El noviazgo

El noviazgo

Aprendiendo a esperar

por June Hunt

a1En la versión fílmica de Blanca Nieves, la hermosa joven canta lo que toda muchacha soltera anhela en su corazón.
Algún día vendrá mi príncipe,
Algún día llegará mi amor,
¡Oh, que emocionante será el día,
en que llegue el príncipe de mis sueños!
Pero, ¿cómo se encuentra el amor de su vida? y, ¿cómo es que el príncipe encuentra su amor? Ese cuento de hadas trata de que ambos, hombre y mujer, deben aprender a esperar. Si usted está aprendiendo a esperar, sea paciente. Espere a que Dios le indique su mejor elección de un novio(a) para usted que tal vez se convierta en su compañero(a).

“Porque en ti, oh Jehová, he esperado; tú responderás, Jehová Dios mío”
(Salmo 38:15).

I. DEFINICIONES

A. ¿Qué es el noviazgo?

Es la relación entre un hombre y una mujer que participan de actividades sociales por mutuo consentimiento. Tener novio significa apartar tiempo para tener interacción social con una persona del sexo opuesto.

“¿Qué tan importante es el noviazgo? Tengo más de veinte años y nunca he tenido novia. No siento necesidad sexual por nadie. No me siento atraído sexualmente por las mujeres (pero no soy homosexual)”.

Existen matrimonios muy felices entre personas que nunca tuvieron novio hasta que llegó el tiempo indicado por Dios a sus vidas. La intención del Señor es que la actividad sexual se practique exclusivamente en el matrimonio. Dios tiene una voluntad perfecta para cada individuo, sea soltero a casado. A medida que profundiza su relación con Dios y su amor hacia los demás, Dios dirigirá su vida y le dará aquello que llene los deseos más profundos de su corazón.
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).

B. ¿Qué es el cortejo?

En el mundo occidental el cortejo se ha ido generalizando entre la juventud y aun en los adolescentes. El término cortejo se utiliza para referirse a un varón que se propone ganar la atención y el favor de una mujer con la intención de llegar a establecer un compromiso formal y consumar el matrimonio.

“Si en verdad nos amamos, ¿qué diferencia hay entre tener un noviazgo y casarse con alguien de distinta fe?”

Puesto que las emociones son inestables, el amor pasional puede sentirse hoy y terminar mañana. Los tribunales arrojan estadísticas que confirman cuán poco duradero es el amor “romántico”. Por eso, la unidad matrimonial debe construirse sobre fundamentos más sólidos y comunes como…

• Las mismas tradiciones religiosas
• Los mismos valores morales
• El mismo sistema ético
• La misma base espiritual

Una casa nueva tiene mayores probabilidades de resistir si se construye sobre cimientos sólidos. Cuando nos unimos en “yugo igual”, con alguien de la misma fe, adquirimos un alto sentido de unidad, cohesión y afinidad sobre el cual pueden crecer ambas personas.
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14)

C. ¿Cuál es el propósito de Dios para el noviazgo?

La Biblia declara que Dios nos creó cuidadosamente; no dice que fuimos creados para vivir aislados el uno del otro. Al contrario, después de haber creado a Adán, Dios dijo:

“No es bueno que el hombre este solo”.
(Génesis 2:18)

Dios creó a Eva para que se casara con Adán. Pero, ¿Cómo saber si una persona ha encontrado a la persona correcta para un noviazgo? O ¿cómo puede alguien convertirse en la persona correcta para otra persona? Considere algunas de las oportunidades positivas que ofrece el noviazgo.

Con el noviazgo, usted tiene la ventaja de…

• aprender a comunicarse con una persona del sexo opuesto
• definir las características importantes que desea en su futuro cónyuge
• conocer a candidatos potenciales para el matrimonio
• crecer social, emocional y espiritualmente

“¿Qué debo hacer cuando me invita a salir alguien que no me interesa?… o ¿que dice: ‘Dios me dijo que te invitara a salir’ o ‘Dios me dijo que me casara contigo?’ “No quiero luchar contra la voluntad de Dios”.

Cuando uno dice “no”, no significa que está contra la voluntad de Dios. Si Dios quisiera que esa persona fuera su novio, se lo hubiera comunicado también a usted. Usted puede contestar de la siguiente manera: “Gracias por el honor de tu invitación. Yo creo que debemos estar atentos a la dirección de Dios, pero yo no siento la misma dirección. Debo rechazar tu invitación. Quizá Dios te esté dirigiendo a buscar a otra persona y sinceramente no creo ser esa persona. Mientras sigas buscando la voluntad de Dios, él te guiará a la persona indicada”. Tal vez esto parezca descortés, pero no lo es cuando uno trata de evitar que alguien salga herido o se desvíe del camino. La sinceridad siempre es la mejor opción.
“El que habla verdad declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño”. (Proverbios 12:17)

D. ¿Cuál es la diferencia entre enamoramiento y amor?

Todos nos hemos enamorado en alguna ocasión, es lo que llamamos “amor platónico”. ¿Alguna vez cambió de dirección para pasar cerca de alguien deseable? ¿Procuró vez arreglarse mejor pensando que esa persona especial podría encontrarle? ¿Saltó su corazón con emoción cuando sin querer hizo contacto visual con aquella persona? ¿Cómo saber si estos sentimientos demuestran enamoramiento o amor duradero y verdadero? El enamoramiento es una expresión de admiración o atracción excesiva que no está guiada por el buen juicio. El tiempo y la madurez nos dan la habilidad de reconocer la diferencia entre la fantasía y la realidad. Mientras tanto, es bueno esperar juiciosamente para evitar cometer un error y sufrir innecesariamente.6

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.
(Proverbios 4:23)

Enamoramiento
Amor

• repentino
• gradual
• altamente emocional
• fiel y consistente
• idealista
• realista
• basado en las emociones
• basado en un compromiso
• se debilita por la distancia
• se fortalece en la separación
• quiere que lo hagan feliz
• quiere hacer feliz a la otra persona
• se centra en las características externas
• se fija más en el carácter interno
• quiere recibir
• quiere dar
• es posesivo
• libera
• enamorado de los “sentimientos”
• enamorado de la “devoción”

“Más bienaventurado es dar que recibir”
(Hechos 20:35).

“Mi novio y yo vivimos juntos. Él dice que me ama, pero que no está preparado para el matrimonio. ¿Cómo lo puedo animar a casarse?”

Si usted ha permitido que su novio disfrute de la sexualidad sin compromiso, él no tiene ninguna motivación para casarse. Practicar la intimidad sexual fuera del matrimonio rebaja la esencia del amor. Bíblicamente, ni usted ni su novio se están dando amor verdadero. Pida a su novio que dejen de vivir juntos. Si la ama de verdad, él la seguirá amando (no sólo por el sexo) y estará dispuesto a esperar hasta después del matrimonio.
“El amor es sufrido”. (1 Corintios 13:4)

II. CARACTERÍSTICAS DE UN NOVIAZGO EXITOSO

A. Características bíblicas en un noviazgo

Todos queremos encontrar un amor que dure para siempre. El problema es que lo queremos AHORA. En su desesperación, algunos comienzan a jugar coqueteando y enamorándose y arriesgándose a caer en la seducción sexual. Algunos no están dispuestos a esperar lo que Dios tiene para ellos. No saben que Dios ha establecido reglas para el noviazgo. Sencillamente, él quiere que esperemos el momento que él ha escogido. El Señor sabe lo que es mejor para nosotros, así que dejémosle a él la decisión.

“El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos”.
(Proverbios 16:9)

RUT Y BOOZ

La de Rut y Booz es una de las historias de amor más grandes de todos los tiempos. Desde Moab, Rut, una joven viuda viajó a Israel con su suegra, Noemí, que también acababa de enviudar. Cuando llegaron al pueblo natal de Noemí, Belén, no sabían la sorpresa que Dios les había preparado. Rut, motivada por el hambre, echó mano de la ley que permitía a los pobres recoger las sobras que dejaban los que cosechaban. Por diseño divino, el campo a donde se dirigió, pertenecía a Booz, un pariente lejano de Noemí.
Al darse cuenta de esto, él pidió que se investigara quién era la mujer y se enteró que Rut había dejado su tierra y su parentela por amor a su suegra. La fidelidad de Rut impresionó a Booz y le tuvo compasión. Le ofreció comida y bebida y ordenó a los que cosechaban que la dejaran recoger con ellos los manojos que iban cosechando. Noemí trató de crear en Rut interés por Booz mientras éste buscaba la forma de reclamar del pariente más cercano los derechos de matrimonio por la vía legal para casarse con Rut. Logró esto y se casaron. Dios los bendijo con hijos entre los cuales uno se llamaba Obed, que fue el abuelo del rey David.
Este hermoso final no habría sido posible si Rut y Booz no hubieran manifestado las características del amor que Dios puede usar mientras esperaban el momento señalado por Dios.

EL LIBRO DE RUT

Hombre
Mujer

• responsable en lo económico
v. 2:1
• diligente
v. 2:2
• liderazgo firme
v. 2:5
• sumisa
v. 2:22–23
• protector
v. 2:9
• sabia
v. 3:10
• observa el carácter
v. 2:11
• virtuosa
v. 3:11
• generoso
v. 2:12)
• no envidiosa
v. 2:18
• compasivo
v. 2:15
• agradecida
v. 2:10
• sabe tomar decisiones
v. 3:11
• valerosa
v. 3:1–3, 5
• digno de confianza
v. 3:14
• digna de confíanza
v. 3:7–8
• industrioso
v. 4:1–4
• trabajadora
v. 2:6
• comprometido
v. 4:9–10
• comprometida
v. 1:16

B. La importancia del carácter

Es crucial descubrir el carácter de la persona que se está considerando para un noviazgo, antes de involucrar al corazón en una situación que podría resultar dolorosa. Conteste las siguientes preguntas para discernir el carácter del candidato potencial al noviazgo. Esto le ayudará a medida que aplique la sabiduría y se rodee de personas sabias.

“El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado”.
(Proverbios 13:20)

A nadie le gustan las sorpresas desagradables y menos en el noviazgo. La Biblia nos exhorta a buscar consejo, adquirir sabiduría y discernimiento para tomar buenas decisiones en la vida. Coloque una marca (√) junto a cada cualidad de carácter que represente a la persona por la cual siente atracción.
¿Tiene estas características la persona con quien salgo?
q ¿Tiene sabiduría y discernimiento?
q ¿Tiene el corazón dispuesto en buscar lo mejor para mi?
q ¿Posee sensibilidad consciente con respecto a lo bueno y malo?
q ¿No usa a los demás para lograr sus metas?
q ¿Es aceptado por las personas que más me aman?
q ¿Tiene buena reputación de cumplir sus compromisos?
q ¿Termina con responsabilidad lo que comienza?
q ¿Demuestra respeto hacia las autoridades?
q ¿Tiene una actitud positiva hacia la vida?
q ¿Vive en disciplina y dominio propio?
q ¿Administra bien el dinero?
q ¿Sostiene el contacto visual cuando habla con la gente?
q ¿Es amable en su trato con los demás?
q ¿Tiene una vida espiritual activa de estudio de la Biblia y oración?

“El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia”.
(Proverbios 18:15)

“Tengo un noviazgo de varios años con alguien que amo. Tiene muchas cualidades, pero también es muy negativo, posesivo y controlador. ¿Debo ignorar la presión que siento y fijarme más en las áreas positivas?”

Imaginemos que cuando sale de compras ve unos zapatos que le gustan mucho. Si esos zapatos le quedan apretados y le presionan mucho los pies, ¿los compraría? No importa cuán atractivos sean los zapatos, si los compra, no le quedarán bien. Asimismo, si usted se siente demasiado presionada en su noviazgo ahora, considere que es una señal y que nunca llegará “a ajustar bien”.
“[El amor] no busca lo suyo” (1 Corintios 13:5)

III. CARACTERÍSTICAS DE UN NOVIAZGO FRACASADO

Muchos noviazgos carecen de significado porque no siguen el orden correcto y comienzan con desviaciones sexuales. Si siente que su noviazgo no es satisfactorio, ¿podría ser porque no siguió el proceso correcto de un noviazgo correcto? Un noviazgo sólo puede ser fuerte cuando ambos se comprometen con Dios a seguir su proceso y con paciencia esperan el momento indicado. Dios les cuidará en el camino y dará dirección a su noviazgo.

“Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos”.
(Proverbios 2:8)

A. El proceso distorsionado del noviazgo

A todos nos agrada la palabra amor. Los libros que llevan esa palabra en su titulo, automáticamente garantizan altas ventas. Lo mismo sucede con la música. En español existe una sola palabra para el concepto de amor, pero en griego existen varias palabras con distintos significados.
En la sociedad actual, la mayoría de los noviazgos comienzan con amor eros: la pasión o emoción temporal. (Algunas parejas nunca pasan de la etapa eros.) Posiblemente después pasen al segundo nivel de amor que se denomina fileo, amor afectuoso que se funda en querer sinceramente a la otra persona; el amor de amistad. El tercer tipo de amor es el agape: amor incondicional que procura el mayor bien para la otra persona.
Infortunadamente este orden está equivocado. Todas las relaciones, incluyendo el noviazgo, deberían comenzar con agape, es decir, desear lo mejor para los demás. Si usted esta dispuesto a comprometerse con Dios a seguir su dirección hacia un noviazgo correcto, usted no puede fracasar. Dios nos advierte específicamente contra las prioridades equivocadas en cuanto a las pasiones desordenadas.

“Él morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura”.
(Proverbios 5:23)

• Eros, el amor emocional, pasional
—Eros fue diseñado por Dios para obtener satisfacción física y emocional dentro del matrimonio.
“Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre”. (Proverbios 5:15, 18–19)
—La pureza física es necesaria para obtener la pureza espiritual.
“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios”. (1 Tesalonicenses 4:3–5)

• Fileo, el amor afectivo, amistad, gozo mutuo.
—Fileo es amar al prójimo. Es comparable al amor por uno mismo.
“Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo”. (1 Samuel 18:1)
—Fileo procura fortalecer a su prójimo de manera espiritual.
“Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios”. (1 Samuel 23:16)

• Ágape es el amor sin egoísmo, es comprometerse a procurar lo mejor para el prójimo, sin importar su reacción.
—Agape se origina en Dios.
“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros”. (1 Juan 4:10–11)
—El agape de Dios es la fuente que nos brinda la habilidad para amar a los demás.
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios”. (1 Juan 4:7).

DESARROLLO DEL NOVIAZGO SEGÚN LA SOCIEDAD
Comienza y acaba con eros y no tiene profundidad

DESARROLLO DEL NOVIAZGO SEGÚN DIOS
Comienza de adentro hacia afuera con agape, pasa al fileo y es posible que culmine en eros

B. Patrones destructivos del noviazgo

Si usted encuentra algunas de estas señales de advertencia en su noviazgo, tome tiempo para reflexionar y tenga mucha precaución.

