54/63 – ¡Getsemaní! | Marcos 14:32-42

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

54/63 – ¡Getsemaní! | Marcos 14:32-42

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Lo que no te han dicho del coronavirus

Teología Express

CORONAVIRUS

Lo que no te han dicho

David Barceló

 

🎥 Vídeo: Coronavirus: Lo que no te han dicho

👤 Hermano: David Barceló

⛪️ Iglesia: Evangélica de la Gracia (Barcelona, España)

⚠️ ¡SUSCRÍBETE Y ACTIVA LAS NOTIFICACIONES PARA NO PERDERTE NADA!

💻 Web: http://www.teologiaexpress.jimdo.com

📲 Instagram: http://www.instagram.com/teologia_express/

🔵 Facebook: http://www.facebook.com/teologiaexpress/

✉️ Email: teologiaexpress@gmail.com

🎶 Música: Samuel Barceló – Vida Eterna (CD Vida Eterna)

[CORONAVIRUS]: Lo que no te han dicho, Coronavirus, coronavirus biblia, coronavirus cristianos Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

11/27 – Dios suplirá tus necesidades

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

11/27 – Dios suplirá tus necesidades

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dios-suplira-tus-necesidades/

Carmen Espaillat: Si nunca comieras, estarías realmente débil. Te sería muy difícil servir a otros en esa condición. Esto también es una realidad en el sentido espiritual. Con nosotros, Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Si no estás ingiriendo la comida espiritual de la Palabra de Dios, consistentemente, diariamente, no tendrás los recursos, la habilidad, la sagacidad, la sabiduría, la fortaleza, el deseo o la motivación de llenar las necesidades físicas y temporales de tu familia.

Carmen: Este es el programa Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hace unas semanas les dije que aprenderíamos a amar a la “mujer de Proverbios 31”, aun si ella te intimidaba antes un poco. Espero que estén de acuerdo con esa aseveración ahora que tenemos un par de semanas en nuestra serie La mujer contracultura. Así como yo les he presentado a esta mujer ¿podrían hacer lo mismo con sus amigas?

Si visitas nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com encontrarás cómo compartir los mensajes de Nancy. Por ejemplo, puedes enviarle por correo electrónico una copia de la transcripción del programa de hoy. Puedes invitar a alguien a registrarse para recibir la suscripción diaria, un correo electrónico que le llegará diariamente con los enlaces del programa del día y del blog. ¿Por qué no haces eso al terminar este programa? Nancy continúa en su serie llamada— La mujer contra-cultura .

Nancy: A este nivel seguramente más de una de ustedes se estará preguntando cuándo terminaremos Proverbios 31 y lo haremos, pero debo decirles que este pasaje está encendiendo mi corazón.

Permítanme recapitular para avanzar, hoy estaremos en el versículo 16. Pero permítanme volver al versículo 10 y solo leer hasta el versículo 16 para que podamos recorrer hasta donde estamos, y ver el contexto del versículo que revisaremos hoy.

Estamos escuchando las palabras de un rey, diciéndonos lo que su madre le enseñó cuando era un pequeño príncipe; enseñándole las cualidades que debía buscar en una esposa. Y ella está hablando de lo que significa ser una mujer virtuosa. Esta mujer es de gran valor, es valiosa.

Recuerda que tu valor no se determina por lo que otros piensen de ti. El mundo nos dice que la forma en que otras personas te ven: si tus padres te amaron o no, o si tu esposo te ama o te trata con respeto o no, es lo que desarrollará tu valoración de ti misma.

Pero este pasaje nos dice que el verdadero valor de una mujer está determinado por quien ella es en Cristo, el tipo de corazón que tiene, por su andar. Así que tu valor como persona no lo determina lo que otros te han hecho, lo que otros te han dicho, o como otros te han tratado. Está determinado por quien tú eres. Si eres una mujer virtuosa, excelente— y déjenme decir más bien, si te estás convirtiéndote en una mujer excelente, virtuosa— entonces tu valor es mucho mayor que el de las piedras preciosas o de cualquier monto que se encuentre en una cuenta bancaria.

Entonces vemos en el versículo 11 que esta mujer es de confiar. “En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias”. Él tiene lo que necesita en esta mujer porque ella le es fiel. Él puede contar con ella para llenar sus necesidades y serle fiel —incondicionalmente.

Puede que él llene sus necesidades, o puede que no. Habrán tiempos que aun el mejor de los esposos, quizás porque desconoces cuales son tus necesidades, no podrá llenarlas, será insensible a ellas, o no estará caminando con Dios. Pero independientemente de eso, la fidelidad de ella es de confiar. Él puede confiar en ella.

El versículo 12 dice: “Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida”. ¡Qué amor incondicional! Ella es una mujer que ama a Dios y como resultado, ama a su esposo. Como Dios ha sido bueno para con ella, Él le ha mostrado misericordia — “ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmo 23:6). Aquí tenemos una mujer que le hace bien y no mal a su esposo, todos los días de su vida.

El versículo 13: “Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos.” Aquí comenzamos a ver el trabajo externo práctico de una mujer que teme al Señor, que ama a su esposo, que ama a sus hijos, y que tiene un corazón para servir a Dios y a su familia. Ella toma la iniciativa; es práctica; es diligente; y trabaja por voluntad propia. Trabaja desde su hogar; trabaja con sus manos; y vimos la belleza de las manos que sirven a Cristo y sirven a otros.

Y luego, en los versículos 14 y 15 hablamos de la importancia de la comida y de proveer para tu familia— de nuevo, dándoles una muestra de esa comida espiritual eterna de la que pueden participar en esta vida y en la venidera. “Es como las naves de mercader, trae su alimento de lejos”.

