dios en nuestra vida de una manera práctica para que podamos vivirla. Esto nos lleva a desarrollar un hambre aún mayor por la Palabra de Dios.

Esto no es solamente para nosotras, es para que seamos capaces de ofrecer un consejo a una amiga o aun familiar que esté enfrentando alguna situación. Nosotras necesitamos prepararnos para dar a conocer la verdad de la Palabra de Dios. Las Escrituras nos dan un claro entendimiento de cómo hacer esto; de cómo caminar en obediencia y disfrutar de Dios, y disfrutar de lo que Él nos ha dado.

Lo que es tan triste es que el mundo haya tomado todas las cosas buenas y los beneficios de Dios, y los haya pervertido o los haya disfrutado fuera del ámbito de las Escrituras. De manera que la gente termina persiguiendo esos placeres creados en una manera en la que no encuentra la verdadera satisfacción. Y todo porque están fuera de los parámetros que tenemos en las Escrituras.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hemos estado ofreciendo una idea fresca acerca de la doctrina. No es algo pesado, sino algo activo y vibrante. Ese es el mensaje en la serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Dos esposas de pastores han estado escuchando esta serie durante esta semana. Holly Elliff y Kim Wagner están platicando con Nancy sobre la manera en la que la doctrina afecta sus vidas y ministerio.

Nancy Leigh DeMoss: Kim y Holly, una de las cosas que aprecio tanto acerca de ustedes dos y que hace nuestra amistad tan rica es que verdaderamente ustedes son mujeres de la Palabra. Ustedes aman la Palabra. Cuando hablo de sana doctrina, no es algo seco o muerto para ustedes. Es algo vivo y vibrante; ustedes tienen la certeza de que es muy crucial para enseñarnos cómo debemos vivir durante cada etapa de nuestras vidas. Se trata de arraigar nuestras vidas —enraizarlas— en la Palabra de Dios.

Kim, ¿cómo desarrollaste esa sed, ese corazón y ese amor por la sana doctrina y por las Escrituras?, ¿cómo empezó eso a ser tan fundamental en tu vida? Holly, te haré la misma pregunta, pero quiero empezar con Kim.

Kim: Conocí al Señor a temprana edad. Más tarde, me convertí en una adolescente y empecé a ver áreas de mi vida donde necesitaba transformación—aun como una adolescente. A medida que pasaba tiempo expuesta a la Palabra de Dios, empecé a concientizarme de que Dios me estaba hablando a mí a través de las Escrituras.

Las Escrituras cobraban vida y resonaban en mi corazón. Comencé a darme cuenta de que si yo obedecía la Palabra de Dios, Dios transformaría mi vida. Eso no significa que todo es fácil, ni que mi vida está libre de dificultades o problemas. No es así. Pero tengo tanto gozo por el hecho de caminar en la presencia de Dios y por caminar en obediencia a Su Palabra.

Dios planta ese deseo por Su Palabra en nuestros corazones. A medida que lees y consumes Su Palabra, esa hambre aumenta.

Nancy: Holly, hambre por la Palabra de Dios, ¿cómo se fue cultivando eso dentro de ti?

Holly Elliff: No fue sino hasta cerca de mis 30 años que me di cuenta de que tenía un punto de vista increíblemente equivocado acerca de Dios o tal vez una falta de comprensión acerca de quién Él era. Realmente yo no entendía todo el tema acerca de la soberanía de Dios en mi vida.

Creía firmemente que tratando de ser una buena cristiana, leyendo mi Biblia, haciendo las cosas correctas, amando a mi esposo, amando a mis hijos, que nunca se me presentarían situaciones complicadas, difíciles, profundas en mi vida… Un concepto que no es bíblico. Pero de alguna manera, esas eran las ideas que me había formado en mi cabeza.

Casi llegando a los 30 años, Dios me llevó a la escuela. Mi esposo era pastor en una iglesia. Me encantaba la idea de ser la esposa de un pastor, pero nosotros nunca habíamos pasado por un momento realmente difícil en la iglesia antes de aquel tiempo.

El Señor, en prácticamente el mismo período de tiempo, nos llevó a través de una lucha muy difícil con la membresía de la iglesia, que se centró alrededor de si realmente la Palabra de Dios iba a ser la autoridad de aquella iglesia. Al mismo tiempo, los padres de mi esposo atravesaron una enorme crisis en su matrimonio.

Mi suegro se divorció de mi suegra luego de 43 años de matrimonio. Nos dimos cuenta que mi suegra sufría de Alzheimer y decidimos cuidar de ella. Yo tenía cuatro niños pequeños en ese momento. Así que en un periodo de aproximadamente un año Dios me llevó de repente a momentos verdaderamente duros y de mucha dificultad.

De repente me encontré necesitada de escudriñar la Palabra de Dios tratando de encontrar respuestas. Realmente fui colocada en la escuela de la soberanía de Dios, buscando quién era Dios en los lugares áridos. De mi creencia muy ingenua sobre quién era Dios, vino un verdadero deseo de entender quién es Él en mi vida.

Nancy: Considero que tú has dado justamente una gran ilustración de cómo la doctrina incorrecta puede afectarnos, ya que el concepto de que si amas y obedeces a Dios nunca pasarás por momentos o situaciones difíciles y oscuras, no es un concepto bíblico. Cuando tenemos un fundamento incorrecto de pensamiento y pasamos por momentos difíciles, esto nos llevará a sentirnos defraudadas o desilusionadas.

Holly: Oh sí… sentía que se me venía el mundo encima. Para mí fue un shock total que Dios permitiera que yo pasara por esos momentos tan duros porque, en mi manera de ver las cosas, si yo había hecho las cosas correctas, merecía algo diferente a todo eso, y como dices, eso es totalmente antibíblico. En realidad, exactamente lo opuesto se pone en evidencia en las Escrituras. Dios nos va enseñando y entrenando a medida que transitamos por esos momentos difíciles.

