4/6 – La belleza de establecer prioridades

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

4/6 – La belleza de establecer prioridades

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ 3 Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «4 sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.5 Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres2 al observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

17/17 – LA VIDA DE JOSÉ – Más allá de la muerte

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

17/17 – LA VIDA DE JOSÉ – Más allá de la muerte

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

26/63 – Ayuda mi incredulidad | Marcos 9:14-29

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

26/63 – Ayuda mi incredulidad | Marcos 9:14-29

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

38 – El sentido de la vida

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

38 – El sentido de la vida

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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Profetas de renovación y poder

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Profetas de renovación y poder

Steven J. Lawson

https://www.ivoox.com/45408421

Estamos examinando el Antiguo Testamento en busca de las doctrinas de la gracia. Ahora llegamos a dos profetas Ezequiel y Daniel, y al mirar estos dos libros proféticos seguimos viendo la doctrina de la gracia soberana de Dios y la soberanía de Dios sobre todas las cosas de la vida.

Así que por favor tomen sus Biblias y vayamos al libro de Ezequiel, y en el capítulo 2, versículos 3 y 4, vemos algunas evidencias iniciales de la Depravación Total del hombre: “Entonces me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel”, —y ahora la descripción de los hijos de Israel “a una nación de rebeldes que se ha rebelado contra mí”, nuevamente se trata de judíos de nacimiento, pero que no han nacido de nuevo, no han venido a un conocimiento salvador de Dios, por lo tanto sus corazones son obstinados y ellos son rebeldes, se sublevaron contra Dios ellos “y sus padres se han levantado contra mí hasta este mismo día” —En otras palabras, esto ha sido así de generación a generación.

Versículo 4 Dios le dice a Ezequiel: “A los hijos de duro semblante y corazón empedernido, a quienes te envío”, fue una advertencia para el profeta de que su mensaje no sería bien recibido. El problema no es el mensaje ni el mensajero, el problema está en los oyentes que tienen oídos, pero no oyen, tienen ojos, pero no ven; y el mensaje no será recibido sin la gracia soberana, sin que Dios abra los ojos, y abra los oídos, y abra el corazón.

Vayamos al capítulo 11, Ezequiel capítulo 11, versículos 19 y 20, donde vemos lo que debe ocurrir para que el mensaje sea recibido, y lo que tuvo que ocurrir en tu vida para que recibieras el mensaje de salvación del Señor, Dios dijo: “Yo les daré un solo corazón”, en otras palabras, Dios les dará un nuevo corazón y será el mismo corazón para todo el que se convierta en un verdadero creyente, el corazón que le da a uno es el corazón que le da a otro, es un corazón receptivo, es un corazón enseñable, es un corazón creyente, este es el corazón que Dios debe dar para que el mensaje sea recibido y creído.

Versículo 19: “Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo”, aquí ‘espíritu’ debe entenderse con ‘e’ minúscula, una nueva actitud, una nueva persona interior, nuevos afectos, nuevos deseos para recibir ahora el mensaje que el profeta trae: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra”, su viejo corazón aquel con el que nacieron físicamente era un corazón espiritual lleno de incredulidad, era un corazón muerto, era un corazón endurecido hacia las cosas de Dios, era un corazón que se resistía al mensaje de este profeta y de otros profetas anteriores.

Para uno poder venir al conocimiento salvador de Dios, Dios debe hacer lo que el hombre no puede, Dios debe hacer lo que nadie más puede hacer, Dios debe quitar ese viejo corazón, debe haber un trasplante de corazón, y en su lugar se debe colocar un nuevo corazón.

Así que sigamos leyendo, el versículo 19: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”, cuando dice un corazón de carne no se refiere un corazón de carne fisica, es una metáfora, es una analogía, y el corazón de carne contrasta con el corazón de piedra, el corazón de piedra no tiene vida, está muerto. Mientras que el corazón de carne está vivo, tiene un pulso espiritual por así decirlo, es receptivo al mensaje de Dios, a la verdad que traerían los profetas; así que dice: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”.

Observen también los pronombres que aparecen aquí, en primera persona del singular: ‘Yo’, “Yo les pondré un corazón y pondré en ellos un espíritu nuevo”. —Yo les quitaré el corazón de piedra que ahora tienen “y pondré en ellos un corazón de carne”. Fíjense que no dice ‘nosotros’ no se trata de Dios y el hombre trabajando juntos en una regeneración sinergista; es una regeneración monergista, monergista significa que solo hay agente activo que está operando y no es otro que Dios mismo, no es una sociedad entre Dios y el hombre, esta es la realidad del nuevo nacimiento, esta es una regeneración soberana que solo Dios puede llevar a cabo.

En la Iglesia evangélica promedio de hoy, no verían una regeneración monergista sino que dirían ‘nosotros’, esto es lo que Dios hace y esto es lo que yo hago, trabajamos juntos en esto. Bueno, nada podría estar más lejos de la verdad, en toda la Biblia no hay ningún pasaje que hable con ese tipo de vocabulario o lenguaje, cada vez que la Biblia se refiere al nuevo nacimiento siempre alude a él como una obra que solo Dios realiza.

Quiero hacer una pregunta ¿qué rol desempeñaste tú en tu nacimiento físico? —¡Estoy esperando! — Eres bueno, pero tan bueno, ¡ninguno! No tuviste nada que ver en tu nacimiento físico, Dios simplemente actuó y tú apareciste, lo mismo es cierto en tu nacimiento espiritual, no hay nada que tú o yo hayamos hecho, fuimos pasivos, Dios fue activo.

El resultado del nuevo nacimiento es que nos arrepentimos y creemos, pero los corazones de piedra no se arrepienten, los corazones de piedra no creen, los corazones de piedra solo rechazan el evangelio, es por eso que para que alguien crea el evangelio, primero Dios debe cambiar su corazón y darle un corazón de carne, y luego darles el don del arrepentimiento y darles el don de la fe para que puedan creer en el Señor.

Todo esto ocurre en un instante, pero hay una causa y efecto, hoy el cristiano promedio diría: cree y nace de nuevo, pero la Biblia no habla así, la Biblia dice debes nacer de nuevo, entonces creerás, entonces te arrepentirás, todo esto ocurre en un milisegundo, pero no obstante hay una causa y efecto, primero Dios da un corazón de carne, luego nosotros somos capacitados para creer, así es el control que Dios tiene en este nuevo nacimiento.

¿Y cuál es la evidencia? ¿Cómo sabemos que Dios ha dado un corazón de carne?, es decir, ¿cuál es la prueba externa?, bueno, el siguiente versículo continúa la oración y nos da lo que en realidad es una firme seguridad de salvación, en el versículo 20: “Para que anden”, y se refiere aquellos que han tenido un trasplante de corazón espiritualmente hablando, se refiere a aquellos cuyo corazón de piedra ha sido quitado y han recibido un corazón de carne para que ellos —y podríamos añadir— y solo ellos “anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzas y los cumplan”, como ven, la obediencia de corazón a la palabra y la voluntad de Dios se convierte en la prueba más segura de que uno ha nacido de nuevo de arriba.

¿Qué dijo Jesús en Mateo 7:21? “No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”, no está diciendo que ganamos la salvación haciendo la voluntad de Dios, sino que está diciendo que la prueba más segura de que uno realmente conoce al Señor es la obediencia de corazón en nuestra vida, es lo que dice claramente.

Solo la fe salva dice Juan Calvino, pero la fe que salva nunca está sola, la fe que salva es una fe activa que tiene buenas obras y en Efesios 2, versículos 8 al 10 aprenderemos que somos salvos por gracia mediante la fe para buenas obras, tus buenas obras no te llevarán al cielo, sino que tus buenas obras te seguirán al cielo y si tienes una fe verdadera, genuina, estará unida a la obediencia, a la voluntad y la palabra de Dios, y habrá una obediencia de corazón, es decir, no esforzada, uno simplemente ama hacer la voluntad de Dios, uno se deleita en obedecer la Palabra de Dios. Este es un texto maravilloso.

Y luego el versículo 20 concluye: “Entonces” —esa es una palabra importante— “Entonces serán mi pueblo”, ¿quiénes son ellos? Bueno, son aquellos a los que se les ha quitado el corazón de piedra y han recibido un corazón de carne, y ahora ellos con un nuevo corazón están caminando en los mandamientos del Señor, estos y solo estos serán mi pueblo, y solo para ellos seré su Dios. Esta es una doctrina potente, esta es la verdad de la Palabra de Dios. Y como vemos está en el Antiguo Testamento, los profetas enseñan el nuevo nacimiento.

Ahora quiero que vayamos al capítulo 36, Ezequiel 36 —y Ezequiel abundará sobre esto un poco más—, en Ezequiel 36, versículos 25 al 27 habrá una reafirmación de lo que acabamos de ver en el capítulo 11, versículos 19 y 20, esta es ahora una repetición —aunque levemente expandida— la repetición de eso subraya su importancia.

Entonces, comenzando en el versículo 25: “Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios”, está claro que antes estaban sucios, estaban mugrientos, como judíos eran el pueblo de Dios, ellos iban al templo, escuchaban la predicación de la Palabra, iban a las fiestas y a los festivales, y sabían acerca de Dios, pero no estaban limpios, sus pecados nunca habían sido lavados, nunca habían pasado por el lavamiento de la regeneración del cual Tito 3:5 habla.

Así que dice, “Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios”, no está hablando de un baño físico, está hablando de un baño espiritual, y creo que esta es la referencia que hace Jesús en Juan 3, versículo 5: “En verdad, en verdad te digo que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”, ahí el agua no se refiere a agua física como si hubiera que bautizarse para ir al cielo, aquí el agua se refiere metafóricamente a la limpieza del Espíritu Santo en el milagro del nuevo nacimiento, en este pasaje de Juan 3 se usan dos metáforas del nuevo nacimiento, una es el agua y una es el viento.

Y en Juan 3, versículo 8 dice: “El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene, ni a dónde va, así es todo aquel que es nacido del Espíritu”; dos metáforas para el misterioso ministerio del Espíritu Santo en el nuevo nacimiento. Él actúa como el viento y obra como el agua, al igual que el viento es poderoso e invisible no se puede ver al Espíritu Santo, pero se siente la fuerza en el poder del Espíritu cuando sopla. Y lo mismo es cierto del agua, uno es lavado y limpiado desde adentro, es decir, Él lo deja bastante claro aquí en el versículo 25 porque sigue diciendo “de todas vuestras inmundicias os limpiaré”.

Uno pregunta ¿qué tipo de inmundicia? Bueno, sigamos leyendo “y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Sí, ahora queda muy claro, se refiere a la contaminación espiritual, la idolatría y la inmoralidad dentro de su propio corazón. Esto ocurre en la regeneración soberana, esto ocurre en una regeneración monergista.

Miren ahora el versículo 26 “os daré un corazón nuevo”, en Ezequiel 11, versículo 19 dice “les daré un solo corazón”, queriendo decir que cada creyente recibirá un mismo nuevo corazón, aquí dice “os daré un corazón nuevo”, Él nos dará algo que antes no teníamos, nos dará algo que es lo contrario de lo que antes habíamos experimentado, a la voluntad, porque la voluntad es simplemente una sierva del corazón, la voluntad hace lo que desea el corazón.

“Os daré un corazón nuevo”, y en la cultura hebrea el corazón se refiere a toda la persona interior, se refiere a la mente, se refiere a los afectos y deseos, y también se refiere “y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros”, una nueva disposición, nuevos apetitos, nuevos deseos, nuevas aspiraciones, ya no desearán cosas terrenales, ahora procurarán las cosas espirituales, ya no se buscará el interés propio sino a Dios su gloria y su Reino. “Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra”, ya leímos eso en Ezequiel 11:19 “Y os daré un corazón de carne”, te sacaré el corazón muerto y te daré un corazón vivo, te sacaré el corazón no receptivo y te daré un corazón receptivo.

Versículo 27 “Pondré dentro de vosotros mi Espíritu”, el Espíritu Santo con ‘E’ mayúscula. Antes tu vida estaba vacía, antes el templo de tu cuerpo estaba desocupado, eras el caparazón vacío de una persona viviendo una vida vacía, no había nada de Dios en ti, estabas sin Dios, pero ahora pondré dentro de vosotros mi Espíritu, será una profunda obra de la gracia de Dios, no se queda meramente en la fachada externa de tu vida, no es solo una religión externa, no; Él pone su Espíritu dentro de nosotros en la profundidad misma de nuestro ser más íntimo, en el epicentro de nuestra alma, ahora todo va operar desde adentro hacia afuera, pondré dentro de vosotros mi Espíritu, fíjense en el verbo “y haré que andéis en mis estatutos”, es un impulso divino, muy potente para caminar ahora en la Palabra de Dios.

