9/10 – Descubriendo el gozo de la Palabra de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Vivifícame conforme a Tu Palabra (Salmo 119)

 9/10 – Descubriendo el gozo de la Palabra de Dios

Nancy Leigh DeMoss

 

Leslie: Nancy nos ha guidado en un estudio rico a través del capítulo más largo de la Biblia, el Salmo 119, en una serie llamada, Vivifícame conforme a Tu Palabra.

Aquí está Nancy Leigh DeMoss. 

Nancy: “Yo sé, SEÑOR, que tus juicios son justos, y que en tu fidelidad me has afligido.” En la aflicción vemos la bondad, la fidelidad, la benevolencia, la misericordia, el carácter de Dios.

Cuando somos afligidas, sentimos que nuestro mundo se derrumba. Ya sea que se trate de un matrimonio difícil, o presiones financieras o hijos pródigos o situaciones de salud—cualquier asunto que sea, tenemos la  seguridad de que en medio de todo eso, Dios aún es fiel. Él no nos deja solos para que suframos el dolor y las dificultades nosotras solas. No. Él se involucra con nosotras en ese sufrimiento, en esa situación difícil.

Sé que “en tu fidelidad me has afligido”. 

Leslie: Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Y Nancy, yo creo que hablo por toda nuestra audiencia cuando digo que hemos aprendido mucho de este estudio. Hay tanto que aprender de este capítulo tan poético.  

Nancy: Bueno, estás en lo correcto, Leslie. Cuando estaba preparando estos mensajes del Salmo 119, yo sentí que apenas tocaba la superficie de todas las asombrosas y ricas enseñanzas que este texto ofrece. Me imagino regresando a él algún día y pasando semana tras semana extrayendo las riquezas del Salmo 119.

De hecho, he continuado en mi estudio y en meditación personal de este pasaje desde que los grabé por primera vez hace unos meses, y estoy en el proceso de tratar de memorizar el salmo completo. Es mi proyecto para este año. Y honestamente no sé si lo voy a terminar, pero vale la pena el tiempo y esfuerzo que he invertido hasta este punto.

Y Dios continúa usando este pasaje de una manera significativa en mi propio corazón, y sé que nuestra audiencia ha aprendido mucho del Salmo 119 mientras lo han estado estudiando junto con nosotros en esta serie, Vivifícame conforme a Tu Palabra.

Hemos grabado estos mensajes con una audiencia de mujeres, y unos días antes de que se reunieran para esta grabación, les pedimos que tomaran el tiempo y leyeran el Salmo 119 para preparar sus corazones para esta serie. Entonces el día de la grabación, antes de que empezara a enseñar, les pregunté qué habían aprendido del texto luego de haberlo leído previamente.

Me animaron con lo que compartieron, tanto a mí como a las demás participantes, y fue hermoso ver como Dios estaba hablándoles a través de las páginas de la Escritura aun antes que yo les enseñara cualquier cosa sobre el pasaje y cómo Dios les estaba dando el entendimiento que necesitaban para áreas específicas de sus vidas.

Hoy queremos compartir algo de lo que las mujeres compartieron ese día—algunas  de las mujeres que estaban leyendo y meditando sobre el Salmo 119. Pienso que lo que ellas tienen que decir te animará a leer este capítulo lleno de tesoros y después adentrarte en toda la Palabra de Dios y dejar que ella te hable.

Escuchemos para ver lo que estas mujeres compartieron sobre  cómo Dios estuvo hablándoles a través del Salmo 119.

Mujer 1: Bueno uno de los versículos que estuvo hablando a mi alma fue “Mira mi aflicción y líbrame,porque no me olvido de tu ley (versículo 153).”  Estaba compartiendo con Robin a quien apenas conocí esta mañana cómo Dios me conectó con diversas personas en el ministerio de Life Action, y cómo esto me ayudó durante un tiempo muy, muy difícil en mi vida.

