La sabelotodo

FEBRERO 24

La sabelotodo

Lectura bíblica: Mateo 23:1–12

Pero el que es mayor entre vosotros será vuestro siervo; porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Mateo 23:11, 12

a1Nueva en su escuela, Nancy también era nueva en el club de periodismo. Durante años, apenas un puñado de chicos se ocuparon de publicar el periódico estudiantil, así que los socios del club hubieran estado encantados aun si la iguana en la biblioteca hubiera decidido hacerse socia. Pero Nancy era mucho mejor que ninguna iguana. Se notaba que era inteligente. Dibujaba historietas. Y presentaba ideas para que el periódico resultara más interesante.
Nancy se jactaba del magnífico periódico en su escuela anterior y repartía listas de maneras de mejorar las próximas ediciones. Al cabo de un mes, todos dependían de ella para dirigir todo. Y con todo el control que se estaba acaparando, Nancy podía haberse nombrado la Princesa del Periódico. Elegía todas las fotos, volvía a escribir los artículos y acaparaba la única computadora del club para producir un diseño gráfico perfecto. Cuando gritó que la edición del otoño tenía que ser en papel anaranjado fluorescente, la maestra consejera le dijo que se apaciguara.

Allí fue cuando Nancy se irritó, escribió una nota diciendo que el club era estúpido y se fue al equipo de ajedrez. Si Nancy no podía ser la mandamás, no quería participar.

Hay personas que no se sienten bien consigo mismas a menos que estén ejerciendo un control total sobre los demás. Están obsesionadas con la posición que alcanzan. Y cuando necesitan una inyección de autoestima, se apoderan del liderazgo en la escuela, la iglesia, los clubes y las amistades. No se contentan con estar disponibles y colaborar donde las necesiten. Tienen que “mostrar sus músculos” para sentirse importantes.

¿Y eso qué tiene de malo? Esto: Si tu identidad como hijo de Dios y tu valor para él se basa en la importancia que logras, es muy probable que te irá mal. La mayoría de las personas se rebelan cuando uno trata de controlarlas. La mayoría de los clubes no quieren un líder sabelotodo. Y la mayoría de los países sólo necesitan un solo presidente.

La Biblia es clara: Tu identidad no depende de la posición que logras. Dios no anda buscando personas que quieren acaparar el periódico estudiantil o gobernar el mundo. Jesús escogió como sus seguidores a hombres y mujeres comunes, y pasó por alto a los líderes religiosos rimbombantes por su posición e importancia propia.

Sea que el mundo piense que eres alguien o que no eres nadie, eres especial para Dios. Sea que obtengas grandes o pequeños logros, eres inestimable para él.

PARA DIALOGAR
¿Qué tiene que ver la posición o el poder que logras con el amor que Dios tiene para ti? ¿No es maravilloso que puedes dejar que Dios sea Dios?

PARA ORAR
Padre, tú controlas el universo. No necesitamos controlar nuestro mundo para impresionarte.

PARA HACER
¿De qué manera puedes compartir el control e incluir a todos en los clubes y equipos a los cuales perteneces?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

LA GRAN OMISIÓN

LA GRAN OMISIÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-24
a1Es triste reconocerlo pero hoy en día se han tergiversado sutilmente los puntos esenciales que conforman el verdadero mensaje de Dios al hombre.  La Gran comisión del Señor Jesucristo se ha transformado en una Gran omisión, pues omite el espíritu real que gobernó la mente del Señor resucitado. “Id y predicad”, fue el desafío, nosotros lo hemos invertido: “Vengan y escuchen”, les decimos a las personas. Así no funciona. Pero algo aún más dramático ha ocurrido, porque aunque alguno sí van y predican, su prédica está carente también de la verdad. Así que están las dos clases, los que tienen el mensaje sano pero no van, y los que van pero con mensaje enfermo. Por las montañas de Judea resonaba claramente el discurso de Juan el Bautista que fue recogido por Jesús y esparcido por doce hombres sencillo: “Arrepentíos y convertíos”. Era un llamado a la entrega, a la renuncia, A LA MUERTE DEL YO para obtener la vida, la verdadera vida. Fue el llamado a la samaritana a entregar su cántaro vacío. A Nicodemo de abandonar prejuicios, a Saulo de rendirse a Su voluntad.