Nancy: ¿Cuáles serían algunos ejemplos donde has visto que algunas ideas erradas sobre Dios y sobre Sus caminos pueden llevar a las mujeres a hacer decisiones equivocadas o tener respuestas incorrectas?

Kim: Hay tantas maneras diferentes como eso puede ocurrir que resulta difícil mencionar solo unas cuantas. Pienso en una mujer que vino en busca de consejería. Ella era una mujer mayor que yo. Para ese tiempo yo era la joven esposa de un pastor. Ella era una nueva creyente. Ella tenía problemas con su hija adolescente y no sabía qué hacer. Como nueva creyente, ella pensó que podría venir y hablar conmigo.

A medida que platicábamos, mientras más me hablaba acerca de las elecciones que había hecho en su vida, de las decisiones que actualmente estaba haciendo, de cómo esto había afectado a su hija…. por ejemplo, ella le proveía a su hija pastillas anticonceptivas a partir de sus 16 años. Ella se preguntaba por qué su hija era tan rebelde y estaba tan fuera de control. Más aun, ella le había dejado algo claro a su hija, ella le decía: “Sé que estás en una edad donde puedes ser sexualmente activa así que te voy a proporcionar la forma para que no tengas problemas con las consecuencias que esto trae”.

Ese es solo un ejemplo. Estoy pensando sobre parejas que se acercaron a nosotros para recibir consejería y que ya no se sienten felices con sus parejas por lo que no ven ningún problema en divorciarse. Esta semana tuvimos una discusión con una familia ya que ellos no veían nada de malo en que jóvenes vivieran juntos sin estar casados, pensando que “eso es sólo un pedazo de papel”, que no hay nada relevante hoy día en la ceremonia del matrimonio.

Nancy: ¿Son estas personas cristianas?

Kim: La mayoría de las personas en estos casos sí lo son. La pareja viviendo junta profesa ser cristiana. Las personas alrededor de ellos y dándoles consejería no son cristianas. Lo que estoy observando en el mundo de hoy día es una gran parte del pueblo de Dios siendo influenciado por la cosmovisión secular y la gente no está ceñida al conocimiento de lo que las Escrituras dicen.

Ellos no saben que las Escrituras dicen que el lecho matrimonial debe mantenerse sin mancilla. Ellos no tienen el entendimiento de que Dios hace esto para nuestro bien. Esto es una cosa hermosa que Dios creó. Todos los placeres que Dios ha dado al hombre, Él los ha dado para que el hombre obtenga disfrute de ellos.

En una ocasión hablaba con una joven que se encontraba luchando contra una serie de hábitos en su vida que ella sabía no eran bíblicos. A medida que platicábamos le dije, “¿Acaso no te parece que Dios quiere que gocemos, disfrutemos o tengamos placer en la vida? Él sí lo desea”. Él es el Dios que creó la belleza. Él es quien creó el sentido del olfato de modo que cuando nos llegue el aroma de una carne a la barbacoa se nos abra el apetito.

Él creó todas esas maravillosas sensaciones que provienen de la intimidad física en el matrimonio. Pero todas estas cosas Él nos las da a nosotros —Él nos ha dado cada cosa buena para disfrutar— pero Él coloca aquellas cosas en nuestra vida con parámetros. De ahí es que viene el verdadero disfrute; viene cuando somos obedientes a la hora de experimentar aquellos placeres sensuales y deleites que Él nos ha dado.

Las Escrituras nos dan un claro entendimiento de cómo hacer esto, de cómo caminar en obediencia y disfrutar de Dios, disfrutar de lo que Él nos ha dado. Lo que es tan triste es que el mundo haya tomado las cosas buenas y los beneficios de Dios y los haya pervertido o los haya disfrutado fuera del ámbito de las Escrituras. De manera que la gente termina persiguiendo esos placeres creados de una manera en la que no encuentran verdadera satisfacción, y todo porque están fuera de los parámetros que tenemos en las Escrituras.

Holly: Considero que si miramos a través de la historia de nuestra nación —quizás en las últimas cuatro o cinco décadas— lo que vemos es que a medida que removemos los valores cristianos de nuestra sociedad, hemos levantado múltiples generaciones de mujeres quienes a pesar de querer conocer la verdad, esta no les ha sido enseñada. Sus madres no les enseñaron la verdad. Sus abuelas no les enseñaron esa verdad.

Me he encontrado muchas veces conversando con mujeres que nunca han tenido un patrón de lo que significa ir a la Palabra de Dios y encontrar una respuesta. Ellas pueden ser muy ingenuas o muy ignorantes acerca de lo que la Palabra de Dios dice. Luego, una vez ellas saben esa verdad, entonces toman decisiones que van de acuerdo o no con esa verdad.

En ocasiones he visto que las mujeres nunca se han referido a la Palabra de Dios para buscar respuestas. A veces no es sino hasta que llegan a un momento de crisis que ellas realmente quieren saber lo que la Palabra de Dios dice porque hay demasiada información que entra desde los medios de comunicación, así como el conocimiento proveniente de otros medios. Como estuviste diciendo, Kim, ellas son bombardeadas con “verdad” (entre comillas) desde muchas, muchas otras fuentes y la Palabra de Dios se convierte en el último recurso al cual ellas acuden.

Así que de repente puede que lean algo en un sitio de internet y puede que lo acepten como verdad, sin nunca haber ido a la Palabra de Dios para descubrir qué dice Dios acerca de eso que están leyendo. Luego se encuentran ellas mismas, en sus 20, 30 o 40 años, en crisis y de repente se preguntan, “¿He creído lo correcto acerca de esto? ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca de esto? ¿Quiero saber lo que la Palabra de Dios dice? ¿Estoy dispuesta a hacerlo?”

Creo que para muchos cristianos es ahí donde realmente inicia una “crisis de convicciones”; donde ellos reconocen que por mucho tiempo han dejado a un lado la Palabra de Dios por lo que son desprovistos de la verdad tantas veces.