Pero Dios siempre ha sido fiel. No contestó las oraciones como yo pensaba, pero tengo que creer en la soberanía de Dios, en que Él sigue trabajando. Mi esposo nos dejó después de 32 años de matrimonio, pero Dios sigue siendo fiel. Lo hemos visto hacer cosas maravillosas. Sigo orando que Dios toque el corazón de mi esposo, y solo confío en la soberanía de Dios y en la forma como Él obra. Tengo dos hijos que trabajan para Life Action, y usualmente vengo y uso este tiempo para visitarlos también. De manera que participo en las grabaciones y también los visito a ellos.

Mujer 2: Sabes el Salmo 119 siempre me recuerda de un pastor de jóvenes quien perdió a su esposa. Quien durante sus últimos días de cáncer, ella memorizó el Salmo completo.

Mujer 3: De todos los Salmos el Salmo 119 es mi favorito, y mi versículo preferido es el 68. Sobre el curso de mi vida, mientras paso por tiempos difíciles, siempre regreso a ese versículo que dice que el Señor es bueno, y bienhechor.  Así que no importa lo que enfrente, esa es mi roca.

Nancy: Tengo que decirles algo acerca de ese versículo. El fin de semana cuando cumplí 21 años, estaba en casa con mi familia celebrando mi cumpleaños. Después, ese sábado, regresé a Virginia donde estaba trabajando en ese tiempo. Cuando aterrizó mi vuelo, habiendo apenas dejado a mis padres unas horas antes, recibí una llamada de mi madre para decirme que mi papá había sufrido un ataque cardíaco y que se había ido con el Señor instantáneamente, a la edad de 53 años.

El Señor es tan bueno. Esto es lo dulce de tener la Palabra de Dios guardada en tu corazón. Ese versículo, del Salmo 119, el versículo 68, fue el primer pensamiento consciente que tuve cuando recibí esa llamada: “Dios es bueno, y bienhechor.” Después otros pensamientos inundaron mi cabeza, ya sabes,  lágrimas y otras cosas que debía procesar. Pero en la providencia de Dios, ese versículo, “Dios es bueno; Tú eres bueno, y bienhechor,” era un fundamento sólido sobre el cual reposaba mi corazón.

Lo más interesante y lo más dulce de todo es que ese concepto de la soberanía de Dios, de la bondad y de la providencia de Dios, mi papá y mi mamá se habían pasado los primeros 21 años de mi vida   edificándolo en mí. Entonces, cuando ese baluarte que era mi papá en mi vida, se fue sin previo aviso, Dios fue tan bueno en traer esa verdad que había sido taladrada en mi interior, haciéndola tan real en ese momento.

Y esa es la importancia de tú instruir a los niños en la Palabra de Dios y en Sus caminos, de manera que yo también amo ese versículo y estoy muy agradecida de que en medio de la pérdida de la tormenta, del dolor, y de la confusión, pude levantar mis ojos sobre las circunstancias para decir, “Tú eres bueno, y bienhechor—Tú solo haces bien.”  Y saber que de alguna manera, aunque eso no me parecía algo bueno en ese momento (mi mamá tenía 40 años; se quedó viuda con 7 hijos entre los 8 y los 20 años de edad)… y nada de eso me parecía bueno… Perder a tu padre en el fin de semana de tus 21 años—nada de eso me parecía bien.

Pero qué regalo tan maravilloso es dar a tus hijos la Palabra de Dios. Cuando la necesiten, que es casi todo el tiempo, ellos son guiados hacia Dios,  a Sus caminos,  a Su bondad. Gracias por compartir eso.

Mujer 4: A mí me dio trabajo leer todo el Salmo 119 hasta el final. Le compartí a las hermanas que tuve que comenzar a leerlo de atrás hacia adelante, ya que conocía tan bien el principio del Salmo. Pero tuve dificultad conociendo los conceptos del final. Los versículos 67 y 71 han sido un recordatorio increíble para mí a través de mi vida de que el crecimiento viene a través del dolor. Muy a menudo el mejor crecimiento se da cuando Él ha permitido que yo sea afligida.