No estamos en una posición neutral como si estuviéramos parados en el medio de la cerca, no, Dios te lleva totalmente hacia su lado y el Espíritu Santo de Dios dentro de ti está en esencia, empujándote en la dirección correcta y haciéndote caminar en sus estatutos ¡y lo harás! “Y haré que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas”, aquí no habrá excepciones, cada persona que genuinamente ha nacido de nuevo ha sido regenerada y espiritualmente resucitada por el Espíritu Santo de Dios, cumplirá cuidadosamente los preceptos de Dios porque ahora tiene un nuevo corazón, y si no es así, es una clara prueba de que no has recibido un nuevo corazón, tienes una religión, pero no tienes la realidad en el corazón.

Ahora muy rápidamente el capítulo siguiente, Ezequiel 37 habla de una futura resurrección espiritual del pueblo de Dios, en un momento cuando ellos estaban espiritualmente muertos en delitos y pecados: “La mano del Señor vino sobre mí”, versículo 1 “y me sacó en el Espíritu del Señor, y me puso en el medio de valle que estaba lleno de huesos”, solo huesos muertos que representaban a Israel, el pueblo de Dios en un estado de muerte espiritual, inertes, ellos tienen un viejo corazón de piedra, no tienen al Espíritu Santo de Dios en su interior, no están caminando en los preceptos de Dios de corazón.

“Y Él me hizo pasar en derredor de ellos; y he aquí eran muchísimos sobre la superficie del valle”, en otras palabras, casi la nación entera, “y he aquí estaban muy secos”, no solo secos, ¡muy secos! No solo muertos, ¡muy muertos! Espiritualmente hablando.

“Y Él me dijo: Hijo de hombre ¿vivirán esos huesos? Y yo respondí” —y esta es una buena respuesta—, “Señor Dios, tú lo sabes. Entonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd la Palabra del Señor”, eso es lo que yo haga cada vez que me paro a predicar, hay algunos huesos secos en los asientos, que en realidad son ataúdes, y me paro a predicar a huesos secos, tengo muchas almas vivientes, pero entre las almas vivientes siempre hay huesos muertos esparcidos, y alguien dirá, es inútil predicar a huesos secos, ¿qué pueden hacer los huesos secos? Nada, a menos que haya un movimiento del Espíritu de Dios y una resurrección espiritual por la cual son levantados a la vida y a creer.

Luego, el versículo 5 “Así dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí, haré entrar en vosotros espíritu, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, haré crecer carne sobre vosotros, os cubriré de piel, y pondré espíritu en vosotros, y viviréis; y sabréis que yo soy el Señor”, escuchen, cuando predico a los huesos secos solo llega a oídos sordos, tiene que haber otro predicador ahí ese día, tiene que estar Dios predicando a esos huesos secos, y mi voz solo puede ir hasta el oído y no puede ir más allá, tiene que haber una voz más fuerte, más potente que la lleve del oído al corazón y le diga al corazón levántate, y el que habla, el segundo predicador, infunde vida en los muertos.

Versículo 7 “Profeticé, pues, como me fue mandado”, y eso hace cada predicador del verdadero evangelio de Jesucristo, hacemos lo que aparentemente en términos humanos es ilógico e imposible, hablamos a hombres muertos “y mientras yo profetizaba, hubo un ruido, y luego un estremecimiento y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí había tendones sobre ellos” —y ustedes conocen el relato, ellos volvieron a la vida.

Este es el milagro del nuevo nacimiento, y esto representa un momento en la historia del pueblo de Dios en Israel cuando habrá una resurrección espiritual, y creo que es Romanos 11, al final de la era todo Israel será salvo y habrá una gran reunión de judíos en una relación salvadora, en un conocimiento salvador de Dios, pero será Dios el que sople vida en su antiguo pueblo y ellos serán su pueblo, y Él será su Dios.

Vamos por favor muy rápidamente a Daniel, Daniel capítulo 2, y solo quiero que vean algunos versículos que hablan de la soberanía de Dios, no se refieren a las doctrinas de la gracia particulares, respecto a la salvación, sino al principio general de la soberanía divina, y es bueno que veamos que Dios puede hacer todo lo que le plazca, y eso es cierto no solo con los reyes y gobernantes, sino que también es cierto acerca de los pecadores.

Pero en Daniel capítulo 2, versículo 21, leemos, “Él es —refiriéndose a Dios— quien cambia los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da sabiduría a los sabios, y conocimiento a los entendidos”. Sí, es Dios quien es el Dios de la historia, el Rey de reyes está sobre los reyes de la tierra, Él saca a uno y eleva a otro, según sus propios propósitos soberanos, este es Dios.

En Daniel, capítulo 4, versículo 17, leemos algo muy similar, que “el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y se lo da a quien le place, y pone sobre él al más humilde de los hombres”, y luego al final de este capítulo, Daniel capítulo 4, versículo 34, esto viene de Nabucodonosor, quien era el hombre más poderoso en la tierra hasta que Dios lo humilló, y ahora este es su testimonio: “Yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre —y esto es lo que dijo— porque su dominio es un dominio eterno”, él se da cuenta de que es un rey que fue sacado de tu trono y otro rey lo sucederá, pero no el verdadero Rey de reyes, Él reina con esplendor y soberanía por siempre “y su reino permanece de generación en generación. Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada”.

Ahora tienen importancia para él, pero nada de la influencia y del poder de ellos puede siquiera hacerlo alterar sus propósitos un ápice, sino que Él actúa conforme a su voluntad, “mas Él actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo, y entre los habitantes de la tierra, nadie puede detener su mano, ni decirle ¿qué has hecho?”, ¡este es Dios!

No un pequeño figmento de la imaginación de los hombres de hoy, algunos suponen que Dios está tirando la cuerda con Satanás, y si tan solo podemos alinear suficientes personas a un lado de la cuerda con Dios, podemos ayudar a tirar y vencer a Satanás. Dios es el único soberano, y establece reyes y depone reyes, y hace lo mismo en su reino espiritual y lleva personas a su reino por su misericordia y su gracia, y ningún corazón endurecido resistirá en aquel día porque Él dará un nuevo corazón, y creerán y llegarán a ser hijos e hijas en su reino.

 

 

Steven J. Lawson

Es fundador y presidente de OnePassion Ministries. Es maestro de enseñanza de Ligonier Ministries, director del programa de doctorado en The Master’s Seminary y anfitrión del Instituto de Predicación Expositiva. Ha escrito más de dos docenas de libros.

 

 

 

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

http://www.ligonier.es

3/6 – ¿Qué es lo que hace a una mujer realmente hermosa?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

3/6 – ¿Qué es lo que hace a una mujer realmente hermosa?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/que-es-lo-que-hace-una-mujer-realmente-hermosa/

Leslie Basham: Anne Ortlund, en este momento nos invita a imaginarnos el final de una ceremonia de bodas.

Anne Ortlund: ¿Qué tal si cuando la boda haya terminado los novios dicen, «Hey, esto resultó bien interesante.  Vamos a reunirnos de nuevo en algún momento. Me gustaría que nos viéramos otra vez; o  tal vez pudiéramos comer juntos algún día»?  No crees que eso sería algo incongruente.

Pues algo así ocurriría si aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador y decimos, «Bueno, esto fue excelente, uno de estos días me voy a juntar de nuevo contigo Señor».  ¿Qué crees de esto? Sería una relación bastante peculiar también.  ¿No te parece? Nosotros necesitamos a Dios.  Lo necesitamos.  Necesitamos a Dios, una vez y otra vez y otra vez.  Mientras más nos alimentamos de Él, más hambre tendremos de Él y más dulce será Su compañía.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. 

Nancy Leigh DeMoss: Estamos conversando esta semana en Aviva Nuestros Corazones con mi vieja amiga, Anne Ortlund.

Anne, muchas gracias por venir y compartir tu corazón con nosotras, al hablar de la sabiduría y de las perspectivas que Dios te ha dado en estos 86 años de vida.  Gracias por compartir esto con nosotras.

Anne: Recuerda, Nancy que nos conocemos desde hace muchos años.

Nancy: Así es, desde que estaba estudiando en la Universidad del Sur de California cuando tu esposo Ray era el pastor de la Iglesia de Lake Ave. Allí  tuve el privilegio de asistir durante mis últimos dos años de universidad.  Fui muy bendecida durante esos años.  Ahora ya soy una adulta. Estamos todos un poco más viejos, pero  seguimos animándonos unos a otros en nuestro caminar con el Señor.

Anne: Sí, sí.  Es maravilloso estar contigo de nuevo, es maravilloso.

Nancy:  Anne estuviste casada con Ray durante 61 años.  Hace tres años que enviudaste.  Has escrito 26 libros, has escrito himnos, y Ray y tú han dado charlas alrededor del mundo en muchos países diferentes.  Has vivido diferentes etapas en tu vida y en tu ministerio, y es un gozo poder recibir de ti algo de  lo  que Dios te ha enseñado en todos estos años.

Las Escrituras hablan acerca de que las mujeres mayores enseñen y entrenen a las más jóvenes en los caminos de Dios para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.  Es por esto que amo compartir con mujeres mayores y preguntarles, «¿Qué te ha enseñado Dios? ¿Podrías enseñarme a mí y a otras más jóvenes acerca de los caminos de Dios?».

Esto que vamos a tener es realmente solo una conversación.  He elegido algunos temas que sé son de interés para ti y que han sido parte del mensaje de tu vida.  Estamos simplemente dialogando acerca de aquellas cosas que han estado en tu corazón durante todos estos años.

Uno de tus libros con mayores ventas a través de los años, y que ha sido de una gran influencia en mi vida, es “Las disciplinas de una mujer hermosa”, que está disponible en inglés. Ahora, no conozco a ninguna mujer que no quiera ser hermosa.  Nuestra sociedad tiene mucho que decir acerca de lo qué es hermoso y de qué es la belleza verdadera. Pero sabemos por la Palabra, que la definición de Dios para belleza tiene que ver principalmente con la belleza del corazón.

Anne, tienes mucho que decirnos de lo que has aprendido a través de los años cuando pensamos en una mujer hermosa, ¿qué significa esto? ¿Qué significa ser una mujer hermosa desde la perspectiva de Dios?

Anne: Bueno, Nancy, tú y yo estábamos hablando justamente de esto antes de salir al aire. Tú dijiste, «Bueno, tú vas a hablar de tres prioridades, ¿no?» Esto es realmente el punto central en el que cualquier mujer necesita enfocarse si es que quiere convertirse en una hermosa mujer de Dios.

Las tres prioridades son Cristo, el Cuerpo de Cristo, y el mundo por el cual Cristo murió para salvarnos.  Cuando hacemos de estas tres cosas algo primordial en nuestras vidas, nuestros espíritus realmente se vuelven más hermosos porque no permanecemos enfocadas en nosotras.  Nos enfocamos en Él y en Sus asuntos.

Aquí tengo  en mi Biblia a Juan 17.  A este capítulo  pudiera llamársele  el Lugar Santísimo de toda la Biblia, porque en toda la Escritura, este es el único lugar en el cual  aparece  una larga conversación entre Dios y Dios. Es decir, Dios El Hijo  hablando con Dios el Padre. Cuando Dios le habla a Dios, en este capítulo ¿de qué crees que hablaran? Bueno, como verás  hablan principalmente de tres cosas:

En los primeros cinco versículos de Juan 17, Él habla acerca de la gloria del Padre y de la gloria del Hijo.  A esto es que debemos entregarnos a través del poder del Espíritu Santo —a la gloria del Padre y a la gloria del Hijo.  Si algo en este mundo nos va a hacer hermosas, debe ser esto.

Luego en el versículo 6  cambia el tema y Jesús habla acerca de «aquellos que me diste de este mundo».  Se  está refiriendo  por supuesto a los creyentes.  Desde el versículo 6 hasta el 19, Él está orando por el gozo de ellos, por su protección, por su unidad Y  ora de diversas formas por aquellos que le pertenecen a Él. Es decir, por los que han creído en El..

Nancy: Y es interesante ver que por lo que Él ora, básicamente,  es por su santificación.

Anne: Varias veces, sí.  Y luego empezando en el versículo 20 hasta el final del capítulo entonces, Él ora por el mundo, «que el mundo pueda creer que Tú me enviaste a Mí», en los versículo 21, y versículo 23, «que el mundo pueda creer que Tú me enviaste a Mí», Él lo repite, y que «y que los has amado así como Tú me has amado a Mí.» (Claro yo estoy parafraseado).