Kim : Quizás ni sea la situación de crisis. Quizás no sea mientras transitamos a través de la muerte de un hijo o estemos en medio de la infidelidad de un compañero. Pero quizás simplemente como sucedió a una joven en nuestra iglesia que fue criada por una madre que realmente no ejerció su papel de cuidadora del hogar, que no era una creyente. Ahora ella tiene gemelos y está muy agradecida por ellos. Son gemelos de 2 años de edad. Es muy desafiante para ella criar a esos gemelos.

Hemos estado estudiando el libro de Santiago, y esta madre me comentaba esta semana que había estado escribiendo algunos pasajes de este libro, así como del libro a los Efesios, y, ¿sabes qué?, los colocó en algunos lugares alrededor de la casa. Ella toma estas tarjetitas y las lleva a veces, con el propósito de lidiar con sus emociones, o de mantenerlas bajo control; de poder vivir lo que la Palabra de Dios dice y cómo ella debe educar estos hijos con gozo y sin tensión.

Nancy: Considero que algo importante es que no hay atajos para esto. Es un tema de disciplina, diligencia y fidelidad. Línea sobre línea, precepto sobre precepto.

He mencionado que recientemente tuve la oportunidad de entrevistar a Kay Arthur. Una de las cosas que me llama la atención de ella es que es una mujer que fue salva el mismo año en que yo lo fui con apenas unos tres meses de diferencia. Yo tenía cuatro años de edad y ella tenía 29. Ella no tenía el mismo trasfondo que yo. Quiero decir, nuestras vidas fueron totalmente diferentes. Pero ambas en ese punto llegamos a la Palabra. Ella a los 29 y yo a los 4.

Ella ha estado todos estos años —ahora tiene alrededor de 70 y tantos años de edad— muy ferviente y entregada al estudio de la Palabra de Dios con el objetivo de que antes de morir ella pueda enseñar sobre cada libro de la Biblia o escribir un estudio acerca de cada libro—algo así.

A medida que la escuchaba, pensé “Ella es una mujer que está tan llena de las Escrituras. Ella puede citar más pasajes de las Escrituras que ninguna otra persona que yo conozca”. No creo que ella solo se haya sentado a memorizar la Palabra. No tengo esa impresión. Considero que ella ha empleado mucho tiempo viviendo en la Palabra y ese es el resultado que se da de manera natural.

A medida que la escuchaba —y yo he empleado muchos años estudiando las Escrituras— la miré y dije: “¿Sabes? Hay una riqueza, hay una plenitud de las Escrituras que no apareció allí de la noche a la mañana”. Pensé que faltan 25 años para que yo llegue a tener 73, y tendré opciones cada día durante esos próximos 25 años sobre lo que haga cada la mañana, lo que haga con mi tiempo, sobre los libros que lea, sobre lo que escuche, sobre lo que memorice y sobre las cosas a las que me exponga. ¿Qué pasaría si yo fuera a tomar los próximos 25 años y fuese más fiel y diligente e intencional acerca de traer la Palabra de Dios a mi mente y a mi corazón?

Ahora bien, no estoy tratando de ser Kay Arthur. Lo que digo es que quiero ser una mujer que esté llena de la Palabra de Dios. Esto realmente puede suceder si tomas los pasos y las decisiones para llegar ahí.

Holly: Así es. Se trata de ese principio que tocaste, Nancy, acerca del hecho de que nuestro comportamiento, si somos cristianos, debe corresponder con nuestra creencia. Si sabemos algo acerca de la Palabra de Dios o si tal vez hemos estado ignorando algo acerca de ella pero de repente nos damos cuenta de esto, entonces desde ese momento somos responsables de que esa verdad sea puesta en práctica en nuestra vida diaria.

Dios tiene tanta gracia que Él no espera que nosotros seamos capaces de hacer o generar esto; sino que nos da Su Santo Espíritu para que tomemos esa verdad de Su Palabra, y la apliquemos a nuestras vidas; Él nos da fuerzas, nos da entendimiento, nos da la gracia para vivir Su Palabra y para que no sea simplemente un libro muerto. Esto es una realidad en nuestra vida. Observo muchas mujeres hambrientas de tener esto.

Nancy, has sido una estudiante de la Palabra de Dios toda tu vida y esto es evidente en tu vida. Te sale de los labios cuando hablas. Eres una estudiante permanente de la Palabra de Dios. Muchas veces he recibido mujeres que vienen a mí y dicen: “Bueno, estoy luchando con esto, y estoy luchando con esto y estoy luchando con aquello”, mientras cada respuesta que necesitan ha estado ahí siempre en su estante, en la Palabra de Dios.

Sus respuestas están todas ahí. Es solo que nunca han tenido tiempo de referirse a la Palabra de Dios y recibir respuesta. Soy culpable de esto en mi propia vida. Hay momentos en los que verdaderamente olvido que Dios ha hecho provisión para cada una de mis necesidades. Me puedo dar cuenta de ello cada vez que tomo Su Palabra; nunca falla el que Dios provea lo que yo necesito cuando creo lo que me dice en Su Palabra.

Y es algo simple. Ni siquiera es complicado. Tenemos Biblias en todos los lugares. Están disponibles para nosotros. Si viviéramos en otro país esto quizás no fuese así, pero aquí no tenemos excusa. No hay ninguna razón para que no se pueda tener acceso a la Palabra de Dios.

Kim: Holly, esto no es solamente para nosotras. Es para que seamos capaces de ofrecer un consejo a una amiga, o a un familiar que está enfrentando alguna situación. Necesitamos prepararnos para dar a conocer la verdad de la Palabra de Dios.

Holly: Desde luego Kim. La Biblia dice que hablaremos de aquello que llene nuestros corazones. Si hemos llenado nuestros corazones de cosas sin importancia, entonces no tendremos nada que decir. Pero si hemos llenado nuestros corazones con la Palabra de Dios, nosotras hablaremos la verdad.

