10/17 – Los Pactos

El Proyecto Biblia

Serie: Temas Bíblicos

10/17 – Los Pactos

La principal manera como la Biblia de habla acerca de la relación de Dios con la humanidad es usando la imagen de una asociación. Este video traza la forma en que Dios entró en una serie de relaciones formales con varios asociados humanos para así rescatar al mundo a través de Jesús, el máximo asociado del pacto.

El Proyecto Biblia – Spanish

Entre Cánticos

Isha – Salmos

DÍA 120 – Salmo 83

Dosis: Victorias

Entre Cánticos

“Que sepan que tú eres el Señor, que ése es tu nombre; que sepan que sólo tú eres el Altísimo sobre toda la tierra.” (Salmo 83:18) (NVI)

Al parecer, este salmo fue escrito por un descendiente de Asaf durante un ataque enemigo en tiempos del rey Josafat. Los reyes de Moab, Amón y otras naciones se reunieron para pelear contra Judá. El rey Josafat se atemorizó ante las noticias y rogó a Dios su guía. También ordenó que todo Judá ayunara. ¡Qué bueno es cuando todos nos unimos en una misma causa delante de Dios! ¿Cuándo fue la última vez que oraste con otros por una causa en particular?

Josafat entonces oró al Señor una súplica parecida a la de este salmo, y mientras lo hacía, el Espíritu descendió sobre uno de los hombres que estaban allí: Jahaziel, hijo de Zacarías. Dios le dio un mensaje de valor para el pueblo. Les pidió que no tuvieron miedo sino que marcharan contra ellos al día siguiente. En pocas palabras les dijo: “Yo estaré con ustedes”. El proceso de cimentar nuestra confianza en Dios en circunstancias adversas a menudo es complicado. Pero Dios mismo nos lleva de la mano para experimentar en fe su paz y su poder. Por eso te dice hoy. “No importa las batallas que enfrentes, estaré a tu lado.”

Josafat y el pueblo adoraron, y al día siguiente, salieron a la batalla. Pero ¿sabes qué hicieron? Enviaron a los cantores del templo por delante. Ellos entonaban un salmo: “Den gracias al Señor; su gran amor perdura para siempre”. ¿Te imaginas ganar una guerra con música? Dice la Biblia que tan pronto empezaron los cánticos, Dios puso emboscadas entre los enemigos. ¡Se pelearon entre ellos! Así que cuando llegaron los israelitas, vieron que todos sus enemigos estaban muertos. Se habían matado unos a otros. Recogieron botín, que tardaron tres días en colectar, y al cuarto día se reunieron en el Valle de la Bendición donde dieron gracias a Dios. Cuando volvieron a Jerusalén, ¡lo hicieron cantando!

La próxima vez que enfrentes una batalla, acude a Dios en oración, y luego canta salmos a su nombre. Él se encarga de tus enemigos. A ti solo te tocará recoger botín y luego dar gracias en el Valle de la Bendición. El mismo Dios de Josafat es el que hoy está contigo. Solo recuerda que al pedir ayuda a Dios, puedas decir como el salmista que lo único que buscas es que los demás sepan que el Señor es el único Dios, y que su nombre sea reverenciado.

Oración: Señor, gracias porque nos das victoria en medio de las más complicadas circunstancias. Quiero usar los salmos y los cánticos antes de salir a batalla y después de obtener la victoria. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 136). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

5/9 – Advertencias de peligro venidero

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

5/9 – Advertencias de peligro venidero

John MacArthur

Uno de los grandes gozos en nuestro tiempo de adoración juntos es estudiar la Palabra de Dios. ¿Cómo podemos adorar a Dios a menos de que sepamos quién es Él? ¿Cómo podemos adorarle a Él plenamente al menos de que lo adoremos en verdad? Y esa verdad viene a nosotros mediante Su Palabra.

Abramos nuestras Biblias en el capítulo 24 del evangelio de Mateo. Mateo capítulo 24. Es con emoción que llegamos a este pasaje esta mañana, conforme continuamos estudiando este gran sermón de la segunda venida, predicado por nuestro Señor Jesucristo. Es conocido como el Discurso del Monte de los Olivos. Y, por un lado, como digo, mientras que es una experiencia emocionante regresar a este pasaje, también debo disculparme con aquellos de ustedes que no han estado con nosotros, porque se van a perder de algunas cosas conforme abordamos el sermón desde el punto de vista del que lo hacemos el día de hoy. Porque ya hemos entrado al sermón y nos encontramos realmente en el versículo 16 de Mateo 24, retomando el punto en dónde nos quedamos la última vez.

Pero simplemente unas cuantas cosas a manera de introducción podrían ayudarnos a recordar nuestro lugar un poco No creo que no hay nada más intrigante, un tema tan fascinante que la segunda venida del Señor Jesucristo. No conozco ningún otro tema bíblico que pueda producir la misma cantidad de curiosidad que éste tema puede crear. Y realmente hay unas cuantas cosas en la Escritura que son tan motivadoras para el creyente y para el incrédulo como el sentido de realidad acerca de la segunda venida de Jesucristo. El apóstol Pablo dijo: “Conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres.” En otras palabras, reconociendo que Cristo vendrá en juicio y va a traer un holocausto aterrador sobre la tierra, presentamos el evangelio para que los hombres puedan escapar de eso. También, Pablo dijo que: “Laboramos estando presentes o ausentes, para que en un sentido seamos aceptados por Él.”

Entonces, nosotros que somos creyentes servimos al Señor sabiendo que algún día va a venir a recompensarnos y queremos ser hallados fieles. Entonces, la segunda venida de Jesucristo, tanto desde el punto de vista de advertencia para un incrédulo, del juicio que está por venir, y desde el punto de vista de alentar a un creyente, con la recompensa que está por venir, es un tema muy motivador. Y no hay un lugar en la Escritura dónde es presentada de manera más maravillosa que aquí en Mateo 24 y 25, por el Señor mismo.

Ahora recuerde, este es un sermón dado por nuestro Señor en el Monte de los Olivos a sus discípulos. Él, previo a este sermón, ha pasado su último día hablándole a las multitudes de Israel. Y él ha pronunciado juicio sobre Israel. Les dijo que su casa es dejada desierta, lo han rechazado y él los ha rechazado a ellos. Al final de ese tiempo él dejó el templo, fue al Monte de los Olivos y ahí él predica un sermón a sus discípulos. Es un sermón en respuesta a preguntas que hacen.

Obsérvelas en el versículo 3 de este capítulo. “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? Y, ¿cuál será la señal de tu venida, y del fin del siglo?” A partir de lo que Jesús ha estado diciendo, los discípulos piensan que el reino está muy cerca. No se dan cuenta de que todavía está a miles de años de distancia, porque no entienden que realmente hay dos venidas de Cristo. Él viene la primera vez en humillación a morir, hay un largo período de tiempo y él viene por segunda vez en gloria a reinar. Pero ellos no ven esas dos venidas. Las ven como una.

Y entonces, conforme él ha venido, él ha predicado y enseñado y curado, y él ahora ha limpiado el templo, ellos creen que está preparando las cosas para su reino. De hecho, los encontramos en el capítulo 24 en la cúspide de su expectativa para el reino venidero. Y después él les hace una profecía, en el capítulo 24, versículo 2, hablando del templo, el cual están viendo desde el Monte de los Olivos, él dice: “No quedará aquí una piedra sobre otra, que no sea derribada.” Él predice la destrucción total del templo, al punto en el que ni una piedra va a quedar encima de otra.

Ahora, este es una estructura masiva, simplemente una estructura masiva hecha de piedras enormes, que pesaban toneladas. Sin embargo, Jesús predice su destrucción total. Ahora, cuando él dice eso, esto eleva su curiosidad y expectativa aún más, porque probablemente les hace darse cuenta de que todo esto va a ser el juicio sobre lo que es, para establecer lo que Dios quiere. Cristo, habiendo limpiado el interior antes en la semana, expulsó a los cambistas y a los vendedores y a los compradores, y ahora, él va a derribar todo esto y vamos a tener el templo del reino y la adoración del reino, y todo va a venir.

Entonces, están en un momento de gran expectativa, y hacen ésta pregunta: “¿Cuándo va a suceder? Y, ¿cuál es la señal que esperamos para indicar tu presencia en gloria del reino, y el fin de la época del hombre?” Entonces piensan que es inminente. Y después Jesús les responde comenzando en el versículo 4, con un sermón acerca de su segunda venida.

Ahora, algunas personas han tratado de decir que este es un sermón acerca de la destrucción de Jerusalén, que todo este sermón fue cumplido en el 70 d. C. cuando el templo fue destruido. Por muchas razones eso es imposible, como hemos tratado de señalarlo en nuestro mensaje previo. Pero, simplemente otro pensamiento que me gustaría darle, la gente dice: “Bueno, ¿por qué es que él describe y predice en el versículo 2, la destrucción del templo, si ese no es su tema? ¿por qué es que en el versículo 2 dice que todas estas piedras van a ser derribadas de tal manera que ni una va a estar encima de otra? Y después, ¿por qué él pasa de ahí a miles de años después a la segunda venida? ¿por qué hablar de la destrucción del templo?”

Le voy a decir porque, es muy simple. Un profeta solo podía ser creído como un profeta verdadero, si sus profecías siempre, ¿qué? se cumplían. Ahora, ¿cómo es que Jesús puede ser creído, cuando al predecir su segunda venida, cuando todo mundo que está oyendo la predicción, va a quedar muerto, después, mucho tiempo antes de que suceda? En otras palabras, es muy fácil predecir algo, yo puedo predecir todo tipo de cosas muy lejos en el futuro, cosas que no ocurrirían o no podrían ser verificadas, o que se pudieran mostrar que están bien o mal hasta que todos nosotros estuviéramos muertos. ¿Cómo podría ser conocido yo como un profeta, si no hubiera manera de verificarlo? De manera típica, el profeta de la palabra de Dios, asignado por Dios para dar una profecía lejana en el futuro, también da una profecía cercana, para establecer sus credenciales.

En otras palabras, si él prueba ser exacto en la profecía verificada históricamente, podemos creer en él para la que está tan lejos en el futuro, que no podemos ver. Y la razón por la que Jesús menciona la destrucción de Jerusalén en el versículo 2, como profecía, no es para presentar el sermón entero en esa misma destrucción, sino para darle a usted un punto histórico a partir del cual usted puede verificar que él habla la verdad.

Entonces, él dijo: “No quedará una piedra sobre otra que no sea derribada.” Ahora, lo que usted tiene que entender es que el templo construido por Herodes era masivo. Digo, absolutamente masivo. Y lo hemos descrito en cierto detalle. Permítame añadir un par de términos más que podrían ayudarle en un entendimiento de su descripción de manera plena. El templo fue construido desde el 20 al 10 A. C. Hubieron 10 mil hombres que trabajaron con piedra durante esos 10 años. Y ése simplemente fue el edificio principal. Hubieron también 1000 sacerdotes que fueron preparados como hombres que cortaban piedras y carpinteros, porque solo un sacerdote podía construir un lugar sagrado.

Entonces, usted tenía simplemente 10 mil trabajadores y 1000 sacerdotes construyendo las partes sagradas del templo, y esa fue únicamente la parte primordial del templo. La construcción entonces fue del 10 A. C al 64 d. C. entonces usted está viendo un proyecto de construcción de 84 años, hasta que finalmente llegó a su término en el 64 d. C. y después fue destruido totalmente en el 70 d. C.

Entonces, 80 años son desechos en cuestión de meses. Y dice usted, “Bueno, ¿acaso la profecía de que las piedras serían derribadas se cumplió?” Sí. Ni una piedra quedó sobre otra. Y los romanos literalmente lo despedazaron hasta el suelo. Ahora, eso ha sido verificado históricamente. La historia no está en problemas con eso. Eso sucedió en el 70 d. C. exactamente como Jesús dijo que sucedería. Parecía ridículo como profecía, parecía imposible como profecía, y parecía que nunca se cumpliría. Y eso es lo que lo hace una credencial tan buena, que Jesús predice algo que realmente nunca alguien podría haber esperado, nunca lo habría alguien previsto, nadie jamás habría soñado que alguien podría venir, que tuviera tanto poder como para destruir eso, derribar eso, o que querría derribar un edificio tan magnífico hasta dejarlo en el suelo.

Pero eso es exactamente lo que pasó. Y le conté de la furia y la pasión de los soldados romanos, siendo a tal grado que el general romano mismo, estando en medio del templo, les gritaba pidiéndoles que lo quemaran, ni siquiera podía hacer que obedecieran sus propias órdenes. Estaban tan poseídos, creo yo, por las fuerzas de Satanás, que derribaron eso hasta el suelo tratando de quitar todos los remanentes de la adoración a Dios. Pero, de hecho, estaban cumpliendo la profecía de Jesús, dándole credenciales como alguien que habla, y habla la verdad.

Ahora, cuando sabemos que Jesús puede ser verificado en el pasado en una profecía cercana, podemos creer en él para una profecía lejana, ¿verdad? Y ahí yace la razón para la predicción de la destrucción de Jerusalén en el versículo 2, como un establecimiento de sus credenciales como un profeta veraz. Ahora, ellos piensan que esto, los discípulos piensan, que esto todo es parte del fin, entonces preguntan: “¿Cuál es la señal de que todo esto va a llegar a un fin?” Y esa es su pregunta en el versículo 3, y esto da a lugar al sermón que va del 24, versículo 4, hasta el capítulo 25.

Ahora, por cierto, este acto de Jesús al usar una profecía cercana para darle credenciales de sí mismo, para que él pudiera ser creído para una profecía lejana es algo que Daniel hizo, Isaías hizo, Zacarías hizo. Es típico para los profetas de hacer eso. Entonces presentaron la pregunta: “¿Cuál es la señal de tu venida, tu presencia, tu reino, tu gloria, y el fin del día del hombre?” Y el Señor responde al darles una serie de señales del versículo 4 al 14, que él llama en el versículo 8 “el principio de dolores”, “el principio de dolores”. Como dijimos, los dolores de parto se llevan a cabo al final y dan a luz, son aquello que dan lugar a que una mujer dé a luz, y así será con ciertas cosas que estén sucediendo al final de la edad del hombre, del siglo del hombre, que resultarán en el reino de nuestro Señor Jesucristo.

Entonces, el versículo 4 al 14, da estas cosas generales que van a pasar y serán el principio del fin, apenas previo a la venida de Cristo. Pero Jesús da un paso más hacia adelante en el versículo 15, y dice: “Hay un acontecimiento que dispara todo. Cuando veáis la abominación desoladora, de la cual habló Daniel el profeta, ahí en el lugar santo, el que lea entienda.” Ahora, cuando usted vea la abominación desoladora, usted sabe que ese es el gatillo que inicia todo, versículo 21 lo dice: “Porque habrá una gran tribulación como nunca la ha habido desde el comienzo del mundo hasta este entonces, ni jamás la habrá.”

Entonces, cuando vean ese acontecimiento, ese es el gatillo. Esa es la señal que comienza los dolores de parto. Y la semana pasada entramos a detalle en el versículo 15, y explicamos la abominación desoladora, lo que es, es el anticristo que llega al templo que será reconstruido en el tiempo final, los judíos estarán adorando ahí, él viene como su protector, él viene como su aliado, él viene como el que los defiende en contra de la agresión de la amenaza rusa y árabe. Él viene como una especie de su salvador.

Daniel 9 dice que firman un tratado con él, él es el líder de un imperio romano revivido, una confederación europea occidental. Eso es exactamente lo que Daniel predice, que todos se unen, y de ellos se levantará este líder que será el protector de Israel. A la mitad de la protección, de un período de siete años, él viola su tratado con ellos, él profana su adoración en el lugar santo, él levanta un ídolo, una imagen de sí mismo, 2 Tesalonicenses 2, y Apocalipsis 13, él demanda que todo el mundo lo adore, y ese es el gatillo que da lugar a todo el holocausto del tiempo final.

Entonces, el versículo 15 describe eso como la abominación desoladora. Abominación se refiere a algo detestable. Desoladora se refiere a que arruina. Un acto detestable de idolatría que arruina, que comete sacrilegio en el templo de Dios. Ahora, cuando eso suceda, todas las cosas del versículo 4 al 14, se van a desatar. Pseudo salvadores vendrán, guerras, rumores de guerras, naciones contra naciones, reino contra reino, hambres, terremotos, y personas entregadas en la persecución para ser matadas y odiadas, y habrán traiciones y falsos profetas y engañadores” Y el pecado y la iniquidad abundará”, dice el versículo 12, “el amor de muchos se enfriará.”

Y todo eso va a ser disparado por la abominación desoladora en el punto de la mitad de los siete años. El rey falso de Satanás se vuelve el rey del mundo, y él está poseído por el demonio, está inspirado por el infierno, odia a Cristo, desafía a Dios, mata a los cristianos, menosprecia a los judíos. Ese es el hombre de pecado que se apodera del liderazgo del mundo, y Satanás hace todo lo que puede por destruir a todos los cristianos, todos los judíos, la nación de Israel, y detener a Jesucristo de que establezca su reino. Por cierto, yo creo que, en este punto en el tiempo, la iglesia ya habrá sido raptada, entonces no vamos a estar ahí. Esperamos ese tiempo cuando el Señor nos saque, y después traiga ese juicio sobre la tierra, y después regresaremos al fin de ese tiempo con él, desde el cielo, cuando él establezca su reino. Y ese tema lo cubriremos más en otros estudios.

Entonces, el Señor nos ha dado un panorama claro de su venida. Él dice, aquí están los dolores de parto, aquí este tipo de cosas que están pasando, y aquí está el gatillo que comienza todo. Ahora, al llegar a los versículos 16 al 28, él nos advierte. Y él advierte a todos los lectores que lean esto, que conocerán eso en el tiempo en el que suceda. Y él advierte de cuatro cosas: calamidad severa, confusión sutil, colapso espiritual, y una segunda venida. Y esto es algo realmente fascinante. El versículo 15 dice: “Por tanto, cuándo…”, comienza con el cuándo, “…por tanto cuando veáis en el lugar santo, la abominación desoladora…” entonces versículo 16:2 “…que estén en Judea, huyan a los montes.”

Ahora, ¿cuál es la respuesta cuando esto suceda? Cuando esto suceda, huyan, huyan. La palabra griega es pheuge de la cuál obtenemos la palabra ‘fugitivo’. Corran, sálganse, porque mientras que ustedes se queden en Jerusalén van a ser vulnerables a la muerte, van a ser vulnerables a la persecución, especialmente si eres un judío, porque el anticristo quiere aplastar a Israel. Satanás ha querido hacer eso a lo largo de la historia porque si él puede eliminar a Israel, él puede detener el plan entero de Dios, el cual es cumplido en últimas en llevar a Israel a la salvación y a su reino. Satanás ha tratado de aplastar al judío a lo largo de la historia. Y cuando el anticristo se apodere de Jerusalén, establezca su trono ahí en Jerusalén, los judíos que queden ahí van a ser muy vulnerables.

