Servido al servir a otros

ENERO, 24

Servido al servir a otros

Devocional por John Piper

Dándose cuenta Jesús, les dijo: ¿Por qué discutís que no tenéis pan? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Tenéis el corazón endurecido? (Marcos 8:17)

Después de que Jesús alimentara a los 5000 y a los 4000 con solamente unos cuantos panes y pescados, los discípulos entraron al bote sin suficiente pan para ellos mismos.

Cuando empezaron a discutir el aprieto en el que se encontraban, Jesús les dijo: «¿Por qué discutís que no tenéis pan? ¿Aún no comprendéis ni entendéis?» (Marcos 8:17). ¿Por qué no entendieron?

No entendieron el significado de las sobras, a saber, que Jesús cuidará de ellos cuando ellos cuiden de otros. Jesús dice:

«Cuando partí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de pedazos recogisteis?», y ellos le respondieron: «Doce». «Y cuando repartí los siete panes entre los cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis?» Y ellos le dijeron: «Siete». Y les dijo: «¿Aún no entendéis?».

¿Entender qué? Las sobras.

Las sobras eran para los que servían. Es más, la primera vez había doce personas sirviendo y hubo doce cestas llenas de sobras (Marcos 6:43). En la segunda ocasión, hubo siete cestas llenas de sobras, el número de la abundancia total.

¿Qué era lo que no entendían? Que Jesús cuidaría de ellos. Nosotros no podemos dar más de lo que Jesús da. Cuando demos nuestra vida a los demás, nuestras necesidades serán satisfechas.


Devocional tomado del articulo “The Loving Meaning of the Leftovers”

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Enséñame tú lo que yo no veo.

miércoles 24 enero

Enséñame tú lo que yo no veo.

Job 34:32

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio.

Salmo 51:10

Lo que me mostró la Biblia

Testimonio

«Cuando era niño vi cómo mis padres se agredían verbalmente. En la escuela vi cómo mis compañeros se peleaban por un lápiz. Cuando era joven presencié la violencia de los chicos de la calle. En el mundo del trabajo observé luchas por el poder, injusticias, promesas incumplidas, mentiras, hipocresía… En el hogar vi engaños, intolerancia y traiciones. No vi de cerca grandes actos de delincuencia, tampoco viví la guerra, pero vi imágenes de ella. En todas las esferas de la sociedad, en la familia, tanto en los contextos ricos como en los más modestos, vi en qué se convirtió el hombre abandonado a sus pasiones: orgulloso, pretencioso, mentiroso, infiel, perezoso, irascible, hipócrita, codicioso…

Luego la Biblia surgió en mi vida y me vi a mí mismo, descubrí lo que hay en mi corazón. ¡Había visto muy bien los errores de los demás, pero no los míos! La Biblia me mostró primeramente a Dios el creador. Luego me mostró a Jesús, el hombre perfecto, el Hijo de Dios. Me habló del pecado. Era un espejo en el que me vi por primera vez como un hombre desfigurado debido a las numerosas y profundas marcas del pecado. La Biblia me mostró claramente mi fealdad interior, me mostró que era incapaz de mejorarme por mí mismo. Entonces se me presentó como el único y último remedio».

Bruno

“Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas” (Santiago 1:19-21).

Génesis 27 – Mateo 15:21-39 – Salmo 16:7-11 – Proverbios 4:20-27

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Acudamos directamente a Dios

ENERO, 23

Acudamos directamente a Dios

Devocional por John Piper

En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí del Padre. (Juan 16:26-27)

No hagamos del Hijo de Dios más que el Mediador que él es.

Jesús dice: «no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros». En otras palabras, no me voy a meter entre ustedes y el Padre, como si ustedes no pudieran ir a él directamente. ¿Por qué? «Pues el Padre mismo os ama.»

Esto es extraordinario. Jesús nos advierte que no pensemos que el Dios Todopoderoso no está dispuesto a recibirnos en su presencia directamente. Al decir «directamente» me refiero a lo que Jesús se refería cuando dijo: «No voy a llevar el pedido de ustedes a Dios. Ustedes pueden hacerlo directamente. Él los ama. Él quiere que ustedes vayan. No está enojado con ustedes».

Es absolutamente cierto que ningún ser humano pecaminoso tenga ningún tipo de acceso al Padre, excepto a través de la sangre de Jesús (Hebreos 10:19-20). Él intercede por nosotros ahora (Romanos 8:34; Hebreos 7:25). Él es nuestro defensor ante el Padre en este momento (1 Juan 2:1). Es nuestro sumo sacerdote ante el trono de Dios hoy día (Hebreos 4:15-16). Él dice: «…nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14:6).

Es cierto; pero Jesús nos protege de que llevemos su intercesión demasiado lejos: «no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama». Él está presente. Él provee testimonio, siempre presente y siempre vivo, de que la ira de Dios ha sido quitada de nosotros.

