«¿Quién es un Cristiano?»

 «¿Quién es un Cristiano?»

a1El Diccionario Webster define a un cristiano como “una persona que se precia de creer en Jesús como el Cristo, o en la religión basada en la enseñanza de Jesús.” Aunque éste es un buen punto de partida para entender quien es un Cristiano, como muchas definiciones seculares, ésta de alguna manera no alcanza a comunicar en realidad la verdad bíblica de lo que significa ser un Cristiano.

La palabra “cristiano” es utilizada tres veces en el Nuevo Testamento – en Hechos 11:26; Hechos 26:28, y 1 Pedro 4:16. Los seguidores de Jesucristo fueron llamados “Cristianos” primero en Antioquía debido a que su comportamiento, actividad y forma de hablar fueron como los de Cristo. (Hechos 11:26) Originalmente este término fue utilizado por la gente no salva en Antioquía (o sea los no creyentes) como un tipo de apodo despectivo, utilizado para burlarse de los Cristianos. Literalmente significa “perteneciente al partido de Cristo” o “partidario o seguidor de Cristo,” lo cual es muy similar a la manera en la que el Diccionario Webster lo define.

Desafortunadamente con el paso del tiempo, la palabra “Cristiano” ha perdido mucho de su significado y a menudo es utilizada para describir a alguien religioso o que tiene altos valores morales, en lugar de un verdadero seguidor de Jesucristo nacido de nuevo (ésta vez en el espíritu) como lo vemos en Juan 3:3. Mucha gente que no cree ni confía en Jesucristo, se considera cristiana simplemente porque asiste a la iglesia o vive en una nación “Cristiana.” Pero asistir a la iglesia, servir a aquellos menos afortunados que uno, o ser una buena persona, no lo hace a uno un cristiano. Bien dijo una vez un evangelista, “Asistir a la iglesia no hace a uno un Cristiano, al igual que ir a un garaje no hace a uno un automóvil.” Ser un miembro de una iglesia, asistir a los servicios regularmente, y dar para la obra de la iglesia, no pueden hacerle un cristiano.

La Biblia nos enseña que las buenas obras que hacemos no nos pueden hacer aceptables a Dios. Tito el capítulo 3 y versículo 5 nos dice que “Dios nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.” De manera que, un cristiano es alguien que ha sido nacido de nuevo por Dios (espiritualmente hablando) y ha puesto su fe y confianza en Jesucristo. Esto lo vemos en Juan 3:3,7, y en 1 Pedro 1:23. En Efesios 2:8 leemos que “Por gracia somos salvos por medio de la fe y esto no procede de nosotros, sino que es un regalo, un don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe ni se jacte.” Un cristiano verdadero es alguien que se ha arrepentido de sus pecados y ha puesto su fe y confianza solamente en Jesucristo. Su confianza no está en seguir una religión, ni una serie de claves morales, ni una lista de cosas que uno debe o no debe hacer.

Un verdadero Cristiano es una persona que ha puesto su fe y confianza en la persona de Jesucristo, que reconoce que Él murió en la cruz como pago por todos los pecados personales de cada uno de nosotros y que resucitó al tercer día para obtener la victoria sobre la muerte, para dar la vida eterna a todos los que creamos en Él. Juan 1:12 nos dice: “Más a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Un verdadero cristiano es en verdad un hijo de Dios, una parte de la verdadera familia de Dios, y uno a quien le ha sido dado una nueva vida en Cristo. Por lo tanto Dios pone un deseo en el corazón del cristiano de cambiar totalmente su estilo de vida y le incentiva a llevar una vida santa y pura. La marca de un cristiano verdadero es demostrar amor hacia los demás y la obediencia a la Palabra de Dios. Esto lo vemos en las Sagradas Escrituras en 1 Juan 2:4 y en 1 Juan 2:10.

http://www.gotquestions.org/Espanol/Quien-es-un-Cristiano.html

Los Evangelios complementarios

Autor: LEE STROBEL

Los Evangelios complementarios

a1La tan mentada aseveración de que los Evangelios se contradicen entre sí ha sido exhaustivamente tratada en diversos libros. «En realidad, lejos de ser contradictorios, los Evangelios son claramente complementarios», dijo Hank Hanegraaff del Christian Research Institute, un instituto de investigaciones cristianas. «En el curso de los siglos, un sinnúmero de expertos y comentaristas bíblicos han atestiguado este hecho. Si todos los autores de los Evangelios hubieran dicho exactamente lo mismo y exactamente de la misma manera, con todo derecho sus testimonios podrían haber sido puestos en duda por confabulación».

El apologista Norman Geisler, presidente del Southem Evangelical Seminary, ha recopilado unas ochocientas supuestas contradicciones bíblicas. «Por experiencia, solo puedo decirle que cuando los críticos hacen estas objeciones, invariablemente violan uno de los diecisiete principios de interpretación de las Escrituras», me dijo en una entrevista.

