31/63 – El Matrimonio y el Divorcio según Jesús | Marcos 10:1-12 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

31/63 – El Matrimonio y el Divorcio según Jesús | Marcos 10:1-12

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Los CRISTIANOS podemos confiar en que la BIBLIA es INSPIRADA por DIOS?

BITE

¿Los CRISTIANOS podemos confiar en que la BIBLIA es INSPIRADA por DIOS?

¿Por qué creemos que toda la Biblia es inspirada por Dios?

1. Jesús afirmó que la Biblia es la Palabra de Dios

Jesús una y otra vez afirmó la autoridad de todo el Antiguo Testamento, su inerrancia, rigor profético, unidad y suficiencia.

2. Jesús demostró ser quien dijo ser

Jesús probó ser el hijo de Dios. Él practicó todo lo que enseñó. El testimonio que vemos de Él en las Escrituras es perfecto. Nunca tuvo que retractarse de algo. Milagros, carácter, integridad, todo acerca de Él lo hace digno de nuestra confianza.

3. Por tanto, la Biblia es lo que Jesús dijo que era

Si Jesús es el Mesías, el hijo de Dios, entonces yo debo y necesito creer lo que Él dijo, y Él afirmó la autoridad de las Escrituras.

La autoridad del Nuevo Testamento

Jesús escogió apóstoles y les prometió nueva revelación. Ella está en el Nuevo Testamento. Cada libro del Nuevo Testamento fue escrito bajo la autoridad apostólica, ya sea por un apóstol o por alguien estrechamente vinculado al ministerio apostólico. Así, el Nuevo Testamento también es señalado en última instancia por Jesús como la Palabra de Dios.

Los apóstoles, quienes también hicieron milagros por el poder del Espíritu Santo, siendo confirmados de esa manera
como verdaderos apóstoles de Jesús, afirmaron que hablaron siendo inspirados por Dios.

CIBERGRAFÍA

¿Por qué creo que la Biblia es la Palabra de Dios? (Usado con permiso): http://bit.ly/2ORElHM

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11/17 – Sacrificio y Propiciación 

El Proyecto Biblia

Serie: Temas Bíblicos

11/17 – Sacrificio y Propiciación

La principal manera como la Biblia de habla acerca de la relación de Dios con la humanidad es usando la imagen de una asociación. Este video traza la forma en que Dios entró en una serie de relaciones formales con varios asociados humanos para así rescatar al mundo a través de Jesús, el máximo asociado del pacto.

El Proyecto Biblia – Spanish

30/63 – Mero Cristianismo II | Marcos 9:43-50

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

30/63 – Mero Cristianismo II | Marcos 9:43-50

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

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 Episodio 20 – Cuando Dios se siente distante, es porque Él quiere que maduremos

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

Cuando Dios se siente distante, es porque Él quiere que maduremos

 Episodio 20

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

La historia de la Navidad

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La historia de la Navidad

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/45955864

Me pregunto, ¿cuántas veces en sus vidas han oído la lectura de la historia de la Navidad? Yo podría leerla una y otra vez, No sé ustedes, pero yo nunca me canso de oírla. Dado que voy a comentarla, vamos a leer el evangelio de Lucas, el capítulo 2, del versículo 1 al 16:

“Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado.

Este fue el primer censo que se levantó cuando Cirenio era gobernador de Siria. Y todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. Y también José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de David, para inscribirse junto con María, desposada con él, la cual estaba encinta.

Y sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito; le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche. Y un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Y esto os servirá de señal: hallaréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.

Y aconteció que cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos, pues, hasta Belén y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha dado a saber. Fueron a toda prisa, y hallaron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre”.

El que tiene oídos para oír la palabra de Dios, que la oiga. Oremos. Nuestro Padre y nuestro Dios. La repetición no tiene el poder de borrar la magnificencia de este relato. Y mientras lo contemplamos con nuevos ojos en este tiempo de Navidad, oramos para que el Príncipe de Paz pueda ser glorificado entre nosotros en esta hora ya que lo pedimos en su nombre. Amén.

Es Nochebuena, por lo que podríamos preguntarnos otra vez por qué Jesús nació en Belén. Sabemos que su familia era de Nazaret, donde José tenía su carpintería. Y Lucas nos da la respuesta justo al inicio de su narración, cuando nos dice que en esos días salió un edicto de César Augusto, que requería que fuera censada toda persona que estaba bajo el dominio del Imperio Romano.
Este es el César que se llevó el título de “El Augusto”, “César, el magnífico”, “César, el trascendente”, el segundo de los doce Césares de Roma y uno de lo gobernantes mas despiadados y efectivos de la antigüedad. Se dijo de Octavio, quien se convirtió en César Augusto, que él había asesinado a 300 miembros del Senado de Roma.

Roma había sido una república por muchos años, antes de la llegada de Julio César, seguida luego por César Augusto. Y con esta autoridad plenipotenciaria emitió un edicto y dijo: ‘Que todos los que están bajo el dominio romano se sometan a un censo’.

Quería contar las cabezas de todo el mundo en el Imperio Romano con el propósito de imponer impuestos a fin de incrementar las arcas, la riqueza y el dominio de ese imperio.

Así que, por mandato, él dio la orden. Y Lucas nos dice que esto ocurrió cuando Cirenio gobernaba en Siria. Entonces si miramos la superficie y hacemos la pregunta de por qué nació Jesús en Bélen, la respuesta es obvia, la respuesta es fácil.

Bueno, nació en Belén porque sus padres rurales tuvieron que hacer este viaje pesado desde el norte, desde Nazaret hasta Judea y hasta Belén, a unos pocos kilómetros de Jerusalén, para poder registrarse y ser contribuyentes.

La razón por la que Jesús nació en Belén fue porque sus padres, aunque estaban afligidos por la carga de la opresión y la tiranía de Roma, sin embargo, se sometieron al magistrado civil e hicieron este viaje a riesgo de la vida de la madre y del bebé que había sido concebido en su vientre.

Y podemos dejarlo ahí. Gracias a César Augusto, Jesús nació en Belén. Pero hacer eso sería darle demasiado crédito a César Augusto y muy poco crédito a la soberanía de Dios, dado que siglos antes de que César Augusto naciera, siglos antes de que alguien hubiera escuchado su nombre, siglos antes de que siquiera él contemplara un edicto de registro para todos los ciudadanos en el imperio, un profeta menor, en el pequeño país de Israel, recibió la palabra de Dios en sus labios y pronunció este oráculo acerca de este pueblo de Belén.