Y entonces, él dice: “En ese día, más vale que corran. Más vale que corran.” Y no sólo eso, si resulta haber alguno ahí que sean creyentes, que se rehúsen adorar al anticristo, que son cristianos más vale que corran también si están en Judea. Judea es el área en la que Jerusalén es la ciudad principal, la parte sur de Palestina. Algunos de ustedes que son creyentes más vale que también corran, porque también va a querer aplastarlos. Apocalipsis 13 dice que él quiere hacer guerra con los santos. Y sabemos en Apocalipsis 12 que él quiere aplastar a Israel.

Entonces, el mandato general aquí, a huir, es para cualquier persona que se rehúsa a postrarse ante la imagen del anticristo, sea judíos que se rehúsan a hacerlo, o sean cristianos que se rehúsan a hacerlo, más vale que corran. Entonces creemos que cuando esto suceda, habrá una especie de éxodo de la tierra, saliendo de la ciudad de Jerusalén, buscando protección. No toda persona va a salir. Regrese a Zacarías, por un minuto, el penúltimo libro en el Antiguo Testamento, el penúltimo capítulo del libro, versículo 8 del capítulo 13: “Y sucederá,” Zacarías ve ese mismo período de tiempo, aquí, “sucederá que, en toda la tierra, dice Jehová, dos partes serán cortadas y morirán.”

No todos los judíos van a salir de ahí, el anticristo va entrar en contra de ellos y dos de tres van a morir. Va a haber una matanza terrible, el holocausto en contra de los judíos del futuro va a ser tan grande, obviamente a partir del versículo 21, mucho mayor que cualquier holocausto en el pasado. Dos de tres van a morir. Versículo 9 dice: “Una tercera parte será librada y refinada por Dios. Y guardada por Dios.”

Entonces, Zacarías nos dice que cuando los judíos huyan, no todos van a sobrevivir. No todos ellos van a poder salir. Vaya a Apocalipsis, capítulo 6. Y mantenga en mente, ahora, estamos hablando de un tiempo, como este tiempo, y personas como nuestra gente, y ésta no es un tipo de fantasía espacial, esto es algo que sucede. Cuando este gobernante político que salga de la Europa revivida se apodere y diga que él es dios, y haga esta imagen, y haga este tipo de cosas y comience a matar a la tierra, y comience ahí en Jerusalén, la gente va a tener que huir para guardar su vida. Esto va a ser un holocausto real. Los judíos muchos de ellos van a perecer, como acabo de leer, dos de tres van a morir.

Y muchos otros también en Apocalipsis 6, encontramos en el versículo 6, que cuando el quinto sello es abierto, este es un sello que describe ese mismo período de tiempo conocido como la tribulación. Debajo del altar están las almas de aquellos que fueron matados por la palabra de Dios y el testimonio que tuvieron. Aquí hay creyentes, aquí hay cristianos, gentiles o judíos, del tiempo de la tribulación que ya han sido martirizados por su fe, ellos tampoco escaparon, fueron martirizados, perdieron sus vidas. Y en cierta manera son retratados aquí, clamando: “Hasta cuándo Señor”, versículo 10, “hasta cuando vengarás nuestra sangre en aquellos que moran en la tierra.” Hasta cuándo es que vas a detener esta carnicería, en dónde el anticristo está masacrando a los santos. “Y se les dieron ropas blancas a cada uno de ellos, y se les dijo que debían reposar ahí por un poco de tiempo.” La tribulación no se ha acabado aún, apenas está comenzando. Y sus consiervos, y sus hermanos tienen que ser matados. Eso es parte del cumplimiento. Habrá martirio.

Entonces, Zacarías parece ver a judíos siendo matados y Apocalipsis parece ver a santos que han creído en Cristo, siendo matados. No todos van a escapar. Los que no escapen, el punto que estoy presentando es que van a pagar con sus vidas, esa es la razón por la que dice: “Corran rápido, porque su vida está en juego.” En Apocalipsis capítulo 11, habla de 7 mil personas muriendo en la ciudad de Jerusalén, mediante un terremoto. En el capítulo 12, versículo 11 dice que: “hay mártires que no amaron sus vidas hasta la muerte.” En otras palabras, mientras que algunos están traicionando a Cristo, y algunos están negándolo en lugar de morir, hay algunos que no aman sus vidas tanto, están dispuestos a morir por el testimonio de Cristo, y morirán. En el capítulo 13, versículo 7 dice que él hace guerra con los santos, y los vence. Eso de nuevo indica martirio. Capítulo 17, versículo 6 retrata el sistema religioso falso, embriagado con la sangre de los mártires.

Entonces, todos esos pasajes nos muestran que cuando esto suceda, la abominación desoladora, que sea establecida, el anticristo se vuelve el gobernante del mundo, él es capacitado por Satanás, él es ayudado por fuerzas demoniacas y por hombres y mujeres por todo el mundo, él se vuelve en contra de Israel, y tienen que huir por sus vidas y solo la tercera parte de ellos van a sobrevivir. Él se mueve en contra de los creyentes a lo largo de ese período de tiempo, y tienen que huir por sus vidas y no todos ellos van a sobrevivir tampoco. Pero para aquellos que huyan, habrá alguna ayuda sobrenatural, y particularmente aquí se hace indicación en Apocalipsis 12, con respecto a Israel, es un pasaje fascinante.

En Apocalipsis 12, usted tiene una imagen aquí, hay una mujer y hay un niño. Y la mujer es Israel, y el niño es Cristo, y describe el hecho que, de la nación de Israel, Cristo fue producido. Y después hay un dragón en este retrato. El dragón es Satanás, y el dragón persigue a la mujer, y claro, quiere matar al niño. Pero hay un gran protector, un gran promotor de la causa de Dios que protege a la mujer y al niño, y no es ningún otro que Miguel, versículo 7, Miguel pelea contra los demonios, y Miguel prevalece, versículo 8. Y Miguel es el ganador.

Y después avanzamos un poco en el capítulo, al versículo 14, y dice…bueno, regrese al versículo 6, primero, veamos el versículo 6 primero, esto va a amarrar ambos mejor. “Y la mujer”, esta es Israel, aquí estamos en el tiempo de tribulación, cuando Satanás está haciendo todo lo que puede por destruir Israel y claro, el reino de Cristo, “la mujer huyó al desierto.” Aquí está Israel, huyendo para buscar la protección, ella tiene un lugar preparado por Dios para que puedan alimentarla ahí” 1260 o 42 meses o tres y medio años, ese es siempre el período de esta gran tribulación. Eso nunca es violado, es siempre un período de tres y medio años, porque a la mitad del pacto de siete años, Daniel habla de esto, el anticristo hace el pacto de siete años, él lo rompe y por tres y medio años, 42 meses, 1260 días, usted tiene este holocausto.

Entonces, Israel huye, y durante los 1260 días es protegida por Dios en un lugar preparado por Dios. Ahora, es un buen lugar adónde huir, Israel, porque hay cuevas por todos lados, todo lugar y por toda esa tierra. Desde Edom hasta Moab, y todos lados, hay muchos lugares en dónde esconderse en el desierto de esa área. Ahora, versículo 14: “Y a esta mujer que es perseguida”, el versículo 13 muestra a Satanás persiguiendo a la mujer, ella está huyendo ahora, “y a la mujer se le dieron dos alas, y una gran águila.” Yo en cierta manera pienso que es Miguel, Miguel el protector del pueblo de Dios. Y creo que es sobrenatural, que este gran protector del pueblo de Dios, este gran protector de Israel va a volar en el desierto llevando al pueblo y ahí será sustentado un tiempo, eso es uno; tiempos, eso es dos; y medio tiempo, eso es la mitad. Uno más dos, más la mitad son tres y medio. Ahí estamos con el mismo período de tiempo.

Entonces, durante tres y medio años, sobrenaturalmente, Miguel y sus ángeles van a librar al pueblo que puede escapar a un lugar de seguridad, y un lugar de protección. Eso ciertamente se refiere a Israel y también se podría referir a gentiles creyentes, y otros que escapan la masacre del anticristo. Ahora, podemos regresar a Mateo 24. Entonces, lo que nuestro Señor dice es: “Miren, cuando vean ese acontecimiento, corran lo más rápido que puedan, sálganse de ahí.” De hecho, versículo 16 dice, “Huyan a los montes en dónde puedan esconderse.” Y después el versículo 17 se vuelve descriptivo: “El que esté en la azotea no descienda a tomar nada de su casa.”

Si usted resulta estar ahí en la parte de arriba, en esos días, la parte de arriba, la azotea era dónde estaba el patio. Había unas escaleras que estaban afuera de la casa que iban arriba, todavía ve usted algunas de esas en Israel en la actualidad. Y la gente estaba en la azotea. SI usted resulta estar ahí, sorprendido ahí, ni siquiera vaya adentro para recoger sus pertenencias, baje de las escaleras y salgase de la ciudad porque cuando eso suceda, como dice Apocalipsis, la devastación va a venir y la muerte como una inundación. Va a venir como una inundación inmediata, como un incendio que cubre toda la tierra. Sálgase, ni siquiera vaya a la casa para recoger sus pertenencias, y no saque nada. Brinque, salte de la azotea y corra lo más rápido que pueda. Así de terrible viene este tiempo, y cualquier retraso significa la muerte.

Y entonces el Señor espera y anima el retiro normal, buscando seguridad, el Señor no quiere que se queden ahí, y enfrenten las balas, él simplemente dice: “Sálganse de ahí.” Él no está promoviendo un complejo de mártir” “Corran”. El versículo 18 dice, “Ni el que está en el campo regrese por su capa.” Capa se refiere a la cubierta exterior. Y si usted está trabajando ahí afuera en el campo, y dejó su capa a unos metros, y usted está trabajando ahí en el campo haciendo eso, y escucha que esto sucedió, no regrese ahí al carro por nada. Sálgase, simplemente corra, porque Satanás se ha apoderado. Las fuerzas del infierno están en su lugar, y el holocausto viene. Sálgase de ahí.

Y después, versículo 19: “Y hay de aquellas”, literalmente en griego dice, “mujeres que tienen algo en el estómago”, “aquellas que están embarazadas.” Y para aquellas, literalmente dice: “las que están dando el pecho.” Ay de las mujeres embarazadas y las madres que están lactando.” Dice usted, “¿Por qué?” Bueno, algunos comentaristas dicen que es tan difícil correr cuando usted está embarazada, es tan difícil correr cuando usted tiene un pequeño bebé a quien está amamantando en sus brazos. Y, no hay duda, eso es verdad.

Pero creo que hay algo más que es honesto, y conforme estudié la Biblia para tratar de ver exactamente lo que el Salvador está diciendo aquí, llegué al capítulo 13 de Oseas, y un tiempo cuando Oseas ve el fin, y habla de la salvación de Israel. Y el traer de regreso a Israel y como Dios traerá juicio contra aquellos que hayan juzgado a Israel de manera equivocada. Y en el versículo 16 simplemente la última parte del versículo dice esto, esto es algo interesante: “Samaria será desierta porque ella se habrá revelado contra su Dios.”

Ahora, cuando Dios venga a traer su juicio en contra de su pueblo rebelde, cuando Dios venga a atar todos los cabos sueltos de la iniquidad de Efraín, cuando Dios venga para restaurar, primero él debe limpiar. Y dice en el versículo 16: “Caerán por la espada. Sus infantes serán despedazados.” Esa es la razón por la que él advierte a aquellas con bebés pequeños. Yo creo que cuando el anticristo venga, ésta es una indicación de que va a haber una devastación de infantes. Usted lo ve aquí profetizado en Oseas 13:16. Lo ve cumplido inclusive cuando Cristo nació, cuando Satanás trató de detener el nacimiento de Cristo, ¿qué hizo? Masacró a todos los bebés. Cuando Satanás trató de matar al profeta de Dios como Cristo, que fue Moisés, ¿qué hizo? Masacró a todos los bebés, tratando de llegar a Moisés.

Y no será diferente en ese periodo de tiempo. El anticristo, creo que va a traer sobre el mundo, una actividad tan infernal que va a incluir a los infantes siendo despedazados, y las mujeres embarazadas, mujeres con niños serán abiertas. Y eso creo yo es primordialmente la razón por la que el Señor advierte en esa área. El tipo de cosas que van a pasar ese día, son casi inexplicables para nosotros, casi increíbles para nosotros, pero es porque no entendemos la naturaleza del holocausto.

Cuando Satanás tenga control total del mundo, la iglesia es quitada, el que lo refrena es quitado, y quita su poder que lo refrena, todo el pecado está desatado, todo el infierno se desate, y eso es lo que sucede. Y entonces, el Señor dice, ese día más vale que corran, y más vale que corran rápido. Y oh cuán triste para aquellos que tengan bebés pequeños, que serán despedazados, y aquellas que estén embarazadas que enfrenten la posibilidad de ser abiertas. Increíble.

Y después versículo 20, y dice: “Orad que vuestra ida no sea en el invierno, ni en el día de reposo.” Y esto es simplemente para enfatizar la urgencia. Oren que no sea el invierno, podría hacer frío, podría estar lloviendo, inclusive podría estar nevando, porque hay partes en Israel dónde hay nieve. Y entonces, deben orar que no sea esto en un tiempo cuando no puedan viajar rápidamente, ni en día de reposo. Oren que no sea en día de reposo, particularmente si usted tiene que correr, o manejar por ciertas secciones de Jerusalén, porque si resultan ser las secciones en dónde los judíos legalistas radicales viven, los van a apedrear a ustedes si hacen eso, porque se aferran a una ley del día de reposo de que cierta distancia es un viaje máximo para el día de reposo.

Inclusive si en la actualidad tratara de pasar por esas áreas lo apedrearían a usted. Hemos manejado por ahí, no en el día de reposo, hemos caminado por esa área y esa es otra indicación de que el Señor está diciendo, simplemente esperen que no sea un tiempo cuando sean estorbados en su viaje. Simplemente esperen que no sea un tiempo cuando tengan que enfrentar alguna dificultad al salirse de la ciudad, simplemente esperen que no estén físicamente en una situación que tienen un infante o están embarazadas, simplemente esperen que puedan correr lo más rápido que puedan y no tengan que regresar a conseguir nada, a recoger nada. Sálganse porque el holocausto es simplemente tan inconcebible.

¿Por qué? versículo 21. “Porque entonces habrá gran tribulación.” Gran, gran aflicción, problema, opresión, como nunca ha habido desde el comienzo del mundo hasta este tiempo, ni jamás lo habrá. El tiempo peor que el mundo jamás ha conocido, no hay nada como esto, usted puede apilar todos los holocaustos de la historia humana y no llega en esta. Simplemente sálganse. El Señor dice: “Váyanse.” Muchos van a morir, de todo lo que es descrito en los versículos 4 al 14 porque cuando esa abominación desoladora se lleve a cabo, entonces vendrán las guerras, y rumores de guerras.

Entonces viene el desmoronamiento mundial, las hambres, los terremotos, las pestes de las que habla Lucas, y las traiciones y las persecuciones y el odio, y todo comienza a desmoronarse. Y eso por cierto es descrito para nosotros en Apocalipsis 6 al 19 a detalle. En primer lugar, los sellos son abiertos, después las trompetas son tocadas, y las copas son derramadas, son imágenes todas de actos de juicio sobre la tierra que van escalando, se van incrementando, son más intensos. Y ese período, por cierto, dura durante tres y medio años, y como hemos estado diciendo a lo largo del estudio, esa expresión nos es dada de manera muy clara, no solo en el libro de Apocalipsis sino inclusive por el profeta Daniel, quien nos deja sin duda alguna en cuánto al periodo de tiempo, cuanto dura.

Porque dice en Daniel 7:25 que este anticristo que viene será por tiempo, tiempos, y medio tiempo. De nuevo, tiempo es uno; tiempos es dos; y medio tiempo es una mitad; tres y medio años. Ese es siempre el marco de tiempo estándar en el cual este gran gobernante causa todo este destrozo sobre la faz de la tierra. Y vimos en Daniel 12 la última vez, algunos otros indicadores de ese mismo marco de tiempo. Y en Apocalipsis 12:2 nos habla de ese mismo tipo de concepto de tres y medio años. También en Apocalipsis 13:5.

Ahora, ¿cuán severo es? Versículo 21: “Cómo nunca lo hubo desde el comienzo del mundo y hasta este entonces, ni jamás lo habrá.” Sabe, en cierta manera es triste decir esto, pero el mensaje apropiado que darle a Israel en la actualidad es que las cosas no van a mejorar, sino que van a volverse infinitamente peores, van a ser tan malas que la profecía de Zacarías va a ser cumplida. Va a venir una profanación y una abominación, va a venir un holocausto en Jerusalén que va a quitar las vidas de dos de cada tres de ustedes. Está por venir algo devastador, como nada en lo que ha soñado en el futuro cuando como Oseas dice, bien podría ser que sus mujeres embarazadas sean abiertas, y los hijos de las madres que están lactando son despedazados. Increíble pensar en esto.

Ahora, permítame decirle por favor que nada de esto jamás podría relacionarse con la destrucción de Jerusalén en el 70 d. C. La única razón por la que el Señor jamás nos dio eso fue como un punto de credencial. Y tratar de hacer que todo esto cumpla eso es torpe, pero la gente que quiere hacer eso, con frecuencia también quiere tomar el libro entero de Apocalipsis, y relacionarlo con la destrucción de Jerusalén, lo cual usted tampoco puede hacer, al menos de que sea totalmente deshonesto con la Escritura.

Ahora, el peor tiempo en la historia del mundo, y en el versículo 22, es fascinante: “Y al menos de que esos días sean acortados, ninguno sería salvo sino por causa de los elegidos, serán acortados.” Ahora, es interesante pensar en lo que esto significa. ¿Qué quiere decir acortados? Bueno, el dice: tres y medio años, 42 meses, 1260 días, cada vez que la Biblia habla de esto habla así de tiempo, tiempos y medio tiempo. Y en ningún lugar dice que será más corto que eso, siempre ese es el mismo tiempo.

Entonces, la palabra para “cortados”, la cual es una palabra interesante, ekolobthsan, podría significar “instantáneamente detenido”, termina inmediatamente, se detiene rápidamente. “A menos de que fuera terminado rápidamente, inclusive los elegidos serían devastados.” Pero creo que hay una mejor explicación para la palabra, no dice “excepto, porque ese día” lo cual abrazaría, o incluiría todo el período como una especie de día de juicio. Y la Biblia usaría ese singular mucho al hacer eso, ese día de juicio, ese día de castigo. Pero, dice: “esos días”, “aquellos días”. Y si usted lo toma como es, esos días de 24 horas, excepto porque esos días de 24 horas sean acortados, yo creo que cuando la abominación desoladora ocurra y la gente comience a huir por sus vidas, los judíos y creyentes, tratando de huir del holocausto del anticristo, que Dios sobrenaturalmente por su misericordia y gracia, va a alterar la extensión de la luz del día, para darles la protección de la oscuridad.

