Mitos y realidades acerca de la fe

Febrero 5

Mitos y realidades acerca de la fe

Lectura bíblica: Romanos 10:9, 10, 17

La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo. Romanos 10:17

Bienvenido al imaginario —pero divertido— Carnaval de la Fe.

a1Un señor en un traje deslumbrante muestra un frasco de fango a la vez que te hace una seña para que te acerques.

—Señoras y señores, ¿sienten que su fe es débil? ¿Les resulta difícil confiar en Dios? ¿Se han preguntado alguna vez si él de veras sabe lo que es mejor para ustedes? Pues bien, sus días de dudas han pasado. Les presento las Fe–aminas, las vitaminas garantizadas para robustecer su fe.

El señor en el puesto al lado de él te ofrece un platillo de lo que parecen ramitas y corteza de árbol.

—Coman correctamente, crean correctamente, así de sencillo es. De eso se trata la Dieta que aumenta la fe. Concurran a nuestras reuniones semanales, coman nuestro menú especial de la dieta que aumenta la fe, luego vean cómo desaparecen su desconfianza e incredulidad.

Una mujer en otro puesto brinca de aquí para allá en malla de neón.

—¡Eh, acérquense! —vocifera—. Sí, usted con sus enclenques músculos de fe. Tiene gordura donde debería tener fe porque no hace ejercicio. Veinte minutos por día en mi patentado Fe–fortalecedor hará que su fe llegue a ser increíblemente fuerte.

¿Sabes qué? No podemos conseguir la fe en una botella. No podemos esconder la fe en un platillo de atún. Ni podemos dar firmeza a nuestra fe con una de esas raras máquinas de hacer ejercicio llena de telarañas que tenemos en el galpón. Fe quiere decir creer en Dios. No es simplemente tener datos bíblicos en tu cabeza sino confiarle a Dios todo en tu vida.

No podemos vivir sin confiar en Dios día tras día. “Sin fe es imposible agradar a Dios” dice Hebreos 11:6. Jesús elogiaba a los que tenían “tanta fe” (Mateo 8:10) y regañaba a los que tenían “poca fe” (Lucas 12:28). Prometió que una fe aun pequeña como una semilla de mostaza puede mover montañas (ver Mateo 17:20). Con razón los discípulos le dijeron: “Auméntanos la fe” (Lucas 17:5).

¡Esa es la pregunta importante! ¿Cómo logramos tener más fe? Nuestra vida espiritual sería una vida sin problemas si hubiera una píldora o un plan especial que aumentara nuestra fe. Pero la fe no se adquiere así. Por eso dice la Biblia: “La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17).

Cuanto más escarbamos en la Biblia —leyendo, estudiando, memorizando— más sabemos acerca de Dios. Y cuando sabemos más acerca de Dios, ¡más seguros estaremos de que vale la pena confiarle toda nuestra vida!

PARA DIALOGAR
Dios te dio la Biblia para que lo puedas conocer. ¿De qué manera estás aprovechando al máximo la Palabra de Dios para llegar a conocerlo mejor?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a usar tu Palabra, la Biblia, para llegar a conocerte mejor y aumentar nuestra confianza en ti.

PARA HACER
Habla hoy con un amigo acerca de cómo pueden llegar a conocer mejor a Dios, juntos.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Él sabe exactamente cómo te sientes

Febrero 4

Él sabe exactamente cómo te sientes

Lectura bíblica: Hebreos 4:7–9

Aunque era Hijo [de Dios], aprendió la obediencia por lo que padeció. Hebreos 5:8

a1Cierto día cuando el hermano mayor de Raúl volvía de la escuela en bicicleta, lo atropelló un auto y sufrió graves heridas. Cuando tuvo que estar internado largas semanas en el hospital para recuperarse, Raúl estaba afligidísimo.
—Mi maestro de la Escuela Dominical insiste en que Dios siempre está conmigo —dice Raúl—, pero me siento muy, muy triste por lo que está pasando mi hermano. Y estoy seguro de que Dios no comprende lo que siento.
Hay creyentes que no pueden creer que Dios sienta la soledad y el dolor que ellos sienten. Piensan que a Dios no le afectan las emociones humanas. Pero Dios no está allá lejos en el cielo, totalmente ajeno a nuestros problemas de la vida real. Él siente nuestras alegrías y nuestras tristezas. Y cuando estamos sufriendo, podría decirnos algo así:

