10/27 – Un retrato de la eternidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

10/27 – Un retrato de la eternidad

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Annamarie Sauter: Son tantas las palabras que podemos usar para describir la naturaleza de Cristo, pero hay una que probablemente nunca has oído. Aquí con nosotros Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Sabían que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena raro… ¿qué te hace pensar eso?” Jesús dijo: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… voy a prepararles un lugar” (Juan 14:2 NVI).

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. ¡Qué pensamiento tan asombroso! Jesús está preparando un hogar para nosotras. Saber que nuestro Señor nos está preparando un lugar debería influir en cómo les damos forma a nuestros hogares. Nancy nos explicará por qué en unos minutos. Primero hará un repaso de lo que hemos estado aprendiendo en esta serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Mi casa en Michigan está situada junto a un río. En realidad está en una colina que da a un río. La pendiente para bajar al río es muy empinada, de modo que hace unos años hice que construyeran unos escalones que permitieran bajar hasta el río para poder ver el paisaje.

Cuando vas subiendo, los escalones son tan empinados, que a mitad de camino hay un descanso con un banco. En ocasiones he subido con personas que realmente necesitan aprovechar el banco; te da la oportunidad de coger aire, detenerte a mitad de camino, ver dónde estabas y cuánto te falta aun para llegar.

Estaba pensando en esas escaleras esta mañana mientras repasaba lo que ya hemos visto con relación a Proverbios capítulo 31. Hemos pasado las últimas semanas hablando sobre la primera mitad de Proverbios 31, y vamos a seguir subiendo esa colina hacia la segunda mitad.

Antes de entrar en la segunda mitad, quiero que nos detengamos y nos sentemos a coger aire, y que tomemos un momento para mirar dónde estuvimos antes de seguir subiendo. Digo subiendo porque las que estamos familiarizadas con Proverbios 31, que sé que somos la mayoría, lo miramos como si fuera una montaña que hay que escalar. Cuando por primera vez te detienes a ver el libro de Proverbios 31, pareciera como si nunca fuéramos a llegar a la cima, como si fuera un sueño imposible.

Hablamos sobre el hecho de que hay dos cosas ciertas sobre este pasaje. La primera es que ninguna mujer puede ser como esta mujer. Si nos dejan por nuestra propia cuenta, como somos por naturaleza, nunca tendremos el corazón, el deseo ni la habilidad de parecernos a ese retrato. O sea, para empezar, toda nuestra cultura rechaza este retrato.

Cuando empezamos a hablar sobre cosas como ser domésticas, amas de casa, o ser cuidadoras en el hogar, las palabras como que a veces se me quieren quedar atascadas en la garganta porque yo soy un producto, en algunas formas, de toda esta generación, y ciertamente me he visto expuesta, al igual que todas, a una forma de enseñanza y de pensamiento que iguala el valor de una mujer con su trabajo fuera de la casa.

También hablamos sobre una mujer que llega al hogar y se enfoca, como prioridad principal, en su esposo y sus hijos y, en encontrar el gozo a través del servicio a los demás. Y lo que esto quiere decir es que, esta, sencillamente no es una forma natural de pensar para nosotras, no solo por lo que dice la cultura, sino porque nuestros instintos naturales y carnales son para el YO, no para los demás. Cuando vemos un pasaje que trata con una mujer que vive para los demás, nos damos cuenta de que no podemos vivir así.

La otra cosa que nos da esperanza, y parecería como si fuera todo lo opuesto, pero es igualmente cierto, es que cualquier mujer puede llegar a ser esta mujer a través del poder del Espíritu Santo. Si Cristo vive en ti (y si eres una hija de Dios, las Escrituras dicen que Jesús vive dentro de ti) tienes a Su Espíritu Santo en ti. Entonces ya no eres tú tratando de vivir la vida cristiana, lo cual es imposible. Es Cristo en ti viviendo esa vida.

Lo que hemos estado viendo en este pasaje, en Proverbios capítulo 31, es en realidad un retrato de Cristo. Mientras Él vive en nosotras, nos capacita para vivir una vida que nunca podríamos vivir por nosotras mismas. Me encanta ese versículo de Filipenses capítulo 2 que nos dice: “Es Dios quien está trabajando dentro de ustedes tanto para querer como para hacer”, es decir, para darte el deseo que naturalmente no tendrías, “y para obedecer la buena voluntad de Dios” (versículo 13, parafraseado).

Lo que estamos viendo en este capítulo es la buena voluntad de Dios para nosotras como mujeres. Yo no puedo vivir de esta forma, pero por otro lado sí puedo vivir de esta forma porque tengo a Dios trabajando dentro de mí, dándome el deseo, dándome la habilidad sobrenatural de vivir de una forma que es agradable al Señor.

Por eso es que tengo que clamarle a Él día tras día al igual que tú: Señor, no puedo vivir esta vida. No puedo ser una mujer de Dios. No puedo ser diligente, ni fiel, ni leal a todas estas cualidades que estamos viendo en este pasaje, si no es porque Tú lo haces en mí.

Ahora repasemos lo que ya hemos visto del pasaje. Dijimos que todo este capítulo es en realidad, como nos dice el versículo uno, «palabras del rey Lemuel», quien creemos que puede haber sido el rey Salomón. Lemuel tal vez era un apodo, un nombre de cariño, que la madre de Salomón usaba para él. Si ese es el caso, ¿quién era la mamá de Salomón? Betsabé.

Se nos dice que éstas son “palabras del rey Lemuel”, tal vez el rey Salomón, “oráculo que le enseñó su madre,” tal vez Betsabé. De modo que estas son palabras, en realidad, que fueron habladas por un hombre, un rey, un adulto, mientras reflexionaba, años atrás, sobre cosas que su madre le enseñó con relación a cómo ser un hombre, cómo ser un rey, cómo tener dominio propio, cómo ser moralmente puro.

Madres, es tan importante que ustedes les enseñen a sus hijos los caminos y el corazón de Dios; enséñenles cómo ser hombres. Ahora bien, por supuesto, un padre es importante en ese proceso, pero hay aspectos de su función como hombres que los hijos aprenderán de sus madres cuando éstas son femeninas y son madres que enseñan. Hay aspectos de los caminos de Dios que ustedes podrán enseñarles a sus hijos.

Luego llegamos al versículo diez, todavía el rey está recordando lo que su madre le enseñó sobre las cualidades que Dios piensa que son importantes en una mujer. Ahora, ¿Por qué una madre le está enseñando estas cosas a su hijo? Bueno, aquellas de ustedes que tienen hijos pueden entender por qué una madre pensaría de esta forma, porque si tienen hijos varones, ustedes, espero, han estado orando desde que ellos eran bien, bien, bien pequeñitos por la mujer con la que algún día se casarán. Esperemos que ustedes les hayan estado enseñando a sus hijos el tipo de cualidades que deben buscar en una esposa.

Hay diferentes formas de enseñarles a los hijos. La primera y la más importante es a través de lo que modelas, el tipo de mujer que eres. Si esta era Betsabé enseñando, entonces Betsabé había aprendido de la manera difícil, pero qué retrato de la gracia de Dios pensar que hasta una madre que había llegado a una relación, a un matrimonio que no era el plan o la intención original de Dios, o lo que es mejor, pensar que Dios puede redimir esas situaciones.

Esta es una mujer que le dice a su hijo: “Hay gracia hasta para las personas que lo han echado todo a perder, pero aprende de mi ejemplo. No sigas algunos de los pasos que tu papá y yo tomamos. Estas son las cosas que debes buscar en una esposa. Este es el tipo de joven que debes ser mientras te preparas para el matrimonio, y estas son las cualidades que quieres asegurarte de ver en la mujer que escojas como esposa”.

Ella continúa diciendo: “No busques primero características naturales, físicas, externas”. El texto no dice nada de si esta mujer virtuosa era bella. Me luce que probablemente lo era, pero tal vez no de la forma en que nuestro mundo define la belleza. Ella es una de esas mujeres que tienen una belleza que viene de adentro. Es de adentro hacia afuera.

Ese es el tipo de belleza que no se desvanece, como vamos a ver en la segunda mitad de este capítulo. Es el tipo de belleza que aumenta mientras la mujer envejece. Es el tipo de belleza que perdura porque es la belleza de carácter y de corazón. Es una belleza que nace de una relación con Dios.

Esta es una mujer que teme al Señor, ella reverencia a Dios y todo lo que hace, todas sus habilidades, destrezas y actividades del hogar, nacen de ese corazón y de esa reverencia a Dios. Ese es el centro de todo. Ese es el corazón del asunto, así que esta madre le dice a su hijo: “Sé el tipo de hombre que es digno de este tipo de mujer y luego pídele a Dios que te dé una mujer que encaje en ese retrato”.

Annamarie: En las últimas semanas he aprendido tanto de Proverbios 31, cosas que no conocía. Nancy Leigh DeMoss ha hecho una pausa para repasar dónde hemos estado en este estudio profundo. Toda mujer necesita escuchar este importante mensaje de Proverbios 31.

Cuando te sientas desanimada como esposa o madre, cuando no puedas recordar por qué les estás sirviendo tanto a otras personas, vuelve a repasar estas verdades y deja que la Palabra de Dios te dé una perspectiva eterna de tu trabajo.

Volvamos con Nancy Leigh DeMoss, y La mujer contra-cultura.

Nancy: Permíteme incentivarte con un reto que hemos estado proponiendo, en caso de que te acabes de unir a esta serie. Proverbios capítulo 31 tiene 31 versículos, y nos hemos estado motivando a tomar 31 días y leer este capítulo todos los días durante 31 días, pidiéndole al Señor que nos enseñe Su corazón y Sus caminos. Cuando estamos estudiando la Biblia, es muy útil tomar un pasaje, especialmente un libro corto de la Biblia, o un capítulo como este, y leerlo una y otra vez durante un período de tiempo.

Quiero que ustedes lo hagan porque yo he tenido el beneficio de hacerlo, no exactamente 31 días ni tampoco leerlo completo todos los días, sino que he estado inmersa en este pasaje durante el último mes. Se darán cuenta, mientras vuelven y repasan un pasaje una y otra vez, pidiéndole al Espíritu Santo que les enseñe y les muestre sus caminos, que Dios les dará mayor entendimiento sobre cosas nuevas.

Puedes estar pensando, si has escuchado las sesiones de las últimas semanas, “No puedo imaginar encontrar nada más en este pasaje que lo que ya hemos visto”, pero es sorprendente cómo Dios continuará abriendo tu entendimiento a Su Palabra, porque Su Palabra está viva, es poderosa, cambia tu vida.

Podrás encontrar, como lo hice yo cuando era más joven leyendo este mismo pasaje, que cuando lees el pasaje por primera vez, especialmente si eres una mujer joven o nueva creyente, tal vez pienses: “Yo no pienso como esta mujer. No me puedo imaginar queriendo ser como esta mujer”. A medida que te vas adentrando en el pasaje y ves otros pasajes de las Escrituras que se relacionan, verás cómo Dios empezará a darte un corazón por la esencia de esta mujer.

Tengan en mente que lo sobresaliente de esta mujer no son sus habilidades. No son sus capacidades. No es el hecho de que ella pueda hilar y hacer hilo de lana y lino y luego hacer tela y ropa. No es el hecho de que ella muele el grano y hace pan desde cero mientras todavía no amanece, y piensas: “¿es pecado que yo vaya al supermercado a comprar pan?”

Esas no son las cosas que hacen el corazón de esta mujer. Esas son cosas que reflejan la forma en que ella vive ese corazón, pero el centro de su corazón es que ella es una mujer que tiene temor del Señor. Eso significa que tiene una reverencia profunda en su corazón por Dios. Su relación con Dios está en el centro de su corazón. Es para eso que ella vive: por amor a Dios, el deseo de servirle y ser agradable a él.

Ella dice: “Señor, tú me hiciste una mujer. ¿Qué significa ser una mujer que teme al Señor y cómo es eso diferente de ser un hombre que le teme al Señor?” A medida que nos adentramos en el pasaje, vemos que hay cualidades que son distintivamente de la mujer.

Vemos aquí una división de labores. El hombre tiene la responsabilidad de ir y proveer para su familia, de ser el que se gana el pan en el ideal de Dios. La mujer tiene un llamado a ser una que trabaja en el hogar, en el ideal de Dios, en la norma de Dios, de manejar los recursos que su esposo trae al hogar a fin de cuidar de su esposo y de sus hijos.

Sé que algunas de ustedes son solteras, y tal vez estarán pensando: “¿Cómo se aplica a mí este pasaje?” Bueno, se aplica de varias formas. Déjame decirte que como soltera, este pasaje tiene muchas riquezas para mí.

Ante todo, si existe la posibilidad o probabilidad de que un día te cases, entonces te corresponde estar en un proceso de preparación. Tal vez no sepas cuándo o, quién será ese esposo, pero si yo fuera tú, estaría diciendo: “Señor, ¿cómo puedo prepararme? ¿Cómo puedo estar aprendiendo el corazón de una mujer virtuosa? ¿Cómo puedo estar cultivando ese tipo de corazón, y cómo puedo aprender los tipos de destrezas y habilidades que me ayudarán a manifestar ese corazón en el contexto de mi hogar? ”

Puede, ya seas casada o soltera, que no hayas crecido en un hogar donde tuvieras un modelo de estas cualidades. Cada vez hay más mujeres que han crecido en hogares donde no tenían modelos.

Una mujer me dijo el otro día: “Mis padres tuvieron un matrimonio terrible. Después de 23 años de casados, se divorciaron. Mis hermanas también se han divorciado.” Ella me dijo: “No tengo modelos. ¿Dónde aprendo a ser una mujer piadosa, una mujer de Dios?”

Bueno, para eso tenemos el cuerpo de Cristo. Hay mujeres que sí saben cómo ser mujeres piadosas. No impecables, no perfectas, tampoco es que hayan llegado a la meta, pero encuentra una de estas mujeres. Pídele a Dios que te dirija a una mujer de más edad, una mujer como la de Tito capítulo 2, una mujer que haya sido esposa y madre.

Algunas de ustedes tienen hijos pequeños, de uno, dos, tres y cuatro años, y todo esto es nuevo. Sus hijos van a pasar por nuevas etapas en sus vidas. Yo te recomendaría que encuentres una mujer que haya criado sus hijos y que lo haya hecho a la manera de Dios, y dile: “¿Me podrías enseñar?”

Algunas de ustedes no tienen idea de cómo organizar su día o su tiempo o su casa o sus posesiones, y aún así ven en este pasaje a una mujer que tiene una mente administrativa. Ella sabe cómo organizar su trabajo. Busquen una mujer que les ayude si ustedes no saben cómo hacer esto, si ésta no es su inclinación.

Les diré que esa no es mi inclinación, así que he tenido que tener gente cerca de mí que me ayude a aprender a administrar mi tiempo, a administrar mi trabajo, a organizarme y a ordenar mi casa. Mi mamá trabajó esto conmigo durante muchos años mientras crecía. Pienso que ella debe haber pensado que nunca lograría que yo limpiara mi habitación. Les diré que más o menos hoy en día mantengo mi casa ordenada, pero eso no fue algo natural en mí. Tuve que buscar ayuda y que alguien estuviera junto a mí enseñándome a encontrar un lugar para las cosas y mostrándome por qué eso era importante.

Déjenme decirles mientras hablamos sobre esto del orden, por qué es importante mantener nuestras casas ordenadas. Leí una porción de un libro de Susan Hunt, que es amiga mía y ha escrito varios libros maravillosos sobre lo que significa ser una mujer de Dios. Este libro en particular se llama “ The True Woman” o “La mujer verdadera”.

Quiero compartir con ustedes una ilustración de su libro de por qué estas cosas importan, por qué importa que aprendamos a mantener nuestras casas en orden, por qué importa que aprendamos a mantenernos a nosotras mismas en orden. Susan Hunt dice:

Una amiga mía estaba discipulando a una joven que era un puro desorden.

Quizás alguien hoy se siente que clasificaría en esa categoría. Unas cuantas, estoy segura. Mi mamá les diría que así me podrían haber llamado a mí cuando era joven— un puro desorden.

Ellas habían trabajado en cultivar las disciplinas del estudio bíblico, la oración y la memorización de las Escrituras. Luego un día mi amiga le dijo a la joven: “Ahora tenemos que hacer algo sobre esta casa”. La joven quedó sorprendida.

“Eso no importa. Mi esposo es igual de desordenado que yo. Ninguno de nosotros sería feliz sin nuestro desorden, y los niños probablemente pensarían que están en la casa equivocada”. Pero mi amiga insistió.

Un domingo el joven esposo habló con mi amiga y le aseguró que era muy feliz y que realmente prefería que las cosas se quedaran como estaban. Mi amiga insistió. “Este es un aspecto de tu discipulado,” le dijo a la joven. Después de esto mi amiga reclutó sus tropas para ayudar a la joven.

Una mujer en la iglesia que tenía destrezas de organización se pasó un día ayudándola a organizar sus gabinetes y armarios. Otra le enseñó a planificar las comidas y a comprar con una lista, y otra le enseñó a limpiar y a delegarles tareas de la casa a sus hijos. Luego una amiga la ayudó a decorar la casa. La transformación fue clara y evidente.

Varias semanas más tarde, el joven esposo se acercó de nuevo a mi amiga. Le dijo: “Pensé que no importaba, pero sí importa. Ahora estoy deseoso por llegar a casa. Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo. Lo sorprendente es que me siento más cerca de mi esposa y la aprecio más de lo que hubiera podido imaginar.”1

¿No es esta una gran ilustración? “Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo.” Ustedes saben lo que significa la palabra domesticidad? Es una palabra anticuada que ya no se oye mucho, y si la oímos, con frecuencia no es en un sentido positivo.

El corazón de la domesticidad es una devoción a la vida hogareña. Es un corazón por el hogar. Cuando estamos siendo domésticas, cuando tenemos un corazón por nuestros hogares, por nuestro medio ambiente, cuando nos preocupamos por preparar y por tener la comida y el vestido disponibles para los miembros de nuestra familia, cuando nos ocupamos de que nuestra casa luzca atractiva y de guardarla para que no sea un lugar de caos, sino hacerla un lugar de orden, realmente estamos reflejando el corazón del Señor Jesús.

¿Sabían ustedes que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena extraño. ¿Qué te hace pensar eso?” Escuchen este versículo en Juan capítulo 14. Jesús dice: “No se angustien… En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… Voy a prepararles un lugar”, ¿a hacer qué? “a prepararles un lugar” (Juan 14:1-2 NVI).

¿Qué está haciendo Jesús ahora mismo? Está preparándonos un hogar. Así que como mujeres, cuando somos amas de casa, estamos creando en esta tierra un reflejo físico, visible, tangible de una realidad eterna, invisible.

Jesús dijo: “No se angustien.” Cuando estamos haciendo un hogar, estamos creando un lugar donde los corazones de nuestras familias no tienen que estar angustiados. En este mundo sus corazones tendrán aflicción. Este mundo es un lugar desordenado y caótico, pero ustedes querrán crear un ambiente en su hogar, físicamente y también en el espíritu, de modo que sus esposos quieran venir a casa y que no tengan que tropezar con 17 cosas en el camino para llegar.

Ustedes preguntarán: “¿Qué significa realmente que mi casa esté ordenada?” Estaba con una amiga el otro día, e hicimos una parada en su casa. Ella no esperaba recibir visita, y había tenido que salir repentinamente ese día. Estaba avergonzada.

Ella no está aquí en este momento, pero sé que no le importaría que yo comparta esto con ustedes. La casa era un desorden y yo entendí que ella tuvo que salir inesperadamente. Yo era una visita inesperada también, pero yo sé que esta es una mujer que no vive así.

Hay sus momentos. Si tienes hijos, habrá ocasiones en que en tu casa no todo esté en su sitio, que no esté totalmente ordenada. Pero la pregunta es: ¿Generalmente tienes un ambiente ordenado, que refleja un corazón ordenado, que no es caótico, que es un refugio? Si es así, entonces les estás mostrando a tus hijos y a tu esposo y a tus amigos y a tus huéspedes algo que no pueden ver ahora, y eso es lo que Dios está preparando, lo que Cristo está preparando para nosotras en el cielo – un lugar.

Estás diciendo: “Quiero darte una vistazo de lo que puedes experimentar en la eternidad, el corazón de nuestro Padre que nos preparará allá una fiesta de bodas. Al prepararte la comida te estoy dando a probar una muestra del cielo, y cuando te proveo de ropa, sea hecha en casa o comprada en una tienda, pero cuando me ocupo de las necesidades de ropa de mi familia, te estoy dando una ojeada del cielo donde estaremos vestidos de lino fino y blanco, y de cómo puedes vestirte espiritualmente con la justicia de Jesucristo. Y es que al ocuparnos del hogar les damos a las personas que amamos una muestra de nuestro verdadero hogar.

Annamarie: ¿Le has estado dando una muestra a tu familia de la eternidad? Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando por qué las tareas que tienes actualmente son importantes. La enseñanza de hoy es parte de una serie práctica sobre Proverbios 31 llamada La mujer contra-cultura. Si te has perdido cualquiera de las transmisiones, puedes leer las transcripciones o escuchar el audio en AvivaNuestrosCorazones.com.

Además, cuando visites nuestra página de internet, descubrirás recursos que podrás compartir con otras mujeres. Seguramente se beneficiarán de los mensajes de Nancy.

Bueno, hay muchos profesionales publicistas cuyo trabajo es hacer que compres impulsivamente. Aprende por qué la mayor parte del tiempo una mujer de Proverbios 31 no compraría de esa forma. Nancy nos lo explicará en la próxima transmisión. Por favor, visítanos de nuevo en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries y yo quiero que mi mamá asista a la conferencia de Mujer Verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 Susan Hunt, The True Women (Wheaton, IL: Crossway, 1997), 128.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Cómo respondieron las iglesias de DC cuando el gobierno prohibió las reuniones públicas durante la gripe española de 1918

9Marcas

Cómo respondieron las iglesias de DC cuando el gobierno prohibió las reuniones públicas durante la gripe española de 1918

Por Caleb Morell

Mientras la Primera Guerra Mundial llegaba a su fin, otro enemigo se abría paso hacia la capital de la nación: la Gripe Española. Entre octubre de 1918 y febrero de 1919, se reportaron unos 50.000 casos en el Distrito de Columbia; 3.000 residentes de D.C. perdieron la vida [1]. En el pico de la pandemia, el gobierno de D.C. prohibió todas las reuniones públicas, incluyendo las iglesias. La forma en que los cristianos respondieron proporciona algunas lecciones y principios para responder a dilemas similares en nuestros días.

EL CRECIENTE NÚMERO DE MUERTES


Cuando se reportaron 162 nuevos casos el 1 de octubre, los funcionarios de la ciudad tomaron medidas. Se ordenó a las escuelas públicas que cerraran indefinidamente y las horas en que operaban las tiendas se limitaron de 10am a 6 pm [5]. Más cierres siguieron en los días siguientes. El 3 de octubre, se ordenó el cierre de las escuelas privadas y las playas. El 4 de octubre, el número de casos se elevó: 618 nuevos casos fueron reportados. Como resultado, el oficial de salud de la ciudad, el Dr. Fowler, pidió más prohibiciones de reuniones públicas, incluyendo servicios religiosos, patios de juego, teatros, salones de baile y otros lugares de diversión.
Los primeros casos activos en el Distrito fueron reportados en septiembre de 1918. Entre el 21 y el 26 de septiembre, seis personas sucumbieron a la gripe. El 26 de septiembre, el Oficial de Salud Dr. W. C. Fowler advirtió al público que tuviera cuidado con la gripe, pero dijo que no esperaba una pandemia completa [2]. Se equivocó. Al día siguiente hubo tres muertes más y 42 nuevos casos [3]. A partir de ese momento, los casos se multiplicaron rápidamente y las muertes siguieron poco después.

Un artículo de The Star el 27 de septiembre llamó la atención en el aumento de muertes [4].

El 4 de octubre, el titular de The Evening Star, con sede en DC, decía: «Iglesias cerradas mientras la gripe amenaza en DC» Según la documentación oficial, en la solicitud oficial se utilizaba el siguiente lenguaje:

Considerando que el cirujano general del servicio de salud pública de los Estados Unidos y el oficial de salud del Distrito de Columbia han advertido a los comisionados del Distrito de Columbia que las asambleas públicas bajo techo constituyen una amenaza pública en este momento; por tanto, que los comisionados del Distrito de Columbia ordenen que se pida al clero que omita todos los servicios de la iglesia hasta que los comisionados tomen medidas al respecto [6].

LA RESPUESTA DE LOS PASTORES

Las iglesias de DC respondieron llamando a una reunión de emergencia de los ministros protestantes el sábado 5 de octubre. Allí «votaron unánimemente para acceder a la petición de los comisionados de distrito de que las iglesias se cierren en la ciudad» [7]. Como The Evening Star informó al día siguiente que la «Federación de Pastores de Washington» cumpliría y apoyaría las medidas de seguridad exigidas por la ciudad [8], reunidos en la Iglesia Presbiteriana de la Avenida Nueva York, los pastores emitieron la siguiente declaración:

Resuelto, en vista de la condición prevaleciente en nuestra ciudad (la prevalencia generalizada de la gripe, que ha provocado la solicitud de los comisionados del Distrito de Columbia para el cierre temporal de todas las iglesias) nosotros, la Federación de Pastores, en asamblea especial, nos ponemos a derecho, cumpliendo alegremente con la solicitud de los comisionados, y entendemos que se aplica a todas las iglesias por igual. Recomendamos además que nuestra gente lleve a cabo en sus propios hogares alguna forma de culto religioso, recordando en oración especialmente a los enfermos, a nuestras naciones aliadas en la guerra y a la presente petición del préstamo de la cuarta libertad [9].

Una reunión de representantes de 131 iglesias afroamericanas decidió igualmente cesar los servicios. Aunque las respuestas a esta orden fueron mixtas, las iglesias demostraron una respuesta unificada al cumplir con las directivas del gobierno de DC.

La edición del sábado 5 de octubre de The Evening Star enumeró todos los servicios de la iglesia para el día siguiente. La mayoría de los encabezados simplemente declaraban: «no hay servicios» [10]. Algunas iglesias listaron mensajes más largos en sus anuncios de periódico, explicando su elección de reunirse al aire libre en su lugar. Una iglesia presbiteriana explicó su cancelación de los servicios de la siguiente manera:

En la medida en que ha parecido prudente a los comisionados del Distrito, después de una cuidadosa consideración del asunto, prohibir la reunión de la gente el domingo en sus lugares de culto habituales, ¿puedo sugerir que a la hora habitual del servicio matutino se reúnan en sus casas y se unan en oración común al Dios de las Naciones y de las familias, para que nos guíe con toda sabiduría en este tiempo de prueba, para que nuestros médicos y funcionarios públicos sean guiados en el cumplimiento de su deber y se fortalezcan con la ayuda divina, para que el pueblo sea sabio y valiente, cada uno en su lugar. No olvidemos nunca que «La ayuda viene del Señor que hizo el cielo y la tierra». He aquí que no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel [11].

LOS SERVICIOS PÚBLICOS AL AIRE LIBRE

Una forma en que algunas iglesias se las arreglaron para cumplir técnicamente con las regulaciones de DC mientras seguían reuniéndose fue obtener permisos para reunirse al aire libre. Examinando la sección de «Avisos de la iglesia» de los periódicos de la época se ve que muchas iglesias optaron por reunirse al aire libre el 6 de octubre, algunas frente a sus edificios, otras en parques públicos [12].

El Washington Times informó lo mismo el 6 de octubre: «Con el cierre de las iglesias por los comisionados, los pastores de la ciudad han organizado servicios al aire libre» [14]. Otro periódico informó el día anterior:

Todas las iglesias estarán cerradas mañana. Los servicios al aire libre serán sustituidos siempre que sea posible. Se han obtenido numerosos permisos para celebrar servicios en varios parques del gobierno de la ciudad. Estos servicios al aire libre continuarán cada domingo, hasta que los comisionados del distrito decidan que la epidemia ha disminuido lo suficiente, como para justificar la reanudación de las reuniones en los edificios de la iglesia [15].

Mientras que las iglesias tenían prohibido reunirse en el interior, todavía existía la posibilidad de obtener permisos para reunirse al aire libre [16].

LA RESPUESTA DEL DEPARTAMENTO DE SALUD

Esta medida de las iglesias de celebrar servicios al aire libre no fue bien recibida por el Comisionado de Salud del Distrito, Brownlow, quien el 9 de octubre ordenó que la prohibición de las reuniones públicas incluyera las reuniones al aire libre de las iglesias [17]. «Esta orden incluye todos los servicios interiores y exteriores de las iglesias» dijo el Comisionado Brownlow. «No se permitirán reuniones al aire libre» [18].

LA OPOSICIÓN A LA PROHIBICIÓN DE LAS REUNIONES DE LA IGLESIA

Las iglesias respondieron cumpliendo con esta restricción adicional a las reuniones al aire libre. En las semanas siguientes, el número de nuevos casos y muertes por el virus siguió aumentando en DC, alcanzando su punto máximo el 18 de octubre, cuando se informó de 91 muertes en un período de 24 horas junto con 934 casos nuevos, incluyendo al Comisionado de DC, Louis Brownlow. Luego, lentamente, la gripe comenzó a disminuir. El número de muertes reportadas en un período de 24 horas disminuyó a 28 el 28 de octubre, y el número de casos nuevos disminuyó a 235 [19].

A medida que estos números comenzaron a disminuir, las iglesias comenzaron a abogar por el levantamiento de la prohibición. El 25 de octubre, un artículo de opinión en la edición del viernes de The Star argumentaba que las iglesias debían ser transferidas de la clase de reuniones prohibidas a la clase de reuniones reguladas, como los trabajadores de la guerra en las fábricas. El autor enumeró dos razones:

(1) Porque una regulación estricta e inteligente puede prevenir absolutamente la aglomeración de los edificios de la iglesia y puede eliminar o reducir al mínimo el peligro de la distribución de gérmenes a través de tales asambleas; y (2) porque los propósitos de las asambleas de la iglesia son tales que les dan derecho a ser las últimas en ser absolutamente prohibidas por las autoridades civiles [20].

Según el autor, las reuniones eclesiásticas sólo deben prohibirse cuando sea absolutamente necesario, porque la prohibición de las reuniones eclesiásticas constituye una amenaza a la libertad religiosa:

Salvo en caso de necesidad absoluta e inevitable demostrada, el culto público en las iglesias no debe ser prohibido por las autoridades civiles, porque se trata de una cierta infracción en el espíritu y el efecto del libre ejercicio de la libertad religiosa. Las autoridades saben que a través de la lealtad nacional y civil su orden prohibitiva será obedecida. Sin embargo, deben ser reacios a impedir que los hombres y mujeres hagan lo que su conciencia y, en la creencia de algunos de ellos, el mandato de Dios los impulsa a hacer [21].

Además, el autor argumenta que las reuniones de la iglesia tienen un efecto positivo en la lucha contra la gripe:

En la influencia de las iglesias en las mentes y almas de los hombres, en la calma a través de una fe fortalecida en Dios, el pánico y el miedo en el que prospera la epidemia, las iglesias son potenciales trabajadores anti-influenza, aptos para cooperar de forma útil con nuestros médicos y nuestras enfermeras, de cuyo buen historial en estos tiempos que ponen a prueba las almas de los hombres, todos estamos justamente orgullosos [22].

Este autor no fue el único que se opuso a la prohibición de las reuniones de la iglesia. Al día siguiente, 26 de octubre, otro artículo informa que la Federación de Pastores Protestantes de Washington, DC, hizo «fuertes súplicas» al Oficial de Salud, Fowler, y al Cirujano General. Este grupo, que exactamente tres semanas antes había votado por las restricciones de la ciudad a las reuniones de la iglesia, ahora buscaba sin éxito obtener permiso para reunirse para el culto al día siguiente. Según un periódico, «se dijo a los miembros de la delegación que, hasta que las autoridades sanitarias no se sintieran plenamente seguras de que el peligro de propagación de la infección a través de grandes reuniones públicas había desaparecido, no se levantaría la prohibición» [23]. Los comisionados emitieron una declaración en respuesta explicando que no «deseaban interferir más de lo que es necesario por las condiciones inusuales con la reunión regular de la gente en sus iglesias». Sin embargo, indicaron que no se levantaría la prohibición general de todas las reuniones públicas, incluyendo iglesias, teatros y casas de cine hasta que la influencia de la gripe hubiera disminuido [24].

En una carta al editor de la edición de esa noche de The Evening Star, el Rev. Randolph H. McKim, pastor de la Iglesia de la Epifanía en Washington DC, protestó por la continua prohibición de las reuniones de la iglesia [25]. En el artículo de opinión, argumentó en términos contundentes que «nada ha contribuido tanto a ese estado de pánico que se ha apoderado de esta comunidad como el hecho de que la vida religiosa normal de nuestra ciudad ha sido desorganizada». Protestó además que cuando la Federación de Pastores se reunió con los comisionados de la ciudad para considerar el asunto, los comisionados razonaron puramente por «razones materialistas». No se dio ningún peso o consideración al poder de la oración o al consuelo contra la ansiedad que las reuniones de la iglesia proporcionarían. En palabras de los autores, «Que la oración tuviera alguna eficacia en el mundo físico fue una idea a la que no se le dio ninguna hospitalidad» [26].

Las cartas y los llamamientos de los pastores a los comisionados para que levantaran la prohibición continuaron durante varios días más, ya que las muertes y los nuevos casos siguieron disminuyendo. Un ministro bautista, el pastor J. Milton Waldron, publicó un editorial el 29 de octubre, escribiendo en nombre de «los mil cien miembros de la Iglesia Bautista de Shiloh». En el artículo, el pastor Waldron expresa la preocupación de sus miembros de que los funcionarios de la ciudad están «interfiriendo con la libertad de culto religioso». En particular, su pueblo siente que «las autoridades carecen de reverencia a Dios y no tienen un conocimiento correcto del carácter y la misión de la iglesia, cuando la colocan en la misma clase con salas de billar, salones de baile, lugares de cine y teatros». Como dice Waldron, «La iglesia cristiana no es un lujo, sino una necesidad para la vida y la perpetuidad de cualquier nación» [27].

LA PROHIBICIÓN FUE RETIRADA

Finalmente, el 29 de octubre los comisionados emitieron una orden para levantar la prohibición:

Que la operación de la orden de los comisionados del 4 de octubre de 1918, que pedía al clero de Washington omitir todos los servicios de la iglesia hasta que los comisionados tomaran más medidas, terminará el jueves 31 de octubre de 1918.

Según el oficial de salud de DC, el Dr. Fowler, las condiciones eran tales ahora que se sentía seguro por la caída de la tasa de mortalidad y la reducción del número de nuevos casos que «era seguro abrir las iglesias esta semana [jueves] y la apertura de los teatros, escuelas y otros lugares de reunión pública el lunes» [28]. Algunas iglesias pusieron anuncios en la edición del miércoles 30 de octubre de The Star anunciando la reanudación de los servicios. Por ejemplo, la Iglesia Bautista del Calvario anunció que reanudaría su reunión de oración de mediados de semana el jueves 31 de octubre, así como los servicios regulares del domingo 3 de noviembre [29].

Ese primer domingo, el reverendo J. Francis Grimke predicó un poderoso sermón que luego fue publicado y distribuido, «Algunas Reflexiones: Creciendo de la reciente epidemia de gripe que afectó a nuestra ciudad» [30]. En el sermón, Grimke reconoce que hubo «considerables quejas» por parte de algunos con respecto al cierre de iglesias. Sin embargo, ofreció una defensa de la prohibición de las reuniones:

El hecho de que las iglesias fueran lugares de reunión religiosa, y los otros no, no afectaría en lo más mínimo a la cuestión de la salud. Si evitar las multitudes disminuye el peligro de infectarse, era prudente tomar la precaución y no correr inútilmente el peligro, y esperar que Dios nos proteja [31].

EN CONCLUSIÓN

La gripe de 1918 es un ejemplo de cómo las iglesias de Washington DC respondieron a una crisis de salud pública y a las órdenes del gobierno de cerrar las iglesias. Durante una de las peores epidemias que han golpeado a nuestro país, las iglesias respetaron las directivas del gobierno por un tiempo limitado por amor al prójimo y para proteger la salud pública. Incluso cuando las iglesias comenzaron a estar en desacuerdo con la perspectiva de los comisionados, continuaron acatando sus órdenes. Esto demuestra que hay un lugar para la libertad de expresión y la defensa, al tiempo que se respeta y se somete a las autoridades gobernantes.

[1]https://www.washingtonian.com/2018/10/31/the-forgotten-epidemic-a-century-ago-dc-lost-nearly-3000-residents-to-influenza/

[2] https://www.influenzaarchive.org/cities/city-washingtondc.html#

[3] Evening star. (Washington, D.C.), 27 de septiembre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-09-27/ed-1/seq-1/

[4] Evening star. (Washington, D.C.), 27 de septiembre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-09-27/ed-1/seq-1/

[5] Evening star. (Washington, D.C.), 02 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. <https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-02/ed-1/seq-1/&gt;

[6] Evening star, 4 de octubre de 1918, p. 1. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-04/ed-1/seq-1/. Accedido el 10 de marzo de 2020.

[7] The Washington times. (Washington [D.C.]), 05 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-05/ed-1/seq-2/. Accedido el 10 de marzo de 2020.

[8] Evening star. (Washington, D.C.), 6 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos Históricos Americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-06/ed-1/seq-7/

[9] Ibídem.

[10] Evening star. (Washington, D.C.), 05 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-05/ed-1/seq-10/. 10 de marzo de 2020.

[11] Evening star. (Washington, D.C.), 5 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos Históricos Americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-05/ed-1/seq-10/. 10 de marzo de 2020.

[12] The Washington Times. (Washington D.C.), 5 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos Históricos Americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-05/ed-1/seq-2/. Accedido el 10 de marzo de 2020.

[13] The Washington Times. (Washington [D.C.]), 5 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos Históricos Americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-05/ed-1/seq-2/. Accedido el 10 de marzo de 2020.

[14] The Washington Times, 06 de octubre de 1918, EDICIÓN NACIONAL, página 19. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-06/ed-1/seq-19/. Consultado el 10 de marzo de 2020.

[15] The Washington Times. (Washington [D.C.]), 05 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-05/ed-1/seq-2/. Accedido el 10 de marzo de 2020.

[16] The Washington Times, 06 de octubre de 1918, EDICIÓN NACIONAL, página 19. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn84026749/1918-10-06/ed-1/seq-19/.

[17] The Washington Times, 9 de octubre de 1918, p. 3.

[18] Ibídem.

[19] Evening star. (Washington, D.C.), 28 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-28/ed-1/seq-2/

[20] Evening star. (Washington, D.C.), 25 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-25/ed-1/seq-6/. P. 6.

[21] Ibídem.

[22] Evening star. (Washington, D.C.), 25 de octubre de 1918. Crónica de América: Historic American Newspapers. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-25/ed-1/seq-6/. P. 6.

[23] Evening star. (Washington, D.C.), 26 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-26/ed-1/seq-1/

[24] Evening star. (Washington, D.C.), 26 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-26/ed-1/seq-1/

[25] Evening star. (Washington, D.C.) 1854-1972, 26 de octubre de 1918, https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-26/ed-1/seq-7/ p. 7.

[26] Ibídem.

[27] Evening star. (Washington, D.C.), 29 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-29/ed-1/seq-24/

[28] Evening star. (Washington, D.C.), 29 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-29/ed-1/seq-1/

[29] Evening star. (Washington, D.C.), 30 de octubre de 1918. Crónica de América: Periódicos históricos americanos. Lib. del Congreso. https://chroniclingamerica.loc.gov/lccn/sn83045462/1918-10-30/ed-1/seq-3/

[30] Grimké, F. J. (Francis James)., Butcher, C. Simpson (1918). Algunas reflexiones, surgidas de la reciente epidemia de gripe que afectó a nuestra ciudad: un discurso pronunciado en la Iglesia Presbiteriana de la Calle 15, Washington, D.C., el domingo 3 de noviembre de 1918.[¿Washington, D.C.?]: https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=emu.010002585873&view=1up&seq=3

[31] Ibídem. 6.

http://es.9marks.org/about/

El significado de la cruz

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

El significado de la cruz

R.C Sproul

En este breve video, R.C. Sproul considera las diversas formas en que la gente veía la cruz en el Nuevo Testamento. Grabado en 1990.

Transcripción

Notemos cómo la cruz era vista por la gente en el Nuevo Testamento. Todo lo que sabemos, si fuéramos observadores, o espectadores, o un miembro de la prensa—de Noticias de Jerusalén. Hemos sido asignados como reporteros para ir y ser testigos de la ejecución de un hombre que ha sido condenado por sedición por Poncio Pilato. Así que observamos esa ejecución y regresamos a la sala de prensa a escribir el reporte diciendo, “Esta tarde un pretendiente al trono judío y sedicioso fue justamente ejecutado por el Imperio Romano”.

O podemos ir al palacio de Caifás y preguntarle, “Caifás, ¿Cuál es el significado de esto que ha sucedido hoy? ¿Fue simplemente la ejecución de un zelote político?” Caifás diría, “No, yo veo esto como una necesidad histórica. Era necesario por el bien de la nación que un hombre muriera”. Esa era la observación de Caifás.

Y podríamos ir entonces y entrevistar al centurión que estaba a los pies de la cruz. Y él nos diría. “No lo sé. Algo muy extraño pasó aquí esta tarde. Ese hombre era diferente a cualquier otro que haya sido ejecutado; creo que Él es el Hijo de Dios”.

Luego vamos y leemos las cartas del Apóstol Pablo. Y Pablo nos dice que lo que pasó en la cruz fue un evento de importancia cósmica. Qué la expiación se efectuó allí por la cual aquellos que reciben a Cristo, entre la raza humana, son reconciliados con su Creador.

Qué ese era el Cordero de Dios que fue inmolado. Este era el sacrificio ofrecido para satisfacer las demandas de la justicia de Dios.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

Ministerios Ligonier

Somos la confraternidad de enseñanza del Dr. R.C. Sproul. Existimos para proclamar, enseñar y defender la santidad de Dios en toda su plenitud a tantas personas como sea posible. Nuestra misión, pasión y propósito: ayudar a las personas a crecer en su conocimiento de Dios y Su santidad.

http://www.ligonier.es

 

9/27 – No son deberes banales

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

9/27 – No son deberes banales

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/no-son-deberes-banales/

Annamarie Sauter: Los deberes que pueden aparentar ser banales tienen en verdad un gran significado espiritual. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Sé una mujer de visión en tu hogar y recuerda que mientras estás limpiando, planchando; mientras estás haciendo cosas para hacer de tu hogar un lugar atractivo, recuerda que estás pintando un retrato para tus hijos —un retrato de Dios.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh Demos en la voz de Patricia de Saladín.

Puedo adivinar que ahora mismo debes tener una larga lista de cosas por hacer. Bueno, la forma en que llevas a cabo tus tareas pudiera tener un significado espiritual de largo alcance. En unos minutos escucharemos a algunas mujeres recordar los tiempos cuando vieron a sus madres abordar trabajos difíciles. Te ayudará a darte cuenta hasta qué punto el trabajo que haces hoy es notado por otros.

Nancy continúa en este programa una serie que hemos titulado La mujer contra-cultura.

Nancy: Hemos estado viendo un versículo a la vez —y en ocasiones hasta una frase o una palabra a la vez— de lo que pienso que es uno de los más importantes textos de la Palabra de Dios en lo relativo a nuestros rol como mujeres.

Proverbios capítulo 31 —y de nuevo las animo (si no han empezado aun todavía no es muy tarde) a comprometerse por un período de 31 días a leer Proverbios 31. Contiene 31 versículos. Léelo todos los días por 31 días consecutivos y pídele a Dios que te enseñe lo que significa para ti como mujer tener Su corazón. Hemos visto que esta es una mujer que tiene reverencia suprema hacia Dios. Ella ama al Señor y como resultado de ello también ama a su familia.

Debido a su amor por Dios y por su familia, hay una consecuencia práctica de ese amor dentro de su hogar. Estamos viendo algo de ese amor en acción. Pero mientras vemos algunas de esas tareas minuciosas que ella realiza, no quiero que permanezcas varada en esas tareas. No quiero que pierdas de vista el panorama general.

¿Por qué está haciendo esto? ¿Cuál es su propósito? Su meta en la vida es glorificar a Dios, a quien ella reverencia y teme, ella quiere agradarle a Él. Ella desea estar involucrada en sus tareas diarias como ama de casa —en ese alto llamado— para servir a su familia de formas que no necesariamente lucen particularmente ‘espirituales’.

Y hemos visto en los últimos días el versículo 13, donde habla de cómo ella busca lana y lino, cose y borda con sus manos para hacerle ropa a su familia. Y esto quizás no luzca como un llamado muy espiritual que digamos, pero es espiritual. Es santo; es un acto de adoración. Es una acción consagrada al Señor, si se hace por devoción a Dios y se hacer por devoción a la familia, es una acto de adoración.

Hoy, llegamos a dos versículos —el 14 y el 15— que dependiendo de tus preferencias y tu carácter quizás causen una mueca en tu rostro. Pero te prometo que van a hacer a tu familia sentirse felices. Los versículos 14 y 15 dicen: «Es como las naves de mercader” [y explicaremos eso en un momento]”. Versículo 15: «También se levanta cuando aún es de noche [o todavía oscuro], y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

De seguro tu esposo y tus hijos estarían muy felices si tú te tomaras esos versículos en serio. Tengo una amiga que solía decir, cuando sus hijos estaban de mal humor: “Antes de lidiar con ellos aliméntalos. Échales algo dentro del estómago y verás que la cosa será diferente”. Era increíble cuán frecuentemente eso resultaba ser así.

Así que aquí tenemos una mujer que se preocupa, de manera práctica, porque que su familia sea alimentada; y que sea bien alimentada. Ellos reciben comidas balanceadas y nutritivas. Y eso que estamos hablando de días en que las mujeres no tenían neveras, así que ella probablemente tenía que salir a comprar diariamente los ingredientes para la comida del día. Y ella estaba dispuesta —vemos una mujer cuyo corazón está dispuesto— a sacrificarse y a hacer un esfuerzo adicional para satisfacer de forma adecuada las necesidades físicas de su familia.

Ella es como estas naves de mercader, que no quiere decir que ella lucía como un barco, sino que “como las naves de mercader” ella sale. Las naves de mercader de esos días salían a veces a tierras lejanas para conseguir productos que no se conseguían en casa. Encontraban tesoros exóticos y raros y los traían de regreso a casa para el beneficio de las personas que habían enviado a buscarlos.

Esto simplemente es un retrato de esta mujer haciendo sus compras de supermercado. Ella está interesada en la salud y el bienestar de la familia. Como resultado de ello, está dispuesta, si fuese necesario, de buscar por diferentes tiendas en el vecindario o en el área para encontrar comidas de buena calidad —y a buen precio. Por supuesto, ella está tratando de economizar para su familia.

Y esto puede significar que ella hace una parada en el supermercado y que luego pasa por algunos almacenes al por mayor para comprar alimentos más baratos y en grandes cantidades, y luego quizás pasa por el puesto de frutas y vegetales para comprar algunas frescas; las que no encontró en el supermercado. Pero ella viene a casa con su carrito lleno de alimentos. ¿No estará su familia feliz cuando ella llega?

Cuando ella ha guardado la compra entonces se involucra en la preparación de la comida. Y eso es lo que vemos en el versículo 15: “También se levanta cuando aún es de noche [muy temprano en la mañana] y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

Bueno quizás nos estemos entrometiendo un poco más en esta parte del texto, pero no hay duda de que esta mujer se levanta temprano. ¡Ella debe hacerlo! En aquellos días las mujeres debían empezar el día al amanecer para preparar la comida de la mañana para que los hombres pudieran salir temprano a su trabajo para que también pudieran regresar temprano y descansar al medio día —la hora más caliente del día.

Pero ella también debía levantarse temprano porque las familias en aquella cultura vivían de pan y de otros alimentos preparados a base de granos, y ella no tenía un supermercado cerca al que pudiera ir a recoger una viga de pan y otros productos listos para comer, como tenemos hoy en día. Así que antes que su familia se despertara, ya ella estaba en pie, si iba a alimentarlos, tendría que empezar su día moliendo el trigo, preparando la masa y luego horneando estos panecillos chatos en horno de piedra, fuego, cenizas, o lo que fuere.

Así que ella no tenia opción; ella debía levantarse temprano. Y este es el asunto: la piedad no tiene que ver con la hora en que te levantas en la mañana. La piedad es hacer lo que sea que tengas que hacer para que las necesidades de tu familia sean llenadas. Si no tienes que moler trigo, ¡considéralo como una bendición! Si te gusta moler trigo, también —de seguro tu familia lo considera una bendición. Luego de probar el pan que has hecho, de seguro será difícil ir a la tienda a comprar el pan horneado allí.

Pero este pasaje no dice que tienes que moler tu propio trigo. No dice que debes poner la alarma para que suene a las tres de la mañana. Pero sí dice que la mujer que tiene un corazón para Dios hará lo que este a su alcance para asegurarse de que las necesidades de su familia sean cubiertas en áreas tan prácticas como la alimentación.

Esta es una mujer que no es haragana. Ella es disciplinada. Ella vive guiada por sus prioridades. Date cuenta que sus prioridades están centradas alrededor de su familia y en su hogar. Y nunca podré decir esto lo suficiente. Esta no es una mujer que vive para ella misma. Ella vive para otros.

Recuerdo hace unos años a una mujer que vino a una de nuestras conferencias. Y una de las cosas que Dios le hablo a su corazón fue algo tan práctico para ella —y yo no había mencionado nada sobre ese asunto en particular. Pero mientras ella estaba viendo las prioridades de Dios para su vida, se dio cuenta de que algo que ella necesitaba hacer era levantarse temprano para hacerle el desayuno a su esposo.

Ahora, si recuerdo bien, su esposo salía a trabajar muy, muy temprano en la mañana y nunca antes había sido parte de su rutina el hacer esto, como tampoco su esposo se había molestado por ello. Así que él se levantaba mientras ella se quedaba acostada. Y cuando él se iba al trabajo ella se quedaba durmiendo.

Dios le empezó a hablar a esta mujer sobre su prioridad como esposa en esta área particular de su matrimonio, recordándole que una forma práctica de aplicar su amor por su esposo era la necesidad que ella tenía de empezar a levantarse temprano para prepararle su desayuno antes de que se fuera al trabajo.

No estoy diciendo que tú tengas que hacer esto. Lo que te digo es que le preguntes al Señor, “¿Qué es lo que tengo que hacer para ministrar a las necesidades de mi familia? ¿Qué debo hacer para ministrar a las necesidades de mis hijos? ¿A qué hora debo levantarme para poder hacerlo?” Y luego pídele a Dios que te de la gracia para levantarte a esa hora o para irte a la cama a una hora que te permita hacer esto en la mañana.

Así que aquí vemos a una mujer que es organizada. Ella está preparada; ha planeado. Ella es una administradora. De nuevo, sino sabes cómo organizar o administrar los asuntos de tu casa, encuentra a una mujer que tenga ese talento para que te ayude a desarrollar esas habilidades. Y vemos en este versículo que ella está dirigiendo —oh, de seguro estabas esperando esta parte— a sus doncellas. “¿Ves? ¡Eso es! Sabía que ells tenía sirvientas. Sí, ella se levanta en las mañanas, provee alimentos para los de su casa, pero ella no los preparaba. Ella delegaba esa responsabilidad a sus doncellas”.

Bueno, quizás tú pienses que no tienes doncellas, pero hoy tenemos toneladas de sirvientes, pero son mecánicas en su gran mayoría. Le llamamos “lavadora de platos”, “lavadora y secadora”, enseres de cocina, batidora, aspiradora… Así que tenemos sirvientes. Pero, ¿sabes lo que tenemos que hacer? Es lo mismo que esta mujer hizo. Tenemos que organizarlos. Tenemos que asignarle sus tareas, su porción, su responsabilidad, y ponerlos a trabajar para hacer lo que fueron diseñados para hacer.

Mientras vemos estos versículos y continuamos en este pasaje, quiero que vean que cada día, de maneras muy prácticas, la esposa excelente —la esposa virtuosa, la madre excelente— le está proporcionando a su familia un retrato de Cristo y de las realidades espirituales. Tú dirás, “¿Preparar comida le demuestra a mi familia algo de Cristo y de las realidades espirituales? ¡Por supuesto que si!

Tú estás ilustrando parábolas con tu vida. Estás demostrando parábolas de vida espiritual para tus hijos mientras trabajas con tus manos, mientras sirves en tu hogar. Cuando preparas alimento para tu familia, estás demostrándole a ellos que Dios es un fiel proveedor. Cuando estás consciente de la calidad de las cosas que compras, le estás enseñando a tus hijos sobre la excelencia del carácter de Dios.

Cuando eres organizada, cuando arreglas la casa luego de que se ha venido abajo… Digo, no estoy diciendo que seas fanática. Solo estoy diciendo que debemos aprender a tener un lugar para cada cosa y que las cosas deben ser colocadas de vuelta en su lugar. En la medida en que te organizas, le estarás enseñando a tus hijos que Dios es un Dios de orden.

Cuando limpias cosas en tu hogar, cuando mantienes una casa limpia, le estás enseñando a tus hijos sobre la importancia de la pureza, de la santidad del corazón, de ser limpios y lavados delante de Dios.

Cuando eres disciplinada en tu vida y en tus hábitos, en tus horarios y en la hora en que te vas a la cama, conforme a la forma como Dios los ha dirigido a ustedes como familia, cuando eres disciplinada, le estás enseñando a tus hijos que la vida cristiana requiere de disciplina. Le estás enseñando que sencillamente no te puedes quedar en cama y convertirte en alguien espiritual. El desarrollar hábitos de piedad, patrones y santidad en la vida requiere esfuerzo y cooperación con el Espíritu de Dios.

Y cuando extiendes tus manos a otros —como veremos mas adelante que esta mujer hace— a los necesitados y a los pobres, y cuando ministras a las necesidades de los demás, le estás mostrando a tus hijos el corazón de Dios y a aquellos que son pobres y necesitados y que están oprimidos.

Adopta una visión para tu trabajo en el hogar. Recuerda que mientras limpias —mientras planchas, mientras coses, mientras recoges, mientras pintas, mientras embelleces tu hogar, mientras haces cosas que hacen que tu casa luzca atractiva, recuerda que estás pintándole un retrato de Dios a tus hijos. Le estás mostrando a tus hijos los caminos de Dios de formas que pueden penetrar profundamente en sus corazones, y estarás aumentando las posibilidades de que cuando tus hijos crezcan lleguen a amar a Dios y a querer ser como Él.

Annamarie: El trabajo que haces hoy es importante. Tiene un significado espiritual de largo alcance, y Nancy Leigh DeMoss les ha estado enseñando esto a través de la serie titulada La mujer contra-cultura.

Busca este material o materiales como estos visitando AvivaNuestrosCorazones.com. Allí encontrarás recursos que te ayudarán a aprender más acerca de tu diseño como mujer.

Nancy ha estado explicando que nuestras acciones están siendo tomadas en cuenta. Tienen un efecto duradero en nuestros hijos. Para ilustrar esto aquí tenemos algunas oyentes que nos dicen lo que recuerdan de sus madres.

Mujer #1: Bueno, mi madre es un ejemplo de lo que Nancy ha estado hablando, en sentido de tener un corazón para Dios. A los 26 años ya mi mamá tenía 7 hijos. Ella hacía que cada uno de nosotros se sintiera especial; como si nos malcriara; no que no tuviésemos tareas que hacer —ella nos enseñó a trabajar con nuestras manos. Sí trabajábamos.

Pero necesitamos apreciar cada momento que Dios nos ha dado. Quiero alentar a las mujeres de hoy a reconocer los regalos que podemos dar en amor —esos regalos que damos incondicionalmente se van a devolver al 10 x 1 y también estarás reflejando a Cristo. Para mí, mi madre es un reflejo de quién es Cristo.

Nancy: ¡Qué bien! ¿Y tú Debbie?

Debbie: Como decía Nancy esta mañana, en el verso 15 donde dice que “ella se levantaba cuando aún era oscuro”, ella hablaba de la prioridad de poner a Jesús primero. Mis padres no fueron salvos hasta que ya yo estaba en la escuela intermedia, pero debido a esto mi mamá era muy enseñable. Mientras crecí, lo que más recuerdo era ver a mi mamá sentada en el desayunador, con su Biblia abierta y su lista de motivos de oración.

Aun mientras estuve en la universidad, bajaba temprano en la mañana, alrededor de las 6:00 AM y me daba cuenta de que había permanecido despierta toda la noche. Había escuchado a los bebés llorar. La había escuchado a ella mientras los atendía. Sí, cuando salía a las 6:00 AM yo sabia que encontraría a mi mamá sentada en la mesa con el Señor.

Ella me enseñó las prioridades de mi vida. Debido a esto, he hecho mi prioridad el estar con Jesús primero, antes de hacer nada más.

Lo otro que mi mamá me enseñó fue la segunda prioridad: Mi esposo es la persona más importante en esta tierra. Ella se sacrificó por mi padre. Ella le sirvió a mi papá, y ella era un equipo con él. Él era un farmacéutico, y ella estaría allí para él. Ella trabajaba a su lado cuando él la necesitaba. Cuando no lo hacía, venía a casa para estar con nosotros.

Nancy: Eso es maravilloso.

Mujer 2: Cuando mi hermana y yo nacimos, mi mamá optó por dejar su carrera y permanecer en el hogar para criarnos. Ella es la única en la familia que ha recibido una educación, y sin embargo permaneció en la casa y dándome un ejemplo al hacer esa decisión. Verdaderamente creo que, sin este ejemplo que tuve en mi mamá, yo no sería hoy trabajando en el hogar y cuidando a mi familia.

Y aun va más allá. Cuando mi esposo y yo estábamos en el ministerio, Dios nos llamó a irnos al África. Estando allí poco menos de un año, me tomé tiempo para reflexionar. Al hacerlo, pude darme cuenta de que mi madre me había criado enseñándonos cómo trabajar con nuestras manos en el hogar, equipándonos para ser misioneros exitosas, aun cuando no tuve la intención de ser una misionera.

La vida en el este de África en los años de 1980 se parecía mucho a la vida en América durante los años de los 50’s –todo se elaboraba con las manos en la casa. Habían muy pocos efectos eléctricos para hacer la vida mas fácil y práctica. Aún cuando regresamos a los Estados Unidos, mis hijos me pedían que hiciera la mayonesa y los panecillos en casa. Les dejé saber que uno podía comprar esas cosas en los supermercados y que no hacía falta ya hacerlos en casa. (Risas)

Pero fue realmente mi madre quien me preparó para ser exitosa en la vida y para ayudarme a vivir la vida a la que Dios nos había llamado. Le doy este tributo a ella.

Nancy: Es increíble escuchar esto! Muchas de nosotras, como mujeres jóvenes, de seguro no podríamos funcionar en ese tipo de circunstancias hoy en día. No hemos tenido que desarrollar ese tipo de carácter.

Mujer 3: Este verso me recuerda a mi madre, pero especialmente el verso 12 donde dice: “Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida.” Mi mamá ciertamente hacia eso con mi papá. Ella iba hasta el asilo de ancianos, manejaba su pequeño carro aproximadamente 5 millas, y lo visitaba cada día.

Cuando yo era niña, mi papá estaba mucho más interesado en la caza y la pesca. Ella permaneció a su lado y le dejó hacer lo que él quería hacer, pacientemente esperando por él. Cuando mi papá tenía 65 años se cayó del techo del granero —desde 40 pies de altura.

Cuando pude llegar a hablarle le dije: “Papá, de seguro que clamaste al Señor cuando sufriste esa caída de 40 pies de altura.” Él dijo: “Porque habría yo de hacer eso?” Aún no estaba yendo a la iglesia. Esperó un largo tiempo. Casi justamente un año más tarde, mi mamá llegó a necesitar una cirugía. Él estaba tan preocupado por la posibilidad de perderla. Fue allí cuando oró para recibir a Cristo.

Yo no estaba allí cuando le hicieron la cirugía, pero estaban mis dos hermanas. Cuando les informaron que todo había salido bien, dijeron: “Vamos a comer, papá.” Él dijo, “No deberíamos pasar por la capilla primero para darle gracias a Dios?”

Nancy: Al estuchar estos conmovedores tributos, me pregunto —de verdad que me he conmovido al escuchar algunas de las cosas que comparten sobre el modelo y el ejemplo que han encontrado en sus madres — pero me pregunto si quizás necesitamos tomar alguna acción, en respuesta a lo que hasta ahora hemos oído.

Para empezar… ¿Alguna vez te has detenido para darle gracias a Dios por la mamá que te dio, y para agradecerle por las maneras específicas en que ella fue una buena madre? ¿ Te has detenido a darle las gracias por las cualidades que ella manifestó, aunque no haya sido como la mujer que vemos en Proverbios 31? Quizás ni siquiera era creyente. Pero nos hemos estado enfocando en los rasgos positivos. Estamos expresando nuestra gratitud.

Y he encontrado que en mi propia vida, aunque mis padres han tenido sus faltas y sus fallas —¡y ellos serian los primeros en aceptar estas faltas!— mientras más gratitud yo expresaba al Señor y a mis padres por esas cualidades, más se liberaba mi corazón de las áreas más endurecidas, de las amarguras por las otras áreas débiles. ¿Cuáles son algunas de las cosas por las que tú puedes darle a Él gracias, por las cosas que viste manifestadas en la vida de tu madre que eran buenas cualidades, cualidades de una mujer virtuosa, de una mujer excelente?

Escríbelas. Y luego quiero retarte, si tu mamá aún vive, a buscar una oportunidad para de alguna forma ofrecerle un tributo tangible de este reconocimiento. Si ella aún vive, no esperes hasta el día de su funeral para decirle, “¡Gracias mamá!”

Déjame decirte también, que si no tuviste una mamá que tenía temor de Dios o que caminaba por Sus preceptos, que eso no debe ser un impedimento para ti. Tú puedes empezar una nueva generación. Tú puedes convertirte en una mujer que le teme al Señor para beneficio de tus hijos, de tus nietos y de tus biznietos. Tengo la esperanza de que estés orando por las generaciones futuras hasta que el Señor venga. Aun esas oraciones que hagas ahora quizás produzcan una cosecha que nunca soñaste cosechar cuando estabas criando a tus hijos.

Así que, cualquiera que sea la estación de la vida en que te encuentres, cualquiera que sean tus problemas, podemos ser mujeres con reverencia hacia el Señor y dignas de escuchar algunas de las palabras que tantas de ustedes han compartido sobre sus madres.

Annamarie: La forma en que tus hijos te recuerden dependerá de la forma en que vivas tu vida hoy. Nancy Leigh DeMoss ha estado recordándonos esto, y ella volverá en unos instantes para orar. Nancy también te animaba para que le agradezcas a tu madre de forma tangible por las cosas que ha hecho por ti.

Dennis Rainey nos explica cómo hacer esto en su libro titulado “El mejor regalo que pudieras darle a tus padres” [ The Best Gift You Could Ever Give Your Parents]. Este breve libro describe cuán significativo es escribirles un tributo a tus padres. Te lleva paso a paso por el proceso de escribir, enmarcar y presentar este regalo especial a tus padres.

Jesús está preparando un hogar eterno para todos nosotros. Esa verdad afectará tus acciones hoy como madre. Descubre por qué mañana. Ahora, aquí está Nancy para ayudarnos a reflexionar sobre los atributos que acabamos de escuchar y para dirigirnos en oración.

Nancy: Padre, gracias por el espíritu dulce y el precioso ejemplo que hemos visto en estas mujeres que han obedecido Tu Palabra y han honrado a sus madres. Señor, Te ruego que en cualquier lugar que nos encontremos en nuestro desarrollo como mujeres que temen al Señor, que podamos empezar a venir a Ti con nuestros propios fracasos. Oro que podamos dirigirnos a Ti para encontrar gracia, para humillarnos, para reconocer nuestra necesidad y luego para dar el próximo paso, en Tu gracia, de convertirnos en mujeres que seamos dignas de alabanza y honor. Oro en Nombre de Jesús, Amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

8/27 – Trabajando con gozo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

8/27 – Trabajando con gozo

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Annamarie Sauter: Si eres madre, probablemente parecería que tu trabajo nunca termina. Siempre hay un plato más que fregar, una boca más que alimentar, un juguete más que recoger. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss compartiendo cómo hacer que nuestro trabajo sea más fácil.

Nancy Leigh DeMoss: Cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y amor a los demás hace que la carga sea mas ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es verdad? Las cosas adquieren una perspectiva diferente cuando las hacemos con un corazón dispuesto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Cuál es la labor más grande e intimidante que estás enfrentando en el presente? Hay una forma de lograr que esa labor sea más manejable … Consiste en reconocer que estas trabajando para la gloria de Dios. Ayer, Nancy empezó a describir algunas formas de trabajar que son exclusivamente femeninas. Ella volverá a retomar el tema en la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Permítanme leerles una carta que recibí de una amiga no hace mucho. Ella decía:

Nancy, cuando leí tu carta que contenía tu agenda, pensé, “Oh Fran, Nancy tiene una gran vida— es tan emocionante, con tantos viajes. Y yo ¿qué haré este verano?”

Sentada en la mesa de la cocina, pensé, “Vamos a escribir lo que he hecho durante este mes para darme cuenta qué he hecho y que haré”. Este es un ejercicio realmente valioso para ver cuán ocupadas están las Madres —con M mayúscula— con todas sus tareas. Todas estas tareas, aparentemente mundanas, demuestran el amor por nuestros hijos.

Tareas como coser cientos de etiquetas en cada par de medias y ropa interior, toallas, camisas y todas esas otras cosas que sabrás que no volverás a ver después que hayan ido al campamento de verano— el gran devorador de los artículos que vienen de la casa. Tareas como escribir la dirección y poner los sellos a diez sobres pequeños para diez cartitas, una para cada día, para los abuelos, para mamá y para papá, para los primos, dispersos en otros campamentos alrededor del país— para luego esperar ansiosamente cada día esa cartita en el buzón y finalmente abrirla el día que los niños llegan”.

Pues bien, mi mes continua con mucha diversión con un clima de 100 grados F en los encuentros de natación de verano.

Beau su hijo adolescente nada. Y ella continúa diciendo

“Cada martes hay un ritual que practican las familias como las nuestra de ir a encuentros de natación que duran desde las 6 pm hasta alrededor de las 9:30 p.m. Por supuesto la ironía de estos encuentros de natación es que si te das cuenta empiezan los ejercicios de calentamiento a las 4:30 pm cuando los encuentros realmente empiezan a las seis. Puede ser que tu hijo nade en tres eventos y hasta dos relevos por un total de 3 minutos en toda la noche. Así que te pasas cuatro o cinco horas bajo un sol abrasador para un total de solo dos minutos, y 26 segundos en toda la noche.”

Pero con gozo, qué profunda alegría, cuando tu niño termina con fuerza, sale de la piscina y todo empapado mira fijamente a Mamá (con M mayúscula), sonríe y se acerca buscando un gran abrazo— realmente todo valió la pena.

El Día de los Padres invitamos a los abuelos a comer helado y bizcocho hechos en casa. Leí del diario de George Washington, el tema “El Padre de Nuestro País” y también leí de las Escrituras temas sobre hijos, padres y abuelos. Luego cada persona en la mesa compartió algo que su Padre le había dado, una bendición espiritual o algo así. Qué momento tan precioso.

Bueno, ella habló de como su madre compartió algo sobre su padre y su padre a la vez compartió algo sobre su padre y luego la pequeña Mary Scott compartió como su papá le ha regalado cosas que cuestan dinero, pero el mejor regalo era el regalo gratuito de Jesús. “Oh Nancy”, dijo Fran, “qué mes tan rico he tenido”.

Esta amiga está descubriendo el valor, el significado y la maravilla de ser una mujer dispuesta que trabaja con sus manos. Qué retrato de la mujer de Proverbios 31: la mujer que tiene un corazón de virtud y excelencia y tiene fortaleza espiritual y un carácter piadoso. Luego vemos cómo este carácter se manifiesta en su vida y en el contexto de su hogar. Hemos estado viendo el verso 13 de Proverbios capitulo 31, y seguimos expandiendo un tema que se ve en todo este pasaje.

El versículo 13 dice: “Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos”. Hablamos acerca de lo duro que trabaja esta mujer. Ella es diligente. Ella es industriosa y podrás ver este tema de principio a fin en el capítulo. No hay nada de pereza en ella. Su trabajo está centrado en su casa, particularmente durante los años de tener los hijos y criarlos, pero también después mientras ella construye un hogar para su familia.

Quiero señalar otra palabra que encontramos en ese versículo. Con agrado ella trabaja con sus manos. La Nueva Versión Internacional dice: “y gustosa trabaja con sus manos”. Literalmente significa con el deleite de sus manos, y esto sugiere—aunque no lo creas— que ella realmente disfruta su trabajo. Ella lo hace con gozo. Pone sus manos a trabajar gozosamente.

Esto no implica que las tareas sea inherentemente gozosas en sí mismas. Si eres madre o has sido esposa durante un tiempo, a menos que te encante la cocina, probablemente te ha pasado que hay días cuando el preparar tres comidas al día y luego limpiar y recoger después de los almuerzos se convierte en toda una labor.

Pero aquí encontramos una mujer con un corazón alegre y dispuesto que le proporciona significado a su trabajo. Gustosa pone sus manos a trabajar. Esto habla de su actitud hacia el trabajo. No tan solo trabaja arduamente en su hogar sino que trabaja con gusto y corazón contento. Se siente animada con sus tareas.

En Eclesiastés capitulo 9 leemos: “Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; (Eclesiastés 9:10). Para esta mujer su trabajo no es duro. No es una labor pesada, aunque ella ciertamente lo podría ver así. Ella ha escogido tener una actitud diferente con respecto al trabajo pues ella ve los resultados finales. Ella ve el propósito de ese trabajo. Ella ve el significado y la motivación detrás de esa tarea. Y este es el amor. Es el amor por los demás. Es el amor a Dios. Es ese amor a Dios el que la motiva a trabajar con sus manos, a limpiar alrededor de la casa y proveer comida y ropa. Todo esto es motivado por el amor.

Y eso no necesariamente hace que su trabajo sea mas fácil, pero cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y por amor los demás, hace la carga más ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es cierto? Cuando lo haces con un corazón dispuesto adquieres una perspectiva diferente; no estás viviendo para ti misma, sino que vives para los demás. Y tu mayor gozo lo encuentras cuando sirves amorosamente a los demás.

Ahora, no estoy tratando de ponerle romanticismo a una tarea manual pesada y de servicio. Tampoco estoy diciendo que no eres una mujer piadosa si no restriegas el piso cantando. Existen momentos en nuestras vidas cuando tendremos que hacer cosas que simplemente hay que hacerlas. Pero hay algo que deseo que tengas mientras trabajas y mientras yo trabajo, y es un corazón dispuesto y alegre.

Un comentario de Proverbios 31 dice: “Tan solo el amor puede hacer que este servicio diligente sea dulce y placentero. Cuando falta el amor, este trabajo se convierte en una labor dura y pesada”. Algunas de ustedes ya conocen el nombre del hermano Lawrence. Él era un monje del siglo 17 cuyo trabajo en la orden religiosa donde pertenecía era la cocina. Pero él aprendió a hacerlo con un corazón alegre, por amor a Dios. De hecho escribió La práctica de la presencia de Dios , un clásico que encuentro tan alentador para nosotras las mujeres mientras trabajamos.

Él escribió: “Mi tiempo de trabajo no difiere tanto de mi tiempo de oración.” Debemos tener en cuenta que su tiempo de trabajo era trabajar en la cocina— trabajar con el equipo de cocina y limpiar— en esto consistía su empleo. Y él dijo:” Mi empleo, mi trabajo, no difiere de mi tiempo de oración, ahí en medio del bullicio y desorden de mi cocina, mientras varias personas piden varias cosas al mismo tiempo.”

¿Te suena esto como a tu vida? Para algunas de ustedes que son mamás, ¿no les es usual que en casa varias personas las llamen al mismo tiempo para cosas diferentes? Él dijo: “En medio de todo ese bullicio y desorden, poseía a Dios en tranquilidad como si estuviese de rodillas en oración.”

¡No es maravilloso! Pero les diré que él no empezó de esta manera. Si lees La práctica de la presencia de Dios , verás que para él esto fue un proceso. Pero esa labor manual y servicial es consagrada y santificada cuando la ofrezco en ofrenda a Dios.

Como madre podrás pensar que en medio de toda la limpieza, la recogedera, la cocina, la compra y todo lo demás que haces para ayudar a la familia en el hogar, que puedes habitar con Dios en tu espíritu con la misma tranquilidad , que lo haces cuando estás de rodillas con tu Biblia abierta en oración , porque haces tus tareas como para el Señor, con un corazón dispuesto.

Y el versículo que me ha venido a la mente es aquel en el que Pablo dice en 2da a los Corintios, capítulo 12: Y yo muy gustosamente gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré por vuestras almas. (2 Corintios 12:15). ¿Y el apóstol Pablo? Él tenía un trabajo glamoroso. Siempre pensamos que el trabajo de otro es más glamoroso que el nuestro. Pablo dijo: “No importa lo que me cueste, lo haré alegremente porque el propósito de mi vida es gastarme por ustedes”. Ese es el propósito de mi vida: glorificar a Dios gastándome por vuestras almas. Y todas ustedes que son esposas y madres, de esa manera glorifican a Dios, gastándose y entregándose por los demás.

Así que lo harás. La pregunta es: ¿Lo vas a hacer con gusto o lo vas a hacer con resentimiento? Y cuando Jesús habló de hacer el trabajo de su padre, Él dijo: “Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío”. Recientemente mientras pensaba en esta frase me di cuenta de que tarde o temprano generalmente me someto a la voluntad de Dios, pero a menudo no me deleito en la voluntad de Dios.

Si quiero ser como Jesús, entonces necesito orar: “Oh Señor, dame un corazón que se deleite en servir, que se deleite en trabajar para ti, que se deleite en gastarse en favor de los demás. Si ésta es Tu voluntad para mi vida, si éstas son labores asignadas por Ti, entonces ayúdame a hacerlas con gozo. Ayúdame a trabajar gustosamente con mis manos.

Muchas veces me he apropiado de una oración que hay al final del Salmo 90. Y vamos a elevar esta oración al Señor:

¡Sean manifiestas tus obras a tus siervos, y tu esplendor a sus descendientes! Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros. Confirma en nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos (Salmo 90:16–17, Nueva Versión Internacional).

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá de inmediato con la segunda parte del programa de hoy. Hablará de manera más específica acerca de lo que significa la obra de nuestras manos. ¿Qué nuevas ideas te han surgido acerca de Proverbios 31 a medida que Nancy ha ido compartiendo la serie La mujer contra-cultura? Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com y déjanos saber tus opiniones e ideas.

Quizás conoces a alguien que se beneficiaría grandemente con la enseñanza de hoy. Hay muchas formas en que puedes convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Puedes enviarles un correo electrónico a alguna persona con la transcripción del mensaje de hoy. Otra idea es que puedes agregar un banner de Aviva Nuestros Corazones en tu blog, portal o muro de Facebook. Visítanos en nuestra página de Facebook, Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, y sé parte de esa comunidad creciente de mujeres que ama el mensaje de avivamiento y feminidad bíblica.

Visita nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com, y obtendrás más ideas de cómo convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Ahora volvemos con la enseñanza de Nancy sobre la importancia del trabajo de una mujer.

Nancy: Me resulta interesante que en Proverbios 31 encontramos seis referencias a las manos: en el versículo 13, en el versículo 16, en el versículo 19, en el versículo 20 y en el versículo 31. Específicamente en los versos 13 y 19 tenemos una mujer que consigue lana y lino como materia prima para trabajarlos con sus manos y convertirlos en hilo, luego en tela y finalmente en ropa.

Al notar todas las referencias en este pasaje a lo que ella hace con sus manos (dependiendo de la traducción que estés usando se hará referencia al trabajo de sus manos, o el fruto de sus manos, la ganancia de sus manos) yo me pregunto: ¿Cuál es el significado de todas esas referencias al trabajo de sus manos? Luego empiezo a pensar en otros pasajes bíblicos donde se hace referencia a las manos. Estos pueden arrojar un poco de luz a medida que estudias la Palabra de Dios.

Bíblicamente, existe un significado especial con respecto al trabajo de nuestras manos. En en el Salmo 8:3 (NVI) nos dice que los cielos son la obra de Sus dedos y cuando se cita nuevamente este pasaje en Hebreos 1:10, dice: “y los cielos son la obra de tus manos”. El Salmo 8:6 dice que Dios formó al hombre y “Tú le haces señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto bajo sus pies”.

Esta tierra es obra de las manos de Dios. El Salmo 111:7 nos dice que las obras de Sus manos son justicia y verdad. También sabemos que Jesús trabajó con Sus manos. Él creció como el hijo de un carpintero y con certeza hizo las tareas propias de un carpintero con Sus manos. También usó Sus manos como medio de bendición para los demás. En Mateo 19:15 vemos que Él puso Sus manos sobre los niños. En Lucas 24:50 cuando Jesús se preparaba para ascender a los cielos después de Su resurrección, las Escrituras señalan que “alzando Sus manos los bendijo”. Bendijo a Sus discípulos.

Los apóstoles trabajaron con sus manos. En 1 Corintios 4:12 el apóstol Pablo dijo: “nos agotamos trabajando con nuestras propias manos;” Hechos 20:34

Y de nuevo en Hechos 20:34 Pablo al hablar con los ancianos de Éfeso les dice: “Vosotros sabéis que estas manos me sirvieron para mis propias necesidades y las de los que estaban conmigo” (Hechos 20:34).

¿No te resulta interesante notar que el gran apóstol Pablo, el autor de 13 cartas del Nuevo Testamento, no tenía a menos el trabajar con sus manos? Trabajar con nuestras manos es la cura, es el antídoto de la haraganería, del robo y de toda inutilidad. Por eso leemos en Proverbios 21 que las personas haraganas no trabajan con sus manos, dice: “El deseo del perezoso lo mata”, dice en Proverbios, “porque sus manos se rehúsan trabajar; todo el día codicia, mientras el justo da y nada retiene” (Proverbios 21:25-26).

¿Puedes ver la diferencia? Los perezosos siempre quieren obtener. Quieren estar del lado de recibir. No trabajan para dar. Quieren recibir. Y finalmente, si no pueden obtener lo que desean, esto puede hacer que roben a causa de su pereza. Pero las personas que son trabajadoras están dispuestas a trabajar con sus manos para poder tener algo que darles a los demás. Ese es el corazón de esta mujer virtuosa.

Leemos en 1ra de Tesalonicenses en el capítulo cuatro que Pablo les insta: “que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos y trabajéis con vuestras manos… A fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada” (1 Tesalonicenses 4:11–12).

Ahora, esto es algo serio porque Pablo no solo está diciendo que es algo que debemos considerar hacer, trabajar con nuestras manos en las tareas que debamos hacerlo. En 2da a los Tesalonicenses capítulo tres él dice que había algunos en la iglesia que eran perezosos; no trabajaban con sus manos. Y Pablo dijo: “miren nuestro ejemplo. No comimos de gratis el pan de nadie, sino que trabajamos con fatiga y trabajo día y noche, para que no fuésemos una carga para ustedes, sino más bien un ejemplo que ustedes pudieran seguir” (2 Tesalonicenses 3:7–8, parafraseado).

“No se cansen de hacer el bien” (Gálatas 6:9, parafraseado). Esta es una buena palabra para las madres, ¿no es así? Y él sigue diciendo: “Si alguno no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence” (2 Tesalonicenses 3:14). No es algo que solo vamos a modelar en nuestros hogares, sino que es algo importante que deben enseñarles a sus hijos. Sus hijos necesitan aprender cómo trabajar y cómo tener una ética de trabajo, pero también a trabajar de manera práctica.

Algunas de ustedes encontraron que cuando se convirtieron en esposas y madres no tenían las destrezas prácticas que debían saber para satisfacer las necesidades de sus familias en términos de comida, ropa, hacer compras, administrar y organizar la casa, la limpieza y algunas de estas destrezas ustedes tuvieron que aprenderlas. Y déjenme decirles, si todavía no saben hacer estas cosas, si todavía no tienen las destrezas, busquen una mujer que sí las tenga y pídanle que las ayude a aprender.

Quizás tú pienses: “Es que me sentiría muy avergonzada de decirle a una mujer que yo no sé cómo organizar mi casa, o que no sé cómo limpiar la casa o que no sé cómo cocinar.’” Es mejor pasar la vergüenza y buscar a alguien que te sirva de mentora y que te ayude a aprender esas destrezas, que pasar por la vida sin completar parte del llamado de Dios para tu vida.

Pero madres, asegúrense de que sus hijas estén aprendiendo esas habilidades para que cuando tengan su edad no tengan que admitir que no saben cómo hacer las tareas básicas del hogar.

Bueno, y hay tantas formas en que una mujer en el contexto del hogar puede usar sus manos. Yo hice una lista de algunas, y ustedes pensarán en otras: coser y remendar la ropa, las cortinas, las sábanas. Limpiar —lavar los platos, la ropa, bañar a los niños, limpiar los baños, los pisos, limpiar cosas derramadas. Y siempre hay mucho que hacer con las manos, recoger, cocinar, hornear, preparar los alimentos, comprar, manualidades para embellecer el hogar: pintar, esténcil, jardinería, sembrar, sacar las yerbas malas, ocuparse del jardín.

Trabajar con tus manos: arreglos florales, bordado, escribir notas motivadoras- esa es una forma de usar tus manos para ministrar gracia a los demás. Y a propósito, empieza en casa con esas notas motivadoras. Algunas de ustedes tienen mucho talento para escribir notas de agradecimiento y de motivación, pero ¿le escriben a sus esposos y a sus hijos esas notitas?

¡Usa tus manos! Llevar las cuentas, esto puede ser parte de tu área en la casa. Es algo que puedes hacer con las manos para ayudar a ministrar gracia a tu familia. Cuidar los niños enfermos, trenzar el pelo, cortar el pelo, todo tipo de peinados, llevar a los niños a la escuela, a las clases de piano, a las clases de deportes. Esta mujer busca lana y lino, busca la materia prima que necesita, y luego trabaja gustosamente con sus manos.

Déjenme pedirles que se detengan aquí un momento y miren sus manos. Solo mírenlas. Si eres una mujer de Proverbios 31, o te estás convirtiendo en una, como tenemos el compromiso de hacerlo juntas, tus manos tal vez no sean las manos de una modelo. Puede que no tengas las uñas perfectamente arregladas. Pero déjame preguntarte lo siguiente: ¿Son manos que sirven? ¿Son manos que se usan para bendecir y ministrar de forma práctica a las necesidades de los demás?

Si lo son, entonces aunque no sean manos bellas, son manos como las del Maestro. Las manos de Cristo fueron clavadas a la cruz. Él lo soportó, por amor, por tener un corazón de siervo, por el Evangelio, por el plan de redención.

Y cuando le sirves a tu familia con tus manos, cuando trabajas con tus manos, cuando limpias y cocinas, no importa lo que hagas con las manos en la casa, lo estás haciendo por el Evangelio. Lo estás haciendo para que tus hijos puedan saber cómo es Jesús, para que sean atraídos hacia Jesús, para que deseen conocerlo.

Hay una hermosa palabra de motivación en 2do libro de Crónicas capítulo 15. El profeta vino al rey Asa. Asa era un hombre que tenía un corazón para Dios, y deseaba establecer reforma en las naciones que necesitaban desesperadamente ser reformadas, pero era un trabajo difícil.

Hubiera sido fácil para Asa cansarse y darse por vencido. Dios le envió al profeta para decirle lo que quiero decirles a ustedes hoy. Él le dijo: “Mas vosotros esforzaos y no desmayéis, porque hay recompensa en vuestra obra.” (2 Crónicas 15:7).

Déjenme decirlo de nuevo. “Mas vosotros, esforzaos y no desmayéis porque hay recompensa en vuestra obra”, si la haces como para el Señor.

Así será.

Annamarie: La Biblia es tan práctica. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando cómo Proverbios 31 se relaciona con todo el trabajo que tendrás esta semana. El programa de hoy es parte de una serie llamada La mujer contra-cultura. Es un estudio profundo de Proverbios 31, y una exploración de la femineidad bíblica.

Ahora, si no conoces la frase “feminidad bíblica”, espero que explores el tema con más profundidad en un libro escrito por Nancy y otras sabias escritoras, llamado Becoming God’s True Woman o «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» .

También te invitamos a unirte a nosotros en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina, a celebrarse en Santo Domingo, República Dominicana. Entérate de los detalles visitando, AvivaNuestrosCorazones.com.

¿Sabes? El trabajo de una mujer no sólo consiste en ir tachando tareas de la lista de cosas por hacer. La gente está mirando, y mientras estás trabajando, puedes mostrarles un retrato de Cristo. Escucha más sobre esto mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se mencione otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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Los privilegios de estar sin crisis

Iglesia Ozama

Los privilegios de estar sin crisis

Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.

Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.

Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios  ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.

Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies.

El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.

http://www.ibozama.org

47/62 – Idolatría: ayer y hoy

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

47/62 – Idolatría: ayer y hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Queda prohibida la reproducción total o parcial de este recurso, por cualquier medio o procedimiento, sin para ello contar con nuestra autorización previa, expresa y por escrito. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en las leyes internacionales de Derecho de Autor. Derechos Reservados.

El valor de la sangre de Jesús

Domingo 15 Marzo

Fuisteis rescatados… no con… oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.

1 Pedro 1:18-19

El valor de la sangre de Jesús

Un joven judío estaba atormentado porque no podía seguir ofreciendo los sacrificios de animales ordenados en la ley de Moisés. ¿Qué sucedería con sus pecados sin la sangre de animales sacrificados para apaciguar la ira de Dios? Esta pregunta esencial lo preocupó durante varios años.

Una noche, recorriendo las calles de la ciudad, vio el anuncio de una reunión para judíos. Por curiosidad entró y se sentó. Justo en ese momento el predicador decía: “La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado”.

El joven escuchó atentamente. Jesús era presentado como “el Cordero de Dios” que vino a la tierra con el fin de derramar su sangre para el perdón de los pecados. Esa noche el joven comprendió: «Finalmente encontré la sangre que expía mis pecados y permite a Dios perdonarme». Por la fe en el Señor Jesús, tuvo la certeza de ser perdonado y estar en paz con Dios.

Más tarde, leyendo el Nuevo Testamento, el joven comprendió que la sangre de los sacrificios de animales ordenados por la ley de Moisés no podía quitar un solo pecado. Esas ofrendas solo anunciaban el sacrificio único y perfecto que Dios mismo dio por amor a nosotros: Jesucristo. La sangre de Jesús es la única que puede purificarnos efectivamente de nuestros pecados. Todo aquel que cree en el Hijo de Dios y en la eficacia de su sangre, recibe de Dios la certidumbre de ser librado del juicio que merecían sus pecados. “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús… por medio de la fe en su sangre” (Romanos 3:24-25).

Éxodo 27 – Hechos 19:23-41 – Salmo 33:10-15 – Proverbios 11:19-20

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

4/12 – El cómo, por qué y cuándo de la Creación, 1ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie:  La batalla por el comienzo

4/12 – El cómo, por qué y cuándo de la Creación, 1ª Parte

John MacArthur

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Si quieren abrir sus Biblias, pueden pasar a Génesis capítulo 1… Génesis capítulo 1. Y finalmente, vamos a llegar a la sección acerca de los orígenes en Génesis 1; y después un poco entraremos al capítulo 2, lo cual será el énfasis de nuestro estudio en las semanas venideras.

La Biblia abre con una declaración monumental: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Y con esa declaración, la palabra de Dios, las Sagradas Escrituras, afirman la existencia del universo y de todo lo que hay en él como el producto del acto creado por Dios. Es una declaración muy importante. Este versículo, lo repito, afirma la existencia del universo y todo lo que hay en él como el producto del acto creado por Dios. En este versículo, se nos muestra que la evolución, la teoría de dominante de la ciencia, no es verdad. Lo que existe, no existe porque evolucionó, sino porque Dios lo creó.

En semanas pasadas, hemos tratado de mostrar que la evolución no es científica. La evolución no es razonable. La evolución es imposible e irracional. Hemos estado diciendo que nunca ha habido un hilo de evidencia de que la materia en ningún nivel químico puede o podrá organizarse a sí misma por sí misma. Inclusive cuando es energizada, cuando hay energía que la active, mucho menos se organiza a sí misma hasta llegar a la vida de una manera viable y seguir ascendiendo y de manera continua a un nivel más alto de vida; y finalmente alcanzar la vida humana; nunca ha habido una hebra de evidencia de que la materia hace eso o puede hacer eso.

Fue hace más de 100 años atrás que Luis Pasteur probó que la biogénesis espontánea no puede ocurrir. Una célula no puede incrementar su complejidad. Una célula no puede añadir la información necesaria en su ADN o su código genético para llevarse a sí misma a un nivel más elevado. Eso es imposible. Nunca ha sido hecho, nunca ha sido visto.

Nada se muta hacia arriba. Nada atraviesa por un proceso de mutación que va subiendo. De hecho, la selección natural, la cual fue una frase en la cual Darwin se apoyó, la selección natural o el proceso de cambio o mutación siempre es descendente, nunca es ascendente. Siempre es descendente, nunca es ascendente. La vida individual, la cual varía demasiado desde el centro de las especies, va hacia abajo, es la ley de la entropía. De esta manera, los mutantes no mejoran las especies; están en un declive. De manera inevitable, mueren a nivel celular.

La selección natural, entonces, sólo es descendente, no ascendente; y la selección natural de hecho evita que la evolución se lleve a cabo. Ninguna especie es capaz de ascender. Puede decrecer a sí misma por un decrecimiento en su información a un nivel inotrópico que la lleva a la desorganización, pero no puede incrementarse porque no puede alcanzar nueva información.

Y es verdad que las especies morirán. Francamente, hay millones de especies que han muerto en este mundo. Nos dicen que diariamente miles se extinguen. Había más especies antes de lo que hay ahora. Había especies en el pasado que ni siquiera tenemos hoy en día, tales como los dinosaurios. Bien puede ser que hubiera otros tipos de monos, otros tipos de mamíferos como especies, como también insectos y aves y serpientes y criaturas del mar y todo eso, que han muerto y pudieron haberse visto como eslabones entre varias especies; pero nunca ha habido una hebra de prueba de que un tipo de especie puede convertirse en otro tipo de especie, mucho menos en un tipo de vida más elevado. Lo que parece ser algún tipo de eslabón intermedio que se encuentra en algún tipo de campo vertebrado o campo de fósiles quizás puede ser nada más que una especie antigua que dejó de existir como sucede por millares todo el tiempo.

La evolución, entonces, con su teoría del caos y su teoría de la materia no inteligente existiendo con características al azar, organizándose a sí misma al azar hasta llegar a formas inmensamente complejas y en términos definitivos al nivel de la inteligencia y personalidad humana es tan absurda y tan imposible y tan imprecisa en términos científicos que ninguna persona honesta podría creerla. La evolución es una violación de todo lo que la ciencia moderna sabe que es verdad.

Por otro lado, no necesitamos la evolución para explicar nada porque acabamos de leer cómo sucedió en Génesis 1:1. La materia inorgánica no puede organizarse a sí misma hacia arriba hasta convertirse en orgánica. La materia orgánica no puede organizarse a sí misma mediante características al azar para convertirse en un organismo más complejo; y finalmente alcanzar el nivel de inteligencia y personalidad humanas. Eso no puede suceder. No sucede.

Bueno, la gente pregunta… y esta es una perspectiva muy popular hoy en día… pero, pregunta si acaso no podría Dios -reconocemos a Dios, reconocemos a un Creador – pero, ¿acaso no pudo Dios haber usado la evolución después de haber creado la materia original? ¿Acaso Dios no pudo usar la evolución en un sentido de evolución teísta? No, Dios no pudo haber usado la evolución porque la evolución es imposible. La evolución da por sentado que la materia se puede organizar a sí misma en sentido ascendente por sí misma.

A. E. Wilder Smith, un científico brillante que ha realizado una obra que realmente ha abierto una brecha en este tema y que es un creacionista abierto y fuerte, escribió, y cito: “La información necesaria para construir al hombre no reside en los pocos elementos que se necesitan para componerlo,” fin de la cita. No puedes explicar al hombre, inclusive mediante los componentes a los que él puede ser reducido en un laboratorio. La información genética no puede venir de ningún lado. La información genética no puede levantarse de manera espontánea, ni la materia en sí misma se opera a sí misma para organizarse a sí misma en algún tipo de nivel más elevado de complejidad. Bueno, usted entiende el mensaje.

Todo necesita información de afuera. La inteligencia es crítica para toda la materia y toda la energía, la información de una fuente que da vida, una fuente inteligente, esto es Dios. No debe haber pregunta alguna ni duda alguna acerca de cómo el universo llegó a existir porque está respondido de manera clara aquí en el versículo 1 de la Biblia.

Y yo creo, creo que es apropiado, preciso, es correcto decir que si hubiera una teoría que no fuera la de la evolución fuera de la creación divina, si hubiera algo fuera de la creación divina o la evolución, los científicos se alinearían para proponerla. Los científicos con gusto adoptarían una explicación más racional en lugar de continuar promoviendo la evolución; pero no tienen alternativa alguna fuera de la creación divina. Y eso es intolerable para el hombre pecaminoso, porque el Creador también es la autoridad moral del universo y el juez de todos los hombres. La evolución no tiene sentido en absoluto. Por otro lado, la Biblia sí lo tiene.

Ahora, comenzando en el versículo 2, el primer capítulo de la Biblia, realmente expande, explica más en detalle el versículo 1. El versículo 1 dice que Dios creó los cielos y la tierra; y comenzando en el versículo 2 descubrimos cómo lo hizo. Génesis 1 versículo 2: “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. 

Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero. 

Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. 

Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto. 

Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 

Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.»

Éste es el relato de un testigo ocular de la creación del universo. El relato de la creación se presenta desde Génesis 1:1 hasta Génesis 2:3. Y el bosquejo del libro de Génesis se puede dividir en dos partes. La primera parte, la creación, Génesis 1:1 a 2:3. La segunda parte es llamada las generaciones. Comenzando en el capítulo 2 versículo 4 se comienza a seguir la historia del hombre. La creación entera del 1:1 al 2:3; y comenzando en el 2:4, comienza usted a seguir la historia del hombre a lo largo de Génesis y hasta el final del período de los patriarcas.

Podríamos decir entonces, que Génesis 1:1 presenta un retrato general, exhaustivo, de la creación. Dios creó los cielos y la tierra. No puede hacer usted una declaración más general, más amplia que esa. Eso cubre todo. Esa es una manera de decir que Dios creó todo en el universo, todo lo que existe, sea que esté hablando de galaxias o que esté hablando de algún tipo de sistema solar; sea que esté hablando de esas cosas que están los extremos más de lejanos del universo en el espacio o sea que esté hablando del grano más pequeño de arena; o sea que esté hablando de un microbio o bacteria sobre el planeta tierra, todo, absolutamente todo fue creado por Dios. Él es el creador de todas las cosas visibles e invisibles.

Y todas las cosas significa todo, desde diferentes rangos de ángeles, a toda forma de vida; desde ballenas a elefantes, a virus. Todo, todas las cosas incluye toda forma de energía, toda forma de materia, la velocidad de la luz, la estructura nuclear, electromagnetismo, gravedad, toda ley por la cual la naturaleza opera, fue creada dentro del marco de esta creación. Todas las cosas… Todas las cosas. Detrás de la creación de todo en el universo está el Dios vivo que hizo que todo existiera; y Él siempre ha existido de manera eterna, pero siempre había sido el Creador. Pero aquí se convierte en el Creador y Él crea todo… absolutamente todo.

Y comenzando el capítulo 2 versículo 4, como dije, Él se concentra en el hombre y regresa a explicar la creación del hombre. Y Él entonces cuenta la historia del hombre que fluye realmente hasta el final de las Escrituras. Pero este es sólo un relato de un testigo ocular de la creación, Génesis 1:1 al 2:3. No es una alegoría. No hay nada en el texto en hebreo o en el texto en español que indique que esta es una historia inventada. Que esto es algún tipo de retrato alegórico. No hay nada aquí que indique que éste es un tipo de poesía mística, que es un tipo de estilo literario lírico, que es algo diferente de historia real. Dicho de otra manera, esto es historia expresa, historia escrita por parte de Dios a través de Moisés. El Creador mismo le dio Moisés este relato preciso de la historia. Y aceptamos las Escrituras como inspiradas por Dios e inerrantes; y no hay nada en este texto que indique que es algo diferente de historia clara, pura.

Ahora, cuando dice en el versículo 1 “En el principio creó Dios”, usa la palabra bara. Bara, cuando es usada en la raíz cal del hebreo, es usada en las Escrituras sólo en referencia a la obra divina de Dios. Hay un aspecto único aquí; y ese aspecto único es lo que la hace absoluta. Bará, que se traduce creó, significa en esencia que el Dios infinito, eterno, personal, Trino, el Dios del universo, hizo que las cosas existieran, todo lo que existe, hizo que existiera cuando no existía antes de este momento. Él creó, en latín decimos, ex nihilo, de la nada. Esto es, no había material preexistente. Hebreos 11:3 lo dice: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no veía.”

Las cosas que vemos en el universo creado no fueron hechas de algo más. Fueron hechas de la nada, ex nihilo, sin material preexistente. Es una manera de decir que todo lo que nos rodea, su cuerpo, el lugar, la banca donde usted está sentado, el edificio donde usted se encuentra, las calles a nuestro alrededor, los árboles, las flores, la ciudad, el Estado, la nación, el continente, el mundo, todo lo que hay en él, las estrellas, la luna, todo, todo lo que usted puede ver y todo lo que usted no puede ver, protozoos, amebas, o simplemente polvo, todo arreglo de materia que existió de materia instantánea vino de la nada, no vino de material preexistente. No vino de cosas que aparecen, vino de la nada. Y Génesis es el único registro de la creación. Es la única fuente de información acerca de la creación.

Ahora, al concentrarnos en este versículo, vamos a hacer tres preguntas; y creo que éstas son preguntas fascinantes; y creo que van a ver lo fascinantes que son a medida que avanzamos. Primera pregunta, ¿cómo es que Dios creó? ¿Mediante qué método? Ya hemos sugerido que Él no pudo haber utilizado la evolución debido a dos razones. Número uno, el texto de Génesis uno no da lugar a la evolución. Y número dos, la evolución no sucede. ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo hizo Dios esto?

Realmente es muy simple; versículo 3, dice: “Y dijo el Dios: sea la luz; y fue la luz.” Versículo 6: “Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas,” y eso es lo que sucedió. Versículo 9: “Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar y descúbrase lo seco. Y fue así.” Versículo 11: “Después dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él sobre la tierra. Y fue así.”

Versículo 14: “Dijo luego Dios: haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.” Versículo 20: “Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.” Y fue así. Fue así. “Y vio Dios que era bueno.” Y después, en el versículo 24: “Luego dijo Dios: produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.” Versículo 26: “Entonces dijo Dios: hagamos al hombre.”

¿Cómo hizo Dios esto? ¿Cuál fue su método? Él habló… Él habló… e hizo que existiera de la nada. Éste es Dios. El salmo 33, versículos 6 y 9: “Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el aliento de Su boca. Porque Él dijo, y fue hecho. Él mandó, y existió.” Esa es la afirmación del salmista del relato de Génesis de la creación. Dios dijo sea y fue; sea, y cada vez que lo dijo, fue. Esto es lo que llamamos creación fiat, Él lo quiso, lo habló y existió. Él lo quiso e hizo que existiera hablando. Salmo 148:5 dice: “Porque Él mandó y fueron creados.”

De aquí vino todo. No existió. Dios quiso que existiera. Él habló y existió. Ese es el relato divino de la creación. En Marcos 13:19 habla acerca del principio de la creación que Dios creó… simplemente en caso de que alguien pudiera cuestionarlo. Y usted lo tiene lo largo de todo el Nuevo Testamento. El énfasis está en el hecho de que Dios creó. Mateo 19:4: “¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo?” Una y otra y otra vez las Escrituras hacen referencia Dios como el Creador.

Romanos 1 lo dice, dice que es tan evidente que Dios es el Creador, que si no lo ves, estás sin excusa. Colosenses, ese primer gran capítulo, versículo 16 en donde dice: “Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades, todo fue creado por medio de Él y para Él.” Eso lo resume. Esa es siempre la afirmación bíblica, Nuevo Testamento y Antiguo Testamento, la afirmación de Dios como Creador. Hebreos 1:10: “Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra y los cielos son obra de Tus manos.” Digo, las Escrituras de manera continua afirman que Dios es el Creador; y que Él creó simplemente porque quiso hacerlo; y luego habló y existió.

Escuche Romanos 4:17, este es otro testimonio. Dice: “Como está escrito: te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó… y aquí está la definición de Dios… Dios, el cual da vida a los muertos… escuche esto… Y llama las cosas que no son, como si fuesen.” Eso es Romanos 4:17. La creación es Dios llamando a la existencia lo que no existe. No hay lugar en eso para la evolución. La evolución es algo que aparece, algo que ha mutado, que se ha transformado de algo más. Esa no es creación.

En un punto en particular en la eternidad, el Dios eterno habló e hizo de esta manera que todo existiera. Y prácticamente lo hizo de componentes que nunca antes habían existido. Por lo tanto, decimos que el universo material espacio-tiempo tuvo un comienzo absoluto, no algún tipo de comienzo relativo. El significado claro… regresando Génesis, Génesis 1:1… es inequívoco. “En el principio creó Dios todo.” Los cielos y la tierra. Todo. San Agustín escribió esto en su confesión y cito, “Porque Tú los creaste de la nada, no de Tu propia sustancia o no de alguna materia no creada por Ti mismo o ya algo que existía; sino a partir de materia que Tú creaste al mismo tiempo, conforme las cosas que Tú hiciste, debido a que no hubo un intervalo en el tiempo antes de que Tú les dieras forma a esta materia sin forma,” fin de la cita. No hubo material preexistente. Y nada de lo que existe no fue creado por Dios. Juan 1:3: “Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que fue hecho.” No hay nada que exista que Dios no creó. Esto está muy, muy claro en las Escrituras.

Regrese por un momento a Génesis 1; quiero recordarle algo que es muy importante. Toda la creación comenzó y terminó en seis días… Es claro que no hay debate, no hay argumento acerca de eso. Observe el capítulo 2 versículo 2: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.” Él creó todo el universo de la nada, sin que hubiera material preexistente; y lo hizo en seis días. Sabemos eso a partir del versículo 5. El primer día, Él creó la luz; y dice que hubo tarde y mañana, un día. Simplemente, para asegurarnos de que no quede esto confuso. Y Él dice que fue un día. Y después, simplemente para asegurarse de que usted no quede con dudas, fue el tipo de día en el que hubo tarde y mañana. ¿Qué tipo de día es ese? Bueno, eso es lo que llamamos básicamente un día solar. Simplemente un día normal, cotidiano.

Ahora quiero decirle algo. Dios hizo todo esto en seis días. El versículo 8 dice que hubo tarde y mañana en el día dos. Y el versículo 13 dice que hubo una tarde y mañana en el día tres. Y así continúa a lo largo de los días. Versículo 19, hubo tarde y mañana el día cuatro. Versículo 23, hubo tarde y mañana el día cinco. Y versículo 31, fue la tarde y fue la mañana en el día seis. Él está hablando simplemente de seis días normales, comunes… Simplemente de la manera en la que entendemos que son los días.

Entonces, la creación entera había terminado el día sexto. Y la Biblia, y esto es muy importante señalarlo, la Biblia siempre habrá de creación como un evento pasado. Recuerde esto. Subráyelo en su mente. La Biblia siempre habla de la creación como un acontecimiento pasado. La evolución habla de la creación como algo que está siendo llevado a cabo, ¿no es cierto? Es algo continuo. La Biblia nunca se refiere de esa manera la creación. Hebreos 4:3 dice: “Las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.” Hebreos 4:10: “Porque el que ha entrado en su reposo también ha reposado de sus obras como Dios de las suyas.” La Biblia siempre ve a la creación como algo completo y finalizado. Es un acontecimiento pasado. Dios terminó la creación, nunca le añadió algo a esa creación original. En el día séptimo, Él descansó de la creación y ha estado reposando de la creación hasta el día de hoy.

Usted dirá, ¿qué está haciendo hoy? No está creando, está conservando. ¿Quiere entender el flujo? Creación, Génesis… Conservación, conserva, Él sustenta todas las cosas por la palabra de Su poder. El Reino milenario, la restauración, cuando Él restaura la tierra como la conocemos en el universo a su forma edénica o casi edénica. Por lo que usted tiene la creación, la conservación, la restauración… Finalmente, la recreación es el nuevo cielo y la nueva tierra. Pero la creación es un acontecimiento pasado. La conservación es un evento presente. La restauración es un futuro milenario. Y la recreación es el nuevo cielo y la nueva tierra. El trabajo de la creación, eso es algo pasado; y la Biblia siempre habla acerca de la creación como un acontecimiento pasado. No es un evento continuo. La evolución demanda una transición continua, aún los teístas evolucionistas que dicen que creen que la Biblia, ven al proceso evolutivo como algo necesario que siga y siga y siga; y de esta manera haya nuevas cosas que viven, que surgen.

Pero Dios creó todo en seis días. En ese capítulo no hay evolución. No hay una pista de evolución en ningún lugar en este capítulo. No hay lugar para una teoría de la evolución porque usted tiene días. Y el versículo 31: “Y vio Dios todo lo que había hecho y he aquí que era bueno en gran manera.” Ahora Dios terminó Su creación en seis días y dijo que era bueno en gran manera. Entonces qué significa eso. Nada era malo. Nada era malo; y eso significaría que nada era inferior. Nada sobrevivió. Nada, en cierta manera usted sabe, como las plantas que usted planta, nada se murió. ¿Sabe por qué? Porque no había muerte… no había muerte.

Observe y piense en esto… Cuando Dios terminó Su creación y la vio en su totalidad… de hecho lo dice varias veces, Él vio que era buena. Y Él vio todo lo que había hecho, en el versículo 31, y vio que era bueno en gran manera; nada era inferior, nada hubo que no sobreviviera, nada había sido matado en la lucha por la supervivencia del más fuerte. Si la creación hubiera involucrado algún tipo de proceso evolutivo, entonces Dios habría tenido que decir que bueno, lo bueno llegará hasta el final. Y no dijo esto. ¿Y cómo podría haber habido billones de billones de años de evolución, billones de años de lucha y de muerte y de supervivencia en un mundo donde no había maldición? ¿En un mundo donde no había muerte? Usted ni siquiera tiene muerte hasta Génesis capítulo 3.

El apóstol Pablo lo presenta de una manera absolutamente explícita en el libro de Romanos diciendo que fue a través del pecado que la muerte entró al mundo. No había pecado en esa creación perfecta. No había pecado, no pudo haber habido muerte. Entonces, no hay lugar para las que las plantas y los animales mueran… No hay caída, no hay pecado, no hay pecado no hay muerte, no hay muerte, no hay evolución. La caída vino y abrió la puerta a la muerte; y la muerte introdujo la ley de la termodinámica, la entropía, la desintegración y el desorden. En este momento no existía algo así.

Entonces, no hay manera mediante la cual usted pueda inyectarle la teoría de la evolución legítimamente a este texto. Y simplemente una cosa más. Cuando Dios hizo todo, hizo todo totalmente crecido. Usted conoce la antigua pregunta: “¿qué vino primero, el pollo o el huevo? ¿Quiere la respuesta? ¿Conoce usted la respuesta? El pollo estaba totalmente crecido. Era adulto. Dios no sólo esparció semillas en toda dirección de especies de vida que no habían nacido, sino que Él también creó todo absoluta y totalmente crecido, habiendo llegado a su crecimiento máximo, a su madurez completa, de tal manera que era capaz de reproducirse a sí mismo, sosteniendo su vida; y esa es la razón por la que Él dijo: “es bueno en gran manera”.

¿Entonces, cómo creo Dios? Él habló e hizo que existiera todo; y lo hizo en seis días. No hay manera de darle la vuelta eso. Y, simplemente, para ayudarle un poco con eso. La gente dice si la palabra día no puede acaso significar algo más. Es la antigua y francamente simple palabra hebrea yom, que significa día. Es utilizada en la Biblia para indicar un día solar normal de 24 horas o, a veces, se refiere a la porción que tiene luz en un día. O, usted podría decir que no estará por cuatro días, me voy por cuatro días, voy a estar fuera cuatro días; y con eso usted se refiere a cuatro días, de día y de noche. O usted le podría decir a alguien que éste ha sido un día hermoso; y se está refiriendo a la porción del día cuando hubo luz. Usted utiliza la palabra del mismo modo que lo hacían los hebreos.

Cuando yom es modificada por un número, en términos universales, sin excepción, en las Escrituras se refiere a un día normal solar. Ahora, algunas veces día es usada en las Escrituras para referirse a un período de tiempo que no es definido de manera precisa. Job dijo que sus días eran vanidad. El Salmo 90 versículo 9 dice: “Nuestros días han pasado.” Y eso no es definido; pero entendemos lo que eso significa, un período de tiempo. Pero inclusive en ese punto, inclusive cuando es usada así, el día todavía significa una sucesión finita de días normales, no algún tipo de época inmensa o larga de millones de años o de miles de años.

Y creo que lo que puede ser la afirmación más fuerte y necesito hacer esto porque usted puede hacer la pregunta acerca de, usted sabe, ¿por qué Dios se tomó seis días? ¿Por qué no lo hizo en seis minutos o seis segundos? Bueno, la respuesta es que se tomó seis días porque quería establecer un patrón. En Éxodo capítulo 20 Él nos da el patrón. “Acuérdate del día de reposo para santificarlo, seis días trabajarás y harás toda tu obra. Mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios. No hagas en él obra alguna, tú ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay y reposó en el séptimo día. Por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.”

Dios quiso establecer un patrón para la humanidad. Y ese patrón era: trabaja seis días y ten un día el cual lo apartas para reposar, descansar, para refrescar tu cuerpo y te concentras en adorar a Dios. Dios eligió hacerlo en seis días para establecer un modelo para nosotros. Ahora, si de hecho Le hubiera tomado billones de años, entonces el patrón es ridículo. El trabajo de la creación de Dios establece el modelo para el hombre que lleva Su imagen… seis días trabaja y un día Le adora.

Henry Morris, en su libro El registro de Génesisdice, y cito: “Dios llamó a la luz día y a la oscuridad llamó noche. Como si estuviera esperando un malentendido futuro, Dios definió cuidadosamente Sus términos. La primera vez que utilizó la palabra “día”, Él la definió como la luz para distinguirla de las tinieblas o la oscuridad, que llamó noche. Habiendo separado el día de la noche, Dios completó Su primer día de trabajo. La tarde y la mañana fueron el primer día. Esta misma fórmula es usada en la conclusión de cada uno de los seis días, como hemos leído. Es obvio que la duración de cada uno de los días, incluyendo el primero, fue la misma. Es claro que comenzando con el primer día y siguiendo partir de ahí, hubo un periodo establecido de sucesión cíclica de días y de noches, períodos de luz y períodos de oscuridad.” Fin de la cita. No hay otra manera interpretar eso, no hay otra manera en absoluto.

Usted se preguntará de dónde salió esta idea de épocas y billones de años, que cómo es posible que hayamos introducido esta idea en Génesis. No fue de Génesis, sino que vino de factores fuera de las Escrituras… teoría científica falsa impuesta en la Biblia, crítica más elevada que ataca la historicidad de la Biblia y filosofías humanas distorsionadas enfocadas en el hombre. Pero, usted sabe, la teoría científica falsa y la crítica más elevada que viene de fuentes académicas incrédulas han hecho que los eruditos cristianos torturen este texto y le impongan interpretaciones no legítimas. No hay absolutamente nada en las páginas de Génesis capítulo 1 y 2 que permita algo fuera de una creación de seis días, seis días solares de 24 horas. Podrá ofender a los evolucionistas, pero eso no cambia la verdad. Y ningún hombre se coloca en una posición correcta cuando se ubica en una posición de juicio en contra la Biblia.

Ahora preguntemos cuándo. Ese es el por qué, ahora preguntemos cuándo sucedió esto. ¿Sucedió hace miles y billones de años? La ciencia solía decir que hace 2 billones de años; pero ahora lo han cambiado. Se inclinan ahora hacia 20 billones; como podrá ver, cada vez más años, lo hace más largo. Realmente no han visto nada evolucionar, entonces piensan que probablemente tomó más tiempo. Pero si las cosas no evolucionan, ¿en qué ayuda hacer el tiempo más largo? No ayuda en nada. Si las cosas no evolucionan, si la materia no se organiza al azar por sí misma hacia arriba de manera que va aumentando, o subiendo y subiendo de nivel, si no hay evidencia de que eso alguna vez sucede, ¿qué se logra con más tiempo? Ya que no hay evolución, no es necesario tener billones o millones de años, todo lo que usted precisa son seis días… Eso es todo lo que usted precisa. El hombre no evolucionó finalmente de un mono a lo largo de 5 billones de años. Él fue creado en el mismo período de 24 horas que los monos.

Usted preguntará acerca de los fósiles. Le voy a decir algo acerca de los fósiles, debieron haber sido formados después de la creación; no antes. Tuvieron que haber sido formados después de la creación… Permítame que le de una definición científica de los fósiles: cosas muertas. Eso es todo. Eso es profundo, pero así es. Fósiles, son cosas muertas. Y no hay muerte. Romanos 5:12, tal como lo mencioné antes, la muerte vino por el pecado. No hay muerte antes de la caída de Adán. Usted no puede tener billones y billones de años y billones de cosas muriendo y convirtiéndose en fósiles si no tiene muerte. Es verdad, hay billones de fósiles y hay campos de fósiles en todo el mundo… Una muerte masiva ocurrió en el mundo.

¿Que la causó? Es claro que hubo muerte masiva sobre toda la tierra. Hubo evidentemente muerte generalizada; y la Biblia nos da la información definitivamente precisa de lo que pasó. Fue el diluvio universal mundial de Génesis capítulos 6 y 7. Y puede ver los aspectos científicos de eso; es absolutamente fascinante. Es muy probable que en ese entonces, los científicos piensan que hubo una gran separación entre los continentes, fuentes de las profundidades fueron rotas y la superficie de la tierra fue cambiada; y las placas tectónicas chocaron y empujaron las montañas que solían estar en el fondo del mar. Esa es la razón por la que usted encuentra fósiles de peces en las montañas del Himalaya y en el Gran Cañón. La tierra entera fue fracturada. No hay suficiente agua que caiga durante 40 días para ahogar la tierra más arriba del Himalaya, a más de 25,000 pies de altitud. No hay suficiente agua de lluvia que pueda caer, el agua tenía que venir de otro lugar.

Y así fue. Vino del piso de los océanos, en donde la lava prácticamente rompió esas placas y abrió la superficie de la tierra. La superficie de la tierra se rompió; y la lava se derramó, prácticamente calentando el agua a una alta temperatura, que se convertía en vapor y llegaba el cielo. Y eventualmente se vaporizaba de nuevo y se convertía de nuevo en agua de; y caía en la tierra e inundó la tierra en un diluvio masivo. Y toda esta actividad de placas tectónicas chocando, empujando a las montañas y demás puede ser rastreada hasta el Diluvio.

En Mateo capítulo 2, versículos 37 el 39 se refiere al Diluvio. Y utiliza la palabra griega kataklusmos, la palabra cataclismo. Literalmente, reorganizó toda la superficie de la tierra; y la cubrió con agua. Y ese cataclismo hidráulico general es lo que produjo la extinción de muchos animales en verdad instantáneamente, o durante un período de días cuando llovió y originó esta muerte mundial que produjo los fósiles.

Segunda Pedro 3 habla acerca de cómo Dios destruyó toda la tierra, versículos 6, inundándola con agua. Ese gran cataclismo mundial produjo las capas polares, produjo la Era de Hielo; y explica los fósiles. Y hay mucho más acerca de eso que podrá leer por usted mismo. Hay una cantidad inmensa de material científico acerca del Diluvio y su impacto catastrófico en la tierra.

Entonces, preguntamos cuándo sucedió esto. Si no necesitamos años tras años y billones y billones de años para formar a los fósiles… que por cierto, eso no lo va a resolver. Digo, si usted toma los huesos de su ave muerta y los pone en su jardín, ¿cuánto tiempo se va tardar para que se convierta en un fósil? Nunca se convertirá en un fósil. En la tierra, el piso tendría que abrirse y aplastar esos huesos y retenerlos ahí para que usted tenga algún tipo de fósil. Tendría que haber un cataclismo para crear ese tipo de cosa; tal como lo hemos visto en los sedimentos y en los huesos que se encuentran, por ejemplo, en el terreno que rodea al monte Santa Helena, que fue un tipo de cataclismo que tuvo el mismo efecto dramático como le parecería aún uniformitarianista, que habría tenido que ocurrir durante millones y millones de años. Entonces, el Diluvio contesta el problema de los fósiles y el sedimento y el reacomodamiento de la superficie de la tierra. Toda la ciencia legítima, francamente, apunta de regreso al gran cataclismo.

Pero ahora, veamos si podemos obtener una línea de tiempo acerca de cuándo sucedió todo esto. Sabemos aquí… sabemos a partir de la creación del universo, de la creación del hombre ¿cuánto tiempo pasó desde la creación del universo hasta la creación del hombre? Seis días… comience a contar. De la creación del universo a la creación del hombre pasaron seis días. Comenzando en Génesis 5… en Génesis 5, tiene usted a Adán. Y luego comienza con Adán, Génesis 5; y después va al Diluvio, allí hay mucha gente y se dan todos los años de sus vidas. Puede verlo en Génesis capítulo 5. Tiene la secuencia… él vivió tantos años y tuvo un hijo, y vivió tantos años y tuvo un hijo, y vivió tantos años y tuvo un hijo. Si los suma, tiene seis días desde la creación del universo a la creación del hombre… del primer hombre, Adán, al Diluvio tiene 1656 años. Mil seiscientos cincuenta y seis años; y llega el Diluvio.

Génesis 11 le da la cronología desde el diluvio hasta Abraham… Desde el Diluvio hasta Abraham. Comienza con los hijos de Noé… Sem, versículo 10; y pasa hasta llegar a Abraham, esos son 225 años. Muy bien. Seis días, 1656 años y 225 años… algo menos de 2000 años y está con Abraham.

Comienza en Génesis 12 con Abraham; y luego a través de los libros históricos del Antiguo Testamento… Éxodos, Números, Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes, 1 y 2 Crónicas simplemente procede a lo largo de esos libros y tiene la cronología desde Abraham hasta la cautividad babilónica… desde Abraham hasta la cautividad babilónica… esos serían 430 años en Egipto, 40 años en el desierto, 7 años conquistando Canaán, 350 años de los jueces, 110 años del Reino unido bajo Saúl, David y Salomón, 350 años bajo el reino dividido de Judá e Israel; y entonces tiene la cautividad babilónica, 70 años. Y después tiene el regreso y la reconstrucción, 140 años. Entonces, desde Abraham hasta el regreso y la reconstrucción de Jerusalén y la reconstrucción de la nación de Israel tiene más o menos 1500 años, si lo sumamos todo.

Continuando la reconstrucción y la restauración, ahora estamos al final del Antiguo Testamento; hay 400 años de silencio. Por lo que son aproximadamente 2000 años, comenzamos con la creación hasta Abraham, son aproximadamente 2000 años. Desde Abraham al Nuevo Testamento hay 200 años. Y desde el principio del Nuevo Testamento hasta ahora, son unos 2000 años.

El arzobispo James Usher, un gran erudito por cierto, vivió desde 1581 hasta 1656. Y él sumó todos los registros cronológicos genealógicos de la Escritura; y dijo que él pensaba que la creación ocurrió en el año 404 a. C. Usted sabe, los evolucionistas simplemente se van a burlar de eso. El mundo, el universo… ¿6000 años de edad? Pero sin duda alguna él estaba muy cerca lo correcto.

Y antes de Charles Darwin, cualquier hombre con cierta preparación que sugería que la humanidad tenía más de 6000 años de edad era visto como un tonto, como necio. Todos los registros históricos encajan en esos 6000 años. Y usted puede regresar y estudiar la historia europea, puede regresar y estudiar los registros, los registros egipcios; y todos se remontan a no más allá de eso. Usted se pregunta si no puede ser que algunos nombres fueron saltados en las genealogías. Eso es algo que se escucha todo el tiempo.

Permítame decirle algo. Algo que es muy difícil de probar es lo que quedó afuera. Eso es muy difícil de probar. ¿Cómo puede usted decir que otro nombre debía estar ahí? Si no está ahí, no está ahí. Y aún si usted añade unos cuantos años, que Dios dejó afuera de la genealogía del capítulo 5 o de la genealogía del capítulo 11, la historia de Israel, ahí está, está establecido; lo sabemos. Y los nombres de Cristo hasta ahora, los sabemos. Entonces, si usted quiere darle un poco más a ese primer período de tiempo y de espacio a las genealogías, bueno, podría añadir unos cuantos cientos de años aquí y allá.

Los erudito del siglo XIX de Princeton, William Green y B. B. Warfield, ambos han inerrantistas -ellos creían en la autoridad de la Biblia. Pero trataron de armonizar la Biblia con la evolución; y la manera en que lo fueron haciendo fue estirando las genealogías. No hay nada que discutir por los últimos 2000, no hay nada que discutir en los últimos 2000, realmente desde Abraham al período del Nuevo Testamento, es algo bastante claro en la historia. Entonces, decidieron que tenían que meterle algunos años en los primeros 2000. Y dijeron que hubieron varias generaciones que fueron omitidas y que padre y engendró podría saltarse generaciones y referirse a un ancestro más remoto.

Bueno, no hay evidencia para ello. William Kelley escribe, y cito: “Aún si Green y Warfield estuvieran en lo correcto en depositar algunos espacios dentro de las genealogías de Génesis, la asignación más generosa de espacios entre las varias generaciones no podía añadir más de varios cientos o como mucho 1000 años, hablando de una manera extrema, en la cronología. De hecho, una mirada más cuidadosa en estos espacios, indicaría que realmente no cambian la cronología general bíblica por la siguiente razón. El escritor de Génesis definió la extinción de la época patriarcal en términos de tiempo entre el nacimiento de los patriarcas, que de hecho son enumerados, no en términos de cuántos otros descendientes pudieron haber habido que no están en enlistados,” fin de la cita. ¿Entiende el punto? Si usted se concentra en los puntos altos de los patriarcas y asigna años para ellos, no puede meter más años en medio de estas fechas.

James B. Jordan escribió, y cito: “Cualquier persona que abre la Biblia en Génesis capítulo 5 y 11 notará que la edad de cada padre es dada para el tiempo del nacimiento de su hijo. Adán tenía 130 años de edad en el nacimiento de Set, quien tenía 105 años en el nacimiento de Enosh; y así sucesivamente. Entonces, parece que tenemos una cronología continua desde la creación hasta Abraham. No hay espacios en la secuencia. El hijo sigue al padre en una sucesión precisa. Así parece ser. La extensión de tiempo entre Génesis 5 y 11 es establecido por Génesis 6:7 y Génesis 11:10. Arfaxad nació en el año 602 de Noé. De esta manera, a primera vista parece una buena razón para aceptar las cronologías de Génesis 5 y 11 tal como están”, fin de la cita.

Ahora, aún si hay algunos espacios como dije, y quisiera usted meterle con todo lo que usted pudiera pensar, usted nunca terminaría con millones de años. En el mejor de los casos, sólo son unos cuantos miles de años atrás. Y después, los científicos vienen y dicen que tienen un problema con eso. Que les parece problemático, que qué hay acerca de la velocidad de la luz. Si Dios creó una estrella allí, que está a X número de años luz de aquí, llevaría millones de años llegar allí. La luz no puede llegar aquí. El hecho de que podamos ver la luz de la estrella allá afuera indica que millones de años tuvieron que haber pasado.

Bueno, ¿qué hay acerca de esto, qué solución tan rara es ésta? Dios no sólo creó la estrella, Él creó la luz en medio de los dos puntos, entre el punto de la estrella y aquí. ¿Acaso eso se oye imposible? Bueno, si eso es demasiado simplista, permítame darle otra solución. Se ha investigado la velocidad de la luz. Lo han hecho en kilómetros. Generalmente, se acepta que la velocidad de la luz es de 299,792,459 kilómetros por segundo… o redondeándolo, 300,000 km/s. Un año luz es la distancia que la luz viaja en un año.

De esta manera, una estrella podría llegar a existir un millón de años luz a distancia de la tierra pero de hecho no podría ser observada sino hasta 1 millón de años más tarde porque le tomaría tanto tiempo a la luz de la estrella alcanzar la tierra desde el espacio exterior. Si este es el caso, entonces el sistema solar tiene que ser mucho más viejo que los pocos miles de años indicado en las cronologías de Génesis. Este hecho parecería descartar la cronología bíblica de consideración seria si tuviéramos una evaluación honesta a partir de la ciencia.

Bueno, permítame explicarles porque eso no funciona. Eso es lo que algunos piensan. Primero, esto proviene de una investigación bastante interesante y fascinante llevada a cabo por un científico australiano llamado Barry Setterfield. Escuche esto, y cito: “Los argumentos de que la velocidad de la luz ha estado reduciéndose, y de esta manera ha viajado mucho más rápido en el pasado, indicarían un universo muy joven en términos de miles más bien en lugar de billones de años.” Fin de la cita. Barry Setterfield, un científico australiano, propuso que hay un deterioro en la velocidad de la luz en sus escritos llamados La velocidad de la luz y la edad del universo. De acuerdo con Setterfield, la primera medida meticulosa de la velocidad de la luz fue hecha por el astrónomo danés Reemer en 1675 y luego por un astrónomo inglés, Bradley, en 1728. Ha sido medida muchas veces desde ese entonces; y se dice que ha alcanzó un equilibrio en el número que les di hace un momento.

La información indica que la velocidad de la luz en 1675 era alrededor de 2.6 veces más rápida de lo que es hoy. Eso continuó en declive hasta 1960, cuando los relojes atómicos comenzaron a ser usados para medirla. Setterfield rastreó un decrecimiento de 5.7 km en la velocidad por segundo entre 1675 y 1728; y de 2.5 km por segundo entre 1880 y 1924; y el continuó rastreando ese decrecimiento. Y terminó con una curva que rastreaba el decrecimiento de la velocidad de la luz. Y en base a eso, Setterfield determina que la tierra fue creada hace unos 4040 más o menos ciento de años.

En el momento de la creación la velocidad de la luz iba mucho más rápido de lo que va ahora. Si la velocidad de la luz de hecho se ha deteriorado junto con todo lo demás, entonces la medida más básica empírica de la edad del sistema solar encajaría precisamente en las cronologías genealógicas de Génesis. Guau, si usted tan sólo toma esos mismos números y los coloca en una curva, termina con la luz siendo instantáneamente casi 6000 años atrás.

¿Acaso eso le sorprende? No debe sorprenderle. Además, suponiendo que esto es correcto, eso explicaría por qué las fechas derivadas de varios tipos de medidas radioactivas en elementos físico-geológicos tales como la media vida del uranio 238 decreciendo hasta llegar a plomo a lo largo de millones de años; todo estaría afectado. La velocidad de un electrón en su órbita es proporcional a la velocidad de la luz. Todo cambia y lo que parece ser viejo, no es viejo en absoluto si usted entiende este hecho inmenso.

De esta manera, las edades radiométricas en las rocas, meteoritos y otros objetos astronómicos en años convencionalmente medidos, todas pueden ser predichas por el alto valor inicial del mar y acomodadas dentro de un marco de 6000 años. Y no quiero ya entrar en más detalles, he dicho más de lo que se. Pero le voy a decir esto, podemos comenzar con un punto fijo y el punto fijo es Génesis 1. Génesis 1. No encontramos nada en la ciencia que de manera legítima descarte la veracidad de esta creación en seis días, alrededor de 6000 años atrás.

Bueno, se acabó nuestro tiempo; y entonces voy a guardar lo que iba a decir para la próxima vez. Y esto es lo bueno en estas series. Puedo detenerme en donde sea. Hubo tres actos de la creación, simplemente resumiendo… El universo, animales y hombres. Y el hombre realmente sobresale, hecho a imagen de Dios, para que Dios pudiera comunicarse con nosotros, con seres inteligentes, morales, conscientes de sí mismos, que pueden entender la conversación abstracta, simbólica; y de esta manera llegar a conocer a nuestro Creador de manera personal para que podamos adorarle y servirle para siempre. Y vamos a entrar a más del por qué la próxima vez. Muy bien, oremos juntos.

Padre, gracias nuevamente por Tu palabra que nos da luz, inclusive en este tema tan increíble de la creación. Continúa guiándonos y dirigiéndonos conforme nos sentamos con confianza a los pies del Espíritu de Dios, el Autor de las Escrituras, quien nos da el relato de un testigo ocular del momento mismo de la Creación. Te bendecimos porque Tú eres el Creador quien también es el Redentor a quien conocemos y amamos y con quien nos comunicamos regularmente y con quien tendremos comunión juntos para siempre. Gracias por esta gran gracia hacia nosotros. En el nombre de Cristo. Amén.

 

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KATHARINA VON BORA

BITE

KATHARINA VON BORA

La combativa ESPOSA de Martín Lutero

Katharina von Bora nació en 1499 al sur de Leipzig en Alemania, en una familia de nobles empobrecidos de Sajonia, con tres hermanos y una hermana.​

Su madre murió cuando ella tenía cinco años, y su padre volvió a casarse, enviando a Katharina a un convento.​ En 1515, con 16 años de edad, Katharina tomó los votos como monja. En el convento aprendió a leer, escribir y algunas nociones de latín.

Después de varios años de vida religiosa, Katharina se interesó cada vez más por el Movimiento de reforma, a la vez que crecía su descontento con su vida en el convento y empezaba a conspirar con otras monjas para huir.

Katharina contactó a Martín Lutero, rogando por su ayuda.

En una fría noche de abril, Katharina y otras once monjas se escondieron en una carreta de pescado y esperaron a que el consejero municipal y comerciante Leonard Koppe comenzara a conducir.

Las monjas se arriesgaban a ser castigadas como criminales si eran atrapadas, y se enfrentaban a un futuro incierto si tenían éxito.

Las religiosas, cuyas familias obviamente las rechazarían, tendrían que conseguir un marido, o encontrar alguna forma de trabajar.

Katharina von Bora no encontró ninguna de las dos cosas, y después de haber experimentado dos propuestas fallidas de matrimonio, Lutero se sintió responsable de la situación de la ex monja. La combativa Katharina finalmente insistió en que solo se casaría con Lutero o con su amigo Nicolas von Amsdorf. Lutero aceptó el desafío y se casó con la monja fugitiva el 13 de junio de 1525.

No fue fácil la presión social, Philipp Melanchton, amigo íntimo de Lutero, al igual que muchos, creían que el matrimonio con una ex monja podría resultar en un escándalo que incluso afectaría a la causa protestante.

A pesar del ambiente tumultuoso por su controvertido matrimonio, la relación marital resultó cariñosa, amorosa, fructífera, fiel y duradera. La pareja se mudó a su nuevo hogar en Wittenberg y Katharina fue pionera en una «nueva» vocación que había estado ausente por más de mil años: ser la esposa del pastor.

El papel de Katharina como esposa del famoso Reformador, madre de seis hijos biológicos, y de varios huérfanos, y gerente de su casa pastoral, otra innovación de la Reforma, se convirtió en un modelo para las esposas de pastores protestantes de esa época.

Los reformadores establecieron firmemente el papel de la esposa como un ministerio muy importante con bases teológicas y bíblicas y le dieron una nueva dignidad a las mujeres cristianas al incluir el trabajo de su hogar en el ministerio del evangelio. Antes, las mujeres solo eran vistas como mujeres piadosas si se convertíian en monjas.

Para Katharina, su nueva vocación implicó cuidar a Lutero, apoyar su trabajo, viajar, nutrir a sus hijos y una amplia variedad de tareas relacionadas con la casa pastoral. Ella renovó el abandonado monasterio agustino que servía como su hogar; recibió a los invitados que se quedaban en sus cuarenta habitaciones; sirvió comidas a treinta o cuarenta personas regularmente y banquetes para más de cien; creó un hogar autosostenible, cultivando la tierra, preparando pan y queso fresco, criando animales para proporcionar alimentos a la familia, a los invitados y a los huéspedes.

En tiempos de enfermedades muy extendidas, Katharina dirigía remodelaciones para poder utilizar su casa como hospital, cuidando a los enfermos junto a otras mujeres y enfermeras.

Martín confiaba en el juicio de su compañera y ocasionalmente la consultaba para lidiar con asuntos de la iglesia y con temas relacionados con sus publicaciones.

La familia nunca gozó de bienestar económico, lo único que los sostenía era el poco dinero que recibía Lutero y los recursos que obtenían por el alquiler del alojamiento que ofrecían a los caminantes y peregrinos en su casa.

Katharina también participaba en las «charlas de mesa» que los luteranos organizaban en su casa. Sabía bastante latín y conocía muy bien las Escrituras, tanto que participaba en acalorados debates a la hora de la cena, un hábito que aparentemente era alentado por su esposo.

Consideraba su matrimonio como una tarea asignada por Dios. Aunque no se casó por amor, la relación se convirtió en un matrimonio afectuoso y feliz.

Tras la muerte de Lutero, Katharina huyó a Torgau debido al brote de la Peste Negra, donde sufrió un accidente en su carroza y murió tres meses después en 1552.

BIBLIOGRAFÍA

Katharina von Bora: https://bit.ly/2gKSdF3
Bora, Katharina von: https://bit.ly/2AlsU77
Un matrimonio ejemplar: https://bit.ly/2PMiPoY