Dice usted, “Bueno, ¿de dónde sacas eso?” Observe Apocalipsis capítulo 6. Apocalipsis capítulo 6, versículo 12, y aquí el sexto sello de nuevo se desarrolla durante este periodo de tiempo, “y hubo un gran terremoto, y el sol se volvió oscuro como el cilicio, y la luna se volvió como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como los higos caen de la higuera.” Versículo 14, “El cielo se enrolló como un rollo, y todo monte, isla, se salió de su lugar.”

Ahora, creo que lo usted tiene aquí es una alteración de los cuerpos celestiales. Y cuando el sol se oscurece, hay oscuridad. De hecho, si el sol es oscuro, la luna también está oscura. Y si todas las estrellas se apagan, está oscuro. Capítulo 8 versículo 12, el primer conjunto de juicios que acabamos de ver son los sellos, el segundo son las trompetas, pero observe lo que sucede en los juicios de las trompetas en el capítulo 8, versículo 12: “El cuarto ángel tocó y la tercera parte del sol fue herida, la tercera parte de la luna, la tercera parte de las estrellas, la tercera parte de ellas fue oscurecida y el día no se mostró por la tercera parte de ella.” La luz del día será reducida por una tercera parte.

Ahora, vaya al capítulo 16, versículo 10. En el 16:10 dice” “El quinto ángel derramó su copa en el trono de la bestia y su reino estuvo lleno de oscuridad, y mordían sus lenguas de dolor.” Y creo que lo que está pasando es que gradualmente hay menos, menos luz en el día, hasta que, en últimas, al final del período de la tribulación, es oscuridad total, y las huestes del anticristo están moviéndose en oscuridad absoluta. Y claro que eso se vuelve una protección para los elegidos.

Y ahora regrese a Mateo 24, y usted ve, creo que, si lo interpretamos de esa manera, por lo menos es viable. No puedo ser dogmático en esto, pero me parece que tiene sentido. A menos de que esos días fueran acortados, ninguna carne sería salva. Es solo la protección de la noche y la luz del día siendo apagada, que salva a la gente. Pero por causa de los elegidos, esos días serán acortados, por causa de que Dios preserve a su pueblo escogido.

Ahora, usted puede relacionar la palabra elegidos a Israel, mis elegidos como son llamados en el Antiguo Testamento, Israel, mis escogidos. Eso afirma que Él escogió esa nación. Y entonces, él protege a su pueblo, él guarda su remanente, él libra la tercera parte para que pueda redimirlos y traerlos al reino. No todos los judíos pueden morir, entonces, puedo ver a los elegidos ahí, a la nación elegida de Israel. Así como lo vemos en Romanos 9 al 11, dónde Pablo habla de Israel como la nación escogida. No a la Israel redimida, sino a Israel como una nación.

Y también puedo ver en la palabra “escogidos”, a los creyentes redimidos de todas las naciones. Pero por causa de preservar a su nación escogida, y por causa de preservar a su pueblo redimido, escogido, él acorta el día para que el anticristo no pueda masacrar tanto a judíos como a creyentes, por causa de los elegidos. Me encanta eso. Esa es la primera vez en que la palabra “escogido” se usa en el Nuevo Testamento. Y ahora se nos presenta un nuevo concepto acerca de aquellos que le pertenecen a Dios. Le pertenecemos a él porque él nos escogió. Escogido significa escoger, o llamar. Él nos escogió, él escogió a Israel, nos escogió a nosotros. Si Israel fue su nación escogida, no discutimos eso.

Usted sabe. Inclusive la gente que quiere negar la doctrina de la elección en referencia a la salvación, no niega la doctrina de la elección en referencia a Israel. No dicen, “Bueno, un día Dios salió y dijo, “¿A quién le gustaría levantar su mano para que sea mi nación? ¿a quién?” Y todos los judíos dijeron. “Nosotros”. No. No hay duda en absoluto acerca de que Dios escoge a Israel. Y si Israel son los escogidos de Dios, entonces, ¿por qué nos molesta tanto porque la iglesia también son los escogidos de Dios?

Entonces, él dice, “Voy a cuidar de mis escogidos.” Y quiere saber una cosa. Él cuida de sus escogidos. Nadie sobreviviría para entrar al reino, no habría ningún judío redimido que entrara al reino, no habría ningún gentil redimido que entrara al reino, si él no cambiara los días para que pudieran estar seguros. Escuche, ¿sabe lo que esto me dice? Cuando Dios escoge a alguien para sí mismo, él va a guardar esa persona para sí mismo, él va a cumplir su promesa, así él tiene que reestructurar el universo entero. ¿Le hace sentir a usted esto seguro? A mí sí. El Señor literalmente va a reorganizar el cuerpo entero del universo, para proteger a los suyos. Maravilloso.

Entonces, por causa de los escogidos, él simplemente cambia todo, y reduce la luz del día a un período de tiempo pequeño, y en últimas lo quita para que puedan estar seguros. Ahora, la oscuridad total no podría durar mucho tiempo porque nada podría crecer. Esa es la razón por la que sucede al final. Y le voy a decir algo más, usted corta el día solo una tercera parte, y va a afectar el ciclo de crecimiento, ¿no es cierto? Y esa es la razón por la que usted va a tener hambres por toda la tierra, y eso va a contribuir inclusive a mas odio, y más enojo, y más guerra y más de todo lo demás. Pero eso es por causa de proteger a los escogidos. Eso es tan maravilloso. El Señor va a esos extremos para proteger a los suyos, inclusive cambiar toda la función del universo por causa de los escogidos. Hombre, que pensamiento tan consolador.

Entonces, él dice: “Miren, si están vivos en ese entonces, si ven la abominación, corran lo más rápido que puedan, porque número uno, la calamidad severa viene; número dos, y observen esto, esto es muy fácil de ver, confusión sutil. Esto es lo que sucede. Todas estas personas corren y los que no mueren. Se están escondiendo ahí afuera, están todos escondiéndose allá afuera, y todos están siendo cuidados por el Señor, y quizás son alimentados con maná del cielo, y no lo sé. No sé cómo el Señor va a cuidar de ellos, pero están ahí afuera, Israel y personas redimidas, y están escondiéndose.

Y, ¿sabe usted que están esperando?, pueden leer Mateo, y lo van a estar leyendo en esos días, van a decir: “Ahí está, lo vimos, lo vimos, ahora veamos. Hemos corrido, hemos corrido, estamos en los montes, estamos escondidos. Viene, el Señor está por venir.” Y son muy vulnerables. ¿Lo ve? Gente en gran, gran desesperación, son extremadamente vulnerables, y algún falso profeta podría estar corriendo diciendo, “Él aquí está.” “Él está aquí está, aquí en el desierto, él está ahí por el mar. Lo tenemos ahí escondido en una cámara secreta en Jerusalén. Vengan. Vengan.” Serían muy vulnerables.

Entonces, el versículo 23 dice, cuidado con la confusión sutil. No solo calamidad severa, sino confusión sutil. Si alguno dijera: “He aquí, aquí está el Cristo, o por allá.” ¿qué? no le creas. No lo crean. Es un engaño. Están tratando de engañarlos, tratando de atraparlos. Quieren capturarlos y matarlos, quieren matarlos. Él quiere aplastar a los judíos. El dragón Satanás quiere aplastar a los redimidos. Ese enemigo antiguo de Dios, y él va a usar todo medio posible, él va a usar su engaño, y él va a decir, “Oh Cristo ha llegado, él está por aquí, o está por allá. Vengan, él está aquí. Se lo están perdiendo.” No lo crean, porque se levantarán cristos falsos, aquellos que dicen ser el Mesías, y falsos profetas. Aquellos que apuntan al que dice ser el mesías, sus emisarios. Oh, él está por aquí, él está aquí, vengan a verlo, y van a mostrar grandes señales y maravillas.

2 Tesalonicenses capítulo 2. Van a hacer milagros satánicos, milagros falsos. Van a demostrar poder diabólico, va ser maravilloso, ver cosas maravillosas que son tan inteligentes que inclusive puedan engañar a los escogidos mismos, dice en el versículo 24. Si fuera posible, engañarían a los escogidos mismos. ¿quiere saber algo? No es que, no es posible, esa es la razón por la que dice eso. De otra manera él diría, engañarán a los escogidos mismos. Él dice: “No, si fuera posible.” No pueden engañar a los escogidos mismos. Usted no puede engañar a los escogidos mismos. Los que son elegidos verdaderamente, que verdaderamente conocen a Cristo nunca podrían ser engañados acerca de quién es él.

Cuando Sun Myung Moon dice, “Yo soy cristo.” Yo digo, no, no, no eres, de hecho, ni siquiera estas en el período correcto de tiempo. Espera hasta la tribulación y entonces ven y di eso, y tampoco te creeremos en ese entonces. Cuando alguien dice: “Yo soy cristo, aquí está cristo, ahí está cristo. El jesús mormón, el cristo de los Testigos de Jehová, éste cristo, aquél cristo.” Nunca engañarás a alguien que realmente conoce a Cristo. Juan 10 dice: “Mis ovejas oyen mi voz y me conocen. Y yo las conozco.” Y si alguien se entrega a otro cristo, nunca conocieron al cristo verdadero, porque una vez que usted conoce al cristo verdadero, usted no puede ser engañado.

Entonces, los escogidos son protegidos. No pueden ser engañados, y no pueden ser destruidos porque la soberanía de Dios los protege al reorganizar el universo, y no pueden ser engañados porque tienen en ellos el conocimiento del cristo verdadero. Pero, les van a disparar, los cristos falsos van a venir, y van a decir: “Aquí están estas personas, están desesperadas, están esperando al Mesías, el mundo se está desmoronando, el calendario está cambiando, las estrellas están cayéndose del cielo, guerras por todos lados, matanza, masacre, ríos convirtiéndose en sangre, el mar convirtiéndose en sangre, el holocausto entero de Apocalipsis 6 al 19 se está llevando a cabo alrededor de ellos, y simplemente es un tiempo devastador en el mundo, todas las plagas están desatándose, terremotos, hambres, todo esto, y van a estar escondidos aferrándose al esperar la venida de Jesucristo. Van a ser tan vulnerables a un grupo de falsos profetas diciéndoles: “él está aquí, él está allá. Vengan y véanlo, lo tenemos aquí, aquí está.”

Entonces, si lo oyen, no lo crean, porque todos estos engañadores van a venir, versículo 25: “He aquí, os lo he dicho antes.” Él lo dice en el versículo 5, y en el versículo 11 él dijo: “Falsos cristos, falsos profetas, falsos mesías, les dije antes. “ Él también les dijo mucho tiempo antes. Él les dijo desde Mateo capítulo 7, Mateo 15, Mateo 16, Mateo 23, él les ha estado diciendo: “Cuidado con estos engañadores. No sean engañados. No busquen algún mesías secreto.” Observen esto, versículo 26: “Si les dijeran, ‘psss…aquí…él está en el desierto…no, él está en la cámara secreta, lo tenemos escondido en una cámara secreta.’ No lo creáis. No vayan ahí, no se acerquen en ese lugar. Están siendo engañados.” ¿En serio?

Entonces, ¿cómo sabemos cuándo él llegue aquí? Versículo 27, es tan maravilloso. “Porque como el rayo viene del este, y brilla hasta el oeste, así será la venida del Hijo del hombre.” ¿No es eso maravilloso? Digo, va a ser como un relámpago que va cruzando por el cielo, de este a oeste. Simplemente sacudiendo a todo mundo, su venida va a ser repentina, publica, visible, universal y gloriosa. El mundo entero la va a ver. Observe Apocalipsis 1:7, dice esto: “He aquí él viene con las nubes,” ahora observe esto, Apocalipsis 1:7, “y todo ojo”, ¿qué? “lo verá.” ¿No es eso maravilloso? No van a decir, “Oh, ¿vino? Me lo perdí. ¿Cuándo? ¿en serio?” Eso no va a pasar. Y nadie va a ir y a decir, “psss…él está aquí, nada más que fue muy silencioso.”

No lo crean. Vea Apocalipsis 19, él viene del cielo, montado sobre un caballo blanco, seguido por todos los santos vestidos de blanco, y ángeles de la gloria celestial viniendo a la tierra con una espada en su mano, con un atuendo salpicado de sangre para traer juicio sobre el mundo, y destruir a todos los ejércitos que están en contra de él en la batalla. Digo, ésta va a ser una venida que todo mundo va a ver.

Entonces, cuando vean la señal, corran rápido, debido a calamidad severa, confusión sutil y una más corrupción pecaminosa. Versículo 28. Corrupción pecaminosa. Sálganse por lo que va a pasar, el mundo se va a volver tan corrupto, tan miserable, tan putrefacto. “Porque dónde quiera que esté el cadáver ahí estarán las aves congregadas.” Ahora, esa es una especie de proverbio pequeño, usted ve un cadáver, usted ve aves de rapiña. E Israel y Palestina tienen aves de rapiña, son parte del área, la palabra griega aetos, significa un ave de rapiña. Algunas veces es usada, son llamadas águilas.

Pero la palabra básicamente tiene que ver con un ave de rapiña, y lo que va a pasar aquí es simplemente como esa analogía. En dónde usted encuentre un cadáver usted tiene un ave de rapiña que entra ahí, y despedaza ese cadáver. Y eso es exactamente lo que es el retrato. Cristo va a venir, como si fuera un ave de rapiña a un cadáver muerto. El mundo va a estar tan corrupto, va a ser tan corrupto, tan pecaminoso que está ahí como si fuera un cadáver miserable, pecaminoso, en estado de descomposición, al cual el Señor va a venir en juicio para despedazar ese cadáver. Un retrato muy vívido.

Ahora, lo que está diciendo es implícito en esto, es que el mundo se va a volver muerto y corrupto. Entonces, más vale que corran debido a la calamidad severa, más vale que corran y sean cuidadosos debido a la confusión sutil, y deben correr y estar en algún lugar con el pueblo seguro debido a la corrupción pecaminosa. El mundo va a entrar en un estado de descomposición, y descomposición, y descomposición, va a ser más miserable que nunca. Regrese al versículo 12. La iniquidad va abundar, la iniquidad va a abundar, la iglesia ya no está.

El Espíritu Santo que refrena ha quitado su poder, todo el infierno se desata, el pecado llega a condiciones fuera de control y se vuelve tan miserable, tan corrupto que es como un cadáver sucio, corrupto en estado de descomposición de un animal. Y cómo un ave de rapiña desciende, por así decirlo, para llevarse ese cadáver, entonces, Dios viene para destruir lo que queda de esa corrupción pecaminosa. Dios desciende, por así decirlo, en juicio final. Y eso es exactamente lo que está en la mente de Pablo conforme escribe en 2 Tesalonicenses, que Dios va a venir en llama de fuego, vengándose de aquellos que no conocen a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

Entonces, ¿por qué estar cerca del sistema malo, miserable, que sólo va a empeorar y empeorar? Algunas personas van a quedarse, y dice, “porque la iniquidad abunda”, versículo 12, el amor de muchos se va a enfriar. Dicen que aman a Cristo, pero abandonaran a Cristo a favor del pecado porque se quedaron ahí. Corran, no se queden para ser corrompidos por ese pecado que en ultimas va a ser juzgado por la venida de Jesucristo. Ese mundo malo, vil, miserable será juzgado.

Entonces, la escena es muy vívida, ¿cuál es la señal de tu venida? aquí están los dolores del parto. ¿Qué los dispara? La abominación desoladora. ¿Qué deben hacer los que están vivos cuando suceda? Corra. ¿Por qué? porque viene la calamidad severa, la confusión sutil, y la corrupción pecaminosa. Sálganse. Y una cosa más sucederá inmediatamente, versículo 29, “Inmediatamente”, nos vamos a detener ahí y regrese la próxima semana. Descubra lo que es.

Inclinémonos en oración.

Señor, te damos gracias por nuestro estudio en la Palabra esta mañana. Grande y rico y emocionante pensar en la venida de Cristo. Al mismo tiempo Señor, sabemos que es trágico para aquellos que no conocen al Salvador. Oh, Dios, oramos porque cada persona aquí vea su corazón, se asegure de que conoce a Jesucristo, tenga su salvación y perdón, para que puedan ser parte de los redimidos que entren a la gloria, no de aquellos que se quedan en este mundo para sufrir juicio.

Ayúdanos Señor, también a ver estas cosas cumpliéndose, y a persuadir a los hombres a llamarlos al Salvador, quien es el único que puede salvarlos de la ira venidera. Te agradecemos por la promesa de que seremos guardados de la hora que probará la tierra, que seremos salvos de la ira venidera, que iremos para estar con Jesucristo, que estaremos involucrados en el tiempo de recompensas por servicio fiel, y la voz del Cordero mientras que la tierra está pasando por esto y regresaremos con Él al fin, en su reino glorioso.

Padre, ayúdanos a ser fieles en los días que tenemos para advertirle al mundo, y vivir a la luz de tu venida, por causa de Cristo. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2020 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

14/17 – La bendición de Jacob

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

14/17 – La bendición de Jacob

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

Episodio 18 – ¿Por qué los cristianos ayunan?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Por qué los cristianos ayunan?

 Episodio 18

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

El Soberano en el sufrimiento

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El Soberano en el sufrimiento

https://www.ivoox.com/44637586

En esta sesión llegamos al libro de Job y aquí vemos una extraordinaria manifestación de la soberanía de Dios, ¿no es así? Aquí vemos la soberanía de Dios sobre el sufrimiento, pero también vemos que se enseñan algunas de las verdades de las doctrinas de la gracia y eso no debería sorprendernos porque como ya he dicho la luz brilla con el máximo resplandor en las tinieblas, ¿no?

Mientras más oscura es la noche más brillante es la luz, este es un libro sombrío, aquí hay algunos momentos sombríos y a medida que se expresa la verdad, brillará con gran resplandor y hay algunas verdades en el libro de Job que necesitamos entender, porque en este contexto cuando él pierde sus posesiones, sus riquezas, sus hijos, sus hijas, su salud, hay algunas declaraciones que brillan con gran resplandor y muy intensamente, que necesitamos ver.

Y quiero comenzar simplemente con la verdad general de la soberanía divina.

Recordemos, como he dicho, que esto es realmente el fundamento del templo de verdad y estos cinco pilares, las cinco doctrinas de la gracia reposan sobre este firme fundamento, todas se sustentan en la soberanía de Dios, providencialmente sobre toda la vida.

Y esto lo vemos en el capítulo 1, cuando se descorre el velo y se nos permite ver dentro del cielo, —es un momento muy raro, es uno de los pocos momentos en que escuchamos hablar a Satanás, se nos permite ir detrás del velo y ver lo que ocurre en el cielo mientras estamos aquí abajo en la tierra—, y cuando los ángeles vienen ante el trono de Dios a presentarse ante el Señor, no entiendo esto, pero allí está Satanás, y él viene ante el trono del Señor.

