EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGƍA

EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGƍA

Por Gary E. Gilley

Traducción: Armando Valdez

Por cualquier estƔndar la psicologƭa ha tenido un gran impacto sobre la comunidad cristiana durante los pasados treinta aƱos. Ya sea que el impacto haya sido positivo, negativo o neutral es a menudo el tema de un debate candente.

Los integracionistas creen que puesto que toda la verdad es la verdad de Dios la integración de la verdad bĆ­blica con la ā€œverdadā€ psicológica no es un gran problema. Siempre y cuando la ā€œverdadā€ Psicológica no contradiga la Biblia puede ser de confianza. Los Narramores asĆ­ como Minrith Y Meier serĆ­an buenos representantes de este campo. Vea el libro de Bruce Narramore: The Integration of Psychology and Theology [La integración de la PsicologĆ­a y la TeologĆ­a].

Los no integracionistas, por el otro lado, creen que es imposible integrar la Palabra de Dios con las perspectivas humanas de la sociologĆ­a. Insisten en que la Biblia y la psicologĆ­a no tiene una base en comĆŗn. En este campo estarĆ­an Jay Adams, los Bobgans, y Jim Owen. Un excelente libro defendiendo esta posición es el libro de Owen Christian Psichology’s War on God’s Word [La Guerra Psicológica Cristiana sobre la Palabra de Dios].

Una tercera perspectiva separa la verdad bíblica de la verdad psicológica y no hace ningún intento de reconciliar a las dos. La idea detrÔs de esta posición es que las Escrituras tratan con los temas espirituales y teológicos, mientras que la psicología maneja los problemas mentales y psicológicos que estÔn fuera del alcance de la Biblia. Si uno tiene un problema espiritual debe ir a la Biblia; si alguien tiene un problema como la ansiedad, la culpa, la aceptación de sí mismo, inseguridad, etc. Debe ir a la psicología.

Entonces existen aquellos que afirmarĆ­an ser consejeros bĆ­blicos quienes simplemente toman prestado lo mejor que la psicologĆ­a puede ofrecer sin integrarla realmente con la Palabra. Larry Crabb toma este enfoque el cual llama: ā€œAmargar a los egipciosā€ (Effective Biblical Counseling, p. 47-56). Lo siguiente es lo que Crabb ha tomado prestado de los egipcios (psicólogos seculares) que el siente es necesario para su sistema. Como puede verse fĆ”cilmente, Crabb es un integracionista ya sea que acepte el tĆ­tulo o no:

El hombre es responsable (Glasser) de creer la verdad la cual resultarĆ” en una conducta responsable (Ellis) que le proveerĆ” significado, esperanza (Frankl) y amor (Fromm) y servirĆ” como una guĆ­a (Adler) para vivir eficazmente con otros como – el yo y los demĆ”s- un persona aceptada (Harris) que se comprende a sĆ­ mismo (Freud) que se expresa adecuadamente (Perls), y quien conoce como controlarse a sĆ­ mismo (Skinner) (Ibid., p. 56).

Al escribir este artĆ­culo, nos damos cuenta que la PsicologĆ­a Cristiana se ha convertido en una especie de ā€œvaca sagradaā€; como Jim Owen dice en Christian Psychology’s War on God’s Word: ā€œLa presuposiciones y los mĆ©todos de consejerĆ­a de la psicologĆ­a se han convertido tan integradas al pensamiento evangĆ©lico en cada nivel que atreverse a criticar es invitar a la ira y a la censura. Las verdades ā€œdescubiertasā€ practicadas por la sociologĆ­a ā€˜cristiana’ se estĆ”n acercando rĆ”pidamente al estatus reservado a la Escritura.ā€ Sin embargo, es importante que analicemos este movimiento a la luz de la Palabra.

ĀæQUE ES LA PSICOLOGIA?

La palabra misma significa el estudio del alma. Minirth y Meier dan una amplia definición en su Introduction to Psychology and Counseling: ā€œPsicologĆ­a es el estudio cientĆ­fico de la conducta del organismo. Los psicólogos bĆ”sicamente tratan de encontrar lo que mueve a la gente y cómo funciona su mente. La psicologĆ­a se puede pensar como el estudio de cómo las criaturas vivientes son capaces de interactuar con su entorno y el uno con el otro, y como hacen frente con y sin Ć©xito con ese entornoā€ (p.15). En otras palabras, la psicologĆ­a es el estudio de cómo viven las personas, por que hacen lo que hacen y que se puede hacer para ayudarlas como vivir mejor. Estos temas, por cierto, se tratan mas directamente por las Escrituras, pero los psicólogos cristianos minimizan esta verdad. Por ejemplo M&M dice: ā€œuno podrĆ­a difĆ­cilmente esperar encontrar material relacionado con el campo de la psicologĆ­a dentro de las Escrituras, excepto en donde ilustra directamente o discute un aspecto particular del comportamiento humanoā€ (Ibid., p. 16). Entonces, mientras que la Biblia afirma ser suficiente para equiparnos para toda buena obra (2 Tim. 3:15, 16) y para proveer, a travĆ©s del conocimiento de Cristo, todo lo que necesitamos para la vida y la piedad (2 Ped. 1:3, 4), los sociólogos cristianos nos dicen que la psicologĆ­a y las Escrituras ni siquiera hacen frente a los mismos temas. Que triste serĆ­a si fuese cierto, sobre todo puesto que la psicologĆ­a tiene apenas 100 aƱos de antigüedad ĀæEstaban los creyentes antes de la era de la PsicologĆ­a, sin recursos para hacer frente a la vida y sus problemas? ĀæHemos de creer que Dios olvidó incluir instrucciones sobre el manejo de las dificultades de la vida a travĆ©s de los autores inspirados de la Escritura, y en lugar de esto esperó revelar recientemente esas instrucciones a hombres inconversos tales como Freud, Jung, y Rogers? Encontramos que esto es difĆ­cil de creer y esta en directa contradicción con la afirmación de la Biblia sobre su suficiencia.

Es muy importante entender que cuando hablamos de la psicología no estamos hablando acerca de un cuerpo coherente de creencias, sino de un amplio rango de opiniones y teorías. Se estima que existen hoy mÔs de 250 grandes filosofías psicológicas y miles de sistemas dentro de estas. Claro las muchas teorías estÔn a menudo en conflicto. Así, cuando hablamos de psicología tenemos que aclarar de cual sistema estamos hablando. Aunque existen muchos sistemas psicológicos, los tres mÔs grandes son el psicoanÔlisis, el conductismo, y el humanismo. La siguiente grÔfica demostrarÔ sus distintivos en contraste con las Escrituras.

PANORAMA DE LOS METODOS DE PSICOLOGIA


PSICOANALITICO
CONDUCTISTAHUMANISTICOCONSEJERIABIBLICA
Otros nombresPsicologƭa ProfundaDeterminismo PsƭquicoTercera FuerzaConsejerƭa NoutƩtica
LĆ­deresFreud / Jung / Minrith Y MeierSkinner / Watson / DobsonRogers / Allport / Maslow / Adler / Ellis / CrabbAdams / Bobgan
Hombre (AntropologĆ­a)Instinto animalIdentidad – Instintos bĆ”sicosSuperego – aprendidoConcienciaOrientado a la realidad del egoToma decisionesAnimal condicionadoEvolucionado, dependiente y determinado por el entorno.Determinismo por ExperienciaBĆ”sicamente buenoPotencial internoMaduro como una florCreado por Dios / imagen de DiosPecado Original / CaĆ­daSer lo que Dios quiere que sea
ProblemaConflicto entre la identidad y el superegoSocialización pobreNegaciónAcondicionamiento ambientalEl entorno social obstaculiza la realización del potencialPecador caído por elecciónHa pecado en contra de Dios
ResponsabilidadNo es del hombre sino de otroVĆ­ctima, no un violadorNo del hombre sino del entornoNo del hombre – pero responsable solo para sĆ­ mismoDel hombre – pero con dependencia en Dios
CulpaFalsaInnecesaria eliminada por reacondicionamientoInnecesariaReal – debido a la elección voluntaria de desobedecer los estĆ”ndares de Dios
Tratamiento (General)Identidad libre / a lado con la identidadIgnorar el superego / Encontrar le origenResocialización por un expertoControl / (ā€œapoyoā€ y drogas) sin cura.Reestructurar el entornoReacondicionamiento por un expertoCondicionamiento operanteAyudarle a realizar su potencialReflejar – enfocar en los sentimientos, no en los hechosRecursos propiosEncontrar respuestas dentro de uno mismo con una aceptación incondicional del terapeuta y consideración positivaJustificación por la feSantificación / cambio bĆ­blico mediante el EspĆ­ritu y la PalabraEnseƱar la Palabra y la doctrina correcta
Tratamiento de CulpaDirigir la culpa aEtiquetarla como falsaEstÔndar de cambioSolución internaAmarse a sí mismoAutorrealizarseEnfocarse en los hechos (culpa real)Tratar con el pecado (responsabilidad personal)
ConsejeroExpertoTƩcnico / ClƭnicoEspejo (centrado en los sentimientos)Biblista
TécnicasJuego de papelesHipnosis de vidas pasadasRecompensa / castigoControles de aversión para la modificación de la conductaTerapia de la realidad GlasserCentrado en el cliente, terapia no directivaGrupos TGestaltEntrenamiento de sensibilidadEntrenamiento en la piedad a través de escuchar la PalabraTransformación mediante la renovación de la menteOraciónEnseñanza
Elemento de Verdadā€œlas personas ejercen una 8influencia significativa sobre las demĆ”sā€ā€œel entorno es una gran influencia sobre el hombreā€.Existe una necesidad de una estructura de recompensa/castigo disciplinadaā€œel hombre tiene recursos que puede aprovecharā€ (peor no aparte de la voluntad de Dios discernida mediante la morada de Su EspĆ­ritu Santoā€

