Reprogramada para la justicia

Reprogramada para la justicia

7/31/2018

En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. (Salmos 119:11)

Una vez un hombre me dijo: “Me entregué a Cristo, pero sigo teniendo mucha basura en mi mente. ¿Cómo puedo limpiarla?” Le respondí: “Su mente ha sido programada por el mundo durante mucho tiempo, de modo que está llena de suciedad. Por lo tanto, hay que reprogramarla, limpiarla por completo”.

La única forma de reprogramar su mente con la justicia de Dios es leyendo la Palabra de Dios, estudiándola y meditando en ella. “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” (Col. 3:16).

Si usted es cristiano, y se somete al Espíritu Santo mientras estudia la Biblia, tendrá una mente reprogramada que se concentre en la justicia de Dios y que lo ayude a vivir conforme a ella (Ro. 12:1-2; Fil. 4:8).

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El sufrimiento que destruye la fe

JULIO, 31

El sufrimiento que destruye la fe

Devocional por John Piper

No tienen raíz profunda en sí mismos, sino que solo son temporales. Entonces, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan y caen. (Marcos 4:16-17)

La fe de algunos se quiebra en lugar de fortalecerse con el sufrimiento. Jesús sabía esto y lo explicó con la parábola del sembrador. Algunos de los que oyen la Palabra la reciben al principio con gozo, pero el sufrimiento los hace tropezar y caer.

Por lo tanto, la aflicción no siempre fortalece la fe. A veces la destruye. Entonces las paradójicas palabras de Jesús se vuelven realidad: «al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará» (Marcos 4:25).

Este es un llamado a que soportemos el sufrimiento con una fe sólida en la gracia venidera, de modo que nuestra fe pueda fortalecerse en lugar de comprobarse como vana (1 Corintios 15:2). «Al que tiene, se le dará más» (Marcos 4:25). Conocer el plan de Dios en el sufrimiento es una de las principales maneras de crecer mediante el sufrimiento.

Si pensamos que el sufrimiento no tiene sentido, o que Dios no lo tiene bajo control, o que él es caprichoso o cruel, entonces el sufrimiento nos alejará de Dios en lugar de alejarnos de todo lo demás excepto de Dios —que es lo que debería suceder—. Por lo tanto, es crucial que la fe en la gracia de Dios incluya fe en que él da gracia para atravesar el sufrimiento.


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 347-348

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Jueces 14 | Hechos 18 | Jeremías 27 | Marcos 13

31 JULIO

Jueces 14 | Hechos 18 | Jeremías 27 | Marcos 13

Si la profecía de Jeremías 27 tiene lugar al principio del reinado de Sedequías (27:1), todavía tienen que pasar años antes de Dios vindique al profeta. El rey Jeconías y la aristocracia ya se encuentran deportados en Babilonia, dejando detrás a Sedequías y a un remanente que gobierne. Sin embargo, lejos de sentirse advertidos por estos reveses recientes, Sedequías y la oligarquía reinante quieren ser héroes y oponerse al poder babilónico. Dios ordena a Jeremías que advierta verbalmente y escenifique un ejemplo práctico, no sólo para Sedequías, sino también para los emisarios de las pequeñas naciones vecinas y ciudades-Estado (27:1–3, 12). Están todos en el mismo barco: si se someten al poder babilónico, se salvarán; si se rebelan, serán aplastados y destruidos. El Dios de Israel es soberano sobre todas las naciones; los Estados paganos harían mejor escuchándolo antes que a sus propios adivinos, falsos profetas y médiums (27:9–10). Por supuesto, la mayoría escuchaba a sus propias instituciones religiosas. Sin embargo, después de desarrollarse los trágicos acontecimientos, no hay duda de que algunos quedaron algo más impresionados por el Dios de Israel que antes de los mismos. Él era el único que sabía lo que depararía el futuro.

