LA VIDA ES CÍCLICA.

LA VIDA ES CÍCLICA.

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-02
a1La vida es cíclica. Creo que esto no es novedad para nadie. Etapas van, etapas vienen y etapas se repiten.  Hay momentos en que estamos arriba, otros estamos abajo… Hasta parecería que necesitamos estos cambios y estos ciclos en nuestra vida. Es allí donde nuestro carácter se desarrolla. En la adaptación a estos movimientos afloran de nosotros capacidades ocultas, inhibidas o ignoradas que en esos momentos nos son útiles. Tal vez a eso se refirió el Señor cuando le dijo al erudito teólogo de nombre Nicodemo que el hecho de  ser parte del Reino de Dios era como el viento, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Permíteme decirte que siempre habrá cambios, no puedes vivir ajeno a esa realidad. El problema se le presenta a la gente que no cuenta con la asistencia divina que se obtiene a través de la fe en Jesús. Esas personas (y tal vez seas una de ellas) no sabe cómo adaptarse a esos cambios. No tiene ese ente regulador interior que le ayuda a no perder el Norte aún en medio de climas cambiantes y de amenazadoras tormentas. Todo hombre y toda mujer necesitan un punto de referencia fijo, esa cuota de esperanza inconmovible si quiere abrirse paso en la vida, y eso lo encuentras solamente en Dios y en Jesús, su Hijo.  Él advirtió en Su Palabra que hasta los mimos cielos y la misma tierra podrían variar, hasta dejar de ser, pero que Él y su Palabra no pasará.

En medio de una sociedad tan cambiante, en medio de economías tan fluctuantes y en medio de una moralidad cada vez más relativa, los absolutos de Dios siguen en vigencia y ofrecen su dirección a todo aquel que se encuentre naufragando en el mar de esta vida. Sólo debes rendirte a sus pies,  confesar tu pecado de indiferencia a Dios y dejar que Él te tome fuerte de la mano y te guíe en medio de la tormenta.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Cuando el viento cambie de dirección orienta tus velas apuntando siempre hacia Dios.

LA TORRE DE PISA

LA TORRE DE PISA

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-01
a1La torre de Pisa, en Italia, es una curiosidad de la arquitectura que atrae a miles de turistas desde hace varios. Desde su construcción, hace ya más de 800 años, ha venido inclinándose una fracción de pulgada cada año sin caerse. Se comenzó a construir en 1173 por el famoso arquitecto Bonano Pissano quien abandonó su obra  en 1185 cuando apenas había construido tres pisos y medio. Noventa años más tarde, otro arquitecto retomó la obra añadiendo tres pisos y medio más. La torre empezó a inclinarse en aquel entonces y este arquitecto decidió corregir la vertical con los pisos superiores en vez de hacerlo corrigiendo el fundamento. Pasaron 80 años más y otro arquitecto puso la cúpula del octavo piso. La torre estaba condenada a seguir inclinándose. La única explicación coherente de este hecho es que se ha construido sobre terreno flojo y lodoso. Por ello se hunde en la tierra que no es firme. Algunos propusieron la idea de sujetar la torre con grandes globos para detener su inclinación pero lo ideal es fortalecer sus cimientos mientras se sostiene esta mole de 14.500 toneladas. Lo cierto es que si no se toma una medida urgente, la torre caerá inevitablemente en algún próximo siglo.

¡Cuánta similitud tiene la torre de Pisa con la trayectoria de la vida de muchas personas! Éstas, neciamente construyen pisos tras pisos de su existencia, sin poner atención a sus cimientos, pensando que al final tendrán felicidad. No quieren reconocer que el rumbo de sus vidas está tomando un curso fatal y que la caída es inminente. Continúan acumulando riquezas tras riquezas, logros tras logros, años tras años de su vida y no hacen una pausa para medir las consecuencias que esto implica. Para una vida de crecimiento vertical, hay una sola roca firme sobre quién construir: Jesucristo, la principal piedra del ángulo. Todos los demás intentos serán  propuestas flojas que terminarán en inevitable tragedia. ¡No te equivoques!

