11/12 – «Perseverancia. Orad sin desmayar» (Lc 11:5-13)

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Parábolas de la Vida Cristiana

11/12 – «Perseverancia. Orad sin desmayar» (Lc 11:5-13)

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

¿Debes convencer a otros de la existencia de Dios?

The Master’s Seminary

¿Debes convencer a otros de la existencia de Dios?

Rubén Videira

 Escritura revela que Dios existe y es real. Él es verdadero y es el único Dios. Por eso debemos adorarle. Debemos rendir nuestra rodilla, postrarnos, arrepentirnos y creer en Él. Como creyentes, sabemos que esto es verdad porque nos hemos arrepentido de nuestros pecados, hemos sido transformados por Él y creemos Su Palabra revelada a nosotros. Sin embargo, a menudo, al hablar de Dios con los incrédulos tratamos de convencerlos con argumentos racionales de la existencia de Dios en lugar de predicarles el evangelio según lo revela la Escritura. Tiempo atrás, traté de “evangelizar” a un hombre en mi ciudad utilizando el argumento trascendental para intentar convencerle que Dios existe. El argumento trascendental afirma que Dios es real porque es imposible demostrar lo contrario. Dios existe porque tú no puedes demostrarme que no existe o, dicho de otra manera, todo lo que existe en este universo—la realidad de este mundo—necesita de la existencia de Dios.

Las leyes de la física, las matemáticas, el lenguaje humano y los absolutos morales dependen de que haya un Dios para que funcione.

En otras palabras, si Dios no existiese no podríamos asumir que algo tan sencillo como dos más dos sea cuatro. No podríamos asumir que es verdad aquí en la Tierra y a la vez es verdad en Marte, en Júpiter, en Saturno y en cualquier otro rincón del universo a donde el hombre no haya llegado, porque si Dios no existe, dos más dos igual a cuatro es una invención del hombre. El hombre lo inventó. No podemos estar seguros de que aquello que el hombre ha creado, aquello que el hombre ha desarrollado, se
cumple en otras partes del universo donde el hombre no está. Los científicos envían a hombres al espacio, tenemos la estación europea internacional en el espacio, en órbita a la Tierra y, entre muchas fórmulas físicas y matemáticas de gran complejidad, esa increíble estación espacial está ahí porque simplemente depende de una fórmula tan sencilla como que dos más dos son
cuatro. El hombre puede enviar a otros seres humanos a la luna porque confía y espera que dos más dos sean cuatro tanto aquí en la Tierra como en la luna. Además, están planeando enviarlo a Marte porque confían que en Marte también se cumpla que dos más dos son cuatro. Si el hombre tiene esa presuposición, si tiene esa idea de que dos más dos son cuatro y se cumple en todo punto del universo, la única conclusión lógica es que hay un ser por encima del hombre que ha desarrollado esta fórmula
matemática de que dos más dos son cuatro y que la misma se cumple en todo el universo. Dios es un ser matemático y existe.

En mi plática con este hombre, seguí tratando de convencerlo en esa línea, añadiendo otro argumento racional como el de las leyes
federales. El tráfico de drogas es un delito federal en los Estados Unidos, independientemente del estado en el que cada ciudadano se encuentre. Traficar con drogas es un delito, ya que estés en California, en Wyoming o en Carolina del Sur, porque la ley federal, que está por encima de la ley estatal, determina que en todo el país es un delito traficar con drogas. Para que esa ley tenga un efecto y sea válida tiene que haber un gobierno federal que está por encima de los gobiernos estatales. Esta es la misma idea que lo que se mencionó con anterioridad: para que dos más dos sean cuatro en la Tierra como en Marte, tiene que haber una ley federal, tiene que haber un ser que puede estar a la vez en la Tierra y en Marte y que pudo haber dicho, “¿sabes qué? Dos más dos son cuatro”. El ejemplo de la ley federal se aplica a todo lo demás incluyendo, por ejemplo, los asuntos morales. Sea cual sea la cultura o
el país de que procedamos, a pesar de la terrible corrupción en la que vivimos, todos consideramos que el asesinato es un delito. Hay un absoluto moral. Sucede los mismo cuando consideramos que el abuso de niños es un delito terrible. Hay un absoluto moral independientemente de donde vengas, del lenguaje, costumbres y capacidades racionales de cada uno. A pesar de que los seremos humanos tenemos diferentes capacidades del habla, a pesar de hablar diferentes idiomas, a pesar de venir de diferentes países, de diferentes contextos y demás, el lenguaje es lo mismo para todos. Hay un comunicador que codifica un mensaje y
ese mensaje es descodificado por un receptor. La comunicación funciona así siempre. Aplicándolo a nuestro tema, es claro que por encima del hombre hay un ser que se extiende más allá de donde está el hombre y que ha determinado todas estas realidades. Para que existan las matemáticas, para que exista la química, para que exista la física, para que existan los absolutos morales, para que
exista el lenguaje, tiene que haber Dios. Sin Dios no podemos explicar esas cosas. Ese fue mi argumento y pensé, “ya está, gané el argumento”. Me sentía satisfecho de haber hecho uso de argumentos claros y racionales para probar que Dios existía.

Esperando una respuesta a todo mi argumento, mis ojos se dirigieron a él y efectivamente, como pensé, este hombre se quedó sin palabras. Recuerdo haber pensado, “perfecto, solo falta que se ponga de rodillas y que reconozca que Dios existe, que él es un pecador rebelde que necesita arrepentirse y que quiere ir al cielo”. Para mi sorpresa, esa no fue su reacción. Este hombre, después de haberme escuchado atentamente, se levantó y se fue enfadado. No quiso seguir con la conversación, no quiso seguir hablando conmigo y fue en ese momento cuando por primera vez me di cuenta de mi error. Estaba equivocado en pensar que, si yo convencía a este hombre, él no tendría más remedio que aceptar el mensaje del evangelio. Sin embargo, ganar el argumento logró únicamente que el se quedara sin palabras. Este hombre se fue ofendido, dolido en su orgullo, y yo me quedé sin la oportunidad de predicarle a Cristo. Simplemente se fue. Mi excelente argumento no sirvió de nada. Todos podemos errar de esta manera o lo hemos hecho ya. Por más excelente que sea un argumento, no hace falta. Un argumento excelente te hará ganar una discusión o un debate, pero no hará que un alma sea transformada. En efecto, tuve una respuesta a mi argumento, pero esa respuesta estaba lejos de lo que esperaba haber logrado.

Usar el argumento trascendental para “hacer evangelismo” puede tener consecuencias catastróficas porque estamos perdiendo oportunidades de predicar a Cristo Jesús.

¿Cuántas veces no predicamos el evangelio porque tenemos miedo a no tener los argumentos correctos? Tal vez no hayas dicho esto audiblemente, pero seguro lo habrás pensado muchas veces. Aún más, ¿cuántas veces dejaste pasar la oportunidad de hablar de Cristo y las buenas nuevas de salvación tal como lo revela la Escritura? Muchas veces nos quedamos callados porque pensamos que no vamos a poder tener todas las respuestas. Nos intimida pensar que no tendremos argumentos para convencer a alguien. Pensamos que no sabemos cómo defender que el diluvio fue verdad, ni cómo explicar el relato bíblico de la creación en seis días de veinticuatro horas. Tememos comenzar a hablar porque pensamos, ¿qué pasa si no sé cómo demostrarle que la Biblia es la Palabra de Dios? Este miedo se traduce en una falta de evangelismo. En otras palabras, dejamos de evangelizar porque tenemos miedo a quedar expuestos y hacer el ridículo. Entonces, ¿cómo podemos solucionar este problema?

La respuesta a este problema es única y exclusivamente predicar a Cristo. (1 Cor 2:1–2) El apóstol Pablo dijo a los corintios que no fue a ellos tratando de ganar el argumento, sino que fue a predicar a Cristo. No tengas temor de abrir tu boca y articular el evangelio fielmente puesto que es “poder de Dios para salvación” (Ro 1:16). Tener temor al evangelizar es fruto de una apologética equivocada. Todos somos apologetas en un sentido u otro. Si eres Su hijo, debes proclamar Su verdad. Debes evitar pensar que tienes que demostrar que Dios existe para poder predicar el evangelio. Proclama el evangelio fielmente y deja los resultados a Dios. No debes demostrar lo mucho o poco que sabes, ni tratar de convencer racionalmente a nadie. Únicamente predica a Cristo. Abre tu boca y proclama el evangelio de Jesucristo.

 

Rubén Videira

El costo del discipulado

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

El costo del discipulado

Adriel SanchezNota del editor: Este es el décimo séptimo y último capítulo en la serie «Discipulado», publicada por la Tabletalk Magazine.

Es fácil seguir a la gente hoy día. Nos seguimos con el clic de un botón en las redes sociales. El costo es minúsculo. Como mucho, perdemos un poco de dignidad (dependiendo de a quién sigamos). Por lo general, queremos seguir a amigos y familiares, o personas cuyas vidas codiciamos. Las celebridades tienen millones de seguidores y no piden mucho a cambio, tal vez un «me gusta» ocasionalmente. Hoy en día, seguir a alguien es fácil, tan fácil que podemos seguir a cientos, incluso miles de personas. Me pregunto si este fenómeno ha ayudado a confundirnos con las palabras de Jesús: «Sígueme».

La comodidad y la gloria que a menudo deseamos para nosotros mismos son radicalmente contrarias a la cruz.

La vida que Jesús nos llama a emular en realidad no fue codiciada por nadie. Si Instagram hubiera existido en el primer siglo, no estoy seguro de que Jesús hubiera tenido muchos seguidores. Él era un marginado religioso, así que los piadosos de aquel tiempo no hubieran querido ser identificados con Él o seguirle. En nuestros días, a «los espirituales pero no religiosos» les resulta igualmente difícil seguir a Jesús por dos razones.

Primero, Jesús exige que le sigamos de manera exclusiva. «Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo» (Lc 14:26). Familiares y celebridades están felices de compartir sus seguidores, pero Jesús no. No puedes seguir a Jesús y dedicarte a los demás de la misma manera que te consagras a Él. Este tipo de exclusividad es especialmente difícil en sociedades como la nuestra, donde los no cristianos se alegran de incluir a Jesús entre los grandes maestros religiosos, pero no sobre ellos. Sin embargo, Jesús no compartirá escenario con nadie más, y exige que nuestro amor por Él sea único.

Segundo, Jesús exige que le sigamos precisamente cuando no sea emocionante o cómodo. «El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo» (v. 27). La comodidad y la gloria que a menudo deseamos para nosotros mismos son radicalmente contrarias a la cruz. Sin embargo, seguir a Jesús es abrazar una vida cruciforme. Juan Calvino escribió que los seguidores de Cristo «debían prepararse para una vida dura, trabajosa e inquieta, llena de muchos y diversos tipos de maldad». Tan grande es el costo de seguir a Jesús que Él nos exhorta a considerar la decisión cuidadosamente antes de que hagamos «clic» (vv. 28-32).

Jesús concluyó Su llamado al discipulado en Lucas 14 diciendo: «Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo» (v. 33). En pocas palabras, seguir a Jesús te costará todo, pero lo que ganas es más grande que lo que pierdes. A través de la cruz, obtenemos al Cristo, que por nuestra salvación lo soportó antes que nosotros.

Este artículo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Adriel Sanchez
Adriel Sanchez
El Rev. Adriel Sánchez es el pastor principal de la iglesia North Park Presbyterian Church en San Diego y conductor del programa de radio Core Christianity.

17/18 – Verdadero liderazgo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

17/18 – Verdadero liderazgo

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/verdadero-liderazgo/

Carmen Espaillat: Pensar sobre la eternidad nos dará mucho más paciencia. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: “He estado esperando por siempre”. No, tú no has estado esperando por siempre. Solo parecería haber sido para siempre. Pero cuando lleguemos al verdadero por siempre, nos damos cuenta de que por mucho que hayamos tenido que esperar aquí en la tierra, solo fue un simple momento sin importancia.

Carmen: Estás escuchando es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Nos molestamos tanto cuando escuchamos sobre líderes que utilizan el poder político para llenar sus propios bolsillos. En lugar de servir al público, se sirven a sí mismos. Cuando escuchamos historias como éstas, tenemos que revisar nuestros propios corazones. ¿Estamos más interesados en servir o en ser servidos? Aquí está Nancy Leigh DeMoss en la serie llamada Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Bueno, ¿este ha sido un viaje maravilloso juntas a través del libro de Ester? He sido tan bendecida, tan desafiada por su vida. Una de las mejores cosas de enseñar la Palabra de Dios es que me da la oportunidad de dedicar mucho tiempo a estudiarla. Ha sido un desafío tan grande para mi propia vida. Me he visto a mí misma de muchas maneras que no me agradan. Pero también he podido ver a Dios en formas tan frescas, refrescantes y alentadoras para mí… Espero que éste haya sido un estudio realmente alentador y retador t también.

Hoy vamos a retomar este estudio en el capítulo 9, versículo 23. Los judíos han salido victoriosos sobre sus enemigos. Los papeles se han invertido. Ellos han logrado el dominio sobre aquellos que habían planificado tener dominio sobre ellos. Ahora ellos celebran la victoria y Mardoqueo ha establecido un día para hacer memoria de este evento, decretando que cada año en ese mismo día se debía celebrar la victoria de Dios sobre sus enemigos.

Así que los judíos llevaron a cabo lo que habían comenzado a hacer, y lo que Mardoqueo les había escrito. Pues Amán, hijo de Hamedata, agagueo, enemigo de todos los judíos, había hecho planes contra los judíos para destruirlos, y había echado el Pur,[era la palabra babilónica para suerte], es decir, la suerte, para su ruina y destrucción. Pero cuando esto llegó al conocimiento del rey, éste ordenó por carta que el perverso plan que había tramado contra los judíos recayera sobre su cabeza, y que él [Amán] y sus hijos fueran colgados en la horca (versículos 23-25).

Así que hemos visto la desaparición de Amán y considero que esto nos ofrece una pequeña ilustración de la caída final del mismo Satanás, quién fue el que inspiró la conspiración insidiosa de Amán. Sabemos, por los primeros capítulos de la Palabra de Dios, que está llegando el día cuando Satanás será destruido.

Versículo 26: Por eso estos días son llamados Purim, por el nombre Pur. Purim es el plural para la palabra Pur la palabra que quiere decir suerte y significa que al fijar este día, esta celebración, esta fiesta Purim; Dios controla la suerte, que nuestras vidas no están gobernadas por la casualidad, sino por el Creador soberano, el Señor del universo, quien está siempre y activamente y debo añadir—amorosamente involucrado en las vidas de Su pueblo.

Y a causa de las instrucciones en esta carta, tanto por lo que habían visto sobre este asunto y por lo que les había acontecido, los judíos establecieron e hicieron una costumbre para ellos, para sus descendientes y para todos los que se aliaban con ellos, para que no dejaran de celebrar estos dos días conforme a su ordenanza y conforme a su tiempo señalado cada año. Y estos días debían ser recordados y celebrados por todas las generaciones, por cada familia, cada provincia y cada ciudad; y que estos días de Purim no dejaran de celebrarse entre los judíos, ni su memoria se extinguiera entre sus descendientes (versículos 26-28).

Aparentemente Dios pensó que esto era bastante importante para haber inspirado esta descripción tan extensa sobre la celebración que siguió aquella liberación. Y de hecho, continúa en el versículo 29. Tenemos un segundo mandato. No nos dicen por qué, pero el primero fue el mandato de Mardoqueo de que debían celebrar este día todos los años. Entonces Ester suma su voto a esto.

Entonces la reina Ester, hija de Abihail, y el judío Mardoqueo escribieron con toda autoridad para confirmar esta segunda carta acerca de Purim. Y se enviaron cartas a todos los judíos, a las ciento veintisiete provincias del reino de Asuero (versículos 29-30).

Y continúa diciendo que en toda la tierra a la gente se le recordaba que cada año debían celebrar este Purim, esta fiesta, esta conmemoración de esta liberación por parte de Dios.

Al día de hoy los judíos continúan celebrando Purim. Si has oído algo acerca de esto, ahora conoces la historia detrás de Purim. Comienza con el ayuno el día 13 del mes de acuerdo al calendario judío. Este ayuno es un recordatorio del decreto de Amán de eliminar a los judíos. Entonces en esa noche los judíos van a la sinagoga donde el libro de Ester se lee en voz alta la historia completa, los diez capítulos.

Cada vez que el nombre de Amán es leído, lo cual creo que son 53 veces en el libro completo, la audiencia silba y abuchea, ¡Sea su nombre borrado! Los niños suenan cornetas y sacuden maracas. Ellos están tratando de ahogar su nombre. Es una celebración y una lectura muy dramática sobre la vida de Ester.

Entonces en el 14avo día del mes, regresan a la sinagoga. Vuelven a leer el libro de Ester. Luego, después de la celebración en la sinagoga se van a sus hogares donde comparten una comida festiva, con alimentos especiales. Intercambian regalos y envían regalos y alimentos a los pobres y a los necesitados, así como lo hemos visto descrito en el libro de Ester.

Ahora a medida que llegamos al capítulo 10, el último capítulo, veremos que hay únicamente tres versículos. Es una especie de epílogo a la historia de Ester. Vas a notar que el nombre de Ester no aparece en este capítulo. Ella ha pasado a un segundo plano. Ha alcanzado su misión. Ella ha completado el propósito para el cual Dios la trajo al reino para un tiempo como éste.

Ella no buscaba un lugar de importancia. Ella no está buscando un lugar de posición. Ella solamente deseaba ser fiel en cumplir lo que Dios la había llamado a hacer. Permítame leer los versículos para entonces hacer algunos comentarios.

El rey Asuero impuso tributo sobre la tierra y sobre las costas del mar. Y todos los actos de su autoridad y poder, y todo el relato de la grandeza de Mardoqueo, con que el rey le engrandeció, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Media y Persia? Porque el judío Mardoqueo era el segundo después del rey Asuero, grande entre los judíos y estimado por la multitud de sus hermanos, el cual buscó el bien de su pueblo y procuró el bienestar de toda su gente (10:1-3).

Así que aquí tenemos el final de la historia, la última palabra, el capítulo final. Y cuán diferente es este capítulo de algunos de los anteriores. Mientras estés viviendo los primeros capítulos de la historia de tu vida, recuerda que tú no conoces el desenlace pero que Dios está en control, así que no te desesperes. No te mortifiques. No te preocupes. No sientas envidia por el malvado. No te desalientes. Dios ha escrito el guión. Él está cumpliendo Sus propósitos.

El Salmos 37 que mencioné a principios de esta serie y te animo a que cuando estés desanimada vayas al Salmo 37. Cuando parezca que las fuerzas del mal están ganando, ve al Salmo 37, y te recordará: que debes esperar en el Señor.

Y quizás tú me dirás: Es que estoy cansada de esperar. He estado esperando por siempre. No, tú no has estado esperando por siempre. Solo parecería haber sido para siempre. Pero cuando lleguemos al verdadero para siempre, nos damos cuenta de que por mucho que hayamos tenido que esperar aquí en la tierra, solo fue un simple momento sin importancia .

Quizás digas: Yo no puedo durar más en este matrimonio. Yo no puedo aguantar más en este trabajo, no puedo resistir esta situación. ¿Cómo voy a sobrevivir? Tú no tienes que saber cómo vas a sobrevivir. Todo lo que tienes que saber es que Dios está en Su trono, que Él es el que gobierna, que Él está determinando el desenlace . Todo lo que tienes que hacer es esperar en el Señor.

Las Escrituras dicen en el Salmo 37 que aquellos que esperen poseerán la tierra (ver el versículo 9). Los humildes heredarán la tierra (ver Mateo 5:5). Eso fue lo que Jesús dijo en las bienaventuranzas. Eso es lo que vemos que sucedió con Mardoqueo. Mardoqueo, a quien en un tiempo no se le permitió entrar a la puerta del rey, vestido de cilicio y ceniza, ahora está vestido con vestiduras reales, y es segundo al mando sobre el imperio Persa entero.

Mardoqueo no era nadie. En el inicio del primer acto, él no estaba ni siquiera en la pantalla del radar. Todo lo que se escucha era Asuero, el rey esto, el rey aquello. Él era el centro de la historia. Mardoqueo no estaba ni siquiera por los alrededores. Ahora está siendo elevado a una posición de gran influencia, y no porque él lo buscara. De hecho, él hizo elecciones, debido a su temor de Dios, que pudieron haber resultado en su desaparición. Pero porque él esperó en el Señor —porque él temía más a Dios que a los hombres—, porque él vivió su vida basada en convicciones, él fue engrandecido. Él fue exaltado.

En contraposición a esto, piensa como Amán usó su poder, su posición, para destruir vidas; para oprimir a otros. Mardoqueo intentó vivir su vida movido por convicciones, buscó el bienestar de su gente, vivió una vida desinteresada. Mientras lees esto, seguramente piensas: Oh Señor, si pudiéramos tener líderes políticos como éste, hombres como Mardoqueo que temen al Señor más que lo que le temen a los hombres, que viven sus vidas basados en convicciones, que buscan el bienestar de la gente.

Pues Mardoqueo muestra un estilo diferente. Es un camino de humildad, un camino de servicio, una manera de rendir tu vida, una ruta desprovista de egoísmo. Tú piensas que así no puedes tener éxito; que no puedes ganar de esa manera hoy en día. Pero en la economía de Dios, aquellos que rinden sus vidas son quienes al final resultan ser los ganadores.

Te da la impresión de que Mardoqueo nunca aspira a ser grande a los ojos de los hombres pero por su corazón de siervo, Dios lo exaltó a una posición desde la cual él podía servir a la gente con mayor efectividad. Eso es lo que leemos que él hizo en el capítulo 10. Él buscó el bienestar de su pueblo. Él le habló de paz a toda su gente. Esa es la palabra shalom. Él promocionó la unidad, una relación correcta con Dios, el uno con el otro, y con los extranjeros.

Pero antes de ser muy dura con nuestros líderes políticos,

¿Qué clase de líder eres tú?

¿Qué clase de sierva eres tú?

¿Cómo diriges a tus hijos? ¿Buscas su bienestar, o buscas el tuyo propio?

¿Tus palabras promueven la paz o la discordia? En tu hogar, en tu lugar de trabajo, en tu iglesia…

No te exaltes a ti misma.

No trates de hundir a otros. Dios es quien exalta. Dios es quien derriba.

Espera, espera, espera en el Señor.

Carmen: Puede ser que siempre hayas pensado que el libro de Ester era mayormente sobre el valor de una reina. Bueno, Nancy Leigh DeMoss nos ha demostrado que es mucho más que eso. Ester nos enseña sobre temas prácticos como la ira, el orgullo y el egoísmo.

Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que busques recursos que te ayudan con tu estudio de este libro.

Nancy, está de vuelta con un segmento final de este enriquecedor estudio de Ester. Escuchémosla en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: ¿Qué hemos aprendido del libro de Ester?

Quiero tocar siete principios que me han llamado la atención a través de este estudio.

Número uno, hemos visto que estamos en una batalla . Estamos en una batalla. Hemos visto esa batalla entre Mardoqueo y Amán. Hemos visto que simplemente representan la batalla que está ocurriendo entre Satanás y Dios. Hemos aprendido en el libro de Ester como Satanás ha estado detrás de todos los esfuerzos para aniquilar el linaje de Cristo y cómo Satanás ha amenazado la continuidad de los propósitos de redención en la historia amenazando la vida de los escogidos de Dios.

El decreto de Amán fue inspirado por Satanás. Era parte de esta batalla. El decreto amenazaba la vida del pueblo de Dios y la aparición del Mesías, amenazando con destruir la raza judía.

Se nos recuerda que la batalla real no es contra carne ni sangre sino una batalla espiritual que ocurre en los cielos entre dos reinos, el reino de los hombres y el reino de Dios y aun más que eso: La guerra es entre Dios y Satanás.

Al ver esa batalla, vimos que el mundo depende de armas seculares para alcanzar sus propósitos en la batalla poder mundano, leyes mundanas. Pero hemos visto que el reino de Dios libra la guerra de una manera diferente. Ganamos la guerra con humildad, con fe, con oración y ayuno, con quebrantamiento, con dependencia de Dios. Hemos visto que estamos en una batalla.

En segundo lugar, hemos visto que Dios tiene un plan soberano. Dios es soberano, y tiene un plan soberano un plan para tu vida, un plan para tu familia, un plan para Su pueblo, y un plan para nuestro mundo. Es un plan que termina con Él, como gobernante de los cielos y de la tierra. Él es Dios. También nosotras debemos reconocer que nosotras somos parte de ese plan. Tu vida es parte de ese plan, y tu familia es parte de ese plan.

Entonces hemos aprendido en tercer lugar que no solo tiene Dios un plan, sino que Su plan no fallará.

Escucha estos dos versículos. Primero de 2 Crónicas, capítulo 20, versículo 6: Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortaleza y no hay quién pueda resistirte. ¿Tú crees esto? Es verdad. La fuerza y el poder están en Sus manos y nadie puede resistirlo.

Y el Salmo 46, versículo 10. Probablemente estás familiarizada con este versículo. Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, ¡exaltado seré en la tierra! Una y otra vez, ves la promesa de la Palabra de Dios de que el plan soberano de Dios no fallará. Él cumplirá Sus propósitos.

Número cuatro: hemos estudiado también sobre la providencia de Dios . Esto significa que Dios es el creador y Él es quien sostiene, ordena y gobierna sobre toda Su creación.

Él no es un Dios que simplemente arrojó el universo a la existencia y entonces se recostó en su mecedora para observar cómo evolucionarían las cosas. Él aún está observando, controlando, administrando los asuntos del universo.

Él es un Dios que preserva, provee, protege y dirige todos los eventos de este universo hasta el último detalle de nuestras vidas. Así que en la providencia de Dios no hay detalles insignificantes. No hay coincidencias. Cada átomo, todo evento en este universo está controlado por Dios quién sostiene el corazón del rey en Sus manos.

Entonces ¿qué debiera producir esto en nosotras? Esto es algo en lo cual podemos confiar. Esto es algo en lo que podemos depender. Esto debería ser alentador, conocer que en todas las cosas Dios está trabajando para el bien de aquellos que lo aman y que han sido llamados de acuerdo a Sus propósitos. Es un recordatorio de que aun cuando no puedes ver a Dios, aun cuando pareciera que nada está pasando, Dios siempre está detrás del escenario, siempre trabajando para cumplir Sus propósitos. Tenemos un Dios de providencia.

Número cinco: A través de la fe y la obediencia tú puedes ser parte del plan de Dios . Esto es bastante asombroso. Cuando vemos el panorama general, nos sentimos a veces que somos poca cosa. Y realmente lo somos, pero Dios dice, “Yo tengo un plan y tengo un propósito para usar tu vida. A través de la fe y de la obediencia”, podemos ser parte del plan de redención eterna de Dios.

Él te trajo a Su reino para un tiempo como éste. Tú pudieras decir, pero yo solamente tengo 15 años. Dios te trajo al reino para un tiempo como éste. Puede que no cumplas tu propósito completo de vida a los 15 años, pero Dios tiene un propósito para ti, ya sea a los 15 ó a los 65 —o en cualquier edad entre éstas, ya seas más vieja o más joven. Dios tiene un propósito contigo ahora.

Quizás tengas niños pequeños en la casa. Tal vez piensas: Bueno, yo realmente serviré al Señor cuando mis niños crezcan. No, Dios te trajo a Su reino ahora, para un tiempo como éste. En esto consiste el poder de influenciar, el poder de una persona, el poder de una mujer.

Quizás te sientas superada en número. Te podrías sentir incapaz. A veces nos sentimos abrumadas por los poderes de las tinieblas y de la maldad que nos rodea. Y pensamos es que yo soy simplemente un pequeño peón en un tablero de ajedrez. No pienses que no puedes hacer la diferencia. Coloca ese peón en las manos del Señor y te sorprenderás de lo que Dios puede hacer para usar tu vida.

Sé valiente.

Está siempre dispuesta a dar un paso al frente cuando sea el tiempo de hablar.

Pero ten dominio propio…

Sé paciente.

Está alerta, cómo lo estaba Ester, esperando en Dios para ser dirigida y saber cuándo debes actuar.

Y ahora número seis, no hay situación tan desesperante que Dios no pueda redimir. Piensa por un momento en Ester. Imagínatela… Una niña huérfana. Además criada en un hogar con una sola figura de autoridad: un primo varón mayor que ella. Imagina entonces mudarte a esa casa en un harén en Persa. Y después casarte con este tirano cruel, arrogante, alcohólico llamado Jerjes o Asuero.

Aún así Dios la usa. Es sorprendente, es asombroso. Dios le da el valor, la gracia, el favor, la fe, la compostura y el porte y todas las cosas que ella necesitaba para ser el instrumento para salvar 15 millones de judíos. Tú no sabes.

Así que espera que Dios actúe. Espera en Su tiempo. Recuerda que tú no ganas empujando, gruñendo, gritando, chillando, fastidiando, quejándote, o deshonrando a otros. Tendemos a justificar esta clase de comportamiento cuando nuestras circunstancias se ponen difíciles. Pero he aquí una mujer que en las circunstancias más graves cuando literalmente tuvo que enfrentarse a la muerte— sorprendentemente ella estaba en control de su lengua, de sus emociones. No hay prisa, ni histrionismo, ni arranques de histeria, solamente esperar en el Señor.

Y finalmente número siete: no juzgues el resultado de la batalla por la manera en que las cosas se visualizan ahora. No juzgues el resultado de la batalla por la manera en que las cosas lucen. No te desesperes, no importa cuán duro parezca, no importa cuán mal se pongan las cosas, no importa cuán confusas estén tus circunstancias. Las cosas no siempre serán como se ven ahora. Dios está cambiando las circunstancias aunque por el momento veamos que algunas veces los malvados prosperen y los piadosos sufran. No parece hacer ningún sentido. No parece justo.

Los malvados festejan ahora, pero un día ellos tendrán que dar cuenta. Habrá un juicio final. Los justos sufren ahora en muchos casos, pero un día ellos experimentarán el gozo y el triunfo eterno.

El Salmo 58 versículo 11 dice, y los hombres dirán: Ciertamente hay una recompensa para el justo; ciertamente hay un Dios que juzga en la tierra ¿Amén? Dios es quien escribe el capítulo final. Ya Él lo escribió. Y Él nos ha dado un vistazo de ello en Su Palabra. Si quieres leer el último capítulo, lee el libro de Apocalipsis. Eso es lo que hago yo cuando me desanimo. Allí veo como todo concluye.

Nosotras no sabemos cómo vamos a llegar de donde estamos aquí y ahora, hacia allá, hacia donde nos dirigimos, pero conocemos a Dios.

Hemos visto en el libro de Ester:

un Dios que es todo-poderoso

un Dios que es omnisciente

un Dios que es providencial y soberano

un Dios que es sabio y bueno

un Dios que está cumpliendo Sus propósitos en este mundo,

un Dios que es fiel a Su pacto, que espera pacientemente por Su pueblo pero que siempre está trabajando para Su gloria y la llegada de Su reino y Su gobierno en esta tierra.

Así que no te desesperes. Anímate y aliéntense tu corazón. Espera en el Señor.

Carmen : Nancy Leigh DeMoss estará muy pronto de vuelta para orar. Ella ha estado revisando algunas de las lecciones que hemos aprendido del libro de Ester.

Hoy marca el día final de nuestro estudio profundo de Ester. Ojalá haya marcado tu corazón como marcó el mío.

Acompáñanos de nuevo mañana para que escuches acerca de la conferencia de Mujer Verdadera y del movimiento que persigue en este tiempo.

Nancy: Señor, nuestros corazones están fortalecidos, estimulados, bendecidos y animados al leer y estudiar sobre la forma en cómo Tú obras; mientras contemplamos quién Tú eres y lo que has hecho en la historia, y al ver lo que Tú estás haciendo en nuestra historia. Tú estás escribiendo Tú historia. Tú estás escribiéndola en nuestras vidas. Gracias por permitirnos ser parte de Tu gran plan de redención eterno. Así que ayúdanos a vivir por fe, con valentía, y a esperar, esperar, esperar en el Señor. Te bendecimos en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

El día que cambió todo

Jueves 18 Junio
(Jesús dijo:) El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
El día que cambió todo

«Mis padres me habían dado una educación religiosa, pero se divorciaron cuando yo tenía diez años, dejando en mi corazón una profunda herida que luego se convirtió en rebeldía. Intenté refugiarme en el alcohol, las fiestas, la filosofía… pero mi corazón seguía vacío. Debido al abuso de una mezcla de alcohol y droga, fui conducido al hospital en un grave estado. Luchando por mi vida, le pedí a Dios que me salvara, y le prometí que creería en él si lo hacía. Pero pronto olvidé mis promesas. Por esa época, mi madre ya se había convertido. Conocía a Jesucristo como su Salvador y me hablaba de él. Oraba para que Dios obrara en mi vida. Y Dios respondió su oración de una manera sorprendente.

Una familia cristiana me invitó a comer, y a cambio del almuerzo, les propuse ayudarlos en algún trabajo en su capilla. Así fui a ese lugar a trabajar como albañil, pero allí oí la buena nueva de Jesucristo, el mensaje del amor de Dios para mí. Solo él podía sanar mi corazón herido y quitar mi rebeldía. Dios mismo me recordó la promesa que yo le había hecho en la ambulancia: «Si tú me salvas, creeré en ti». Y Dios me dijo: «¡Es el momento de creer, es el día de salvación!». Le pedí a Jesucristo que perdonara todos mis pecados, y su extraordinaria paz entró en mi corazón, una paz que nada puede describir. ¡Es la paz con Dios! Y también la paz conmigo mismo».

Eric

“Dios envió mensaje… anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos” (Hechos 10:36).

¿Cómo agradar a Dios?

Grace en Español

¿Cómo agradar a Dios?

Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

https://www.gracechurch.org/espanol

Cualidades de carácter de los líderes en una iglesia local

CONSULTORIO BÍBLICO

Cualidades de carácter de los líderes en una iglesia local

DAVID LOGACHO

Reciba cordiales saludos amable oyente. Le habla David Logacho dándole la bienvenida al estudio bíblico del día de hoy. Estamos estudiando la epístola de Pablo a Tito, en la serie titulada: Rasgos de una iglesia saludable. Una iglesia saludable se caracteriza, entre otras cosas, por tener un liderazgo bíblicamente diseñado, no un liderazgo humanamente diseñado. Los líderes en muchas iglesias son los más populares, o los que tienen mayor número de votos en una elección, o los que tienen más dinero, o los que son más antiguos, pero el Nuevo Testamento enseña que los líderes en una iglesia local, llegan a esa posición sobre la base de sus cualidades de carácter. Esta es la razón por la cual tanto en 1 Timoteo, como en Tito, Pablo se da el trabajo de hacer una lista de las cualidades de carácter de los líderes de una iglesia local. No olvide que a los líderes de una iglesia local se les puede llamar obispos o ancianos o pastores, todos estos, términos sinónimos. En lo que hemos progresado mirando las cualidades de carácter de los líderes, sabemos que los líderes deben ser irreprensibles, maridos de una sola mujer, que tengan hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía, irreprensibles como administradores de Dios, no soberbios, no iracundos, no dados al vino, no pendencieros, no codiciosos de ganancias deshonestas, hospedadores, amantes de lo bueno y sobrios. En el estudio bíblico de hoy vamos a ver algunas otras cualidades más de carácter de los líderes en una iglesia local.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en una de las epístolas pastorales, la epístola de Pablo a Tito. Pablo dejó a Tito en la isla de Creta para que corrija lo deficiente en las iglesias en esa isla y establezca ancianos en cada ciudad. Se asume que es en cada ciudad donde había una iglesia local. Para que Tito pueda hacer el trabajo de establecer ancianos era necesario que tenga a la mano lo que podríamos llamar el perfil de carácter o los requisitos de carácter de los que podían tomar el oficio de ancianos o de pastores o de obispos, que es lo mismo. En el versículo 8 del capítulo 1 encontramos seis de estas cualidades de carácter. Permítame leer este versículo. La Biblia dice: sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo,
En nuestro estudio bíblico último estudiamos las tres primeras cualidades de carácter que aparecen en este versículo. En este estudio bíblico vamos a estudiar las tres restantes. La primera, justo. La palabra justo se usa de diversas maneras en la Biblia. Por ejemplo, la Biblia habla de justos e injustos, para referirse a los que son salvos y a los que no son salvos. Pero la Biblia también usa la palabra justo para referirse a la justicia práctica, es decir a una persona que tiene una vida piadosa y recta. Pues a esto se refiere la palabra justo como cualidad de carácter de los obispos, pastores o ancianos. Un creyente justo es aquel que es recto, sabio y comprensivo, capaz de tomar decisiones correctas y maduras en cuanto a los demás. Un creyente justo es también una persona imparcial, una persona que no permite ser influenciado externamente para hacer lo que es correcto. La Biblia está llena de personajes que al mirar su conducta llegamos a la conclusión que fueron justos. Entre ellos podríamos citar a Salomón cuando joven, por su sabiduría y su discernimiento de la conducta de sus súbditos. Otro sería Daniel, quien propuso en su corazón no contaminarse con la comida del rey ni con el vino que él bebía. Su integridad le movió a jugarse por la causa de Dios pase lo que pase. Así obra un hombre justo. Es un hombre que no acomoda su conducta a las circunstancias que vive sino que mantiene siempre en alto su compromiso con Dios. Los obispos, ancianos o pastores deben ser justos. Dentro de esto, es de especial importancia que los obispos, ancianos o pastores sean hombres íntegros, que viven lo que predican. A continuación, en Tito 1:8 dice que los obispos, ancianos o pastores deben ser santos. La palabra que se ha traducido como “santo” significa santidad práctica. Literalmente significa estar libre de pecado o de maldad. Existe otra palabra que también se traduce como santo, pero esta palabra significa santidad relacionada con la posición, es decir, estar separado para un propósito especial. Esta palabra se usa para hablar de la nación de Israel. Israel es una nación santa, es decir separada. Los Israelitas no siempre fueron santos en su práctica, más bien, muchas veces fueron infieles hacia Dios, pero sin embargo, no dejaron de ser una nación santa o una nación separada. Igual sucede con la iglesia, o el cuerpo de Cristo. El Nuevo Testamento dice que somos un pueblo santo, esto significa un grupo de personas separadas del mundo para Dios. Efesios 2:19 dice: Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
Y tal como fue con la nación de Israel que en muchas ocasiones su conducta no estuvo a la altura de su llamado, los creyentes también con mucha frecuencia, su conducta no está a la altura de su llamado. Por eso es que el Nuevo Testamento contiene varias exhortaciones en el sentido que los creyentes vivamos conforme a nuestro llamamiento. Efesios 4:1 dice por tanto: Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,
Así que, cuando Pablo dice que los obispos, ancianos o pastores deben ser santos, no está hablando de la santidad posicional que todo creyente tiene ante Dios, sino de la santidad práctica o progresiva, que resulta de aplicar lo que Dios dice en su palabra en el diario vivir. Los obispos, ancianos o pastores deben mostrar en su vida que son diferentes a las personas que no tienen a Cristo como su Salvador. Esta es otra cualidad de carácter que tiene que ver con el testimonio personal de un líder en una iglesia local. Sin ser perfectos, porque nadie puede ser perfecto a este lado del cielo, los líderes de una iglesia local deben marcar una diferencia con su conducta en este mundo. La tercera cualidad de carácter en Tito 1:8 aparece al final del versículo. La Biblia dice: dueño de sí mismo,
La frase “dueño de sí mismo” es la traducción de una sola palabra en el idioma en que se escribió el Nuevo Testamento y tiene que ver con una persona que es equilibrada, en el sentido de no ir a los extremos, de una persona que tiene dominio de sí mismo, de una persona auto disciplinada. La palabra se aplica tanto a los apetitos naturales como a las acciones. Esta cualidad de carácter es fruto del Espíritu Santo controlando a una persona. Gálatas 5:22-23 dice: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
Gal 5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
La palabra que se ha traducido como templanza en este pasaje bíblico es la misma que se ha traducido como dueño de sí mismo en Tito 1:8. El obispo, pastor o anciano debe ejercitar dominio propio o autocontrol en todos los órdenes de la vida. Los extremos son peligrosos. Está bien comer, pero no demasiado al punto de excederse de peso. Está bien dormir, pero no hasta el medio día. Debemos dormir para vivir no vivir para dormir. Está bien trabajar, pero no hasta el agotamiento. Está bien distraerse, pero no gastar la vida en distracciones. Está bien ocuparse en el ministerio pastoral, cualquiera que sea, pero está mal olvidarse del Señor y de la familia por estar ocupado en la obra. Se dice que muchos obispos ancianos o pastores están tan ocupados en la obra del Señor que se olvidan del Señor de la obra. La falta de dominio propio o de ser dueño de sí mismo, puede conducir al obispo, anciano o pastor a manifestar una pobre imagen de sí mismo tanto en su familia como en la iglesia donde ejerce su oficio como en el mundo incrédulo. De modo que, amable oyente, las cualidades de carácter que deben tener los obispos, ancianos o pastores son en extremo exigentes y eso que no hemos examinado todas ellas. Estas cualidades no resultan solamente de la fuerza de voluntad para ser buenos. Además del deseo hace falta echar mano del poder sobrenatural del Espíritu Santo. Muchos creyentes razonan y dicen: Si para ser anciano se requiere todas estas cualidades de carácter, entonces es imposible que yo sea anciano, porque de ninguna manera puedo cumplir con esas cualidades de carácter. Pero no hay tal amable oyente. Si Dios ordena que los obispos ancianos o pastores cumplan con esas cualidades de carácter, es porque Dios sabe que los obispos ancianos o pastores están en capacidad de hacerlo, no en su propia fuerza sino en el poder del Espíritu Santo que mora en ellos. El secreto está en vivir una vida llena del Espíritu Santo.

PRESENTADO POR

Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice… durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice

Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
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David Barceló es pastor en la Iglesia Evangélica de la Gracia, en Barcelona (España). Para más información pueden consultar nuestra web:
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La libertad del discipulado

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

La libertad del discipulado

Roland Barnes

Cuando yo era adolescente, consideraba la fe cristiana como restrictiva y opresiva. Tenía miedo de que la manera cristiana de vivir fuera esclavizante, que me llevara a una vida de miseria. Por lo tanto, estaba esperando mi tiempo hasta que pudiera escaparme de la supervisión de mis padres y buscar una vida de libertad en la universidad.

Sin embargo, gracias a Dios, durante mi último año de secundaria descubrí que lo que yo pensaba que era libertad era en verdad esclavitud, y lo que pensaba que sería esclavizante era, de hecho, la verdadera libertad, la libertad del discipulado. Llegué a la conclusión de que, aparte de Jesús, no existe la verdadera libertad, solo la esclavitud del pecado.

Es solo cuando nos sometemos al señorío de Jesús y nos convertimos en Sus discípulos que experimentamos la verdadera libertad.

El hombre fue creado por Dios para gobernar sobre la tierra, para aprovechar el mundo material para la gloria de Dios y el beneficio del hombre. Pero cuando el hombre se rebeló contra Dios, se encontró a sí mismo bajo el dominio de la creación en lugar de ejercer el dominio sobre ella. Esto es lo que vemos en la esclavitud de las adicciones. El hombre se convierte en el esclavo de sus propios deseos. Él se convierte en esclavo del pecado. El hombre natural está bajo el cautiverio del pecado.

Este fue, por supuesto, uno de los énfasis principales de los reformadores mientras recuperaban el evangelio de la gracia soberana de Dios. Martín Lutero, en su obra La esclavitud de la voluntad, trata este punto con gran claridad. El hombre natural no es libre sino esclavo del pecado. Él no puede hacer lo contrario. Él debe ser liberado del poder del pecado que lo ata. Esta es la libertad del discipulado.

Jesús dijo: «Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8:31-32). Es solo cuando nos sometemos al señorío de Jesús y nos convertimos en Sus discípulos que experimentamos la verdadera libertad. Él rompe el poder del pecado en nuestras vidas y nos otorga la libertad bajo Su gobierno benevolente. Somos hechos libres para ser lo que Dios quiere que seamos: seres que están llenos de gozo indescriptible mientras le obedecemos y cumplimos los propósitos para los cuales Él nos creó.

Aquí es cuando somos realmente libres. No es la falsa libertad de la anarquía, sino la verdadera libertad que se experimenta cuando vivimos la vida para la gloria de Dios como discípulos de Jesús. Esto es lo que el apóstol Pablo nos dice en Romanos 6: 20-23. Cuando nuestra esclavitud al pecado y la muerte se rompe por el poder de la gracia de Dios en Jesús, nos convertimos en esclavos (discípulos) de Jesús. En verdad, es una servidumbre gozosa, porque Jesús trata a Sus discípulos como hijos e hijas. De hecho, entramos en la gozosa libertad de los hijos de Dios.

Este artículo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Roland Barnes
Roland Barnes
El reverendo Roland Barnes es pastor principal de Trinity Presbyterian Church (PCA) en Statesboro, Georgia.