He estado conservando durante años ensayos y libros raros que predicen el futuro, escritos por astrólogos, diversos futurólogos e individuos autoproclamados profetas. Por supuesto, no todos trabajan sobre las mismas premisas. Los futurólogos tienden a proyectar hacia el futuro tendencias actuales, deduciendo que estas tendrán lugar; los mejores también hacen algunas concesiones a las reacciones hacia las mismas. Los astrólogos y los que se proclaman profetas reivindican algún tipo de perspectiva externa. He guardado estas predicciones durante bastantes años como para saber que su trayectoria no es buena. Inevitablemente, aciertan en algunas cosas, pues hacen muchos pronósticos y no se van a equivocar siempre. Sin embargo, tomando uno de estos ensayos al azar, consulto lo que un experto predijo en 1968 en relación con la situación de la religión en Canadá veinticinco años más tarde, es decir, en 1993. Algunas de sus predicciones fueron: la iglesia católica ordenaría mujeres; la asistencia a la iglesia descendería en un sesenta por ciento en la nación; aparecería un nuevo Billy Graham, más carismático e hipnótico en su influencia sobre las masas que el propio Graham; el asunto ético crucial para la opinión pública no sería el aborto ni la pena de muerte, sino la esterilización de las personas con minusvalías psíquicas y los trasplantes de cerebro. Muchos de nosotros estamos familiarizados con la extendida profecía que predecía un avivamiento enorme en Occidente en una fecha determinada, que hace tiempo que pasó.

Hermanos, no las temamos, no las escuchemos ni las respetemos. Temamos y oigamos las palabras del Señor.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 212). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Interpretación

Martes 31 Enero

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. (Palabras del Señor Jesús).

Mateo 11:25

Interpretación

A veces oímos decir: «La Biblia no debe tomarse al pie de la letra. Para un mismo texto existen diferentes interpretaciones posibles…».

–Si le pido a mi hijo que ponga la mesa inmediatamente, puede hacerse el sordo o desobedecer. Pero en todo caso la orden es clara y no deja lugar a ninguna interpretación.

La Biblia dice: “Dios… ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). Es una orden, y es válida ahora, en todo lugar y para todos. Es clara e indiscutible.

–Si le entrego un regalo a mi amigo y le digo: «Toma, es para ti», ¿se preguntará cómo tiene que interpretar mis palabras?

La Biblia también dice: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Se trata de un regalo para el que cree en Jesús. ¿Es necesario interpretar este texto, o creerlo simplemente?

Seamos prudentes para interpretar los textos de la Biblia. Corremos el riesgo de mezclarlos con nuestros pensamientos y sustraernos a su mensaje. Podríamos perder las certezas que Dios quiere darnos. Si no podemos creer a Dios, ¿entonces a quién creeremos?

Es cierto que la Biblia contiene pasajes difíciles. La Palabra de Dios nos supera. Pero Dios nos ha indicado claramente el camino para ir a él. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). Dios habla para ser comprendido, y siempre cumple sus promesas.

1 Samuel 25:1-22 – Mateo 20:1-15 – Salmo 18:25-30 – Proverbios 6:12-15

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¿Quién es su prójimo?

¿Quién es su prójimo?

7/30/2018

Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:39)

Jesús respondió a la pregunta del abogado judío “¿Y quién es mi prójimo?” con la parábola del buen samaritano (Lc. 10:30-37). En esa conocida historia, a un judío se lo golpea y se lo deja por muerto en el camino. Un samaritano compasivo salva al hombre, aunque por lo regular los samaritanos y los judíos se odiaban.

La moraleja de la historia es que el prójimo es cualquiera que se cruza en nuestro camino con una necesidad. ¿Habría reaccionado usted como reaccionó el samaritano si se hubiera encontrado al hombre herido a la orilla del camino? Espero que usted no hubiera pasado de largo, como hicieron el sacerdote y el levita de la historia.

La lección de la parábola no es que usted se detenga y ayude a alguien a quien se le haya desinflado un neumático, o que tenga que darles dinero a todos los mendigos que se encuentre. Pero Dios quiere que sea sensible ante semejantes situaciones y esté dispuesto a ayudar si piensa que su ayuda es la única que la persona pueda recibir. En otras palabras, siga la regla de oro: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mt. 7:12).

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El sufrimiento que fortalece la fe

JULIO, 30

El sufrimiento que fortalece la fe

Devocional por John Piper

Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. (Santiago 1:2-3)

Por extraño que parezca, uno de los propósitos primordiales de ser sacudidos por el sufrimiento es hacer nuestra fe más inconmovible.

La fe es como el tejido muscular: cuando es forzado hasta el límite, se vuelve más fuerte, no más débil. Eso es lo que Santiago quiere decir en este pasaje. Cuando la fe se ve amenazada, probada y tensada hasta el punto de ruptura, el resultado es una mayor capacidad de aguante.

Dios se deleita tanto en la fe, que la prueba hasta el punto de ruptura para mantenerla pura y fuerte. Por ejemplo, eso es lo que hizo con Pablo según 2 Corintios 1:8-9:

Porque no queremos que ignoréis, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

La frase «a fin de que» muestra que había un propósito detrás de este sufrimiento extremo: que Pablo no confiara en sí mismo ni en sus recursos, sino en Dios —específicamente en la gracia venidera de Dios que resucita a los muertos—.

Dios valora tanto la fe que depositamos en él de todo corazón que, en su gracia, nos despojará de todo aquello en lo que pudiéramos sentirnos tentados a confiar —incluso la vida misma—. Su objetivo es que crezcamos y seamos más fuertes en nuestra confianza en que él mismo será todo lo que necesitamos.

Dios quiere que podamos decir junto al salmista: «¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre» (Salmos 73:25-26).


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 347

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Jueces 13 | Hechos 17 | Jeremías 26 | Marcos 12

30 JULIO

Jueces 13 | Hechos 17 | Jeremías 26 | Marcos 12

Los lectores devotos consideran héroes de la fe a los escritores bíblicos. Por esta razón, en algunas ocasiones pasan por alto el hecho de que, en su propia época, estos fueron despreciados, tratados como intrusos, mirados con desdén. Por supuesto, algunos de los que contribuyeron al canon de las Escrituras crecieron siendo ricos o famosos, o ambas cosas: nos viene a la mente Salomón. Otros fueron poderosos en un momento de su vida, pero se enfrentaron a extraordinarias dificultades en otros, por ejemplo David. No obstante, la mayoría de los profetas sufrieron el desprecio; algunos de ellos perdieron la vida. Como dijo el Señor Jesús: “Dichosos seréis cuando por mi causa la gente os insulte, os persiga y levante contra vosotros toda clase de calumnias. Alegraos y llenaos de júbilo, porque os espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que os precedieron” (Mateo 5:11–12, cursivas añadidas).

Ya hemos visto que el destino de Jeremías no fue feliz. De aquí en adelante (Jeremías 26), su deprimente situación se vuelve más clara. Para sus críticos más acérrimos, el mensaje de Jeremías, especialmente su insistencia constante en que Jerusalén y su templo serían destruidos si el pueblo no se arrepentía, suena peligrosamente cercano a una traición aderezada con blasfemia: traición, porque se podía acusar al profeta de desmoralizar a los ciudadanos, reduciendo así su capacidad de resistir la arremetida de los babilonios; blasfemia, porque está dando a entender que Dios no podía, o no quería, preservar su ciudad y su templo. Por tanto, los oficiales intentan organizar una ejecución judicial.

Lo que salva a Jeremías, humanamente hablando, es su gran insistencia en que, si lo matan, provocarán que un duro juicio caiga sobre su cabeza, porque “el Señor me ha enviado a que os anuncie claramente todas estas cosas” (26:15). Unos quieren concederle el beneficio de la duda; otros recuerdan que Miqueas de Moreset (el Miqueas bíblico) pronunció palabras parecidas de denuncia. (La cronología de los profetas hace que sea probable que algunos de los ancianos que se encontraban delante de Jeremías hubiesen escuchado realmente a Miqueas,) Así pues, indultan al profeta.

Su colega Urías hijo de Semaías no corrió la misma suerte. Solo sabemos de él lo que se recoge en estos versículos (26:20–23). Jeremías no era el único profeta que proclamaba fielmente la palabra de Dios. Cuando Urías, como este, vio amenazada su vida, huyó a Egipto, a diferencia de él. En ese momento, Israel aún era un Estado vasallo de Egipto y existía algún tipo de tratado de extradición. Enviaron de vuelta a Urías y lo ejecutaron. Su huida había convencido a sus acusadores de que era un traidor. Reflexionemos de nuevo en las palabras de Jesús, citadas arriba.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 211). Barcelona: Publicaciones Andamio.

La increíble historia de Pulgarcito*

Lunes 30 Enero

Tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.

Salmo 139:13-14

La increíble historia de Pulgarcito*

Un mes después de su concepción, el ser humano mide cuatro milímetros y medio. Su minúsculo corazón late desde hace una semana, y sus brazos, piernas, cabeza y cerebro ya están delineados. A los dos meses mide apenas tres centímetros de la cabeza a las nalgas. Cabría acurrucado en la cáscara de una nuez. Se podría esconder dentro de su puño, pero abra su mano y vea cómo ya está casi formado: las manos, los pies, la cabeza, los órganos y el cerebro, todo ocupa su lugar correspondiente; a partir de ahora va a crecer. Si emplea un simple microscopio, podrá ver las huellas digitales. ¡Ya tiene todo para poder hacer su documento nacional de identidad!

En ese momento ese pequeño ser es igual de grande que mi dedo pulgar. Las madres que cuentan a sus hijos la historia de Pulgarcito ilustran una realidad increíble. Cada uno de nosotros fue un Pulgarcito en el vientre de su madre. Sí, todos nosotros vivimos una vez en una especie de tierra subterránea, en un lugar maravilloso, protegidos en una cueva de color rojizo y siempre con el mismo ruido a nuestro alrededor. El increíble Pulgarcito, el hombre más pequeño que mi pulgar, existe realmente. No nos referimos al de la leyenda, sino a cada uno de nosotros cuando fuimos formados.

Y la Biblia nos dice que fue Dios el que nos tejió en el vientre de nuestra madre. Tiene un proyecto de amor, único para cada uno de nosotros. ¿A quién se le atrevería romper su curso?

*) Pulgarcito: en la leyenda, era un niño que había nacido tan pequeño como un dedo meñique.

1 Samuel 24 – Mateo 19 – Salmo 18:16-24 – Proverbios 6:6-11

Vencer con el bien el mal

Vencer con el bien el mal

7/29/2018

No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. (Romanos 12:21)

Devolver bien por mal es una de las obligaciones más difíciles de un cristiano. Pero desde la época del Antiguo Testamento, esa ha sido la orden de Dios para el creyente: “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará” (Pr. 25:21-22).

La expresión “ascuas amontonarás sobre su cabeza” se refería a una antigua costumbre egipcia. Una persona que quería mostrar arrepentimiento público llevaba sobre la cabeza una sartén de carbones encendidos para simbolizar el ardiente dolor de su vergüenza y de su culpa. Cuando usted ama a un enemigo tanto como para esforzarse por satisfacer sus necesidades, espera avergonzarlo por el odio que le tiene a usted.

A fin de evitar ser vencido por el mal que se le ha hecho, en primer lugar no debe dejar que lo agobie. En segundo lugar, no debe permitir que lo opriman sus propias reacciones indebidas. En ambos casos, el mal mismo debe ser vencido por el bien.

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El plan de Dios para los mártires

JULIO, 29

El plan de Dios para los mártires

Devocional por John Piper

Y se le dio a cada uno una vestidura blanca; y se les dijo que descansaran un poco más de tiempo, hasta que se completara también el número de sus consiervos y de sus hermanos que habrían de ser muertos como ellos lo habían sido. (Apocalipsis 6:11)

Por casi trescientos años, el cristianismo creció sobre un suelo mojado con la sangre de los mártires.

Hasta el período del emperador Trajano (cerca del año 98), la persecución estaba permitida pero no era legal. Desde Trajano hasta Decio (cerca del año 250), la persecución era legal, pero principalmente local. Desde Decio, quien odiaba a los cristianos y temía el impacto que ellos podrían tener en sus reformas, hasta el primer edicto de tolerancia en el 311, la persecución no era solo legal, sino que también fue difundida y generalizada.

Un escritor describió la situación de este tercer periodo en las siguientes palabras:

El horror se esparció por todas las congregaciones, y el número de los lapsi [aquellos que renunciaban a la fe cuando recibían amenazas]… era enorme. Sin embargo, no faltaban aquellos que se mantenían firmes y sufrían el martirio antes que ceder; y a medida que la persecución crecía y se intensificaba, el entusiasmo de los cristianos y su poder de resistencia se volvía más y más fuerte.

Por trescientos años, ser cristiano era un acto de gran riesgo para la vida de uno y las posesiones y la familia. Era una prueba para ver qué era lo que uno amaba más, y la situación extrema de esa prueba era el martirio.

Por encima de ese martirio, había un Dios soberano, que dijo que hay un número designado de mártires. Ellos tienen un rol especial en el establecimiento y empoderamiento de la iglesia. Tienen un papel especial en cerrarle la boca a Satanás, quien constantemente dice que el pueblo de Dios le sirve solo porque todo en la vida les va bien (Job 1:9-11).

El martirio no es accidental. No es encontrar a Dios con la guardia baja. No es inesperado. Y, lo afirmo categóricamente, no es una derrota estratégica por la causa de Cristo.

Podrá parecer una derrota, pero es parte de un plan celestial que ningún estratega humano podría haber concebido o trazado jamás. Y triunfará para todos aquellos que permanezcan firmes hasta el fin por la fe en la gracia de Dios.


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 342-343

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