Enseño a un grupo de jóvenes madres y la semana pasada estábamos hablando acerca del tema de “El tiempo”. Hice que tomaran 4 categorías en sus vidas: el tiempo personal con el Señor, entretenimiento, dormir y trabajar, y que registraran estas actividades. Ellas tenían 168 horas.

Nancy: Repite esas categorías de nuevo…

Holly: Dormir, trabajar, entretenimiento y tiempo a solas con Dios. Eso puede incluir cualquier cosa desde tiempo en la computadora para escribir blogs hasta visitas a sitios para hacer escapadas de compras. Tú sabes… como cuando te diriges a una tienda, no porque necesites algo sino simplemente porque no quieres llegar a tu hogar. Así que hablamos un poco de lo que estaba incluido en esa categoría.

Hice que ellas trazaran —usando diferentes colores de lápices— cómo usaban los bloques de tiempo durante esas 168 horas de esa semana. No les permití mirar el gráfico de otra persona. Fue bastante sorprendente, incluso en mi propia vida, la diferencia en ese gráfico entre tiempo dedicado al trabajo y al sueño, el entretenimiento y el tiempo a solas con Dios

Ahora bien, la mayoría de nosotras no vamos a emplear ocho horas al día en el tiempo a solas con Dios, pero si ni siquiera hay un registro de esto durante esas 168 horas a la semana, hay un problema. Si el entretenimiento tomó la tercera parte de tu tiempo en la última semana, eso va a afectar en gran medida tu forma de pensar.

Es realmente bueno para nosotras que de vez en cuando nos preguntemos:

● ¿De dónde estoy obteniendo mi información?

● ¿Qué estoy estudiando?

● ¿Qué influencia tiene mi manera de pensar cuando hablo?

● ¿Qué sale de mi boca?

● ¿De dónde obtengo mi conocimiento y mi sabiduría?

¿Acaso es una sorpresa que muchas veces no sabemos qué decir porque no hemos acudido a la fuente de la Verdad para saber qué hacer en cada circunstancia?

Nancy: Permítanme orar. Gracias Señor, por recordarnos lo práctica y vivificante que es Tu verdad. Sostengo una Biblia en mis manos en este preciso momento, y Te doy gracias Padre por darnos Tu revelación de quien eres. Tu Palabra es tan rica y tan plena que si pudiéramos emplear toda una vida haciendo nada más que estudiar y meditar lo que nos has dado a través de ella, una vida no sería suficiente para aprenderlo todo. Esto es la multifacética y esplendorosa maravilla de quien Tú eres.

Por eso Señor, oro para que Tú hayas puesto amor por Tu Palabra en cada una de las personas que formamos parte de la familia de Aviva Nuestros Corazones, un amor por Tu sana doctrina y un amor por vivirla y aplicarla en el contexto —en el laboratorio de la vida— en el contexto de las verdaderas situaciones, interrogantes y desafíos de la vida.

Que no resulte de provecho solo para nosotras, sino que también resulte de provecho para otros, para las mujeres más jóvenes, para nuestras familias, nuestros hijos, para la próxima generación, para aquellos que nos rodean que se encuentran sufriendo y en necesidad de recibir una palabra a tiempo que provenga de Tu Palabra.

Señor, ayúdanos a ministrarnos a nosotros mismos a través de Tu Palabra, y también permite que podamos ministrar a otros Tu gracia por medio de Tu Palabra. Gracias Dios. En el nombre de Jesús. Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado orando por ti y por mí. Necesitamos de la ayuda de Dios para conocer Su Palabra y poder compartirla con otras mujeres. Hemos escuchado a las esposas de pastores Holly Elliff y Kim Wagner. Si es la primera vez que escucha este programa, se llama Aviva Nuestros Corazones, y es conducido por Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Nuestra serie actual se titula El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2: 1-5.

Nancy, Kim y Holly no estarían capacitadas para brindar consejería a jóvenes mujeres si ellas no conocieran la Palabra de Dios. Si fuese así, ellas solo estarían compartiendo o expresando sus propias opiniones. Tú y yo necesitamos lo mismo. Dios te puede utilizar de maneras formidables, mostrando a las jóvenes más jóvenes cómo la Biblia se relaciona con sus circunstancias.

Tú sabes que la Biblia tiene algunos consejos muy prácticos para aquellas que vamos envejeciendo, y en ese grupo estamos todas. Conoce cómo mantener un celo rejuvenecido por Dios, creciendo en gracia año tras año. Eso lo trataremos en la próxima entrega de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Voces adicionales:

− Kim Wagner, en la voz de Elba Ordeix de Reyes.

− Holly Elliff, en la voz de Mildred Pérez de Jiménez.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

La aparente prosperidad de los impíos

Grace en Español

La aparente prosperidad de los impíos

Josías Grauman

 

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

https://www.gracechurch.org/espanol

¿A quién debo RENDIR CUENTAS?

Teología Express

¿A quién debo RENDIR CUENTAS?

Sam Masters

🎥 Vídeo: ¿A quién debo rendir cuentas?
👤 Hermano: Sam Masters
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¿A quién debo RENDIR CUENTAS?, Rendición de cuentas
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A16 – Aplicando la sana doctrina

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A16 – Aplicando la sana doctrina

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Aplicando-la-sana-doctrina/

Carmen Espaillat: Hay una manera segura de evitar la falsa doctrina, abraza la sana. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si no estamos firmes en la sana doctrina, nos hacemos susceptibles a la falsa doctrina. Seremos fácilmente disuadidas, influenciadas y engañadas por cosas que podrían verse bien, podrían parecer buenas o ser muy populares, pero que no son ciertas.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando pienso en doctrina, me es fácil imaginar a los eruditos estudiando minuciosamente los detalles entre uno que otro texto en alguna biblioteca. Pero, como veremos a continuación, la doctrina que nos ocupa no fue diseñada para quedarse en los libros. Fue dada para vivirla.