Como puede verse en la ilustración de arriba, el enfoque para nuestros problemas difiere ampliamente dependiendo sobre cual modelo siga usted. La psicologĆ­a, el cual sigue el modelo mĆ©dico, enseƱa que los problemas ā€œmentalesā€ son realmente una enfermedad. Llegan a una persona al igual que llegan a una gripe, y por lo tanto no son culpa de la persona. Puesto que las personas no pueden ayudarse a si mismas no necesitan tomar responsabilidad por sus actos, y pueden buscar alguien o algo que culpar. Por ejemplo, un hombre con un mal temperamento puede culpar su ira a su padre abusivo. Profundamente arraigado en su ā€œsubconscienteā€ esta un resentimiento y amargura hacia su padre (el cual el pede no reconocer), que esta siendo ā€œactuadoā€ en su sus propias rabietas tentadoras. Desafortunadamente, el hombre no sabe esto. AsĆ­, Ć©l intenta contener su ira a travĆ©s de la oración y lectura bĆ­blica, pero esto no sirve de nada. Lo que el necesita es un experto psicólogo para descubrir las fuerzas de raĆ­z detrĆ”s de su conducta. Cuando el descubre que es un hombre airado debido a su padre, el puede culpar sus problemas a su padre, y sentirse mejor acerca de sĆ­ mismo. Una vez que todo esto sucede (lo cual puede tomar aƱos) el comenzarĆ” a comportarse mejor, o eso dice la teorĆ­a.

El enfoque bíblico, sin embargo, es que nuestro hombre es responsable de sus propios actos. Mientras que es verdad que el puede haber copiado un mal comportamiento de su padre, y mientras que es verdad que su pasado afectarÔ su presente, no obstante, esta no es excusa para sus actos pecaminosos. No es necesario para este hombre el comprender todo lo que ha sucedido en su pasado, ni es útil ara él culpar a otro. El debe tomar responsabilidad o sus propios actos, confesar sus pecados y buscar cambiar de acuerdo a los principios bíblicos.

Puede ser Ćŗtil en este punto mencionar algunos otras diferencias fundamentales entre la psicologĆ­a y la Escritura:

DIFERENCIA DE ENFOQUE: La Escritura esta centrada en Dios, la psicología esta centrada en el hombre. La Biblia enseña que nuestro propósito en la vida es glorificar a Dios. Por tanto, todo lo demÔs esta subyugado a ese propósito. La psicología siendo centrada en el hombre, tiene como su mÔximo objetivo la felicidad del individuo.

DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE LA NATURALEZA HUMANA: Uno de los graves defectos de la psicología es su antropología. La psicología enseña que la naturaleza humana es bÔsicamente buena, o al menos neutral. La única razón que las personas se comportan mal es debido a fuerzas externas (tales como la sociedad o los padres) que les causan daño. Siendo este el caso, cuando un psicólogo esta aconsejando a una persona se comporta de forma inapropiada, debe encontrar la fuente del dolor y eliminarlo. La Escritura enseña, sin embargo, que las personas se portan mal debido a que son pecadores con una naturaleza defectuosa y depravada.

DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE VALORES: La Biblia enseƱa absolutos. Existe lo malo y lo bueno en este mundo. La psicologƭa enseƱa el relativismo. Yo puedo tener, mis propios puntos de vista y usted puede tener los suyos; pero por todos los medios, no debo imponer mis valores sobre los suyos. Las implicaciones para la consejerƭa son obvias.

DIFERENCIA EN NUESTRA FUENTE PARA LAS RESPUESTAS: La Psicología enseña que el individuo tiene las respuestas dentro de sí mismos. El trabajo del consejero es ayudar al aconsejado a descubrir estas respuestas. La Biblia dice que las respuestas son encontradas dentro de la Escritura según las ha revelado Dios.

DIFERENCIA EN LA METODOLOGIA: La mayoría de las formas de la psicología enseñan que la clave para los problemas personales yace en algún momento en nuestro pasado. Como resultado, Dios puede ordenar que dejemos de estar enojados o ansiosos inmediatamente, sin buscar causas de raíz basadas en el pasado.

ĀæFUNCIONA LA PSICOLOGIA?

El verdadero problema nunca es si algo funciona, sino si es bĆ­blico. Sin embargo, el ā€œĆ©xitoā€ de la psicologĆ­a debe ser al menos abordado. Si uno fuese a escuchar sin sentido crĆ­tico tanto por los medios de comunicación seculares y cristianos, estarĆ­an convencidos de la eficacia de la psicologĆ­a. Pero todo es exaltado como el salvador del hombre moderno, sino los estudios que lo corroboran. Algunos aƱos atrĆ”s Bernie Zilbergeld, un bien conocido psicólogo inconverso, escribió un libro exponiendo la ineficacia de su campo. El libro fue titulado The Shrinking of America: Myths of Psychological Change [La Disminución de AmĆ©rica: Mitos del Cambio Psicológico] (un extracto puede tambiĆ©n ser encontrado en Leadership [Liderazgo] Vol. 5 #1 pp. 87-91). Lo siguiente es una sinopsis de sus pensamientos:

Zibergeld afirma que existen ocho mitos de la psicologĆ­a moderna. DespuĆ©s de enlistar cada mito resumiremos su crĆ­tica de ese mito. Tome en cuenta que la mayorĆ­a de los autores y lectores de Leadership apoyarĆ­an la ā€œPsicologĆ­a Cristianaā€.

Existe solo una mejor terapia –De hecho el mismo resultado se puede esperar independientemente de que terapia se utilice.

La consejerĆ­a es igualmente efectiva para todos los problemas –En general funciona mejor para las dificultades persistentes menos serias. Por ejemplo, no funciona bien para la depresión, las adicciones o la esquizofrenia.

El cambio de conducta es el resultado mĆ”s comĆŗn de la terapia –De hecho el cambio de conducta no es comĆŗn, sin embargo el cliente a menudo se siente mejor simplemente porque el ha sido escuchado, comprendido, atendido y valorado. Por ejemplo, el cliente ha recibido en consejerĆ­a lo que el estaba buscando para una buena relación con las personas.

Los grandes cambios son la regla –La evidencia es abrumadora de que los cambios fundamentales son raros. El cambio tĆ­pico es mucho mĆ”s modesto y muy lejos de las afirmaciones que se manejan. En pocas palabras, la cura en la terapia no es comĆŗn.

Entre mas larga la terapia, mejores son los resultados –El hecho es que ninguna relación entre los resultados y la duración de la consejerĆ­a ha sido demostrado. Sin embargo, es positivo para las finanzas de los consejeros.

Los cambios de la terapia son permanentes o al menos mĆ”s duradero –Las tasas de reincidencia de mĆ”s del cincuenta por ciento son comunes y en el caso de las adicciones mĆ”s del noventa por ciento.

En el peor de los casos la consejerĆ­a es inofensiva –Un estudio de encuentro de grupos halló que el diecisĆ©is por ciento de los participantes, estaban en peores condiciones como resultado directo de estar en el grupo.

Un ciclo de terapia es la regla en la mayorĆ­a de los clientes –Uno de los efectos mĆ”s consistentes e importantes de la consejerĆ­a es el deseo de mĆ”s consejerĆ­a.

Zilbergeld luego señala su conclusión:

El mensaje transmitido en la terapia y en la cultura a la larga es que si usted experimenta casi toda forma de descontento, usted debe conseguir la asistencia de expertos… Esto es desafortunado, porque muchos clientes serĆ”n decepcionados, por dos razones. La primera: no existe absolutamente evidencia que los terapeutas profesionales tengan un conocimiento especial sobre como cambiar la conducta, o para que obtener mejores resultados – con cualquier tipo de cliente o problema – que aquellos con poco o sin entrenamiento formal. En otras palabras, la mayorĆ­a de la gente puede probablemente obtener la misma clase de ayuda de los amigos, familiares, u otros que la que pueden obtener de los terapeutas. La segunda: como hemos visto, la gente no es del todo fĆ”cil de cambiar. Simplemente no podemos alterar nuestras vidas en las formas que ahora pensamos que queremos (Ibid., p. 92)

Gary Collins, un conocido psicólogo cristiano que enseña un enfoque integracionista, sorprendentemente esta de acuerdo. El dice que durante los pasados treinta años, literalmente miles de estudios de investigación han examinado la efectividad de la psicología y han demostrado que lo que Zilbergeld informa es verdad (Ibid., p. 93).

