Un buen guía en las montañas

Un buen guía en las montañas

5/18/2016

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Por tanto, os ruego que me imitéis. (1 Corintios 4:16)

a1Como todos los cristianos son imperfectos, necesitamos el ejemplo de alguien que también sea imperfecto, pero que sepa cómo resolver la imperfección. Tal vez sirva esta ilustración. Supongamos que decido participar en una peligrosa expedición de alpinismo. Un helicóptero deja caer a un guía en la cumbre de la montaña, y este mira hacia abajo y me dice: “Esta es la cumbre. Sube hasta aquí; este es el lugar donde quieres estar”. Este guía no sería de tanta ayuda como alguien que vaya subiendo delante de mí y me diga: “Sígueme. Conozco el camino hacia la cumbre”.

Cristo nos muestra la meta que debemos alcanzar, pero también necesitamos a alguien que sea ejemplo del proceso de alcanzar la meta. Solo venciendo el pecado podemos ser más semejantes a Cristo, de modo que necesitamos hallar a otro cristiano que también esté luchando para vencer el pecado. Un ejemplo humano y espiritual puede mostrarle cómo afrontar todas las consecuencias de nuestra condición pecaminosa. Comience a buscar y a seguir a un guía espiritual.

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Todo lo que necesitamos

Todo lo que necesitamos

5/17/2016

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a1El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mateo 13:44)

El apóstol Pablo tuvo una vida compleja antes de ser cristiano (Fil. 3:4-6). Él trató de cumplir todas las leyes y tradiciones del judaísmo. Trató de hacer varias obras que esperaba se le acreditarán a su cuenta. Pero en todas sus búsquedas, buscaba algo que no podía encontrar. Entonces un día, en el camino hacia Damasco, fue confrontado por el Cristo vivo y comprendió que Él era todo lo que Pablo había estado buscando.

Pablo describe el cambio que hizo: “Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:7-8). Cuando Pablo conoció a Cristo, comprendió que todo lo que estaba en su balance como activo era en realidad pasivo. Halló que Cristo era todo lo que necesitaba.

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Él está en el libro

Él está en el libro

5/16/2016

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Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis. (1 Pedro 2:2)

a1Para ser más semejante a Cristo hay que conocer la Palabra de Dios. Hay que saber cómo Cristo vivió cuando estuvo en la tierra, y el único lugar donde aprender eso es en las Escrituras, que son la revelación de Cristo. El Antiguo Testamento prepara la escena para Él, crea la necesidad de Él y predice su venida. Los Evangelios relatan su llegada. El libro de Hechos describe el inmediato efecto de su ministerio. Las epístolas describen la importancia a largo plazo de su vida y ministerio. Y Apocalipsis da detalles de su futura venida y de su juicio de la tierra.

 Cristo es el punto central de toda la Biblia, y hay que estudiarla para saber cómo es Él. Muy a menudo estudiamos la Biblia en busca de argumentos teológicos o para responder preguntas. Esas cosas son importantes, pero lo más importante del estudio bíblico es saber más de Cristo para que podamos ser como Él.

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Bildad proclama la justicia de Dios

Job 8-10

Bildad proclama la justicia de Dios

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a18:1  Respondió Bildad suhita, y dijo:

2 ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas,
Y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?

3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho,
O pervertirá el Todopoderoso la justicia?

4 Si tus hijos pecaron contra él,
El los echó en el lugar de su pecado.

5 Si tú de mañana buscares a Dios,
Y rogares al Todopoderoso;

6 Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará por ti,
Y hará próspera la morada de tu justicia.

7 Y aunque tu principio haya sido pequeño,
Tu postrer estado será muy grande.

8 Porque pregunta ahora a las generaciones pasadas,
Y disponte para inquirir a los padres de ellas;

9 Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,
Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.

10 ¿No te enseñarán ellos, te hablarán,
Y de su corazón sacarán palabras?

11 ¿Crece el junco sin lodo?
¿Crece el prado sin agua?