Sin embargo, él no está ahí para hablar por nosotros ni para mantenernos a una distancia del Padre, ni para sugerir que el corazón del Padre esté resguardado hacia nosotros o poco dispuesto a recibirnos. De ahí sus palabras: «pues el Padre mismo os ama».

Por tanto, acerquémonos. Acerquémonos con confianza (Hebreos 4:16). Acerquémonos con expectativas. Acerquémonos esperando una sonrisa. Acerquémonos temblorosos con gozo, y no con terror.

Jesús está diciendo: «He hecho un camino a Dios. Ahora no me voy a meter en medio del camino». Acerquémonos.


Devocional tomado del articulo “Don’t Make Jesus More of a Mediator Than He Is”

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La moral

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

Hebreos 13:4

La moral

La «liberación de la moral» se acelera día a día, los medios de comunicación lo proclaman por todo lo alto y las leyes suprimen las barreras. ¡Pero esto no es nuevo! Desde hace más de 3000 años la Biblia menciona la perversión y los abusos sexuales (Génesis 19), el adulterio (2 Samuel 11), el incesto, etc. (Levítico 18).

Sin embargo, la misma Biblia es formal. Sobre la vida de pareja, la ley ya ordenaba: “No cometerás adulterio” (Éxodo 20:14). ¡Nadie puede decir que no comprende este mandamiento! Y tampoco se puede negar los estragos ocasionados por el hecho de que muchos no lo tengan en cuenta. ¡En todo caso los niños, que son las víctimas, no pueden negarlo!

Ahora la Biblia nos pide algo de una categoría muy superior: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). ¡Qué modelo, a la vez magnífico y difícil si consideramos la profundidad del amor de Cristo por nosotros! ¡Cuántos cambios habría si se volviese a esa moral considerada desde hace mucho tiempo como desfasada y que sin embargo es más actual que nunca! Imaginémonos un poco a ese marido conflictivo pedirle perdón a su mujer, y viceversa, que cada niño volviese a tener un padre y una madre unidos por un tierno amor, que se condenase drásticamente cada comportamiento que no se ajustase a los mandamientos divinos.

Es imposible, dirá alguien. Pero lo que es posible es que cada uno, cuando sea necesario, reconozca ante Dios su alejamiento, cambie su comportamiento y busque en Su presencia la dirección y el socorro.

Génesis 26 – Mateo 15:1-20 – Salmo 16:1-6 – Proverbios 4:14-19

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Gobernaremos sobre todas las cosas

ENERO, 22

Gobernaremos sobre todas las cosas

Devocional por John Piper

Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono. (Apocalipsis 3:21)

¿A qué se refiere Jesús cuando le dice estas cosas a la iglesia de Laodicea?

¿Sentarnos con Jesús en su trono? ¿En serio?

Esta promesa es para todo el que vence, es decir, el que continúa en la fe hasta el fin (1 Juan 5:4), a pesar de toda amenaza de sufrimiento y toda tentación de placer. Por eso, si somos creyentes en Jesús, nos sentaremos en el trono del Hijo de Dios, quien se sienta en el trono del Dios Padre.

Digo «el trono de Dios» para representar el derecho y la autoridad para gobernar el universo. Es así que Jesús nos promete que tendremos parte en el gobierno sobre todas las cosas.

¿Es esto lo que Pablo tiene en mente en Efesios 1:22-23?: «Y todo sometió bajo sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo».

Nosotros, la iglesia, somos «la plenitud de aquel que lo llena todo». Lo que entiendo por esto es que el universo será lleno de la gloria del Señor (Números 14:21). Una dimensión de esa gloria será la completa extensión de su gobierno en todas partes, sin oposición.

Por lo tanto, Efesios 1:23 significaría lo siguiente: Jesús llena el universo de su propio gobierno glorioso a través de nosotros. Nosotros somos la plenitud de su gobierno. Gobernamos en su nombre. En ese sentido, nos sentamos con él en su trono.

Ninguno de nosotros siente esto como debería sentirlo. Es demasiado. Es por eso que Pablo ora pidiendo la ayuda de Dios: «Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento» (Efesios 1:18).

Sin ayuda omnipotente hoy no podemos sentir el prodigio que llegaremos a ser; pero si se nos concediera sentirlo de la manera que es, toda nuestra reacción emocional a este mundo cambiaría para mejor.


Devocional tomado del libro “Perhaps the Most Staggering Promise in the Bible”

Dios en el centro de la familia

Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia.

Efesios 6:18

Dios en el centro de la familia

En algunos países, como la religión va unida a la tradición, las familias adoran divinidades protectoras del hogar. ¡En cada casa se dedica un altar a lo que solo es un dios falso, o el Dios desconocido!

