¿Hay algún poder en el pensamiento positivo?

Got Questions

¿Hay algún poder en el pensamiento positivo?

Una definición del «pensamiento positivo» es «el acto de revisar los procesos de pensamiento y las acciones que generan, con el fin de identificar áreas que requieren mejoras y luego usando las herramientas apropiadas para cambiar esos pensamientos o acciones de una manera positiva, y orientada a la meta». Mientras parece relativamente inofensivo, el problema radica en la creencia de que existe algún tipo de poder sobrenatural en el pensamiento positivo. En esta época del Evangelio de la prosperidad, hay muchas doctrinas falsas confundiendo a los creyentes y los no creyentes por igual. Estas falsas doctrinas son siempre las mismas — ideas humanas con diversos títulos que se disfrazan como verdad. Una tal noción es el poder del pensamiento positivo.

La idea del poder del pensamiento positivo en las últimas décadas fue popularizada por el Dr. Norman Peale con su libro El Poder Del Pensamiento Positivo (1952). La teoría dice que la gente puede cambiar resultados y eventos futuros por «pensarlos» en existencia. El Dr. Peale usó defectuosos conceptos religiosos, así como teorías psicológicas subjetivas para promover una versión falsa de fe y esperanza. La teoría es parte del movimiento «autoayuda» por la que una persona intenta crear su propia realidad con esfuerzos humanos. Pero la realidad es verdad, y la verdad se encuentra en la Biblia. La gente no puede crear su propia realidad fantaseando o tratando de pensarla en existencia. Por lo tanto, la teoría del Dr. Peale es deficiente porque él no basa su teoría en la verdad.

Los defensores del pensamiento positivo afirman que su investigación apoya la validez de la teoría. Sin embargo, el cuerpo de datos se debate extensamente. Algunas conclusiones actuales sugieren que hay una correlación positiva entre una percepción positiva y la realización, pero esto es una gran diferencia de pensamientos positivos que crean un resultado. Esta investigación sugiere que la gente que tiene actitudes positivas tiende a tener un amor propio más alto y mejores experiencias cuando comparado con la gente que tiene perspectivas pesimistas. Por otra parte, como el libro del Dr. Peale, no hay ningunas pruebas verificadas para apoyar que los pensamientos pueden controlar los resultados.

Lo que la ciencia no puede contestar, la Biblia puede y realmente contesta. Lamentablemente, la Biblia dice que el hombre no puede ser «bueno» solo (Isaías 64:6). El único «bien» en nosotros es Jesús, y la única persona con Jesús es la que le acepta como Salvador (Efesios 2:1-5). El intento de impresionar a hombres o a Dios a través de nuestras obras es sin esperanza porque sin Cristo no podemos hacer nada justo (Juan 15:5; Romanos 8:7-8). Una vez que el Espíritu Santo entra en el corazón del creyente, Él comienza nuestro proceso de santificación. La santificación es el poder transformativo del Espíritu Santo de hacernos como Jesús. Sólo con el poder del Espíritu Santo puede un ser humano decir no a su carne pecaminosa. Aún así, no somos nosotros capaces de realizar buenas obras, pero Cristo a través de nosotros. Parecemos a un guante, y Él es la mano. Jesús trabaja en y a través de nosotros para hacer Su voluntad.

Así pues, si queremos mejorarnos y hacer cambios positivos, no intentamos pensar más positivamente. La espiritualidad verdadera siempre comenzará y terminará con nuestra relación a Cristo. Además, el esfuerzo es la clave de cambiar la vida de alguien, no los pensamientos solos. La elección de una actitud parecida a la de Cristo y teniendo un espíritu obediente son tan positivos como el hombre puede ser.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

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El Soberano en la historia

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El Soberano en la historia

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/43027054

En esta sesión llegamos a los libros históricos desde Josué a Ester, y como podrán imaginar en las secciones narrativas, en las secciones históricas no hay muchas declaraciones de enseñanza doctrinal, lo que vemos es más bien la realización de la trama del Antiguo Testamento, pero en estos relatos se registran algunos desarrollos interesantes y vemos evidencias de las doctrina de la Gracia, a veces se verán oscuramente, a veces estarán en las sombras, pero cuando las enfocamos e iluminamos podremos verlas, y entender la gracia soberana de Dios sobre el corazón y la vida del hombre.

Así que en esta sesión quiero que miremos desde Josué hasta Ester y que veamos la obra de la gracia soberana de Dios.

Quiero entonces que vayamos al libro de Josué y quiero que veamos un verso allí, un versículo, como sabrán el libro de Josué es una notable serie de relatos e historias, pero en Josué 11, versículo 20 vemos la soberanía de Dios manifestada sobre el corazón de los incrédulos —y es notable que a menudo Dios realice su mayor obra de demostración de su soberanía en ocasiones no en los creyentes sino en los incrédulos.

Y es así que en Josué capítulo 11, versículo 20 nosotros leemos lo siguiente, y es que el Señor endureció, es decir, fue algo causado por Dios, el Señor es la fuente de esto—, el Señor endureció sus corazones para que lucharan contra Israel, Dios endureció sus corazones para que presentaran batalla y la razón por la que ellos presentarían batalla sería que iban hacer destruidos.

Así que, aquí vemos la soberanía de Dios incluso sobre los corazones incrédulos para endurecerlos aún más porque sus corazones ya estaban endurecidos por el pecado y para causar que corazones endurecidos se endurecieran más, afín de llevar a cabo los propósitos de Dios.

No sería asombroso si hoy podríamos descorrer el velo y ver qué corazones está Dios endureciendo en el Gobierno, y en posiciones de liderazgo sobre las naciones con el fin de llevar a cabo su plan y propósitos eternos.

Le pido que me acompañen ahora al libro de Jueces, y en el libro de Jueces encontramos más, encontramos más relatos históricos, así que hay poca enseñanza doctrinal, propiamente hablando, pero en medio de estas historias vemos verdades doctrinales.

Así que Jueces capítulo 2, en el versículo 10, allí realmente se nos da el trasfondo espiritual —y el cuadro general— la imagen macro o total de la nación de Israel para ese tiempo que sigue al liderazgo de Josué, y en Jueces capítulo 2, versículo 10, leemos Y murió también toda esa generación, —es una afirmación bastante amplia y extensa, murió toda esa generación y se reunió con sus antepasados, después de ellos vino otra generación que no conocía al Señor.

Como verán, cada generación comienza sin conocer al Señor y debe ser llevada al lugar donde conozca al Señor a través del testimonio, la evangelización y la obra del evangelio, pero nadie entra a este mundo conociendo a Dios, todos o entran a este mundo sin conocer a Dios, y debe llegar un momento y un lugar en sus vidas en que entren en una relación salvadora por gracia con Dios, en la que ahora vienen a conocer a Dios.

Pero aquí vemos la doctrina de la depravación total y la corrupción radical porque cuando esta generación entra en escena a pesar de la herencia espiritual, a pesar del trasfondo espiritual, a pesar de tener a Josué y los demás hombres, a pesar de estar en la Tierra Prometida, a pesar de estar en el mejor ambiente, a pesar de estar en el lugar donde Dios había guiado a la nación, aun así, no conocían a Dios.

Es posible estar en la iglesia y no conocer a Dios, es posible estar en una familia cristiana y no conocer a Dios, es posible estar en una escuela cristiana y no conocer a Dios, es por eso que cada corazón debe ser circuncidado y llevado a un conocimiento salvador de Dios.

Pero observen el siguiente versículo, Jueces 2, versículo 11, ¿cuál es entonces el resultado de no conocer a Dios?, ¿cómo actúa uno?, ¿cómo vive alguien que no conoce a Dios? Versículo 11, los Israelitas entonces, los Israelitas hicieron lo malo a los ojos del Señor y adoraron a los Baales, en cada alma que no conoce a Dios, este es el fruto, este es el resultado, a esto es que conduce.

La incredulidad es la raíz y hacer el mal es el fruto, y por lo tanto si uno quiere convertir una nación no se puede simplemente legislar que todos hagan lo correcto, se debe predicar el evangelio, y debe haber personas traídas a un conocimiento salvador de Dios, pero aun eso requiere que los inescrutables propósitos de Dios actúen en la vida de una persona.

Versículo 12, y ellos abandonaron al Señor, ¡por supuesto que abandonaron al Señor! No estaban convertidos, su corazón no estaba circuncidado, no conocían a Dios, ¡por supuesto que abandonaron al Señor!

Y en la mitad del versículo 12 Y siguieron a otros dioses, ¡por supuesto que lo hicieron!, nadie está espiritualmente en medio de la tierra de nadie, es decir, o uno sigue a Dios o bien sigue a los otros dioses con “d” minúscula, pero todo el mundo o sigue al Dios único y verdadero o bien siguen a los dioses de su invención.

Versículo 13 se apartaron del Señor una vez más, ¡por supuesto que se apartaron del Señor para adorar a Baal y Astarot!, y la ira del Señor ardió contra el pueblo de Israel y ¡por supuesto que se enojó!, Dios es un Dios Santo y no se complace en el mal ni en la maldad, y la furia, la justa ira de Dios se encendió y ardió contra Israel, y los entregó en manos de ladrones que los despojaron de todo.

Lo que Dios hizo fue simplemente darles un empujón en la dirección que ellos iban ¿quieren ir por ahí? Esperen, yo les ayudo, entonces Dios los entregó en mano de hombres malvados y los vendió en manos de sus enemigos, Dios no solo era su única esperanza, Dios era su mayor amenaza, y eso fue el justo juicio de Dios, eso es Romanos 1 hecho realidad ante sus propios ojos.

Vamos entonces al final del libro de Jueces, vamos a la última parte, pasen todo el libro de Jueces y vayan al capítulo 21, versículo 25, el último versículo del libro de Jueces, hemos visto algo así como las dos tapas de este libro, miramos el comienzo y ahora vemos la conclusión, y quiero decirles que todo lo que hay en medio es algo así como ver más de lo mismo, con casos aislados de personas que Dios levanta para que le conozcan.

Pero cuando llegamos al final del libro de Jueces, aquí tienen ustedes la depravación total, en esos días no había rey en Israel y cada uno hacía lo que le parecía bien antes sus ojos, ahí tienen la depravación total, ahí tienen al hombre dejado a su propio arbitrio, siguiendo su propio camino, haciendo según le place, siguiendo su propio pecado y cada uno es realmente un dios para sí mismo, cada quien establece su propia moralidad, cada quien establece su propio estándar, cada quien sigue su propio camino, cada quien hace su propia cama y se acuesta en ella, y cada quien hacía lo que le parecía, ¿le suena familiar?

Bien, vamos ahora —si desean— al libro de 1ero de Samuel, en 1ero de Samuel vemos, capítulo 2, versículo 12, leemos los hijos de Elí eran hombres indignos, ¿a quién le gustaría tener eso en su epitafio? Ahí tienen un versículo para poner en su refrigerador, los hijos de Elí eran indignos, y literalmente aquí indigno significa hijos de Belial, que era un nombre para Satanás y en esencia, en lenguaje codificado, ellos no eran una posesión de Dios sino del príncipe de este mundo, como todos los incrédulos son.

Así que no conocían a Dios a pesar de haber crecido en una casa muy espiritual, a pesar de haber estado expuestos a la verdad espiritual, a pesar de haber sido criados en un ambiente espiritual, no obstante, seguían separados de Dios y no conocían al Señor, no había una relación personal con Dios, y eso una vez más es depravación espiritual.

Así que, llegamos al capítulo 3, versículo 7 y leemos, Samuel aún no conocía al Señor, no había habido un momento en su vida en que se hubiera convertido, —no había habido un momento en su vida—, sin duda él está circuncidado físicamente, él era parte de la nación de Israel, pero no conocía a Dios —y una vez más, el infierno está lleno de personas que han hecho todas las mímicas religiosas, los ornamentos y formas externas de religiosidad, pero no conocen a Dios—.

Y dice, ni se la había revelado aún la Palabra del Señor, la Palabra del Señor debe estar en el interior revelada a él, entonces, al seguir leyendo, vamos atrás algunos versículos, al versículo 4, el Señor llamó a Samuel y él respondió heme aquí Señor, así que fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: aquí estoy ¿para qué me llamaste? Pero Elí le respondió, yo no te he llamado vuelve a acostarte, y Samuel volvió y se acostó.

Y luego, en el versículo 6, pero el Señor volvió a llamar a Samuel, “Samuel”, así que el joven se levantó y fue a ver a Elí y le dijo: heme aquí ¿para qué me has llamado? Y Elí volvió a decirle: yo no te he llamado hijo mío, regresa y acuéstate, y luego en el siguiente versículo en donde leemos que él no conocía al Señor, pero el versículo 8 tenemos el persistente llamado de Dios, cuando Dios llama no aceptará un no como respuesta, puede que nos resistamos, puede que lo rechacemos, puede que sigamos huyendo, pero el sabueso del cielo irá tras sus propios escogidos y nos perseguirá hasta las puertas del infierno si es necesario para salvarnos y rescatarnos.

Y así en el versículo 8 el Señor llamó por tercera vez a Samuel, —el llamado de Dios tan reiterado es un proceso que puede ser solo un punto en el tiempo, piensen en Saulo de Tarso, el llamado y la conversión llegaron en un milisegundo, pero con otras personas puede ocurrir en un extenso período de tiempo hasta que finalmente el Señor capta nuestra atención y su llamamiento es irrevocable.

Y eso es lo que vemos aquí, y el Señor llamó por tercera vez a Samuel y él se levantó, y fue a ver a Elí y le dijo: Aquí estoy ¿para qué me has llamado? Con esto Elí entendió que el Señor había llamado al joven, este llamado era un grito, el llamado era una convocación, este llamado era una citación, este fue el inevitable triunfo de la gracia soberana en la vida de Samuel, y fue un llamado que atrapó su corazón y lo cautivó, tal como lo hizo con tu corazón y con mi vida.

Ahora bien, las circunstancias eran distintas, pero la realidad es la misma, es el potente llamado de Dios y por favor fíjense qué dijo Samuel.

No fue el que quiera venir, esa es la predicación externa del evangelio, esa es la oferta externa y gratuita del evangelio, debemos ir a los caminos y a las veredas, y debemos llamar a todos los hombres a que vengan a la fe en el Señor Jesucristo, sin distinciones, pero nuestro llamado no salvará a nadie, eso es solo un llamado externo.

Debe haber un llamado interno y cuando Dios llama, llama por nombre, Dios no llama aquel que quiera, Lázaro ven fuera, Mateo ven y sígueme, Zaqueo baja de ese árbol debo cenar contigo esta noche, Juan capítulo 10 dice que Él llama a todas sus ovejas por su nombre, así de personal es el llamado, de hecho alguien ha dicho que cuando Jesús estaba frente a la tumba de Lázaro si solo hubiera dicho ven fuera, se habría vaciado el cementerio completo, Lázaro ven fuera, y Él nos llama uno por uno, nos llama individualmente, no es un grupo, es personal, es individual.

Es por eso que debe haber un tiempo personal, individual en tu vida cuando el Señor te llame por nombre, te llame de la oscuridad de las tinieblas y te llame para salir de este mundo, y te llame a una relación salvadora con Él, eso es lo que manifiesta aquí y es lo que sucede, más adelante en el libro de Samuel, leemos nuevas declaraciones de demostraciones de la soberanía de Dios en la vida de las personas.

En 1era de Samuel 16, versículos 14 al 16 leemos —cómo el Espíritu del Señor ya se había apartado de Saúl, un espíritu maligno de parte del Señor lo atormentaba constantemente, Satanás no envió al espíritu maligno, el Señor está sobre Satanás, envió ese espíritu maligno, y como dijo Martín Lutero, el diablo es el diablo de Dios, el diablo es un instrumento en la mano del Dios todopoderoso, es un peón en la mano del Dios todopoderoso, que Él usa según sus propósitos eternos, y fue el Señor quien envió ese espíritu maligno a Saúl para perturbarlo y para atormentarlo.

Más adelante en 1era de Samuel 18, versículo 10 leemos al día siguiente el espíritu maligno de parte de Dios se apoderó de Saúl, Dios es soberano, no solo sobre el reino de la luz sino sobre el reino de las tinieblas, Dios es soberano no solo sobre la simiente de la mujer sino también sobre la simiente de la serpiente.

En 1ero de Samuel 19, versículo 9 leemos nuevamente, pero otra vez el espíritu maligno de parte del Señor volvió atacar a Saúl y este era para endurecer el corazón de Saúl, así que vemos las doctrinas de la gracia y una parte de las doctrinas de la gracia es la doctrina de la reprobación, de aquellos que son pasados por alto, Dios los deja en sus pecados y a veces está muy involucrado en el endurecimiento de sus corazones.

Llegamos a 2 de Samuel a medida que continúa la trama interrumpida desde 1 de Samuel a 2 de Samuel hasta un tiempo cuando David asumiría el trono, —solo algunos versículos— 2do de Samuel 11 y 12, pero así dice el Señor Yo haré que el mal sobrevenga sobre tu propia casa, ante tus propios ojos entregaré tus mujeres a tu prójimo y a pleno sol se acostarán con ellas —etcétera. Y Dios dice Yo lo haré —Dios no es el autor del mal y Dios no es el autor del pecado, pero Dios es el autor de un plan que usa el pecado y usa el mal para el avance de sus propios propósitos, que a veces nos resulta muy misteriosos.

Pero incluso el mismísimo Judas tuvo un rol qué desempeñar en el eterno propósito de Dios, y Jesús dijo que habría sido mejor para Judas que nunca hubiera nacido siguiera —considerando su destino eterno—, no obstante, dentro del tiempo fue un actor secundario en el escenario de la historia que Dios decidió usar de un modo particular, y lo mismo puede decirse de Herodes, de Pilatos y de los demás líderes que fueron parte de la crucifixión del Señor Jesucristo.

En cierto sentido fue el día más horrible de la historia humana, pues ocurrió el asesinato premeditado del Hijo de Dios en la Cruz por parte de hombres impíos, y, no obstante, al mismo tiempo sucedió conforme al plan predeterminado y la presciencia de Dios, fue el día más glorioso de la historia humana— qué extraño que ambas declaraciones pudieran converger en un día específico, fue el mejor de los tiempos, fue el peor de los tiempos.

Otro versículo en 2 de Samuel 24, versículo 1 y el Señor volvió a enojarse con el pueblo de Israel e indujo a David a levantar un censo de todo Israel y Judá, al leer 1ero de Crónicas 21, sabemos que fue Satanás quien incitó a David a hacer esto y no obstante en este pasaje dice que Dios incitó a David a hacerlo, ¿cómo funciona eso? Bueno, Dios estaba llevando a cabo su propósito eterno a través de un agente secundario, a través de Satanás para que actuara en David y no obstante Dios permaneció como Señor, sobre todo.

Vayamos al libro de Esdras, y muy pronto en este libro, Esdras 1, versículo 1 leemos: el Señor despertó el espíritu de Ciro para que hiciera pregonar, —saben, Ciro rey de Persia era un reprobado, era un incrédulo, no conocía al Señor, pero era Dios quien controlaba su corazón, era Dios quien estaba despertando su espíritu para llevar a cabo el plan y el propósito que Dios tenía, y nuevamente leemos en Esdras 6, versículo 22 el Señor los había llenado de alegría al hacer que el rey de Asiria —este era Artajerjes— se compadeciera de ellos, —nuevamente era un rey incrédulo con un corazón incrédulo y fue el Señor quien movió su corazón, y volvió el corazón del incrédulo en la dirección que Dios quería que fuera para que tuviera su efecto en la trama de la historia.

Y en Esdras 7 versículo 27 nuevamente leemos: que el Señor Dios de nuestros padres ha puesto esos sentimientos en el corazón del rey para honrar el templo del Señor; Dios controla soberanamente el corazón del incrédulo rey Artajerjes, no obstante Dios los plantó en el incrédulo corazón del rey para que hiciera lo que hizo porque Dios así lo deseaba.

Cuánto más hará Dios eso mismo en el corazón del incrédulo para volver su corazón hacia Él, para que crea en su Hijo. Dios es libre para invadir los corazones humanos para ser lo que le place, no hay lugar en el universo que sea inaccesible para la soberana y omnipotente mano de Dios.

Finalmente en el libro de Nehemías, muy brevemente les tengo un versículo, una vez más es narración histórica y está llena de acción, está este pequeño fragmento, Nehemías 9, versículo 7: Tu Señor y Dios fuiste quien escogió Abram, tú lo sacaste de Ur de los caldeos, aquí solo se dice —de paso, como si realmente no fuera nada extraordinario, así como: oigan esto es cristianismo básico, no se necesita mayor explicación, si eres creyente de seguro sabes esto, que Dios escoge su propio pueblo y lo saca de donde está hacia donde deben estar, esto es básico, es una verdad bíblica de nivel kindergarden.

Así que solo, de paso, sin necesidad de mayor explicación se presupone lo conocida que era esta verdad para los primeros lectores que tomaban el libro de Nehemías y lo leían, se presupone lo bien instruidos que ya estaban ellos en la actividad soberana de Dios.

Solo hoy, no fue otro que J. Vernon McGee que lo llamaría pensamiento apestoso, necesitamos Biblia de estudios con muy largas secciones al pie que intentan explicar estas doctrinas que en ese primer tiempo eran entendidas por la persona común en sus días.

Bueno, que el Señor traiga gozo a nuestros corazones porque la historia es Su historia, y porque Él es el Dios de la historia que interviene y vuelve los corazones de hombres y mujeres según su soberano beneplácito.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dios-esta-en-medio-de-su-pueblo/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss nos señala que a través de toda las Escrituras vemos que los que han estado en lucha espiritual durante la noche, muchas veces  encuentran liberación  al amanecer.

Nancy Leigh DeMoss: No es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche, es que en la luz del alba nosotras podemos ver lo que no podemos ver durante la noche, y esto es, la forma en como Él nos ha estado ayudando.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia  de Saladín.

Si estás luchando en confusión y desánimo, estás a punto de oír un mensaje de verdadera esperanza.  Aquí está Nancy en la voz de Patricia de Saladín en la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Mientras vamos a través de esta serie me estoy predicando a mí misma y estoy aconsejando mi propio corazón y me alienta escuchar cómo esta serie está ministrando gracia a los corazones de muchas de ustedes también.

Permítanme leerles la primera porción de este Salmo y luego nos detendremos en el versículo 5, que ha llegado a ser uno de mis versículos favoritos en este Salmo:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones [Hay caos pero Dios siempre está presente,]  Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;  aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah).