Un artĆ­culo de Time Magazine titulado ā€œThe Assault on Freudā€ (Nov. 29, 193) [El Ataque sobre Freud] resalta: ā€œUn torrente de nuevos libros atacando a Freud y a su idea genial del psicoanĆ”lisis por un amplio conjunto de errores, duplicidades, evidencia engaƱosa y disparates cientĆ­ficosā€ (p. 47). En el artĆ­culo un acadĆ©mico ocupĆ”ndose de los mĆ”s importantes principios del Freudianismo dijo que: ā€œTodos son minados por el fracaso de Freud en probar una relación casual entre la represión y la patologĆ­a. Eso por esto que el fundamento del psicoanĆ”lisis es muy tambaleanteā€ (p. 49). El pensamiento final de este artĆ­culo es: ā€œLo que Freud dejó no fue (a pesar de sus argumentos contrarios), ni ha demostrado ser, una ciencia. El PsicoanĆ”lisis y todos sus vĆ”stagos puede finalmente resultar mĆ”s fiable que la frenologĆ­a o el mesmerismo o cualquiera de las otras innumerables seudo-ciencias una vez demostrada, ofrecen respuestas o consuelo falsoā€ (p. 51). Esto es una declaración daƱina de una revista secular liberal del nivel de Time para todos aquellos que afirman que la psicologĆ­a es una ciencia.

LA INFLUENCIA DE LA PSICOLOGIA SOBRE EL CRISTIANISMO

A la luz de los comentarios de arriba podrĆ­a parecer extraƱo que los cristianos tuviesen tal interĆ©s en la psicologĆ­a, pero la tienen. Christianity Today dice: ā€œJusto ahora los evangĆ©licos estĆ”n nadando en la psicologĆ­a como un perro de aves en el lago; difĆ­cilmente recen darse cuenta cuanto han cambiado (en el cristianismo por lo Ćŗltimos treinta aƱos). Ciertamente no perciben el peligro. Pero existe un peligroā€¦ā€ (Christianity Today, 17 de Mayo de 1993; p.31). Tanto el cristianismo como la psicologĆ­a tratan con el tema de cómo vivir, pero, pero vienen de diferentes Ć”ngulos, sacan diferentes conclusiones y bĆ”sicamente no son compatibles.

Entonces ¿Por qué la psicología tiene tal influencia sobre el cristianismo en los últimos 30 años? Podemos sugerir varias razones. Primero, SatanÔs esta siempre ocupado intentando minimizar la autoridad de la Palabra de Dios. La primera tentación registrada en el Jardín del Edén fue dudar de la Palabra de Dios (Gen. 3:1) y este ha sido el enfoque de SatanÔs desde entonces. Hoy, prÔcticamente todo error encontrado en las filas cristianas pueden ser trazadas hasta alguna forma de rechazo de la Biblia como autoridad final de Dios. Puede ser el pragmatismo (el cual añade éxito a la Biblia); el misticismo (el cual añade experiencia); la tradición (la cual añade el pasado); el legalismo (el cual añade reglas humanas); o la filosofía tal como la psicología (la cual añade la sabiduría humana). El resultado final es siempre el mismo: la Palabra de Dios ocupa un lugar secundario a las invenciones del hombre.

En segundo lugar, existe hoy muy poco entendimiento o deseo de la verdad bíblica y de teología. La Biblia no esta siendo expuesta en muchos púlpitos el día de hoy. La radio cristiana satura las ondas de radio con programas de entrevistas y psicología popular. Las revistas cristianas dirigidas a los laicos, estÔn llenas de testimonios pero carecen de alimento solido espiritual, y muy pocos creyentes estudian la Palabra por sí mismos. Como resultado, somos un pueblo muerto de hambre espiritual, que ya no son capaces de discernir la verdad del error. Así, cuando un error atractivo como la psicología levanta la cabeza, todos estamos demasiado dispuestos para aceptarlo como si fuera de Dios.

En tercer lugar, instituciones cristianas aparentemente buenas y respetadas, y lĆ­deres apoyan una mezcla de Escritura/psicologĆ­a. Algunos de nuestros mĆ”s finos seminarios, escuelas bĆ­blicas, y organizaciones de misiones promueven la ā€œPsicologĆ­a cristianaā€. Numerosas organizaciones paraeclesiĆ”sticas han surgido con el principal propósito de esparcir este error. ĀæEs de extraƱar que el creyente comĆŗn este confundido?

Finalmente, la confusión sobre el concepto de: ā€œToda verdad es la verdad de Diosā€. Esto se ha vuelto el grito de guerra de aquellos que desean integrar la psicologĆ­a con la Escritura. La idea dice de esta manera: Dios es el autor de toda verdad, por tanto, cualquier verdad que se descubra podemos estar seguros de que proviene de Dios. Si la verdad matemĆ”tica y cientĆ­fica pudiera ser descubierta aparte de la Palabra de Dios, por quĆ© la verdad psicológica no podrĆ­a ser encontrada y aceptada en la misma manera. En respuesta podemos hacer algunas observaciones: 1) Existe una diferencia entre hechos y verdad. Dos mas dos es igual a cuatro, ese es un hecho, pero no es una verdad en el sentido en la cual la Biblia utiliza la verdad. Note que JesĆŗs afirmó ser la ā€œverdadā€ (Juan 14:6). En otras palabras, debemos tener cuidado en definir nuestros tĆ©rminos correctamente. 2) Aparte de la comprobación de la Palabra de Dios las observaciones de la humanidad nunca pueden ser probadas como ā€œverdadā€. Por ejemplo, muchos ā€œhechosā€ o ā€œverdadesā€ mĆ©dicas y cientĆ­ficas demostrarĆ”n ser erróneas en el futuro. Colocar las observaciones de la humanidad, en cualquier campo, a la par de la verdad de Dios es un error. La verdad infalible es encontrada solamente en las Escrituras. 3) La Biblia no afirma ser un libro de texto sobre matemĆ”ticas o medicina o ciencia. Cuando habla sobre estos temas es precisa, pero estas cosas no son su enfoque. Las Escrituras declaran ser capaces de prepararnos para vivir la vida de una manera tal que agrade a Dios (2 Tim.3:16,17; 2 Ped. 1:3). Implicar que la Palabra de Dios es insuficiente para enseƱarnos a vivir en este mundo es negar su poder y suficiencia.

Sin embargo, aun cuando la psicologĆ­a ha hecho grandes avances en el cristianismo, esto no significa que haya unanimidad entre los psicólogos cristianos. De hecho, no existe tal cosa como una rama de la psicologĆ­a conocida como ā€œPsicologĆ­a cristianaā€. En vez de esto, lo que encontramos es una variedad de maneras en que varios tipos de psicologĆ­a secular han sido integrados con el cristianismo. A continuación haremos un breve resumen de los sistemas aceptados por algunos de los prominentes individuos en el campo de la PsicologĆ­a cristiana:

PANORAMA GENERAL DE LAS ENSEƑANZAS
DE VARIOS PSICOLOGOS CRISTIANOS

Todos los hombres mencionados abajo creen en y promueven buenas causas y conceptos bĆ­blicos. No dudamos que estos individuos sean creyentes, ni tampoco intentamos juzgar sus motivos. Por lo que sabemos, todos aman al SeƱor y desean servir a Su pueblo. Sin embargo, el Dios que nos advierte no juzgar los motivos (1 Cor. 4:3-5), nos llama a discernir lo que esta siendo enseƱado en Su nombre (Tito 1:9). El propósito de esta sección es llamar la atención a algunas Ć”reas en las que los ā€œPsicólogos cristianosā€ se han apartado de las enseƱanzas de la Escritura.

Bruce Narramore:

El es bĆ”sicamente un Rogeriano (vea la grĆ”fica) con algunos principios cristianos. En Integration of Psychology and Theology, Bruce Narramore dice: ā€œToda verdad es la verdad de Dios, donde sea que se encuentreā€ (p. 13). ā€œNo hay claramente una teorĆ­a o modelo o investigación cristiana (de la psicologĆ­a)ā€ (p.15). ā€œLa iglesia tiene la responsabilidad de responder a las afirmaciones de la psicologĆ­a re-estudiando, clarificando, reafirmando, ampliando, o corrigiendo su comprensiónā€ (p. 19). Todo este clarificar y corrección, por supuesto, serĆ” a la luz de la recientemente ā€œverdadā€ psicológica descubierta fuera de la Biblia.

Con esta filosofĆ­a en mente no nos sorprende encontrar esta declaración de Bruce Narramore: ā€œBajo la influencia de los psicólogos humanistas como Carl Rogers y Abraham Maslow, muchos de nosotros los cristianos hemos comenzado a ver nuestra necesidad de amor propio y autoestimaā€ (You’re Someone Special, p. 22).

Gary Collins:

En su libro Can You Trust Psychology? [ĀæPuedo Confiar en la PsicologĆ­a?] Collins tiene estos pensamientos: La PsicologĆ­a es un campo de conocimiento dado por Dios capacitĆ”ndonos para ayudar mas adecuadamente a la gente que vive en una sociedad impregnada con cambio y complejidad desconocida en los dĆ­as de JesĆŗs y Pablo (p. 91). ā€œDios nos ha permitido descubrir tĆ©cnicas e ideas psicológicas que El no ha querido revelar en la Biblia (pp. 96, 97). ā€œLa Palabra de Dios nunca afirma tener todas las respuestas a todos los problemas de la vidaā€ (p. 97). Uno de los problemas por los que la Escritura no tiene respuesta es nuestro deseo humano bĆ”sico para la auto-realización y una imagen propia positiva (pp. 144-146). (Por supuesto, La Escritura no nos da una respuesta para este problema porque no es una necesidad que Dios ha colocado en nuestros corazones. MĆ”s bien, es una de esas ā€œverdadesā€ psicológicas que Dios ha decidido aparentemente revelar fuera de Su Palabra, y esto a un hombre impĆ­o).

Puesto que Collins claramente apoya la posición integracionista a lo largo de su libro, nos sorprende encontrar esta declaración al final: ā€œEs demasiado pronto responder de manera decisiva si la psicologĆ­a y el cristianismo pueden ser integradosā€ (p. 130). Esta es una respuesta asombrosa para la propia pregunta de Collins ā€œĀæPuedo confiar en la psicologĆ­a?ā€ En esencia, el no lo sabe; sin embargo, la incertidumbre no lo aleja, ni ha otros psicólogos cristianos, del aumento del mercado cristiano con respuestas psicológicas a los problemas de la vida.

James Dobson:

Dobson enseƱa muchas ideas novedosas antibƭblicas y anticientƭficas tales como la teorƭa Freudiana de que nuestras vidas estƔn bƔsicamente fijadas a los seis aƱos; el lado derecho del cerebro, el mito de lado izquierdo; la psicologƭa popular del orden del nacimiento; la mente de la nueva era sobre la materia. Su enseƱanza fundamental, sin embargo, tiene que ver con la autoestima. Sus ideas sobre este tema no se originan en la Escritura porque no se encuentran en la Escritura, sino mƔs bien en las enseƱanzas humanistas de Adler, Fromm, Maslow, y Rogers.

Las creencias de Dobson con respecto a nuestra necesidad de tener una buena imagen propia pueden ser encontradas en todos sus libros y prĆ”cticamente en cada programa radial de ā€œEnfoque a la Familiaā€. Su famosa ilustración de Lee Harvey Oswald (Hide or Seek, p. 18ff.) explica sus puntos de vista. En Prophets of Psychoheresy II, los autores lo resumen de esta manera: ā€œla descripción de Dobson de la vida de Oswald revela una punto de vista psicológico influenciado por ideologĆ­as subyacentes del subconsciente Freudiano, la inferioridad Adleriana, y la creencia humanista en la bondad intrĆ­nseca del hombre y la victimización universal del individuo por los padres y la sociedad. El culpable es la sociedad (principalmente los padres) y el diagnóstico es una baja autoestima con sentimientos de inferioridad e insuficiencia. De hecho, esos sentimientos se presentan como agobiantes e incontrolables y causar asĆ­ rebelión. Por lo tanto, la solución universal a los problemas personales, la rebelión, la infelicidad y la hostilidad presentada en los libros de Dobson es elevar la autoestimaā€ (pp. 24-25).

La siguiente cita de Lo Que las Esposas Desean que los Maridos Sepan Sobre las Mujeres, el libro establece el sistema de Dobson: ā€œSi pudiera escribir una receta para la mujer del mundo, proporcionarĆ­a a cada una de ellas una dosis saludable de autoestima y valĆ­a propia (tome tres veces diarias hasta que los sĆ­ntomas desparezcan). No tengo duda que de esto es su mas grande necesidadā€ (p. 35).

Larry Crabb:

En Understanding People, Crabb afirma: ā€œEs mi punto de vista que los modelos de consejerĆ­a deben demostrar mas que consistencia con la Escritura; deben de hecho emerger de ellaā€ (p. 29). Pero, al mismo tiempo el cree en lo que Ć©l llama: ā€œAmargar a los Egipciosā€ (vea p.1 de su folleto) por ejemplo tomando lo mejor de la psicologĆ­a secular y combinĆ”ndola con el cristianismo (algo que ni siquiera Collins esta seguro que se pueda hacer).

Pero como Martin Bobgan dice: ā€œLa responsabilidad de Glasser no tiene nada que ver con Dios o Su medida de lo malo y lo bueno; Ellis iguala la impiedad con la salud mental; la esperanza que Fanal da no es una esperanza segura porque estĆ” centrada en el hombre; el amor de Fromm estĆ” muy lejos del amor que JesĆŗs enseƱa y da; la guĆ­a de Adler es del ego en vez de Dios; la aceptación de Harris no toma en cuenta la ley de Dios; Freud difĆ­cilmente se comprende asĆ­ mismo y repudia a Dios; la expresión de Perl se enfoca en los sentimientos y en el yo; y los mĆ©todos de Skinner de autocontrol funcionan mejor con los animales que con los humanos ĀæPor quĆ© no dar crĆ©dito donde es debido? Ā”Al SeƱor y a Su Palabra! ĀæPor quĆ© no echar una mirada a la Palabra de Dios acerca de la responsabilidad, la verdad, el significado, la esperanza, el amor, la guĆ­a para la vida efectiva, la comprensión de uno mismo, la expresión y el auto-control en lugar de rebuscar en las cisternas rotas de las opiniones de los hombres no redimidos?ā€ (Prophets of Psychoheresy I, p.134).

Freud y Adler juegan un papel importante en la manera en que Crabb ve al hombre. Freud enseña que cada uno de nosotros esta controlado por un depósito de energía e impulsos que el llama subconsciente. Este es el tema bÔsico de Inside Out, como Crabb nos enseña a entrar en las regiones oscuras del alma para encontrar luz (p. 32). Mientras que en la cueva oscura del alma, exploraremos la imperfección de relaciones clave hasta que experimentemos una profunda decepción (p. 107). Esta confusión y decepción autoinducida supuestamente conduce a una conciencia de nuestro pecado de autoprotección para el amor (p. 196).

Adler, por el otro lado, enseƱa que la conducta es dirigida al objetivo de vencer la inferioridad y de este modo ganar un sentido de valƭa tanto en las relaciones como en las tareas de la vida. Es de Adler que Crabb desarrolla su teorƭa de que nuestra conducta es motivada por las necesidades de valƭa (anhelos profundos) a travƩs de la seguridad (relaciones) y significado (impacto) (vea Bobgan, p. 132).

Pero como consejero bĆ­blico Wendell Millar dice: ā€œLa luz no es encontrada en las regiones oscuras de nuestras almas sino en JesĆŗs (Juan 14:6) y en Su Palabra (Salmo 119:130). El crecimiento cristiano no se logra por conciencia propia sino en lugar de esto, es una obra de Dios (Fil. 1:6; 2:13) en el que el creyente obediente hace ā€œSu buena voluntadā€.

Minirth & Meier

En los escritos y ministerios de difusión de estos hombres, así como los psicólogos cristianos mencionados arriba, mucho de sus enseñanzas no surgen de la Escritura sino que pueden ser trazados hacia los psicólogos seculares. Si usted desea ser un Freudiano con una fachada bíblica, Minirth y Meier sería una buena opción.

Note los siguientes puntos de vista, no encontrados en la Escritura sino en Freud, que son enseƱados por estos hombres:

Depresión es la ira dirigida hacia el interior.
La existencia de la mente subconsciente (en Happiness is a Choice [La Felicidad es una Elección] ellos igualan el ā€œcorazónā€ en JeremĆ­as 17:9 con el ā€œsubconscienteā€, ningĆŗn lĆ©xico estarĆ­a de acuerdo).
En Introduction to Psychology and Counseling (p. 298) dicen: ā€œUno puede ver en los escritos de Pablo a los cristianos primitivos algunas de las ideas desarrolladas mas tarde por Sigmund Freud (identidad, superego, ego)ā€
Al menos parcialmente creen en el Complejo de Odeipus (vea Happiness, pp, 80-97).
Creen en el anĆ”lisis del sueƱo (en Happiness, pp. 114, 115 dicen: ā€œEn nuestros sueƱos todos nuestro conflictos actuales subconscientes estĆ”n simbolizados. Cada sueƱo tiene un significado simbólico. Los sueƱos son normalmente deseos subconscientes en una forma simbólicaā€).
Creen en un mecanismo de defensa subconsciente.
EnseƱan que 85% de los patrones de conducta adulta son establecidos por su sexto cumpleaƱos.
A menudo recomiendan una terapia de intuición (en Psychotherapy Handbook dicen: ā€œla historia de la psicoterapia de intuición puede ser trazada hasta Freudā€).
AdemĆ”s de la fuente de su información, Minirth y Meier a menudo hacen declaraciones que pretenden ser un hecho y que ni siquiera tienen una base de investigación. Por ejemplo, en Happiness dicen: ā€œEl rencor agota ciertas sustancias quĆ­micas del cerebro y por tanto resulta en depresión. El perdón restaura esos quĆ­micosā€. La primera declaración no estĆ” demostrada y la segunda es algo insólito en la investigación. Otra es que la homosexualidad es el resultado de un padre ausente, mientras que el lesbianismo es resultado normalmente de una madre ausente y hostil y, por necesidad Freudiana, antes de los seis aƱos de edad (vea Bobgan, p. 303).

LA ALTERNATIVA BIBLICA

Debería ser obvio a estas alturas que creemos que la psicología secular y el cristianismo bíblico son totalmente incompatibles. Al mismo tiempo queremos dejar en claro que no estamos en contra de la consejería que estÔ alineada con las Escrituras. La Biblia estÔ llena de instrucción con respecto a la consejería, asesoramiento, amonestación, advertencia, reprensión, etc. (vea Rom. 15:14; Sal. 1; el libro de Proverbios por ejemplo). Sin embargo, encontramos que la consejería no debe dejarse a los profesionales sino que es simplemente parte de la vida del cuerpo de Cristo. No dudamos que algunos tienen grandes dones, experiencia, y conocimiento en esta Ôrea que otros, pero un gran consejo puede darse por cualquier creyente que conozca su Biblia. Puede ser de ayuda señalar algunas de las características de la verdadera consejería bíblica:

v La consejerĆ­a bĆ­blica enseƱa que la verdad emerge de la Biblia. Los integracionistas afirman que no contradicen la Biblia, pero no creemos que eso sea suficiente. En vez de esto, toda verdad respecto a la ā€œvida y la piedadā€ debe surgir de la Palabra.

v La consejerƭa bƭblica enseƱa que nuestro estƔndar de pensamiento y conducta es encontrado en las Escrituras.

v La consejerĆ­a bĆ­blica utiliza principios encontrados en la Palabra de Dios junto con el poder del EspĆ­ritu Santo para lograr un cambio en el pensamiento y en la conducta.

v La consejería bíblica enseña que el propósito principal de las personas es glorificar a Dios con sus vidas. El objetivo de la consejería bíblica no es principalmente para eliminar el juicio, sino ser del agrado de Dios, es decir, ayudarnos a ser conformados a la imagen de Cristo (Romanos 8:28, 29).

v La consejería bíblica tiene el mismo objetivo como predicación y enseñanza bíblica: glorificar a Dios, evangelizar a los perdidos, y discipular a los creyentes.

COMO CAMBIAR Y CRECER

La necesidad de cambio y crecimiento: Las características de la inmadurez espiritual son encontradas en pasajes como Gal. 5:19-21, Col. 3:5, 8, 9 y 2 Tim. 3:2-7. Dios nos dice en estos pasajes y en otros que debemos espera que la gente no viva en el camino de Dios, siendo inestables y fÔcilmente engañadas, personas culpables, egoístas, y divisivas quienes aman las cosas malas, los chismes, con falta de autocontrol, enojados con la vida, mentirosos, engañadores, etc. Sin embargo, vivir de esta manera resultarÔ en una serie de lo que muchos llaman hoy problemas emocionales y psicológicos. Si las personas estÔn esclavizadas a tales pecados porque nos sorprendería que se sintieran no amados, paranoicos, ansiosos, encendidos, alterados, deprimidos, nerviosos y así sucesivamente.

Los problemas que la gente enfrenta hoy son reales, y el mundo psicológico a menudo reconoce este hecho. Sin embargo, basado en una antropología defectuosa, los psicólogos nunca descubrirÔn el verdadero origen de los problemas de las personas. Por lo tanto, no pueden ofrecer una ayuda genuina y duradera. Si usted recuerda, la psicología enseña que el hombre es bÔsicamente bueno o al menos neutral. AdemÔs, enseña que las personas tienen la respuesta, a sus problemas dentro de sí mismo y es el trabajo de los psicólogos ayudarlos a descubrir estas respuestas. También, la mayoría de los psicólogos que existe solamente un valor real, y esto es que no existe ningún valor. Por tanto, los psicólogos no presionan a sus pacientes con valores o verdades objetivas. Es fÔcil discernir entonces, que la piedra fundamental de toda psicología moderna contradice las Escrituras, las cuales enseñan que:

La humanidad esta perdida, moralmente depravada, bƔsicamente pecadores malvados que no desean la verdadera vida o la justicia (Efesios 2).}

Nuestros corazones (intelecto, emociones, voluntad) estÔn distorsionados y corruptos. Las únicas respuestas dentro de nosotros son aquellas que engañan y nos decepcionan (Jeremías 17:9).

Dios nos ha dado, valores eternos y objetivos en la Escritura que deben regir y gobernar nuestras vidas. Rechazar estos valores solo traerĆ” consecuencias eternas, pero en los tipos de problemas para los que las personas buscan terapia.

Si hemos de manejar los problemas que enfrentamos en una manera que agrade a Dios, debemos crecer espiritualmente (2 pedro 1:5-8; Santiago 1:2-5) a travƩs de la obediencia a la Palabra de Dios, (Colosenses 3:16; hechos 20:32; 2 Timoteo 3:16, 17) al permitir al Espƭritu Santo tener Su control sobre nuestras vidas (GƔlatas 5:16, 22-25). (TambiƩn vea Hebreos 5:12-14).

PUNTOS DE VISTA DEFECTUOSOS DE LA SANTIFICACION

La confusión provocada por la sociología secular a un lado, otro problema importante para el cristiano es una doctrina errónea del crecimiento. El ejemplo clÔsico del Perfeccionismo Wesleyano, iniciado por Juan Wesley y enseñado por muchas ramas del cristianismo.

Wesley enseñó que la naturaleza pecadora debe ser erradicada en una experiencia de crisis con el resultado que podemos alcanzar la perfección sin pecado en esta vida. En ese momento a travĆ©s de un acto de rendición total de la fe, dejamos nuestras luchas con el pecado, con el vivir para Dios, etc. En los 1800 Charles Finney y el Movimiento Keswick de ā€œDĆ©jalo y Deja que Diosā€, asĆ­ como los predicadores metodistas, popularizaron esta perspectiva del crecimiento cristiano. Sin embargo, el Nuevo testamento no enseƱa ninguna forma de madurez instantĆ”nea. Debemos estar seguros que el apóstol Pablo estarĆ­a muy sorprendido al descubrir que toda la santificación (o cualquier cosa que se le parezca) es posible en esta vida a la luz de su testimonio en 1 Corintios 9:24-27.

Desafortunadamente, muchos que rechazarĆ­an esta doctrina Wesleyana han sido grandemente influenciados por ella. Los cristianos por todos lados estĆ”n buscando una experiencia que les haga la vida cristiana fĆ”cil o que los lleve a la perfección. En los cĆ­rculos fundamentalistas y evangĆ©licos llamamos a esto ā€œre-dedicaciónā€ o ā€œcompromiso totalā€, con la implicación que de una vez por todas volvamos nuestras vidas hacia Dios y nunca vacilemos de nuevo. Sin embargo, JesĆŗs nos dice que existe una elección constante (Lucas 9:23), y Pablo dice que siempre estaremos en una lucha (Efesios 6:10-18). Muchos de nosotros no queremos hacer el trabajo difĆ­cil necesario para crecer; que se nos darĆ­a un poder sobrenatural en la forma de una dotación instantĆ”nea que nos cambiarĆ­a inmediatamente. Nos encontramos haciendo la misma cosa que cuando se trata de la toma de decisiones. Cuan mĆ”s fĆ”cil serĆ­a hacer ā€œsentimos que el EspĆ­rituā€ quiere que hagamos, mas que la ardua tarea del estudio bĆ­blico y la aplicación de los principios bĆ­blicos.

Si tratamos con los problemas y las oportunidades de la vida a la manera de Dios, debemos cambiar y crecer. Con el propósito de cambiar y crecer, debemos comprender que a Biblia no enseƱa la madurez instantĆ”nea. No enseƱa que existe una ā€œsegunda bendiciónā€ donde nos hacemos santos o espirituales. Entonces ĀæQuĆ© dice la Biblia acerca del cambio y el crecimiento?

El Nuevo Testamento enseña que existen cinco partes para la santificación bíblica:

Primero, la actividad de la Trinidad. El Padre (Juan 15:1-2), El Hijo (Juan 15:4,5); El EspĆ­ritu (2 Corintios 3:18). Los sistemas que ignoran a Dios pueden producir un cambio externo, pero no la madurez espiritual.

Segundo, la actividad del hombre. No existen mandamientos en la Escritura dirigidos al EspĆ­ritu Santo en lo que respecta a nuestro crecimiento espiritual, pero note que esta muestra de mandamientos dados al creyente: 2 Cor. 7:1; Efes. 4:1; 4:22-24; 1 Tim. 6:1; 2 Tim. 2:22; 1 Cor. 9:24-27.

Tercero, la Palabra de Dios. El cambio en nuestra conducta y sentimiento debe comenzar en nuestro pensamiento. Por lo tanto, es imperativo que nuestras mentes sean renovadas (Rom. 12:1,2; Efes. 4:23). Esta renovación puede solamente tener lugar a través de la Palabra de Dios (Heb. 5:11-14). Una verdadera renovación de nuestro pensamiento conducirÔ a una conducta y sentimientos transformados (Fil. 4:8,9; Efes. 4:22-24). Cualesquier sistema que deje a un lado la Palabra de Dios nos dejarÔ a merced de nuestros propios corazones (Jer. 17:9) los cuales nos llevarÔ por mal camino (Prov. 14:12).

Cuarto, el tiempo – es un proceso gradual. Muchos anhelan un cambio instantĆ”neo, pero el crecimiento requiere tiempo (Heb, 5:11-14).

Quinto, esfuerzo es requerido por el creyente. Esto equilibra la actividad de Dios en nuestra representación. Que Dios esta activamente involucrado es verdad, pero que el creyente debe estar activamente involucrado es tambiĆ©n verdad. Este equilibrio esta perfectamente enseƱado en Filipenses 2:12,13. Otros pasajes incluyen a: 1 Corintios 9:24-27 ā€“ā€œcorroā€ ā€œpeleoā€ y ā€œpongoā€; Efesios 6:10-13 ā€“ā€œfortaleceosā€, ā€œvestĆ­osā€, ā€œluchaā€, ā€œtomadā€, ā€œestar firmesā€, y 2 Tim. 4:6,7 ā€“ā€œpeleadoā€, ā€œacabadoā€, ā€œguardadoā€. (Adaptado de The Doctrine of Spiritual Growth por William W. Goode.).

Un buen estudio serĆ­a los primeros once versĆ­culos de 2 Pedro. En los versĆ­culos 1-4, encontramos la actividad de la Trinidad concediĆ©ndonos la apropiación de los dones de Dios al creyente (versĆ­culos 5-7). Esto es posible solo a travĆ©s del conocimiento de Cristo como es encontrado en la Palabra enfatizado en el versĆ­culo tres. Sin embargo, el crecimiento toma tiempo, y Pedro enseƱa esta verdad en el versĆ­culo ocho cuando habla de las cualidad cristianasen aumento. Aun, todo esto requiere esfuerzo, y se nos dice que seamos ā€œdiligentesā€ (versĆ­culos 5, 10) acerca de nuestro crecimiento a la madurez.

EL PROCESO DE CRECIMIENTO

El Nuevo Testamento enseƱa que aquĆ­ hay algunas cosas bĆ”sicas que un creyente debe comprender con el propósito de crecer en la santidad. Debemos primero comprender que somos una nueva criatura en Cristo (Efesios 2:1-6; Romanos 6:11). Luego, debemos comprender la naturaleza de la tentación. La tentación viene del mundo, la carne y el diablo (Santiago 1:13-15; 1 Juan 2:15,16; 1 Pedro 5:8; 2 Corintios 11:13, 14). Un creyente puede, sin embargo, vencer la tentación mediante la fortaleza de Dios (Mateo 4:2-11; 1 Corintios 10:13), a travĆ©s del uso correcto de la Palabra de Dios (Mateo 4:2-11; 2 Timoteo 3:16, 17). Debemos entonces comprender que el propósito de Dios para nuestras vidas es glorificarle y agradarle al conformarnos El a la imagen de Cristo (2 Corintios 5:9; 1 Corintios 10:31; Romanos 8:28, 29). Cuando comprendemos esto, nos permitirĆ” establecer las prioridades correctas. Al final de todo, debemos comprender que Dios espera obediencia. Esta obediencia es hecha posible a travĆ©s del poder del EspĆ­ritu Santo (GĆ”latas 5:16; Juan 15:7, 8; Filipenses 4:13), al presentar nuestros cuerpos a Dios para que Su voluntad sea hecha (Romanos 12:1, 2; Romanos 6:12, 13) y aprender el principio de ā€œquitarse/ponerse, la renovación de su menteā€, como es encontrado en Efesios 4:22-24.

Una Mirada a la Depresión a TravĆ©s de los Lentes de la Escritura

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Una Mirada a la Depresión a Través de los Lentes de la Escritura

Por Gary E. Gilley

El hombre sentado ante mĆ­ no respondĆ­ a mis preguntas. Se sentó, inmóvil, mirando fijamente al piso. Era un hecho conocido por muchos que lo querĆ­an que Ć©l estaba bajo mucho estrĆ©s, pero que Ć©l estaba cerca del Ā«bordeĀ» nos sorprendió a todos nosotros. Pronto Ć©l se encontraba en la sala de psiquiatrĆ­a de un hospital local, medicado y experimentando consejerĆ­a tanto individual como de grupo. Desafortunadamente su vida nunca serĆ­a la misma. Ɖl habĆ­a venido a ese estado de depresión profunda (lo que algunos llamarĆ­an ā€œclĆ­nicoā€) por las decisiones no bĆ­blicas y pecaminosas que Ć©l habĆ­a estado haciendo en su vida. Si bien Ć©l superarĆ­a su depresión, la consejerĆ­a que Ć©l recibió reforzó y validó estas decisiones. Ɖl finalmente dejó a su esposa y a su hijo, dejó la iglesia y siguió su estilo de vida impĆ­o.

Los problemas maritales son la razón de nĆŗmero uno por la que las personas buscan consejerĆ­a en los Estados Unidos. La depresión es la segunda. Las dificultades financieras son el principal motivo que dan las personas como la fuente de su depresión. Podemos comprender el por quĆ© esto es asĆ­, con la cantidad de deuda que muchos tienen hoy, pero a menudo esto es sólo la punta del iceberg. De hecho, nuestros problemas financieros pueden ser un buen indicador de que muchos otros aspectos de nuestras vidas estĆ”n descontrolados – los cuales todos nos pueden conducir a la depresión.

Todos nosotros tenemos dĆ­as cuando nos sentimos tristes, deprimidos, aburridos o derrumbados. Le podemos llamar a este sentimiento una forma suave de depresión, pero el desĆ”nimo es quizĆ” un mejor tĆ©rmino. Esperar vivir en este mundo sin desĆ”nimo y tristeza ocasional es completamente poco realista. Virtualmente cada personaje principal de la Escritura estuvo bajo momentos desafortunados o amargos, incluyendo a Jesucristo. Simplemente una lectura rĆ”pida de los Salmos, JeremĆ­as o EclesiastĆ©s nos dice que mucho acerca de la vida, aun la vida del piadoso, ese deprimente hasta al punto de las lĆ”grimas, del pesar y la confusión. Pero, Dios nunca se disculpa por esto. MĆ”s bien, Ć©l nos informa que El usa estas mismas cosas para hacernos madurar a la imagen de Su Hijo (Santiago 1:2-4; Rom. 8:28,29 y Rom. 5:3-5). Una vida perfecta de felicidad y plenitud consistente – libre de todos los efectos del pecado – nos espera en la eternidad. El vacĆ­o, la aflicción y las tristezas de esta vida son resultados directos del principio del pecado en este mundo. Aun asĆ­, Dios usa estas pruebas como una manera de prevenirnos de volvernos demasiado cómodos en nuestra condición actual. El resultado es que, como Abraham, tambiĆ©n esperamos con anticipación una ciudad ā€œcon fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Diosā€ (Heb. 11:10). Entonces, mientras tenemos una gran paz en Cristo – y muchas cosas maravillosas y bellas en esta vida para disfrutar – es ciertamente anti-bĆ­blico esperar serlo (como la canción dice).

Sin embargo, mientras podemos esperar ser ocasionalmente desalentados, muchas personas luchan contra una profunda depresión. Podemos definirla depresión como: ā€œEse estado de Ć”nimo debilitante, sentimiento o aire de desesperanza que da como resultado un cese del manejo de la vidaā€. Tal persona al menos a medias se apagarĆ”; es decir, dejarĆ” de funcionar en muchas Ć”reas. Una persona deprimida puede querer dormir todo el tiempo (o al menos recaer todo el dĆ­a en el sofĆ”); Ć©l puede llorar fĆ”cilmente; Ć©l puede dejar de acudir al trabajo o hacer tareas necesarias en su casa; Ć©l puede dejar de comer o puede comer constantemente; Ć©l considerarĆ” que la vida no tiene esperanza, etc. Es el propósito de este estudio ocuparse de las causas de la depresión, los resultados de la depresión y finalmente, cómo tratar con de a la manera de Dios!

Las Causas de la Depresión

Es importante para reconocer que la depresión no es el problema por o en sí mismo; es una respuesta o una reacción hacia otra cosa. Por esa razón, la Escritura casi no dice nada acerca de la depresión de por sí. Sin embargo, tiene mucho que decir acerca de las causas de fondo de la depresión.

Ā La Biblia enseƱa que a la depresión no es causada por las circunstancias de nuestras vidas, sino mĆ”s bien por nuestras reacciones anti-bĆ­blicas hacia esas circunstancias (con excepción de ciertos problemas fĆ­sicos y ciertos desórdenes del cerebro de los que nos ocuparemos en un momento). Esto puede ser probado tanto bĆ­blicamente como por observación. Ejemplos, como la diferencia entre la forma en que Judas y Pedro manejaron sus pecados, abundan en la Escritura. En la vida diaria vemos a personas volverse amargadas y constantemente deprimidas sobre un accidente atroz; luego vemos que personas comos Joni Erickson Tada que finalmente pueden usar tal situación como un punto de apoyo para crecimiento – la diferencia estĆ” en las reacciones.

Desafortunadamente, la persona deprimida normalmente no ha dado una sola respuesta antibĆ­blica a sus problemas, en lugar de eso Ć©l usualmente ha hecho toda una serie de ellas, complicando de esta manera el proceso de recuperación. El pensamiento inadecuado da como resultado un comportamiento inconsciente, lo cual aumenta la depresión, lo cual a su vez estimula mĆ”s pensamiento inadecuado. . . (ā€œPrenderĆ”n al impĆ­o sus propias iniquidades, Y retenido serĆ” con las cuerdas de su pecado.ā€ Prov. 5:22).

En otras palabras, la depresión a menudo resulta de un ciclo descendente en el cual comenzamos con un problema, reaccionamos a Ć©l en una forma pecaminosa, causando una complicación del problema que se cumple por una respuesta pecaminosa adicional, etc. Como veremos mĆ”s adelante, este ciclo debe ser detenido y un ciclo ascendente de respuestas bĆ­blicas debe comenzar.

Algunas de las Causas Generales de la Depresión

Problemas FĆ­sicos

Algunos pueden padecer de depresión como resultado de daƱo cerebral o de algĆŗn otro tipo de enfermedad. Otros pudieron haber sido diagnosticados con un desequilibrio quĆ­mico, y mientras que debemos dar lugar a esta posibilidad, no creemos que sea tan comĆŗn como muchas personas piensan. La teorĆ­a del desequilibrio quĆ­mico ha alcanzado proporciones de moda en la actualidad con el resultado de que el mĆ©todo principal de tratamiento para personas deprimidas son drogas. Cuando una persona es diagnosticada de que tiene un desequilibrio quĆ­mico, Ć©l deberĆ­a hacer esta pregunta (propuesta por Dr. Bob Smith, un mĆ©dico cristiano que estĆ” tambiĆ©n muy involucrado en la consejerĆ­a bĆ­blica): ā€œĀæCuĆ”l quĆ­mico y que tan fuera de balance estĆ”?ā€ En la mayorĆ­a de los casos la respuesta serĆ”: ā€œno sabemosā€. Tal respuesta de la comunidad mĆ©dica ciertamente le deberĆ­a dar al creyente mucho a considerar.

En lugar de enseƱarles a las personas cómo manejar sus problemas, demasiadas veces simplemente tapamos estos problemas con drogas. Para un artĆ­culo interesante sobre la depresión desde un punto de vista secular vea U.S. News and World Report, 5 de marzo, 1990, ā€œVenciendo la Depresión,ā€ pp48-56. Este artĆ­culo se aplica a ā€œuna generación nueva de drogas (que) permite una sofisticación y una flexibilidad en el tratamiento que no fue posible en el pasadoā€.

Mientras que el uso de drogas para tratar la depresión puede ser lo mejor que el mundo no-salvo le puede proponer, afortunadamente el cristiano tiene otros recursos. Con esto en mente, ciertamente serĆ­a sabio el consumir drogas como Ćŗltimo recurso y no el primer recurso. DeberĆ­amos comenzar a examinar cuidadosamente los pensamientos y las acciones en nuestras vidas que podrĆ­an ser la raĆ­z de nuestro problema. E. Fuller Torrey (un psiquiatra de investigación, quien no estarĆ­a de acuerdo con nuestra posición sobre la psicologĆ­a) no obstante, admite que cerca del 5 % de aquellos que vienen a un psiquiatra son personas con una enfermedad orgĆ”nica del cerebro o, cerca del 75 % son personas con problemas con la vida, y otro 20 % requerirĆ” un examen mĆ”s detallado para emitir un juicio conclusivo (How to Counsel from Scripture, p.4). Habiendo dicho todo esto, aun recomendarĆ­amos un reconocimiento mĆ©dico a fondo para una persona que lucha contra una depresión profunda.

El reconocimiento médico físico y/o emocional así como también los pobres hÔbitos alimenticios también puede ser un factor. En 1 Reyes 19 la causa primaria de la depresión de Elías parece haber estado por la fatiga, etc. La terapia inicial de Dios para Elías fue comida y sueño (versículos 5-8). Mas tarde Dios ayudó a Elías a alejar su mirada de sí mismo y a ponerla en Dios (quien le reveló Su soberanía, versículos 11 y 13). Luego, El hizo a Elías tomar una mirada realista sobra la vida (versículo 18), y finalmente El obligó a Su profeta a otra vez involucrarse en el ministerio (versículo 15-19). El proceso entero tomó varias semanas.

El ejemplo de ElĆ­as es el que una persona deprimida deberĆ­a estudiar, pues – al igual que este gran hombre de Dios – las personas deprimidas a menudo enfocan la atención en ellos mismos en lugar de Dios y en los demĆ”s. Este enfoque se distorsiona a menudo mĆ”s por la fatiga y por una dieta pobre. El remedio es a menudo un re-enfoque de nuestra atención, asĆ­ como tambiĆ©n el descanso y los hĆ”bitos correctos de alimentación.

Culpabilidad

Los Salmos 32, 38 y 51 todos describen las depresiones de un hombre culpable. (Note Salmo 32:3-5: ā€œMientras callĆ©, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el dĆ­a. Porque de dĆ­a y de noche se agravó sobre mĆ­ tu mano; sequedades de verano. Selah Mi pecado te declarĆ©, y no encubrĆ­ mi iniquidad. Dije: ConfesarĆ© mis transgresiones a JehovĆ”; Y tĆŗ perdonaste la maldad de mi pecado. Selahā€.) Algunos creen que la causa nĆŗmero uno de la depresión es la culpabilidad no resuelta. A menudo esta culpabilidad puede ser resultado de pecados de aƱos atrĆ”s en los cuales el perdón de Dios nunca ha sido buscado o aceptado. Si la culpabilidad no se resuelve por la confesión de pecado (1 Juan 1:9), la depresión es el resultado natural. Los cristianos no deberĆ­an esperar de propia voluntad practicar el pecado sin afrontar las consecuencias, de las cuales puede ser depresión.

Un Perspectiva AntibĆ­blica sobre la Vida

En el Salmo 73 Asaf estaba deprimido sobre la prosperidad del malvado. Ɖl consideró que Ć©l habĆ­a vivido justificadamente en vano mientras los impĆ­os tenĆ­an una vida de abundancia. (Sal. 73:12,13: ā€œHe aquĆ­ estos impĆ­os, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocenciaā€.) No fue hasta que Ć©l vio el mundo desde el punto de vista de Dios (la perspectiva bĆ­blica) que Ć©l pudo salir de su depresión. (Sal. 73:16,17: ā€œCuando pensĆ© para saber esto, Fue duro trabajo para mĆ­, Hasta que entrando en el santuario de Dios, ComprendĆ­ el fin de ellos.ā€.) En un mundo de confusión una perspectiva no bĆ­blica sobre la vida tiene que ser una de las causas principales de la depresión.

Viviendo de acuerdo con las Prioridades Equivocadas

Pregunte casi a cualquier cristiano cuales son las prioridades de su vida y le dirĆ”: Dios, la familia y el trabajo (y en ese orden). AĆŗn en muchos casos nuestras prioridades son controladas por la ā€œtiranĆ­a de lo urgenteā€ – cualquier cosa que haga mĆ”s ruido en nuestras vidas obtiene la mayor atención.

Como consecuencia, podemos encontrar nuestro tiempo dominado por el trabajo, los niƱos corriendo por ahĆ­, sosteniendo la casa, fomentando nuestra educación o desarrollando nuestros pasatiempos, etc. Mientras Ć©stas son todas cosas buenas y necesarias a menudo nos deja muy poco tiempo para pasar con Dios o la familia. El dĆ­a inevitablemente vendrĆ” cuando nuestras cisternas dejarĆ”n de fluir (Jer. 2:13, ā€œPorque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mĆ­, fuente de agua viva, y cavaron para sĆ­ cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.ā€), y nos enfrentaremos a ā€œagotamientoā€, ā€œcrisis de mediana edadā€, ā€œsiete aƱos de picazónā€, o lo que sea. Por desgracia, probablemente ni siquiera sabremos el verdadero nĆŗcleo del problema.

Sin embargo, el problema real es claro y simple: Una vida anti-bĆ­blica. Es posible que no hayamos cometido un pecado grave, pero hemos ignorado de la ā€œprimavera del agua vivaā€ durante tanto tiempo que estamos pagando el precio finalmente.

EstƔndares Antibƭblicos

Puede ser legalismo, misticismo o perfeccionismo – cualquier cosa que sea – estamos examinando nuestras vidas por el estĆ”ndar equivocado. El estĆ”ndar de Dios es que debemos ser un creyente en crecimiento (Heb. 5:11; 2 Pedro 1:5-8 y 2 Pedro 3:18). No somos perfectos, y Dios sabe eso; deberĆ­a ser nuestra meta crecer en El.

El Egocentrismo

Somos llamados a ser a centrarnos en los demĆ”s (Fil. 2:3,4 y Hechos 20:35) y a ser centrado en Dios (Mat. 6:33). Todo en nuestra sociedad contradice esto diciĆ©ndonos que necesitamos ser egocĆ©ntricos. Se nos esta diciendo que debemos estar preocupados por nuestra imagen propia, debemos amarnos a nosotros mismos, debemos ser seguros de sĆ­ mismo y acometedores, debemos cuidar de nosotros mismos – y etc. etc.

Pero, Jesús nos dice que nos neguemos a nosotros mismos, es decir, a perder nuestras vidas por Su causa (Lucas 9:23,24); recibimos instrucciones de no poner nuestra confianza en la carne (Fil. 3:3); se nos dice que es una señal de nuestros malos tiempos que los hombres son amadores de sí mismos (2 Tim 3:2). ¿No es de extrañar que las personas que estÔn haciendo exactamente lo opuesto de lo que dicen las Escrituras estén teniendo problemas para hacer frente a la vida?

Los Resultados de Depresión

Hay, sin duda, otras causas para la depresión, pero la mayor parte de ellos calzarĆ­an debajo de una de las categorĆ­as generales previamente citadas. Ahora queremos mencionar algunos de los resultados de depresión – las experiencias que usted es propenso a tener cuando usted estĆ” deprimido.

Antes de que nos introduzcamos en esto, serĆ­a de ayuda seƱalar que si bien podemos estar deprimidos, somos todavĆ­a responsabilizados por nuestras acciones. Por ejemplo, Pablo tuvo un problema fĆ­sico legĆ­timo en 2 Corintios 12 que no era su culpa. Puesto que Ć©l se sintió enfermo y quizĆ” sufrió grandemente por su enfermedad, sin duda alguna Ć©l tenĆ­a derecho de estar un poco irritable y deprimido – Ā”pero eso no fue el caso en absoluto! (2 Cor. 12:9,10: ā€œY me ha dicho: BĆ”state mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriarĆ© mĆ”s bien en mis debilidades, para que repose sobre mĆ­ el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy dĆ©bil, entonces soy fuerte.ā€) Ā”Obviamente los problemas y el dolor no nos dan el derecho para comportarnos pecaminosamente!

Entonces, aunque una persona no puede mantenerse propensa por el problema inicial, él es responsable de manejar su vida a la manera de Dios. Cuando él falla en reaccionar bíblicamente, sino que en lugar de eso se vuelve resentido, lleno de lÔstima de sí mismo, o enojado, la consecuencia puede ser la depresión.

La Escritura da algunas descripciones vĆ­vidas de personas deprimidas:

Ā· Tristeza y pesimismo (Sal. 32:3)

Ā· ApatĆ­a y fatiga (Sal. 32:4)

· Desesperación (Sal. 38:2-4 y 10)

Ā· Problemas fĆ­sicos – Dolores de espalda, dolores de cabeza, etc. (Sal. 38:5-8)

Ā· Retiro – a menudo culpando otros (Sal. 38:11; 55:6-8)

Ā· Sentimientos y pensamientos de culpabilidad (Sal. 51:3).

Ā· Desvelo – o sueƱo inquieto (Sal. 42:2, 3)

· Pérdida de productividad (1 Reyes 19:3-5)

Ā· Pensamientos de muerte o suicidio (1 Reyes 19:4).

Cómo Ocuparse de la Depresión

Nosotros ahora miraremos a algunas acciones bíblicas y prÔcticas que podemos tomar para ayudarnos a superar depresión, dependiendo de la causa.

Recibir a Cristo

Cristo no serĆ” manipulado; Ɖl nunca debe ser buscado por alguna otra razón que por El mismo. Sin embargo, uno de los beneficios preciosos de convertirse en un hijo de Dios es el perdón de pecados (Rom. 5:1-11). Como vimos antes, a menudo la depresión es resultado de una culpabilidad no resuelta; la salvación remueve esa culpabilidad.

Reprogramar nuestro pensamiento

En un grado grande, nuestros sentimientos siguen a nuestro pensamiento. Una persona deprimida sería sabia en mantener un diario de sus pensamientos cuando él estÔ deprimido. Esos pensamientos que conducen a la depresión deberían ser afrontados honestamente y deberían reemplazarse por una mentalidad bíblica de la vida (Fil. 4:8 y Rom. 12:2). Por ejemplo, una persona deprimida como resultado de una autocompasión debe ser lo suficientemente sincero para reconocer a esta actitud como pecaminosa. Los pensamientos de autocompasión deben ser confesados y reemplazados con pensamientos que honren a Dios y deben estar de acuerdo con la Escritura (e.g. Rom. 8:28 y Santiago 1:2-4).

OcĆŗpese del comportamiento pecaminoso

Deberíamos revisar todos los factores (los incidentes, etc.) Y/o los patrones de vida que han conducido a nuestras reacciones a los problemas iniciales. Luego deberíamos encontrar la acción bíblica y por la fortaleza de Dios comenzar a reemplazar esas reacciones pecaminosas con reacciones bíblicas mediante la aplicación del principio de despojarse-vestirse de Efesios. 4:22-24.

Establezca contacto con otros

Las personas deprimidas tienden a encerrarse en sí mismas; a su vez, la depresión se intensifica. Por consiguiente, uno de las mejores cosas que una persona deprimida puede hacer es preocuparse por otros (Fil. 2:4).

No malinterprete; no enseñamos una técnica para superar la depresión tanto como estamos alentando a individuos a regresar a una perspectiva bíblica sobre la vida. Cuando nos olvidamos de nosotros mismos y enfocamos la atención en otros, complacemos a Dios. Como un beneficio secundario una persona deprimida puede muy bien encontrar su espíritu levantado.

Enfoque la atención sobre el comportamiento y no en los sentimientos

Usted no hace lo que usted hace porque usted se siente de cierta forma; mƔs bien, usted se siente en esa forma por lo que usted hace y piensa (Fil. 4:6-9). Note el ejemplo de Caƭn (Gen. 4:5-8).

Enfoque la atención en un plan de acción específico

Desarrolle un plan de ataque en contra de las tendencias pecaminosas del corazón humano que se rinde a los sentimientos en vez de seguir el camino de la responsabilidad cristiana. Haga una lista de las opciones y los pasos que pueden ser tomados para resolver la situación.

Crezca en el compaƱerismo

Retirarse y estar solo es una de las peores cosas que los individuos deprimidos pueden hacer, porque el retiro refuerza la depresión y la absorción de identidad. Deberíamos tratar de estar con aquellos que nos pueden levantar y nos pueden alentar cuando tratemos de hacer lo mismo con ellos (Gal. 6;1ff y Heb. 10:24,25). No estamos aconsejando que la manipulación de las personas para satisfacer nuestras necesidades, sino que somos sabios por tener por entendido que Dios nos ha dado a los demÔs creyentes para alentarnos, cuando le extendemos la mano.

Tenga cuidado con la introspección

Aunque el entendimiento profundo es esencial para superar la depresión, el entendimiento profundo puede volverse poco saludable cuando va mÔs allÔ de la evaluación y el entendimiento profundo sano en la introspección morbosa (1 Cor. 4:3-5).

Deje de intentar desquitarse

La venganza y otras formas de ira pueden causar depresión (Rom. 12:14-21 y Efes. 4:26,27).

Acepte responsabilidad por la depresión

Intercambiar la culpa a otros nunca ayudarÔ. Aún cuando hemos estado ofendidos por otros, la depresión no serÔ causada por la injusticia hecha, sino por nuestras reacciones pecaminosas.

Me doy cuenta de que hay esperanza

Cuando decimos que la mayoría de la depresión es un resultado de las reacciones anti-bíblicas y pecaminosas hacia los problemas, suena desagradable y rudo. Realmente lo opuesto es cierto. Cuando nos damos cuenta de que son nuestras reacciones las que causan la depresión, entonces podemos ocuparnos de esas reacciones a la manera de Dios. Esta comprensión nos da esperanza de que, con la ayuda de Dios, una solución es posible (Fil. 4:13).

OcĆŗpese de la culpabilidad

Aun en la vida del creyente puede haber culpabilidad no resuelta. Si es así, necesitamos buscar y aceptar el perdón de Dios (1 Juan 1:9). Por cierto, en ninguna parte de la Escritura se nos dice que tenemos que perdonarnos a nosotros mismos; no tenemos autoridad para hacer eso. MÔs bien, sólo Dios puede perdonar pecados; por consiguiente, es nuestra responsabilidad llevarlo a Su Palabra y reconocer Su perdón cuando hayamos confesado nuestros pecados.

Cuidemos de nuestros cuerpos humanos

No somos criaturas puramente espirituales no importa cuÔn cerca estemos de Dios. Por consiguiente, debemos cuidar nuestros cuerpos. Dormir correctamente, la comida, el descanso, la relajación y el ejercicio son todos útiles para combatir la depresión (De nuevo, note el ejemplo de Elías en 1 Reyes 19.)