Entonces lo que hemos leído anteriormente nos enseña que debemos amar al Señor. Debemos glorificar a Dios. Y glorificar a Dios es glorificar al Padre, glorificar al  Hijo, y glorificar al Espíritu Santo.  Debemos amar a nuestros hermanos creyentes, orar por su bienestar y ministrar a sus necesidades, y debemos testificar a los no creyentes.

Si vas un poco más atrás, a Juan 15, encontrarás lo mismo.  Alrededor de la mesa del aposento alto, en  su discurso final Jesús dice algunas de las cosas más dulces y profundas de todas, luego que Judas sale de la habitación y Él habla libremente.

En el capítulo 15:1-11, Él habla acerca de permanecer en la vid, y de que las ramas deben permanecer ahí. Esta es la prioridad uno; simplemente establecernos allí, habitar allí; hacer de Él nuestro entorno más familiar.  «En Él vivimos y nos movemos y tenemos nuestro ser», esa es una comunión así de íntima.

Entonces en los versículos 12-17, Él empieza y termina de la misma manera: «Ámense unos a otros.  Este es Mi mandamiento: Ámense unos a otros». Jesús está hablando acerca de la amistad, y esta es la prioridad número dos.

Luego en el versículo 18 hasta el final del capítulo, Él habla acerca del mundo.  «El mundo te odiará.  No te sorprendas.  Me odió a mi también», y así continúa hablando acerca del mundo, y termina diciendo, «cuando venga el Consejero, el consolador — este es el Espíritu Santo —Él testificará acerca de Mí y tú también has de testificar».

Es decir, que en este capítulo 15 de Juan vemos claramente tres prioridades: permanezcan en Cristo; ámense unos a otros como cuerpo; y testifiquen a este mundo en necesidad.

Hay un trabajo triple para la mujer hermosa.

Anne: Anne puedo recordar todavía cuando llegué a la Iglesia Lake Avenue donde tu esposo estaba pastoreando en 1976.  Lo escuché predicar y enseñar acerca de estas tres prioridades y caí en cuenta que él había llamado a toda esta iglesia y a todos los creyentes a organizar sus vidas alrededor de estas tres prioridades…Primero, nuestro compromiso con Dios; segundo, nuestro compromiso con el pueblo de Dios; y tercero, nuestro compromiso con el trabajo de Dios en este mundo.

Toda la iglesia estaba alineada con estas prioridades.  Porque esto lo permeaba todo.  Sé que recuerdas esto.  Tú y Ray han escrito y hablado acerca de esto en tantas ocasiones.  Pero esto es realmente contra cultura.  No es nuestra forma natural de pensar.  Mi prioridad natural, la  número uno, soy yo.

Este es un llamado a vivir la vida para la gloria de Dios y el avance de Su Reino, que no está centrado en mí definitivamente, sino que está centrado alrededor de Cristo y los propósitos de Su Reino.  Esto es algo que has enseñado para ser aplicado en cada propósito y en cada creyente, en cada etapa de sus vidas.  Es decir, que tanto si tenemos a una joven mama escuchando, o si tenemos a una estudiante universitaria, o a una mamá con el nido vacío, sigue existiendo el mismo llamado a regresar a estas tres primeras prioridades.

Y hoy quiero retar a nuestras oyentes a evaluarse: ¿Estoy  viviendo estas tres prioridades como las más importantes de mi vida —primero mi compromiso con Dios; es decir,  mi relación con Él; segundo  mi compromiso con el pueblo de Dios;  con la familia de Dios, y finalmente mi compromiso con el trabajo de Dios en este mundo?  Si no tenemos estas tres prioridades como las más importantes de nuestras vidas, entonces algo está fuera de orden.

Todo tiene que empezar por nuestra relación con Dios.  Entonces, como mujer, ¿de qué manera cultivas tu relación con Dios como la prioridad número uno de tu vida? ¿Cómo luce esto en la práctica?

Anne: Sabes Nancy, dos de mis palabras favoritas son,  elimina y concéntrate.  Si estamos enfocadas en nosotras mismas, estaremos hechas un desorden.  Nuestro horario será siempre un caos.  Nuestros hogares serán un desastre.  Nuestros armarios estarán desordenados. Nuestras cocinas imagínate, nuestras mentes estarán desordenadas también. Estaremos siempre llenas de tantas cosas.

Esta era la diferencia entre María y Marta.  Jesús no estaba opuesto a que Marta cocinara. Él no creía que la cocina fuera un mal lugar, pero Él dijo, «Marta, estás preocupada y ocupada con muchas cosas».  Porque ella estaba moviéndose en múltiples direcciones, y por esto no estaba enfocada, mientras que María estaba sentada a los pies de Jesús.  María había eliminado cosas de menor valor y se había concentrado en las más importantes.

Esto es algo que debemos hacer cada una de nosotras, y cuando lo hagamos, la disciplina vendrá a nuestras vidas de forma natural.  Sobre esto fue que escribí en Las disciplinas de una mujer hermosa.

Nancy:  Déjame echar atrás un segundo.  Y volvamos a los términos, Eliminar y concentrar. Vamos a poner esto un poco más práctico. Tú no estás hablando de eliminar a los hijos…

Anne:Claro que no, aunque a  veces quisiéramos hacerlo…

Nancy:  Pero esto no es lo que estamos recomendando.

Anne: No. Claro, imposible.

Nancy:  No puedes eliminar el cocinar si estás en una etapa de tu vida en donde tienes una familia que tiene que ser alimentada y que necesita de comidas preparadas.  Entonces, prácticamente, qué es lo que vamos a eliminar, y ¿en qué nos vamos a concentrar para convertirnos en esta hermosa mujer?

Anne: Escucha, necesitas tener una gran puerta trasera, y necesitas tener una puerta frontal. Supón que alguien te pregunte, ¿Puedes enseñar la clase de tercero de la escuela dominical?» Automáticamente tú piensas, «Oh no, estoy muy ocupada.  No puedo.  Me encantaría, pero no puedo hacerlo.  Mi vida está llena».

Pero una mujer que sabe cómo eliminar y concentrar, dirá, «Maravilloso.  Creo que el Espíritu me está llamando a hacer esto.  ¿Qué tendré que dejar ir  para poder hacerlo?»  Esta mujer tiene esta gran puerta trasera por donde deja que salgan algunas  cosas mientras  deja entrar otras nuevas por la puerta del frente.

Lo mismo ocurre con tu ropero Nancy. Suponte que te compraste una blusa nueva.  Okay, eso es bueno, entonces regala una de las que tenías.  O compras un nuevo par de zapatos.  Regala un par de zapatos;  de forma tal que siempre tengas el mismo número de zapatos. De esto es que hablo en el libro “Disciplinas de una mujer hermosa”.  Así tu closet no se llenará y no se volverá un desorden,  tu tiempo también se puede sobrellenar y abarrotar igual que tu closet.

Fíjate, lo que necesitamos es ver qué es lo más importante y decir, «Señor, yo me entregaré a esto», y esto implica soltar y soltar y soltar cosas, aquellas que nos consumen el tiempo. Tú no te imaginas la cantidad de cosas que he dejado ir recientemente.

Nancy:  ¿Cuáles son esas cosas?

Anne: Bueno te va a sorprender.  Tal vez llegues a pensar que estoy loca.  He dejado de usar los correos electrónicos.

Nancy:  ¿Y sigues viva para contarlo?

Anne:Lo estoy, parece mentira pero lo estoy. Los correos electrónicos me tomaban de dos a tres horas mientras estaba en la oficina.  Cuando  moví la oficina para la casa, creí que debía dedicar más tiempo a orar y a interceder, así como adorar a Dios, y quería tener más tiempo para leer la Biblia más profundamente.  Ya no necesito de esas dos o tres horas diarias para revisar los correos electrónicos cada día.

Recuerdo que hasta hace 10 ó 15 años atrás, teníamos teléfonos, y cartas escritas.  Puedo volver a usar estos medios para que las personas puedan localizarme.  Es fabuloso haber eliminado los correos electrónicos porque así puedo concentrarme más en la Palabra, orar más y compartir más con mis amigas.

Nancy: Realmente he tenido un poquito de envidia desde que supe que tú habías dejado de usar el correo electrónico.  Yo creo que todavía no estoy en posición de poder hacer eso, pero me parece sumamente atractivo.  Ojalá tuviera solo dos o tres horas al día de correos electrónicos.

Anne: Cuando estés en tus 86 años, trabajarás en esto, lo sé.

Nancy: Así espero que sea.

Es un asunto de ser sensible al Espíritu y saber qué Dios quiere de mí en esta etapa de mi vida.  Una etapa puede verse diferente a la otra cuando se trata de… eliminar y concentrar.

Anne: Oh, sí que lo son.  Y algunas veces implicará eliminar cosas que realmente amamos.

Nancy: Si, en ocasiones son cosas que no son malas en sí mismas.

Anne: Una vez escuché a un pastor decir, «Deja algo hoy».  Él dijo, «No va a ser difícil dejar algo que detestas.  Lo difícil es dejar algo que realmente ames pero que realmente sabes que te aleja de la misión».  Esto me reta.  He estado buscando desde entonces disminuir y disminuir más y más aquellas cosas que no son tan necesarias; cosas que quizás amo pero que me impiden hacer lo más excelente.

Nosotros los cristianos probablemente no vayamos a robar un banco hoy. Esas no son nuestras tentaciones.  Sin embargo realmente son cosas buenas las que nos alejan de las mejores.  Tenemos que disciplinarnos a nosotras mismas.

Nancy: ¿Cuáles serían algunos ejemplos de esas cosas? Tú ministras a muchas mujeres jóvenes y a mamas jóvenes.  ¿Cuáles son algunas de las cosas que evitan que las mujeres hagan aquello que es más excelente?

Anne: Por ejemplo yo no estoy opuesta al gimnasio.  No estoy opuesta a los clubes de golf, y a  aquellas cosas que pueden ser divertidas en la vida, y que realmente necesitamos para distraernos en medio del diario vivir…  Pero la realidad es esta, digamos, que estás siendo retada para discipular a algunas mujeres jóvenes en tu vida pero estás muy ajetreada con el gimnasio…  O  alguna otra  actividad de la quizás tendrás que deshacerte.  Y sé que esto es una realidad para muchas de las que están escuchando.  En una escala del uno al diez, ¿qué vas tú a eliminar?

Esto es algo gracioso: pienso en la Primera Carta a Timoteo cuando habla de Pablo instruyendo a su joven discípulo en cuanto a lo que era importante y lo que no era importante. Él le dice, «Disciplínate a ti mismo para la piedad, o sea  [entrénate a ti mismo]; porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura. (4:7-9, NIV).

Ahora bien, aquí hay un contraste  …Si vas a eliminar, elimina algunos de tus entrenamientos físicos., el problema es que estamos locos con nuestros cuerpos, y estamos siempre corriendo o jugando tenis o entrenando con entrenadores personales y ejercitándonos.  Y la lista sigue.  Los cuerpos… Siempre muy bellos, pero el Espíritu posiblemente esté muerto o desnutrido.

Aquí dice— y creo que es el único lugar de la Escritura en donde se habla del entrenamiento físico, hasta donde he podido descubrir— él utiliza una ilustración atlética, pero esta es la única ocasión en donde les habla a los cristianos sobre esto.

Disciplínate  a ti mismo para la piedad.  Él entrenamiento físico tiene poco valor, nada comparado con entrenarnos para ser piadosos.  Entonces esto es un ejemplo: elimina y concéntrate

Nancy: Y regresando a la ilustración de María y Marta, María se concentró en escuchar la Palabra de Dios.  Yo sé que has practicado por muchos años la disciplina de sacar ese tiempo a solas con el Señor y con Su Palabra.

En los años en que eras la mamá de cuatro niños pequeños y la esposa ocupada de un pastor estabas viajando, escribiendo libros, sirviendo con tu esposo, ¿Cómo te las arreglabas para mantener en primer lugar lo que  corresponde al primer lugar que es tener tu tiempo con el Señor?

Anne: Bueno rindiendo cuenta a otras personas eso me ayudo mucho.  Desde 1970, he tenido un grupo pequeño cada año de alrededor de cinco mujeres, yo soy la sexta, y nos reunimos semanalmente.  Una de las cosas que hacemos es escribir nuestros tiempos con el Señor.  Escribimos lo que aprendemos en la Palabra.  Las dos cosas que Pablo —que en realidad se llamaba Saulo, le pidió al Señor en el camino a Damasco, fueron: “Señor, ¿quién eres Tú?» y segundo, «Señor, ¿qué quieres Tú que yo haga?» Entonces escribo todo lo que veo que Él debe ser…Estoy aprendiendo a conocerlo mejor. Escribo todas las formas en que pudiera obedecer mejor lo que yo estoy viendo.