• “Puedes ver en la Biblia cuántas veces mi corazón se llenaba de compasión por los tristes, dolidos y destrozados. Cierta vez me encontré con una mujer de Samaria que había llegado sola al pozo para sacar agua (ver Juan 4). Le enseñé de qué manera mi amor podía satisfacer su sed espiritual”.
• “Y también estaba Zaqueo (ver Lucas 19:2–10). Casi todos lo odiaban porque era cobrador de impuestos. Pero Zaqueo tenía otro problema. Era un señor bajito, un blanco de las bromas. Cuando al pasar lo vi subido a un árbol supe que estaba solo. Me invité a comer a su casa porque quería asegurarle de mi amor e interés por él”.

Dios sabe lo que está pasando en nuestro interior, aun cuando nadie más lo sabe. Ya sea que nos sintamos alegres o tristes, no podemos escondernos de él. ¿Lo dudas? Escucha las palabras del Salmo 139:1, 2: “Oh Jehovah, tú me has examinado y conocido. Tú conoces cuando me siento y cuando me levanto; desde lejos entiendes mi pensamiento”.
Así que si dices algo tonto en la escuela y toda la clase se ríe, Dios lo ve. Si tu hermano o tu hermana te dice algo cruel u odioso, él lo sabe. Si nos vamos a la cama y enterramos la cabeza en la almohada llorando, él nos oye. Él comprende nuestros temores cuando nuestros padres discuten. ¡Dios siempre está presente para ayudarnos! Y siempre lo estará.
Jesús sabe exactamente lo que es sentirse desanimado. Pero más aún, él ya ha sido parte de tus experiencias dolorosas. Cuando sientes el dolor de los peores sufrimientos en tu vida, ¡puedes estar seguro de que él lo sabe y comprende, y que ha estado contigo todo el tiempo!

PARA DIALOGAR
¿Te asusta darte cuenta de que Dios sabe todo lo que hay para saber acerca de ti?¿Por qué sí o por qué no? ¿De qué manera puede serte de ayuda saber que Dios está contigo cada momento de tu vida?

PARA ORAR
Señor, creo que estás aquí con nosotros —en este mismo instante y siempre— en los momentos buenos y en los malos.

PARA HACER
Dios está lo más cerca que puede estar de ti. ¿Quién necesita hoy recibir de ti ese mismo tipo de apoyo?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

ENGAÑADORES ENGAÑADOS

a1La experiencia nos ha enseñado, que las voces de unos pocos fanáticos, no solo pueden prevalecer sobre el sentir de las mayorías, sino que también son capaces de sumir a las masas en una especie de hipnosis colectiva, en la que los hombres se mueven como marionetas, al antojo de sus líderes que controlan los hilos de la función. Los magistrados de las grandes potencias saben está técnica y la usan para sus logros egoístas. Pero ignoran que mucho más arriba del teatro de este mundo hay “Alguien” que es el verdadero
Director de la obra. Sucede que el ser humano siempre se ha creído superior a sus semejantes. Se han trazado y se continúan trazando fronteras raciales fragmentando esta raza que ya de por sí es una raza caída, discapacitada y condenada al fracaso. El fracaso de la muerte y el fracaso de su propia naturaleza carnal que le lleva de las narices a su autodestrucción. Son ellos mismos esclavos que esclavizan, tiranos tiranizados, enanos con aires de grandeza. Disfrutan de la función y son ellos mismos marionetas de sus pasiones.