12 Aun en su verdor, y sin haber sido cortado,
Con todo, se seca primero que toda hierba.

13 Tales son los caminos de todos los que olvidan a Dios;
Y la esperanza del impío perecerá;

14 Porque su esperanza será cortada,
Y su confianza es tela de araña.

15 Se apoyará él en su casa, mas no permanecerá ella en pie;
Se asirá de ella, mas no resistirá.

16 A manera de un árbol está verde delante del sol,
Y sus renuevos salen sobre su huerto;

17 Se van entretejiendo sus raíces junto a una fuente,
Y enlazándose hasta un lugar pedregoso.

18 Si le arrancaren de su lugar,
Este le negará entonces, diciendo: Nunca te vi.

19 Ciertamente este será el gozo de su camino;
Y del polvo mismo nacerán otros.

20 He aquí, Dios no aborrece al perfecto,
Ni apoya la mano de los malignos.

21 Aún llenará tu boca de risa,
Y tus labios de júbilo.

22 Los que te aborrecen serán vestidos de confusión;
Y la habitación de los impíos perecerá.

Incapacidad de Job para responder a Dios

9:1  Respondió Job, y dijo:

2 Ciertamente yo sé que es así;
¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?

3 Si quisiere contender con él,
No le podrá responder a una cosa entre mil.

4 El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas;
¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?

5 El arranca los montes con su furor,
Y no saben quién los trastornó;

6 El remueve la tierra de su lugar,
Y hace temblar sus columnas;

7 El manda al sol, y no sale;
Y sella las estrellas;

8 El solo extendió los cielos,
Y anda sobre las olas del mar;

9 El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades,
Y los lugares secretos del sur;

10 El hace cosas grandes e incomprensibles,
Y maravillosas, sin número.

11 He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré;
Pasará, y no lo entenderé.

12 He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir?
¿Quién le dirá: ¿Qué haces?

13 Dios no volverá atrás su ira,
Y debajo de él se abaten los que ayudan a los soberbios.

14 ¿Cuánto menos le responderé yo,
Y hablaré con él palabras escogidas?

15 Aunque fuese yo justo, no respondería;
Antes habría de rogar a mi juez.

16 Si yo le invocara, y él me respondiese,
Aún no creeré que haya escuchado mi voz.

17 Porque me ha quebrantado con tempestad,
Y ha aumentado mis heridas sin causa.

18 No me ha concedido que tome aliento,
Sino que me ha llenado de amarguras.

19 Si habláremos de su potencia, por cierto es fuerte;
Si de juicio, ¿quién me emplazará?

20 Si yo me justificare, me condenaría mi boca;
Si me dijere perfecto, esto me haría inicuo.

21 Si fuese íntegro, no haría caso de mí mismo;
Despreciaría mi vida.

22 Una cosa resta que yo diga:
Al perfecto y al impío él los consume.

23 Si azote mata de repente,
Se ríe del sufrimiento de los inocentes.

24 La tierra es entregada en manos de los impíos,
Y él cubre el rostro de sus jueces.
Si no es él, ¿quién es? ¿Dónde está?

25 Mis días han sido más ligeros que un correo;
Huyeron, y no vieron el bien.

26 Pasaron cual naves veloces;
Como el águila que se arroja sobre la presa.

27 Si yo dijere: Olvidaré mi queja,
Dejaré mi triste semblante, y me esforzaré,

28 Me turban todos mis dolores;
Sé que no me tendrás por inocente.

29 Yo soy impío;
¿Para qué trabajaré en vano?

30 Aunque me lave con aguas de nieve,
Y limpie mis manos con la limpieza misma,

31 Aún me hundirás en el hoyo,
Y mis propios vestidos me abominarán.

32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda,
Y vengamos juntamente a juicio.

33 No hay entre nosotros árbitro
Que ponga su mano sobre nosotros dos.

34 Quite de sobre mí su vara,
Y su terror no me espante.

35 Entonces hablaré, y no le temeré;
Porque en este estado no estoy en mí.

Job lamenta su condición

10:1 Está mi alma hastiada de mi vida;
    Daré libre curso a mi queja,
    Hablaré con amargura de mi alma.