Hoy no es así. Hoy se invita a las personas a recibir la bendición de Dios. ¡Ven y obtiene tu milagro!!! Siembra la semilla de la fe y obtendrás cien veces más… ¿Qué pasó? El antiguo enemigo, la misma trampa, los mismos resultados. Si Satanás no logró silenciar a los mensajeros entonces se dedicó a pervertir el mensaje, a él le da lo mismo. El Reino de Dios no avanzará con mensajes sanos pero con mensajeros mudos así como tampoco avanzará con mensajeros que pregonan a viva voz un mensaje enfermo. Pero hay, como en todas las épocas, un remanente de hombres y mujeres fieles que salen a sembrar la buena semilla. No te dejes engañar. La verdadera vida de Dios comienza en una cruz, tu cruz, tu muerte, tu entrega; el
resto viene por añadidura.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Si Satanás no logró silenciar a los mensajeros entonces se dedicó a pervertir el mensaje, a él le da lo mismo.

AUN EN LA BASURA NACE EL AMOR

24 feb 2016

AUN EN LA BASURA NACE EL AMOR

por el Hermano Pablo

 

a1Eran dos montones de basura. Dos montones de sufrimiento. Dos montones de fracaso. Dos montones de abandono. Él se llamaba Juan Bojorque, y tenía sesenta y un años de edad. Ella, Sandy Estrada, y tenía cincuenta y uno. Ambos vivían en los basureros de una de las capitales del mundo.

Desocupados los dos, marginados los dos, sin recursos los dos, se juntaron para calentarse una noche de frío, y allí nació el amor; porque el amor puede nacer en cualquier parte, incluso en un basurero. Unos meses después, el clérigo Lorenzo Martín los unió en matrimonio. «El amor es como un lirio —expresó el sacerdote—. Puede nacer aun en el fango.»

Caso interesante. Dos personas, arrojadas a los basureros por los fracasos de la vida, sin dinero, sin empleo, sin esperanza, se conocen una noche de intenso frío. Con sólo mirarse a los ojos ya saben que, para siempre, serán el uno para el otro. Y al fin se casan, delante de Dios y de la ley. Seguirán, quizá, sufriendo las desventuras de la vida, pero como marido y mujer.

El amor no siempre nace en lujosos salones, bailando valses vieneses y bebiendo champaña francesa. Es interesante que el proverbista Salomón ya había previsto el hecho de que la pobreza no es obstáculo para amarse. He aquí sus palabras: «Más vale comer verduras sazonadas con amor que un festín de carne sazonada con odio» (Proverbios 15:17).

Juan Bojorque y Sandy Estrada tal vez siguieran comiendo las legumbres marchitas que encontraran en los desperdicios de los restaurantes, pero se amaban, y por eso les sabría como faisán al horno.

El amor es la esencia de la vida. Desgraciadamente el amor bueno e inmutable ha perdido su lugar en una sociedad donde la lascivia y la lujuria predominan. Pero no ha perdido, ni puede nunca perder, su refulgencia y su gloria, precisamente por su carácter íntegro, puro y santo.

Amor así no viene por sí solo. Hay que cultivarlo y hay que sustentarlo. Pero ese es el amor que une profundamente al hombre y a la mujer, que dignifica el matrimonio y que honra a Dios. Es también el amor que sobrelleva la enfermedad, que soporta la pobreza y que sobrevive toda tempestad.

