No mientas

Septiembre 26

No mientas

Lectura bíblica: Efesios 4:25

Por lo tanto, habiendo dejado la mentira, hablad la verdad cada uno con su prójimo. Efesios 4:25

a1Antonio estaba confundido. Creía que Julio y yo éramos amigos, pensaba. Si no quiere jugar, debiera decírmelo. Es la cuarta vez que me dice que falleció su tía Beatriz y que tiene que ir a su entierro.

Tema para comentar: ¿Tienes amigos que presentan excusas en lugar de decirte la verdad? ¿O que dicen mentiritas para esquivarse de hacer lo que no quieren hacer?
Julio podía haberle dicho a Antonio: “No tengo ganas de jugar”. O podría haber hablado sinceramente y decirle: “Prefiero no jugar porque siempre desordenas mi cuarto y después no ordenas nada, y no me gusta tener líos con mi mamá”. O podía haber sido absolutamente directo y decir: “Mira, la última vez que viniste atropellaste a mi perro con tu bici y pusiste tan nervioso a mi gato que se le cayó el pelo a los cinco minutos que te fuiste. ¡No me llames más!”.

Quizá puedas identificarte con Julio. Si tienes un amigo como Antonio, quizá te preguntes si no está bien decir alguna vez una mentirita. Pero eso sería igual que preguntar: “¿Qué tiene de malo si alguna vez pongo la mano en el fuego?” o “¿Qué tiene de malo si alguna vez me pongo en las vías cuando viene un tren a toda velocidad?” o “¿Qué tiene de malo comerme alguna vez el veneno para las ratas?”.

Decir la verdad es una de esas cosas absolutas, que siempre es correcto hacer. Es así porque Dios siempre dice la verdad. Nunca es correcto ni bueno mentir. Ni siquiera alguna vez. Ni siquiera un poquito.

A veces puede ser difícil decir la verdad. Pero hacer lo bueno es siempre bueno, aunque no sea siempre fácil.

A la larga, vivir de la manera que quiere Dios es mejor para ti y para todos. Aunque no lo creas, los que te rodean quieren que seas veraz con ellos. Si dices la verdad aun cuando te resulte difícil, los demás se quedarán admirados. Tus amigos, compañeros de escuela, familiares y vecinos creerán lo que dices.

Seguro, habrá ocasiones en que tendrás que decir: “No puedo contestar eso”, o “Prefiero no decirlo”. O quizá tengas que decirle a alguien simplemente: “Gracias por el regalo” sin decirle que no te gusta el color. Hazte la regla personal de siempre decir la verdad, pero decirla con amor (ver Efesios 4:15). Es muy probable que tu dedicación a decir la verdad motivará a otros a tu alrededor a ser también veraces.

PARA DIALOGAR
¿Qué tal te va como chico veraz? ¿De qué manera puedes ser honesto y amable al mismo tiempo?

PARA ORAR
Señor, tú eres siempre completamente honesto con nosotros, pero eres también completamente amable. Ayúdanos a hablar tan sabiamente como hablas tú.

PARA HACER:
Quizá te sientas perdido en una telaraña de mentiras que has estado diciendo por mucho tiempo. ¡Hoy puedes empezar a ser veraz!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Muy cerca y personal

Septiembre 25

Muy cerca y personal

Lectura bíblica: Santiago 4:7–10

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Santiago 4:8

a1¿Qué te gustaría hacer para estar aún más cerca de Dios de lo que estás ahora?

(a) remontarte en un avión de caza a una altura de 25.000 metros
(b) escalar el monte Everest
(c) tener zancos soldados para siempre a tus pies.

Hablando en serio, acercarse a Dios no tiene que ver con acercarte físicamente al cielo. Tu meta es acercarte relacionalmente. Este es un gran anhelo. En realidad, el hecho de estar interesado en acercarte en una relación personal con Dios es un paso en la dirección correcta.

Tema para comentar: ¿Qué intentos reales has hecho para acercarte a Dios? ¿Cuáles te dieron mejores resultados? ¿Cuáles no?

Cuando quieres estar más cerca de Dios, aquí van tres cosas buenísimas para probar:

Primero, piensa lo acertado acerca de Dios. No cabe duda de que Dios quiere ser tu amigo increíblemente cercano. Aún más de lo cerca que quieres estar tú de él, quiere estar él de ti. Por eso, si alguna vez te preocupas de que Dios no se interesa por ti, sácate enseguida esas ideas de la cabeza. No proceden de Dios. Él te ama y se acerca a ti todo lo que lo tú dejas acercarse.