Por ejemplo, solo porque los Evangelios tengan una perspectiva diferente al describir los acontecimientos no significa que sean irreconciliables. Mateo dice que había un ángel en el sepulcro de Jesús, mientras que Juan dice que había dos. Sin embargo, Geisler, señala que «Mateo no dijo que había uno solo. Juan daba más detalles al decir que había dos».

Después de estudiar la coherencia entre los cuatro Evangelios, Simon Greenleaf, de la Facultad de Derecho de Harvard, el más grande experto en prueba legal del siglo diecinueve, concluyó: «Hay suficiente discrepancia como para demostrar que no pudo haber existido un previo acuerdo entre ellos; pero al mismo tiempo hay tal concordancia sustancial para demostrar que todos eran narradores independientes de la misma gran transacción».

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

El profesional del amor

Octubre 12

El profesional del amor

Lectura bíblica: Juan 15:9–13

Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado. Juan 15:12

a1Aquí va una pregunta un poco cómica para que contestes. Supón que quieres llegar a ser el mejor jugador de fútbol del mundo: ¿Con quién preferirías pasar el tiempo: (a) un jockey profesional? (b) un haragán profesional? (c) o un jugador profesional de fútbol?

Elegiste (c), ¿no es cierto? La mejor manera de perfeccionar tu estilo futbolístico sería estar con la persona que juega el deporte en su más alto nivel. No tendría sentido estudiar el ejemplo de alguien que no es profesional.

Muchos afirman ser expertos del amor. Pero si realmente queremos aprender cómo amar, tenemos que mantenernos cerca de la persona que mejor amó. Jesús es “el profesional del amor”. Vivió una vida perfecta de amor aquí en la tierra, y cuando seguimos su ejemplo, no podemos equivocarnos. Entonces, la pregunta importante es ésta: “¿Cómo amó Jesús?”.

No puedes menos que notar que el amor de Jesús fue sacrificado. Se dio de mil maneras cotidianas. Y su poder de dar nunca desapareció.

Por ejemplo, después de que Juan el Bautista, el primo de Jesús, fuera ajusticiado por un gobernante malvado, Jesús quiso estar a solas. Pero cuando el gentío lo siguió, no los echó. Por compasión, se quedó y los ayudó. Les enseñó, los curó y hasta dio de comer a más de 5.000 hombres (ver Mateo 14:13–21).

Justo antes de que Jesús fuera arrestado en el huerto de Getsemaní, todavía seguía dando. Curó la oreja de uno de los hombres que había venido para arrestarlo. Y en este momento agonizante y triste, Jesús tuvo el cuidado de enseñar a sus discípulos hasta el final (ver Mateo 26:50–54).

La muerte de Jesús en la cruz por nosotros fue el ejemplo definitivo de un amor sacrificado. Como dijo Jesús: “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Jesús dio su vida voluntariamente para rescatarnos de tener que pagar el precio de nuestros propios pecados, un precio que nunca hubiéramos podido pagar.

Jesús nos mandó amar a otros en la misma manera como él nos ama. La mayoría no nos encontraremos nunca en una situación en que tenemos que sacrificar nuestra vida por nuestros amigos. Pero podemos estar seguros de que Dios nos colocará en lugares donde tendremos que sacrificar nuestro tiempo, dinero, energía, comodidades y conveniencias.

No es fácil amar como “el profesional del amor”, ¡pero de eso se trata el verdadero amor!

PARA DIALOGAR
¿Qué significa “amor sacrificado”? ¿De qué manera puedes demostrárselo esta semana a un amigo o un familiar?

PARA ORAR
Señor Jesús, gracias por amarnos cueste lo que cueste. Por favor, ayúdanos a amar a los demás como amas tú.

PARA HACER
Piensa en una manera en que puedes imitar hoy el amor sacrificado de Jesús. ¡Y hazlo!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿SON FIDEDIGNOS LOS REGISTROS DE LA VIDA DE JESÚS?

Autor: LEE STROBEL

¿SON FIDEDIGNOS LOS REGISTROS DE LA VIDA DE JESÚS?

a1En su programa especial de televisión, Jennings aceptó prestamente el escepticismo de los profesores liberales con respecto a Mateo, Marcos, Lucas y Juan, los Evangelios que describen la vida, las enseñanzas, los milagros, la muerte y resurrección de Jesús. «Los expertos nos dijeron desde un principio que no toman en un sentido literal todo lo que leen en el Nuevo Testamento, porque este tiene cuatro versiones diferentes y a veces contradictorias acerca de la vida de Jesús», dijo. «No hay ninguna evidencia digna de confianza acerca de quiénes fueron efectivamente los autores. En general, hay un acuerdo generalizado que no fueron testigos oculares. De hecho, los Evangelios posiblemente se escribieron entre cuarenta y cien años después de la muerte de Jesús».

