Comida al igual que salvación

Noviembre 15

Comida al igual que salvación

Lectura bíblica: Santiago 2:14–18

Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma. Santiago 2:17

a1—¿Arreglar casas? —Emilio frunció el ceño cuando vio la propaganda para el viaje misionero de familias que su iglesia estaba organizando—. ¿Cómo puede el hecho de arreglar casas ayudar a que alguien aprenda del amor de Jesús? Si no estoy llamando a las puertas para hablar a la gente acerca de Jesús de la mañana hasta la noche, para mí eso no es un viaje misionero.

Ya sabes que tienes que amar a los demás. Esa es una gran realidad de tu fe cristiana. Pero, ¿de qué manera debes expresar tu amor?

Muchos creyentes opinan que la única parte de la persona que nos debe interesar es su alma, la parte que vivirá para siempre. La única preocupación de ellos es asegurarse de que las personas estén camino al cielo. Pero Dios quiere que hagamos más.

Dios creó a los seres humanos. Y quiere que amemos a los que están en nuestro mundo de todas las maneras que necesitan ser amados. En la parábola del Buen Samaritano que contó Jesús, el que ayudó bondadosamente no le predicó al hombre herido. Le curó las heridas y lo llevó a un mesón para que lo cuidaran. Jesús no sólo habló a los hombres acerca del pan espiritual para satisfacer el hambre espiritual que tenían de Dios (ver Juan 6:35). También les dio pan material para satisfacer su hambre física (ver Juan 6:5–11).

Tema para comentar: Supón que se te presenta la oportunidad de trabajar en un barrio pobre, teniendo un culto y luego sirviendo una comida caliente a los desamparados. ¿Cuál actividad demuestra más amor: dar “un plato de comida” u ofrecer “salvación” (por medio de la música y el mensaje bíblico que tu grupo presenta)?
¿Es esa tu respuesta final? Esta es la respuesta correcta: Son actividades que demuestran amor de igual manera porque cada una muestra amor al satisfacer necesidades auténticas.

Alimento, ropa y un techo sin algo más, no conducen a las personas al reino de Dios. Ellas necesitan también oír de Cristo y confiar en él como su Salvador y Señor. Pero es difícil escuchar una lección bíblica cuando el estómago está vacío y el cuerpo duele por alguna enfermedad.

Satisfacer las necesidades físicas muchas veces abre las puertas de par en par para poder satisfacer las necesidades espirituales. Además, el mundo nos está observando. Los no creyentes no se impresionan con nuestra pasión por presentar a Jesús si descuidamos necesidades físicas dolorosas y evidentes.

Cada creyente tiene el privilegio de demostrar amor a la persona íntegra —alma y cuerpo— ¡porque ambas partes son igualmente valiosas para Dios!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera satisfacer las necesidades prácticas de los demás les ayuda a ver en nosotros a Jesús?

PARA ORAR
Padre celestial, ayúdanos a ver a los demás como seres íntegros, y danos poder para satisfacer tanto sus necesidades físicas como espirituales.

PARA HACER
Piensa en una persona conocida que necesita el amor de Dios. ¿Qué cosas cariñosas, de todos los días, puedes hacer por ella para mostrar el amor de Dios?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Que fluya el amor

Noviembre 14

Que fluya el amor

Lectura bíblica: 1 Juan 3:14–17

Pero el que tiene bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo morará el amor de Dios en él? 1 Juan 3:17

a1A los pocos días que la mamá de Amanda volviera a casa después de haber estado internada por una grave operación, ésta empezó a darse cuenta de que ahora las cosas serían distintas. Mientras su mamá se iba recuperando en los próximos dos meses, las cosas en su departamento no se iban a hacer por arte de magia. Así que Amanda se puso a ayudar, e hizo de cocinar y limpiar parte de su rutina cotidiana.

La noche antes de volver a trabajar, la mamá llevó a Amanda a comer afuera.

—No me las hubiera podido arreglar sin ti después de mi operación —dijo—. Aquí te tengo un regalito que espero siempre te recuerde lo bien que nos cuidaste a las dos.
La mamá le hizo cerrar los ojos y extender las manos. Cuando Amanda abrió los ojos se encontró con un delicado collar de oro.

En ese momento, Amanda empezó a darse cuenta de otra cosa. Comprendió de pronto qué bueno era ayudar realmente a otros; no para que le dieran un regalo, sino para ver el impacto de su ayuda. ¡Y empezó a darse cuenta de que muchas personas podían beneficiarse con su ayuda!