Nancy se los va a explicar dándole continuación a la serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy: Manejando hacia el estudio hoy por la mañana, tuve que reducir la velocidad porque había una niebla muy densa dificultando el tránsito.

Hubo momentos en los que casi no veía nada. Encendí las luces —como estaban haciendo las otras personas— y seguí manejando con mucho cuidado esperanzada de que los demás estuviesen haciendo lo mismo.

Mientras trataba de avanzar, pensé, “Así es como estamos viviendo hoy en día, en medio de la niebla”. La iglesia contemporánea se encuentra en una especie de niebla. Una niebla doctrinal que está creando mucha confusión.

Necesitamos ser muy cuidadosas en estos tiempos. No podemos asumir que porque lo hemos comprado en una librería cristiana o lo hemos escuchado o visto en una cadena cristiana de radio y televisión o lo hemos escuchado en una iglesia hoy, no debemos asumir que la enseñanza que estamos recibiendo está basada en una sana doctrina.

Hay mucha confusión y muchas cosas que están siendo enseñadas. Algunas personas me comentaron durante el receso de cómo —en lugares donde se supone imparten una sana doctrina— hay mucha confusión debido a enseñanzas anti-bíblicas.

El momento histórico de la iglesia en el que nos ha tocado vivir nos obliga a que seamos más cuidadosas que nunca. Necesitamos encender las luces, encender la luz de la Palabra de Dios y tenemos que movernos con cuidado para no vernos envueltas en situaciones críticas.

La niebla de esta mañana trajo a mi mente lo que hemos estado hablando mientras revisamos el libro de Tito. Vamos a terminar en un pasaje muy familiar de Tito capítulo 2 en el que se instruye a las mujeres, pero primero vamos a repasar un poco el trasfondo de este texto.

Pablo empieza ese capítulo diciéndole a Tito, su hijo en la fe, “en lo que a ti respecta, enseña de acuerdo a la sana doctrina” (verso 1).

Ahora, lo que preocupa a Pablo y a nosotras es esto: ¿Cómo la iglesia puede impactar, influenciar y evangelizar a una cultura pagana? Con eso era con lo que estaba lidiando Tito en la isla de Creta donde, como hemos dicho, los cretenses “son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos” (Tito 1:12).

Ellos eran libertinos; ellos eran degradados; ellos eran detestables; ellos eran desobedientes—todas estas frases fueron usadas en la carta a Tito. Ellos vivieron al máximo su incredulidad carnal acerca de Dios.

Y a Pablo le preocupaba cómo la iglesia podía ser luz en una generación rodeada por la niebla. Esa pregunta —acerca de cómo la iglesia podría impactar a una generación difícil y en tinieblas— es la que se hacen muchos líderes cristianos hoy en día.

Una gran pregunta sería, ¿cómo puede ser la Palabra de Dios relevante? Espero que lo que quieren decir con esa pregunta sea “¿cómo podríamos comunicar de forma efectiva el Evangelio y la doctrina de Jesucristo a una generación que no valora estas cosas?”

Pero lo interesante, al leer estas discusiones, parece ser que muchos autores, oradores y líderes están poniendo en práctica programas, campañas—modernizando las infraestructuras, cambiando sus nombres, cambiando sus programas para adolescentes, cambiando su música, cambiando sus horarios, o sus estilos o los días de la semana; cambiando su predicación; y un sinnúmero de cambios más, destinados a hacer la Palabra más atractiva, para hacer la iglesia más atractiva a los incrédulos.

Esa es la misma preocupación que tenía Pablo en su corazón cuando hablaba con un líder cristiano, con un líder de la iglesia llamado Tito. Él estaba preocupado por cómo él podía proveer liderazgo a esa primera generación de la Iglesia. La respuesta de Pablo, ante semejante situación, de cómo comunicar el Evangelio de una forma eficaz en aquel mundo, podría sorprenderte.

Su respuesta difiere de lo que se está escribiendo y diciendo hoy en día a ese respecto. Pablo le dice a Tito “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina” Tito (2:1).

Apégate a lo básico. Sigue haciendo lo que se supone has estado haciendo durante todo este tiempo. No te distraigas con la novedad, con todas esas formas de hacer las cosas.

Con eso no queremos decir que el cambio es inherentemente erróneo, que no podemos cambiar los estilos. No estamos diciendo que estas cosas nunca están bien, sino que esa no es la esencia del asunto de como se debe predicar el Evangelio en nuestro mundo actual.

Pablo dice que lo que tienes que hacer es predicar a los creyentes la sana doctrina. Esa que va a impactar y a cambiar sus vidas en sus casas, en sus lugares de trabajo, y en sus comunidades. Ellos van a vivir de acuerdo a una doctrina sana. Y eso es lo que va a hacer el Evangelio creíble ante los incrédulos que les rodean.

Quiero continuar con este tema de la sana doctrina por un momento más y preguntarte “¿Por qué es importante una sana doctrina? ¿Qué hace la diferencia?”

Parte de la respuesta es que, si no nos basamos en una sana doctrina, vamos a ser susceptibles a las falsas doctrina. Seríamos persuadidos, influenciados y engañados fácilmente ante cosas que podrían parecer buenas y que nos hacen sentir bien —que podrían ser muy populares— pero falsas.

Por ejemplo, en Efesios capítulo 4:14, Pablo dice que debemos centrar nuestra vida en Cristo “para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error…” ¡Ahí está esa palabra, doctrina!

Hoy en día, hay muchas corrientes doctrinales dentro y fuera de la iglesia. Y Pablo dice que si llevamos la vida cimentada en la verdad, la verdad bíblica, entonces cuando estas corrientes vengan —las corrientes falsas— no nos vamos a ver sacudidas, ni llevadas de aquí para allá por esos vientos doctrinales, por las artimañas de los hombres y su astucia engañosa.

Pero si no estás firme, entonces podrías entrar en una librería cristiana —escoger un libro escrito por un autor popular y de buena reputación— y verte desviada por las enseñanzas y variedad de temas que no concuerdan con las Escrituras. ¡Hay tanto de esto, tanta niebla en el mundo cristiano de hoy!