Segundo, dedícale tiempo a Dios. Esto lo logras con las actividades esenciales que son leer su Palabra y hablar con él en oración. Así que lee su libro. Cuéntale tus temores y esperanzas. Agradécele por amarte y querer ser tu amigo cercano. Confiésale tus pecados y pídele que te ayude a quedarte cerquita de él al hacer las cosas que le agradan.

Tercero, dedícale tiempo a las personas que le dedican tiempo a Dios. Te acercas a Dios por medio de la adoración: cantando alabanzas a Dios con otros creyentes, hablando con él, pensando en él, recordando cuánto te ama, acordándote de lo que Cristo hizo por ti y aprendiendo más de su Palabra al estudiarla con otros creyentes.

Tienes la clave en la sencillas palabras de Santiago: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Santiago 4:8). Con cada paso que tomas hacia Dios, él toma uno gigantesco hacia ti. No puedes lograr estar más cerca de Dios por incluir unas pocas cosas “cristianas” en tu vida. ¡Puedes acercarte más a él al tener una relación con Dios llena de propósito y pidiéndole ayuda para poder conocerlo mejor!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera estás tratando de acercarte más a Dios? ¿Hay algo que necesitas cambiar?

PARA ORAR
Señor, gracias porque quieres ser mi amigo increíblemente cercano.

PARA HACER
¿Cuál es la cosa que quieres hacer hoy para acercarte más a Dios?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Un poco de descanso y relajación

Septiembre 24

Un poco de descanso y relajación

Lectura bíblica: Mateo 6:19–24

No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24

a1—Está bien, entiendo que no puedo quitarle la primera parte a mi Biblia ni los mandatos que contiene —dijo Nora—. Pero mire los Diez Mandamientos. Una amiga creyente y yo tuvimos una discusión tremenda sobre el cuarto mandamiento, ese de acordarse del sábado para santificarlo. ¿Eso quiere decir que si hago mis tareas escolares el domingo estoy pecando? ¿O si hago trabajar a otro porque como en un restaurante el domingo o porque miro la TV los domingos a la tarde? Mi amiga afirma que la Biblia dice que no podemos trabajar los domingos ni siquiera para hacer las tareas escolares.

Aquí va la primera mitad de la respuesta. Los cristianos de la actualidad no están obligados a seguir la ley del sábado del Antiguo Testamento. De hecho, es el único de los Diez Mandamientos que no se repite en el Nuevo Testamento. Seguir esa ley significaría paralizar todo trabajo desde la puesta del sol el viernes hasta la puesta del sol el sábado. Ese es el sábado judío.

Pero aquí va la segunda mitad de la respuesta. Los cristianos primitivos siguieron observando el principio moral en que se basa la ley al reservar el primer día de la semana —el domingo— para descansar y adorar a Dios (ver Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2; Apocalipsis 1:10).
Ahora, junta esas dos partes: No tienes que obedecer la ley del sábado del Antiguo Testamento, pero debes reservar un día por semana para descansar y adorar a Dios (ver Hebreos 10:25).

El domingo da resultado porque es el día cuando se llevan a cabo la mayoría de los cultos cristianos. Los creyentes que están obligados a trabajar los domingos deben dedicar parte del domingo o de otro día para adorar al Señor y descansar. Pueden concurrir a los cultos los sábados de noche que ahora realizan muchas iglesias.
Y esa no es una idea que es buena únicamente para los mayores. Si eres estudiante, la escuela es tu trabajo. En este caso, Dios quiere que veas cómo puedes hacer para que tus tareas escolares no interfieran con tu tiempo de adoración y descanso que Dios te quiere dar.

Ahora bien, quizá estés inquieto por esos jugadores de fútbol que están obligados a trabajar los domingos porque tú quieres acomodarte en el sillón para ver un buen partido. Bueno, no pecas por mirar partidos de fútbol, o por correr por el patio, o por comer en un restaurante o por comprar algo los domingos. Si los que te atienden quieren obedecer a Dios, escogerán otro día a la semana para descansar y adorar a Dios. Si no lo hacen, es decisión de ellos, no tuya.

Dios quiere que tengas la experiencia de enfocarte en él de una manera especial un día por semana. También quiere que tengas un descanso. ¡Y esa adoración y ese descanso son un regalo que te hace a ti!