Y aquí vemos una mujer que se preocupa de que su familia esté alimentada de manera balanceada, con comidas nutritivas Y eso no significa que jamás llame a una pizzería, pero significa que ella está conscientemente pensando en las necesidades físicas y en el bienestar de su familia.

“También se levanta cuando aun es de noche, y da alimento a los de su casa”. Obviamente aquí estamos hablando de la provisión física. Pero anoche, al meditar sobre este pasaje, se me ocurrió pensar que esta mujer también se despierta bien temprano en la mañana para buscar la comida de la Palabra de Dios para tener qué comida espiritual darle a su familia.

Si no estás tomando la comida espiritual de la Palabra de Dios, consistentemente, diariamente, no tendrás los recursos, la habilidad, la sagacidad, la sabiduría, la fortaleza, el deseo o la motivación de llenar las necesidades físicas y temporales de tu familia.

“Da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas” (versículo 15). Y dijimos en una sesión reciente que puede que no tengamos “doncellas” literalmente, pero tenemos muchas ayudas tecnológicas y asistentes.

Leí una cita donde expresaban que cada persona en el país— hombre, mujer y niño— tiene el equivalente a 100 doncellas a tiempo completo en forma de: lavavajillas, aspiradoras, lavadoras, secadoras, y electrodomésticos de cocina.1

Pero ella organiza estas ayudas, estos asistentes, para que hagan el trabajo que necesita ser hecho. Ahora, el versículo 16 nos dice “Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias planta una viña”. Hay una serie de cosas que este versículo aclara. Primero y lo más obvio es que ella EVALÚA. Ella piensa antes de gastar. Ella no es una gastadora impulsiva.

No es una de esas mujeres que salen y ven esta buena compra y dice “Cárgalo ahí”. Elle se detiene y piensa “¿Es esto algo que necesitamos? ¿Es esto algo que beneficiará a nuestra familia? ¿Se sentirá mi esposo bien con esta compra?” Recuerda, el corazón de su marido en ella confía. Ella no tomará decisiones que vayan en contra de su dirección y en contra de su visión para la familia. “¿Es esto algo que podemos permitirnos?” Ella piensa antes de comprar.

Mi papá solía bromear con mi mamá de que ella le ahorraba miles de dólares en las rebajas y en las ofertas. Pero no porque algo esté rebajado significa que sea necesariamente una buena compra o que sea algo necesario o algo que debamos adquirir en este momento o que la familia pueda costearlo.

Y quiero decir que mi papá ciertamente apreciaba todo el dinero que mi mamá le ahorraba en las rebajas para poder vestir a nuestra familia de siete niños, y le agradaba el hecho de que hacía compras sabias y bien pensadas. Ese es el corazón de una mujer virtuosa.

Y aquí está esa mujer, ella ve una buena oportunidad para adquirir un campo. Evalúa su valor. Evalúa la situación financiera familiar, sus necesidades, sus prioridades, su planificación financiera. Consulta con su marido y juntos acuerdan qué es lo mejor para la familia. Entonces ella va y lo compra. Pero lo hace como una jugadora en un equipo. Ella está sirviendo a su familia.

Tengan en mente que este probablemente no es una estancia que ella compra, es probablemente un terreno —una propiedad que seria usada para generar una ganancia o un beneficio económico para su familia. La Traducción Ampliada dice en este punto, y me gusta esto: El versículo 16 dice “Ella considera un campo [nuevo] antes de comprarlo o aceptarlo [expandiendo prudentemente y no dejando de lado sus deberes actuales para asumir nuevos compromisos]; con sus ahorros [en tiempo y fortaleza] ella planta pampas productivas en su viñedo”.

Así que aquí tenemos una mujer que tiene un buen instinto de negocio, una buena mentalidad de negocio y cierra tratos con sabiduría. Sabe cómo determinar si algo tendrá valor para fines de las necesidades de su familia.

Y muchas mujeres piensan que no es importante tener una buena cabeza para asuntos financieros, y esa forma de pensar, en efecto, puede representar una gran carga y responsabilidad para el esposo y para la familia.

Ciertamente hay lugar para discusión en la parte de cómo deben dividirse todas las tareas el esposo y la esposa. El esposo es quien dará las pautas generales en cuanto a quién firma los cheques, quién mantiene los libros contables. Pero sabemos que la dirección básica y el liderazgo para la familia vendrá —por lo general, en el ideal de Dios— a través del esposo.

Pero aquí tenemos una mujer que es una socia de ese esposo. Ella es su ayuda. Ella se da cuenta que es importante que ella esté capacitada para pensar sabia y prudentemente acerca de asuntos financieros.

Tu familia estará mucho mejor teniendo menos —no teniendo tantas cosas; un vehículo en vez de dos; menos cosas; esperando para tener esa casa más grande o mejor; apretándose un poco por un período de tiempo, y con paz en el hogar, amor en el hogar y con un espíritu de unidad— que gastando dinero que tu esposo no produce o forzándolo a tomar otro trabajo o forzándote a ingresar al mercado laboral. Solo por mantener ese hábito de gastos— para luego tener que vivir con las deudas, la presión, el conflicto, las discusiones.

Sabes tanto como yo cuántas discusiones en el matrimonio están basadas en asuntos financieros porque las mujeres y hombres no se ven como un equipo. Los esposos y las esposas no trabajan juntos como uno solo. Una esposa tiene una gran responsabilidad aquí: la de vivir dentro de los recursos que Dios provee a través de su esposo.

Carmen: Cada día tu y yo hacemos decisiones financieras. Como nos acaba de explicar Nancy Leigh DeMoss, cada una de esas decisiones representa una oportunidad de glorificar a Dios. Quizás tus finanzas y vida laboral no reflejen realmente tus prioridades. Desearías que no fuera así, pero es difícil bajar el ritmo lo suficiente como para poder hacer un cambio.