• tener un noviazgo por razones equivocadas
• ceder a la presión de los amigos
• dejarse llevar por apariencias engañosas
• abandono de los estándares personales
• tener un concepto distorsionado del amor
• incursionar en la actividad sexual
• discrepar de los estándares morales
• desobediencia a la estructura de autoridad
• desviarse del orden progresivo de Dios
• dependencia del novio o novia para darle identidad personal

“El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y llevan el daño”.
(Proverbios 27:12)

“Mi novio dice que tenemos que estar seguros de que somos sexualmente compatibles. ¿Qué debo hacer si yo no estoy de acuerdo? Dice que no compraría un auto sin antes probarlo o manejarlo”.
Usted no es un auto ni una simple posesión, sino una muy valiosa criatura de Dios. Después que su novio le de la patada a las llantas, igualmente podría hacerlo con usted y mandarla lejos. Mejor espere a un hombre que respete sus convicciones morales. Su deseo de guardarse pura agrada a Dios.

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”.
(Hebreos 13:4)

C. La raíz del problema

Dios nos creó con las tres necesidades internas de: amor, significado (o reconocimiento) y seguridad. La mayoría de la gente busca a alguien, en el matrimonio, para cubrir esas necesidades básicas. Sin embargo, esto no sucede como se piensa. Dios no diseñó a ningún ser humano para satisfacer todas las necesidades de otro ser humano. Aunque Dios sí ha puesto a personas especiales a nuestro alrededor que cubren algunas necesidades de compañía, de aprendizaje o para ayudar a moldearnos, él quiere que le permitamos ser nuestra verdadera fuente de satisfacción.

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.
(Filipenses 4:19)

CREENCIA FALSA:

“Quiero encontrar a la persona indicada para casarme, porque de otro modo nunca serán cubiertas mis necesidades”.

CREENCIA CORRECTA:

Tengo el deseo de tener un noviazgo y casarme, pero le doy a Dios mi futuro. Él no llama a todos al matrimonio, pero sí promete llenar nuestras necesidades de amor, significado y seguridad. Pongo mi confianza en que Dios me guiará y cubrirá mis deseos más profundos.

“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan”.
(Isaías 58:11)

IV. PASOS PARA ENCONTRAR LA SOLUCIÓN

Un hombre que tiene un relación de noviazgo y dice: “No puedo vivir sin ella…, tengo que estar con ella”, también esta diciendo que su identidad personal esta ligada a esa mujer. ¿Qué pasaría si ella muriera repentinamente? Si su identidad depende totalmente de ella, se va a quedar sin saber quién es, y perderá su propia identidad.Nadie debe perder su identidad. Puede unir su vida a alguien y seguir siendo una persona independiente. Usted es una persona, una unidad y con Jesucristo, usted está completo.

A. Versículo clave para memorizar

“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”. (Salmo 119:9)

B. Pasaje clave para leer y meditar

Proverbios capítulos 1–7

C. Directrices para encontrar a la pareja correcta

¡Cuán fácil es en el noviazgo… caer en la trampa de ver sólo las apariencias o ser guiados por las pasiones y acabar en un callejón sin salida! Para evitar una decepción del corazón, defina sus normas personales. Cuando usted se prepara de antemano, se puede mantener dentro del camino correcto en el trayecto que se recorre por el impredecible mundo de las relaciones humanas.

“La ciencia del prudente está en entender su camino; mas la indiscreción de los necios es engaño”.
(Proverbios 14:8)

• Defina sus convicciones para el noviazgo; escríbalas y póngalas en un lugar accesible y visible.
• Comparta esas convicciones con alguien que pueda ayudarle a cumplirlas.
• Busque amistades en vez de relaciones sexuales.
• Conviva con amistades que compartan sus mismas convicciones.
• Manténgase lejos de las actividades que le orillen a comprometer sus convicciones o a caer en pecado.
• Escoja bien el tipo de videos, música, programas de televisión y de Internet que debe ver.
• No acepte entrar a la habitación, casa o departamento de su novio(a) si no hay nadie presente.
• Evite entrar en una relación seria con alguien que habla mal de los demás… lo más seguro es que pronto hablará mal de usted.
• Proteja la reputación de las personas con que sale.
• Acostúmbrese a decir no a los demás para que pueda decir sí a Dios.

“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”.
(Gálatas 1:10)

D. Qué hacer y qué no hacer en un noviazgo

Una pareja puede estar convencida de que está enamorada, cuando realmente solo están “enamorados del amor”. Si ese noviazgo culmina en matrimonio, puede enfrentar grave peligro porque ellos no han esperado el suficiente tiempo para que Dios los guíe. Más bien, se engañan a sí mismos con su “amor de fantasía”. Aun cuando alguien les diga que deben esperar a que madure más su relación, son demasiado impacientes e impetuosos. Serían muy sabios si se detuvieran a considerar lo que dijo el salmista.

“¿Hasta cuándo… amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?”
(Salmos 4:2).

• No… ponga énfasis en el romance sino en la amistad.
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”. (Proverbios 17:17)
Sí… tenga cuidado de los beneficios y peligros de un noviazgo.
“La necedad es alegría al falto de entendimiento; mas el hombre entendido endereza sus pasos”. (Proverbios 15:21).

• No mienta si realmente no desea salir con esa persona.
“El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento”. (Proverbios 12:19)
Sí… sujétese a la autoridad de sus padres (si aún vive con ellos).
“Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez”. (Proverbios 19:20)

• No… confunda el amor con la pasión.
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. (1 Corintios 13:4–7)
Sí… refleje los valores cristianos en sus relaciones.
“Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio”. (Filipenses 1:27)

• No… inicie un noviazgo con un incrédulo.
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. (1 Corintios 2:14)
Sí… confíe en que Dios tiene un plan para su vida.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. (Jeremías 29:11)

• No… espere para decidir cuáles son sus estándares.
“Permanezca el amor fraternal”. (Hebreos 13:1)
Sí… conviértase en un novio(a) digno de honra.
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro”. (1 Corintios 10:23–24)

E. Actitudes destructivas en un noviazgo

¿Es posible que usted se encuentre involucrado en un noviazgo destructivo? Es difícil identificar una relación deficiente sin aplicar un criterio objetivo. Si actualmente está en un noviazgo, lea los siguientes renglones y marque con un círculo el “sí” o “no” que mejor describa su relación.

Cuando no cumplo sus deseos me rechaza o subestima.

Cuando no le agrado, me siento mal o inferior.

Me siento forzado(a) y hago lo que sea para darle lo que quiere.

Cuando me habla con frases como “debieras…” o “tienes que…” me siento culpable si no cumplo.

Me siento responsable por su felicidad o falta de ella.

Siempre me echa la culpa sin tomar en cuenta sus debilidades o faltas.

He permitido que tome el lugar en mi vida que sólo Dios debe tener

Se atribuye la autoridad absoluta en la relación.

No tiene el menor interés en mis sentimientos o deseos personales.

En privado me denigra, critica mis ideas y a mis amistades, pero en público, aparenta ser muy amable.

Me ha amenazado.

Ha ejercido control físico sobre mí.

Trata de controlar mi tiempo, a dónde voy y lo que hago.

Es excesivamente celoso(a) y posesivo(a).

No permite la confrontación ni el diálogo.
Si usted marcó algún SÍ en cualquiera de las características anteriores, su noviazgo esta teniendo un impacto destructivo en su vida y es necesario hacer algunos cambios.

“El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y llevan el daño”.
(Proverbios 27:12)

“Mi novio fácilmente se irrita y es muy explosivo. Aunque lo quiero mucho, ¿debo seguir con él?”
No. La Biblia no guarda silencio acerca de este aspecto. Determine en su corazón que no puede seguir saliendo con él. Si no se pone un alto a la ira destructiva, Ésta progresa y se convierte en violencia doméstica una vez casados.

“No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojo”.
(Proverbios 22:24)
F. Fórmula para poner fin a un mal noviazgo
Como expresaba una antigua canción popular: “Terminar es muy difícil”. A menudo, sólo una de las dos personas se da cuenta de que el noviazgo no funciona bien, que la interacción ha resultado en perjuicio más que en beneficio. Lo mejor para ambos es terminar la relación, aunque sea temporalmente. No obstante, al terminar, siga la recomendación del apóstol Pablo en Efesios 4:15. Hágalo“siguiendo la verdad en amor”.

EL FIN DE UNA RELACIÓN

Si usted es el que toma la iniciativa…
Si el otro es el de la iniciativa…
• Sea sincero y claro. No invente razones. La persona podría tratar de justificarse e inventar razones para que la relación no termine.
• Escuche con atención, mas no tome literalmente todo lo que diga. Considere todos los detalles y busque la verdad en las razones expuestas.
• No ofrezca esperanzas falsas prolongando el dolor si usted no contempla la posibilidad de volver.
• No ruegue, suplique ni insista, sino acepte la decisión. Haga preguntas claras y directas para mejorar en un noviazgo futuro.
• Ore a Dios y piense antes de hablar. No utilice frases como “no es por ti es por mi”. Tampoco culpe a la persona.
• No amenace ni levante la voz. Escuche y antes de responder asegúrese que entendió lo que se dijo.
• Trate de mantener el tiempo breve y no use mucho emocionalismo. Pida perdón por cualquier herida que le cause como resultado del fracaso de la relación.
• Tome tiempo para hacer oración y pensar antes de decir o hacer algo. Si ha ofendido a la persona discúlpese y pida perdón.
• Evite hacer investigaciones innecesarias sobre la otra persona si no tiene intenciones de reconciliarse.
• Procure no hablar de la persona porque lo que diga puede afectarle en un futuro.
• Ore por su ex-novio y pida sabiduría, discernimiento y dirección para escoger a un futuro prospecto.
• Perdone y entregue a la persona en las manos de Dios. Pida que Dios bendiga a la persona y que la experiencia traiga lecciones importantes que la acerquen a Dios.

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar”.
(Eclesiastés 3:1, 5)

Sugerencias para cuando deba terminar una relación

• “Puedo ver que esta relación no se dirige al matrimonio…”
• “No siento paz siguiendo dos direcciones diferentes…”
• “No creo que nos estamos edificando mutuamente para crecer espiritualmente…”
• “Nuestra relación no contribuye a ser mejores…”
• “Al parecer, ninguno de los dos ayuda al otro a dar lo mejor…”

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”
(Filipenses 3:13–14).

G. La pureza como prioridad del noviazgo

Toda pareja debe conocer que existen límites físicos que no deben cruzar en su relación. Para la mayoría, los besos los llevan a un estímulo difícil de controlar. Muchos ya saben que si se encuentran solos en un lugar propicio para las tentaciones sexuales, fácilmente caerán en tentación. En los momentos de calma, cada pareja debe hablar de la tentación y establecer los límites para mantener la prioridad de que su relación sea pura.

“¿Con qué limpiará el joven su camino? con guardar tu palabra”.
(Salmo 119:9)

Ponga como prioridad seguir el estándar de pureza que Dios estableció para el noviazgo.
“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4).
Asuma su responsabilidad personal de la forma en que trata el cuerpo de su pareja.
“Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado”. (1 Tesalonicenses 4:6)
Arrepiéntase y vuelva a comenzar si ya perdió el control sexual.
“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor”. (1 Tesalonicenses 4:3–4)
Pónganse metas que agraden a Dios.

• Motivaciones limpias para un noviazgo
• Decisiones sabias para escoger pareja
• Comportamiento piadoso en sus citas
“Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”. (2 Corintios 5:9–10)
Confíe en que el tiempo de Dios es mejor.
“Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba”. (Génesis 29:20)
Ríndale a Dios su derecho a tener novio y a casarse.
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33)

“Ahora que soy cristiano, tengo temor de escoger a la persona equivocada. ¿Cómo puedo superar ese temor?”

No se preocupe tanto por encontrar a la persona ideal. Más bien, prepárese para ser la persona ideal que Dios quiere que sea. Si esta dentro de los planes de Dios que usted se case, no se preocupe, él traerá a la persona indicada a su tiempo.
“Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”. (Proverbios 19:21)

En su próximo noviazgo, piense en su futuro cónyuge. ¿Cómo le gustaría que trataran a su futuro cónyuge ahora? Por eso, dé a la persona con quien está saliendo el mismo respeto que le gustaría que recibiera su futura pareja. Aplique la regla de oro que Dios estableció (Mateo 7:12) para evitar la irresponsabilidad sexual: ¡Haga con su novio(a) lo que quiere que hagan con su futuro esposo(a)!
—June Hunt

Mitos y verdades acerca del noviazgo

MITO:
“Necesito la “seducción” para atrapar novio(a)”.
La técnica de la carnada fingir que los intereses del otro son los propios.
“En verdad me interesan las cámaras”.
La técnica del accidente utilizar un supuesto “accidente” para pedir ayuda
“Lamento haber dejado caer todas las monedas”.
La técnica de la compra utilizar la “necesidad” para pedir ayuda.
“¿Podría ayudarme a escoger un buen melón?”
VERDAD:
Las técnicas engañosas no honran a Dios y él no las bendice.
“Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley”.
(Salmos 119:29)

MITO:
“Me siento culpable porque voy a la iglesia o al estudio bíblico con la esperanza de encontrar novio(a)”.
VERDAD:
Esa es culpabilidad falsa. Dios desea que usted conozca y se relacione con otros cristianos. Y, ¿qué mejor lugar para encontrar personas adecuadas que en la iglesia o los estudios bíblicos?
“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. (Hebreos 10:25)

MITO:
“Si me caso con un(a) incrédulo(a), Dios me usará para cambiarlo(a)”
VERDAD:
No existe esa garantía. La Biblia no apoya los “matrimonios para evangelizar” ni casarse con una persona para hacerla blanco de su trabajo misionero. Supongamos que se une en yugo desigual con un incrédulo. Si él se dirige a las tinieblas, ¿a dónde será usted llevada? Hacia las mismas tinieblas. Si él vive lejos de Dios, ¿a dónde se dirige usted? A alejarse de Dios. Si ese incrédulo no es salvo, espere a que lo sea, espere a que reciba la salvación y sea transformado por Dios. Entonces tal vez Dios la dirija a ser su novia y posiblemente a casarse con él.
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? (2 Corintios 6:14–15)

MITO:
“No importa que tenga un novio incrédulo porque al fin y al cabo planeo casarme con un cristiano”.
VERDAD:
Salir con un incrédulo la pone en peligro de involucrarse emocionalmente y unirse en yugo desigual.
“El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño” (Proverbios 22:3)

Las porciones son tomadas de la versión Reina-Valera 1960 Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas en
América Latina; Copyright © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso.
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Traducción: Elizabeth Cantú de Márquez
Todos los derechos reservados. Este material no puede reproducirse
en ninguna forma sin la autorización de
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BIBLIOGRAFÍA

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Eble, Diane. The Campus Life Guide to Dating. “Guía para el noviazgo en la universidad”, Grand Rapids: CampusLife, 1990.
Gaddis, Patricia Riddle. Dangerous Dating: Helping Young Women Say No to Abusive Relationships. “Noviazgos peligrosos: Cómo ayudar a la mujer a decir “no” a las relaciones destructivas” Colorado Springs, Colo.: Shaw, 2000.
Green, Melody. Why You Shouldn’t Marry or Date an Unbeliever. “Por qué no debe salir ni casarse con un incrédulo” Lindale, Tex.: Last Days Ministries, 1982.
Kirby, Scott. Dating: Guidelines from the Bible. “El noviazgo: Directrices bíblicas”, Grand Rapids: Baker, 1979.
McDowell, Josh, y Bill Jones. The Teenage Q & A Book. “Preguntas y respuestas para los adolescentes”, Dallas: Word, 1990.
McGee, Robert S. The Search for Significance. “En busca de significancia (o reconocimiento)”2a ed. Houston, Tex.: Rapha, 1990.
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White, Joe. Pure Excitement. “Emoción pura” Colorado Springs, Colo.: Focus on the Family, 1996.
Hunt, J. (1990–2011). 100 Claves Bíblicas para Consejería (Vol. 71, pp. 1–16). Dallas, TX: Esperanza para el corazón.