PARA DIALOGAR
¿Qué opinas de un Dios que quiere que te tomes un tiempo cada semana para descansar y adorarlo? ¿Qué te parece ese regalo cariñoso que te da?

PARA ORAR
Señor, gracias porque nos amas tanto que quieres que descansemos y te adoremos.

PARA HACER
¿Qué hacen ustedes como familia para hacer del domingo (u otro día) un día de adoración y descanso?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

La gracia es suficiente, ¿o no?

Septiembre 23

La gracia es suficiente, ¿o no?

Lectura bíblica: Hebreos 10:1–10

La ley es sólo una sombra de los bienes venideros y no la presencia misma de estas realidades. Hebreos 10:1 (NVI)

a1Nora estaba confundida. Tenía el ceño fruncido y una expresión en su rostro que más bien parecía un gigantesco signo de interrogación. Ella no era la única en la clase de la Escuela Dominical que parecía perdida.

—Algunas de estas cosas del Antiguo Testamento son de lo más raras —le dijo al maestro—. Lo que yo quiero saber es que si como cristianos se supone que también tenemos que obedecer al Antiguo Testamento, ¿o no?
—Bueno, empecemos con la diferencia principal —sugirió el maestro—. Habrás notado que los cristianos no siguen la práctica del Antiguo Testamento de sacrificar animales para estar bien con Dios.
—Sí —respondió ella, asintiendo con la cabeza—. Nadie me dijo que trajera una vaca o una paloma al templo y que la dejara aquí. Pero, ¿por qué le dijo Dios a su pueblo que sacrificaran animales? Y si los animales reconciliaban al pueblo con Dios en el Antiguo Testamento, ¿por qué tuvo que morir Jesús?

El maestro explicó que en el Antiguo Testamento el pueblo de Dios ofrecía granos, por ejemplo, de trigo, aves y animales como un acto de adoración. Y una vez por año celebraban un sacrificio muy, pero muy especial el día de la Expiación (ver Levítico 23:28). Pero estos sacrificios tenían que repetirse un año tras otro, porque no limpiaban totalmente al pueblo de sus pecados. Los que adoraban a Dios seguían sintiéndose culpables. Sabían que necesitaban algo más.
Jesús fue ese “algo más”. Cuando Jesús vino al mundo, anuló los sacrificios de la fe del Antiguo Testamento al pagar la pena por nuestros pecados una vez para siempre.
Cuando murió Jesús, hizo por nosotros lo que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos. Como cristianos, confiamos en Jesús como el pago de Dios por nuestros pecados. Su muerte en la cruz significa que no necesitamos complacer a Dios tratando de ser perfectos. Ni pagando por nuestros pecados con nuestra propia vida. Ni derramando la sangre de animales.

Algunas veces, como creyentes, quisiéramos acelerar el Antiguo Testamento y concentrarnos directamente en Jesús. Pero todo el Antiguo Testamento fue escrito para enseñarnos (ver 1 Corintios 10:11). Y los sacrificios de la época del Antiguo Testamento son una representación de cómo Jesús sacrificaría su vida para darnos perdón. Dios usó cientos de años de sacrificios para pintarnos un cuadro de lo horrible que es el pecado y la profunda necesidad que el ser humano tiene de un verdadero Salvador. ¡Seguramente Dios cree que esas son lecciones importantes que debemos aprender!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera fue Jesús un sacrificio mejor que el de animales?

PARA ORAR
Señor, te damos gracias por tu amor que nunca cambia. Gracias por darnos a Jesús como el sacrificio perfecto y completo por nuestros pecados.

PARA HACER
Determina una manera de explicarle a un amigo la relación de los sacrificios del Antiguo Testamento con lo que Jesús hizo por nosotros.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Vale hoy el Antiguo Testamento?

Septiembre 22

¿Vale hoy el Antiguo Testamento?

Lectura bíblica: 1 Juan 2:7–11

Amados, no os escribo un mandamiento nuevo sino el mandamiento antiguo que teníais desde el principio…… este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros. 1 Juan 2:7; Juan 15:12

a1Los padres de Alejandro le compraron una regla que tenía impresa los nombres de todos los libros de la Biblia. En el campamento de la iglesia hasta aprendió un canto con todos los nombres. Pero sigue estancándose allí por Abdías. Y lo peor es que no sabe qué tiene de malo eso.

Tema para comentar: La primera parte de la Biblia, ¿tiene alguna importancia en la actualidad?

¡Sí! Jesús dijo: “No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mateo 5:17).
Los Diez Mandamientos, por ejemplo, nos enseñan cosas que debemos hacer por amor, y cosas sin amor para evitar, en nuestra relación con Dios y con los demás:

1. No tendrás otros dioses delante de mí indica que tu amor a Dios debe ser puro, sin competir con otras personas, cosas o ideas.
2. No te harás imagen de ningún tipo te indica que enfoques tu dedicación en Dios mismo, no en objetos religiosos ni en dioses falsos.
3. No tomarás en vano el nombre de Jehovah tu Dios indica que tu lealtad a Dios incluye respeto por su persona y por su nombre.
4. Acuérdate del día del sábado para santificarlo te indica que debes honrar a Dios dedicando un tiempo semanal para adorarlo y para descansar.
5. Honra a tu padre y a tu madre te indica que expreses tu cariño por tus padres respetándolos y obedeciéndolos.
6. No cometerás homicidio te indica que debes amar a tus prójimos por medio de considerar de inmenso valor la vida humana.
7. No cometerás adulterio te indica que seas fiel y te conserves puro para tu cónyuge o para tu futuro cónyuge.
8. No robarás te indica que demuestres tu amor a otros respetando sus pertenencias.
9. No darás falso testimonio contra tu prójimo te indica que demuestres amor por medio de la honestidad y veracidad.
10. No codiciarás te indica que tu amor por tu prójimo debe centrarse en lo que puedes dar a otros en lugar de lo puedes hacer para obtener lo que les pertenece a ellos.

Dios no quiere que tengamos que andar adivinando cómo se expresa el amor. Lo explica claramente en sus mandamiento. ¡Tenemos un Dios que tiene un amor increíble!

PARA DIALOGAR
¿Qué provecho te brinda el Antiguo Testamento?

PARA ORAR
Señor, enséñanos lo bueno y lo malo por medio de tus mandatos que nunca cambian.

PARA HACER
Memoriza los nombres de los libros del Antiguo Testamento o los Diez Mandamientos.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Esto es amor

Septiembre 21

Esto es amor

Lectura bíblica: Deuteronomio 28:1–6

Y sucederá que si escuchas diligentemente la voz de Jehovah tu Dios, procurando poner por obra todos sus mandamientos que yo te mando hoy… bendito serás al entrar, y bendito al salir. Deuteronomio 28:1, 6

a1Cecilia era responsable de hacer ciertas tareas en su casa, pero esa semana no las había hecho. Y cuando sus padres le dijeron que tenía que terminarlas el sábado a la mañana —antes de que empezara a hacer ninguna otra cosa— se puso insolente. Sus padres le explicaron con calma que si ella no podía ayudar con las tareas de la casa esa mañana, ellos no podían dejarla ir a la casa de su amiga esa tarde.

A Cecilia no le hizo gracia tal razonamiento. Miró con rabia a sus padres. Y les gritó:
—¡Si de veras me quisieran, me dejarían hacer lo que quiero!

Tema para comentar: Cuando alguien te hace obedecer alguna regla, ¿es bueno eso? ¿De qué manera nos demuestra amor el hecho de exigirnos hacer lo que es bueno?
No tienes que buscar lejos para encontrar chicos que no entienden que hay una relación entre las reglas y el cariño. No sólo tienen problemas con que sus padres o maestros tengan reglas. Creen que Dios debe ser un señor horrible por habernos dado un libro con tantas órdenes. Razonan una de dos cosas:

(a) Si Dios me amara, no me exigiría que siga ninguna regla.
(b) Si Dios tiene reglas que espera que obedezca, no puede ser que me ame.

Esos chicos están confundidos. El amor es lo que motiva las reglas que Dios establece. La introducción al segundo mandamiento aclara desde el principio: “Porque yo soy Jehovah tu Dios,… muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos” (Éxodo 20:5, 6).
Cuando Dios dio la ley, dijo que era “para tu bien” (Deuteronomio 10:13). Su propósito era sustentar y proteger a su pueblo. Su meta al dar su ley era asegurar nuestra prosperidad y nuestro gozo, y evitarnos sinsabores y sufrimientos.

Todas las reglas de Dios demuestran el amor de Dios también de otra manera. Son una señal del amor de Dios porque nos indican cómo disfrutar del amor. Todo el propósito de los Diez Mandamientos y otros mandatos bíblicos es explicar exactamente cómo es el amor, y evitar los conflictos con los demás.

Quizá las palabras del rey David lo resumen mejor. Tenía un concepto increíble de las reglas de Dios: “¡Cuánto amo tu ley!… más que el oro, más que el oro puro” (Salmo 119:97, 127). ¡Dios nos dio sus mandatos llenos de amor porque nos ama!

PARA DIALOGAR
¿No te parece maravilloso que Dios te ama tanto que te da lo que necesitas para amarlo a él y amar a otros?

PARA ORAR
Expresa tu gratitud a Dios por la sabiduría de su amor.

PARA HACER
Dedica hoy un momento para adorar al Dios que dio los mandatos bíblicos.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Libre de soledad

Septiembre 20

Libre de soledad

Lectura bíblica: Colosenses 3:12–15

Vestíos de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia. Colosenses 3:12

a1Cuando Ignacio pasó de la primaria a la secundaria, los amigos de la primaria se desparramaron por distintas escuelas. Rara vez los veía y su única esperanza de verlos era después de la escuela, pero aun así, ya no se sentía cerca de ellos porque tenían cada vez menos en común. Se sentía cada vez más distanciado de ellos y no encontraba nuevos amigos. Ignacio empezó a sentir que su soledad era una condena a cadena perpetua.

Aun si nunca tuviste que cambiar de escuela, quizá has estado en alguna situación fea en que te sentiste como Ignacio. Pensaste: Nunca tendré amigos de verdad. O pensaste: Supongo que no merezco que nadie me quiera.

No tienes por qué quedarte atrapado en tu soledad. Aunque te sientes condenado a cadena perpetua, puedes librarte de tu “condena” y vivir en un mundo de buenos amigos.

Tema para comentar: ¿En qué ocasiones te has sentido solo? ¿Qué hiciste para resolver tu situación?

La próxima vez que estés atrapado en un cárcel sin amigos, sigue estas sugerencias:

Examínate honestamente. Examina honestamente tu vida. ¿Estás haciendo algo que causa que los demás se alejen de ti?

Consigue ayuda. No tienes que anotarte para tomar lecciones sobre cómo ser encantadora o cómo ser irresistible, pero eso no quiere decir que no te puedas apoyar en alguien para que te muestre el camino. Ignacio se encontró con que su hermano mayor podía darle algunos consejos que lo ayudaron a mejorar como amigo. Y su apoyo lo ayudó a saber que no estaba enfrentando solo su problema.

Sé realista. Tratar de adaptarte al grupo de chicos populares por lo general te hace sentir peor. ¡Determina si estás buscando un amigo o que te crean “alguien”!
Sé amistoso. La cuestión no es tanto conseguir amigos como ser amigo. Ignacio decidió concentrarse en ser afectuoso con los demás en lugar de tratar de convencer a todos para que fueran afectuosos con él.

Ignacio encontró nuevos amigos cuando empezó a acercarse a otros que habían sido marginados. Resultó ser que estos chicos que había considerado fracasados habían sido tan injustamente marginados como él. Sus nuevas amistades no surgieron de la noche a la mañana. Pero fueron posible porque Ignacio tomó pasos pequeños y planeados hacia la formación de nuevas amistades.

PARA DIALOGAR
¿Qué tal te va con tus amistades? ¿Cómo puedes obtener amigos por ser un amigo?

PARA ORAR
Señor Jesús, ayúdanos a ser la clase de amigos que has sido tú con nosotros.

PARA HACER
A la mayoría le gustaría tener más amigos. ¿Qué te gustaría hacer hoy para ser un mejor amigo para alguien?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Superamigo

Septiembre 19

Superamigo

Lectura bíblica: Proverbios 18:24

Hay amigos que uno tiene para su propio mal, pero hay un amigo que es más fiel que un hermano. Proverbios 18:24

a1Marisa se siente rechazada. Ella y Victoria fueron mejores amigas todo el verano. Se hicieron muy amigas en un campamento. Después, pasaban la noche a veces en la casa de una y otras veces en la casa de la otra. En la Escuela Bíblica de Vacaciones eran inseparables.
Pero cuando se acabó el verano, su amistad se fue a pique. En la escuela, la iglesia, el club o de paseo con otras chicas, Victoria trataba a Marisa como si no la conociera.

No todos los amigos se portan mal como Victoria. Si alguna vez te ha pasado lo que le pasó a Marisa, sabes lo maravilloso que es tener un amigo del que puedes depender. Por más maravillosas que sean algunas amistades humanas, contamos con una amistad tan absoluta que sobrepasa y sobrevive a todas las demás. Es nuestra amistad con Jesucristo quien ha prometido estar con nosotros para siempre (ver Mateo 28:20).
Tema para comentar: ¿Cómo es que Jesús es el amigo perfecto? ¿En qué sentido es distinta la amistad que él ofrece a cualquier amistad con un amigo cristiano o un familiar?

Fíjate en estas verdades acerca de tu amigo perfecto:

Jesús es un amigo de tiempo completo. Siempre está a tu disposición. No te trata de una manera cuando están solos y de otra manera cuando están con otros.
Jesús es un amigo incondicional. Siempre te perdona cuando le fallas. Se aferra a ti no importa lo que pase en tu vida.
Jesús es un amigo de quien puedes depender. No tienes que temer que se burle de ti, que te abandone o que cuente tus secretos. Y sus promesas son aún más seguras que el hecho de que el sol saldrá mañana.
Jesús es un amigo profundo. Nunca es superficial ni trivial. Quiere una relación contigo que te cambie la vida. Te trata con amor y respeto cuando le abres tu corazón.

¡Demuestra un amor intenso y personal por ti!

Cuando Jesús caminó en la tierra, no era rígido ni orgulloso. La gente común no se cohibía cuando se acercaba. No tienes que hacerte el superespiritual para que te dé su atención. Sé con él tal cual eres, y él será contigo tal cual es.

En Jesús tienes un gran amigo incondicional y fiel. Cultiva tu amistad con él todos los días, y tendrás la clase de amor que dura para siempre.

PARA DIALOGAR
¿Has hecho de Jesús tu mejor amigo? ¿De qué manera notas que eso afecta tu diario vivir?

PARA ORAR
Señor Jesús, haz que nuestra amistad contigo sea la mejor y más importante amistad de todas.

PARA HACER
¿Sucede alguna vez que tu amistad con otras personas te quita tiempo para tu amistad con Jesús? ¿Te gustaría dedicarle algo de tiempo hoy?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Con quién andas?

Septiembre 18

¿Con quién andas?

Lectura bíblica: Proverbios 4:10–16

No entres en el sendero de los impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. Evítalo; no pases por él. Proverbios 4:14, 15

a1—Un grupo de chicas estábamos pasando la noche en la casa de una amiga —explica Amanda—. Yo conozco a la mayoría de las chicas, pero había dos que no conocía bien. Ya era tarde cuando a una de esas chicas se le ocurrió ir y “decorarle” el frente de la casa con papel higiénico a otra chica que nadie quiere. No muchas se atrevieron a hacerlo. Pero cuatro sí lo hicieron.

—Bueno, resulta que dos meses después pasábamos otra vez la noche juntas. Esta vez hacer eso de “decorar” con papel higiénico no sonaba tan mal. Y las próximas veces, todas estaban diciendo cosas como: “Sí, a mí tampoco me gusta para nada esa chica. Hagámoslo”.
Amanda sigue reflexionando sobre la experiencia.
—Después de un tiempo empiezas a ceder ante la presión. Si muchas de tus amigas hablan de hacer algo malo, tu conciencia parece tomarse una siesta, y se hace difícil seguir pensando que está mal lo que piensan hacer. Al poco tiempo dices: “Seguro que sí. ¿Por qué no?” y entonces lo haces.
Amanda tiene una percepción aguda, y demuestra por qué tenemos que cuidarnos con quien andamos. No es ninguna novedad que las malas compañías te pueden arrastrar a una conducta incorrecta que te puede distanciar de tus padres y tus amigos cristianos. Cuando vamos en dirección contraria a lo bueno, sentimos una dolorosa soledad.

Tema para comentar: ¿Qué puedes hacer cuando estás atrapado en esa clase de situación repleta de presiones? ¿Qué decisiones puedes tomar que prevengan esa situación?
La presión de tus amigos puede, por supuesto, impulsarte en la dirección correcta. Puede ser una gran ayuda para vivir como Dios quiere. Como lo expresó cierto muchacho: “Sé que mis amigos tienen una gran influencia sobre quién soy y en mi escala de valores. Los amigos cristianos pueden brindar verdadero aliento cuando estoy luchando por hacer lo bueno”. Si quieres la clase apropiada de presión de tus amigos, tienes que tener los amigos apropiados.