PENSAMIENTO DEL DIA:

El progreso tiene un costo, y si no se invierte lo necesario en las bases, puede ser una inversión perdida.

«PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…»

2 mar 2016

«PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…»

por el Hermano Pablo

a1El hombre se puso a recitar el padrenuestro: la oración modelo, la oración magistral, la oración cristiana por excelencia. «Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre…» Y las palabras que nos enseñó Jesucristo fluyeron como fluyen las notas del órgano por sus tubos vibrantes.

Vez tras vez, a lo largo de setenta y dos interminables horas, David Nymann, montañero de Alaska, recitó esa oración reconfortante mientras vientos helados, de ciento treinta kilómetros por hora, azotaban el monte Johnson. Su amigo, James Sweeney, yacía a su lado, con ambas piernas quebradas, sin poder moverse.

La muerte los acechaba a ambos, por frío y por hambre. Al fin un helicóptero los avistó y los rescató. La oración había sido, para ambos hombres, calor, agua y alimento durante tres días.

Aun los hombres más rudos, cuando se ven en apuros, abren los labios para elevar una oración. Nymann y Sweeney, deportistas que querían escalar el monte Johnson de Alaska, sufrieron una caída. Sweeney se quebró ambas piernas; Nymann quedó muy golpeado. Ambos vieron acercarse la muerte. Pero la recitación constante del padrenuestro los mantuvo en vela, y la fuerza poderosa de la esperanza los ayudó a soportar la prueba.

La oración es la única fuerza capaz de unir al hombre, en la tierra, con Dios, en el cielo. Cuando Jesús enseñó a orar a sus discípulos, les dijo: «Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo…”» (Mateo 6:9). Jesús enseñó que Dios es el Padre de toda la humanidad. Cuando sentimos que Dios es nuestro Padre, y cuando abrimos los labios en oración sincera, Dios el Padre acude en nuestra ayuda. Dios quiere ser el Padre de todos.

¿Por qué será, entonces, que tantas oraciones no son contestadas? Quizá sea porque no nos hemos relacionado previamente con Dios. Queremos su ayuda de un momento al otro sin haber establecido una amistad con Él. Dios quiere ayudarnos, pero para alcanzar su ayuda debemos estar en continuo contacto con Él.

Establezcamos, pues, esa comunicación con nuestro Creador y Salvador. La primera oración que Él oye es: «¡Ten compasión de mí, que soy pecador!» (Lucas 18:13). Ese reconocimiento, más la súplica de perdón por nuestros pecados, establece el contacto.

Démosle nuestra vida a Cristo, el divino Salvador. Él quiere ser nuestro Señor. Sometámonos a su señorío, y Él, con seguridad, escuchará nuestra oración.

 

 

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EL PIROPO EN COSTA RICA

1 mar 2016

EL PIROPO EN COSTA RICA

por Carlos Rey

a1«En el caso costarricense, la posibilidad de “piropear”… constituye… un elemento revelador del quehacer popular y de la idiosincrasia del pueblo. Ahora bien, el piropo ha sufrido un desgaste en su uso. En sus inicios,… los emisores [y] los receptores [se conocían]…. [Pero] al [dejar de conocerse] la mayoría…, el piropo pasaría al anonimato, y sus enunciados originarios de galantería positiva se convertirían en contenidos distintos, conducentes más bien a la degradación… [con] rasgos como el ingenio, la picardía, la sátira,… el… chiste… y el vacilón como categorías… en el enfrentamiento diario a muchas situaciones….

»El piropo es, en principio, un mensaje lingüístico que tiene como finalidad esencial despertar una reacción concreta en el destinatario. La respuesta puede ser negativa o positiva, de acuerdo con la intencionalidad del emisor del discurso….