2 Diré a Dios: No me condenes;
Hazme entender por qué contiendes conmigo.

3 ¿Te parece bien que oprimas,
Que deseches la obra de tus manos,
Y que favorezcas los designios de los impíos?

4 ¿Tienes tú acaso ojos de carne?
¿Ves tú como ve el hombre?

5 ¿Son tus días como los días del hombre,
O tus años como los tiempos humanos,

6 Para que inquieras mi iniquidad,
Y busques mi pecado,

7 Aunque tú sabes que no soy impío,
Y que no hay quien de tu mano me libre?

8 Tus manos me hicieron y me formaron;
¿Y luego te vuelves y me deshaces?

9 Acuérdate que como a barro me diste forma;
¿Y en polvo me has de volver?

10 ¿No me vaciaste como leche,
Y como queso me cuajaste?

11 Me vestiste de piel y carne,
Y me tejiste con huesos y nervios.

12 Vida y misericordia me concediste,
Y tu cuidado guardó mi espíritu.

13 Estas cosas tienes guardadas en tu corazón;
Yo sé que están cerca de ti.

14 Si pequé, tú me has observado,
Y no me tendrás por limpio de mi iniquidad.

15 Si fuere malo, !!ay de mí!
Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza,
Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.

16 Si mi cabeza se alzare, cual león tú me cazas;
Y vuelves a hacer en mí maravillas.

17 Renuevas contra mí tus pruebas,
Y aumentas conmigo tu furor como tropas de relevo.

18 ¿Por qué me sacaste de la matriz?
Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto.

19 Fuera como si nunca hubiera existido,
Llevado del vientre a la sepultura.

20 ¿No son pocos mis días?
Cesa, pues, y déjame, para que me consuele un poco,

21 Antes que vaya para no volver,
A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;

22 Tierra de oscuridad, lóbrega,
Como sombra de muerte y sin orden,
Y cuya luz es como densas tinieblas.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Comprensión de nuestra meta

Comprensión de nuestra meta

5/15/2016

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El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1 Juan 2:6)

a1La vida cristiana es simplemente el proceso de buscar la semejanza de Cristo, descrita teológicamente como santificación. Jesús dijo: “Sígueme”, y ese mandato sencillo no ha sido sustituido ni mejorado. Seguir a Cristo implica aprender de Él para que podamos ser como Él (Lc. 6:40).

Romanos 8:29 dice que Dios nos salvó para que seamos hechos “conformes a la imagen de su Hijo”. Por lo tanto, nuestra única búsqueda es ser cada vez más semejante a Cristo.

Algunos pudieran decir que glorificar a Dios o evangelizar a los perdidos son las prioridades más importantes. Pero ser semejante a Cristo glorifica a Dios, y si somos semejantes a Cristo no podemos menos que evangelizar a los demás. Después de todo, Él vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10). Todo lo necesario en la vida cristiana surge de una búsqueda de la semejanza a Cristo.

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Sea constante

Sea constante

5/14/2016

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En aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla. (Filipenses 3:16)

a1No se puede ganar una carrera sin un esfuerzo constante porque la semejanza a Cristo es una búsqueda constante. El verbo griego para “sigamos” se refiere a caminar en fila. Pablo estaba diciendo que tenemos que permanecer espiritualmente en la fila para seguir hacia adelante por los mismos principios que nos han llevado hasta aquí.

¿Está yendo hacia adelante? ¿O está detenido en un sitio mirando hacia atrás y defendiéndose? Tal vez necesite renovar su compromiso. Si usted no conoce a Jesucristo, entonces comience a crecer al recibirlo como Señor y Salvador. Si usted lo conoce pero no ha estado creciendo espiritualmente, pídale a Dios que lo perdone y lo ayude a seguir hacia la perfección. ¡Qué todos nos consagremos a la meta de ser tan semejante a Cristo como podamos hasta que lo veamos cara a cara!