Permítanme recomendarles un buen recurso. Se trata del libro «¿Cómo llego a fin de mes?» de Andrés Panasiuk. Si necesitas ayuda para cambiar tu estilo de vida de modo que refleje tus prioridades, éste es el libro que necesitas. Visita nuestra página de AvivaNuestrosCorazones.com y te diremos cómo puedes obtenerlo.

Quizás te puedes identificar con lo engorroso que es esto en la vida real; más que nada que hayamos hablado. Bueno, aquí volvemos con nuestra enseñanza del día de hoy.

Nancy: He estado revisando los archivos de algunos correos que he recibido de mujeres que escuchan Aviva Nuestros Corazones. Algunas cartas son alentadoras— mujeres casadas con hombres piadosos, donde ambos genuinamente buscan al Señor y tratan de llevar sus familias por los caminos de Dios. Y eso es bastante difícil de llevar a cabo tal como está nuestro mundo, aun con el mejor de los matrimonios y los mejores deseos y las mejores intenciones.

Pero por otra parte recibo correos y cartas de mujeres que dicen “No puede imaginar como es en mi casa. Mi esposo es alcohólico. Mis hijos están en drogas. Vengo de un trasfondo de abuso. Me he divorciado dos veces. Estoy sola. Soy madre soltera con todos estos hijos”. Algunas de estas mujeres quieren agradar al Señor pero están en circunstancias que no son ideales.

Sé que esto es probablemente la generalidad más que el que haya personas que viven de acuerdo al cuadro que vemos en Proverbios 31, del esposo piadoso, la esposa que teme a Dios y los hijos que temen al Señor. Pero permítanme decirles, “Esto no sucede de la noche a la mañana. Ninguna familia comienza así en términos de madurez. Esto requiere un proceso; requiere crecimiento”.

Sé que hay muchas, muchas mujeres que escuchan este programa y se desalientan fácilmente. Cuando buscan temer al Señor, lo hacen desde un contexto de un hogar que es en extremadamente difícil.

Déjenme decirles, amigas, que Dios tiene gracia para ustedes para esa situación. No puedo darles una fórmula. No puedo decirles cómo solucionarlo. No puedo decirles cómo. No puedes convertir a tu esposo. No puedes hacerlo piadoso.

Pero puedo decirte lo que puedes hacer —enfócate en ser una mujer de Dios; una mujer que teme al Señor, que clama al Señor por gracia, como cada una debe hacer. Todas, en nuestra circunstancia de vida, la que sea, debemos decir “Señor, no puedo hacer esto sin Ti. No puedo hacerlo por mí misma”.

Y es bueno cuando estamos en una posición donde no podemos hacer las cosas sin Dios; donde nuestras circunstancias nos obligan a clamar a Dios, día tras día, por ayuda, por gracia, por fortaleza y sabiduría.

Y yo extiendo mi corazón hacia ti. Oro por las mujeres que están escuchando este programa, para que tratan de aplicar la Palabra de Dios en circunstancias y situaciones de la vida que son muy difíciles. Lo que puedo decirles es que sé que hay gracia y sé que puedes ser una mujer de Dios en medio de cualquier circunstancia.

Puede caminar con Dios. Tener un espíritu de gratitud, un espíritu que confía, un espíritu fiel y diligente —todas las cualidades que estamos viendo en esta mujer virtuosa no dependen del tipo de esposo que tiene o de si tiene o no un esposo. Dependen de tu relación con el Señor —eso es lo principal y en lo que queremos centrarnos en la medida que continuamos con nuestro estudio de Proverbios capítulo 31.

Sé que hay muchas mujeres, particularmente aquellas de ustedes que han tomado la difícil decisión de quedarse en el hogar —cuando tienes niños en el hogar y no ganas un sueldo afuera— en ocasiones es muy difícil llegar a fin de mes.

Se requiere de sabiduría de Dios para saber cómo lograrlo. Requiere que clamemos al Señor diciendo “Señor, Tú eres el proveedor a fin de cuentas” y pedirle a Dios que supla nuestras necesidades . No solo usando la razón y el pensamiento humano para decir “Oh, esto significa que necesito un trabajo”.

Quizás Dios quiere proveer para tu familia en formas que se asemejan más a como Él alimentó a los hijos de Israel en el desierto cuando les enviaba maná del cielo. Y quizás tu dices “Pero Dios no haría eso”. Te diré algo, si confías en Dios y obedeces a Dios, Dios hará lo que tenga que hacer para suplir tus necesidades.

Él usó cuervos para alimentar a Elías en tiempos de sequía. Y si Dios necesita enviarte cuervos para alimentarte, tengo una fe sencilla para creer que si eso es lo que se requiere, Dios lo hará. Puede que lo haga así. Pero lo cierto es que hará lo que sea para suplir tus necesidades a medida que caminas en fe y en obediencia.

Esta mujer está invirtiendo sus ahorros y ganancias del fruto de sus manos para incrementar el capital familiar, para incrementar el bienestar financiero de la familia. El versículo 16 nos dice “Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias [o fruto de sus ingresos, o algunas traducciones dicen “del fruto de sus manos” —y eso son las ganancias— el frutos de sus manos ] ella planta una viña”.

Les pido que vayan conmigo al versículo 24, y quisiera que traigan ese versículo a este contexto: “Hace telas de lino y las vende, y provee cinturones a los mercaderes”. Aquí vemos una mujer que ahorra y le sobra para poder hacer dos cosas.