Tema para comentar: Supongamos que estás descubriendo cómo amarte a ti mismo y también a tu familia. Y ahora, ¿qué?

Amar a los demás es como apuntarle a un blanco grande. El círculo interior es amarte a ti mismo y amar a tu familia. Aquí va el próximo círculo: amar a otros creyentes.

Quizá no hayas pensando en tus amigos cristianos como personas que necesitan tu atención especial. Pablo instó: “Por lo tanto, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe” (Gálatas 6:10, énfasis agregado). Dios quiere que ames a los creyentes con los que compartes el tiempo adorando, aprendiendo, sirviendo y teniendo comunión fraternal. Tu amor puede extenderse a misioneros y aun a creyentes que quizá ni alcances a conocer, creyentes en otras iglesias, ciudades y países.

Pero hay un círculo más para tomar en cuenta: son todos esos prójimos que debes amar como a ti mismo. Este círculo enorme incluye a todos, desde tus vecinos de al lado a tus compañeros de escuela hasta las tribus en países lejanos cuyos nombres ni sabes. Quienesquiera que sean y dondequiera que estén, debes amarlos.

Como una piedra arrojada en el agua, el mayor impacto de tu amor es sobre el centro mismo donde cayó, sobre los que tienes más cerca, tu familia y hermanos creyentes. Pero a medida que amas más, las ondas se extienden hacia afuera a los no creyentes a todo tu alrededor que te necesitan.

PARA DIALOGAR
¿De qué manera tu amor por los demás se extiende a los tres círculos?

PARA ORAR
Señor, muéstranos cómo podemos extender tu amor a cada persona con que entramos en contacto.

PARA HACER
Como familia, tracen un plan para mostrar el amor de Dios en el círculo de más afuera.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Empieza con tu familia

Noviembre 13

Empieza con tu familia

Lectura bíblica: 1 Timoteo 5:3–8

Si alguien no tiene cuidado de los suyos… ha negado la fe y es peor que un incrédulo. 1 Timoteo 5:8

a1—Oye, Alfredo —dijo Ricardo cuando una vez más caminaban a casa desde la escuela—. ¿Se te ha ocurrido que el mandato de Jesús de amar a tu prójimo significa en realidad amar a todo el mundo, no sólo a tus vecinos de al lado?
—¿Qué barbaridad! —exclamó Alfredo—. Supongo que no puedo ir al cine contigo esta noche.
—¿Por qué no?
—Tengo que irme a la cama temprano —explicó Alfredo— ¡porque tengo que levantarme temprano para empezar a amar a seis mil millones de prójimos!

Alfredo está captando la cuestión, pero sigue confundido.

Sí, Jesús quiere que ames a todos, pero no puedes demostrarlo específicamente a todos. No tienes bastante tiempo, energía o recursos para cuidar de cada una de las personas en el planeta. Por eso tienes que averiguar por dónde empezar.

Tema para comentar: Cuando tu meta es amar, ¿por dónde empiezas?

Dios quiere que empieces por las personas que tienes más cerca. De allí te puedes ir extendiendo a todo el mundo “mientras tengamos oportunidad” (Gálatas 6:10).
Aquí van dos sugerencias grandes:
Empieza por ti mismo. Creélo o no, tu primera obligación de amar es amarte a ti mismo. Si no atiendes tus necesidades básicas y te proteges de influencias dañinas, no tendrás mucho amor para brindar a otros. Sin el amor propio correcto —cuidar tu desarrollo mental, emocional, espiritual y social— se te acabará el combustible cuando trates de amar a otros como Dios te ha llamado a amar.

Luego, tu familia. Después de amarte a ti mismo, tu tarea más grande es amar a tu propia familia. Pablo escribió: “Si alguien no tiene cuidado de los suyos, y especialmente de los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8). Todos necesitan recibir ayuda, aliento, oración y consuelo. Dios dice que tu energía para satisfacer esas necesidades debe centrarse primero en tus padres, tus hermanos y tus hermanas. Enseguida está amar a tus demás familiares, tales como abuelos, tías y tíos (ver 1 Timoteo 5:16).

¿Alguna vez te preguntas qué quiere decir Dios cuando manda “Ama a tu prójimo como a ti mismo”? El propósito de Dios es que tu primer compromiso de amor sea hacia los que tienes más cerca —los que te necesitan— y esos son tus familiares. Dios quiere que ames a todos. ¡Pero amar a todos empieza por casa!

