
Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view
ST500S Teología Sistemática, Lección 1.3

Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica. Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.
Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.
Iglesia Ozama

Serie: Conferencias Ante Su Palabra
2/2 -Fidelidad en tiempos de crisis
Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.
Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.
Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.
Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies.
El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.
Soldados de Jesucristo

¿Es pecaminoso querer morir?
John Piper Responde
Episodio 31
¡Nuestro episodio semanal número 31 de John Piper Responde!
El Pastor John nos explica
SOBRE NOSOTROS
Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.
Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.
Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.
El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.
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Aviva Nuestros Corazones

Serie: Primero lo primero
5/5 – Ladrones del tiempo
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/ladrones-del-tiempo/
Annamarie Sauter: Nancy Leigh DeMoss “¡Cualquier cosa que tengas que hacer hoy, hazlo apasionadamente!”
Nancy Leigh DeMoss: Si es el tiempo de llorar, llora de verdad. Si es tiempo de regocijarse, regocíjate con todo tu corazón. Si es tiempo de trabajar, trabaja con todo tu corazón, con toda tu energía, como para el Señor. Si es tiempo de tomarte un descanso y celebrar, entonces toma un descanso y celebra. Pero cualquier cosa que hagas, si es el tiempo de Dios para eso en tu vida, entra en ese momento a plenitud.
Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
Es muy probable que tengas pestillos en tus puertas, quizás hasta un sistema de seguridad. Es sabio ser precavido y proteger los bienes que te han sido dados. Pero los pestillos y las alarmas no pueden hacer nada para proteger uno de tus recursos más valiosos– tu tiempo.
Nancy te mostrará algunos ladrones del tiempo a medida que ella continúa con la serie llamada, Lo primero es lo primero.
Nancy: Hay una pequeña frase en el Antiguo Testamento que verdaderamente ha sido de mucha utilidad para mí a la hora de determinar la mejor manera para manejar mi tiempo. Es esa frase que dice, “Las zorras pequeñas…arruinan las viñas” (Cantar de los Cantares 2:15). Muchas veces no son las cosas grandes que destruyen el sentido de orden en nuestras vidas, sino que a veces son las pequeñas cosas.
Hemos estado en estos últimos programas estudiando acerca de las prioridades y sobre cómo poner las nuestras en orden y hemos estado haciendo esto con la palabra prioridades (PRIORITIES, en inglés), tomando cada una de estas letras, y agregándole algunas reflexiones y enseñanzas a las mismas que nos ayuden a recordar.
Hemos visto las letras P-R-I-O-R-I-T, y ahora llegamos a la tercera letra “I” de la palabra. Es aquí donde queremos identificar los ladrones del tiempo – las pequeñas zorras. ¿Cuáles son esos ladrones del tiempo que están drenando mi energía, robando mi tiempo, y evitando que yo haga las cosas que son verdaderamente importantes en mi vida?
Necesitamos identificar esos ladrones de tiempo, y entonces – aquí está la parte dura – necesitamos eliminarlos. Deshacernos de ellos. Deshacernos de los desórdenes innecesarios en nuestras vidas – simplificarnos. Y de nuevo, esto no es algo que podamos hacer de una sola vez y para siempre. Es algo que necesitamos hacer de manera regular.
Tengo ciertas gavetas y armarios en mi casa donde las cosas sencillamente tienden a amontonarse. No sé cómo todo llega ahí, pero simplemente llega.
Entonces tengo que pasar por el proceso de reordenar de organizarlo todo. Y así es que necesitamos identificar, en lo que al tiempo se refiere, las cosas que abarrotan las gavetas de nuestras vidas.
Ahora, permíteme sugerirte algunas de las cosas que pudieras tomar en consideración. El Señor tiene que mostrarte cuáles son los ladrones del tiempo en tu vida. Quizás el ladrón de tiempo para la mayoría de los estadounidenses es la televisión.
Yo tomé la decisión hace unos años atrás de siempre que me encontraba sola apagar la televisión de mi casa, no acostumbraba a ver televisión sola. Ahora yo vivo sola. Así que sabía que si estaba con alguna otra persona y nos proponíamos ver algún programa en particular, eso no se convertiría realmente en un ladrón de mi tiempo.
Pero la televisión sí llegó a convertirse en un ladrón enorme de tiempo en mi vida. No era tanto lo que veía en la televisión, sino más bien el hecho de que estaba tomando un tiempo que realmente necesitaba ser invertido en cosas mucho más importantes. La televisión y el entretenimiento pueden ser grandes ladrones del tiempo.
También las novelas. Las novelas toman tiempo en leerse. No sé ustedes, pero yo tuve que tomar la decisión de que si iba a glorificar a Dios en mi vida y si iba a cumplir el propósito para el cual Él me había colocado aquí en la tierra, habría algunas cosas buenas y algunas bastante buenas que simplemente yo no tendría el tiempo de hacer – ciertamente, no el tiempo suficiente para dedicarlo a cosas como estas novelas.
Ahora, a mí me encanta leer. En realidad yo disfruto mucho leer novelas. De vez en cuando, leo una. Pero tengo que tomar decisiones. “¿Es éste el tiempo de mi vida para hacer esto?” “¿O constituye esto, en este tiempo de mi vida, un ladrón de mi tiempo?”
Hoy en día, los correos electrónicos y la mensajería instantánea y otras formas de tecnología se han convertido en ladrones del tiempo para muchas personas . El teléfono, la computadora, el internet, y otros tipos de tecnología. De repente, estas cosas pueden ser herramientas tremendamente útiles. De hecho, el internet puede ser una herramienta muy útil para ayudarte a realizar algunas prioridades que Dios te ha dado.
En ocasiones yo uso el internet para hacer investigaciones sobre material que estoy usando para enseñar a otras mujeres. Puede ser de mucha utilidad, pero también podemos desperdiciar mucho tiempo divagando en nuestras computadoras. Por cierto, entrena a tus hijos para que no permitan que estas cosas controlen su tiempo. Es muy importante que tú los ayudes en la administración del tiempo que ellos dedican como niños a jugar juegos de computadora si en realidad tú quieres que ellos desarrollen buenos hábitos que se lleven hasta su vida de adultos.
Otra cosa que puede ser un ladrón del tiempo es el teléfono – en múltiples formas es una bendición y es un regalo. ¿Pero cuántas horas pasamos en el teléfono en conversaciones que no son significativas? Que no son importantes; no son necesarias. Si es un ladrón de tiempo, entonces disminúyelo. Pídele a Dios que te ayude a controlarlo.
Hay algunas personas que también pueden ser ladronas de tu tiempo . Eso no quiere decir que elimines a esas personas de tu vida. Pero puede ser, que algunas veces, tú necesites decir, “Yo no puedo gastar todo este tiempo haciendo cosas que tú quieres que hagamos juntas porque Dios ha determinado ciertas prioridades en mi vida que yo no estoy cumpliendo, y tengo que poner primero lo primero”.
Las actividades de tus hijos – esas pueden ser ladronas del tiempo. Recuerda, como mamá, tus hijos no tienen que estar involucrados en todos los programas que existen. Ellos no tienen que estar involucrados en todas las cosas buenas que existen y que ellos pudieran estar involucrados. No todo es parte de la prioridad de Dios para tu familia.
Es por eso que tú, junto a tu esposo, necesitan decir, “¿Cuáles son las prioridades de Dios para nuestra familia?” ¿Cuáles son la una, dos o las tres cosas a las que nuestros hijos tienen una mayor inclinación – cada uno de nuestros hijos? ¿Cuáles son las cosas en las que nosotros como padres queremos que ellos se enfoquen y se desarrollen? Ayúdalos a escoger actividades que vayan con ellos por el resto de sus vidas. Cosas que ellos usarán más adelante, quizás para producir ingresos o como una manera de servir o de oportunidades para el ministerio.
Otro ladrón del tiempo son las malas actitudes –el malhumor, la queja, el lloriqueo, y un espíritu malagradecido. Esas cosas socavannuestra energía, nuestra vida y nuestro tiempo, sin necesidad. A veces encuentro que en muchos de mis días pudiera hacer más cosas si no malgastara tanto tiempo quejándome sobre todo lo que tengo que hacer. Pídele a Dios que te ayude a abordar tus tareas con gozo y con la llenura de Su Espíritu Santo. Encontrarás que tu día en efecto se extiende mucho más.
Hay distracciones innecesarias de varios tipos —y es tan fácil desviarse. Es por eso que necesitamos ejercer el dominio propio, ser llenas con el Espíritu Santo, y permitir que Él dirija nuestros pasos. Me he dado cuenta, recientemente, que he tenido que ser más cuidadosa con esto de los ladrones del tiempo porque el ministerio de Aviva Nuestros Corazones me está tomando mucho tiempo. He tenido que decir “no” a otras cosas para las que había tenido tiempo en otras temporadas de mi vida.