Entonces escribimos nuestras oraciones.  Nosotras: adoramos, confesamos, damos gracias, suplicamos.  Cuando le pedimos algo, lo escribimos.

Cada semana nos juntamos—esto puede parecer juvenil— pero tenemos un «tiempo de mostrar y contar».  Mostramos lo que escribimos esa semana y si faltamos algún día, eso se evidencia.

Antes de escribir mis tiempos de oración y quietud, yo tenía la impresión de que estaba teniendo más tiempo del que realmente tenía.  Pero cuando lo veo por escrito, digo, «Oh Señor.  Falté el martes por completo, y el miércoles fue realmente a toda prisa, pero el jueves fue maravilloso.  Pase más tiempo con el Señor».  Esto mide lo que verdaderamente estoy haciendo.

Nancy: ¿Cuándo comenzaste a tener de forma consistente este tiempo de oración?

Anne: Yo estaba por mis veinte años.  Me maravillo tanto al ver a estas jóvenes y adolescentes que tienen su tiempo de oración,  y los muchachos, también.  Fue cuando me casé, que Ray tenía sus devocionales diarios, cuando yo empecé a tener los míos con él.

Nancy: ¿Cómo lograste esto teniendo que atender a  cuatro niños?

Anne: Bueno no te niego que fue difícil especialmente con los tres primeros.  Los tuvimos uno seguido del otro.  Tuvimos a la pequeña Sherry cuando apenas teníamos diez meses de casados, y tuvimos a Margie 11 meses después.  Luego tuvimos a Buddy 17 meses después de esto, y de repente mi vida se convirtió en una locura.  En aquellos días había que lavar y hervir a mano todos los pañales, y hervir los biberones, y uno tenía que hacer la formula de la leche.  En verdad era mucho trabajo.

Cuando el pequeño Buddy, el hijo número tres, comenzó a dormir desde su toma de leche de las 10p.m. hasta su otra toma de leche de las 6am, y ya no se despertaba a comer a las 2a.m., yo me sentí bien aliviada.  Entonces  dije, «Señor, Tú sabes cuánto me gusta dormir, pero si Tú me ayudas, me seguiré levantando a las 2 a.m., la hora en que solía darle el biberón a Buddy,  para tener contigo mi tiempo de quietud».

Claro que esto no duró para siempre, y para serte honesta, no recuerdo ni una cosa que haya aprendido o le haya pedido al Señor en ese tiempo, pero me hace feliz, me hace sentir bien que, como joven mamá que estaba tan desesperada, tuviera este tiempo a las 2 a.m.con Él hasta que pudiera hacerlo más tarde en el día.

Nancy: Claro porque no estamos diciendo que aquellas mamás que no se levantan a las 2 a.m. a estar con el Señor deban de sentirse culpables o que el hacer esto las hará más espirituales.  Creo que la palabra clave aquí es que estabas desesperada.  Te diste cuenta lo mucho que necesitabas al Señor y que sin Él no podías.

Anne: Mira yo vivía tensa, me había convertido en  una  verdadera arpía.  Le gritaba a Ray. Era un desastre.  Sabía que necesitaba tiempo de quietud con el Señor.

Nancy: Entonces esta es una disciplina clave para una mujer hermosa; un fundamento importante.

Anne: Sí, Realmente lo es.  Cuando nos casamos, nos paramos en el altar, y pronunciamos esos votos preciosos delante del pueblo de Dios, delante de Dios mismo y delante del ministro de Dios, y eso es maravilloso.

Pero qué tal si cuando la boda se ha terminado los novios se dicen, «Hey, esto  resultó interesante.  Vamos a reunirnos de nuevo en algún momento. O me gustaría que nos volviéramos a ver.  O tal vez podamos comer algún día juntos»  no crees que esto sería  algo verdaderamente  incongruente.

Pues algo así ocurriría, si  aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador y decimos, «Bueno, esto fue excelente, uno de estos días me voy a reunirme contigo, Señor».  ¿Qué crees de esto? Sería una relación bastante incongruente  también. ¿No crees? Nosotros necesitamos de Dios, lo necesitamos.  Necesitamos a Dios,  una vez y otra vez.  Mientras más nos alimentemos de Él, más hambre tendremos de Él, y más dulce será su compañía.

Leslie: Pareciera que en este tiempo todo el mundo está persiguiendo la belleza para luego darse cuenta que es una gran decepción.  Anne Ortlund ha estado hablando con  Nancy Leigh DeMoss acerca de las disciplinas de una mujer hermosa, demostrando lo que realmente es la verdadera belleza y cómo obtenerla.

¿Nancy?

Nancy: He sido tan alentada hoy, Leslie, con este ejemplo de Anne.  Una de las cosas que amo de ella es ver como a través de las décadas en que la he conocido, ella llena su mente con la Palabra de Dios.

Durante los últimos años he tenido la carga de animar a nuestras oyentes a memorizar la Palabra de Dios, y muchas de nuestras oyentes han respondido.  Han estado memorizando textos y se animan unas a otras en el proceso.

Te animamos a hacer este hábito de memorizar la Palabra.

Leslie: Anne Ortlund ha estado escribiendo mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero esto no significa vivir una vida aburrida.

Anne: Nuestro Dios ama las fiestas.  Cuando piensas en Él,   aquellos 72 ancianos subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron, ellos bebieron y comieron (Éxodo 24). Y la historia del hijo pródigo… cuando él vuelve a casa, ellos tienen una gran fiesta.

«En Su presencia hay plenitud de gozo».  Cuando nuestras vidas están siendo vividas en la presencia de Dios, habrá tanto gozo que casi no podremos soportarlo.

Leslie: Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

Los hermanos de José

Lunes 20 Enero

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Efesios 2:8-9

Los hermanos de José

Lectura propuesta: Génesis 45

El joven José fue vendido como esclavo por sus hermanos, quienes estaban celosos de él. Llevado a Egipto, y luego encarcelado por una falta que no había cometido, finalmente fue designado jefe del país por el faraón, quien reconoció en José una sabiduría y una inteligencia dadas por Dios (Génesis 41:38-39). Algunos años más tarde sus hermanos se vieron obligados a ir a buscar trigo en Egipto, y tuvieron que vérselas con el gobernador: ¡el mismo José! Fueron encuentros emocionantes, llenos de miedo y perdón… El Faraón recibió amablemente a esos hombres cuyo pasado, no obstante, era tan penoso; luego les concedió las mejores tierras del país.

¿Por qué este recibimiento tan benévolo? No era debido a sus méritos personales, sino al hecho de que eran hermanos de José, el hombre de quien el Faraón estaba enteramente satisfecho.

Este relato ilustra una realidad actual para nosotros, cristianos: el Señor Jesús “no se avergüenza” de llamarnos “hermanos” (Hebreos 2:11), somos aceptados en la presencia de Dios debido a la satisfacción que él halló en su amado Hijo. No es a causa de nuestros méritos, o de alguna buena obra; es porque Jesús murió por nuestros pecados.

Los hermanos de José tuvieron que reconocer su culpabilidad para ser perdonados y recibidos. Confesar nuestros pecados delante de Dios es todo lo que debemos hacer para ser aceptados por él. Así somos reconciliados con Dios. Entonces, las mejores bendiciones espirituales son para nosotros, como todo lo mejor que había en Egipto era para la familia de José.

Génesis 24:1-32 – Mateo 13:24-43 – Salmo 13 – Proverbios 4:1-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Cómo nacer de nuevo?

Sábado 18 Enero

Os es necesario nacer de nuevo.

Juan 3:7

Arrepentíos, y creed en el evangelio.

Marcos 1:15

¿Cómo nacer de nuevo?

“Os es necesario nacer de nuevo”. Estas palabras, pronunciadas por Jesucristo, designan un paso indispensable para tener una relación con Dios. Uno nace de nuevo por la acción de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo en lo más profundo de sí mismo. Recibida con fe, la Palabra ilumina el alma, el Espíritu la vivifica y comunica la vida de Cristo. Cualquiera que sea nuestro pasado, que hayamos vivido en el anonimato, o en el libertinaje, o incluso como religiosos, todos necesitamos pasar por el nuevo nacimiento para escapar al juicio que merecemos. La luz divina entra en el alma consciente del amor de Dios, y la lleva a arrepentirse y a creer. El evangelio de Lucas cuenta la historia del hijo rebelde que dejó la casa paterna. Más tarde, consciente de su estado lamentable, se dijo a sí mismo: “¡Yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado… Ya no soy digno de ser llamado tu hijo” (Lucas 15:17-19).

La conversión está acompañada por el arrepentimiento. En el lenguaje militar, un soldado hace una «conversión» cuando, lanzado en una dirección, se detiene un instante y se va en la dirección opuesta. Desde mi nacimiento yo estaba naturalmente vuelto hacia el pecado. Una vez nacido de nuevo, de la vida de Cristo, me volví hacia Dios, lo que cambió radicalmente mi manera de vivir.

No podemos obtener este nuevo nacimiento por nuestros propios esfuerzos. En el idioma original, la palabra traducida por “de nuevo” también significa “de lo alto”. Es Dios, y solo él, quien puede cumplir este milagro. Y quiere hacerlo para todos.

Génesis 22 – Mateo 12:38-50 – Salmo 11 – Proverbios 3:27-31

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8/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 1ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

8/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 1ª Parte

John MacArthur

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Abrimos nuestras biblias esta mañana en Mateo capítulo 24, viendo una vez más las señales de la venida del Señor Jesucristo, las señales de la venida del Señor Jesucristo. No se acerca de su niñez, pero mi niñez estuvo llena de muchos juegos, yo cuando miro atrás y pienso en mi vida como niño, no me veo en una casa, me veo afuera, quizás porque viví gran parte de mi vida en la parte sur de California. Y si solíamos jugar todo tipo de juegos afuera, y uno de los que con frecuencia jugábamos y usted también, era “las escondidillas”.

Y alguien estaba a cargo de buscar a la gente, y todo mundo corría y se escondía. Y en cierta manera el juego iniciaba decía: “Aquí vengo”, y cuál es el resto, “estén listos o no”. Usted también lo jugó. No fue un juego muy sofisticado, pero así era. Listos o no, aquí vengo. Bueno, esa afirmación, si se refiriera al Señor Jesucristo tiene implicaciones grandes y profundas, escatológicas. Y el texto en Mateo 24, que estaremos viendo esta mañana realmente podría ser titulado: “Listos o no, aquí vengo”, porque eso es exactamente lo que enseña. Es un texto que trata con la naturaleza repentina, inesperada de la venida del Señor Jesucristo. Vamos a estar viendo los versículos 36 al 42 de Mateo 24. Y realmente es la primera parte en el mensaje que nos lleva hasta el versículo 51.

Ahora, quiero que recuerde el contexto para que entienda en dónde estamos en este evangelio tremendo, en la vida de nuestro Señor. Él está a unas cuantas horas ahora, de la traición y ejecución en la cruz. Él se sienta en el Monte de los Olivos y sus discípulos se acercan a él con una pregunta muy importante que está en sus mentes y nos es dada en el versículo 3. Ellos dicen: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? Y ¿cuál será la señal de tu venida y del fin del siglo?” Tienen este sentimiento en su interior de que el fin del siglo del hombre está muy cercano, que el reino del Señor Jesucristo está por venir rápidamente. Han sido llevados a creer eso porque después de todo, él es el Rey, y él está ahí. Él ha hecho señales y maravillas para probar su poder del reino. Él recientemente ha denunciado a los líderes religiosos falsos de Israel, él ha limpiado el templo de todas las actividades impías que estaban realizándose en ese lugar. Él también ha anunciado que pronto vendrá una desolación del complejo entero del templo. E inclusive él ha pronunciado la verdad de que él vendría en gloria. Y todas estas cosas los han llevado a creer que debe ser muy, muy pronto.

De hecho, Lucas 19:11 dice que pensaron que el reino de Dios aparecería inmediatamente. Digo, les parecía que él ahí se estaba anunciando así mismo como Rey, él estaba ahí destruyendo el sistema falso que existía para que estableciera el reino espiritual verdadero que les fue prometido a ellos por los profetas de la antigüedad. Y entonces, estaban llenos de expectativa.