El Matrimonio que Vive Sabiamente

El Matrimonio que Vive Sabiamente

1 Pedro 3:1–7

Autor: Estudios Bı́blicos ELA: Remando contra la corriente (1ra Pedro)

a1El alto índice de divorcios muestra que la fibra que une a nuestra sociedad es muy frágil. En algunos lugares, hay tantos divorcios como bodas. En realidad, este no es el único problema, porque muchas parejas mantienen la fachada y permanecen casadas pero sin unidad en el pensamiento, las metas y los valores. No se conocen realmente y no se apoyan mutuamente.

La clave para entender estos versículos es observar la relación que tienen con el capítulo 2. La palabra asimismo con que se inicia 3:1 relaciona el pasaje acerca del matrimonio con el ejemplo de Jesucristo. El, con paciencia y propósito, se sujetó a los demás y sufrió para llenar las necesidades de otros. Este es el secreto de un matrimonio feliz y duradero.

Imitar buenos modelos asegura el éxito en la vida personal y conyugal. Lo triste es que gran número de personas sólo han visto los modelos de padres y familiares que no pudieron desarrollar un matrimonio estable y feliz. Muchos ven telenovelas o leen revistas que reportan las vidas de las estrellas del cine con todos sus altibajos emocionales. Estas personas no practican los fundamentos del matrimonio cristiano.

Pedro nos recuerda el comportamiento de Jesucristo que es Dios mismo y quien diseñó el matrimonio, por lo que es el experto en relaciones humanas. La Biblia es el manual del fabricante que instruye a las parejas sobre el buen funcionamiento de esa institución.

El pasaje tiene dos párrafos dirigidos primero a la mujer y después al varón.

3:1–6  La belleza que necesita la esposa
3:7 La sabiduría que necesita el esposo

LA ESPOSA HERMOSA 3:1–6

Aquí instruye a la mujer en los secretos de la belleza personal, que bien entendida tiene poder, junto con la obra del Espíritu Santo, para ganar al esposo para Cristo

¡PENSEMOS!

Medite en los versículos 1–6. ¿Cuáles son las características de la mujer cristiana que pueden ganar a un esposo que no conoce al Señor? ¿Cuáles son los dos tipos de belleza que Pedro menciona? ¿Qué caracteriza a cada uno? ¿Cómo se muestra hoy en día el espíritu afable y apacible? ¿Qué aprende la mujer del modelo de Sara? ¿Por qué se comportaron así las santas mujeres? ¿Cuáles pueden ser algunos temores de la mujer actual? ¿Cómo puede la conducta correcta evitar el temor?

La belleza interna impacta al esposo (3:1–2)

En primer lugar, la mujer ha de seguir el ejemplo de Cristo; él mostró fuerza, paciencia y ternura, aun en medio de circunstancias que amenazaban su vida y controlaba sus reacciones para no pecar. Soportó los insultos y mal trato de sus enemigos. Dio su vida por los demás; es el tierno Pastor y Obispo de las almas.

Pedro instruye a las mujeres acerca de su relación con su esposo, sea creyente o no y aclara que, para ganar al esposo que no conoce a Cristo, es más importante la conducta que las palabras (sin palabra). La constante e insistente predicación de la esposa puede alejar al esposo y endurecer su corazón.

La hermosura de un espíritu colaborador y respetuoso tiende a suavizar al marido. En el versículo 2, la palabra considerando sugiere que el esposo tiene la oportunidad de observar detenidamente la diferencia que el evangelio hace en la vida de su esposa.

Note que la exhortación a que las esposas se sometan a sus maridos no sugiere inferioridad. Cristo no era inferior a quienes lo maltrataron y mataron. Un soldado puede ser mejor persona que un general. En todos los niveles de la sociedad existe el liderazgo, pero esto no significa que una persona sea superior a otra. Tanto la mujer como el hombre fueron hechos a la imagen de Dios; él les dio a los dos el dominio de la creación. Cuando reciben a Cristo, los dos vienen a ser uno en él.

Y DIJO JEHOVA DIOS: NO ES BUENO QUE EL
HOMBRE ESTE SOLO; LE HARE AYUDA IDONEA
PARA EL (GENESIS 2:18)

Tampoco debemos pensar que la mujer es la sirviente del hombre; ni debe ser maltratada o explotada porque Dios la creó para complementarlo. Ella es lo que él no puede ser y hace lo que hace mejor. La Biblia no humilla a la mujer sino que la dignifica como una persona que ayuda a su marido para que él sea mejor y más efectivo. Para este fin, ella ha de sentir confianza de expresar sus ideas y deseos. Su marido aprovechará su sabiduría femenina, conocimientos e intuición.

Ella por su lado, debe apoyar, animar y escuchar a su esposo; no manipularlo ni engañarlo. Tampoco despreciarlo ni criticarlo porque después de Dios, es la persona más importante en su vida.

El Señor ha creado el orden en el universo y también en el hogar para que haya unidad y tranquilidad. Los cónyuges no son competidores, sino socios en la tarea de crear un hogar que contribuya al bienestar, crecimiento y santidad de la pareja, de los hijos y de otras personas.

La belleza interna agrada a Dios (3:3–4)

En el primer siglo, la mujer invertía dinero y tiempo para adornarse según se indica en el versículo 5. ¿Cuáles son las tendencias de la mujer actual al respecto?
La pureza y modestia son cualidades internas que afectan la conducta y el adorno externo. Pedro no prohibe esto último; más bien enseña que el creyente no debe dejarse influir por la sociedad en su deseo de atraer la atención a través de la ostentación y la pompa. El apóstol dice que lo que está adentro es el adorno más valioso e impactante.

La mujer no ha de imitar la corriente de este mundo. Su encanto reside en una actitud pacífica de cooperación con su marido, sin mostrar rebeldía ni resentimientos.

Es evidente que Pedro no infiere que la mujer descuide su aspecto físico. El vocabulario que usa indica que es de esperarse que ella busque ser atractiva. Sara, el modelo de santidad, era una mujer conocida por su belleza y atractivo.

…QUE ENSEÑEN A LAS MUJERES JOVENES A AMAR
A SUS MARIDOS Y A SUS HIJOS, A SER
PRUDENTES, CASTAS, CUIDADOSAS DE SU CASA,
BUENAS, SUJETAS A SUS MARIDOS, PARA QUE LA
PALABRA DE DIOS NO SEA BLASFEMADA
(TITO 2:4–5).

La belleza interna ha sido comprobada a través de la historia (3:5–6)

Pedro cita los nombres de mujeres de la antigüedad que poseían cualidades sobresalientes de espíritu y conducta que adornaban sus vidas
En el versículo 5 menciona tres de estas características:

1) santas,

2) esperaban en Dios, y

3) sujetas a sus maridos.

“Santa” corresponde a la palabra “casta” que mencionó en el versículo 2. La esperanza que tenían puesta en el Padre celestial tiene relación con “afable” que usa en el versículo 4. Este adjetivo describe a la persona que vive tranquila porque acepta la voluntad del Altísimo para su vida. Aunque las circunstancias, incluso las del hogar, no son lo perfectas que quisiera, ella pone su fe en Dios para que él llene su vida de gozo y contentamiento.

Sara es ejemplo de sumisión. Si la mujer de hoy la imita, entonces será llamada “hija de Sara”, así como los que son salvos por la fe son “hijos de Abraham” (Gálatas 3:7).
En el versículo 6, el autor menciona dos cualidades más:

1) “hacer el bien” que significa cultivar y practicar el estilo de vida que este pasaje describe, y

2) estar sin temor. Esto último significa literalmente estar libre de pánico o agitación y exhibir serenidad. Esta característica es consecuencia de confiar en su esposo y reconocer que él es responsable delante de Dios del bienestar del hogar. Como dice el libro de Proverbios: “…no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo. Y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello. Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso” (3:21–26)

¡PENSEMOS!

Para la mujer: ¿Cuáles son las cualidades personales en los versículos 1–6 que usted necesita cultivar más? ¿En qué formas puede mostrar respeto y admiración a su esposo? ¿Ha de someterse la esposa a su marido aun cuando él no demuestra amor? ¿Pueden existir circunstancias en las cuales la mujer no deba obedecer a su esposo? ¿Qué significa para usted el ser casta y santa? ¿Cuáles son algunos temores comunes de las esposas? ¿ ?Cómo puede la conducta correcta evitar el temor? Comparta algo que usted ha aprendido acerca de la sumisión en su vida matrimonial.

Para el hombre: ¿Qué puede hacer el esposo para hacer más fácil que su esposa se conduzca en la forma correcta?

EL ESPOSO SABIO 3:7

Es importante notar que Pedro dedica más espacio a la mujer que al hombre en este pasaje. No se debe a que el hombre tiene menos necesidad de orientación. En Efesios 5, Pablo dice mucho más al hombre que a la mujer. Posiblemente Pedro sabía que en aquellas congregaciones había muchas señoras cuyos maridos no eran creyentes todavía o conocía que eran rebeldes no sólo en las relaciones con el gobierno y sus amos, sino también en el hogar.

¡PENSEMOS!

¿En qué debe ser el comportamiento del hombre semejante al de la mujer? ¿En qué forma puede un esposo mostrar sabiduría en su relació con su compañera? ¿Qué significa que la mujer es un “vaso más frágil”? ¿Encuentra la idea de sumisión en las instrucciones a los hombres? ¿Qué significa para usted “coherederas de la gracia de la vida”?

El hombre también debe sujetarse

El escritor continúa la misma cadena de ideas. Empezó el versículo 1 diciendo: asimismo y en el 7 repite: igualmente para indicar que tanto las esposas como los maridos han de imitar a Jesucristo en el sometimiento y control personal. Ellos deben ejercer su liderazgo con amor, no buscando su propio bien y comodidad sino el bienestar de su esposa e hijos; deben entregarse a los que son de su familia y tratar de llenar sus necesidades. Esto requiere sacrificar sus deseos egoístas y sujetarse a los demás.

El hombre ha de ser sabio

“Vivid con ella sabiamente” significa adquirir conocimientos acerca de la naturaleza y necesidades especiales de su pareja. También quiere decir que el esposo ajusta su conducta de acuerdo a ellas y que se adapta a la naturaleza más frágil de la mujer.

El marido no puede disfrutar de autonomía personal. En primer lugar, Dios lo hace responsable del bienestar de los miembros de su familia y tendrá que rendirle cuentas de este importante encargo.

En segundo lugar, el esposo acepta el privilegio y el deber de compartir su vida con otro ser humano y guiar el hogar de manera que haya reciprocidad. El liderazgo del esposo es un ministerio, de manera que su esposa se siente amada, apoyada y edificada. El debe dedicarse a servir a los de su hogar administrándolo de tal manera que traiga seguridad, estabilidad, felicidad y desarrollo emocional y espiritual.

MARIDOS, AMAD A VUESTRAS MUJERES, ASI
COMO CRISTO AMO A LA IGLESIA, Y SE ENTREGO
A SI MISMO POR ELLA (EFESIOS 5:25).

Para comprender a su esposa, el marido necesita involucrarse con ella y sus preocupaciones, escucharla y dialogar con ella. El matrimonio provee una oportunidad única de conocer a otra persona, sus gustos, intereses, talentos, temores y ansiedades. La esposa anhela ser comprendida y
esto le hará sentir segura y amada.

El hombre ha de honrar a su esposa

Como la esposa ha de respetar a su esposo, también el marido tiene que asignarle una posición de honor, sabiendo que no es inferior, sino que tiene cualidades personales y habilidades únicas y valiosas. El esposo le hace sentir que es importante, atractiva y esencial para él.

Pedro explica que existen dos razones por las que la esposa merece consideración especial. En primer lugar, porque es más frágil. Es posible que se refiera a que por lo general, es más sensible y vulnerable emocionalmente. Por ejemplo, se siente profundamente lastimada cuando no ve afecto, lealtad y apoyo de su esposo.

En segundo lugar, Pedro dice que es “coheredera de la gracia de la vida”. En el matrimonio cristiano, ambos cónyuges son iguales porque los dos poseen la vida de Dios y tienen los mismos privilegios delante de él así como la misma responsabilidad de cumplir la voluntad divina; ambos son siervos del Altísimo.

MARIDOS, AMAD A VUESTRA MUJERES, Y NO
SEAIS ASPEROS CON ELLAS (COLOSENSES 3:19)

¿Cómo respeta y honra el hombre a su esposa? Cuidando su manera de hablar y siendo cortés; manifestando delante de otras personas su aprecio y respeto. Le asegura su lealtad y fidelidad, dando evidencias de que la ama y la hace sentir segura y apreciada por medio de los actos de apoyo, cariño y colaboración.

Un hombre así conserva la comunión con Dios

La relación que se desarrolla en el matrimonio es tan importante como cualquier otra conducta que Dios nos manda. Tiene muchas repercusiones para la tranquilidad del hogar, el testimonio a los demás, la unidad de la iglesia, la seguridad de los hijos y el crecimiento espiritual de los esposos. Además, también afecta nuestra relación con el Señor.

Cuando el esposo no vive sabia y respetuosamente con su mujer, se interrumpe su comunión con el Altísimo. Desobedecer el patrón divino para el matrimonio es pecado. Esta desobediencia y rebelión impide la comunicación y oración con el Señor. Mantener la armonía en el hogar es de suma importancia. El esposo, como líder, es la persona responsable por mantener el martimonio en el camino correcto. La oración es uno de los recursos más potentes que él y su esposa tienen.

