A BONDAD DEL PODER DE DIOS

A BONDAD DEL PODER DE DIOS

9/5/2018

Jehová es tardo para la ira y grande en poder. Nahum 1:3

El poder de Dios, uno de sus atributos principales, se muestra a menudo para nuestro bien. Nos apoya en nuestros problemas y fortalece nuestra vida espiritual. Casi al fin de su vida, Moisés le dijo al pueblo de Dios: “El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos” (Dt. 33:27).

En sus palabras de despedida a los discípulos, antes de su ascensión, Jesús prometió: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

Sean favorables o desfavorables nuestras cir­cuns­tan­cias externas, estas y otras promesas divinas acerca del poder de Dios están allí para que las reclamemos.

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La meta del amor de Cristo

SEPTIEMBRE, 05

La meta del amor de Cristo

Devocional por John Piper

Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria. (Juan 17:24)

Los creyentes en Jesús son hermosos para Dios (¡somos su esposa!), y él nos ama tanto que no permitirá que nuestra hermosura se convierta en nuestro dios.

Dios en verdad hace mucho en nosotros (nos adoptó), pero lo hace de modo que miremos fuera de nosotros mismos y podamos deleitarnos en su grandeza.

Pruébense a ustedes mismos. Si Jesús viniera a pasar el día con ustedes, se sentara junto a ustedes en el sofá y les dijera: «En verdad los amo», ¿en qué se enfocarían por el resto del día que pasarían juntos?

Creo que hay demasiadas canciones y prédicas que nos dan una respuesta errónea. Nos dejan con la impresión de que alcanzaríamos las mayores alturas del gozo meditando con recurrencia en el sentimiento de que somos amados. «¡Él me ama! ¡Él me ama!». En verdad aquello nos llena de gozo; pero no hallamos en eso ni las mayores alturas ni el enfoque correcto.

¿Qué queremos decir con la frase «soy amado»? ¿A qué nos referimos? ¿Qué significa «ser amado»?

Creo que hallaríamos el más grande de los gozos y el que más exalta a Cristo al contemplarlo todo el día y estallar en exclamaciones como «¡Cuán grande eres!, y ¡cuán asombroso!».

  • Él responde hasta la pregunta más difícil: su sabiduría es asombrosa.
  • Él toca a una llaga repugnante y en supuración: su compasión es asombrosa.
  • Él resucita a una mujer muerta en un consultorio médico: su poder es asombroso.
  • Él predice lo que sucederá en las próximas horas: su conocimiento anticipado es asombroso.
  • Él duerme durante un terremoto: su audacia es asombrosa.
  • Él dice «Antes que Abraham fuese, YO SOY»: sus palabras son asombrosas.

Paseamos con él profundamente maravillados de lo que nuestros ojos ven.

¿Acaso no consiste su amor en su deseo de hacer por nosotros todo lo que sea necesario hacer (incluso morir por nosotros) para que podamos maravillarnos en él sin ser incinerados por él? La redención, la propiciación, el perdón, la justificación, la reconciliación —todo eso tenía que suceder—. Todos esos actos constituyen la obra del amor.

Sin embargo, la meta del amor que hace que todas esas obras sean obras de amor es que estemos en él y que quedemos boquiabiertos al ver una gloria tan grande que nos deja atónitos. En esos momentos, nos olvidamos de nosotros mismos y lo vemos y sentimos a él.

Por eso es que ruego a los pastores y maestros: conduzcan a las personas, mediante las obrasdel amor de Cristo, a la meta de su amor. Si la redención y la propiciación y el perdón y la justificación y la reconciliación no nos llevan a deleitarnos en Jesús mismo, no son obras del amor.

Insistan en este punto: es el motivo de la oración de Jesús.


Devocional tomado del articulo“Why Are You Thrilled to Be Loved by Jesus?”

