Los adversarios y la fe: ambos puestos por Dios

SEPTIEMBRE, 07

Los adversarios y la fe: ambos puestos por Dios

Devocional por John Piper

Solamente comportaos de una manera digna del evangelio de Cristo… de ninguna manera amedrentados por vuestros adversarios… Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no solo creer en Él, sino también sufrir por Él. (Filipenses 1:27-29)

Pablo le dijo a los filipenses que vivir de una manera digna del evangelio de Cristo significaba no temer a sus adversarios. Luego continuó con la lógica de por qué no debían temer.

La lógica es que Dios nos dio dos dones, no solo uno: la fe y el sufrimiento. Eso es lo que dice el versículo 29.

En este contexto, lo que eso significa es que tanto la fe en la faz del sufrimiento, como el sufrimiento en sí, son regalos de Dios. Cuando Pablo dijo que no debían tener miedo de sus adversarios, tenía en mente dos razones por las que no debían temer:

  1. Los adversarios están en la mano de Dios. Las dificultades que nos presentan son un regalo de Dios. Él los gobierna. Ese es el primer punto acerca del versículo 29.
  2. Actuar sin temor, es decir, nuestra fe, también está en la mano de Dios. También es un regalo. Ese es el segundo punto del versículo 29.

Por lo tanto, la lógica que rige nuestro coraje frente a las adversidades es una verdad doble: tanto la adversidad como la fe frente a la adversidad son regalos de Dios.

¿Por qué se le llama a esto «[comportarse] de una manera digna del evangelio de Cristo»? Porque el evangelio es la buena nueva de que la sangre del pacto de Cristo infaliblemente logró, para todo su pueblo, que la obra soberana de Dios nos dé fe y que gobierne sobre nuestros adversarios — siempre con miras a nuestro bien eterno—.

Por eso, no temamos. Nuestros adversarios no pueden hacer más de lo que Dios les permita hacer, y él nos concederá la fe que necesitamos. Estas promesas fueron pagadas y selladas con sangre. Son las promesas del evangelio.


Devocional tomado del articulo “La Lógica de la Intrepidez”

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

Introducción a Proverbios

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Escuela dominical #1

Introducción a Proverbios

Salvador Gómez Dickson

 

Introducción a Proverbios

“¿Y cuánto vale la sabiduría?¿Cuánto le vamos a atribuir nosotros a la sabiduría? ¿Qué precio le damos? Y, quizás si personalizamos la pregunta un poco más es, ¿Cuánto vale para ti la sabiduría?… El libro de proverbios es un libro que nos ayuda a elevar la apreciación que tenemos por la sabiduría…”

 

Salvador Gómez Dickson

Nació y creció en un hogar no cristiano siendo el menor de 4 hermanos. Conoció la gracia de Dios a la edad de 16 años. Es graduado de Ingeniería Industrial y de la Academia Ministerial de Trinity Baptist Church, New Jersey, donde estudio por cuatro años. Desde el año 1997 pertenece al Consejo de Pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, donde tiene la responsabilidad de exponer la Palabra de Dios cada domingo, además de impartir clases de Escuela Dominical. Ha participado como invitado en conferencias nacionales e internacionales. Es profesor de la Academia Ministerial Logos, de IBSJ donde ha impartido clases de Hermenéutica, Exégesis Bíblica, Griego, Doctrina del Hombre, de Cristo y de la Salvación, Introducción al Nuevo Testamento, entre otras. Es miembro del consejo directivo del Midwest Center for Theological Studies (MCTS) en Owensboro, KY, autor del libro “Amigo de Pecadores” y escribe artículos que aparecen en su blog https://www.elsonidodelaverdad.blogspot.com.

Está casado con Johanny Pérez y es padre de cuatro hijos: Mónica, Javier, Verónica y Gabriel.

No hay paz sin Dios

jueves 7 septiembre

 

En los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos… desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural… crueles, aborrecedores de lo bueno.

2 Timoteo 3:1-3

Mas ya habéis sido lavados… santificados… justificados en el nombre del Señor Jesús.