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Dependa de los recursos divinos

Dependa de los recursos divinos

5/13/2016

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Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. (Filipenses 3:15)

a1Lamentablemente, en todas las iglesias hay cristianos contentos con su estado espiritual. En vez de reconocer su necesidad, invierten sus energías justificando el nivel que han alcanzado.

El versículo de hoy esencialmente dice que, si algunos creyentes no comprenden todavía la importancia de buscar el crecimiento, Dios tendrá que revelársela. Pongo todo mi corazón en mis mensajes, pero comprendo que algunos de mis oyentes seguirán sin consagrar su vida. Cuando se llega a ese punto con alguien a quien se está ayudando, hay que pedirle a Dios que se revele a esa persona.

En la búsqueda de Cristo, todos tenemos que depender de los recursos divinos. Habrá momentos en la carrera en los que usted no tenga la debida actitud, y Dios tendrá que revelarle eso a fin de que usted pueda seguir adelante.

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Motivación espiritual

Motivación espiritual

5/12/2016

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Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Filipenses 3:14)

a1La meta del apóstol Pablo era ser semejante a Cristo. Él sabía que recibiría su recompensa cuando llegara el supremo llamamiento de Dios. Al igual que Pablo, no alcanzaremos la meta de la semejanza a Cristo en esta vida, pero la recibiremos en la vida futura: “Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Jn. 3:2).

 El supremo llamamiento de Dios es nuestra motivación para correr la carrera. Debemos vivir pensando que se nos puede llamar en cualquier momento a la presencia de Dios, donde recibiremos nuestra recompensa eterna. Éramos pecadores camino del infierno cuando Dios nos escogió en su soberanía para salvación a fin de hacernos eternamente como su propio Hijo. ¡Qué gracia inefable! ¡Qué motivación para alcanzar la meta!

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Concéntrese

Concéntrese

5/11/2016

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Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante. (Filipenses 3:13)

a1Un atleta que corre en una carrera debe fijar los ojos en algo que está delante de él. No puede mirarse los pies o caerá de bruces. No puede distraerse con los otros corredores. Tiene que concentrarse en la meta que tiene delante.

La notable concentración de Pablo era el resultado de dos cosas. En primer lugar, optó por olvidar “lo que queda atrás”. Eso incluye las cosas buenas y las malas. Quiere decir que no debemos extendernos en las obras y las realizaciones virtuosas más de lo que debemos pensar en los pecados y fracasos pasados. Lamentablemente, muchos cristianos están tan distraídos por el pasado que no hacen ningún progreso actual.

En vez de mirar al pasado, Pablo se concentró en el futuro. Al decir “extendiéndome”, describe a un corredor que estira cada uno de sus músculos para alcanzar la meta. Para hacer eso tiene que eliminar las distracciones y concentrarse solo en la meta que tiene por delante. ¿Tiene usted esa concentración en su deseo de ser semejante a Cristo?

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Abundante consolación

Abundante consolación

5/6/2016

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De la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. (2 Corintios 1:5)

a1Cuando sufrimos, Cristo está con nosotros para consolarnos en nuestra angustia. El grado hasta el cual ha experimentado el mismo sufrimiento, y aun más, es la razón de que pueda consolarnos.

La prueba de su carácter es su reacción ante los tiempos más severos de sufrimiento y persecución. Cuando el sufrimiento se vuelve demasiado intenso, lo más fácil es enojarse y culpar a Dios. Cuando la persecución se vuelve demasiado severa, lo más fácil es transigir en la fe. El reaccionar de cualquiera de esas formas hará que usted se pierda la más abundante comunión que puede tener. Es que los momentos más profundos de comunión espiritual con el Cristo vivo son resultado directo del intenso sufrimiento.

El sufrimiento siempre nos lleva a Cristo porque encontramos en Él a nuestro misericordioso Sumo Sacerdote que se compadece “de nuestras debilidades” (He. 4:15) y que “es poderoso para socorrer a los que son tentados” (2:18). Así que considere sus sufrimientos como oportunidades de ser bendecido por Cristo mientras halla consuelo en su comunión.

http://www.gracia.org/recursos.aspx?page=Devocional