Y ahora, mientras hablo de esto, confieso que me ha dado trabajo entender ese proceso. Pero de vez en cuando, estos versos  se iluminan en mi cabeza. Y soy recordada que algo bueno surge del dolor. De manera que esos versos realmente me han alentado en mi caminar.

Nancy: Y para las que no tienen esos dos versículos memorizados, déjenme leerlos. Versículo 67: “Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra.”

Y escribí algo en el margen de mi Biblia ahí, vemos una progresión allí. Cuando nos descarriamos, o nos alejamos de los caminos de Dios, entonces en Su misericordia a veces traerá aflicción a nuestras vidas. Ahora bien, esa no es la única razón por la que Él nos trae aflicción, pero es una razón. Y de la misma manera cuando tus hijos se descarrían tú posiblemente traes algo de aflicción a sus vidas porque sabes que necesitan algunas consecuencias por sus decisiones.

Y otra vez, no todo sufrimiento es una consecuencia del pecado, pero a veces lo es. De manera que cuando nos descarriamos, Dios permite que seamos afligidos. Y después el resultado es que obedecemos Su Palabra. Nos restaura a un lugar de obediencia. No nos alejamos más de Su Palabra.

Es el mismo concepto del capítulo 12 del libro de Hebreos que dice que Dios, como un buen padre, disciplina a Sus hijos con el fin de ser participantes de Su santidad. Dice, “Ninguna disciplina en el momento parece causa de gozo—es dolorosa—pero produce este fruto apacible de justicia cuando hemos sido entrenados por ella” (v. 7 paráfrasis).

Es el mismo concepto que ves aquí en el Salmo 119, en el versículo 67: “Antes que fuera afligido, yo me descarrié”. La implicación es que fui afligido, y ahora guardo Tu Palabra; ahora Te sigo; ahora no me voy a alejar de Ti.

Nos da la imagen del pastor que posiblemente disciplina esa pequeña oveja perdida para que se mantenga cerca del pastor.

Y en el versículo 71 dice: “Bueno es para mí ser afligido.”

No es un versículo que nos gusta mucho, ¿verdad? Es bueno para mí. Esto es bueno para mí.  Dile así a tus hijos, “Esto es bueno para ti.” Dios nos dice, “Esto es bueno para ti.” Y entonces el salmista dice, “Es bueno para mí ser afligido,” ¿por qué? “para que aprenda tus estatutos.”  Aprendemos a obedecer los mandamientos de Dios.

Nosotras a veces aprendemos los caminos de Dios por las malas. Ahora no deberíamos tener que aprender por las malas, pero a veces ese es el caso.

Y déjame agregar a esos tres versículos, el versículo 75 también, que pone un corona a esa imagen.

“Yo sé, SEÑOR, que tus juicios son justos,y que en tu fidelidad me has afligido.” En la aflicción vemos la bondad, la fidelidad, la benevolencia, la misericordia, el carácter de Dios.

Cuando somos afligidas, sentimos que nuestro mundo se derrumba. Ya sea que se trate de un matrimonio difícil, como hemos escuchado, o presiones financieras o hijos pródigos o situaciones de salud—cualquier asunto que sea, tenemos la  seguridad de que en medio de todo eso, Dios aún es fiel. Él no nos deja solas para que suframos el dolor y las dificultades nosotros solas. No. Él se involucra con nosotros en ese sufrimiento, en esa situación difícil.

Sé que “en tu fidelidad me has afligido” y entonces,  no nos podemos detener allí, el próximo versículo, el versículo 76 dice: “Sea ahora tu misericordia para consuelo mío”. ¿No te da alegría que Dios nos consuela en medio de la aflicción? Él es fiel, y nos consuela. “Sea ahora tu misericordia para consuelo mío, conforme a tu promesa dada a tu siervo”.

Mujer 5: Para mí fue en realidad el versículo 119:11: “En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti,” fue el primer versículo que memoricé. Sé que me produjo un gran deseo de estudiar la Palabra de Dios en ese tiempo. Dije, “Bueno, creo que empezaré por leer el Salmo 119.” Y después vi lo largo que era, y cambié de opinión.