PARA DIALOGAR
¿Te parece que el mandato divino de amar a todos es más de lo que puedes abarcar? ¿Qué cosas puedes empezar a hacer para amar a los que tienes más cerca?

PARA ORAR
Señor, queremos que la gente te vea a ti en nosotros. Enséñanos a amar a los que tenemos más cerca de nosotros.

PARA HACER
Realiza hoy algo gigantescamente cariñoso por alguien en tu familia. ¡Que sea una sorpresa!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Qué tal, vecino

Noviembre 12

Qué tal, vecino

Lectura bíblica: Lucas 10:25–37

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Lucas 10:27

a1Casi todos los días, Alfredo y Ricardo caminaban juntos a casa después de clase, haciendo una parada en un quiosco para comprarse un refresco. Cuando Alfredo terminaba de tomárselo, por lo general tiraba el envase vacío en el patio de la casa por donde estuvieran pasando, excepto el de la familia Carmona. Ricardo no se podía imaginar por qué Alfredo no lo hacía. Por fin le preguntó:

—¿Por qué nunca tiras ningún envase en el patio de la familia Carmona?
—Porque —contestó Alfredo— tenemos que amar a nuestros prójimos, y ellos son mis vecinos de al lado. Los otros no son mis vecinos, así que no importa si arrojo basura en el patio de ellos.

¡¿Qué?!

Parece que Alfredo está bastante confundido. Al darte el mandato de amar a tu prójimo, Jesús fue muy claro en explicar que no se trata únicamente de tus vecinos de al lado. Dios quiere que ames a todos tus prójimos porque él los ama.

Cuando le preguntaron a Jesús: “¿Quién es mi prójimo?” contó la parábola del Buen Samaritano, quien demostró amor hacia un hombre atacado por ladrones (ver Lucas 10:29–37). El relato demuestra que prójimos no son únicamente los que tienen la misma educación, posición económica, que son de la misma raza o que viven en tu vecindario.

Prójimos son personas necesitadas, quienes sean que fueren y dondequiera que estén. Prójimos son los seres humanos en todas partes, porque todos necesitan ser amados.
El mandato de Jesús de amar a todos no es nuevo. Mucho antes, Moisés incluyó en las leyes en el Antiguo Testamento estas palabras de Dios: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Dios ordenó al pueblo de Israel que demostraran un interés afectivo no sólo por sus compatriotas, sino también por los pobres y extranjeros (Levítico 19:9, 10). La invitación de Dios continúa a lo largo del Antiguo Testamento: “Ama a las personas —a todas las personas— como las amo yo”.

En el Nuevo Testamento, Dios ofrece su amor a todos los pueblos. Cristo murió por todo el mundo (ver Juan 3:16), y Dios tiene planeado que contemos las buenas nuevas de salvación a “todas las naciones” (Mateo 28:19). Nos manda: “Hagamos el bien a todos” (Gálatas 6:10).

Entonces, si quieres amar como ama Dios, no limites tu cariño a las personas parecidas a ti, o a las personas que te caen simpáticas. Jesús no excluyó a nadie en su mandato de amar. Enseñó: “Amad a vuestros enemigos y haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen y orad por los que os maltratan” (Lucas 6:27, 28).

Puedes amar a todos como los ama Jesús, ¡porque todos son tus prójimos!

PARA DIALOGAR
¿Hasta dónde abarca el amor de Dios? ¿De qué manera puedes aumentar tu amor?

PARA ORAR
Señor, enséñanos a amar a todos, no sólo a los que viven al lado.

PARA HACER
Traza un plan para demostrar hoy amor por alguien que no te resulta simpático.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Sí, puedes

Noviembre 11

Sí, puedes

Lectura bíblica: Oseas 2:20

Yo te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehovah. Oseas 2:20

¿Te acuerdas de Sandra? Es la chica que se veía como un gusano. (Ver 8 de noviembre).

a1Cuando comprendemos la formación de Sandra, no nos sorprendemos de que se sienta como si arruinara todo lo que trata de hacer. El padrastro de Sandra era muy trabajador y presionaba a Sandra para que fuera excelente en todo lo que hacía. Su modo favorito de empujar a Sandra era humillándola. Si Sandra no se esforzaba al máximo, se burlaba de ella. A lo largo de los años, le puso sobrenombres como Boba, Tonta, Torpe, Mofletuda y Cabezahueca. Cuanto más la hostigaba, más confundida se sentía ella y más errores cometía.