Ahora, su pregunta tiene dos partes. Tiene una parte de cuál será la señal de tu venida y una parte de cuándo serán estas cosas. ¿Cuáles son las señales y cuando sucederá? Ahora, nuestro Señor comenzó al responder la pregunta de cuáles son las señales. Y la respuesta ya la estudiamos del versículo 4 al 35. En esa sección él les explica la señal de su venida. y particularmente es dada en el versículo 29, en dónde dice que la luna no da su luz, el sol se oscurece, las estrellas caen, las potencias de los cielos son conmovidas y después aparecerá la señal. Y la señal es el Hijo del hombre en el cielo. Esa es la señal de su venida a la tierra, cuando lo ven en el cielo.

Ahora, será precedida por otras señales generales, descritas del versículo 4 al 28. Entonces, habrán algunas señales generales. Por cierto, esas señales generales son disparadas por un acontecimiento muy particular en el versículo 15, la abominación desoladora. Cuando el anticristo establece el ídolo de sí mismo en el lugar santísimo en el templo de Jerusalén, y demanda que el mundo entero lo adore. Eso dispara los dolores de parto, eso dispara las señales, las señales generales.

Entonces usted comienza con la abominación desoladora, esa es la primera de las señales, después hay señales generales descritas en el resto de la porción que vimos, que culminan en la señal, la cual es la aparición del Hijo del hombre en el cielo. Esa es la señal. Ahora, todas estas señales comenzando con la abominación desoladora, hasta la señal del Hijo del hombre en el cielo, son señales muy rápidas, vienen en un período muy breve de tiempo. La Biblia nos dice tres y medio años, o 42 meses, o 1260 días. Y esa es la razón por la que son llamados dolores de parto, se van incrementando rápidamente y se intensifican conforme se acercan hacia el reino. Son indicadores generales, y finalmente un indicador especifico de la venida del Señor Jesús.

Ahora, esa es la pregunta de cuáles son las señales. Ahora, comenzando en el versículo 36, él explica la pregunta de cuando, cuando es que específicamente él vendrá. En otras palabras, vemos la idea general de ese periodo de tiempo, pero cuando específicamente es que él vendrá. Y comenzando en el versículo 36 y hasta el versículo 31 del capítulo 25, él trata con el cuándo serán estas cosas. Y ahí es en dónde comenzamos nuestro estudio esta mañana.

Observe el versículo 36, aquí está la clave para el resto de esa sección. “Pero del día y la hora, nadie sabe. Ni aún los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.” Y con esa afirmación él apunta su mente al asunto del cuándo, y les dice que el cuándo es un factor desconocido. Las señales que preceden a la segunda venida han sido dadas claramente, son detalladas de manera inequívoca aquí en Mateo 24, y también en Apocalipsis capítulo 6 al 18, usted no puede confundirse con eso. Y la generación que esté vive durante ese período verá esas señales, serán señales observables, serán señales mundiales, serán indicadores inequívocos del colapso del mundo y sus sistemas, como también el universo. Pero el momento especifico, esto es, obsérvelo en el versículo 36, “del día y la hora, no son conocidos.” No son conocidos. Y debemos hablar que él está hablando de un día y una hora.

Ahí en el versículo 42: “Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora.” “Qué hora.” Versículo 44, “Por tanto, estad también listos porque será una hora en la que no piensan.” Versículo 50, “El Señor de ese siervo vendrá en un día, cuando él no lo espera y en una hora que no está consciente.” Versículo 13 del capítulo 25, “Velad, por tanto, porque no conocéis ni el día ni la hora, en la que el Hijo del hombre viene.” Entonces, él está hablando del momento específico.

Ahora, escuche. El período de tiempo de la segunda venida será conocido, tiene que ser conocido. Tiene que ser conocido debido a toda la secuencia de acontecimiento. La abominación desoladora será un acontecimiento histórico, los conflictos mundiales tremendos, las guerras, los rumores de guerra, la nación levantándose contra nación, reino contra reino, las hambres, las pestes, las descripciones de Apocalipsis 6 al 18, en dónde el agua fresca es devastada y el agua salada es devastada, y el mar se convierte en sangre, y en dónde el día cambia su ciclo normal, y la luz del día es acortada, y hay una cantidad mayor de oscuridad. Y todos esos acontecimientos que son observables indicarán que es el período general, y el tiempo general de la segunda venida. Pero el día y la hora no serán conocidos. Eso vendrá de manera repentina, de una manera inesperada.

El período de la tribulación es indicado de manera muy clara, y sabemos que la venida del Hijo del hombre, versículo 29, dice es inmediatamente después de la tribulación. Pero, qué tan inmediatamente, no lo sabemos. Para abordarlo de otra manera, recuerde esto: que tanto Daniel en el Antiguo Testamento, y Juan en el Nuevo Testamento escribiendo en Apocalipsis nos dicen que el período de la tribulación, la gran tribulación es un período de tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Encontramos eso en Daniel 7:25, 9:27 y 12:7. Lo encontramos en Apocalipsis 11, versículos 2 y 3; en Apocalipsis capítulo 12, versículo 14; y Apocalipsis 13, versículo 5. Entonces, están todos esos indicadores muy claros que es un período de tres y medio año, comienza con la abominación desoladora en el versículo 15, el anticristo estableciendo su propia adoración personal.  Entonces, eso es muy claro. Observable.

Después serán tres y medio años. Inmediatamente después dice el versículo 29 viene la señal del Hijo del hombre en el cielo. Ahora, qué tan inmediatamente después no lo sabemos. Y una vez que la señal venga, no sabemos cuánto será hasta que él de hecho el establezca el reino, entonces, hay algo de flexibilidad en eso. Hay un período de tiempo ahí. Daniel nos da una pista de esto porque en Daniel 12:11, Daniel habla de un periodo de prueba y tribulación de 1290 días. Entonces, él añade 30 días más al final. Y después en Daniel 12:12, él habla de 1365 días, él añade otros 45 haciéndolo un total de 75 días.

Entonces, Daniel ve un período de tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Y después él ve otro período el cuál no es descrito en cuánto a su contenido de 75 días. Entonces, no sabemos exactamente el día y la hora. El período de tiempo sí, el período general sí. Ahora, solo sabemos que una vez que ese período haya comenzado, ¿verdad? No lo sabemos ahora, porque no sabemos sobre que generación va a venir. Será iniciado con el rapto de la iglesia, y eso no ha pasado. Y después, tres y medio años de paz, conforme el anticristo llega al rescate político del país medio oriental de Israel, y les trae seguridad y comienza a construir su imperio romano revivido en Europa, y todo va bien y después es a la mitad de ese período de siete años que todo esto comienza cuando él establece la adoración de sí mismo.

Entonces, el rapto, el levantamiento del anticristo, los dolores de parto, la señal del Hijo del hombre, eso no ha sucedido aún. No sabemos que generación va a enfrentar esto. Podría ser esta generación, podría suceder en cualquier momento. La iglesia es llevada y la tribulación comienza. Entonces, no sabemos que generación es, pero la generación sobre la que venga inclusive con todas esas señales, inclusive con todo eso que pase, aun así, no conocerá el día exacto, la hora exacta cuando Cristo viene. Ese es un secreto.

Ahora, esto no está hablando del rapto, está hablando de la segunda venida. Estamos al fin de la tribulación aquí, como es tan obvio a partir del versículo 29, hemos pasado ya el tiempo de la tribulación en el pensamiento de Mateo y la enseñanza de nuestro Señor. Entonces, es un tiempo del cuál nadie sabe. Ahora observe el versículo 36 y veamos algunos asuntos específicos. Es un día y una hora lo que estamos viendo, no una era. No sabemos sobre que generación vendrá, pero esto sabemos, que sea cual sea la generación con la que comience terminará con ella, ¿verdad? Esos son los versículos 32 al 35, esa generación que ve el comienzo va a ver el fin porque va a venir tan rápido, tan rápido. Tres y medio años de tribulación se acabarán y después una especie de período de tiempo indeterminado, en algún punto ahí. El Señor vendrá y establecerá su reino inmediatamente después de la tribulación, pero vendrá rápido. Pero nadie conoce el día ni la hora, el momento específico.

Y el comienza al decir, “Nadie sabe”, y él se está refiriendo ahí a los humanos, la humanidad, los hombres naturales, no lo saben, no lo saben. No les es revelado a ellos. también es señalado en Mateo 25:13 como leí hace un momento, “Vosotros no sabéis ni el día, ni la hora en la que el Hijo del hombre viene.” Dios ha escogido no revelar ese momento especifico, y no dar señales específicas de ese momento específico. Y hay razón en su gran sabiduría para eso. Si los hombres conocieran el momento exacto cuando el Señor viniera, podrían ser impíos hasta poco antes de ese momento. Inclusive la gente que estuviera preparada pudiera vivir en pánico o podría estar rindiéndose pensando que el tiempo era demasiado corto, la vida se volvería sin esperanza. Si usted supiera exactamente cuando el Señor viniera, no habrían planes, no habrían relaciones continuas, y todo sería afectado dramáticamente por ese conocimiento.

Entonces, el Señor ha escogido no darnos ese conocimiento, sino vivir cada momento esperando su intervención, para que estemos preparados todo el tiempo. Si el mundo conociera el momento mismo de la venida de Cristo, se engañaría pensando que en ese momento final podría tomar los pasos necesarios para corregir las cosas a tiempo, y por eso Dios no nos ha dicho eso. Entonces, ningún hombre sabe eso, está escondido de los hombres. Y después dice: “No, ni los ángeles en el cielo.” Inclusive los ángeles no lo conocen. El mundo natural no lo conoce, ni el mundo sobrenatural lo conoce.

Ahora, los ángeles están cercanos a Dios. En Isaías 6 están volando ahí alrededor del trono de Dios, haciendo lo que Él manda en Mateo 18:10. Son vistos cara a cara con Dios en comunión íntima con Él, están muy cercanos a Dios. Están alrededor del trono, tienen comunión con Él regularmente para obedecerlo. Además, si usted recuerda en Mateo 13, nos dice que los ángeles son los agentes de juicio en la segunda venida. Cuándo Dios juzgue al mundo y congregue a los hombres para ese juicio, Él envía a sus ángeles, que son los que cosechan. Recuerde usted, para recoger el trigo y la cizaña.

Entonces los ángeles están muy involucrados en la actividad de juicio en el versículo 31 de nuestro capítulo que estamos viendo ahora. Los ángeles son los que son enviados para reunir a los elegidos también. Entonces, aunque los ángeles están tan cercanos a Dios, y aunque están cara a cara con Dios, en un sentido espiritual, haciendo lo que Él manda, y aunque son los agentes de juicio y reúnen a los piadosos y a los impíos en el tiempo de la venida de Cristo, ellos a pesar de todo eso, no conocen el momento exacto. Dios no ha escogido revelárselos a ellos. Y Él tiene sus razones. No conozco esas razones, porque la Escritura no las revela. Pero ellos tampoco lo saben.

Ahora, los mejores manuscritos de Mateo nos indican que también debería incluirse en el texto, “ni el Hijo, ni el Hijo.” En Marcos 13:32 el cuál es el pasaje paralelo es definitivamente incluido por Marcos, “De ese día y la hora, ningún hombre sabe, ni los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.” Y sería mejor incluirlo aquí en Mateo, creo que en ciertas versiones lo incluyen de manera correcta. Jesús dice, “Inclusive el Hijo del hombre no sabe.” “Inclusive Yo no sé.” Y claro, esto ha creado todo tipo de discusiones interesantes, ¿cómo es que Jesucristo, (quién es Dios), no puede saber algo? ¿cómo es que Jesucristo quién es Dios, quién es omnisciente, lo cual significa que él conoce todo, no puede saber algo, o no sabe algo?

Bueno, eso creo yo es explicado de manera más bien fácil si entendemos el significado de su encarnación. Jesucristo es Dios plenamente, como los teólogos solían decirlo, es Dios mismo de Dios mismo, él es Dios de manera plena y total, porque usted no puede ser parte de Dios, él es todo Dios. Pero cuando él se volvió hombre, él de manera voluntaria restringió el uso de su naturaleza divina, de sus atributos divinos. No fue que él hizo a un lado los atributos, no fue que él hizo a un lado su deidad, fue que él restringió el uso de esas cosas. Él los tuvo como instrumentos, pero escogió no usarlos.

Entonces, él vivió, por así decirlo, sin usar su omnisciencia, a menos de que el Padre le dijera que la usara. Sabemos que él era omnisciente en algunas ocasiones. Juan 2 dice que él no necesitaba que nadie le dijera lo que estaba en el corazón del hombre, porque él sabía lo que estaba en el corazón de un hombre. Hay muchas indicaciones de su gran conocimiento, de su conocimiento divino, pero él restringió el uso de su omnisciencia a esas cosas que el Padre deseaba que él supiera. Ese es el diseño de la encarnación.