Por ejemplo me encanta hacer rompecabezas, por ejemplo. He completado un gran número durante años. Comencé uno no hace mucho tiempo y llegué hasta la mitad– y para mí esa era una manera agradable de relajarme. Mientras trabajaba en ese rompecabezas, me percaté de que, “Este no es el tiempo para mí de estar trabajando en un rompecabezas”. Por más duro que fue, coloqué aquel rompecabezas a medio terminar de vuelta a su caja, y dije, “Habrá algún otro momento cuando quizás sea el tiempo para esto”.
Ahora, mientras hablamos sobre los ladrones del tiempo, permítanme solamente mencionar algo sobre las interrupciones. Algunas interrupciones vienen de parte de Dios, y algunas otras no. Es por eso que necesitamos ser flexible, porque quizás Dios quiera cambiar tu agenda .
Planifica tu día, pero entonces pídele al Señor que dirija y controle estos planes. Aprende a discernir y a ser sabia. Arroja esos “cortos momentos de oración” directo al Señor y dile, “Señor, ¿esto viene de parte Tuya? Esta llamada telefónica, esta oportunidad, esta interrupción que parece ser una emergencia– ¿es verdaderamente importante? ¿Es algo que Tú estás enviando a mi día? Y si es así, yo me voy a detener, y me voy a hacer cargo de esta interrupción”.
Anoche mientras me preparaba para salir de la casa, recibí una llamada telefónica– alguien que quería reunirse para cenar. Tuve que hacer un juicio rápido a la luz de los planes que ya yo tenía para esa noche. “¿Es esto algo que debe ser una prioridad para esta noche?” “¿Es esto una interrupción de parte del Señor, o es esto una distracción?”
En ese caso, sentí— mientras intenté discernir ahí mismo en medio de la encrucijada– de que esto era algo que era de parte del Señor, yo debía aprovechar esta oportunidad. En otra instancia, yo hubiera tenido que decir, “No puedo hacer eso esta noche –por mucho que me hubiese gustado, sencillamente no puedo. Esta no es la prioridad para mí en esta noche”.
Jesús tenía una agenda global: Hacer la voluntad del Padre. Pero al examinar los evangelios, vemos que Sus planes del día-a-día cambiaban constantemente. Él se preparaba para hacer algo. Entonces alguien que tenía una necesidad venía y lo interrumpía. Te vas a encontrar personas que Dios traerá personas a tus caminos que tu no esperas.
Si te mantienes fija en tu plan, en tu agenda, probablemente te vas a perder de mucho de lo que Dios quiere hacer a través de tu vida .
Ahora llegamos, la letra “E” – experimenta y vive este tiempo y este momento a plenitud. Vive a plenitud, entra completamente en cualquier temporada, en cualquier momento en el cual Dios te ha colocado. Eclesiastés dice que, “Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo…” (3:1)
He aquí el consejo. Sea lo que sea que tengas que hacer ahora, hazlo con todo tu corazón. Enfócate; mantente ahí. Si es tiempo de colorear junto a tus hijos, hazlo con todo tu corazón. Permanece ahí, y no estés pensando sobre todas las otras cosas que pudieras estar haciendo con tu tiempo.
No pierdas tiempo viviendo en el pasado. No pierdas tiempo viviendo en el futuro. Tú no tienes el futuro; y tampoco no tienes el pasado; tú tienes este momento.
Y una palabra para ustedes madres: Les quiero advertir en contra de empujar a sus niños rápidamente de una etapa a la otra, en lugar de disfrutar la temporada donde Dios los tiene ahora mismo. Permítanles ser niños mientras son niños. Aun mientras los estás entrenando para ser adultos, disfruta y éntrate de lleno en ese tiempo.
Si es el tiempo de llorar, llora de verdad. Si es tiempo de regocijarse, regocíjate con todo tu corazón. Si es tiempo de trabajar, trabaja con todo tu corazón, con toda tu energía, como para el Señor. Si es tiempo de tomarte un descanso y de celebrar, entonces toma un descanso y celebra. Pero cualquier cosa que hagas, si es el tiempo de Dios para eso en tu vida, entra en ese momento a plenitud.
Pídele a Dios, si eres madres, que te haga una madre gozosa de tener hijos. Yo pienso en ese versículo del Salmo 113 que dice, “Que Él hace habitar en casa a la mujer estéril, gozosa de ser madre de hijos”. (Versículo 9) Permite que Dios te haga una madre gozosa – ya sean tus hijos pequeños; adolescentes; que estén fuera del nido y que aún recibas sus llamadas telefónicas desde la universidad; o que ya tengan sus propios hijos; tú estarás invirtiendo en sus vidas de una manera diferente. Pídele a Dios mientras estés en la etapa que sea, que te haga una mujer de gozo, una mujer que está llena del Espíritu Santo y quién vive plenamente cualquier experiencia que Dios le haya dado en este tiempo .
Annamarie: Esa es Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín, y volverá enseguida con la segunda parte del mensaje de hoy.
Nancy ha estado hablando sobre colocar primero lo primero. Si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones por un tiempo, sabrás que Nancy tiene pasión por dedicar la primera parte de cada día a la oración y a la Palabra de Dios. Es necesario que esto sea lo primero para todas nosotras.
Ella quiere que yo las motive a hacer de la Biblia una prioridad durante este año. Dedícate a leer aunque sea una sección de la Biblia cada día.
Si eres más ambiciosa y quieres leerla aún más, busca algún plan de lectura que te ayude. También puedes obtener “Tu Andar Diario”, la Biblia que podrás leer en un año de tapa a tapa. Lo importante es que estés sumergida en la Palabra de Dios cada día. ¿Te comprometerías a leerla cada vez que la tierra da un giro completo?
Nancy nos ha estado ayudando a reflexionar sobre nuestras prioridades. Ahora es tiempo para el gran final de esta serie.
Nancy Leigh DeMoss: No puedo resistirme. Y tengo que darles dos “S´s” para completar este estudio sobre como ordenar nuestras prioridades. La primera S es la palabra “sabáticos”. Con esto quiero decir que nosotras necesitamos tomar tiempo para desconectarnos –para refrescarnos, para retomar la perspectiva, parareflexionar, para evaluar donde estamos, y reorganizar nuestras prioridades según sea necesario, para hacer ajustes en nuestro itinerario.
A medida que escudriñamos a lo largo del Antiguo Testamento, vemos que Dios nos ha hecho provisión para los días de reposo en nuestras vidas. Dios le dijo a los hijos de Israel que tomaran un día cada semana – un día de siete – como un Sabático, consagrado para el Señor.
El día del Sabat es un regalo que Dios nos ha dado para ayudarnos a mantener nuestras prioridades en orden. Yo sugiero que, antes que buscar un día a la semana, que busques la manera de separar algún tiempo cada día. Pudiera ser solamente algunos minutos entre una cosa y otra para detenerte, para respirar, para reflexionar y para pensar sobre lo que estás haciendo, para pensar sobre las decisiones que estás tomando, solamente detenerte y abastecerte. Recuperar tu perspectiva diariamente, semanalmente, y periódicamente a través del año.
Para eso es que se supone que son los feriados. Esa palabra en inglés Holyday proviene de la frase “días santos”, viene de los días de fiesta del Antiguo Testamento. Por ejemplo, tres veces al año todos los hombres judíos debían ir a Jerusalén y tomar tiempo para un día santo, para observar un día de fiesta.
Había dos propósitos diferentes para esos días; pero uno era sencillamente tener tiempo para respirar dentro del ciclo de la vida y evaluar –para asegurarte que estás conectada correctamente con Dios; para asegurarte que estás cumpliendo correctamente con Su agenda para tu vida. Es importante que tomemos tiempo para respirar.
Cuando te montas en un avión y éste se está preparando para despegar, la azafata del vuelo se acercará y te informará que si el avión pierde oxígeno, hay una mascarilla de oxígeno que caerá justo encima de tu cabeza.
¿Qué dirá la azafata? Ella dirá, “Primero, colocas la mascarilla sobre tu propia cara y respiras, entonces date la vuelta y ayuda a los niños y a otros alrededor tuyo”. Ahora, aquellas de ustedes que son mamás… Si piensan bien sobre esto, su instinto seguramente será ayudar a los niños y a otros primero. Pero el hecho es que: Si tú misma no respiras, realmente no podrás ayudar a tus hijos.
De hecho, no estarás viva para ayudar a tus hijos si tú misma no respiras. No serás de utilidad para otros; serás una carga para ellos.
Echa un vistazo a los tiempos en los Evangelios cuando Jesús viajaba en barco, cuando hacía largas caminatas. Yo pienso que el hecho hoy de que podamos llegar a todas partes tan rápidamente no siempre es bueno para nuestras almas. No siempre es bueno para nuestros espíritus.