Esas palabras de Proverbios que leíste contienen dos consejos provechosos. Primero, te advierten claramente contra el peligro de caer en malas compañías. A veces tienes que apartarte corriendo de la gente inapropiada, por más divertidos que parezcan. Segundo, te ofrecen aliento sobre el valor de estar en buena compañía. Tienes que buscar amigos que piensan como tú. Sea tu meta buscar la amistad de los que comparten tu convicción de lo que es bueno y de lo que es malo.
Te guste o no, tiendes a parecerte a la gente con la cual andas. Así que aférrate a la sabiduría de Dios. ¡Haz que tus amigos más cercanos sean el tipo de personas que quieres ser tú!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera están influyendo tus amigos tu formación? ¿A quién te puedes acercar que te pueda impulsar en la dirección correcta?

PARA ORAR
Señor, danos sabiduría al escoger nuestros amigos. Queremos que sean amigos que nos ayuden a seguirte a ti.

PARA HACER
Sé hoy un gran amigo. Estimula a alguien a tomar una decisión correcta.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Hablar a fondo

Septiembre 17

Hablar a fondo

Lectura bíblica: Efesios 4:25–29

a1Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. Efesios 4:29
A Ricardo le gustaba el club de chicos de la iglesia que se reunía una noche por semana. Participaba como loco en los juegos, memorizaba fielmente los versículos bíblicos y prestaba mucha atención durante las lecciones bíblicas.
Pero cuando el líder del grupo anunció que formarían grupos pequeños por unos minutos cada semana para un momento que él llamaba “Habla y Escucha”, Ricardo dijo: “¡Jamás!”. No disimuló su desagrado.
—Las chicas parlotean —argumentó—. Los muchachos no.
A lo mejor te crees que puedes tener amistades de verdad sin hablar de temas serios. De ser así, puedes hacerte amigo de una pared. Los amigos necesitan tiempo para conversar si quieren estrechar su relación. Cuando más se compenetran en la vida del otro —hablando de sus sentimientos, sus cosas favoritas y sus temores— se profundiza más su amistad.
Escucha estas tres maneras de hablar, profundizando poco a poco la amistad:

Nivel 1: Conversación superficial. Tu conversación comienza y termina con: “Qué tal chico, ¿cómo te va?”. “Muy bien, ¿y tú?”. Nunca vas más allá del “Qué tal”.

Nivel 2: Conversación sobre hechos concretos. Intercambian información sobre intereses compartidos: puntajes de sus equipos deportivos favoritos, modas, cursos escolares, conjuntos musicales, actividades en la escuela, etc.

Nivel 3: Conversación sobre opiniones. Llevas las novedades, los hechos concretos, al próximo nivel compartiendo tus pensamientos e ideas sobre ellos. Si están hablando de puntajes, comentas cuál fue tu jugada favorita. Si hablan de música, comentas lo que te gusta de la letra de un canto. Te estás acercando más a temas personales, pero básicamente todavía te estás cuidando.

Aquí es donde profundizas más. ¿Alguna vez alcanzas estos niveles?

Nivel 4: Conversación que incluye los sentimientos. Compartes lo que sientes acerca de hechos concretos. “¡Cuando sucedió eso, me dio mucho miedo!”. “Esta ha sido la semana más solitaria de mi vida”. “Desde que Jorge dijo esa mentira de mí, he estado muy triste”. Comienzas a ver lo que está pasando adentro del otro.

Nivel 5: Conversación a fondo. Charlan sobre sus sentimientos más profundos. Eres totalmente transparente en todo lo que respecta a tu vida.

Todos necesitamos amigos en quienes podemos confiar tan completamente que podemos ser absolutamente transparentes en cuanto a nosotros mismos. Es la única manera de profundizar, ¡seas chica o chico!

PARA DIALOGAR
¿Hasta qué punto cuentas a tus amigos tus sentimientos más profundos? ¿De qué manera podrías mejorar en este sentido?

PARA ORAR
Padre, danos amigos con quienes podemos compartir nuestros pensamientos y sentimientos más profundos.

PARA HACER
¿A qué nivel hablan como familia? Tómense hoy el tiempo para hablar profundamente.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.