»En buena parte de los casos, el hombre abre el proceso; pero en muchas situaciones la mujer, o inicia el mensaje o responde coherentemente a lo planteado por el hombre:

»—¡Adiós, Ricura!

»—¿Qué le pasa, mechudo?

»Esa ingeniosa respuesta se la dio una decidida muchacha a un sujeto que no tenía un solo cabello en la cabeza….

»… Emilia Prieto se interesó en recuperar [los siguientes] piropos de corte tradicional, [algunos en verso]:

»“Si así son las flores,
mi profesión es jardinero.”

»“Como la luna en el cielo
o la rosa en el vergel
tenés el candor de un lirio
y la gracia de un clavel.”

»“La sonrisa de tus labios
tiene dulzura infinita,
y cuando veo tu sonrisa
toda pena se me quita.”

»“Sentí tu presencia un día
al llegar a este lugar.
Muñeca, ¡qué lindo sería
que formáramos un hogar!”

»… [He aquí otros piropos] del hombre a la mujer:

»—¡Amor, eres un castigo para cualquier hombre!…

»—Adiós, linda. ¡Con esos ojos iluminas mi vida!…

»—¡Juguemos ajedrez: usted la dama, yo el rey!…

»—Suegra, vaya con Dios, que yo voy con su hija….

»—No le pida más a Dios, porque ya se lo dio todo….

»—Si la belleza fuera pecado, usted no tendría perdón de Dios….1

Así trata el profesor costarricense Guillermo Barzuna el tema del piropo en su obra tituladaCaserón de teja: Ensayos sobre patrimonio y cultura popular en Costa Rica. ¡Qué interesante es observar cómo la cultura religiosa está tan arraigada en la cultura popular que hasta da como resultado piropos que aluden a Dios! Pero ¿será una teología sana la que resulta de todo eso?

Menos mal que, si bien no se crearon con ese fin, algunos piropos sí se prestan para la reflexión espiritual. Por ejemplo, ¿es posible recibir tanta bendición de Dios, ya sea física, material o espiritual, que no haga falta pedirle más? Tal vez… El salmista David presenta a Dios como quien colma de bienes nuestra vida, y nos rejuvenece como a las águilas,2 y San Pablo lo describe como quien «puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir».3 Pero, en definitiva, ¡Dios sí nos concedería el perdón, con tal que se lo pidiéramos, si la belleza con que nos haya creado fuera tan deslumbrante que se juzgara pecado!

1 Guillermo Barzuna, «Tradición, seducción y decadencia en el piropo costarricense», Caserón de teja: Ensayos sobre patrimonio y cultura popular en Costa Rica (San José,      Costa Rica: Editorial Nueva Década, 1989), pp. 40‑48.
2 Sal 103:5
3 Ef 3:20

El señor Mazo

Marzo 1

El señor Mazo

Lectura bíblica: Romanos 3:10–20

Porque por las obras de la ley nadie será justificado delante de él. Romanos 3:20

a1Es la última semana de clases antes de las vacaciones de primavera, y Mónica está ansiosa por ver el resultado de sus pruebas de aptitud física en su clase de gimnasia. Mónica superó por mucho a todas las demás compañeras en cada una de las pruebas. Pero cuando su profesor le entregó los resultados, lanza un grito horrorizado. Falló en cada una de las competencias.

Mónica se arrastra hasta donde está su profesor de gimnasia, preparada para pedir misericordia:
—Señor Mazo, ¿en qué fallé? Estaba segura de que ganaría uno de los premios de aptitud física.

—¿Premio? —el señor Mazo le menea su dedo megamuscular—. No ganaste ningún premio. Ni siquiera vas a aprobar este curso. ¿No leíste los requisitos en el tablero? Para pasar tienes que correr 1.500 m en tres minutos, colgarte del trapecio durante seis horas, correr la carrera de 50 m en dos segundos, y beberte un litro de refresco en seis segundos mientras cantas el himno de la escuela. Tienes que hacer 1.000 abdominales, 500 flexiones de pecho y embocar 100 tiros libres seguidos en baloncesto.
¡Qué bien le queda el nombre “Señor Mazo”!