La primera , y volveremos a esto en otra sesión, ella puede ser DADORA. Está en capacidad de ministrar a los pobres. Pero también hace suficiente como para vender el excedente; vende esas cintas , esas vestimentas a los mercaderes y trae a la casa ese ingreso extraordinario para la familia. Al hacer esto, no está siendo la proveedora. Sé bien que hay situaciones donde una mujer no tiene alternativa más que ser la proveedora primaria, pero aquí estamos hablando de lo que es ideal.

Algunos tomarían esa mujer como un ejemplo de la “mujer de carrera” y dirían “fíjense en esta ´mujer de Proverbios 31´ ella se la busca, ella vende y compra campos, es una negociante”. Pero déjenme decirles esto, en la medida en que meditas en este pasaje, te das cuenta que esta mujer no lo hace con la perspectiva moderna de una mujer de carrera.

Al contrario, ella trabaja desde su hogar, ella hace esas ropas desde su casa y las vende a los mercaderes. Cuando dice que ella es como “nave de mercader” habla de ella trayendo a casa la comida, la compra, no necesariamente la nómina.

Cuando compra un campo, como dijo un autor, no significa que ella es una agente inmobiliario como tampoco tú eres vendedora por el hecho de comprar zapatos. Esto no es “del dinero de las inversiones de ella”. Ella invierte con su esposo –como un equipo en formas que contribuyen al bienestar de la familia.

Ella desarrolla la industria casera. Al desarrollar una habilidad que suple en primer lugar la necesidad de su familia. Ellos necesitan ropa, así que ella aprende a hacer ropa. Necesitan comida, así que ella aprende a comprar comida de manera sabia y económica. Ella desarrolla una destreza que contribuye a su familia, y es capaz de hacer que esa destreza sea de beneficio aun más allá de su hogar.

Ella es productiva pero no la principal proveedora —esa es la responsabilidad de su esposo. Pero ella hace contribuciones económicas. Su meta no es hacer dinero para plenitud personal. Ni para tener su cuenta privada de gastos. Siempre es por el bien y el beneficio de su familia.

Y ten en mente que su meta no es hacer un negocio. Su meta es construir un hogar, una familia, levantar a su esposo y a sus hijos, un legado familiar y la próxima generación. “La mujer sabia construye su hogar pero la necia con sus manos lo destruye” nos dice Proverbios capítulo 14 (paráfrasis del versículo 1).

Esta mujer no está ahí fuera haciéndose un nombre para sí, como tener su propia carrera, su propia reputación, o su propios ingresos. Ella es una con su esposo. Comprometida con servir, amar y dar y ella está invirtiendo de la forma que puede, incluso financieramente, de manera que su familia pueda ser todo lo que Dios quiere que sean.

Carmen: Construir un hogar. Ese tiene que ser el foco de cada una de nosotras, ya sea que el trabajo nos lleve a la fila del tráfico, en la oficina, o en mi caso a un estudio de grabaciones. Nancy Leigh DeMoss nos ha señalado una meta mucho más alta que acumular cosas o subir una escalera corporativa.

Quizás seas nueva a las enseñanzas de Nancy Leigh DeMoss, y te intriga lo que escuchaste hoy. ¿Quisieras aprender más acerca de lo que significa construir un hogar? Nancy, y otras sabias mujeres, han escrito un libro titulado “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” . Cada área de tu vida puede ser una oportunidad de construir un hogar para la gloria de Dios, y este libro te mostrará cómo.

También te invitamos a asistir a una de nuestras Conferencias de Mujer Verdadera. ¿Sabías que muy pronto estaremos llevando a cabo nuestra primera conferencia para la mujer hispana desde Santo Domingo, República Domincana? Visita nuestra página para que te informes acerca de cómo puedes ser parte de este evento, el cual tendrá lugar en el mes de febrero del próximo año.

Todo el tiempo escuchamos consejos como “necesitas ejercitarte todos los días” o “necesitas tiempo con el Señor cada día”. ¿Alguna vez te has preguntado si hay una conexión entre los dos —estudio y ejercicio? Mañana Nancy nos dirá cómo uno te puede ayudar al otro. Ahora vuelve a orar con nosotros.

Nancy: Al hablar de este pasaje, Señor, pienso en mujeres que conozco que están en hogares donde apenas llegan a fin de mes. También pienso en esposos y esposas que han tomado la difícil decisión de que la esposa vuelva a la casa— particularmente en esos años de crianza de los niños, enfocando su energía, toda su atención, y sus afectos, su tiempo en su familia.

Y quiero presentar delante de Ti Señor, en particular a esas mujeres , Te oro que las animes; las fortalezcas; les enseñes a ellas y a sus esposos a clamar a Ti como su Proveedor. Oro que las enseñes a caminar por fe; que les demuestres Tu poder en este mundo tan secular. Oro que les proveas en formas que son sobrenaturales y que sus hogares, sus vidas, sean un testimonio, un tributo a Tu poder y a Tu capacidad de llenar todas las necesidades.

Oro para que les des sabiduría y les muestres cómo pueden contribuir económicamente al bienestar de la familia y que las ayudes a desarrollar las destrezas y las habilidades que pueden usar no solo ministrando a sus familias, sino más allá, que sean dadoras y aun que traigan otro salario al trabajar desde sus casas. Muéstrales cómo ser productivas; cómo ser empresarias; cómo ser sabias. Glorifícate a Ti mismo en la medida que buscamos vivir las prioridades que Tú estableces para nuestras vidas. Oro en el Nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Música: Mujer Virtuosa, Leticia Vega, Dulce Melodía ℗ 2011 Leticia Vega