Cuando la Biblia dice que él se volvió un Hijo, él adoptó la forma de siervo, significa que él se sometió a sí mismo a aquello que el Padre quería que él hiciera, aquello que el Padre que dijera, y aquello que el Padre quería que supiera. Esa es la razón por la que en Juan 15:15 usted tiene un versículo muy, muy importante para entender a Cristo. Dice esto, Jesús hablándole a los discípulos, “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor hace, pero os he llamado amigos,” ahora escuche esto, “porque todas las cosas que yo he oído de mi Padre, os las he dado a conocer.”

En otras palabras, el conocimiento de Jesús en su encarnación estaba delimitado por lo que el Padre le había revelado. Y el Padre le reveló cosas a él mediante la Escritura, esto es el Antiguo Testamento, conforme él estudió la Escritura; mediante la experiencia, conforme él caminó en el mundo y vio el movimiento y poder de Dios; y mediante revelación directa. Pero Jesús limitó su conocimiento a lo que el Padre escogió revelarle a él. Él no tuvo que hacer eso, pero él escogió hacer eso para cumplir la función de un siervo, para así alcanzar o llevar a cabo la redención de la humanidad.

Es un concepto muy importante, de tal manera que cuando él dice que se humilló a sí mismo, y tomó forma de siervo hecho en semejanza de hombre y demás, significa que él limitó el uso de sus atributos. Y si usted estudiara por ejemplo en los pasajes que tratan con la primera parte de su vida, usted recordará que dice que Jesús creció en sabiduría y estatura, recuerde usted y en favor con Dios y los hombres. Él creció en sabiduría.

Dice usted, ¿cómo él podía crecer en sabiduría si era Dios? Porque él creció en sabiduría en el sentido de que él limitó su conocimiento a lo que el Padre le reveló a él, de tal manera que mientras que él estuvo vivo, el Padre constantemente le estaba revelando cosas a él, entonces él estaba creciendo en sabiduría. ¿Entiende usted eso? Esa fue, por así decirlo, una restricción auto impuesta, una humillación auto impuesta por así decirlo, de la naturaleza divina para llevar a cabo su redención y la mía.

Y entonces, conforme usted lo ve aquí, en un sentido, él está creciendo en sabiduría, todavía está incrementando su conocimiento, porque el Padre todavía no le ha revelado esto a él. Ahora, es mi convicción personal que después de la resurrección esto le fue revelado, que cuando él salió de la tumba en la gloria de su vida de resurrección, dice en Mateo 25:18, les dijo a sus discípulos, “Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra.” Y creo que lo que eso está diciendo es que nada falta, tengo autoridad sobre todas las cosas.” Y después en Hechos 1:7 él dijo esto, “Pero a vosotros no os es dado el saber los tiempos y las sazones que el Padre ha puesto en su sola potestad.” Y él ya no se incluye ahí. Él dice a ustedes no les es dado.

Entonces, bien podría ser que después de la resurrección, su conocimiento quedó completo, es como si el Padre solo le reveló a él, el gran acontecimiento que seguía, y Él nunca le reveló el momento pleno de su segunda venida hasta que él ya había salido de la tumba y había logrado la resurrección y después el Padre le abrió el siguiente acontecimiento en su obra maravillosa, maravillosa.

Entonces él dice, “La gente no sabe, los ángeles no saben, y por ahora ni siquiera yo lo sé”, para mostrar la naturaleza inesperada, repentina y el misterio del momento de la venida de Jesucristo. Y después al final del versículo 36, “Si no solo mi Padre.” Y recuerde, él siempre lo llamó Padre, excepto por una ocasión cuando él dijo, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Porque él estaba muriendo en la cruz y estuvo separado de Dios. En todo momento, fuera de ese que le habló a Dios, le habló como Padre. Le habló a Él como Padre. Ese fue su término favorito para Dios, y “solo” es enfatizado.

Él es el único que sabe y claro, esa es la razón por la que creo que cuando Jesús entró en su gloria, sino fue inmediatamente después de su resurrección, ciertamente después de su ascensión, él entonces entró de regreso a la plenitud de aquello que él había conocido antes de la encarnación, y en este momento ahora, él sabe de manera plena cuándo es que ese momento de la segunda venida será. Pero en medio de esa encarnación eso había sido abandonado a favor de aprender lo que el Padre le diría y nada más.

Y entonces, no sabemos. Ese momento no lo conocemos. Y hay una razón para eso, porque el Señor quiere que toda generación viva expectante, no sabemos sobre que generación va a venir, pero cuando venga va a venir en un holocausto, y va a venir rápidamente. Y no sabemos que generación será. Inclusive la generación sobre la que venga, no va a conocer el momento exacto. Entonces, los cristianos desde el Nuevo Testamento, siempre han vivido con la expectativa de la venida de Cristo. Los corintios, por ejemplo, Pablo les escribe en 1 Corintios 1, y dice, “De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Hay una primera generación en la iglesia en Corinto esperando la venida del Señor Jesucristo. Están esperando como si fuera a venir en su propia generación.

Y después, en Hebreos, “No dejando de congregarnos”, el escritor dice en el capítulo 10, versículos 24 y 25, “Y mucho más cuando veáis que ese día se acerca.” Es como si esas personas que estaban recibiendo la carta a los Hebreos, estaban viviendo para ver que se acercara el día. Y después en Filipenses, el apóstol Pablo escribe en el capítulo 3, versículo 20, “Nuestra ciudadanía está en los cielos, de dónde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo.” Pablo dice aquí, esperando a ver si viene en cualquier momento. Y en Santiago, usted encuentra exactamente lo mismo, en Santiago capítulo 5, versículo 8, “Sed pacientes, estableced vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca.” Y en 1 Pedro, capítulo 4 versículos 7, “El fin de todas las cosas se acerca.” Y en 1 Juan 2:18, “Son los últimos días.” Y en Apocalipsis 22:20, “He aquí, Yo vengo pronto. Amén. Ven Señor Jesús”, dice Juan.

Entonces, como puede ver, los escritores inclusive en el Nuevo Testamento estaban esperando la segunda venida de Jesucristo. No entendieron de manera plena el tiempo que pasaría, vivían con expectativa y toda generación debe vivir así, porque toda generación debe vivir preparada. ¿Entiende usted adónde voy? Ese es el punto. Si lo esperamos en cualquier momento, estamos preparados en cualquier momento. Y sólo Dios sabe cuándo será. Sólo Dios sabe cuándo ese momento específico se llevará a cabo.

Y entonces, usted hace la pregunta, ¿bueno, porque se está esperando? Y creo que le puedo dar una respuesta. La primera parte de esa respuesta viene de Apocalipsis capítulo 14, versículo 15. Y creo que él está esperando por esta razón. “Otro ángel salió del templo”, Apocalipsis 14:15, “clamando a gran voz, a aquel que estaba sentado en la nube.” Esa es una escena indicada para nosotros, en el versículo 14, del Hijo del hombre, el Señor Jesucristo sentado en el cielo, y el ángel viene y clama a gran voz “Mete la hoz, y cosecha, porque el tiempo ha llegado para que tu coseches, porque la cosecha de la tierra está lista. Y el que se sentó en la nube, metió su hoz en la tierra y la tierra fue cosechada.”

La imagen aquí es muy, muy importante. Usted planta y cuida de las plantas, y el grano crece hasta llegar a ser maduro, y después usted cosecha. Y el retrato aquí es este, el Señor ha esperado que madure la maldad. Él ha esperado que madure el pecado y Dios no va a entrar en juicio sobre este mundo hasta que la cosecha esté madura, hasta que el pecado haya llegado a su fin, en su curso. Hasta que se haya desgastado, por así decirlo, hasta que toda la impiedad del misterio de la iniquidad, esto es, la maldad de la maldad que está por ser revelado, y es difícil imaginar que pueda haber aún más maldad que está por ser revelada, ¿verdad? Es difícil imaginar eso en nuestro mundo, pero la maldad no revelada de ese tiempo futuro cuando el pecado siga su curso de manera abierta, llegará a su ápice, a su clímax, y entonces, la hoz será sacada y la cosecha se llevará a cabo.

Entonces, la razón por la que Dios ha esperado durante estos dos mil años, es en primer lugar, porque él está permitiendo que el pecado siga su curso, se desgaste a sí mismo, se madure hasta el punto que finalmente de manera plena y para siempre sea cosechado. Hay otra razón, y esa razón nos es indicada en Romanos capítulo 11, versículo 25 y dice, “Porque no quiero hermanos que ignoréis este misterio, esta verdad no revelada, no sea que seáis arrogantes a vuestros propios ojos, sino que ceguera en parte ha acontecido a Israel, hasta que la plenitud de los gentiles haya entrado.” La plenitud de los gentiles habla de congregar a la iglesia en esta época.

Y creo que otra razón por la que el Señor espera es para congregar a la iglesia. Creo que él está esperando congregar a todos los santos, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero. Él está esperando recoger a los gentiles que, por los siglos de los siglos, a lo largo de la eternidad le darán gloria, le darán alabanza, le darán honor, le darán adoración y lo servirán. Él está recolectando a ocupantes para su cielo eterno, para alabar y glorificar su nombre. Y también, después que la plenitud de los gentiles haya entrado, versículo 26 dice, “Y entonces, todo Israel será salvo.” Tiene que haber también en el futuro, la salvación de Israel para que el judío y gentil juntos por toda la eternidad puedan alabar a Dios.

Entonces, se ha llevado a cabo un tiempo desde la primera venida. Hemos estado esperando estos dos mil años y él no ha venido aun, y las razones son dos: una que el pecado se madure, y dos, que los redimidos que han sido planeados para su gloria eternamente sean llevados a esa gloria eterna. Entonces, es para el pecado, y para la salvación. Ahora, vea 2 Pedro capítulo 3 por un momento. Y esto también se relaciona con el mismo punto. En 2 Pedro, capítulo 3, decimos, hombre esto está tomando mucho tiempo, esto sigue, y sigue, y sigue. ¿Y cuándo va a acabarse? Pero lo que olvidamos en el versículo 8, “No seáis ignorantes de esto, que un día para el Señor son como mil años, y mil años son como un día.”

En otras palabras, Dios no lleva un reloj. Y lo que nos parece un período largo de tiempo, es porque somos del tiempo, y no es tiempo en absoluto para un Dios sin tiempo, eterno, “Y el Señor no retarda su promesa, como algunos lo tienen por tardanza.” No es que él no la pueda cumplir o que no está viviendo al nivel de su Palabra, no la está cumpliendo. Está esperando porque él es paciente para con todos, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Él está esperando a que todos los gentiles, y todos los judíos planeados desde la eternidad pasada, hayan llegado a la redención. Y después vendrá la segunda venida. No es que él no puede actuar, es que él está reuniendo a sus redimidos. No es que mucho tiempo ha pasado porque para Dios no ha pasado tiempo en absoluto.

Entonces, ¿qué tan necios son los burladores en el versículo 3? “Burladores vendrán en los días postreros, siguiendo sus propias concupiscencias”, dice el versículo 4, “diciendo, ¿dónde está la promesa de su advenimiento? ¿dónde está la promesa de su venida?” “No va a venir, hemos esperado y esperado, y esperado, y esperado” “Y desde que los padres durmieron, regresando hasta los patriarcas, todas las cosas continúan como desde el principio de la creación.” Dicen, “somos uniformitarios, uniformitarios.”

Ahora, creemos en la teoría de la uniformidad, todo sigue igual, nada nunca cambia. Pero para decir eso, versículo 5 dice, tienen que ser ignorantes, de que por la palabra de Dios los cielos en la antigüedad, y la tierra salieron del agua, y por el agua en ese entonces el mundo fue inundado y pereció. Tienen que ignorar de manera deliberada el diluvio. Escuche, el mundo no siempre ha sido igual. Dios acabó con el mundo entero excepto por 8 personas, ¿no es cierto? en el diluvio. No ha continuado todo igual. Y hay evidencia por todo el mundo, por todo el globo de un diluvio universal mundial, en dónde Dios ahogó a toda la civilización humana.

En Génesis capítulo 6, Dios vio a toda la humanidad, y él no vio nada más que impiedad y maldad continuamente y decidió ahogarlos a todos, excepto por las ocho almas justas que estuvieron sobre la faz de la tierra. Noé, su esposa, tres hijos, y tres esposas. Y si usted va a decir, “Bueno, todas las cosas siempre han continuado como son.” Ha olvidado que eso pasó. Todas las cosas no han continuado como son. La razón por la que hay un tiempo aquí, es porque en el versículo 8 Dios ni siquiera ve el tiempo. Y, en segundo lugar, porque él está esperando congregar a todos sus elegidos.