¿No es cierto que te retirarías de la clase del señor Mazo sintiéndote un poquito descorazonado? Oh, más bien, ¡completamente descorazonado! Las normas de este profesor están totalmente fuera de tu alcance, excepto quizá la parte de tomarte el litro de refresco. Y quizá en 100 años podrías hacer 1.000 abdominales. Pero los demás requisitos son absolutamente imposibles.

Esperamos que no tengas profesores tan exigentes e irrazonables como el señor Mazo. Pero eso es lo que nos espera si intentamos agradar a Dios por medio de obedecer sus reglas. Es imposible. El problema no es que las reglas de Dios sean irrazonables sino que cumplirlas a la perfección es algo inalcanzable. Nadie puede vivir toda su vida sin cometer algún pequeño pecado, y la Biblia dice: “Porque cualquiera que guarda toda la ley pero ofende en un solo punto se ha hecho culpable de todo” (Santiago 2:10).
¿Es Dios tan duro como el señor Mazo? ¡De ninguna manera! Dios no nos dio sus mandamientos para hacernos caer. Sus mandamientos muestran en qué consiste la perfección. Pero sus normas también destacan que no somos perfectos, y que necesitamos otro camino para acercarnos a él.

Jesús es el camino. Él abre la puerta y te da la bienvenida al cielo, y a una relación cercana ahora mismo con tu Dios que te ama. ¿Lo aceptas?

PARA DIALOGAR
Uno de los primeros pasos para confiar en Dios es admitir que no puedes cumplir perfectamente todas su reglas. ¿Crees tú eso? ¿Por qué sí o por qué no?

PARA ORAR
Señor, te damos gracias por proporcionarnos un camino para llegar a ti, a través de la muerte de Jesús.

PARA HACER
Recuérdale hoy a un amigo que Dios nos acepta gracias a Jesús, ¡no porque seamos perfectos!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

«¡PAREN EL FUEGO!»

29 feb 2016

«¡PAREN EL FUEGO!»

por Carlos Rey

a1«Muchas cosas sucedieron durante la Campaña de 1948…. Durante el ataque aéreo a San Isidro…., olvidando el almuerzo y el peligro, nuestros soldados tiraban a los aviones, en serio. Tiraban con rifles Mauser, pero no alcanzaban la altura de los atacantes, que se jugaban la vida constantemente, un poquito más arriba de la balacera.

»La altura era una de las causas de la mala puntería de los aviadores. Y las bombas se les iban gastando en vano, después del vuelo desde San José hasta San Isidro, que no era corto para aquellas naves pequeñas.

»Los pilotos necesitaban bajar más, aun aumentando el peligro de que nuestra riflería los alcanzara. Y nosotros necesitábamos que bajaran un poquito, para poder pegarles, aunque con eso mejoraran ellos su puntería, y [fuera mayor] nuestro riesgo.

»Pronto imaginamos una manera de hacer bajar los aviones y ponerlos a nuestro alcance. Ordenamos parar el fuego de los Mauser, y sigilosamente subimos una ametralladora de trípode al árbol más alto, amarrándola, junto con el operador, con pedazos de mecate, a las ramas de la copa. La máquina de calibre 30 tenía más alcance que los rifles, y disparaba más tiros. Además tendría… su blanco más cerca, más bajito.

»¡Dicho y hecho!

»“¡Paren el fuego! ¡Paren el fuego!” hubo que gritar muchas veces. Pero un ejército de patriotas voluntarios no suele ser muy disciplinado. Y… una de las órdenes más difíciles de acatar es la de parar el fuego, cuando ya la gente ha entrado en calor….

»… El problema se complicó… porque, cuando yo ordenaba que pararan el fuego, un soldado nuestro bien escondido no sé dónde, gritaba: “¡Denles [duro], muchachos! Cuantas más bombas de esas caen, ¡más‑se‑goza!”