Y Miqueas dijo: “Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel”. Noten que antes de que saliera un edicto de César Augusto, desde toda la eternidad, salió un edicto del Señor Dios omnipotente que reina, quien es el Señor de la historia, quien determinó los límites del Imperio Romano y determinó que en un día particular, en un lugar particular ocurriría la encarnación de su Hijo.

Y podemos jugar a los “¿Y si?” ¿Y si el edicto de César fue emitido una semana antes? ¿Y si llegó una semana después? ¿Y si María hubiera dado a luz en el camino? Entonces, toda la importancia profética de la Palabra de Dios se habría derrumbado al quedarse sin cumplir, pero debido a que salió un edicto de Dios, no podía ser que Jesús no naciera en Belén. Pero, ¿por qué en la providencia de Dios, Dios eligió esa pequeñísima ciudad, pequeña entre las tribus de Judá, para ser el lugar del nacimiento del Mesías?
Bueno, era obvio en el AT, porque ese pequeño pueblo había sido la ciudad natal del rey más grande de Israel y desde la caída del reino del norte, de Israel, en 586, ningún rey del linaje de David había gobernado.

Y este pequeño pueblo llamado “la ciudad” o “la casa de pan”, había quedado en la oscuridad hasta siglos más tarde la casa de David fue restaurada y su reino fue renovado cuando el Príncipe de Paz nació en su ciudad natal. ¡Qué extraño es que Dios obre con las complejidades del tiempo y del espacio de tal manera!

Noten que a lo largo del texto que estuve leyendo, se dice: “Y sucedió” o “Y aconteció en aquellos días”. En otras partes del NT, tenemos una expresión que ocurre con frecuencia y que habla de la plenitud del tiempo. El pleroma, una palabra que realmente no tenemos un equivalente para traducir en el idioma español, porque la idea de pleroma es una plenitud que no solo alcanza el punto donde el agua llega justo al borde del vaso, sino que es una plenitud que se desborda, es decir que revienta las costuras.

Es una plenitud que está tan llena que no dará cabida para que otro átomo se apiñe en este espacio sin que lo haga explotar. Y lo que se nos dice en el NT es que Dios preparó la historia de una manera tal que hubo un momento en el tiempo donde el tiempo estaba tan impregnado, el tiempo estaba tan lleno del propósito de Dios que, en ese momento, ni un segundo antes, ni un segundo después, este niño nació en Belén.

¡Ah! Demasiado tarde para que sus padres encuentren una habitación en la posada, pero ni un segundo después de lo determinado por Dios. Cada vez que leemos este relato, nos impresiona, por supuesto, la nimiedad de las circunstancias del nacimiento de Jesús.

Aquí, Él es anunciado como un rey y, sin embargo, la señal que se da es la manifestación de un niño envuelto en pañales. No pañales como los entendemos, sino mantas o pedazos de tela cortados de forma rudimentaria y tosca para abrigar al recién nacido y mantenerlo caliente, colocado en un pesebre, donde comen los animales, difícilmente un palacio real, difícilmente un lugar de esplendor.

Y vemos a lo largo del ministerio de Jesús que Él toma sobre sí una misión de humillación. La suya es la vía dolorosa. La suya es el camino de la cruz.

Él es aquel que es el “varón de dolores y experimentado en aflicción”, y así vemos, en las circunstancias de su nacimiento, casi un retrato absoluto de pobreza y humillación
Sin embargo, a menos de medio kilómetro del lugar o del establo donde estaba acostado el bebé, el mayor espectáculo de luz y sonido que jamás se había producido sobre la faz de la tierra, antes de ese momento, apareció cuando estos pastores estuvieron toda la noche en el campo cuidando sus rebaños.

Se nos dice que de pronto hubo un resplandor y ¿qué tipo de resplandor era este? Era la Shekina, la gloria, la gloria de Dios radiante, refulgente, cegadora, deslumbrante y flameante. El tipo de gloria que dejó ciego al apóstol Pablo cuando estaba en el camino a Damasco, el tipo de gloria que brilló a través de la naturaleza humana de Cristo en el monte de la Transfiguración. A lo largo de las Escrituras, la metáfora suprema de Dios es la de la luz, que Él es un fuego consumidor. Y su gloria tiene un resplandor como hemos visto una y otra vez, que incluso los ángeles en el cielo tienen que cubrir sus rostros no sea que vean esa gloria develada y perezcan.

Es esa gloria que estalló sobre los campos esa noche en Belén. Y saben qué, las nuevas traducciones intentan ayudarnos entender o sobrellevar algo del lenguaje oscuro del tiempo de Cervantes, por lo que incluso el texto que estoy leyendo ahora, nos dice que cuando esto sucedió y apareció el resplandor, los pastores “tuvieron gran temor”. ¿Por qué no lo dejaron como solía ser en versiones más antiguas, que decían: “quedaron sobrecogidos de temor”?

Ahora, obviamente, esa idea de estar sobrecogido es una noción que prácticamente desapareció de nuestro idioma, pero no del todo. A veces la gente dice: ‘Bueno, me sobrecogió la tremenda cuenta del restaurante’ o ‘Estaba sobrecogido al ver el mal estado en que quedó el auto después del choque’. Estamos hablando de algo que nos intimida y hasta duele.

Estar sobrecogido es estar radicalmente aterrado, con un miedo que llega a doler, estar lleno de pavor y terror. Bueno, en el camino están María y José tratando de mantener el calor, tratando de mantener al bebé caliente, con escasez, en la oscuridad.

Y justo al otro lado del campo, la gloria de Dios destella en presencia de los pastores y los pastores escuchan el anuncio que el ángel hace del evangelio: “porque os ha nacido hoy,… un Salvador”.

Esta es la buena nueva que se anuncia: “que es Cristo el Señor”. Y luego leemos: “Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales”. Pensemos en el ejército más poderoso del mundo, este ejército no se compara al ejército celestial que se presenta aquí.

No se está hablando de unos cuantos ángeles sino de un ejército de ángeles, una tropa de ángeles que llenan los cielos hasta donde los pastores alcancen a ver. Hace unos momentos vimos que estaban sobrecogidos de terror.

¿Qué crees que están pensando ahora, cuando miran a su alrededor y no ven nada más que este ejército de ángeles cantando juntos: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace”?