Hasta que el hombre y la mujer no reconozcan la urgente necesidad de emancipación de sus almas nunca podrán levantarse más que del nivel de su propio suelo que les soporta. No,  mientras continuemos por la vida con la cabeza erguida por el orgullo, la autosuficiencia, y
la enajenación de nuestro Creador, nunca seremos nada, aunque vivamos creyéndonos que lo sabemos y lo tenemos todo. Tal vez las palabras del Hijo de Dios en su carta de despedida nos hagan reflexionar: “Así que tú dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me
hace falta nada”; mira no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú”. Existe un Dios en los cielos que gobierna sobre todo y desea gobernar sobre tu vida, Te llama, te espera, te advierte, pero la palabra final la tienes solamente tú.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El ser humano vive creyéndose que es dueño de todo y no sabe que llegará al fin de sus días con sus manos vacías. Esa es su mayor tragedia.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/04/enganadores-enganados/

 

No tienes por qué estar solo

Febrero 2

No tienes por qué estar solo

Lectura bíblica: Isaías 43:1–3

Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo. Isaías 43:2

a1Oye: tienes tres segundos para imaginarte cómo reaccionarías si Jesús de pronto se apareciera y se sentara a tu lado. A la una… a las dos… a las tres.
Para comentar: ¿Qué dirías? ¿Le pedirías su autógrafo? ¿Le contarías las cosas que te pasaron hoy?
Si Jesús es tu amigo más íntimo en el mundo, lo más probable es que tendrías mucho para contarle. Pero quizá nunca se te ha ocurrido lo que diría Jesús si se apareciera a la mesa cuando estás comiendo o cuando estás haciendo las tareas de la escuela. Sabes que él se interesa muchísimo en tener una amistad íntima y personal contigo. Y pensando en todo lo que Jesús le dijo a sus seguidores en la Biblia, te diría cosas como:

• “A lo mejor te crees que no sé lo que es sentirse marginado. A veces el gentío quería coronarme rey (ver Juan 6:15). Pero algunos de los líderes religiosos me odiaban. Me vigilaban, buscando algo que pudieran usar para hacerme quedar mal; o peor aún, para matarme (ver Mateo 12:14). ¿Te das cuenta por qué puedo decirte que sé lo que significa ser despreciado?”.
• “Mi aspecto no llamaba la atención (ver Isaías 53:2). Por eso sé lo que es sentirse uno en el montón”.
• “Cuando llamé a doce discípulos y empecé a predicar, mi propia familia no creía en mí (ver Marcos 3:21). Por eso sé lo que es sentir que la familia de uno no lo comprende”.
• “Se burlaban de mí cuando hacía lo correcto (ver Mateo 27:27–44). Por eso sé lo que es sentir que uno no le cae bien a la gente que tiene alrededor”.
• “Pasé cuarenta días y cuarenta noches en el desierto completamente solo (ver Mateo 4:1, 2). Por eso sé lo que es sentirse solo”.

Es posible que no se te haya ocurrido que Jesús sabe lo que es la soledad, el desaliento y la tristeza. No obstante, él quiere que sepas que no estás solo.
Tu Señor te hizo. Te salvó. Tú eres su hijo escogido y especial. Y él está contigo sea que lo sientas o no cerca tuyo. El que no puedas verlo o tocarlo no significa que no esté contigo todo el tiempo. Puedes contar con su promesas. Él te está diciendo: pases por las aguas, yo estaré contigo”.

PARA DIALOGAR
¿Qué cosas difíciles enfrentas en la vida? ¿De que manera te ayuda saber que Cristo ha prometido que no tienes que sentirte solo en los momentos difíciles?

PARA ORAR
Cuando nos sentimos solos, Señor Jesús, ayúdanos a recordar que tú estás aquí con nosotros.

PARA HACER
Confecciona un cartel con las palabras de Isaías 43:2 y cuélgalo donde puedas verlo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

EL VERDADERO ORIGEN DE LAS GUERRAS

EL VERDADERO ORIGEN DE LAS GUERRAS

Programa No. 2016-02-02
PABLO MARTININ
a1Ni bien entró el pecado en el mundo la consecuencia inmediata fue la guerra, el clima de enemistad y los conflictos. Veamos, en primer lugar Dios le informó a la serpiente que a partir de entonces estaban en guerra. La palabra enemistad tiñe el relato, “enemistad entre ti y la simiente de la mujer”, o sea entre Satanás y el mismo Dios y su Hijo. Y ya le anticipaba quién iba a ser el perdedor: “Él te herirá en la cabeza.” Luego le dijo a la mujer que habría enemistad y lucha de poder dentro de su matrimonio: “Tú”, le dijo a Eva, “desearás estar por encima de tu marido, pero no lograrás, siempre él se enseñoreará sobre ti.” ¡Linda advertencia! ¡Y por seguro que se cumplió, se cumple y se seguirá cumpliendo dentro de cada casa! Y como si estas sentencias no hubieran alanzado, los termina expulsando del Edén, y alejando de su presencia. Comenzó allí la enemistad de criaturas con Creador. Enemistad que tuvo que ser reconciliada en Cristo por el mismo Dios, de lo contario seguiríamos hasta hoy imposibilitados de acceder a su presencia.

Como ves lo que logra el pecado es la guerra, el conflicto, la comunicación rota. De ahí todos nuestros conflictos territoriales entre naciones, étnicos entre razas, sociales entre castas, Etc. De ahí los divorcios, las guerras, los crímenes pasionales y cuanta forma de pleito y enemistad existan. La raíz es siempre la misma y entonces la solución sigue siendo la misma reconciliarse con Dios, abandonar el pecado, dejar que Dios nos perdone, nos restaure y nos haga nuevas criaturas capacitadas nuevamente para disfrutar de Dios. Intentar vivir en paz entre las criaturas mientras persista la enemistad con el Creador es la peor utopía de toda la vida. Primero lo primero, arregla tus cuentas con Dios y luego con tus semejantes. Cuando disfrutes de armonía interior tu mundo cambiará de un clima de guerra a un clima de paz.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Intentar vivir en paz entre las criaturas mientras persista la enemistad con el Creador es la peor utopía de la vida.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/02/verdadero-origen-las-guerras/

A veces me siento muy solo

Febrero 1

A veces me siento muy solo

Lectura bíblica: Génesis 2:18–23

No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea. Génesis 2:18

a1Después de un día terrible en la escuela, Graciela se tiró en la cama y escribió estas palabras tristes en su diario:
Me sentí muy sola hoy en la escuela. En el recreo, Lidia se burló de mi blusa. Dijo que era un trapo. Levantó tanto la voz que todos la oyeron. No supe qué hacer, así que salí corriendo y me escondí detrás del edificio. Me mantuve apartada el resto del día. ¿Alguna vez podré sentir que tengo una amiga?

No todas las chicas escriben en un diario cuando se sienten solas. A muchos varones nunca se les ocurriría escribir lo que sienten, ni en secreto. Pero es un hecho: Algunas veces todos nos sentimos solos. Aun cuando nos gusta estar solos, no nos gusta sentir que nos marginan. Nos disgusta cuando se burlan de nosotros. Queremos amigos con quienes hablar de nuestras ideas, nuestros sueños y de nuestros problemas. Nos atraen las personas que nos hacen sentir apreciados y amados.

De eso leíste en el pasaje bíblico de hoy. Después de que Dios creó a Adán dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18). Adán habrá contemplado con admiración a todos los animales fantásticos, las robustas plantas y el hermoso paisaje que Dios había hecho. Pero, a pesar de todo, se sentía solo. Adán necesitaba alguien como él. Por eso es que Dios creó a Eva. La hizo para que fuera la amiga más íntima que Adán pudiera tener.
Necesitar amigos humanos es normal. Es así como nos hizo Dios.

Pero aun antes de que Adán tuviera a Eva, tenía a Dios. Y después de haber creado a Adán y Eva, a Dios le gustaba estar en el jardín del Edén para conversar con ellos.
En la actualidad pasa lo mismo con los seres humanos. Dios nos brinda personas que pueden ser nuestros amigos íntimos y pueden quitarnos la soledad. Pero no quiere que seamos amigos íntimos sólo con otras personas, porque a veces nuestros amigos humanos nos decepcionan. Quiere que seamos amigos íntimos de él.

Cuando nos sentimos solos, el mejor remedio para nuestra soledad es conocer a Jesucristo. Dios envió a Jesús a la Tierra para que pudiéramos estar seguros de que nos ama. Jesús es el amigo con quien podemos hablar todos los días, aun cuando no haya nadie con nosotros. Y podemos confiar en que Jesús está con nosotros dondequiera que vayamos cada día. (Puedes comprobar esta verdad en Mateo 28:20).

Necesitas a los demás, pero sobre todo necesitas a Jesús. Y Jesús quiere ser tu mejor amigo siempre.

PARA DIALOGAR
¿De qué modo te ha hecho alguien sentirte solo? ¿De qué manera te ha hecho sentirte querido? ¿Cómo es posible acercarte a Dios cuando te sientes solo?

PARA ORAR
Señor Jesús, te damos gracias porque cuando nos sentimos solos tú siempre estás cerca, y siempre eres nuestro mejor amigo.

PARA HACER
Cuando te sientas solo hoy, dale gracias a Jesús por ser tu mejor amigo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

EL VALOR DE LA AUTOCRÍTICA

EL VALOR DE LA AUTOCRÍTICA

Programa No. 2016-02-01
PABLO MARTINI
a1Ninguno de nosotros se sentirá a gusto si su odontólogo se acerca apuntando con el torno encendido para limpiar mis dientes y en uno de sus ojos tiene un gran parche que le dificulta la visión, ¿verdad? De la misma manera se sienten las personas que sufren bajo nuestro dedo acusador que apunta hacia sus errores cuando en nuestra vida hay errores mucho peores que los que ellos han cometido. ¡Médico, cúrate a ti mismo!, te dirán. Probablemente ha habido momentos en los que hemos ignorado nuestros pecados y problemas y hemos señalado a otros con el dedo. Quizás no estamos en sintonía con nuestros asuntos internos si todavía estamos culpando a otros por nuestras decisiones morales, o tal vez tratemos de evitar la autocrítica haciendo inventarios morales de la gente que nos rodea para disimular errores propios. Cuando Dios le preguntó a Adán y Eva sobre su pecado ellos apuntaron el dedo hacia otro. Culpar en primer lugar a otros para así defendernos parece ser propio de la naturaleza humana. También podemos tratar de evadir nuestros problemas evaluando y criticando a otros. Jesús nos dice: “…Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo, hipócrita.” (Mateo 7:3-5)

Mientras estemos en este mundo debemos recordar constantemente que es recomendable siempre la autocrítica. Debemos cuidarnos de culpar y examinar la vida de otros. Habrá oportunidades de ayudar a otros en el futuro una vez que nos hayamos responsabilizado de nuestra propia vida. Pero esa ayuda proviene de un corazón que ha examinado en primer lugar sus errores propios. De lo contrario, nos dice el apóstol Pablo en Gálatas 6:1 “No sea que tú también seas tentado.” Tentado a ser demasiado severo en tu juicio, tentado a ser demasiado estricto en el castigo, tentado a enorgullecerte olvidando quién eres. Hay personas a nuestro alrededor que luchan con sus vidas. Seamos sombra fresca en su andar, bálsamo de sus heridas y agua en sus desiertos.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Culpar en primer lugar a otros para así defendernos parece ser propio de la naturaleza humana.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/01/el-valor-de-la-autocritica/

Tu vida en sus manos

Enero 31

Tu vida en sus manos

Lectura bíblica: Marcos 4:35–41

¿Por qué estáis miedosos? ¿Todavía no tenéis fe? Marcos 4:40

a1El sol se ponía en el horizonte detrás de los cerros mientras una pequeña embarcación que llevaba a Jesús y a sus discípulos zarpaba para cruzar el mar de Galilea. Después de enseñar todo el día, el Maestro estaba muy, muy cansado. Por eso, encontró un rincón quieto en el bote y se quedó dormido.
La brisa que había impulsado a la embarcación comenzó a intensificarse hasta convertirse en un fuerte viento que impulsó con demasiada fuerza las velas y levantó un oleaje aterrador. En cosa de minutos, fieras ráfagas y olas enormes embestían contra el costado de la embarcación. Los discípulos desesperadamente bajaron las velas mientras la barca se mecía de un lado para otro sobre las olas. El agua entraba a cubetazos. Pero Jesús dormía sin darse cuenta.
Los discípulos sacudieron a Jesús hasta despertarlo y le dijeron:

—¡Nos hundimos! ¿No te importa?

El Maestro se levantó y le gritó al viento:

—¡Calla!

Y al mar:

—¡Enmudece!

Y el viento y la tempestad se calmaron y las pavorosas olas se redujeron y se produjo una calma total.

—¿Por qué estaban tan preocupados? —preguntó Jesús a sus discípulos que miraban atónitos al mar tranquilizado—. ¿No han aprendido a confiarle su vida a Dios en una tormenta?

Los discípulos no habían confiado en Dios. Estaban demasiado preocupados de morir.

A ver, ¿disfrutarías de algunas de estas actividades?

• Machucarte los dedos en una puerta
• Caerte de un precipicio
• Tropezar en el pavimento y rasparte las rodillas

Seguramente que no harías nada de esto por diversión. En caso de que no lo hayas notado, posees un impulso para evitar el dolor y mantenerte sano. Y —como los discípulos— procurarías evitar caerte de una embarcación en medio de una tormenta. Tu deseo de sobrevivir te indica que uses un salvavidas, que te pongas el casco cuando andas en bicicleta y que no tomes leche rancia.

Puedes hacer todo tipo de cosas buenas para no lastimarte. No obstante, tarde o temprano enfrentarás en la vida una situación en que lo único que puedes hacer es confiar en Dios.

Pero hay una buena noticia. Nunca te puede pasar nada que sorprenda a Dios. Él sabe las cosas buenas y malas que te sucederán, y aun cuánto durará tu vida (ver Salmo 139:16). Y a medida que vas aprendiendo a confiar en Jesús, puedes aguantar aun la más aterradora de las tormentas. ¡Él tiene tu vida en sus manos!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera te consuela saber que estás en las manos de Dios?

PARA ORAR
Padre, confiamos en que tú nos cuidarás.

PARA HACER
Recuérdale hoy a un amigo o familiar que Dios nos cuida.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

EL PELIGRO DE LA FALTA DE FE

EL PELIGRO DE LA FALTA DE FE

Programa No. 2016-01-31
PABLO MARTINI
a1En el evangelio de Marcos 11: 24 y 25 tenemos un típico caso donde Jesús responde  a un interrogante de sus discípulos de forma aparentemente incongruente. Es que su sicología era tan fina que no se puede analizar a simple vista si no contextualizamos primero. El día anterior Él había maldecido a una pobre higuera que se secó hasta las raíces. Esta higuera representaba a la nación de Israel: Mucho ramaje pero nada de fruto. Es que ellos habían confundido la relación con Dios con una mecánica religión de Dios y estaban condenados a secarse. Cuando Pedro vio al árbol seco exclamó: “Mira Señor, la higuera que maldijiste ayer hoy está completamente seca”. A lo que Jesús responde: “Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.”

¿Qué tenía que ver todo esto?… Jesús reveló que el principal motivo de la falta de perdón es la falta de fe. Es que cuando  mi fe está en crisis comienzo a dudar de la bondad de Dios. Esto da lugar a la auto defensa  y comienzo a desconfiar de todos, hiero, ofendo, me siento ofendido, no perdono y vivo amargado por el rencor sintiéndome poca cosa. Exactamente eso le sucedió a la rebelde nación hebrea,  confundieron relación con religión y no dieron fruto. Necesitaban, al igual que nosotros, desarraigar urgentemente esa vieja raíz amarga para poder perdonar y ser perdonados. Su falta de fe genuina le llevó a una vida de apariencias y de orgullo y rencor arraigado. Que no te suceda a ti lo mismo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Donde no hay verdadera fe abundan las apariencias.

http://http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/01/31/el-peligro-de-la-falta-de-fe/

Animales limpios e inmundos

Levítico 11-13

Animales limpios e inmundos

(Dt. 14.3-21)

a111:1  Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciéndoles:

2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra.

3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste comeréis.

4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo.

5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.

6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda.

7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.

8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.

9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos, estos comeréis.

10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación.

11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.

12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis en abominación.

13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor,

14 el gallinazo, el milano según su especie;

15 todo cuervo según su especie;

16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según su especie;

17 el búho, el somormujo, el ibis,

18 el calamón, el pelícano, el buitre,

19 la cig:ueña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.

20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis en abominación.

21 Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra;

22 estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie.

23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en abominación.

24 Y por estas cosas seréis inmundos; cualquiera que tocare sus cuerpos muertos será inmundo hasta la noche,

25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.

26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare será inmundo.

27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare sus cadáveres será inmundo hasta la noche.

28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.

29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su especie,

30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.

31 Estos tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos será inmundo hasta la noche.

32 Y todo aquello sobre que cayere algo de ellos después de muertos, será inmundo; sea cosa de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, será metido en agua, y quedará inmundo hasta la noche; entonces quedará limpio.

33 Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella, y quebraréis la vasija.

34 Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas será inmunda.

35 Todo aquello sobre que cayere algo del cadáver de ellos será inmundo; el horno u hornillos se derribarán; son inmundos, y por inmundos los tendréis.

36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas serán limpias; mas lo que hubiere tocado en los cadáveres será inmundo.

37 Y si cayere algo de los cadáveres sobre alguna semilla que se haya de sembrar, será limpia.

38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo de los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.

39 Y si algún animal que tuviereis para comer muriere, el que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.

40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche.

41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación; no se comerá.

42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.

43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos.

44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.

45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.

46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre la tierra,

47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.

La purificación de la mujer después del parto

12:1  Habló Jehová a Moisés, diciendo:

2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda.

3 Y al octavo día se circuncidará al niño.

4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación.

5 Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.

6 Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote;

7 y él los ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija.

8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.

Leyes acerca de la lepra

13:1  Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:

2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo como llaga de lepra, será traído a Aarón el sacerdote o a uno de sus hijos los sacerdotes.

3 Y el sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo; si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le declarará inmundo.

4 Y si en la piel de su cuerpo hubiere mancha blanca, pero que no pareciere más profunda que la piel, ni el pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días.

5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga conserva el mismo aspecto, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá a encerrar por otros siete días.

6 Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo declarará limpio: era erupción; y lavará sus vestidos, y será limpio.

7 Pero si se extendiere la erupción en la piel después que él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá mostrarse otra vez al sacerdote.

8 Y si reconociéndolo el sacerdote ve que la erupción se ha extendido en la piel, lo declarará inmundo: es lepra.

9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote.

10 Y éste lo mirará, y si apareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,

11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo; y le declarará inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.

12 Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote,

13 entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y él es limpio.

14 Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo.

15 Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra.

16 Mas cuando la carne viva cambiare y se volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote,

17 y el sacerdote mirará; y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la llaga, y será limpio.