En verdad lo he querido leer desde hace mucho, y me ha bendecido mucho.

Nancy: ¡Genial! No te encanta ver adolescentes con un corazón para la Palabra. ¡Sigue adelante! ¡Eso es genial!

Mujer 6: Me llamo Jenny Melvie. Estoy aquí con mi mamá y Sue, mi compañera de cuarto. Vamos a la universidad a Wheaton College en Illinois, y Sue y yo estábamos hablando acerca de este versículo. El que más nos llamó la atención fue el verso 9: “¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Por medio de obedecer Tu Palabra” (paráfrasis). Me encanta lo sencillo que es. ¿Cómo nos podemos mantener puras?—físicamente, teniendo mentes y corazones puros—solo por medio de la obediencia a Su Palabra.

Nancy: Jenny, qué bueno que hayas compartido eso. Mientras estaba pensando sobre el versículo, pienso que nos recuerda de lo importante que es desde jóvenes empezar a buscar al Señor y  perseguir la pureza. Algunas de nosotras somos mayores—tenemos algunas canas ya, y también  tenemos algunas más jóvenes aquí con nosotros. Pienso que las que somos mayores les diríamos a ustedes que son más jóvenes, “Todas hubiéramos deseado haber tenido un mayor deseo de ser puras y de buscar del Señor —veo muchas aquí asintiendo conmigo—cuando éramos más jóvenes”.

Nunca te arrepentirás de buscar mucho al Señor. Y el tiempo de empezar—nunca es muy tarde—pero el tiempo de empezar es cuando eres joven.

Recién escuché a alguien hablar acerca de una mujer adulta, una  mujer joven adulta. Pregunté cómo le iba, y me dijeron, “Bueno, ella…ella no ha rechazado al Señor, pero ella quiere vivir su vida ahora y disfrutar la vida ahora y después tomar más en serio las cosas espirituales”.

Si has vivido por algún tiempo, sabes que esa no es la manera correcta de pensar. Quieres buscar al Señor ahora. Quieres buscar la pureza ahora. Los patrones de tu vida, la persona que serás en un futuro… siempre le digo eso a los niños, “cuando seas una anciana como yo te darás cuenta de que esas cosas se determinan ahora. Determinas ahora lo que serás más tarde”.

Por eso me anima tener a las jóvenes aquí con nosotros escuchando este programa, y tener mujeres que están buscando del Señor. Están trazando un camino; están colocando un fundamento que estará con ustedes toda su vida. Así que solo quiero darles una palabra de afirmación a ustedes  las más jóvenes: aunque no haya nadie o muy pocas otras en tu generación o alrededor de ti que estén seriamente buscando al Señor, hazlo tú de todas maneras. Porque Dios realmente bendecirá y honrará eso.

Pienso que este salmo probablemente fue escrito por David. Pienso que probablemente lo escribió como un joven adulto, expresando su corazón para buscar del Señor, no como algo que quería hacer más adelante, sino como algo que quería hacer ahora como hombre joven.

Susanna: Ese versículo es tan sencillo, y es muy consolador. Después, más adelante, nos enseña que la Palabra de Dios es eterna, y que verdaderamente dura para siempre. Aun cuando parece que el mundo cambia y la sociedad es diferente, y ya no es relevante, se nos promete que sí lo es.

Nancy: ¡Excelente! No pierdas lo que acaba de decir Susanna. Eso es genial, Susanna, eso que dices sobre la naturaleza eterna de la Palabra de Dios. Aun cuando nuestra cultura nos dice que ya no es relevante, que no va con los tiempos, que no está de moda, que no es divertida… eso no es verdad. Nuestra cultura se burla de la Palabra de Dios, y por cierto, no es solo nuestra cultura. Siempre ha habido una cultura que está contra los caminos de Dios porque no quieren que haya nadie que gobierne sobre ellos. Quieren gobernar sobre sus propias vidas.