Con todos estas impresiones feas grabadas en su mente, Sandra creció con la actitud de no–puedo–hacer–nada–bien. Presionada para triunfar, no pudo conservar su primer trabajo. Ahora hace diez años que tiene un trabajo poco exigente y mal pagado, pero su desempeño todavía deja mucho que desear. No puede verse a sí misma por quien realmente es, una persona amada por Dios no importa lo que logre.

Tema para comentar: ¿Qué cosas provocan que alguien acabe lastimado e incapacitado como Sandra? ¿Qué cosa la hubiera ayudado a sentirse capaz?

Como familiares y amigos, tenemos la oportunidad de brindarnos unos a otros los ingredientes esenciales para impedir que nos sintamos peor que gusanos. Aquí van tres maneras como nos podemos ayudar mutuamente:

Dar aliento. Cuando alguien es siempre criticado, culpado o rebajado por lo que hace, su confianza en sí mismo y su motivación se debilitan. ¿Por qué intentar nada si siempre van a fracasar? Dar aliento ayuda a los demás a sentirse capaces.

Brindar un apoyo práctico. Todos necesitamos compañeros de carga que caminen con nosotros y compartan el peso de una tarea o prueba difícil. Dios no tiene el propósito de que ninguno de nosotros tengamos que depender exclusivamente de nosotros mismos.

Demostrar aprecio. Ninguno de nosotros es absolutamente perfecto en todo lo que intentamos. Algunos hasta tenemos dificultades con tareas que el resto considera fáciles. Pero cada uno tiene una característica o un talento que merece aprecio: cosas como esforzarse, ayudar, una actitud positiva, estar decidido a superarse o disposición para intentar algo nuevo.

Nuestros familiares y amigos pueden apuntalarnos o tirarnos abajo en nuestros años formativos. Dios nos insta a brindarnos mutuamente el aliento, apoyo y aprecio que necesitamos para sentirnos seguros en cada paso de la vida. ¡Sí, puedes! Así que ¡hazlo!

PARA DIALOGAR
¿De qué maneras nos podemos tratar unos a otros para hacernos sentir capaces? ¿Cuáles son los tres ingredientes importantes?

PARA ORAR
Señor, llénanos de confianza. Tú nos haces capaces.

PARA HACER
Ayuda hoy a alguien a sentirse capaz. Bríndale a algún amigo o familiar tu aliento, tu apoyo y tu aprecio.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Hay alguien que tenga interés en mí?

Noviembre 10

¿Hay alguien que tenga interés en mí?

Lectura bíblica: Juan 1:10–14

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan 1:14

a1Aun antes de nacer, Carina estaba destinada a ser modelo y actriz. Tenía nueve meses cuando Yoli, su madre, decidió mudarse a California y la anotó en una agencia de modelos para hacer anuncios de productos para bebés. La niñez de la chiquita estaba repleta de concursos de modelos, clases de danzas y teatro y audiciones comerciales.

Cada minuto de sus agotadores ejercicios para mantenerse en forma eran planificados y analizados. Carina siempre tenía cada pelito de su cabellera en su lugar.

La noche que Carina terminó sus estudios secundarios en una escuela particular en Los Ángeles, desapareció de la fiesta. Meses después fue encontrada sucia y acobardada en un refugio para adolescentes de la calle en una ciudad distante.

Yoli le mandó un boleto de avión para que regresara a casa.

—Mira tu cabello, tu cutis —exclamó Yoli cuando vio a su hija—. Has arruinado tu vida.

—No, mamá —contestó Carina al ataque de su madre—. Arruiné tu vida. Yo nunca tuve una vida hasta que me fui de casa. Me transformaste en una muñeca Barbie. Yo sólo era un juguete para ti. Y me querías únicamente cuando estaba posando o actuando. Bueno, mamá, la muñeca Barbie creció y ya no puedes jugar conmigo.

Carina se quedó en Los Ángeles, donde una ex compañera de clase la invitó a ir a una pequeña iglesia. Aunque los miembros de la iglesia ignoraban el pasado de Carina, a ella le dio trabajo aceptar la bondad desinteresada de ellos. Le tenía la misma desconfianza a Dios, creyendo que de ninguna manera podía quererla desinteresadamente.

Tema para comentar: ¿Cómo te sientes cuando alguien se interesa por las cosas que te interesan a ti? ¿Cómo te sientes cuando te ignoran?

Si nadie te presta atención: quién eres y lo que a ti te encanta hacer, te sientes como una basura. Pero cuando alguien entra a tu mundo desinteresadamente y demuestra interés en las cosas que te interesan a ti te sientes como el tesoro que realmente eres. La buena noticia es que Dios te amó lo suficiente como para entrar en tu mundo.

Él vino del cielo a la tierra para ser parte de tus luchas humanas y para morir por tus pecados. Está totalmente interesado en ti, ¡y siempre lo estará!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera han demostrados las personas a tu alrededor interés por tu mundo? ¿De qué manera ha dado Dios pruebas de su interés por ti?

PARA ORAR
Señor, a veces nos sentimos como si tuviéramos que encajar en un molde hecho por otras personas. Gracias por estar interesado en nosotros tal como somos.

PARA HACER
Demuestra tu interés en algún hobby o actividad de un amigo a quien has ignorado y rebajado en el pasado. Cuenta luego a tu familia cómo reacciona tu amigo a la atención que le das.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Prende la luz del amor

Noviembre 9

Prende la luz del amor

Lectura bíblica: 1 Juan 4:16–21

Dios es amor. Y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él. 1 Juan 4:16

a1La intención de Tulio no era romper nada. Pero jugando a las escondidas en la casa de Nacho vio el canasto que los padres de Nacho habían traído del África años atrás. Sabía que era una de sus posesiones más preciadas, lo cual significaba que a Nacho no se le ocurriría buscarlo allí.

Tulio se metió en el canasto y puso la tapa, pero sentado en la oscuridad se fue dando cuenta de que esconderse en el canasto no había sido una buena idea. Tratando de salir del canasto antes de que entrara Nacho, una pierna traspasó los juncos resecos, haciendo un agujero. Logró salir, poner de vuelta la tapa y correr a otro escondite.

Tulio no está seguro de que los padres de Nacho saben quién les había roto el canasto. Y aunque Nacho es su mejor amigo, le da vergüenza volver a su casa.

La vergüenza es el sentimiento que nos dice que hemos hecho tanto mal que nadie puede volver a amarnos. Es lo que provocó que Tulio evitara volver a la casa de Nacho, porque no quería encontrarse con los padres de su mejor amigo, o que le recordaran lo indigno que es.

Romper el canasto no hizo que Tulio de pronto fuera indigno, pero no se estaba viendo con claridad. Aunque la vergüenza es un sentimiento que una u otra vez todos tenemos, algunos chicos viven toda su vida sintiendo vergüenza, obsesionados por el sentimiento horrible de que son demasiado malos para que alguien pueda quererlos. “Imposible que Dios me ame”, dicen o piensan. “Sé lo que he hecho. Me tolera porque he aceptado a Cristo como mi Salvador. Pero jamás me amará como un hijo”.

Ya sea que nuestra vergüenza nazca de una emoción temporaria o de un problema permanente, la solución es la misma: Dios quiere que acudamos a su luz, dejando que su verdad brille sobre nosotros y nos muestre quiénes realmente somos.

Dios no nos lleva a la luz para exhibir nuestras faltas. Quiere que nos veamos como él nos ve. Seguro, es posible que detectemos fallas que necesitamos confesar. Pero podemos descansar tranquilamente en la presencia de Dios porque estamos seguros de que su perdón abarca cualquier cosa que hayamos hecho. Y podemos disfrutar de la luz de su Hijo al darnos cuenta de que somos sus hijos dignos de ser amados, valiosos y capaces.

¿Te sientes con ganas de esconderte? No hay mejor alivio que acudir a la luz.

PARA DIALOGAR
¿Te has hecho la costumbre de esconder tus fallas de Dios y otros por temor a que ya no te quieran? ¿De qué manera puedes dejar entrar la luz?

PARA ORAR
Señor, todos hacemos cosas de las cuales nos avergonzamos. Ayúdanos a acudir a tu luz siendo honestos y recibiendo tu perdón y el de los demás.

PARA HACER
Cuando falles hoy, no sientas vergüenza. Acude enseguida a la luz de Dios confesando tus pecados, y dejando que los demás vean quien eres.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Para un gusano como yo

Noviembre 8

Para un gusano como yo

Lectura bíblica: Salmo 86:11–17

Pero tú, oh Señor, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad. Salmos 86:15

a1El concepto que Sandra tiene de sí misma no puede ser peor. Escucha lo que dice: “Soy peor que un gusano. Un gusano se puede arrastrar debajo de la tierra y esconderse sin dejar huellas. Yo soy más bien como las feas babosas en mi patio. Por dondequiera que van, dejan esta huella horrible de baba. Así soy yo. Por dondequiera que ando, arruino todo”.

¡Qué concepto triste de sí misma! Y es el doble de triste porque Sandra es creyente. Pero ella no tiene idea de su verdadera identidad. No es un gusano ni una babosa. Comete errores, como todos lo hacemos, pero dista mucho de “arruinar todo” dondequiera que anda.

Si eres un creyente que no está convencido de su verdadera identidad como hijo de Dios amado, valorado y competente, los resultados en tu vida pueden ser lúgubres:

• Héctor tiene un concepto de su mundo que lo llena de miedo y lo deprime.
• Felicia considera las situaciones nuevas o inesperadas como amenazas que la sofocan.
• Miguel se atribuye la culpa de todas sus dificultades.
• Charo se mete en su caparazón para ahuyentar a la gente.
• Sarita no puede confiar en nadie que la trata bien.
• A David le cuesta aceptar los elogios.
• Lidia siente que su mundo se le viene encima y que la aplasta.

Cuando dejas que uno de estos conceptos feos de ti mismo controlen tus pensamientos, dejas que te dominen las cosas que te pasan. No tratas de cambiar o desafiar a tu mundo.

Pero cuando estás seguro de que Dios te considera digno de ser amado, valioso y capaz, recibes las situaciones difíciles como oportunidades de confiar en Dios para que te saque adelante. Incluyes a otros en tu vida como compañeros que te ayudan a llevar tus cargas. Y sabes que el plan de Dios es hacer grandes cosas a través de ti, y que lograrás cosas significativas para la eternidad.

Quizá tengas momentos cuando piensas como Sandra. Es entonces que puedes estar seguro de que Dios comprende exactamente cómo te sientes, y que te ama completamente. Él es un Dios compasivo. Sabe que a veces te sientes como un gusano pero también sabe esta verdad: ¡Eres mucho mejor que cualquier gusano!

PARA DIALOGAR
¿Qué significa el que Dios sea compasivo? ¿De qué manera puede la compasión de Dios ayudarte a rehacer tu vida si quieres que lo haga?

PARA ORAR
Señor, gracias por tu compasión. Gracias por tener un magnífico concepto de cada uno de nosotros.

PARA HACER
Ayuda a tus familiares a detectar cuando no se ven dignos de ser amados, valiosos o capaces. ¡Recuérdales que son mucho mejor que un gusano!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Quién me está tapando la luz?

Noviembre 7

¿Quién me está tapando la luz?

Lectura bíblica: 1 Tesalonicenses 5:5, 6

Todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día. 1 Tesalonicenses 5:5

a1Mauricio, el hermano mayor de Mara, estaba orgulloso de su Mustang convertible clásico, modelo 1967. Pero no lo mantenía limpio, así que un amigo escribió en la tapa del motor: “Límpiame”, y al hacerlo, rayó la pintura con la uña. Mauricio le pegó unos buenos gritos a su amigo por haberle rayado el auto.Un día, camino a casa volviendo del trabajo, un camión que lo pasó le salpicó el parabrisas que quedó cubierto de barro. No tendría que haber sido un problema, pero a Mauricio se le había acabado el fluido limpiaparabrisas. Aunque trataba de ver por dónde iba, no podía ver el camino a través del parabrisas lleno de barro. Accidentalmente giró a la izquierda y se encontró con que iba de contramano. Por suerte no venía ningún auto que hubiera causado un choque de frente.

A veces hay gente que es como el camión que salpica barro. Estás andando por la vida y de pronto un enemigo te ensucia. Tus amigos son como el muchacho que rayó el auto. Pueden rayarte con sus palabras hasta que realmente duele. A veces el dolor es causado por alguien cerca tuyo.

• Un familiar te trata como si no valieras nada.
• Un amigo te evita, te ignora, te hostiga o se burla de ti.
• Un compañero de escuela te llama cosas como “perdedor”, “retardado” o “torpe”.