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1 Samuel 29–30 | 1 Corintios 10 | Ezequiel 8 | Salmos 46–47

5 SEPTIEMBRE

1 Samuel 29–30 | 1 Corintios 10 | Ezequiel 8 | Salmos 46–47

Ezequiel 8–11 constituye una larga visión.

El primer versículo de Ezequiel 8 indica que esta se produce exactamente catorce meses después de la primera visión del profeta y, por tanto, después de los trescientos noventa días en que estuvo acostado sobre su lado izquierdo censurando a las tribus del norte que ya estaban en el cautiverio, y durante los cuarenta en que lo hizo sobre el lado derecho, denunciando los pecados de Judá y Benjamín. En ese momento, ya había presentado sus credenciales como profeta, por lo que los ancianos de la comunidad en el exilio van a consultarle (8:1). Probablemente, les preocupan estas acciones cargadas de simbolismo y preguntan qué acontecerá a Jerusalén, si podrán volver a casa y cuándo.

Ezequiel no responde rápidamente. Espera y Dios le da otra visión, cuyo contenido transmite finalmente a los exiliados (11:25). En ella, ve algo de Dios en aspectos que recuerdan la del capítulo 1. Dentro de este mundo visionario, el Espíritu lleva al profeta a Jerusalén, cerca de la puerta norte. Allí, le muestra varios ejemplos horribles de idolatría y sincretismo.

Primero, ve al ídolo que provoca los celos de Dios (8:3–6). La puerta del norte era la utilizada por el rey y su séquito para ir al templo. El monarca, cuya responsabilidad es dirigir al pueblo con fidelidad al pacto, es el líder de la transigencia y el sincretismo, y Dios está celoso con razón, acorde con las condiciones de su pacto (véase Éxodo 20:1–17). Segundo, el profeta ve a setenta ancianos adorando a criaturas inmundas según el pacto mosaico, animales que no se podían comer ni tocar (8:7–13). Tercero, ve mujeres profundamente comprometidas con Tamuz (8:14–15). La adoración a este dios era un culto de fertilidad, que atribuía las cosechas abundantes a un dios que moría y volvía a levantarse. Algunos de sus rituales eran terriblemente promiscuos.

Finalmente, Ezequiel ve sacerdotes (ya que únicamente ellos podían estar entre el pórtico y el altar) dando la espalda al templo y adorando al sol, no solo amando a lo creado por encima del Creador (Romanos 1:25), sino violando el pacto (Deuteronomio 4:19), influenciados quizás por el dios sol egipcio Ra.

Las formas modernas de idolatría son diferentes, por supuesto. Seguramente, no hemos llorado por Tamuz. Sin embargo, ¿busca nuestro corazón cosas que ponen celoso a Dios? ¿Amamos algo sucio y prohibido? ¿Atribuimos el éxito a cualquier cosa excepto a Dios? Puede que no caigamos en los rituales de fertilidad, pero ¿no convierte nuestra propia cultura al sexo en un dios?

La adoración corrupta sustituye y relativiza invariablemente a Dios y acaba nublando la visión moral (8:17).

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 248). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Los diez mandamientos

Miércoles 5 Septiembre

El Señor escribió sobre las tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Éxodo 34:28, V. M.

Los diez mandamientos

Tres meses después de haber sido liberado de la esclavitud de Egipto, el pueblo de Israel recibió los diez mandamientos dados solemnemente por Dios en el monte Sinaí. Formaban la base de la primera alianza (o del primer pacto) entre Dios y su pueblo terrenal.

Pero tienen un alcance más grande. Presentan el pensamiento de Dios respecto al comportamiento de los hombres entre sí y sus relaciones con él.

Ninguna cultura ni civilización escapa al alcance de estos diez mandamientos. Ellos nos exhortan a tomar conciencia del pecado y nos muestran su origen y su carácter.