»Por fin… a las avionetas se les acabaron las bombas, y se tuvieron que ir de regreso a San José sin hacernos ni un rasguño. Misión cumplida, misión perdida.

»Tocaron las cornetas al son de “terminó el peligro”. Muchos de nuestros hombres que estaban tirados boca abajo en las zanjas preparadas [de antemano] se incorporaron, y casi fue innecesario dar la orden de almuerzo.

»Pero entonces me buscó en carrera doña Andrea Venegas, la heroica Jefe de Cocina,… con una noticia peor que la venida de los aviones enemigos. ¡Por el momento no había almuerzo!

»“Cuando usted ordenó tantas veces que apagáramos el fuego y que apagáramos el fuego, le echamos baldes de agua a los fogones.”»1

Así nacen las palabras y los cuentos es el título que le puso el popular ex presidente de Costa Rica José Figueres a la pequeña obra suya de la que procede esta simpática anécdota histórica, escrita en 1977. Y así como en 1948 en San Isidro, Costa Rica, doña Andrea apagó el fuego de los fogones debido a que entendió mal lo que su jefe militar quería que hiciera, también hay quienes actualmente apagan el fuego del Espíritu Santo a causa de que entienden mal la voluntad de Dios, su Jefe espiritual. Pues Dios quiere que nos preocupemos más bien de que en nuestro fogón no deje de arder el fuego de su presencia, no sea que nos quedemos con hambre espiritual.2

1 José Figueres, Así nacen las palabras y los cuentos (San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica, 1977), pp. 135‑41.
2 1Ts 5:19

Una costumbre que puedes adoptar

Febrero 29

Una costumbre que puedes adoptar

Lectura bíblica: 1 Timoteo 4:11–13

Ocúpate en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza. 1 Timoteo 4:13

a1Bueno, ¿qué tal vas con el culto familiar?
Tema para comentar: ¿Qué palabras usarías para describir los beneficios que obtienes del culto familiar? Dediquen unos minutos para conversar sobre el tema.
¿Usó alguien palabras como “comprensión”, “placer”, “crecimiento” o “estar cerca de Dios”?
Adoptar la costumbre de estudiar la Biblia —ya sea como individuos o como familia— es como ponerse físicamente en forma. Al igual que el ejercicio físico, leer la Biblia regularmente produce grandes resultados, ¡resultados que se ven! Y después de un tiempo no te va a gustar la pesadez que sientes cuando dejas de hacerlo uno o dos días.
Si sigues con tu costumbre de orar y estudiar la Biblia diariamente, ¿cuál será tu condición espiritual dentro de un año? ¿Cual será tu condición si no dedicas tiempo a desarrollar tu fe?
Dios quiere que te mantengas cerca de él. Pero una enorme razón por la cual a la gente le resulta tan trabajoso leer la Biblia es que nunca han aprendido algunas pautas sencillas para el estudio personal:

• Empieza de a poco. Comprométete a dedicar cinco minutos diarios al estudio bíblico. Por lo general descubrirás que lees más tiempo.
• Pídele al Espíritu Santo que te ayude a comprender. Al sentarte para leer, pídele a Dios que te enseñe.
• Usa una traducción de la Biblia que puedas comprender.
• Comienza por las partes claras y básicas. No es necesario que primero leas, aunque con dificultad, todo el Antiguo Testamento. Empieza con el libro de Marcos, Juan o Romanos.
• Ten a mano cuaderno y lápiz. Toma apuntes de cada sección que lees: ¿Cuál es el tema principal de esta sección? ¿Qué me enseña acerca de Dios? ¿Qué me indica de mí mismo? ¿Qué voy a hacer con lo que aprendí?

Puedes concluir agradeciendo a Dios por lo que has aprendido. Ora algo así: “Padre, te doy gracias porque la Biblia me da paciencia y aliento. Por favor ayúdame a no sólo oír tu Palabra sino a ponerla en práctica. Amén”.