Ese tipo de barro bloquea de tu vida la luz de Dios. Dios te ve digno de ser amado, valioso y capaz, pero cuanto más barro te salpique la gente, más difícil te resulta ver la verdad de Dios acerca de quien eres. Cuando te sientes lastimado, es posible que ataques tirando barro a todos los que te rodean, o que te desvíes del camino.
Si te resulta difícil verte digno de ser amado, valioso y capaz, puede que sea porque la verdad de Dios ha sido bloqueada de tu vista por personas que tapan la verdad de tu verdadera identidad. ¿Puede estar pasándote esto? Pregúntate:

• Las personas con las que paso más tiempo, ¿me ven como me ve Dios?
• Mis amigos, ¿refuerzan lo que la Biblia dice de mí?
• Estas personas, ¿reflejan el amor de Cristo por mí?

Si las personas que tienes más cerca siguen tirándote barro, te resultará difícil ver más allá del fango para poder captar el concepto que tiene Dios de ti. En ese caso, ocuparte de tener las personas apropiadas a tu alrededor es como llenarte del fluido limpiaparabrisas de Dios. Es lo que necesitas para quitarte las obstrucciones que te impiden ver.

PARA DIALOGAR
¿Te ven tus amigos como te ve Dios? ¿Ha llegado el momento de cambiar de amigos?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a elegir los amigos apropiados para que tu luz inunde nuestra vida.

PARA HACER
Si le tiras barro a los demás —si dices o haces algo que expresa que no son dignos de ser amados, valiosos y capaces— deja de hacerlo hoy.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Prendan la luz

Noviembre 6

Prendan la luz

Lectura bíblica: Efesios 5:8–14

Porque si bien en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Efesios 5:8

a1Imagínate que estás recorriendo una galería de retratos. Las luces del salón están prendidas, pero las direccionales que por lo general enfocan los diversos cuadros están apagadas.

Con las luces de la sala puedes ver los marcos de los retratos. Hasta quizá puedas ver algo de los rostros dentro de los marcos. Pero únicamente cuando se prenden las luces direccionales y una luz intensa pega directamente sobre cada cuadro puedes ver todos los detalles, las expresiones faciales, los tonos del cutis y el color de los ojos. Sólo cuando están prendidas las luces direccionales puedes ver a las personas como los artistas tuvieron la intención que las vieras.

Dios hace brillar su luz sobre ti, una luz que muestra quién quería que fueras cuando te creó. Pero antes de poder verte claramente, necesitas saber cómo prender las luces.

Obtienes luz de tres lugares:
Jesucristo es tu primera fuente de luz. Juan dijo que Jesús es “la luz de los hombres” (Juan 1:4). Jesús se refirió a sí mismo como la luz del mundo (ver Juan 8:12).

Prendes esta luz cuando aceptas a Cristo como tu Salvador y comienzas una relación personal con él. A medida que tu amistad se afianza por medio del tiempo que pasas con Jesús en oración, ves cada vez con mayor claridad que eres amado, valorado y capaz.

La Palabra de Dios, la Biblia, es otra fuente de luz. David escribió: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105). Cuanto más abres tu mente y corazón a la Palabra de Dios, más luz disfrutas.

Los otros creyentes son una fuente de la luz de Dios. Jesús les dijo a sus seguidores: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mateo 5:14). Ser amigo del Hijo de Dios, la Luz, te llena de luz. A medida que tú y tus amigos creyentes comparten mutuamente la luz del Hijo de Dios y de la Palabra de Dios, aumenta tu comprensión de quién eres. Esa es una gran razón por la que la Biblia nos dice: “No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; más bien, exhortémonos” (Hebreos 10:25).

Dios quiere que sepas que él hace brillar su luz en tu vida para que puedas ver claramente quién eres: digno de ser amado, valioso y capaz. Cuando te aferres a Jesús, leas tu Biblia y te acerques cada vez más a otros creyentes, la luz de Dios brillará en tu vida. Adelante, ¡prende la luz!

PARA DIALOGAR
¿Quieres ver con más claridad quién eres a los ojos de Dios? ¿De qué manera te ayuda él a recibir la luz?

PARA ORAR
Señor, inúndanos de luz al leer tu Palabra y aumenta nuestra amistad contigo y con los tuyos.

PARA HACER
Escoge una buena costumbre para tratar de adquirir, hablar con Dios, leer la Palabra o pasar el tiempo con amigos creyentes.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.