1 Corintios 6:11

No hay paz sin Dios

El siglo 18 fue llamado el «siglo de las luces». La revolución francesa es considerada como la culminación de esta época marcada por corrientes de pensamientos opuestos a la idea de un Dios vivo que interviene en la vida de los hombres. ¿Qué sucede ahora? Nuestra sociedad trata, hoy más que nunca, de borrar toda referencia al cristianismo. Rechaza a Dios pero conserva una total confianza en la razón humana para resolver los problemas.

Sin embargo, después de muchos decenios, el balance de este modo de pensamiento que pretendía traer la libertad es muy negativo: delincuencia, violencia, confusión aumentan constantemente. ¿Y qué decir de las guerras en este mundo? ¡La paz está muy lejos! Ahora bien, desde el primer siglo el apóstol Pablo anunció que las cosas “irán de mal en peor” (2 Timoteo 3:13).

Dios no propone mejorar la sociedad. Sin embargo no abandona al hombre, dejándolo sin guía. Conoce sus necesidades, sus sufrimientos y sus dudas. Dios ama a todos los hombres y desea que todos “sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Se reveló por medio de Jesucristo, su Hijo, quien vino para acercarse al hombre a fin de liberarlo de las tinieblas morales y de la muerte. Jesús dio su vida por pecadores perdidos y alejados de él. Mediante su sacrificio, ofrece a todos los que creen en él un sentido a la vida presente y un futuro más allá de la muerte: la vida eterna.

2 Crónicas 23 – 1 Corintios 14:1-19 – Salmo 104:5-13 – Proverbios 22:26-27

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Un amor poderoso y presente

SEPTIEMBRE, 06

Un amor poderoso y presente

Devocional por John Piper

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (Romanos 8:35)

Hagamos tres observaciones acerca de Romanos 8:35:

1. Cristo nos ama ahora mismo.

Una esposa podría decir acerca de su marido fallecido: «Nada me separará de su amor». Es posible que quiera decir que el recuerdo del amor de su esposo será dulce y poderoso por el resto de su vida. Sin embargo, no es eso a lo que Pablo se refiere en este pasaje.

Romanos 8:34 dice claramente: «Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros». La razón por la que Pablo puede afirmar que nada nos separará del amor de Cristo es que Cristo está vivo y nos está amando ahora mismo.

Él está a la diestra de Dios y, por lo tanto, gobierna para nosotros. También está intercediendo por nosotros, lo que significa que se está encargando de que su obra de redención terminada nos salve minuto a minuto y nos conduzca sanos y salvos al gozo eterno. Su amor no es un recuerdo. Es una acción constante del Hijo de Dios, vivo y omnipotente, para llevarnos al gozo eterno.

2. El amor de Cristo es eficaz en protegernos de toda separación y, por lo tanto, no es un amor universal por todos, sino que es un amor particular por su pueblo —por aquellos que, según Romanos 8:28, aman a Dios y son llamados conforme a su propósito—.

Este es el amor de Efesios 5:25: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella». Este es el amor de Cristo por la iglesia, su esposa. Cristo tiene un amor que es por todo ser humano, y un amor que es especial, salvífico y protector por su esposa. Ustedes saben que son parte de esa esposa si confían en Cristo. Cualquiera —sin excepciones— cualquiera que confíe en Cristo puede decir que es parte de su esposa, su iglesia, que es uno de sus llamados y escogidos, aquellos que el versículo 35 dice que son guardados y protegidos para siempre, sin importar lo que suceda.

3. Este amor omnipotente, eficaz y protector no nos libra de las calamidades en esta vida, sino que nos conduce sanos y salvos al gozo eterno con Dios.

La muerte es algo que todos experimentaremos, pero que no nos separará de Cristo. Por lo tanto, cuando Pablo dice en el versículo 35 que la «espada» no nos separará del amor de Cristo, lo que quiere decir es esto: ni siquiera si nos matan nos separarán del amor de Cristo.