Y luego, así de rápido, el resplandor se apagó, los ángeles se fueron y los pastores se dijeron unos a otros: ¡Vamos, vamos! “Vayamos, pues, hasta Belén y veamos ahora mismo esto que ha sucedido”.

Y así, amados, la Escritura nos dice que se apresuraron y fueron a buscar al bebé que estaría envuelto en pañales y lo encontraron en Navidad.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

 

Mantén a Cristo en el centro

Aviva Nuestros Corazones

Pregúntale a Nancy: Mantén a Cristo en el centro

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preguntale-nancy-manten-cristo-en-el-centro/

Leslie Basham: Un joven amigo de Nancy Leigh DeMoss estaba cuestionando la fe con que creció desde pequeño. Después de escuchar  todas sus preguntas, ella le hizo pensar en algo.

Nancy Leigh DeMoss: No creo que el problema sea realmente que no puedas creer tales cosas. Creo que tu problema es que no quieres creerlo porque conoces las demandas que esto traerá sobre tu vida.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Digamos que has enseñado a tu hija a que conozca todo acerca de la Biblia y cuando ella entra a la universidad, de repente empieza a cuestionar la validez de todo lo que ha aprendido en el pasado. ¿Qué es lo que haces? Nancy Leigh DeMoss abordará ese tema. Recientemente estuvo en una sesión grabada de preguntas y respuestas que se llevó a cabo al final de una de nuestras sesiones de grabación. También explicó cómo mantener el enfoque en Cristo día a día y habló acerca de lo que significa gobernar y reinar con Él.

Durante esta sesión de preguntas y respuestas, una mamá preguntó cómo podría ayudar a su hija. La hija estaba tomando una clase con un profesor que estaba haciendo que ella reevaluara la doctrina de la infalibilidad de la Biblia. Así es que Nancy respondió de esta manera.

Nancy: Siempre ha existido una corriente de gente religiosa que ha intentado socavar la autoridad y la veracidad de las Escrituras y esto de diversas maneras. Eso no es nada nuevo. Sobre todo desde el período de la Ilustración, con la alta crítica alemana. De ahí es desde donde surgió todo esto. Pero esto ni siquiera fue el comienzo, porque realmente todo empezó en el jardín de Edén. “¿con que Dios os ha dicho …?”

Pero por otro lado también ha habido personas que se creen más listas que Dios. Y mi intención no es ser irrespetuosa. Solo digo que hay un intento concertado por parte de muchos en la teología liberal de hoy,  de socavar la validez, la veracidad y la infalibilidad de las Escrituras. Eso no es una cosa nueva. Ha sido un ataque feroz en algunas ocasiones.

Hay gente incluso dentro de los institutos bíblicos, incluso pastores en las iglesias en algunos lugares que levantarán este tipo de interrogantes. No estoy diciendo que esas personas son maliciosas en su intención, o que estén diciendo que quieren socavar la autoridad de la Palabra de Dios. Algunos lo harán así pero otros no. Puede que algunos sean personas muy amables; algunos de ellos presentan un corazón dócil hacia las cosas espirituales, pero al final el impacto es el mismo, hacen que  las personas cuestionen la Escritura.

No está mal tener preguntas o dudas. Dios es lo suficientemente grande como para manejar nuestras preguntas y nuestras dudas. Creo que a veces pensamos que no podemos ministrar a jóvenes universitarios o a gente que ha escuchado este tipo de enseñanza porque no tenemos todo ese trasfondo.

Hay una gran cantidad de información allá afuera que sí busca que la Palabra de Dios sea honrada y busca ayudar a la gente en su fe, y hay muchas herramientas. Hoy en día, no tienes ni siquiera que ir a una biblioteca. Puedes ir al internet y encontrar muchas cosas, algunas no tan útiles pero otras serán una defensa sólida para la fe—una defensa sólida para la fe ortodoxa. Y puedes encontrar todo esto.

Así que no tengas miedo de esas preguntas. No sientas que la primera vez que las escuchas ya debas saber cómo contestarlas. Hay respuestas que satisfarán a la mente más rigurosa. No tengas miedo de buscar esas respuestas. Porque están allá afuera.

Pero te digo algo aún más importante, y es que Jesús dijo, :”Si el hombre hace Mi voluntad, él sabrá si la enseñanza proviene de Dios.” Si hay una inclinación de querer saber y hacer la voluntad de Dios, y hay un interés por buscar la Palabra de Dios, entonces creo que ahí es cuando la fe viene al corazón independientemente de todos los cursos de apologética que puedas tomar y todo lo que puedas aprender. Y no estoy despreciando esas cosas. Creo que pueden ser de gran utilidad. Mucha gente cree que puede ayudarnos a tener una fe intelectual más robusta. Pero te digo, no hay sustituto para tener fe en el corazón que recibirla de la lectura honesta y humilde de la Palabra de Dios.

La fe viene por el oír y  el oír por la Palabra de Dios. La Palabra habla por sí misma. No es que si solo lees este libro y nada más eso contestará todas tus preguntas, porque he hecho esto por 50 años, y aún tengo muchas preguntas sin contestar. Pero, mientras más tiempo estoy en ese Libro, mi corazón está más convencido de que esa es la Verdad.

Esa seguridad viene a mi corazón por el Espíritu Santo al yo leer la Palabra con un corazón humilde con un corazón sincero, y con el deseo sincero de conocer la verdad. Así que la mejor forma, en mi opinión, para lidiar con las dudas es meter la Palabra de Dios en nuestro sistema.

Si tienes hijos que estén en edad de secundaria o en la universidad, ellos están haciendo preguntas, independientemente de si están en escuelas públicas o en escuelas cristianas. Ellos están haciendo preguntas difíciles. Debes estar dispuesta a aceptarlo; a arremangarte las mangas, a respetar esas preguntas y ayudarles a encontrar las respuestas. Al final, tu mayor arma como madre es el poder de la oración, pedirle a Dios que abra sus ojos; que abra su corazón. Tómate el tiempo para amarlos en todo este proceso, de caminar con ellos—no ignorarlos por sus dudas, o decir, “eso solo es basura todo lo que escuchas, sólo tienes que creer”.

Creo que mientras más se encuentren con la Palabra Viva en la Palabra, esas dudas se irán disipando. No.

He tenido muchas conversaciones con el hijo de unos amigos míos muy cercanos (él creció en la fe y se crió en un ambiente del ministerio), pero durante sus años de universidad él fue horriblemente alejado de su fe por un compañero que creció en una familia pastoral pero rechazó la fe y ahora estaba tratando de socavar la fe de los demás.

Mi joven amigo, joven en aquel entonces, estaba realmente luchando con estas cosas. Podías ver que había una batalla dentro de él. Estaba haciendo todo tipo de preguntas. Yo investigaba para él y con él. Le daba cosas para leer. No tenía todas esas respuestas, y él era mucho más inteligente que yo. No podía  debatir con él todas las cosas. Traté de llenarlo con cosas que podían ayudarle con sus argumentos intelectuales.

En cierto punto le dije—ahora, esto fue en el transcurso de varios años—“No creo que tu problema sea que no puedas creer en esto. Creo que tu problema es que no quieres creer en esto por las demandas que esto va a hacer en tu vida, y lo que realmente significará para ti vivir totalmente entregado a Cristo”.

Ahora, no recuerdo lo que me dijo en ese momento. No creo que de repente él haya estado de acuerdo conmigo en el momento. Pero hoy él regresaría a decirme que estaba completamente en lo cierto. Él estaba, en ese momento, viviendo un estilo de vida inmoral (lo cual yo no sabía) pero no quería que Dios reinara en su vida sexual. Era un asunto de la voluntad, no era un asunto del intelecto.

No estoy diciendo que esto nunca sea un asunto del intelecto. Hay preguntas honestas y las hacen personas honestas. Pero en la mayoría de los casos, creo que hay un asunto del corazón involucrado que no quiere creer porque no quiere someterse al Señorío de Cristo.

Ahora, yo no le dije esto en nuestra primera conversación. Fue en el transcurso de los años mientras amaba a este hijo de mis amigos. Me invertí en su vida, le mostré interés, estuve ahí con él en momentos difíciles que su familia pasó, pero llegó a un punto donde dejó de ser un asunto intelectual para él. Esto era un asunto del corazón.

¿Sabes qué? Cuando él finalmente le rindió su vida a Cristo, no fue por recibir respuestas a todas sus preguntas. Él tiene un intelecto brillante, pero en última instancia fue Dios, quebrantando su voluntad y  él fue cautivado por Cristo. Cristo capturó su corazón. Y eso era lo que él necesitaba.

Después él fue capaz de abordar esas preguntas de una manera totalmente diferente, porque ahora su corazón creía. Ahora solo se trataba de conocer mejor lo que él ya creía. Pero no había resistencia.

Creo que es fácil desarrollar esto cuando ves a personas que incluso son profesores, o profesores bíblicos, muy inteligentes,  que te están diciendo estas cosas. Pienso que no debemos dejar de manejar los problemas del corazón, mira que digo, problemas del corazón, al mismo tiempo en que manejas los asuntos intelectuales difíciles de nuestra fe.

Leslie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en una sesión de preguntas y respuestas. Una mujer en la audiencia hizo una pregunta acerca de  una serie expuesta en Aviva Nuestros Corazones, El Cristo incomparable. Se trataba de un estudio a profundidad de la vida de Cristo que hicimos recientemente en la época de Cuaresma. Muchas oyentes fueron impactadas.

Por ejemplo, recibimos un correo electrónico que decía, “Este ha sido el estudio más interesante, profundo, retante y el que me más me ha puesto a pensar. Una persona nos preguntaba, “Cuando un estudio como este termina, ¿cómo hace una para continuar enfocada en Cristo?

Nancy: Me he encontrado a mí misma haciéndome la misma pregunta mientras trabajaba en esta serie. Pasé meses concentrada en el estudio de la vida de Cristo, que ha sido una gran bendición. No sé si recordarán que al inicio de esa serie les compartía acerca de mi primer encuentro con el libro de Oswald Sanders, El Cristo incomparable. Fue durante la temporada de pascua unos años atrás, y mi corazón ardía mientras me preparaba para la Semana Santa y para la Pascua.

Me ministró tanto que decidí que quería que ministrara a mis oyentes; quería animarlas a que nos concentráramos esa temporada en Cristo. Creo que fue algo muy bueno, es algo que nos ayuda. Muchas oyentes nos han dicho lo útil que fue tener este periodo de 40 días para realmente enfocarse en Cristo y en Su vida, en Su pasión, Su resurrección, y Su obra redentora.

Así que empezaré diciendo que es muy útil tener puntos recurrentes de énfasis en los que nos enfocamos en Cristo. Esto puede ser algo semanal, como por ejemplo en algunas iglesias donde tienen cada domingo la cena del Señor—ese puede ser una oportunidad de volver y  recalibrarse y enfocarse de nuevo en Cristo.

Quiero animarte también a que leas los evangelios con cierta regularidad. No a que solo leas los evangelios, pero cerciórate que no estés mucho tiempo sin leerlos. Porque ellos te dirigirán a Cristo. Después, durante la pascua, o la temporada de navidad o las cuatro semanas de adviento antes de la Navidad… El calendario de la iglesia puede ser de gran ayuda en esto para los que vienen de trasfondos de iglesias litúrgicas. Eso puede ser muy útil porque hay estos marcadores periódicos a lo largo del curso del año que nos apuntan a Cristo de manera recurrente.

Puedes hacer esto aun cuando no asistas a una iglesia así. En el Antiguo Testamento Dios le dijo a Su pueblo que ciertos eventos tendrían que ser festejados año tras año. La Pascua, por ejemplo. Dios dijo este es el día de tu salvación y de la liberación de la esclavitud. Así que cada año, en esas fechas se debía celebrar esto. Debían recordar la sangre que se derramó. Se extendió sobre el dintel de la puerta y el ángel de la muerte pasó por encima de su casa. “Los primogénitos de los egipcios murieron, pero ustedes se salvaron. Deben celebrar eso; deben conmemorar esto”. Lo cual, por cierto, es lo que hacemos cada vez que tomamos la Cena del Señor. Recordamos su muerte hasta que Él vuelva.

Trato de que en el aniversario en el cual vine a la fe en Cristo, el 14 de mayo de 1963 (por ese tiempo, no exactamente ese día, pero por esas fechas) trato de tomar el tiempo para realmente enfocarme en la obra de redención del Señor en mi vida y en lo que eso significa. De esta forma no lo olvido. Trato de verlo con ojos nuevos.

Trato también de leer literatura devocional acerca de Cristo y de los evangelios que me darán nueva perspectiva de las cosas que he escuchado una y otra vez.  Le pido al Señor que me de un nuevo sentido de asombro acerca de esta vieja, vieja historia. Siempre tiene maneras de hacerlo que son bastante tiernas. No experimento esto todos los días de mi vida, la maravilla de mi salvación. Desearía que así fuera, pero no es así. Pero Él recurrentemente me da dulces recordatorios  y recuerdos de lo que Él hizo por mi.

Trato de alimentar eso. Si tienes un fuego que se esta apagando, le echas más leña al fuego y aviva las brasas. Y esto es, por cierto, otra manera de continuar con el fuego del amor a Cristo en nuestros corazones. Es el estar junto a las brasas, estar cerca de otros creyentes que amen a Jesús.

Hay algunas personas en mi vida con los cuales me gusta estar, ya que cada vez que estoy cerca de ellos me animan a conocer a Jesús. Hay algo en su espíritu. Algunos de ellos ya han fallecido y se han ido al cielo. En realidad no son muchos así, pero hay algunos. A lo mejor tú conoces a alguien así. Acércate a esa persona. Planea, cuando estén juntos hablen de cosas espirituales. ¿Qué es lo que está haciendo Dios en tú vida?  ¿Qué es lo que has visto recientemente que Cristo está haciendo que es de bendición?

Malaquías habla acerca de que los que aman al Señor hablan seguido de Él unos con otros. Estoy parafraseando el versículo de Malaquías capítulo 2. Pero rodéate de gente que ama a Cristo, así al leer la Escritura, que espero que lo estés haciendo cada día—y no estoy diciendo que no se me pase a mi algún día, pero esa es mi meta pasar tiempo con Dios en Su Palabra.

A veces que estoy leyendo partes que no parecen no tener nada que ver con Jesús. Te topas con esas partes cuando estás leyendo  el Antiguo Testamento. En mi subconsciente una de las cosas que trato de tener presente cuando estoy leyendo la Escritura es ¿cómo refleja a Cristo? ¿Qué es  lo que me dirige a Cristo? Esto no siempre es fácil de hacer. Pero si te estás haciendo la pregunta, vas a ver a Cristo a través de la Escritura. Porque es Su historia. Es la historia de la redención de principio a fin.

¿Cómo es que aparece Jesús en el jardín del Edén? Hazte esa pregunta al leer la Escritura, la respuesta no siempre será tan obvia, pero al menos estarás más en sintonía. Cuando Dios vistió a Adán y a Eva en su desnudez porque estaban avergonzados y culpables después de su pecado, Él sacrificó animales, y de ahí saco las pieles para vestir a Adán y a Eva. ¿No vemos aquí un presagio del sacrificio de Cristo, quien fue sacrificado, el cordero inmolado de Dios para que podamos ser vestidos con su justicia? Busca a Jesús en la Escritura. Pídele al Espíritu Santo que te lo muestre. Creo que eso ayudará a mantener un amor fresco por Cristo.

A veces solo tenemos que hacer lo que dice Apocalipsis capítulo 2—  las palabras de Jesús a la iglesia en Efeso. Has dejado tu primer amor.  Debes recordar de dónde has caído, y necesitas arrepentirte. Necesitas regresar a hacer las cosas que encendieron ese amor al principio.

A veces tenemos que detenernos y hacer un balance y volver a recalibrar y decir: «Yo no amo a Jesús como lo hice en un momento específico. Esto se ha vuelto demasiado común para mí”. Sabías que eso es lo que significa la palabra “profano”. Profanar algo no es maldecirlo. El usar el nombre de Jesús como una maldición, eso es profanar. Pero profanar también significa tratar algo que es sagrado como si fuera algo común. Viéndolo de esa forma como algo común, ¿cuántas de nosotras realmente vivimos vidas profanas? Pensar o no pensar en Cristo, tratar algo que es tan sagrado como si fuera algo común.

A veces solo tenemos que confesar «Señor, he profanado contra a ti. No te he valorado y apreciado como Tú lo mereces. Por lo tanto, captura de nuevo mi corazón con lo que Tú eres».

El cantar me ayuda con eso. Me preguntan cómo hacer esto de manera practica. Canta himnos acerca de Cristo y de las maravillas del Calvario y las maravillas de la Cruz, eso me ayudan a amar más a Jesús. Porque me señala a Cristo. Y esos himnos pueden avivar el fuego de mi devoción hacia Cristo para que no se enfríe o disminuya.

Porque a veces nos enfriamos. Se nos olvida. Es por eso que tenemos que recordar. Es por esa razón que tenemos que hacer cosas que nos ayuden a recordar como:

  • La cena del Señor
  • La Escritura
  • El Antiguo y El Nuevo Testamento
  • El animarnos unos a otro
  • El exhortarnos unos a otros acerca de Cristo
  • El hablar de Cristo los unos a los otros
  • El cantar

Todas estas son las cosas que nos ayudan a enfocarnos en Cristo. 

Mujer: Hiciste un comentario en una sesión. Dijiste que en fe, nosotras también reinamos con Cristo. ¿Exactamente qué significa eso?

Nancy: Al caminar a través de las epístolas como por ejemplo Efesios,  nos dicen—otras más nos dicen también, como Romanos,  que hemos sido crucificados con Cristo y que hemos sido sepultados con Él. Pero Efesios dice que hemos sido resucitados con Él, y que estamos sentados con Él en los lugares celestiales.

Cristo, desde la diestra de Dios, reina y gobierna. Ahora,  Su reinado y Su gobierno, todavía no son  aceptados en esta tierra. Pero el resultado está determinado. Él es Rey; Él es Señor. No es que Él va a ser Señor al final de los tiempos. Él es el Rey y Señor que reina en este universo. Pero todavía hay enemigos que compiten con Su trono, personas, naciones y grupos que quieren reinar ellos mismos. Tenemos esta batalla llevándose a cabo.

Así que tenemos el ahora. Tenemos esta realidad que no es lo que será en algún punto en el futuro cuando todos sus enemigos sean subyugados y puestos bajo sus pies, y Él gobernará y reinará sin competencia, sin retos, y toda rodilla se doblará. Ese es el “entonces” del que solo tenemos vestigios. Tenemos las promesas, y vemos un poquito ahora.

Así es como esto es verdad del reinado de Cristo, así es verdad de nuestro reinado y gobierno.

La Escritura dice que un día hemos de juzgar a los ángeles. Un día vamos a juzgar a las naciones con Cristo. Lo haremos en el cielo nuevo y la tierra nueva redimida junto a Él. Ahora estamos en esta tierra vieja. Pero esperamos ese día. Pero Él nos ha dejado aquí como sus vice-regentes para expresar en este mundo Su Reino y Su gobierno, en la medida en que pueda ser conocido sobre esta tierra ahora.

Lo hacemos cuando dejamos que Él reine sobre nuestros corazones y cuando dejamos que Él nos controle. Pero también cuando nos involucramos en la cultura, nosotros lo representamos a través de muchos actos de adoración, fe y servicio, paternidad, jardinería, compartiendo a Cristo en una variedad de maneras al ser buenos trabajadores en la fuerza laboral, y de tantas formas en que podemos expresar el Reino de Cristo, el Reino y el imperio de Cristo.

Así que al reinar y gobernar con Él algún día, en cierta medida esto es cierto hoy en día. No en la medida en que será ese día. Podríamos desanimarnos de haber sido dejados en la tierra para hacer los negocios del reino y para promover el reino de Cristo. Vemos este mundo que es tomado por demonios y las personas que representan la causa del diablo. Podemos sentirnos sin esperanza, y abrumadas si nos fijamos en la situación desde aquí desde  la tierra.

Es por eso que creo que Efesios lo dice antes de ir a la parte de la vestidura de la armadura espiritual de Dios y ser fuertes en el Señor en la fortaleza de su poder. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (ver 6:11-12)

Antes de llegar a esto en capítulo 6, Él nos dice antes, en los capítulos 1 y 2, que hemos sido resucitadas con Cristo. ¿Qué está haciendo Cristo en su posición elevada a la diestra de Dios? Él está reinando y gobernando.

Así que mientras oramos oraciones, que son nuestra gran arma de guerra espiritual, mientras luchamos contra potestades y principados y las fuerzas de huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales, no lo hacemos desde una posición aquí abajo en la tierra, donde estamos bajo los pies de las personas que no creen en Cristo y están tratando de destruir el Evangelio. Nos desanimaríamos  y abandonaríamos la idea, si pensamos que estamos luchando desde ese punto de vista.

Ahí es cuando, por fe, si nos vemos a nosotras mismas como resucitadas con Cristo, sentadas junto con Él en los lugares celestiales, como dice Efesios, no con un cuerpo santo como lo será algún día. Pero por fe, vamos a estar unidas con Cristo, por lo tanto, participaremos en la batalla aquí en la tierra desde una posición de victoria, desde una posición exaltada con Cristo.

Una vez más, no en el sentido de que un día será, pero reconociendo que servimos y ministramos y luchamos la batalla aquí en la victoria y el triunfo de Cristo, que ha ganado la victoria final, algo que está sucediendo  y que estamos librando justo en este momento.

Leslie: Reinamos y gobernamos junto con Cristo. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando como es para los creyentes ahora. Ella estuvo conversando con un grupo de mujeres durante una sesión de preguntas y respuestas.

Nos complace sobremanera recibir sus preguntas y testimonios. Esto nos muestra cómo Dios ha impactado vidas a través del ministerio y nos anima a seguir adelante.

Recientemente recibimos este correo desde Venezuela. Nos sorprendió ver que se trataba de un hombre, aunque las enseñanzas de Nancy van dirigidas a las mujeres. Este hermano dice,

¡Hola! Desde Venezuela les envío mis saludos. Me llamo Landys, un padre de familia, y quien está especialmente agradecido a Dios por lo que encontré en esta página. Específicamente escuché parte de la historia de Rahab y quedé impactado; tanto así que descargué parte de esta serie y la estoy escuchando; esto ha traído mucha paz a mi alma; incluso hoy, en mi lugar de trabajo, compartí el audio con un compañero que se encontraba triste a causa de muchos problemas; éste, luego de escuchar la primera parte de la historia de Rahab, experimentó, según me contó, mucha paz, dijo sentirse renovado y mostró interés por compartir algunas reflexiones propias al respecto. Sé que está página está dedicada a la mujer, pero les confieso que me está haciendo mucho bien, como hombre, su contenido. Que Dios les bendiga.

Alabamos a Dios por las personas que apoyan nuestro ministerio financieramente y con sus oraciones. Sin su apoyo sería imposible llevar a cabo este ministerio. Si quieres saber cómo puedes involucrarte y apoyarnos, visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega, de Aviva Nuestros  Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

 

 

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Los primeros regalos de Navidad

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los primeros regalos de Navidad

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/45753453

Bueno, ya les he dicho muchas de las cosas que no sabemos acerca de los magos. Espero no haber arruinado su decoración navideña.

No hace daño cantar “Del oriente somos los tres”, está bien. Pero lo que quiero que veamos ahora es lo que sí sabemos de estas personas, de lo cual la escritura es clara.

“Unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle”. Noten que ellos no vienen y dicen: “¿Hay algún rey que acaba de nacer?”

Estos hombres, por muchos que sean y por grandiosos que sean, aparentemente han recorrido una gran distancia, a un gran costo, pero con gran certeza de su misión. Llegan a Jerusalén. No saben dónde está el rey, pero saben que él está.

Saben que ha nacido un rey y también, por la expresión que usan: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?”, esa frase “Rey de los judíos”, que luego adorna la cruz de Cristo, es una frase que todo judío entendió como sinónimo del concepto del “Mesías”. Ellos no están solo buscando por alguien de la casa de Acab o Manasés, o incluso de David. Ellos están buscando al Mesías.

Ahora, eso es crítico que entendamos mientras miramos los siguientes versículos; porque ellos vienen, pero no vienen a Belén. Y les tengo más malas noticias. Ellos tampoco vinieron con los pastores, así que tendrán que reorganizar un poco más su pesebre navideño.

No sabemos cuándo llegaron a ciencia cierta. Pero notamos que cuando ellos llegaron, se nos dice aquí en el evangelio de Mateo, que cuando llegan a Belén, van a la casa donde se encuentran María, José y el bebé. No están en la cueva o el pesebre donde llegaron los pastores.

Y hay otra cosa más, que Sherlock Holmes percibió en el texto, usando un poco de materia gris. Con una pequeña inferencia aquí, notamos que cuarenta días después del nacimiento de Jesús, José y María presentan a Jesús en el templo para la purificación.

Y con motivo de esa dedicación, ellos dan la ofrenda y sacrificio habituales y requeridos allí. ¿Qué dieron? ¿Lo recuerdas? ¿Pichones? Ellos ofrecieron tórtolas. Y si conoces la ley del AT, sabes que las palomas que se ofrecen en esa ocasión pueden usarse como sustitutos del animal de sacrificio normalmente requerido, solo en el caso de aquellas personas que están desamparadas en su pobreza.

Y hubiera sido una violación de la ley de Dios, impensable para José y María, el llegar allí con ofrendas de tórtolas si es que estaban sentados en un cofre de tesoro con oro, incienso y mirra. Entonces, a menos que hayan gastado esos regalos entre la visita de los magos y la presentación de Jesús, creo que es bastante seguro asumir que para cuando los magos llegaron allí, había transcurrido por lo menos cuarenta días desde el nacimiento en sí. Así que no queremos pensar que los magos llegaron la misma noche que los pastores.

Así que, una vez más, no sabemos cuándo llegaron exactamente. Fue muy pronto, poco después del nacimiento de Jesús, pero no necesariamente el mismo día o la misma semana. Pero noten que ellos llegaron a Jerusalén. Ellos no llegaron a Belén, porque ellos sabían que Jerusalén era Sion.

Sabían que Jerusalén era la capital de Israel. Sabían que si estaban buscando a un rey judío, si estaban buscando al Mesías judío, el lugar para ir sería el centro del judaísmo, Jerusalén. Recuerden que el indicador que les mostró que este rey había nacido, es la estrella que vieron en su origen, cuando apareció. No hay nada aquí que sugiera que la estrella los guió de Persia o Babilonia o de donde sea que ellos vinieron, desde allí hasta Jerusalén.

No necesitaban guía alguna para encontrar Jerusalén. Ellos llegan a Jerusalén y ahora dan vueltas y probablemente dentro y alrededor de las zonas del templo, haciendo preguntas:

“¿Dónde está el Rey?” ¿Qué rey? ¿Herodes? No, Herodes no. “¿Dónde está el Rey de los judíos?”

Lo último que alguien en Jerusalén podía pensar es que Herodes era el rey de los judíos. Quizá él gobernó sobre los judíos, pero uno de los puntos del conflicto del pueblo judío del primer siglo en ese momento era que Herodes no era judío. Él era un rey títere designado por los romanos, quienes eran odiados.

Y Herodes se había distinguido en todo el mundo por sus magníficos proyectos de construcción, por su administración inteligente y astuta, pero lo único que excedía su reputación de proyectos de construcción y su capacidad de administración fue la reputación de su crueldad. Herodes era un hombre sediento de sangre, ahora, probablemente a fines de sus 60’s o principios de los 70’s, y nadie lo identificó con el Mesías.

Entonces, cuando esta gente, estos extraños, cinco, seis, siete, diez, doce, o los que sean, no sé cuántos, empezaron a preguntar: “¿Dónde está el Rey de los judíos?” ¿Dónde está el Mesías? No pasó mucho tiempo hasta que los reporteros de la corte enviaron esa información a Herodes.

‘Oh rey, tenemos un problema’. ‘¿Qué pasa?’ ‘Hay visitas en la ciudad, dignatarios extranjeros. Están buscando en cada rincón, están voceando en cada calle y están preguntando dónde está este Rey de los judíos que ha nacido. Están buscando al Mesías. Dijeron que vieron su estrella levantarse en el oriente.’ ¿Cuál fue la reacción de Herodes? “Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó”. Mala traducción. La palabra que Mateo usa aquí no es “turbó”. Él estaba fuera de sí. Al principio no con ira o rabia, sino que literalmente la palabra aquí significa: “Herodes estaba aterrado”.
Aquí tienen a un hombre que había gobernado por más de cuatro décadas más o menos, bañando a Jerusalén con la sangre de su pueblo, involucrado en todo tipo de intrigas judiciales, asesinando a sus propios familiares, conocido por su crueldad y con los años siendo paranoico cada vez más y más.

Y cada vez que escucha de otro pretendiente al trono, de otro movimiento entre los judíos para destituirlo, lucha por su vida para mantener su poder y su autoridad.

Y lo último, fue casi como una aparición del fantasma de la ópera a Herodes, que lo peor en su vida que puede escuchar es que nació el verdadero Mesías. Y cuando escuchó estos informes, estaba aterrorizado. Pero la frase extraña aquí, ¿la notaste en el texto?: “y toda Jerusalén con él”. No tiene sentido.

¿Por qué Jerusalén estaría aterrada junto con Herodes? Jerusalén era la ciudad que anhelaba y ansiaba por el libertador venidero. Los súbditos de Herodes querían al Mesías más que a cualquier otra cosa. Entonces, ¿por qué estarían aterrorizados junto con el rey? Mateo no lo dice y no lo sabemos.

Déjenme adivinar, creo que la mejor suposición que tenemos aquí es que la gente ya había experimentado lo que sucedió cuando Herodes se enteró de cualquier otra oposición contra él.

Cuando ellos supieron que el rey estaba aterrado, ellos se aterraron porque sabían cómo el rey manejó sus miedos en el pasado y ahora el miedo de ellos estaba bien justificado.

En un período de tiempo muy corto, el rey Herodes promulgó un decreto, de que todos los niños menores de dos años serían ejecutados mientras él maquinaba una de las matanzas más crueles, despiadadas y malvadas en la historia del mundo, debido a que tenía miedo de un bebé.

Entonces, “cuando lo oyó, el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo”.

Aquí tenemos a un rey judío y él ni siquiera lo sabía. Cualquier persona de la escuela dominical podría haberle dicho dónde iba a nacer el Mesías.

“Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta”. Y luego viene la cita de Miqueas: “Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un Gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel” y así sucesivamente.

Entonces, ahora Herodes sabe que Belén, a unos 10 kilómetros al sur, es el lugar donde este bebé ha nacido. “Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella”. Ves, está tratando de averiguar qué edad tendría el bebé. No era tan cruel como para matar a todos los niños.

“Y enviándolos a Belén, dijo”. Noten lo maquiavélico del actuar de Herodes. Él dice: “Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore”.

Herodes tenía en mente un concepto extraño de adoración. Entonces los visitantes “se fueron; y he aquí”, otra vez está la palabra, “la estrella”, ¿ves lo que pasó?

Ellos iniciaron este viaje en el oriente cuando esta estrella aparece en el horizonte. Viajan a Jerusalén, no ven una estrella. Ahora no hay ninguna estrella que los guíe por los pasajes y las calles de Jerusalén.

Están buscando como cualquier otro turista, están buscando un mapa, tienen que encontrar de cualquier forma que los lleve a descubrir dónde está este nuevo rey. Finalmente reciben el mensaje de que está en Belén.

Bueno, ¿cómo van a encontrar Belén? ¿Y en especial el lugar donde el rey, este bebé se encuentra en Belén? “He aquí, la estrella” apareció.

Es la aparición repentina y dramática de la estrella que ahora está diseñada para llevarlos específicamente al lugar donde está el bebé, lo cual me inclina a pensar que este no es un fenómeno natural sino una creación milagrosa de Dios para esta ocasión específica y para este propósito específico.

Y, “la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron”.

Nuevamente, el lenguaje es aún más específico. Lo que el lenguaje sugiere aquí es que cayeron de rodillas y luego pusieron sus cabezas en el suelo, lo cual fue un acto de reverencia reservado para Dios.

No era el mismo gesto que se usaba para arrodillarse ante un rey. Estas personas están usando una forma y una postura de adoración. Por eso es que Mateo usa el término “le adoraron”. No solo lo honraron, no solo lo alabaron, no solo lo exaltaron, damas y caballeros, estos hombres adoraron a este bebé. Eso es algo que sabemos con certeza.

Y lo próximo que se nos dice es que abrieron los cofres del tesoro que habían llevado a lo largo de este viaje y le presentaron los primeros regalos de Navidad al Cristo niño. Y ahora Mateo es más específico. Los regalos eran oro, incienso y mirra.
Ahora, si eres como yo, competitivo en la especulación, tú sabes, no contento con quedarte en la oscuridad, incapaz de resistirte a tratar de discernir el significado y el sentido de todo esto. Es decir, tengo que preguntar: ¿Qué tiene de especial el oro, el incienso y la mirra? ¿Por qué esos tres regalos? Y es muy fácil perderse con esto en la especulación abstracta y la fantasía y así por el estilo; y tenemos que ser cuidadosos aquí.

Pero veo algunas ideas interesantes de la historia de la iglesia. El padre de la iglesia, Orígenes, por ejemplo, dijo: “Ah, es simple el por qué los tres regalos de oro, incienso y mirra. Ellos trajeron oro porque era un rey, trajeron incienso porque era Dios y trajeron mirra porque era un hombre”.

En la superficie, francamente, la primera vez que lo leí pensé: “Bueno, ahí va Orígenes en su fantasía alegórica por lo cual es famoso”. Pero cuando lo miramos más de cerca, le damos el beneficio de la reflexión de la segunda mirada. Amados, veo una razón sólida para esa especulación.

Si vemos las Escrituras y la historia judía, vemos que el oro era casi un elemento exclusivo de la realeza. Solo el rey tenía un cetro de oro.

¿Qué le dabas a un rey que lo tenía todo? Le dabas oro. ¿Qué dieron de tributo los reyes vasallos a los reyes soberanos? Traían oro.

Y así, existe una gran tradición en el antiguo Medio Oriente de que el regalo apropiado para la realeza era el oro. Y dado que estos hombres habían venido y dijeron: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?

Sabemos que al entrar esperaban encontrar un rey recién nacido. Conocían el protocolo, conocían la etiqueta de la corte, conocían la tradición, trajeron oro digno de un rey.
¿Por qué incienso? Y a fin de cuentas, ¿qué es el incienso? Suena demasiado cerca a incendio ¿no? Sabemos qué es el incienso.

Bueno, aparentemente todo lo que la palabra “incienso” significa es “incienso puro”, incienso sin alear, el incienso de mayor calidad, el más fino y el más caro. El tipo de incienso que no se lleva en un sobre o en un bolsillo, sino que se lleva en un cofre de tesoros.

Ahora, ¿Para qué servía el incienso en el mundo antiguo? No exclusivamente, pero casi exclusivamente, se usaba para la adoración. Se solía presentar como una ofrenda quemada a Dios.

Y la mirra era una de las grandes posesiones de la nobleza, no de Dios, no de reyes sino de hombres comunes. Era una especie de perfume y su uso principal era el de un aroma agradable, como una fragancia. Y, en su característica más fina, la mirra era un artículo extremadamente caro.
De la misma manera como podemos comprar tipos muy caros de perfume, como el ungüento que María Magdalena derramó sobre los pies de Jesús, ¿recuerdas?

Otro uso de la mirra era cuando se usaba en la mezcla con otros líquidos, podía usarse para aliviar el dolor, como un sedante para aquellos que sufrían dolor, como el que se le ofreció a Jesús en la cruz.

¿No es interesante que a Él le dieron mirra al inicio de su vida y que sus ejecutores se lo ofrecieron al final de su vida? Pero en Israel también es usado para ungir los cuerpos de los seres queridos que han muerto, como una expresión de amor, estima y dignidad.

Y es el tipo de elemento que las mujeres usaron para ungir el cuerpo quebrado de Jesús cuando fue puesto en la tumba, porque era la tumba de un rey. Era la tumba de Dios encarnado y era la tumba del hombre perfecto. Entonces, no ceo que Orígenes haya estado tan equivocado en su especulación.

Y lo que te pido que recuerdes hoy, de estos pocos minutos que tomamos para mirar hacia atrás y recordar una vez más la historia de la Navidad, este aspecto de la historia de la Navidad, que estos fueron los primeros regalos de Navidad.

No un prendedor para una novia, no un equipo estéreo para una madre, una madre viuda, no un juego de trenes para los nietos, sino oro para un rey, incienso para Dios y perfume para un hombre que muere.

Oremos. Padre, nos gusta recibir regalos, nos gusta dar regalos. Pero oro para que en esta Navidad, mientras damos y recibimos regalos, podamos pensar en los regalos que fueron dados a tu Hijo unigénito por aquellos que en tu providencia designaste y anunciaste para que lo visiten en su natividad.

Oramos para que podamos pensar en esos regalos hasta el final, que podamos pensar en el regalo que nos has dado, el regalo de tu Hijo unigénito, para nosotros los seres humanos y para nuestra salvación.

Te agradecemos por el Cristo niño y oramos en su nombre. Amén.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es