Hoy estos diez mandamientos no forman una alianza entre Dios y nosotros, los cristianos. Tenemos una relación totalmente nueva con él, a través del Señor Jesús, quien dio su vida por nosotros en la cruz. Ahora somos hijos de Dios, él es nuestro Padre.

Sin embargo, estos diez mandamientos siguen siendo muy importantes, pues nos enseñan, con toda la Biblia, sobre lo que Dios llama bien y lo que llama mal.

En nuestra época, en la que todo se relativiza y cada uno es tentado a tener su propia opinión sobre el bien y el mal, necesitamos leer estos mandamientos y dejar que su luz ilumine nuestro ser interior.

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal” (Deuteronomio 30:15). “He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia” (Job 28:28). “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre” (Salmo 37:27).

(Los 11 miércoles siguientes podrá leer un comentario sobre «Los diez mandamientos»).

Jeremías 37 – 1 Corintios 12 – Salmo 103:19-22 – Proverbios 22:22-23

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LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

9/4/2018

Puede también salvar perpetuamente a los que
por él se acercan a Dios.
HEBREOS 7:25

El alcance de su seguridad como creyente es tan ilimitado como su certeza es absoluta. En rea-lidad, la expresión “perpetuamente” en el versículo de hoy literalmente significa “por completo” o “para siempre”. La seguridad de la salvación es absolutamente amplia, sin salvedades ni límites.
El infalible decreto del Padre de seguridad para los cristianos se cumplió misericordiosa y completamente mediante la obra de su Hijo en el Calvario (vea 1 Jn. 2:1). Y esa seguridad es lo bastante firme como para que dure toda su vida en la tierra, hasta que usted llegue a la presencia del Señor. El apóstol Judas presenta esta alentadora bendición, en la que siempre usted puede confiar: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Jud. 24).

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En qué cimentar nuestra vida

SEPTIEMBRE, 04

En qué cimentar nuestra vida

Devocional por John Piper

El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. (2 Corintios 4:4)

Probémonos a nosotros mismos. ¿Cómo pensamos? ¿Empezamos por Dios y su ley y sus objetivos? ¿O empezamos por nosotros mismos y nuestros derechos y nuestros deseos?

Cuando miramos hacia la muerte de Cristo, ¿qué sucede? ¿Será que nuestro gozo en realidad proviene de convertir esta asombrosa obra divina en un incentivo para nuestra autoestima? ¿O será que la cruz nos lleva a mirar afuera de uno mismo y nos llena de asombro y reverencia y alabanza, porque en la muerte de Cristo se halla la declaración más clara y profunda de la infinita estima que Dios tiene por su gloria y por su Hijo?

Aquí encontramos un fundamento, importante y objetivo, para asegurar plenamente nuestra esperanza: el perdón de los pecados se basa, en última instancia, no en mi valor o en mi trabajo finito, sino en el valor infinito de la justicia de Dios —en el férreo compromiso de Dios con la preservación y la vindicación de la gloria de su nombre—.

Les ruego de todo corazón que asienten su posición en esta garantía. Basemos nuestra vida en ella. Cimentemos nuestra esperanza en ella. Así seremos libres del vano modo de pensar del mundo, y nunca caeremos.

Cuando la exaltación de Dios de sí mismo en Cristo se vuelve nuestro gozo, esto no puede fallar.


Devocional tomado del articulo“Did Christ Die for Us or for God?”

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1 Samuel 28 | 1 Corintios 9 | Ezequiel 7 | Salmo 45

4 SEPTIEMBRE

1 Samuel 28 | 1 Corintios 9 | Ezequiel 7 | Salmo 45

Por una parte, el Salmo 45 es un cántico nupcial para el rey. El primer versículo nos muestra una pincelada de las pasiones del salmista mientras compone sus líneas (cp. introducciones parecidas en 39:1–3; 49:1–4). El resto del salmo se divide en cinco secciones.

