Tormenta en una habitación

Lunes 23 Marzo

Suben a los cielos, descienden a los abismos… toda su ciencia es inútil.

Salmo 107:26-27

Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas.

Salmo 107:29

¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?

Mateo 8:27

Tormenta en una habitación

Desde hace tiempo estoy preocupado por uno de mis hijos. Ese muchachito dócil y alegre se volvió un adolescente triste y silencioso. Pasa la mayor parte del tiempo en su habitación. Yo entro allí raras veces, pues es su espacio y lo respeto.

Me siento terriblemente impotente frente a mi hijo que poco a poco se volvió un extraño para mí. Sin embargo, la lectura de los evangelios me anima: algunos padres angustiados por un hijo se dirigieron a Jesús y recibieron ayuda.

Un padre desesperado, cuyo hijo era atormentado por un espíritu malo, suplicó a Jesús que le ayudara. “Si puedes hacer algo”, dijo en su angustia. Jesús fortaleció la débil fe de ese hombre, echó al espíritu malo y devolvió el muchacho a su padre (Marcos 9:14-27).

Otro padre acudió a Jesús rogándole que sanara a su hija, pero cuando llegaron a la casa, la niña ya había muerto. Jesús la resucitó y la devolvió a sus padres (Marcos 5:21-43).

Los casos son variados, pero ninguno superó el poder de Jesús. Él es poderoso para socorrer a los padres y a sus hijos.

Entonces, resueltamente y con fe, empecé a presentar mi hijo al Señor por medio de la oración. Día tras día le pido que entre en su habitación, que le hable y se ocupe de él. El Señor conoce mejor que yo su angustia, las preguntas que lo agitan y las dudas que lo turban. Solo él puede, por medio de su poderosa Palabra, calmar la tempestad interior y darle la paz.

Padres cristianos, ¡el Señor es nuestro recurso seguro!

Éxodo 35 – Hechos 24 – Salmo 35:22-28 – Proverbios 12:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La siembra y la siega

Domingo 22 Marzo

Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega.

Génesis 8:22

(Dios) sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.

Hebreos 1:3

La siembra y la siega

Todos aspiramos a vivir en un entorno estable, donde reinen la justicia y el orden. Sin embargo, la sociedad está sumergida en la angustia y la insatisfacción.

En estos tiempos en que el mundo tambalea, y cuando quizás atravesamos situaciones difíciles, los versículos de hoy son una promesa bienhechora. Nos recuerdan la fidelidad de Dios, quien “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”. Esta promesa renueva nuestra confianza.

¡Qué bendición es la secuencia de la siembra y la cosecha! Toda nuestra vida terrenal depende de ello. Con la sucesión de las estaciones, la tierra produce el alimento para los hombres y los animales. “Mientras la tierra permanezca”, es decir, mientras ella exista, ese ritmo continuará, pues Dios lo prometió. Si bien hay malas cosechas o hambrunas, la bondad de Dios es inalterable.

En el plano espiritual, también hay un tiempo de siembra y uno de siega. Cuando somos jóvenes, es necesario abrir nuestro corazón para la siembra de la Palabra de Dios, a fin de que pueda germinar y producir en abundancia los frutos de una vida para Dios.

A lo largo de la vida necesitamos volver continuamente a ella, para no estar “ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” (2 Pedro 1:8). Así podremos andar “como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios” (Colosenses 1:10).

Éxodo 34 – Hechos 23:12-35 – Salmo 35:15-21 – Proverbios 12:1-2

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

5/5 COVID-19 – Desde la perspectiva de Dios

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

5/5 – Desde la perspectiva de Dios

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

4/5 COVID-19 – El enemigo invisible

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

4/5 – El enemigo invisible

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

3/5 COVID-19 – Una pandemia en perspectiva

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

3/5 – Una pandemia en perspectiva

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

2/5 COVID-19 – Síntomas, transmisión y prevención

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

2/5 – Síntomas, transmisión y prevención

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

1/5 COVID-19 – Su aparición repentina

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: COVID-19 El Enemigo Invisible

1/5 – Su aparición repentina

Ps. Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Un mundo desestabilizado

Sábado 21 Marzo

Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.

Isaías 24:20

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios.

Salmo 73:26

No hay refugio como el Dios nuestro.

1 Samuel 2:2

Un mundo desestabilizado

El mundo evoluciona a una velocidad vertiginosa, los progresos tecnológicos abundan en todos los campos. Algunos aportan una mejoría, como en la medicina, pero otros son aterradores. El hombre se ve superado por sus propios inventos.

Se lucha desesperadamente contra numerosas calamidades: droga, violencia, desenfreno sexual, terrorismo… la lista es larga. Las personas se sienten cada vez más solas, a pesar de la generalización de los medios masivos de comunicación. Los valores morales, reconocidos durante mucho tiempo, son dejados de lado. La humanidad parece haber perdido sus puntos de referencia.

No obstante, en medio de este universo inestable e inconstante, existe un punto de apoyo sólido como una roca: Dios. Él es nuestro Creador, nos dio la vida y nos ama. Él no cambia, y es la fuente de toda felicidad para el hombre. “Él solamente es mi roca y mi salvación… No resbalaré” (Salmo 62:6). Su Palabra, la Biblia, está allí, sólida, inquebrantable, en medio de las aguas tumultuosas. Es una lámpara para nuestro camino (Salmo 119:105), y “permanece para siempre” (Isaías 40:8). Jesús mismo dijo: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:24-25).

Éxodo 33 – Hechos 22:22-23:11 – Salmo 35:9-14 – Proverbios 11:31

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

53/63 – El Orgullo que precede la Caída | Marcos 14:26-31

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

53/63 – El Orgullo que precede la Caída | Marcos 14:26-31

Ps. Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

3 tipos de legalismo

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

3 tipos de legalismo

R.C Sproul

¿Alguna vez, como cristiano, has sido acusado de legalista? Esta palabra a menudo es usada incorrectamente en la subcultura cristiana. Por ejemplo, algunas personas podrían llamar legalista a Juan porque lo ven como alguien con una mentalidad cerrada. Pero el término legalismo no está relacionado con mentalidades cerradas. En realidad, el legalismo se manifiesta de muchas maneras sutiles.

Básicamente, el legalismo implica sacar la ley de Dios de su contexto original. Algunas personas se preocupan por seguir una vida cristiana basada en obediencia a reglas y regulaciones, y ven el cristianismo como una serie de “haz esto” y “no hagas aquello”, es decir, una serie de principios morales fríos y mortales. Esa es una forma de legalismo, donde uno meramente se preocupa por mantener la ley de Dios como si fuera ese el único fin.

Ahora, Dios ciertamente se preocupa por nuestra obediencia a sus mandamientos. Sin embargo, hay más cosas que no debemos olvidar. Dios dio las leyes, como los diez mandamientos, en el contexto de un pacto. Primero, Dios fue bondadoso. Él redimió a su pueblo sacándolo de la esclavitud en Egipto, y entró a una relación de amor y dependencia con Israel. Solo después de que se estableciera esa relación basada en su gracia, Dios comenzó a definir leyes específicas que le complacieran. Tuve un profesor en mi programa de maestría quien dijo: “La esencia de la teología cristiana es la gracia, y la esencia de la ética cristiana es la gratitud”. El legalismo toma la ley y la aísla de Dios, quien dio la ley. El legalismo no busca obedecer a Dios ni honrar a Cristo, sino que obedece reglas que carecen de cualquier relación personal.

No hay amor, gozo, vida, o pasión. Es una rutina, un tipo de mecanismo para mantener la ley al que llamamos externalismo. El legalismo se enfoca en obedecer simples reglas, destruyendo el contexto en el que Dios dio su ley: su amor y redención.

Para entender el segundo tipo de legalismo, tenemos que recordar que el Nuevo Testamento hace distinción entre la letra de la ley (su forma externa) y el espíritu de la ley. El segundo tipo de legalismo hace una separación entre la letra de la ley y el espíritu de la ley. Obedece la letra pero violenta el espíritu. Existe una sutil distinción entre este tipo de legalismo y el mencionado previamente.

¿Cómo puede uno obedecer la letra de la ley y violentar el espíritu de ella? Supongamos que un hombre conduce su auto a la velocidad mínima requerida, sin importar las condiciones bajo las que maneja. Si está en una carretera principal y la velocidad mínima es sesenta kilómetros por hora, conduce a esa velocidad, ni un kilómetro menos. Lo hace inclusive durante lluvias torrenciales, cuando conducir a esa velocidad mínima en realidad pone en peligro a otras personas, ya que ellas tienen el buen sentido de reducir la velocidad a unos treinta kilómetros por hora, para así no patinar en el asfalto mojado. El hombre que insiste en ir a sesenta kilómetros por hora en esas condiciones, conduce su carro así para complacerse a sí mismo. Aunque parece que observa y obedece minuciosamente sus deberes cívicos, su obediencia es solo externa, a él no le importa de lo que en sí trata ley. El segundo tipo de legalismo obedece externamente, mientras que su corazón está alejado de cualquier deseo de honrar a Dios, la intención de su ley, o a Cristo.

El segundo tipo de legalismo es ilustrado por los fariseos, quienes confrontaron a Jesús por sanar a alguien en el día de reposo (Mt. 12:9-14). Su preocupación se concentraba en lo escrito en la ley, evadiendo cualquier cosa que pudiera parecerles trabajo. Estos maestros olvidaron el espíritu de la ley, el cual estaba dirigido en contra de trabajos ordinarios que no eran necesarios para mantener la vida, y no en contra de sanar enfermos.

El tercer tipo de legalismo agrega nuestras propias reglas a la ley de Dios y las trata como divinas. Este es el tipo de legalismo más común y fatal. Jesús reprendió a los fariseos en este mismo punto, diciendo: “Ustedes enseñan tradiciones humanas como si fueran la palabra de Dios”. No tenemos derecho a crear restricciones en lo que Él no ha restringido.

Cada iglesia tiene el derecho a crear sus propias políticas en ciertas áreas. Por ejemplo, la Biblia no dice nada de las bebidas gaseosas en el compañerismo de la iglesia, pero cada iglesia tiene derecho a regular ese tipo de cosas. Pero cuando utilizamos políticas humanas para de alguna manera atar las conciencias y hacer que esas políticas determinen la salvación de alguien, nos aventuramos peligrosamente a entrar en el territorio que solo le pertenece a Dios.

Muchas personas creen que la esencia del cristianismo es seguir al pie de la letra las reglas correctas, incluso reglas extrabíblicas. Por ejemplo, la Biblia no dice que no podemos jugar cartas o beber una copa de vino al cenar. No podemos hacer de estos asuntos la prueba externa de un cristianismo auténtico. Esa sería una fatal violación del evangelio porque eso sustituiría los frutos reales del Espíritu por costumbres humanas. Nos acercamos peligrosamente a blasfemar al malinterpretar a Cristo en esta forma. Donde Dios ha dado libertad, no debemos esclavizar a las personas con reglas hechas por humanos. Tenemos que prestar atención y cuidado, y luchar contra este tipo de legalismo.

El evangelio llama a los seres humanos al arrepentimiento, santidad, y devoción. Por esto, el mundo ve el evangelio como algo ofensivo. Pero ay de nosotros si añadimos innecesariamente a lo que es ofensivo, distorsionando la verdadera naturaleza de la cristiandad al combinarla con legalismo. Ya que el cristianismo tiene que ver con moralidad, rectitud, y ética, podemos fácilmente hacer un movimiento sutil a partir de una preocupación apasionada por una moralidad piadosa, y caer en un tipo legalismo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

Ministerios Ligonier

Somos la confraternidad de enseñanza del Dr. R.C. Sproul. Existimos para proclamar, enseñar y defender la santidad de Dios en toda su plenitud a tantas personas como sea posible. Nuestra misión, pasión y propósito: ayudar a las personas a crecer en su conocimiento de Dios y Su santidad.

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