Es por eso que me urge motivarlas para que entiendan la importancia de una sana doctrina. No solamente es importante para mantenernos alejadas de doctrinas engañosas, sino que la doctrina —es decir, lo que creemos— determina cómo vivimos. ¡Y la forma como vivimos revela lo que realmente creemos!

Podrían argumentar que la doctrina que siguen es la verdadera, la bíblica. En sus cabezas podrían tener una doctrina bíblica sana, pero si viven de forma contraria a la doctrina bíblica, entonces en lo que creen en realidad no es en una sana doctrina. La doctrina y la vida tienen que ser congruentes.

He llegado a creer (y estuve pensando en esto esta mañana) que cada fracaso en la vida cristiana —el fracaso de un matrimonio cristiano; el fracaso de nuestra moral; el fracaso en nuestras relaciones; cuando las cosas no caminan como deberían, cuando hay trastornos y adicciones— todas esas luchas tan comunes entre los cristianos, están conectadas de alguna manera con la doctrina.

Una de dos, o no conocemos o no creemos en una doctrina sana o no estamos poniendo en práctica las cosas que van de acuerdo a la sana doctrina.

Algunas personas no han sido instruidas. Son analfabetas espirituales y bíblicamente. Sencillamente, no conocen la verdad. Hay personas, que han dicho ser cristianas por años y años, que aún permanecen analfabetas y es por eso que sus vidas no son consistentes con las Escrituras.

Pero muchas de nosotras hemos tenido el privilegio de crecer en iglesias con una doctrina sana basadas en la verdad bíblica, pero no la estamos poniendo en práctica, no estamos viviendo de acuerdo a la sana doctrina.

Por lo que es muy importante que conozcamos la sana doctrina para que nuestra forma de pensar sea la correcta y, por consiguiente, nuestra manera de vivir sea sana y seamos espiritualmente saludables.

Ahora bien, hemos comentado en el programa pasado y en este, que hay mucha gente que tiene un concepto equivocado de doctrina. Piensan que es aburrida e insípida y por ende no les interesaría. Necesitamos recordar que la doctrina bíblica no se circunscribe a unos cuantos conceptos teológicos abstractos.

La doctrina siempre se relaciona —en las Escrituras— con el deber. Está relacionada con la vida. No se limita a un cúmulo de teorías abstractas. Las aplicaciones que se corresponden con la doctrina son las de la vida real.

• La sana doctrina requiere de nosotras que vivamos vidas agradables al Señor.

• La sana doctrina nos motiva a que vivamos vidas agradables al Señor.

• Y es la sana doctrina que nos capacita para que hagamos lo que queremos hacer y esto es vivir vidas agradables al Señor.

En Tito 1:9, Pablo dice que los ancianos, los líderes de la iglesia deben “exhortar con sana doctrina”. La doctrina es la base bíblica y teológica de la vida cristiana. No puedes construir una casa sin una buena base o fundamento.

La doctrina es el ¿Qué? ¿Qué es verdad? ¿Qué es lo que creemos?

Pero Pablo también dice, empezando el Capítulo 2:1, “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”. Ahí tienes el ¿entonces qué? Esa no es únicamente la base; es la aplicación personal y práctica de una doctrina sana.

● En la iglesia tendemos a irnos de un extremo al otro. Es difícil mantener un balance. Algunas iglesias enfatizan la doctrina una y otra vez y tienen la base, pero nunca llegan al “¿entonces qué?”

● Luego tienes a las iglesias que son muy de ¿entonces qué?, pero no hay un ¿Qué? No hay una base. Se centran en la aplicación porque no quieren desencantar a nadie. No quieren aburrir la gente. No quieren ser concretos y prácticos.

Pero si tu aplicación práctica no está arraigada y asida a una doctrina sana, ¿sobre qué base se supone que vivan? No hay base, no hay fundamento. Están a la deriva y en un océano en el que los valores morales son tan cambiantes como las olas, si no tienen un fundamento doctrinal sólido.

Por lo que necesitamos las dos cosas. No hay un “esto o lo otro”. Sin la aplicación —y vengo de un trasfondo con una doctrina sana; he sido muy bien adoctrinada; y lo digo en el mejor sentido posible…

Pero quiero decirles que sin la aplicación, sin las cosas que van de acuerdo a una sana doctrina, sin énfasis en el estilo de vida, la sana doctrina se va a quedar solamente en nuestras cabezas y en nuestros cuadernos, y nunca haría una gran diferencia en la forma en que vivimos, ni haría una gran diferencia en nuestra cultura.

Algunas de nosotras necesitamos sacar los apuntes de los cuadernos y del interior de nuestras cabezas y aplicarlos a nuestra vida. ¡Sabemos tanto! Y si viviéramos una fracción de lo que sabemos, seríamos gigantes espirituales en lugar de pigmeos espirituales.

Algunas no han sido expuestas a ella porque no se han percatado en cuán importante es tener ese fundamento de la sana doctrina. Déjenme darles una ilustración de la importancia de las dos cosas.

Vayamos a Tito 3:4. Ahí hay un párrafo que les señala el ¿Qué? Ese es un párrafo doctrinal y quizás algún día enseñaremos el párrafo completo. Es de una gran riqueza y me gustaría que pudiéramos detenernos aquí.

Esto es sana doctrina: Tito Capítulo 3: 4-7,

“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración por el Espíritu Santo que Él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia fuésemos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.”

Esta es una de las famosas oraciones largas del apóstol Pablo. Esas son las que dificultan y hacen de la memorización un reto difícil ya que —al no haber puntos— hay que llegar al final del párrafo para detenerse.

Aunque es probable que Pablo no se sentara a escribir estas cosas sino que las comunicara oralmente a un escriba. Pablo estaba derramando su corazón y su doctrina es doxológica. Quiero decir, que él está lleno de entusiasmo y de llenura ante el conocimiento de la gracia y la salvación de Dios, y entonces comienza una larga oración que no se detiene… ¡Cómo estoy haciendo yo ahora mismo y como lo hago muy a menudo!