Pero recuerda que aunque estés nadando como un salmón contra la corriente de la cultura que no abraza  la Palabra de Dios, la Palabra de Dios es eterna. Siempre es verdadera. Siempre es relevante. Siempre es correcta. Siempre es pura. Siempre es buena. Siempre está de moda. Y no dejes que el mundo te convenza de lo contrario. Ellos son los que están viendo las cosas con una perspectiva errada a veces. Tú ten confianza en la Palabra de Dios. No importa lo que los otros piensen, la Palabra de Dios es eterna. Son buenas nuevas.

Mujer 7: Estoy lista para aprender más acerca de la verdad de Dios en lugar de lo que la gente piensa que es la verdad, y desenredar las mentiras que he estado creyendo como verdad. Me encantan los versículos 19 y 20, y después del 169 al 176. Siento como que tratan acerca de donde me encuentro en este momento.

Mujer 8: Es interesante ver cómo Dios en Su sabiduría y soberanía orquesta cosas porque la Biblia en particular que estoy leyendo diariamente, desde la semana pasada, más o menos, me está llevando de vuelta al Salmo 119. De manera que es Dios, en Su sabiduría, que orquestó esto. Pero el versículo que me llamó la atención es el versículo 97. Dice, “¡Cuánto amo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.” Y ese es uno de mis deseos, tener ese amor, y que cuando, como tú dijiste antes, la tragedia llegue a mi vida, que la primera cosa que llegue a mi mente y corazón sea la Escritura. Ese es mi deseo y mi meta.

Mujer 9: A mí el versículo que me encanta es el 130: “La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples” (RVR1960). Yo pienso que estoy en ese constante proceso, pero que bueno es saber que la Palabra de Dios nos alumbra y dirige nuestras vidas.

Nancy: La verdad es que estaba orando ese versículo esta mañana para nuestro tiempo juntas hoy. Dije, “Señor, que sean Tus Palabras que se manifiesten en nuestros corazones. Que nos den luz. Somos simples. Somos necesitadas. Danos entendimiento”. Es Su Palabra que hace eso.

Mujer 10: Me atrae el Salmo 119 por el versículo 133. Estábamos pasando por una demanda judicial. Alguien nos había demandado. Y ese versículo, “Guía mis pasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad” (NVI). El Señor me mostró que estaba consumida por la injusticia de todo eso y por eso no podía ver el enojo que me estaba agobiando. Y esto cambió mi perspectiva ese día porque me di cuenta de que yo no podía hacer nada al respecto de sus acciones, pero podía dejar que el Señor hiciera mucho en mí. Y también cambió la manera en que oraba.

Mujer 11: Me encanta Salmo 119, el versículo 38,”Confirma a tu siervo tu palabra, que inspira reverencia por ti”. Y ese es mi deseo esta mañana.

Nancy: Me encanta el poder de la Palabra de Dios, y el Salmo 119 es un poema hermoso, un poema inspirado por las maravillas de la Palabra de Dios. Hemos estado escuchando los testimonios de algunas mujeres sobre su experiencia a través de este pasaje tan rico de la Palabra, y sobre cómo este texto les ha ministrado en sus tiempos de necesidad.

Me encanta escuchar la pasión en sus voces. En la medida que estas mujeres han escudriñado la Palabra de Dios, Él las ha recompensado dándoles el entendimiento y la gracia que necesitaban.

He estado retándolas a profundizar en la Palabra de Dios de una manera más profunda. Y si te acabas de unir a esta serie, este es el reto: que hagas un compromiso de leer la Palabra de Dios cada día este año.

No estoy diciendo cuánto, qué tanto leer, ni a qué hora del día—solo que te adentres en la Palabra de Dios por un tiempo cada día. Y creo que si lo haces, hará una gran diferencia en tu vida. De hecho, creo que dentro de un año, si tomas este reto, regresarás y nos agradecerás y tendrás un testimonio para compartir sobre cómo Dios obró en tu vida a través del poder de Su Palabra.

Ahora bien, tanto como yo misma tengo el deseo y el corazón de estar en la Palabra de Dios todos los días a través del curso de este año. Sé que a veces tenemos vidas agitadas. Estamos ocupadas. Tenemos largas noches, y debemos salir temprano por la mañana. Tenemos muchas cosas que hacer. Muchas interrupciones. Muchas distracciones. En verdad sé lo que es todo eso, y a veces ayuda tener una compañera que camine contigo por ese proceso, para que se animen una a la otra.

Leslie: Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com y poner una nota debajo de este programa para dejarnos saber si vas a aceptar este reto. También te invitamos a buscar en nuestra lista de recursos. De seguro encontrarás algunos que te ayudarán en tu estudio de la Palabra.

El Salmo 119 es el capítulo más largo de la Biblia, y es sobre la Palabra de Dios. Pero te sorprenderías de saber cuántos versículos apuntan a Jesús. Nancy te mostrará el Evangelio en el Salmo 119 mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Traducción de Michael W. Smith. Worship Again. «Ancient Words.» Provident Label Group, 2002.

¡Cuánto Amo Tu Ley!, Danilo Montero; Tu Palabra, Marcela Gandara; Más Que un Anhelo ℗ 2006 Vastago Producciones

De la Vergüenza a la Fe

Isha – Salmos

DÍA 70 – Salmo 44

Dosis: Gracia Y Fidelidad

De la Vergüenza a la Fe

“Has vendido a tu pueblo muy barato, y nada has ganado con su venta. Nos has puesto en ridículo ante nuestros vecinos; somos la burla y el escarnio de los que nos rodean. Nos has hecho el hazmerreír de las naciones; todos los pueblos se burlan de nosotros. La ignominia no me deja un solo instante; se me cae la cara de vergüenza por las burlas de los que me injurian y me ultrajan, por culpa del enemigo que está presto a la venganza.” (Salmo 44:12–16) (NVI)

Esta es la parte más intensa del Salmo, ya no se celebra el triunfo, ahora es un lamento profundo, por la situación de derrota que enfrentan. Habían sido humillados y avergonzados por sus enemigos y Dios lo había permitido. No sé si yo me atrevería a orar de una manera tan honesta e intensa, pero el salmista lo hace reafirmando su integridad: “Todo esto nos ha sucedido, a pesar de que nunca te olvidamos ni faltamos jamás a tu pacto. No te hemos sido infieles, ni nos hemos apartado de tu senda.”

¿Serías capaz de repetir para ti misma estas palabras? ¿Jamás te apartaste de sus caminos? ¿Siempre fuiste fiel? El salmista experimenta una crisis tan aguda por su pueblo, que no tiene temor de describir y lamentar las calamidades y la devastación en la que se encuentran, como un reproche: “Pero tú nos arrojaste a una cueva de chacales; ¡nos envolviste en la más densa oscuridad! Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios, o tendido nuestras manos a un dios extraño, ¿acaso Dios no lo habría descubierto, ya que él conoce los más íntimos secretos? Por tu causa, siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!

Pero el salmista sabe que Dios no puede permanecer dormido ni indiferente frente al dolor de su pueblo, así que clama para que manifieste su misericordia: “¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes? ¡Levántate! No nos rechaces para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestro sufrimiento y opresión? Estamos abatidos hasta el polvo; nuestro cuerpo se arrastra por el suelo. Levántate, ven a ayudarnos, y por tu gran amor, ¡rescátanos!

A pesar que no hayamos sido fieles, que estemos viviendo alguna situación vergonzosa por causa de decisiones erradas o nuestro pecado, si experimentamos algún tipo de fracaso; aún podemos decirle como el salmista: “¡Despierta, levántate, ayúdame, perdóname, rescátame!

