«TAN PURA COMO ANTES DE SER VIOLADA»

20 jul 2017

«TAN PURA COMO ANTES DE SER VIOLADA»

por Carlos Rey

En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio http://www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

«Hace un año me enamoré de un hombre cuarenta y dos años mayor que yo. Él tiene sesenta y tres, y yo, veintiuno. Dice que me ama mucho, pero no me habla de planes futuros…. No he tenido relaciones íntimas con él, debido a que fui violada y él no lo sabe…. Mi familia no quiere que lo deje, porque él me da dinero….

»A veces siento que lo amo, otras no porque me da vergüenza cuando él toma mi mano en público…. Sólo digo que si Dios me lo quita, me quisiera quedar sola. No quiero que se den cuenta de mi deshonra.»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimada amiga:

»El hecho de que usted fue violada no quiere decir que ahora viva en deshonra. ¡Usted no tuvo la culpa! Fue la víctima; usted no hizo nada malo. Es tan pura ahora como lo era antes de ser violada. La pureza viene de las decisiones que usted toma y no de los actos de los demás. Pero usted lamentablemente se ha convencido de que ha perdido su pureza, y esa mentira la está llevando a tomar muy malas decisiones.

»Usted dice que no ha tenido relaciones íntimas con ese hombre mayor porque él no sabe que fue violada. El hecho de que hubo algo que hizo que usted optara por no entregarse a él físicamente nos alegra, pero por una razón muy diferente. Es porque una relación íntima sólo es significativa y honrada cuando se da entre esposo y esposa. Dios quiso que la relación sexual fuera la expresión de amor que une al hombre a la mujer con quien se casa…. Así que la animamos a que siga conservando su pureza con ese hombre como también con cualquier novio que tenga en el futuro.

»La misma mentira que la convence de que ya no es una mujer pura impide que usted tenga esperanzas de disfrutar de una relación romántica con alguien de su edad. Usted más bien ha estado dispuesta a conformarse con las atenciones y las ventajas económicas que le ofrece un hombre lo bastante viejo como para ser su abuelo. ¡No le haga caso a esa mentira, como tampoco a los miembros de su familia que quieren que usted se quede con él por su dinero! No espere un solo día más para decirle que usted es demasiado joven para comprender el mundo de él y que por eso no va a seguir siendo su novia.

»Cualquier novio que tenga en el futuro, que la merezca a usted, comprenderá que, a pesar de haber sido víctima de violación, de todos modos puede llegar a su noche de bodas tan pura como cualquier novia. El momento oportuno para contarle acerca de la violación es cuando los dos comiencen a hablar del matrimonio. No tiene por qué decirle a ningún otro hombre con el que salga nada sobre ese incidente sino sólo hasta que encuentre a ese hombre especial con el que vaya a casarse….»

Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio http://www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 450.

Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo?

20 de julio

«Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo?».

Jeremías 2:18

Por medio de varios milagros, diversas gracias y sorprendentes liberaciones, el Señor había demostrado ser digno de la confianza de Israel. Sin embargo, los israelitas rompieron los cercos con que Dios los había encerrado como en un sagrado jardín. Dejaron a su Dios vivo y verdadero para ir tras los dioses falsos. El Señor los reprendió frecuentemente por este encaprichamiento idolátrico, y nuestro texto contiene un ejemplo de cómo discute Dios con ellos: ¿»Qué tienes tú en el camino de Egipto para que bebas agua del fangoso río?», pues así puede traducirse este vocablo. «¿Por qué vagas lejos y dejas tus frescos arroyos del Líbano? ¿Por qué te olvidas de Jerusalén para desviarte hacia Nof y hacia Tafnes? ¿Por qué en forma tan extraña te excitas al mal que no puedes contentarte con lo bueno y saludable, sino que quieres ir tras aquello que es malo y engañoso?». ¿No hay aquí una palabra de reconvención y de admonición para el cristiano? ¡Oh genuino creyente, llamado por gracia y lavado en la sangre preciosa de Jesús, tú has probado la amarga bebida que el fangoso río del placer del mundo puede darte; has tenido comunión con Cristo; has experimentado el gozo de ver a Jesús y de apoyar tu cabeza sobre su pecho. Después de esto, ¿te pueden satisfacer las frivolidades, los cantos y las diversiones de esta tierra? Has comido el pan de los ángeles, ¿puedes ahora vivir a base de algarrobas? El buen Rutherford dijo en cierta ocasión: «He gustado el maná de Cristo y ahora el pan negro de los goces de este mundo no tiene más sabor para mí». Pienso que así debiera ser contigo. Si estás vagando detrás de las aguas de Egipto, vuelve inmediatamente a la fuente viva. Las aguas del Nilo pueden ser agradables para los egipcios, pero te resultarán amargas a ti. ¿Qué tienes tú que ver con ellas? Esa es la pregunta que Jesús te hace en esta noche, ¿qué vas a responderle?