Pero nos da este párrafo grandioso que describe el “qué” del Evangelio. Ahí tenemos la justificación, la bondad amorosa del Padre, la justicia imputada, la salvación, la misericordia, la regeneración y la renovación del Espíritu Santo y los herederos.

Ahí tenemos plasmados, no sé, alrededor de 15 conceptos teológicos y doctrinales en un solo párrafo. Ese es el “Qué” ¡Es glorioso! Pero no se mantiene por sí solo.

Miren el versículo 8. Ahí tienen el “¿Y entonces qué?” “Palabra fiel es ésta, y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmeza…” Ese es el “Qué” la sana doctrina.

“Por lo que…” Aquí tienen ¿Y entonces qué? ¿Por qué? ¿Cuál es el propósito de todo esto? “Para que los que han creído en Dios, los que tienen sana doctrina, procuren ocuparse en buenas obras”.

Ahí está el flujo. Ahí está el desbordamiento. Esas cosas, dice, son excelentes y de provecho para las personas.

Pablo dice, “si has experimentado la gloriosa doctrina de la salvación, la justificación por la fe en Cristo solamente y toda la enormidad que implica esa declaración…” (que acabamos de ver en los versículos 4 al 7), entonces tienes que llegar al “¿Entonces qué?

Y el “¿Entonces qué?” es que —cuando han experimentado esto— van a estar motivadas a dedicar sus vidas con devoción a las buenas obras por causa de la gracia que tan generosamente Dios ha derramado en sus vidas. Van a querer dársela a otros.

Hay otros “¿Entonces qué?” esparcidos a lo largo de este libro. Por lo que cuando lleguemos a Tito Capítulo 2:3-5, al que ustedes están ansiosas porque lleguemos pronto, veremos más “¿Entonces qué?”

¿Ves la conexión entre la sana doctrina y las cosas que concuerdan con esa sana doctrina? Está el “¿Qué?” y luego el “¿Entonces qué? que evidencian el flujo que debe haber la secuencia y la consecuencia. Si no tienen la base de una sana doctrina, no tienen base para un apropiado y bíblico “¿Entonces qué?”

El domingo pasado, en mi iglesia, fui a la escuela dominical y al culto. Escuché dos mensajes fabulosos salidos de la Palabra de Dios; la enseñanza de una sana doctrina en ambos pasajes. Tanto el pastor como el profesor de escuela dominical están en medio de dos series distintas: una es del Evangelio de Lucas y la otra es del libro de Romanos.

Quiero decirles que, mientras estuve sentada oyendo —y voy a la iglesia pidiéndole a Dios que me hable que las Escrituras tomen vida en mi corazón. No quiero solo llenar mi cuaderno de notas. Quiero una vida rica en las Escrituras… De manera que voy a la iglesia con esa mentalidad.

Así que mientras que estaba sentada allí para escuchar los mensajes el ¿entonces qué? De ambos pasajes, empezó a explotar en mi corazón. Es decir, el Espíritu Santo se movía en mi interior y me hizo preguntarme “¿qué tipo de mujer se supone que debo ser a la luz de estos pasajes y a la luz de lo que dicen, a la luz de lo que yo estaba escuchando?”

Empecé a darme cuenta de que había algunas áreas de mi vida —dos mensajes distintos enfocados en dos áreas distintas— en las que yo no estaba dando la talla. El “¿Y entonces qué?” no estaba siendo congruente con la sana doctrina.

Ahora bien, no es que esté conduciéndome de una forma aberrante, aunque de hecho vamos desviándonos en nuestra conducta poco a poco y grado a grado. Por lo que Dios me estaba mostrando pequeños grados de cosas—relativamente pequeños; no hay pequeños grados de santidad, pero tenía que hacer pequeños ajustes en mi forma de pensar y de vivir.

Me encontré ponderando y luchando con esto. Y luego, en la noche del domingo, me reuní con una pareja y les dije “¿Podríamos hablar de alguna de estas cosas?”

No quería llegar a la casa, comer, dormir una siesta y olvidarme de mi convicción del mediodía. No quería comenzar la semana olvidando lo que escuché. Quiero que la Palabra sea parte de mi forma de pensar, mi forma de vivir.

Por lo que, esa noche del domingo, nos sentamos en mi sala —a discutir esos mensajes— por un par de horas. En un momento dije “Aquí hay algunas cosas que estoy viendo en mi vida que no concuerdan con ese pasaje, ¿podríamos hablar de eso?, ¿podríamos orar por eso?

Durante toda la semana me encontré arrepintiéndome y luchando con las implicaciones de poner en práctica la sana doctrina en esas áreas específicas, cambiando mi forma de pensar; cambiando mi forma de vivir. Eso es lo que se conoce como cristianismo dinámico transformador.

Lo que les acabo de describir no se supone que sea una gran excepción que sucede cada 12 años en nuestras vidas. Esa es la manera en la que se supone debemos estar viviendo.

Mientras escuchas Aviva Nuestros Corazones e independientemente del programa que le precede o del que le sigue, denle gracias al Señor por los David Jeremiahs, por los John Piper por los John MacArthurs y todos esos hombres grandes de Dios que enseñan la Palabra, por tu pastor y por tu profesor de escuela dominical.

Porque sus deseos y los de Dios, mientras escuchamos estos mensajes —mi deseo mientras las mujeres me oyen enseñar— es que el Espíritu de Dios haga en sus corazones lo que Él estaba haciendo en el mío mientras estaba sentada en la iglesia el domingo sintiendo que el Espíritu Santo se movía, que revoloteaba iba a explotar el “¿Entonces qué?” en mi corazón.