Entonces, aquí viene el gran contraste, el versículo  4,

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo». Dijimos que ese río es la  presencia de Dios, la gracia de Dios.  Es un río que fluye suavemente, es el río de Su Espíritu, el río de Su Palabra.

En la última sesión rastreamos ese río desde el Génesis hasta el Apocalipsis y hay muchos otros versículos que pudimos haber añadido. Pero es un río que está en contraste con las aguas tumultuosas y destructivas de los enemigos de Dios.

Es el río de las bendiciones de Dios que fluye, la ciudad de Dios el pueblo de Dios,  aquellos que conocen a Dios, aquellos cuya vida son la morada y la habitación del Altísimo.

Versículo 5 «Dios está en medio de ella».

¿A quién se refiere cuando dice ella?  Se riere a la ciudad de Dios, el pueblo de Dios, Jerusalén, la Jerusalén terrenal, la Jerusalén celestial, la Jerusalén espiritual, el pueblo de Dios.

Dios está en medio de ella no será sacudida  [me encanta esta frase] Dios la ayudará al romper el alba. (vs. 1-5)

Dios está en medio de ella.  Esta es una de las promesas más preciosas de Dios para Su Pueblo; Él no solo habita con Su pueblo, sino en Su Pueblo.  Dios está en medio de ella.  Ustedes  lo pueden ver en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento.  Es otro de esos hilos de la Escritura.

Por cierto, aquí es bueno notar, ustedes las que son profesoras de Biblia, o para las que  les gusta estudiar las Escrituras… En cuanto a mí, les digo cómo es que estudio la Palabra de Dios. Las personas me preguntan cuál es el secreto de mi metodología para estudiar la Palabra—no tengo ninguna.   Cuando encuentro algo como “el río de Dios,” o “la ciudad de Dios” o “Dios está en medio de ella,”  empiezo a buscar en toda la Escritura.  Cuando unes las referencias de ambas partes, del Antiguo y del Nuevo Testamento,  allí  surge  una imagen de los caminos de Dios, del plan de redención de Dios.

Por esta razón es importante leer toda la Escritura, no solo acampar en los Salmos, a pesar de lo maravillosos que son.  Yo estoy en los Salmos durante toda esta serie pero ¿han podido ustedes notar cómo saco del Viejo y del Nuevo Testamento para decirles lo que estas cosas significan, de manera que nos den más luz y más entendimiento?

Así  es  que “Dios está en medio de ella”.  Piensen en el pasaje de Levítico capítulo 26 dice así.

“Además, haré mi morada en medio de vosotros.  Andaré entre vosotros y Seré vuestro Dios, y vosotros series mi pueblo.” (vs. 11-12)

Dios está interesado en las  relaciones.  Dios está interesado en estar cerca de Su pueblo.  La proximidad es  importante para Dios.  Él no quiere ser un simple dios ahí del  cual oímos y del cual hablamos y asentimos  mentalmente.

Él quiere estar en nosotros, habitar en nosotros, estar relacionado con nosotros, tener Su lugar de habitación  en nosotros.  Esta es la imagen que tenemos del templo del Antiguo Testamento, del  Tabernáculo.  ¿Cuál era el punto? El punto no era simplemente un edificio  o  una tienda donde las personas asistían a un servicio religioso, sino que Dios dice, “Haré mi morada en medio de ustedes estaré en ustedes, y entre ustedes”.

Esto nos da una idea de que este era el propósito de Dios desde el   Antiguo Testamento. Zacarías capítulo 2 en el versículo 10 dice,  “Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion; porque he aquí, vengo, y habitaré en medio de ti declara el Señor.”  Y algunas de ustedes pensarán pero cuál es la gran cosa si piensas así no estás pensándolo bien. Dios, el Dios del universo, Jehová de los Ejércitos, Yahweh, Elohim,  el Dios, el Dios trascendente, Creador, el preservador, Él es que dice, “Yo habitaré en medio de ti, Yo habitaré en ti, Yo viviré en tu iglesia, Yo viviré en tu familia Yo viviré en tu vida!”

La presencia de Dios, todo lo que sea bueno y santo, valioso o maravilloso de nuestras vidas, fluye de que Dios habita en medio nuestro. Dios es Él que dice, “Yo viviré en medio de ustedes.”  En Juan capítulo 1 (esto viene al Nuevo Testamento) dice, “El verbo se hizo carne,” Dios se vistió de carne, “y vivió entre nosotros”. Él “hizo tabernáculo” entre nosotros. “Y hemos visto Su Gloria”. Lo conocemos como Emmanuel, Dios con nosotros.  Y ahora el Salmo 46  está mirando  más allá de los tiempos cuando dice,  “Dios está en medio de ella”.

Cuando Jesús retornó a los cielos, Él prometió que enviaría Su Espíritu Santo.  En Juan 14 capítulo Jesús dice, “Él vive con ustedes y Él vive en ustedes” (vs.17).  Cristo en ti, el Espíritu Santo en ti,  tu esperanza y tu gloria.  Esta no es una frase que podemos simplemente pasar por alto. El Salmo 46, “Dios está en medio de ella.” ¿Y entonces qué?  Hay un inmenso, “¿Y entonces qué?” “Dios está en medio de ti,”  y esto hace toda la diferencia del mundo.

Entonces  tenemos el Nuevos Cielos y Nueva Tierra, la Ciudad de Dios en Apocalipsis 21, “Entonces oí una voz que decía desde el trono: He aquí, el Tabernáculo de Dios está entre los hombres”(vs.3). ¿No es esto grandioso? Que el Dios Santo haga Su lugar de habitación con este pobre, pecaminoso, malvado y caído hombre pródigo. Claro está, Él puede hacer esto solamente porque Él envió a Su Hijo a redimirnos  de nuestros pecados.

El Tabernáculo de Dios está con  los hombres,  y  “Él habitará con ellos y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará  entre ellos como su Dios”.   (Apocalipsis 21:3)  En su comentario del Salmo 46, Juan Calvino dice lo siguiente:

Si nosotros queremos ser protegidos por la mano de Dios, nosotros debemos de ocuparnos sobre todas las cosas de que Él habite en medio de nosotros;  porque toda esperanza de seguridad depende solamente.de Su presencia.

“Dios está en medio de ella”. La presencia de Dios es nuestra mayor esperanza, es nuestra  máxima  esperanza y bendición.   Ustedes vieron en el versículo 4 que “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”.  Ves aquí que el lugar donde Dios mora es feliz y es santo.

Pero ahora en el versículo 5, “Dios está en medio de ella,  no será sacudida.  Dios la ayudara al romper el alba”.  Vemos que en  el  lugar donde está  la presencia de Dios es un lugar de protección y seguridad.  Feliz y santo…protección y seguridad…no hay nada mejor que esto, amigas. Esto es lo que sucede cuando la presencia de Dios mora en y entre nosotras.

Así es que Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Esto es, ella no será destruida, ella no será vencida.  Esto no quiere decir que no habrá problemas, pero si quiere decir que cuando Dios está en medio de la Ciudad, en medio de  Su pueblo,  en medio de tu vida, no serás vencida; no serás destruida por los enemigos de Dios.

Esto hace tal contraste a lo que ya hemos visto en el versículo 2,  donde la tierra  sufre cambios, y los montes se deslizan al fondo del  mar,  y los montes tiemblan con creciente enojo, pero no obstante Dios dice que  Su santos no van a ser movidos.  Y esto es maravilloso.

El versículo 6 nos dice (aún no hemos llegado allí; lo haremos en el próximo programa)  que los reinos se  tambalean; los reinos de la tierra no son seguros.  Desde el punto de vista terrenal, las montañas y los reinos aparentan ser más imponentes, prevalecientes e impresionantes  más que la ciudad de Dios, más que la Iglesia, y el pueblo de Dios. Nosotras muchas veces  nos sentimos débiles, frágiles y arrolladas por este mundo y por su sistema.

Pero si Dios está en medio de Su pueblo,  Él tiene una  estabilidad que  perdurará  y sobrevivirá por encima de  todas las demás fuerzas y poderes  en el universo, y el pueblo de Dios estará firme cuando los reinos y las montañas se desmoronen y dejen de  existir para siempre.  Eso es lo que sucede cuando Dios está en medio nuestro.

Porque Dios está en medio de ella, en medio de la ciudad de Dios, el pueblo de Dios está más seguro que las mismas  imponentes  montañas del versículo 3.  El Salmo 112 dice, “El justo no será sacudido;  para siempre será recordado el justo.”  Eso le da estabilidad a tu vida, a tus emociones, a tu mente; es un ancla para tu alma.

Esta es la forma como lo dijo mi amigo Mathew Henry, “La iglesia sobrevivirá al mundo y estará en  plenitud  cuando este mundo sea arruinado.  La iglesia está edificada sobre la roca, y las puertas del infierno no van a prevalecer contra de ella.”  Si Dios es  por  nosotras, si Dios es con nosotras, no tenemos que ser movidas ante el más violento   atentado en contra nuestra.

Estamos tan acostumbradas a pensar de una manera que nos debilita, que nos hace vulnerables, y que nos hace sentir vencidas. Empezamos a pensar, “el Islam está acaparando el mundo, las fuerzas del mal, las fuerzas del materialismo,  el  consumismo, el socialismo, los gobiernos decadentes… etc. etc…”  terminamos en un estado mental pequeñísimo, y nos deprimimos. De manera que  tenemos  que aconsejar a nuestros corazones, renovar nuestros corazones en los caminos de Dios.

Cuando Dios está en medio de ella, ella no será movida.  Nosotras  necesitamos una perspectiva  totalmente diferente, necesitamos la perspectiva de Dios. El versículo continúa diciendo, que no solo no seremos removidas, vencidas, destruidas, sino que Dios la va ayudar cuando llegue el alba.  Él es la única verdadera ayuda y esperanza para Su pueblo.

Las Escrituras nos recuerdan una y otra vez lo efímero, lo necio de mirar hacia alguien o algo para nuestra ayuda.  El Salmo 60 dice “¡Danos ayuda contra el adversario, pues vano es el auxilio del hombre!  En Dios haremos proezas, y Él hollara a nuestros adversarios”.(Vs. 11-12.)

El Salmo 146 versículo 3 dice, “No confíes en príncipes, ni en hijo de hombre en que no hay salvación. Escuchen princesas es como si tu Príncipe Encantado al tener buena apariencia, y al ser adinerado eso te brindara seguridad, pero Dios   dice, “No pongas tu esperanza allí”.

El versículo 5 dice, “Bienaventurado aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el SEÑOR  su  Dios”.  El gran escritor de himnos y cofundador del Movimiento Metodista, Charles Wesley, estuvo en una ocasión predicando en los campos de Irlanda cuando él fue atacado y perseguido por una turba que desaprobaba su doctrina.  El buscó refugio en la casa de un campesino local, y  la esposa de éste lo mandó a esconderse donde se ordeñan las vacas.

Pero al poco rato, el grupo de personas enfurecidas, llegó a esta casa y demandaron que se les dijera dónde estaba  Wesley.  La esposa de este campesino les ofreció a estas personas algo de comer, y mientras ellos comían, ella fue donde estaba Wesley y le indicó que saliera por la ventana y que fuera a esconderse detrás de una empalizada que estaba al lado de un pequeño arroyo.

Fue allí en ese lugar, escondido de sus perseguidores, oyendo el eco de  las  voces de quienes lo  acosaban, que Charles Wesley  escribió lo que algunos han llamado el himno más grandioso del idioma Ingles, Jesús amante de mi alma.  Permítanme leerles  la segunda estrofa de este himno  e imagínense a Wesley escondido en esta verja cerca del arroyo.

Otro asilo ¿dónde hallar? Indefenso acudo a ti;
Solo pude desmayar, porque mi peligro vi.
Solamente tú Señor, puedes dar consuelo y luz;
Vengo lleno de temor a los pies de mi Jesús.

No sé si exista alguna otra estrofa en los himnarios que sea para mí tan preciosa como esta. He clamado de igual forma tantas veces. “Oh Señor, con la sombra de tus alas cubre mi indefensa cabeza”. Y aunque seamos indefensos  ¿Qué lugar más seguro  puede existir que bajo la sombra de tus alas oh Dios, nuestro ayudador?

“Dios la ayudará cuando  llegue  el alba,”  literalmente, cuando llegue la mañana, cuando amanezca el día.  Muchas veces en las Escrituras, el alba, cuando el día irrumpe, es el tiempo cuando Dios viene a ayudarnos. Permíteme darte tres ejemplos.  Solo los voy a mencionar; tú puedes volver a esos versículos para examinarlos  más detalladamente.

En Éxodo capítulo 14 ¿recuerdas la historia de  cómo fueron los israelitas liberados  de Egipto  cuando  estaban siendo perseguidos por  el ejército del faraón?   Ellos estaban ya en el otro lado  del Mar Rojo.  El pueblo estaba  aterrorizado, y Moisés les dice, “No tengan miedo”  ¿Esto es una locura? ¿No te parece?  “Estad  firmes;  y ved la salvación que el Señor hará hoy por vosotros…El Señor  peleará por vosotros mientras ustedes permanezcan tranquilos”(vs. 14).

Entonces el versículo 24 dice,

Y aconteció que a la vigilia de la mañana, el Señor miró el ejército de los  egipcios desde  la columna de fuego y de nube, y sembró confusión  en el  ejército de los egipcios.   Y entorpeció las ruedas de sus carros, e hizo que avanzaran con dificultad. Entonces los egipcios dijeron: “Huyamos ante Israel, porque el  Señor pelea por ellos contra los egipcios.   Entonces el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre su carros y su caballeriza.

Y extendió Moisés su mano sobre el mar, y al amanecer, regreso el mar a su  estado normal, y los egipcios al huir se encontraban con él;  así derribó el Señor a los egipcios en medio del mar.  Y las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballeriza, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar, no quedó ni uno de ellos,  mas los hijos de Israel pasaron en seco por el medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda. (vs. 24-29).

Dios salva a Su pueblo, los ayuda cuando entra el día, cuando llega el alba, cuando el día amanece, y al mismo tiempo trae juicio a Sus enemigos.

En el segundo libro de Reyes en el capítulo 19 hay un pasaje que hemos visto en esta serie, porque dijimos que el Salmo 46 pudo haber sido escrito en una ocasión que Dios hizo una gran liberación a Su pueblo cuando el rey Senaquerib y  el ejército asirio  estaban horrorizando y aterrorizando  a Jerusalén y a los habitantes de Judá.  El Rey Ezequías clamó a Dios, y entonces leemos:

“Por tanto así dice el SEÑOR  acerca  del rey  de Asiria: ‘Él no entrará en esta ciudad, ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella  con escudo, ni levantará terraplén contra ella, por el camino que vino, por él se volverá, y no entraré en esta ciudad declara el Señor”.

Ahora, nosotros creemos esto porque hemos leído ya la historia, pero si hubiéramos estado presentes en ese momento  ¿lo   hubiésemos creído, con un ejército pisándonos los talones? Dios continúa y dice,

“Porque  defenderé  esta ciudad para salvarla por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.”  Y  aconteció que  aquella  misma noche  salió el Ángel del Señor e hirió a 185,000 en el campamento de los asirios; cuando los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.

¡Rescate sobrenatural, ayuda sobrenatural, no hay para esto explicación alguna, no hay para esto explicación humana!

Entonces  Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó a su tierra, y habitó en Nínive (vs 32-36).

Dios  cumple  Sus  promesas.  “Dios la ayudará al romper el alba”.

Quizás Él no venga inmediatamente; podrá parecernos que Él  no venga a nuestra ayuda inmediatamente, pero ciertamente Él vendrá.  Muchas  veces  tendremos  que  pasar la noche y esperar  a que llegue el amanecer.  La noche puede parecer larga, y sin final, pero debemos de recordarnos a nosotras mismas, y recordarnos las unas a las otras, que pronto  vendrá el alba.  Como el amanecer del día vendrá Su ayuda  sobrenatural  en el momento preciso.

“El llanto puede durar toda la noche”, dice el Salmo 30, “pero a la mañana vendrá el grito de alergia.” ¿Cuándo?  “en la mañana” (vs. 5).   Algunas   veces esto me ha llamado la atención y  anoche mismo meditaba, que no es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche,  y que  cuando amanece  y el sol sale es que  Él dice, “Oh yo debo ir y ayudar a estas personas.”

No lo que  sucede es  que  a  la  luz del alba podemos ver lo que no podíamos ver durante la noche, y esto es la forma como Él nos ha estado ayudando.  A medida que la luz del día disipa las sombras de la noche, así  mismo la salida del Sol de Justicia  indica la dispersión de  la oscuridad de la maldad  y  de la  adversidad.

Dios ha estado  trabajando durante la noche.  Él estuvo en  la situación del  Mar Rojo.  Él estuvo durante la noche cuando los asirios.  Él estaba trabajando.  Pero cuando  está oscuro, no podemos ver lo que Dios está haciendo, y por eso es que me  fascina la cita del pastor John Piper.  “En cada situación hay mil cosas diferentes que  Dios está haciendo  que no podemos  ver  ni  tampoco sabemos”.

Puede ser “noche” donde tu vives ahora mismo y piensas. “Nada está sucediendo, nada está pasando, nada está cambiando”.  ¿Está Dios verdaderamente obrando?  Las Escrituras dicen, Dios ayudará cuando rompa el alba, y lo que pienso que realmente está diciendo es que  al amanecer  tus verás cómo Dios te  ha estado ayudando.  Dios es nuestro ayudador  y Él disipará y dispersará la  oscuridad de la noche.

Solo quiero recordarte  que esta ayuda no es solamente  una ayuda extrema para  situaciones de emergencia, tanto como la necesitamos en esas ocasiones, sino que es una ayuda para cada día, porque “a cada hora te necesito Señor”. ¿No es cierto?

El amor de Dios es constante nunca no cesa, pues nunca faltan sus misericordias” (Lamentaciones 3:22-23).

Permítanme citar de nuevo a mi amigo Matthew Henry, él dice,

Algunos creyentes en particular se pueden  aplicar este versículo,  [esto quiere decir que tú te lo puedes aplicar] si  Dios está  en nuestros  corazones, en medio nuestro,  si Su palabra vive abundantemente entre nosotros, estaremos firmes, seremos ayudados; confiemos entonces y no temamos, todo está bien, y todo  terminará  bien.

A medida que medito en el versículo 5 del Salmo 46, “Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la ayudará al romper el alba”.  No pude dejar de pensar en otro himno que me es tan familiar, y quizás a la mayoría de ustedes.  Déjenme leerles las palabras, y vamos a afirmarlas en nuestros corazones.

¡Cuán firme cimiento se ha dado a la fe
El Padre en su eternal Palabra de amor!
¿Qué más Él pudiera en Su Libro añadir
Si todo a Sus hijos lo ha dicho el Señor?

“No  temas por nada contigo Yo Soy;
Tu Dios yo soy solo, tu ayuda seré
Tu fuerza  y firmeza en mi diestra estarán
Y en ella sostén y poder te daré.

La llama no puede dañarte jamás
Si en medio del fuego te ordena pasar;
El oro de tu alma más puro será
Pues solo la escoria se habrá de quemar. 
 

Leslie:   Nancy Leigh DeMoss volverá en breve.  Yo sé que enseñar del Salmo 46 le ha dado ánimo a muchas de las personas que nos escuchan.  Este mensaje es parte de una serie titulada,  Castillo fuerte es nuestro Dios.  Si no han podido escucharla completa  pueden ir a, AvivaNuestrosCorazones.com y de esta manera escuchar los programas que se hayan perdido.

Mientras Nancy estudia y enseña, todo un equipo de personas labora detrás del telón, y un dedicado grupo de contribuyentes apoya el programa financieramente. ¿Puedes tu acompañarnos a mantener este programa en el aire para que más  mujeres sean motivadas por la Palabra de Dios  a través de este ministerio?

Puedes donar aquí en la página web, AvivaNuestrosCorazones.com, o llamarnos al 1-800-569-5959, desde los EE. UU. y Canadá. Cuando llames, especifica que deseas hacer una donación al ministerio hispano.

¿Te parece que los enemigos del Evangelio tengan tanta fuerza que se han convertido en invencibles?  Acompáñenos en el siguiente programa, cuando Nancy Leigh DeMoss ofrezca algunas perspectivas sobre esto. Aquí está ella de nuevo para orar, basándose en  una promesa del Salmo 46.

Nancy: Oh Señor, Como Te alabamos por Tus maravillosas, maravillosas promesas, y por esta en particular, la que hemos visto hoy la que hemos llevado  a nuestros corazones en este día”. Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la  ayudará al romper el alba”.

Señor, gracias porque pronto esta  larga  noche en este planeta lleno de pecado tendrá su fin, y  la gran eternal  mañana  sin   ninguna  nube  que  la oscurezca  romperá el alba y por siempre estaremos en Tu Presencia.  Así es que ayúdanos a recordar esto  cuando  haya oscuridad  en medio nuestro, cuando haya oscuridad a nuestro  alrededor.  Ayúdanos a  sostenernos en Ti con los ojos de la  fe,  y  un día será por vista. En el nombre de Jesús oramos, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Hagamos Fiesta

Isha – Salmos

DÍA 118 – Salmo 81

Dosis: Alegría

Hagamos Fiesta

“Canten alegres a Dios, nuestra fortaleza; ¡aclamen con regocijo al Dios de Jacob!¡Entonen salmos! ¡Toquen ya la pandereta, la lira y el arpa melodiosa! Toquen el cuerno de carnero en la luna nueva, y en la luna llena, día de nuestra fiesta.” (Salmo 81:3) (NVI)

Este salmo se usaba durante una de las celebraciones judías. Los estudiosos no se ponen de acuerdo si se cantaba en la Fiesta de las Trompetas o en la Pascua. Algunos proponen que se entonaba en ambas. Lo cierto es que nos recuerda el gozo y la celebración que debe haber cuando pensamos en las bondades de Dios.

Dios estableció siete fiestas a lo largo del año para que Israel se detuviera y se acordara y celebrara la fidelidad de Dios. Comprendemos por los salmos que en estas celebraciones se usaba música. ¿Qué hacen los niños cuando están contentos? Mucho ruido. ¿Qué hacen cuando escuchan instrumentos musicales? Bailan y se mueven al ritmo. Sin embargo, algo que me sorprende de este salmo de victoria es que trae consigo una advertencia: “Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos, ¡cuán pronto sometería yo a sus enemigos, y volvería mi mano contra sus adversarios!” ¡Qué interesante que en medio del gozo surge un recordatorio a la fidelidad!

Pero además Dios les expresa que su anhelo es seguir bendiciéndoles como lo hizo en el pasado: “Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y te la llenaré. ¡Qué hermosa promesa! Yo también quiero abrir mi boca para que Él la llene de bendiciones y alabanzas. Pero en su gracia incomparable, les expresa aún más en un diálogo tierno: “Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría.»315 ¡Sólo Él puede hacer brotar agua y miel de una peña seca! ¿Cómo no hacer entonces fiesta? ¿Cómo no celebrar sus bondades infinitas?

Podemos aprovechar las fiestas que se celebran en nuestra cultura, sobre todo aquellas cuyo origen es bíblico, como la Navidad y la Resurrección. ¡Qué motivo más grande para cantar puede haber que saber que Jesús vino y resucitó! Celebremos a nuestro Dios con sinceridad, de corazón. ¡Él se lo merece!

En cierta ocasión mis abuelos organizaron una Navidad en pleno julio, ya que todos los nietos nos reunimos, y por cuestiones de distancia, algunos primos no pasarían con nosotros Navidad. Me parece que disfruté mucho más la ocasión que en la fecha exacta pues no hubo prisa, ni el trajín de las festividades, ni el barullo de las compras. Pensamos en el nacimiento de Jesús, dimos gracias, compartimos regalos hechos a mano por cada uno de nosotros, cantamos villancicos y finalmente celebramos con luces de bengala. Ha sido una de mis mejores Navidades, pues nació de un gozo sincero y ese día de fiesta, agradecimos como familia que Jesús vino al mundo a salvarnos.

Oración: Señor, enséñame a celebrar, ya sea en las fiestas establecidas o en algunas propias. Quiero gozarme en ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 134). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Hacia la noche o hacia el alba

Martes 7 Enero
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(Jesús dijo:) Vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.
Yo soy… la estrella resplandeciente de la mañana.
Hacia la noche o hacia el alba

Se cuenta que en el sepelio de Winston Churchill (Inglaterra, 1874-1965), una melodía tradicionalmente destinada a despertar a los soldados fue tocada justo después de un canto para los muertos: «Es tiempo de despertarse, es tiempo de levantarse, es tiempo de recibir el día que se levanta…». Es fácil imaginar el contraste: ¡por un lado suena el lamento por un muerto, y por el otro, se habla de despertar y de un nuevo día!

Tal vez el comienzo de este año le recuerde a una persona cercana que ha muerto, o tragedias que han marcado su vida o la del mundo. ¿Se pregunta qué le depara este año? ¿Experimenta cierta aprensión frente a lo desconocido… como si marchara hacia la noche?

¡Escuche la otra melodía! Este año puede ser una extraordinaria ocasión para dar un cambio a su vida. En la Biblia Dios nos dice que si el futuro es sombrío para los que lo consideran sin él, es resplandeciente para el que confía en Dios. Él nos dice que a cada instante es posible escoger la vida, en lugar de conformarse esperando la muerte.

Sí, Jesucristo vino para reconciliarnos con Dios y hacer de nosotros nuevos seres. El que cree en el Señor Jesús tiene una vida de relación feliz con Dios, y como consecuencia una verdadera esperanza: estar para siempre con él en el cielo.

Esto es lo que deseamos para cada uno de nuestros lectores. Confiemos en Dios, y miremos juntos hacia Jesús, “la estrella resplandeciente de la mañana”. El alba se va a levantar.

 

22/ 63 – Todo lo ha hecho bien | Marcos 7:31-37

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

22/ 63 – Todo lo ha hecho bien | Marcos 7:31-37

Ps. Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

 

36 – El Cristiano y El trabajo 3ra Parte

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

36 – El Cristiano y El trabajo 3ra Parte

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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La gracia en la ley

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La gracia en la ley

R.C.Sproul

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El libro de Deuteronomio es un libro muy importante en el Antiguo Testamento, de hecho, Jesús cita de este libro más que de cualquier otro, se podría argumentar que Deuteronomio fue el libro de la Escritura favorito de nuestro Señor durante su ministerio terrenal.

Al mirar el libro de Deuteronomio, que es una serie de sermones que Moisés entregó al pueblo de Dios, antes de que cruzaran el río Jordán hacia la Tierra Prometida, y como recordarán Josué sería su líder, y a Moisés no se le permitiría continuar con ellos.

También hay relatos históricos, también se vuelve a entregar la Ley, pero también están los relucientes diamantes de las doctrinas de la gracia, que brillan a través de este libro. Y en esta sesión quiero que nos dirijamos particularmente a sietes pasajes distintos del libro de Deuteronomio, y me gustaría tomarlos según van apareciendo.

Así que quiero que vayamos a Deuteronomio capítulo 2, versículo 30, y quiero que vean la soberanía de Dios sobre el corazón humano, porque hay algunos que dicen bueno, Dios es soberano, pero no sobre el corazón humano, que está es el área del universo donde Dios está excluido y solo el hombre tiene soberanía sobre su propia vida —bueno eso simplemente no pasa la prueba de la Escritura.

Y en Deuteronomio capítulo 2, versículo 30 leemos un texto muy directo, donde dice, pero Sehón, rey de Hesbón, no quiso dejarnos —refiriéndose al pueblo de Dios— pasar por su tierra, ellos van camino a la Tierra Prometida luego de salir de Egipto y pasar por el Monte Sinaí, y quieren pasar por ese territorio en particular, pero el rey no quería que el pueblo de Dios pasara por esta tierra.

Y nos preguntamos por qué, ¿por qué no quería? Porque era tan tozudo y obstinado, y Moisés registra la respuesta para nosotros, algo que el ojo humano no podía ver, pero la omnisciencia de Dios lo ve porque Dios lo causó.

Así que por favor, observen, porque el Señor tu Dios endureció su espíritu e hizo obstinado su corazón. ¿Quién lo hizo? ¿fue el diablo que lo hizo? ¿Fue él mismo el que lo hizo el rey? No, el pasaje dice muy claramente que Dios endureció su corazón he hizo obstinado su espíritu, y por una razón, afín de entregarlo en tus manos como lo está hoy.

Así que quiero que observen que Dios no solo tiene todo el mundo en sus manos, sino que tiene cada corazón en sus manos, Proverbios 21, versículo 1 —quizás quieran escribir este versículo— dice el corazón del rey se bifurca como los ríos, pero en manos del Señor sigue los planes divinos, no es que Dios solo tenga a los creyentes en sus manos, también tiene el corazón de los incrédulos en sus manos y Él dirige esos corazones hacia donde Él quiere.

Así que comenzamos nuestra mirada a Deuteronomio con este pasaje bien potente de la Escritura.

A continuación, quiero que por favor miren en Deuteronomio capítulo 4, versículo 37 [repite], aquí vemos la soberana elección de Dios porque Él, es decir, Dios amó a tus padres por eso escogió a su descendencia después de ellos, aquí está muy claramente la soberana elección de Dios basada en su amor eterno e incondicional.

A veces la gente considera la doctrina de la elección con una doctrina dura o una doctrina cruel, y quizás a veces a muchos de nosotros cuando la oímos por primera vez nos sonó así, pero tras una reflexión más profunda y un estudio más cuidadoso, vemos que la doctrina de la elección es una de las doctrinas más amorosas que se enseña en toda la Biblia, porque si de nosotros dependiera nunca escogeríamos a Dios.

¡Qué gran amor muestra Dios al escoger para sí a personas pecadoras!, si Dios no escogiera entonces nadie escogiera a Dios jamás, si Dios no nos escogiera nosotros jamás lo habríamos escogido a Él, pero Dios nos quería para Él, y podemos ver aquí claramente que su amor y elección se usan prácticamente como sinónimos en este pasaje en particular.

Amar es escoger y escoger es amar, es por eso que más adelante leemos en Efesios 1, versículos 4 y 5 que en amor nos predestinó para adopción como hijos para sí y en Romanos 8, versículos 29 la frase lo que de antemano conoció, simplemente significa lo que previamente eligió amar con un amor distintivo.

Así que, aquí en el libro de Deuteronomio, lo que Moisés registra, —esta joya para nosotros— vayamos a Deuteronomio 7, versículos 6 al 8, y aquí vemos claramente la doctrina de la soberana elección de Dios, en Deuteronomio 7, versículo 6 leemos Tú eres pueblo santo para el Señor tu Dios, —una pregunta aquí, ¿cómo se convirtieron en un pueblo santo?, ¿cómo se convirtieron en una posesión santa del Señor?, ¿se originó en ellos eso?, ¿eran más inteligentes que las demás naciones?, ¿eran mejores que cualquier otro pueblo sobre la tierra?

Bueno, Moisés nos lo va a decir, cómo fue que se convirtieron en un pueblo santo para el Señor, observen lo que sigue: el Señor tu Dios te ha escogido, ¡por eso son un pueblo santo! Y por favor observen también en este versículo, porque Dios no solo nos escogió para el cielo, Él nos ha escogido para la santidad, no solo nos ha escogido para un lugar, nos ha escogido para la pureza.

Todos los que son escogidos para el cielo dan evidencia de su elección mediante una vida transformada, pues ahora viven una vida pura y santa. Así que miren esto nuevamente, tú eres pueblo santo para el Señor tu Dios, el Señor tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo, —¡qué especial es haber sido escogido por Dios!

Él no nos ha escogido simplemente para ponernos en un estante, en un rincón, en algún lugar y estar lejos de Él, nos ha escogido para ser su pueblo especial y la imagen aquí es que Él nos sostendría en su propio mano, nos sostendría muy cerca de sí, nos ha escogido para ser suyos.

Observen que dicen de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra —observen—, Él no escogió todos los pueblos sobre la tierra como sus pueblos especiales, Él nos ha escogido de entre todos los pueblos de la tierra, es como cuando David bajó al arroyo para escoger cinco piedras, no eran las únicas cinco piedras en el arroyo, sino que él escogió aquellas cinco para adecuarse a los propósitos que llevarían a cabo el derribo del gigante Goliat ¿no?

Bueno, Él ha escogido a su pueblo de entre muchas posibilidades, de entre muchos pueblos, Él ha escogido a los pocos, eso es lo que ha dicho. Y observen también en el siguiente versículo el gran amor, la gracia y la bondad de Dios, el Señor no puso su amor en vosotros ni os escogió por ser vosotros más numeroso que otro pueblo, pues erais el más pequeño de todos los pueblos. 

Ahora observen, Dios no nos eligió porque tuvieran mucho que ofrecerle a Dios, no, ellos tenían muy poco que ofrecer a Dios por eso los escogió, y lo sabemos en 1era de los Corintios, versículo 26 dice no muchos sabios, ni muchos poderosos ha llamado y escogido Dios sino que ha tomado lo vil del mundo, lo despreciado —los don nadie, lo que no es del mundo, para que cuando Él nos use, la mayor gloria sea para Dios, no para nosotros, es decir, si fuéramos los más ricos e inteligentes, apuestos, bellos y Dios actuara a través de nosotros, en general la gente diría: ¡Ah, sí!, sin duda, la iglesia es grandiosa, miren ¿qué tuvo que trabajar Dios?, pero cuando Dios toma las sobras como tú y yo —y espero no herir tus sentimientos con esto— no hay muchos poderosos, hay unos pocos que se destacan en las cosas de este mundo.

Pero Santiago 2 dice que Dios ha escogido a los pobres para que sean ricos en fe, ellos son la primera selección de Dios en el equipo, son los escogidos en primera ronda, aquellos que el mundo pasa por alto, a esos escoge Dios, y ese principio se enseña muy claramente aquí en Deuteronomio 7 en relación con la nación de Israel.

Dios escogió a la nación que en esencia era la más pequeña, no la más grande, la que tenía lo mínimo que ofrecerle a Dios, no era que tenía lo máximo, Él dice, Él no los escogió porque fueran más numerosos, —sino observen— porque el Señor los amó.

La razón se originó en Dios mismo, la razón de la elección no se inició en el pueblo de Dios, la elección se originó en el corazón, en la mente y en la voluntad de Dios, es una verdad que nos humilla, pero también es una verdad muy alentadora, podemos ser rechazados por el mundo, ser pasado por alto por el mundo, pero hemos sido escogidos por Dios y somos aquellos con los que Dios ha elegido trabajar, Él se extendió por encima de otros que tenían mucho más futuro afín de llegar al fondo del barril y elegirnos a nosotros, y hacernos trofeos de su gracia.

Hay una cosa más que quiero que observen en este verso, nuevamente se usan amor y elección como sinónimos, observen, dice, el Señor Dios los quiere y los ha escogido, no porque ustedes sean más numerosos —etcétera—, sino porque el Señor los ama; aquí se usa amor y elección de manera intercambiable y una vez más esto habla de la bondad, la gracia, la compasión que hay en la doctrina de la elección, que Dios hiciera esta elección.

Y Él ha puesto el afecto de su corazón sobre nosotros, ¿cómo podríamos llegar a dudar del amor de Dios? Porque antes de la fundación, Él nos escogió en amor, Él nos ha estado amando por muchísimo tiempo. Así que Deuteronomio 7, versículos 6 y 7 son pasajes de la Escritura simplemente maravillosos.

Ahora, regresemos a Deuteronomio 7, quiero que vean esto en el versículo 8, dice, el Señor os sacó con mano fuerte, ¿lo ven? En Deuteronomio 7, versículo 8 aquellos a quienes escogió son los que Él saca de la esclavitud, todos aquellos a quienes escogió son aquellos que fueron sacados de la esclavitud.

En este caso de la esclavitud de Egipto, pero esto sirve como una imagen de la liberación espiritual de todos aquellos que han sido escogidos por Dios antes del comienzo de los tiempos, Él nos ha sacado de este maligno sistema del mundo, estamos en el mundo, pero no somos del mundo, ¿no?, y Él nos ha sacado de las tinieblas y ahora estamos en la luz, y estamos caminando en la luz y al sacarnos de donde vivimos y de la manera que vivimos en otro tiempo hacemos segura nuestra elección mediante la transformación de nuestra vida.

No es que nuestra vida cambiada gane nuestra salvación, sino que nuestra vida cambia es prueba de nuestra salvación y somos salvos por la sola fe en Cristo, pero la fe nunca está sola, la fe siempre tiene una hermana gemela y son las buenas obras, y somos salvos por gracia mediante la fe para buenas obras.

Y así, aquí en Deuteronomio 7, versículo 8 —yo solo quería que no pasaran esto por alto—, que todos los escogidos son los que son sacados.

Vamos ahora a Deuteronomio 10 y quiero que observen los versículos 14 y 15, y vemos aquí nuevamente la verdad de la elección soberana de Dios, he aquí, he aquí —presten atención—, He aquí al Señor tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielos la tierra y todo lo que en ella hay, así que todo este vasto dominio está en la mano de Dios, pero ahora Él hace una declaración muy limitada, Él es dueño de los cielos, de los cielos de los cielos y de toda la tierra, pero ahora Él reduce el enfoque, solamente de tus padres se agradó el Señor, y los amó, y de entre todos los pueblos escogió a su descendencia después de ellos, es decir,  a ustedes, como hoy pueden verlo.

Él tiene todo el mundo en sus manos, y no obstante de todo el mundo, Él ha elegido poner su afecto sobre sus escogidos, Él muestra un amor general por el mundo, Él hace llover sobre justos e injustos, les permite disfrutar de la música, les permite casarse, les permite el placer de tener hijos y nietos, Dios es bueno incluso con los no convertidos, pero tiene un amor especial por aquellos que ha escogido, es un amor redentor, es un amor que elige.

Él nos ama de manera que sobrepasa por mucho el amor que tiene por los que son pasados por alto, nos amó y nos escogió, dice aquí, más que todos los pueblos, y por favor observe nuevamente que amor y elección se usan de manera intercambiable en este pasaje de Deuteronomio 10, 14 y 15, a los que ama, los ama porque los ha escogido y a los que ha escogido lo ha hecho porque los ama con amor eterno.

Bien, vamos a Deuteronomio 29, versículo 4 [repite], y quiero que observen otro texto singular, este es un pasaje muy potente: ¿por qué algunos creen?, ¿por qué otros no creen? Deuteronomio 29:4 dice, pero hasta este día el Señor no les ha dado la capacidad de entender ni de ver ni de oír, esto presupone que a menos que el Señor lo haga, uno no puede creer.

Y no puede saber que tus ojos espirituales están ciegos mientras Dios no te de ojos para ver, tus ojos espirituales están ciegos hasta que Él te de oídos para escuchar su llamado y realmente oigas la verdad. Y tu corazón es duro e incrédulo, hasta que el Señor te dé un corazón para creer, —¡qué extraordinaria declaración de la soberana gracia de Dios!

¿Quién es el que ha hecho una diferencia entre nosotros? El Señor es el que hace la diferencia entre nosotros, y a los que son pasados por altos, Él simplemente les permite permanecer en su pecado, es su propio pecado, es su propia decisión, pero los que son creyentes lo son porque el Señor ha obrado en su corazón para que crean.

Quiero plantearlo de esta forma, todos los que están en el infierno están allí por su propia elección, todos los que están en el Cielo están allí por elección de Dios, todos los que están en el infierno están allí porque esa es la elección que ellos hicieron, han elegido rechazar el evangelio, pero los que están en el camino angosto hacia la vida, y los que están en el cielo, están allí debido a la elección distintiva de Dios, porque Él no nos dejó permanecer donde estábamos e intervino en nuestra vida y nos atrajo a Él, y lo hizo con cuerdas de amor.

Pero un pasaje más, Deuteronomio 30, versículo 6 [repite], este es un pasaje muy importante, me encanta este pasaje, concluiremos esta sesión con este versículo, el Señor tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tu descendencia para que lo ames con todo tu corazón y con toda tu alma, y tengas vida.

La circuncisión espiritual es la obra de Dios dentro del corazón, aquí no se habla de circuncisión física, no todo Israel es Israel, esto se refiere aquellos que están circuncidados espiritualmente, la circuncisión física no consigue nada, el infierno está lleno de personas con una circuncisión física, tal como está lleno de personas que han sido bautizadas, eso no consigue nada.

Dios debe circuncidar el corazón, y ser circuncidado en el corazón significa que la espada aguda de doble filo de la Palabra de Dios ha sido aplicada por el poder del Espíritu Santo para traspasar la dureza de tu corazón y cortarte hasta la médula, y abrirte y permitir que te veas como Dios te ve, y cuando Dios te abre con la circuncisión espiritual te quita el corazón de piedra, aquel corazón podrido inmundo y pestilente con el que naciste, obstinado, testarudo, sin ninguna vida espiritual.

Y cuando la verdad de Dios vino a ti fue como echar agua sobre un pato, simplemente se escurrió, pero cuando Él quita ese corazón de piedra, Él hace un trasplante de corazón y coloca allí un corazón de carne, y ese corazón está vivo, es un corazón que late por Dios, es un corazón receptivo a las cosas de Dios, y aquello que antes odiaba ahora amas, y aquello que antes amabas ahora odias, y es una total inversión de los afectos y deseos, un cambio total de cosmovisión, y ahora ves a Dios en todo, y ahora ves que tu propósito no es vivir para ti mismo sino vivir para la gloria de Dios.

Esto es lo que Dios debe hacer, así que mira nuevamente este versículo, Deuteronomio 30, versículo 6, el Señor tu Dios circuncidará tu corazón, esta es una obra interior que solo Dios puede hacer, este es el nuevo nacimiento y cuando Dios lo hace tienes que ver esto en el versículo 6, entonces uno ama a Dios.

Antes que Él te circuncidará tu corazón no amabas a Dios, resistías a Dios y en el momento que Él circuncidó tu corazón, ahora amas a Dios, no solo con un pequeño amor, con todo tu corazón y con toda tu alma, observen que dice a fin de que vivas, antes que esto pasara no tenías vida, solo tenías una existencia, solo estabas aquí ocupando espacio, eras solamente el caparazón de una persona vacía, sin Dios en tu vida.

Sí, tal vez sabías acerca de Dios, pero no conocías a Dios y no tenías vida, de hecho, estabas espiritualmente muerto, y tenías una mera existencia vacía, hueca, pero cuando Dios circuncida el corazón te da un nuevo corazón y pone su vida en ti, y ahora amas a Dios y lo amas con todo tu corazón y tu alma, ahora buscas primero el reino de Dios y su justicia, ahora tomas tu cruz y sigues al Señor Jesucristo.

Esta es una obra de gracia soberana, esta es una obra que solo Dios puede hacer, y el corazón de todos aquellos que están en el Reino de Dios ha sido traspasado, circuncidado y cortado hasta la médula con un profundo convencimiento de pecado, pero también con una gran regeneración y vida eterna, y vida nueva.

¿Ha hecho esto Dios en tu vida? ¿Ha hecho esto Dios en tu corazón y tu alma? Una cosa es pasar por el aparato físico de la religión y recibir en este caso una circuncisión física, y otra totalmente distinta es recibir la circuncisión real, la circuncisión del corazón.

Haga Dios esto conforme a su plan y su propósito eternos.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

4/9 – El río de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

4/9 – El río de Dios

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-rio-de-dios2/

Nancy DeMoss Wolgemuth: En los últimos 60 años, el grupo inglés de rock, Led Zeppelin, lanzó una canción que creo que refleja el deseo en cada corazón humano por aquello que es verdaderamente duradero.

Annamarie Sauter: Esta es Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy: Las primeras letras de la canción dicen: «Si el sol se negara a brillar, yo seguiría amándote. Aún si las montañas se desplomasen en el mar, todavía seremos tú y yo».

¿Te das cuenta? La gente está buscando algo confiable, algo inamovible, algo o alguien en quien puedan confiar. A menudo las personas piensan que han encontrado eso en una relación o en una carrera o en una fuente de ingresos o en un amigo.

El hecho es que la mayoría de las personas hoy en día están poniendo su esperanza en lo que el escritor del himno llamó «arena movediza». Solo Dios es inquebrantable, y cuando las montañas se desmoronen al mar, y el sol se niegue a brillar, solo Él estará allí por siempre.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Esta semana estamos en la serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios. Nancy nos está guiando a lo largo del Salmo 46. Abramos juntas nuestras Biblias.

Nancy:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas,  aunque tiemblen los montes con creciente enojo (Salmos 46: 1-3).

En los últimos programas, hemos estado viendo que tenemos aguas tumultuosas, agitadas, rugientes, y las inundaciones están devastando las montañas y todo lo que parecía estar seguro. Cuando pensamos en algo ‘seguro’, una montaña vendría a la mente, ¿verdad? ¡Uno simplemente no puede mover una montaña! Sin embargo, estas aguas están causando que las montañas sean arrojadas al mar. El resultado es el caos; la agitación.

Pero ahora, en el versículo 4 vemos otro cuerpo de agua que tiene un efecto muy diferente. El versículo 4 dice:

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”.

Vamos a detenernos aquí y a meditar sobre esto por un momento.

En los versículos 2 y 3, vimos que las aguas eran amenazadoras, destructivas y mortales. Derribaron las montañas. Pero ahora en el versículo 4, por el contrario, tenemos un río, pero esta es agua con un efecto muy diferente, fertiliza la tierra, trae vida y vitalidad,  refresca trae gozo y alegría

Casi se puede oír, en los versículos 2 y 3, los gritos de las personas que estaban aterrorizadas por estas aguas, como las de un  tsunami. Y ahora, aquí tienes un río que hace que la gente se sienta  feliz, ¿que trae alegría a la gente? Bueno, es el río de Dios, una metáfora de la presencia de Dios, de la gracia de Dios, del favor de Dios que bendice y alegra los corazones de Su pueblo. «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios».

El pueblo de Dios aquí se asemeja a una ciudad, y la ciudad de Dios está siendo rodeada y amenazada por enemigos, y como las aguas rugientes de un tsunami, las fuerzas del mal amenazan con abrumar y con tragarse al pueblo de Dios y Su santa ciudad. Pero los habitantes de esa ciudad, en el contexto del Antiguo Testamento, Jerusalén, están calmados.

Se debe a que Dios es su refugio. Él es su fuerza. Él es su ayuda, y están confiando en Él para su protección.

Estas personas, con la invasión del ejército asirio de la cual hemos hablado en los últimos días, tienen toda la razón para sentirse temerosas y tal vez incluso furiosas. Pero el río de la presencia de Dios y de Su gracia que fluye en medio de su pueblo los alegra. Incluso cuando están rodeados y amenazados por sus enemigos, la ciudad de Dios, tiene una fuente inagotable de alimento y de sustento que fluye de ella. Nunca se secará.

Esta gente, el pueblo de Dios, no puede ser separado de su provisión. Sus necesidades serán satisfechas. Están seguros de esto porque saben en Quién han creído y en Quién han confiado, y que no hay necesidad de caer en el miedo o en la desesperación.

Quiero recordarte que no importa lo que está sucediendo a tu alrededor, sin importar las agitadas aguas turbulentas o las aguas tumultuosas que te rodean, Dios siempre tiene un río de gracia para llevar alegría y paz a Su pueblo. Es Su gracia. Es Su provisión. Es Su sustento en tiempos difíciles.

Ahora quiero mirar el río de Dios un poco más extensamente, pero antes voy a hablar de esta ciudad de Dios a la que se hace referencia aquí: «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo».

¿Qué es la ciudad de Dios?  Es el lugar sagrado donde Dios vive, donde Él reina, donde Él es adorado y donde Él es honrado. Se llama el Altísimo. Se trata de «la santa morada, la casa del Altísimo».  Él es el gobernante soberano del mundo, y la ciudad de Dios es esa gente que está gobernada por el Altísimo.

Ahora bien, como ya hemos dicho, en el contexto del Antiguo Testamento, la ciudad de Dios era Jerusalén, la ciudad terrenal de Dios, y creemos que tal vez el motivo de la redacción de este salmo fue el momento cuando  la ciudad santa, Jerusalén, estaba siendo amenazada por los ejércitos asirios del rey Senaquerib.

«La santa morada del Altísimo», era, en ese contexto, Jerusalén, pero la ciudad de Dios es mucho más que un lugar geográfico. Hay una ciudad espiritual de Dios, y esa es el pueblo de Dios, una comunidad santa de aquellos que son Sus verdaderos hijos. La Escritura nos enseña que Dios vive con Su pueblo. Dios mora en medio de Su pueblo. Ellos son Su santa morada.

Así que en el sentido del Nuevo Testamento, esto describe la Iglesia, que somos nosotros, los que realmente ponen su fe en Cristo. Nuestras vidas son Su templo, Su lugar santo. «La santa morada del Altísimo»—esa soy yo, esa eres tú, somos nosotros, es Su Iglesia—la ciudad de Dios.

Y por supuesto, también esperamos la ciudad eterna y celestial de Dios, que Gálatas llama «la Jerusalén celestial» que tiene su culminación definitiva en el cielo. La morada que Dios tiene ahora y está preparando para su pueblo, un cielo nuevo y una tierra nueva, donde habrá gozo y alegría eterna y sin fin—esa ciudad que vemos a la distancia… que no está lejos de Dios, aunque sí luce lejos para nosotras desde nuestra perspectiva.

En esa ciudad de Dios hay un río cuyas corrientes hacen la ciudad de Dios, el pueblo de Dios, la habitación de Dios, alegre.

Ahora bien, ese río es una idea central poderosa, fascinante y emocionante que se ve a todo lo largo de la Escritura, desde los primeros capítulos del Génesis hasta el último capítulo de Apocalipsis. Quiero tomar unos momentos para leerles algunos pasajes, por orden cronológico a través de la Escritura, que nos dan una idea de este río de Dios que se menciona en el Salmo 46.

Comenzando en Génesis, en el capítulo 2, en el versículo 8—esa es la primera referencia donde vemos este río. La Escritura dice: «Y plantó el SEÑOR Dios un huerto hacia el oriente, en Edén, el paraíso en la tierra; y puso allí al hombre que había formado. El árbol de la vida estaba en medio del jardín”. [Recuerda este versículo porque cuando llegamos al Apocalipsis, vas a ver otra vez  ese árbol de la vida.] “Un río salía de Edén para regar el jardín, y allí se repartía en cuatro brazos”.

Así, en el Jardín del Edén, Dios creó un río para que sea exuberante, hermoso y fructífero, y ese río, como podemos ver a través de la Escritura, es una imagen de la presencia de Dios y de la gracia de Dios que nos sostiene y hace que nuestra vida sea bendecida y fructífera.

Este río en el Edén se divide en cuatro ríos, que son nombrados a medida que continuamos leyendo Génesis capítulo 2 y servían para regar toda la región. Pero es interesante que en el Salmo 46 leemos: «hay un río [singular] cuyas corrientes [plural] alegran la ciudad de Dios».

Así que hay un río de Dios, un río de la gracia de Dios, un río de Su presencia que fluye de Su corazón y se canaliza y distribuye en cada lugar de la ciudad de Dios—entre el pueblo de Dios.

Fluye hacia donde tú vives, hacia tu familia, hacia tu iglesia, hacia tu comunidad, hacia tu vida. Un río—la presencia de Dios—que luego se divide y se distribuye y fluye hacia todos los lugares—todas las ciudades donde se escucha este programa; en tu ciudad, en tu vecindario.

Si vives en Argentina, en un pequeño suburbio, el río de Dios tiene un arroyo que pasa por ahí. Y algunas de ustedes que viven en los EE. UU. o en Colombia, o en Guatemala o en México, donde quiera que vivas…el río de Dios tiene una corriente de agua que va hasta allí y por todas partes.

Ahora leemos en el Salmo 1 una descripción del hombre que se complace, que se deleita, en la ley del Señor. Dice: «Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua,  que da su fruto a su tiempo,  y su hoja no se marchita;   en todo lo que hace, prospera».

Aquí vemos la refrescante y vivificante provisión de la gracia de Dios que viene a nosotras, ¿cómo? A través de Su Palabra. Mediante la meditación de día y de noche en la Palabra de Dios, es como se llega a ese río que fluye dentro y corre por tu cuerpo.

El Salmo 46 se ha convertido, para mí en un río de Dios en estos últimos días, regando la sequedad de mi corazón, convirtiéndolo de un desierto a un lugar hermoso, un lugar fructífero, un lugar bendecido.

El Salmo 36 dice: «les das a beber del río de tus delicias. Porque en ti está la fuente de la vida”. En el Salmo 65, «Tú visitas la tierra y la riegas en abundancia, en gran manera la enriqueces; 
el río de Dios rebosa de agua”.

Estos versículos hablan de una abundante provisión, una provisión suficiente de la gracia de Dios y de Su presencia.

A veces nos sentimos como si el río de Dios fuera solo un pequeño goteo, minúsculo, corriendo por nuestras vidas. Y a veces nos sentimos como si el lecho del río se hubiera secado, ¿no es así? Ve a las Escrituras y recuerda que Dios te da a beber del río de Sus delicias.  Él es la fuente de la vida, y en Él no hay sequedad, dice Su Palabra. «Tú visitas la tierra y la riegas en abundancia, en gran manera la enriqueces; el río de Dios rebosa de agua».

Ahora mismo yo estoy atravesando por algunas circunstancias desesperantes en mi vida, y algunas de ustedes también las tendrán. Pero quiero decirte que el río de Dios no nos falta. Está lleno. Está siempre lleno. Está lleno cuando yo estoy vacía. Está lleno aun cuando yo estoy seca. Él todavía está lleno. Y ese río de Dios puede correr a través de mi vida por la fe, si le permito ser mi  fuente completa de provisión.

Luego escucha este pasaje de Isaías 8:

Y volvió el SEÑOR a hablarme de nuevo, diciendo: Por cuanto este pueblo ha rehusado las aguas de Siloé que corren mansamente, 
he aquí el Señor va a traer sobre ellos las aguas impetuosas y abundantes del Éufrates, 
 es decir, al rey de Asiria con toda Su gloria, que se saldrá de todos sus cauces y pasará sobre todas sus riberas.  Fluirá con ímpetu en Judá, inundará y seguirá adelante,  hasta el cuello llegará,   y la extensión de sus alas   llenará la anchura de tu tierra, oh Emmanuel.» (vv. 5-8).

En este pasaje se describen dos cuerpos de agua. El primero es el de «las aguas de Siloé, que fluyen suavemente». Ese es el agua de la provisión de Dios, Su protección. «Las aguas tranquilas de Siloé», dijo un comentarista, «eran una pequeña fuente, y un arroyo en las afueras de Jerusalén, que suministraban agua a una piscina dentro de la ciudad para el uso de los habitantes». 1

Así que no había un río que corría a través de Jerusalén, pero había una pequeña fuente y un arroyo que siempre proveían el suministro suficiente para las necesidades de las personas, y Dios dice aquí: «Yo soy como las aguas de Siloé, que fluyen suavemente, pero,» Él añade: «Por cuanto este pueblo ha rehusado, no las quieren, las aguas de Siloé que corren mansamente”.

La presencia de Dios está representada como un río manso, que fluye apacible y Dios dice, «porque mi pueblo ha rechazado mi gracia y mi presencia, y el río de mis delicias, voy a traer contra ellos río  torrencial  que los vencerá, inundará, y abrumará.» Es el río de los enemigos de Dios. En este caso, es el ejército asirio.

Dios dice: ¿Tú no me quieres?, ¿No quieres mi gracia? ¿Yo no soy suficiente para ti? ¿No puedes confiar en Mí? Entonces déjame mandar un poco de agua hacia ti. «Y Dios dice que si recibimos Su favor y Su gracia, ese río suave es suficiente para soportar las olas tumultuosas y amenazantes que se oponen a nosotros en el mundo. Pero si rechazamos ese río manso, y de suave fluir, de Su presencia, de Su gracia, vamos a terminar siendo abrumados por el adversario.

Realmente importa si confiamos en la presencia de Dios y en Su provisión para nuestras vidas. Tú dirás, «Bueno, me gustaría tener más». Dios dice: «Tienes suficiente. ¿De verdad quieres más? Te voy a dar algo que te dará más. . . Puedo enviarte agua, pero no quisieras que sea el ejército asirio que viene a desbordarte y a conquistarte. Dios dice: «Toma tu elección. Pon tu confianza en mí, o estarás abrumado por el enemigo».

Isaías capítulo 33 lo expresa de esta manera: «Porque allí, el Majestuoso, el SEÑOR, será para nosotros   lugar de ríos y de anchos canales» (v. 21). Dios es para Su pueblo un lugar de ríos y  de arroyos muy anchos. Eso sugiere abundancia, suficiencia. Su plenitud divina es la fuente inagotable de nuestra plenitud, de nuestra fecundidad, de nuestra paz y de nuestra alegría.

Escucha también lo que dice Jeremías capítulo 17:

Bendito es el hombre que confía en el SEÑOR,  cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, 
y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto (vv. 7-8).

Él está diciendo, «¿Quieres ser fructífera? ¿Quieres ser protegida de la sequedad espiritual? Pues plántate junto al río. «¿Y cuál es el río? Es el Señor. Él es la fuente de la vida y de la fecundidad, la protección contra la sequedad espiritual.

Veamos unos pasajes más. En Ezequiel capítulo 47— algún día tal vez haremos toda una serie sobre este pasaje, me encanta este pasaje. Al profeta Ezequiel se le da una visión en la que ve una corriente de agua que sale hacia delante del templo y riega la tierra. Este río, a medida que sale, da vida y salud a todo lo que toca.

Ezequiel capítulo 47, comenzando en el versículo 9:

“Y sucederá que dondequiera que pase el río, todo ser viviente que en él se mueve, vivirá. Y habrá muchísimos peces, porque estas aguas van allá, y las otras son purificadas; así vivirá todo por donde pase el río. . .

Junto al río, en su orilla, a uno y otro lado, crecerán toda clase de árboles que den fruto para comer. Sus hojas no se marchitarán, [¿Hemos escuchado esto antes?] ni faltará su fruto. Cada mes darán fruto porque sus aguas fluyen del santuario; su fruto será para comer y sus hojas para sanar «(v. 9, 12).

Y Dios quiere que de nuestras vidas corran ríos de agua viva. ¿No es eso lo que Jesús dijo en Juan capítulo 7?

El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: «De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.” Esto dijo acerca del Espíritu, que recibirían los que creyeran en Él «(vv. 38-39).

Escucha, no habrá una fuente de río de agua viva, dentro de mí o dentro de ti apartados del Espíritu de Cristo de mora en nosotros. Pero con el Espíritu de Cristo que mora en nosotros hay un manantial inagotable, una fuente de agua viva. La presencia, la gracia y el favor de Dios pueden fluir a través de nosotros en la medida que el Espíritu Santo de Dios nos llena.

Bueno, vamos al último capítulo de la Biblia, Apocalipsis capítulo 22. Leamos el pasaje, o escúchalo en el contexto de los otros pasajes que hemos estado leyendo desde el principio en el libro de Génesis.

“Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero…”

¿Ves la ciudad de nuevo? Tienes el río y la ciudad juntos en el Salmo 46, y ahora de nuevo en Apocalipsis 22.

Además, a cada lado del río, está el árbol de la vida… ¿Recuerdas Génesis 2? ¡No habíamos vuelto a ver ese  árbol de la vida desde que el hombre pecó! Pero ahora lo volvemos a ver, y está en la ciudad de Dios.] …Que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones (vv. 1-2).

Entonces, ¿qué es este río de agua de vida que fluye del trono de Dios y del Cordero? Pues bien, el Evangelio de Juan nos ayuda con un pequeño detalle, y está en el libro de Juan, capítulo 19, en el versículo 34. ¿Recuerda que en la cruz después de que Jesús murió uno de los soldados en Juan capítulo 19 dice: «le abrió el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua»? (V. 34).

Ahora bien, en Juan capítulo 2, el cuerpo de Cristo ya había sido identificado como el templo de Dios. Y de ese templo salió sangre y agua. El río que da la vida al mundo es la corriente de la gracia de Dios que brota del corazón de Cristo, entregado por nosotros en Su sacrificio en la cruz.

A partir de ese arroyo que fluye del costado de Cristo hay un río que bendice a toda la creación y que trae alegría y paz a la ciudad de Dios, al pueblo de Dios, y nos permite ser fructíferas y llegar a ser una fuente de bendición para otros en necesidad. «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo».

Si tú eres morada de Dios, si tu vida es su templo— y lo es, si has puesto tu fe en Cristo—entonces Dios tiene la intención de que haya fuentes de agua viva llenándote, que fluyen a través de ti, dándote vida a ti y a los demás que te rodean, y es la vida de Su gracia.

Annamarie: Nancy estará de regreso para darte un mensaje especial y para orar.

Ella nos ha estado preparando para las tormentas de la vida, llevándonos a lo largo del Salmo 46. El mensaje de hoy es parte de una serie llamada, Castillo fuerte es nuestro Dios. Para escuchar este programa en línea, puedes visitarnos en AvivaNuestrosCorazones.com. También puedes escucharlo a través de la aplicación de Aviva Nuestros Corazones, y no solo escucharlo, sino que fácilmente puedes compartirlo con tus amigas o hermanas.

Como Nancy ha explicado, esta serie surgió a raíz de circunstancias personales, y sabemos que muchas oyentes se pueden identificar con lo que han estado escuchando.

Nancy: Bueno, yo sé que no soy la única que tiene que seguir viniendo al Señor para buscar fortaleza cuando los vientos rugen a mí alrededor. Nuestras oyentes suelen escribir y compartir con nosotros acerca de algunas de las luchas que están enfrentando.

Una mujer nos escribió diciendo: «He sido realmente probada en los últimos tiempos hasta el punto de darme por vencida. Sus palabras que nos dicen que debemos estar quietos y esperar en el Señor realmente levantaron mi espíritu.»

Estoy muy agradecida de que hemos sido capaces de animar a esa mujer y día a día, a través de este programa somos capaces de ayudar a un sinnúmero más, justo como ella. Nuestras oyentes juegan un papel crucial en ayudarnos a seguir transmitiendo este tipo de mensaje esperanzador.

Si has sido alentada de alguna manera por Aviva Nuestros Corazones, si has encontrado esperanza en el Señor a través de los mensajes que has escuchado en esta emisión, ¿considerarías  ayudarnos a difundir este mensaje a otras mujeres?  Permanecemos en el aire gracias a las donaciones de oyentes como tú. Así que ¿podrías detenerte un momento y orar y preguntarle al Señor si Él quiere que te involucres en ayudar a este ministerio?

Annamarie: Solo tienes que visitarnos en nuestra página web, AvivaNuestrosCorazones.com y hacer tu ofrenda conforme el Señor lo ponga en tu corazón.

Como agradecimiento por tu ofrenda de cualquier monto te enviaremos una copia del libro “En la quietud de Su presencia”, este es una invitación a fortalecer tu vida devocional con Dios. Visitanos en AvivaNuestrosCorazones.com, haz tu ofrenda e indica que quieres recibir el libro. Los envíos están disponibles a EEUU y Canadá.

Bueno, aquí uno de los temas más sorprendentes que encontramos en la Escritura: Dios habita en medio de Su pueblo. ¿Por qué es esto tan sorprendente? Nancy lo explicará en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones. Ahora oremos juntas.

Nancy: Te doy gracias, Señor, por ese río de agua de vida, que cuando las circunstancias y el dolor, o las tormentas, los vientos y las olas están golpeando nuestra vida, en nuestro interior «hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo». Y a medida que confiamos en Ti y que tomamos de ese río, encontraremos abundancia y fecundidad, seguimos creyendo y recibiendo debido a la vida que nos has dado a través de Cristo, en cuyo nombre oramos con acción de gracias, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Thank You, Led Zeppelin, Led Zeppelin II (Remastered) ℗ 1969; Río De Dios, Miriam Bloise, Respuesta De Amor ℗ 2011.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¡Este es mi Rey¡

Coalición por el Evangelio

¡Este es mi Rey¡

 

Varios hermanos me pidieron que les copiara la cita del Dr. S. M. Lockridge que usé en la conclusión de mi mensaje de ayer. Estas palabras fueron pronunciadas por el Dr.  Lockridge en una conferencia  cuando alguien le pidió, aparentemente de manera improvisada, que abriera una de las sesiones en oración. Aquí está la traducción al español de parte de lo que él dijo; más abajo está el escrito completo en inglés. Este es, sin duda, un tributo glorioso a nuestro bendito Señor y Salvador; sin embargo, no importa cuánto tratemos de exaltar a Cristo, siempre nos quedamos muy cortos.

La Biblia dice que mi rey

Es el rey de los judíos,
Él es el rey de Israel
Él es el rey de Justicia
Él es el rey de los siglos
Él es el rey de los cielos
Él es el rey de Gloria
Él es el rey de Reyes
Y el señor de Señores
¡Este es mi Rey!
Me pregunto ¿Lo conoces?

Mi rey es un rey Soberano
No hay manera de medir su amor ilimitado
Él es perdurablemente fuerte
Él es totalmente sincero
Es eternamente firme
Es inmortalmente lleno de gracia
Es imperialmente poderoso
Es imparcialmente misericordioso
¿Lo conoces?

Él es el mayor fenómeno
que ha cruzado el horizonte de este mundo
Él es el Hijo de Dios
Él es el salvador de los pecadores
Es la pieza central de la civilización
Él es incomparable
Él no tiene precedente
Es la idea más elevada de la literatura
Es la más alta personalidad en la filosofía
Él es la doctrina fundamental de la verdadera teología
Él es el único calificado para ser el Salvador todo suficiente
Me pregunto ¿Lo conoces?

Él suple de fortaleza a los débiles
Está disponible para los tentados y los afligidos
Él se compadece y salva
Él fortalece y sostiene
Él guarda y guía
Él sana a los enfermos
Él limpia a los leprosos
Él perdona a los pecadores
Él absuelve a los deudores
Él liberta a los cautivos
Él defiende a los débiles
Él bendice a los jóvenes
Él sirve a los desafortunados
Él guarda a los ancianos
Él recompensa a los diligentes
Él embellece a los humildes
¿Lo conoces?

Él es la clave del conocimiento
Él es la fuente a la sabiduría
Él es la entrada a la libertad
Él es el sendero hacia la paz
Él es el camino de justicia
Él es la autopista hacia la santidad
Él es la puerta a la gloria
¿Lo conoces?

Bueno, su vida es incomparable
Su bondad es ilimitada
Su misericordia es eterna
Su amor nunca cambia
Su palabra nos basta
Su gracia es suficiente
Su reino es justo
Su yugo es fácil y ligera su carga

Me gustaría describírtelo
Pero Él es indescriptible
Es incomprensible
Es invencible
Es irresistible
No puedes sacarlo de tu mente
No te lo puedes quitar de las manos
No puedes sobrevivir sin Él
Y no puedes vivir sin Él

Los fariseos no podían soportarlo
Pero se dieron cuenta que no podían detenerlo
Pilatos no pudo encontrar ninguna falta en Él
Herodes no pudo matarlo
La muerte no pudo con Él
Y la tumba no lo pudo retener
¡Este es mi Rey!
¡Este es mi Rey!

Sugel Michelén (MTS) es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Ha sido por más 30 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios en el día del Señor. Es autor de Palabras al Cansado, Hacia una Educación Auténticamente Cristiana y un libro ilustrado para niños titulado La más Extraordinaria Historia Jamás Contada. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 4 nietos. Puedes encontrarlo en twitter.