Y ustedes recordarán cómo Dios comienza esto, Dios le dice a Satanás, bueno, te has fijado en mi siervo Job porque no hay nadie como él en la tierra, es intachable y recto, y me teme; y Satanás contraataca, —bueno, no es de extrañar que te sirva, tú eres muy bueno con él, cualquiera serviría a un Dios que solo bendice, es decir, como recordarán él era el hombre más rico en ese lugar de la tierra, tenía hijos, hijas, posesiones, está caminando en el lado soleado de la avenida, ¡aleluya!, es decir, todo está donde debe estar en su vida.

Eso no estaba en mis notas— ¡ha!

Y Satanás dice, bueno quita tu mano de bendición y déjamelo a mí, y no te va a alabar, te va a maldecir, así que Dios le dice: muy bien quitaré mi mano de protección y tú puedes ir en su contra, —y recordarán cómo en un día, los sabeos y los caldeos, y todas las invasiones, y pierde todo su ganado y luego de la nada aparece ese tornado que derriba la casa, donde probablemente estaban celebrando algún cumpleaños y estaban todos juntos, y los siete hijos y tres hijas simplemente mueren en un instante.

Y los mensajeros comienzan amontonarse en el frente de esta casa destruida, solo yo escapé para darte la noticia y Job dice: el Señor me dio, el Señor me quitó, bendito sea el nombre del Señor, él confió en la soberanía de Dios, él confío en la obra providencial de Dios sobre su vida.

Y luego Satanás aparece por segunda vez y dice, bueno, si tan solo quitaras tu mano, déjame con él un poco más, —entonces Dios quita el cerco y trae todo tipo de llagas, y enfermedad física sobre Job, y fue Dios quien comenzó todo esto, no porque hubiera algo malo en la vida de Job, porque todo está bien en la vida de Job, él era el hombre más justo sobre la faz de la tierra. ¡Qué extraña y misteriosa es la obra soberana del Dios todopoderoso!

Y conforme avanza el libro vemos más declaraciones de la soberanía de Dios, una a la que quiero traer especialmente a vuestra atención, está en Job 14, versículo 5 donde leemos: ya que sus días están determinados, es decir, cada persona tiene un número predeterminado de días para vivir aquí en la tierra, y a partir de otros pasajes sabemos que Dios designa el día de nuestro nacimiento y Dios designa el día de nuestra muerte, y Él ha contado nuestros días y ha determinado el número de días que tenemos que vivir aquí en la tierra.

Yo creo que eso es bastante soberano en su control de nuestras vidas, y yo creo que esto nos ayuda a aceptar la muerte de un ser querido al saber que fue en el momento preciso, que fue el momento que Dios había determinado para que esa persona estuviera aquí, y fue perfecto y fue sabio.

Pero consideremos el resto de este versículo, ya que sus días están determinados —usted podría decir, pero podría añadir unos cuantos días más, quizás añadir al número de días determinados, el número de sus meses te es conocido, —ese “te es conocido” se refiera a Dios— y has fijado sus límites, el número limitado de tiempo que tenemos aquí en la tierra, y has fijado sus límites para que no pueda el hombre pasarlos.

No podrá vivir un día, ni un mes más, del número de días que Dios ha determinado que tú vivas sobre la tierra, y no es solamente el número de días que está ordenado por Dios, es todo lo que sucede en cada uno de esos días, está ordenado también por Dios.

Efesios 1, versículo 11, continuará diciendo que Dios todo lo hace según el designio de su voluntad, no es el diablo el que está en los detalles, Dios está en los detalles, y luego al final de este libro Job 42, versículo 2, Job dice, yo sé bien que todo lo puedes, que no hay nada que tú no puedas realizar.

Job llega al punto donde se postra humildemente ante el Señor y reconoce, en Job 42, versículo 2, que no hay nada que Dios no pueda hacer, el hombre planifica su andar, pero Dios dirige sus pasos, nosotros debemos planificar nuestro andar, pero la ejecución de sus planes depende del Señor, y el Señor es libre para cambiar nuestros planes porque él no cambiará sus planes para nuestras vidas.

Bueno, como se podrían imaginar, en este libro de Job las declaraciones que tenemos específicamente sobre las doctrinas de la gracia tienen relación con la doctrina de la corrupción radical y la depravación total porque este es un libro oscuro, y aparecen muchas cosas respecto a la depravación del hombre, pero tenemos que ver esto, porque no ayuda a entender la necesidad de la elección soberana y la necesidad del Llamado Irresistible de Dios, puesto que vemos lo malo que es el hombre, eso nos hace ver lo grande que es Dios y lo glorioso que Dios es.

Así que, es como el fondo de terciopelo negro cuando uno va a la joyería, —recuerdo cuando compré el anillo de compromiso de mi esposa, y yo fui allí y sacaron un diamante, y yo lo miré y se veía bien, y el vendedor me dijo, espere un momento, consiguió una tela de terciopelo negro y lo puso sobre el mostrador, y con las pinzas tomó el diamante y lo colocó sobre el terciopelo negro, fue como si el diamante hubiera estallado ante mis ojos y cada luz del techo de toda la sala fue dirigida hacia el diamante, y se encendió como el sol.

El fondo de terciopelo tiene un gran valor para hacer que el diamante destelle con mayor esplendor, así que necesitamos estos versículos porque ellos hacen que la gracia salvadora de Dios destelle ante nuestros propios ojos, tenemos que ver lo malo que fue antes de que podamos ver lo grandioso que es. Si no vemos esto, entonces no es sublime gracia, es gracia para bostezar, no es algo tan grande, pero cuando vemos esto nos hace ver nuestra salvación y los resultados de la gracia soberana de Dios de una forma que nuestro corazón está a punto de saltar de nuestro pecho por la emoción.

Así que quiero llevarles algunos de estos pasajes, Job 4, versículo 17, este es el primer discurso de Elifaz, y en Job 4, versículo 17, Elifaz, —ya saben Elifaz el exterminador, con amigos así ¿quién quiere enemigos?, esto es lo que dicen, ¿pero saben qué? Incluso un reloj que no funciona está correcto dos veces al día, e incluso, consejeros como estos expresan cosas verdaderas, el problema es que solo era una carta dirigida a la persona equivocada, ese es el problema.

Pero ¿es el hombre justo delante de Dios? Es una pregunta retórica. La respuesta es que es tan obvia que no necesita ni siquiera darla, y la respuesta claramente implica una negación, ¡no! El hombre en sí mismo es injusto delante de Dios; y la segunda pregunta retórica ¿es el hombre puro delante de su Hacedor? ¡Y por supuesto, la respuesta es no! No podemos purificarnos nosotros mismos, no podemos limpiar nuestro pecado, no podemos restregar la mancha de la culpa contra nuestra alma para quitarla, podemos mancharla, pero no podemos sacar la mancha.

En Job capítulo 9, versículo 2, esta es la respuesta de Job a Bildad, también conocido Bildad el detonador, —una vez más con amigos así, ¿quién necesita enemigos?—, y en Job 9, versículo 2, esto es verdad y lo sé, es eso algo, como decir, de cierto de cierto les digo, esto es verdad y lo sé.

¿Cómo puede el hombre justificarse ante Dios? Es una pregunta retórica, en realidad es una declaración, es una declaración de que el hombre por sus propias obras y sus propios esfuerzos no puede justificarse delante de Dios porque su propio pecado siempre lleva a cabo su propia condenación.

Ningún hombre puede justificarse a sí mismo ante Dios, tal como no podríamos causar nuestro propio nacimiento físico, tampoco podemos llevar a cabo nuestro nacimiento espiritual, tampoco podemos realizar nuestra propia justificación ante el Dios del cielo, así que si hemos de ser justos delante de Dios —y debemos serlo para entrar en su presencia— entonces alguien más debe hacerlo en nuestro lugar, y la realidad es que Dios lo ha hecho, somos salvados por Dios de parte de Dios para Dios, solo Dios podría salvarnos de sí mismo, y la única forma en que podemos justificarnos ante Dios es que Dios nos justifique ante Él.

Por favor, vamos a Job 14, versículo 4, esta es la respuesta al tercer amigo Zofar, también conocido como Zofar el Zelote, y en Job 14, versículo 4, leemos otro devastador versículo acerca de la depravación del hombre, ¿y saben qué? Cuando uno se encuentra en una prueba y un tiempo de adversidad, no es momento para un mensaje adulador, no es un momento de una charla ligera, no es momento para concesiones filosóficas.

Cuando uno está lastimado y en el dolor de la vida, es allí donde realmente hay un momento para una conversación directa, es momento para ir al grano, es momento de ir al punto, es el momento para no irse por las ramas.

Así que no nos sorprende encontrar a Job diciendo las cosas como son mientras está sentado en las cenizas, sentado en esta durísima prueba de la vida, él dice ¿quién hará algo limpio de lo inmundo? Y el propio Job responde: ¡nadie! ¿Quién que sea impuro puede purificarse?

Y la idea no es física, sino espiritual ¿quién es espiritualmente impuro? Todos somos espiritualmente impuros, la mancha del pecado ha contaminado nuestros ojos, nuestros oídos, nuestras manos, nuestros pies, nuestro corazón, nuestra lengua, nuestra boca, todo lo que hacemos.

Yo escribo con una pluma fuente, algunos de ustedes lo saben, si me cae un poco de tinta en la mano todo lo que toco se mancha de negro, mi esposa se enfurece, cae en mi camisa blanca, en mi nariz, en mi corbata, en una servilleta, todo lo que toco tiene la mancha de tinta porque está en mí —eso es diez mil, diez mil veces más cierto con el pecado, yo soy impuro, tú eres impuro y todo lo que tocamos y hacemos está manchado por el pecado.

Así que la pregunta en cuestión es ¿quién puede purificar lo impuro? Y la respuesta es nadie, ningún Papa, ni persona, ni evangelista, ni pastor, nadie puede purificarnos salvo el que nos hizo y el que envió a su Hijo a este mundo a morir en la Cruz por nuestros pecados. Estamos tan manchados por el pecado que no podemos limpiarnos a nosotros mismos.

Miren el capítulo siguiente, Job 15 es el segundo discurso de Elifaz, cada uno de estos tres amigos da tres discursos, cada uno, y esta es la razón por la que Job comenzó también, y luego estaba tan agotado, y al final quiere discutir con Dios argumentando el castigo no cuadra con el delito cometido, y Dios dame un día en el tribunal y déjame disputar contra ti, y verás que se hizo una injusticia en mi contra, etcétera, etcétera. Es porque sus amigos lo hirieron y lo cansaron tanto —estaba bien hasta que aparecieron sus amigos.

Así que revisen bien quienes son sus amigos ¿eh?, la mala compañía corrompe las buenas costumbres y dañan el sano juicio. Este es el segundo discurso de Elifaz: ¿qué es el hombre?, —dice él— para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo —y en este caso él tiene razón, comienza con la premisa correcta, pero hará una mala aplicación y llegará a una conclusión errada.

¿Qué es el hombre para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo? Toda persona nacida de mujer es injusta, no importa si comienza a ir a la iglesia nueve meses ante de nacer, no importa si creció en la iglesia dentro del vientre de su madre, no importa si fue rociada cuando era infante, no importa si creció en una familia cristiana, hemos nacido injustos, y nacimos separados de Dios en una urgente y desesperada condición de necesidad de que nuestro corazón sea circuncidado, y de ser introducido en el Reino de Dios.

Así que véanlo de nuevo, ¿qué es el hombre para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo? Y la respuesta es que ninguno puede hacerlo, he aquí, en otras palabras, deben mirarlo atentamente, esto no se puede pasar por alto, Dios no confía en sus santos —refiriéndose a ángeles—, ahora bien, los ángeles viven en un estado inocente y Dios ni siquiera confía en ángeles inocentes elegidos, ni los cielos son puros ante sus ojos, cuánto menos el hombre, un ser abominable y corrompido que “bebe como agua la iniquidad”.

El problema moral del hombre va mucho más profundo que sus meras acciones externas, su problema no es lo que hace, su problema es lo que él, lo que hace brota de lo que él es, el motivo por el que peca es porque es pecador y tiene una sed insaciable por el pecado, esa es una potente declaración, leámosla de nuevo “bebe como agua la iniquidad”, es una continua sed por el pecado.

Puede que descansemos por un breve tiempo, pero muy pronto volvemos en busca de agua y eso muestra lo inquieto que está nuestro corazón cuando está en un estado no convertido, con respeto al pecado, Elifaz dice la verdad.

Vamos a Job 25, Job 25 y este será el último pasaje que veremos al estudiar Job, Job 25, versículos 4 al 6, este es el tercer discurso de Bildad —¿les alegran que esté adelantando rápidamente el texto? Una vez prediqué todo el libro de Job, versículo a versículo, y toda la iglesia pensó que estaba en la Gran Tribulación.

El tiempo de las dificultades de Job, es un libro increíble, puede ser agotador, recuerden, necesitamos el trasfondo de terciopelo negro para que los diamantes que veremos especialmente en la siguiente sesión brillen con gran esplendor.

¿Cómo puede un hombre, pues, ser justo con Dios? ¿Cómo puede ser limpio el que nace de mujer? En primer lugar, esto implica fuertemente que el hombre necesita ser limpio y necesita ser justificado ante Dios, que nace impuro y no nace justo delante de Dios, si aún la luna no tiene brillo y las estrellas no son puras a sus ojos ¿cuánto menos el hombre?

Esa larva —refiriéndose a ese gusano que sale del excremento— y el hijo del hombre, ese gusano, si tan solo entendiéramos lo repugnante que es el pecado dentro del corazón, por fuera nos ponemos ropa limpia, por fuera nos arreglamos el cabello, por fuera nos vemos tan bellos y compuestos, pero el hombre mira la apariencia externa y Dios mira el corazón, y cuando Dios mira el corazón de la persona que está afuera del Reino de Dios, la que nunca ha sido llevado por gracia a una relación con Dios, Él ve gusanos, Dios ve lombrices, Dios ve lo inmundo y lo impuro dentro del corazón y en la vida.

Cuando vemos lo que hace Dios en su gracia salvadora —tomar aquellos que son gusanos miserables, que tienen lombrices en el interior, y los lava y los limpia con la sangre de Cristo y los hace ser una nueva criatura en Cristo, y las cosas viejas pasaron y han llegados las nuevas, entonces vemos la desbordante grandeza de gracia que nos ha sido concedida, esto no es algo pequeño, mientras más alto ponemos a Dios y más bajo al hombre, más bajo es el abismo que la gracia de Dios debe cruzar.

Y la gracia de Dios es tan extraordinaria, cuando vemos lo Santo que es Dios y lo profano que es el hombre, pero para esas personas que tienen a Dios aquí a baja altura y al hombre allá encumbrado, la gracia de Dios es algo tan pequeño, algo muy diminuto, en realidad es nada, pero aquellos que conocemos las verdades de la Escritura y vemos lo infinitamente Santo que es Dios y lo vilmente depravado que es el hombre, vemos el abismo que ha cruzado la gracia para reconciliar al Dios Santo con el hombre pecador, para llevarnos a una relación salvadora con Dios cuyos ojos son demasiados puros para mirar la iniquidad, para recibirnos en su familia y hacernos hijos e hijas.

Esto es extraordinario, que Dios hiciera esto con rebeldes, que Dios hiciera esto con aquellos que tienen gusanos y lombrices en su corazón, y que nos acogiera en sus brazos de amor.

¡Qué grandiosa es la gracia de Dios!

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

6/9 – ¿Por qué braman las naciones?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

6/9 – ¿Por qué braman las naciones?

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/por-que-braman-las-naciones/

Leslie Basham: ¿Por qué parece a veces que los discípulos de Jesús son señalados como ridículos? Nancy Leigh DeMoss explica por qué algunas personas molestan a los creyentes.

Nancy Leigh DeMoss: En última instancia su problema no es con nosotras, sino con Dios. Porque cuando las naciones conspiran es contra Cristo. Desprecian Su gobierno y están decididas a desecharlo. Por eso es  que se amotinan los pueblos.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Pareciera a veces que los enemigos del Evangelio tienen tanta fuerza, que se han convertido en invencibles? Nancy le dará un poco de perspectiva al continuar con la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Yo no sé ustedes, pero yo estoy siendo bendecida por el tiempo que estamos pasando lenta y cuidadosamente en oración por el Salmo 46.

Comenzando en el versículo 1,

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;

Aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo.Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba.  (vv. 1-5).

Y entonces llegamos al versículo 6. Es interesante en este Salmo, como que tienes ese “vaivén” de esas dos realidades que hablamos anteriormente, Dios y las tribulaciones.

Así que acabamos de leer este gran versículo acerca del río que da alegría a la ciudad y Dios en medio de ella. Ella no será conmovida, Dios la ayudará al amanecer.

Todas estas son frases que quieres tenerlas enmarcadas dentro de tu casa, Luego llegas al versículo 6, y ves la otra cara de nuevo. «Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos.» Nadie quiere eso en una pieza en su casa, ¿verdad? Tú dices: «Aunque mi casa es muy semejante a eso».

Pero hasta que no hayas experimentado algo de lo que dice el versículo 6 que dice  que las naciones braman y  los reinos se tambalean.  Que «A su voz, la tierra se derrumba». No podrás ver quién es ese Dios y todo un gozo vivificante, el río el refugio la fuerza y la ayuda que Él es.

Echemos un vistazo a esas frases hoy.  La primera parte del Salmo, vemos este trastorno del reino natural. Esta imagen de las aguas agitadas y las montañas que se arrojan al mar. A veces estas cosas pasan, literalmente, les llamamos desastres naturales. Pero también podemos imaginarnos conmoción en general, turbulencia en el mundo entre las naciones. Hemos visto todo tipo de imágenes de tornados, terremotos y tsunamis y otras similares, imágenes recientemente asombrosas, que nos  quitan el aliento.

Pero también vemos cosas que no son tan fáciles de imaginar, pero que contiene la misma idea. Gente en turbulencia, personas sin empleo, personas con problemas de salud, con hijos pródigos, con matrimonios en dificultades, personas con depresión — las naciones braman, los reinos se tambalean. Tienes una sensación en el versículo 6 de confusión y de miedo. Ya hemos hablado de miedo en este Salmo. Versículo 2 dice: «No temeremos aunque la tierra se estremezca.»

Aquí vemos una imagen de terror. Las naciones braman, se tambalean los reinos y una sensación de que todo está al revés y en total caos total y confusión, y nos aterrorizamos.

«Braman las naciones.» Esa palabra “braman” es la misma palabra que se usa en el versículo 3 al hablar sobre el estruendo de las aguas. Es la misma palabra allí. «Es hacer un sonido fuerte, estar en gran conmoción, tumulto o, clamor». Algunas traducciones dicen: «Las naciones están aterrorizadas» o «Las naciones están en alboroto.» El concepto aquí es que las naciones gimen en el miedo o en el desaliento.