Ahora, al llegar a Tito 2, lo que vemos en este capítulo es “¿Cómo luce la doctrina en la vida real?” Hombres, mujeres, ancianos, jóvenes, esclavos, cualquiera que sea la posición en la vida— la doctrina tiene aplicaciones prácticas para cada género, para cada etapa de la vida, para cada posición social.

El mundo va a someter a escrutinio no lo que decimos creer, sino como luce por fuera —en nuestras vidas— lo que decimos creer. Eso es lo que va a impactar su percepción de Cristo y los va a motivar a abrirse al Evangelio.

Por lo que cuando digas, “Vivimos en una cultura malvada, muy parecida a la cultura en la que Tito vivió en Creta. Hay muchas similitudes entre sus días y los nuestros.” Y digas, “¿Qué hacemos? ¿Cómo podemos impactar? Sólo necesitamos métodos más modernos. Solo necesitamos programas más dinámicos. Necesitamos “más de esto, o de aquello, o menos de esto, cambiar lo otro…”

Pablo dice “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.”

“Y ¿qué diferencia hace eso? En realidad, lo que necesitamos es mejorar las leyes o crear más leyes; necesitamos nuevas estructuras, nuevos sistemas o necesitamos revisar el sistema judicial, las escuelas o el gobierno. Necesitamos un presidente distinto. Necesitamos un congreso distinto. Necesitamos más programas sociales.”

No hay nada de malo en esas cosas si siguen el patrón de las Escrituras, pero Pablo dice que esa no es la clave. Lo que necesitamos es:

● Cristianos cimentados bíblicamente en una doctrina sana, que saben lo que creen y que viven de acuerdo a sus creencias.

● Cristianos que sean buenos y sabios, bondadosos, que hablen la verdad, que no sean hostiles entre sí, sino amorosos los unos con los otros, que sean afables, gentiles, hospitalarios y llenos de gracia con una familia estable y en orden. Necesitamos

● Matrimonios funcionales.

● Esposos y esposas contentos con sus parejas.

● Esposas sometidas a sus esposos.

● Esposos que provean un liderazgo piadoso, lleno de sabiduría al guiar a sus esposas y a sus familias.

● Hijos que respeten a sus padres.

● Mujeres que reverencien y respeten sus maridos.

Todas estas cosas las vamos a leer en Tito 2. Eso es lo que impacta nuestro mundo. Eso es lo que adorna el Evangelio de Jesucristo. Eso es lo que causa que las personas miren a los cristianos y digan, “Ustedes hacen a Cristo creíble. Háblenme de Él”.

No hay una herramienta más poderosa de evangelismo. No hay una herramienta más poderosa de cambio social y estructural en nuestro mundo que los cristianos crean y vivan la doctrina y el Evangelio de Cristo Jesús.

Por lo que, podrían preguntarse, ¿Cuál es la diferencia de si ustedes o yo vivimos una vida piadosa en un mundo impío? ¿Sabes qué? Tu vida y tu familia quizás sea una isla pequeñita de piedad en un mar de maldad. Pero así es como el Reino de Dios se extiende.

No subestimen el impacto de una vida, basada en una doctrina sana y que vive de acuerdo a las implicaciones del Evangelio , porque llegará el día en que la gloria de Dios cubra la tierra así como las aguas cubren los océanos. (Ver Habacuc 2:14).

Y va a ser el resultado de la providencia y tiempo de Dios en cada una de ustedes; en sus matrimonios y en sus familias, en ti como mujer soltera en tu trabajo, en ti como una mujer retirada y en ti, como una adolescente en la escuela viviendo las implicaciones de la sana doctrina de Jesucristo. Eso es lo que hace que Él sea creíble.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss les ha estado enseñando como luce la doctrina cuando se vive en el mundo real. Es muy importante mantenernos en el camino correcto… Sin embargo es tan fácil desviarse. La mejor forma de conocer y vivir una sana doctrina es estudiando la Palabra de Dios.

Y para esto puedes contar con nosotros. Te invitamos a entrar a nuestra página web donde encontrarás recursos y artículos diseñados para la mujer. Visita www.AvivaNuestrosCorazones.com .

En nuestra próxima entrega escucharemos a esposas de pastores que han aprendido a dar sabios consejos cuando las cosas parecen ser muy complicadas. Acompáñanos en el próximo programa.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Part-Dieu» (la parte de Dios)

Miércoles 22 Julio
Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.
Por Dios

Mientras iba en el tren al trabajo, mis ojos se detuvieron en el panel electrónico de anuncios: «Este tren va con destino a Lyon Part-Dieu», seguido por la traducción en inglés: «This train is going to Lyon by God», que puede traducirse como: «Este tren llegará a destino a Lyon por Dios». Los pasajeros a mi alrededor hicieron comentarios divertidos por la mala traducción: la expresión Part-Dieu» (la parte de Dios) fue traducida: «por Dios». Yo también reconocí el error y me uní a la conversación: «Pero en el fondo, la idea no está mal», dije, «solo por la gracia de Dios podemos llegar a nuestro destino». Los demás viajeros me miraron sorprendidos, un poco incómodos, pero atentos. Fue una buena ocasión para hablarles del Dios que nos ama.

Nuestra época se caracteriza, al menos en Europa, por olvidar a Dios, quien a menudo es el gran ausente en nuestras vidas. Algunos niegan su existencia, otros lo ignoran o huyen de él. Pero Dios no nos ignora. Fue él quien nos llamó a la existencia y quiere revelarse a cada uno de nosotros. Su amor siempre está en actividad y es personal, se dirige a cada humano en particular. Él quiere salvarnos del mal y del infortunio. Él tiene un proyecto de amor y libertad para usted.

Amigo lector, si usted se vuelve sinceramente a él y le dice qué es lo que lo aleja de la fe cristiana, Dios le responderá, pues él lo ama.

Aunque olvidemos a Dios, él no se olvida de su criatura, como lo dice esta escritura:

“No quisieron oír… Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste” (Nehemías 9:17).

29/62 – Una nueva visión para una nueva misión

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

29/62 – Una nueva visión para una nueva misión

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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