Pero versículo 10, dice: “El día del Señor vendrá, ¿no es cierto? vendrá. Y vendrá como ladrón en la noche, de manera inesperada y repentina, es el punto, cuando no lo esperamos, cuando no lo pensamos, cuando no nos damos cuenta. Y después él explica que van a pasar los cielos y la tierra, y todo esto. Y me parece interesante que Pedro en cierta manera incluye el panorama general de la segunda venida, y no hace una distinción, y con eso quiero decir esto, en el momento cuando el Señor venga en su segunda venida, para comenzar con su reino de mil años, los cielos son cambiados dramáticamente, y la tierra es cambiada también. Sabemos eso, las estrellas caen, la luna no da su luz, el sol se apaga, toda el agua, el agua fresca, el agua salada, las configuraciones de la tierra son cambiadas, todo está en caos, las potencias de los cielos son sacudidas.

Creemos que todo esto va a pasar, se va a llevar a cabo en el período milenial, conforme él recrea por así decirlo, un nuevo cielo y una nueva tierra para el reino, para el milenio. Habrá en un sentido un nuevo tipo de cielo y una nueva tierra, en la segunda venida. Después al final del reino en Apocalipsis 21, Juan habla de los cielos nuevos, y la nueva tierra. Y creo que debemos ver entonces, que ese es un proceso de recreación de dos fases, por así decirlo, que cuando Jesús venga, habrá una modificación del universo. Y al final del reino habrá una recreación de un nuevo cielo y una nueva tierra que son eternos. Durante el reino, será una tierra restaurada como la conocemos, y cielos restaurados como los conocemos, en el estado final será un nuevo cielo y una nueva tierra, algo que nunca hemos conocido.

Entonces, en un sentido, Pedro simplemente nos lleva a toda la disolución de todo, al fin del reino. Y nos dice, de hecho, que cuando Jesús venga, habrá una desintegración de todo como lo conocemos en el espacio y en la tierra, y un nuevo cielo y una nueva tierra. Él dice en el versículo 13. Y entonces, en ese sentido, él aparentemente nos está llevando al cambio total que viene al fin del reino. Pero ese cambio comienza antes de los mil años, conforme tenemos un cielo restaurado, y una tierra restaurada. Y sabemos eso, porque el colapso es muy claro en la tribulación, y algo nuevo sale de eso, y después finalmente algo inclusive más glorioso en el estado eterno.

Entonces, es interesante pensar en esto. Dios creando en un mundo no caído, después el mundo es caído, después el mundo restaurado como el Señor quiere que lo sea para el reino del Señor Jesucristo, y después en ultimas es recreado para el nuevo cielo y la nueva tierra en el estado eterno. Entonces, la historia del globo, en un sentido, y del universo, puede ser visto en esta gran literatura profética. Ahora, va a venir, entonces, dice Pedro. Va a venir. ¿Cuándo va a venir? Nadie lo sabe.

Ahora, regresemos al versículo 36, “Nadie realmente conoce el día y la hora exactos.” Conocemos la generación, ¿verdad? Sí, verdad, porque es la generación que ve los dolores de parto, versículos 32 al 35. Esa es la generación, pero el día y la hora, nadie sabe. Nadie sabe. Entonces, ¿cuál debe ser la actitud de toda generación? ¿cuál debe ser la actitud de toda persona, debido a que no conocemos el momento exacto? Particularmente, ¿cuál debe ser la actitud de la gente que ve los dolores de parto? ¿cuál debe ser la actitud de esta generación que esté viva en ese tiempo? La generación que ve la abominación desoladora, la generación que ve cómo se levanta el anticristo, la generación que ve el cambio de la faz de la tierra, que ve todos los desastres naturales y espirituales y sobrenaturales y lo que sea. ¿Cuál debe ser su actitud?

En primer lugar, debe ser alerta. En segundo lugar, estar listos. Y, en tercer lugar, fidelidad. Y vamos a ver únicamente la primera, alerta. Versículo 37. La naturaleza inesperada de la segunda venida llama a estar alertas. “Pero como los días de Noé fueron, así será la venida del Hijo del hombre.” Ahora, aquí de nuevo encontramos lo que Pedro hace en la epístola al relacionar la segunda venida del Señor Jesucristo y su juicio, su holocausto cataclísmico de juicio, de regreso al diluvio. Es la única ilustración en la historia humana que puede apenas acercarse porque destruyó de manera total la faz de la tierra.

Y entonces, vamos a descubrir que la actitud que prevaleció durante el tiempo de Noé, será la actitud que prevalecerá durante el tiempo de la segunda venida. Eso es lo que él quiere decir cuando dice, “Como los días de Noé fueron, así será la venida del Hijo del hombre.” Será como fue en el tiempo de Noé, apenas antes de la venida del Señor Jesucristo. Sabe, no solo la gente no conoce el día y la hora de la venida del Señor, pero la mayoría de ellos ni siquiera les va a importar. Inclusive con todas las señales, y todas las maravillas, y todas las cosas que estén pasando, no les va a importar. Ni siquiera van a pensar en eso. Ni siquiera van a estar considerando eso como una alternativa. Es difícil imaginar eso. Digo, realmente es difícil imaginar eso.

Estarán burlándose como en 2 Pedro capítulo 3, y van a estar sacando sus pequeñas reglas, y van a estar sacando sus pequeñas tablas, y van a estar con sus computadoras, y van a estar analizando el universo para tratar de explicar científicamente porque todo está entrando en caos. Porque hay terremotos, y porque hay todo tipo de movimientos en los cielos, y porque las mareas están mal, y porque la luna no da su luz, y porque el sol no está funcionando apropiadamente. Y porque la luz en el día se ha acortado, y porque hay sangre en los mares, y amargura en el agua fresca y porque la gente se está matando entre sí, y porque hay masacres terribles por todo el mundo.

Van a estar tratando de entender todo esto sociológicamente, científicamente, racionalmente, pero no van a buscar la verdad de la Palabra de Dios. Dice usted, “Es casi imposible creer eso.” Pero es exactamente correcto. Digo, porque esperaríamos que fuera diferente que cuando el Señor Jesucristo estuvo aquí la primera vez, ¿verdad? Digo, podían verlo, podían oírlo. Lo vieron quitar la enfermedad de la tierra de Palestina, lo vieron resucitar a los muertos, y aun así no podían concluir las cosas correctas. De hecho, los líderes religiosos decidieron que él era del diablo.

Entonces, la mente del hombre está cegada, ¿lo ve? Y el mundo del tiempo de nuestro Señor fue tan egoísta, estuvo tan centrado en sí mismo, tan religioso, tan hipócrita, tan materialista, tan pecaminoso, tan malo, tan carente de vida espiritual y percepción que ni siquiera podía ver al Salvador cuando caminó en medio de ellos. ¿Por qué esperamos que el mundo del futuro sea diferente cuando vean las señales de su venida? En Mateo capítulo 16, recuerda usted los primeros tres versículos, una condenación tremenda. Los fariseos y los saduceos vinieron y probaron a Jesús, y deseaban que les mostrara una señal del cielo. Digo, es ridículo preguntar algo así. Danos una señal del cielo. Habían visto miles y miles de señales como esas de él.

Y él les respondió y les dijo: “Cuando es tarde, dicen, ‘Buen clima y el cielo está rojo. Y en la mañana dicen, ‘Hay mal clima hoy porque el cielo está rojo, y nublado.’ Hipócritas que pueden discernir el cielo, pero no pueden discernir las señales de los tiempos.” Deben ser los líderes, ustedes son muy buenos en identificar el clima, pero no tenían ni idea de lo que Dios está haciendo. Como puede ver, cierran sus mentes a la verdad de Dios, así como la historia de Israel ha sido una historia de ignorar la Palabra de Dios. Ignoraron a los profetas de Dios, ignoraron los milagros de esos profetas, ignoraron las palabras de esos profetas, asesinaron a los profetas, asesinaron al Hijo de Dios. Y cuando vengan las señales de su venida, y la gran tribulación, el mundo estará igual de oscuro, igual de imperceptible, igual de ciego como siempre lo ha sido a lo que está pasando. Y hará lo que siempre han hecho, lo van a justificar mediante algún medio racional.

El hecho es que van a ser más impíos en esa época que en cualquier otra época en la historia del mundo. La Biblia nos dice en 2 Tesalonicenses capítulo 2, que durante el tiempo de la tribulación el que refrena es quitado. El Espíritu Santo en el mundo en la actualidad está refrenando la maldad, conteniendo la maldad. Es como si Él está dejando que hay más todo el tiempo, pero finalmente cuando la tribulación venga, Él quita sus manos y deja que la maldad corra de manera desatada. Y después Apocalipsis 9 dice que el infierno saca a todos los demonios que han estado atados temporalmente, y se apoderan de la tierra, de tal manera que la población de los demonios inmediatamente se incrementa de manera dramática. Y después nos dice que Miguel y Satanás tienen una lucha, y Satanás es expulsado del cielo a la tierra, Apocalipsis 12.

Entonces, ahora tiene a Satanás en la tierra, y todos los demonios que han estado afuera del infierno, y salen como ranas inmundas, por así decirlo, saliendo del infierno, y todos los demonios que ya están ahí, sin refreno en el mundo, simplemente, el mundo se entrega al pecado, y ese tipo de mundo más allá de lo que podemos imaginar. Esa es la razón por la que es llamado el misterio de la iniquidad. Esa iniquidad a un nivel que aún no ha sido revelado, conocido, ni experimentado en 2 Tesalonicenses 2, ese mundo será tan vil, tan miserable, estará tan preocupado con el pecado, y el sexo, y las drogas, y el alcohol, tan inmerso en su preservación materialista de la economía política de Babilonia, tan mala, tan llena de odio entre sí hacia Dios, hacia la verdad, que cuando todo esto suceda, habrá todo tipo de explicaciones excepto por la disposición de entender la verdad. No van a estar dispuestos a entender la verdad. Y él dice, será como en los días de Noé.

Cómo puede ver, en los días de Noé la gente ignoró la verdad, ¿no es cierto? ¿Sabe usted por cuanto tiempo predicó Noé? 2 Pedro 2:5 lo llama, Noé predicador de justicia. Usted piensa que él simplemente construyó una caja grande, esa es la palabra para la palabra de una caja de madera. Él construyó una caja grande de madera en medio del desierto, y le dijo a la gente que iba a venir un diluvio. Y se rieron porque nunca había llovido. No había existido algo como la lluvia, no había agua ahí. Y, ¿sabe por cuánto tiempo construyó ese barco? 120 años. Y se rieron, y lo ridiculizaron, y se burlaron, y lo menospreciaron. Pero 2 Pedro 2:5 dice que él fue un predicador de justicia. Él no solo fue un constructor de barcos, él fue un predicador. Antes de que él fuera un constructor de barcos, él fue un predicador. Y por 120 años, mientras que el construyó el barco, a él le debieron haber preguntado un millón de veces, ¿por qué estás construyendo el barco? ¿verdad? ¿por qué estás construyendo el barco?

Y ese fue el gatillo para el sermón porque Dios va a juzgar la impiedad de este mundo, y solo aquellos que ponen su fe en él van a escapar. Y estoy construyendo el barco como una manera de escapar, ¿les gustaría subirse? Y se burlaron, y se burlaron, y se burlaron por 120 años, siguieron con la vida como si no pasara nada, mientras que él predicó juicio, predicó juicio, predicó juicio, y se los demostró al construir una gran caja de madera en medio de todo, para que todo mundo la viera y no le creyeron. Y estoy seguro que la primera vez que cayó una gota en la nariz de una persona, pensaron que un dinosaurio había estornudado detrás de un monte o algo así. Aun así, no lo creyeron. No querían creer eso. Pudieron haber inventado todo tipo de excusas para no creer eso. Bueno, ¿cómo fue en los días de Noé?