Oración: Señor enséñame a orar confiando en tu gracia y líbrame de la vergüenza. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 85). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Lázaro

Martes 5 Noviembre

Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte. Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

1 Corintios 1:27, 21

Lázaro

http://labuenasemilla.net/20191105

Lázaro era un hombre poco conocido, quien solo aparece en los capítulos 11 y 12 del evangelio según Juan. Casi no se sabe nada de él, excepto que vivía en Betania con sus dos hermanas y que Jesús lo amaba (Juan 11:3, 5). La primera vez que el evangelista nos habla de Lázaro es para decirnos que estaba enfermo, a punto de morir; sus hermanas enviaron un mensaje a Jesús, no dudando de que él podía sanarlo. Al oír esta noticia, el Señor esperó dos días antes de ir a Betania; no porque fuera indiferente o insensible a la preocupación de esa familia amiga, sino porque en esa oportunidad quería manifestar su gloria. No sanaría a un enfermo, como lo había hecho con muchos otros, sino que resucitaría a un muerto, cuyo cuerpo ya estaba marcado por la corrupción.

Días después de su resurrección, Lázaro estaba a la mesa con Jesús (Juan 12:2), prueba viva del amor y del poder del Señor. Entonces los jefes religiosos decidieron matar a ese molesto testigo del poder divino, cuyo ejemplo atraía otras personas a Jesús.

Ser amado por Jesús, quitado a la muerte, estar a la mesa con él y compartir con él el odio de sus adversarios, esa fue la historia de ese hombre. También es lo que Dios ofrece a cada creyente: sentir el gozo de ser amado por el Señor, de ser librado de la muerte eterna, gustar de su comunión y compartir su oprobio, si él nos juzga dignos de sufrir por él. ¡Qué programa, humilde para la tierra pero glorioso para el cielo!

Job 1 – Juan 19:1-30 – Salmo 119:129-136 – Proverbios 26:27-28

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Derrotas y Victorias

Isha – Salmos

DÍA 69 – Salmo 44

Dosis: Poder

Derrotas y Victorias

“Oh Dios, nuestros oídos han oído y nuestros padres nos han contado las proezas que realizaste en sus días, en aquellos tiempos pasados: Con tu mano echaste fuera a las naciones y en su lugar estableciste a nuestros padres; aplastaste a aquellos pueblos, y a nuestros padres los hiciste prosperar. Porque no fue su espada la que conquistó la tierra, ni fue su brazo el que les dio la victoria: fue tu brazo, tu mano derecha; fue la luz de tu rostro, porque tú los amabas.” (Salmo 44:1–3) (NVI)

Este Salmo describe una de las derrotas del pueblo de Israel. Alguna calamidad había acontecido, se cree que fue escrito en el tiempo de la invasión Asiria cuando reinaba Ezequías. Frente a esto el salmista primero exhorta a Israel a reconocer con gratitud las buenas obras de Dios a favor de su pueblo, luego expone la situación de crisis que atraviesa y termina pidiendo la gracia y el socorro de Dios afirmando su integridad.

¿Eres capaz de reconocer todo lo bueno que hizo Dios cuando estás en crisis? ¿Cómo reaccionas frente a la frustración y la derrota? ¿Reconoces la gracia de Dios en tu vida? ¿Tu familia la reconoce? ¿Has enseñado a tus hijos a tener un corazón agradecido? Cuéntales a tus hijos las evidencias de su gracia y su misericordia en tu vida personal y en tu familia. Cosas que puedes registrar con gratitud en sus memorias.

Aquí se recuerda la victoria de Israel sobre sus enemigos, las grandes proezas que Dios hizo a su favor: “Sólo tú eres mi rey y mi Dios. ¡Decreta las victorias de Jacob! Por ti derrotamos a nuestros enemigos; en tu nombre aplastamos a nuestros agresores. Yo no confío en mi arco, ni puede mi espada darme la victoria; tú nos das la victoria sobre nuestros enemigos, y dejas en vergüenza a nuestros adversarios.” El sentido de gratitud es tan grande que el salmista añade: “¡Por siempre nos gloriaremos en Dios! ¡Por siempre alabaremos tu nombre!”171

Pero el tono del salmo cambia inmediatamente y el pueblo se queja ante Dios de la condición en que viven oprimidos por sus enemigos; de las declaraciones de fe se pasan a declaraciones de vergüenza: “Pero ahora nos has rechazado y humillado; ya no sales con nuestros ejércitos. Nos hiciste retroceder ante el enemigo; nos han saqueado nuestros adversarios. Cual si fuéramos ovejas, nos has entregado para que nos devoren, nos has dispersado entre las naciones.”