Los escépticos necesitan desmantelar la confianza en los Evangelios para socavar las enseñanzas claras de que Jesús es el Unigénito Hijo de Dios. Sin embargo, hay estudios excelentes que respaldan la exactitud y confiabilidad fundamental de los relatos de los Evangelios. En declaraciones a la revista Time, con motivo de un artículo sobre la identidad de Jesús, Peter Stuhlmacher, profesor emérito de la Facultad Teológica Protestante de Tübingen, dijo: «Los textos bíblicos, tal cual están, son la mejor hipótesis que tenemos hasta ahora para explicar lo que realmente sucedió»

Craig Blomberg, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario de Denver y autor de The Historical Reliability ai the Gaspels [La confiabilidad histórica de los Evangelios], reconoció que, en sentido estricto, los Evangelios son anónimos. Sin embargo, recalcó que el testimonio uniforme de la Iglesia Primitiva era atribuir la autoría del primer Evangelio del Nuevo Testamento a Mateo, el recaudador de impuestos y uno de los doce discípulos; atribuir a Juan Marcos, el compañero del discípulo Pedro, la escritura del Evangelio que llamamos Marcos; y a Lucas, conocido como el «médico amado» de Pablo, el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles.

Si bien el nombre del autor del cuarto Evangelio no está en tela de juicio, fue ciertamente alguien llamado Juan; existen dudas sobre si se trataba del apóstol Juan o si era otro Juan. Blomberg, dice que está convencido de que «la mayor parte importante del material apunta al apóstol», aunque alguien muy cercano a Juan pudo haber cumplido el papel de editor, «dando forma a los últimos versículos y probablemente creando la uniformidad estilística de todo el documento». Pero, en cualquier caso, subrayó: «el Evangelio evidentemente está basado en material de testigos oculares, al igual que los otros tres Evangelios».

El testimonio de la autoría de Marcos y Mateo viene de Papías, en el año 125 d.C. Irineo también lo confirmó en el año 180 d.C.:

«Mateo publicó su propio Evangelio para que circulara entre los hebreos en su lengua, cuando Pedro y Pablo se encontraban predicando el evangelio en Roma y fundando la iglesia allí. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos dejó por escrito lo esencial de la predicación de Pedro. Lucas, seguidor de Pablo, asentó en un libro el evangelio predicado por su maestro. Luego Juan, el discípulo del Señor, el mismo que se había recostado sobre su pecho, produjo su Evangelio mientras vivía en Éfeso, en Asia».

Es significativo, observó Blomberg, que no hay evidencia del primer siglo que ponga en duda la autoría de los Evangelios. En realidad, si la autoría iba a ser inventada, losnombres de los apóstoles con más reconocimiento, como Pedro o Santiago, seguramente hubieran sido usados para dar más credibilidad, en vez de atribuirlos a Marcos y Lucas, que ni siquiera estaban entre los doce discípulos, y a Mateo que había sido anteriormente un recaudador de impuestos muy odiado.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

 

Ser amigo de todos

Octubre 11

Ser amigo de todos

Lectura bíblica: Marcos 10:46–52

Entonces Jesús se detuvo y mandó llamarle. Marcos 10:49

a1Rubén sabía que iba a tener un nuevo compañero de clase, pero no tenía idea de que llegaría al aula en una silla de ruedas. Rubén en realidad nunca había visto de cerca a un discapacitado, y se sentía incómodo con Sergio. Aparentemente, lo mismo sucedía con los demás chicos del grado porque la única persona que le dirigió la palabra fue la maestra.

A la hora de comer, Rubén notó que Sergio estaba comiendo solo. Éste levantó la vista y miró a Rubén y el grupo que estaba con él, y sus miradas se encontraron.
Rubén le dijo en voz baja a la rueda de chicos:
—Muchachos, ¿qué les parece si nos vamos a sentar con el chico nuevo?
Los demás lo miraron como diciendo: “¡Jamás!” y se dirigieron al lado opuesto del patio. Rubén se quedó allí parado sin saber si quería pagar el precio por hacer lo bueno.

Jesús es el ejemplo perfecto del amor. Y una de las enormes características que vemos en él es que amaba a todos, sin importarle quiénes eran, su apariencia o qué problemas tenían. Jesús amaba a todos, aun a los que eran rechazados por la gente a su alrededor. Él ministró a mendigos ciegos, cobradores de impuesto deshonestos, soldados romanos crueles y líderes religiosos orgullosos. Era amigo de los ricos y de los pobres, de los educados y los ignorantes, de adultos y niños, de los que creían en él; y hasta de los que no creían en él. Se rodeó de personas de diversos antecedentes, pasados y necesidades… y los amó a todos.

Jesús ama a todos porque sabe que todas las personas son creación de Dios. Al mirar a los ojos de las gentes y ver el toque creativo de su Padre, reconocía que eran de valor.