PARA DIALOGAR
¿Qué cosas te impiden leer la Palabra de Dios todos los días?

PARA ORAR
Señor, dame la confianza y el poder para leer tu Palabra todos los días.

PARA HACER
Como familia, ¡renueven su compromiso de estudiar juntos la Palabra de Dios!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

LA PUERTA DE TU CORAZÓN

LA PUERTA DE TU CORAZÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-29
a1Constantemente pasan personas por nuestra vida que no sabemos con qué intenciones se acercan. Es que se ha creado dentro de nosotros cierto mecanismo de defensa que nos impulsa a considerar como enemigos potenciales a toda persona que se acerque a nosotros. Es que hemos sido decepcionados tantas veces que ya nos cuesta creer en las personas. Por tal motivo necesitamos ese “espíritu de discernimiento” que la Biblia presenta. Pero ¿cómo tenerlo? ¿Cómo puedo estar seguro que estoy abriendo mi casa mi corazón y mi vida entera a alguien de quien desconozco sus intenciones?… Por otro lado, si no confío nunca en nada ni en nadie, corro el riesgo de quedar paulatinamente sola, solo, y de hecho muchos hoy lamentan esa realidad. Es interesante considerar las variadas maneras en que las personas reconocieron a Jesús mientras se aparecía a los suyos después de resucitar. Por ejemplo cuando partió el pan camino a Emaús dice el relato bíblico que entonces sus ojos fueron abiertos y ahí se dieron cuenta que ese extraño forastero era, nada más ni nada menos que el mismo Señor resucitado. Pedro le reconoció amaneciendo dentro de su barca a orillas del mar de Galilea  cuando hizo el milagro de los peces y Tomás cuando le mostró sus heridas y le invitó a tocarlas, cosa que no fue necesario porque su fe ya estaba en proceso de recuperación por el gesto del Señor y la comunión  de los hermanos que le recibieron nuevamente en el grupo. ¿Lo notaste? En la aldea de Emaús fue Él quien sirvió aunque no era el dueño de la casa. A orillas del mar fue Él el que preparó el desayuno para un deprimido Pedro y sus frustrados pescadores, y  un desconcertado Tomás fue el Señor mismo quien se tomó el trabajo de aparecer por segunda vez y dirigirse al incrédulo sin reproche sino con amor.

Quedan pocas, pero todavía hay personas que viven para servir a los demás en lugar de buscar ser servidos siempre. Personas que no van a  señalar tus dudas sino que te van a ayudar a disiparlas, personas que amen no de palabra sino de hechos y en verdad. A esos recibe.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Asegúrate bien a quién le estás abriendo la puerta de tu corazón.

Alguien que me proteja

Febrero 28

Alguien que me proteja

Lectura bíblica: Santiago 5:16–18

Confesaos unos a otros vuestros pecados, y orad unos por otros de manera que seáis sanados. Santiago 5:16

a1La chiquita de cinco años acababa de ordenar su cuarto. Le da un tironcito al vestido de mamá, ansiosa por salir a jugar.
—Ya terminé, mami —reporta.
—Si voy a tu cuarto, ¿qué crees que voy a decir? —pregunta la mamá.
La chiquita baja la mirada y traza un círculo con el dedo del pie, y corre nuevamente a su cuarto. Unos minutos después regresa.
—Ya terminé, mami.
—¿Puedo mirar debajo de tu cama? —pregunta mamá.
La chiquita frunce el ceño. Pero saca de debajo de su cama sus amigos peluches y los coloca en el estante donde deben estar. Ya está terminando cuando entra su mamá. ¿Y sabes qué? La habitación está perfecta.
Sea que tengas 3, 13 o 39 años quizá todavía estés tratando de salirte con la tuya cuando se trata de hacer lo que te mandan. Y te incomodas cuando los demás procuran descubrir la verdad.
“Rendir cuentas” es una frase de dos palabras que indica tener a alguien que bondadosa pero persistentemente te vigila para comprobar si estás haciendo lo que debes. Por ejemplo:

• Rendir cuentas incluye a tus maestros —los que enseñan una materia y te encargan tareas— que califican tu trabajo para asegurarse de que estás aprendiendo. Aprueban lo que hiciste o te obligan a volver a hacer el trabajo hasta que lo entiendes.
• Rendir cuentas incluye a personas como entrenadores y profesores de piano —personas que enseñan habilidades específicas— que te obligan a terminar volando una carrera corta y tocar las escalas para asegurarse de que has aprendido tus lecciones.
• Rendir cuentas incluye a tus padres —los que tienen el trabajo dado por Dios de criarte— que te cuidan para asegurarse de que los obedeces porque quieren que crezcas hasta ser un adulto que agrada a Dios y se lleva bien con la gente.

Los papás y las mamás, dicho sea de paso, no se salvan de rendir cuentas. Son responsables ante sus jefes y pastores, y otros papás y mamás.
¿Te das cuenta de cómo rendir cuentas te mantiene bien encaminado? Es una de las maneras como Dios te protege y obra para tu bien. Y ser responsable —sin rezongar, dar trancazos o pegar gritos— ¡es un paso grande de crecimiento en tu vida cristiana!

PARA DIALOGAR
¿Quiénes te piden cuentas en tu diario vivir? ¿Estás trabajando con —o en contra de— esas personas?

PARA ORAR
Señor, te damos gracias por incluir en nuestra vida a personas que nos ayudan a ser lo mejor que podemos ser.

PARA HACER
¿Tienes problemas para rendir cuentas? Haz una lista de todos sus beneficios. Luego habla con Dios y pídele que te ablande el corazón de modo que puedas reaccionar correctamente ante quienes tienes que rendir cuentas.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

LA PALABRA CREADORA DE DIOS

LA PALABRA CREADORA DE DIOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-28

a1PRINCIPIAR… iniciar… comenzar… abrir… Hay algo refrescante y optimista en estas palabras,ya sea que se refieran al amanecer de un nuevo día, al nacimiento de un niño, al preludio de una sinfonía o a los primeros kilómetros de las vacaciones familiares. Libres de problemas y llenos de promesas, todos los comienzos despiertan la esperanza y las visiones llenas de fantasía del futuro. Desde el Génesis se revela el principio del mundo, de la historia de la humanidad, de la familia, de la civilización, de la salvación. Es la historia del propósito y el plan de Dios para su creación. La Biblia entera establece este escenario y revela la persona y la naturaleza de Dios (Creador, Protector, Juez, Redentor); el valor y la dignidad de los seres humanos (hechos a la imagen de Dios, salvos por gracia, utilizados por Dios en el mundo); la tragedia y las consecuencias del pecado (la caída, la separación de Dios, el juicio); la promesa y la seguridad de salvación (el pacto, el perdón, el Mesías prometido). Ahí es donde comienza Tu historia y la mía. De súbito vemos crear a Dios el mundo en un despliegue majestuoso de poder y propósito, que culminó con un hombre y una mujer hechos a su imagen. Pero muy pronto el pecado entró y Satanás fue desenmascarado. La creación, bañada en inocencia, fue destrozada por la caída (la desobediencia voluntaria de Adán y Eva). La comunión con Dios se rompió y el mal comenzó a tejer su telaraña destructiva.

Pero es la misma Palabra del Dios Creador  la que nos dice: ¡Sí hay esperanza! No importa cuán oscura pueda parecer la situación del mundo, Dios tiene un plan. No importa cuán insignificante o inútil tú te sientas, Dios te ama y quiere utilizarte en Su Plan. No importa cuánto hayas pecado o cuán separado te encuentres de Dios, la salvación está al alcance de tu mano si buscas en el lugar correcto: La Eterna Palabra de Dios que tienes olvidada en aquel viejo baúl.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/28/la-palabra-creadora-dios/