Por consiguiente, esta es la síntesis de lo que expresa el versículo 35: Jesucristo ama poderosamente a su pueblo, con un amor omnipotente y constante que no siempre nos rescata de las calamidades, sino que nos guarda para el gozo eterno en su presencia, incluso a través del sufrimiento y la muerte.


Devocional tomado del sermón“Nada nos podrá separar del amor de Cristo”

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

«El orgullo y la humildad»

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Escuela dominical #7

Proverbios «el orgullo y la humildad»

Ps. Marcos Peña

 

 

El orgullo y la humildad

“Este es uno de los tantos temas antitéticos que trata el libro de Proverbios. Aunque debemos reconocer de inicio que se ocupa mucho más del orgullo que de la humildad… Todos debemos luchar en mayor o en menor grado con este pecado. Aún al apóstol Pablo se le dio un aguijón para que no se enorgulleciera…”

Marcos Peña Llamado a salvación en algún momento de su adolescencia pues su madre lo expuso desde pequeño a la Palabra de Dios. Siendo un adolescente le predicó el evangelio a otros jóvenes que posteriormente fundaron Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en 1978. Desde los inicios de nuestra Iglesia fue uno de sus jóvenes líderes, pasando algunos años de estudios teológicos formales entre el 1979 y 1980 en el Instituto Bíblico Quisqueyano. Fue elegido como diácono en febrero de 1987 y en abril del 2001 comenzó a formar parte del cuerpo de pastores de IBSJ. Ha dado clases del Antiguo Testamento en el Instituto Bíblico Logos. Actualmente es responsable del grupo de jóvenes, imparte clases de Escuela Dominical y predica. El pastor Marcos Peña está casado con Carmen Julia Linares y es padre de tres hijas: Ika Marcel, Jennifer y Susan.

Servir al Dios vivo

miércoles 6 septiembre

 

Os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

1 Tesalonicenses 1:9-10

Servir al Dios vivo

Los primeros cristianos de Tesalónica habían dejado a los ídolos “para servir al Dios vivo y verdadero”, porque habían creído en el Evangelio y lo habían recibido como mensaje de Dios. Este cambio radical tuvo un fuerte impacto en todos los que fueron testigos de ello.

Aunque vivimos en un mundo que evoluciona constantemente, la mayoría de nosotros duda en cambiar su forma de vida. Pero el poder de la Palabra de Dios puede operar ese cambio, como lo hizo en esos creyentes de la Iglesia primitiva. Dios hizo brillar Su luz en sus corazones (lea 2 Corintios 4:6), y todo cambió.

Al volverse a Dios, abandonaron a los ídolos. Liberados de la esclavitud del pecado y del poder del diablo, se convirtieron en siervos del Dios vivo y verdadero; su nuevo Maestro era Jesucristo. Su concepción de la vida fue transformada. Ya no esperaban una mejoría del mundo, pues sabían que la ira de Dios pronto caería sobre él. Tampoco esperaban la muerte, pues sus miradas se elevaban mucho más alto. Esperaban de los cielos al Señor Jesús que los llevaría junto a él (1 Tesalonicenses 4:13-18).

En el plano moral, el mundo va mal, y más aún, va de camino al juicio de Dios. Pero los creyentes saben que Jesús los liberó y quiere sacarlos de este mundo y llevarlos para siempre junto a él a la casa del Padre.

¿Está usted preparado? ¿Está esperando al Hijo del Dios del cielo, Aquel que “nos libra de la ira venidera”?

2 Crónicas 22 – 1 Corintios 13 – Salmo 104:1-4 – Proverbios 22:24-25

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La meta del amor de Cristo

SEPTIEMBRE, 05

La meta del amor de Cristo

Devocional por John Piper

Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria. (Juan 17:24)

Los creyentes en Jesús son hermosos para Dios (¡somos su esposa!), y él nos ama tanto que no permitirá que nuestra hermosura se convierta en nuestro dios.