Para nosotros, que tenemos el privilegio de conocer al Dios vivo y verdadero, ¿qué lugar ocupa él en nuestros hogares? Cristianos, nosotros sabemos que nuestro bienestar, es decir, el alimento diario, la salud, las alegrías familiares, todo nos viene gratuitamente de la bondad de Dios. ¿Pensamos en agradecer a aquel que nos llena de sus bondades y en pedirle que prepare el día siguiente? Se dice que una familia sin oración se parece a una casa sin techo, abierta y expuesta a todas las tempestades. La oración en familia al final del día cierra la puerta para dejar fuera los peligros de la noche y, por la mañana, la abre para permitir que recibamos las bendiciones divinas.

En esos momentos de oración, ¡pensemos en nuestro propio hogar y también en tantas necesidades que están a nuestro alrededor! Intercedamos juntos por nuestros vecinos incrédulos, por los compañeros de estudio de nuestros hijos o nuestros compañeros de trabajo, por las autoridades, por la paz de nuestro país y por las numerosas personas que sufren.

Orar juntos abre nuestro corazón a los demás, une a los miembros de la familia y nos prepara para la reunión de oración colectiva en la iglesia local.

Si el ritmo de la vida moderna nos condujo a perder esta costumbre, entonces, humildemente, tratemos con la ayuda del Señor de retomarla hoy.

Génesis 25 – Mateo 14:13-36 – Salmo 15 – Proverbios 4:10-13

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El ancla del gozo

ENERO, 21

El ancla del gozo

Devocional por John Piper

Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. (Mateo 5:11)

Jesús reveló un secreto para proteger nuestro gozo frente a la amenaza del sufrimiento y la amenaza del éxito. El secreto es el siguiente: grande es nuestra recompensa en el cielo. La suma total de la recompensa es gozarnos en la plenitud de la gloria de Cristo Jesús (Juan 17:24).

Él protege nuestro gozo del sufrimiento cuando dice:

Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros(Mateo 5:11-12).

Nuestra gran recompensa en el cielo rescata nuestro gozo de la amenaza de injurias y persecución.

Él también protege nuestro gozo del éxito cuando dice:

Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos (Lucas 10:20).

Los discípulos tenían la tentación de poner su gozo en el éxito de su ministerio: «Hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre» (Lucas 10:17). Pero eso habría separado su gozo de la única ancla segura.

De modo que Jesús protege el gozo de la amenaza del éxito al prometer la gran recompensa del cielo. Regocíjense en esto, que sus nombres están escritos en los cielos. Nuestra herencia es infinita, eterna, segura.

Nuestro gozo está asegurado. Ni el sufrimiento ni el éxito pueden destruir esta ancla. Nuestra recompensa es grande en el cielo. Nuestro nombre está escrito ahí. Está seguro.

Jesús aseguró el gozo de los santos que padecen sufrimientos en la recompensa del cielo. Así también ha asegurado el gozo de los santos exitosos.

De esa manera él nos ha liberado de la tiranía del dolor y del placer terrenal.


Devocional tomado del articulo “El Secreto del Gozo Invencible”

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Las siete expresiones de Jesús en la cruz (2)

(El ladrón) dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Lucas 23:42-43

La expresión de la salvación

Las siete expresiones de Jesús en la cruz (2)

Esta segunda frase de Cristo en la cruz es una respuesta a la petición del ladrón que estaba crucificado a su lado.

Los enemigos de Jesús parecían haber triunfado… La mayoría de sus amigos lo había abandonado. La crucifixión misma iba en contra de todo lo que se esperaba del Mesías. A pesar de todas las apariencias y contradicciones, uno de los dos ladrones condenados al mismo tiempo que Jesús se dirigió a Él y le dijo: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”.

Había empezado injuriando a Jesús, pero arrepentido terminó confesando: “Recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este (Jesús) ningún mal hizo” (Lucas 23:41).

Viendo que Jesús iba a morir, ¿cómo pudo discernir que él era el Rey y que volvería, y esperar que Jesús le prestara atención a él, un criminal?

Como era una persona excluida de la sociedad, sería olvidada pronto. Pero allí, muy cerca de él, estaba aquel a quien se atrevía a hacerle la siguiente súplica: “Acuérdate de mí”. La respuesta de Jesús fue inmediata: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (v. 43). Esta nos revela su amor y su poder para salvarnos.

Independientemente de cuál sea nuestro estado, Jesús siempre está listo para recibirnos si vamos a él mediante la fe. ¡Su amor es infinito y su poder también! “Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” (Efesios 2:4-5).

(continuará el próximo domingo)

Génesis 24:33-67 – Mateo 13:44-14:12 – Salmo 14 – Proverbios 4:7-9

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Esperemos que… sin embargo (2)

sábado 20 enero

Señor… tú eres Dios, y tus palabras son verdad.

2 Samuel 7:28

Tú eres grande, y hacedor de maravillas; solo tú eres Dios.

Salmo 86:10

Esperemos que… sin embargo (2)

«Sin embargo gira…», siguió pensando Galileo, después de haber salvado su vida al decir públicamente que se retractaba de sus descubrimientos. Hoy sabemos que tenía razón, que su «locura» de aquel entonces era la verdad exacta…

¡Sin embargo Dios existe! Es la única explicación razonable al misterio de la vida.

Sin embargo, podría descubrir con escalofríos que al morir seré juzgado por Dios debido a la vida que he vivido. Dios aborrece ciertas prácticas, a las cuales llama pecado, ¡sea que uno esté o no esté de acuerdo con él!

Sin embargo, él es la personificación del bien; solo él decide cuál es la «norma». No es lo que cada uno decida. Bajo este razonamiento, ¿qué vale cada una de mis acciones?

Sin embargo, el hombre es malo por naturaleza, de otra manera, ¿cómo podríamos explicar el reinado universal del egoísmo y de la maldad… el mal en mi propio corazón?

Sin embargo, ¡incluso nuestros grandes secretos serán descubiertos un día, pues Dios sabe todo sobre nosotros y nos pedirá cuentas!

Sin embargo, todos los caminos propuestos por las ideologías, los políticos, los filósofos y las religiones me exigen esfuerzos y méritos… y solo me doy cuenta de mis limitaciones y mi incompetencia.

Sin embargo la Biblia, a través de un mensaje franco y sincero, propone el camino que realmente puede conducir a la verdad y a la paz. La Biblia es el poder de Dios para cambiar la vida de todo el que cree.

Sin embargo es tan fácil… ¡con tal que usted la lea! Es tan útil… ¡con tal que usted la crea!

Génesis 24:1-32 – Mateo 13:24-43 – Salmo 13 – Proverbios 4:1-6

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Cómo servir a un jefe malo

ENERO, 19

Cómo servir a un jefe malo

Devocional por John Piper

Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que cualquier cosa buena que cada uno haga, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. (Efesios 6:7-8)

Consideremos cinco puntos de Efesios 6:7-8 en relación con nuestro trabajo:

1) Un llamado a una vida radicalmente centrada en el Señor

Esto es algo extraordinario en comparación con la manera en que normalmente vivimos. Pablo dice que todo nuestro trabajo debe ser hecho como para Cristo, y no como para un supervisor humano. «Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres.»

Esto significa que pensaremos en el Señor en lo que estemos haciendo en el trabajo. Preguntaremos: ¿Por qué querría el Señor que haga esto? ¿Cómo querría el Señor que fuera hecho? ¿Cuándo querría el Señor que lo hiciera? ¿Me ayudará el Señor a hacerlo? ¿Qué efecto tendrá esto para la honra del Señor? En otras palabas, ser cristiano significa llevar una vida radicalmente centrada en el Señor.

2) Un llamado a ser una buena persona

Tener una vida centrada en el Señor significa ser una buena persona y hacer cosas buenas. Pablo dice: «Servid de buena voluntad… cualquier cosa buena que cada uno haga…». Jesús dijo que cuando dejamos que nuestra luz brille, los hombres verán nuestras «buenas obras» y darán gloria a nuestro Padre en el cielo.

3) El poder para hacer un buen trabajo para un empleador terrenal desconsiderado

El objetivo de Pablo es fortalecer a cristianos con una motivación centrada en el Señor para ir y hacer el bien a supervisores que no son considerados. ¿Cómo se hace para seguir haciendo el bien en un trabajo donde el jefe lo ignora y hasta lo critica a uno? La respuesta de Pablo es: dejen de pensar en el jefe como su principal supervisor y empiecen a trabajar para el Señor. Hagan esto en las propias obligaciones que les son dadas por sus supervisores terrenales.

4) El aliciente de que ninguna bondad es hecha en vano

Quizás la declaración más impresionante de todas es la siguiente: «cualquier cosa buena que cada uno haga, esto recibirá del Señor». Esto es increíble. Todo, cada pequeña cosa que hagamos que sea buena, es algo que el Señor observa y aprecia.

Además, él nos compensará por ello. No es en el sentido de que hayamos ganado nada para ponerlo a él en deuda con nosotros: él nos posee, así como posee todo lo que hay en el universo. No nos debe nada; pero escoge libremente tener la benevolencia de recompensar las buenas obras hechas por fe.

5) El aliciente de que un estatus insignificante en la tierra no impide que tengamos a una gran recompensa en el cielo

El Señor recompensará cada buena obra que hagamos, ya sea que uno sea «libre o esclavo».Nuestro supervisor podrá pensar que no somos nadie, o quizás ni sepa que existimos. No importa. El Señor sabe que existimos.


Devocional tomado del articulo “Lord-Focused Living at Work”

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