Necesitamos tomarnos tiempo mientras tengamos la oportunidad. Cuando llegamos a esos días ó esas temporadas de la vida que están sobrecargadas, habremos almacenado una reserva de gracia para ese tiempo. Ahora, no dejes que pase mucho tiempo entre estos sabáticos. Pudieran ser solamente unos pocos minutos aquí y allá– unos pocos minutos de quietud en tu carro. No te limites a saltar dentro de tu carro para correr a poner un CD o encender el radio. Quizás necesites unos pocos minutos de quietud.
Puede ser que te des cuenta de que no necesitas tanto tiempo sola como crees que necesitas, pero si aprovecha los pocos momentos que realmente tienes cuando los tengas.
Estar en medio de la voluntad de Dios es lo que realmente es refrescante. Así que asegúrate de que estás tomando esos momentos aquí y allá de descanso sabático, para detenerte y ponderar lo que Dios está haciendo en tu vida y lo que Él te está diciendo.
Hudson Taylor, ese gran misionero de la China, llegó a una temporada en su vida donde se ha dicho que él tenía cuatro veces más del trabajo que podía realizar. Y en esa temporada en particular, le dio disentería; él tenía múltiples proyectos. Uno de los trabajadores del campo misionero fue llamado a regresar a casa, así que él tuvo que hacer el trabajo de aquel hombre. Tenía fechas límites de entrega que lo estaban presionando.
Uno de los escritores dijo que al final de cada día, que a veces era alrededor de las dos o las tres de la madrugada, Hudson Taylor se sentaba con su pequeño armonio – su pequeño órgano portátil – y tocaba sus himnos favoritos. Muy a menudo él tocaba este:
Jesús, estoy descansando, descansando, en el gozo que eres Tú; Estoy descubriendo la grandeza de Tu corazón amoroso.
En su panfleto “La tiranía de lo urgente”, Charles Hummel dice,
Si el cristiano está demasiado ocupado para detenerse, para hacer un inventario espiritual, y para recibir sus tareas de parte de Dios, se convierte en un esclavo de la tiranía de lo urgente. Él puede trabajar noche y día para alcanzar mucho de lo que a él mismo y a otros le parece significativo, pero no terminará la obra que Dios le ha entregado para hacer.
Así que pídele al Señor que te muestre cómo tomar sabáticos – descansos sabáticos durante el día, durante la semana y en el curso del año.
Ahora déjame hablarte de otra “S”. Pienso que es muy importante que nos mantengamos sensibles y rendidas al Espíritu de Dios.
A medida que caminamos a través de nuestro día, es tan importante que nos mantengamos sensibles y rendidas al Espíritu de Dios. Permite que sea Dios dirija tu día. Si perteneces a Él y estás comprometida con Él, entonces las Escrituras te dicen, “Mis tiempos están en tus manos” (Salmo 31:15, NIV)
Él es quién controla los tiempos y las diversas etapas de la vida. Dios nunca tiene prisa; Él nunca llega tarde; Él siempre está a tiempo.Así que pídele al Señor al comienzo de tu día que lo dirija, que ordene tus pasos. Entonces, a través del día, ve escuchando; no con una voz audible, sino por el Espíritu que hablará a tu corazón: “Esto es una interrupción que debes evitar; esto es solamente una distracción”.
Pero en otro momento quizás Él te pueda decir: “He aquí alguien que he puesto en tu camino. Quiero que tomes tiempo de lo que sea que estés haciendo para detenerte y escuchar. Toma tiempo para esa persona para ese proyecto que no estaba en tu “listado de cosas por hacer” para el día de hoy.
El Señor realmente es confiable. Confía en Él con relación a las interrupciones. Confía en Él en relación a las oportunidades. Ríndete totalmente a Él. Si hay algo que yo considero que la mayoría de nosotras la mujeres necesitamos hoy en día, es un espíritu de reposo.
No creo que sea tanto un reposo físico lo que necesitamos la mayoría de las veces– a pesar de que quizás pudieras estar atravesando una etapa de la vida en la que necesites descanso físico. Puede ser que estés amamantando un bebé ó estés asistiendo al cuidado de algún pariente anciano. Hay algunos momentos que son simplemente tiempos de agotamiento.
Pero la mayoría de las veces, lo que hace falta es reposo en nuestras almas. Es reposo en nuestro espíritu. Es por eso que necesitamos ser sensibles al Espíritu de Dios– debemos estar sintonizadas con Él; rendidas a Él; atadas a Él; descansando en Él.
Jesús, estoy descansando, descansando, en el gozo de lo que eres Tú.
Si vamos a vivir de acuerdo a estas ideas, de acuerdo a las prioridades de Dios y de Su agenda para nuestras vidas, eso no significa que nuestros días nunca serán agitados. No significa que no habrá mucho más que hacer en el día de lo que de hecho podemos hacer. No significa que nuestras vidas van a ser muy fáciles, o fácilmente controladas o fácilmente gobernadas– ¡a nosotros nos gusta que sean de esta manera! Pero Dios quiere mantenernos en un lugar donde lo necesitemos a Él.
Habrá épocas donde no será fácil descifrar cuáles son las prioridades de Dios para mí en ese momento. Aun cuando sea difícil, necesitamos poner la vista en Él y decir, “Señor, muéstrame Tus caminos. Guíame en Tu Verdad. Enséñame, porque Tú eres Dios mi Salvador, y mi esperanza está en Ti durante todo el día”. (Salmos 25:4-5, parafraseado)
Entonces podremos llegar al final de nuestras vidas, y podremos decir como lo hizo Cristo, “Oh Padre, Yo te glorifiqué en la tierra. He terminado la obra que Tú me diste para hacer” (Juan 17:4, parafraseado).
Annamarie: Si tú deseas decir esas palabras al final de tu vida, necesitas estar bien dirigida y sobre todo decidida en la forma en la que empleas cada día.
Nancy Leigh DeMoss ha estado proporcionando consejos bíblicos y prácticos en la administración del tiempo.
Si te has perdido algunas de estas enseñanzas tan útiles de Nancy, puedes escuchar estos programas al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries….
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.
Tomado de: Aviva Nuestros Corazones
Todos los Derechos Reservados
Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com
Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Parábolas de la Vida Cristiana
5/12 – «Gratitud: Los dos deudores» (Lc 7:36-50)
David Barceló
Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)
David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.
El Amor que Vale

Serie: Cómo compartir las Buenas Nuevas
4/6 -¿CÓMO RESTAURAR LAS RELACIONES ROTAS?
Adrian Rogers
El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Primero lo primero
4/5 – La tiranía de lo urgente
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-tirania-de-lo-urgente/
Annamarie Sauter: ¿En ocasiones te has encontrado a ti misma pensando, “Si no tuviera todas estas personas a mi alrededor, entonces pudiera trabajar un poco?” Nancy Leigh DeMoss dice que es difícil realizar nuestro trabajo aun cuando estamos solas.
Nancy Leigh DeMoss: No necesito otras personas a mi alrededor para distraerme. Puedo proveer mis propias distracciones. Puedo distraerme con la tiranía de lo urgente sin tener que salir de casa, sin siquiera salir de mi habitación o de mi estudio en la mañana. Puedo hallar innumerables cosas que hacer que son buenas —pero descuidando las que son importantes.
Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. ¿Qué cosa o cosas se interponen a nuestras prioridades —llamadas telefónicas, correos electrónicos, tareas, conducir, un día de compras en la tienda por departamento u otra pequeña interrupción urgente? Hoy, Nancy nos ayudará a decir NO a algunas buenas cosas para decir SÍ a las mejores. Actualmente estamos en la serie titulada “Lo primero es lo primero”.
Nancy: Durante esta semana hemos estado hablando en esta serie sobre como ordenar nuestras prioridades de modo que podamos obtener el mayor beneficio de nuestro tiempo y poder cumplir con la agenda que Dios tiene para nuestras vidas. Hemos estado echando un vistazo a la palabra P-R-I-O-R-I-D-A-D-E-S que en inglés es priorities, y a cada letra de esta palabra le hemos puesto una frase o una palabra que son elementos que nos ayudan a comprender y a recordar cuales deben ser nuestras prioridades.
Hace un par de días iniciamos hablando de la letra «P»—persevera en oración. Pídele a Dios sabiduría. Debemos cada mañana iniciar nuestro día, y continuar a través de este y finalizarlo diciéndole “Señor, necesitamos que nos ayudes a ordenar nuestras prioridades”.
Luego seguimos con la letra «R»— revisa las prioridades de Dios para tu vida basada en la Palabra de Dios. Ve a las Escrituras y descubre lo que la Palabra de Dios tiene que decirte como mujer al presente en tu vida. ¿Cuáles son las cosas importantes, las primeras cosas que debes mantener en primer lugar en tu vida?