Versículo 38, “Cómo en los días de Noé, antes del diluvio”, esto es la gente, “estaban comiendo y bebiendo y casándose y dándose en casamiento, hasta el día en el que Noé entró al arca. Y no lo supieron hasta que el diluvio vino y se llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.” Increíble. 120 años este hombre predicó y predicó, y predicó, y predicó y predicó, y no lo creyeron, hasta que fueron llevados en el diluvio. Y van a haber señales y señales, y señales durante tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Van a haber señales claras a nivel mundial de que todo está deshaciéndose, y van a haber predicadores de justicia, los 144 mil, los dos testigos de Apocalipsis 11, la multitud redimida de gentiles de todo el mundo de Apocalipsis 7. Y van a ser ayudados por el evangelio predicado por el ángel que predica el evangelio eterno, por todo el globo, van a oír el mensaje, pero no lo van a creer, no lo van a creer hasta que literalmente sean llevados en el holocausto definitivo de juicio en la segunda venida. Van a inventar todo tipo de razones para burlarse y mofarse y reírse y ridiculizar. Y si fueron así de impíos en el día de Noé, serán más impíos en el día de la venida del Hijo del hombre.

Ahora, observe lo que dice, estuvieron comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento. Ahora, eso no son pecados. Comer y beber no son pecados, y casarse y darse en casamiento no son pecados. El casarse se refiere a la gente que se casa, dar en casamiento se refiere a las familias que dan a sus jóvenes para que se casen. Lo que significa es que la vida siguió como siempre, ¿verdad? Simplemente significa que siguieron con la rutina, simplemente vivieron como si nada fuera a cambiar jamás. No les importó lo que estaba pasando, no vieron sus implicaciones, siguieron comiendo en el día de Noé y bebiendo y casándose y dando en casamiento como si nunca hubiera un fin.

Entonces, comer y beber eso es rutina personal, casarse y dar en casamiento eso es rutina familiar, actividad social. Simplemente siguieron con los ciclos de actividades normales, personales, familiares, y de actividades, la vida como es normal. Simplemente siguieron viviendo la rutina, trataron de ajustarse un poco a esta persona Noé, y lo que él estaba diciendo, pero la vida siguió como siempre, y eso es exactamente lo que sucederá en la tribulación. Nosotros, creo, como cristianos vivimos bajo alguna idea de que cuando todo esto comienza, por todo el mundo, la gente simplemente va a estar pensando aquí estamos, aquí estamos, escuche, habrá un remanente redimido. Habrá un remanente redimido, masivo, incontable, innumerable según Apocalipsis 7. Habrá un avivamiento y la fe de la nación de Israel, pero también habrá un rechazo mundial de todas estas cosas como si tuvieran algo que ver con algo relacionado con Dios, secularismo, el epítome de esto. Y en los días de Noé, antes del diluvio simplemente siguieron con su rutina hasta el día que Noé entró en la kibtos, el arca, la caja.

Y después, usted sabe lo que dice en Génesis 11 al 16, que cuando entraron al arca que, cerraron la puerta. Y probablemente no tomó mucho tiempo para que el agua comenzara a elevarse y algunas personas empezaron a tocar, pero era demasiado tarde. No se dieron cuenta, versículo 39, ginsk, no se dieron cuenta hasta que el kataklusmos vino, cataclismo. Significa lavar, hasta que el lavado vino, hasta que los lavó a todos, se los llevó a todos en condenación a la muerte, al juicio, a una eternidad impía.

Y entonces, así será la venida del Hijo del hombre, hacia el final del versículo 37. Y así será la venida del Hijo del hombre, dice al final del versículo 39, 2 veces dice eso, será igual. La vida como siempre, siguiendo con la rutina hasta que sea demasiado tarde, demasiado tarde. Devastación instantánea. Y entonces, esa generación será como la generación de Noé, advertida, y advertida y advertida y advertida, y advertida. Esa generación fue advertida por 120 años. La gente vivía más tiempo antes en ese entonces. La generación futura será advertida durante tres y medio años. El hecho es que están siendo advertidos en este momento, están siendo advertidos desde que el Nuevo Testamento fue escrito, sea cual sea la generación que esté viva cuando eso suceda, podría ser esta, pero no van a despertar a esta realidad hasta que sean llevados en juicio.

Y después él se vuelve muy específico en el versículo 40 y 41, “Habrán dos en el campo, uno será llevado el otro se quedará. Dos moliendo, uno será llevado y el otro se quedará.” La palabra “uno” en el versículo 40, es masculino en género, el uno en el versículo 41 es femenino en género. Eso significa que el versículo 40 habla de un hombre en el campo, dos hombres en el campo, uno es llevado, uno se queda. Versículo 41, de mujeres, dos mujeres moliendo, una es llevada y otra se queda. La tarea del hombre en esa parte agricultural del mundo, en ese entonces era estar en el campo y las mujeres estaban ahí con la piedra moliendo aquello que era cosechado por los hombres.

Entonces, la vida será como siempre. Y en medio de la rutina de la vida, uno será llevado. ¿Qué queremos decir con llevado? He oído a personas decir que esto se refiere al rapto. Usted no puede meter al rapto aquí. El rapto ya pasó mucho antes que esto. Esto está hablando de ser llevado en juicio. Regrese al versículo 39, “hasta que el cataclismo vino, y se los llevó.” Está basado en eso, es basado en ese retrato del diluvio, llevándose a los hombres a la muerte. Dos van a estar en el campo, cuando ese diluvio devastador final de fuego venga. Y uno es llevado en juicio, dos moliendo y una es llevada en juicio, y la otra se queda. La otra se queda, ¿para que se queda? Se quedan para entrar ¿a qué? Y se volverán aquellos que pueblan el reino milenial. Son los redimidos.

Entonces, usted tiene a personas trabajando, algunos serán creyentes, y otros serán incrédulos. Los incrédulos serán llevados y los creyentes serán preservados. Por cierto, ese proceso de separación es descrito a detalle en el juicio de las ovejas y los cabritos, en Mateo 25:31-46, en dónde él se lleva a los cabritos por un lado y los envía al castigo eterno, sus ovejas por otro lado, les da el reino, entonces se quedan. Muy importante. Se quedan para el reino.

Entonces, esto es lo que debemos tener en mente. Cuándo el reino milenial venga, y comience, la gente que se quedará para entrar, serán creyentes que no son llevados en el juicio de todos los impíos. Entonces, el reino sobre la tierra, el reino milenial será poblado por aquellos creyentes que han vivido este reino de terror del anticristo, y él no los ha destruido, todavía están vivos cuando Cristo viene. Cristo se lleva en un holocausto de juicio a todos los impíos, pero los piadosos que todavía quedan y que están vivos, entrará a su reino milenial para poblar ese reino.

Entonces, ese reino es poblado, por lo tanto, con seres físicos, personas reales como nosotros que vivieron el reinado del anticristo de terror, que creyeron la verdad del evangelio y no fueron destruidos. Quizás algunos de ellos, inclusive creyeron en el último momento. ¿Se acuerda usted de lo que dice en Hechos capítulo 2, que en el momento mismo cuando el Señor viene, describe a todos esos acontecimientos citando de Joel 2, y dice que, en ese gran tiempo, usted sabe, cuando las señales en los cielos se lleven a cabo, y el reino esté por comenzar, todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo? Yo creo que, en ese momento final, conforme el rey viene a establecer su reino, habrá algunos que invocarán el nombre del Señor apenas para ser salvos a tiempo. Serán preservados junto con aquellos que creyeron antes de eso durante el tiempo de la tribulación, y juntos entrarán en ese período del reino para poblar la tierra, para reproducirse, para tener hijos, para vivir el reino que Dios prometió en el Antiguo Testamento.

Y entonces, se quedarán. Y entonces, habrá un tiempo de gran separación cuando él venga. Ahora, todo eso para decir esto, versículo 42, muy importante, “Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora vuestro Señor viene.” Cuando el Señor venga los impíos serán llevados, y los justos serán dejados, permaneciendo seguros para entrar al reino, esa es la promesa. Pero no sabemos, y la generación que esté viva en ese tiempo no lo sabrá, el tiempo exacto de eso.

Entonces, necesita haber preparación. Simplemente van a seguir con la vida. Dos en un campo, dos moliendo y, por cierto, Lucas 17:34 añade: “Dos acostados”, lo cual es una nota interesante. Y debió haber sido una indicación para alguna de las personas de la antigüedad, que la tierra era redonda, porque usted tiene luz de día, en una parte del mundo, y noche en la otra, y usted debe tener un globo esférico. Pero el mundo seguirá con su rutina, y vendrá el juicio. Y después la puerta será cerrada para siempre. Así como en Mateo 25:10, en la parábola de las vírgenes. Dice que las que estaban listas entraron con él a la boda, y la puerta se cerró. Cuando ese tiempo venga, una separación se llevará a cabo. Y el Señor sabe cómo hacer esa separación. Él sabe. Él sabe a quién dejar y a quien llevarse.

En Malaquías usted sabe, cuando él estaba exhalando juicio, juicio, juicio, dice y aquellos que fueron justos, aquellos que amaron al Señor, creían en el Señor, tuvieron fe en él, se reunieron y hablaron el uno con el otro, y usted sabe lo que ellos dijeron, fue hombre, quizás seamos llevados también en todo esto, y después la palabra de Dios les dice, No serán míos en el día en el que yo haga mis joyas. Es como para decir que el Señor sabe los que son suyos, ¿verdad? Él sabe.

2 Pedro 2:4, “Y si no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno, y los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados para el juicio, y si no perdonó al mundo de la antigüedad, sino que salvó a Noé, a la octava persona, predicador de justicia, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.” En otras palabras, si Dios supo quiénes eran los ángeles pecaminosos y los castigó, y salvó a los buenos, si Dios supo quiénes eran las personas pecaminosas, y las destruyó y salvó a Noé, y a los justos, y convirtió a las ciudades de Sodoma y Gomorra en cenizas, condenándolas, haciéndolas un ejemplo para aquellos que después de ellas vivieran de manera impía, y libró al justo Lot.

En otras palabras, si Dios supo cómo sacar a Lot de Sodoma y Gomorra, y a Noé del diluvio, y a los ángeles santos de la devastación del cielo, entonces, versículo 9, “Sabe el Señor librar a los piadosos de la tentación”, o de la prueba. Entonces, cuando venga el juicio el Señor sabrá cómo distinguir y después reservar a los injustos para el día del juicio para ser castigados, 2 Pedro 2:9.

Entonces, él sabe cómo separarlos. Pero la palabra aquí versículo 42, estén alertas, es un presente imperativo, estén continuamente alertas. Toda generación, toda persona esté alerta, porque no sabéis a qué hora viene nuestro Señor. Es un clamor a la vigilancia constante, a la, a estar alerta de manera constante. Él vendrá y los hombres que reconozcan que él está por venir estarán alertas a esa venida, espiritualmente conscientes.

Escuche, esto no es ficción, esto es hecho. Así va a ser. Así como los profetas dijeron como sería en su primera venida y él cumplió toda profecía, así él lo hará en su segunda venida. Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora viene su señor. Y si no es su señor ahora, él será su Señor en ese entonces, y su señorío será manifestado en su derecho a enviarlo a usted a la eternidad, al infierno, al castigo. Él es Señor, y en ese momento toda rodilla se doblará, algunos en adoración amorosa, algunos en terror, pero toda rodilla se doblará.

Inclinémonos en oración. Al cerrar esta mañana, usted, yo, todos nosotros podríamos estar viviendo en esa generación que verá el rapto de la iglesia, el holocausto de la tribulación, la señal del Hijo del hombre, y el nacimiento del reino.  Podría ser esta generación, ¿está usted listo? ¿Está usted alerta? ¿Está usted identificando las señales de los tiempos? ¿Está en una relación correcta con el Señor Jesucristo? Esa era entera de tiempo final, creo yo es iniciada por la remoción de la iglesia. Y seremos guardados de esa hora que viene para probar al mundo entero.

Y lo invito a usted a venir a Jesucristo, y con nosotros para ser guardado de esa hora. Y mientras que el mundo esté atravesando los terrores de la tribulación, estaremos regocijándonos en la presencia del Salvador, en el cielo. Viviendo en el lugar que él ha preparado para nosotros. Y si usted no conoce al Señor Jesucristo, usted podría conocerlo mediante un acto simple de fe, al invitarlo a su vida, Aquel que vivió y murió y resucitó por usted. Confiese su pecado, abráselo como su Señor y Salvador.

Y aquellos de ustedes que son cristianos, de nuevo, quiero hablarle también a mi propio corazón. Es un recordatorio para nosotros de que necesitamos hacer inversiones que son eternas. Todo esto se va a quemar, todo esto va a ser destruido, y solo lo que hemos invertido en la eternidad sobrevivirá, permanecerá. Y simplemente le pido a Dios a que renueve mi compromiso para hacer inversiones eternas con todo lo que tengo, todo lo que tengo, posesiones, recursos, capacidades, tiempo, todo.

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16/17 – ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

16/17 – ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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