Ahora aquí es algo que es muy inestable. No hay nada estable en lo que estás leyendo aquí. Entonces vemos otra frase similar, «Los reinos se tambalean.» Cuando se piensa en la palabra “tambalearse,” volvemos al principio del pasaje donde se habla de las montañas que se mueven hacia el fondo del mar. Es la misma palabra hebrea. Los reinos se tambalean, las montañas se mueven. Significa “resbalar” o “sacudirse” o “caerse”.

No creemos que los reinos o las montañas tiemblen, o que generalmente se tambaleen. Pensamos en ellos como algo seguro. Pero el escritor se está refiriendo a que hay temporadas de extraordinaria conmoción y turbulencia en este mundo. Momentos en que parece que las cosas que eran más seguras, de repente están todas en juego—conmovidas, tambaleándose. ¿No estamos viendo esto en nuestro mundo de hoy?

Escuchamos de insuficiencia cardiaca a causa del temor. Se oye hablar de personas que se quitan la vida y sumamente estresados en sus mentes, medicamentos y frustrados porque todo el mundo parece estar fuera de orden, fuera de curso. Luego vemos cómo la tierra se derrite, ¡nada menos! La palabra ahí es «temer o desfallecer». En un sentido es como que todos los habitantes de la tierra están en terror y en miedo. Así que vemos naciones bramando, reinos tambaleándose, y la tierra derritiéndose.

Claro, no es una imagen agradable. ¿Pero lo estás entendiendo? ¿Lo puedes sentir? ¿Estás pensando en alguna  noticia? Porque si no es así, la próxima vez que veas las noticias estos versículos te vendrán a la mente.

Luego vemos la frase, «Dio Él su voz y la tierra  se derritió.» Siempre se trata de Dios. Los caminos de Dios, las obras de Dios, lo que Dios está haciendo, lo que Dios está a punto de hacer, lo que  Dios está logrando, y su parte en todo esto. ¿Lo ves? el problema es que calculamos sin Dios. Vemos las noticias, nos llegan cartas como la que me llegó  hace unos meses, que te traen noticias desgarradoras  y dejamos fuera  a  Dios.

Tu marido te dice que se va, tu hijo te dice que está buscando un estilo de vida sexual desviada, y todo tu mundo se tambalea. Eso es comprensible desde el punto de vista humano, pero tenemos que volver a buscar cómo poner a Dios en la ecuación. Incluso con estas  naciones furiosa, reinos tambaleantes, en esta tierra derritiéndose, Dios está allí. Y a Su voz la tierra se derrite.

Y yo sigo yendo una y otra vez al comentario de Matthew Henry en el Salmo 46. Puedes leerlo por ti misma en línea si quieres. Este gran comentarista de hace años tiene aquí una joya grandiosa. Una de sus líneas dice:

El que es Dios comprueba el enojo y rompe el poder de las naciones que se  oponen y a su interés por el mundo.

¿Lo ves? Dios todavía tiene el control. Dios tiene todo en Sus manos, incluso en la tempestad en la tormenta.

Se puede ver en este versículo que las naciones braman, los reinos se tambalean, Dios pronuncia Su voz y se derrite la tierra. Aquí vemos dos aspectos del juicio de Dios. Ambos han jugado un papel en el curso de la historia, están jugando hoy y jugarán en formas aún mayores a medida que llegamos al final de los tiempos.

El primer aspecto del juicio de Dios es que la rebelión y la maldad de este mundo (las naciones furiosas) lo ponen en un curso que dará lugar a la inestabilidad y la inseguridad. Se amotinan las naciones, los reinos se tambalean. Incluso si Dios no fuera a intervenir directamente en el juicio, (que si lo hará) que será el segundo tipo de juicio. Tenemos este primer tipo de juicio de Dios cuando deja al mundo a su propia suerte.

Así que Él permite que el enojo persista durante un período de tiempo, ya que  en última instancia esa furia es en Su contra. Luego permite que las cosas tomen su curso, es entonces cuando los reinos se tambalean. Inseguros e inestables. Esta es una expresión del juicio de Dios. Él los deja solos a su propia suerte.

Como dice en Romanos capítulo 1, Él deja que el pecado siga su curso.

Pero luego está este otro aspecto del juicio de Dios, que es Su intervención directa en traer juicio sobre este mundo pródigo. Dios habló para que existiera el mundo por Su Palabra. Él sostiene el universo por el poder de Su Palabra, Hebreos capítulo 1 versículo 3 nos lo dice. Y entonces, un día, Dios traerá juicio final, catastrófico y disolverá al mundo como lo conocemos. ¿Cómo? Por el poder de Su Palabra.

Vemos la autoridad, el poder de la voz de Dios. Si dudas, lee el Salmo 29. Permíteme leer algunas frases de allí.

La voz del Señor está sobre las aguas, el Dios de gloria truena. . . La voz del Señor es potente. . . La voz del Señor quebranta los cedros. . . La voz de Jehová es como llama de fuego. . . La voz del Señor sacude el desierto. . . La voz del Señor abre los bosques y en Su templo todos claman: «¡Gloria!» El Señor se sienta por encima del diluvio, el Señor se sienta como rey para siempre (vv. 3-10).

Vemos los juicios de Dios en pequeñas formas que se han establecido en el curso de la historia y en última instancia serán en contra de este planeta pródigo. En los juicios de Dios, Él es glorificado. Él es santo y poderoso y un Dios con quien no se juega. Él es glorificado incluso en medio del juicio, en Su templo, todos claman: «¡Gloria! ¡Gloria!»

No es que nos gloriemos o que nos alegremos ante el juicio, sino que decimos ¡Dios te glorificas incluso en tus juicios! ¿Lo ves? La tendencia de los incrédulos y de las naciones es el manifestar su rabia contra el reino de Dios, para oponerse a Su gobierno soberano, y conspirar contra el pueblo de Dios. Esa es la forma en que el mundo se concibió desde Génesis 3. Hay un impulso que tenemos individualmente y que cualquier corazón no regenerado tiene, y es el de ser soberano. Y por supuesto, para ser soberano, tienes que sacar a Dios de Su trono, ¿no es verdad?

Entonces las naciones se enfurecieron contra Israel en el Antiguo Testamento. El pueblo escogido por Dios fue víctima de la furia de las naciones, y lo sigue siendo hoy en día. Y Dios tiene lástima de las naciones que se enojan contra Israel, por cierto. Si quieres ver lo que pasa, ve a los profetas del Antiguo Testamento y mira qué pasa con las naciones que abandonaron a Israel.

El mundo incrédulo hoy se levanta contra los seguidores de Cristo, en contra de Sus santos, y ves eso. Se puede hablar de Dios, se puede hablar de religión, pero no se puede hablar de Cristo. No hables de Él como Señor. Tan cierto que en el Imperio Romano, cuando ellos decían «Jesús es el Señor», entonces perdían sus cabezas, e iban a la arena con los leones hambrientos.

Hoy en día si hablas de que «Jesús es Señor» y lo vives, experimentarás consecuencias porque el mundo está conspirando contra Dios. En última instancia su problema no es contra nosotros, sino contra Dios. Cuando las naciones se enfurecen es contra Cristo. Desprecian Su gobierno y están decididos a desecharlo. Es por eso que se enfurecen los pueblos.

Recordemos que el Salmo 2, es citado varias veces en el Nuevo Testamento:

¿Por qué se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas?  Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el SEÑOR y contra Su Ungido, diciendo: ¡Rompamos sus cadenas y echemos de nosotros sus cuerdas!

El que se sienta en los cielos se ríe, el Señor se burla de ellos. Luego les hablará en su ira, y en su furor los aterrará.  Pero yo he consagrado a mi Rey [el Rey Jesús] sobre Sion, mi santo monte.  Ciertamente anunciaré el decreto del SEÑOR que me dijo: «Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

8 «Pídeme, [dice el Rey Jesús], y te daré las naciones como herencia tuya, y como posesión tuya los confines de la tierra.  «Tú los quebrantarás con vara de hierro; los desmenuzarás como vaso de alfarero.» Ahora pues, oh reyes, mostrad discernimiento; recibid amonestación, oh jueces de la tierra.  Adorad al SEÑOR con reverencia, y alegraos con temblor.  Honrad al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues puede inflamarse de repente su ira. Pero, ¡Cuán bienaventurados son todos los que en  Él se refugian!  (vv. 1-12).

¿Ves esa batalla cósmica allí? Las naciones se enfurecen contra Cristo y contra Su derecho a gobernar este mundo. El hombre dice deshazte del hijo, del dueño de la viña. ¡Mátenlo! ¡Queremos reinar! ¡Queremos ser Señor! El que mora en los cielos.

Nos da miedo, nos atemorizamos. Pensamos: «¡Oh, pobres cristianos!” Dios no tiene miedo, Dios no se preocupa. Dios no está retorciéndose las manos tratando de averiguar lo que tiene que hacer con todas estas catástrofes en el mundo. Él está en Su trono. Él reina.

Sabemos por las Escrituras que al final de los tiempos, leemos acerca de esto en el libro de Apocalipsis, las naciones montarán una batalla mayor, y ofensiva, contra Cristo. Se pondrá más intenso. Esto no va a mejorar. No sé si eso te anima o no, pero que solo te digo que esto se va a poner más intenso, en la batalla contra Cristo. Al pensar que todos están en mi contra, es mejor tener esta perspectiva. Satanás no se preocupa por ti, de verdad. A él no le importo yo. Él odia a Jesús. Él odia a Dios. Él nos usa como títeres, como peones, algo para tratar de llegar a Dios.

Apocalipsis nos dice que en los últimos días esta batalla será cada vez más intensa en contra de Cristo. Apocalipsis capítulo 17 habla de diez reyes que recibirán autoridad como reyes por una hora junto a la bestia. Pelearán contra el Cordero. ¿Qué posibilidades tiene un cordero contra diez reyes? Pero ¿Sabes cuál es la frase que sigue? «Y el Cordero los vencerá». ¡Amén! «El Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles » (vv. 12, 14).

Apocalipsis capítulo 19 es uno de mis pasajes favoritos de toda la Biblia. Al principio de este pasaje vemos a Jesús que viene del cielo sobre el caballo blanco. Dice:

Entonces vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer guerra contra el que iba montado en el caballo y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacía señales en su presencia, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen; los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes (vv. 19-21).

Y puedo recordarte que el resultado de la batalla no es, en lo absoluto lo que está en juego. Porque el resultado es seguro. Así que vemos esta batalla cósmica, pero luego vemos un microcosmos de esa batalla en nuestro propio mundo. La ira de los colegas y miembros de la familia en contra de Cristo, que a veces están en contra de aquellos que aman y sirven a Dios. Ellos lo odian, y se desquitan contigo, y mientras te sientes atrapada en el tiroteo, y esto puede ser intenso. Tal vez lo hayas experimentado en tu matrimonio o en tu trabajo. He visto algo de eso yo misma en las últimas semanas. Entonces, ¿cómo sobrevivir en medio de esa batalla antes de que el último capítulo se cumpla? ¿Cómo podemos evitar estar atemorizadas y tener que huir?

Bueno, recuerda dos cosas. Una es que Dios permite que Sus enemigos hagan lo que quieran por un breve período de tiempo, pero realmente no son rivales para Él. Cuando Él emite Su voz, los reinos de este mundo tiemblan y sus habitantes se derriten de miedo. Recuerda eso. Y entonces recuerda los versículos de este Salmo. Lo leí dos veces, esta estrofa, los versículos 7 y 11, y ahí es donde me quiero centrar nuestros últimos minutos.

«El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio». Las naciones pelean, los reinos tambalean, la tierra tiembla, pero, aquí está el coro, «El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio». Algunos comentaristas dicen que esto fue un coro recitado por la congregación en respuesta a lo que acababa de oír en el resto de este Salmo.

Así que quiero que practiquemos esto. Permítanme decir el estribillo y luego quiero que lo digas, como si lo dijeras de corazón, créelo conmigo.

«El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio.»

Repitan conmigo:

Audiencia: «El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es  el Dios de Jacob».

Nancy: ¡Amén! ¡Amén! El Señor de los Ejércitos, Jehovah Sabaoth.  Es un título militar de Dios. Las huestes de los ejércitos de Israel, o pueden ser los ejércitos angelicales de Dios. Él es el Señor de todo. Él es el capitán, el comandante en jefe, el supremo soberano y Señor, el Dios de poder. Y aquí está lo bueno: Él tiene todo el poder creado a Su disposición.

Todos los poderes creados en el cielo y en la tierra, Él los tiene. Él es el Señor de los ejércitos. Él rescató a Jerusalén de los ejércitos terrenales que buscaban atacar y destruir Jerusalén. En última instancia, Dios subyugará a todos Sus enemigos y logrará la liberación de Su pueblo.
El Señor de los ejércitos está con nosotros. Esto significa que Él está de nuestro lado. Su presencia, la presencia de Jehová, el Señor de los ejércitos, Su presencia es una amenaza para nuestros enemigos, pero es reconfortante para nosotras. Él es todopoderoso. Mientras Él está con nosotras, estamos a salvo. Emanuel, Jesús, es el Señor de los ejércitos, Dios con nosotros. Él ha prometido que nunca nos dejará ni nos desamparará.

Y no solo es el Señor de los ejércitos con nosotros, pero el Dios de Jacob es nuestro refugio.
Ahora, esa es una declaración de gracia. Jacob, el tercero de los patriarcas judíos: Abraham, Isaac y Jacob. Jacob no fue un héroe espiritual. Él tuvo una vida accidentada. Él era un engañador, pero el Dios de Abraham y de Isaac era su Dios, también.

Él estaba en una relación de pacto, y por eso, el bienestar de Jacob no dependía de su fidelidad o de su carácter propio, sino del de Dios. ¿Y eso no te pone contenta?
El Señor de los ejércitos es capaz de ayudarnos. Él es el todopoderoso. El Dios de Jacob ha pactado ayudarnos por Su amor y por Su misericordia.

Me encanta lo que un comentarista dijo: «El Dios de Jacob es el Señor de los ejércitos. Más asombroso aún, es que el Señor de los ejércitos es el Dios de Jacob. «Tú puedes ser un Jacob, es posible que tengas un hijo o una hija o un compañero que sea un Jacob, pero el Señor de los ejércitos puede llegar a ser su Dios por la gracia. Es posible que hayas cometido errores en el pasado como lo hizo Jacob, pero si has puesto tu fe en Cristo, Él es tu Dios, tu fortaleza, y Él nunca te dejará.

Así que, en el primer párrafo de este Salmo, tenemos la naturaleza agitada. En los versículos del 4-6 tenemos a las naciones en un alboroto. Pero vemos en el versículo 7, que a pesar de todo, Dios es un refugio, un lugar seguro para S u pueblo, una ayuda siempre presente. Dios es mayor que la furia de las naciones y reinos tambaleantes en cada temporada, en cada situación, el Señor de los ejércitos está con nosotros. El Dios de Jacob es nuestra fortaleza.

Por cierto, esa palabra fortaleza significa «un lugar alto e inaccesible». Nadie puede llegar hasta allí. Él es tu fortaleza. Tú puedes ser un Jacob, pero si estás confiando en Cristo para salvación, Él será para ti un lugar alto, inaccesible, una fortaleza alta.

Cuando John Wesley estaba muriendo a la edad de ochenta y siete años, un pequeño grupo de amigos se reunió en torno a él. Él hizo un gesto para que vinieran a él y se  arrodillaran para orar. Al terminar de orar, Wesley trató de hablar, pero en su condición de debilidad, era una lucha tan solo pronunciar las palabras. Así que ellos se acercaron más a él y Juan Wesley gritó con una explosión final de fuerza,  “Lo mejor de todo es que ¡Dios está con nosotros!”

Y luego, en un último gesto de triunfo antes de morir, Wesley levantó el brazo y repitió las palabras: «Lo mejor de todo es que ¡Dios está con nosotros!» El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio. ¡Amén!

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado dando esperanza a todo el que ha sido ridiculizado por su fe en Cristo. Este mensaje es parte de la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios, basado en el Salmo 46.

¿Ya te suscribiste para recibir el correo de Conexión Diaria? Cada día te llegará un correo electrónico que contiene el enlace del programa del día. También contiene el título de la serie,  y algunos puntos importantes del programa. Además contiene un enlace con el título del artículo del blog.

Es muy fácil suscribirse; solo entra a AvivaNuestrosCorazones.com y sigue las instrucciones que encontrarás allí.  Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: Hemos podido lograr que series como estas sean transmitidas gracias a las oyentes que apoyan el ministerio con sus oraciones y apoyo financiero. Tal vez tú has escuchado el programa durante mucho tiempo y te has beneficiado en gran manera del programa, pero nunca has invertido en el ministerio. ¿Podrías preguntarte, es Aviva Nuestros Corazones importante para mí? ¿Hay algo que pueda dar? ¿Estaría Dios de acuerdo que yo apoye a este ministerio?

Si las respuestas son » sí», puedes hacer una donación de cualquier cantidad llamando al 1-800-569-5959 o visitando nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com. Muchas mujeres estarán agradecidas de que hiciste eso para que este programa pueda llegar a su área. Cuando llames, especifica que estás haciendo una donación para la extensión hispana del ministerio.

Leslie: ¿Alguna vez te has sentido incómoda por leer historias sobre el juicio de Dios? Es una reacción común a las historias del Antiguo Testamento, pero cuando Dios trae la desolación sobre la tierra, en realidad puede ser una fuente de gran consuelo. Descubre por qué, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Ante el tribunal Celestial

Isha – Salmos

DÍA 119 – Salmo 82

Dosis: Justicia

Ante el tribunal Celestial

“Dios preside el consejo celestial; entre los dioses dicta sentencia: «¿Hasta cuándo defenderán la injusticia y favorecerán a los impíos? Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido háganles justicia.” (Salmo 82:1–3) (NVI)

Este salmo escrito por Asaf se dirige a los jueces. Dios juzga a los jueces humanos. Ciertamente la integridad en el sistema de justicia de una nación provee una indicación clara de la salud de la sociedad. Por lo tanto, muchos países reprueban el examen de la honestidad. Nuestros tribunales se han corrompido. Pero a final de cuentas, los jueces reciben su autoridad de Dios, aunque ellos no lo quieran creer así. Por eso Él les recuerda su temporalidad: “Yo les he dicho: Ustedes son dioses; todos ustedes son hijos del Altísimo. Pero morirán como cualquier mortal; caerán como cualquier otro gobernante.

Este salmo llama a los gobernantes y a los jueces a rendir cuentas. Se les llame “dioses” o “hijos del Altísimo”, puesto que representaban a Dios al ejecutar un juicio. Pero aún más, Jesús usó este salmo en el evangelio de Juan para defender su declaración como hijo de Dios. Su argumento era: “Si Dios llama a la gente común ‘dioses’, ¿por qué me acusan de blasfemar cuando digo la verdad, que soy el hijo verdadero de Dios? Soy igual a Dios”. Por supuesto que sus acusadores no le hicieron caso, pues ellos mismos preferían olvidar que Dios les había puesto como líderes religiosos del pueblo.

Aún así, pase lo que pase, Dios ha dado una labor a todos los que están en los tribunales y las cortes. Los jueces y gobernantes están obligados a: “Defender la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido hacerles justicia. Salvar al menesteroso y al necesitado; librarlos de la mano de los impíos.” Y todas estamos obligadas también vivir en integridad, defender la justicia y orar por aquellos que están en autoridad.319 Este mandato incluye a los jueces de todo tipo. Debemos pedir por su integridad.

Vivimos en una sociedad donde la justicia escasea, pero recordemos que Dios está en control. Oremos como el salmista: “Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra, pues tuyas son todas las naciones”, y confiemos que ya lo está haciendo. Se cuenta de un juez que tuvo que dejar en libertad a un criminal por un tecnicismo. “Sé que eres culpable”, le dijo, “y tú lo sabes, y quiero recordarte que un día estarás de pie ante un Juez más sabio, y ahí tendrás un veredicto basado en la justicia y no en leyes humanas”. El ladrón escapó a otro país donde continuó robando casas. Cierta tarde al escapar de una de ellas, subió por un muro y cayó del otro lado ¡a la prisión de la ciudad! Dios hizo justicia.

Oración: Señor, te pido por los gobernantes y jueces en la tierra. Que hagan su trabajo con honestidad e integridad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 135). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

4/9 – La abominación de desolación

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

4/9 – La abominación de desolación

John MacArthur

Abramos nuestras biblias juntos en el capítulo 24 de Mateo. Mateo capítulo 24. Este gran capítulo es el sermón mismo de nuestro Señor acerca de su segunda venida. Nos presenta a detalle los acontecimientos que rodean al regreso del Señor Jesucristo saliendo de su propia boca. Que tremendo privilegio es estudiar este gran texto.

Usted sabe, la gente en nuestro mundo siempre está esperando que venga un mejor día, siempre esperando un mejor tiempo, siempre esperando queriendo ver que se alivien las aflicciones y problemas que plagan la sociedad humana. Pero el mensaje de la Escritura es que antes de que llegue a haber un mejor tiempo, va a haber un tiempo infinitamente peor. De hecho, la sociedad humana tiene que esperar un tiempo que va a ser más severo que cualquier tiempo que jamás han conocido. Ese tiempo es descrito de manera más bien breve en tan solo un versículo en éste capítulo en particular, y quiero que lo observe en el versículo 21. “Porque entonces habrá gran tribulación, como nunca la ha habido desde el comienzo del mundo hasta este tiempo, ni la habrá.”

En esa afirmación tan breve, el Señor dice que el mundo espera un tiempo que será peor que cualquier otro tiempo que jamás se ha conocido. Y el Señor inclusive le da un nombre, “gran tribulación.” Ahora, esto no es nada nuevo porque han habido otros profetas además de nuestro Señor Jesucristo que también han hablado de este mismo tiempo. Es un tiempo de problemas tremendos, que incluyen al mundo, pero se centran en la nación de Israel. Para ver como los profetas de Israel hablaron de este tiempo, regresemos a Isaías capítulo 10. Isaías capítulo 10.

Y conforme Isaías veía hacia adelante ese día, ese día del Señor, ese día de gran juicio, ese día de establecer el reino del Mesías, ese día del establecimiento del reino del Mesías, ese día de salvación para Israel, ese gran día de clímax cuando la obra del hombre sobre la tierra, por así decirlo, llevada a cabo por su propia mano y diseño se acabe y Dios esté a cargo, él dice esto en el versículo 20. “Sucederá en aquel día”, ese gran día, el final del día del hombre, el comienzo del día de Dios, “que el remanente de Israel y aquellos que habrán escapado de la casa de Jacob, ya no más se apoyarán en aquél que los hirió, sino que se apoyarán en el Señor, el Santo de Israel, en verdad.”

Ahora, eso nos dice que está por venir un tiempo de gran aflicción para Israel, un tiempo cuando ellos serán matados. Y habrá un remanente que escapará, y aprenderá la lección, a nunca volverse a apoyar en nadie fuera del Señor. La indicación es que, en ese gran día, ese día final, el pueblo de Israel se va a apoyar en alguien que resulta ser no su amigo, sino su enemigo, que se presenta como apoyo para ellos, y después los destruye. Y aprenderán en aquel día a apoyarse solo en el Señor.

“El remanente regresará”, versículo 21 dice, “inclusive el remanente de Jacob al Dios poderoso, porque, aunque tu pueblo Israel sea como la arena del mar, sin embargo, un remanente de ello regresará, el fin definitivo decretado fluirá con justicia porque Jehová el Dios de los ejércitos hará un fin definitivo.” En otras palabras, en el tiempo del fin completo, en el tiempo del fin mismo, en aquel día del juicio, ese tiempo del establecimiento del tiempo de justicia del reino del Mesías, Israel va a atravesar, va a enfrentar una traición enorme por parte de alguien en quien confiarán, que resultará matarlos. Ellos van a atravesar por un tiempo de gran problema, del cual tratarán de escapar.

Ahora, veámoslo en las palabras de Jeremías el profeta, capítulo 30, y veamos que otras dimensiones añade él a los principios, conforme él ve este tiempo. Jeremías capítulo 30, versículo 5, “Porque así ha dicho Jehová, hemos oído una voz de temblor, de temor y no de paz.” Jeremías ve hacia adelante, él no ve paz, él ve temblor y temor. “Preguntad ahora y ved si un hombre tiene trabajo con hijo. ¿Por qué es que veo a todo hombre con sus manos sobre sus lomos, como una mujer con dolores de parto, y todos los rostros que son pálidos? El dolor humano más fuerte, él de dar a luz un hijo, sin ninguna anestesia, sin cuidado como de manera normal las mujeres lo hacían en ese entonces. En cierta manera simboliza el dolor de la sociedad en el futuro. Cuando Jeremías ve hacia el futuro, él ve, por así decirlo, en la visión profética, a hombres con las manos sobres sus rodillas, por así decirlo, en un dolor agonizante de lo que está por llevarse a cabo. El mundo está en dolor, Israel está en dolor.

“He aquí”, versículo 7 dice, “porque aquel día es tan grande que no hay otro como ese”. Así como fue en Mateo 24:21, este es un día como ningún otro día. Ninguno como ese. Es el tiempo de aflicción para Jacob, pero él será salvo de ese día, porque sucederá en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que romperé su yugo de tu cerviz, y romperé sus ligaduras. Y los extraños ya no los esclavizarán, sino que servirán a Jehová su Dios y David que es su Mesías, su Rey, a quien levantaré para ellos.”

Entonces va a ser un día de gran juicio, un día de gran aflicción, un tiempo de problemas para Jacob, y de ahí va a venir la salvación y de ahí va a venir el que se levante el Mesías y Su reino. Entonces, tanto Isaías como Jeremías esperan un tiempo de problemas severos, un tiempo de dolor severo, un tiempo de muerte, un tiempo del cual Israel va a huir para escapar seguido por el reino del Mesías.

Ahora, observe el último capítulo de la profecía de Daniel, capítulo 12, en el versículo 1, y Daniel el profeta habla también del mismo día. Y dice en el versículo 1, “En ese tiempo se levantará Miguel’, Miguel es un ángel, “el gran príncipe que está para los hijos de tu pueblo.” La función excepcional de Miguel, en la economía de Dios es proteger a su pueblo especial. Y Miguel se va a levantar para su protección. “Porque habrá un tiempo de aflicción como nunca lo ha habido desde que hubo una nación, inclusive hasta ese tiempo. Y en ese tiempo tu pueblo será librado, cada uno de los que están escritos en el libro.”

Va a haber un tiempo de aflicción de Jacob, dice Jeremías. Va a haber un tiempo de problemas, dice Daniel, un tiempo de devastación, un tiempo de limpia, de purga, un tiempo de juicio del cuál Dios va a redimir un remanente, y va a traer el reino del Mesías. Ahora, observe si es tan amable Zacarías capítulo 13, versículo 8, “Y sucederá en la tierra”, de hecho, por toda la tierra, “dice Jehová, ‘que dos partes serán quitadas en muerte, y la tercera parte quedará.” En otras palabras, va a haber un tiempo en la tierra de Israel, cuando dos de tres va a morir, y Él va a hacer que la tercera parte pase por el fuego y los refine como la plata es refinada, y los probará como el oro es probado. “Invocarán mi nombre y los oiré y diré ‘él es mi pueblo’, y dirán, ‘Jehová es mi Dios.’”

En otras palabras, un tiempo de limpia, un tiempo de purga, un tiempo de juicio, un tiempo de muerte para dos de tres. Una tercera parte es preservada y son llevados a la conciencia de que el Señor es su Dios. Y este, versículo 14, es el día del Señor. Es el día del Señor, es el día, dice el versículo 2, cuando las naciones se vuelven a congregar en contra de Jerusalén, para luchar. Y la ciudad es tomada, y los caballos son matados, y las mujeres son violadas, y la mitad de la ciudad se va al cautiverio. Y el remanente del pueblo no será quitado de la ciudad.” Y usted puede detenerse en ese punto.

Ahora, permítame explicar esto de manera muy simple. Jesús dijo, “Viene en el futuro un tiempo diferente a cualquier otro tiempo. Un tiempo de un horror increíble, indescriptible para el mundo, pero en particular enfocándose en la nación de Israel. Es un tiempo del cual Isaías habló, del cual Jeremías habló, del cual Daniel habló, y del cual Zacarías habló. Entonces, realmente no es nada nuevo lo que el Señor está diciendo. Él está reiterando lo que fue dicho desde la antigüedad, que viene un tiempo como ningún otro tiempo. Si Israel piensa que ha soportado un holocausto increíble en el pasado, entonces necesitan evaluar lo que los profetas han dicho y lo que el Señor Jesús dijo, que todavía no han soportado lo que van a soportar en el futuro, porque viene un holocausto como ningún otro. Y no solo va a impactar a Israel, sino que va a impactar al mundo, y las cosas no van a mejorar, sino que van a empeorar. De hecho, van a empeorar como nunca han empeorado. Sí, apenas previo al peor tiempo de todos, habrá un breve tiempo de paz falsa.

Entonces, conforme vemos hacia adelante al futuro, analizando los acontecimientos del día del hombre, podemos esperar que va a haber un tiempo de paz falsa, seguida inmediatamente por un holocausto sin descripción, y precedentes, seguidos inmediatamente por la venida del Señor Jesucristo. Eso es lo que lo profetas han dicho. Esto es lo que Jesús dice, porque en el versículo 29 de Mateo 24, él dice, “Inmediatamente después de la tribulación”, ¿qué sucede? “el sol es oscurecido, la luna no da su luz, las estrellas caen y las potencias del cielo son sacudidas, y después aparece la señal del Hijo del hombre en el cielo. Todas las tribus de la tierra lloran, y ven al Hijo del hombre descendiendo en las nubes del cielo con poder y gran gloria.

Entonces, este es el tiempo apenas que precede a la venida de Cristo. Ahora, es imposible no ver este retrato profético, esta cronología tan simple como es afirmada aquí por nuestro Señor, por Isaías, Jeremías, Daniel, y Zacarías, un tiempo de gran aflicción, gran problema para el mundo, centrándose en la nación de Israel, seguida por la salvación y limpieza de Israel, la venida del Mesías para establecer su reino glorioso y eterno.

Entonces, aquí Jesús está predicando un sermón relacionado con su segunda venida. Es un sermón no solo acerca de su segunda venida, la cual aparece en el versículo 29, sino también acerca del tiempo antes de eso que él mismo llama en el versículo 21, la gran tribulación. Ahora, ¿qué dio a luz este sermón? ¿por qué él está predicando este sermón? y ¿a quién le está predicando aquí en el capítulo 24? Permítame decirle por qué. Jesús ha entrado a la última semana de su vida terrenal, el viernes va a morir. Entonces, a él no le queda mucho tiempo. Él pasó todo el día en el templo. Él lo limpió el martes, expulsó a los cambistas y a los compradores y a los vendedores y lo limpió externamente. Y una vez que lo había limpiado el martes, entonces él podía regresar ahí no ser contaminado por él.

Entonces, él hizo eso, él tomó a sus discípulos, y él enseño todo el día. La enseñanza fue pública para comenzar, conforme él le enseñó a la multitud que se había congregado en el lugar debido a la semana de la pascua. Pero después de algo de su enseñanza, los líderes de Israel estaban enojados y entonces lo detuvieron ahí y comenzaron a hacerle preguntas, la primera de las cuáles fue, ¿por qué autoridad haces estas cosas? ¿quién te dio permiso de enseñar cómo estás enseñando, y hacer lo que estás haciendo? Y eso lo involucró en un dialogo que siguió para el resto del día, con estos líderes judíos falsos. El resultado de ese dialogo básicamente fue una oportunidad para que él expresara el hecho de que Dios ahora estaba haciendo a un lado a Israel.

Durante siglos la nación de Israel había sido la guardiana de la palabra de Dios, la protectora de la verdad de Dios, pero todo eso iba a cambiar, porque Dios iba a quitarles el reino y se lo iba a dar a un pueblo que era más digno que ellos. De hecho, él dijo eso en el capítulo 21, versículo 43, de una manera tan explícita como podía ser dicho. “El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a una nación que dé frutos de él” “un pueblo que dé frutos de él.” Él estaba diciéndoles a los líderes judíos religiosos, “Ustedes ya no van a ser llamados más, el pueblo de Dios, en el sentido nacional. Ya no van a ser guardianes de la verdad de Dios.”

Ahora, como aprendemos en Romanos 11, esto fue únicamente un hacerlos a un lado temporalmente. No obstante, los hizo realmente a un lado. Él les dice, “El reino será dado a un pueblo que produzca frutos apropiados.” Y después en el capítulo 22, recuerde, también en su encuentro con los líderes, él les dio una parábola acerca de una boda en la que un rey hizo una fiesta para su hijo en la boda, y todos los invitados -que simbolizan a Israel- se rehusaron a venir. Y en el versículo 7 dice, “Cuando el rey oyó eso, capítulo 22, él se enojó, envió sus ejércitos, destruyó a esos homicidas, y quemó su ciudad.”

En otras palabras, Dios va a entrar en juicio en contra de un pueblo que se rehusó a venir a la fiesta de bodas de Su Hijo. Y después en el versículo 9, él les dijo a sus siervos, “Id a las carreteras, y a tantos como halléis, traedlos a las bodas.” Y entonces, un nuevo pueblo es traído para que sean guardianes especiales de la palabra de Dios, y la verdad de Dios. E Icabod, la gloria se ha ido, está escrito por un tiempo en la nación de Israel. El resumen de esto viene al final del capítulo 23, versículo 37, en el último sermón público de Jesús. Su último mensaje para el pueblo de Israel, su palabra final para los líderes religiosos.

“Oh Jerusalén, Jerusalén, tú que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados, ¿cuántas veces quise congregar a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, y no quisisteis, he aquí vuestra casa os es dejada desierta?” Arruinada, desierta, esa es la afirmación final de juicio para Israel, por el rechazo del Mesías. Se acabó. Él los ha condenado, condenado a sus líderes, al condenar a sus líderes ha condenado a todo el pueblo, toda la gente que sigue a los líderes. Y ahora dice, su casa queda desierta. Icabod, la gloria se está yendo. Dios está apartando a otro pueblo, dejando a Israel.

Pero me da tanto gusto que el sermón no terminó con el versículo 38. En el versículo 39 él dijo, “Porque os digo, a partir de hoy no veréis hasta que digáis, ‘Bendito es el que viene en el nombre del Señor.’” Esa es una frase mesiánica. Cuando Jesús entró a la ciudad y clamaron “Hosanna al hijo de David.” Dijeron, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.” Esa es una afirmación mesiánica. Él les dice, “No me volverán a ver hasta que me reconozcan como su Mesías.” Eso nos da mucha esperanza, ¿verdad? porque eso nos dice que, aunque Israel es dejada desierta y aunque la nación es dejada desierta debido al rechazo del Mesías, viene un día cuando de hecho ellos van a reconocer a su Mesías, y van a decir “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.” Eso es lo que Zacarías vio cuando él dijo, “Mirarán aquel a quien traspasaron, y llorarán por él como se llora por un unigénito.”

Entonces sí, la casa de Israel es desierta, pero sí hay un futuro. Hay un tiempo futuro cuando ellos van a reconocer a su Mesías. Ahora, usted tiene que imaginar a los discípulos en este punto, porque están escuchando todo esto, oyen el sermón, el cual devasta el sistema de religión en Israel. Ellos ven a Jesús limpiando el templo y saben que él está llevando a un fin ese sistema malo, hipócrita. Ellos lo oyen hablando acerca de la destrucción, en el capítulo 24, versículo 2, cómo el templo va a ser destruido, y cómo no va a quedar una piedra sobre otra piedra, y que todo va a ser derribado. Eso es exactamente lo que sucedió. Exactamente a la letra, al pie de la letra.

Y entonces, lo ven que entran con todas estas afirmaciones acerca de devastación y destrucción, ¿les molesta esto? Realmente no, porque como señalamos en nuestro estudio previo, recordará usted, que, si algún discípulo era un estudiante de la escritura, él sabría que en el gran reino del Mesías iba a haber un nuevo templo, el templo de Ezequiel 40 al 48. Ése templo glorioso, no este templo construido por un no-judío, un rey idumeo llamado Herodes, sino un templo que tenía las cualidades de ese templo glorioso, visto en Ezequiel 40 al 48.

Entonces, ellos no habrían tenido un problema con que él derribara el templo. Ellos no habrían tenido un problema con que él devastara la religión hipócrita. Los profetas dijeron que eso iba a pasar, los profetas dijeron que la nación tenía que ser purificada. Entonces, cuando oyen a Jesús decir, “este templo va a ser derribado, y no me van a volver a ver hasta que digan, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.’” Su idea es que va a derribar ese templo, rápidamente, y va a regresar en su presencia mesiánica plena, para establecer su reino porque ellos no veían espacio alguno entre la primera y la segunda venida.

Los profetas del Antiguo Testamento no delinearon una primera venida, mucho tiempo, y después una segunda venida. ellos simplemente presentaron todo de una vez. Esa es la razón por la que el tiempo entre la primera y la segunda venida es conocido como un misterio no revelado en el Antiguo Testamento. No vieron que había una primera venida, regresar al cielo, miles de años, después una segunda venida. No. Lo vieron todo de una vez. Su escatología decía, “El Mesías viene, el Mesías juzga a sus enemigos, y a los impíos. El Mesías limpia a Israel, él limpia el templo, él congrega a los elegidos y él establece su reino.