Jesús dijo que los demás reconocerían a los cristianos por el amor que demuestran los unos por los otros. Ya que Dios es nuestro Padre celestial, hemos de ver, como lo vio Jesús, su obra creadora en todos aquellos con quienes entramos en contacto. Eso no significa que siempre todos nos caerán bien o que seremos amigos cercanos de todos. Pero podemos tratarlos a todos como personas de valor a los ojos de Dios.

La próxima vez que te encuentres con alguien diferente, piensa en cómo Dios lo hizo según su plan perfecto para que su nombre sea glorificado y honrado. Ocúpate de conocerlo. Determina qué hay en él que lo hace especial. Y piensa en todas las maneras únicas en que Dios podría usarlo. Eso es amar como Jesús amó.

PARA DIALOGAR
¿Conoces a alguien que tiene una necesidad especial de ser amado? ¿Cómo le puedes demostrar el amor de Cristo?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a ver el valor en todas las personas con las que nos encontramos, porque tú las creaste a tu imagen.

PARA HACER
Comparte esta semana el amor de Dios con una persona que lo necesita, aunque esa persona sea muy diferente a ti.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Qué dice la Biblia acerca de la pornografía? ¿Es pecado mirar pornografía?

¿Qué dice la Biblia acerca de la pornografía? ¿Es pecado mirar pornografía?

a1Por mucho, los temas más buscados en internet están relacionados con la pornografía. La pornografía está rampante en el mundo de hoy. Quizá más que cualquier cosa, Satanás ha tenido éxito torciendo y pervirtiendo el sexo. El ha tomado lo que es bueno y justo (amor sexual entre esposo y esposa) y lo ha reemplazado con lujuria, pornografía, adulterio, violación y homosexualidad. La pornografía es simplemente el primer paso en una resbaladiza pendiente de creciente vileza e inmoralidad (Romanos 6:19). Al igual que con la drogadicción, en donde el usuario es llevado a consumir mayores y más poderosas cantidades de drogas, así también la pornografía arrastra a la persona dentro de arraigadas adicciones sexuales y deseos impíos.

Las tres principales categorías del pecado son: “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida.” (1 Juan 2:16). La pornografía definitivamente nos causa el codiciar las cosas de la carne, e indudablemente es lascivia para nuestros ojos. Definitivamente la pornografía no califica como una de las cosas en las que debemos pensar, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” (Filipenses 4:8). La pornografía es adictiva (1 Corintios 6:12; 2 Pedro 2:19), destructiva (Proverbios 6:25-28; Ezequiel 20:30; Efesios 4:19), y conduce a una siempre creciente perversidad (Romanos 6:19). El codiciar a otra gente en nuestras mentes (la esencia de la pornografía) es ofensivo a Dios (Mateo 5:28). Cuando la devoción habitual a la pornografía caracteriza la conducta de una persona, eso demuestra que la tal persona no es salva (1 Corintios 6:9).

Si hubiera una cosa que pudiera yo cambiar acerca de mi vida anterior a convertirme en cristiano, sería mi incursión en la pornografía. Gracias sean dadas a Dios – Él puede y me dará la victoria. ¿Estás involucrado con la pornografía y el deseo de librarte de ella? He aquí algunos pasos a la victoria: (1) Confiesa tu pecado a Dios (1 Juan 1:9). (2) Ruega a Dios que limpie, renueve y transforme tu mente (Romanos 12:2). (3) Pide a Dios que llene tu mente con Filipenses 4:8. (4) Aprende a guardar tu cuerpo en santidad (1 Tesalonicenses 4:3-4). (5) Comprende el significado apropiado del sexo y depende sólo de tu esposa para satisfacer esa necesidad (1 Corintios 7:1-5) (6) Considera que si tú andas en el Espíritu, tú no satisfarás los deseos de la carne (Gálatas 5:16). (7) Toma pasos prácticos para reducir tu exposición a imágenes gráficas (por ej.: Instala bloqueadores de pornografía en tu computadora, limita el uso de la televisión y videos, busca a otro cristiano que esté orando por ti y que te ayude a mantenerte firme – (tu esposa, si eres casado).

http://www.gotquestions.org/Espanol/pecado-pornografia.html

¿ES VERDADERA,LA TEORÍA NEO, DARWINIANA DE LA EVOLUCION?

Autor: William Lane Craig

¿ES VERDADERA,LA TEORÍA NEO, DARWINIANA DE LA EVOLUCION?

a1La pregunta acerca de la verdad de ésta, en cuanto a la complejidad biológica, es más sutil de lo que la mayoría de la gente cree. Parte del problema radica en la ambigüedad de la palabra evolución, la que a veces se toma como significando nada más que «cambios en el transcurso del tiempo», algo con lo que todos estarían de acuerdo. Por lo tanto, debemos ir más allá de esta terminología y estudiar lo que la teoría postula en realidad. Hay al menos dos principios fundamentales en ésta: el primero, que tiene que ver con lo que podríamos llamar la doctrina de un antepasado común; y el segundo, relacionado con los mecanismos de mutación genética y de selección natural.