A todo esposo y a toda esposa les conviene vivir esa clase de amor. Dios quiere que el amor de toda pareja sea así, y Él desea, intensamente, dárselo a cada una. Él hará que su matrimonio sea uno de armonía y permanencia, y transformará su unión en remanso de paz. Pero los dos cónyuges, juntos, tienen que desearlo y pedirlo. Más vale que lo hagan hoy mismo.

Eres más de lo que pareces ser

Febrero 23

Eres más de lo que pareces ser

Lectura bíblica: 1 Samuel 16:7

El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehovah mira el corazón. 1 Samuel 16:7

a1Cuando Samuel se miraba al espejo, no veía más que cicatrices, el resultado de un accidente automovilístico que le desfiguró el rostro para siempre. Se sentía peor que feo. Su autoimagen distorsionada le decía que era un monstruo. En la escuela, Samuel sentía constantemente el rechazo de los chicos, especialmente de las chicas. Para sobrevivir, Samuel evitaba a la gente y se pasaba 20 horas por semana mirando películas, escapándose a la oscuridad del cine, un lugar donde nadie podía ver al monstruo que creía ser.

Las apariencias importan muchísimo en nuestra sociedad. Gastamos anualmente millones de dólares en ropa, cosméticos, joyas y programas de ejercicios para mantenernos en forma; y cientos de millones más para cambiar nuestra apariencia con tatuajes, perforaciones del cuerpo, liposucciones y cirugías plásticas. Pareciera qué cuanto más nos acercamos a la “perfección”, menos nos queremos.

Tu apariencia física no determina tu verdadera identidad. No es cierto que tu apariencia indica quién eres, porque tu identidad como creación de Dios es mucho más. Como dice la Biblia: “El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehovah mira el corazón” (1 Samuel 16:7).
Tema para comentar: ¿Significa todo esto que nuestra apariencia no tiene importancia?

No tiene nada de malo usar la ropa que nos gusta y cuidar el cuerpo para ser lo más atractivos posible. El error está en hacer estas cosas con el fin de ser alguien. Como creaciones únicas de Dios —no importa nuestros aspecto— ya somos personas de infinito valor.

El versículo bíblico que acabas de leer es parte del relato de cómo Dios envió al profeta Samuel a elegir un rey. Cuando el hermano mayor de David, que era buen mozo, pasó orgullosamente por enfrente, Samuel estaba seguro de que él era el candidato. Pero Dios le dijo que mirara más allá de lo externo. Fue entonces que entró David. David trabajaba de pastor, y había luchado contra el león y el oso defendiendo a sus ovejas. Puedes estar seguro de que estaba bronceado y que era musculoso debido a su trabajo. Efectivamente, la Biblia dice que era “de tez sonrosada, de bellos ojos y de buena presencia” (1 Samuel 16:12). Pero no fue su apariencia física lo que lo hizo apto para ser rey. Fue que era “según su corazón [el de Dios]” (1 Samuel 13:14).

Entonces, piensa en esto: ¿Cómo te sientes en cuanto a tu aspecto físico? ¿Tienes que estar bien arreglado para sentirte bien? Dios no te amaría ni más ni menos si fueras la persona más “hermosa” del mundo. Ya te ama por quién eres.

PARA DIALOGAR:
¿Cómo cambia tu opinión de ti mismo cuando piensas que tu apariencia física no es tan buena como debe ser? ¿Cómo nos alienta el que Dios mire algo mucho más profundo que nuestra apariencia?

PARA ORAR:
Padre, nos importa lo que los demás piensan de nuestra apariencia. Pero gracias por hacernos tus creaciones únicas.

PARA HACER:
Toma nota hoy: ¿Cuántas veces juzgas a una persona por su apariencia?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

LA EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR

LA EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-23
a1Dios es amor y su Palabra, la Biblia, habla mucho de Dios, por lo tanto abunda en pasajes que definen esta gracia tan mal interpretada en nuestros días. El apóstol Pablo, exhortando a los esposos, les recuerda que deben amar a sus esposas así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Este corto pero profundo pasaje sagrado corre el velo del verdadero sentido del amor que Dios tiene en mente cuando se relaciona con sus criaturas, y aunque parezca una utopía, nos exige acercarnos lo más posible a esta meta al momento de amar a alguien.

Al amar debes entregarte a ti mismo por el otro, aunque duela, aunque signifique el sacrificio máximo, la renuncia total a tus derechos, una entrega incondicional. Hoy nos enojamos con nuestros cónyuges e hijos argumentando que tienen todo lo que necesitan y aun así dicen que no los amamos… “Qué más quieren”… Fíjate que el pasaje citado con anterioridad dice “y se entregó A SI MISMO”, no dice y le entregó bienes, lujos, viajes,  sino que debo entregarme yo mismo cuando decido amar a la manera de Jesús, a la manera de Dios. Colgado entre el cielo y la tierra el Nazareno gritó: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. ¿Haz llegado al punto de amar a alguien aunque ves que te está crucificando? ¿Cómo poder perdonar al traidor, al cobarde, al cruel y al injusto? ¿Cómo amar a aquel que debiendo haberme defendido me sentenció y se lavó las manos? “A lo suyo vino y los suyos no le recibieron”. “En casa de mis hermanos fui herido”. Pasajes como este y tantos más dejan ver a las claras que estamos a años luz de amar como Dios me pide.

Este desafío se torna una utopía cuando lo intentamos hacer en nuestras fuerzas, regulados por nuestras emociones y parados sobre una relación de “toma y dame”, más que sobre una relación de “mejor te doy”. Una relación comercial más que de pacto. Miremos a Jesús en su cruz, aprenderemos a amar y comenzaremos a ser amados. Haz la prueba.

PENSAMIENTO DEL DÍA

La expresión máxima del amor es amar a aquel que te está crucificando.

MUY APRISA

23 feb 2016

MUY APRISA

por el Hermano Pablo

 

a1La aguja del velocímetro fue subiendo y subiendo. Cien, ciento treinta, ciento sesenta. Y ciento sesenta kilómetros por hora es demasiada velocidad para un auto liviano en pavimento mojado. Con tanta velocidad, y con el pavimento resbaladizo, ocurrió lo que tenía que ocurrir.

Arnuldo Circone, de veinticuatro años de edad, amante de la velocidad, no logró entrar al puente del río, y salió volando. Cayó dentro del agua, hundiéndose con todo y auto a veinticinco metros de la orilla. No se mató, pero arruinó su auto. Lo curioso es lo que decía la placa personalizada de su vehículo: «Muy aprisa».

Hay muchos como este joven que llevan la vida muy aprisa, demasiado rápido. La verdad es que llevar la vida a toda velocidad es la característica de los tiempos actuales. Más de cincuenta años atrás, cuando el famoso cómico del cine Charlie Chaplin protagonizó en la película «Tiempos modernos», ya señalaba, con su manera incomparable, el peligro de estos tiempos.

Los días en que vivimos se caracterizan por demasiada rapidez en todas las cosas: demasiada mecanización, demasiado cientificismo, demasiada tecnología, demasiada indiferencia a todos los valores morales. No es extraño que ocurran accidentes a cada paso: accidentes en nuestras carreteras, y lo que es más lamentable, accidentes morales y espirituales en nuestra vida.

Niños y adolescentes caen víctimas de drogadicción. Niñas, sin saber ni qué les está ocurriendo, caen víctimas de embarazos. Y bebés nacen arruinados, cuando deberían apenas estar comenzando a florecer.

El niño se vuelve adolescente de la noche al día. El adolescente se convierte en adulto sin la experiencia necesaria para actuar con sensatez. Y el adulto llega a viejo antes de tiempo, por el mismo paso vertiginoso de la vida. Como que el aumento de la potencia de nuestros vehículos, en las calles y en el aire, ha contagiado al mundo con el frenesí de la velocidad.

¿Quién puede ponerle freno a este loco desbarajuste? Las leyes humanas no han podido hacerlo. La cultura tampoco lo ha logrado. Ni siquiera la religión ha podido cambiar este delirio que está matando a nuestra sociedad.

Sólo Jesucristo puede frenar las pasiones del alma, dominar la locura frenética, corregir lo deficiente, y ordenar lo desorbitado. Sólo Él regenera el alma humana a las mil maravillas. Sólo Él nos devuelve la justicia perdida. No sigamos nuestro camino solos. Coronemos a Cristo como Rey de nuestro ser, y Él pondrá en orden nuestra vida.

La clave de quién eres

Febrero 22

La clave de quién eres

Lectura bíblica: Salmo 8:1–9

Lo has hecho [al hombre] un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de esplendor. Salmo 8:5

a1La mayoría de las chicas de la clase de Mónica pasan delante del espejo y apenas le dan una mirada, pero ella siempre se detiene y se contempla. Se acaricia el cabello. Se arregla la ropa. Hace miles de cositas hasta que decide que está perfecta. Después de todo, piensa ella, cómo luce es lo que la hace grandiosa.
Mónica puede ser la única que acapara el espejo, pero no es la única que cree haber encontrado el secreto para ser especial.

• Héctor no se pierde oportunidad para recordarles a todos que él es el más inteligente de la clase.
• Ana se jacta de ser la que tiene mejor puntería cuando juegan al baloncesto.
• Ricardo le puede ganar a cualquiera en cualquier juego de vídeo que se haya inventado.
• Tito vive en las casa más grande del pueblo.

Aunque cosas así nos pueden hacer sentir importantes, ninguna de ellas realmente importa. Son parte de lo que somos. Pero son sólo las capas exteriores.
Tema para comentar: Si ninguna de esas cosas son tan importantes, ¿qué es lo que realmente lo hace a uno especial?

Esa es una pregunta que vale la pena contestar, porque la forma como te ves a ti mismo determina si encaras la vida cotidiana con confianza. Afecta lo feliz que eres, cómo tratas a la gente y cómo le respondes a Dios. Necesitas saber que eres mucho más que tu aspecto exterior o dónde vives o lo bien que haces algo.

Puedes concentrarte tanto en perfeccionar tus capas exteriores que nunca llegas a descubrir la clave de quién eres. Como creyente, lo que te hace increíblemente especial es esto: Eres hijo del Rey.

Una chica comentó lo siguiente acerca de su amiga:
—Es una de las chicas más lindas del mundo, pero se cree grotesca. Es como si le estuviera diciendo a Dios: “Señor, si me hiciste así, entonces debes ser despreciable”.
Esa chica no comprende que sólo Dios sabe cómo realmente es ella, y que el hecho que le pertenece a él es lo más importante en ella. Eso es más valioso que lo linda que es, lo bien que le va en la escuela o los deportes, o lo popular que llega a ser.

Tú eres alguien de gran valor, hecho para parecerte y actuar como tu Creador. Él te ha coronado de gloria y honor por ser su hijo. Y cuando te acerques al Rey, empezarás a verte como la princesa o el príncipe que eres.

PARA DIALOGAR
Dios quiere que disfrutes ser la persona que él hizo que fueras. ¿Qué impide que te veas como hijo de Dios?

PARA ORAR
Señor, enséñanos a vernos a nosotros mismos como tú nos ves, y como la Biblia nos describe.