Y entonces, podían ver todo esto sucediendo en días o semanas. Y yo creo que al final del capítulo 23, y al final de este sermón, ellos tenían una esperanza más grande del reino de lo que nunca habían tenido en su experiencia con Jesús, porque lo han visto llegar montado, a la ciudad, oyendo los aleluyas y los hosannas, y bendito es el que viene en el nombre del Señor, de la multitud, los niños en el templo le habían dicho a él al día siguiente Y ahora él ha limpiado el templo. Y él ahora habla de derribarlo, y él habla de venir en su presencia plena como el Mesías. Y ellos creen, (yo creo) más de lo que jamás antes habían creído que momentáneamente todo se va a desatar, y ellos no entienden que va a haber un periodo largo de tiempo.

Entonces, en emoción y en expectativa, versículo 3, ellos ahora se han ido del templo y solo queda Jesús con los discípulos en privado, dice, han ido a la cumbre del Monte de los Olivos, camino de regreso a Betania en dónde se están quedando con Lázaro y su familia. Y él se detiene en la cumbre del monte, se sienta y les dicen, ¿cuándo serán estas cosas? Y usted puede apenas percibir la expectativa tremenda que esto tiene que venir muy rápido, por lo que han visto en esa semana. Todo está cumpliéndose. Vieron al precursor Juan el Bautista, después vino el Mesías, él hizo los milagros, él enseñó, él predicó y ahora él entra y vienen los aleluyas, los hosannas, y él ahora ha limpiado el templo y él ahora habla de derribar este edificio del idumeo. Y debió haber significado que ese gran edificio exaltado de Ezequiel, ahora va a ser construido, y él va a establecer su reino y el pueblo va a decir, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.”

Y entonces dicen, ¿cuándo? E inclusive más adelante en Hechos 1 dice, “¿Ahora vas a restaurar el reino?” Ellos creían que era momentáneo, y no solo preguntan cuándo, sino en el versículo 3, ¿cuál será la señal de tú venida? La palabra ‘venida’ parousia significa presencia. No quiere decir que ellos pensaban que él se iba a ir e iba a regresar, esto quiere decir que ellos pensaban que él vendría en su presencia plena. Parousia es presencia, la presencia plena de la gloria mesiánica. ¿Cuál es la señal de tu presencia y el fin de la época del hombre? ¿qué debemos esperar? ¿va a venir un ángel del cielo con una trompeta? ¿qué es? ¿es una reconstrucción cataclísmica del templo, sobrenaturalmente? ¿es que vas a derribar el templo? ¿qué es? ¿cuál es el acontecimiento que señala tu venida en presencia plena?

Ahora, con esa pregunta el Señor entonces predica el mensaje acerca de su venida, y él les da cosas que esperar, las señales que esperar, y no para ellos, porque ya habrán muerto, sino a todos los que van a leer la Escritura. Y comenzando en el versículo 4 tenemos las señales de la segunda venida, las señales de la segunda venida. Ahora, quiero añadir como una nota a pie de página aquí, para que no se confunda, que el rapto de la iglesia no se explica en ningún lugar en Mateo 24 o 25, eso no está aquí. Esperamos más adelante un entendimiento más pleno de eso. Este es un mensaje dado en el contexto de esos judíos acerca de la segunda venida de Cristo. El rapto es un tema que se presenta en las epístolas, vamos a tratar con eso más adelante. De hecho, probablemente en este estudio, en algún punto vamos a insertar algunas cosas de eso, pero él les está dando una descripción del tiempo de la segunda venida, y de las señales que llevan a ella.

Ahora, el comienza en el versículo 4, dándoles una serie de señales generales que la gente que esté viva en la época futura, debe esperar. Él no les dice que tan futuro está, él no les dice porque todo creyente siempre ha vivido con un sentido de inminencia que Cristo puede venir en cualquier momento. Entonces, él no les dice en algún tiempo dado, él simplemente dice señales.

Ahora, por favor, observe la primera señal es engaño, versículo 4, “muchos vendrán y engañarán.” Y el versículo 5 dice la misma cosa. La segunda señal es disensión. Guerra, rumores de guerra, y demás. El versículo 7 nación levantándose contra nación, reino contra reino. En tercer lugar, devastación. Hambres, terremotos. La cuarta es profanación, versículo 9, van a entregar a los santos. Quinta: deserción. Muchos de ellos van a ofenderse y van a traicionarse el uno al otro y se van a aborrecer unos a otros y demás. Y la final es declaración, versículo 14, la predicación mundial del evangelio del reino.

Entonces, él dice, “Esperen el engaño, la disensión, devastación, profanación, deserción y declaración. Esas son las señales. Y cubrimos esas a detalle y les mostré como son un paralelo de Apocalipsis 6-19. Ninguna de estas sucedió en la época de la iglesia, ninguna de estas sucedió en la destrucción de Jerusalén. Del versículo 4 en adelante no hay explicación de la destrucción de Jerusalén, es absolutamente algo que no está en el texto. Y eso es sorprendente porque leí unos 12 comentarios esta semana, 11 de ellos meten la destrucción de Jerusalén ahí en algún lugar, y el otro no está seguro. No hay referencia a la destrucción de Jerusalén aquí en el 70 d. C. Esto es futuro previo a la venida del Señor Jesucristo, la destrucción de Jerusalén fue un juicio para su propia época, por su propia razón, para la gente de esa época. No es el fin del siglo, no es la señal de la venida del Mesías, eso es futuro.

Entonces, todas estas seis cosas marcan el tiempo final. Y le mostré la clave de eso, versículo 8. Obsérvelo. Todo esto rodeando al versículo 8 son el principio de dolores. Por favor, la palabra dolores no nos ayuda a interpretar este texto, si eso es lo que dice en su edición de la Escritura. Es dolores de parto, el término griego. Y recuerda que le dije, cuando vienen los dolores de parto, ¿vienen al principio del embarazo? ¿a lo largo del embarazo? No. Todos vienen al final del embarazo. Y cuando los dolores de parto comienzan a venir, usted sabe que el nacimiento se acerca. Jesús deliberadamente escoge eso, como dolores de parto, así como el profeta de la antigüedad vio a los hombres, por así decirlo, en dolores de parto, atravesando por las agonías que darán a luz el nacimiento del reino.

Todos estos acontecimientos se apilan al momento mismo de la venida del reino, y son paralelos a los sellos y a las trompetas y las copas de Apocalipsis. Y usted recuerda que los sellos suceden en cierta manera, de una manera larga, un período de tiempo largo. Y después las trompetas son más rápidas. Y después las copas vienen en una sucesión muy rápida conforme hay una frecuencia que se incrementa y una intensidad que se incrementa, de esos dolores finales, como sucede en el nacimiento de un hijo. Entonces, es un retrato vívido.

Entonces, todas estas cosas no tienen nada que ver con el rapto de la iglesia. No tiene nada que ver con la destrucción de Jerusalén. Tiene que ver con el tiempo de la tribulación y conformen se aceleran los acontecimientos dolorosos que dan lugar al establecimiento del reino del Mesías. Entonces, él les da este panorama general de cosas generales. Pero él sabe que eso no es realmente lo que están preguntando, porque su pregunta fue, ¿cuál es la señal? ¿cuál es ese acontecimiento que dice que sabemos que aquí estamos, porque podríamos ver guerras, y podríamos ver engaños, y engañadores, y podríamos ver a desertores, y podríamos ver que el evangelio está siendo predicado? Esto inclusive podemos verlo en la actualidad. Podrían haber muchas cosas que vemos, ¿cómo sabemos que ya es el momento?

Entonces, él dice, “Muy bien, les voy a dar una señal que echa a andar todo.” Y en el versículo 15 él dice, “Cuando por tanto veréis.” Deténgase ahí por un momento. “Cuándo veáis esto”, al final del versículo 15, “más vale de que entiendan.” Entonces, él les ha dado algunas señales generales, los dolores de parto que resultan en el nacimiento del reino. Pero él les da aquí el gatillo que echa a andar todo, este es un versículo absolutamente fabuloso, y no vamos a pasar de este versículo porque está tan lleno de verdad, y ni siquiera lo vamos a agotar en esta mañana, pero es un versículo clave para entender esta transición de lo que él acaba de decir hasta el 14, a lo que él va a decir del 15 al 31. Es muy, muy claro.

“Ahora, cuando ustedes que estén vivos en ese día”, y él usa el vosotros profético, como lo señalamos en nuestro último estudio, “cuando ustedes que estén vivos en este día vean esto, saben que están en la tribulación.” Aquí está el gatillo que echa andar los dolores de parto, los versículos 4 al 14, para que se desate sobre la tierra. Aquí está el acontecimiento clave. Dice usted, “¿Cuál es el acontecimiento?” Dice usted, “¿Cuál es ese acontecimiento?” Véalo. “Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, el que lea entienda.” Esa es la señal.

Ahora, regresemos a Daniel 11 y quizás voy a entrar en mayor profundidad en este, para que pueda entender adónde vamos. Ahora, en Daniel 11 conocemos una personalidad muy importante, la llamamos el anticristo. Él es llamado aquí el rey voluntarioso, el rey que hace lo que quiere, que no considera el deseo de las mujeres, ni a ningún dios, él se exalta a sí mismo sobre todos, versículo 37, y su patrimonio será los honores. Él honra al dios de las fortalezas, el dios del poder y demás. Y ésta es una descripción del gran anticristo, el gran rey voluntarioso que hace lo que quiere, que él manifiesta su odio hacia el Dios verdadero y a su Cristo, y él establece su propio poder y su propia fortaleza. Y lo que sucede si usted une el retrato bíblico, es que en Daniel 2 vemos que habrá en el tiempo final, un levantamiento del imperio romano antiguo. La forma final del imperio romano tiene 10 dedos, y Roma reconstruida en términos territoriales. El antiguo imperio romano ocupaba la Europa occidental y parte de la Europa oriental también, claro.

Pero la nueva forma final del Imperio romano, el cuál es aplastado por la venida del Mesías, se manifiesta en esta gran imagen. La forma final de diez dedos, esta representación de 10 dedos del Imperio romano, la cual es aplastada por el Mesías, quién es llamado ‘la piedra no cortada con mano’. Entonces, el Mesías viene y aplasta una confederación final de 10 naciones, la cual es como el Imperio romano antiguo. Pero eso va a suceder a partir de ese sistema, de acuerdo con Daniel, y de acuerdo con el libro de Apocalipsis. A partir de ahí se va a levantar un gran líder, y éste hombre se va a levantar de esa confederación europea y él se va a volver el salvador para Israel. Él va a ser aquel que es el protector de Israel. Van a hacer una alianza con él, como lo veremos en un momento, para su propia protección en contra de la alianza árabe-rusa, la cual vendrá en una forma final, como Ezequiel 38 la describe y viene en contra de ellos. Lo hacen para su propia protección.

Él, por cierto, es aquel de quien se habla en Isaías 10, quien es aquel en quien se apoya, quien los hiere, porque en medio de esa alianza, él los destruye. Israel ha hecho una alianza con este hombre, él está en control, las potencias del mundo vienen en contra de Israel como se describe en el capítulo 11 de Daniel, es descrito a detalle. En el tiempo del fin, versículo 40, el rey del sur viene, el rey del norte viene, todas estas potencias entran, y viene noticias del este, ese gran ejército del este. Y en esta confederación inicial que sucede, el anticristo y su poder occidental es victorioso, pero ese no es el punto cuando él ha hecho su alianza con Israel, que él se ha vuelto el protector de Israel. el mundo viene a pelear contra él, a pelear contra Israel y en esa batalla él gana, él gana. Y cuando él gana, entonces comete la abominación desoladora, como veremos en Daniel.

Ahora, regresemos a Mateo y vamos a retomar todo esto, y vamos a verlo como un todo. En Mateo capítulo 24, únicamente estamos viendo este versículo, el 15, “cuando veáis la abominación desoladora. Ahora, ¿qué es abominación? Bdelugma, es una palabra extraña, básicamente significa ‘aquello que es aborrecible, aquello que es detestable, aquello que es absolutamente repulsivo para Dios.” La palabra es usada primordialmente para hablar de cosas asociadas con la idolatría. Es usada en Apocalipsis 17:4-5 de las abominaciones del sistema religioso falso conocido como Babilonia de misterio, la prostituta, la ramera. Es usada en Apocalipsis 21:27 en dónde habla del hecho de que en el cielo final no habrá nada abominable nada que sea repulsivo para Dios. El Antiguo Testamento, predominantemente la asocia con la idolatría y los artefactos, y las actividades y los ritos y rituales y ceremonias e ídolos que van de la mano con la idolatría.

Entonces, es una palabra que básicamente tiene que ver con dioses paganos, ídolos que son detestables al dios verdadero. Ahora, observará que hay una forma genitiva aquí en el griego, es la cosa detestable que desola, que arruina, que profana. Entonces, va a venir un gran acontecimiento en el futuro de Israel, en el cual habrá un acto idólatra que es algo abominable para Dios, que es algo detestable para Dios y que causará la ruina y la destrucción y la devastación del lugar santo. ¿Lo ve usted ahí? El lugar santo.

Ahora, ¿qué es el lugar santo? Algunas personas dicen, la tierra; algunas personas dicen, la nación, el pueblo. Bueno, algunos dicen la ciudad de Jerusalén. ¿Qué es el lugar santo? En Hechos 21:28 dice, creo de manera muy simple, lo que es. Aquí Pablo regresó a Jerusalén, después de sus viajes en el área gentil, él quería reafirmar su compromiso con los judíos, él quería que supieran que él no era un traidor para ellos, en ningún sentido. Entonces él fue al templo y atravesó por un ritual de purificación con algunos de sus amigos judíos, y cuando él estuvo ahí, habían unos judíos de Asia que lo habían conocido ahí, y sabían que él predicaba el evangelio.

Entonces comenzaron ahí un tumulto y ésta fue su acusación en contra de Pablo, en el versículo 28 de Hechos 21, “Hombres de Israel, ayuden, éste es el hombre”, esto es, Pablo es el hombre, “que enseña a todos los hombres en todo lugar en contra del pueblo y la ley, y este lugar. Y además ha traído a griegos al templo, y a contaminado este lugar santo.” Y no puede significar nada más que el templo. No puede significar nada más que el templo. Y no veo alguna razón para que signifique algo diferente de eso, en el versículo 15 de Mateo 24, ese es el templo, el lugar santo. Eso no es nada nuevo para nosotros, el Antiguo Testamento lo llama el lugar santo. Estaba el lugar santo y después estaba el lugar santísimo, claro, pero el lugar entero era llamado el lugar santo, es el lugar apartado para Dios. Es un lugar específico.

Entonces, creo que de manera muy clara indica el templo. Y sucede cuando es establecido, en el templo, que hay algo detestable para Dios que devasta, arruina, y profana ese templo. Ahora, dice usted, “Bueno, ¿cómo sabemos lo que es esto?” Bueno, nos ayuda, nos da una clave en el versículo 15, ¿la ve ahí? Esa es la abominación desoladora. No solo cualquier abominación. No solo cualquier acontecimiento, sino la que fue hablada por Daniel el profeta.

Ahora, lo único que tenemos que hacer es regresar y descubrir lo que Daniel dijo, veamos el capítulo 11. Ahora, en el capítulo 11, en la primera parte del capítulo, y este es un capítulo más bien largo, está dedicado a algunas cosas históricas, y la última parte a las cosas del fin. Pero mientras que usted está viendo el capítulo 11, observe el versículo 31, y aquí en el versículo 31 tenemos una descripción muy, muy vivida de una persona histórica interesante. Y, por cierto, no sé si algún comentario bíblico que he leído, no importa cuál sea su punto de vista de la profecía, jamás ha interpretado esto de otra manera, por lo menos ningún erudito de reputación, fuera de una referencia a una persona histórica llamada Antíoco Epífanes, el fue un rey sirio que básicamente reinó alrededor del 175 al 165 A.C. Él se llamó a sí mismo Epífanes, lo cual significa, ‘el grande’. Él no era una persona muy modesta, entonces se llamó a sí mismo Antíoco Epífanes, Antíoco El Grande. La gente lo llamó Antíoco Epímanes, lo cual significa “maniaco”.

Entonces, supongo que no lo llamaron así de frente, pero así lo llamaban. Pero bueno, este hombre en particular es una persona muy interesante. En el versículo 31 habla de él, dice esto, y si usted estudia el texto entero es claro quién es, la historia lo presenta de manera muy clara. “Las fuerzas estarán por parte de él, y contaminarán el santuario de fuerzas, quitarán el sacrificio diario, y colocarán la abominación que trae desolación.” Ahí está esa misma frase de nuevo, él va a traer la abominación, una abominación desoladora. Esto es Antíoco Epífanes.

Entonces, aquí tenemos un retrato histórico de cómo va a hacer la abominación del fin del tiempo. Él fue un gran perseguidor del pueblo de Israel, si usted lee, si tiene una Biblia católica, usted puede conseguir una apócrifa, usted encuentra en los libros de Macabeos, 1 y 2 de Macabeos. Si usted busca ahí, usted encuentra todo acerca de Antíoco, porque fue escrito en el período en el cual él vivió, un período de unos 400 años después de que Daniel profetizó, previo a la era del Nuevo Testamento. Pero si usted lee ahí que él trató de aplastar a la religión judía, y al hacerlo él mató a miles y miles de judíos, incluyendo hombres, mujeres, inclusive niños. Él en el peor acto de lo que registra la historia judía, profanó el templo, él abominó el templo al entrar ahí, y matar un cerdo en el altar, y después metió puerco en las gargantas de los sacerdotes, y después estableció, levantó un dios en ese lugar. Una abominación, un dios griego. Creo que fue Zeus.

Y entonces, este fue un tiempo, no solo un acto, él colocó a Zeus ahí, y el templo fue profanado, los judíos nunca regresaron, no querían acercarse a ese lugar, no querían acercarse a un lugar contaminado, y el sacrificio diario fue detenido de manera completa. Y eso es exactamente lo que el 11:31 de Daniel dice que él haría. Él vendría a contaminar el santuario, lo hizo, mató a un cerdo en el altar, quitó el sacrificio diario y eso es exactamente lo que sucedió, ya no hicieron más sacrificios ahí. Y el lugar fue tan abominable que se volvió desierto, quedó desierto, los judíos nunca regresaron. Y eso es exactamente lo que pasó. Y no fue cambiado sino hasta la revolución Macabea, que derrocó su poder y pudieron regresar a su religión.

Ahora, ese sacrilegio cometido por Antíoco Epífanes, en el segundo siglo A. C., es una probada y un anticipo del tipo final de sacrilegio que será cometido en el tiempo del fin. Va a ser muy parecido, muy parecido. Y Daniel habla de ese, ahí atrás en Daniel capítulo 9. Entonces, regresemos al 9. Por cierto, Daniel menciona la abominación desoladora tres veces, tres veces.