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 211). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Seguro en Dios

20 Julio 2017

por Charles R. Swindoll

Salmos 15

Aunque la salvación es totalmente la obra de Dios —un compromiso incondicional de su parte para preservar a aquellos que él ha salvado (Juan 10: 28-29; Romanos 8: 28-39; 2 Timoteo 1:12) —él nos da la responsabilidad de que mantengamos la calidad de nuestra vida espiritual. Aquellos que viven una vida de integridad reciben algo valioso por su fidelidad.

La promesa:

El que hace estas cosas no será movido jamás (v.5).

El término hebreo traducido como «ser movido» es una expresión del lenguaje que describe una gran inseguridad. Imagínese dos personas llevando algo pesado con una varilla mientras ésta se mueve y se tambalea con cada paso que ellos dan. Es una imagen de inestabilidad.

Los creyentes que llevan su vida bajo el control del Espíritu Santo disfrutarán una sensación de estabilidad a pesar del mundo caótico y tambaleante que les rodea. Ellos pueden vivir una vida sólida y estable. No se preguntan si Dios está enojado con ellos cuando algo malo sucede. No dudan de la bondad de Dios o piensan que está ausente durante los momentos de dolor. No se tambalean con los vientos de las circunstancias. Sus pensamientos se mantienen sólidos y anclados en la palabra de Dios, la cual obedecen constantemente.

Quizás es por eso que Benjamín Franklin pensó que este salmo describía un caballero. Ciertamente las personas así son difíciles de encontrar. No es de extrañarse porque no pueden ser sacudidas fácilmente. La integridad hace que la vida de un creyente sea de acero.

Afirmando el alma
¿De qué manera, llevar una vida de integridad afecta su sensación de seguridad con respecto a su relación con Dios? ¿De qué manera, sentirse seguro en su relación con Dios afecta sus relaciones con los demás? Si usted se siente firme en su comunión con Dios, ¿de qué manera eso influye en las decisiones que usted toma con respecto a los dilemas morales?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

“Porque DIOS es el que en vosotros PRODUCE así el QUERER como el HACER, por su buena voluntad.”

20 DE JULIO

ESCRITURA:

Filipenses 2:13: “Porque DIOS es el que en vosotros PRODUCE así el QUERER como el HACER, por su buena voluntad.”

TESORO BÍBLICO:

El pastor Rogers compartió: “Uno de los secretos más grandes que jamás haya aprendido es éste: Dios no quiere que yo haga nada para Él. Él anhela hacer algo a través de mí.”

La gente dice: “Bueno, yo simplemente sirvo a Dios en mi debilidad en lo poquito que puedo hacer.”

Da ganas de pedirles: “Pues mejor deje de hacerlo.”

Él no quiere que usted le sirva de esa manera. ¡Dios desea que se quite del camino para así ÉL poder FLUIR a través de usted!

Necesitamos estar disponibles para Dios y decirle: “Dios, estoy cansado de ser inhibido, quiero ser habitado por Ti. Deseo que VIVAS TU VIDA a través de mí.”

PUNTO DE ACCIÓN:

¿Se ha puesto usted en medio del camino de Dios, en lugar de entregarse sin reserva a Él y dejarle que viva a través suyo?

Este devocional procede de los mensajes del Dr. Adrián Rogers del Ministerio EL AMOR QUE VALE www.elamorquevale.org

Escúchenos gratuitamente en: http://www.oneplace.com/ministries/el-amor-que-vale/listen/broadcast-archives.html

Véanos en línea en http://www.lightsource.com/ministry/el-amor-que-vale/

Prohibida toda reproducción para la venta. Prohibida la producción o reproducción de los materiales de EL AMOR QUE VALE en video o audio.