PARA HACER
Comparte esta clave con un amigo cristiano que cree que no vale nada: ¡Eres un hijo de Dios!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

LA ENFERMEDAD QUE CONTAGIA

LA ENFERMEDAD QUE CONTAGIA

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-22
a1Mary Mallon vivía en Nueva York y trabajaba de cocinera para varias familias ricas. No fue hasta 1907, seis años después de su primer empleo, que los investigadores del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York relacionaron sus cambios de empleo con la declaración de casos de tifus en las casas donde trabajó. Los periódicos destacaron en sus titulares que “María Tifus” era un depósito ambulante de la mortífera enfermedad. Fue puesta bajo supervisión y tratamiento durante 3 años. Prometió no trabajar más de cocinera y someterse a un chequeo médico cada tres meses. Poco después, Mary desapareció durante 5 años. En 1915 se detectaron casos de tifus en un hospital de Nueva York. Una investigación del personal reveló a “María Tifus” entre la lista de los empleados. Esta vez fue confinada a una institución donde permaneció hasta su muerte en 1938. Nadie sabe seguro cuántos casos de tifus y fallecimientos resultaron del contacto con “María Tifus”. Algunos creen que unos 200. Este caso grafica otra realidad más alarmante aún como lo es la realidad del pecado alojado dentro del mismo ser del corazón humano. Queramos reconocerlo o no, nuestra conducta dominada por los naturales instintos carnales, no solo nos perjudica sino que enferma a los que están a nuestro derredor.

Es así como el pecado, habiendo entrado al mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte (emblema y evidencia del pecado) pasó a todos los hombres, demostrando que todos pecaron (Romanos 5:12). La corrupción de nuestra sociedad posmoderna no es otra cosa que la evidencia más alarmante de que todos los hombres están infectados con el virus del pecado. Gracias a Dios el tifus fue erradicado hacia mediados de siglo y muchos fueron sanos aceptando el remedio. Lo triste es que hoy, millones de personas siguen sufriendo el flagelo del pecado y despreciando el remedio que Dios, en su buena voluntad, presentó ante el mundo: Su hijo Jesucristo y su sangre que nos limpia de  todo pecado (1 Juan 1:7). Permite que Él te limpie, acepta el regalo de su perdón. Serás salvo tú y tu casa, Hechos 16:31 promete la Biblia, cambiando tu vida y bendiciendo a los que te rodean.

PENSAMIENTO DEL DIA

La corrupción de nuestra sociedad no es otra cosa que la evidencia deque todos los hombres están infectados con el pecado.

 

No dejes tu cerebro a un lado

Febrero 21

No dejes tu cerebro a un lado

Lectura bíblica: Romanos 1:16, 17

Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego. Romanos 1:16

a1Jorge caminaba por la calle, concentrado en sus pensamientos. Había decidido no seguir huyendo de Dios, como lo había hecho durante tanto tiempo. No aguanto más, se dijo. Me siento tan culpable. Estoy tan solo. Creo que me estoy perdiendo algo importante en la vida. Después de caminar un buen trecho, Jorge llegó a un templo y entró en él. Se detuvo un instante para dejar que su vista se acostumbrara a la oscuridad.
—¿Piensas entrar? —preguntó alguien.

La voz lo sobresaltó. Se dio vuelta y vio a una señora anciana a su lado.

—Sí —contestó Jorge–. Quiero entrar.
—Entonces necesitas darme tu cerebro, jovencito —dijo la mujer.
—¿Mi cerebro? —preguntó Jorge confundido. ¿Para qué querría ella su cerebro?
—¿Acaso no decidiste ya aceptar a Cristo como tu Salvador?
Jorge movió la cabeza en señal de asentimiento.
—Pues bien —dijo ella—. Tienes que dejar tu cerebro aquí a la entrada. Y no lo necesitarás más. Ya sabes que los cristianos nunca piensan.

No, no existe en la realidad un chico llamado Jorge que tuvo que entregar su cerebro. Pero muchos piensan que creer en Jesús es sólo para gente que no usa el cerebro. Eso no es cierto. Llegar a conocer a Dios no significa que dejas de razonar. Significa que usas tu mente para comprender las grandes respuestas de Dios a las preguntas más importantes de la vida.