Ahora, de regreso en el capítulo 9, y no quiero pasar mucho tiempo en esto, no tenemos el tiempo, pero en el capítulo 9 Daniel tiene una profecía tremenda, de la historia de Israel redentoramente. Y él dice en el versículo 24, que 70 semanas, 70 semanas de años, las semanas aquí son semanas de años. 70 semanas de años, 70 veces 7, o 490 años están determinados sobre tu pueblo Israel, al fin de los cuales la transgresión es terminada, el pecado es terminado, la iniquidad es reconciliada, la justicia eterna viene, visones y profecías son selladas, y el Mesías santísimo es ungido.

Ahora, ahí está, 490 años hasta el final. 490 años hasta el reino del Mesías, cuando el pecado haya sido acabado y la justicia reine en el reino. Dice usted, “Guau, si podemos descubrir cuando comienza, podemos descubrir cuando termina.” Bueno, podemos descubrir cuando comienza, en el siguiente versículo. Entiende que, desde la salida del mandamiento para restaurar y construir a Jerusalén, ¿cuándo fue eso? Ese fue Artajerjes, Artajerjes en los 440s emitió un decreto para reconstruir el templo, para reconstruir la ciudad, y dejar a los judíos hacer eso. Así es cuando comenzó.

Y entonces, usted puede comenzar a contar a partir de ahí, siete semanas, eso es 69 semanas, eso sería 69 semanas hasta el Mesías el príncipe, 69 semanas hasta Mesías el Príncipe, y ha sido calculado para ser exacto hasta el día mismo cuando el Mesías vino. Ahora, ¿eso deja cuantas semanas? ¿Cuántas quedan? Una semana. Esa es una semana y ese es el problema. Sabemos que las 69 terminaron cuando el Mesías vino, pero la 70ª no ha venido aún.

Entonces tenemos un período de tiempo indeterminado entre la 69 y la 70. Ahora, el versículo 27, ahí está un príncipe en el versículo 26, que vendrá en el futuro, éste príncipe va a venir y él va a traer desolación. Ahí está esa palabra de nuevo, significa ruina, devastación. Y él va a venir y va a hacer un pacto con Israel durante una semana. Y a la mitad de esa semana, él va a hacer que el sacrificio y las ofrendas cesen. Exactamente como Antíoco Epífanes lo hizo. Y sabemos que esto no está hablando de Antíoco, porque todo esto está conectado a la venida del Mesías, ¿no es cierto? Todo esto está conectado al fin del pecado, y al fin de la transgresión y al fin de la iniquidad, y a traer la justicia eterna, y a la unción del Santísimo, y el tiempo del reino.

Entonces, va a ser en la segunda venida. Pero él va a llegar a la mitad de esos siete años, los cuales van a ser tres y medio años, 42 meses, 1260 días, va a causar que el sacrificio se detenga, y después él va a traer la abominación que va a traer la desolación. Ahí está la abominación desoladora. Y él va a hacer esto hasta la consumación, y entonces aquello que está determinado será derramado sobre el desolador. En otras palabras, él lo va a hacer hasta el fin, y el juicio final de Dios. Entonces, el gobernante futuro, el príncipe futuro, el príncipe, el rey voluntarioso, el cuerno pequeño, el anticristo, la bestia del mar, como usted lo quiera llamar, el hombre de pecado, el hijo de perdición, varios términos, él va a venir, él va a hacer un pacto con Israel durante esa semana final.

Entonces, lo que usted tiene es la venida de Cristo, y apenas antes de eso, usted tiene un período de siete años, ese período de siete años es iniciado cuando Israel hace un pacto con este príncipe, este rey quien es el líder de la confederación occidental, que es un protector para Israel. A la mitad de la semana, él se vuelve en contra de Israel, detiene sus sacrificios, levanta un ídolo en medio del templo, detiene toda su adoración, los hace adorar a este dios falso, este ídolo falso, abomina el lugar de tal manera que termina en ruinas, y los judíos no se acercan.

Ahora, vaya al capítulo 12 de Daniel, escuche con mucha atención en estos últimos momentos. En Daniel capítulo 12, versículo 11, por favor, él lo vuelve a mencionar. “Desde el tiempo del que el sacrificio diario sea quitado” – ahí está la abominación desoladora, y la abominación que causa desolación, es establecida – observe ahí, es establecida, no sucede en un momento, se vuelve permanente. Esa es la razón por la que Mateo 24:15 dice, “Será establecida en el lugar santo.” No es algo momentáneo, es algo establecido ahí, lo que es una abominación que arruina el lugar, y es echa permanente ahí, y se queda ahí.

Entonces, es el tiempo en el que el sacrificio diario es quitado, y la abominación desoladora es establecida, habrán 1290 días. Dice usted, “Espera un minuto, desde el momento de la mitad, 1290 días, esos son 30 días más de los tres y medio años, ¿de dónde salieron los treinta adicionales?” Apocalipsis 12:6 dice que habrá 1260 días. Daniel dice, 1290 días, ¿por qué la diferencia? Creo que la mejor explicación es que es en esos treinta días después de que la tribulación ha terminado, que el Señor cuando él venga al Monte de los Olivos, como dice en Zacarías, crea un gran valle en el cuál todas las naciones del mundo son congregadas y juzgadas. Y yo creo que Daniel, nos ha llevado 30 días más para darnos ese tiempo en el cual se llevará a cabo el juicio de las naciones descrita en Mateo 25, conforme el juicio de las ovejas y los cabritos se lleva a cabo, en el cual todas las personas que todavía estén vivas en la tierra al final de la tribulación estén congregadas, para que sean juzgadas por el Señor, para determinar si van al cielo o al infierno. Y es en ese período de 30 días, el cual vemos aquí en Daniel, que es añadido al texto de Apocalipsis.

Además, vea el versículo 12, “Bienaventurado es el que espera y llega a los 1335 días.” Ahora tenemos 45 días. La gente bienaventurada va a durar 45 días más, digo, si usted está ahí entonces la implicación aquí es que un juicio ocurre en el período de 1290 días, y eso es lo que creo que está siendo descrito. Hay un período de 30 días ahí, durante el cual ese juicio de las naciones se lleva a cabo. Bienaventurados son aquellos que entran a los siguientes 45 días. ¿Qué es eso? Creo que el siguiente período de 45 días, que llega a ser 1335 es el tiempo de transición para el establecimiento del reino. El Señor establece su trono en Jerusalén, el Señor nos establece en lugares para gobernar, en lugares de representación como emisarios por todo el mundo, y Él establece su reino, comienza a traer a las naciones a Él, comienza a diseminar las reglas y los principios para el milenio mesiánico, y ese es el período de 45 días.

Entonces, Daniel ve la abominación desoladora. Después Apocalipsis nos lleva a 1260 días, al fin de la tribulación, 30 días más para el juicio de las naciones, 45 días más para el establecimiento del reino milenial, y de ahí al reino. La profecía es tan explícita. Pero lo que dispara todo eso es la abominación desoladora, la profanación del lugar santo. Ahora, dice usted, “Muy bien, entiendo eso, pero ¿qué es?” Permítame mostrarle lo que es. Vaya al capítulo 13 de Apocalipsis. Y esto es tan específico como puede ser afirmado. Apocalipsis 13. Debemos darle un título por este mensaje en esta mañana, hombre.

Ahora, en Apocalipsis 13 conocemos al anticristo, es la bestia y él se levanta. Y dice en el versículo 5 de Apocalipsis 13, “Y se le dio una boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias y poder se le dio para continuar 42 meses.” Ahí están esos mismos tres y medio años, él solo va por 1260 días, tres y medio años, 42 meses, él no dura más allá de eso, ese es su período de tiempo. Ese período de 30 días, ese es un tiempo después de que la tribulación ha terminado, entonces, por 42 meses él blasfema.

Como puede ver, él comienza con este pacto agradable de paz, él hace un pacto. A la mitad él comienza su blasfemia. Él comienza a blasfemar a Dios, “él abre su boca”, versículo 6 “y blasfema en contra de Dios, él blasfema su nombre, su tabernáculo y todos aquellos que moran en el cielo.” Muy bien, él comienza atacando a Dios, en ese punto a la mitad de la semana, y vemos específicamente como ataca. Observe esto, el hace guerra con los santos, él los vence. Y poder le es dado sobre toda lengua, tribu, nación, y todos los que moran sobre la tierra, ¿qué? lo adorarán.

¿Qué es la abominación desoladora? ¿Quién es el ídolo levantado en el lugar santo? Es él. Él se levanta a sí mismo como el ídolo. Él se levanta a sí mismo como el objeto de adoración mundial. Y después, comenzando en el versículo 11, usted conoce a su compañero, el falso profeta, que es otra bestia. Él viene y hace grandes señales y milagros, al final del versículo 14, su trabajo consiste en llevar al mundo en adorar a la imagen de la bestia. Él da poder a la imagen, versículo 15, de tal manera que puede hablar y demás. Con toda la robótica que tenemos en la actualidad eso ni siquiera sería un problema. Podría ser tan maravilloso que no sabríamos si de hecho fuera un ser humano. Después, de nuevo, podría serlo. Quién sabe qué cosas satánicas pueden salir de este tipo de situación. Pero él hace que el mundo entero adore. Y aquellos que no lo adoraron, aquellos que no adoraron a la imagen de la bestia, van a ser matados.

Ahora, ahí está la abominación. Antíoco Epífanes establece un dios griego. Éste va a levantarse a sí mismo. Ahora, usted entiende lo que está pasando. Conforme llegamos al fin de la historia humana, Israel va a estar más y más en una posición vulnerable, y para protegerse a sí mismo de ese holocausto que no quieren que suceda, van a alinearse con una potencia occidental-europea, aparentemente amigable, encabezada por un príncipe, un líder, un gran líder, un líder atractivo. Éste líder en particular va a ser su fuerza, va a ser su apoyo, su ayuda, el mundo va a venir en contra de él, e Israel en un punto de su odio hacia Israel. Él los va a derrotar, y en ese momento él va a mostrar su corazón real, y él también va a apoderarse de Israel, pero a profanar su lugar santo.

Ahora, habiendo derrotado al mundo, y habiéndolos tenido a todos a sus pies, él se levanta a sí mismo para ser adorado. Él se vuelve ese dios de todos dioses que el mundo debe adorar, y establece la abominación desoladora. A partir de ese momento que él establece eso, y el sacrificio diario, el cual será en el templo reconstruido en ese entonces, se va a detener eso, y el pueblo judío ya no se acerca a ese lugar. A partir de ese momento, la gran tribulación comienza, dura 42 meses, 1260 días, tres y medio años seguidos por un período de 30 días de juicio, y un período de 45 días de transición al reino milenial.

Ahora, quizás hay otro pasaje que usted debería considerar, y es claro, la referencia de Pablo a este hombre, haciendo en 2 Tesalonicenses, en dónde él dice que vendrá. En el versículo 4, exaltándose a sí mismo sobre todo aquello que es llamado dios, o que es adorado, de tal manera que, como dios, se siente en el templo de Dios, mostrándose como dios, y él viene, en el versículo 9, con obra de Satanás, con todo poder, señal, y maravillas mentirosas y engaño de justicia y demás. Entonces, él viene y de hecho, se levanta como dios. Ahora, esa es la abominación desoladora.

Ahora, permítame tan solo concluir esto rápidamente. Escuche, quiero que lea algunas cosas de la historia contemporánea. ¿Qué va a llevar a Israel a esto? Le voy a decir lo que es, es su temor de Rusia y los árabes. Hablé con algunos de los líderes en Israel, cuando estuve ahí, en el ejército y también que son maestros y demás, y temen a los árabes. No temen su capacidad física, no temen su capacidad mental, no confían en ellos porque saben que el odio es tan profundo. Temen a Rusia. Cuando parecen poder apoderarse de ciertas armas entre los árabes, siempre son armas rusas. Saben que hay una alianza árabe-rusa, y saben que el odio es profundo, y saben que ese es el enemigo a quien deben temer. Y más y más están siendo rodeados por una alianza ruso-árabe. Me parece impresionante que en Ezequiel 38 la Biblia dice que, en el tiempo final, el rey del norte, “Rosh” Rusia, va a venir contra Israel. Y aliado junto con el rey del norte será Persia.

Ahora, la Persia antigua el territorio de dos naciones contemporáneas, Irán y Afganistán. Cinco años atrás no podían entender como Afganistán entraba, encajaba en esto, ahora ya sé cómo. Afganistán ahora es ocupada por Rusia, controlada por Rusia. Libia, al sur, no sabíamos hace unos años atrás porque Libia estaba incluida en ese mismo tipo de profecía, sabemos ahora con Gadafi, y ahora sabemos hacia donde se inclina. Hay una alianza rusa que está circulando, que presenta una amenaza tremenda para Israel. Y no entendemos eso, pero permítame ayudarle a entender esto.

El experto islámico Lance Lambert ha dicho esto: “El Islam tiene en su corazón mismo una creencia dogmática que debe triunfar. En últimas, aquellos que confiesan que Mahoma no es el profeta, y que el Corán no es la palabra final de Dios son dignos únicamente de muerte. Los occidentales no pueden concebir de naciones que basan su política y programa enteros sobre la teología islámica, pero eso es precisamente lo que está pasando en Irán, Libia, y Arabia Saudita. Es lo mismo que vimos cuando se levantó el fascismo en Italia con Benito Mussolini, o el levantamiento del nazismo en Alemania con Adolfo Hitler. No solo es ideológico, es teológico. Los musulmanes, de hecho, creen que su dios les ha dado el arma del petróleo para ganar finalmente. ¿Puede usted no ver que Israel es una afrenta para el Islam? Una nación judía con un liderazgo judío, un ejército judío, es una obscenidad a los ojos del islam. Esa es la razón por la que la Biblia dice que habrá guerra tras guerra, todas centradas en esos cuantos metros cuadrados de tierra dónde el templo estuvo una vez, dónde ahora está la mezquita de Omar y Al-Aqsa está en pie. ¿No es interesante que el presidente sirio Assad desarmó a todo hombre de la OLP que ha entrado a Siria? Sabe que están produciendo terroristas para el derrocamiento de todo el mundo libre, en esta hermosa tierra de Líbano. La OLP ha establecido una base mundial para el terrorismo, de hecho, el centro mundial de la KGB para terrorismo está en Beirut.” (Fin de la cita)

Sabemos que el mundo islámico odia al judío. Es una guerra teológica. Y esos soldados que están ahí me dijeron que es así de simple. Los tratados no significan nada, los pactos no significan nada. Si Alá dice, “Mata judíos”, matan judíos. Y lo único que tiene que suceder es que alguien como Jomeini, o alguien más se ponga de pie y diga, “Alá dice, maten judíos.” No tiene nada que ver con promesas o nada más. Y el odio de Rusia es igual. Arkady Polishchuck es un judío ruso nacido en Moscú, fue educado en la Universidad de Moscú, su licenciatura fue en la filosofía marxista, él se volvió un importante periodista soviético, escribiendo para la Izvestia y Pravda. Él se volvió un comentarista de radio y televisión desilusionado se volvió un disidente activo. Viajó por toda la unión soviética documentando las violaciones soviéticas desde los acuerdos de Helsinki, particularmente en relación a su persecución de los judíos y los cristianos. Y eventualmente, Polishchuck se volvió un cristiano. Esto es lo que él dice:

“El comunismo era mi religión. Como un niño, mi primera canción fue acerca de Lenin, mi primer poema fue acerca de Stalin, y mi sueño era volverme un miembro del partido comunista. Fui uno, durante casi quince años. Esa es la razón por la que es tan difícil para mí deshacerme de mi ideología marxista porque es mi religión. ¿No es una idea hermosa construir el paraíso sobre la tierra? El comunismo es la única ideología que promete eso. Han estado peleando contra el cristianismo durante 65 años, matando a millones de cristianos en campamentos y prisiones soviéticas. El comunismo únicamente puede existir en dónde ninguna otra ideología existe. Han matado a otras ideologías, pero el cristianismo continúa creciendo. Esa es la razón por la que es un peligro tan grande. Desde que vine al occidente descubrí que ustedes occidentales también son lavados en su cerebro. Ser un liberal aquí es bueno, ser conservador es malo. Si quieres colocarle la etiqueta más fuerte a un enemigo lo llamas un nazi fascista, nunca lo llamas un comunista. Sin embargo, Stalin mató a muchas más personas que Hitler, y toda sociedad comunista en la actualidad está basada en el poder y en matar, en el temor y en lavar el cerebro. Los oficiales más importantes de la Unión Soviética vienen al occidente para hablar de libertad de religión en Rusia. Los soviéticos usan estas personas como diplomáticos, como parte de su máquina de propaganda, para hacerlos creer que hay libertad de consciencia en Rusia. Como niño en las calles de Moscú, fui golpeado muchas veces por ser judío, hay un verdadero antisemitismo ahí. Solo llegué a la Universidad de Moscú debido a circunstancias excepcionales.”

Escuche esto. “La Unión Soviética es el imperio más poderoso en la historia, como cualquier otro imperio debe seguir creciendo. Esa es la razón por la que siempre han tratado de expandirse en África, en Medio Oriente, etc. Pero el Medio Oriente es un lugar muy especial para los soviéticos, no solo debido al petróleo y la estrategia militar, sino debido al odio soviético hacia los judíos. Los oficiales soviéticos simplemente odian a los judíos, quieren destruir el estado de Israel. Hay cierta dimensión demoniaca acerca de esto, que es imposible de explicar.” (Fin de la cita)

¿Quiere saber porque van a atacar? Porque son motivados por Satanás mismo, quién ha generado odio hacia los judíos, para tratar de acabar con ese pueblo. Y conforme usted ve una alianza ruso-árabe creciendo, usted sabe que el retrato entero profético está preparándose, y van a ser rodeados por esta potencia. Van a tratar de escapar al buscar una alianza con un hombre quien también está capacitado por Satanás. Creen que han encontrado seguridad, y el resulta ser un traidor, devasta y destruye a las naciones del mundo, incluyendo a Israel, se levanta a sí mismo como Dios, y eso da lugar a la tribulación. Ahora, una vez que ese gatillo sea jalado, ¿cuál debe ser su reacción? Ese es el sermón para el próximo domingo. Oremos.

Permítame tan solo decir esto y gracias por darme un momento adicional esta mañana para terminar esto. Pero antes de que terminemos con una oración final, solo quiero que se queden ahí en dónde están, por tan solo un momento y muestren cortesía a los que le rodean, que puedan estar distraídos. Solo quiero que se den cuenta que habiendo dicho todo esto, es importante que usted en su propio corazón esté preparado para enfrentar el futuro, y eso solo puede ser hecho mediante la fe en Jesucristo. Estos son pensamientos que deben calibrar nuestras prioridades para el día en el que vivimos. Y espero que ese enfoque calibrado, primero sea su relación con el Dios vivo, mediante Cristo.

Y, ¿qué está haciendo con su tiempo y talento? y ¿en dónde está invirtiendo su vida en los días venideros para la gloria de Dios?

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2020 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

 

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo