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Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

De la Vergüenza a la Fe

Isha – Salmos

DÍA 70 – Salmo 44

Dosis: Gracia Y Fidelidad

De la Vergüenza a la Fe

“Has vendido a tu pueblo muy barato, y nada has ganado con su venta. Nos has puesto en ridículo ante nuestros vecinos; somos la burla y el escarnio de los que nos rodean. Nos has hecho el hazmerreír de las naciones; todos los pueblos se burlan de nosotros. La ignominia no me deja un solo instante; se me cae la cara de vergüenza por las burlas de los que me injurian y me ultrajan, por culpa del enemigo que está presto a la venganza.” (Salmo 44:12–16) (NVI)

Esta es la parte más intensa del Salmo, ya no se celebra el triunfo, ahora es un lamento profundo, por la situación de derrota que enfrentan. Habían sido humillados y avergonzados por sus enemigos y Dios lo había permitido. No sé si yo me atrevería a orar de una manera tan honesta e intensa, pero el salmista lo hace reafirmando su integridad: “Todo esto nos ha sucedido, a pesar de que nunca te olvidamos ni faltamos jamás a tu pacto. No te hemos sido infieles, ni nos hemos apartado de tu senda.”

¿Serías capaz de repetir para ti misma estas palabras? ¿Jamás te apartaste de sus caminos? ¿Siempre fuiste fiel? El salmista experimenta una crisis tan aguda por su pueblo, que no tiene temor de describir y lamentar las calamidades y la devastación en la que se encuentran, como un reproche: “Pero tú nos arrojaste a una cueva de chacales; ¡nos envolviste en la más densa oscuridad! Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios, o tendido nuestras manos a un dios extraño, ¿acaso Dios no lo habría descubierto, ya que él conoce los más íntimos secretos? Por tu causa, siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!

Pero el salmista sabe que Dios no puede permanecer dormido ni indiferente frente al dolor de su pueblo, así que clama para que manifieste su misericordia: “¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes? ¡Levántate! No nos rechaces para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestro sufrimiento y opresión? Estamos abatidos hasta el polvo; nuestro cuerpo se arrastra por el suelo. Levántate, ven a ayudarnos, y por tu gran amor, ¡rescátanos!

A pesar que no hayamos sido fieles, que estemos viviendo alguna situación vergonzosa por causa de decisiones erradas o nuestro pecado, si experimentamos algún tipo de fracaso; aún podemos decirle como el salmista: “¡Despierta, levántate, ayúdame, perdóname, rescátame!

Oración: Señor enséñame a orar confiando en tu gracia y líbrame de la vergüenza. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 85). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

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