Seguimos con la letra «I»—hablamos de hacer un inventario, evaluar, calcular ¿cómo estoy utilizando mi tiempo? ¿Qué hay en mi lista de cosas para hacer? ¿Qué hay en tu lista de responsabilidades? ¿Son estas las cosas que caen dentro del renglón de prioridades de lo que he descubierto para mi vida en la Palabra de Dios? Si no, tendremos que eliminar cosas; deshacernos de algunas cosas hasta que sepamos que las cosas que estamos haciendo son las que realmente son importante en nuestras vidas.
Y ayer hablamos de la letra «O»— ordena tu horario, tus actividades, tu involucramiento diario de acuerdo con las prioridades de Dios para tu vida. Tú determinas cuales son las prioridades para el presente estado de tu vida, entonces mientras abordas tus responsabilidades diarias ordena tus pasos, ordena tus decisiones, tu horario de acuerdo a esas prioridades.
Y decimos que es muy importante poner las primeras cosas primero en el día. Si no lo hacemos, veremos cómo nuestro día es devorado por todo tipo de cosas que pueden ser buenas. Entonces cuando llegamos al final del día decimos “no hice las cosas que realmente tenía que hacer, las cosas que debieron ser mis prioridades”. Mientras que si iniciamos nuestro día poniendo las cosas más grandes, las más difíciles, las más importantes, entonces nos damos cuenta que aquellas otras cosas pueden encajar alrededor de las cosas mayores en nuestras vidas.
Ahora, hemos llegado a la letra «R»— aquí queremos aprender a resistir lo que alguien ha llamado “la tiranía de lo urgente”. Resistir la tiranía de lo urgente. Reconocerás esa frase del pequeño libro escrito por un hombre llamado Charles Hummel. Ha sido de mucha ayuda para mí y es algo que encuentro que tengo que volver y volver a leer otra vez periódicamente.
En ese libro, el cual es un clásico, Hummel dice que el problema no es tanto la falta de tiempo; aunque a veces desearíamos que nuestro día tuviese treinta horas. Él alega que si tu día tuviera treinta horas, de todas formas tendrías los mismos problemas. Él dice que el problema no está en que no tenemos suficiente tiempo; el problema realmente es un problema de prioridades.
En su libro él habla de la tensión existente entre las cosas que son urgentes y las cosas que son importantes. Él dice, “las tareas importantes rara vez deben ser hechas hoy, o aun esta semana, pero las tareas urgentes requieren atención instantánea”. De modo que desde el momento en que me levanto en la mañana hay cosas urgentes que me presionan y llaman mi atención. Sin embargo, lo que sucede es que frecuentemente, en el proceso de atender esas tareas urgentes voy ignorando las tareas que realmente son importantes—cosas que no son para esta semana pero si no comienzo a trabajar en ellas no las realizaré a tiempo.
Ahora, debo decir que la tecnología ha sido de gran bendición en muchos aspectos, pero en otros no nos ha ayudado en esto de las prioridades. La tecnología ha incrementado el sentido de que todo es urgente. Los correos electrónicos tienen que ser respondidos de inmediato; las llamadas telefónicas, los correos de voz tienen que ser respondidos inmediatamente; así también las computadoras —todo tiene que ser atendido rápida e inmediatamente.
Pero, ¿qué hacíamos antes de que existiera FedEx? ¿Qué hacíamos antes de los faxes? ¿Qué hacíamos antes de los correos electrónicos? O qué hacíamos antes de la mensajería instantánea. Los jóvenes de ahora no recuerdan cuando no existían los correos electrónicos. Bueno yo pienso que muchas personas que vivieron antes de que existieran los correos electrónicos hacían muchas cosas importantes. Conté que yo recibí cerca de 1200 correos el mes pasado. Para muchos esto no es mucho, pero es sorprendente como puedo pasarme el día solo respondiendo correos que vienen y van. Y he descubierto que he hecho muchas cosas urgentes pero no he hecho las verdaderamente importantes.
Así que debemos aprender a diferenciar lo urgente de lo importante. Hay un pasaje en Mateo capítulo 23 donde Jesús habló a los fariseos, y pienso que a manera de aplicación práctica este es el punto que él está trayendo: Los fariseos eran culpables de enfocarse en lo inmediato, en las responsabilidades obvias, pero en el proceso ellos olvidaban las responsabilidades importantes y de mayor peso.
Escuchen lo que Jesús dijo en Mateo capítulo 23 versículo 23: “¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino”. Están diezmando las cosas pequeñas de sus vidas (eso es lo urgente). “Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad”. Ahora Jesús les dice: Debían haber practicado esto sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos! Cuelan el mosquito—un pequeño mosquito; le ponen atención y se aseguran de quitarlos del camino (eso es lo urgente) — pero se tragan el camello (eso es lo importante). Y lo que Él está diciendo, debes hacer lo importante. Pon lo importante primero.
Ahora, no hay nada malo con diezmar las especias. Jesús, en realidad, dice que debieron haber hecho aquello, pero debieron haber hecho primero lo primero. Debes asegurarte que en el proceso de hacer lo inmediato y lo obvio no estás pasando por alto las cosas que realmente son importantes.
Solo por el hecho de estar ocupadas no necesariamente significa que estemos siendo productivas o que estemos ocupadas con las cosas correctas. Leí una cita de un escritor del siglo XVII la semana pasada. Él decía, “hay algunos hombres que están ocupados, pero atrapando moscas”. Están ocupados y todas nosotras aparentamos estamos ocupadas. Rara vez te encuentras con alguien que no aparente estar ocupado. La pregunta no es ¿estamos ocupadas? Estar ocupadas en sí mismo no es una virtud. La pregunta es: ¿estamos ocupadas haciendo las cosas importantes?
A propósito, permítanme decirles, existen algunas madres que se quedan en sus casas quienes han dicho: “Quiero que el estar en casa sea mi prioridad—quiero que mi hogar sea mi prioridad”, pero ellas no están en casa. Están ocupadas haciendo cualquier otra cosa. Han reemplazado su carrera, su trabajo fuera de casa, por muchas otras cosas actividades y cosas que aún las mantienen, en muchos casos, lejos de esa prioridad importante que son sus esposos y sus hijos.
En el libro de Nehemías tenemos la historia de Nehemías guiando al pueblo en un esfuerzo por reconstruir las murallas de Jerusalén. Habían llegado a un punto en donde algunos de los enemigos de la obra venían a Nehemías y trataban de distraerlo. Trataban que la obra se detuviera.
De modo que estos enemigos vinieron a Nehemías y le dijeron: “Baja de la muralla, tenemos que reunirnos contigo”. Esto es una distracción, una interrupción. Ahora, debemos saber discernir cuáles interrupciones provienen de parte de Dios y cuáles no provienen del Señor. Mas Nehemías les contestó en el capítulo 6 versículo 3: “Estoy ocupado en una gran obra, y no puedo ir”.
Esto es lo que debemos hacer con aquellas distracciones e interrupciones que discernimos que no son del Señor. Realmente no necesito que otras personas a mi alrededor creen distracciones. Yo puedo crear mis propias distracciones. Puedo distraerme con la tiranía de lo urgente sin siquiera salir de mi casa, sin siquiera salir de mi habitación o de mi estudio en la mañana. Yo puedo hallar un sinnúmero de cosas que hacer que son buenas, pero a costa de descuidar las realmente importantes.
Necesito aprender a decir: “Lo que estoy haciendo es importante. No puedo detenerme; no puedo ir”. Ahora, debemos ser sensibles cuando hay cosas provenientes del Señor que son oportunidades a las que necesitamos responder.
Jesús entendió la diferencia entre lo urgente y lo importante. Pienso que una ilustración excelente es aquella que se encuentra en Juan capítulo 11 cuando Jesús recibió la noticia de que Lázaro estaba enfermo de muerte. Las Escrituras dicen que él era el que Jesús amaba. Lázaro era uno de sus amigos. Jesús amaba la familia de Lázaro. Estoy segura que como hombre él quería ir inmediatamente y hacer algo, lo que pudiera ser, para ayudar en esta situación.
Pero las Escrituras dicen que cuando él escuchó que Lázaro estaba enfermo dijo: “No iré ahora mismo”. Él esperó cuatro días y pasado el tiempo fue a Betania donde Lázaro vivía. ¿Qué sucedió? Lázaro había muerto.
Ahora, parecería como si Jesús hubiese cometido un error de planificación. No quiero ser irrespetuosa, pero si observas las cosas a un nivel superficial, como usualmente vemos las cosas, parecería como si Jesús hubiera cometido un error. Pero desde luego que no. El hecho es, que lo urgente era ir inmediatamente a Lázaro e impedir que muriera. ¿Podía Jesús haber hecho esto? Claro que sí; pudo haber impedido que Lázaro muriera. Eso habría sido lo urgente.
Pero Jesús sabía que Dios tenía algo en mente que era más importante que lo urgente. Lo urgente era impedir que Lázaro muriera; lo importante era levantar a Lázaro de los muertos.
¿Puedes ver la diferencia? Si Jesús hubiese hecho lo urgente, no hubiera hecho lo importante. De modo que él fue sensible a la voluntad del Padre. Él escogió esperar, no hacer lo urgente.