Dios en verdad hace mucho en nosotros (nos adoptó), pero lo hace de modo que miremos fuera de nosotros mismos y podamos deleitarnos en su grandeza.

Pruébense a ustedes mismos. Si Jesús viniera a pasar el día con ustedes, se sentara junto a ustedes en el sofá y les dijera: «En verdad los amo», ¿en qué se enfocarían por el resto del día que pasarían juntos?

Creo que hay demasiadas canciones y prédicas que nos dan una respuesta errónea. Nos dejan con la impresión de que alcanzaríamos las mayores alturas del gozo meditando con recurrencia en el sentimiento de que somos amados. «¡Él me ama! ¡Él me ama!». En verdad aquello nos llena de gozo; pero no hallamos en eso ni las mayores alturas ni el enfoque correcto.

¿Qué queremos decir con la frase «soy amado»? ¿A qué nos referimos? ¿Qué significa «ser amado»?

Creo que hallaríamos el más grande de los gozos y el que más exalta a Cristo al contemplarlo todo el día y estallar en exclamaciones como «¡Cuán grande eres!, y ¡cuán asombroso!».

  • Él responde hasta la pregunta más difícil: su sabiduría es asombrosa.
  • Él toca a una llaga repugnante y en supuración: su compasión es asombrosa.
  • Él resucita a una mujer muerta en un consultorio médico: su poder es asombroso.
  • Él predice lo que sucederá en las próximas horas: su conocimiento anticipado es asombroso.
  • Él duerme durante un terremoto: su audacia es asombrosa.
  • Él dice «Antes que Abraham fuese, YO SOY»: sus palabras son asombrosas.

Paseamos con él profundamente maravillados de lo que nuestros ojos ven.

¿Acaso no consiste su amor en su deseo de hacer por nosotros todo lo que sea necesario hacer (incluso morir por nosotros) para que podamos maravillarnos en él sin ser incinerados por él? La redención, la propiciación, el perdón, la justificación, la reconciliación —todo eso tenía que suceder—. Todos esos actos constituyen la obra del amor.

Sin embargo, la meta del amor que hace que todas esas obras sean obras de amor es que estemos en él y que quedemos boquiabiertos al ver una gloria tan grande que nos deja atónitos. En esos momentos, nos olvidamos de nosotros mismos y lo vemos y sentimos a él.

Por eso es que ruego a los pastores y maestros: conduzcan a las personas, mediante las obrasdel amor de Cristo, a la meta de su amor. Si la redención y la propiciación y el perdón y la justificación y la reconciliación no nos llevan a deleitarnos en Jesús mismo, no son obras del amor.

Insistan en este punto: es el motivo de la oración de Jesús.

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

 

¿Cómo se formó la Biblia?

Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

2 Pedro 1:21

Toda la Escritura es inspirada por Dios.

2 Timoteo 3:16

¿Cómo se formó la Biblia?

Unos 45 autores contribuyeron a su redacción. Pertenecieron a todos los ámbitos socioculturales. Entre ellos encontramos a Moisés, hombre de gran erudición, formado en la misma escuela que un faraón; Josué, un jefe de guerra; David, rey de Israel; Daniel, ministro de varios gobiernos sucesivos; Nehemías, copero real; Amós, pastor; Pedro, pescador; Mateo, recaudador de impuestos; Lucas, médico; Pablo, erudito y fabricante de tiendas.

Los libros que constituyen las Santas Escrituras fueron redactados en circunstancias a veces extrañas: Moisés escribió en el desierto, Jeremías y Pablo en la cárcel, Lucas durante sus viajes, Juan durante su exilio. Estos autores experimentaron todos los estados del alma: alegría, amor, temor, inquietud, desamparo, duda.

En el transcurso de varios siglos los autores inspirados por Dios escribieron las diferentes partes de la Biblia. El Antiguo Testamento fue redactado en el idioma hebreo con algunas porciones en arameo, mientras que el Nuevo Testamento fue escrito en griego. Pese a ello, el conjunto presenta una unidad humanamente inexplicable. Sus diferentes autores abordaron cientos de temas sin contradecirse.