La Biblia nos enseña algunas verdades que son un reto para nuestra mente: que Dios nació como un ser humano… que realmente hubo milagros de sanidad y otros en la época bíblica… que Jesús resucitó de entre los muertos. Esos son algunos de los acontecimientos muy poco probables, y tenemos razón en examinar su veracidad. Pero muchas personas muy inteligentes han leído la Biblia y han llegado a la conclusión de que es absolutamente cierta.

Había una vez un abogado británico muy inteligente llamado Frank Morison que trató de probar que nuestra religión cristiana no es verdad. Empezó a escribir un libro mostrando que Jesús nunca resucitó. Investigó, analizó todos los datos que encontró en la Biblia y en los libros de historia, y trabajó intensamente para cumplir su propósito. Al final, ¡toda su inteligencia y sus investigaciones le mostraron que Jesús había resucitado de entre los muertos! Y aceptó a Cristo como su Salvador.

Confiar en Jesús no requiere que dejes tu cerebro a un lado. En realidad, demanda que lo uses más que nunca hasta estar completamente convencido de tu fe: “Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego” (Romanos 1:16).

PARA DIALOGAR
¿Crees que tienes que dejar tu cerebro a un lado cuando aceptas a Jesús como tu Salvador? ¿Por qué sí o por qué no?

PARA ORAR
Señor, utiliza nuestra mente para ayudarnos a comprenderte a ti y tus buenas nuevas.

PARA HACER
¿Tienes alguna pregunta que te molesta en relación con tu fe? ¡Busca hoy en la Biblia para encontrar la respuesta!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

JUNTOS EN ARMONÍA

JUNTOS EN ARMONÍA

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-21
a1Dios es creativo, y en su obra creadora usó y sigue usando la diversidad. Dentro de esa diversidad los seres humanos también experimentamos diferencias sustanciales. Diferencias de género (femenino y masculino), diferencia de caracteres, diferencias culturales, raciales, sociales, Etc. Esta realidad no debe alarmarnos, más bien alentarnos a la interacción enriquecedora. Se ha dicho que los opuestos se atraen, sin embargo con la misma frecuencia los opuestos se repelen. Las diferencias entre personas a menudo resultan en relaciones complementarias en las cuales las fortalezas de una persona compensan las debilidades de la otra. No obstante, en algunos casos, las diferencias sólo producen conflictos. Las relaciones matrimoniales con frecuencia constan de dos opuestos y esto da por resultado un excelente

trabajo en equipo o un terrible conflicto.

Tenemos en el grupo de hombres selectos de Jesús, conocido como: “Los Doce”, un excelente ejemplo de lo que queremos decir. Mateo y Simón el Zelote eran polos opuestos. Mateo era un judío que trabajaba para el gobierno romano como recaudador de impuestos, por otro lado Simón el Zelote era un fanático religioso. Este término se usaba a veces para designar a las personas con gran “celo” (de ahí Zelote o celoso en extremo) por la ley de Moisés y la tradición judía. También podía identificar a alguien que pertenecía al partido de los “Zelotes” que quería destronar al gobierno romano. Por lo tanto Simón debió haber estado fuertemente opuesto a la ocupación romana de Judea, mientras que Mateo era una parte integral de este gobierno. Está claro que estos dos hombres estaban en posiciones opuestas. Tanto Mateo como Simón conocieron a Jesús y se dieron cuenta de lo vacía e inútiles que eran sus ocupaciones. Ambos renunciaron a lo que habían sido para seguir a Cristo con fe y experimentar una nueva vida, una vida que se desarrolló de adentro hacia fuera. Así también nosotros en la medida que nos amiguemos con el Creador, disfrutaremos cada vez más de la amistad con sus criaturas.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Las diferencias entre personas a menudo resultan en relaciones complementarias en las cuales las fortalezas de uno compensan las debilidades del otro.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/21/juntos-en-armonia/