Puedo imaginar que las personas habrían estado criticándole. “Tu mejor amigo, o uno de tus mejores amigos ¿no vas a cuidar de él? ¿Qué pensará su familia? Jesús no era guiado por lo que otros pensaban. Él era guiado por la voluntad de Su Padre. Como resultado, él podía escuchar a Dios, podía esperar en Él y arriesgarse a lo que otros pudieran pensar cuando decidió no ceder ante la tiranía de lo urgente. Como resultado Él fue capaz de hacer lo que era realmente importante.
Annamarie: Nancy Leigh DeMoss continuará sus enseñanzas en un momento.
¿No te parece que las necesidades urgentes excluyen las tareas importantes de cada día? Espero que la presente serie te esté ayudando a establecer prioridades importantes. Esperamos que hagas del estudio de la Palabra de Dios una prioridad y leas porciones de ella diariamente. Es como comer alimentos o cepillarse los dientes. Haces estas cosas día a día. ¿Por qué no comprometerte a leer la Biblia cada día?
Podrías llevar un programa de lectura u obtener un programa de lectura de un año…
Nancy Leigh DeMoss ha estado desarrollando un punto para cada letra de la palabra prioridades. Aquí está ella para retomar el tema.
Nancy: Ahora tenemos la letra es “I” Información aportada. Dile a otras personas que colaboren contigo, que te ayuden. Pídeles a otras personas a tu alrededor que te conocen y te aman —preferiblemente personas que conozcan y amen al Señor— que te ayuden a determinar cómo ordenar tu horario.
A la primera persona que debes ir, después del Señor, si eres una mujer casada es a tu marido. Pídele a tu marido: “Ayúdame a ordenar mi día. Ayúdame a pensar en mi lista de prioridades, a través de esta lista de cosas—porque todas parecen importantes ahora mismo. ¿Cuáles son las realmente importantes? ”
Ahora, claro, le has pedido al Señor primero, y le estás pidiendo al Señor que te de buen consejo a través de tu marido. ¿Sabías que Dios puede dar buen consejo a través de esposos que no son creyentes? Dios puede dar a tu esposo entendimiento que será útil para ti. Pregúntale a tu marido cuáles son sus prioridades para tu familia.
Puedes decir a tu marido: “No veo cómo puedo hacer todas las cosas que hay que hacer en este lugar. ¿Qué cosas son importantes para ti?” Es por esto que debes convertirte en una estudiante de tu marido y de tus hijos y descubrir las cosas que le importan más a él.
Puede ser importante para tu esposo que cuando él llegue a casa después del trabajo haya por lo menos un pasillo libre de obstáculos desde la puerta de entrada a la sala por el cual el pueda caminar sin tropezarse con algo. Quizás no sea eso lo importante para tu marido. Pero descubre lo que realmente le importa y haz de esas cosas tu prioridad.
Busca al Señor junto a tu marido. Oren juntos respecto a tus prioridades y busca que Dios te de entendimiento a través de tu marido
Ahora, hay otros que pueden darte consejos piadosos. Querrás quizás preguntar a una mujer mayor, piadosa que sea tu mentora en esta área que te ofrezca ayuda práctica y sugerencias acerca de cómo ordenar tu horario.
Hace unos días estuve en una cena con otras seis mujeres que estaban en diferentes etapas de sus vidas, nos sentamos a la mesa por largo rato y hablamos acerca de las prioridades. Fue de mucha ayuda para mí escuchar algunas de estas mujeres—algunas de ellas mayores que yo—hablar de lo que Dios les ha enseñado acerca de cómo ordenar sus prioridades. Estaba yo allí sentada pensando no solo en esta sesión, sino acerca de mi propia vida y sobre algunas cosas prácticas, atesorando toda esta sabiduría que podía obtener de estas mujeres.
A propósito, algunas de ustedes que son mayores, tomen seriamente su responsabilidad de animar a las más jóvenes que están realmente luchando con ordenar sus prioridades. Estén dispuestas y disponibles para ofrecer ayuda, ánimo y también oración.
Puede ser solo asunto de acercarse a aquellas que están agotadas, mujeres más jóvenes y decirles: “Solo quiero que sepas que estoy orando por ti. Quiero que sepas que lo vas a lograr; no siempre tendrás tres niños pequeños ellos crecerán.” Pero el punto aquí es busca al Señor para ver cómo puedes ser un medio de motivación.
En los primeros días en que estábamos lanzando Aviva Nuestros Corazones, descubrí que mis días estaban repletos de plazos que me presionaban, y en algunos períodos resultaban ser implacables. Llegue al punto en que me di cuenta que debía buscar ayuda. Necesitaba consejo y rendir cuentas a personas piadosas a mí alrededor para ayudarme a entender —porque estas cosas no encajaban en aquellos días.
Me acerqué a dos hombres piadosos que estaban al frente de nuestro ministerio y nos sentamos con mi lista de cosas por hacer, mi lista de responsabilidades y les dije: “Necesito que oren por mí. Necesito que me ayuden a pensar en las cosas de esta lista y me den consejo de lo que es realmente importante”.
Y ellos lo hicieron y Dios les dio a estos hombres mucha sabiduría. Me ayudaron a sortear la lista que parecía abrumadora para mí. Ellos dijeron: “Estas son las cosas en que necesitas enfocarte ahora, estas cosas son las que debes delegar para que alguien más se enfoque en ellas por algún tiempo”.
Somos parte de una familia; somos parte de un cuerpo, así que disponte a escuchar consejo y a rendir cuentas a otros en tanto te aportan información.
Ahora la letra “T”—toma ventaja del tiempo que Dios te da. Aprende a redimir el tiempo o como dicen las Escrituras: “Aprovechando bien el tiempo”. Hay un excelente pasaje en Efesios capítulo 5 que relata este punto muy bien.
El apóstol Pablo dice: “Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor…Sean llenos del Espíritu” (Versos 16-18 NVI).
Existe en este pasaje un contraste entre los necios y los sabios. Los necios viven para el momento sin pensar en el futuro, mientras que los sabios siempre toman decisiones a la luz de la eternidad, o de su efecto a largo. ¿Importará esto en cinco años? ¿Importará esto en la eternidad?
Los necios viven para sí mismos , pero los sabios viven para la gloria de Dios y para otras personas. Los necios son descuidados con su tiempo—simplemente reaccionan ante las cosas de la vida, pero los sabios son concienzudos e intencionales con propósitos en cómo usar su tiempo.
El Señor me está ayudando a encontrar algunas formas prácticas para derivar ventaja de mi tiempo a cada oportunidad. A propósito, cuando hagas tu inventario de tiempo, encontrarás que probablemente hay segmentos de tu tiempo que se desperdician, estos pueden ser utilizados más efectivamente. Es por esto que es importante que veamos ese inventario y observemos lo que realmente estamos haciendo con nuestro tiempo.
Si eres madre con niños pequeños, quizás nunca tengas una hora completa sin interrupciones. Pero tendrás cinco minutos en que estás sentada en el carro esperando a que tu hija salga de la escuela.
Puedes pasar un largo rato mientras estás sentada esperando en la oficina del doctor. En realidad, he adoptado el hábito de siempre llevar conmigo cosas que necesitan ser hechas y a las que puedo dedicar tiempo en esos pequeños momentos. Usualmente tengo notas de gratitud, tarjetas en blanco que puedo utilizar cuando tengo tiempos aquí y allá para llenarlas.
Generalmente cuando voy a la oficina del doctor, llevo conmigo algún proyecto que tenga que editar, porque sé que tendré que esperar. Puedo recordar unas cuantas ocasiones, sentada, esperando largos períodos de tiempo en que realicé proyectos que necesitaban ser hechos. El doctor vino y se disculpó por haberme hecho esperar tanto y le he contestado: “Por favor no se disculpe. Ha sido maravilloso. Este es el único lugar en que no recibo llamadas telefónicas. Este es el único lugar en donde no me interrumpen. Pude hacer muchas cosas mientras estuve aquí sentada esperando”.
Así que en vez de sentarte en la oficina del doctor y leer las revistas que ellos seleccionan para ti, ¿por qué no llevar contigo material de lectura que realmente necesitas terminar, las cosas que son verdaderamente importantes?
Si nos vamos a beneficiar del tiempo que Dios nos da, si vamos a redimir el tiempo y vamos a aprovechar cada oportunidad ¿significa esto que no podemos descansar; ni divertirnos; nos aseguramos que siempre de estar haciendo siempre algo importante en cada tiempo libre? Para mí esto es algo importante, porque crecí en un hogar donde mi padre enfatizaba el peligro de perder el tiempo.
En realidad, en nuestra casa no teníamos televisor y no recibíamos el periódico. Su razón más poderosa era que las personas desperdiciaban mucho tiempo con los periódicos. Encontramos otras formas de recibir las noticias importantes, pero él enfatizaba la importancia de no desperdiciar el tiempo.