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

5/5 COVID-19 – Desde la perspectiva de Dios

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

5/5 – Desde la perspectiva de Dios

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

4/5 COVID-19 – El enemigo invisible

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

4/5 – El enemigo invisible

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

3/5 COVID-19 – Una pandemia en perspectiva

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

3/5 – Una pandemia en perspectiva

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

2/5 COVID-19 – Síntomas, transmisión y prevención

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

2/5 – Síntomas, transmisión y prevención

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

1/5 COVID-19 – Su aparición repentina

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

1/5 – Su aparición repentina

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

53/63 – El Orgullo que precede la Caída | Marcos 14:26-31

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

53/63 – El Orgullo que precede la Caída | Marcos 14:26-31

Ps. Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

10/27 – Un retrato de la eternidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

10/27 – Un retrato de la eternidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-retrato-de-la-eternidad/

Annamarie Sauter: Son tantas las palabras que podemos usar para describir la naturaleza de Cristo, pero hay una que probablemente nunca has oído. Aquí con nosotros Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Sabían que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena raro… ¿qué te hace pensar eso?” Jesús dijo: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… voy a prepararles un lugar” (Juan 14:2 NVI).

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. ¡Qué pensamiento tan asombroso! Jesús está preparando un hogar para nosotras. Saber que nuestro Señor nos está preparando un lugar debería influir en cómo les damos forma a nuestros hogares. Nancy nos explicará por qué en unos minutos. Primero hará un repaso de lo que hemos estado aprendiendo en esta serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Mi casa en Michigan está situada junto a un río. En realidad está en una colina que da a un río. La pendiente para bajar al río es muy empinada, de modo que hace unos años hice que construyeran unos escalones que permitieran bajar hasta el río para poder ver el paisaje.

Cuando vas subiendo, los escalones son tan empinados, que a mitad de camino hay un descanso con un banco. En ocasiones he subido con personas que realmente necesitan aprovechar el banco; te da la oportunidad de coger aire, detenerte a mitad de camino, ver dónde estabas y cuánto te falta aun para llegar.

Estaba pensando en esas escaleras esta mañana mientras repasaba lo que ya hemos visto con relación a Proverbios capítulo 31. Hemos pasado las últimas semanas hablando sobre la primera mitad de Proverbios 31, y vamos a seguir subiendo esa colina hacia la segunda mitad.

Antes de entrar en la segunda mitad, quiero que nos detengamos y nos sentemos a coger aire, y que tomemos un momento para mirar dónde estuvimos antes de seguir subiendo. Digo subiendo porque las que estamos familiarizadas con Proverbios 31, que sé que somos la mayoría, lo miramos como si fuera una montaña que hay que escalar. Cuando por primera vez te detienes a ver el libro de Proverbios 31, pareciera como si nunca fuéramos a llegar a la cima, como si fuera un sueño imposible.

Hablamos sobre el hecho de que hay dos cosas ciertas sobre este pasaje. La primera es que ninguna mujer puede ser como esta mujer. Si nos dejan por nuestra propia cuenta, como somos por naturaleza, nunca tendremos el corazón, el deseo ni la habilidad de parecernos a ese retrato. O sea, para empezar, toda nuestra cultura rechaza este retrato.

Cuando empezamos a hablar sobre cosas como ser domésticas, amas de casa, o ser cuidadoras en el hogar, las palabras como que a veces se me quieren quedar atascadas en la garganta porque yo soy un producto, en algunas formas, de toda esta generación, y ciertamente me he visto expuesta, al igual que todas, a una forma de enseñanza y de pensamiento que iguala el valor de una mujer con su trabajo fuera de la casa.

También hablamos sobre una mujer que llega al hogar y se enfoca, como prioridad principal, en su esposo y sus hijos y, en encontrar el gozo a través del servicio a los demás. Y lo que esto quiere decir es que, esta, sencillamente no es una forma natural de pensar para nosotras, no solo por lo que dice la cultura, sino porque nuestros instintos naturales y carnales son para el YO, no para los demás. Cuando vemos un pasaje que trata con una mujer que vive para los demás, nos damos cuenta de que no podemos vivir así.

La otra cosa que nos da esperanza, y parecería como si fuera todo lo opuesto, pero es igualmente cierto, es que cualquier mujer puede llegar a ser esta mujer a través del poder del Espíritu Santo. Si Cristo vive en ti (y si eres una hija de Dios, las Escrituras dicen que Jesús vive dentro de ti) tienes a Su Espíritu Santo en ti. Entonces ya no eres tú tratando de vivir la vida cristiana, lo cual es imposible. Es Cristo en ti viviendo esa vida.

Lo que hemos estado viendo en este pasaje, en Proverbios capítulo 31, es en realidad un retrato de Cristo. Mientras Él vive en nosotras, nos capacita para vivir una vida que nunca podríamos vivir por nosotras mismas. Me encanta ese versículo de Filipenses capítulo 2 que nos dice: “Es Dios quien está trabajando dentro de ustedes tanto para querer como para hacer”, es decir, para darte el deseo que naturalmente no tendrías, “y para obedecer la buena voluntad de Dios” (versículo 13, parafraseado).

Lo que estamos viendo en este capítulo es la buena voluntad de Dios para nosotras como mujeres. Yo no puedo vivir de esta forma, pero por otro lado sí puedo vivir de esta forma porque tengo a Dios trabajando dentro de mí, dándome el deseo, dándome la habilidad sobrenatural de vivir de una forma que es agradable al Señor.

Por eso es que tengo que clamarle a Él día tras día al igual que tú: Señor, no puedo vivir esta vida. No puedo ser una mujer de Dios. No puedo ser diligente, ni fiel, ni leal a todas estas cualidades que estamos viendo en este pasaje, si no es porque Tú lo haces en mí.

Ahora repasemos lo que ya hemos visto del pasaje. Dijimos que todo este capítulo es en realidad, como nos dice el versículo uno, «palabras del rey Lemuel», quien creemos que puede haber sido el rey Salomón. Lemuel tal vez era un apodo, un nombre de cariño, que la madre de Salomón usaba para él. Si ese es el caso, ¿quién era la mamá de Salomón? Betsabé.