En tiempos de crisis

DÍA 4

Salmo 3

En tiempos de crisis
Dosis: Protección

“Pero tú, SEÑOR, me rodeas cual escudo; tú eres mi gloria; ¡tú mantienes en alto mi cabeza!”. (Salmo 3:3) (NVI)

¿Recuerdas tu última crisis? ¿Aquella vez que te sentiste profundamente herida o amenazada? ¿Qué hiciste en medio de ella? Este Salmo es una oración intensa y profunda donde David clama por apoyo y protección en medio de la persecución. Se cree que lo escribió cuando huía de su hijo Absalón quien se había rebelado contra él. La Biblia dice literalmente que Absalón robó el corazón del pueblo de Israel y conspiró contra su padre y se hizo de un ejército al punto que David tuvo que huir de él.
David nos enseña a poner nuestra confianza en Dios como nuestro refugio, cuando los seres que más amamos nos fallan, cuando nuestras vidas se ven amenazadas por injusticias y no encontramos la salida.
Entonces aprendemos a clamar afirmando nuestra seguridad y confianza en un Dios todopoderoso: “Pero tú, SEÑOR, me rodeas cual escudo; tú eres mi gloria; ¡tú mantienes en alto mi cabeza!”.
Es interesante notar que David utiliza un lenguaje militar para describir la situación de lucha en la que se encuentra pero en la que Dios es su refugio. El escudo era un arma de defensa muy importante y se utilizaba en el fragor de la batalla. Es Dios quien protege al salmista como un escudo dándole absoluta seguridad y esperanza. Y restablece su honor y dignidad levantando su cabeza. David está seguro que sólo Dios puede transformar su realidad y por eso clama a Él, por eso ora con intensidad hasta hallar la paz que necesita: “Clamo al SEÑOR a voz en cuello, y desde su monte santo él me responde. Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar, porque el SEÑOR me sostiene.”
¿Recuerdas haber pasado noches de insomnio? ¿Tiempos realmente difíciles en que no podías ni conciliar el sueño? David como nosotras llegó también al abismo de la desesperación, pero desde el hoyo profundo clamó a Dios hasta experimentar su protección, la seguridad en Él, la victoria y finalmente disfrutó de su paz. Todas en algún momento de nuestras vidas vamos a necesitar esa intervención divina, esa mano de amor que mueve las circunstancias y a la vez nos acaricia. Esa voz que nos susurra: “Hija declara tu fe y espera en mí porque yo soy tu escudo y tu salvación”.
El Salmo se inicia con el clamor en medio de la dificultad, pero el salmista avanza en fe y seguridad en Dios. Del conflicto, la lucha, el temor y el dolor avancemos también nosotras a la declaración de victoria, seguridad y paz. Dios siempre responderá a nuestra fe y nos librará de la angustia.

Oración: Señor enséñame a ser consciente de tu amor y protección cada día de mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 19). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¡Esteban, el primer mártir cristiano!

20 JULIO

Jueces 3 | Hechos 7 | Jeremías 16 | Marcos 2

Los salmos históricos del Antiguo Testamento nos ofrecen muchísimos ejemplos en los cuales los escritores repasaban la historia compartida de Israel con algún propósito especial, ya sea teológico o ético. Algo parecido ocurre cuando 1 y 2 de Crónicas vuelven a narrar 1 y 2 de Samuel y 1 y 2 de Reyes, como para centrarse en el reino del sur y en ciertas perspectivas teológicas. Esta forma de discurso continúa en algunos sermones del Nuevo Testamento. Pablo, en Antioquía de Pisidia, comienza el relato histórico con el Éxodo y organiza sus prioridades como un cronista para mostrar que Jesús realmente es el Mesías prometido (Hechos 13:16 ss.; ver también la meditación del 26 de julio). Aquí, en Hechos 7, Esteban, el primer mártir cristiano, comienza con Abraham.

¿Cuáles son las ventajas de este acercamiento? Y en cuanto a Esteban en particular, ¿qué intenta demostrar?

Una de las ventajas es que narrar la historia capta la atención de la audiencia – y, en este caso, la audiencia era excesivamente hostil y necesitaba tranquilizarse. Su identidad personal estaba entrelazada con su historia nacional. Al menos en un principio, esta narración debió haber apaciguado los ánimos, estableciendo un terreno común para mostrar que Esteban estaba dentro de los límites de la ley. Una segunda ventaja tiene que ver con el hecho de que el cambio que Esteban quería efectuar en la mente de su audiencia judía era tan grande, que sólo podría adoptarse dentro del marco de una cosmovisión modificada. En otras palabras, los judíos pensantes no serían capaces de aceptar la identidad de Jesús – y mucho menos su muerte y resurrección – a no ser que percibieran que esto era lo que las Escrituras enseñaban. Y este hecho no se podía establecer fácilmente a menos que estuviera anclado en el tejido mismo del relato del Antiguo Testamento. De manera que debían contar una y otra vez la historia para resaltar los aspectos más importantes.