¿Cómo es posible que hombres provenientes de épocas y lugares tan variados hayan podido expresar ideas convergentes sobre tan gran número de temas? No es nada sorprendente. Cualesquiera que sean los instrumentos que haya empleado, Dios mismo los inspiró y se reveló a lo largo de las páginas de la Biblia. Para conocer a Dios, escuchémosle: leamos su Palabra.

2 Crónicas 21 – 1 Corintios 12 – Salmo 103:19-22 – Proverbios 22:22-23

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

En qué cimentar nuestra vida

SEPTIEMBRE, 04

En qué cimentar nuestra vida

Devocional por John Piper

El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. (2 Corintios 4:4)

Probémonos a nosotros mismos. ¿Cómo pensamos? ¿Empezamos por Dios y su ley y sus objetivos? ¿O empezamos por nosotros mismos y nuestros derechos y nuestros deseos?

Cuando miramos hacia la muerte de Cristo, ¿qué sucede? ¿Será que nuestro gozo en realidad proviene de convertir esta asombrosa obra divina en un incentivo para nuestra autoestima? ¿O será que la cruz nos lleva a mirar afuera de uno mismo y nos llena de asombro y reverencia y alabanza, porque en la muerte de Cristo se halla la declaración más clara y profunda de la infinita estima que Dios tiene por su gloria y por su Hijo?

Aquí encontramos un fundamento, importante y objetivo, para asegurar plenamente nuestra esperanza: el perdón de los pecados se basa, en última instancia, no en mi valor o en mi trabajo finito, sino en el valor infinito de la justicia de Dios —en el férreo compromiso de Dios con la preservación y la vindicación de la gloria de su nombre—.

Les ruego de todo corazón que asienten su posición en esta garantía. Basemos nuestra vida en ella. Cimentemos nuestra esperanza en ella. Así seremos libres del vano modo de pensar del mundo, y nunca caeremos.

Cuando la exaltación de Dios de sí mismo en Cristo se vuelve nuestro gozo, esto no puede fallar.


Devocional tomado del articulo“Did Christ Die for Us or for God?” 

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

Más precioso que el oro

Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos.

Salmo 119:162

(Jesús dijo:) El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Mateo 24:35

Más precioso que el oro

Louise había vivido muy modestamente toda su vida en Lyon (Francia). Ya mayor y viuda, tuvo que mudarse a un miserable desván. Un día notó que en la pared había un lugar rectangular ligeramente abombado. ¿Se trataba de un escondite? Recordó que en otros tiempos mucha gente escondía sus ahorros de esa manera. La anciana dio unos golpecitos en la pared; esta parecía hueca. Quizás había un tesoro escondido… Intrigada, logró abrir el escondite. Para su mayor decepción, solo encontró un viejo libro lleno de polvo, en vez del dinero o el oro esperados. Iba a cerrar el escondite sin sentir el mínimo interés por aquel libro, cuando pensó que entre sus páginas quizás podrían haber guardado documentos de valor. Pero no encontró nada valioso. ¿Por qué habrían escondido este libro tan cuidadosamente? Su curiosidad se despertó. Empezó a leerlo… y continuó hasta bien entrada la noche.

Se trataba de una Biblia del tiempo de las persecuciones contra los hugonotes (creyentes perseguidos del siglo 16 al 18). Si bien Louise asistía a una iglesia, hasta ese momento desconocía las Santas Escrituras. Al día siguiente volvió a abrir el viejo libro, y pronto reconoció que había descubierto un tesoro. Poco a poco su vida fue transformada por la Palabra eterna. Louise estaba feliz y agradecida.

Muchos cristianos han sido y siguen siendo detenidos y encarcelados porque poseen la Biblia. ¿Cómo valoramos hoy este Libro?

“Los juicios del Señor son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal” (Salmo 19:9-10).

2 Crónicas 20 – 1 Corintios 11:23-34 – Salmo 103:13-18 – Proverbios 22:20-21

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch