¿Qué es la gracia de Dios?

Got Questions

¿Qué es la gracia de Dios?

La gracia es un tema constante en la Biblia, y culmina en el Nuevo Testamento con la venida de Jesús (Juan 1:17). La palabra traducida como «gracia» en el Nuevo Testamento proviene de la palabra griega charis, que significa «favor, bendición o bondad». Todos podemos extender la gracia a los demás, pero cuando la palabra gracia se usa en relación a Dios, adquiere un significado más potente. La gracia es que Dios nos escoge para bendecirnos en lugar de maldecirnos, a pesar de que nuestro pecado lo merece. Esta es su bondad a los indignos.

Efesios 2:8 dice, «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros». La única manera que cualquiera de nosotros pueda entrar en una relación con Dios, es por causa de su gracia hacia nosotros. La gracia comenzó en el jardín del Edén, cuando Dios mató un animal para cubrir el pecado de Adán y Eva (Génesis 3:21). Él podría haber matado a los primeros seres humanos en ese momento por su desobediencia, pero en lugar de destruirlos, Él escogió establecer un camino para que ellos estuvieran bien con Dios. Este patrón de gracia continuó a lo largo del Antiguo Testamento, cuando Dios instituyó sacrificios de sangre como una forma para expiar el pecado de los hombres. No fue la sangre de los sacrificios que limpió los pecadores; fue la gracia de Dios que perdonó a aquellos que confiaron en Él (Hebreos 10:4; Génesis 15:6).

El apóstol Pablo comenzó muchas de sus cartas con la frase: «Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo» (Romanos 1:7; Efesios 1:1; 1 Corintios 1:3). Dios es el promotor de la gracia y toda otra gracia fluye de Él.

Dios muestra tanto la misericordia y la gracia, aunque no son lo mismo. La misericordia retiene un castigo que merecemos; la gracia otorga una bendición que no merecemos. En la misericordia, Dios escogió cancelar nuestra deuda de pecado por medio del sacrificio de su Hijo perfecto en nuestro lugar (Tito 3:5; 2 Corintios 5:21). Pero Él va aún más lejos que la misericordia y extiende la gracia a sus enemigos (Romanos 5:10). Él nos ofrece perdón (Hebreos 8:12; Efesios 1:7), reconciliación (Colosenses 1:19-20), vida en abundancia (Juan 10:10), tesoro eterno (Lucas 12:33), su Espíritu Santo (Lucas 11:13), y un lugar en el cielo con Él algún día, (Juan 3:16-18) cuando aceptamos su oferta y depositamos nuestra fe en su sacrificio.

La gracia es que Dios da el mayor tesoro a los que menos lo merecen — eso somos cada uno de nosotros.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

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El libro de los comienzos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El libro de los comienzos

R.C.Sproul

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En esta sesión queremos volver al libro de Génesis —que es el libro de los comienzos—, el cual es también el libro de los comienzos para las doctrinas de Gracia porque en las páginas de este primer libro del Antiguo Testamento encontramos muchas de las doctrinas de la gracia, y que se enseñan aquí con claridad, así que quiero que nos subamos al vagón y comencemos a investigarlas muy atentamente.

Y quiero que comencemos con el Principio de la Soberanía Divina que es el fundamento sobre el cual descansan los cinco pilares de las doctrinas de la gracia. La soberanía de Dios se aprecia a través de todo el libro de Génesis, vemos claramente la soberanía de Dios desde la Creación hasta el capítulo 50.

Dios define cómo debe ser adorado, Dios envió un diluvio catastrófico, Dios esparció la raza humana en la Torre de Babel, Dios llamó a Abraham desde Ur, Dios inició el pacto abrahámico —incluso con José el mal que habían pensado hacer Dios lo encaminó a bien, vemos la mano soberana de Dios en prácticamente cada página del libro de Génesis, pero al mirar ahora más atentamente quiero que observemos primero la corrupción radical o depravación total.

Esto se aprecia claramente en el libro de Génesis, y en Génesis 5, versículo 3 leemos un versículo muy interesante, que suele pasarse por alto, dice: Adán vivió 130 años y engendró un hijo a su imagen y semejanza, y le puso por nombre Set, observen, no a imagen de Dios, sino a imagen de Adán —sí, estaba hecho a imagen de Dios, pero esa imagen estaba malograda y corrompida por el pecado.

Por lo tanto, que Set esté hecho a imagen de Adán es una clara indicación de que el pecado de Adán ha sido traspasado a su posteridad, ha sido traspasado a sus propios hijos, y sus propios hijos ahora son creados distintos a como fue creado Adán, Adán fue creado inocente a imagen de Dios, pero ahora Set y cada hijo nacido en la raza humana nacería a la imagen de Adán.

Y nacer a imagen de Adán significa nacer con una naturaleza pecaminosa, con la depravación total de la naturaleza humana, la mente, los afectos y la voluntad ahora están todos dominados por el pecado, y al nacer en este estado, Set y todos los que nacerían en la raza humana, nacerían muertos espiritualmente, en transgresiones y pecados. Así que este es un versículo muy importante.

Pero retrocedamos solo un capítulo mientras estudiamos a Caín y Abel, en Génesis 4 vemos lo siguiente en el versículo 3, Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra, sabemos, a partir de lo que sigue, que esto no es lo que Dios requería, Dios requería que se le presentara una ofrenda de sangre, un sacrificio de sangre, que el acercamiento solo fuera hecho sobre la base del sacrificio de un animal inocente, pero Caín era autónomo, Caín tenía un espíritu independiente, él se acercaría a Dios a su manera, se inventaría su propia religión, no vendría de la forma que Dios había prescrito.

Y vemos así cómo se manifiesta la naturaleza pecaminosa de Caín, él se justifica a sí mismo, tiene una religión a su propio estilo, y en el versículo 5 leemos: el Señor no miró con agrado a Caín ni a su ofrenda —Dios lo rechazó de plano, no importaba cuán sincero fuera Caín, porque estaba sinceramente equivocado.

Y luego leemos que Caín está muy enojado, no fue humilde, no sintió convicción de pecado, no se arrepintió, ¡se enojó! ¿Y con quién estaba enojado? Estaba enojado con Dios, eso muestra el orgullo, el apestoso orgullo dentro de su propio corazón, su ego se ofendió porque Dios rechazó su sacrificio, y ¿quién se cree Dios para rechazar mi ofrenda? Ahí es exactamente donde estaba Caín y vemos así la depravación total con esteroides, vemos la depravación total sobresaliendo.

En el capítulo 4 de Génesis, Dios dice, si no hicieres bien, el pecado está a la puerta —bueno aquí el pecado se retrata como un león acechando en la puerta, presto a saltar y devorar a Caín, y por supuesto este pecado, es el poder del pecado, y está dentro de Caín, con el pecado listo para consumirlo.

Y luego Dios dice “con todo esto, a ti será su deseo”, ahí está ese principio y poder del pecado tan dentro de Caín que desea dominar a Caín, someter a Caín y destruirlo. El problema está en el interior y como resultado de esto leemos Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató, eso es corrupción radical.

En el comienzo mismo, la primera descendencia de Adán y Eva, aquí Caín ejemplifica alguien que está fuera de una relación salvadora con Dios que intenta venir a Dios con sus propios esfuerzos y con su propia justicia personal.

Cuando llegamos a Génesis 6 leemos de la generación anterior al Diluvio y leemos que el mundo no se está volviendo cada vez mejor, leemos que el hombre no está evolucionando hacia lo mejor, el hombre está involucionando hacia lo peor, pues en términos espirituales está en caída libre, cayendo cada vez más profundo —y profundo en el pecado—, y Génesis 6, versículo 5, este versículo se destaca como un lucero en una noche oscura, pues habla de la depravación total de toda la raza humana —y bien se ha dicho que la Biblia está inspirada por Dios porque si la hubiera escrito el hombre nunca se condenaría así mismo con lo que incluye en la Escritura.

Este tiene que ser el diagnóstico divino de la raza humana, y por eso leemos el Señor vio que era mucha la maldad —mucha, no poca, mucha— de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón eran solo hacer siempre el mal, cada palabra de este versículo está cargada de verdad acerca de la depravación total.

Esta es una fotografía de toda la raza humana que incluye el diagnóstico completo de la raza humana, de cada familia, excepto una familia que sería puesta en el Arca, que había creído en Dios. Así que, miremos estas palabras en Génesis 6:5 —maldad—, el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres, aquí la palabra maldad habla de contaminación moral, una corrupción interior, una depravación inmunda, la maldad de los hombres, la palabra hombre es una palabra global que habla de toda la raza humana, todos los que viven en el planeta. Era mucha, no poca, ¡mucha!

Y que toda intención de los pensamientos de su corazón, ¿escucharon eso? ¡Toda intención! De los pensamientos del interior de su corazón, el problema no es su ambiente en el exterior, el problema es su corazón, en el interior y cada pensamiento está contaminado por el pecado; es como tomar una gota de cianuro y ponerla en un vaso de agua, y simplemente lo impregna todo, y hay muerte dentro de todo el vaso.

Desde la coronilla del hombre hasta la planta de sus pies, cada centímetro y cada gramo en él ahora está contaminado, impregnado por el pecado. A eso nos referimos con depravación total, que cada capacidad del ser humano, su mente, su corazón, su voluntad la totalidad de la persona interior está afectada por el pecado, y sus pensamientos son los de hacer solo el mal —no es a veces bueno, a veces malo— aun aquello, que desde una perspectiva humana pudiera parecer una buena intención, en realidad, como Dios lo diagnostica, aún está manchado por el egoísmo.

Era solo el mal, escuchen esta palabra, es un adverbio: siempre, 24 horas al día, 7 días a la semana, cada centímetro, cada gramo suyo, cada persona en el planeta, siempre solo el mal, eso era antes del Diluvio.

Ahora, ¿creen ustedes que será mejor después del diluvio? Porque los que entraron en el arca eran pecadores, ¿no? Pecadores redimidos, pecadores justificados, pero pecadores, al fin y al cabo. Y cuando salen del Arca llevan consigo la contaminación del pecado, continúa exactamente lo mismo que antes del Diluvio. Y entonces en Génesis 8, versículo 21, después del Diluvio, el segundo versículo es igual que el primero —simplemente es más de lo mismo. Y leemos, la intención del corazón del hombre. 

Ahora por favor observe lo que se describe aquí, no la acción externa, sino la intención interna del corazón, que será el timón del barco, lo que guiará todas las acciones externas.

La depravación total no es algo que está meramente en la superficie de la vida de una persona, su fachada externa. Si tan solo pudiéramos cambiar su conducta externa entonces el hombre estaría bien ¡no! El problema es que ha sido inyectado con el tóxico veneno del pecado y está en su interior.

Así que dice en Génesis 8:21 la intención del corazón del hombre es mala, ahí está, una palabra, descripción, el fondo del asunto, cada una de sus intenciones son malas ¿Por cuánto ha sido así? Las tres últimas palabras lo dicen desde su juventud, esto no empezó cuando fue a la universidad, no empezó cuando empezó a salir con la chica equivocada, no empezó cuando consiguió su primer empleo, no, esto fue desde su juventud. Esto en realidad le fue inyectado cuando fue concebido en el vientre de su madre y cuando salió del vientre de su madre, y desde que entró a este mundo, desde su juventud, cada intención suya fue mala.

Ahora este es el diagnóstico de Dios, y quiero que recordemos lo que dice Romanos 3 sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso, este es el diagnostico de Dios sobre toda la raza humana desde el comienzo mismo.

Así que uno dice, entonces, ¿cómo podría alguien salvarse?, si cada hombre está huyendo de Dios, si cada hombre se esconde de Dios, si cada hombre le tiene terror a Dios, si cada pensamiento e intención del corazón del hombre —siempre el mal—, entonces ¿cómo puede alguien entrar en el reino de Dios?, y la respuesta es debe de ser algo que Dios haga, debe comenzar con Dios.

Y realmente comenzó con Dios en la eternidad pasada cuando Dios eligió a sus escogidos, cuando Dios escogió a los que iba a salvar, y eso nos lleva ahora a la doctrina de la elección soberana, esta es posiblemente la verdad más gloriosa de toda la Biblia, porque si el hombre no puede escoger a Dios, qué glorioso es que Dios escoja a pecadores para salvarlos, lo que el hombre no puede hacer y lo que el hombre no quiere hacer, Dios lo ha hecho desde antes de la fundación del mundo.

Entonces, cuando leemos en Génesis 12, versículo 1 “Y el Señor dijo a Abram: vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré”, lo que Dios hizo fue una elección distintiva, en una cultura pagana y en una ciudad cosmopolita pagana, Ur de los Caldeos, Dios escogió a Abram como su propia posesión, Dios obvió a otros pecadores, pasó por alto a otros pecadores y escogió a este pecador para salvarlo. Y sabemos que Dios escogió a Abraham porque Nehemías 9, versículo 7 dice —comienzo de la cita—, tú eres el Señor que escogiste a Abram. La Escritura es el mejor intérprete de la Escritura, y así como un diamante puede cortar otro diamante, solo la Escritura puede interpretar la Escritura.

Así que Dios hizo esta elección distintiva y luego a medida que rastreamos esto a través del libro de Génesis, vemos que con cada, con cada descendiente, Dios hace elecciones distintivas, y así en Génesis 17 leemos que con el nacimiento de Isaac y con el nacimiento de Ismael, aunque Ismael nació primero, Dios escogió a Isaac, y pasó por alto a Ismael y escogió a Isaac para que fuera que él en quien Él pondría su soberana gracia salvadora.

Y luego si avanzamos en Génesis, llegamos a Génesis 18, versículo 19 —este es un versículo extraordinario—, al llegar a este versículo dice, porque Yo lo he escogido, Dios dice he escogido Abraham para salvar y para usarlo, y para que sea mi instrumento, y la palabra para escogido, es un término hebreo que a veces se traduce como conocer, conocer con amor, conocer de una forma íntima y personal, y lo que dice este verbo Yadah, es que Dios escogió con gran amor, poner el afecto de su corazón y la misericordia sobre este indigno pecador, Abraham. Él no escogió Abraham por causa de Abraham, Él escogió Abraham a pesar de Abraham, escogió Abraham simplemente porque escogió salvar a Abraham.

Y luego en Génesis 25, versículo 23 cuando llega el tiempo del nacimiento de Jacob y Esaú, dos gemelos o un par de gemelos, dos hijos en el vientre, Dios escogió poner su corazón sobre Jacob y no sobre Esaú, y según la perspectiva humana habríamos escogido a Esaú por derecho de primogenitura o por orden de nacimiento, pero los caminos de Dios son más altos que los nuestros y los pensamientos Dios van más allá de los nuestros y muchas veces los caminos de Dios nos parecen contrarios a la lógica, y según los inescrutables propósitos de Dios por razones que solo Dios conoce, a Jacob amé y a Esaú aborrecí.

La elección soberana es enseñada claramente en el libro de Génesis y cuando vamos al libro de Romanos y Pablo quiere argumentar a favor de la Elección Soberana, en Romanos Capítulo 9, ¿a dónde acude Pablo? Pablo va al Antiguo Testamento, él ya ha ido al Antiguo Testamento cuando enseñó la justificación por fe, volvió Abraham y volvió a David, y ahora para enseñar sobre la Elección Soberana, ¿a dónde acude?, vuelve a Génesis para mostrarnos que siempre ha sido así, esta no es una verdad nueva para los tiempos del Nuevo Testamento.

La verdad de la Elección Soberana se enseñó en el Antiguo Testamento, quedó demostrada en el Antiguo Testamento, fue ejercida por Dios en el Antiguo Testamento, Elección Soberana, soberana.

Desde luego, vemos algunas prefiguraciones de la expiación definida, pero más en lo que podríamos llamar solo formas tenues, tipos y figuras. Ustedes recordarán que Dios aceptó el tipo de sacrificio de sangre de Abel, y aprendimos algunas verdades elementales que como pecadores solo podemos acercarnos a un Dios Santo y ser recibido por un Dios Santo, llevando un sacrificio, sobre la base de un sacrificio de sangre y luego en Génesis 22, versículo 2 Dios le dijo a Abraham toma a tu hijo Isaac, tu único hijo al que amas y vete a la tierra de Moriah, allí me lo ofrecerás en holocausto.

Una vez más, es solo una prefiguración de Dios que toma a su Hijo, su Único Hijo, el Hijo al que ama profundamente para sacrificarlo un día sobre el altar de la Cruz del calvario por pecadores como tú y yo.

Finalmente quiero que vean aquí el Llamamiento Eficaz en Génesis 11, versículo 31 Abram y Sara salieron juntos de Ur de los Caldeos, y más adelante en Génesis 15:7 se nos da una descripción más potente de su salida, se nos dice que fueron sacados, pero ¿quién los sacó? Bueno, es el que los llamaba, no era nadie más que Dios mismo y el llamado fue tan potente que los capturó y empezó a traerlos hacia Él y a guiarlos al lugar donde entrarían en una relación personal con Dios.

Y en Génesis 15:7 leemos el testimonio de Dios mismo sobre el testimonio de ellos, Dios dice Yo soy el Señor, Yo te saqué de Ur de los caldeos, escuchen, ellos no salieron por iniciativa propia, y Dios no vino a ellos y les dio un simple empujón, ni les dio un leve impulso en la dirección correcta, Dios los sacó y eso retrata a Dios capturándolos, tomándolos y sacándolos de las tinieblas, y del paganismo y de la mundanalidad hacia una tierra donde Dios se revelaría a ellos.

Y allí Abraham le creyó a Dios, de hecho en el versículo anterior, Génesis 15:6 dice Y Abraham creyó en el Señor y le fue contado —reconocido— por justicia, allí está la doctrina de la justificación Solo por la Fe, y el siguiente versículo dice cómo es que creyó en Dios, creyó en Dios porque había sido sacado de las tinieblas y llevado a una tierra a un lugar donde Dios se dio a conocer a Abraham, y le dio a conocer su misericordia y su gracia salvadora, y creyó en Dios porque Dios mismo lo había llevado a creer en Dios.

Y eso nos lleva finalmente a la gracia preservadora, una vez entró en una relación con Dios, jamás saldría de esa relación porque Dios dijo en Génesis 17:19 Y estableceré mi pacto con él —y escuchen esto— como pacto perpetuo, si Abraham hubiera entrado en este pacto y luego hubiera salido, habría sido un pacto de 10 años, un pacto de 5 años, pero era un pacto perpetuo, ¿no?

Por lo tanto su destino eterno con Dios fue establecido y sellado mientras él estaba aquí en la tierra, y nunca podría caer del pacto porque fue Dios quien inició este pacto, y Dios lo insertó en este pacto y Dios lo selló en este pacto, y nunca podría separarse o caer de este pacto, esta es la gracia preservadora de Dios, y a medida que avanzamos por la Escritura, y lo vemos, esto en muchas formas, se detallará con muchas verdades, metáforas, analogías, e imágenes de la seguridad eterna que tenemos.

Si tú eres un creyente en Jesucristo, eres parte de este pacto eterno y perpetuo, y lo que está establecido para la eternidad no se puede deshacer en el tiempo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

2/9 – ¿Estás en problemas?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

2/9 – ¿Estás en problemas?

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/estas-en-problemas/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss pregunta, “¿Cómo inicias tus conversaciones?”

Nancy Leigh DeMoss: Tendemos a empezar con nuestros problemas. Pregúntale a alguien cómo le va, pregúntame a mí como me ha ido en las últimas semanas y te diré de mis problemas. Así es como tendemos a empezar: con nuestras circunstancias, con este reto, con esta presión, con este problema.

Leslie: Estamos a punto de escuchar que no tiene que ser así. Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Ayer, Nancy inició la serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios. Es acerca de cómo enfrentar las tormentas de nuestra vida. Escuchemos.

Nancy: Empezamos una nueva serie el viernes de la  semana pasada basada en el Salmo 46. Si apenas nos estás sintonizando, te quiero invitar estos próximos días a abrir tu Biblia al Salmo 46 y leerlo, leerlo, y leerlo una vez más y otra vez. Hasta que se vuelva parte de ti, quizás sea bueno que lo memorices, que medites en él, y nos acompañes a estudiar versículo por versículo este pasaje que Dios ha estado usando de gran manera en mi propia vida a través de las tribulaciones y de las pruebas que he tenido estas últimas semanas.

Esta serie ha nacido de las encrucijadas de la vida real. Puede que estés pasando por tormentas, por tribulaciones o por pruebas. Mi oración es que Dios use este pasaje para que sea de gran aliento para tu corazón.

Hoy empezaremos con el primer versículo. El versículo 1 del Salmo 46, mientras lo voy leyendo, quiero que te des cuenta de que hay dos realidades que se ven en este versículo.  Te daré una pista conforme lo voy leyendo para que puedas reconocer estas dos realidades. Las puedes encontrar en la primera y en la última parte del texto. Permíteme leer el versículo, y después hablaremos acerca de estas dos realidades.

Salmo 46 versículo 1 “Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Bueno ¿cuáles son las dos realidades en esta vida que aparecen en este versículo? La primera es Dios y la segunda las tribulaciones. Dios y las tribulaciones—no puedes huir de ninguna de ellas porque siempre están presentes.

Quiero empezar el programa de hoy con la segunda, la tribulación.  Las tribulaciones nos llegan a todos., Algunas veces nuestros problemas son grandes e inesperados y nos llegan como un tsunami. A veces esos problemas son más crónicos, que se arrastran por años por meses y son acumulativos.

No es nada grave, pero es la suma de muchas cosas que se juntan y que mientras caminas a través de ellas te hacen sentir ahogada de problemas. Pasé hace poco una velada con un grupo pequeño de los colaboradores de nuestro ministerio, y  meditaba en esto mientras miraba alrededor el círculo del personas…  Había allí quizás una docena de personas.

Un hombre en el grupo acababa de perder su trabajo después de 17 años en una empresa, y no sabía qué haría en ese  momento. Su esposa, quien estaba allí con él, había estado teniendo una reacción alérgica bastante fuerte y toda su cara estaba afectada. Ella estaba tan incómoda con esta reacción alérgica y estaba batallando luchando con eso. Así que esa pareja tenía dos problemas distintos.

Pero también había otra mujer que había enviudado el año anterior, y estaba resolviendo qué hacer con el negocio de su marido. Descubrió que dos empleados de mucho tiempo resultaron ser desleales y corruptos. Así que ahora ella se encontraba batallando con sus finanzas. Ella no conocía nada del negocio y ahora estaba tratando de entenderlo.  Estaba cerca de cumplir sus 70 años y  tratando de resolver su situación económica.

También había otro hombre en el grupo que recién había concluido una batalla de dos años contra el cáncer; incluyendo cirugías múltiples—como vemos ¡tribulación, más tribulación, más tribulación! ¡Y estos son solo algunos que conozco! Había muchos otros en el grupo que yo no conocía y por tanto no sabía por lo que estaban pasando.

Leo correos que llegan de nuestros radioescuchas. Cada semana llegan correos de personas que nos hablan de los problemas que tienen en sus vidas. Pero recuerdo uno en particular que llegó la semana pasada de una mujer que su esposo era adicto a la pornografía. Un día llegó a su casa y se enteró de que su esposo había sacado todo lo que ella tenía; había limpiado las cuentas de banco y la dejó indigente. Durante ese tiempo tuvo que renunciar a su trabajo para poder cuidar a su madre que había sufrido un ataque bastante severo. Ella lo compartió todo en aquel correo y pensé, ¿cómo puede una sola persona soportar todo esto? ¡Tribulación!

Pienso en mis propias tribulaciones que he estado experimentado  estas últimas semanas. Retos, cosas que yo no planee. Que me tomaron por sorpresa. Si les dijera qué son… serían realmente pequeños en comparación con los problemas de otros, pero me han dejado con la necesidad de un refugio, con la necesidad de fortaleza, con la necesidad de ayuda.

Los problemas. Son una realidad ineludible, inevitable en un mundo caído. Pero son nuestros problemas los que nos apuntan a esa otra realidad, sin la cual no podríamos sobrevivir los problemas que enfrentamos. ¿Y cuál es esa otra realidad?  Es la primera palabra del versículo—Dios. Elohim

El Todopoderoso Dios. En el principio, Dios, Elohim,  creó los cielos y la tierra. Él es el que creó y controla todas las fuerzas de la naturaleza. Nada en este mundo pasa por casualidad o fuera de Su conocimiento y Su control. Él es que sustenta este mundo. Todo lo sostiene y eso nos incluye a nosotras.

¡Elohim! ¡Dios! Él es quien es nuestro refugio, nuestra fortaleza en el tiempo de la tribulación. Él es el punto inicial. Él es el punto de referencia en un mundo con circunstancias cambiantes. Él es más real que cualquier circunstancia, que cualquier problema que pueda afectar tu vida o la mía este día, o en los días venideros.

Nota el orden de las dos realidades. ¿Cuál viene primero en el versículo? Dios. El punto de este salmo, comienza con Dios. Creo que el motivo es para decir, “empieza con Dios”. Tendemos a comenzar viendo nuestros problemas. Pregúntale a alguien cómo está. Pregúntame cómo me está yendo estas últimas semanas, y te diré mis problemas. Tendemos a empezar por ahí, con nuestras circunstancias, con este reto, con esta presión, con este problema en particular. Pero este pasaje nos anima a comenzar con Dios.

“Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Él es a Quien necesitamos en las tribulaciones.  A menudo pensamos en todas las otras cosas que necesitamos o que desearíamos tener: una solución, un alivio, alguien que se compadezca de nosotras. Pero este pasaje dice, “no, búscalo a Él, Él es nuestro refugio”.

Eso significa justo ahora, en este preciso momento, HOY y siempre lo será porque Él es el Dios del presente eterno. Él es Dios del presente, de lo que es, no de lo que fue o de lo que será, aunque Él es eso también. Y no solo es el Dios que desearíamos fuera, sino el Dios que es. Él es nuestro refugio en medio del problema actual.

Me encanta que no solo dice que Él es un refugio o una fortaleza, una fuerza, o una ayuda. Él no es impersonal o genérico. Él es un Dios personal que quiere venir al rescate y ser ayuda para Su pueblo que está en problemas.  Dios es nuestro refugio. Un refugio es una persona o un lugar al cual uno va a buscar un baluarte o una defensa o protección. Pienso en esas ciudades de refugio que había en el Antiguo Testamento, a las cuales la gente con alguna situación angustiosa podía escapar para encontrar seguridad y protección.  Dios no solo nos provee un lugar de refugio, sino que Él mismo es nuestro refugio, nuestro lugar seguro.

Él es quien nos protege, quien nos cobija y quien  nos provee alivio del peligro y de la ansiedad. Mencioné en el programa anterior cuál pudiera haber sido la ocasión del Salmo 46. Muchos comentaristas piensan que posiblemente se escribió cuando el ejército de Asiria, el ejército feroz de Asiria, iba a invadir Judá, y ellos eran mucho menos en números. Los de Asiria tenían  armas, poder, fuerza. Invadieron a Judá y estaban destrozando todas las naciones vecinas. El rey Senaquerib, el rey de Asiria,  mandó a un enviado a Jerusalén con una carta amenazante para el rey Ezequías.

Déjame leerte lo que hizo Ezequías cuando recibió esa carta, en 2da  de Reyes, capítulo 19,

Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del SEÑOR y la extendió delante del SEÑOR. Y oró Ezequías delante del SEÑOR, y dijo: Oh SEÑOR, Dios de Israel, que estás sobre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.16 Inclina, oh SEÑOR, tu oído y escucha; abre, oh SEÑOR, tus ojos y mira; escucha las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivo.17

En verdad, oh SEÑOR, los reyes de Asiria han asolado las naciones y sus tierras,18 y han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, de madera y piedra; por eso los han destruido.19 Y ahora, oh SEÑOR, Dios nuestro, líbranos, te ruego, de su mano para que todos los reinos de la tierra sepan que sólo tú, oh SEÑOR, eres Dios. (19:14-19).

¿A dónde corrió Ezequías a buscar refugio cuando estaba en problemas? ¡Al Señor! Seis veces en esa oración, “oh Señor”. Oh Señor. A veces eso es lo único que podemos decir, ¡oh Señor, oh Señor, oh Señor ayúdame! Te necesito”. Dios es nuestro refugio.

El Salmo 2 lo pone de esta manera  ¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugian! (v.12) Otras versiones dicen: Bienaventurados todos los que en él confían. Eso es lo que uno hace con un refugio. Tú corres a él y pones tu confianza en ese lugar.

Bueno pues, Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza. Él es nuestra fuente de apoyo mental y emocional cuando lo necesitamos. Porque somos débiles e indefensas. Y necesitamos Su fortaleza. Él provee un poder divino a nuestra debilidad.

Y debo señalar que a veces Dios nos escuda y nos protege de problemas. Pero otras veces Él ordena que pasemos por esa tormenta y Él nos provee la fortaleza para soportarla. ¿Recuerdan lo que Él le dijo a Pablo cuando Pablo clamó para ser librado de su aflicción? Dios le dijo. “Te basta mi gracia” Mi gracia es suficiente. Pues mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Cor. 12:9)

¿Cuándo es que nos damos cuenta de que en realidad somos débiles? Es cuando estamos en problemas ¿no es así? Nuestra debilidad pone de manifiesto Su poder. Provee una oportunidad para que Él muestre Su fortaleza, pero aquí hay un importante recordatorio. Dios solo resulta ser un refugio a todos aquellos que realmente ponen su confianza en Él.  Su fuerza es experimentada solo por aquellos que conocen y reconocen su debilidad y su necesidad de Él.

Por ejemplo, yo vivo en una zona donde hay tornados, y hemos visto tantas imágenes de esto en estos meses, puede que tengas un cuarto seguro, un sótano, o un refugio para tormentas. Pero cuando la tormenta llega no estarás protegida a menos que estés en el lugar de refugio. Si te sientas en el piso de arriba de tu casa cuando tienes ese refugio, el refugio no podrá hacerte ningún bien ¿no es así? Si corremos para otro lado o con alguien más u otra cosa que no sea Dios estaremos en problemas, no vamos a encontrar la ayuda, la fuerza, el refugio que necesitamos.

Así que ponte a pensar en problemas recientes que puedas estar experimentando o que hayas experimentado recientemente. Permíteme preguntarte: ¿Hacia a dónde corriste para auxilio? ¿Hacia adonde te has estado dirigiendo para buscar refugio? ¿Estás buscando refugio y confiando en alguien o algo diferente que no sea Dios? Si es así, esos seres humanos, o esos refugios físicos… ¿Acaso han sido capaces de protegerte? ¿Han sido capaces de defenderte o de ayudarte?

La Escritura dice que Dios es una ayuda presente en tiempo de angustia. Él es un refugio, una fortaleza, una pronta ayuda en tiempo de necesidad. Esa palabra pronta sugiere la mejor calidad. Un diccionario dice que significa, “en demasía; abundante”. De hecho, la traducción de la versión en inglés lo expresa de esta forma: “En Él encontramos una ayuda excepcional durante las tribulaciones”. No es algo moderado, o bastante bueno; no es ‘algo’ de ayuda, sino una ayuda dispuesta, presente, rápida, abundante, excepcional.

Él está presente en la tribulación. La palabra presente sugiere que es ahora. Sugiere que Él está cerca, que está accesible para ayudar. Literalmente. Cuando lo necesites, cuando sea que necesites la ayuda, ¡Él está allí, el está ahí!

Charles Spurgeon dijo acerca de este versículo, “nuestro pronto auxilio en las tribulaciones…”

“La ayuda que no es pronta cuando la necesitamos es de poco valor. El ancla que se queda en casa no será de ayuda al marinero a la hora de la tormenta; el dinero que solía tener no tiene ningún valor cuando se debe pagar una deuda… Pero el SEÑOR nuestro Dios, Él está presente cuando lo buscamos, presente  cuando lo necesitamos.”

“Él está más que “presente”. Él está muy presente. Mucho más presente que el amigo más cercano que puedas tener. Pues Él está en nosotras en nuestro problema; más presente que nosotras mismas, ya que algunas veces no podemos pensar correctamente.”

“Siempre está presente, eficazmente presente, empáticamente presente, totalmente presente. Él está presente ahora si esta es una temporada triste. Descansemos pues en Él. Él es nuestro refugio, escondámonos en Él; Él es nuestra fortaleza, vistámonos con Él. Él es nuestra ayuda, apoyémonos en Él; es una pronta ayuda, que nuestro reposo lo hallemos en Él. No debemos tener momentos de cuidado o de miedo. “El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.”1

Ahora el versículo 1 nos dice: “Que Él es nuestro pronto auxilio” algunas de sus versiones pudieran tener anotaciones en los márgenes que digan: que Él es una “ayuda comprobada”… Otra versión pudiera decir, “muy presente o valiosa”. ¿Sabes lo que eso me dice a mí al meditar en esto? Que Él tiene un record perfecto. Él ha ayudado a otros en problemas. Él me ha ayudado a mí en ocasiones cuando he estado en problemas en el pasado. Si necesitas ir y regresar el tiempo y contar todas la veces que Dios te ha ayudado a ti o a otra persona, encontrarás que su ayuda ha sido comprobada, y por tanto no hay ninguna razón para temer  que ahora el fallará en ayudarme. Porque Él es confiable.

Y Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Problemas. Tribulaciones. La palabra significa congoja, pena, adversidad. Cualquier cosa que cause dolor, calamidad o pena. Ahora al ver los próximos versículos en estos días vamos a ver la descripción de las angustias y los desastres inimaginables, justo aquí en Salmo 46.

Quiero sugerirte que la  mejor manera de prepararte para las catástrofes inevitables de la vida es basar tu corazón en la verdad de quién es Dios antes de que llegue la tribulación. Ahora, si no lo has hecho antes nunca es tarde— vuélvete a Él. Pero la mejor manera de prepararse para la tribulación es con anticipación; fundamentando el  corazón en la verdad de quién es Dios; desarrollar una confianza que asegure que Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra pronta ayuda en tiempo de necesidad.

Y entonces, cuando el problema llegue, que tu reacción inmediata sea que corras hacia Él; que Él sea tu refugio, tu fuerza, tu socorro.

Siempre recordando que, en medio de la tribulación, donde sea que se encuentre esa tribulación, Él estará cada vez más presente. Porque Él es nuestra pronta ayuda en la tribulación.

Puedes ver este tema a través de todas las Escrituras. Ahora yo lo estoy viendo en todos lados. El Salmo 9 el versículo 9 dice,  “Será también el SEÑOR baluarte para el oprimido, baluarte en tiempos de angustia”. No solo una vez sino siempre. Él está en el ojo de la tormenta; Él es el lugar de calma, de seguridad y de paz.

¿Tienes problemas? ¿Quizás problemas pequeños?  ¿O tal vez hay grandes problemas que están rompiendo tu corazón?  Recientemente alguien me dijo que estos 12 meses que han pasado han sido tan difíciles. Solo quiero decir que estos últimos meses para m han sido muy difíciles… Tribulación.

Hay problemas que no puedo controlar, problemas que no puedo arreglar, problemas que no puedo cambiar. Pero Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra ayuda para hoy, para ahora mismo. Él será también nuestra fuerza, nuestro refugio, nuestra ayuda para los problemas en el día de mañana y mucho después.

Así que podemos confiar y descansar en Él. Él es nuestro baluarte, el cual es evidencia de que necesitamos protección, necesitamos un lugar seguro, un refugio para la tormenta. Él es nuestro refugio que sugiere que somos débiles y que no podemos sobrellevar los problemas nosotras mismas. Él es nuestra ayuda, que es también un reconocimiento de que somos personas necesitadas. Necesitamos ayuda.

Amigas, no podemos conocer que Dios lo es todo y todo lo que Él es capaz de hacer hasta que estemos en problemas; hasta que nos sentimos desesperadas y necesitadas. No es hasta que llega ese momento que sabemos que realmente Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza y nuestra ayuda.

A través de esta serie, quisiera citar varias veces un comentario de Matthew Henry acerca del Salmo 46, porque es uno que encuentro bastante enriquecedor. El lenguaje que él usa es un poco anticuado; porque fue escrito cientos de años atrás. Pero él tiene una perspectiva tan profunda del significado y de la aplicación de este texto, así que déjame leerte un párrafo del comentario de Matthew Henry sobre el Salmo 46 del versículo 1:

¿Estamos siendo perseguidos? Dios es nuestro refugio al cual podemos correr y estar a salvo… ¿Estamos oprimidos por problemas? ¿Tenemos trabajos que hacer y enemigos que enfrentar? Dios es nuestra fortaleza para soportar todos estos problemas, Quien nos fortalece para todos nuestros servicios y sufrimientos; Él, por Su gracia, nos dará Su fortaleza, y en Él podemos nosotros permanecer. ¿Estamos en angustia? Él es nuestra ayuda, para hacer por nosotros todo lo que necesitamos hacer. Una ayuda suficiente, una ayuda que se acopla a cada necesidad a cada exigencia, a cada urgencia, a cada situación extrema]; cualquier cosa que sea, Él es nuestra pronta ayuda; no podemos desear una ayuda mejor, ni podemos encontrar algo semejante en ninguna otra criatura. 2

Así que no corras a la criatura, corre al Creador.

Leslie:  Nancy Leigh DeMoss ha estado apuntando hacia una gran fortaleza, suficientemente fuerte para protegerte todo el tiempo. Aún cuando vientos feroces te estén llevando de un lado a otro.

¿Aprecias la forma como Nancy toma un pasaje bíblico como el Salmo 46 y lo explica a profundidad, mostrándote lo que significa para ti en este preciso día? El estudiar las Escrituras de esta forma puede tener un efecto en ti que afecte toda tu vida.

Te animamos a apoyar Aviva Nuestros Corazones para que podamos continuar trayendo más enseñanzas como estas a las mujeres alrededor del mundo.

Aquí está Maggie, quien es la vocera de las colaboradoras de ANC, para hablarnos un poco lo que ha significado para ella apoyar este ministerio.

Maggie: Conocer el ministerio de Aviva Nuestros Corazones ha sido una bendición para mi vida.  Desde mi primer contacto con éste, en el 2008, cuando se celebró por primera vez la Conferencia de Mujer Verdadera, quedé muy impresionada.  Al ver las más de 6,000 mujeres que allí estaban, lo primero que me vino a la mente fue: ¡Oh Señor aquí hay una muchedumbre que no ha doblado rodillas ante Baal!  Luego, al oír las exposiciones de cada conferencista, quedé aún más impactada.

La seriedad con que se explicaba la Palabra, la apología de la feminidad bíblica, el análisis de los daños del feminismo en esta generación, (y aún tristemente en el mundo evangélico), el quehacer de la mujer según Dios en cada área en que Él la ponga, y el llamado que se nos hizo de imitar a Ester, a quién Dios levantó para la defensa y preservación de Su pueblo, fue algo motivador y retante.

Levantó en mí una profunda convicción de defender la feminidad bíblica.  ¿Cómo hacer esto realidad?  Pues compartiendo estas verdades con otras mujeres y ayudando a que este programa siga llegando a más mujeres y a más lugares.  Hablé con mi esposo acerca de este mi deseo, y me dio luz verde para poder hacer dicha contribución.  Desde entonces, cada año apartamos un monto específico para ANC.  Amo este ministerio y entiendo que con esto hago un poco para que el Reino de Dios avance en toda la tierra.

Para hacer una ofrenda, solo tienes que visitar Aviva Nuestros Corazones, o llamar al 1-800-569-5959, desde Estados Unidos o Canadá.  Cuando llames, específica que deseas hacer una donación para el ministerio en español.

Señor Bueno, Justo y Soberano, agradecemos el que Tú hayas dejado en Tu Palabra cuál es el deseo de Tu alma para cada mujer.  Permite que en todas las naciones y en cada corazón conozcamos el camino de Tu salvación, y que más y más mujeres alcancen la libertad, la plenitud y la satisfacción que encontramos solamente cuando nos rendimos a Ti.  Alabado sea Tu Nombre por siempre y siempre.  Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Charles Haddon Spurgeon. Cheque Book of the Bank of Faith, December 22.

2 Matthew Henry. Matthew Henry’s commentary on the whole Bible: Complete and Unabridged in One Volume (Ps. 46:1–5). Peabody: Hendrickson, 1996.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

La ira de Dios

Isha – Salmos

DÍA 113 – Salmo 76

Dosis: Justicia

La ira de Dios

“Cuando tú, Dios de Jacob, los reprendiste, quedaron pasmados jinetes y corceles. Tú, y sólo tú, eres de temer. ¿Quién puede hacerte frente cuando se enciende tu enojo? Desde el cielo diste a conocer tu veredicto; la tierra, temerosa, guardó silencio cuando tú, oh Dios, te levantaste para juzgar, para salvar a los pobres de la tierra. (Salmo 76:6–9) (NVI)

¿Concibes a Dios enojado? Poco pensamos en la ira de Dios. Nos gusta meditar en su amor, su misericordia, su gracia, pero ¿su enojo? Este salmo celebra la victoria de Israel sobre Senaquerib, y el salmista dice: “No debemos temer a Senaquerib, sino a Dios”. Pues los israelitas, a pesar de lo que pasaba, continuaban con ídolos extraños. La palabra hebrea que se usa para expresar la ira de Dios proviene de “nariz”, de un “resoplido fuerte”, lo que nos hace pensar que Dios se enoja en verdad.

Aunque no meditemos en ello, la ira de Dios es esencial a su naturaleza divina. El evangelio de Juan nos narra que Jesús se indignó porque usaban el templo como un mercado. En esa historia vemos que el enojo fue usado para la gloria de Dios. Era correcto lo que Jesús sentía. ¿Pero cómo saber que el enojo es santo?

A diferencia de los seres humanos, la ira de Dios no surge en el calor del momento o por emociones volátiles. Al contrario, su enojo es racional y directo, en una respuesta calculada contra el pecado. En ningún lado se expresa mejor esta parte de Dios que en el Antiguo Testamento. El pueblo de Israel hizo vez tras vez lo que a Dios le enfadaba. No bien el Señor los rescataba de sus enemigos, los israelitas olvidaban su protección y cuidado y volvían a sus dioses.

¿Te has sentido alguna vez llena de enojo santo? Tal vez te enfada la pederastia o la violencia. Quizá te ha molestado que se burlen de Dios y su creación. Pero piensa por un momento en el enojo que siente una mujer cuando su esposo coquetea con otra, o está con otra, o busca a otra. Eso es lo que nuestro Dios siente cada vez que le somos infieles. Su ira se enciende justamente. Él nos creó, nos rescató, nos amó. Jesús murió en la cruz por nosotras, y en ocasiones, nosotras coqueteamos con la fama, el dinero, el egoísmo.

Recuerdo que hacía lo imposible por no hacer enojar a mi papá cuando él estaba enfermo. Andaba de puntillas, le llevaba la cena, lo mimaba. ¡Con más razón debo hacer todo lo posible por no encender el enojo de mi Señor! ¿Y cómo podemos lograrlo? Obedeciéndole y siendo fieles a él.

Oración: Señor, enséñame a serte fiel y ayúdame a agradarte cada día. Y si alguna vez te enojo, perdóname Señor y restáurame. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 129). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

La creación y la caída 

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La creación y la caída

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/41464399

En esta sesión ahora queremos comenzar mirando el Antiguo Testamento y ver las doctrinas de la gracia.

Esta larga línea de hombres piadosos que recorre toda la Biblia, y que en realidad recorre toda la historia de la iglesia, comienza con Moisés, y la razón por la que comienza con Moisés es que Moisés escribió los primeros cinco libros de la Biblia —Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio— nadie podría haber escrito las doctrinas de la gracia antes del primer libro de la Biblia.

Así que en esta sesión quiero que miremos el comienzo del libro de Génesis, quiero que miremos los primeros tres capítulos, Génesis 1 al 3, y quiero que descubramos desde sus simientes algunas de estas doctrinas de la gracia, pero necesito explicarles cómo funciona la Biblia, es lo que se denomina revelación progresiva, hay verdades que aparecen en el Antiguo Testamento que a veces son colocadas allí tenuemente, las cuales luego se enseñaran paulatina y progresivamente con mayor claridad a medida que avanzamos en la Biblia.

Por ejemplo: la doctrina de la Trinidad, en el comienzo mismo vemos, dijo Dios hagamos al hombre a nuestra imagen, sólo una alusión con los pronombres plurales, pero se necesitará el resto de la Biblia para realmente construir la doctrina de la Trinidad.

Bueno lo mismo es cierto en cuanto a las doctrinas de la gracia, serán como semillas esparcidas en el suelo fértil de la Escritura y a medida que nos abramos paso por el Antiguo Testamento las semillas comenzarán a brotar, comenzarán a crecer, y las veremos con mayor claridad. Imagina que entras en el comedor de alguien y hay un interruptor que regula la intensidad de la luz, uno la enciende y luego puede girarlo, y la luz se vuelve cada vez más brillante hasta que ilumina plenamente, así es la Biblia.

Hay verdades que se enseñan en las primeras páginas de la Escritura que son muy importantes, muy esenciales, y es como cuando este interruptor está apenas encendido, pero conforme avanzamos, libro por libro, autor tras autor, vamos girando el interruptor de manera que la luz de la verdad ahora alumbra con un brillo cada vez mayor en nuestro entendimiento. Y desde luego, cuando llegamos al Nuevo Testamento es más brillante que el sol de mediodía, brilla con toda su fuerza.

Así que, al mirar esos primeros capítulos de Génesis, solo quiero que sepamos que estarán tenuemente declaradas, a veces están un poco en las sombras, pero están comenzando a brillar como a través de la niebla y las vemos, y conforme avancemos en la serie se nos harán mucho más obvias.

Ahora bien, Moisés escribió el libro de Génesis mientras vagaba en el desierto, así que son más de 1.400 años antes de la venida de Cristo, y es interesante que cuando escuchamos el sermón de Esteban ante el Sanedrín en Hechos capítulos 7, Él deja claro que Moisés fue educado en todas las costumbres de los egipcios, se sentó a los pies de maestros egipcios, recibió una educación egipcia de primera categoría —diríamos hoy— pero cuando escribe estos capítulos iniciales, no vemos la sabiduría de los egipcios en estas páginas, vemos una revelación sobrenatural que solo viene de Dios.

Cuando Moisés lo registra esto viene directamente del trono de la Gracia, es decir, a fin de cuentas, ¿quién estaba allí cuando la creación fue traída a la existencia?, es decir, ningún hombre estuvo ahí, al menos no hasta el sexto día, solo Dios pudo haber dado a conocer lo que aconteció en estos primeros días de la Creación, y lo que Dios dio a conocer a Moisés lo registró para nosotros.

Ahora bien, esas cinco doctrinas de la gracia de las que hablamos en nuestra sesión anterior, se apoyan en el firme fundamento de la soberanía de Dios, y cuando decimos la soberanía de Dios queremos decir que Él hace lo que le place, cuando a Él le place, donde a Él le place, con quien a Él le place, que Él establece Su trono en los Cielos, Su soberanía gobierna sobre todos, ¡Él hace lo que le place! Su voluntad es independiente, su voluntad es autónoma, y cualquier cosa que su voluntad pretenda que acontezca, va a acontecer.

Al mirar el comienzo del libro de Génesis vemos un despliegue de la pura soberanía de Dios, y aun cuando miramos los primeros seis días de la Creación vemos indicios de las doctrinas de la gracia, la creación física siempre es una imagen de una creación mucho más grande de una nueva creación espiritual que Dios llevará a cabo en la vida de aquellos que Él traerá a su Reino.

Así que hay paralelos entre en el acto en que Dios crea el universo y el mundo, y el acto en que Dios nos hace nuevas criaturas en Cristo Jesús.  Así que pensemos en esto, avancemos por estos primeros versículos de Génesis capitulo 1, y en el primer día leemos: “Y dijo Dios: ¡que haya luz!”, y Dios creó luz donde no había luz, Dios simplemente habló e hizo existir la luz; eso es exactamente lo que hace Dios en las doctrinas de la gracia cada vez que salva a un pecador, porque nosotros estuvimos una vez y otros todavía están en oscuridad espiritual, es decir son ignorante de Dios, están separados de Dios, en la contaminación de sus propios pecados.

Y en 2da de los Corintios 4:6 leemos, más adelante en el Nuevo Testamento, que el Dios que mandó que hubiera luz en este universo es el mismo Dios que manda que haya luz en nuestros corazones que están oscurecidos en tinieblas, de hombres y mujeres, que Dios habla soberanamente y trae la luz a nuestros corazones en tiniebla.

Y luego, en el segundo día leemos que Dios dijo haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas, y eso nos dice que Dios hizo una separación, eso es lo que hace Dios en las doctrinas de la gracia, Él hace una separación, Él hace una distinción dentro de la humanidad entre aquellos que ha escogido para poner sus corazones en ellos y aquellos quienes pasará por alto.

Y luego leemos en el tercer día, entonces dijo Dios júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos y que aparezca lo seco, y fue así. Y dijo Dios produzca la tierra vegetación, hierbas que den semillas y árboles frutales sobre la tierra, que den fruto. Este Dios que ahora habló y produjo vida sobre la tierra a través del principio de vida en una semilla, comenzó el proceso de reproducción por el cual cada cosa produciría otra semejante, y una semilla de manzana produciría un manzano, es lo mismo que ocurre en las doctrinas de Gracia, cuando Dios planta la semilla de su Palabra en la tierra del corazón de hombres y mujeres, una cosa producirá otra semejante y es la semilla la que contiene la vida de Dios y Dios hará que esa semilla germine y brotará con la nueva vida de Jesucristo.

Vemos una imagen de esto aun en el tercer día de la Creación, y luego en el cuarto día Dios dijo haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche y fue así, y una vez más vemos la voluntad independiente y soberana de Dios que produce luz poniendo el Sol y la Luna en su lugar, en las galaxias y poniendo los cuerpos celestes en el lugar en que comenzarían a reflejar la luz del sol. Es este mismo poder soberano de Dios que se libera —y yo diría en una exhibición aún mayor de soberanía en el nacimiento de cualquier pecador que es traído al reino de Dios–.

El mayor milagro que Dios realiza es el nuevo nacimiento, más grandioso que cuando Dios crea vida en el vientre es cuando Dios crea vida espiritual en el corazón, más grandioso que cuando Dios trae a alguien a una familia física es cuando Él trae a un pecador a su familia espiritual, lo espiritual siempre es mucho mayor que lo físico. Así que cuando Dios crea todas las cosas de la nada hay indicios de lo que va a venir y que veremos en las doctrinas de la gracia.

Y luego si seguimos mirando vemos que en el quinto día Dios creó la vida animal sobre la tierra, y Dios creó las aves que vuelan y los peces que nadan, y Dios pobló el planeta con vida animal, y una vez más vemos ese libre ejercicio de la soberana voluntad de Dios.

Pero luego en el sexto día Él dijo hagamos al hombre a nuestra imagen, y Dios juntó el polvo y creó el cuerpo físico, pero este era solo un caparazón vacío externo, ¿no? Tendría que haber vida dentro del cuerpo si esa persona realmente iba a ser una persona y vivir, y en Génesis 2 —creo que en el versículo 7— leemos que Él ahora sopló vida en el cuerpo exterior del hombre, ¿sabías que eso es exactamente el nuevo nacimiento?, es la vida de Dios en el alma de hombre, ese fue el título del libro que George Whitefield leyó que lo llevó a la fe en Jesucristo y le enseñó la verdad del nuevo nacimiento, se titulaba La vida de Dios en el alma de un hombre de Henry Scougal.

Y las doctrinas de la gracia vienen a nuestras vidas cuando Dios sopla vida eterna en el caparazón externo, vacío de este templo que Él ha creado, Dios viene a residir en nuestras vidas y pone vida en nosotros donde no la había, vida eterna, vida espiritual, vida sobrenatural.

Y entonces en el comienzo mismo, en la Creación vemos atisbos de lo que Dios va a llevar a cabo, que Él es soberano, tiene autoridad sobre toda Su creación, puede hablar y traer luz a las tinieblas, puede hacer separaciones dentro del universo, puede poner vida en aquello en donde no había vida, esto era lo que Dios iba hacer en la salvación de cada persona al convertirse.

Bien, al mirar estos capítulos iniciales, hay dos doctrinas de la gracia en particular que se enfatiza, se trata de la corrupción radical y el llamamiento eficaz, vemos especialmente estas dos.

Y así al llegar a Génesis capítulo 3 versículo 1, la serpiente era la más astutas de las bestias del campo, y le dijo a la mujer, conque Dios os ha dicho no comeréis de ningún árbol del huerto, y luego dio el golpe de martillo: la serpiente le dijo a la mujer, ciertamente no moriréis, ustedes serán como Dios, no van a caer, van a ascender, van a estar al mismo nivel de Dios con tan solo comer esta fruta, y esta es una gran prefiguración de la influencia de Satanás en este mundo, para engañar, tentar, incitar, seducir y esclavizar aquellos que nacen en pecado.

Y vimos que en Génesis, en Génesis 3:6 que la mujer vio que el árbol era bueno para comer y era un deleite para los ojos y el árbol era deseable, y ella tomó del fruto, y comió y le dio a su esposo, y él comió; ellos desobedecieron a Dios descarada, intencional, deliberada, egoísta y atrevidamente, desobedecieron a Dios con sus ojos bien abiertos, fue una traición cósmica, fue una rebelión cósmica contra Dios; y Dios había dicho el día que comas de este fruto ciertamente morirás, y vemos que Adán siguió vivo —bueno han de saber que él murió en ese momento espiritualmente y ahora había una separación entre él y Dios, y comenzó a morir físicamente, pues ahora se instala el proceso de envejecimiento y los efectos del pecados comenzarán a estar en su propio cuerpo mortal y un día al fin morirá físicamente, pero ahora ya está comenzando este proceso de agonía física y si continúa en ese estado morirá eternamente, separado eternamente de Dios.

Vemos los efectos del pecado, los devastadores efectos del pecado, y ahora desde allí en adelante el hombre en un estado de muerte espiritual comienza a esconderse de Dios, le aterra Dios, y quiere huir de Él, no se dirige a Dios, sino que se aleja de Él, y en Génesis 3 versículos 8 y 9 leemos que Dios viene al huerto y dice “¿Dónde estás?” —Bueno, Dios sabe exactamente dónde están, la pregunta intentaba producir una confesión en ellos que reconocieran que se están escondiendo de Dios y que están separados de Dios, y en Génesis 3 versículo 10, Adán dice: tuve miedo porque estaba desnudo y me escondí, ya no hay deleite en Dios, está el terror de Dios.

Y todo el que nazca en la raza humana, nacería en este mismo estado de querer huir de Dios y no de querer acercarse a Dios, es por eso que Dios tendrá que ser el que busca, Dios tendrá que ser el que persigue, y así será a través de todo el tiempo que resta y cada vez que escuchamos de alguien en otra religión o que es muy religioso, que está siendo muy religioso y buscando a Dios… no ¡no! Es lo opuesto, están haciendo lo contrario, están huyendo del único Dios verdadero.

Así que cuando Adán pecó, toda la raza humana pecó, y más adelante en Romanos 5 versículo 12 quedará muy claro. Tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron, y en ese preciso momento toda la raza humana, antes de que fue concebida en el vientre de su madre y dada a luz, y traída al mundo fue culpable del pecado de Adán, hubo una imputación del pecado de Adán a toda la raza humana.

Romanos 5:16: por un solo pecado vino la condenación, ¿cuántos jugadores tienen que estar en una posición de adelanto en el equipo de fútbol para que todo el equipo sea penalizado?, ¡solo una persona tiene que estar adelantada! Y Adán era nuestro representante, y todo lo que hizo Adán nos afectó, —y tú y yo habríamos tomado la misma decisión, de todos modos, si hubiéramos estado allí… de hecho, probablemente habríamos cedido más rápido que Adán— y este pecado puso Adán y a toda la raza humana en un estado de muerte, y bajo la maldición de Dios y bajo la ira de Dios.

Dime qué crees de los primeros tres capítulos del libro de Génesis y te diré qué crees acerca del resto de la Biblia,  es el semillero para toda doctrina, y lo que uno cree acerca de Dios y Adán, y Satanás, y el pecado y sus efectos sobre toda la raza humana, todo lo que provenga de Génesis del 1 al 3 será el factor determinante para el resto de la Biblia, es decir, si uno construye un edificio no importa lo alto, impresionante que sea, si tiene una grieta en el fundamento, todo el edificio es deficiente.

Así que, desde el comienzo mismo vemos una depravación total, radical en la caída de Adán, pues está en un estado de pecado, ahora su alma queda contaminada y manchada desde la coronilla de su cabeza hasta la planta de los pies, y ahora está separado de Dios y su mente está oscurecida, su corazón contaminado, y su voluntad está muerta. ¡Eso es depravación total! Por esto Dios debe ser el iniciador, Dios debe ser el que busca.

También en el huerto vemos el Llamado Eficaz porque en Génesis 3 versículos 8 y 9 leemos que Dios llamó al hombre, el hombre no llama a Dios, Dios llama al hombre, Dios dice ¿Dónde Estás? Y el propósito de esto es producir convicción de pecado y conocimiento del pecado, provocar así una confesión de pecado, porque nadie va entrar en el Reino de Dios sin confesar su pecado y decir Dios ten misericordia de mí, que soy pecador.

Y luego Dios dijo, ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? Entonces el Señor Dios dijo a la mujer ¿Qué es esto que has hecho?, el propósito no es asegurar información que Dios no tuviera, el propósito era traer a la superficie, que saliera de la boca de Adán y Eva aquel pecado que realmente habían cometido contra el Dios todopoderoso del cielo. Aquí no vemos necesariamente indicios de la doctrina de la elección, y sí vemos la enseñanza de la expiación.

En Génesis 3 versículo 15 leemos sobre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente y ya ahí vemos una distinción dentro de la raza humana, que habrá uno nacido de una mujer, el Señor Jesucristo, que aplastaría la cabeza de la serpiente y llevaría a cabo un resultado fatal y devastador para Satanás, ahora será echado fuera el príncipe de este mundo.

Juan 12 y la serpiente herirá el talón de Cristo, si bien aquí no vemos la enseñanza plena del alcance de la expiación, no obstante, vemos lo que se denomina el Protoevangelio, la primera mención del Evangelio y Dios era el predicador y el Diablo era la congregación, Dios proclamó el Evangelio a la serpiente en el huerto, y era un mensaje de victoria para aquellos que son la simiente de la mujer a través de la simiente final de la mujer, el Señor Jesucristo mismo, quien daría un golpe devastador a Satanás y su simiente; y Jesús quien es la simiente de la mujer, moriría por los demás que son simiente de la mujer, que son parte de la raza escogida, los elegidos desde antes de la fundación del mundo y su muerte no tendrá efecto alguno para la simiente de la serpiente.

Aquí vemos en el comienzo mismo de la Biblia, sombras y pequeñas evidencias de lo que se enseñará muy claramente a medida que recorramos el resto de la Escritura.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

1/9 – Cuando tu mundo está de cabeza

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

1/9 – Cuando tu mundo está de cabeza

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cuando-tu-mundo-esta-de-cabeza/

Leslie Basham: Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: A veces me preguntan, justo hace poco lo hicieron, cómo decido que es lo que voy a enseñar en Aviva Nuestros Corazones. Déjame compartirte un poco acerca de cómo lo hago. Algunas series nacen en mi estudio; tengo algo en mi corazón, una carga o una necesidad en particular o un tema que creo que necesitamos comunicarlo a las mujeres. Así sucedió con la serie de Tito 2 (así mismo las ancianas deben ser reverentes en su conducta no calumniadoras, ni esclavas de mucho vino que enseñen lo bueno que enseñen a las  jóvenes a que amen a sus hijos a ser prudentes, puras hacendosas en el hogar, amables sujetas  a sus maridos para que la palabra de Dios no sea blasfemada).  Esta es una de las series que pensé, “Esto es lo que tienen que escuchar las mujeres”.

Así que abro la Escritura, me pongo a estudiarla y de ahí desarrollo una nueva serie. Primero que nada al ver la lista lo primero que llama la atención es que va muy contra-cultura.  No es una lista políticamente correcta, pero hay otras series que han surgido no solamente de mi estudio sino también de mi experiencia y de las encrucijadas de mi propia vida y mi caminar con el Señor. Bueno, la serie que iniciamos hoy corresponde a ese segundo grupo.

Leslie: Bienvenidas a Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Iniciando la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios, una serie que surge en el laboratorio de la vida.

Nancy: Déjame darte un poco de trasfondo. Durante los pasados años, desde la primera conferencia True Woman (Mujer Verdadera) del 2008, la primera conferencia que tuvimos en Schaumburg, Illinois, Dios ha estado trabajando en y a través del ministerio de una manera muy especial.

Ha sido una época de una bendición inusual y de mucho fruto. Cosas que habíamos estado orando al Señor por años, ahora estamos viéndole contestar, obrando en medio de una revolución contracultura de mujeres que dicen, “Sí, Señor”, quiero ser una mujer verdadera de Dios”.

Y esto esto ha sido de mucho aliento para mí—y muchas de ustedes que nos escuchan desde diversas partes del país y diversos lugares del mundo, que son líderes de ministerios de mujeres, son parte de este movimiento de la Mujer Verdadera. Dios les está usando para que se extienda el Evangelio y para  multiplicar el ministerio. Ha sido una gran temporada de fruto.

Pero, todos estos años desde la conferencia  del 2008  también han sido para mí y para nuestro ministerio una temporada de intensa presión y de retos inusuales que se nos han presentado. Veo hacia atrás y me doy cuenta claramente que el enemigo no está contento con lo que Dios ha hecho  en la vida de las mujeres. Y ha estado haciéndonos la guerra en distintos frentes y he estado involucrada en muchas luchas diferentes.

Meses atrás, justo cuando pensé que ya habíamos pasado esa difícil temporada, que la habíamos dejado atrás, y que la vida se estaba acomodando un poquito mejor, recibí una carta con noticias inesperadas que pusieron mi vida de cabeza. Desde ese día me he visto golpeada con retos y con circunstancias y los detalles no sería apropiado comentarlos, pero circunstancias que nunca imaginé que tendría que enfrentar.

He estado enfrentando una situación que es muy complicada, que ha reducido mi productividad por varias semanas. Sé que cuando empiezo a compartir algo de este tipo de cosas en el aire, la imaginación de la gente empieza a volar y comienzan a escribirme notas a mandarme vitaminas y listas de consejeros. Por favor no traten de descubrir qué fue lo que pasó.

Hay veces que siento muchísima libertad al compartirles lo que estoy viviendo. Pero esto en particular ha sido bizarro, complejo, ha sacudido mi mundo en maneras que nunca había experimentado antes. Y si pudiera solo decir que… al ver las noticias y leer los correos que recibimos en Aviva Nuestros Corazones, sé que no estoy sola en esto.  El mundo de muchas personas también está siendo sacudido.

En medio de mi agitación personal, con olas y olas sorprendiéndome me encuentro una y otra vez regresando a un texto en particular en las Escrituras que ha adquirido un significado totalmente nuevo para mí. Ese es el pasaje que quiero que repasemos en los próximos días.

Y ese  pasaje se encuentra en el libro de los Salmos, quiero que vayan conmigo al Salmo 46. He estado meditando en este pasaje de día y de noche, yéndome a dormir citando partes de él, despertándome en la mañana con él, y a veces durante la noche repitiendo secciones del salmo. Este es el pasaje que se ha convertido en un ancla para mi corazón y que ha ministrado bastante gracia en mi vida.

Mi oración es que sea de bendición para ustedes también, para ti particularmente en tus circunstancias, en la tormenta de tu vida, al caminar por este pasaje que veremos juntas los próximos días. Quisiera iniciar con un resumen general del pasaje y mañana empezaremos tomando un microscopio para ver a este salmo de tan solo once versículos en los próximos ocho días. Versículo por versículo, frase por frase, palabra por palabra.

Y de nuevo te digo, no sé qué puedas estar enfrentando el día de hoy, o lo que enfrentarás en los días venideros que tú no tienes ni idea, pero mi oración es que Dios use este pasaje para estabilizar tu corazón y para que te de una nueva perspectiva en medio de la tormenta que puedas estar enfrentando.

Una pequeña descripción: El Salmo 46 es el primero de un grupo que forma una trilogía: los Salmos 46, 47 y 48. Estos salmos parecen haber sido inspirados por un evento, por un incidente histórico específico en el cual el pueblo de Dios  y la ciudad de Jerusalén fueron liberados de sus enemigos de una manera sobrenatural.

No sabemos cuál fue la situación específica, porque la Escritura no lo dice, pero muchos comentaristas creen que pudo haber sido en una ocasión que se puede encontrar en 2 de Reyes capítulo 19; después la misma situación se repite en Isaías en los capítulos 36 y 37.

Déjenme resumirles brevemente. El ejército del rey de Asiria, Senaquerib, estaba amenazando a Jerusalén. La habían acorralado, y el rey de Judá, llamado Ezequías, clamó al Señor en su desesperación. Dios escuchó su oración, le contestó y los libró de forma sobrenatural, trayendo gran destrucción al ejército de Senaquerib.

Este incidente sucedió en el año 701 A.C; es un hecho histórico. Al adentrarnos en el pasaje, leeremos porciones de este suceso del Antiguo Testamento.

El Salmo 46 se divide naturalmente en tres estrofas y  cada estrofa termina con la palabra, Selah. Pausa. Contempla. Piensa en lo que acabas de leer. De manera que este será un pasaje con el que nos tomaremos buen tiempo. No lo vamos a apresurar. Vamos a verlo cuidadosamente; a detenernos, vamos a digerirlo y a dejar que trabaje y se integre a nuestra vida.

El pasaje tiene  once versículos, y lo que me llama la atención; es que en el salmo hay once referencias explícitas acerca de Dios. En la medida que lo voy leyendo, el Salmo 46, por favor pon atención al escuchar los diferentes nombres de Dios que se encuentran en este salmo y después hablaremos sobre cuáles son algunos de esos nombres.

Salmo 46, en mi versión de la Biblia tiene un título: “Dios, nuestro amparo y fortaleza” Después tenemos esta inscripción que dice: Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré, compuesto para Alamot. Cántico. Volveremos a esta descripción en unos momentos, pero primero permítanme leer el salmo completo.

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;3 aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah)

Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él su voz, y la tierra se derritió. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. (Selah)

Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego.  Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob (Selah) (Salmo 46:1-11).

Al ver un repaso general de este salmo, quiero hacer dos observaciones. En el programa siguiente pasaremos al primer versículo del salmo, pero hoy quiero darles dos observaciones generales.

Primero, la centralidad de Dios que es tan obvia en este pasaje. Todo es acerca de Él. Sí, hay tormentas, sí, hay problemas, sí, hay desastres, sí hay terremotos y tsunamis y reinos enfurecidos y tambaleándose, y de todo esto se habla en este pasaje.

Pero mientras  leemos el salmo, la cosa que llama nuestra atención es que Dios es el centro de todo. Él NO está ausente; Él está allí, Él está en el medio de todo.  Él no es un Dios distante, Él está ahí. Está presente. Y Él es mencionado por nombre. El enfoque del salmo está en Él. Y vemos la  centralidad de Dios en la manera que diversos comentaristas bosquejan el salmo, en las tres estrofas.

Un ejemplo de esto: Un comentarista dice que la primera estrofa, los primeros tres versículos, proclaman el poder y la soberanía de Dios sobre la naturaleza. Los versículos 4-7 proclaman Su soberanía sobre los ataques que puedan amenazar Su santa ciudad. Después el último párrafo, los versículos 8-11, proclaman el poder de Dios y Su soberanía sobre todos lo que se le oponen alrededor del mundo. Es todo sobre Dios, Su poder, Su grandeza, Su soberanía.

Pero otro comentarista lo divide de esta forma. Él dice que hay tres estrofas que hablan de la protección de Jehová, Su presencia y Su preeminencia. Aquí hay otra: de nuevo con las tres estrofas, primero Dios es nuestro refugio, versículos 1-3. Después Dios nuestro libertador, versículos 4-7 y después en los versículos del 8-11. Él es nuestra paz. Es todo sobre Él. Él Es nuestro refugio, nuestro liberador y nuestra paz.

J. Vernon McGee lo resume de la siguiente manera, “Este pasaje es sobre la suficiencia, la seguridad y la supremacía de Dios. Él es la máxima realidad”.

Mencioné que hace referencia a Dios por nombre de manera explícita, aparte del uso de pronombres, pero por nombre se repite once veces el nombre de Dios en este salmo. Veamos uno de estos nombres.

El primero nombre, Dios,  sabemos que la palabra en hebreo es Elohim. Aparece cinco veces en este pasaje. Elohim es la descripción de Dios el creador y el preservador. Es el nombre de Dios que hace referencia a Él, que lo describe como trascendente, poderoso y fuerte.

Vamos a ver unas olas muy poderosas, unas tormentas fuertes, algunos problemas bastante grandes pero sobre ello está Elohim, el fuerte, el poderoso, el que trasciende, quien es mayor que las montañas, mayor que cualquier tormenta, mayor que los problemas. Cinco veces vemos que se refieren a Dios de esta manera.

Después en el versículo 4 vemos como Dios es identificado como el Altísimo. Ese es nombre en hebreo, Elyon, El Altísimo. Este es el nombre que enfatiza la fortaleza de Dios, Su soberanía Su supremacía. Él es Altísimo, El que está sobre toda cosa, Elyon.

Después en el versículo 8 vemos la palabra SEÑOR, la mayoría de nuestras Biblias lo muestran con mayúsculas la palabra “EL SEÑOR” Esta es la palabra, que es palabra Yahweh, Jehová, es el nombre de pacto de Dios, el nombre personal de Dios… El Dios que existe en sí mismo y que se da a conocer a Su pueblo.

Él no solo es trascendente y poderoso y creador y soberano, sino que también es un Dios de pactos que los cumple. Es un Dios personal, es un Dios que en medio de nuestros desastres se da a conocer a nosotros. EL SEÑOR.

Después lo vemos dos veces no solo como el Señor, sino como el Señor de los ejércitos en versículos 7 y 11. “El Señor de los ejércitos está con nosotros”.

El término hebreo es Jehová Sabaot, el Señor de los ejércitos. Es un título militar para Dios. El que lo describe como el comandante de todos los ángeles y de todos los ejércitos celestiales.

Después, otra vez en estos dos versículos en el 7 y en el 11, vemos que le llaman el  “Dios de Jacob,” y hablaremos de eso conforme vayamos avanzando. Vemos estos nombres y nos recuerdan, como lo dice ese maravilloso verso del capítulo 18 de Proverbios, que dice: El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo (v.10). Nuestra seguridad en tiempos de agitación  encontrada solamente en Dios, y solo en Dios.

Solo Él nos puede dar estabilidad, consuelo y paz en medio de la crisis. Isaías lo dice así: “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía”. (26:3) La vida segura no es la que no tiene problemas. La vida segura es la que está fundada en Dios, atada a Dios.

La centralidad de Dios en medio de nuestro mundo, loco y desordenado, tal y como lo hemos venido viendo en los últimos tiempos, es lo que nos mantiene cuerdas. Es lo que nos da la fortaleza y nos ayuda a no tocar fondo, como muchos hoy, porque sus vidas no están atadas a Dios; sus vidas tienen como fundamento arena movediza, las circunstancias de la vida. Así que vemos la centralidad de Dios; es todo acerca de Él. Este salmo nos lleva una y otra vez a este grande y trascendente y, poderoso, Dios de Pactos.

Quiero que se den cuenta de una cosa en una descripción del salmo, y es, que es una canción. Miren lo que dice una vez más al principio, dice, “Para el director del coro” este salmo debe ser cantado; el coro debía cantarlo. Es un salmo de los hijos de Coré. Recuerdan que los hijos de Coré eran un grupo de cantantes levitas en Israel.

Después tiene esta frase: “compuesto para Alamot”. Leo muchos comentarios acerca de esto, y realmente nadie está seguro exactamente qué significa, pero creen que posiblemente hace referencia a  una dirección musical. La palabra en Hebreo significa “mujeres jóvenes” o “vírgenes”. Algunos comentaristas piensan que probablemente signifique que esta canción debía ser cantada por voces soprano o con instrumentos muy agudos.

Era una canción que debía ser cantada, aún cuando los que la estuvieran cantando estuvieran en medio de mucha agitación y de graves problemas. El punto es, cuando estés en problemas, ¡canta! ¡Canta! Me encanta lo que dice Oswald Sanders acerca de eso. Él dice: “La fe puede cantar su canción en la hora más oscura y de sufrimiento; el dolor y el canto no son incompatibles.”1 Otro escritor dice, “cantemos aún cuando no sintamos el hacerlo, porque de esa forma le damos alas a los pies pesados y cambiamos debilidad en fortaleza.” 2

Así que mientras aprendemos de este salmo y dejamos que el salmo se  internalice en nosotras en los días por venir, déjame animarte a que cantes cuando estés en la tormenta. Incluso antes de experimentar Su liberación, o de imaginar cuándo ocurrirá esa liberación, el cantar expresa tu fe… fe en que las promesas de Dios en este texto son verdaderas.

Dios es el que dice: “Seré exaltado” cuando tu cantas, estás diciendo, “¡Amén! creo que eso es verdad, que Dios será exaltado en medio de mi circunstancia”. Y luego, no cantes solo cuando estés en la tormenta sino canta después que Él te haya rescatado, después que Él haya calmado las olas y la tormenta. Alábalo por Su liberación y por Su ayuda. Deja que tus problemas sean una oportunidad para componer una nueva canción—una canción de tu vida que ministre gracia a otros mientras  diriges a otros  también a cantar.

Dios ha usado este salmo para hacer que mi corazón cante durante estas últimas semanas. Todavía no puedo ver el resultado, es muy probable que lo vea cuando esta serie salga al aire, pero en este preciso momento todavía no veo la liberación. Pero sé que vendrá, y estoy orando para que  la canción que Dios ha querido que cante con la ayuda de este pasaje, se convierta en la canción de tu corazón también, que desde ese lugar en el que estás puedas cantar a otros que están en problemas… La canción de redención y de gloria y exaltación de Dios.

El Salmo 46 ha sido llamado, “el salmo de Martín Lutero”, era uno de sus favoritos. Se ha dicho que en los períodos más difíciles de la reforma, a Lutero en ocasiones le daba temor o ansiedad toda la oposición que enfrentaba. Durante esos momentos iba con su amigo y compañero de trabajo Philipp Melanchthon, y le decía. “Ven Philipp, cantemos el salmo 46.” Y ellos lo cantaban en la versión  de Lutero.

Castillo fuerte es nuestro Dios,

 defensa y buen escudo.


Con su poder nos librará

en todo trance agudo.


Hoy en día conocemos ese himno, está inspirado por el Salmo 46, “Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo…” Lutero dijo lo siguiente acerca de este salmo:

“Cantamos este salmo para alabanza de Dios, porque Dios está con nosotros y poderosamente y milagrosamente preserva y defiende Su iglesia y Su Palabra en contra de todas las potestades espirituales fanáticas, contra las puertas del infierno, contra el odio implacable del diablo, y contra todos los asaltos del mundo, de la carne y del pecado.”

Esta canción tiene un coro, tiene un estribillo. Que se repite en los versos 7 y 11; y ¿cuál es esa repetición? El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.” Repítelo conmigo por favor. (Decirlo en coro)

Jim Warren es un gran amigo de muchos años, él sirvió muchos años en  Radio Moody y se fue con el Señor hace un tiempo. Semanas antes de él partir había hablado con Jim and Jean, cuando estaba en la unidad de cuidados intensivos, con fallo renal y diálisis, fallo cardíaco, y los doctores recién le habían dicho que ya no había mucho más que se pudiera hacer por él.

En esa llamada, recuerdo que Jim me dijo, “Estoy alabando a Dios” Compartimos, oramos. Yo estaba ‘viviendo’ en el Salmo 46 en ese momento, y le dije: Jim ¿te puedo leer un pasaje? Se lo leí a Jim y a Jean por teléfono, le leí el Salmo 46. Lo discutimos, y después Jim me dijo, ¿Te puedo cantar? Y empezó a cantar un viejo corito. No lo conocía, pero reconocí la primera línea, “El Señor está conmigo todo el tiempo”.

El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestra fortaleza. La canción más grandiosa, más poderosa, puede surgir de los tiempos y de las circunstancias más difíciles de nuestras vidas. Déjame recordarte que cuando estés en medio de una tormenta que te lleve de aquí para allá y que amenaza con abrumarte,  si has encontrado que Él es todo lo que necesitas en medio de la tormenta, podrás cantar aún con más convicción. “Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, una ayuda oportuna en tiempo de necesidad”. ¿Amén? ¡Amén!

Leslie: Nancy Leigh DeMoss nos ha estado enseñando cómo Dios estabiliza nuestro corazón cuando está en un torbellino de emociones. Este mensaje es el primero de la serie titulada, Castillo fuerte es nuestro Dios, basada en el Salmo 46. Este tipo de enseñanza profunda de Nancy usualmente genera algunas conversaciones.

Una mujer nos mandó un correo diciendo:

Mi esposo y yo disfrutamos mucho el escuchar los programas y luego discutirlos en la hora del almuerzo. Hoy decidí visitar su página de AvivaNuestrosCorazones.com. ¡Wow! Quedé impactada al ver la cantidad de recursos que puedo obtener gratis allí y que puedo descargar e imprimir. ¡Gracias!

Te invitamos a entrar a nuestra página por ti misma y ver algunas cosas que te ayudarán a discipular a otras y en tu propio caminar espiritual. Y mientras estás allí, si Dios te mueve a dejar una ofrenda, también puedes hacerlo. Visitado AvivaNuestrosCorazones.com.

También puedes suscribirte para que te llegue a tu correo personal un correo electrónico que contiene el enlace del programa del día. Este correo contiene el título de la serie, del programa, y algunos puntos importantes que Nancy trata en el programa. También contiene un enlace con el título del artículo del blog.

Es muy fácil suscribirse; solo entra a AvivaNuestrosCorazones.com y sigue las instrucciones que encontrarás allí.

Siempre tendremos problemas en nuestras vidas. Nunca podrás escapar de ellos en un mundo caído, pero hay un refugio al que podemos correr en tiempos de necesidad. Aprende cómo responder a los problemas que te amenazan, el lunes, en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Oswald Sanders, The Incomparable Christ, (Chicago: Moody) (in re ).

2 J. H. Jowett.

Castillo Fuerte, Studio Musicians, 25 Favoritos Himnos Internacionales ℗ 1994.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

El tiempo de Dios

Isha – Salmos

DÍA 112 – Salmo 75

Dosis: Confianza

El tiempo de Dios

“Tú dices: «Cuando yo lo decida, juzgaré con justicia. Cuando se estremece la tierra con todos sus habitantes, soy yo quien afirma sus columnas.» (Salmo 75:2–3) (NVI)

“Mamá, ¿y cuánto falta para Navidad?” Mamá responde: “Tres meses, hija”. ¿Y cuánto son tres meses? “Papá, dijiste que en quince minutos íbamos al parque. Ya es hora”. “No, hijo, solo han transcurrido dos minutos”. Los niños tienen dificultad por comprender el concepto del tiempo. La respuesta: “aún no es hora”, no les dice mucho. A veces solo entienden el tiempo presente. Hoy, ahora, en este instante. El futuro les cuesta. El pasado poco les importa. En ocasiones es dulce ser un niño.

Pero en este salmo, Asaf nos recuerda que ante Dios actuamos como esos niños insistentes que preguntan: ¿Cuánto falta? ¿Ya es hora? Y realmente nos cuesta comprender el concepto de su eternidad. Asaf habla de que Dios es el juez que juzgará con justicia y recompensará a los justos. Él tiene determinado el tiempo. Luego añade que aún cuando se estremezca la tierra, Él la afirmará sobre sus cimientos. ¿No te parece hermoso? Una verdadera dosis de confianza. El salmista nos recuerda que cuando estemos en problemas, debemos confiar en Dios pues él, tarde o temprano, destruirá la maldad.

Mientras tanto, nos removemos en nuestros asientos, armamos rabietas, nos mordemos las uñas, pues no podemos entender la perspectiva del tiempo que nuestro Dios maneja. Queremos todo hoy, ahora, en este instante. El futuro nos cuesta. El pasado poco nos importa. Pero cuando Dios esté listo, hará lo que se deba hacer.

Me identifico con Sara. Dios le dio una promesa, pero los años pasaron y ella seguía sin concebir. Como una niña pequeña quizá inquietaba a Abraham con la misma pregunta: ¿ya es hora? Pero los meses transcurrían y ella no concebía. Entonces, decidió actuar por sí misma. Tomó el asunto en sus manos, y todo salió mal. Abraham tuvo un hijo con su sierva Agar, pero ese niño llegó para traer problemas. Dos naciones se formaron que aún hoy siguen en guerra. La impaciencia de Sara tuvo un alto precio.

Quizá hoy estamos impacientes esperando una respuesta o muchas respuestas. Como niñas, insistimos vez tras vez, lo que no está mal pues Jesús se agrada con que le pidamos. Solo tengamos cuidado de no querer tomar el asunto en nuestras manos. Confiemos en Dios y en su perfecto tiempo. Esperemos a que Él se revele y nos muestre su plan. Así como nosotras, como madres, sabemos que es mejor ir al parque en quince minutos porque el sol estará más agradable, así como entendemos que Navidad no tarda en arribar pues solo restan unos meses, así Dios sabe que su tiempo es lo mejor para nosotras. Confiemos en él.

Oración: Señor, gracias porque tú juzgarás cuando llegue el tiempo. Gracias porque responderás cuando sea el tiempo. Ayúdame a saber esperar. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 128). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 Por encima de la nube

Miércoles 1 Enero

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:38-39

 Por encima de la nube

http://labuenasemilla.net/20200101

Contra mí, en este mundo,
Si la tempestad en furor
Infla sus olas y ruge,
¿Turbará ella mi corazón?
No, yo no temo:
Jesús está conmigo,
Y su presencia santa
Aleja todo temor.
¿La vida es sombría
Algunas veces a mis ojos?
Tú disipas toda sombra,
¡O Salvador glorioso!
Por encima de la nube
Puedo ver tu esplendor;
Tu mirada me anima,
Me colma de felicidad.
Si siento mi debilidad
En medio del peligro,
¿No estoy sin cesar
En tus brazos, buen pastor?
De tu amor fiel
¿Quién me separará?
Abrigado bajo tu ala,
Nada me asustará.
A. Ladrierre. (traducido del francés)

Génesis 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Una larga línea de hombres piadosos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Una larga línea de hombres piadosos

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/44637592

La serie que comenzamos ahora es Las doctrinas de la gracia: en el Antiguo Testamento.

Y lo que vamos a descubrir es que hay una larga línea de hombres piadosos que se extiende por el Antiguo Testamento, pero esa línea continua a través del Nuevo Testamento y ha continuado a través de cada siglo de la historia de la Iglesia hasta el presente.

Es una larga línea de hombres piadosos que han enseñado las doctrinas de la gracia. Y realmente comienza en el Antiguo Testamento. Ese es el punto de partida, con los profetas, con los jueces, con los reyes y los príncipes, los salmistas y los sabios, todos enseñaron las doctrinas de la gracia, hablaron a una voz, no hubo contradicción, no hubo inconsistencia, todos hablaron con gran claridad sobre la doctrina de la Gracia; y cuando llegamos al Nuevo Testamento encontramos exactamente lo mismo, no había una manera diferente en la que Dios aplicaba la Gracia a la vida de las personas como era en el Antiguo Testamento, así también es en el Nuevo Testamento y el mismo Señor Jesucristo fue el principal maestro de las doctrinas de la gracia.

¡Y en los cuatros Evangelios eso nos llega fuerte y claro!, un ciego pudo ver, y un sordo pudo escuchar — si abrimos la Biblia, ¿no?

Y luego cuando envió a sus discípulos, ellos siguieron predicando el mismo mensaje en el libro de Hechos y cuando escribieron las epístolas del Nuevo Testamento hubo una coherencia perfecta con las doctrinas de la gracia.

Y cuando avanzamos por los siglos por la historia de la Iglesia. Obviamente ha habido ciertos desacuerdos, pero quiero decir que en general aquellos hombres que tuvieron el mayor impacto sobre este mundo, aquellos hombres que iniciaron reformas y grandes avivamientos, iniciaron movimientos misioneros, hombres que impactaron continentes con el evangelio de Jesucristo, estos fueron aquellos hombres que expusieron las doctrinas de la Gracia.

Y así ha sido hasta el momento actual, así que, hay una línea, una larga línea de hombres piadosos, no dos líneas, no hubo una línea en el Antiguo Testamento, y ahora una totalmente distinta en el Nuevo Testamento y un estándar de enseñanza distinto en el Nuevo Testamento, ¡no!, es todo igual.

Y la forma en que las personas se salvaban en el Antiguo Testamento es exactamente como se salvan en el Nuevo Testamento, no hay dos evangelios distintos, solo hay un evangelio de Jesucristo que salva y en el Antiguo Testamento la gente se salvaba solo por gracia, solo mediante la fe, solo en Cristo, ¿no?

Y en el Nuevo Testamento es lo mismo, solo por Gracia, solo mediante la fe, solo en Cristo. Ellos miraban al futuro, a la venida de Cristo, así como nosotros miramos al pasado a la primera venida de Cristo, pero en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento predicamos a Cristo y a éste Crucificado.

Ahora bien, la manera en que esta obra salvadora de Jesucristo se aplica a la vida de los pecadores también es exactamente la misma desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento, hay una perfecta continuidad desde el Antiguo al Nuevo Testamento respecto a las doctrinas de la gracia que ahora se extiende por toda la historia de la Iglesia.

Ahora, cuando decimos las doctrinas de la gracia, ¿a qué nos referimos? Bueno, para decirlo de manera breve, lo podemos expresar en estas palabras, eso será muy simple, cuando decimos doctrinas de la gracia: Dios salva a los pecadores, Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, trabajan conjuntamente para ser un Salvador. Dios el Padre es un Salvador, Dios el Hijo es un Salvador, Dios el Espíritu Santo es un Salvador, es por eso que cuando bautizamos lo hacemos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. No bautizamos solo en el nombre del Padre, y no bautizamos solo en el nombre del Hijo, ni en el nombre del Espíritu Santo, Cristo nos ha mandado en la Gran Comisión, Bautizamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo ¿por qué?, porque las tres personas de la Trinidad son un Salvador, trabajan con una unidad perfecta de propósito y economía para salvar a los mismos pecadores.

Ahora bien, las doctrinas de la gracia se enseñan en la Biblia de tapa a tapa, desde el índice hasta los mapas, las doctrinas de la gracia se encuentran a través de toda la Biblia. Cuando decimos Las doctrinas de la gracia, estas doctrinas son cinco declaraciones de verdad. Cinco declaraciones teológicas doctrinales de verdad, respecto a la forma en que Dios salva a los pecadores, y todas están unidas. Son como cinco eslabones de una cadena, y están inseparablemente conectados, y si se rompe uno de estos eslabones, se rompe toda la cadena.

Así que, en ese sentido, una persona o acepta las cinco o rechaza las cinco, porque todas están unidas, y estas cinco doctrinas de la gracia son: Corrupción Radical, Elección Soberana, Expiación Definida, Llamamiento Eficaz y Gracia Preservadora. Quizás las conozcan con otros títulos usando el acróstico T.U.L.I.P. en inglés, Depravación Total, Elección Incondicional, Expiación Limitada, Gracia Irresistible y Perseverancia de los santos.

Estas son las cinco doctrinas de la gracia, y no fueron acuñadas en la Reforma, no fueron descubiertas en Ginebra o Wittenberg. De hecho, ni siquiera fueron descubiertas en África del Norte durante el tiempo de los padres de la Iglesia, de hecho, son más antiguas de lo que se enseñó en Galilea y Jerusalén, se remontan hasta el comienzo mismo del tiempo, se remontan al huerto del Edén, se remontan al tiempo de la Creación, se remontan hasta el comienzo mismo del Antiguo Testamento.

Y las doctrinas de la gracia se enseñan a través de toda la Escritura, simplemente fueron proclamadas por los padres de la Iglesia, y declaradas por los reformadores, así como por los puritanos y los del Gran Avivamiento, pero no se originaron con ellos, ellos eran solo los mensajeros, ellos solo eran porta voces que proclamaron esas verdades, pero están arraigadas y cimentadas en la Escritura. Son enseñanzas Bíblicas, son Verdades de Dios.

Ahora bien, al recorrer estas cinco doctrinas de la gracia lo que descubrimos es que la primera trata acerca del hombre y las otras cuatro tratan acerca de Dios, la primera, Depravación radical, comienza con el estado del hombre en el pecado, y luego cada uno de los siguientes encabezados, tratan acerca de Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo, y luego los tres juntos preservando a los salvados. Vamos a volver a esto muchas veces.

Como dije, la declaración más sucinta de las doctrinas de la gracia, es Dios salva a los pecadores. Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, los tres actúan juntos en unidad perfecta.

¡Dios salva! La palabra salva significa ser librado de la destrucción, significa ser rescatado de la ruina, la Biblia enseña que todos pecaron, y están destituido de la Gloria de Dios y la paga del pecado es muerte, y la Biblia enseña que toda la humanidad está bajo la ira de Dios. Romanos 1 versículo 18, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, hombre y mujeres necesitan ser salvados, esa es una palabra bíblica, y significa como ya he dicho, ser librados de la ira venidera, ser rescatados del juicio final y el infierno eterno.

Ahora, las doctrinas de la gracia, enseñan que Dios no solo hace la salvación meramente posible, no es una salvación hipotética que ahora depende del hombre si la acepta o la rechaza que algunos a quienes el Hijo querría haber salvado nunca terminan siendo salvos, ¡no! En las doctrinas de la gracia Dios salva. ¡Realmente salva! Y en la cruz Jesús efectivamente salvó a los pecadores. No puso al mundo meramente en una posición salvable, no nos hizo meramente reconciliables, Él efectivamente nos reconcilió a través de la Sangre de su Cruz, Él no propició meramente en potencia la ira de Dios, Él realmente aplacó la santa venganza de Dios a favor de pecadores que merecían el infierno, hubo una transacción real de carácter definitivo que aconteció en la Cruz del calvario.

Esto es de importancia crucial, Dios el espíritu Santo lo ilumina en el corazón a través de una convicción y atracción, y a través del milagro de la regeneración, así que cuando decimos que Dios salva a los pecadores, queremos decir que realmente salva a los pecadores, y ese es el lenguaje tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Hubo una salvación poderosa y triunfante de los pecadores en la cruz del calvario.

¡Dios salva a los pecadores! Pecadores que están en rebelión contra Dios, ya sea que hayan crecido fuera de la Iglesia, dentro de la Iglesia, ¡no importa!, pecadores fuera del Reino de Dios, pecadores muertos en delitos y pecados, pecadores incapaces de liberarse o de salvarse a sí mismo, pecadores incapaces de merecer la gracia de Dios y la salvación que Él ofrece, pecadores total y absolutamente dependientes de la obra de la Gracia en sus vidas. Y las doctrinas de la gracia expone esto en los colores más vívidos y en la presentación más grandiosa.

Las doctrinas de la gracia comienzan en la eternidad pasada, las doctrinas de la gracia se consuman en la eternidad futura, las doctrinas de la gracia se extienden desde antes de la fundación del mundo, a lo largo de todo el tiempo y luego a través de toda la eternidad futura, a los que antes conoció los predestinó, y a los que predestinó los llamó, y a los que llamó los justificó, y a los que justificó los glorificó. Sé que eso se enseña en el Nuevo Testamento, pero también está arraigado en el Antiguo Testamento.

Estas doctrinas de la gracia son doxológicas, promueven nuestra adoración a Dios a medida que entendemos esas doctrinas de la gracia, tenemos muchas cosas, razones para dar alabanza y honra a Dios que la que tendríamos si solo conociéramos parte de la historia de nuestra salvación.

Las doctrinas de la gracia son exhaustivas, las doctrinas de la gracia se convierten en una plena revelación de Dios hacia nosotros de lo que Él ha hecho para traer Su Gracia a nuestras vidas.

Y cuando vemos esto, y cuando lo entendemos, en las doctrinas de la gracia, nos deja con la boca abierta, nos deja de rodillas, nos enciende el corazón. Creo que realmente es el paradigma final por el cual vemos correctamente nuestra salvación.

No lograr ver las doctrinas de la gracia es tener un entendimiento nublado de cómo es que llegamos a estar en el Reino de Dios, pero entender las doctrinas de la gracia es ver con una visión 20/20 los propósitos salvíficos de Dios. Así que allí es hacia donde nos dirigimos y esto es lo que vamos a ver en estas doctrinas de la gracia. Ellas exaltan a Dios, glorifican a Cristo, aplastan el orgullo, dan vida, producen gozo, humillan el alma, edifican la fe, promueven el evangelismo, motivan las misiones, ¿captaron eso?, ¡ja!

¿Puede ser cierto todo eso, con solo estas cinco doctrinas de la gracia? La respuesta es sí, realmente amén, es cierto, y mientras más profundizamos en esto, y mientras más descubrimos las doctrinas de la gracia, hayamos aún mayores bellezas de verdad en la Palabra de Dios que hacen que nuestro corazón se eleve a las alturas del cielo, nos dejan anonadados y realmente son transformadoras, cuando uno llega a ver las doctrinas de la gracia, realmente es como si uno fuera salvado de nuevo, es realmente todo un nuevo comienzo del entendimiento —cómo es que nací en el Reino de Dios.

James Montgomery Boice solía hablar de un balancín en un parque de juegos, un sube y baja, y niños jugando en el parque, y él hacía la observación de que cuando un extremo sube, el otro baja automáticamente, y luego cuando el extremo de abajo sube el que está arriba baja, nunca se puede tener ambos extremos arriba al mismo tiempo, y él dice que esa es la forma en que la doctrinas de la gracia nos permiten ver quién es Dios y quién somos nosotros, porque las doctrinas de la gracia ponen a Dios en alto y a nosotros en una posición muy humilde, y cualquier otra forma de comprender la salvación tiene todas las cosas al revés, tiene al hombre en una posición superior y a Dios en una posición dependiente, eso está mal, son las doctrinas de la gracia las que sitúan a Dios donde le corresponde.

Dios el Padres, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo desde toda la eternidad pasada y dentro del tiempo, y a través de toda las era por venir, como nuestro salvador y nos sitúa a los hombres donde nos corresponde, de rodillas mirando hacia abajo con un corazón agradecido, totalmente dependientes de Dios y su obra de salvación en nuestras vidas y cuando llegamos a descubrir estas doctrinas de la gracia, cómo construyen nuestra fe, vemos que Dios está actuando en el mundo que Dios ha estado actuando en nuestra vida y lo sigue haciendo.

Vivimos en un momento muy desafiante, de la historia humana, ¿no es así? Pareciera que el mundo entero está a punto de deshilarse como un suéter viejo, pareciera que todo está a punto de hacerse humo, ¿no es reconfortante para ti, para mí, saber que cada uno de los elegidos de Dios será salvo, y que Cristo va a edificar a su iglesia, y que las puertas del hades no prevalecerán contra ella?

Que Satanás ruja y aceche, que traiga el asalto que quiera contra el evangelio y contra la Iglesia, pero Dios es más grande y Dios va a llamar de este mundo de oscuridad a cada uno de aquellos que Él escogió por y para sí mismo desde antes de la fundación del mundo, a cada uno de los que dio a su Hijo en la eternidad pasada, para que fuera su regalo de amor y lo comisionó para que viniera a este mundo y pusiera su vida como el buen pastor por las ovejas.

Todos aquellos por quienes Cristo murió serán llevados a una relación salvadora con Dios por medio de Jesucristo, ninguno se quedará atrás y Dios el Espíritu Santo ha salido al mundo entero, Él es omnipresente y omnipotente, Él traerá convicción de pecado y llamará, y atraerá irresistiblemente, y hará nacer soberanamente en el Reino de Dios a cada uno de aquellos por quienes Cristo murió, a cada uno de los que el Padre escogió antes del comienzo del tiempo.

¡Qué gran confianza nos da esto! Esto debería animarnos a salir al mundo y compartir nuestra fe en Jesucristo, apoyar misioneros, sustentar ministerios que están difundiendo la Palabra de Dios, sabiendo que Dios mismo garantiza el éxito de su Evangelio, Cristo no habrá muerto en vano, cada gota de sangre derramada por Cristo en la Cruz va a cumplir el propósito y el plan eterno de Dios.

Así que, mientras estudiamos las doctrinas de la gracia… no, no se trata de simplemente de subir a una torre de marfil y tener una discusión filosófica acerca de ciertas visiones del mundo, ¡no! Este es el punto decisivo, esta es la realidad de la verdad que se lleva a cabo en el mundo respecto a lo más importante, ¡lo más importante! ¡El evangelio de Jesucristo! Y el evangelio es el poder de Dios para Salvación y realizará su obra en el corazón de cada uno de aquellos por quienes murió Cristo.

Así que, aquí es donde comenzamos nuestro estudio, y no sé qué otra cosa podríamos mirar que fuera más estimulante que lo que estamos viendo en esta serie. Así que yo oro y confío en que Dios guardará, y guiará a través de esta serie, y que Él iluminará estas verdades en vuestros corazones y las avivará en mi corazón.

Esta es un ancla para nuestra alma, Dios salva a los pecadores, por lo tanto, toda la gloria no es para el pecador, sino para el Dios que es el salvador de los pecadores, y es por eso que se necesitará toda la eternidad, a través de todas las edades venideras ante el trono de la Gracia para cantar nuestras alabanzas a este Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que nos ha rescatado de la ira que merecíamos justamente. Soli Deo Gloria, solo para la Gloria de Dios.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

27/27 – La segunda venida de Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El Cristo incomparable

27/27 – La segunda venida de Cristo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/reflexionando-sobre-la-cruz/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss te recuerda que por siglos  la esperanza  del regreso de Cristo ha animado a los creyentes, esto debe alentarte.

Nancy Leigh DeMoss: Es esta  esperanza la que los ha animado en tiempos oscuros.  La que los ha sostenido en temporadas de sufrimiento y opresión.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Pues bien, hoy llegamos al cierre de nuestra serie El Cristo incomparable, y qué travesía ha sido esta serie para muchas de nosotras. Sé que durante los seis meses que nos ha tomado grabar la serie—incluyendo las horas y semanas de estudio y preparación para mí—han sido de tanto gozo, aliento y  estímulo. Me he sentido emocionada por  el impacto que la serie ha tenido en la vida de las personas, así como, la respuesta que hemos recibido de parte de nuestras oyentes.

Permíteme compartir algunos de los comentarios que hemos recibido recientemente.  Estoy segura  que te animaran. Recibí un correo electrónico de una joven de nuestro equipo de trabajo en Aviva Nuestros Corazones que me dijo:

«La serie El Cristo incomparable ha sido tan enriquecedora y convincente; me ha ministrado de tal manera que me he enamorado de Cristo al aprender cosas sobre las cuales honestamente ni siquiera había pensado. Me asombro continuamente de que Él en Su grandeza y perfección me permite ser llamada Su hija. Asombroso este amor, ¿cómo puede ser?”

Otra señora que nos escribió recientemente dijo: «Escuchaba a Nancy en la noche oré y acepté a Cristo en mi corazón».  A lo largo de esta serie estuvimos orando para  que aquellas que no tenían una relación personal con Cristo llegaran a tener fe  y arrepentimiento genuino. Creo que hay más personas, a las que incluso hoy o tal vez esta semana Dios quiera salvar a través de este libro, “El Cristo incomparable”.

Otra mujer comentó: «Ahora más que nunca mi corazón clama ‘Creo en ti Jesús'». Me encantó esto, y espero que tu corazón esté gritando de igual manera. Ayer recibí otra nota —y no la leí hasta tarde en la anoche —de una persona de otro estado que decía:

«¡Este enfoque en Cristo ha sido como beber agua pura y limpia del manantial —ha refrescado completamente toda la existencia de esta mujer! ¡Cuarenta días de enseñanzas sobre Jesús no son suficientes! ¡Necesitamos cuarenta semanas! ¡Y luego más!”

Deseo animarte a que nos escribas y nos cuentes lo que esta serie ha significado para ti. Puedes dirigirte a5 Comentarios y subir tu comentario al blog que se encuentra allí. Puedes enviarnos un correo electrónico a través de nuestra página. Puedes publicarlo en nuestra página de Facebook. Tan solo déjanos saber cómo te ha ministrado, pues sé que esto a su vez ministrará a nuestro equipo.

Si te perdiste  algunas de las sesiones o deseas compartir esta serie completa de fundamento doctrinal sobre ¿quién es Jesús? y ¿por qué vino? Está disponible en nuestra página de internet www.AvivaNuestrosCorazones.com. Si no pudiste escucharla completamente, quizás desees guardarla para la próxima temporada de Cuaresma.   O usarla como una ruta que te guiará  a través de la vida de Cristo.

Así que hemos visto el transcurso de la vida de Cristo y Su ministerio.

  • Comenzamos con su preexistencia eterna —lo que hacía antes de venir al mundo como hombre.
  • Vimos Su encarnación —como Se humilló a Si mismo y tomó forma de hombre.
  • Vimos Su niñez, Su juventud y adultez temprana.
  • Pasamos con Él por el bautismo y por la tentación en el desierto.
  • Consideramos Su deidad y Su humanidad, Su ministerio de enseñanza y Su transfiguración.
  • Vimos Su humildad y Su serenidad —que por cierto fue una de las cosas que más me impresionó. La serenidad de Cristo —esta es una palabra que casi no conozco. Quiero saber más acerca de ella y la veo en Cristo.
  • Vimos Su vida de oración.  Le vimos clamar al Padre en Getsemaní.
  • Pasamos varios días hablando acerca de Su juicio, Su obra expiatoria en la cruz, las siete palabras de Cristo en la cruz, y todo lo que nos dicen sobre el ministerio de redención.
  • Esta semana hemos estado viendo Su resurrección, los 40 días de ministerio después de Su resurrección, Su ascensión, y Su ministerio sacerdotal en los cielos a nuestro favor.

Así que nuestro retrato del Cristo incomparable está casi completo.  Pero no del todo.

Existe un aspecto importante de este Salvador incomparable que todavía no hemos tocado. Es la piedra angular, el punto culminante de la vida y el ministerio de Jesús. Al hablar de Cristo, celebramos no tan solo Su vida pasada, sus sufrimientos y triunfos, no tan solo su ministerio presente —aun con lo maravilloso que es —sino que por fe, anticipamos con ansias y celebramos el punto hacia el cual avanza toda la historia. Se nos informa que debemos anticipar y esperar la promesa hecha por los ángeles a los discípulos de Jesús que acababan de verle ascender al Padre en una nube.  ¿Recuerdan cuál fue esa promesa?

En Hechos  capítulo 1 leemos:  

Y estando mirando fijamente al cielo mientras Él ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Aquí está la promesa: Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo (Hechos 1:10-11).

El regreso de Cristo.  Él se fue y ascendió a los cielos, pero regresará.  Esta venida de Cristo es el clímax y la consumación de los tiempos.  Es un evento que se menciona más de 300 veces en 210 capítulos del Nuevo Testamento. El retorno de Cristo siempre ha sido la gran esperanza y la gran añoranza de Sus seguidores. Es esta esperanza la que los ha animado en los tiempos difíciles.  La que los ha sostenido en temporadas de sufrimiento y opresión.

Ahora bien, hay muchas cosas que las Escrituras no nos dicen acerca  de la segunda venida; no nos suministra muchos detalles. De manera que esto ha dado pie a muchas especulaciones y debates —quizás gran parte de ellas innecesarias. Pero sabemos lo suficiente por la Palabra de Dios  para que nuestros corazones se sientan seguros y que nos motivemos a estar preparadas para Su regreso.

Ante todo sabemos que Él regresará.  No hay incertidumbre acerca de eso. Sabemos que así como Su partida fue literal, visible y física, de igual manera será su regreso desde el cielo a la tierra; también será literal, visible y corporal. ¿No fue esto lo que dijo el ángel? «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo».   Apocalipsis  capítulo 1 versículo 7 dice  «todo ojo le verá, aun los que le traspasaron»   El regreso de Cristo a esta tierra será físico, literal y corporal.

Por las Escrituras conocemos que Su venida será repentina —como un relámpago, dijo Jesús en Mateo capítulo 24 versículo 27. Sabemos que será inesperada.  Lo leemos en 2 Pedro 3:4 y Mateo 24:44. Sabemos que cuando Él regrese será en gloria y poder. En múltiples versículos de las Escrituras se habla de ello. Vamos a echarle un vistazo a eso en un segundo.

Les invito a buscar en sus Biblias un pasaje maravilloso  sobre la segunda venida de Cristo que es clave, es 2da a los Tesalonicenses capítulo 1. Pudiéramos ir a muchos lugares, pero este era el pasaje que estaba en mi corazón mientras consideraba como compartir esta sesión sobre la segunda venida de Cristo. En realidad voy a leer el capítulo completo  —no es un capítulo largo —y haré algunas observaciones. Por supuesto Pablo le está escribiendo a la iglesia en Tesalónica poco tiempo después de que Jesús ascendió  al cielo.

Él dice, comenzando en el versículo 3,

Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más; de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia y fe en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis.

Pudiéramos hacer una sesión completa acerca de este párrafo. Encontramos características increíbles y evidencias de que este pueblo verdaderamente era el cuerpo de Cristo, de que ellos pertenecían a Cristo.  Tenían una fe que estaba creciendo abundantemente. Tenían un amor creciente el uno por el otro. No permanecían estáticos en su fe. Estaban creciendo espiritualmente, estaban madurando espiritualmente. Y Pablo dijo que tenían una fe firme en medio de sus persecuciones y aflicciones. Ellos estaban sufriendo por su fe, pero estaban perseverando.  Estas eran las evidencias de que pertenecían a Cristo.

Ahora, a ese grupo de creyentes, a esa iglesia, y a todas iglesias verdaderas de Cristo, a todos aquellos verdaderos creyentes, en el próximo párrafo Pablo les introduce el concepto de la segunda venida de Cristo. Estás aquí.  Estás creciendo en gracia y amor.  Estás perseverando.  Estás pasando por aflicción.  Pero ¿qué te puede mantener fiel cuando las cosas se ponen difíciles? ¿Qué te puede hacer madurar cuando solo deseas tomarlo a la ligera y sin esfuerzo en el avance espiritual?

¿Soy yo la única en este lugar que tiene este sentimiento? Como de: «Oh estoy cansada de la santificación.  ¡Es muy difícil!»  No recomiendo esta actitud. Pero ¿Qué es lo que nos ayuda a seguir adelante en Cristo, creciendo y perseverando en los tiempos difíciles? Es la promesa de la segunda venida de Cristo.

Esto es lo que dice Pablo al principio del versículo 5 de 2da a  Tesalonicenses  capítulo1.

Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo. Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen,  y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús.  

Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,  cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día  y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.

Permíteme desglosar esto de una manera más simple. En el pasaje que acabo de leer, los versículos del 5-10, ¿pueden ver dos categorías de personas? ¿No es así? Primero están aquellos que no obedecen el Evangelio de nuestro Señor Jesús. Esa es una categoría. Aquellos que no se han arrepentido de sus pecados. Esa es una categoría.  La otra categoría es aquella a la que Pablo se refiere como Sus santos, aquellos que han sido santificados por Cristo, aquellos que han creído en Cristo. Aquellos que no obedecen el Evangelio y aquellos que son santos porque han creído.  Estas son las dos categorías de personas.

Vemos que hay dos resultados muy diferentes en cuanto a la venida de Cristo, dependiendo de a qué grupo perteneces. Déjame decirte que formas parte de uno de estos dos grupos.  Estás en uno o en el otro. El hecho de que seas un miembro de la iglesia no significa que pertenezcas al grupo de los santos que han creído en Cristo. Solo aquellos que han creído en Cristo son santos, esos que se han arrepentido de sus pecados y han puesto su fe en Cristo.  Si no has creído, entonces estás en la categoría de esos que han rechazado obedecer el Evangelio de Dios.

¿Cuáles son los dos  resultados diferentes? Para aquellos que están en la primera categoría que son no creyentes —aquellos que no han obedecido el Evangelio de nuestro Señor Jesús —este pasaje dice que ellos experimentarán la venganza  terrible, y la espantosa ira de Dios. Sufrirán el «castigo de la destrucción eterna, separados de la presencia del Señor y de la Gloria de Su poder.»

Hoy en día algunos círculos evangélicos cuestionarían esto diciendo que la destrucción y el castigo no  son eternos.  Este es uno de los pasajes que lo afirman más claramente, si el castigo es eterno, no termina nunca, un castigo y una destrucción interminable, lejos de la presencia del Señor y de la Gloria de Su poder. Aquellos que se encuentran en esa categoría, dice Pablo, que serán condenados con aflicción debido a la manera en que han afligido al pueblo de Dios.  Así que este es uno de los resultados de la segunda venida de Cristo.

Pensamos en la segunda venida de Cristo como algo glorioso y maravilloso. Y lo es, pero solo para los creyentes, solo para Sus santos.  Para aquellos que no han creído en el Evangelio de Dios, la segunda venida es algo a lo que se le debe tener pavor, algo a lo que se le debe de temer.   Pienso en ese antiguo himno: ¿En ese día, hacia donde huirás pecador? No habrá lugar donde esconderse, no habrá lugar donde correr. Solo condenación, maldición eterna y destrucción.

Pero qué diferente es el resultado para los que pertenecen a la segunda categoría, para aquellos  que son Sus santos que han creído en Cristo.  Dice que cuando Cristo regrese, Él será glorificado en Sus santos.  Él será admirado por  ellos. A esos santos se les concederá alivio por todas la aflicciones que han sufrido.

Existen aquellos que ahora afligen a los demás. Su pago llegará algún día.  Existen aquellos que ahora están afligidos. Su alivio llegará algún día. Puedes obtener tu alivio ahora o más tarde.  Para aquellos que ahora sufren por su fe en Cristo, Pablo dice que cuando Jesús  regrese, les concederá  alivio a aquellos que están sufriendo.

De manera que el cierra este capítulo diciendo:

Con este fin (a la luz de lo que hemos dicho) también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder, a fin de que (este es el fin último) el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en Él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Uno de los pasajes bíblicos más claros respecto a que la venida de Cristo trae tanto juicio como salvación, ira y rescate de la ira, ira para aquellos que no han obedecido el Evangelio.  Si me estás escuchando hoy y nunca has obedecido el Evangelio, arrepiéntete.  Las Escrituras nos ordenan arrepentirnos y creer en el Evangelio, en que Cristo murió por ti y resucitó para que fueras justificada, para que cuando regrese, puedas experimentar alivio, gozo, la plenitud de la vida eternal y la bendición eterna en Su presencia.

Así que la segunda venida de Cristo será en muchos aspectos muy diferente a Su primera venida.  Mientras meditaba en ello el otro día, hice una lista de algunas de las comparaciones y diferencias entre la primera venida de Cristo, Su primera venida —la cual vimos en sesiones anteriores —y Su segunda venida.

  • La primera vez que Él vino, vino como un niño, que nació en un espacio y tiempo determinado, pequeño y débil.
  • Pero Él regresará como El Rey eterno, grande en fuerza y gloria.   
  • Cuando vino la primera vez, Su gloria fue cubierta y oculta de los ojos humanos.
  • Cuando Él venga la segunda vez, Su gloria brillará intensamente.
  • Su primera venida fue oscura. Fueron testigos de ella solo unos pocos pastores.  Pocos reconocieron quién era Él.
  • En Su segunda venida, todo ojo le verá a Él, todos conocerán quién es Él.
  • Vino primero como el Cordero de Dios.
  • Cuando Él vuelva lo hará como el León de la tribu de Judá.
  • En Su primera venida Él fue juzgado y condenado a morir por hombres pecadores.
  • Pero regresará como el Juez, para impartir justicia y juicio sobre todos aquellos que han rechazado arrepentirse de sus pecados.
  • La primera vez Él vino a esta tierra como Varón de Dolores.
  • Cuando Él regrese lo hará como el Dios Todopoderoso.
  • En Su primer adviento Él cabalgó hacia Jerusalén en un pollino de asno.
  • Cuando Él regrese cabalgará en un caballo blanco.
  • Cuando Él vino la primera vez, solo algunos se postraron ante Él para rendirle homenaje.
  • Cuando Él regrese toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor.
  • La primera vez Él vino a la tierra a morir.
  • La segunda vez Él viene a la tierra a reinar.
  • La primera vez Él vino como un humilde siervo.
  • La segunda vez Él vendrá como el comandante en jefe de los ejércitos celestiales.
  • La primera vez Él lavó los pies de Sus discípulos.
  • Cuando Él regrese todos Sus enemigos serán estrado de Sus pies.
  • La primera vez que vino Él  usó una corona de espinas.
  • Cuando Él regrese será coronado con muchas coronas, el Rey se sentará en Su trono.
  • Él vino la primera vez a establecer la paz entre Dios y el hombre.
  • Cuando el vuelva será para hacerle la guerra a aquellos que se han rebelado contra Él.
  • La primera vez vino como nuestro Salvador sufriente.
  • Él regresará  a reinar como nuestro Señor soberano.

Así que a la luz  de la promesa de Su segunda venida, las Escrituras nos dicen varias cosas. Nos dicen que debemos «amar Su venida» y añorarla (2 Timoteo 4:8). Esto significa que no debemos echar raíces profundas aquí en la tierra. Debemos mantener nuestros corazones desligados de este mundo y apegados al cielo.

Nos dice que debemos estar alertas, vigilantes y esperando Su retorno, dándonos cuenta que puede ser en cualquier momento (ver 2 Pedro 3:12-13). Debemos vivir vidas santas a la luz de la promesa de Su regreso (ver 1 Juan 3:3). Y además debemos servir y proclamar a Cristo  de manera celosa y fiel; proclamarlo  a los demás hasta que Él regrese, hasta que Él vuelva. (Ver Lucas 12:43).

Este no es solo un tiempo de espera.  No es un tiempo en suspenso.  Las Escrituras dicen que es un tiempo de anticipar con ansias, con prisa y anhelando, el día de Su venida —preparándonos a nosotros mismos y a los demás para ese gran día.

Cuando el general Douglas MacArthur fue obligado a dejar las Filipinas al inicio de la 2da Guerra Mundial para escapar de la ofensiva japonesa, el dio un corto discurso que terminó con la frase por la cual se hizo famoso: «Regresaré».

Más de dos años después, el 20 de octubre de 1944, el general MacArthur cumplió su promesa. Regreso victorioso a las Filipinas. Momentos después de desembarcar en Playa Roja, le habló con gran emoción al pueblo Filipino.

General Douglas MacArthur: Pueblo Filipino, he regresado.  Por la gracia del Dios todopoderoso nuestras fuerzas están de nuevo en pie en tierra filipina —una tierra consagrada con la sangre de nuestros dos pueblos.  Hemos vuelto, con dedicación, compromiso y con la tarea de destruir cualquier vestigio del control enemigo sobre su  pueblo… La hora de su redención ha llegado.

Nancy: Pues, hace 2000 años, el Señor Jesucristo, el gran general de nuestra fe, dejó este mundo en medio de una muy reñida batalla.  Cuando se fue Él hizo una promesa: «Regresaré».  Año tras año, generación tras generación de sus seguidores, se han aferrado a esa promesa, aun cuando parecía que el enemigo estaba ganando terreno.

Pero un día el cumplirá Su promesa,  Así como dice la Escritura: «cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca su redención. (Lucas 21:28 NVI) Y ese día, la trompeta de Dios sonará, el hombre del caballo blanco aparecerá desde los cielos.  Y una vez más sus pies  se posaran sobre esta tierra. Destruirá de una vez y para siempre todo vestigio del control del enemigo sobre Su pueblo.  Y reinará por siempre y para siempre. Amén.

Leslie: Jesús regresará a esta tierra de nuevo.  Este es un mensaje de la serie, El Cristo incomparable.  Ha sido un estudio profundo y lleno de significado, que nos muestra quién es Jesús y lo que ha hecho por nosotras.

Hemos podido realizar este profundo estudio de Jesús gracias a las generosas ofrendas de nuestras oyentes.  Si aprecias la enseñanza que escuchas en Aviva Nuestros Corazones, ¿ofrendarías hoy para  apoyar el ministerio?

El número es 1-800-569-5959, o haz tu donativo en línea en AvivaNuestrosCorazones.com.

Una relación de intimidad. ¿Describe esto tu relación con Dios? Cada día nos acercamos más a Dios o nos alejamos más de Él.  Nancy te ayudará a perseguir la cercanía en la relación más importante de tu vida, el próximo lunes en Aviva Nuestros Corazones. Ahora Nancy regresa con nosotras para orar.

Nancy: Señor,  te damos gracias y te adoramos.  Tú eres el Cristo incomparable.  No hay nadie como Tú.  Gracias por estas semanas  en que hemos meditado en Ti; hemos reflexionado en Ti; hemos explorado los misterios inescrutables de quien Tú eres, de Tu grandeza, de Tu obra de redención a nuestro favor. Oh Señor, tan solo hemos tocado la superficie.  No hemos podido hacer justicia en cuanto a Tu grandeza.

Te agradecemos por haber tocado nuestros corazones y por haberte manifestado a nosotras. Nos has dejado con la esperanza y la gran promesa de Tu regreso. Haz que podamos seguir conociéndote y permite que otros Te conozcan a través de nosotros; que el mundo pueda ver, conocer,  adorar  y creer que verdaderamente Tú eres el Cristo incomparable.  Oramos en Tu santo Nombre. Amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Cristo Viene, Nimsy López, ¡A Propósito! ℗ 2012 Nimsy López.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com