El salmista prepara el corazón del pueblo y su propio corazón para seguir apelando a la misericordia de Dios que se manifestó tan efectivamente en el pasado, para presentarle su lamento. ¡Qué interesante que en medio de la derrota se recuerden las victorias pasadas! Esto debería animarnos a seguir confiando en un Dios Todopoderoso en nuestras pruebas presentes. Esperando en fe que Él vuelva a darnos la victoria.

Oración: Señor enséñame a tener presente las evidencias de tu gracia y tu poder en mi vida y en la de mi familia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 84). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Jesús es mi Salvador

Lunes 4 Noviembre

Vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

Jesús es mi Salvador

Testimonio

http://labuenasemilla.net/20191104

«A la edad de 17 años asistí por primera vez a una reunión cristiana. Allí oí hablar de Dios, de su amor, de su poder, de su misericordia. Nunca me había interesado en Dios, pero las palabras que escuché resonaban fuertemente en mi corazón. Se aplicaban exactamente a mi caso, aunque el que hablaba no me conocía, y yo tampoco lo conocía a él. Ese día me convencí de la existencia de Dios. Desde ese momento decidí obedecerle. Confesé a Dios mi vida pasada, y supe que a pesar de todos mis pecados y debilidades, Dios acababa de perdonarme por medio de Jesucristo. Sabía que me ayudaría a hacer su voluntad. Enseguida experimenté el amor, la bondad, el poder y la paciencia de Dios para conmigo.

Atravesé múltiples pruebas y muchos problemas de salud, sin embargo mi fe creció. Las dificultades no faltaron durante todos esos años, pero las pruebas que Dios permite nos forman, cuando las atravesamos con Jesucristo.

Ahora tengo casi 60 años y estoy tranquilo, porque Jesús es mi Salvador, mi amigo de cada día, y diariamente le confío mi vida.

Usted que lee estas líneas, sepa que Dios es un Dios de amor que lo ama. Él dio a Jesucristo, su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna (Juan 3:16)».

A. P.

Para esa persona se verifica el texto de Salmo 37:25: “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan”.

Ester 9-10 – Juan 18:19-40 – Salmo 119:121-128 – Proverbios 26:25-26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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EL AMOR DE PABLO A LA IGLESIA

Noviembre 3

EL AMOR DE PABLO A LA IGLESIA

Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. (Filipenses 1:8)

El apóstol Pablo trataba a los creyentes con un espíritu amable y afectuoso. A menudo daba órdenes con genuinas expresiones de amor a las personas. Tenía un lugar especial en su corazón para la iglesia de Filipos. Se dirigía a esos creyentes como “hermanos míos amados y deseados” (Fil. 4:1).

Manifestaba su amor en su deseo de permanecer con ellos para su “provecho y gozo de la fe” (1:25). Pablo estaba dispuesto a ser ofrecido “sobre el sacrificio y servicio de [su] fe” (2:17). Y solamente los creyentes de Filipos habían “[participado con él] en razón de dar y recibir” (4:15), que también revela su vínculo especial con ellos.

Pablo era un dialéctico y un teólogo sin igual, su capacidad intelectual era asombrosa, pero también estaba dotado de una gran capacidad para amar a las personas. Su ministerio puede ser eficaz solo cuando ame a las personas.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Jesucristo entre la Gloria, la Humillación y la Gloria

Iglesia Ozama

Jesucristo entre la Gloria, la Humillación y la Gloria

Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.

Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.

Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.

Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies y candidato al Phd, por la misma casa académica.

El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.

http://www.ibozama.org

 

Promesas divinas

Iglesia Evangélica Unida

Promesas divinas

Samuel Pérez Millos

Samuel Pérez Millos

 Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es