A medida que Esteban relata la historia, surge un tema lentamente al principio y luego se va acelerando hasta volverse explosivo: el pecado repetitivo del pueblo. Cuando Esteban comienza la historia, al principio no menciona la maldad de Israel. Luego, habla brevemente sobre la maldad de los hermanos de José (7:9). La maldad comunitaria resurge en la época de Moisés (7:25–27, 35). Ahora el paso se aligera. El pueblo rehusó obedecer a Moisés y “en sus corazones se volvieron a Egipto” (7:39).

Se cuenta el episodio del becerro de oro y este se equipara con la idolatría en la época de Amós (7:42–43). Avanzamos hasta David y Salomón, y la insistencia de que Dios no puede ser domesticado por un edificio. Finalmente, aparece la explosiva condenación, no sólo de las pasadas generaciones israelitas que rechazaron a Dios y su revelación, sino también de todos sus descendientes contemporáneos que resisten al Espíritu (7:51–53).

¿Qué relación tiene este hecho con las lecciones que debemos extraer de la historia bíblica?

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 201). Barcelona: Publicaciones Andamio.

20 de julio de 1969

Jesús… anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo.

Hechos 10:38

20 de julio de 1969

El 20 de julio de 1969, hace exactamente 48 años, por primera vez en la historia de la humanidad un hombre puso el pie en la luna. Refiriéndose a este suceso, el astronauta americano James Irwin escribió: «Lo importante no es que el hombre haya caminado sobre la luna, sino que en la persona de Jesús, Dios haya venido a caminar en la tierra». Ante esta proeza del hombre, la presencia de Dios en la tierra hace 2.000 años es un hecho de un alcance totalmente diferente.

En el instante en que Neil Armstrong puso el pie en el suelo lunar, todo el planeta vivió unos momentos de gran entusiasmo. Pero cuando el Hijo de Dios vino a la tierra, fue recibido con el odio y la hostilidad de su criatura. Los hombres, por naturaleza enemigos de Dios, rechazaron al Enviado del cielo: inmediatamente trataron de matar a Jesús.

El hecho de que un hombre llegase a caminar sobre la luna probó el alto grado de tecnología que hemos alcanzado. Pero Jesús en la tierra reveló a la vez la maldad del corazón humano y el amor de Dios con respecto a la humanidad perdida. Caminar sobre la luna halagó el orgullo del hombre. Pero la venida de Jesucristo a la tierra, su muerte en la cruz, su resurrección produjeron y demostraron su victoria resplandeciente, definitiva sobre el pecado y la muerte que dominan toda la humanidad.

Que el hombre haya caminado sobre la luna no cambia gran cosa en nuestra cotidianidad. Pero el hecho de que Jesús haya venido a esta tierra puede transformar totalmente la vida del que acude a él y lo acepta como su Salvador.

1 Crónicas 2 – Lucas 7:24-50 – Salmo 86:1-6 – Proverbios 19:24-25

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Practicando la hospitalidad. (Romanos 12:13)

La hospitalidad bíblica

7/19/2017

Practicando la hospitalidad. (Romanos 12:13)

Los verdaderos discípulos de Cristo no solo deben satisfacer las necesidades de los creyentes y los incrédulos con los que se encuentran, sino también buscar oportunidades de ayudar a quienes no conocen. Esa es la definición bíblica de hospitalidad. Hebreos 13:2 nos dice: “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”.

Usted debe considerar cualquier oportunidad de brindar hospitalidad como un feliz privilegio, no como una carga (1 P. 4:9). Sin duda Gayo tenía esa actitud correcta en su hospitalidad con los maestros que pasaban por su ciudad, ya que el apóstol Juan lo elogió: “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje” (3 Jn. 5-6).

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
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Sus tiempos son perfectos

JULIO, 19

Sus tiempos son perfectos

Devocional por John Piper

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. (Hebreos 4:16)

Todo ministerio es en el futuro: en un momento, en un mes, en un año, o en una década. Tenemos tiempo de sobra para inquietarnos por nuestra ineptitud; pero cuando eso sucede, debemos recurrir a la oración.