Bueno, ¿significa eso que no debemos hacer nada que sea divertido o descansar? No, no significa eso. Pero sí significa que cuando descansemos, cuando nos recreemos— debe ser intencional. Debe ser con un propósito con la prioridad más elevada. Puede ser que te des cuenta que necesitas un tiempo de descanso con tus hijos. Para ti sentarte en el piso y colorear con tus niños por una hora no es un desperdicio de tiempo si estás cuidando y cultivando esa pequeña vida.
Es por eso que debes saber — ¿Cuál es la etapa de la vida en que estás y cómo puedes tomar ventaja de los momentos que Dios te ha dado en la vida?
Annamarie: Esta es Nancy Leigh DeMoss con un importante mensaje que todas necesitamos escuchar no importa la etapa de la vida en que nos encontremos. La Palabra de Dios es muy práctica y cuando Nancy la enseña, se pueden extraer todo tipo de aplicaciones muy relevantes. Si aprecias el tipo de enseñanza que escuchas en Aviva Nuestros Corazones, ¿nos ayudarías a continuar orando por este ministerio? Aquí tenemos a Nancy.
Nancy: Quiero decirles lo agradecida que estoy por cada persona que ha participado con nosotros ayudándonos a cubrir nuestras necesidades financieras y a través de la oración. Oyentes como tú han estado orando y dando sacrificialmente para ayudarnos a enfrentar los desafíos.
Queremos pedirte que ores para que podamos hablar a los oyentes las verdades bíblicas que necesitan. ¿Orarías para que Dios provea para las necesidades de este ministerio? La oración es una forma importante en la que cada oyente puede participar.
Muchas gracias por tus oraciones y por tus aportes financieros para Aviva Nuestros Corazones.
Annamarie: Puedes hacer tus ofrendas al visitar AvivaNuestrosCorazones.com o puedes hacerlo por teléfono desde EEUU y Canadá. Llámanos al 1-800-569-5959 y tan solo déjanos saber que deseas aportar para el ministerio de alcance hispano.
¿Sabías que podrías estar siendo robada? Nancy identificará los ladrones de tiempo que pueden estar atacando tu efectividad. Eso será mañana en Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries… Y quiero ser una mujer verdadera.
Toda las Escritura fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.
Tomado de: Aviva Nuestros Corazones
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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com
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Seguridad en momentos de dificultad
John MacArthur

John MacArthur
Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.
Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.
John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.
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David Barceló es pastor en la Iglesia Evangélica de la Gracia, en Barcelona (España). Para más información pueden consultar nuestra web:
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Dios les bendiga. Soli Deo Gloria
Aviva Nuestros Corazones

Serie: Primero lo primero
3/5 – Haciendo un inventario
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/haciendo-un-inventario/
Annamarie Sauter: Aquí está Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
Nancy Leigh DeMoss: Ya estamos muy cerca de celebrar nuestra primera conferencia Mujer Verdadera en América Latina. ¿Ya te inscribiste?
Esta conferencia viene a Santo Domingo, República Dominicana los días jueves 26 al sábado 28 de febrero.
Espero que puedas asistir y que traigas a muchas mujeres contigo.
La conferencia Mujer Verdadera está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.
Estaré en esta conferencia Mujer Verdadera, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts y Mary Kassian.
Dannah Gresh les estará hablando a las mujeres jóvenes el jueves en la noche.
Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez y Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.
Visita AvivaNuestrosCorazones.com y sé parte de lo que Dios estará haciendo durante ese fin de semana. ¡Espero que puedas acompañarnos!
Annamarie Sauter: Piensa por un momento ahora con Nancy Leigh DeMoss sobre la forma en cómo inviertes el tiempo.
Nancy: Si analizáramos cómo usas tu tiempo, ¿cuáles diríamos que son tus verdaderas prioridades? ¿Son las correctas? ¿Crees que necesitas hacer algunos ajustes? De hecho, esto algo que todas debemos hacer periódicamente —hacer ajustes.
Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
Durante los últimos programas Nancy ha estado enseñando una serie sobre establecer prioridades y sobre cómo usar el tiempo sabiamente para la gloria de Dios. En una serie como esta, hay una pregunta que naturalmente muchas mujeres se hacen: ¿Está bien que trabaje fuera de la casa? Nancy tiene algunas ideas al respecto en esta serie que hemos titulado “Lo primero es lo primero”.
Nancy: Hemos estado hablando toda esta semana sobre algo donde todas necesitamos ayuda, y es el asunto de nuestras prioridades. ¿Cómo establecemos y vivimos las prioridades de Dios para nuestras vidas? ¿Cómo ordenamos nuestras vidas de acuerdo a esas prioridades?
Estamos revisando cada una de las letras de la palabra prioridades en inglés. Empezamos hace un par de días a hablar de la letra «P»- perseverando en la oración, orar; pedir a Dios sabiduría. Luego la letra «R»-revisar las prioridades de Dios para nuestras vidas basándonos en la Palabra de Dios.
Hoy veremos la letra «I.» En inglés, prioridades se deletrea: P-R-I-O-R-I-T-I-E-S. La palabra de hoy es Inventario. Hacer inventario. Esto requiere que nos detengamos y pensemos cuáles son realmente nuestras prioridades y cómo luce en realidad nuestra agenda.
Hicimos algunas preguntas difíciles de responder:
¿Estoy viviendo fuera de las prioridades de Dios para mi vida?
¿Estoy llenando las prioridades de Dios para mi vida?
¿Hay prioridades o responsabilidades que estoy descuidando?
Sobre este punto, permítanme sugerir dos ejercicios prácticos que me han resultado útiles en diferentes etapas de mi vida.
Número uno: Haz una lista de tus responsabilidades actuales. Incluye todas las actividades en las que estás envuelta en esta etapa de tu vida— todo lo que se encuentre en tu lista de «cosas por hacer».
Y otro ejercicio pequeño que será útil para hacer el inventario es mantener un registro de cómo usas el tiempo durante una semana específica. Lleva un registro de cómo estás usando realmente tu tiempo —por períodos de 15 a 30 minutos como máximo. Bueno, si eres madre, quizás puedes utilizar períodos de tres minutos porque podrían variar así de rápido. Lleva un registro durante una semana, usando medidas cortas de tiempo, de modo que refleje lo que realmente estás haciendo con tu tiempo.
Lo que encontrarás puede sorprenderte. Puedes estar pensando que usas la mayor parte de tu tiempo en ciertas áreas de responsabilidad y encontrar que realmente estás invirtiendo más tiempo de lo que pensabas en áreas en que no te habías ni percatado.
En la medida en que haces estos ejercicios, y cuando tengas esta lista de tus responsabilidades —de cosas por hacer— frente a ti, así como la manera como estás usando tu tiempo realmente, entonces podrás empezar a evaluar. Estarás haciendo inventario estarás evaluando. Si nos basamos en cómo estás usando tu tiempo, ¿cuáles son tus verdaderas prioridades? ¿Son las correctas? ¿Crees que necesitas hacer algunos ajustes?
Aquí es donde empiezas a hacerte algunas preguntas difíciles sobre las actividades que están consumiendo tu tiempo así como las actividades que están consumiendo el tiempo de tus hijos, pues eso también carga mucho tu propio tiempo.
En la medida en que miras tu lista pregúntate: ¿cómo está cada una de estas actividades contribuyendo a, o ayudándome a cumplir las prioridades que Dios ha establecido para mi vida y la vida de mi familia?
Hablamos acerca de las prioridades de nuestra relación con Dios, con el esposo, con los hijos, así como del cuidado de tu hogar. ¿Cómo están cada una de estas responsabilidades —estas tareas de mi lista de «cosas por hacer»— ayudándome a llenar esas prioridades en esta etapa de mi vida?
Luego pregúntate en la medida en que estudias la lista —pregúntate sobre todo lo que encuentras en esa lista: ¿ Es esto algo que Dios quiere que mi familia y yo hagamos en esta etapa de la vida? Pudiera ser algo que estaría bien en una etapa diferente de la vida, pero quizás no sea algo apropiado, ni mejor, ni necesario durante esta etapa de tu vida.
Pregúntate cuando estudies tu lista: ¿ Estoy actualmente involucrada en actividades que no están en la agenda de Dios para mí en esta etapa de mi vida? ¿He aceptado responsabilidades a las que simplemente he dicho «sí» sin preguntar primero al Señor? No he ido a Él para descubrir si realmente quiere que haga esto.
Puede que en mi lista se encuentren tareas que son buenas, pero que Dios ha diseñado que las haga otra persona. Sobre este punto, si estás llenando la descripción de puesto de alguien más, o haciendo el trabajo de otra persona no solo estarás frustrada, sino que además impedirás que esa otra persona llene el propósito para el cual Dios la creó.
Pregúntate además: ¿Estoy haciendo esto por los motivos correctos? ¿Por qué hago estas actividades? ¿Cuáles son mis motivaciones? ¿Lo estoy haciendo por culpa?¿Lo estoy haciendo por presión de grupo porque quizás hay una que otra madre que dice «Esto es lo que estás supuesta a hacer con tus hijos»?
¿Será por desempeño —tratando de ganar el favor de Dios, tratando de impresionar a alguien, o tratando de complacer a la gente antes que a Dios? ¿Será por compararme con los demás?
Durante Su vida terrenal, Jesús rendía cuentas a una sola persona: a Su Padre Celestial. Su única motivación era agradar a Dios. Pudo vivir con malos entendidos y ser rechazado por otros porque todo lo que a Él le importaba era: ¿Está Dios complacido?
Cuando sabes que Dios está complacido con lo que estás haciendo, con tus prioridades y con tu agenda, entonces podrás relacionarte con personas que quizás no lo entiendan como tú. Puede ser que tu madre no entienda algunas prioridades de las cosas que estás haciendo con tus hijos. Ahora, escucha su consejo, pero recuerda que en última instancia a quien rendirás cuentas es al Señor.
Permítanme volver atrás de nuevo y repetir en una forma un poco diferente algo que dije en el programa anterior -y es que una de las razones mayores de la tensión y la presión en la vida de las mujeres hoy en día es que son esposas y madres que están tratando de hacer malabares con una carrera o con un trabajo fuera de sus hogares.
Yo sé que tan pronto digo esto, algunas sentirán que las estoy atacando, pero en realidad mi deseo no es atacar a nadie. Amo a las mujeres que Dios ha traído a mi vida, Él me ha dado el privilegio de ministrar a muchas mujeres.
Pero me parece poder escuchar a estas mujeres; escuchar el grito de sus corazones, escuchar sus historias, y me doy cuenta que una de las mayores razones de que tantas esposas y madres están tensas es debido a que están llenando algunas responsabilidades que Dios no ha diseñado para ellas.
En primer lugar el plan de Dios es que sea el hombre el principal proveedor de su familia. Algunas mujeres podrán decir, «pero mi esposo no provee para la familia». Reconocemos que hay situaciones en las cuales el esposo no puede proveer para la familia. Dios te dará la gracia para sobrellevar esa situación. Pero en algunas situaciones pienso en mujeres que quizás no han descubierto lo que Dios podría hacer motivando a sus esposos a proveerles si la esposa no estuviera adelantándose a él para llenar el vacío.
Hay tiempos en que no vemos lo que Dios podría hacer porque no actuamos en fe y no le damos la oportunidad de probar cuán grande es Él. Hemos comprado la mentira de que podemos hacerlo todo. La verdad es, Dios no nos creó para hacer todas las cosas que hay que hacer. Y Él nos da gracia solo para hacer aquello que Él nos ha llamado a hacer.
Por lo tanto, necesito hacer inventario y decir, «¿son mis actividades, mis decisiones, las que Dios tiene para mí en esta etapa de mi vida?» Las mujeres que inconscientemente creen que necesitan hacer malabares con todos estos trabajos, todos estos roles, terminarán exhaustas, abrumadas y frustradas debido a todas estas demandas.
Ninguna mujer puede colocarse todos estos sombreros de manera efectiva. ¡Y lo mejor es que no tienes que hacerlo! Dios no te creó para usar todos esos sombreros.
Esas no son palabras sencillas para ser escuchadas por mujeres que están viviendo bajo tensión pero que tienen miedo de hacer los ajustes necesarios. No son solamente las personas famosas que atraviesan tal tensión.
Recibí una nota recientemente de una mujer que decía «Este mes es una locura para mí. Tengo un hijo de dos años y otro de un año. Estoy haciendo un post-grado me siento abrumada. No estoy haciendo nada bien. Por favor ayúdenme a volver a encaminarme».
Lo más útil que pude decirle a esa mujer a quien no conocía —lo tengo aquí en una nota, es: Haz un inventario. Pregúntale a Dios «¿Debo hacer un post-grado cuando tengo un niño de dos años y otro de un año en mi casa?»
Ahora, yo no puedo responder esa pregunta para ella, pero creo que sé cómo Dios la respondería. Haz inventario y hazte la misma pregunta: «¿Estoy viviendo las prioridades y la agenda que Dios tiene para mí en esta etapa de mi vida?»
Algunas personas podrían estar diciendo, «Bueno, quiero regresar a la casa. No quiero estar fuera en el mercado laboral. Quiero estar en mi casa con mi familia, pero mi esposo no está de acuerdo. ¿Qué hago? Simplemente le digo empieza con la letra «P» de la palabra pray en inglés que es orar, persevera en oración.
Somete tu petición al Señor. Cuéntale al Señor lo que hay en tu corazón.
Pídele a Dios que mueva el corazón de tu esposo. Pídele a Dios que te muestre algunas formas creativas de apelar a tu esposo sin que sea de una forma molesta ni insistente.
Pídele a Dios que te muestre formas creativas como ese ingreso que estás haciendo fuera del hogar pudiera recuperarse si decides quedarte en la casa.
Como mujer, hay recursos que te ayudarán a pensar cómo puedes volver a tu hogar. Si es que tu esposo no quiere que permanezcas en la casa, entonces, preséntaselo al Señor y espera que Dios actúe. Confía que, mientras tanto, Dios te dará la gracia hasta que cambie el corazón de tu esposo.
Reconozco que vivimos en un mundo caído, y existen algunas situaciones donde el ideal no es posible por múltiples decisiones equivocadas. Puede que se hayan tomado decisiones equivocadas. Una de las razones por las cuales hay muchas familias con dos ingresos en estos tiempos es debido a las deudas. Estas pueden haber sido producto de decisiones equivocadas del pasado que han forzado a una mujer a salir al mercado de trabajo.
La realidad de esas situaciones extremas y la prevalencia del divorcio y de madres que trabajan y de madres solteras no debe hacernos abandonar el ideal de Dios. Esto lo que debe hacer es concientizarnos de cuán deseable es el plan y el ideal de Dios. Lo que debemos hacer es resistirnos a ceder ante la cultura.
Sé que es un tema que nos puede poner a la defensiva. Sólo te estoy diciendo, llévalo al Señor. Dile, «Señor, cuáles son tus prioridades». Debes estar dispuesta a dar un paso de fe en la medida en que haces el inventario. Dile «Señor, estoy dispuesta a caminar por fe a través de esto que no tiene sentido para mí. No puedo imaginar cómo podremos subsistir con solo un ingreso en esta etapa de nuestras vidas, pero si esto es Tu voluntad y Tu manera, sé que me darás la gracia para vivir estas prioridades».
Annamarie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín mostrándonos por qué vivir conforme a las prioridades de Dios puede requerir un cambio sustancial en nuestro estilo de vida. Ya volverá con más de esta serie Lo primero es lo primero. Un tópico como el de hoy va a generar muchos comentarios. Ora para ver lo que Dios quiere decirte a ti a través de este estudio.
Volvamos con Nancy.
Nancy: Puede que hayas escuchado esta historia. La recibí por correo electrónico hace poco y dice así:
Un día un hombre llegó de su trabajo para encontrar un caos en su casa. Sus tres hijos estaban afuera, aún en sus pijamas, jugando en el lodo con cajas de alimentos vacías y envolturas, todas desparramadas en el frente de la casa. La puerta del carro de su esposa estaba abierta, así como la puerta delantera de la casa.
Continuando hacia la entrada, encontró un desorden aún mayor. Había una lámpara tirada y una alfombra amontonada contra la pared. En la habitación del frente, una televisión estruendosamente mostraba un canal de tiras cómicas, y la sala de estar tenía juguetes esparcidos y varias prendas de vestir.
En la cocina, los platos llenaban el fregadero, había alimentos del desayuno sobre la meseta, el alimento para el perro estaba desparramado en el suelo, había un vaso roto debajo de la mesa, y una pequeña pila de arena estaba desplegada en la puerta trasera. [¿Captas la idea?]
Rápidamente él se dirigió a las escaleras, pisando sobre los juguetes y más pilas de ropa, buscando a su esposa. Estaba preocupado de que ella estuviera enferma o de que algo serio le hubiera ocurrido.
La encontró holgazaneando en su habitación, aún en su cama leyendo una novela. Ella lo miró, sonrió, y preguntó cómo había sido su día. Él la miró, desconcertado y le preguntó «¿Qué pasó hoy aquí?»
De nuevo ella sonrió y le respondió «¿Tú sabes cómo cada día cuando llegas a la casa de tu trabajo me preguntas en qué me pasé el día?»
«Sí» fue su respuesta incrédula.
Ella respondió «Bien, hoy decidí no hacerlo».
Estamos hablando sobre prioridades y sobre cómo ordenar nuestros días —cómo ordenar nuestro tiempo— según la descripción de funciones que Dios ha diseñado para nuestras vidas. Una vez que descubres tu descripción de trabajo, tu descripción de puesto, entonces necesitamos asegurar que, de hecho, eso es lo que estamos haciendo.
Ahora vamos a la letra «O.» P-R-I-O. Queremos aprender a ordenar nuestra agenda y nuestras actividades de acuerdo a las prioridades de Dios para nuestras vidas. Las prioridades de Dios para una determinada etapa de nuestras vidas. Ordenar nuestra agenda de acuerdo a las prioridades que hemos descubierto en la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios no te dirá específicamente lo que tienes que hacer en un día determinado. Te dirá cuáles son tus prioridades. Entonces necesitas que Dios te dé sabiduría para ordenar tu agenda de acuerdo a esas prioridades.
Determina qué es realmente lo importante y luego vive de acuerdo a esto. Elige tus prioridades de acuerdo a la Palabra de Dios y luego vive por ellas.
Pienso que es importante que permitamos que nuestras prioridades definan nuestra agenda, pues, de lo contrario, nuestra agenda determinará nuestras prioridades. Entonces al final del día —o al final de la semana o del año o de toda una vida— diremos «He hecho muchas cosas buenas pero no cumplí el propósito para el cual Dios me puso en esta tierra».
La frustración en nuestras vidas será el resultado de tratar de cumplir responsabilidades que Dios no tenía en Sus Planes que lleváramos a cabo.
Y me encanta la oración del versículo 133 del Salmo 119 donde el salmista dice «Ordena mis pasos con Tu Palabra». No solamente necesito que Dios ordene los asuntos mayores en mi vida —aquellos que son mis prioridades más importantes— sino que necesito que Él ordene mis pasos cada día, mi agenda diaria.
Cuando se trata de nuestra agenda —nuestra agenda diaria, semanal, las actividades de nuestras vidas— necesitamos siempre tratar de poner primero lo primero.
Hemos hablado de cuáles son esas prioridades: Nuestra relación con Dios. Si estás casada, la relación con tu esposo es la próxima prioridad. Luego viene la responsabilidad como madre, el cuidado del hogar. Luego el ministerio, en actos de misericordia donde Dios pueda colocarte para ayudar a los pobres y necesitados. Esas son tus prioridades. Pon las primeras cosas primero.
Mantente firme al revisar tu lista de actividades —tu lista de «cosas por hacer» —preguntándote «¿satisfacen estas cosas mis primeras prioridades?» Una vez que satisfagas estas prioridades, puedes poner otras cosas en tu lista.
Recibí un correo electrónico la semana pasada enviado por una amiga. Ella había escrito un párrafo y abruptamente terminó diciendo «Tengo que irme.» No decía por qué. Al siguiente día recibí otro correo remitido por ella. Donde me decía «Lamento haber tenido que finalizar el mensaje tan rápido, pero mi hija adolescente entró y necesitaba a su madre». Esa es una mujer que está aprendiendo a ordenar su día de acuerdo a sus prioridades —primero lo primero.
Algunas se estarán preguntando qué tengo sobre la mesa. Para aquellas que no se encuentran aquí y nos escuchan, tengo dos recipientes vacíos y un paquete de guisantes. Luego tengo otra funda con unas bolas más grandes.
Al pensar sobre este asunto de ordenar nuestra agenda —ordenar nuestros días— y tratar de hacerlo en torno a nuestras prioridades, quise demostrar dos formas de ordenar nuestra agenda.
La primera es la forma en que me encuentro durante muchos días. Voy a tomar esta bolsa de guisantes y voy a vaciarla en el envase vacío. Me levanto por la mañana y enfrento el día corriendo con todas las responsabilidades y demandas pequeñas y asuntos usuales en mi vida: llamadas telefónicas, correos electrónicos, reorganizando mi escritorio, quitando el desorden de mi escritorio.
Llegan las dos o tres de la tarde habiendo hecho todas esas cosas pequeñas todo el día, realmente son cosas buenas y las cuales en el momento entiendo que son importantes. Pero luego a las tres de la tarde, me doy cuenta que hay varios asuntos realmente importantes que necesito hacer en ese día.
Estoy tomando las bolas más grandes ahora. Como pueden ver las arvejas, los guisantes han llenado el jarrón hasta la mitad, y estoy a mitad de mi día. Me percato de que hay asuntos muy importantes que no he hecho en este día —tales como pasar tiempo con el Señor, leer Su Palabra. Así que digo «Tengo que tomar algún tiempo para cultivar mi relación con Él hoy. Después de todo, esa es mi primera prioridad: mi relación con Él».
Así que tomo esa bola que representa mi tiempo con El Señor, mi prioridad número uno de mi día también pienso, «tengo programas de radio por preparar para la próxima semana. Tengo que estudiar sobre el asunto de las prioridades». En este momento, ya son las cuatro de la tarde, estoy exhausta de todas esas cosas pequeñas con las que he estado llenando todo mi día. Pero me digo «Tengo que hacer esto porque estamos grabando la semana próxima».
Así pongo otra bola en mi día. Y como pueden observar, ahora esa jarra de vidrio está bastante llena. Luego me doy cuenta de que hay una fecha límite de entrega para mañana. Tengo un artículo que terminar de escribir. Es otra de mis prioridades importantes en la lista de cosas que Dios me ha dado para hacer, pero ya no hay tiempo en mi día. No tengo más espacio mi jarra está llena, se llenó de todas esas arvejas abajo y luego de estas pocas bolas grandes arriba.
Qué tal si cuando me levanto en la mañana —pensando, como somos todas tentadas a pensar: «No hay manera de que pueda hacer todo lo que tengo que hacer en este día» —empiezo diciendo «Señor organiza mis pasos en Tu Palabra. ¿Me mostrarías cuáles son las prioridades y me ayudarías a poner primero lo primero?»
Así que ¿cómo voy a empezar mi día? Quiero empezar mi día con mi relación con el Señor. Por eso voy a poner esta bola grande en la jarra que está vacía. Tengo un día vacío. Estoy empezando el día y lo empiezo diciendo «Señor, necesito pasar tiempo en Tu Palabra, tiempo en Tu Presencia, tiempo en oración buscándote y recibiendo Tus órdenes de marcha para mi día». Eso es primero lo primero.
Luego digo, «Tengo programas de radio para preparar la semana próxima, por eso debo poner primero lo primero». Pongo otra bola que es bien fuerte en mi día —el tiempo de estudio, las horas que eso requiere.
Entonces puede que haya otros asuntos grandes en mi vida. Alguien en mi familia que tiene una necesidad. Necesito tomar tiempo para cultivar esa relación, para ministrarles— en la medida en que hacía una llamada a mi madre, sabiendo que habían transcurrido varios días desde que habíamos hablado por última vez. Esa es otra de las grandes cosas en mi vida: cultivar nuestra relación, honrar a mi madre. Pongo esa bola en mi día primero lo primero.
Luego puede que haya otras cosas grandes en mi día: una carta que necesito escribir. He estado relegándolo pero necesito hacerlo. Ahora, en esta otra jarra solamente pude poner dos bolas grandes. Pero para este día ya hay cuatro de las grandes. ¿Cómo podría ajustar todas esas otras cosas pequeñas en este día?
Bueno, tomaré este paquete de arvejas, representando todas las otras cosas que requieren mi atención. No son lo primero, pero son cosas buenas. Son cosas que entran dentro de las prioridades de mi vida —aunque no son las más importantes. Empiezo a verterlas en mi día. Observen cómo encajan en el envase que ya tenía las bolas adentro —las cuatro más grandes—. Y todavía queda espacio, para colocar todas esas cosas pequeñas que necesitan estar en mi día.
¿Qué está sucediendo? Están acomodándose alrededor de las cosas mayores. Están acomodándose alrededor de las cosas grandes.
Poner primero lo primero. Señor, ordena mis pasos conforme a Tu Palabra.
Annamarie: Esa es Nancy Leigh DeMoss señalando la mejor fuente para establecer prioridades: la Biblia.
Esperamos que hagas de la lectura de la Biblia una prioridad en este año. Nancy quiere motivar a nuestra audiencia a leer la Biblia cada día. Si puedes cepillarte los dientes todos los días y vestirte cada día puedes leer la Palabra todos los días, también.
¿Te comprometerías a leer por lo menos una pequeña porción de la Palabra todos los días durante este año? Si quieres puedes usar un plan de lectura de la Biblia y esto puede ayudarte aún más.
¿Cuáles cosas se interponen a las prioridades? Llamadas, correos electrónicos, tareas del hogar, servir de chofer, especiales en una tienda por departamentos y otras pequeñas interrupciones.
Nancy Leigh DeMoss nos ayudará a tener victoria sobre algunos de los ladrones del tiempo con una enseñanza sobre la tiranía de lo urgente, en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.
Toda las Escritura fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.
Tomado de: Aviva Nuestros Corazones
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