La primera (45:2–5) describe la majestad y la estatura del rey. “¡Con esplendor y majestad, cíñete la espada, oh valiente!” (45:3) y busca la verdad, la humildad y la justicia, incluso cuando lleves a cabo “gloriosas hazañas” y proezas militares (45:4–5). En la segunda (45:6–9), el salmista reflexiona sobre la persona y estado del monarca, y se dirige a él como Dios (45:6), no cambia de interlocutor para dirigirse a Dios. El versículo siguiente (45:7) demuestra que sigue hablando al rey, y es perfectamente capaz de distinguir entre él como “Dios” y el propio Todopoderoso: “Por eso Dios te escogió a ti y no a tus compañeros”. De ahí que las palabras del versículo 6 sean excesivas: “Tu trono, oh Dios, permanece para siempre”, refiriéndose en primera instancia a un rey davídico, como el resto del salmo deja claro. En la tercera sección, el salmista se dirige a la novia y la exhorta a ser fiel de por vida (45:10–12) lo cual implica “olvidar” la casa de su padre (el equivalente de Génesis 2:24), y centrar sus afectos y lealtad en su marido. La cuarta describe brevemente al grupo de la novia (45:13–15) llegando a la ceremonia, con detalles que señalan la importancia de la ocasión. Las Escrituras nunca banalizan el matrimonio, mucho menos el de un rey davídico. En la quinta sección (45:16–17), el salmista vuelve al rey (los pronombres hebreos son masculinos). Se hace hincapié en el fruto del matrimonio: los herederos que toman el lugar de su padre. Estas palabras ponen de manifiesto que el escritor está pensando en términos de procreación y sucesión ordinarias. No estamos ante un salmo mesiánico oracular.

Sin embargo, Hebreos 1:8–9 cita 45:6–7 para demostrar la superioridad esencial de Jesús sobre los simples ángeles. Tan sólo se dirige al Hijo directamente como “Dios”. ¿Por qué siente el escritor de Hebreos que puede utilizar el Salmo 45 de esta forma? Los versículos aledaños muestran que ha meditado mucho en varios pasajes y temas: 2 Samuel 7 (véase la meditación del 12 de septiembre del volumen 1), que promete una dinastía davídica eterna; varios pasajes que vinculan al rey davídico con Dios como “hijo” suyo (2 Samuel 7; Sal. 2, véase la meditación del 4 de agosto); toda una “tipología”, en la cual se entiende que David es una sombra, un tipo, un esbozo de un “David” más grande que iba a venir. Si las Escrituras (y por tanto, el Señor) se dirigen a un antiguo monarca davídico como “Dios”, ¡cuánto más no merecerá ese título el David definitivo!

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 247). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Referencia infalible

Martes 4 Septiembre

Recibieron la palabra (de Dios) con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

Hechos 17:11

Referencia infalible

Hace mucho tiempo un inspector preguntó a la jefa de una oficina de correos: «¿Regula cada día la hora según la radio?

–No, respondió ella, la regulo según el reloj de la alcaldía, que está en frente».

El inspector fue al ayuntamiento y preguntó al portero: «¿Su reloj marca la hora exacta?». El hombre le respondió: «La regulo según el reloj de la oficina de correos, y veo que no varía. Sabe, ¡los carteros siempre tienen la hora exacta!».

De esta manera cada uno estaba seguro de tener la hora correcta, fiándose del vecino de enfrente. ¡Qué garantía tan precaria!

Amigos cristianos, si regulamos nuestra conducta según la de nuestros hermanos o hermanas en la fe, corremos el riesgo de equivocarnos. Nuestra única norma, infalible para conducirnos en obediencia a Dios, es la Biblia. ¿La leemos cada día? La Palabra de Dios, guía segura, nos revela a Jesús, el enviado de Dios, el Mesías. Nos invita a no conformarnos a los principios de vida que guían al mundo de hoy, sino a ser imitadores de Dios y a seguir el ejemplo de Cristo: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:1-2). “Si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).

¿Cuáles serán nuestras referencias?

“Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces… de conocer el amor de Cristo” (Efesios 3:17-19).

Jeremías 36 – 1 Corintios 11:23-34 – Salmo 103:13-18 – Proverbios 22:20-21

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LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

9/3/2018

Puede también salvar perpetuamente a los que
por él se acercan a Dios.
HEBREOS 7:25

El alcance de su seguridad como creyente es tan ilimitado como su certeza es absoluta. En rea-lidad, la expresión “perpetuamente” en el versículo de hoy literalmente significa “por completo” o “para siempre”. La seguridad de la salvación es absolutamente amplia, sin salvedades ni límites.
El infalible decreto del Padre de seguridad para los cristianos se cumplió misericordiosa y completamente mediante la obra de su Hijo en el Calvario (vea 1 Jn. 2:1). Y esa seguridad es lo bastante firme como para que dure toda su vida en la tierra, hasta que usted llegue a la presencia del Señor. El apóstol Judas presenta esta alentadora bendición, en la que siempre usted puede confiar: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Jud. 24).

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El «Yo seré» de Dios

SEPTIEMBRE, 03

El «Yo seré» de Dios

Devocional por John Piper

Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganados dentro de ella. Y yo seré para ella —declara el Señor— una muralla de fuego en derredor, y gloria seré en medio de ella. (Zacarías 2:4-5)

Algunas mañanas me despierto sintiéndome frágil, vulnerable. A menudo, esto es un sentimiento vago. No hay amenaza ni debilidad alguna. Solo un sentido indefinido de que algo saldrá mal y de que yo seré responsable por ello.

Suele pasarme luego de recibir muchas críticas, o cuando tengo muchas expectativas con plazos definidos y que parecen demasiado grandes y numerosas.

Cuando miro hacia atrás y traigo a memoria alrededor de cincuenta años de estas mañanas recurrentes, me sorprende ver cómo el Señor Jesús ha guardado mi vida y mi ministerio. La tentación de escapar del estrés nunca ganó, o al menos no hasta ahora. Esto es increíble. Lo alabo por ello.

En lugar de dejar que me hundiera en la parálisis del miedo o que corriera hacia un espejismo de pastos más verdes, él despertó en mí un clamor en pedido de auxilio y luego lo respondió con una promesa concreta.

Permítanme dar un ejemplo reciente. Una mañana me desperté sintiéndome frágil en el sentido emocional. Débil y vulnerable, oré: «Señor, ayúdame. Ni siquiera estoy seguro de cómo orar».

Una hora más tarde estaba leyendo Zacarías, en busca de la ayuda por la que había orado. La ayuda llegó:

Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganados dentro de ella. Y yo seré para ella —declara el Señor— una muralla de fuego en derredor, y gloria seré en medio de ella. (Zacarías 2:4-5)

Habrá tanta prosperidad y crecimiento para el pueblo de Dios que Jerusalén no podrá contenerlos dentro de sus muros. La «multitud de hombres y de ganados» será tan numerosa que Jerusalén será como muchos pueblos esparcidos en una tierra sin murallas.

La prosperidad es buena, pero ¿qué hay de la protección?

A esto Dios responde en Zacarías 2:5: «yo seré para ella —declara el Señor— una muralla de fuego en derredor». Sí, así es. Esa es la promesa, el «yo seré» de Dios. Eso es lo que necesito.

Y si eso es cierto para las aldeas vulnerables de Jerusalén, también es cierto para mí como hijo de Dios. Dios será «una muralla de fuego en derredor» mío. Sí, él lo será. Lo ha sido y lo será.

Y se pone aún mejor. Dentro de los límites de esa abrasadora muralla de protección, él dice: «gloria seré en medio de ella». Dios nunca se contenta con darnos la protección de su fuego; él nos dará el deleite de su presencia.


Devocional tomado del articulo“Qué Hacer si Te Sientes Frágil al Despertarte”

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