La oración es la forma de fe que nos conecta hoy con la gracia que nos hará aptos para llevar a cabo el ministerio de mañana. El momento oportuno lo es todo.

¿Qué pasaría si la gracia llegara muy temprano o muy tarde? La traducción tradicional de Hebreos 4:16 esconde una promesa preciosa relacionada a esa pregunta. Necesitamos una traducción más literal para verla.

La redacción más tradicional dice algo así: «Así? que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento en que más la necesitemos». El griego original detrás de la frase «gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos», traducido literalmente sería: «gracia para la ayuda oportuna».

El punto es que la oración es la manera de hallar gracia venidera para la ayuda oportuna. Esta gracia siempre llega a tiempo desde el «trono de la gracia». La frase «trono de la gracia» significa que la gracia venidera proviene del Rey del Universo, quien determina los tiempos por su propia autoridad (Hechos 1:8).

Sus tiempos son perfectos, pero raramente coinciden con los nuestros: «Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que ya pasó » (Salmos 90:4). A nivel mundial, él fija los tiempos para el auge y la caída de las naciones (Hechos 17:26). A nivel personal, Salmos 31:15 dice: «En tu mano están mis años».

Cuando nos preguntamos por el tiempo oportuno de la gracia venidera, debemos pensar en el «trono de la gracia». Nada puede estorbar el plan de Dios de enviarnos gracia en el momento en que es mejor para nosotros. La gracia venidera es siempre oportuna.


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 295

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¿LADRILLOS O TELARAÑAS?

19 jul 2017

¿LADRILLOS O TELARAÑAS?

por Carlos Rey

Hace algunos años llegó a Los Ángeles, California, un acróbata que se dio a conocer en sus anuncios como «La mosca humana». El hombre le anunció al público que en determinada fecha escalaría uno de los edificios en la zona céntrica de Los Ángeles, ante todos los presentes.

Cuando llegó el momento esperado, las calles estaban llenas de personas que iban a ver si era verdad lo que se había anunciado. En efecto, con gran agilidad el acróbata comenzó a escalar la pared del edificio. Al subir ponía lentamente las manos y los pies en cada rendija o pedazo de piedra que sobresaliera aun lo más mínimo, como si fuera una mosca humana.

Poco antes de la cima llegó a un punto donde su mano, por más que la estiraba, no alcanzaba la siguiente rendija debido a que en la pared había un pedazo viejo de ladrillo. Le faltaban sólo unos centímetros para llegar a la meta, así que decidió dar un pequeño salto para agarrar con una mano ese pedazo que sobresalía. En efecto, dio el salto, se agarró del ladrillo, y cuando empezó a afianzarse en él con fuerza, resultó que lo que a él le parecía un ladrillo no era más que una telaraña cubierta con el polvo de la ciudad. Como era de esperarse, la telaraña cedió de inmediato, y el acróbata se desprendió desde lo alto, cayó en la calle y murió al instante.

Si bien a todos nos preocupa la seguridad física a tal grado que juzgamos como espectáculo el que alguien juegue con ella, debiera preocuparnos igualmente la seguridad espiritual. No hay nada más serio ni más importante en esta vida que la seguridad del alma, y sin embargo el hombre no sólo juega con el cuerpo sino también con el alma como si fuera una bola de billar. La impulsa de un lado a otro de la mesa de este mundo, de esta idea a aquella filosofía, de esta ideología a aquella religión, rebotando de una banda a otra, siempre con hambre, nunca satisfecho. De ese modo deja al azar lo que más debiera importarle: el destino eterno de su alma.

Una de las ideas más engañosas en la actualidad, que es como una telaraña que se proyecta como ladrillo, es aquella que dice que todos los caminos conducen al cielo. ¡Qué fácil sería escalar esa pared hasta llegar al cielo si así fuera! Si no importa lo que creemos, entonces Dios envió en vano a su Hijo Jesucristo al mundo para mostrarnos el camino al cielo, y Cristo murió en vano para salvarnos de nuestros pecados. Desengañémonos antes que sea demasiado tarde. En vez de aventurarnos, agarrándonos de telarañas, reconozcamos que el único camino que nos lleva al cielo es el que construyó Cristo con ladrillos seguros al morir en la cruz por nosotros.

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