¡PENSEMOS!

Para el hombre: ¿Qué debe hacer usted para llegar a comprender mejor a su esposa? ¿Está usted seguro que su esposa sabe que usted la ama? ¿Que ella siente que usted es leal y que la apoya? ¿Que usted la considera esencial? ¿Que aprecia su valor y su atractivo como persona? ¿Cómo podría mejorar su comunicación y su conducta para que ella sepa todo esto?

Para la mujer: ¿Cómo puede usted facilitar que su esposo la conozca mejor? ¿Necesita hacer combios en su comportamiento y comunicación para que le sea más fácil amarla y respetarla?

Para ambos: ¿Somos socios o competidores? ¿Contribuye cada uno a que el otro esté más cerca de Dios? ¿Nos entendemos mejor? ¿Tomamos en cuenta los sentimientos del otro? ¿Contesta Dios nuestras oraciones? ¿El matrimonio enriquece nuestras vidas? O, ¿estamos robándonos unos a otros la bendición de Dios?

Orth, S. (1991). Estudios Bı́blicos ELA: Remando contra la corriente (1ra Pedro) (pp. 85–95). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A C.

ELOGIO A LA MUJER VIRTUOSA

ELOGIO A LA MUJER VIRTUOSA,  Proverbios 31:10–31

Autor: Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O

1. La mujer anhelada, 31:10–12

a1Esta sección se desarrolla dentro de una estructura del alfabeto hebreo (ver 2:1–22; Sal. 34). El v. 10 empieza con una palabra con la primera letra del alfabeto hebreo, alef (es decir, mujer). El último versículo (v. 31) comienza con la palabra hebrea que tiene la letra tau, la última letra del alfabeto hebreo (es decir, dadle). El texto dado en la RVA empieza cada versículo con la palabra que tiene la letra hebrea correspondiente. Tal sistema sirve como una ayuda a la memoria. Por supuesto, la pregunta acerca del origen de esta sección puede contestarse como una extensión de las palabras de la madre de Lemuel (ver 31:1–9) o con un origen desconocido.

El último ejemplo de la mujer en Proverbios destaca a la mujer virtuosa (ver 3:15; 8:11; 20:15). La pregunta retórica del v. 10 busca la respuesta “nadie”. De hecho, el maestro sabio ha mostrado que la esposa prudente es un don de Dios (ver 18:22; 19:14). El tema de la esposa es frecuente en Proverbios (ver 12:4; 18:22; 19:13, 14; 21:9, 19; 25:24; 27:15, 16; además de los pasajes acerca de la mujer adúltera en 2:16 ss.; 5:3 ss.; etc.). La mujer virtuosa de 31:10–31 es anhelada por muchos jóvenes.

El v. 11 pone énfasis en la palabra confía (la letra hebrea es bet). Así la primera característica que se ve en ella es la confianza de parte de su marido. La confianza es algo que cuesta lograr, pero fácil de perder. Hay que cuidar la confianza que alguien ha puesto en uno. Por lo tanto, el v. 12 muestra cómo la esposa es una ayuda idónea para su marido y la edificación del hogar.

Semillero homilético

Una mujer digna 31:10–31

Introducción: Solemos pensar que las mujeres no tenían mucha influencia ni autoridad en el Cercano Oriente en la antigüedad. Pero este proverbio presenta otra perspectiva.

I. Colabora con el esposo, vv. 11, 12, 23, 28, 29.
1. Es digna de confianza, v. 11.
2. Es fuente de bien, v. 12.
3. Es causa de respeto, v. 23.
4. Es objeto de elogio, v. 28.

II. Ejecuta sus negocios con eficacia, vv. 14, 16, 18, 24.
1. Trae mercancía desde lejos, v. 14.
2. Tiene buena cabeza para los negocios, v. 16.
3. Administra sabiamente, v. 16.
4. Aprovecha el mercado y produce hasta lo máximo, v. 18.
5. Sabe tratar con mercaderes, v. 24.

III. Atiende la casa con cariño, vv. 13, 19, 21, 22, 27, 28.
1. Sabe suministrar la ropa para la familia, vv. 13, 19.
2. Provee comida y ropa según la necesidad, v. 21.
3. Vigila la administración del hogar, v. 27.

IV. Simpatiza con los desheredados de la sociedad, v. 20.
1. Los pobres.
2. Los necesitados.

V. Consagra su vida a Dios, v. 30.
1. Un temor sano de Jehová.
2. Tiene hermosura y madurez espiritual.

VI. Merece una recompensa especial, vv. 25, 28.
1. De parte de los hijos, v. 28a.
2. De parte del esposo, v. 28b.

Conclusión: Este proverbio presenta los ideales que representan un desafío para cualquier mujer, mientras desafía al esposo y a los hijos a brindarle el respeto que se merece.

2. La mujer creativa-industriosa, 31:13–19
La mujer muestra su valor en los vv. 13–19. Las diversas actividades dentro del hogar y fuera del hogar sorprenden al lector casual. ¿Cómo es posible que una sola mujer tenga tantas actividades? ¿Se trata de una mujer real o alguna imagen o ficción?

Las actividades muestran la vida cotidiana de aquel entonces. Sus días son largos, desde temprano hasta la noche (vv. 15, 18). Ella, de verdad, se quema las pestañas. Sus manos son muy útiles, tejiendo lana y lino. Se escucha el sonido de la rueca y del huso. Ella rebusca en el mercado los productos necesarios y los mejores precios. Además, invierte en el futuro, comprando un campo y plantando una viña (v. 16). En medio de todas estas actividades, es una ama de casa que prepara la comida diaria para la familia y los siervos (v. 15). Ella nunca se queda con los brazos cruzados, aumentando el valor de los bienes familiares.

3. La mujer íntegra, 31:20–27
Sigue el diálogo sobre la mujer valiosa. Por palabra (v. 26) y por hecho (v. 20), ella muestra la misericordia a los más desafortunados, cumpliendo así lo dicho en 11:25. Además de invertir en el futuro por medio de la viña (v. 16), ella tiene la ropa preparada para su familia cuando la nieve comienza a caer, hasta tejiendo abrigos más gruesos (ver 6:8).
La risa de ella en el v. 25 muestra su confianza absoluta (v. 21; ver Sal. 2:4). Ahora ella es un vendedora de telas y cintas (v. 24), una ocupación común en el mundo antiguo y dentro de los pueblos indígenas de América Latina hoy en día.

El marido de la mujer valiosa es un líder dentro del pueblo (v. 23; ver Rut 4:1–13). Su éxito sin duda es en parte debido a la calidad de la mujer valiosa (ver 1 Tim. 3:4 y 5). Su fuerza y honor (v. 25) junto con su capacidad para hablar con sabiduría (v. 26) se reflejan en el bienestar y el prestigio de su familia dentro de la comunidad. El v. 22 da una lista de los símbolos de la riqueza, que es sólo un factor en el éxito y no el factor del éxito.

El v. 27 vuelve a tratar el tema del cuidado del hogar. Aunque hayan muchas actividades de la mujer, ella no ignora la marcha de su casa (vv. 15, 27). Es una verdadera ama de casa, que no come el pan (ver 4:17; 9:17) de ociosidad (ver 2 Tes. 3:8; Don Quijote, 2.5, donde Teresa, la esposa de Sancho Panza, dice que “los escuderos andantes no comen el pan de balde”).

Semillero homilético

Símiles de la mujer en Proverbios 11:22; 19:13; 27:15; 12:4; 31:10–31

Introducción: Los Proverbios nos ofrecen varios símiles que presentan en forma dramática cualidades, positivas o negativas, de la mujer.

I. Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo, 11:22.
1. Puede ser una persona bella pero mal ubicada.
2. Puede ser inteligente pero testaruda.
3. Puede saber la etiqueta pero no practicarla.

II. Como gotera continua es la mujer rencillosa, 19:13; 27:15.
1. Sus palabras irritan.
2. Sus palabras son persistentes.
3. Sus palabras fatigan y fastidian.

III. Como carcoma en los huesos, 12:4.
1. La mujer mala obra en forma paulatina, para perjudicar.
2. La mujer mala despilfarra lo que logra el esposo.

IV. Como corona de su marido, 12:4, 19:14; 31:1–31.
1. La mujer prudente es dádiva de Dios.
2. La mujer virtuosa luce al esposo, 12:4.

Conclusión: ¿A cuál de estas símiles te pareces tú? ¿Has demostrado a través de tu comportamiento que eres una corona, o quizás eres un anillo de oro en el hocico de un cerdo, o una gotera continua, o carcoma en los huesos?

4. La mujer querida, 31:28–31
Los vv. 28 y 29 revelan el cariño de parte de los hijos y del marido. Bienaventurada (ver 3:13, 18; 8:32, 34; 16:20; 28:14; 29:18), de parte de los hijos, resume lo que ellos han visto en ella: Una mujer profundamente espiritual y trabajadora, en la que la presencia y la bendición divinas se pueden ver concretamente. Lo dicho por el marido es aun más especial. El reconoce que hay muchas mujeres en el pueblo que hacen el bien, ¡pero ella es la mejor! Estas palabras tan sencillas han de escucharse de parte de muchas mujeres cristianas dentro de la América Latina. El marido reconoce la joya que él tiene y no la quiere perder.

Los vv. 30 y 31 son un comentario dado por el maestro de la sabiduría. Es una exhortación y una evaluación de la manera apropiada para juzgar el valor de la mujer. Se da una advertencia contra dos características populares de la mujer. En primer lugar, la Escritura declara que engañosa es la gracia. Nos hace recordar el encanto de la mujer adúltera en 5:3 s. y 7:21 s. En segundo lugar, se afirma que vana es la hermosura. En un canto por Antonio se habla de “las hipócritas hermosuras que engañan al Amor mismo” (ver Don Quijote, 1. 11). Se recuerda el engaño de las mujeres en la vida de Sansón (ver Jue. 14:1 ss.; 16:1 ss.). Este engaño era principalmente la culpa de Sansón mismo, en su forma de evaluar a la mujer. Un escrito judío aconseja que “el joven pone los ojos no sobre la belleza sino sobre la familia potencial” (ver Misná, Taan 4:8). Pablo exhorta a las mujeres a una vida moderada (ver 1 Tim. 2:9 y 10).

La segunda parte del v. 30 subraya la característica esencial de la mujer. Se recalca la naturaleza espiritual de la mujer (es decir, teme a Jehovah como en 1:7; 2:5; 3:7). No hay nada más aburrido que estar con alguien por largo tiempo y que no tenga una espiritualidad desarrollada. Esta característica ha de ser alabada y tal mujer ha de ser reconocida públicamente en la sociedad, un ejemplo digno de imitar (v. 31). Es interesante que las puertas de la ciudad designan el lugar público y aquí también se encuentra el marido (v. 23). La mujer virtuosa cumple el mandamiento de Jesús más tarde: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos (ver Mat. 5:16).

¡Que se cumpla lo dicho por Sancho: “Se ha de amar a Nuestro Señor, por sí solo, sin que nos mueva esperanza de gloria o temor de pena”! (Don Quijote, 1. 31)

 

Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993–). Comentario bı́blico mundo hispano Proverbios-Cantares (1. ed., pp. 269–273). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

LAS FINANZAS DEL HOGAR

LAS FINANZAS DEL HOGAR

Autor: Guillermo Taylor

a1Hay un sentimiento muy arraigado dentro de nosotros de creernos dueños de lo que poseemos. Por el mero hecho de haber logrado ganar dinero y con ello adquirir cosas, ya nos creemos los propietarios absolutos de todas las cosas. Pero ¿es así según la Biblia? ¿Qué nos dice Dios acerca del dinero y las cosas materiales? ¿Qué abarca la «mayordomía cristiana»? Estas y otras cuestiones fundamentales serán tratadas en este capítulo.
En este estudio

1. Definiremos lo que significa «mayordomía cristiana».
2. Conoceremos actitudes correctas hacia el dinero.
3. Advertiremos la importancia de un presupuesto familiar.
4. Confeccionaremos un presupuesto tentativo.

Mayordomía cristiana es el servicio que el cristiano rinde a Dios, reconociendo que todo lo que es y tiene es un regalo de Dios y debe ser administrado de acuerdo con Su voluntad y para Su gloria.

De esta definición nacen varios principios que pueden guiarnos a establecer actitudes cristianas respecto al dinero. En primer lugar, tengo que reconocer que todo lo que soy y tengo es de Dios. Recordemos Santiago 1:16–17:

«Amados hermanos míos, no erréis. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.»
Pablo aclara en 1 Corintios 4:7 con palabras fuertes:

«Porque, ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?»

Nada de lo que soy y tengo es mío, sino de Dios.

Aunque parezca ilógico, la administración sabia del dinero en el hogar se hace posible cuando, en primer lugar, la vida de los cónyuges se ha entregado a Dios. Este es un golpe duro al materialismo que proclama que la equitativa distribución de la riqueza solventará los problemas del mundo. También golpea al que cree que la adquisición de cosas le traerá satisfacción. Si hemos llegado al reconocimiento de que todo es de Dios y nada de lo que poseemos es nuestro, entonces tenemos la actitud correcta y la capacidad adecuada para administrar el dinero. Entregue toda su capacidad para ganar dinero a Dios. Entréguele el «título de propiedad» de todos sus bienes.

Un segundo principio, que se desprende del anterior es, simplemente, que 100% de mi dinero pertenece a Dios. Muchas veces sentimos como cristianos que lo que sí es de Dios es sólo el porcentaje que «le regalamos», pero lo que resta (la mayor parte),«eso sí que es nuestro». La Biblia no condena esa actitud; más bien juzga al cristiano que opera bajo tales móviles inadecuados. A Dios le interesa el 100% de mi dinero.

Por otro lado, algunos creen que el dinero en sí es la raíz de todos los males, citando mal 1 Timoteo 6:10. Pablo aclara que es el «amor al dinero» la raíz de todos los males. Esto toca mis motivos más profundos, mis actitudes, y el comportamiento que surge de ellos. Pero, ¡qué libertad más grande surge cuando nos damos cuenta de que todo es del Señor!

La verdad es que nunca tendremos «suficiente» dinero para estar satisfechos. Aquí solamente hay que observar a algunas de las personas más ricas del mundo. Nunca descansan.

Siempre quieren más, y muchos no se preocupan por los medios que utilizan para adquirir bienes materiales. En el plano de la familia ordinaria cristiana, que no gana tanto, nunca parece haber «suficiente», ni mucho menos un superávit. Y así es la vida, porque nuestro apetito económico crece mucho más rápido que nuestra capacidad para obtener lo que buscamos. En tercer lugar, será fundamental que toda familia se fije prioridades concretas para las necesidades de su vida. Las Escrituras tienen muchos pasajes que afirman este principio.

Lucas 12:13–21 desarrolla un diálogo y ofrece una parábola para enseñar acerca de las prioridades en esta área. Las palabras de nuestro Señor son fuertes en cuanto a la avaricia, problema que todos hemos enfrentado de vez en cuando. Pero Él no termina ahí, sino que continúa enseñando directamente sobre los valores y el dinero. Noten Lucas 12:22:34.

Observen cuántas veces Cristo enfatiza las tensiones y las actitudes con «no os afanéis», o «no os preocupéis», o «no temáis». Esta lección es tremendamente difícil de aprender para muchos, porque, francamente, desconfían de la capacidad divina para proveer lo necesario para su vida y sustento.

El verdadero discípulo de Jesús no es ni un avaro ni un pródigo; es un mayordomo.
—William HIram Foulkes

El último versículo pone el dedo en la llaga. Cristo entendía los problemas de los hombres, y sabia que era muy fácil confundir las prioridades. Qué gozo ha sido para mí conocer a cristianos a quienes Dios les ha dado mucho en lo material; parece que Dios puede confiar en estos hermanos. Tienen mucho, pero obviamente su corazón no está enfocado en los tesoros materiales, porque ellos regalan un porcentaje muy alto de sus ingresos. En cambio, conozco a otros cristianos con un espíritu de codicia, ansiosos de adquirir más, y amargados porque tienen tan poco.

Aquí tenemos que considerar nuestras actitudes hacia lo más importante en la vida. Si Dios me ha dado un empleo en el cual gano poco, regular o bien, debo darle gracias a Él por el trabajo. Y mi trabajo, cualquiera que sea, debe ser excelente en calidad, siendo fiel a las normas cristianas del trabajador. Debo ser constante y honrado en mi trabajo.

El cuarto principio enfoca una dimensión algo diferente: cultive un espíritu de contentamiento con lo que Dios le ha dado. 1 Timoteo 6:6–8 trata esta actitud:

«Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento: porque nada hemos traído al mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.»

A la vez, Dios ha puesto en nuestro corazón el impulso de la superación. Nadie debe concluir que enseño que uno no debe avanzar en responsabilidad, trabajo, y remuneración. Sí, debemos esforzarnos por una superación económica y debemos estudiar más, si es que esto nos va a abrir la puerta. Debemos cambiar de trabajo, ordenadamente y respetando las normas, si en el cambio podemos proveer mejor para la familia. En todo caso, cuidémonos de la codicia y la avaricia.

Una quinta sugerencia destaca nuestra responsabilidad con nuestros hijos. Enseñemos a nuestros hijos a desarrollar actitudes bíblicas en cuanto al dinero y a ser responsables en su manejo. Todos nosotros como padres hemos tenido que luchar con peticiones de los chicos que, aparentemente, dan por sentado que el dinero viene «así porque sí». Nos piden cosas que no podemos comprar, y parece que ellos siempre quieren más. ¿Cómo vamos a enseñarles actitudes correctas en las finanzas?

Comencemos demostrando nuestras propias actitudes correctas hacia el dinero. Si en la casa los niños escuchan a sus padres en discusiones y peleas por motivos de dinero, ellos captarán esa actitud. Pero si los padres viven en carne propia las prioridades cristianas hacia el dinero, esa actitud buena será también captada por ellos. Además, es conveniente darles una pequeña suma semanal para su propia administración. Esto puede comenzar cuando ellos inician sus estudios de primaria. No tiene que ser mucho, y siempre tiene que ir acompañado por una instrucción inicial.

Otra manera de enseñarles responsabilidad es dándoles trabajo en casa. Los niños pueden barrer, fregar, trabajar en el jardín o huerta, sacar la basura y, por cierto, cada uno debe hacer su propia cama por la mañana. Estos trabajos pueden variar con frecuencia, y tal vez algunos pueden ser remunerados con pequeñas sumas. ¡No debemos comunicar la idea de que el hacer un trabajo requiere un pago de los padres!

También podemos enseñar a los hijos a ahorrar, si es posible dentro del presupuesto familiar.
En sexto lugar, salga cuanto antes de todas sus deudas. Proverbios 22:7 advierte que «el rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta». Y Romanos 13:8 dice: «No debáis nada a nadie.»

El principio final es tal vez el más difícil: preparar un presupuesto y aprender a vivir bajo el mismo. Muchas personas me han dicho: «Es que mis entradas fluctúan de mes a mes. Si tuviera un salario fijo entonces si podría funcionar con un presupuesto.» Otras dicen: «Intentamos hacerlo así una vez, pero no funcionó.» Todo esto no es nada más que falta de conocimiento o la excusa de perezosos mentales. Todos podemos hacerlo, aunque no es fácil.

 

MODELO DE PRESUPUESTO

AÑO_______ MES_______

 

INGRESOS ESTIMADOS

Salarios  ______________$

Donaciones  ___________$

Ingresos extras  _________$
TOTAL_______________

 

EGRESOS ESTIMADOS PRIORITARIOS

Diezmos______________$

Ofrendas______________$

Donaciones____________$
GASTOS FIJOS

Impuestos_____________$

Luz__________________$

Teléfonos______________$

Gas__________________$

Agua_________________$

Alquiler o cuota
de la vivienda___________$

Seguros_______________$

Otros________________$
NECESIDADES HOGAREÑAS

Alimentos_____________$

Medicamentos__________$

Estudios______________$

Viáticos_______________$

Vestimenta____________$

Otras________________$

 

AHORROS

Vacaciones____________$

Futura vivienda_________$

Otros________________$

 

IMPREVISTOS

Emergencias___________$

Reparaciones__________$

 

TOTAL______________

 

Total ingresos estimados:____$

Total egresos estimados:____$
SALDO

Si el saldo es $0.00, deben dejarse las cifras como están.

Si el saldo es deudor o acreedor, el ajuste debe hacerse en los rubros 4 y 5.

Este presupuesto es un modelo. Cada familia debe ajustarse a lo que son sus necesidades y posibilidades y de acuerdo con los bienes que se disponen. Se mencionan estos cinco grupos de gastos como orientación; también puede haber más o menos grupos. Lo importante es que el presupuesto se respete y se controlen los gastos de acuerdo con el mismo. El presupuesto no es nada en sí mismo si no se respeta su cumplimiento.

ADMINISTRE CON UN PRESUPUESTO

¿Quién administra el dinero? Una de las ventajas de vivir bajo un presupuesto es que se elabora con la participación del esposo y la esposa. Creo que por razones bíblicas, de orden y de liderazgo, el hombre es el llamado a guiar el hogar en la vida financiera. Sin embargo, no todos los hombres tienen habilidades administrativas, y hay casos en que la esposa es una excelente administradora. En estos siempre hay diálogo en cuanto a la distribución del dinero, pero los detalles podrán dejarse al más capaz en la administración. El presupuesto permite que los dos se involucren en determinar cómo y dónde se distribuirá el dinero.

Una de las primeras cosas es unificar las entradas. Tal vez solamente el esposo trabaje fuera del hogar (la esposa siempre trabaja «sin salario» en el hogar). Si la esposa también gana un salario, las dos fuentes entran a la caja común. No es un asunto de que «lo mío es mío» y «lo tuyo es tuyo». No, los dos son uno. Si hay hijos mayores en la casa que ganan un sueldo, hay que tener esa fuente en cuenta. Ellos tienen la responsabilidad de contribuir a la caja familiar, asegurando que cubren por lo menos su parte de los gastos en forma generosa.

Recuerdo un caso que asesoré hace unos años. La pareja vino en busca de orientación previa al matrimonio, y cuando llegamos al tema de las finanzas, la diferencia de opinión y práctica casi se sentía en el ambiente. La novia tenía en mente que ella continuaría con «mi trabajo y mi salario», y el novio con el suyo. Lo delicado era que ella ganaba más que él, y que no estaba dispuesta a unificar los salarios en la caja común familiar. Fue por medio de la elaboración del presupuesto que se logró la unidad.

Los siguientes pasos pueden servir de guía en la preparación de un presupuesto. Primero, estimar cuáles son sus entradas por mes de todas sus fuentes: salario o sostén profesional, intereses, remesas familiares, alquileres, cosechas y toda otra posibilidad.

En segundo lugar, determine sus gastos mensuales. Estos son los gastos fijos: ofrendas al Señor, impuestos, deudas, ahorros, alquiler o paga mensual de la casa, luz, agua, gas, calefacción, etc. Estos son los gastos que casi no varían de mes a mes. [Eso corresponderá a algunos países, porque lo que es en otros, como la Argentina, se ha llegado al «invento nacional» de inflación de todo, y en dólares!] El renglón de ahorros también sirve para emergencias.

Todas las cosas del mundo no nos sirven más allá de su utilidad. De todo lo que almacenamos podemos disfrutar solo aquello que podemos utilizar, y no más.
—DeFoe

Haga luego la lista de los otros gastos: alimentación, medicinas, ropa, transporte, dinero para uso personal de la esposa y el esposo, material para lectura y si queda algo, diversión y recreación.

Habiendo apuntado todos los gastos, súmelos y anote la diferencia entre entradas y salidas. Estos estimados constituyen la médula de su presupuesto mensual. Normalmente, sus entradas deben exceder a sus gastos, pero algunos meses habrá más gastos que entradas. El ahorro, cuando es posible, puede ayudarles aquí también para el equilibrio financiero.

Si los gastos exceden grandemente a las entradas, su responsabilidad es doble: o bajar los gastos, o buscar más entradas. Generalmente hay que hacer lo primero.

Ya con un presupuesto, deben adquirir una pequeña libreta para ir apuntando diariamente las salidas de dinero. Después de apuntar estas salidas, pueden compararlas con el presupuesto elaborado para la revisión y ajuste necesarios.

SUGERENCIAS PARA SUS COMPRAS

Generalmente, uno como adulto tiende a actuar tal y como lo criaron en su propio hogar. Si nuestros padres fueron responsables en el uso del dinero, así lo seremos nosotros.

Desafortunadamente, muchísimas personas vienen de hogares caracterizados por el descontrol y la irresponsabilidad financiera. Estas personas, al crecer y formar su propio hogar, tienen que esforzarse mucho para adquirir hábitos sanos en el uso del dinero. Aquí les doy algunas ideas sencillas que les podrán servir de ayuda en sus compras.

En primer lugar, antes de comprar, compare valores. No se habitúe a comprar siempre en los mismos negocios. Y al comparar valores, no sólo compare precios, sino también la calidad, el diseño y el propósito del producto.

Segundo, seleccione estilos básicos. Mientras más simple sea el estilo, más inversión se habrá hecho en los materiales mismos y menos en decoración y mano de obra. Y en asuntos de vestido, los modelos más sencillos tienen menos tendencia a pasar de moda. Para el cristiano creo que es saludable no ser el primero ni el último en ajustarse a las modas cambiantes.

En tercer lugar, compre productos conocidos, fabricados por las mismas casas comerciales o marcas que son nacional o internacionalmente conocidas. Haga esto tomando también en cuenta la calidad de los productos.

Cuarto, manténgase en los precios intermedios. Muchas veces uno compra barato pensando que así va a ahorrar, pero lo que ha comprado se desgasta o deshace pronto. Pero muchas veces cuando se compra un producto (por ejemplo de ropa) un poco más caro, le va a durar mucho más tiempo y le servirá mucho más.

Quinto, revise los ingredientes antes de comprar. Muchos expertos en mercadería y propaganda saben que la mayoría de la gente es ingenua al comprar. Supe de un experimento que se hizo: al cambiar solamente la etiqueta de cierto producto alimenticio, la gente afirmaba que el sabor del «nuevo producto» era mucho mejor. Estaban influidos sólo por la etiqueta.

En asuntos de comida, averigüe si el producto tiene conservantes químicos. Uno debe evitar ingerir estos elementos. En compras de cereales para el desayuno, asegúrese de que la comida tiene valor alimenticio. No se deje llevar por lo atractivo del paquete o por los regalitos que trae adentro. Al comprar ropa, busque qué fibra es, prefiriendo materiales naturales como algodón o lana.

Sexto, no pague más sólo por conveniencia. Invierta tiempo para comprar a mejor precio. La tendencia es la de comprar cerca de casa, pero puede ser más caro en la tienda pequeña, mientras que a una distancia mayor se puede ahorrar bastante. Trate de establecer cuánto paga por empaque y transporte.

Séptimo, aproveche las ventas de oportunidades en gangas o rebajas. Conozca sus necesidades familiares de antemano y manténgase a la expectativa de oportunidades y ofertas, en vez de esperar hasta que la necesidad imperiosa se haga presente y usted tenga que comprar «ya» y más caro. Muchas tiendas de alimentos tienen días de ofertas. Compre en esos días para ahorrar.

Octavo, si puede, compre al por mayor y en tamaños grandes. De esta manera se puede ahorrar a la larga, aunque haya que hacer un gasto más alto al principio. Pero siempre asegúrese de que sí está ahorrando. Otra variante de este ahorro viene al asociarse a ciertas cooperativas de consumo donde se han hecho las compras al por mayor y los miembros comparten las responsabilidades de compra y venta.

Noveno, evite comprar a crédito cualquier producto, y salga lo antes posible de todas sus deudas. Evite el uso de tarjetas de crédito que muchas veces engañan al comprador haciéndole pensar que es una gran ventaja. Las tarjetas de crédito son un enorme negocio porque cobran intereses mensuales altísimos.

Finalmente, evite la tendencia a comprar sin previa evaluación. Mi esposa me manda al supermercado siempre con una lista concreta, pero ella sabe que soy propenso a comprar impulsivamente. Se ha establecido que el varón es menos disciplinado en las compras en el mercado y esto puede representar un peligro para el presupuesto familiar.

Ya habrán notado que en el modelo de presupuesto las ofrendas al Señor aparecieron en el primer renglón. Se hizo así porque así debe ser. Muchas familias ofrendan al Señor «lo que sobre», y por eso son dadores de limosnas. Normalmente, es un paso arriesgado poner la cantidad fija de la ofrenda al inicio del presupuesto, pero Dios está muy dispuesto a bendecir a la familia que tiene estas prioridades establecidas.

 

Taylor, G. (2003). LAS FINANZAS DEL HOGAR. En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 135–148). Miami, FL: Editorial Unilit.

Esperanza para matrimonios con problemas

Esperanza para matrimonios con problemas

Autor: Ken Sande, Presidente de Peacemaker Ministries

a1He aconsejado a muchos personas que sentían que su matrimonio había muerto y no tenía ningún sentido seguir. En respuesta, siempre les recuerdo que servimos a Dios, que resucitó a su Hijo de la tumba y que promete poner el mismo poder de resurrección a disposición de quienes confían en Él (Efesios 1:18-20). Si bien muchos casos igual finalizaron en divorcio, he sido testigo personal de cómo Dios dio nueva vida a incontables matrimonios que parecían completamente imposibles de reparar. Así que, aun cuando su matrimonio parezca estar más allá de la reparación, ponga su esperanza en Dios, dependa de su gracia, haga todos los esfuerzos posibles para reconciliarse, y confíe en Dios para solucionar las cosas según su plan.

Si bien hay muchas cosas que pueden causar un divorcio, la desesperanza es frecuentemente el factor determinante para las personas. A menudo han soportado años de frustración y desilusión, esperando que las cosas puedan mejorar de alguna forma. Luego, un día algo pasa y simplemente abandonan la esperanza. “¿Por qué debería seguir sintiéndome un desgraciado”, dicen, “cuando no hay ninguna esperanza de que las cosas mejoren alguna vez?”.

Cien años atrás, la gente seguía en matrimonios desahuciados por compromiso, pero hoy aun entre los cristianos el compromiso a menudo no es suficiente para ayudarlos a atravesar tiempos difíciles. Por lo tanto, uno de los pasos más importantes para dar vuelta un divorcio es reconstruir la esperanza lo más rápido posible. La esperanza es como una transfusión para alguien que ha perdido mucha sangre: a menos que este elemento esencial sea restablecido rápidamente, el paciente (o el matrimonio) morirá, y no habrá nada sobre lo cual trabajar.

Una forma de devolver esperanza a un matrimonio es entender qué es una confesión auténtica. Por ejemplo, suponga que una esposa ha decidido dejar a su esposo. Cuando le contó sus planes, él quedó destruido. Intentando lograr que cambie de opinión, le dijo: “Sé que no he sido un esposo demasiado bueno. Haré un verdadero esfuerzo por cambiar. ¡Por favor, quédate!”.

La esposa respondió: “He escuchado tus promesas antes. Lo has dicho vez tras vez, pero nunca cambias. No voy a quedarme en un matrimonio desahuciado el resto de mi vida”.

La confesión insulsa del esposo indica que no tiene idea de cómo necesita cambiar. Las promesas vacías y las generalizaciones amplias no cambiarán las cosas. La mejor forma de poder persuadirla para que le dé otra oportunidad es demostrar claramente que realmente ha enfrentado sus pecados y está ansioso por hacer cambios concretos para ser el tipo de esposo que Dios quiere que sea.

Este cambio en el esposo no será ni sencillo ni indoloro. A través de la aplicación en oración de la Palabra de Dios y la obra del Espíritu Santo, el esposo necesita ver cómo sus propios deseos egoístas han regido su corazón y han destruido su matrimonio (ver Mateo 15:19; Santiago 4:1-3). Necesita ser quebrantado verdaderamente ante Dios. Necesita identificar claramente sus deseos y patrones de hábito pecaminosos –el egoísmo, la idolatría, el orgullo– que contribuyeron a la desintegración de su relación. Y necesita hacerlo sin intentar reducir su culpa centrándose en todas las formas en que ella contribuyó a los problemas de ellos.

Al enfrentarse con su propio pecado, necesita planificar cómo confesarlo a su esposa de una forma completa y específica. Debe entender que el propósito de su confesión no es manipularla o forzarla a regresar. Necesita confesar porque es culpable, y Dios lo ordena, independientemente de cómo responda su esposa. Una forma de hacer esto es usando lo que llamo los «Siete Elementos de la Confesión.»

Si el corazón de él ha sido realmente quebrantado ante Dios, y si se ha preparado adecuadamente, dará una confesión muy diferente a su esposa que la que hizo antes. En vez del insulso “No he sido un buen esposo” dirá: “Connie, he pecado contra Dios y contra ti. No he vivido de acuerdo con la norma que él me da. Él dice que yo debería amarte como Cristo amó a la iglesia. Mi amor por ti está muy lejos de esto. Me he amado a mí mismo y mis propios deseos mucho más de lo que te he amado a ti o a Dios. He convertido a mi trabajo en un ídolo y me he entregado a él. Te he descuidado y he faltado a mi palabra vez tras vez. No he guardado las promesas que te hice. Te he dejado con toda la carga de criar a los hijos porque soy demasiado egoísta como para apagar el televisor y ayudar. Puedo entender por qué estás tan dolida y desilusionada, y por qué sientes que nunca podrás ser feliz conmigo. Te he ofendido de muchas formas…”

Vez tras vez, cuando el esposo hace una confesión de este tipo, el rostro de la esposa recobra su color. En muchos casos, la mirada fría y desesperanzada es reemplazada por una expresión más suave. Al escuchar las palabras de su esposo, el Espíritu Santo las usa para restablecer la esperanza en su corazón. Comienza a darse cuenta de que algo es realmente distinto y a creer que las cosas podrían cambiar de veras. Y ella misma podría sentirse tocada y hacer su propia confesión sentida; las semillas de la reconciliación pueden comenzar a crecer.

Al despertar la esperanza, el cónyuge desilusionado a menudo estará dispuesto a postergar el divorcio para tratar de solucionar los problemas que han aquejado a su matrimonio. Esto rara vez es un proceso rápido. Los deseos y patrones de comportamiento pecaminosos que llevaron a las personas al punto del divorcio generalmente requieren semanas o meses de aconsejamiento para entender y cambiar. Pero al menos están moviéndose en la dirección correcta y, al obrar Dios a través de la iglesia, muchas parejas pueden experimentar un reconciliación genuina y una mejora continua en su relación.

A veces a las parejas les resulta sumamente difícil encontrar la solución a las causas fundamentales del conflicto marital solas. En estos casos es apropiado buscar ayuda de otras personas. No es una señal de debilidad o de fracaso; todos nosotros luchamos en relaciones y necesitamos ayuda de tanto en tanto. Hay muchas personas diestras y calificadas en el cuerpo de Cristo, y no debemos titubear en pedir ayuda a la iglesia, no importa si es un pastor, un líder de la iglesia, un amigo sabio y de confianza o un consejero bíblico capacitado.

Al pensar en obtener ayuda para su matrimonio, considere estas sugerencias específicas:

  • Busque consejos para usted primero – Todos tenemos puntos ciegos y hábitos que son difíciles de ver y cambiar. Tal vez un consejero neutral pueda ayudarlo a ver sus propias contribuciones al problema más claramente y a encontrar formas de cambiar.
  • Persuada amablemente a su cónyuge a acompañarlo – Su cónyuge podría mostrar resistencia, pero trate de entender y de apelar a los intereses de él/ella.
  • Escoja el consejero correcto – Busque consejos de personas que ofrecerán asesoramiento bíblico sólido y que estén dispuestas a decirle a usted cosas difíciles pero necesarias.
  • Siga estas Claves para el éxito en el aconsejamiento
    • Céntrese en sus propias responsabilidades antes que en las de su cónyuge.
    • Trate el corazón del problema, y no sólo los temas superficiales.
    • ¡Recuerde el evangelio de la gracia!
    • Pida apoyo en oración y rendición de cuentas de su iglesia.
    • Persevere; comprométase a seguir trabajando el tiempo que se requiera para superar los problemas que amenazan su matrimonio.

A menudo, involucrar a otras personas puede aliviar algunas de las cargas de sus propios hombros y puede ayudar a lograr cambios, tanto en usted como en su cónyuge. Pero, aun cuando las cosas no salgan como planea, recuerde que, en última instancia, es responsable por lo que hace usted, y no por lo que hacen los demás (Romanos 12:18). Busque su esperanza continuamente en Jesús, siga sus mandamientos y deje los resultados a él.


Este artículo está basado en una porción del capítulo titulado «Church Discipline: God’s Tool to Heal and Restore Marriages» (La disciplina eclesiástica: la herramienta de Dios para sanar y restaurar matrimonios”), escrito por Ken Sande. Este capítulo está incluido en el libro Pastoral Leadership for Manhood and Womanhood (editado por Wayne Grudem and Dennis Rainey, Crossway Publishing, 2003).

SIETE COSAS QUE DEBE ENSEÑAR A SUS HIJOS

SIETE COSAS QUE DEBE ENSEÑAR A SUS HIJOS

Autor: Howard Hendricks

a11. El niño, desde que nace, debe recibir de sus padres un afecto caluroso, pero no sofocante

El dar y recibir amor es un estabilizador básico en la vida. El amor continúa dando, aunque uno esté cansado, ocupado, enfermo, aburrido, o como sea. El afecto debe ofrecerse en términos entendibles por el niño.

Hay padres muy sinceros que no obstante crían hijos desviados. Por ejemplo, en el homosexual suelen concurrir dos influencias poderosas: una madre dominante, posesiva y agresiva y/o un padre desinteresado, hostil y pasivo. Esta combinación es mortal. Anótelo bien, una inversión de los papeles bíblicos produce desviación. Un estudio sobre 1800 homosexuales concluye drásticamente: «Una relación afectuosa con el padre, de apoyo constructivo, previene la posibilidad de un hijo homosexual». Los desviados no son el producto de un hogar unido y estimulante.

2. Los niños deben ser expuestos a padres profundamente enamorados entre sí y que no se avergüencen de demostrarse su amor en presencia de sus hijos

El amor debe ser un estilo de vida entretejido en la tela de la vida. No es un satín que se rompe cuando se le estira, sino una lana teñida que cubre toda la casa. ¿Cómo captan los niños este amor?, por la vía del contagio: al ser expuestos al mismo.

En una ocasión Jeanne y yo nos estábamos abrazando en la sala cuando de repente entró nuestro hijo menor con un amiguito.

—¡Hey! Tenemos que esperar un ratito—dijo Bill, el otro.

—¿Por qué? Mis padres se están abrazando. ¡Siempre es así!

—Eh, ¡Vamos a entrar! Debe ser formidable tener un padre que ama a tu mamá. Yo ni sé quién es mi padre; cada noche hay un fulano diferente en nuestra casa.

¡Cuidado! No midamos nuestras expresiones de amor por las reacciones de los hijos, especialmente si son adolescentes. Puede ser que digan: «¡Otra vez!, ¡qué fastidio!» Pero, en el fondo de sus corazones, habrá impacto. Cuando estoy aconsejando, las palabras trágicas que escucho son: «No puedo recordar ni una sola vez que mi padre abrazara a mi madre». ¿Qué clase de herencia tendrá el hijo suyo?

3. Ayude a cada niño a identificarse con su propio sexo y, al mismo tiempo, respetar al otro

El sexo es más que un proceso de reproducción o un fenómeno biológico. Incluye toda la personalidad; es lo que hace que un hombre sea hombre y una mujer, mujer. Los niños captan las actitudes como la aspiradora absorbe el polvo. Por ejemplo, la mujer que en su conversación desprecia a los hombres, está revelando más de lo que piensa acerca de su propio matrimonio. El uso del sarcasmo no cabe en un buen matrimonio. El esposo que ve a su esposa frente al espejo y le dice con desprecio: «¡De nada te sirve!», está derramando ácido sulfúrico sobre su matrimonio.

Estimule a su hijo para que llegue a estar orgulloso de su propio sexo. Alabe a su cónyuge frente a su familia. Proclamar: «¡Qué dichosos somos de tener un papá como el nuestro!», dice mucho a los niños.

4. Provea un vocabulario correcto, use términos precisos

Si está enseñando a un niño a hacer galletas, usted no le dice: «Tráeme una de esas cómo se llamen que están en la gaveta, ésas para medir el polvo de hornear y ese cachivache para la harina». Usted usa las palabras correctas porque el niño necesita aprender.

Así debe ser con la información acerca de la vida íntima. Debemos nombrar correctamente las partes del cuerpo. Por ejemplo, uno debe referirse al amamantar a un bebé, de manera normal y natural. Al ir creciendo, el niño debe saber que el bebé empieza su vida en un lugar que se llama útero, y cuando está listo, desciende de cabeza a través de la abertura vaginal. Esta sencilla explicación da confianza a los niños, que normalmente tienen curiosidad y se confunden cuando les dicen: «Eres muy pequeño para hablar de esto». Y más tarde les dicen: «Ya eres muy grande para no saber esas cosas.»

5. Provea información sexual cuando sea necesario y con la interpretación cristiana

Al instruir sobre el proceso sexual debemos hacerlo explicando su maravilla y misterio. Cuando Dios creó a Eva, puso a dormir profundamente a Adán, y hasta la fecha todo es un misterio para nosotros. La relación sexual todavía es un enigma, a pesar del espectacular enfoque de los sexólogos.

Una respetuosa reverencia debe revestir la enseñanza acerca del sexo, para evitar que el niño lo considere algo vulgar.

Las madres deben saber cómo contestar las pregunta, por ejemplo, cuando viene corriendo la niña y pregunta: «Mami, ¿de dónde vienen los bebés?»

Un pequeño le preguntó a su madre de dónde había venido él y de dónde había venido ella. Su madre le habló acerca de la cigüeña. Después el niño preguntó lo mismo a su abuelita, y recibió la misma respuesta, aunque con ciertas variaciones. Entonces el niño salió corriendo de la casa y le contó a su compañero: «¿Sabes qué? ¡En nuestra familia no ha habido un nacimiento normal en las últimas tres generaciones!»

Por lo general, el niño no quiere saber todos los hechos de una sola vez. No se interesa en todo acerca de la reproducción o el acto sexual. Él solamente quiere una respuesta sencilla y directa, y sólo eso debe dársele; Una regla: siempre diga la verdad, pero no necesariamente toda la verdad en una sola ocasión. No le diga más de lo que él quiera o necesite saber.

6. Correlacione el conocimiento con la experiencia

Aproveche las oportunidades que se presenten con los animales caseros, la llegada de bebés, las defunciones, los casamientos, para explicar la vida a los niños. Visite los museos. Compre libros bien ilustrados. Procure que sus hijos estén al tanto de la vida.

7. Provea información e instrucción acerca de las desviaciones sexuales

Los niños deben aprender pronto acerca de los peligros. No los asuste, sólo que estén conscientes. Ellos harán preguntas al ver ciertas cosas en las carteleras, los periódicos y la televisión que provocarán su curiosidad. De buena forma hábleles sobre las drogas, el aborto, las enfermedades venéreas, el vivir juntos sin casarse, la vida comunal, etc. Explíqueles que los homosexuales siempre andan buscando desviar sexualmente a otras personas.

Ambos padres deben participar en la educación sexual. No deje la tarea a la otra persona (generalmente la mamá). Rodee a sus hijos de buena literatura y esté listo para hablar sobre ella. Empiece pronto. La educación sexual no es un discurso; es una vida.

No podemos cambiar el hecho de que el mundo en que vivimos ha diluido y degradado al sexo, y ha torcido completamente el concepto que Dios tiene de él. Sin embargo, la educación sexual no es una opción.

La solución al dilema de la educación sexual está implícita en las Escrituras. El señorío de Cristo es la clave en el área sexual, de la misma manera que con el resto de la vida. Pablo nos recuerda: «Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios» (1 Co 6:20).

Hendricks, H. (2003). SIETE COSAS QUE DEBE ENSEÑAR A SUS HIJOS. En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 130–134). Miami, FL: Editorial Unilit.

INFLUENCIAS NEGATIVAS EN LA DISCIPLINA

INFLUENCIAS NEGATIVAS EN LA DISCIPLINA

Autor: Alberto F. Roldán

a1La aplicación de la disciplina a los hijos se encuentra hoy en una etapa crucial en la sociedad. Existen diversas influencias que resultan totalmente perjudiciales y que es necesario que, como cristianos, las identifiquemos con claridad.

Por un lado, cierta tendencia psicológica —que alcanzo su cúspide en la década de los años 60— sostenía que a los niños no había que corregirlos con severidad. Más bien la idea era que debía aplicarse una especie de «democracia permisiva» que dejara al niño con libertad de decir y hacer lo que deseara. Prohibírselo y —peor aún—castigarlo por cierta acción, significaría dejarle profundos traumas en su mente, que acarrearían funestas consecuencias para el niño. Ciertamente, tal línea de pensamiento no se originó en América Latina; mas bien fue en los Estados Unidos. Pero aquí —¡cuándo no!— también estuvo de moda. La aplicación consciente o inconsciente de las recomendaciones de la «democracia permisiva» dio como resultado una generación de adolescentes y jóvenes opuestos a toda forma de autoridad. Ya no sólo se cuestionó la autoridad de los padres, sino también la de los maestros y educadores. Acaso muchos padres cristianos ni siquiera estuvieron al corriente de esas teorías educativas del niño. Sin embargo, directa o indirectamente han sido influidos en mayor o menor grado por esas tendencias.

Una ilustración de lo que decimos está dada en la afirmación del Dr. John Valusek que durante un programa de televisión sostuvo que:

«El castigo físico es el primer paso en el largo camino hacia la violencia. Después siguen los golpes, las violaciones, los asesinatos. Este modelo de conducta, que se fija desde el hogar, indica: «Recurriré a la violencia cuando no sepa qué más hacer”».

Sobre el padre recae la responsabilidad que se le obedezca.

El argumento del Dr. Valusek da por sentado que si los padres castigan al niño por su desobediencia, entonces ello le enseñará al niño a recurrir a la violencia y castigar a otros. También está tomando como un hecho que cuando un padre castiga a su hijo lo hace por un arrebato de ira y descontrol. Aunque debe admitirse que esto puede ser cierto en algunos casos, no debemos confundir «violencia física incontrolada» con «castigo disciplinario equilibrado». Además, el castigo físico no debe ser el último recurso después de horas y horas de amenazas («Si seguís portándote mal te voy a dar una paliza») sino que debe ser aplicado cada vez que el niño desobedezca las directivas impartidas. En este punto debemos aclarar que no todos los hijos son iguales. Algunos de ellos responden a la palabra y la amonestación. Otros requieren castigo.

Una influencia también negativa, pero de diferente vertiente, es la representada por los abuelos. Es casi una constante que los abuelos tienden a sobreproteger a sus nietos. Se sienten muy felices de tener cerca a quienes «parecen ser sus hijitos» y les hace revivir en plenitud los felices días cuando eran flamantes papás. Pero ¿cuál es el problema? Básicamente, una confusión de roles. Ellos deben darse cuenta de que no son los padres de las criaturas. Son sólo sus abuelos. Deben reconocer que no son ellos los que deben establecer las «reglas del juego» en cuanto a la disciplina de esos niños. Deben, en suma, respetar a los propios padres de los niños para que los críen y disciplinen como ellos han decidido hacerlo y no intervenir en formas que resten la autoridad de los padres. Los niños —¡que son mucho más vivos de lo que pensamos!— en poco tiempo detectaran la divergencia de opiniones en cuanto a la disciplina y entonces irán «a refugiarse a la casa de los abuelos».

Lo descrito es un enfoque objetivo de la realidad, de lo que sucede a diario en la vida de las familias. Sufren la interferencia de filosofías y psicologías básicamente humanistas que se han filtrado en la práctica de muchos cristianos. Sufren, también, la intromisión de personas como los abuelos que, sin duda, con las mejores intenciones, provocan cierto «corto circuito» en las relaciones entre padres e hijos en la esfera de la disciplina.

Pero, a todo esto, ¿qué nos dice la Biblia? Porque si somos cristianos y, como tales, queremos vivir bajo su autoridad, debemos recurrir a ella para saber cómo actuar. Es altamente significativo observar que en el mismo libro que dice que «Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere» (Pr 3:12), se ofrecen indicaciones precisas sobre el tema, con lo cual, implícitamente, da a entender que de la misma manera que nos trata Dios, debemos nosotros tratar a nuestros hijos.

Respecto a cuándo debe comenzar la disciplina severa, Proverbios 13:24 dice: «El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige». La disciplina y la corrección deben empezar temprano, en realidad, en la misma cuna. ¿Por qué debemos castigar al hijo? Proverbios 23:13, 14 afirma: «No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol». La razón del castigo es que, si no se aplica, el destino final de esa persona va a ser la muerte. La muerte no sólo física, sino también espiritual y final. La Biblia no es nada optimista en cuanto a nuestra condición de pecadores. Los niños no son santos, aunque a veces nos gustaría que lo fuesen. Son pecadores al igual que los adultos. No debemos esperar que, privándoles del castigo y la corrección, «por arte de magia» o «por milagro» sean hombres y mujeres de bien. Por el contrario, si aplicamos corrección al niño, ya se nos anticipa el resultado: «Te dará descanso, y dará alegría a tu alma» (Pr 29:17).

Y por si algún lector quedó con preocupación, Proverbios 19:18 despeja las dudas cuando expresa: «Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo». Es decir, debemos tener equilibrio entre un castigo —que a veces puede ser severo— y la destrucción física y espiritual del niño.

¿Qué nos dice la Biblia en cuanto a la intromisión de terceros? Por una parte está el mandamiento base del matrimonio que también aquí tiene aplicación: «Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer. Y los dos serán una sola carne» (Gn 2:24). Una de las razones para dejar padre y madre es poder formar un nuevo núcleo familiar sin interferencias. Además, los mandamientos para hijos y padres son inequívocos: «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres» [no dice: «a vuestros abuelos» ni «a vuestros tíos»]… «Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor» (Ef 6:1, 4). La responsabilidad de la crianza, disciplina y corrección de los hijos es enteramente de los padres. Y, ¡cuidado!, de ambos padres; no sólo —como ocurre tantas veces en la cultura latinoamericana— de la madre. También el padre es responsable de la disciplina de los hijos.

En resumen, debemos ser sabios para detectar las interferencias que puedan estar afectando la aplicación de la disciplina a nuestros hijos. Como creyentes obedientes a Dios y a Su Palabra, debemos regirnos por los principios que Él nos ha dejado en ella. Aunque esos principios, claro está, no resulten aceptables para mucha gente. Recordando siempre, que la disciplina es una forma de amor que tiene en cuenta el futuro de nuestros hijos. A Leonardo Da Vinci se atribuye esta declaración: «Quien no castiga las malas actitudes, las fomenta.»

Roldán, A. F. (2003). INFLUENCIAS NEGATIVAS EN LA DISCIPLINA. En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 117–121). Miami, FL: Editorial Unilit.

 

TELEVISIÓN: ¿ENTRETENIMIENTO O MASIFICACIÓN?

TELEVISIÓN: ¿ENTRETENIMIENTO O MASIFICACIÓN?

Autor: Alberto F. Roldán

a1Los medios masivos de comunicación —la radio, la televisión, los diarios, las revistas, el cine— son instrumentos cuyas funciones principales son: informar, educar, animar, y distraer. Como cristianos, resulta muy importante que conozcamos las formas sutiles en las que los medios operan en las personas, influyendo en su manera de pensar y de actuar. También es fundamental que sepamos cómo interpretar críticamente las ideologías y valores (a menudo son antivalores) que nos ofrecen.

El modelo de familia que promueve la televisión. En un análisis sociológico sobre el tema, el escritor argentino Julio Mafud sintetiza el tipo de familia que promueve la televisión. Se trata de una familia reducida, nuclear, con un padre absorbido por su trabajo fuera del hogar. A veces, como hemos explicado, la situación socioeconómica de nuestros países obliga al padre a tomar dos o tres trabajos, lo que agrava la situación. El «dulce hogar» se ha tornado en «la carga del hogar».2
Así las cosas, los niños se tornan en «succionadores» de los medios que saturan sus mentes ofreciéndoles un amplio panorama de opciones para pedir y nunca estar satisfechos. Perdido el control de los hijos, el padre ya no es el que orienta sus gustos ni el que da pautas a sus vidas. Hasta la línea que divide lo permitido de lo prohibido se torna casi imperceptible.

Valores que promueve la televisión. La televisión, como otros medios de comunicación, conlleva un doble efecto. Uno, al que se puede denominar «denotativo», tiene que ver con lo objetivo y explícito, es decir, lo que concretamente ofrece un mensaje determinado. Pero hay otro al que se puede llamar «connotativo» que contiene un mensaje implícito que añade o sugiere significados que apuntan a otras ideas y sentimientos.
Es importante que conozcamos ejemplos concretos de los valores —mejor dicho, antivalores— que nos dan los medios, particularmente la televisión. He aquí algunos:
a) Desintegración familiar. En una serie dramática de la televisión argentina de hace algunos años, ninguno de los tres personajes centrales tenía una familia estable e integrada. Uno de ellos se la pasaba «probando» de pareja en pareja. Otro, aparentemente, era divorciado. El tercero vivía en la incertidumbre en ese terreno. El contexto social y familiar que esos hombres representaban daba como una «realidad incambiable» el hecho de que es posible ser persona actualizada, de éxito y de importancia, sin que ello implique, necesariamente, estar al frente de una familia. Precisamente, Graciela Peyrú sostiene a este respecto que en la televisión «los besos y las caricias, cuando se incluyen, forman sólo parte de la duple seducción/violencia o son expansiones mínimas de vínculos fugaces». Es decir, la familia como núcleo está ausente. Otro ejemplo específico lo ofreció la televisión española. La protagonista era una mujer de unos 40 años, atrayente, pero que acababa de separarse de su marido. Vuelve a casa, les cuenta a sus hijos adolescentes lo que había ocurrido, y… ¡adivinen lo que pasó! Pues que los hijos no tienen mejor reacción que felicitar a su madre e invitarla a celebrarlo juntos. La única persona que cuestiona el hecho es la madre de la mujer. Claro que la serie tiene el cuidado de «pintarla» como una mujer grotesca, atrasada, de poca cultura. La idea es clara: sólo personas así pueden oponerse a lo sucedido. ¡Pobre gente! No está actualizada.
b) Sexo libre. El lector tendrá pocas dificultades en ver en series y novelas —nacionales y extranjeras— cómo directa o indirectamente se aprueban relaciones premaritales, adulterio, homosexualidad. A propósito de esto último, recuerdo el caso de otra serie argentina, en la cual su personaje central era un homosexual. Las escenas mostraban cómo el muchacho no encontraba solución alguna ni en la psiquiatría, ni en la psicología, ni en la religión. Finalmente, todo termina con una carta que le envía su hermana donde le dice más o menos así: «Querido, la decisión es tuya. Es lo único que cuenta. Hacé lo que vos quieras. Nadie puede ni debe meterse en tu vida. La opción es tuya y si es bueno para vos, entonces es bueno». Conclusión que queda en la mente del televidente promedio: «Está bien lo que me hace sentir feliz. No hay absolutos. La homosexualidad es una opción más que no es ni mejor ni peor que la heterosexualidad.»

El poder de la publicidad. La publicidad se define como «una técnica de difusión masiva, a través de la cual una industria o empresa comercial lanza un mensaje a un determinado grupo social de consumidores con el propósito de incitarlos a comprar un producto o usufructuar un servicio». Las coordenadas bajo las que se estructura la publicidad son básicamente dos: el PROGRESO y el PLACER. El poder de la publicidad es de tal magnitud que hoy ya no importa tanto si un producto es bueno o es malo. La publicidad se encargará de hacerle creer a la gente que es «caro… pero el mejor»; aunque a la postre el consumidor llegue a la triste realidad de que en efecto era «caro… ¡pero el peor!»
La publicidad apela a «estímulos subliminales», es decir, fuerzas sensoriales a nivel inconsciente. El estímulo subliminal es como una «memoria dormida» que cuando despierta hace actuar al individuo. Muchos aspectos de la realidad que no vemos a nivel consciente los advertimos subliminalmente y se va almacenando en nuestro inconsciente. Lo importante en la publicidad no está sólo en lo que explícitamente dice un anuncio. Muchas veces está en lo que el mensaje implica en términos de «felicidad», «realización humana», «progreso», «conquista», etc.

Clave hermenéutica. Como todo mensaje, la publicidad requiere una adecuada hermenéutica (interpretación). En este sentido, hay una clave que resulta de sumo valor práctico a los fines de interpretarla. Básicamente, toda publicidad sigue el siguiente esquema:
Lo grave del caso es que se trata de «soluciones falsas a problemas reales». En efecto, la publicidad le hace creer a la gente que comprando tal o cual producto será próspera, tendrá dominio sobre otros, será una persona dinámica, emprendedora, viril, con prestigio, etc. La caricatura que ofrecemos a continuación es un claro exponente de lo que decimos:
Algunos slogans publicitarios que apelan a la felicidad, el éxito, la fama, son estos:

«Siempre habrá tiempos felices. Cuente con cigarrillo…» Interpretación: El fumar ese cigarrillo es lo que hace posible la felicidad.
«En guardia! Juvenil, peligrosa, ¡dispuesta a la vida!… el amor que espera. Loción y extracto…» El texto está acompañado, claro por la imagen de una mujer rubia, «juvenil y peligrosa».
«automóvil… ¡la gran tentación!» La imagen esta vez es diferente. Sí, ¡se trata de una mujer morocha! Mirada atractiva, labios carnosos y a punto de morder una manzana.

Muchas veces las imágenes son simbólicas y apelan, generalmente, a la sexualidad. Así aparecen como «telón de fondo» objetos que simbolizan órganos sexuales. Y uno dice: «Pero no me di cuenta de eso. Por lo tanto no me tiene que afectar». Craso error. Como se sostiene en una obra ya citada:
«El descubrimiento fundamental fue este: los motivos que impelen a un individuo a comprar o no comprar una cosa son diez por ciento a nivel consciente y noventa por ciento a nivel subconsciente o inconsciente.»

El niño y la televisión. Los niños son los que pasan más tiempo frente al televisor. Como sostiene un especialista en comunicaciones, el Profesor Miguel A. Pérez Gaudio (con el que tomamos un curso sobre el tema), la familia
«le ha abierto a la televisión de par en par las puertas de su intimidad hasta el punto de que estos medios llegan a imponer sus horarios, modifican los hábitos, alimentan ampliamente conversaciones y discusiones y, sobre todo, afectan —a veces profundamente—la psicología de los usuarios en los aspectos tanto afectivos e intelectuales como religiosos y morales».
Se considera que son «televidentes livianos» los que pasan menos de cuatro horas por día viendo televisión. Los «pesados» son los que la ven más de cuatro horas por día. Encargamos a Claudia, una maestra que es miembro de nuestra iglesia, la realización de una pequeña encuesta en un séptimo grado de primaria (niños de 11 a 13 años). Con mis hijos analizamos la encuesta, que arrojó el siguiente resultado:

Total de alumnos: 45
Tienen TV cable: 27

Horas que ven TV diariamente: promedio de 4 horas y media. Los que menos ven llegan a 2,5 horas por día. Los que más, llegan a 7,5 horas por día.
PROGRAMAS FAVORITOS:

Dibujos animados:

31 de los 45 alumnos

Comedias: 19h

Acción: 7h

Películas: 6h

Drama: 5h

Musicales: 4h

Noticias: 3h

Humor: 3h

Entretenimientos: 3h

¿Cómo incide el exceso de televisión en la conducta de los niños? En primer lugar, en cuanto a rendimiento escolar, en una prueba que se hizo en 1984 por el programa Evaluación Nacional del Progreso en Educación (en los E.U.A.),

«Los niños de 9 años que miraban seis horas o más de televisión por día se desempeñaban escolarmente mucho peor que aquellos que miraban menos horas. Pero había poca diferencia entre los que miraban menos de dos horas de TV diarias y los que lo hacían de 3 a 5. Entre los jóvenes de 13 a 17 años interrogados, los niveles de lectura ascendían a medida que mermaban las horas frente al televisor».

En segundo lugar está el tema de la violencia. En Buenos Aires, por ejemplo, se ha llegado a establecer que si se enciende el televisor de lunes a viernes, uno tiene la posibilidad de ver más de 7 escenas de violencia por hora. Pero ese riesgo sube a más de 17 los fines de semana. En una encuesta realizada en una escuela de esa ciudad, se halló que había un comportamiento disímil entre dos grupos de niños. El grupo que había contemplado programas violentos dejaba a los más pequeños cuando se trenzaban en peleas. Los que no habían estado expuestos a ese tipo de programas intervenían para separar a los que se estaban peleando. Las conclusiones son las siguientes:

«Se ha comprobado reiteradamente que los niños acostumbrados a ver programas violentos como televidentes «pesados» muestran menos índices corporales de alteración emocional frente a la agresión que los menos habituados («livianos»). Esta «desestabilización» va acompañada de un aumento directo de las fantasías y conductas agresivas.»

Mecanismos de desinformación. Prácticamente no nos queda espacio para abordar esta cuestión. Hasta resulta irónico hablar de «desinformación» porque quienes la preparan lo hacen —dicen— con el objeto de «informar a la opinión pública». Entre los muchos mecanismos existen los siguientes: Colocar un título y luego no referirse a ese tema en el contenido. Modificar el texto ligeramente, de modo que el lector, oyente o televidente, no capte el cambio efectuado. Otras formas, por supuesto, tienen que ver con lo que alguien ha llamado «arbitrario recorte» de lo que se dice que es «la realidad». Aparece un noticiero televisado y lo que abunda son robos, asesinatos, accidentes, y otras imágenes semejantes. Uno se pregunta: ¿Será esa toda la realidad? Finalmente, otro mecanismo de desinformación consiste en omitir referencias o imágenes que no conviene mostrar, como sucede a veces durante las guerras. No se reportan bajas ni muertes de civiles. ¡Como si los bombardeos sólo provocaran el derrumbe de edificios!
Hacia una mentalidad crítica. Jesucristo nos manda ser no sólo sencillos como palomas, sino también prudentes como serpientes (Mt 10:16). En este sentido, debemos estar al tanto de la escala de valores subyacentes que nos ofrece la televisión y demás medios masivos. Extraemos algunos datos que surgen de la investigación del Prof. Pérez Gaudio realizada con 100.000 estudiantes:

Asimilación de los contenidos televisivos.
Recepción televisiva en soledad, sin consejo ni auxilios serios por parte de los adultos.
Ligereza para imitar e identificarse con los personajes propuestos en las programaciones televisivas.
Agresividad por imitación.
Alteración de valores personales, familiares, sociales y religiosos.
Desjerarquización de la autoridad familiar y docente.
Consumismo material excesivo.

¿Cómo desarrollar una mentalidad crítica que nos permita ver televisión sin ser absorbidos por la misma, ni ser receptores pasivos de sus mensajes? Me permito sugerir los siguientes pasos:

a) ¿Cuántas horas de televisión ven nuestros hijos?

b) ¿Cuáles son sus programas favoritos?

c) ¿Coincide la filosofía de vida y la escala de valores de esos programas con el Evangelio de Jesucristo? ¿En qué aspectos se oponen?

d) ¿Es aceptable el tipo de sociedad que nos proponen?

e) ¿Qué puntos de vista jamás toman en cuenta?

Estas son sólo preguntas de orientación. El lector podrá, seguramente, agregar muchas más. Para terminar, acaso nos resulte útil recordar lo que San Pablo nos dice: «Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna» (1 Co 10:12). Podemos hacer uso de la televisión. Otra cosa, muy distinta, es que la televisión termine usándonos a nosotros. Si logramos revestirnos de una mentalidad critica, entonces podrá ser de cierta utilidad en términos de entretenimiento y aun cultura. De lo contrario, terminará siendo un instrumento de masificación de nuestra familia.

Roldán, A. F. (2003). TELEVISIÓN: ¿ENTRETENIMIENTO O MASIFICACIÓN? En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 97–104). Miami, FL: Editorial Unilit.

 

PARA COMUNICARSE: ESCUCHAR MÁS, HABLAR MENOS

PARA COMUNICARSE: ESCUCHAR MÁS, HABLAR MENOS

Autor: H. Norman Wright

a1En su libro Herein is love [Aquí está el amor], Reuel Howe dice: «Si existe alguna perspectiva indispensable con la cual debe comenzar su vida juntos una joven pareja, ésta consiste en que ambos deben intentar, a toda costa, mantener las líneas de comunicación entre ellos.»

Desgraciadamente, no es nada raro que las líneas de comunicación se rompan. Estas roturas son, a veces, debidas a que el marido y/o la mujer no quieren o no pueden hablar de lo que ocurre en sus vidas. Pero este mismo resultado se produce a menudo cuando los componentes del matrimonio no escuchan atentamente cuando habla el otro. No pueden existir sólidas líneas de comunicación si no se escucha con la atención debida.

Alguien ha sugerido que escuchar atentamente con la boca cerrada es una básica habilidad comunicativa necesaria en el matrimonio. Piense en su propia norma de comunicación. ¿Escucha usted? ¿Cuánto oye usted de lo que se dice? Se estima que una persona suele oír solamente el 20 por ciento de lo que se habla. ¿Qué hace falta para escuchar con eficacia?
Escuchar eficazmente significa que cuando alguien habla usted no está pensando en lo que va a decir cuando el otro termine. Por el contrario, usted debe captar todo cuanto dice su interlocutor. Como Paul Tournier manifiesta: «Qué experiencia tan hermosa, grande y liberadora representa el que la gente aprenda a escuchar a los demás. Resultaría imposible subrayar hasta qué punto necesitan los humanos que se les escuche realmente».

Escuchar es algo más que esperar cortésmente a que nos toque hablar. Es algo más que oír palabras. Escuchar de veras es recibir y aceptar el mensaje cuando nos lo envían, tratar de comprender lo que la otra persona quiere decir. Cuando esto sucede, usted no se limita a decir: «Le escucho». Usted puede decir: «Comprendo el significado de sus palabras.»
Aunque el escuchar se considera, generalmente, como una parte pasiva de la comunicación, en realidad no es así. Escuchar sensatamente es llegar hasta nuestro interlocutor, preocuparse activamente por lo que dice y por lo que quiere decir.

En su libro After You ‘ve Said I Do, Dwight Small señala que escuchar no resulta fácil ni natural para la mayoría de la gente. Nuestra preferencia innata no es escuchar. A muchas personas, lo que les gusta es hablar. Preferimos expresar nuestras ideas, pues nos sentimos más cómodos sentando nuestra postura, confirmando nuestras opiniones y sentimientos. En realidad, a muchos no les gusta tanto escuchar como hablar y ser oídos. Es debido a esto que nos concentramos más en intervenir en la conversación que en prestar plena atención a lo que dice el otro. También, y con frecuencia, pasamos las observaciones de los demás por el tamiz de nuestras propias opiniones y necesidades.

Por ejemplo, una esposa dice que está cansada de las tareas domésticas. El marido oye lo que ella dice, pero el mensaje que recibe es interpretado como que la mujer se siente desgraciada porque no tiene la ayuda de que dispone su madre. Esto no es lo que la mujer piensa, pero es lo que el marido oye. Desde que se casaron, a él le ha fastidiado el no poder proporcionarle a su esposa la ayuda que su suegro le proporciona a la suegra. Es fácil constatar cómo el mensaje ha sido falsamente interpretado. Los mensajes «filtrados» o «tamizados» raramente son exactos y se prestan a muchos malentendidos.

Cuando el marido y la mujer reconocen la importancia de escuchar objetivamente, prestándose mutua atención, están tomando grandes medidas para construir poderosas líneas de comunicación.
Wright, N. H. (2003). PARA COMUNICARSE: ESCUCHAR MÁS, HABLAR MENOS. En La familia desde una perspectiva bíblica (pp. 84–86). Miami, FL: Editorial Unilit.

Reduccionismo: Sobre el concepto «Naturaleza»

Reduccionismo:

Autor: C .S. Lewis

Sobre el concepto «Naturaleza»


a1… Mi argumento podrá quedar más claro para algunos si se expresa de una manera diferente. «Naturaleza» es una palabra de diversos significados, los cuales se pueden comprender mejor si consideramos sus varios antónimos. Lo Natural es lo opuesto a lo Artificial, a lo Civil, a lo Humano, a lo Espiritual, y a lo Sobrenatural. Lo Artificial no nos atañe ahora. Pero si tomamos el resto de la lista de opuestos, creo que podemos tener una vaga idea de lo que los hombres entienden por Naturaleza y qué es lo que oponen a ella. La Naturaleza parece ser lo espacial y temporal, en contraste a lo que no lo es tanto o no lo es en absoluto. Parece ser el ámbito de la cantidad en contraste al ámbito de la calidad; de los objetos en contraste a la consciencia; de lo limitado, frente a lo que es total o parcialmente autónomo; de lo que desconoce valores frente a aquello que tiene y percibe valores; de las causas eficientes (o, en algunos sistemas modernos, sin causalidad en absoluto) frente a las causas finales. Ahora bien, considero yo que cuando comprendemos algo analíticamente y luego lo dominamos y lo empleamos para nuestra conveniencia, lo reducimos al nivel de «Naturaleza» en el sentido de que suspendemos nuestro juicio de valor acerca de ello, que ignoramos su causa final (si hay alguna), y lo tratamos en términos de cantidad. Esta represión de elementos en lo que de otra manera sería nuestra reacción total ante ello es a veces muy clara e incluso penosa: tenemos que vencer algo antes de poder cortar un cadáver de un hombre o un animal vivo en un aula de disección. Estos objetos se resisten al movimiento de la mente mediante el que los arrojamos al mundo de la mera Naturaleza. … Pero no es ésta toda la historia. No son los más grandes científicos modernos los que creen de cierto que cuando el objeto es desnudado de todas sus propiedades cualitativas y reducido a una mera cantidad es totalmente real. Los cientifiquillos y los irreflexivos acientíficos seguidores de la ciencia puede que lo crean. Las grandes mentes saben muy bien que el objeto, cuando se trata de esta manera, es una abstracción artificial; saben que se ha perdido algo de su realidad.

Desde este punto de vista, la conquista de la Naturaleza aparece bajo una nueva luz. Reducimos las cosas a mera Naturaleza a fin depoderlas «conquistar». Siempre estamos conquistando la Naturaleza, porque «Naturaleza» es lo que le estamos dando a lo que hemos, hasta cierto punto, conquistado. El precio de la conquista es tratar aquella cosa como mera Naturaleza. Cada conquista sobre la Naturaleza aumenta su ámbito. Las estrellas no se transforman en Naturaleza hasta que las podemos medir y pesar; el alma no se transforma en Naturaleza hasta que podemos psicoanalizarla. El arrebatamiento de los poderes de la Naturaleza es también la rendición de las cosas a la Naturaleza. En tanto que el proceso no llegue al paso final bien podremos considerar que las ganancias son superiores a las pérdidas. Pero tan pronto tomamos el paso final de reducir nuestra propia especie al nivel de mera Naturaleza, todo el proceso enloquece, porque esta vez el ser que quería ganar y el ser sacrificado son el mismo. Éste es uno de los muchos casos donde llevar un principio a lo que parece su conclusión lógica lleva al absurdo. Es como el famoso irlandés que descubrió que un cierto tipo de estufa reducía su consumo de leña a la mitad, y por ello llegó a la conclusión de que dos estufas de la misma clase le posibilitarían calentar la casa sin ninguna leña. Es la propuesta del brujo: da tu alma, y recibe poder a cambio. Pero una vez hemos entregado nuestras almas, esto es, nuestro mismo yo, este poder que así nos ha sido conferido deja de pertencernos. Seremos de hecho los esclavos y marionetas de aquello a lo que hemos dado nuestras almas. Está dentro del poder del Hombre tratarse a sí mismo como un mero «objeto natural», y sus propios juicios de valor como materia prima para que la manipulación científica los altere a voluntad. La objeción contra hacer esto no reside en el hecho de que este punto de vista (como el primer día de uno en un aula de disección) sea penoso y chocante hasta que uno se acostumbra. La verdadera objeción es que si el hombre decide considerarse como materia prima, materia prima es lo que será: no materia prima para ser manipulado por sí mismo, como se imaginaba complacido, sino por el mero apetito, esto es, por la mera Naturaleza, en la persona de sus deshumanizados Condicionadores». …

C. S. Lewis, The Abolition of Man (La Abolición del Hombre), Collins (Londres, 1978), págs. 42-44.
Hay edición castellana: Ediciones Encuentro, Madrid 1990.


Traducción del inglés: Santiago Escuain
© Santiago Escuain 1997, por la traducción
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