Se nos dice que éstas son “palabras del rey Lemuel”, tal vez el rey Salomón, “oráculo que le enseñó su madre,” tal vez Betsabé. De modo que estas son palabras, en realidad, que fueron habladas por un hombre, un rey, un adulto, mientras reflexionaba, años atrás, sobre cosas que su madre le enseñó con relación a cómo ser un hombre, cómo ser un rey, cómo tener dominio propio, cómo ser moralmente puro.

Madres, es tan importante que ustedes les enseñen a sus hijos los caminos y el corazón de Dios; enséñenles cómo ser hombres. Ahora bien, por supuesto, un padre es importante en ese proceso, pero hay aspectos de su función como hombres que los hijos aprenderán de sus madres cuando éstas son femeninas y son madres que enseñan. Hay aspectos de los caminos de Dios que ustedes podrán enseñarles a sus hijos.

Luego llegamos al versículo diez, todavía el rey está recordando lo que su madre le enseñó sobre las cualidades que Dios piensa que son importantes en una mujer. Ahora, ¿Por qué una madre le está enseñando estas cosas a su hijo? Bueno, aquellas de ustedes que tienen hijos pueden entender por qué una madre pensaría de esta forma, porque si tienen hijos varones, ustedes, espero, han estado orando desde que ellos eran bien, bien, bien pequeñitos por la mujer con la que algún día se casarán. Esperemos que ustedes les hayan estado enseñando a sus hijos el tipo de cualidades que deben buscar en una esposa.

Hay diferentes formas de enseñarles a los hijos. La primera y la más importante es a través de lo que modelas, el tipo de mujer que eres. Si esta era Betsabé enseñando, entonces Betsabé había aprendido de la manera difícil, pero qué retrato de la gracia de Dios pensar que hasta una madre que había llegado a una relación, a un matrimonio que no era el plan o la intención original de Dios, o lo que es mejor, pensar que Dios puede redimir esas situaciones.

Esta es una mujer que le dice a su hijo: “Hay gracia hasta para las personas que lo han echado todo a perder, pero aprende de mi ejemplo. No sigas algunos de los pasos que tu papá y yo tomamos. Estas son las cosas que debes buscar en una esposa. Este es el tipo de joven que debes ser mientras te preparas para el matrimonio, y estas son las cualidades que quieres asegurarte de ver en la mujer que escojas como esposa”.

Ella continúa diciendo: “No busques primero características naturales, físicas, externas”. El texto no dice nada de si esta mujer virtuosa era bella. Me luce que probablemente lo era, pero tal vez no de la forma en que nuestro mundo define la belleza. Ella es una de esas mujeres que tienen una belleza que viene de adentro. Es de adentro hacia afuera.

Ese es el tipo de belleza que no se desvanece, como vamos a ver en la segunda mitad de este capítulo. Es el tipo de belleza que aumenta mientras la mujer envejece. Es el tipo de belleza que perdura porque es la belleza de carácter y de corazón. Es una belleza que nace de una relación con Dios.

Esta es una mujer que teme al Señor, ella reverencia a Dios y todo lo que hace, todas sus habilidades, destrezas y actividades del hogar, nacen de ese corazón y de esa reverencia a Dios. Ese es el centro de todo. Ese es el corazón del asunto, así que esta madre le dice a su hijo: “Sé el tipo de hombre que es digno de este tipo de mujer y luego pídele a Dios que te dé una mujer que encaje en ese retrato”.

Annamarie: En las últimas semanas he aprendido tanto de Proverbios 31, cosas que no conocía. Nancy Leigh DeMoss ha hecho una pausa para repasar dónde hemos estado en este estudio profundo. Toda mujer necesita escuchar este importante mensaje de Proverbios 31.

Cuando te sientas desanimada como esposa o madre, cuando no puedas recordar por qué les estás sirviendo tanto a otras personas, vuelve a repasar estas verdades y deja que la Palabra de Dios te dé una perspectiva eterna de tu trabajo.

Volvamos con Nancy Leigh DeMoss, y La mujer contra-cultura.

Nancy: Permíteme incentivarte con un reto que hemos estado proponiendo, en caso de que te acabes de unir a esta serie. Proverbios capítulo 31 tiene 31 versículos, y nos hemos estado motivando a tomar 31 días y leer este capítulo todos los días durante 31 días, pidiéndole al Señor que nos enseñe Su corazón y Sus caminos. Cuando estamos estudiando la Biblia, es muy útil tomar un pasaje, especialmente un libro corto de la Biblia, o un capítulo como este, y leerlo una y otra vez durante un período de tiempo.

Quiero que ustedes lo hagan porque yo he tenido el beneficio de hacerlo, no exactamente 31 días ni tampoco leerlo completo todos los días, sino que he estado inmersa en este pasaje durante el último mes. Se darán cuenta, mientras vuelven y repasan un pasaje una y otra vez, pidiéndole al Espíritu Santo que les enseñe y les muestre sus caminos, que Dios les dará mayor entendimiento sobre cosas nuevas.

Puedes estar pensando, si has escuchado las sesiones de las últimas semanas, “No puedo imaginar encontrar nada más en este pasaje que lo que ya hemos visto”, pero es sorprendente cómo Dios continuará abriendo tu entendimiento a Su Palabra, porque Su Palabra está viva, es poderosa, cambia tu vida.

Podrás encontrar, como lo hice yo cuando era más joven leyendo este mismo pasaje, que cuando lees el pasaje por primera vez, especialmente si eres una mujer joven o nueva creyente, tal vez pienses: “Yo no pienso como esta mujer. No me puedo imaginar queriendo ser como esta mujer”. A medida que te vas adentrando en el pasaje y ves otros pasajes de las Escrituras que se relacionan, verás cómo Dios empezará a darte un corazón por la esencia de esta mujer.

Tengan en mente que lo sobresaliente de esta mujer no son sus habilidades. No son sus capacidades. No es el hecho de que ella pueda hilar y hacer hilo de lana y lino y luego hacer tela y ropa. No es el hecho de que ella muele el grano y hace pan desde cero mientras todavía no amanece, y piensas: “¿es pecado que yo vaya al supermercado a comprar pan?”

Esas no son las cosas que hacen el corazón de esta mujer. Esas son cosas que reflejan la forma en que ella vive ese corazón, pero el centro de su corazón es que ella es una mujer que tiene temor del Señor. Eso significa que tiene una reverencia profunda en su corazón por Dios. Su relación con Dios está en el centro de su corazón. Es para eso que ella vive: por amor a Dios, el deseo de servirle y ser agradable a él.

Ella dice: “Señor, tú me hiciste una mujer. ¿Qué significa ser una mujer que teme al Señor y cómo es eso diferente de ser un hombre que le teme al Señor?” A medida que nos adentramos en el pasaje, vemos que hay cualidades que son distintivamente de la mujer.

Vemos aquí una división de labores. El hombre tiene la responsabilidad de ir y proveer para su familia, de ser el que se gana el pan en el ideal de Dios. La mujer tiene un llamado a ser una que trabaja en el hogar, en el ideal de Dios, en la norma de Dios, de manejar los recursos que su esposo trae al hogar a fin de cuidar de su esposo y de sus hijos.

Sé que algunas de ustedes son solteras, y tal vez estarán pensando: “¿Cómo se aplica a mí este pasaje?” Bueno, se aplica de varias formas. Déjame decirte que como soltera, este pasaje tiene muchas riquezas para mí.

Ante todo, si existe la posibilidad o probabilidad de que un día te cases, entonces te corresponde estar en un proceso de preparación. Tal vez no sepas cuándo o, quién será ese esposo, pero si yo fuera tú, estaría diciendo: “Señor, ¿cómo puedo prepararme? ¿Cómo puedo estar aprendiendo el corazón de una mujer virtuosa? ¿Cómo puedo estar cultivando ese tipo de corazón, y cómo puedo aprender los tipos de destrezas y habilidades que me ayudarán a manifestar ese corazón en el contexto de mi hogar? ”

Puede, ya seas casada o soltera, que no hayas crecido en un hogar donde tuvieras un modelo de estas cualidades. Cada vez hay más mujeres que han crecido en hogares donde no tenían modelos.

Una mujer me dijo el otro día: “Mis padres tuvieron un matrimonio terrible. Después de 23 años de casados, se divorciaron. Mis hermanas también se han divorciado.” Ella me dijo: “No tengo modelos. ¿Dónde aprendo a ser una mujer piadosa, una mujer de Dios?”

Bueno, para eso tenemos el cuerpo de Cristo. Hay mujeres que sí saben cómo ser mujeres piadosas. No impecables, no perfectas, tampoco es que hayan llegado a la meta, pero encuentra una de estas mujeres. Pídele a Dios que te dirija a una mujer de más edad, una mujer como la de Tito capítulo 2, una mujer que haya sido esposa y madre.

Algunas de ustedes tienen hijos pequeños, de uno, dos, tres y cuatro años, y todo esto es nuevo. Sus hijos van a pasar por nuevas etapas en sus vidas. Yo te recomendaría que encuentres una mujer que haya criado sus hijos y que lo haya hecho a la manera de Dios, y dile: “¿Me podrías enseñar?”

Algunas de ustedes no tienen idea de cómo organizar su día o su tiempo o su casa o sus posesiones, y aún así ven en este pasaje a una mujer que tiene una mente administrativa. Ella sabe cómo organizar su trabajo. Busquen una mujer que les ayude si ustedes no saben cómo hacer esto, si ésta no es su inclinación.

Les diré que esa no es mi inclinación, así que he tenido que tener gente cerca de mí que me ayude a aprender a administrar mi tiempo, a administrar mi trabajo, a organizarme y a ordenar mi casa. Mi mamá trabajó esto conmigo durante muchos años mientras crecía. Pienso que ella debe haber pensado que nunca lograría que yo limpiara mi habitación. Les diré que más o menos hoy en día mantengo mi casa ordenada, pero eso no fue algo natural en mí. Tuve que buscar ayuda y que alguien estuviera junto a mí enseñándome a encontrar un lugar para las cosas y mostrándome por qué eso era importante.

Déjenme decirles mientras hablamos sobre esto del orden, por qué es importante mantener nuestras casas ordenadas. Leí una porción de un libro de Susan Hunt, que es amiga mía y ha escrito varios libros maravillosos sobre lo que significa ser una mujer de Dios. Este libro en particular se llama “ The True Woman” o “La mujer verdadera”.

Quiero compartir con ustedes una ilustración de su libro de por qué estas cosas importan, por qué importa que aprendamos a mantener nuestras casas en orden, por qué importa que aprendamos a mantenernos a nosotras mismas en orden. Susan Hunt dice:

Una amiga mía estaba discipulando a una joven que era un puro desorden.

Quizás alguien hoy se siente que clasificaría en esa categoría. Unas cuantas, estoy segura. Mi mamá les diría que así me podrían haber llamado a mí cuando era joven— un puro desorden.

Ellas habían trabajado en cultivar las disciplinas del estudio bíblico, la oración y la memorización de las Escrituras. Luego un día mi amiga le dijo a la joven: “Ahora tenemos que hacer algo sobre esta casa”. La joven quedó sorprendida.

“Eso no importa. Mi esposo es igual de desordenado que yo. Ninguno de nosotros sería feliz sin nuestro desorden, y los niños probablemente pensarían que están en la casa equivocada”. Pero mi amiga insistió.

Un domingo el joven esposo habló con mi amiga y le aseguró que era muy feliz y que realmente prefería que las cosas se quedaran como estaban. Mi amiga insistió. “Este es un aspecto de tu discipulado,” le dijo a la joven. Después de esto mi amiga reclutó sus tropas para ayudar a la joven.

Una mujer en la iglesia que tenía destrezas de organización se pasó un día ayudándola a organizar sus gabinetes y armarios. Otra le enseñó a planificar las comidas y a comprar con una lista, y otra le enseñó a limpiar y a delegarles tareas de la casa a sus hijos. Luego una amiga la ayudó a decorar la casa. La transformación fue clara y evidente.

Varias semanas más tarde, el joven esposo se acercó de nuevo a mi amiga. Le dijo: “Pensé que no importaba, pero sí importa. Ahora estoy deseoso por llegar a casa. Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo. Lo sorprendente es que me siento más cerca de mi esposa y la aprecio más de lo que hubiera podido imaginar.”1

¿No es esta una gran ilustración? “Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo.” Ustedes saben lo que significa la palabra domesticidad? Es una palabra anticuada que ya no se oye mucho, y si la oímos, con frecuencia no es en un sentido positivo.

El corazón de la domesticidad es una devoción a la vida hogareña. Es un corazón por el hogar. Cuando estamos siendo domésticas, cuando tenemos un corazón por nuestros hogares, por nuestro medio ambiente, cuando nos preocupamos por preparar y por tener la comida y el vestido disponibles para los miembros de nuestra familia, cuando nos ocupamos de que nuestra casa luzca atractiva y de guardarla para que no sea un lugar de caos, sino hacerla un lugar de orden, realmente estamos reflejando el corazón del Señor Jesús.

¿Sabían ustedes que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena extraño. ¿Qué te hace pensar eso?” Escuchen este versículo en Juan capítulo 14. Jesús dice: “No se angustien… En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… Voy a prepararles un lugar”, ¿a hacer qué? “a prepararles un lugar” (Juan 14:1-2 NVI).

¿Qué está haciendo Jesús ahora mismo? Está preparándonos un hogar. Así que como mujeres, cuando somos amas de casa, estamos creando en esta tierra un reflejo físico, visible, tangible de una realidad eterna, invisible.

Jesús dijo: “No se angustien.” Cuando estamos haciendo un hogar, estamos creando un lugar donde los corazones de nuestras familias no tienen que estar angustiados. En este mundo sus corazones tendrán aflicción. Este mundo es un lugar desordenado y caótico, pero ustedes querrán crear un ambiente en su hogar, físicamente y también en el espíritu, de modo que sus esposos quieran venir a casa y que no tengan que tropezar con 17 cosas en el camino para llegar.

Ustedes preguntarán: “¿Qué significa realmente que mi casa esté ordenada?” Estaba con una amiga el otro día, e hicimos una parada en su casa. Ella no esperaba recibir visita, y había tenido que salir repentinamente ese día. Estaba avergonzada.

Ella no está aquí en este momento, pero sé que no le importaría que yo comparta esto con ustedes. La casa era un desorden y yo entendí que ella tuvo que salir inesperadamente. Yo era una visita inesperada también, pero yo sé que esta es una mujer que no vive así.

Hay sus momentos. Si tienes hijos, habrá ocasiones en que en tu casa no todo esté en su sitio, que no esté totalmente ordenada. Pero la pregunta es: ¿Generalmente tienes un ambiente ordenado, que refleja un corazón ordenado, que no es caótico, que es un refugio? Si es así, entonces les estás mostrando a tus hijos y a tu esposo y a tus amigos y a tus huéspedes algo que no pueden ver ahora, y eso es lo que Dios está preparando, lo que Cristo está preparando para nosotras en el cielo – un lugar.

Estás diciendo: “Quiero darte una vistazo de lo que puedes experimentar en la eternidad, el corazón de nuestro Padre que nos preparará allá una fiesta de bodas. Al prepararte la comida te estoy dando a probar una muestra del cielo, y cuando te proveo de ropa, sea hecha en casa o comprada en una tienda, pero cuando me ocupo de las necesidades de ropa de mi familia, te estoy dando una ojeada del cielo donde estaremos vestidos de lino fino y blanco, y de cómo puedes vestirte espiritualmente con la justicia de Jesucristo. Y es que al ocuparnos del hogar les damos a las personas que amamos una muestra de nuestro verdadero hogar.

Annamarie: ¿Le has estado dando una muestra a tu familia de la eternidad? Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando por qué las tareas que tienes actualmente son importantes. La enseñanza de hoy es parte de una serie práctica sobre Proverbios 31 llamada La mujer contra-cultura. Si te has perdido cualquiera de las transmisiones, puedes leer las transcripciones o escuchar el audio en AvivaNuestrosCorazones.com.

Además, cuando visites nuestra página de internet, descubrirás recursos que podrás compartir con otras mujeres. Seguramente se beneficiarán de los mensajes de Nancy.

Bueno, hay muchos profesionales publicistas cuyo trabajo es hacer que compres impulsivamente. Aprende por qué la mayor parte del tiempo una mujer de Proverbios 31 no compraría de esa forma. Nancy nos lo explicará en la próxima transmisión. Por favor, visítanos de nuevo en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries y yo quiero que mi mamá asista a la conferencia de Mujer Verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 Susan Hunt, The True Women (Wheaton, IL: Crossway, 1997), 128.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com