Según la doctrina del antepasado común, todas las formas de vida evolucionaron a partir de un antepasado único. A su favor está el hecho de que casi todos los organismos vivos tienen el mismo código genético o ADN. Podría decirse que Dios simplemente usó el mismo plan básico de diseño para crear los diferentes tipos de organismos que hizo. Pero más plausible sería pensar que la similitud genética de todas los seres vivientes se debe a que están relacionadas entre sí, y que todos tienen en un antepasado común.

Pero, por otra parte, la evidencia fósil está en franca oposición con la doctrina; de un antepasado común. Cuando Darwin propuso su teoría, una de las principales debilidades que tenía era que no había ningún organismo a mitad de camino entre diversos organismos, como formas de transición. Él respondió a esta objeción, sin embargo, aduciendo que estos animales de transición existieron en el pasado y que eventualmente serían descubiertos. Pero, a medida que los paleontólogos desenterraban restos fósiles, no encontraron estas formas; han descubierto más animales y plantas diferentes que se extinguieron. Es cierto que hay algunas formas que posiblemente puedan ser de transición, como el Archaeopterix, un ave con características de reptil. Pero si la teoría neodarwiniana fuera cierta, no habría solo unos pocos eslabones perdidos; en realidad, como señala Michael Denton, habría literalmente millones de formas de transición registradas por los fósiles. El problema no puede ser descartado diciendo que no hemos excavado lo suficientemente profundo. Las formas de transición no se han descubierto porque no están allí. Por lo tanto, la evidencia con respecto a la doctrina de un antepasado en común es confusa. La evidencia provista por el ADN tiende a apoyarla, pero la evidencia fósil la contradice.

¿Y qué de los mecanismos de mutación genética y selección natural que supuestamente son el motor de la evolución? Según la teoría, el desarrollo evolutivo ocurre porque hay mutaciones aleatorias que producen nuevos caracteres en los organismos vivos, y aquellos con más ventajas para la supervivencia pueden sobrevivír y reproducirse.

No conozco evidencia alguna de que estos mecanismos sean capaces de producir el tipo de complejidad biológica que vemos hoy en el mundo a partir de un organismo unicelular. En realidad, toda la evidencia es absolutamente contraria. Por una parte, los procesos son simplemente muy lentos. En su libro, The Anthropic Cosmological Principle [El principio cosmológico antrópico], Barrow y Tipler enumeran diez pasos en el curso de la evolución humana (el desarrollo de la respiración aerobia, el desarrollo de un esqueleto interior, el desarrollo del ojo, por ejemplo), cada uno de los cuales sería tan improbable que antes de que pudieran ocurrir, el Sol habría dejado de ser una estrella de primera magnitud y; habría incinerado la tierra; Concluyen: «Entre los evolucionistas se ha extendido el consenso general de que la evolución de vida inteligente es tan improbable que sería casi imposible que hubiera ocurrido en cualquier otro planeta de todo el universo visible». De ser esto cierto, ¿por qué pensar que la vida inteligente evolucionó por casualidad en este planeta?

Un segundo problema con la mutación genética y la selección natural es que son incapaces de explicar el origen de la irreductibilidad de los sistemas complejos. Ese el punto principal del libro de Michael Behe, Darwin’s Black Box [La caja negra de Darwin]. Behe, un microbiólogo de la Universidad de Lehigh, puntualiza que ciertos sistemas celulares, como los mecanismos de coagulación de la sangre o las estructuras filamentosas llamadas cilias, son como máquinas microscópicas increíblemente complicadas que no podrían funcionar a menos que todas sus partes estuvieran presentes y en buen estado. Por lo tanto, no pudieron evolucionar parte por parte. Al analizar miles de artículos científicos sobre estos sistemas, Behe descubrió que prácticamente nada había sido escrito acerca de cómo dichos sistemas irreductiblemente complejos hubieran podido evolucionar a partir de mutaciones aleatorias y selección natural. No hay ningún entendimiento científico acerca de cómo dichos sistemas se originaron; con respecto a éstos, el darwinismo no tiene ningún poder explicativo.

En resumidas cuentas, dada la ausencia de un consenso metodológico respecto al naturalismo, no parece haber evidencia de peso para la teoría neodarwiniana. Por el contrario, parecería haber bastante evidencia que apunta a que el relato neodarwiniano no es el fin de la historia. Nuevamente, la Biblia no nos dice cómo creó Dios los organismos biológicamente complejos ni tampoco cómo creó la vida. (El relato de la creación del hombre y la mujer, de Génesis 2, es obviamente muy simbólico, dado que Dios, al no tener pulmones ni una boca, no podría literalmente soplar aliento en la nariz de Adán.) Podría haber creado exnihilo (de la nada), o podría haberse valido de etapas más primitivas de organismos vivos como materia prima para la creación de formas superiores, mediante cambios sistémicos que serían altamente improbables de acuerdo a cualquier explicación naturalista. El cristiano puede seguir la evidencia hasta donde esta lo lleve, pero lo que la evidencia sí parece indicar es que la existencia de la complejidad biológica requiere una inteligencia diseñadora como la descrita en la Biblia.

Conclusión

Lo anterior es apenas una muestra somera del trabajo fascinante e interesante que hoy se está desarrollando en el diálogo entre la ciencia y la religión. Correspondería decir mucho, mucho más; por ejemplo, acerca de la teoría Cuántica y de la teoría de la Relatividad, la Antropología y la Neurología. Hay preguntas difíciles pendientes, pero el creyente evangélico contemporáneo no debería temer a la ciencia como si fuera enemiga de la fe cristiana. En cambio, debería aliarse con la ciencia para entender la verdad acerca del mundo que Dios creó y para encontrar allí ricos recursos apologéticos a favor de la fe cristiana.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

Una vida que vale la pena observar

Octubre 10

Una vida que vale la pena observar

Lectura bíblica: 1 Pedro 1:13–20

[Dios te rescató] con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 1 Pedro 1:19

a1Con los ojos llenos de lágrimas, Cristina cerró el himnario. Al ir saliendo del templo con su familia al final del funeral de su bisabuela pensaba cómo se la iban a arreglar sin ella todos los que la admiraban y que dependían tanto de ella.

La bisabuela de Cristiana había venido al país con sus padres cuando era más chica que Cristina. No hablaba el idioma, pero se adaptó a una nueva cultura, se casó y crió cinco hijos. Sus hijos estuvieron en la guerra, sufrió la muerte de su esposo y una hija. Había llegado pobre y siempre había vivido modestamente. A lo largo de sus 95 años había dependido del poder de Dios para superar cada una de sus pruebas. Era el mejor ejemplo de amor y obediencia que Cristina jamás había visto.

Cuando de saber y hacer lo bueno se trata, no hay nada comparable con tener a tu lado un ejemplo vivo.

Pero Jesucristo es todavía mejor. No, no lo puedes ver en persona. Pero puedes leer a lo largo de la Biblia acerca de él en acción y ver sus actos maravillosos como el ejemplo definitivo de lo que significa hacer lo bueno. Jesús no sólo enseñó la ley moral de Dios; a diferencia de cualquier ser humano que conozcas, también vivió una vida perfecta.

La Biblia no deja lugar a dudas en cuanto a la pureza de la vida de Cristo.

Pedro dijo: “Él no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca” (1 Pedro 2:22). Es el “cordero sin mancha y sin contaminación” (1:19).

Pablo declaró que Cristo “no conoció pecado” (2 Corintios 5:21). “Él fue tentado en todo igual que nosotros, pero sin pecado” (Hebreos 4:15).

En 1 Juan se habla con frecuencia acerca de la perfección de Cristo: “es luz, y en él no hay tinieblas” (1:5); “abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo” (2:1); “él también es puro” (3:3); “en él no hay pecado” (3:5).

Pilato dijo: “No hallo ningún delito en este hombre” (Lucas 23:4). La observación de Pilato ha sido el veredicto de la historia. Jesús vivió una vida realmente perfecta.

Aun los mejores ejemplos de obediencia y pureza a veces fallan. Da gracias a Dios por los buenos ejemplos que tienes entre tus familiares, los líderes de tu iglesia y tus amigos. Pero conserva tu enfoque principal en el ejemplo perfecto llenando tu mente con las palabras y las obras de Jesucristo, el Hijo de Dios.

PARA DIALOGAR
¿Qué sientes ante la realidad de que tienes un líder tan maravillosamente perfecto?

PARA ORAR
Señor Jesús, estamos contentos porque tú nos dejaste un ejemplo, mostrándonos la manera acertada de vivir y amar.

PARA HACER
¿Sabes que tú eres un ejemplo para todos los que te rodean, tal como lo era la bisabuela de Cristina? Sé fiel hoy a Dios con tus palabras y tus acciones de modo que tu vida sea una inspiración para otros.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿QUÉ DURACIÓN TIENEN LOS DÍAS DE LA CREACIÓN EN GÉNESIS?

Autor: William Lane Craig

¿QUÉ DURACIÓN TIENEN LOS DÍAS DE LA CREACIÓN EN GÉNESIS?

a1Hagamos una pausa para recapitular. Para comenzar, tenemos la improbabilidad de que las condiciones iniciales del universo estuviesen «puestas a punto» de manera tal que fueran propicias para que la vida existiera en el cosmos. Además, debemos agregar la improbabilidad real del origen de la vida sobre la Tierra primitiva. Pero aun cuando esas dos condiciones se cumplieran, no habría garantía de que la vida pudiera desarrollarse y desenvolverse en organismos complejos. Por lo tanto, además de todas las improbabilidades ya consideradas, ahora debemos agregar la improbabilidad de la evolución de complejidad biológica.

Se trata de un tema en el que los cristianos adoptan diversos puntos de vista. Algunos creyentes consideran que Génesis describe una semana literal de seis días para la creación, pero, a mí entender, hay claves en el texto mismo que nos muestran que no pretende describir una semana así para la creación. Por ejemplo, el séptimo día claramente no es un período de veinticuatro horas sino que representa el día de descanso, cuando Dios reposó del trabajo de la creación y que se extiende hasta el día de hoy. Estamos viviendo el séptimo día. Y con respecto al tercer día, leemos: «Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!». y así sucedió. Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla, y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día» (Génesis 1:11,13). Ahora bien, todos sabemos cuánto tiempo demoran, por ejemplo, los manzanos en crecer, brotar y dar fruto. Salvo que nos imaginemos esto teniendo lugar como en una fotografía de alta velocidad (como en la película El desierto viviente de Walt Disney) en que las plantas germinan, crecen y se cubren de pimpollos y de frutos, este proceso debió haber ocurrido en más de veinticuatro horas. Me cuesta creer que el autor de Génesis hubiera querido que sus lectores se imaginaran las cosas apareciendo de pronto como en una película a alta velocidad. Quisiera señalar que mi argumento se basa en el propio texto, no en nada que la ciencia pueda decirnos.

Históricamente, ni la mayoría de los judíos ni los cristianos interpretaron Génesis 1 como refiriéndose a períodos de veinticuatro horas, como el profesor judío Nathan Aviezer señala en su libro reciente In the Beginning [En el principio). Aviezer hace referencia a ciertos clásicos eruditos rabínicos de la Torá y el Talmud para probar su argumento, y también podríamos citar a los primeros padres de la Iglesia Cristiana como Irineo, Orígenes, Basileo y Agustín para demostrar lo mismo. No estoy negando que una lectura literal de Génesis 1 sea una interpretación legítima, pero no hay casi manera de poder afirmar que es la única interpretación permitida por el texto, ni tampoco representa, históricamente, como la mayoría de judíos y cristianos han entendido este pasaje.

Pero si esto fuera correcto, entonces Génesis no nos dice prácticamente nada acerca de cómo Dios creo las plantas y los animales. ¿Los creó de la nada? ¿Los creó a partir de otras formas de vida existentes? ¿Se valió de la evolución para producirlos poco a poco? Estas son preguntas científicas que la Biblia no se plantea. El punto principal de la historia de Génesis es decir que Dios es el Creador de todo lo que hay en el mundo. El sol y la luna y los animales y las plantas no son deidades; son solo criaturas: Dios creó todo. La manera en que lo hizo parece no estar resuelta.

Ahora bien, lo que esto implica es que los cristianos son libres de seguir la evidencia a dondequiera que esta los conduzca. A este respecto, el cristiano tiene una ventaja sobre el naturalista. Porque si Dios no existe, la evolución es la única posibilidad. A pesar de lo improbable que sea, a pesar de lo que diga la evidencia, la evolución tiene que ser cierta, porque no hay otra cosa fuera de la naturaleza capaz de dar origen a la complejidad biológica. Por lo tanto, la conclusión del naturalista está determinada de antemano por su filosofía y no por la evidencia.

El libro de Phillip Johnson, Darwin on Trial [Juicio a Darwin], que contribuyó a engendrar el movimiento del Diseño Inteligente, demuestra claramente el punto central de que la teoría neodarwiniana de la evolución no es algo que pueda concluirse a partir de los datos sino que se basa en un compromiso filosófico con el naturalismo. Johnson no tiene problemas en admitir que el darwinismo es la mejor teoría naturalista de la complejidad biológica, pero como él no es un naturalista, simplemente dice «¿Y qué me importa? No quiero saber cuál es la mejor teoría naturalista sino cuál teoría es verdad». Así, lo que argumenta es que si no se aceptan las premisas del naturalismo, no hay ningún dato empírico que obligue a aceptar que esta teoría sea verdad.

Lo que la evidencia apoya es la microevolución: el cambio dentro de ciertos límites. Pero aun el más conservador de los fundamentalistas está de acuerdo con esto ya que creen que todas las razas humanas descienden de una única pareja humana ancestral, Adán y Eva. El cambio dentro de ciertos tipos no es, por lo tanto, ningún problema. La teoría neodarwiniana representa un enorme salto o extrapolación de la microevolución, con la que todos están de acuerdo, a la macroevolución. Pero los ejemplos abundan en la ciencia en que dichas extrapolaciones han fracasado. Por ejemplo, Einstein intentó extrapolar su exitoso principio especial de la relatividad a un principio general de la misma, pero no lo pudo lograr. Esta última en realidad no es propiamente tal, ya que se trata de una teoría de la gravedad que no hace que todo movimiento sea relativo, como él esperaba. De la misma manera, deberíamos preguntamos, ¿por qué pensar que la extrapolación de la microevolución a la macroevolución es legítima? Una vez que abandonamos el compromiso metodológico con el naturalismo, ¿por qué pensar que la teoría neodarwiniana es verdad?

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

El legado de un padre

Volvamos a casa –  Evangelio de Lucas 15.11-32

a1Cuando hablamos de legado nos estamos refiriendo a la trasmisión de principios morales, valores, ideas y modelo de una generación a otra. Un legado es una herencia con el objetivo de seguirlo, vivirlo y compartirlo con las futuras generaciones. El legado cristiano tiene que ver con ser semejantes a Jesús.

El legado que nos quiere dejar el Padre tiene que ver con la vida y la libertad, el amor y la verdad, la justicia y la paz. [1] El principal héroe en esta parábola es el Padre amante. Nos encontramos con un Padre que ama incondicionalmente, que sufre, espera, acepta y perdona. Un padre abierto para todos.[2]

En primer lugar cuando hay amor incondicional tenemos que tener presente el sufrimiento. La pregunta que muchas veces nos hacemos es como seguir adelante ante las desilusiones que nos presenta la vida. Jesús nos puede entender cuando sufrimos porque experimento el quebranto, la humillación, los golpes, el rechazo y el dolor. [3] Hay mucha tristeza cuando los hijos rechazan el legado del Padre y no le siguen. La vida de Jesucristo que encarna al Padre es una invitación abierta para que volvamos a casa y vivamos su legado. [4]

En segundo lugar el amor incondicional implica saber esperar. El Padre no esta preocupado por si mismo. Es un corazón de misericordia divina donde convive el dolor y la generosidad. Nos anima a tener confianza y no levantar muros. La confianza es la convicción profunda que el Padre nos quiere en casa. Nos dice que “el perfecto amor hecha fuera el temor”. Nos alienta a dar un paso de confianza hacia la vida, la libertad y la gratitud en los brazos del Padre. [5] La confianza requiere el coraje de arriesgarnos.

En tercer lugar el amor incondicional es un amor que acepta. Recibe a los hijos menores que regresan arrepentidos al hogar. En la vida del Padre se encuentran el amor y la verdad. Hace fiesta por todos aquellos que vuelven a casa y nos coloca a prueba cuando nos invita a dar la bienvenida a otros. Sus brazos también están abiertos para aceptar a sus hijos mayores. Quiere que todos disfruten de la casa, su afecto, alegría e intimidad. No fuerza, no obliga la entrada sino habla con amor. Le suplica a los hijos que participen y no se queden afuera. Nos dice: “Hijo Mio, tu siempre estas conmigo y todo lo que tengo es tuyo”. [6] No para la fiesta, sigue invitando como Padre y Madre[7] y su corazón no esta dividido. Es un Padre que une a sus hijos. No ama mas a uno que otro, no compara y no hace competir a sus hijos para ganar su amor. Quiere que sus hijos sean libres y libres para amar.

En cuarto lugar el amor incondicional es un amor que aprende a perdonar. Perdona sin rencor y amargura. No le recuerda al hijo todo lo que hizo mal o lo perdona como si le hiciera un favor. Tampoco le cobra en cuotas el dolor sufrido por medio de la indiferencia, amenazas y humillación. Enfatiza la autoridad de la compasión[8] y la paternidad de la misericordia. Sed misericordiosos como vuestro Padre que esta en los cielos es misericordioso. Sean compasivos como vuestro Padre es compasivo. Sed perfectos como vuestro padre es perfecto. Perdonen como yo los sigo perdonando a ustedes. Es un Padre que celebra la vida. [9] Se enfoca en la alegría porque sus hijos volvieron a casa.

El amor de Dios es un amor incondicional. Es el amor del verdadero Padre. Es el amor que prepara la mesa para todos. Extiende sus brazos por igual e invita a celebrar la vida.

Es un amor que nos da libertad incluyendo la posibilidad que nos marchemos lejos de casa. Es el amor anterior y posterior a los rechazos. Es un amor que perdona cuando volvemos arrepentidos. Cuando el Padre nos perdona lo divino y humano se unen, el amor y la verdad se encuentran, la justicia y la paz se besan.

Jesús nos enseña el modelo de ser padre y madre. Que podamos amar como El ama. Encarnó en su vida este modelo y nos invita a ser mansos y humildes de corazón.[10] Nos revela al Padre[11], nos deja el legado y herencia[12] que merece ser vivido con amor, compromiso, fidelidad, tenacidad y esperanza para pasarlo a los que siguen. Nos queda a nosotros la respuesta a como queremos terminar esta historia. La buena noticia es que podemos volver a casa, el Padre nos da la bienvenida y siempre lo quiere celebrar.

Carlos y Alicia Scott

Misión Local y Global (GloCal)

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