18 Y cuando en la piel de la carne hubiere divieso, y se sanare,

19 y en el lugar del divieso hubiere una hinchazón, o una mancha blanca rojiza, será mostrado al sacerdote.

20 Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más profunda que la piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote lo declarará inmundo; es llaga de lepra que se originó en el divieso.

21 Y si el sacerdote la considerare, y no apareciere en ella pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote le encerrará por siete días;

22 y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo declarará inmundo; es llaga.

23 Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido, es la cicatriz del divieso, y el sacerdote lo declarará limpio.

24 Asimismo cuando hubiere en la piel del cuerpo quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, rojiza o blanca,

25 el sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y ésta pareciere ser más profunda que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote lo declarará inmundo, por ser llaga de lepra.

26 Mas si el sacerdote la mirare, y no apareciere en la mancha pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino que estuviere oscura, le encerrará el sacerdote por siete días.

27 Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá; y si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarará inmundo; es llaga de lepra.

28 Pero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que estuviere oscura, es la cicatriz de la quemadura; el sacerdote lo declarará limpio, porque señal de la quemadura es.

29 Y al hombre o mujer que le saliere llaga en la cabeza, o en la barba,

30 el sacerdote mirará la llaga; y si pareciere ser más profunda que la piel, y el pelo de ella fuere amarillento y delgado, entonces el sacerdote le declarará inmundo; es tiña, es lepra de la cabeza o de la barba.

31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere ser más profunda que la piel, ni hubiere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará por siete días al llagado de la tiña;

32 y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga; y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo amarillento, ni pareciere la tiña más profunda que la piel,

33 entonces le hará que se rasure, pero no rasurará el lugar afectado; y el sacerdote encerrará por otros siete días al que tiene la tiña.

34 Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere ser más profunda que la piel, el sacerdote lo declarará limpio; y lavará sus vestidos y será limpio.

35 Pero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación,

36 entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento; es inmundo.

37 Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y limpio lo declarará el sacerdote.

38 Asimismo cuando el hombre o la mujer tuviere en la piel de su cuerpo manchas, manchas blancas,

39 el sacerdote mirará, y si en la piel de su cuerpo aparecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel; está limpia la persona.

40 Y el hombre, cuando se le cayere el cabello, es calvo, pero limpio.

41 Y si hacia su frente se le cayere el cabello, es calvo por delante, pero limpio.

42 Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva o en su antecalva.

43 Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva o en su antecalva, como el parecer de la lepra de la piel del cuerpo,

44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará luego inmundo; en su cabeza tiene la llaga.

45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: !!Inmundo! !!Inmundo!

46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada.

47 Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido de lana, o de lino,

48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en cualquiera obra de cuero;

49 y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero, en urdimbre o en trama, o en cualquiera obra de cuero; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.

50 Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días.

51 Y al séptimo día mirará la plaga; y si se hubiere extendido la plaga en el vestido, en la urdimbre o en la trama, en el cuero, o en cualquiera obra que se hace de cuero, lepra maligna es la plaga; inmunda será.

52 Será quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana o de lino, o cualquiera obra de cuero en que hubiere tal plaga, porque lepra maligna es; al fuego será quemada.

53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en cualquiera obra de cuero,

54 entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.

55 Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque no se haya extendido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; es corrosión penetrante, esté lo raído en el derecho o en el revés de aquella cosa.

56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fue lavada, la cortará del vestido, del cuero, de la urdimbre o de la trama.

57 Y si apareciere de nuevo en el vestido, la urdimbre o trama, o en cualquiera cosa de cuero, extendiéndose en ellos, quemarás al fuego aquello en que estuviere la plaga.

58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa de cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavará segunda vez, y entonces será limpia.

59 Esta es la ley para la plaga de la lepra del vestido de lana o de lino, o de urdimbre o de trama, o de cualquiera cosa de cuero, para que sea declarada limpia o inmunda.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Copyright © 1960 by American Bible Society